elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Violencia

¿Está a tiempo Venezuela de evitar la explosión? por Tomás Straka – Nueva Sociedad – Agosto 2017

Venezuela arde. Maduro se atrinchera mientras numerosos países desconocen la Constituyente. Los líderes opositores son encarcelados y la población teme por su futuro. ¿Se puede detener la espiral de locura?

Muchos venezolanos creían que el 30 de julio llegaría algo parecido al fin del mundo. La elección de una Asamblea Constituyente dotada de poderes absolutos lleva más lejos las sentencias que suspendieron el proceso de referéndum revocatorio a Nicolás Maduro en octubre del año pasado, y aquella que en marzo de este año disolvía en la práctica a la Asamblea Nacional en manos de la oposición. Es decir, dotaba por la vía judicial, de todo el poder a un gobierno que venía de una abrumadora derrota electoral y que según los sondeos no está en condiciones de ganar ninguna otra elección. Cien días de protestas, intensificadas desde que el 1 de mayo Maduro anunció la convocatoria a una Constituyente saltándose los pasos estipulados por la ley y los principios de la igualdad y la universalidad del voto, no lo detuvieron en su empeño. Tampoco lo hicieron los llamados de muchas naciones, las sanciones de los Estados Unidos o los intentos de negociación encabezados por José Luis Rodríguez Zapatero. Con el apoyo firme de las Fuerzas Armadas, el 30 de julio se hicieron las votaciones. En la madrugada el Consejo Nacional Electoral anunció que algo más de ocho millones de personas habían participado de los comicios. Maduro se declaró ganador. Una Constituyente con todos los poderes está por instalarse y la mayoría de los venezolanos se preguntan angustiosamente qué es lo que vendrá.

Casi todos los analistas apuntan que se producirá un aumento de la conflictividad. Lo ocurrido el mismo día de la elección fue un muy mal presagio: el 30 de julio ha sido el más sangriento de los cien días que llevan las protestas, con dieciséis personas muertas en diversos acontecimientos. Dos días después, fueron nuevamente encarcelados los líderes opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López, hasta el momento en situación de arresto domiciliario. A esto se le suma el debate por la cifra de electores anunciada por el Consejo Nacional Electoral. Esos ocho millones de votantes han resultado muy difíciles de creer. Son casi tantos como la votación más alta obtenida por Hugo Chávez, justo cuando todos los sondeos indicaban un rechazo del 70% a la Constituyente y una intención de voto de sólo el 13%. Pero el gobierno tenía frente a sí el monumental acto de protesta del 16 de julio, cuando siete millones y medio de personas salieron a la calle a firmar contra la iniciativa de la Constituyente. La forma en la que ese acto le quitó legitimidad y se la dio a la oposición, puede medirse por la reacción internacional que desató. Necesitaba superarlos de alguna manera y el 30 de julio fue el momento para medir fuerzas. Todos los observadores imparciales coinciden en que perdió la competencia. Las estimaciones hablan de una participación de dos millones y medio de electores. Los más optimistas dicen que fueron cinco millones.

La consecuencia es que los gobiernos de Estados Unidos, Colombia, Reino Unido, Panamá, Brasil, Argentina, Paraguay, México, Costa Rica, Chile, Suiza y España, han decidido no reconocer la Asamblea Nacional Constituyente. Recientemente, la Unión Europea ha hecho lo propio. Una lista de veintiocho países más han manifestado su preocupación y muchos anuncian que aplicarán sanciones. Pero nadie ha ido tan lejos como la administración de Donald Trump. Primero le impuso sanciones financieras a trece altos funcionarios. Después, lo hizo directamente con Nicolás Maduro. Finalmente, ya ha anunciado que estudia imponer otras medidas, probablemente en el área petrolera. Los especialistas indican que Trump tiene un buen margen para moverse en esta dirección sin afectar los precios del combustible. Para explicarlo de forma muy simple: en su empeño de diversificar el mercado y disminuir la dependencia de Estados Unidos, Venezuela redujo progresivamente la venta de crudo a ese país, que hoy ronda los setecientos mil barriles. Sin embargo, como el resto de la producción se divide entre lo que se vende a otros mercados por convenios que no pagan de inmediato o no lo hacen en efectivo (Petrocaribe), o está ya hipotecada a China que pagó por adelantado, los barriles que van a Estados Unidos se volvieron cada vez más importantes ya que son los que producen flujo de caja. Además, no hay manera de hallar colocación para ellos en otra parte. Tal vez se logre con algunos, como lo consiguió ISIS o como lo hacen las mafias nigerianas a través de ciertos brokers, pero sería a un precio aún menor al existente y nunca en las cantidades suficientes (aunque tal vez sí para mantener rica a la cúpula y armar a las Fuerzas Armadas). Por el contrario, para Trump resulta relativamente fácil buscar otros proveedores o librar algo de su reserva estratégica (cosa que además le daría efectivo, que también necesita) porque desde hace tiempo compra menos petróleo venezolano. Queriendo ser menos dependiente de Estados Unidos, Venezuela obtuvo justo lo contrario.

Las sanciones planteadas hasta ahora son solo algunas del largo menú. Estas se extienden desde la posibilidad de no venderle gasolina a Venezuela – que por la situación de la estatal PDVSA debe importarla–, a no proveerle los disolventes para los crudos pesados y extrapesados que constituyen la mayor parte de sus reservas. Pero sobre todo pueden hacerle la vida imposible a la cúpula (y a muchos de los cuados medios, porque ya se habló de sancionar a todos los que participaron en el proceso Constituyente) y las transacciones financieras del país. Los tenedores de bonos, pieza clave del financiamiento del Estado, y los socios mayores o menores en otros negocios, tienen razones para estar preocupados.

Aún es difícil saber cómo se moverán Maduro y sus aliados –especialmente Rusia–, o si la Constituyente dará algún paso para ganar algo del respaldo popular. De momento, el panorama es el de una Asamblea Constituyente sin una amplia base social y desconocida por muchos países (entre ellos, aquel que nos da los dólares de los que vivimos); un presidente declarado dictador por Estados Unidos; una oposición legitimada y mayoritaria, pero con pocos recursos para enfrentarse a las Fuerzas Armadas; una protesta social creciente, que responde a dinámicas autónomas a la agenda de la oposición; un conflicto que cada vez es más internacional y una situación económica y social que ya es enorme y sólo parece que se agravará, sobre todo si se imponen la sanciones. La combinación de todos esos gases inflamables es lo que viene ahora en Venezuela. Ojalá, como saben hacerlo los bomberos cuando hay fugas, alguien logre evitar la explosión.

