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Un país violento por Rodolfo Izaguirre – El Nacional – 19 de Mayo 2019

Rodolfo Izaguirre

Juan Vicente Gómez derrota al general Nicolás Rolando en Ciudad Bolívar en julio de 1903, y pone fin así a las guerras civiles en Venezuela. ¿Se acaban los caudillos regionales? Sí, porque emerge el único caudillo que nos va a tiranizar durante veintisiete años a partir de 1908, gracias a una traición perpetrada contra su compadre Cipriano, quien lo había felicitado llamándolo “el Pacificador de Venezuela”.

Antes, vendíamos o entregábamos nuestras almas cambiando oro por espejitos y abalorios. Pero la violencia, para bien o para mal, ha sabido extender un manto de oprobio sobre nuestra geografía humana. Se registran rebeliones como la del zambo Andresote capitaneando a indios, mulatos y negros cimarrones contra la Compañía Guipuzcoana. Rebeliones fueron las de El Tocuyo contra el gobernador y otra vez contra la Guipuzcoana; la de los comuneros de 1776 contra la Intendencia de Ejército y Hacienda; la rebelión de Juan Francisco de León; la de los Monagas a favor de la integración grancolombiana que los enfrentará a Páez y a Santiago Mariño, quien al conocer la muerte de Bolívar confraternizará con sus enemigos.

Está la rebelión del Negro Miguel y las minas de oro de Buría cerca de Nirgua. La primera rebelión de negros y la autoproclamación de Miguel como rey y su mujer Guiomar como reina. (¡Nuestra historia es un permanente sainete o tragicómico acontecer!). ¡Tengamos paciencia: aún no hemos llegado a Nicolás Maduro!

Hubo, además, sucesivas rebeliones realistas en apoyo a Fernando VII e insurrecciones en Barcelona, Barlovento, la de los negros de Coro con José Leonardo Chirinos, considerada como uno de los primeros intentos de independencia. La insurrección de Páez contra José Tadeo Monagas, las insurrecciones de Valencia, Puerto Cabello; las invasiones desde Cúcuta, las Antillas, por Coro; los ridículos intentos de Castro León. Luego, las revoluciones, todas sangrientas y oportunistas: la Revolución azul, por el color de la bandera contra el gobierno de Juan Crisóstomo Falcón; la de Abril o Revolución liberal, liderada por Antonio Guzmán Blanco; la Revolución de Coro contra Guzmán; la de las Reformas, que llevó a la Presidencia a José María Vargas; la de Marzo, de Julián Castro contra los abusos de los hermanos Monagas; la revolución de Queipa, comandada por el Mocho Hernández contra Ignacio Andrade; la del 18 de abril de 1830, que abrió las puertas a la independencia. Y, para seguir ahondando en el abismo, la eximia, gloriosa y nunca bien ponderada y agradecida desgracia: la propia guerra de independencia que dejó el país en manos de sus ávidos héroes militares y en un estado de penuria tal vez menos descalabrado que el que nos está dejando el socialismo bolivariano.

Nuestros héroes de independencia convertidos en caudillos políticos y terratenientes van a enfrentarse más tarde unos contra otros hasta que Juan Vicente Gómez acaba con todos ellos en Ciudad Bolívar. Acabó con las guerras. ¡Es verdad! Pero se afirmó él, repito, como el único caudillo.

Hubo una revolución en octubre de 1945, que asoció los nombres de Rómulo Betancourt y Marcos Pérez Jiménez, pero más que revolución fue una rebelión cívico-militar que produjo desastrosas consecuencias: una dictadura militar.

La magna comedia farsesca la ofreció Hugo Chávez al calificar de revolución la ordinariez de sus propuestas. La presencia, luego, de Nicolás Maduro es como si se volcase un frasco de tinta, una taza de café o un chorro de orina sobre un diploma universitario.

Si sumamos los años cuyos gobiernos han sido ejercidos por militares venezolanos desde 1830 hasta la desventurada hora bolivariana, la cifra que arroja la historia es de 132 gobiernos militares y 56 civiles con claro apoyo de los cuarteles que de manera oscura, solapada o despótica asedian a los civiles que nos estremecemos cuando los militares desaprueban nuestras conductas y exaltan las suyas, oprobiosas y cuartelarias.

La geografía física y espiritual venezolana, repito, no ha conocido el sosiego. Hoy, atormentada por delincuentes en el poder, ¡menos que nunca! Hay quienes mueren de hambre, rebuscan en la basura para encontrar algo de comer; se desvaneció la línea del horizonte y los jóvenes abandonan el país para buscarla en otra parte. El país dejó de sonreír. Se burla de sus mandatarios pero llora en secreto. Se congrega en las calles pero no le ve el queso a la tostada. Murmura, sin embargo, que las ratas elegantes comenzaron a abandonar el yate. Una, disfrazada de turca, o de testigo electoral en otro país. Otra, de rata de alcantarilla.

El país, cuando termine de librarse de todas ellas y se tranquilicen los cuarteles, ¿encontrará la serenidad que tanto anhela?

Failed Venezuela Uprising Benefits Armed and Criminal Groups by Venezuela Investigative Unit – Insight Crime – 8 de Mayo 2019

The landscape of Venezuela’s social conflict has grown even more complicated a week after the failed uprising led by Juan Guaidó. This continued descent into state-sponsored anarchy has only favored armed and criminal groups who act with increasing impunity.

On April 30, a group of soldiers of the Bolivarian National Armed Forces (Fuerza Armada Nacional Bolivariana – FANB) rebelled, led by Juan Guaidó, president of the National Assembly and sworn in as interim president of Venezuela, and Leopoldo López, head of the Voluntad Popular party. One notable figure who joined the rebellion was General Manuel Cristopher Figueroa, the now ex-director of the Bolivarian National Intelligence Service (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional – SEBIN), the political police charged with persecuting and torturing Maduro’s opponents.

The armed rebels progressed along one of the main streets of Caracas, calling on civilians and the security forces alike to join their cause. While this call did not receive the backing it sought, it nevertheless showed a continuing weakening of the military establishment surrounding Maduro.

Repression against demonstrators was swift, with at least five people killed over two days in Caracas and the state of Aragua. Videos circulated on social media showed that clashes involved “colectivos” (paramilitary groups linked to Maduro) and agents from the judicial and preventive police forces, who were not known to have taken part in such repression before.

In the days since the uprising, other acts of violence and murders have been carried out by a range of criminal groups, including colectivos, “pranes” (prison gangs) and mega-gangs.

A shootout near the Simón Bolívar bridge that connects Táchira with Colombia; the murder of an air force general and five other officers in Aragua, seemingly ordered from a prison gang at the Tocorón penitentiary; and a confrontation between rival mega-gangs in the state of Sucre, which left eight dead and 14 injured, top the list of recent incidents.

Nobody has been arrested or charged in relation to these incidents. Criminal groups continue to enjoy almost unlimited impunity while Maduro has only intensified the repression and persecution of his opponents.

InSight Crime Analysis

The failed attempt to overthrow Maduro has exposed something more dangerous than the president losing control of the military: how Venezuela could descend into armed civil conflict and the role criminal groups could play in such violence.

Venezuela is already the most violent country in the region, with a rate of 81.4 homicides per 100,000 inhabitants, and one of the most dangerous in the world. However, the role of armed groups and criminal organizations has begun to blur with state functions, and violence is rising steadily as a a consequence.

“While the FANB has been weakened, criminal groups have been strengthened. Nobody is going after them or accusing them of anything. They have immunity, they are above the law. They exercise territorial control,” Venezuelan security expert Alberto Ray told InSight Crime.

Members of armed groups who robbed and attacked members of the public in the state of Lara were detained by security forces but immediately released. Worse, the police officers who arrested them were subsequently sanctioned and dismissed from their jobs by regional officials close to Maduro.

“We are seeing the privatization of spaces [traditionally occupied by the state] to criminal groups, without security forces and the military doing anything about it,” said Ray.

The colectivos, present nationwide, are paid off to “defend the Revolution” but have also essentially been given carte blancheto develop criminal economies.

Colombian guerrilla groups, such as the National Liberation Army (Ejército de Liberación Nacional – ELN) and the dissidents of the Revolutionary Armed Forces of Colombia (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC), are now present in over half of Venezuela, finding a safe haven and a staunch ally in Maduro.

This panorama is completed by the dysfunctional actions of the security forces, as the Venezuelan army has trained ELN guerrillas to launch high-powered missiles, according to Bloomberg.

Failed Venezuela Uprising Benefits Armed and Criminal Groups by Venezuela Investigative Unit – InSight Crime – 8 de Mayo 2019

 

The landscape of Venezuela’s social conflict has grown even more complicated a week after the failed uprising led by Juan Guaidó. This continued descent into state-sponsored anarchy has only favored armed and criminal groups who act with increasing impunity.

On April 30, a group of soldiers of the Bolivarian National Armed Forces (Fuerza Armada Nacional Bolivariana – FANB) rebelled, led by Juan Guaidó, president of the National Assembly and sworn in as interim president of Venezuela, and Leopoldo López, head of the Voluntad Popular party. One notable figure who joined the rebellion was General Manuel Cristopher Figueroa, the now ex-director of the Bolivarian National Intelligence Service (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional – SEBIN), the political police charged with persecuting and torturing Maduro’s opponents.

The armed rebels progressed along one of the main streets of Caracas, calling on civilians and the security forces alike to join their cause. While this call did not receive the backing it sought, it nevertheless showed a continuing weakening of the military establishment surrounding Maduro.

Repression against demonstrators was swift, with at least five people killed over two days in Caracas and the state of Aragua. Videos circulated on social media showed that clashes involved “colectivos” (paramilitary groups linked to Maduro) and agents from the judicial and preventive police forces, who were not known to have taken part in such repression before.

In the days since the uprising, other acts of violence and murders have been carried out by a range of criminal groups, including colectivos, “pranes” (prison gangs) and mega-gangs.

A shootout near the Simón Bolívar bridge that connects Táchira with Colombia; the murder of an air force general and five other officers in Aragua, seemingly ordered from a prison gang at the Tocorón penitentiary; and a confrontation between rival mega-gangs in the state of Sucre, which left eight dead and 14 injured, top the list of recent incidents.

Nobody has been arrested or charged in relation to these incidents. Criminal groups continue to enjoy almost unlimited impunity while Maduro has only intensified the repression and persecution of his opponents.

InSight Crime Analysis

The failed attempt to overthrow Maduro has exposed something more dangerous than the president losing control of the military: how Venezuela could descend into armed civil conflict and the role criminal groups could play in such violence.

Venezuela is already the most violent country in the region, with a rate of 81.4 homicides per 100,000 inhabitants, and one of the most dangerous in the world. However, the role of armed groups and criminal organizations has begun to blur with state functions, and violence is rising steadily as a a consequence.

“While the FANB has been weakened, criminal groups have been strengthened. Nobody is going after them or accusing them of anything. They have immunity, they are above the law. They exercise territorial control,” Venezuelan security expert Alberto Ray told InSight Crime.

Members of armed groups who robbed and attacked members of the public in the state of Lara were detained by security forces but immediately released. Worse, the police officers who arrested them were subsequently sanctioned and dismissed from their jobs by regional officials close to Maduro.

“We are seeing the privatization of spaces [traditionally occupied by the state] to criminal groups, without security forces and the military doing anything about it,” said Ray.

The colectivos, present nationwide, are paid off to “defend the Revolution” but have also essentially been given carte blanche to develop criminal economies.

Colombian guerrilla groups, such as the National Liberation Army (Ejército de Liberación Nacional – ELN) and the dissidents of the Revolutionary Armed Forces of Colombia (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC), are now present in over half of Venezuela, finding a safe haven and a staunch ally in Maduro.

This panorama is completed by the dysfunctional actions of the security forces, as the Venezuelan army has trained ELN guerrillas to launch high-powered missiles, according to Bloomberg.