Atacan la embajada de España en Venezuela con cócteles molotov – 20Minutos – 4 de Agosto 2017

thumb.jpegDos personas a bordo de una motocicleta arrojaron tres cócteles molotov que cayeron en las zonas ajardinadas de la embajada, sin causar heridos.
España es uno de los países que ha anunciado que no reconocerá la Constituyente.
Maduro ha ordenado detener “a todo aquel que pretenda especular” y subir los precios de los productos en el país y ha pedido “mano dura, mano de hierro”.

La Embajada de España en Venezuela sufrió un ataque leve por parte de un motorista que arrojó tres explosivos de baja intensidad, al parecer tres bombas incendiarias conocidas como cócteles molotov, sobre sus áreas verdes que no causaron daños materiales o a personas, un suceso que está siendo investigado por el Ministerio Público del país caribeño.

El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva reiteró que el incidente no causó lesiones en las personas que se encontraban en la sede diplomática o problemas de otra naturaleza y que las autoridades se han presentado a prestar toda la ayuda necesaria.

El suceso ocurrió pasadas las 14.00 (18.00 GMT) cuando dos personas a bordo de una motocicleta arrojaron estos explosivos caseros.

El Ministerio Público (MP) ha informado que ha iniciado todas las investigaciones necesarias para esclarecer el hecho que no dejó herido a través la fiscalía 54 nacional.

Según el MP, agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) se encuentran en el lugar colectando “evidencias de interés” y “practican otras experticias que permitan establecer las responsabilidades penales derivadas de este hecho”.

España está entre los países que ha anunciado públicamente y de forma particular que no reconocerá la Asamblea Constituyente impulsada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como también lo han hecho EE UU y la UE.

Últimas órdenes de Maduro
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que ordenó al ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, detener “a todo aquel que pretenda especular” y subir los precios de los productos en el país basándose en el dólar no oficial, que en los últimos días ha subido de forma exponencial.

“Vamos a iniciar esta etapa ahora Constituyente y hay que dar la batalla duro contra los especuladores que fijan los precios a través de ‘Dólar Today’. Comprando productos en Venezuela, produciendo en Venezuela, los quieren vender al precio del dólar criminal”, expreso el mandatario desde Caracas en una alocución televisada.

El jefe de Estado venezolano dijo en ese sentido que no permitirá que se vendan los productos a precio del dólar no oficial, al que ha calificado de “terrorista”. “Mano dura, mano de hierro, vayan con todo”, agregó, y enfatizó que aquellos que suban los precios “presos tienen que ir”.

Maduro dijo además que le pasaron un dato de una cadena de supermercados, de la que no dijo el nombre, que ha aumentado los precios y que por ello pidió investigarla.

El dólar siguió este viernes batiendo récords de cotización respecto al bolívar, que no deja de caer en el mercado paralelo al cambio oficial impuesto por el Gobierno venezolano, cuatro días después de la elección de una Asamblea Constituyente rechazada por la oposición y varios países, informó la página Dolar Today.

El Estado venezolano monopoliza el flujo de divisas bajo un control de cambio desde 2003 y ha acentuado los filtros para la asignación de estas monedas en el último quinquenio debido a la crisis económica que sufre el país, principalmente por la caída en los precios globales del petróleo.

Comunicado de la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios – 3 de Agosto 2017

 

ANTE LA INCONSTITUCIONAL, ILEGÍTIMA y ANTIDEMOCRÁTICA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE QUE CONSOLIDA UN ESTADO DE FACTO EN VENEZUELA.

Los Rectores de las Universidades Nacionales agrupados en la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (AVERU), nos dirigimos al País y a la Comunidad Internacional para denunciar la grave y difícil situación que vive la Nación venezolana ante el proceso efectuado en fecha 30 de julio de 2017, violatorio de la soberanía, del derecho al sufragio y a la participación política de los ciudadanos venezolanos de forma pacífica, que consolida la imposición de la Asamblea Nacional Constituyente, decretada por el Ciudadano Nicolás Maduro Moros. En tal sentido, manifestamos:

CONSIDERANDO

Que los Rectores ratificamos nuestro apego a la Ley de Universidades vigente, la cual confiere a las Universidades, en su artículo 2 la cualidad de ser Instituciones al servicio de la Nación, así como el deber de colaborar en la orientación de la vida del País mediante su contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales.

CONSIDERANDO

Que la educación universitaria como derecho humano y deber social se fundamenta en el principio de respeto a todas las corrientes de pensamiento erigida en valores democráticos, de justicia social y de solidaridad humana.

CONSIDERANDO
Que por mandato Constitucional, Venezuela se constituye como un estado democrático, social de derecho y de justicia, y por ser competencia de las instituciones universitarias del País la defensa de los valores a la vida, libertad, justicia, igualdad, preeminencia de los derechos humanos, ética y pluralismo político, están llamadas a participar con los demás Poderes Públicos en la orientación y defensa del ordenamiento constitucional y jurídico venezolano, pilares fundamentales que garantizan la paz y la convivencia de la Nación.

CONSIDERANDO

Que las actuación del Poder Ejecutivo, Consejo Nacional Electoral y Tribunal Supremo de Justicia, originaron la ruptura definitiva del orden democrático, con la convocatoria mediante Decreto N° 2.830 de fecha 01 de mayo de 2017, a una Asamblea Nacional Constituyente, violatoria de los derechos a la soberanía originaria, al sufragio y a la participación política consagrados en los artículos 5, 62, 63, 347 y 348 Constitucional, con lo cual pretende la trasformación del Estado Venezolano, derogando el Estado Democrático, y social de derecho y de justicia proclamado por la voluntad del pueblo de Venezuela en Asamblea Constituyente de 1999.

CONSIDERANDO

Que ante el desconocimiento arbitrario de la voluntad del Pueblo de Venezuela por parte del Ejecutivo Nacional y demás Poderes públicos, la AVERU interpuso por ante el Tribunal Supremo de Justicia, Sala Constitucional, Demanda de nulidad por razones de inconstitucionalidad contra la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, recurriendo al mecanismo institucional que la democracia establece para la resolución de los conflictos.

CONSIDERANDO

Que el proceso de consulta popular en ejercicio de la soberanía y de libre expresión democrática, llevada a cabo el día 16 de julio de 2017 por las organizaciones políticas y la sociedad civil, es desconocido por el Ejecutivo Nacional y demás Poderes Públicos violentando la voluntad del pueblo Venezolano que afirmó el rechazo y desconocimiento a la convocatoria de una Asamblea Constituyente sin consulta previa a los ciudadanos, la aprobación de elecciones libres y transparentes para la instauración de un Gobierno de Unión Nacional y la reconstrucción del País.

CONSIDERANDO

Que la AVERU rechaza de forma enérgica la escalada de violencia por parte de los organismos de seguridad del Estado en los últimos tres meses, y especial condena los asesinatos de 17 ciudadanos ocurridos el día 30 de julio de 2017, durante el evento de selección de los integrantes a la Asamblea Nacional Constituyente, asimismo exige el cese de los asesinatos en protestas pacíficas, las detenciones arbitrarias, sometimiento a la jurisdicción militar, torturas, aislamientos, allanamientos, acoso y la negativa de permitir la asistencia médica de lesionados, por constituir un comportamiento cruel e inhumano contrario a los convenios de Ginebra sobre Derechos Humanos y principio democráticos.

ACUERDA

PRIMERO: Rechazar el flagrante desconocimiento del sistema democrático venezolano por parte del Poder Ejecutivo Nacional, Electoral y Judicial, órganos que excediendo la autoridad que le ha sido otorgada cercenan las competencias del Poder Legislativo, pilar de la democracia por ser producto de la elección libre, universal, directa y secreta, mecanismo mediante el cual los ciudadanos participan en los asuntos públicos por medio de sus representantes elegidos.

SEGUNDO: Exigir el cumplimiento de los derechos humanos fundamentales, y en especial el derecho a la vida de todos los venezolanos, consagrados en la Constitución y estándares Internacionales.

TERCERO: Ratificar que las Universidades de gestión pública y privada están al servicio del País como interlocutores, para realizar los aportes ante cualquier situación que amerite en un futuro inmediato un entendimiento nacional, en el marco de respeto a la Constitución vigente.

CUARTO: AVERU reitera el deber de todos las instituciones pública y privadas de continuar trabajando en defensa de la institucionalidad con apego a la pluralidad, valores y principios democráticos, que prevé la Constitución en la búsqueda de soluciones en pro del bien común de la Nación.

QUINTO: AVERU manifiesta a la Comunidad Universitaria y a la sociedad venezolana su compromiso de estar siempre al lado de la defensa de la autonomía universitaria, y de la separación de los Poderes como garantía de un Estado democrático, social de derecho y de justicia.

Cecilia García-Arocha Márquez, Rectora Universidad Central de Venezuela, Presidenta AVERU

Mario Bonucci Rossini, Rector Universidad de Los Andes, Vicepresidente AVERU

Benjamín Scharifker Podolsky, Rector Universidad Metropolitana, Secretario AVERU

Jorge Palencia Piña, Rector Universidad del Zulia

Jessy Divo de Romero, Rectora Universidad de Carabobo

Milena Bravo de Romero, Rectora Universidad de Oriente

Francesco Leone Durante, Rector Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado

Enrique Planchart Rotundo, Rector Universidad Simón Bolívar

Raúl Casanova Ostos, Rector Universidad Nacional Experimental del Táchira

Raúl López Sayago, Rector Universidad Pedagógica Experimental Libertador

Rita Elena Añez, Rectora Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre

Francisco José Virtuoso Arrieta, Universidad Católica Andrés Bello

Francisco Febres Cordero Carrillo, Rector Universidad Monteávila

Angel Lombardi Lombardi, Rector Universidad Católica Cecilio Acosta

Javier Yonekura Shimizu, Rector Universidad Católica del Táchira

Juan Pedro Pereira Medina, Rector Universidad Yacambú

Pedro A. Beauperthuy U., Rector Unimar

Oscar Belloso Vargas, Rector Universidad Rafael Belloso Chacín. Envía Mariano Fernández.

Foro Penal contabilizó 16 asesinatos durante protestas entre el sábado y domingo #30Jul – La Patilla – 31 de Julio 2017

La organización Foro Penal contabilizó un total de 16 asesinatos ejecutadas durante las protestas que se desarrollaron en el país contra el fraude constituyente este fin de semana.

De las víctimas, cinco fallecieron el día sábado 29 de julio mientras que 11 fueron asesinadas este domingo 30 de julio.

El cierre de la cifras se dio a las 9:00 de la noche, incluyendo entre los fallecidos a un menor de edad y un funcionario de la Guardia Nacional.

Lista de asesinados por protestas Foro Penal :

DGBujUnXYAAv3Xj.jpg

 

Unidad sobre Constituyente cubana: Participaron 2.483.000 personas con abstención de 88% – La Patilla – 30 de Julio 2017

La Unidad Democrática ofreció un nuevo parte respecto a las cifras que manejan hasta el momento sobre el proceso Constituyente de Maduro.

HenryRamos-Allup-abr6.jpg

“Han votado alrededor de Dos millones, 483 mil venezolanos, según las cifras que manejamos… Y hubo una abstención del 88%”, dijo el diputado a la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup.

Cuestionó la legitimidad de la Asamblea Nacional Constituyente que fue llevada a elección este domingo. “¿Qué legitimidad puede tener un proceso que ya nació muerto?”.

¿Y los muertos se suicidaron?

Rechazó además las declaraciones de algunos voceros del Gobierno quienes indicaron que no hubo ningún muerto producto de la jornada electoral.

“Esta jornada terriblemente negativa trajo el balance doloroso de 16 venezolanos asesinados. ¿Se trata de suicidio? ¿Se suicidaron 16 venezolanos?”, cuestionó.