Varios lesionados en un altercado entre defensores y detractores de Maduro en Vigo – ABC – 25 de Marzo 2019

La negación de la crisis humanitaria por parte de uno de los ponentes soliviantó a parte del auditorio. La Federación Venezolana de Galicia denuncia que fueron agredidos y expulsados con el «consentimiento» de la representación consular

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Una charla organizada este domingo en Vigo en torno a la situación política actual de Venezuela derivó este sábado en un altercado entre residenes venezolanos en la ciudad gallega y seguidores del gobierno de Nicolás Maduro, que acompañaban a los ponentes. La Federación Venezolana de Galicia (Fevega) calificó de «bochornoso incidente de agresiones físicas y verbales» lo ocurrido en el marco de la jornada «Hands off Venezuela/Manos fuera de Venezuela. Claves para entender la situación actual», en la que participaron como oradores el representante consular en Vigo del régimen de Nicolás Maduro, Martín Pacheco, y el empresario vasco residente en Venezuela, Agustín Otxotorena.

La situación, explican, se tensó cuando este último estaba en el uso de la palabra. Otxotorena, indican, disertaba sobre la situación actual del país americano negando la existencia de una crisis humanitaria y cuestionando la cobertura que los medios de comunicación españoles realizan de la cuestión. Su discurso soliviantó a parte del auditorio y algunos ciudadanos venezolanos interpelaron al ponenterebatiendo su visión. Fue entonces, denuncia la Fevega, cuando se generó una «inmediata situación de tensión, forcejeos y agresiones verbales y físicas por parte de simpatizantes del acto contra varios miembros de la comunidad venezolana allí presentes» con el resultado de varios lesionados. Algunas personas, afirma el colectivo, precisaron asistencia hospitalaria tras sufrir crisis de ansiedad.

Todo, lamentan, ocurrió con «el consentimiento de miembros del Consulado General de Venezuela, liderados por el cónsul Martín Pacheco, y con la presencia del exministro de Cultura y de la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, Farruco Sesto, actualmente funcionario del cuerpo consular».

 

Comunicado del Grupo de Lima luego del #23F – ProDaVinci – 25 de Febrero 2019

A través de un comunicado, el Grupo de Lima condenó “las acciones deliberadas de Nicolás Maduro” del 23 de febrero. Acordaron “solicitar a la Corte Penal Internacional que tome en consideración la grave situación humanitaria en Venezuela” e “impulsar la designación por parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de un experto independiente o de una comisión de investigación sobre la situación en Venezuela”. A continuación el comunicado.

 

COMUNICADO

“En apoyo al proceso de transición democrática y la reconstrucción de Venezuela.

Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela, miembros del Grupo de Lima, comprometidos a contribuir al proceso de transición democrática y a la reconstrucción institucional, económica y social de la República Bolivariana de Venezuela:

1. Condenan las acciones deliberadas del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro que, sin considerar el sufrimiento de la población ni los insistentes llamados de la comunidad internacional, han impedido, el 23 de febrero, el ingreso de artículos de primera necesidad y la asistencia internacional, mediante actos de represión violenta que ocasionaron múltiples heridos y muertos en la frontera con Colombia y Brasil, todo lo cual ha agravado el riesgo en que se encuentran la vida, dignidad e integridad de los venezolanos.

2. Expresan su solidaridad con el pueblo venezolano y reconocen su valentía y coraje en su lucha por recuperar la democracia, y reiteran el compromiso del Grupo de Lima de seguir apoyándolo activamente en este esfuerzo.

3. Denuncian ante la comunidad internacional al régimen ilegítimo de Nicolás Maduro por estar sometiendo intencionalmente a los venezolanos, y en particular a la población más vulnerable, a una sistemática privación de alimentos y medicinas, y de acceso a servicios básicos, para asegurar su permanencia en el poder.

4. Expresan su agradecimiento por la asistencia humanitaria puesta a disposición de Venezuela, y condenan la violencia indiscriminada empleada por los cuerpos de seguridad y de grupos armados al servicio del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro para obstaculizar su distribución y para impedir el pleno ejercicio de los derechos y libertades de los venezolanos. En consecuencia, colaborarán para que los responsables de tales actos comparezcan ante la justicia.

5. Deciden solicitar a la Corte Penal Internacional que tome en consideración la grave situación humanitaria en Venezuela, la violencia criminal del régimen de Nicolás Maduro en contra de la población civil, y la denegación del acceso a la asistencia internacional, que constituyen un crimen de lesa humanidad, en el curso de los procedimientos que adelanta en virtud de la solicitud presentada por Argentina, Canadá, Colombia, Chile, Paraguay y Perú el 27 de septiembre de 2018, y posteriormente refrendada por Costa Rica y Francia, y bienvenida por Alemania.

6. Deciden impulsar la designación por parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de un experto independiente o de una comisión de investigación sobre la situación en Venezuela, en seguimiento a la profunda preocupación por “las graves violaciones de los derechos humanos en el contexto de una crisis política, económica, social y humanitaria” en ese país, expresada en la Resolución A/HRC/RES/39/1 “Promoción y protección de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela” del 26 de septiembre de 2018; y reiteran su llamado a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a responder a la brevedad ante la situación en ese país, previamente a la presentación de su informe exhaustivo en el 41° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

7. Manifiestan el carácter irreversible de su compromiso en favor de la transición democrática y la reconstrucción institucional, económica y social en Venezuela, destacando que la permanencia de Nicolás Maduro y su régimen ilegítimo en el poder representa una amenaza sin precedentes a la seguridad, la paz, la libertad y la prosperidad en toda la región, por lo cual están propiciando la discusión de la actual situación en ese país en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y seguirán abordándola en la Organización de los Estados Americanos. Asimismo, adelantarán gestiones directas ante el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas para que, de conformidad con sus competencias, impulse la activación del Sistema de Naciones Unidas en relación con lo que está ocurriendo en Venezuela.

8. Expresan su satisfacción ante el número creciente de Estados que han reconocido la autoridad constitucional de la Asamblea Nacional y del Presidente Encargado, Juan Guaidó, e invitan a esos Estados y al conjunto de la comunidad internacional a sumarse al compromiso del Grupo de Lima con la transición democrática y con la inmediata provisión de asistencia humanitaria, adhiriendo a la Declaración de Ottawa por Venezuela. En ese sentido, deciden intensificar las gestiones del Grupo de Lima a nivel internacional estableciendo todos los contactos y coordinaciones necesarias, incluyendo misiones especiales, para dar a conocer los esfuerzos y las acciones que ha emprendido el Grupo para ayudar a la restauración de la democracia y el orden constitucional en Venezuela.