 

Estados Unidos ordena a las familias de sus diplomáticos en Venezuela salir del país por Pablo Ximénez de Sandoval – El País – 28 de Julio 2017

Washington lanza una advertencia de no viajar al país por la violencia generalizada y la falta de suministros

El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó este jueves una advertencia pidiendo a sus ciudadanos que no viajen a Venezuela debido al “malestar social, crimen violento y amplias carencias de comida y medicinas”. La alerta además ordena la salida del país de los familiares de su personal diplomático y autoriza a los empleados de la Embajada en Caracas a pedir la salida voluntaria.

La medida de emergencia llega en vísperas del referéndum convocado para el domingo por el Gobierno de Nicolás Maduro con la intención de formar una asamblea constituyente que reforme la actual Constitución de Venezuela. La oposición ha redoblado la presión en las calles en esta semana después de meses de protestas que han dejado un centenar de muertos. Este jueves se produjo una segunda jornada de huelga general contra los planes de Maduro.

Además, el miércoles el Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra un total de 13 cargos del régimen venezolano. A la presión internacional contra el Gobierno venezolano se han sumado la Unión Europea y Mercosur. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió la semana pasada de que está dispuesto a nuevas sanciones si sigue adelante el proyecto de Asamblea Constituyente, que EE UU considera “el fin de la democracia en Venezuela”.

En la advertencia lanzada este jueves, el Departamento de Estado prohíbe a sus funcionarios estar en la calle entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana. Todo el personal deberá pedir permiso para salir de Caracas.

“La situación política y de seguridad en Venezuela es impredecible y puede cambiar rápidamente”, razona la nota. Las manifestaciones, habituales desde que el pasado mes de abril el régimen intentara desactivar al Legislativo, pueden derivar en situaciones de violencia rápidamente. “Bandas armadas en moto relacionadas con el Gobierno suelen utilizar la violencia para intimidar a los manifestantes”, dice el Departamento de Estado. “El crimen violento indiscriminado es endémico en todo el país y puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar”.

 

 

Carta a un presidente desconocido por Laureano Márquez – TalCual – 26 de Julio 2017

1500265162128Presidente, a estas alturas, para imponer su proyecto no le queda otro camino que el ejercicio de una violencia muy extrema en contra de sus conciudadanos. Es un grave error de cálculo pensar que las armas pueden sustituir a los votos
Presidente:

Me animo a escribirle esta carta como recurso extremo ante el momento de desesperación que vive el país, aún a riesgo de que caiga en el saco roto. Venezuela se halla en una de las encrucijadas más difíciles de su historia. La posibilidad de un estado de violencia desbordado y anárquico se cierne sobre nosotros como una amenaza terrible. No evitarlo sería un acto de insensatez de gran irresponsabilidad. Con facilidad se pierde la paz de una nación, que tomará luego muchos años, cargados de dolor, odios y sacrificios recuperar. Es verdad que todos debemos contribuir a la paz, pero quien detenta el poder tiene una especial responsabilidad: lleva en sus manos el rumbo del país, tiene suficiente fuerza para propiciar el desastre o frenarlo.

Los venezolanos estamos cansados, desilusionados, deprimidos e indignados. Creo que lo intuye por la forma como ha frenado algunos procesos electorales mientras propicia otros –como el de la asamblea constituyente–, convocados bajo premisas de representación que permiten obtener una mayoría con el voto de unos pocos, para imponer un proyecto político que el país no está dispuesto a aceptar, que no propicia el consenso, sino la exclusión.

No hay justificación posible para que después de transitar la bonanza petrolera más esplendorosa de nuestra historia, Venezuela este al borde de la ruina. Ecuador y Bolivia son regímenes afines al suyo, sin embargo allí no se observa la misma debacle económica que impera entre nosotros, por el contrario hay progreso. ¿En verdad usted cree que el 80% de la población venezolana es fascista? ¿En verdad piensa que los siete millones y medio de personas que rechazaron la constituyente están financiados por el imperialismo yanqui?

La sociedad venezolana se ha rebelado y no parece que usted haya percibido la gravedad de la rebelión. El país de progreso de sus arengas es una fantasía para la mayoría. La realidad es gente comiendo de la basura, mortalidad infantil, inseguridad, enfermedad, sufrimiento y muerte. El sector productivo ha sido selectivamente destruido, el Estado convertido en máquina de demolición de todo aquello que alguna vez funcionó, el poder judicial pervertido a extremos inimaginables y la Fuerza Armada asimilada a su partido político.

La gente se cansó y frente a este cansancio solo le queda a usted el recurso de la fuerza, ejercida con una crueldad e indolencia pocas veces vista en nuestra historia. La represión nos ha asesinado, encarcelado, envilecido y ha exaltado los radicalismos de todos lados. Un pueblo acosado por la brutalidad se alza con lo que puede y la nefasta idea del ojo por ojo, comienza a hacerse apetecible. Presidente, a estas alturas, para imponer su proyecto no le queda otro camino que el ejercicio de una violencia muy extrema en contra de sus conciudadanos. Es un grave error de cálculo pensar que las armas pueden sustituir a los votos.

Me gustaría que el pajarito volviera a hablarle en estos días y le recordará el tiempo en que la pesadilla que padecemos hoy, fue un sueño debo suponer que honesto– de transformación y cambio en el que una mayoría creyó durante largo tiempo. Y desde esta reflexión profunda examine cuánto se parece la Venezuela de hoy a los ideales que sirvieron de punto de partida. Los defensores de los pobres de ayer son los multimillonarios de hoy, las nuevas cúpulas podridas, con fortunas construidas sobre el empobrecimiento de una nación.

Presidente, la vida es breve y la eternidad demasiado larga. Cada uno escoge la manera como ha de trascender. Venezuela llegó al llegadero. Le tomó 18 años de progresivo maltrato y abuso, de desmantelamiento institucional y confiscación de la democracia, rebelarse, pero lo ha hecho y no tiene marcha atrás. Ojalá tenga usted el tino de ofrecer una salida a Venezuela que no sea la del incendió y la barbarie, que tanto dolor y sufrimiento ha causado en nuestra historia.