9. Resuelven mantener permanente coordinación con los representantes del gobierno del Presidente Encargado, Juan Guaidó, tanto en sus relaciones bilaterales como en las organizaciones internacionales a las que pertenecen y en los foros multilaterales en los que participan, con miras al retorno de la democracia, la reconstrucción económica, y la inmediata atención de la crisis humanitaria. En tal virtud, promoverán su reconocimiento en las organizaciones internacionales y en los mecanismos de coordinación multilaterales, como representantes legítimos de Venezuela.

10. Deciden avanzar en el reconocimiento de los representantes del Presidente Encargado, Juan Guaidó, de acuerdo con sus procedimientos internos.

11. Reiteran su llamado a todos los miembros de la Fuerza Armada Nacional a reconocer al Presidente Encargado, Juan Guaidó, como su Comandante en Jefe, y los exhortan a que, fieles a su mandato constitucional de estar al servicio exclusivo de la Nación y no al de una persona, cesen de servir como instrumentos del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro para la opresión del pueblo venezolano y la violación sistemática de sus derechos humanos.

12. Exhortan a los miembros del Poder Judicial y el Sistema de Justicia de Venezuela, incluyendo quienes han sido designados irregularmente como tales, a reconocer la autoridad legítima de la Asamblea Nacional y del Presidente Encargado, Juan Guaidó, y a respetar el pleno ejercicio de sus competencias constitucionales, con el fin de facilitar la transición democrática y el restablecimiento del Estado de Derecho en Venezuela.

13. Hacen un llamamiento a las naciones que aún mantienen vínculos de cooperación con el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro para que ayuden a facilitar la búsqueda de soluciones que abran paso al proceso de transición democrática y la convocatoria de elecciones libres, justas, transparentes y creíbles.

14. Ofrecen su decidido apoyo al Acuerdo para la promoción del Plan de Rescate del País, adoptado por la Asamblea Nacional el pasado 29 de enero. En ese sentido, expresan su disposición a convocar una conferencia internacional, y solicitarán al Banco Interamericano de Desarrollo que lidere el acompañamiento a las autoridades legítimas de Venezuela en la implementación de las reformas institucionales y económicas que éstas estimen necesarias para reactivar la economía y ofrecer oportunidades de progreso social para todos los venezolanos.

15. Reafirman el derecho de todos los venezolanos a vivir en democracia y libertad, y por consiguiente, reiteran su respaldo a la celebración de elecciones libres y justas, abiertas a la participación de todas las fuerzas políticas, con acompañamiento y observación internacional, organizadas por una autoridad electoral neutral y legítimamente constituida. Para que estas nuevas elecciones democráticas se celebren, exigen la salida inmediata de Nicolás Maduro y el cese de la usurpación, respetando la autoridad constitucional de la Asamblea Nacional y al Presidente Encargado, Juan Guaidó.

16. Reiteran su convicción de que la transición a la democracia debe ser conducida por los propios venezolanos pacíficamente y en el marco de la Constitución y el derecho internacional, apoyada por medios políticos y diplomáticos, sin uso de la fuerza.

17. Acuerdan reafirmar y hacer seguimiento a las medidas adoptadas por el Grupo de Lima previamente; ofrecer todo su apoyo al diseño y ejecución del calendario electoral que establezcan la Asamblea Nacional y el Presidente Encargado, Juan Guaidó; y exhortar a la comunidad internacional sobre la urgente necesidad de que se permita el ingreso de asistencia humanitaria para el pueblo venezolano.

18. Saludan el ofrecimiento del Gobierno de la República de Chile de acoger la próxima reunión del Grupo de Lima en fecha por determinar.

Bogotá, 25 de febrero de 2019″.

Bachelet: Es alarmante ver fuerzas paramilitares operar libres en Venezuela – El Nacional – 24 de Febrero 2019

La alta comisionada de la ONU para los DDHH pidió que el uso de fuerzas paramilitares para controlar a la población se detuviera.

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Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los DD HH, condenó este domingo el uso excesivo de la fuerza, por parte de funcionarios y grupos irregulares, para impedir el ingreso de la ayuda humanitaria.

Bachelet pidió que sucesos como de esta índole, protagonizados por “fuerzas paramilitares o parapolicales” se detengan.

“El uso de fuerzas paramilitares o parapoliciales tienen una larga y siniestra historia en la región. Y es muy alarmante verlas operar de manera tan clara en Venezuela. El gobierno debe frenar estos grupos”.

Ver imagen en Twitter

La violencia de Maduro cierra el paso a las opciones pacíficas por Zenaida Amador – ALnavío – 24 de Febrero 2019

La radicalización del régimen de Nicolás Maduro alcanzó un estadio superior este 23 de febrero a pesar de que los ojos del mundo estaban centrados en Venezuela. No sólo bloqueó el acceso al país de la ayuda humanitaria, sino que para hacerlo se valió de colectivos civiles armados y otros grupos de choque con saldo de al menos dos asesinados y 66 heridos. Maduro cerró la puerta a las opciones conciliadoras y, con su respuesta, lanzó un reto a la comunidad internacional.
Maduro bloqueó con violencia el acceso de la ayuda humanitaria / Foto: OVCS
Maduro bloqueó con violencia el acceso de la ayuda humanitaria / Foto: OVCS

Mientras en los pasos fronterizos arreciaba la represión para impedir que la ayuda humanitaria entrara al territorio venezolano donde, incluso, las fuerzas públicas llegaron a quemar una de las gandolas que llegaba a Venezuela cargada con insumos médicos, Nicolás Maduro se presentaba en un acto de calle en el centro de Caracas, muy cerca del palacio de gobierno. En la tarima bailó y expresó su alegría por la cercanía del carnaval: “A bailar, a rumbear y a disfrutar la vida en paz”.

Allí, entre funcionarios públicos, milicianos y líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela, aseguró que los traidores a la patria estaban tratando de meter al país “comida podrida” en alianza con Estados Unidos y Colombia, países que buscan una intervención de Venezuela. Tras lo cual anunció una ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia.

La actitud y el discurso de Maduro mostraban claramente la decisión tomada.

Así que en la medición de fuerzas implícita en la entrada de la ayuda humanitaria Maduro optó por la radicalización. Sin importar que el mundo entero estuviera pendiente de lo que sucede en Venezuela, mostró su peor rostro. Y con la violencia le cerró la puerta a las opciones pacíficas y conciliadoras, y le subió el reto a la diplomacia internacional

Aunque aseguró que “pasarán las semanas y Nicolás Maduro seguirá al frente de la patria cumpliendo con Venezuela”, también hizo una alerta: “es una orden que le doy al pueblo y a toda la Fuerza Armada que, si algún día ustedes amanecen con la noticia de que le han hecho algo a Maduro, salgan a las calles a hacer una revolución”.

Así que en la medición de fuerzas implícita en la entrada de la ayuda humanitaria Maduro optó por la radicalización. Sin importar que el mundo entero estuviera pendiente de lo que sucede en Venezuela, mostró su peor rostro. Y con la violencia le cerró la puerta a las opciones pacíficas y conciliadoras, y le subió el reto a la diplomacia internacional frente a su caso.

De hecho, en los puntos fronterizos hubo ataques violentos no sólo contra los diputados de la Asamblea Nacional y los ciudadanos que se movilizaron para darle apoyo al ingreso de la ayuda humanitaria sino también contra los periodistas presentes y los propios lugareños. Tiroteos, persecuciones y allanamientos de viviendas se reportaron en Ureña y San Antonio del Táchira, así como en Santa Elena de Uairén en el estado Bolívar.

Las cifras preliminares arrojan un saldo de 66 heridos y dos fallecidos en la jornada, donde no sólo hubo participación en primera línea de la Policía Nacional Bolivariana y de la Guardia Nacional Bolivariana, a las que luego se sumaron otros cuerpos de seguridad del Estado, sino que como cuerpos represores se exhibieron sin tapujos los llamados colectivos civiles armados y otras fuerzas de choque encapuchadas.
Guaidó conversó con militares que se cambiaron de bando / Foto: @jguaido

Guaidó conversó con militares que se cambiaron de bando / Foto: @jguaido

Este sábado más de 60 efectivos militares y policías pasaron a Colombia para desertar. Uno de ellos, el guardia nacional Miguel Tolosa, aseguró que la orden del gobierno de Maduro es “masacrar al pueblo” y para ello fueron puestos en las calles los colectivos y los presos.

Todas las opciones

Al hacer el balance de lo ocurrido este sábado, Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, aseguró que la comunidad internacional pudo ver “cómo el régimen usurpador viola el Protocolo de Ginebra, donde se dice claramente que destruir la ayuda humanitaria es un crimen de lesa humanidad”.

Guaidó dijo haber conversado con los militares que “se incorporaron a la ruta constitucional”, quienes le reiteraron que en las Fuerza Armada hay “miedo, necesidad e irrespeto. Son soldados que en algún momento tuvieron ilusión por la carrera militar y hoy son prisioneros del terror”

Guaidó también dejó clara su posición. “Los acontecimientos de hoy me obligan a tomar una decisión: plantear a la comunidad internacional de manera formal que debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación de esta Patria que lucha y seguirá luchando”.

Así que al mundo le tocará también tomar partido.

Este lunes tendrá lugar en Colombia una reunión del Grupo de Lima en la que participará Guaidó y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence. A propósito de este encuentro, Guaidó les pidió a las naciones que “tengan todas las cartas sobre la mesa”.

El senador estadounidense Marco Rubio indicó que tras discutir en la noche de este sábado con varios líderes regionales quedó claro que los graves crímenes cometidos por el régimen de Maduro abrieron la puerta a varias potenciales acciones multilaterales que no estaban en la mesa 24 horas antes.

Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU, dijo que su país “tomará medidas contra los que se oponen a la restauración pacífica de la democracia en Venezuela (…) Los militares venezolanos deben cumplir con su deber, proteger a los ciudadanos del país y evitar que los titiriteros de La Habana maten de hambre a los niños”.

Por su parte la Cancillería de Brasil, en un comunicado, indicó que el uso de la fuerza contra el pueblo venezolano, ansioso por recibir ayuda humanitaria internacional, caracteriza, de manera definitiva, el carácter criminal del régimen de Maduro, por lo que le pidió a la comunidad internacional “unirse al esfuerzo de liberación de Venezuela, reconociendo el gobierno legítimo de Guaidó” y exigiendo el cese de la violencia contra la población.

¿Qué viene ahora?

Es de esperarse una nueva ronda de alineación internacional para reforzar las acciones de presión que se adoptarán contra el régimen de Maduro. La opción de una intervención sigue siendo altamente costosa para las naciones que cierran filas a favor de un cambio político en Venezuela, pero lo ocurrido este 23F puede subirle el volumen a su evaluación.

Maduro, por su parte, ya ha buscado un espacio de contrapeso desde la ONU con sus aliados para ganar tiempo. Según el discurso de su canciller, Jorge Arreaza, tienen en agenda acciones para las “próximas semanas”. En paralelo, tiene a varios de sus funcionarios de gira por Asia tratando de alcanzar acuerdos que le den algún oxígeno financiero y le permitan un flujo comercial mínimo mientras resiste en el poder.

Guaidó: “Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FAN: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido todo, comenzando por la Constitución del 99 promovida por Chávez en 1999 y defendida por nosotros en 2007 (…) Luego de tanta destrucción me pregunto: ¿Aprobarían esto quienes creyeron en Chávez?”

En el plano local sigue la atención puesta sobre lo que ocurrirá a lo interno del chavismo tras la violencia de este sábado, así como dentro de la Fuerza Armada, que son las bases que sostienen al régimen de Maduro.

Para ambos grupos Guaidó tuvo unas palabras.