 

Escribir la historia por Alberto Barrera Tyszka – ProDaVinci – 23 de Julio 2017

leo-alvarez-e1500818830826.jpg

“Cuando desperté nada podía hacer: seis revólveres me apuntaban a la cara. Abrí un ojo. Un vistazo soñoliento, brumoso, parcial. Podía ser una pesadilla. Fracciones de segundo para saber que estaba preso. Debía hacer algo. Seis revólveres.”

No es el testimonio de un estudiante detenido injustamente en algún prisión del interior del país. Pero podría serlo. Tampoco es un fragmento de una carta de un preso político, llevado sin trámite legal y de madrugada desde su casa hasta El Helicoide. Las comillas con las que comienzo este domingo no fueron escritas en este tiempo y, sin embargo, dolorosamente, de pronto vuelven a formar parte de nuestro presente. Esas tres líneas con un hombre inocente frente a seis revólveres están en la primera página de una novela escrita por José Vicente Abreu en 1964. “Se llamaba SN” es su título. Es un libro terrible y desolador, una denuncia sobre la brutal represión durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. SN era nombre del terror, las siglas designaban a la Seguridad Nacional.

Hoy en día no hay un solo cuerpo de destrucción, un solo nombre. Hoy está el SEBIN pero también está la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía Nacional Bolivariana, la milicia, los grupos paramilitares…Actúan sin temor, sin remordimiento, como si la violencia contra civiles que protestan fuera algo natural, como si la represión, la tortura y el asesinato formaran parte de una nueva normalidad.

Quienes invocaron el Caracazo para rebelarse en contra de los poderes establecidos, han terminado reproduciendo miles de Caracazos cada día. Han profesionalizado la ejecución institucional en contra de la población. Han hecho de la masacre no un evento esporádico sino un procedimiento legal; una rutina uniformada, con permiso para liquidar ciudadanos. El chavismo, en vez de combatir la represión, la ha sacralizado. La violencia militar en contra del pueblo es ahora un acto heroico. Atacar entre 7 u 8 a un estudiante, golpearlo con todo y donde sea, dispararle…merece un bono, una condecoración. Hay que entender que la represión que hemos visto y padecido durante todos estos largos días no es un acontecimiento aislado, no es una reacción repentina frente a la multitud indignada. Es un sistema. El mismo sistema que se aplica en las OLP o en la nómina de las empresas públicas. El mismo procedimiento que aprobó el CNE y que define las bases comiciales para la elección de la Constituyente. El Estado como arma de exclusión y aniquilamiento.

Pero hoy el discurso legitimador es mucho más potente, más delirante. Ahora el poder desarrolla y trata de imponer, con mucha más fuerza, su propia justificación. Las dictaduras militares que azotaron a Suramérica en el siglo XX trataron de excusar su violencia denunciando la amenaza comunista. El gobierno de Maduro invoca ahora la amenaza derechista. Pero actúa de la misma manera. El SEBIN y la Fuerza Armada funcionan con los mismos patrones de comportamiento que el crimen organizado. No tienen ningún control. Secuestran ciudadanos. Los desaparecen dentro de los túneles de las fortalezas oficiales. Se mueven al margen de la ley. Y acumulan muertos. Imponen una justicia propia, sin respetar a los tribunales civiles. Y llenan las cárceles de presos políticos…Y siguen repitiendo que todo lo hacen por la paz, por el futuro, por el progreso, por el amor al pueblo y a la patria. También así hablaba Pinochet. Eso mismo también dijo Videla.

El discurso oficial es otra versión de las mismas prácticas represivas del Estado. Es una bomba lacrimógena o una ráfaga de perdigones sobre el orgullo, sobre el derecho a protestar, sobre el ánimo, sobre el sentido común. Te disparan pero, además, te llaman asesino. Te golpean pero, encima, te acusan de golpista. Todo tiene que ver con la misma estructura. El discurso también forma parte del mismo sistema de producción de muerte. Existe para confundir, para desesperar, para generar sensación de impotencia, rabia, locura. Cada palabra y cada pausa, cada cita y cada omisión, tienen un espacio y una función en la maquinaria. No es azaroso el silencio selectivo que practica con demasiada frecuencia el Defensor del Pueblo, por ejemplo. Es otra versión de la violencia. Una forma de tratar de darle un nuevo orden al caos.

Cuando Nicolás Maduro dice que la Constituyente traerá la paz y el reencuentro de todos los venezolanos, lo único que hace es bailar nuevamente sobre los muertos. Cuando asegura que la Constituyente es un milagro, que relanzará la economía, que nos dará una nueva identidad, no está en el fondo diciendo nada. Solo trata de distraer. Habla para evitar decir. Y, mientras tanto, en alguna oscura celda, hoy como ayer, una mano tal vez raya unas líneas sobre un papel y escribe la verdadera historia del país: “Cuando desperté nada podía hacer. Seis revólveres me apuntaban a la cara”.

 

Cámaras, casco y máscara antigás: mi día a día en Venezuela por Meredith Kohut – New York Times – 22 de Julio 2017

xxvenezuela_ss-slide-6QZN-master1050.jpg

CARACAS — Los grupos de manifestantes antigubernamentales lanzan rocas, barro, petardos y bombas molotov. La policía antimotines y los soldados les responden con gases lacrimógenos, perdigones y cañones de agua.

En Venezuela se está gestando un levantamiento.

Durante más de tres meses, miles de personas han abarrotado la capital venezolana para drenar su furia. Están hartos del gobierno de Nicolás Maduro y de su liderazgo cada vez más autoritario.

En general, los roces derivan en choques callejeros asimétricos y usualmente letales; más de 90 personas han muerto desde que comenzaron las marchas en abril y 3000 han sido detenidas.

xxvenezuela_ss-slide-TH1L-master1050.jpg

El estallido de una bomba molotov lanzada contra oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana que disparaban gases lacrimógenos y perdigones durante una manifestación en Caracas.

He trabajado como fotoperiodista para The New York Times en Venezuela durante nueve años, y los últimos dos me he enfocado en la lucha de los venezolanos que padecen la peor crisis económica en la historia del país.