Dijo haber conversado con los militares que “se incorporaron a la ruta constitucional”, quienes le reiteraron que en las Fuerza Armada hay “miedo, necesidad e irrespeto. Son soldados que en algún momento tuvieron ilusión por la carrera militar y hoy son prisioneros del terror”.

Para los otros, comentó: “Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FAN: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido todo, comenzando por la Constitución del 99 promovida por Chávez en 1999 y defendida por nosotros en 2007 (…) Luego de tanta destrucción me pregunto: ¿Aprobarían esto quienes creyeron en Chávez?”

Váyanse por Fernando Luis Egaña – El Nacional – 16 de Febrero 2019

Fernando Luis Egaña

Lo único positivo que Maduro y los suyos podrían hacer es irse del poder. Permitir que de esa manera se abra una nueva etapa que facilite cambios políticos, económicos y sociales de fondo. Ya está bueno ya… como se dijo en otros tiempos. Este presente es un tormento y su prolongación sería un tormento más doloroso. Los jefes de la hegemonía llevan dos décadas deshaciendo a su antojo, y lo que tenemos salta a la vista: una Venezuela destruida, y urgida de ayuda humanitaria en medio de una bonanza petrolera. Nada de eso tiene ni la más remota posibilidad de cambiar, si está jefatura no se va.

La Constitución formalmente vigente establece o dispone diferentes caminos para que Maduro y los suyos se terminen de ir. Y si son caminos constitucionales no pueden ser, al mismo tiempo, inconstitucionales. Ya se han invocado diversos de esos caminos que tienen pleno sustento en la Constitución. Hay que impulsarlos como mecanismos legítimos de presión para que los jefes de la hegemonía se vayan. Y esto es precisamente lo que viene haciendo el presidente interino, Juan Guaidó. El respaldo de la comunidad democrática internacional confirma la idoneidad de esa lucha.

Ya el país está sumido en una violencia sin precedentes, como para que Maduro y sus colaboradores pretendan continuar en su poder ilegítimo, por la vía de la imposición, es decir, de la fuerza, es decir, de la violencia. Lo que Venezuela ansía es paz y justicia, pero ni la una ni la otra tienen cabida en el régimen que busca seguir imperando. Y si a alguien, a estas alturas, le quedaba alguna duda, siquiera mínima, sobre la necesidad impostergable de que se vayan, tenemos el caso de la negativa a recibir ayuda humanitaria, en especial medicinas, para una población que se muere de mengua. Esta podría ser la última descalificación, y una de carácter absoluto. Repito: váyanse… es lo único positivo que pueden hacer en Venezuela.

OVCS confirma 26 muertes por protestas contra Maduro en todo el país – La Patilla – 24 de Enero 2019

. (Photo by Federico Parra / AFP)

El Observatorio Venezolano de Conflictos Sociales (OVCS), confirmó que hasta el momentos son 26 las personas asesinadas en protestas hasta este jueves 24 de enero en el territorio nacional debido a las protestas registradas en los últimos días.

El Observatorio de Conflictos sociales detalló que este balance incluye solamente a las víctimas con identificación confirmada, detallando que en Distrito Capital se han registrado siete personas fallecidas, cinco en el estado Bolívar; en este orden, en los estados Barinas, Portuguesa y Táchira se registraron tres, en Amazonas y Monagas dos, y una persona en Yaracuy.

Observatorio de Conflictos@OVCSocial

Hasta las 2:00pm pm se confirman 26 personas asesinadas en protestas. Este balance solo incluye a víctimas con identificación confirmada.

1- Amazonas 2

2- Barinas 3

3- Bolívar 5

4- Distrito Capital 7

5- Portuguesa 3

6-Táchira 3

7- Monagas 2

8- Yaracuy 1

Crímenes de destrucción nacional por David Morán Bohórquez – La Patilla – 30 de Diciembre 2018

Termina el 2018 con nuestro querido país convertido en una piltrafa, de lo que fue por décadas la nación más próspera de Latinoamérica.

Los responsables son Nicolás Maduro y su oligarquía roja que ha saqueado criminalmente al país y desmantelado el Estado. Son criminales de destrucción nacional, de delitos de lesa humanidad. Practican la persecución y la discriminación por motivos políticos, el desplazamiento forzoso de familias, la tortura, la censura y el bloqueo de medios de información, el desconocimiento de la Constitución Nacional y de instituciones legítimas como la Asamblea Nacional, el fraude electoral, el robo descarado de dineros públicos, razzias policiales de exterminio, el secuestro, la destrucción ambiental, el uso de falsos positivos, la criminalización de la disidencia, la negación de las crisis de salud y de abastecimiento.

El debilitamiento y desmantelamiento del Estado trajo la somalización del país. En vastas zonas del territorio el control social y territorial lo ejercen bandas criminales, que se lucran del narcotráfico, el contrabando, el secuestro y la extorsión, los mercados negros de alimentos y medicinas y de la minería ilegal.  La anarquía es también un proceso en expansión, urbana y rural. El Arco Minero, el Estado Sucre, el occidente de nuestra Guajira, el codo andino, el sur del Estado Apure y del Lago de Maracaibo, partes del Estado Guárico, Miranda y Aragua están somalizadas.

Venezuela terminó el 2018 como el país más violento del continente americano, con 23.047 muertes violentas para una espeluznante tasa de 81,4 homicidios por cada 100.000 habitantes, en cifras del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV).

En noviembre la mundialmente reconocida ONG Human Rights Watch (HRW) presentó un informe alertando que Venezuela vive una crisis sanitaria “devastadora” por el colapso de su sistema público de salud y criticando la reacción del régimen de Nicolás Maduro al negar la situación y no afrontarla “urgentemente”.

En septiembre HRW, en otro informe, denuncia que la agudización de la crisis venezolana ha propiciado el mayor flujo migratorio de este tipo en la historia reciente de América Latina y pidiendo a los gobiernos de las Américas definir una respuesta colectiva y uniforme urgente al éxodo de personas que huyen de Venezuela. Según cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU) más 2,3 millones de venezolanos, de una población total estimada de 32 millones, se han ido del país desde 2014, sin embargo esas cifras no reflejan la totalidad de los que han abandonado el país, que algunas organizaciones tasan en 3,5 millones.