Me ha tocado ver cómo crece la rabia conforme desaparecen la comida, los medicamentos y aumenta el autoritarismo de Maduro.

xxvenezuela_ss-slide-WOS9-master1050.jpg

Una tanqueta usó su cañón de agua contra los manifestantes en la autopista Francisco Fajardo, en mayo.

El colapso de Venezuela explicado en cinco pasos
Su gobierno ha retrasado las elecciones y encarcela a los manifestantes y opositores políticos. Convocó una asamblea constituyente que podría rescribir la Carta Magna, lo que muchos venezolanos ven como un intento descarado para incrementar su poder. Maduro califica a las protestas como un ataque violento contra su gobierno, mientras que los manifestantes dicen que están luchando por la Constitución y el derecho previsto en su artículo 35 a desconocer “cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos”.

Usualmente, empiezo mi día subiéndome a un mototaxi para dirigirme a la zona de batalla, donde abundan los gases lacrimógenos y los proyectiles vuelan por todas partes.

xxvenezuela_ss-slide-VKEQ-master1050.jpg

Manifestantes antigubernamentales lanzan piedras durante un enfrentamiento con fuerzas de seguridad en Caracas a principios de mayo.

Conozco a algunos de los manifestantes veteranos, como Tyler, que tiene 22 años y antes apoyaba al régimen de Maduro. Ha aprendido cómo evitar las gomas de bala y los perdigones con ayuda de un escudo pintado de azul, amarillo y rojo, que combina con la bandera venezolana que se amarra al cuello. Usa una camiseta negra para cubrir su cara, que solo deja ver sus ojos.

Sentado junto a una barricada durante un momento tranquilo en una marcha, me contó que protesta porque la escasez de medicinas mató a su madre hospitalizada, empeoró la presión sanguínea de su abuela y dejó a su hermanita asmática con crecientes dificultades para respirar. Tyler dijo que su familia solo puede costear una comida al día, comúnmente algo de arroz blanco.

“Estamos viviendo con más hambre de la que nunca habíamos tenido”, dijo. “Aquí las cosas están feas y ya no vamos a aguantarlo más”.

xxvenezuela_ss-slide-V099-master675.jpg

Un miembro de la resistencia durante un descanso de los enfrentamientos, al lado de un camión que fue incendiado para usarlo como barricada. Credit Meridith Kohut para The New York Times

Tyler es parte de la resistencia, el grupo de manifestantes que generalmente choca con las fuerzas de seguridad. Sus integrantes dicen que la lucha es su única opción.

“Si no nos matan acá protestando, moriremos de cualquier manera”, dijo Marco, estudiante de posgrado. “Nos matarán por tener un celular o unos zapatos, o será por hambre o por habernos contagiado de cualquier enfermedad porque acá no hay medicinas”.

xxvenezuela_ss-slide-ZCYN-master1050.jpg

Integrantes de la Cruz Verde venezolana ayudan a una mujer que tuvo un ataque epiléptico debido al gas lacrimógeno esparcido por las fuerzas de seguridad, a principios de junio Credit Meridith Kohut para The New York Times

Siento que estoy dentro de un videojuego cuando tomo fotografías de los enfrentamientos porque tengo que saltar obstáculos y evitar proyectiles que vienen en todas las direcciones. El fuego cruzado alcanza a decenas de personas en cada protesta, y muchas son evacuadas con fracturas de huesos y heridas sangrientas.

Desafortunadamente para los miembros de la prensa, ambos bandos tienen mala puntería. Es común que nos alcancen las piedras, la pintura y los cañones de agua. Una vez, un perdigón impactó mi casco y me produjo una contusión. Muchos fotógrafos han tenido menos suerte y terminan hospitalizados con heridas graves.

Algunos policías ven a la prensa como un blanco; los golpean o rompen sus cámaras. Se han reportado más de 200 actos de agresión contra los periodistas desde que comenzaron las protestas.

“Si no nos matan acá protestando, moriremos de cualquier manera”.
MARCO, ESTUDIANTE DE POSGRADO
A veces los manifestantes movilizan tractores o camiones para bloquear la autopista Francisco Fajardo, una vía que atraviesa Caracas. También han incurrido en actos delictivos.

Cuando acusaron a un hombre de robar durante una protesta, los miembros de la resistencia lo golpearon y acuchillaron antes de rociarlo con gasolina y prenderle fuego. Se llamaba Orlando Figuera y murió por las quemaduras.

xxvenezuela_ss-slide-J40L-master1050.jpg

En el caos se han registrado actos de justicieros y linchamientos. En mayo, un hombre fue golpeado y le prendieron fuego tras acusarlo de robar. Credit Meridith Kohut para The New York Times
Cuando las tanquetas apuntan sus poderosos cañones de agua hacia los manifestantes para dispersarlos, los que pertenecen a la resistencia responden con resortes gigantes, manejados por cuatro personas, para lanzarles frascos de vidrio llenos de pintura o, a veces, heces.

“Es asqueroso”, dijo un manifestante, “pero es algo que todos tenemos y lo mejor es que es gratis”.

Los manifestantes también improvisan para protegerse. Algunos usan gafas para nadar o restos de botellas de plástico y las convierten en máscaras antigás, o espinilleras hechas de revistas viejas y cinta adhesiva.

Otros han usado restos de alfombras para hacerse una armadura que les proteja los órganos más importantes de las balas de goma y perdigones, que son letales cuando se disparan de cerca. Más de 30 manifestantes han muerto por esa razón, según un conteo de los medios locales.

Un manifestante sonrió cuando le pregunté por su chaleco hecho de alfombra. “Ya me ha salvado varias veces”, dijo.

Algunos venezolanos usan “chalecos antibalas” hechos de alfombras para protegerse contra los perdigones de la policía. Otros venezolanos usan escudos fabricados con madera y tambores de petróleo. Algunos están adornados con la bandera venezolana, caricaturas de Maduro quemando la Constitución o frases como “Libertad, Futuro, ¡Elecciones ya!” o “Te amo, mamá”.

Los integrantes de la resistencia tienden a ser jóvenes y recalcan que no apoyan al gobierno ni a los políticos de oposición. Algunos son estudiantes universitarios de clase media que pelean con cámaras amarradas a sus cascos de bicicleta o patinetas, para poder publicar lo que capten en sus páginas de Instagram.

Han pasado más de 100 días desde que empezaron las manifestaciones, en abril.
Los manifestantes pacíficos pertenecen a una comunidad muy variada: son jóvenes, viejos, profesionales y desempleados que participan en plantones y actos para bloquear las calles. Se han celebrado decenas de marchas con cientos de miles de personas llenando las carreteras y calles para marchar hasta las oficinas de las autoridades electorales, de salud o los tribunales. Casi siempre las fuerzas de seguridad bloquean su paso.

Durante la Gran Marcha por la Salud, miles de doctores, enfermeras y pacientes salieron a las calles para protestar contra el colapso del sistema de salud. Portaban carteles con cajas de medicamentos vacías y mensajes como “SOS” y “Sin medicinas también nos matan a nosotros”.

Cuando los soldados usaron gas lacrimógeno en su contra, los médicos vestidos con sus batas blancas entrelazaron sus brazos mientras batallaban por respirar y las lágrimas corrían por sus mejillas, pero no se movieron.

Miles de doctores, pacientes y otros profesionales de la salud marcharon en mayo para protestar por la falta de medicamentos.
En otra protesta, sacerdotes, monjas y otros religiosos se manifestaron con una estatua de la Virgen decorada con la bandera venezolana. Una monja vestida de blanco portó un cartel con una cita bíblica que decía: “Debemos obedecer a Dios en vez de obedecer a los hombres”.

Y en la marcha “de las ollas vacías”, las familias armaron un cacerolazo para protestar por la escasez de alimentos y la inflación. Una encuesta reciente reveló que el 90 por ciento de los venezolanos no pueden costear la comida que necesitan.

Gustavo Misle, profesor jubilado de 80 años, acude con regularidad a las protestas con el recorte de un esqueleto; es una decoración de Halloween que ahora tiene un cartel que dice: “Tengo hambre”.

Durante años dirigió una organización sin fines de lucro para darle alimentos a los niños de sectores populares; ahora sufre igual que ellos. Debido a la crisis económica y una inflación de tres dígitos, la pensión de Misle apenas equivale a unos dólares. Él y su esposa sobreviven con plátanos, la única cosa que pueden costear.

El equipo protector casero no garantiza la seguridad. Neomar Lander, de 17 años, traía puesto un chaleco de alfombra cuando murió en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Otros integrantes de la resistencia pusieron velas en la parte ensangrentada del asfalto donde cayó e hicieron una vigilia que duró casi toda la noche.

Johan Caldera, amigo de Lander, dijo que su muerte lo motivó para protestar más. “Ahora no tengo miedo porque ya perdí el miedo que tenía y el respeto por los militares”, dijo. “Los verdaderos soldados de Venezuela se tapan las caras con trapos y no usan granadas, sino piedras”.

Muchos integrantes de la resistencia usan camisetas hechas para parecerse al uniforme de Simón Bolívar, el máximo prócer independentista de Venezuela. Durante los choques a veces le piden a los soldados que se les unan citando una frase atribuida a Bolívar: “Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho”.

Wuilly Arteaga, de 23 años, se volvió una figura simbólica del movimiento de protestas porque tocaba el himno nacional con su violín durante los enfrentamientos. Hasta que las autoridades le rompieron su instrumento. Los videos de la reacción de Arteaga, en llanto, se volvieron virales y hace poco viajó a Estados Unidos, donde los cantantes Marc Anthony y Oscarcito le entregaron un nuevo violín.

Recientemente, después de un largo día de enfrentamientos, cientos de soldados se retiraron tras haber agotado sus municiones. Cuando recuperaron el control de la autopista, los jóvenes celebraron con los puños arriba mientras cantaban el himno nacional.

“Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó”, entonaban, “¡Abajo cadenas! ¡Muera la opresión!”.

El gobierno dice que la resistencia está compuesta por terroristas y ha prometido reforzar su respuesta militar. “Si fuera destruida la revolución iríamos al combate”, dijo Maduro a fines de junio.

Un homenaje a Neomar Lander, uno de los más de 90 venezolanos que han muerto en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad desde abril Credit Meridith Kohut para The New York Times
En la vigilia en honor a Lander, un compañero suyo se agachó; el borde de sus zapatos tocaba el asfalto ensangrentado. Con los puños cerrados golpeó el pavimento, miró hacia mi cámara y dijo que tenía un mensaje para el presidente.

“Mire bien mi cara”, dijo, “porque no le tengo miedo”.

Meridith Kohut es una fotógrafa independiente que trabaja con The New York Times y ha cubierto la situación venezolana durante los últimos dos años. Su cuenta de Twitter es @MeridithKohut.

 

Denuncian a 57 altos cargos de Maduro ante la Corte Penal Internacional por torturas durante las protestas por Manuel Trillo – El País – 22 de julio 2017

El Instituto Casla alerta de 300 casos en los últimos meses y del uso de la violencia como «política de Estado» en Venezuela

torturas-venezuela-kmIE--620x349@abc.jpg
La Corte Penal Internacional (CPI) tiene desde este viernes en sus manos una lista de 57 altos cargos del régimen presidido por Nicolás Maduro a los que el Instituto Casla acusa de «torturas sistemáticas» en Venezuela. Según esta organización de estudios sobre América Latina con sede en Praga, estas prácticas violentas se han disparado desde el inicio de las protestas callejeras el pasado 1 de abril, registrándose en este tiempo unos 300 casos.

Las torturas más habituales van desde la intoxicación con el polvo de las bombas lacrimógenas a golpes con objetos contundentes, violaciones o la vejación de tener que comer excrementos y gusanos o vestirse con ropa empapada en heces.

Existe, según asegura a ABC la directora ejecutiva del Instituto Casla, la abogada caraqueña especializada en derechos humanos Tamara Sujú, una auténtica «política de Estado» con la que los actuales dirigentes buscan «mantenerse en el poder, usando los organismos de seguridad, la Fuerza Armada y el Tribunal Supremo, además de los voceros internacionales que le hacen el coro para mentir sobre lo que pasa en Venezuela».