También en septiembre los gobiernos de Argentina, Colombia, Perú, Chile, Paraguay y Canadá enviaron una carta a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional en la que piden que se investiguen crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Nicolás Maduro. La solicitud para la investigación en La Haya estuvo acompañada de dos informes. Uno elaborado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU (OACDH), en el que se documentan ejecuciones extrajudiciales, entre otras violaciones de derechos humanos. Y el otro es un informe redactado por un grupo de expertos designado por el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, que concluyó que existe un “fundamento razonable” para considerar que once individuos, entre ellos Nicolás Maduro, y miembros de la Fuerza Armada, supuestamente han cometido crímenes de lesa humanidad y, por tanto, deben ser denunciados ante la Corte Penal Internacional.

La corrupción ha copado todos los estratos del régimen y se ha expandido en la sociedad. “En Venezuela rige un sistema de gobierno con rasgos propios del modelo cleptocrático, que se enfoca en el enriquecimiento de los directivos de empresas estatales que no rinden cuentas y permanecen en la impunidad, dijo en un informe de 1.300 páginas la ONG Transparencia Venezuela. La investigación de Transparencia relata entre otras cosas entre 1999 y 2014 se destinaron 37.691 millones de dólares a 40 proyectos de compra de equipos y construcción de instalaciones y “se descubrió un sobreprecio de 23.033 millones de dólares”.

El estudio recoge que el modelo cleptocrático se ha potenciado en las empresas propiedad del Estado a través del uso de leyes habilitantes y de decretos de Emergencia firmados por los presidentes Chávez y Maduro. Los instrumentos han permitido hacer grandes compras sin cumplir con procesos licitatorios, lo que ha incentivado hechos de corrupción de los que se han beneficiado funcionarios públicos, intermediarios y empresas proveedoras privadas.

El Tribunal Supremo de Venezuela en el exilio,  declaró el 15 de agostos que “hay suficientes pruebas para establecer la culpabilidad” de Nicolás Maduro en los delitos de “corrupción y legitimación de capitales” y lo condenó a 18 años y tres meses de reclusión en la cárcel de Ramo Verde en el estado Miranda. Los miembros del TSJ nombrados por la Asamblea Nacional actúan desde el exilio por la presecuicón política del régimen de Maduro. El TSJ en Bogotá culminó el juicio promovido por la fiscal general, ilegalmente destituída y también en el exilio, Luisa Ortega Díaz, quien durante siete audiencias presentó pruebas con las que vinculó a Maduro con corrupcion a la empresa constructora Odebrecht en Venezuela. Además, el tribunal le impuso a Maduro una multa de 25 millones de dólares por corrupción propia y a resarcir al Estado 35.000 millones de dólares por legitimación de capitales, así como una inhabilitación política por el tiempo de la pena. El desmantelamiento de las instituciones ha permitido que esa sentencia quedara en saco roto.

Venezuela se ubicó en 2017 como el país con la menor puntuación de América en el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) elaborado por Transparencia Internacional, lo que la ubica como el país más corrupto del continente. El índice analiza la corrupción del sector público y califica 189 países basándose en 13 evaluaciones de expertos, y utiliza una escala en la que 0 es altamente corrupto y 100 es muy transparente. El país está en la posición 169 del ranking general que evalúa a 178 países. Respecto al ranking del año 2016, Venezuela en 2017 cayó tres posiciones, quedando entre los 12 países más corruptos del planeta.

La corrupción y el desmantelamiento institucional la permitido al régimen de Maduro propiciar un ecocidio de enormes dimensiones. Al respecto la ONG SOS Orinoco envió a la Unesco y a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) un muy completo reporte “Situación Actual de la Minería Aurífera en el PN Canaima: Sitio de Patrimonio Mundial en Venezuela” en el que se lee “Como se podrá apreciar en algún punto de este reporte, la minería aurífera es una actividad imbuida dentro de una gran trama de delincuencia organizada que llega a todos los niveles del poder político venezolano actual, por lo que es necesario proteger la identidad de los investigadores y testigos. A lo largo de la investigación se hizo patente que la minería no es el único impacto humano relevante que se encuentra desatado, y que otros usos no regulados están teniendo también impactos severos. No entramos a evaluarlos, pero es necesario hacerlo con urgencia por cuanto están contribuyendo significativamente a deteriorar los valores patrimoniales del Parque Nacional Canaima  como Sitio de Patrimonio Mundial”.

Hace un año, Alberto Blanco Dávila, director y editor en jefe del Grupo Explora, indicó que el ‘ecocidio’ del Arco Minero del Orinoco es “el proyecto más devastador de todo continente, esto es un área de más de 111.000 Km2 , lo que representa el 12% del territorio nacional”

También el “mercadocidio”

El mercado es un maravilloso mecanismo, a medio camino entre “el instinto y la razón” que el ser humano ha ido desarrollando y perfeccionando a lo largo de miles de años, en millones de interacciones mutuas y que en los últimos tres siglos nos ha permitido alcanzar un nivel de bienestar, riqueza y prosperidad que nuestros antepasados no hubieran soñado. Hoy la mayoría de habitantes del planeta son primera vez en la historia clase media y alta mas que pobres.

Mientras tanto, la fatal arrogancia y mala intención del bautizado “socialismo del siglo XXI” que practica el régimen de Nicolás Maduro ha provocado que en uno de los países más ricos en recursos naturales del planeta escasee de todo, desde bienes de primera necesidad hasta el optimismo. Han arremetido contra los mecanismos del mercado, destruyendo las miles de interacciones voluntarias que cada día se daban en ese proceso de abastecer y abastecernos y de creación de  bienestar y prosperidad.

Entendamos “mercadocidio” como la destrucción de las estructuras de producción y de comercio de bienes y servicios. Eso es entonces lo que el régimen de Maduro ha hecho en Venezuela. Intervino el sistema de precios de los mercados, regulándolos caprichosamente, abatiendo la oferta y deprimiendo el consumo. Respecto a los precios, el Nóbel en Economía, Friedrich August von Hayek afirmaba “El sistema de precios es un instrumento registrador que automáticamente recoge todos los efectos relevantes de las acciones individuales. Sus indicaciones son la resultante de todas estas decisiones individuales y, al mismo tiempo, su guía”. Nos dejó ciegos y vulnerables.

Pero también destruyó los derechos de propiedad y el imperio de la ley, mediante confiscaciones ilegales y la cooptación del Poder Judicial que hace reinterpretaciones caprichosas y sesgadas de la Constitución Nacional. Las inversiones huyeron del país.

El régimen de Maduro ha llevado al país a su peor situación desde que existe como nación.

La economía completará en 2018 (-18%) cinco años consecutivos de contracción: 2014 -3,9%; 2015 -6,2%; 2016 -16,5%; 2017 -14,0% y 2018 -18,0% según datos del Fondo Monetario Internacional. Contracción que ya no es reducción, sino destrucción neta de la capacidad de producir bienes y servicios en el país. Más de tres generaciones de emprendimientos de venezolanos destruídas.

El reciente Informe de Competitividad Global 2018 del Foro Económico Mundial presenta a Venezuela en la posición 127 de 140 países, bajando 10 posiciones con respecto a 2017 –la caída más fuerte entre la lista de países participantes.

Como un drogadicto, el régimen monetiza un descomunal défict fiscal (que algunos economistas señalan en el orden del 25% del PIB) de un estado enorme, mórbido y ineficiente causando una hiperinflación, la más dañina en la historia de Latinoamérica, que supera el 1.000.000% y que el FMI estima que superá el 4.000.000% en 2019. La inflación es un impuesto que cobra el gobierno, saqueando el bolsillo de los venezolanos y que arruina a las familias.

Venezuela es hoy uno de los tres países más pobres del continente con un PIB per cápita de apenas 3.300 dólares, un retroceso de 60 años.

Los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi 2018) presentados en la Ucab el 30 de noviembre, reveló que 94% de los encuestados aseguró que sus ingresos son insuficientes para cubrir los costos de vida, que los ubica en una situación de dramática vulnerabilidad. Con ello el régimen pretende aumentar su control social sobre la población con los programas conocidos como misiones. La encuesta Encovi 2018 halló que 63% de la población es beneficiaria de alguna de las misiones que ofrece el gobierno, un aumento de 20% versus el año anterior. Destaca la de racionamiento de productos subsidiados (12 productos) conocida como Clap. En la muestra de la encuesta Encovi  el 80% admitió que compra bolsas o cajas CLAP y en el 90% de los hogares a los que llega la bolsa o caja hay algún miembro con el Carnet de la Patria. La destrucción de la dignidad es otra de las consecuencias del mercadocidio socialista.

El régimen de Maduro destruyó la “joya de la corona”: Pdvsa. Es una empresa arruinada y sin capacidad de recuperación. Y con ella destruyó también la Industria Petrolera Nacional. Al respecto, la Agencia Internacional de Energía dijo en un informe en octubre que “daño a largo plazo al potencial de producción de Venezuela se debe a la negligencia en el campo, la falta de capital y la experiencia que ha abandonado a Venezuela en los últimos años”. y agregó “No hay indicios en el horizonte de cambios macroeconómicos o de política que detendrían la disminución de la producción venezolana”. El director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, dijo en noviembre que la producción de crudo de Venezuela está en “caída libre” y que pronto podría disminuir bajo el 1 millón de barriles por día. La agencia Reuters publicó esta semana un informe especial con gráficos que retratan el notable deterioro.

Al deterioro petrolero, se suma el del Sistema Eléctrico Nacional, con constantes apagones y racionamientos, el del sistema de distribución de agua potable, con constantes cortes y apagones, el sistema de distribución de gas doméstico, el transporte público, el sistema de salud pública, en fin, la destrucción es masiva, y tendrá costos inmensos para el futuro de la nación.

Para el presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga dijo en su balance del 2018 que , “deberá hacerse un censo de cuantas empresas quedan, aunque es una cifra muy dramática, de las 2.300 empresas que quedaban cerró un 15%. El volumen de la producción ha bajado increíblemente. Las empresas industriales hacen esfuerzos para poder abastecer los mercados”

La presidente de Consecomercio dijo en una entrevista en noviembre que  “Nuestros anaqueles continúan con la misma cantidad y precariedad de productos que hemos pasado todo el año” y exhortó al Gobierno a desarrollar nuevas políticas económicas que permitan liberar la oferta y la demanda. “Es un Gobierno que pareciera no entender que para la economía funcione debe haber libertad cambiaria”.

En su balance de fin de año, Fedecámaras afirma que El 2018 cierra como el peor año de la historia por las malas políticas del Gobierno. “el Producto Interno Bruto cae de nuevo en más del 15%, acumulando una caída en los últimos 4 años de más del 56%. La economía se ha reducido a la mitad. Más del 50% del parque industrial venezolano que continúa operando, trabaja a menos del 20% de su capacidad operativa. El agro solo logra abastecer el 25% del consumo nacional de alimentos. Tan solo este año ha cerrado cerca de 40% de los comercios en Venezuela. El sector construcción se encuentra paralizado en 95%.  Aumenta la lista de multinacionales que abandonan nuestro país”.

Para colmo, Venezuela termina el 2018 como el país más endeudado del continente americano, con una deuda externa del 159% en relación al PIB, y una deuda total que supera los 220.000 millones de dólares.

¿Y el 2019?

Son muchos los crímenes de destrucción nacional que ha cometido el régimen de Maduro. Sólo cuando la nación venezolana procese esos crímenes como delitos recobrará la paz y la senda a la prosperidad. Mientras tanto, la impunidad campea destruyendo más.

Termina el 2018 con el 85% de los venezolanos deseando que Maduro se vaya ya. El otro 15% quiere que Maduro se quede para siempre. La demolición institucional en tiranía hace que otras opciones sean irrelevantes. Usted decidirá, estimado lector, en cuál de ellas se anota.

Termina el 2018 como un “annus horribilis”. Si los dejamos el 2019 será peor. De nosotros dependerá


 

David Morán Bohórquez es ingeniero industrial y articulista venezolano. @morandavid

 

 

 

 

 

 

 

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