«Prácticas sistemáticas»
Según Sujú, asilada en la República Checa tras abandonar Venezuela por persecución en 2014, la «sistematización» de las torturas se ha acentuado en los tres últimos meses y los denunciantes describen cómo los funcionarios que las ejecutan buscan infligir «el mayor daño corporal» y «dejar secuelas».

La letrada solicitó este viernes al CPI que incorpore el nuevo listado de responsables de torturas a la denuncia por este tipo de prácticas que presentó hace un año y a la que el 26 de septiembre añadió una primera relación de responsables. Se trata de «la cadena de mando» de los funcionarios implicados en las torturas.

«Es una política de Estado para mantenerse en el poder usando la seguridad, la Fuerza Armada, el Supremo y los voceros internacionales»
Tamara Sujú, directora ejecutiva del Instituto Casla

Según el escrito del Instituto Casla, los 57 integrantes de esta lista actualizada «han sido parte de la represión de los últimos seis meses, cómplices directos por acción u omisión de las torturas perpetradas por los funcionarios u oficiales adscritos a sus dependencias, cómplices necesarios del régimen para mantener su estructura represiva, bien sea jurídica y política, cómplices necesarios del régimen para falsear o engañar a gobiernos extranjeros y organismos internacionales».
Únicamente por detrás de Nicolás Maduro, que encabeza la denuncia inicial presentada ante la CPI en La Haya, el Instituto Casla sitúa al frente de la cadena de mando al vicepresidente de la República, Tareck El Aissami.

Así mismo, incluye en la lista al resto de miembros del llamado «Comando Antigolpe» que el jefe del Estado bolivariano nombró el pasado enero. En este sentido, figuran el ministro de la Defensa y comandante estratégico operacional, general en jefe Vladimir Padrino López; el ministro de Interior, Justicia y Paz, mayor general Néstor Reverol; la excanciller Delcy Rodríguez; el expresidente de la Asamblea Diosdado Cabello; la «almiranta» Carmen Meléndez, exministra de la Defensa que fue nombrada vicepresidenta de Soberanía Política, Seguridad y Paz; el director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin, la policía política), general en jefe Gustavo González López, y el comandante general de la Milicia Nacional, mayor general César Vega González.

La propaganda exterior
La directora de la organización denunciante pone también el foco en quienes ocultan al resto de países las torturas masivas a los detenidos, así como los asesinatos y los encarcelamientos de manifestantes. Además de la citada Delcy Rodríguez, que fue ministra de Relaciones Exteriores hasta hace un mes y a la que acusa de «recorrer el mundo para mentir y engañar a la opinión pública internacional», Sujú denuncia al actual canciller, Samuel Moncada, y a los embajadores ante Naciones Unidas en Nueva York Rafael Ramírez, y en Ginebra, Jorge Valero.

Así mismo, señala al presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, y al presidente de la Sala Constitucional del máximo órgano judicial, Juan José Mendoza, así como a los magistrados Arcadio Delgado, Luis Damián Bustillos, Lourdes Suárez Anderson, Carmen Zuleta de Merchán y Fanny Márquez.

Otros cargos destacados del aparato represor del régimen que el Instituto Casla ha recogido en su escrito ante el CPI son el que fue director de la Policía Nacional Bolivariana hasta el pasado 9 de mayo, el mayor general Franklin García Duque, así como su sucesor en el cargo, el general Carlos Alfredo Pérez Ampueda, y el director de la Contrainteligencia Militar, el general Iván Rafael Hernández Gala.

También aparecen en la lista relevantes figuras de la Fuerza Armada como el nuevo jefe de Estado Mayor del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), mayor general José Adelino Ornela Ferreira, y el comandante general de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), mayor general Sergio Rivero Marcano, así como su antecesor, el general Antonio Benavides Torres. Igualmente se incluye al coronel Vladimir Lugo, de la Guardia Nacional, premiado recientemente con la Cruz de la Guardia de Honor Presidencial tras permitir un ataque a la sede del Parlamento por grupos violentos afines al chavismo.

El general Fabio Zavarse Pabón, comandante de la zona 43, correspondiente al Distrito Capital; el general de división Rafael Domínguez Forte, responsable de la Zona Operativa de Defensa Integral (Zodi) Aragua; Jonny Paredes, jefe policial en el esado Barinas, y el general de brigada Juvenal Fernández, comandante de la GNB en Carabobo, son otros de los nombres destacados por Tamara Sujú. La lista se completa con otros responsables policiales en regiones y municipios donde se han cometido torturas.

El Instituto Casla pidió ayer a la fiscal del CPI añadir la lista de esta cadena de mando a la solicitud de apertura de una investigación que planteó hace un año, conforme al artículo 15 del Estatuto de Roma, que rige este tribunal de los crímenes más graves de trascendencia internacional.

Las torturas más habituales

Intoxicación con bombas lacrimógenas. Las víctimas son tapadas con bolsas de plástico con polvo de las bombas lacrimógenas o se les encierra en celdas pequeña o en tanques con el gas dentro. También se les echa el polvo del gas en los ojos mientras están esposados de pies y manos, según otras denuncias llegadas al Instituto Casla, se lo hacen tragar.

Violaciones con tubos. La organización denunciante cree «muy preocupante» la extensión de la tortura de tipo sexual en los últimos tres meses. Hasta en un 80% de los nuevos casos hay un componente de tortura sexual. Se obliga a cometer actos lascivos entre los detenidos y se han registrado violaciones de jóvenes de ambos sexos, en ocasiones con tubos.

Golpes en la cabeza y las costillas. Casi todos los casos recibidos en los últimos tres meses por el Instituto Casla ha habido golpes a las víctimas, sobre todo en zonas vulnerables, como el cráneo, las costillas y la zona lumbar. Se emplean para ello objetos contundentes, como las culatas de las armas de fuego, lo que ha causado importantes heridas.

Gusanos y excrementos de comida. La lista de vejaciones es larga. Incluye descargas eléctricas, colgamientos por los brazos, obligar a los detenidos a vestir ropa empapada en excrementos y a comer gusanos y también excrementos. A ello se unen los disparos de perdigón contra los manifestantes detenidos, añade la abogada de derechos humanos Tamara Sujú.

 

A %d blogueros les gusta esto: