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Monstruos sedientos de sangre: la crueldad en la independencia, por Ángel R. Lombardi B. – TalCual – 16 de Enero 2020


Nos han hecho creer que los héroes de la Independencia fueron seres desprendidos y benevolentes. Sólo motivados por luchar a favor de la libertad. Puro cuento chino. En una guerra de exterminio como la venezolana sólo hubo monstruos y estaban en los dos bandos. La Independencia nacional la ganaron los caudillos, en su mayoría, analfabetos y armados con ejércitos privados sobre una institucionalidad inexistente.

La guerra comenzó no por un anhelo de libertad sino porque la Metrópoli se ausentó de América en el año 1808 luego de ser invadida por la Francia de Napoleón Bonaparte. A partir de ese momento se desató la guerra civil que, para Jordi Canal, historiador hispano/francés, es más preciso utilizar el término de guerra incivil. El sector blanco, el rico, formado por los peninsulares y criollos intentó una transición pactada que terminó en el abismo. Hay un libro de P. Michael McKinley un tanto sorprendente porque rebate las tesis al uso de unos caraqueños descontentos contra España. Se trata de: “Caracas antes de la Independencia” del año 1985. En éste texto el autor llega a determinar que los habitantes de la Provincia de Caracas o Venezuela, la que contenía la mayor demografía, gozaban de una prosperidad económica nunca antes vista y que no tenían razones para ir a una ruptura contra la Madre Patria.

La “paz” colonial de trescientos años fue una realidad sostenida por tantas tensiones sociales reprimidas que roto el dique durante los años de la guerra emancipadora se desataron las pasiones más crueles y explican el desbordamiento de una violencia total. Los canarios pobres fueron los primeros en ir en contra de la ficción republicana que intentaron los blancos criollos a través de constituciones y congresos más aéreos que otra cosa. Monteverde los acaudilló.

No le bastó al aristócrata Bolívar restablecer la supremacía en el año 1813 porque Boves, un ángel exterminador, se puso al frente de los llaneros y pardos para aplastarlo en el año 1814. El derrotado o moría o se tenía que marchar al doloroso exilio. No había puntos medios.

La degollina la iniciaron todos los implicados. Algunas cartas se firmaron con la sangre de los ajusticiados y algunos presentes eran las cabezas fritas de los adversarios. Y esto sucedió tanto en el bando realista como en el rebelde.

Bolívar fue el creador de un Decreto de Guerra a Muerte en el año 1813 para estar en sintonía con unas ordenanzas del abogado Antonio Nicolás Briceño, apodado “El Diablo”, y que luego ostentaría el grado de coronel. Este propuso en enero de 1813 se ascendiera a los soldados luego de presentar una cantidad de cabezas de españoles.

Ahora bien, según la historiografía nacionalista nuestra, el responsable fue Monteverde que no respetó la Capitulación de San Mateo en 1812 y traicionó al mismo Miranda. En represalia a esto Bolívar en 1813 publica su controvertido manifiesto. Recordemos que los recuerdos los imponen los que escriben la historia y no importan tanto en sí los hechos tal como sucedieron (Leopold von Ranke). El discurso patriótico y heroico venezolano es muy simple: hay dos bandos, los buenos y los malos. En los buenos hay sólo virtudes y en cambio en los malos habitan los demonios. Arismendi, el llamado libertador de Margarita fue tan cruel y desalmado como Boves. Sólo que hay una diferencia. Boves perdió y Arismendi ganó.

¿Ahora bien como obviar el uso de prácticas terroristas de parte de los más connotados próceres patriotas ya que se sobrentiende que representaron al bien? Parte de la respuesta nos la ofrece Rufino Blanco Fombona cuando disculpa los actos sangrientos de Bolívar y otros “héroes” sosteniendo que: “la guerra no se hace con hermanas de la caridad”.

Es decir, en la guerra todo vale y vence por lo general el más atroz y brutal.Y en Venezuela que fue la “América militar” según Pablo Morillo, el Pacificador, venido con 12.000 españoles en el año 1815, todos ellos a morir en la Costa Firme, la guerra fue de exterminio e irregular, es decir, no se respetaban la vida de los enfermos y prisioneros.

Además, ningún soldado recibía paga, sino que la buscaban en el pillaje, la extorsión y los saqueos. Esos cuadros de Tito Salas con ejércitos a la europea con formaciones disciplinadas y vistosos uniformes no parecen estar inspirados en los hechos de una guerra promiscua y bárbara como lo fue la nuestra donde la participación de los civiles fue más relevante que la de los militares de carrera.

Hay un lúcido ensayo de Ana Joanna Vergara Sierra que se titula: “Monstruos sedientos de sangre”. Sobre la crueldad realista en la guerra de independencia”, (2011). No tiene desperdicio y desmitifica con precisión quirúrgica todos nuestros relatos sobre una guerra heroica, supuestamente de “liberación nacional”, encubridora de la historia en sí.

Lo que asumimos por historia es en realidad ideología y propaganda de Estado por parte de un poder irresponsable que ha hecho de la independencia, Simón Bolívar y el Ejército la triada que le sostiene desde la más grande y perniciosa manipulación.

Nuestra guerra de independencia no tuvo nada de gloriosa. Fue una brutal degollina. Una carnicería sin miramientos. 200.000 fallecidos de una población de apenas un millón de habitantes. Desapareció el 20% de la población y el país quedó destruido. Fue un triunfo amargo, muy amargo. En una guerra se borran todas las consideraciones legales y se entra en el terreno de la impunidad.

Las principales motivaciones de los soldados en nuestra Independencia fueron el saqueo y el cobro de rencillas personales. Hablar de la libertad para pelear era un absurdo total. Razón ésta del porqué la mayoría de los soldados y oficiales sirvieron en ambos bandos dependiendo de la fortuna de la guerra.

Sería interesante eliminar de nuestros libros escolares el tema de la guerra: una guerra es sólo destrucción y muerte y no inspira para nada bueno.

Hay que estudiar la paz, la fraternidad, la solidaridad y el resguardo de los Derechos Humanos. La guerra es para los brutos.

Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ

Policía política del chavismo asesinó a más de 5000 venezolanos en 2019 por Sabrina Martín – PanamPost – 2 de Enero 2019 

En Venezuela existe una especie de “epidemia de violencia policial”, donde funcionarios se aprovechan del “poder” para emprender ejecuciones extrajudiciales

Se llevaron a cabo 5 286 muertes en manos de funcionarios policiales por el uso excesivo de la fuerza. (kipupress)

El régimen de Nicolás Maduro cerró el 2019 con más de 5 000 personas asesinadas por fuerzas militares del chavismo, mientras que el país suramericano se mantiene como uno de los más violentos del mundo.

Una investigación del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) reveló que se registraron al menos 16 506 muertes violentas en 2019, con una tasa de homicidios de 60,3 por cada 100 000 habitantes, duplicando en violencia a países como Colombia o México con una tasa de 25 y 29 homicidios, respectivamente.

Epidemia de violencia policial

Durante la presentación del informe anual, Carlos Meléndez, uno de los directores de la ONG, señaló que en Venezuela existe una especie de «epidemia de violencia policial» donde funcionarios del régimen se aprovechan de su «poder» para emprender ejecuciones extrajudiciales bajo la falsa excusa de «resistencia a la autoridad».

El informe señala que se llevaron a cabo 5 286 muertes en manos de funcionarios policiales por el uso excesivo de la fuerza. De hecho, luego de que Michelle Bachelet presentara en julio su primer informe sobre la situación en Venezuela y denunciara las ejecuciones extrajudiciales, en el país fueron asesinadas 2 698 por la acción policial letal.

De acuerdo con el OVV, en su mayoría estos homicidios fueron cometidos por los cuerpos de seguridad del Estado, entre ellos las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), comando especial de la chavista Policía Nacional Bolivariana. El OVV realiza este informe con base en los registros obtenidos por un observatorio de prensa, encuestas de muestreo y «cifras agregadas extraoficiales» que, aseguran han sido «levantadas por el Ministerio de Interior».

Rito de iniciación

Las FAES, mejor conocidas como la policía política de Maduro, estarían implementando una especie de «rito de iniciación» para sus nuevos miembros. Se denuncia que quienes se convierten en sus funcionarios «deben ubicar una víctima y matarla» para iniciar sus carreras. Este es uno de los cuerpos de seguridad del Estado denunciado por su presunta vinculación con asesinatos selectivos, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y desapariciones forzosas.

Roberto Briceño-León, director del OVV, dijo a BBC Mundo que «El procedimiento suele ser el mismo. Llegan encapuchados y sin identificación, lo que viola todas las leyes venezolanas, y mientras unos cortan la calle y alejan a los familiares, otros matan al ciudadano, casi siempre en el interior de su vivienda».

Además, ha informado que «hay pocos casos de funcionarios policiales condenados en Venezuela, pero con la FAES la impunidad es total». Denunció que funcionarios del Ministerio Público admiten confidencialmente que las investigaciones que afectan a la polémica fuerza policial son sistemáticamente bloqueadas.

A pesar de las denuncias a nivel nacional e internacional, el pasado 20 de diciembre el mismo Maduro llamó a «expandir el FAES» para que trabaje de la mano con los consejos comunales y las comunas, organizaciones de origen cubano implementadas por el chavismo.

Hecho en socialismo: en 2019 tasa de suicidios rompió récord en Venezuela por Sabrina Martín – PanamPost – 2 de Enero 2019

El alza es entre 140 y 180%, producto de la incertidumbre y de la desesperanza en la cual está sumida la población venezolana.

Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia informó que «nunca se había alcanzado una tasa de suicidios como la de la actualidad». (EFE)

La tasa de suicidios rompió récord en Venezuela aumentando los últimos tres años y ubicando las cifras en 9 y 10 por cada 100 000 habitantes.

Antes del chavismo, el suicidio representaba entre 4 y 5 personas por cada 100 000 habitantes en Venezuela. Pese a la bonanza petrolera, aumentó entre 8 y 9 suicidios, pero a partir del 2015 los suicidios se dispararon. La tasa se cuadriplicó en los últimos 15 años, convirtiéndose en un fenómeno social.

OVV@ovv_violencia

La tasa de suicidios en Venezuela se ubica entre 9 y 10 suicidios por cada 100 mil habitantes. En el histórico de estadísticas conocidas, nunca se había alcanzado las tasas actuales.

Entre 2014 y 2018, esta tasa se ha triplicado. https://bit.ly/2Q2HSH8 

Informe Anual de Violencia 2019

Según estudios e investigaciones, en Venezuela se ha consolidado lo que se puede considerarse la mayor crisis social en la historia de Suramérica.

observatoriodeviolencia.org.ve

Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia informó que «nunca se había alcanzado una tasa de suicidios como la de la actualidad».

«En Venezuela ha aumentado la tasa de suicidios entre 2015 y principios de 2019 (…) El alza es entre 140 y 180%, producto de la incertidumbre y de la desesperanza en la cual está sumida la población venezolana», indicó el sociólogo.

OVV@ovv_violencia

La tasa de suicidios en el estado se ubica alrededor de 21,7 suicidios por cada cien mil habitantes. La más alta del país, y que representa un incremento por el orden de 80% entre los años 2014 y 2018.

La nueva cifra significa un aumento importante en comparación con la tasa de 2012 en Venezuela, cuando era de 4 por cada 100 mil habitantes.

Venezuela, la nación que según estudios fue en algún momento considerada el “país más feliz del mundo”, pasó a ser el país de las muertes, de la tristeza, la emigración y los suicidios.

Fermín Mármol García, abogado criminalista, señaló a PanAm Post que Venezuela no es un país que se ha caracterizado por la ocurrencia de suicidios, sin embargo, la situación país es un factor influyente a la hora de tomar esta drástica decisión.

Mármol explicó que algunas de las principales causas para el suicidio entre los venezolanos incluyen la ruptura de familias con el aumento de la diáspora, la pérdida de los sueños y la calidad de vida, la escasez de alimentos y medicamentos; y hasta la injusticia e impunidad.

“La diáspora, por ejemplo, esa cultura de emigrar, del rompimiento de la familia, del aislamiento de nuestros vínculos sentimentales, no era parte de la cultura del venezolano y eso ha causado altas presiones psicoemocionales. Además, ahora transitamos por un camino de hiperinflación que también es un factor determinante en la presión psicoemocional”, señaló.

Para el especialista, otro factor influyente es la pérdida de sueños e ilusiones al resquebrajarse la calidad de vida:

El venezolano, al perder la calidad de vida, al perder la estructura sentimental de la familia, pierde también parte de la magia de soñar y cuando uno pierde eso, empieza a tener una conducta conformista que se aleja del progreso y eso también influye en la parte emotiva.

Luis Francisco Cabezas, director general de la ONG Convite, señaló a PanAm Post que las depresiones no solo se dan por situaciones dramáticas, sino también por un tema bioquímico que debe ser tratado con medicamentos, y que al no haber antidepresivos la situación se complica en los pacientes que los ameritan.

El especialista alertó que la población con trastornos mentales es la más propensa a tomar la decisión de quitarse la vida y sin embargo de 12 fármacos comúnmente recetados para atender esta condición, sólo tres están disponibles en el país suramericano.

«Comienzan a bajar las dosis y a estirar la cajita de pastillas, y los fármacos no funcionan de esa manera. Al bajar las dosis, es una de las causas por las que la gente empieza a pensar ideas de suicidio», explicó.

Como en Cuba

El régimen de Nicolás Maduro encontró la manera de materializar el socialismo en Venezuela, tal y como Fidel Castro lo hizo en Cuba, a tal punto que en la isla, tras las precarieades, el suicidio pasó de ser un tema tabú a una especie de “tradición”. La tasa es de aproximadamente 19,3 personas por cada 100 000 habitantes.

Hasta 2017, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Cuba es el segundo país de América Latina que más casos de depresión sufre después de Brasil. En la Isla, cerca de 10 mil personas se suicidaron en los últimos 5 años.

Según el portal CiberCuba, desde que llegó Fidel Castro al poder, los suicidios de personas comunes fueron invisibilizados por la prensa cubana, pues están “radicalmente prohibidas las necrológicas desagradables” por supuestamente causar “un malestar adicional en la población”.

“La Revolución ha propiciado el arraigo de la inercia individual y social, la hostilidad constante hacia los desafectos políticos, y la carencia de confianza en el futuro, razones que casi siempre desembocan en tragedia. Con frecuencia ocurren suicidios en las cárceles e instituciones mentales cubanas, por la desatención y la no vigilancia de suicidas potenciales”, señala el portal digital.

Informe Anual de Violencia 2019 – Observatorio Venezolano Violencia – Diciembre 2019

INTRODUCCIÓN

En el año 2019 Venezuela ha vivido la mayor crisis social de la historia por la destrucción de la economía, la pérdida de capital humano por la emigración, el deterioro del estado de derecho y el incremento de la desigualdad social. En ese contexto de destrucción institucional, la violencia y la criminalidad han sufrido cambios importantes, pues la criminalidad acompaña los cambios en las sociedades, y procura adaptarse a las oportunidades que le ofrece el mejoramiento o empeoramiento de las condiciones de vida en esa sociedad.

En la búsqueda del poder o del dinero, los actores criminales administran la violencia para poder garantizarse un usufructo de la renta como resultado de la utilización de la fuerza, sea para depredar los frutos del trabajo o los recursos disponibles en ese territorio, sea para establecer condiciones desiguales que les permitan un acceso privilegiado a las fuentes de riqueza y de renta existentes en esa sociedad.

Durante este año 2019, en Venezuela se ha incrementado la destrucción del pacto social por la suma perversa y en apariencia contradictoria de anomia y autoritarismo, lo cual ha provocado, por una parte, una actuación arbitraria y discrecional de instituciones que incumplen sus obligaciones y violan derechos humanos, y por otra parte, la desconfianza de la población en instituciones y funcionarios cuyo desempeño está sujeto a normativas y regulaciones que son frecuentemente modificadas, con cambios impredecibles y sin un claro fundamento.

Y en lugar de la deseada independencia de los tres poderes en la sociedad, capaces de generar contrapesos, lo que existe de manera fáctica es una dualidad de poderes que durante este año ha permanecido y profundizado. A la existencia de dos poderes legislativos y dos poderes judiciales, se sumó en este año dos poderes ejecutivos. Uno de ellos con un presidente designado por la Asamblea Nacional legítima y reconocido por una parte de la sociedad y por varias decenas de países del mundo como el presidente encargado legítimo del país.

Aunque existe una Asamblea Nacional electa democráticamente, se estableció otra Asamblea legislativa distinta, una Asamblea Nacional Constituyente que fue convocada y electa con procedimientos no contemplados en la Constitución y que no ha asumido, en cualquier caso, la función para la cual fue convocada, que era redactar un texto constitucional, sino que en forma arbitraria se ha adjudicado a sí misma poderes para actuar como una instancia plenipotenciaria, capaz de normar y decidir sobre cualquier dimensión de la vida republicana.

El poder ejecutivo continúa gobernado bajo el “estado de excepción” establecido desde mayo del año 2016 y prorrogado de manera indefinida e inconstitucional varias veces, concentrando por esa vía cada vez más poderes y con cada vez menos controles y regulaciones. La Sala Constitucional se erigió como un macro poder capaz de modificar la Constitución. Las leyes se personalizan y se politizan, dejando de ser mecanismos de regulación social universal, para convertirse en instrumentos para la persecución casuística de los diferentes y disidentes. 2

En ese contexto, los mecanismos básicos de funcionamiento de las sociedades se pierden y el delito de distintos rostros encuentra nuevas y mejores oportunidades para actuar. Como no hay reglas universales y legítimas, el poder fáctico impone sus reglas y las aplica de manera arbitraria a los fines de obtener riqueza o de conservar el poder, o de conservar el poder para poder usufructuar de la riqueza.

En Venezuela, el año 2019, se ha consolidado lo que se puede considerarse la mayor crisis social en la historia de Suramérica.

Para acceder al Informe completo abrir el siguiente enlace :

INFORME-ANUAL-DE-VIOLENCIA-2019. OVV

Más de 5.000 personas han muerto en 2019 en Venezuela a manos de las autoridades por Ludmila Vinogradoff – ABC – 27 de Diciembre 2019

Este año se registraron menos muertes violentas que en 2018, debido a la emigración y a la falta de dinero. A pesar de esto, es el país más violento de América Latina

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En 2019 Venezuela se mantiene como uno de los países con mayor número de muertes violentas en la región y en el mundo con un saldo estimado de 16.505 homicidios que representan una tasa de 60,3 muertes violentas por cada cien mil habitantes. De todas ellas, más de 5.000 se han perpetrado a manos de las autoridades venezolanas. En conversación con ABC, el director ejecutivo del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV), Roberto Briceño León, aseguró que la disminución de cifras no representa una mejoría de la crisis social, sino todo lo contrario, «el empeoramiento de las condiciones de vida y de la crisis humanitaria compleja que atraviesa el país».

ABC tuvo acceso al Informe Anual 2019 del OVV, donde se hace un exhaustivo estudio de la grave crisis social que asola al país. Se clasifican las muertes violentas en tres tipos. De las 16.505 muertes, hay 6.588 asesinatos cometidos por los delincuentes, en segundo lugar hay 5.286 homicidios cometidos por los cuerpos de seguridad del Estado y que son clasificados como muertes por resistirse a la autoridad, y por último unas 4.632 muertes causadas por una intencionalidad indeterminada.

Los suicidios también han ido en aumento en los últimos cuatro años. Pese a la censura oficial, el OVV ha estimado que la tasa de suicidios oscila entre 9 y 10 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa un incremento del 140-170% desde 2015 a 2018. En términos generales se ha reducido la cifra de muertes violentas, pero el saldo de Venezuela está «muy por encima de cualquier de los otros países considerados violentos en América Latina».

Menos «oportunidades»

Este es el tercer año de disminución sostenida de muertes violentas. En 2018 Briceño León había anunciado que se produjeron unos 23.047 asesinatos en Venezuela, por lo que el país cerró ese año como el más violento de América Latina. Aunque el año pasado registró una reducción de 2.000 homicidios con respecto a 2017, la cifra todavía estaba entre las más altas de la región, al situar la tasa nacional de 81 homicidios por cada 100.000 habitantes, «prácticamente el doble de lo que se esperaba en Honduras».

En 2019, comparando con otros países de la región, Venezuela encabeza la lista de muertes violentas con una tasa de 60 homicidios por cada 100.000 habitantes. Le siguen El Salvador con 48, Jamaica con 47, Honduras con 42, Colombia con 25, México con 22 y Brasil con 19.

El informe también detalla las causas de la disminución de las muertes violentas. En primer lugar se debe a la destrucción de la actividad económica, la quiebra y cierre de empresas y el empobrecimiento del país, la emigración masiva y la falta de dinero. En vez de atracar a la gente, los delincuentes prefieren otras actividades más lucrativas como el tráfico de drogas, minerales y oro, contrabando de gasolina o la extorsión de las empresas.

Por otra parte, los delincuentes venezolanos han emigrado hacia otros países. La falta de servicios públicos y de dinero ha restringido el entretenimiento de la gente. Después de las siete de la noche las calles están solitarias por la inseguridad. «La inmensa letalidad policial se ha convertido en un factor relevante en la reproducción de la violencia en el país. Las muertes provocadas por los policías se mantienen en niveles extremadamente altos, registrándose en 2019 un promedio de 14,5 personas muertas cada día del año a manos de los cuerpos de seguridad», añade el informe.

 

Las democracias deben identificar a Cuba y Venezuela como agresores por Carlos Sánchez Berzain – Panampost – 25 de Noviembre 2019

Los gobiernos democráticos han ignorado las capacidades e historial criminal de Cuba

El espacio dejado vacío por la inacción en la recuperación de la democracia en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia (que se está liberando sola), ha sido llenado por la agresión del castrochavismo.

Con la caída del dictador Evo Morales en Bolivia el castrochavismo se ha reducido a detentar el poder en Cuba, Venezuela y Nicaragua, mas la subordinación de México y de los Fernández/Kirchner de Argentina. Ejecutan su ofensiva contra la democracia en toda la región, utilizando conspiración y violencia y una extensa red de propaganda internacional. Los países víctimas tratan la agresión como un tema de política interna lo que da más ventaja a Cuba y Venezuela que deben ser identificados por las democracias como los agresores.

En el siglo XXI hay DOS AMÉRICAS, la democrática y la dictatorial. El eje de confrontación es entre DEMOCRACIA y DICTADURA. La América dictatorial liderada por Cuba e integrada por Venezuela y Nicaragua está en crisis, en quiebra, en evidencia de ser narcoestados, con el permanente y creciente riesgo de perder el poder por la heroica resistencia interna de sus ciudadanos como acaba de suceder en Bolivia. Los crímenes de las dictaduras son señalados internacionalmente y soportan un creciente conjunto de medidas ejercidas fundamentalmente por Estados Unidos, Canadá y en menor grado por la Unión Europea.

Para sobrevivir, el castrochavismo que es la América dictatorial, desarrolla una estrategia que consiste cuanto menos en: 1.- aumentar la represión interna en Cuba, Venezuela y Nicaragua mostrando su condición de regímenes de facto, sostenidos solo por la fuerza; 2.- incrementar sus acusaciones y ataques a los tan imprescindibles —como falsos— enemigos externos que identifica como “el imperialismo” y “la derecha”; 3.- articular alianzas con quienes considera enemigos comunes del imperialismo y la derecha; 4.- desatar una ofensiva regional violenta para desestabilizar y derrocar gobiernos democráticos, repitiendo la metodología aplicada desde los sesenta hasta la desaparición de la Unión Soviética.

En esta realidad objetiva, llama la atención la posición de los gobiernos democráticos atacados por el castrochavismo, que han entrado en esta fase de agredidos y víctimas luego de un largo periodo de inercia e inacción, ausente de iniciativas efectivas respecto a la situación de la usurpación en Venezuela y el intervencionismo de Cuba. Han sido la falta de decisiones concretas en cuanto a las dictaduras de Cuba y Venezuela, de parte de los miembros de la Organización de Estados Americanos, del Grupo de Lima y recientemente del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca lo que ha permitido la agresión desestabilizadora que se vive hoy, que los voceros del crimen organizado llaman “brisa bolivariana”, confesando crímenes premeditados que las democracias siguen resistiendo señalar.

Los gobiernos democráticos han ignorado las capacidades e historial criminal de Cuba. Con Venezuela, mas allá de reconocer al Presidente Encargado, no han hecho mucho para ayudar a que Guaidó ejerza efectivamente esa Presidencia, mediatizada por un sistema de asamblea tejido por los partidos políticos con el tristemente celebre “estatuto para la transición” aprobado para evitar que Guaidó se convierta en un formidable líder para las elecciones en democracia. No han tomado medidas diplomáticas, comerciales o de seguridad respecto al régimen usurpador de Venezuela y menos a su titiritero el régimen de Cuba, lo que equivale a ignorar medidas preventivas para evitar el ataque que ahora se produce contra su propia estabilidad social y política.

El espacio dejado vacío por la inacción en la recuperación de la democracia en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia (que se está liberando sola), ha sido llenado por la agresión del castrochavismo en una acción inversa que vemos en operación contra Ecuador, Chile, Colombia, la Bolivia de la transición a la democracia y más. Los gobiernos agredidos han reaccionado expulsando operadores cubanos y venezolanos y en el caso de Ecuador y Bolivia suspendiendo relaciones con Venezuela y cortando algunos programas con Cuba que permitían la infiltración, pero siguen permitiendo la amenaza y la conspiración bajo cobertura diplomática.

Los gobiernos democráticos de América Latina parecen dominados por la propaganda de “solidaridad con Cuba”, controlados por la falacia de la “revolución cubana”, o paralizados por la “diplomacia de la amenaza”. Es claro que el agresor en jefe es Cuba con su principal operador la usurpación de Venezuela, manipulando narcotráfico, las FARC y grupos delictivos. Es tiempo que identifiquen a Cuba y Venezuela como agresores.

Carlos Sánchez Berzain es abogado experto en derecho constitucional, master en ciencia política y en sociología, politólogo. Miembro fundador del Ateneo Jurídico Boliviano y director del Interamerican Institute for Democracy. También se desempeñó como ministro de Estado (1993-94 y 2002-03), ministro de Gobierno (1994-96 y 1997) y ministro de Defensa (2003) de Bolivia.

Grupos criminales asesinan a jóvenes en territorio venezolano y lanzan los cadáveres en Colombia por Sebastiana Barráez – Infobae – 1 de Noviembre 2019

El incremento de la violencia en la línea fronteriza ha causado alarma en la región. La organización Fundaredes denunció que octubre fue el peor mes del año, con 33 víctimas

En esta imagen de archivo, policía antinarcóticos monta guardia en un campo de coca cerca de La Gabarra, en la región colombiana de Catatumbo (AP Foto/Scott Dalton, Archivo)

En esta imagen de archivo, policía antinarcóticos monta guardia en un campo de coca cerca de La Gabarra, en la región colombiana de Catatumbo (AP Foto/Scott Dalton, Archivo)

El incremento de la violencia en la línea fronteriza ha causado alarma en los municipios Bolívar y Ureña del Táchira. En solo 10 días, van seis jóvenes venezolanos muertos, que han sido asesinados por grupos criminales de los que controlan el lugar. Los matan allí y lanzan los cadáveres al otro lado del río, entre El Escobal y Villa del Rosario, en tierra colombiana. Las autoridades venezolanas no quieren ni siquiera levantar los cadáveres de quienes han caído en territorio limítrofe.

Durante todo el año 2019 el enfrentamiento entre organizaciones ha dejado una estela de cadáveres, desplazados, amenazados y terror. Por una parte, los diversos grupos paramilitares y los guerrilleros disputándose el territorio venezolano en la frontera, porque eso les permite controlar la poderosa industria del contrabando, o por lo menos parte importante de ella.

Ante ello el profesor Javier Tarazona, quien es el director general de la ONG Fundaredes, se presentó, con un grupo de defensores de derechos humanos, ante la Defensoría del Pueblo, para exigir la actuación del Estado venezolano y los organismos de seguridad. Denunció el peligroso crecimiento de las cifras de violencia en la frontera. “Sólo el mes de octubre dejó un saldo sangriento de 33 personas asesinadas en Táchira”, resaltó.

Agregó que “entre el domingo 27 y el jueves 31 de octubre de 2019, se contabilizan ocho personas asesinadas en la frontera, por disputas entre grupos armados irregulares, guerrilla y paramilitares que operan en los distintos pasos ilegales o trochas”.

La Fundación Redes venía funcionando desde 1998, pero desde el año 2002 se organizaron mejor, tomaron mayor impulso, de manera que en los últimos dos o tres años, se ha enfocado de manera más activa en la situación de la frontera, especialmente denunciando la presencia e influencia de los grupos irregulares armados.

Crearon redes de activistas que impulsan la cultura preventiva, la participación ciudadana, la promoción y defensa de los derechos humanos, así como la organización social a favor de la democracia, según reflejan en su presentación.

Los activistas de Fundaredes le hacen seguimiento a la situación de la violencia fronteriza y de ahí destacan que el balance del mes de octubre es dantesco. “En todo el mes fueron asesinadas 33 personas en este territorio, sin que se tome ninguna medida para frenar a los delincuentes que se apoderaron de la zona y mantienen atemorizada a la población”.

Tarazona explica que la trocha binacional La Isla, en el sector Viejo Escobal, municipio Pedro María Ureña, ha sido escenario en las últimas semanas de asesinatos a sangre fría, con el mismo modus operandi. “Desaparecen a las víctimas, las torturan y luego dejan sus cuerpos, en algunos casos esposados, sin que ninguna autoridad investigue los casos, pues ni siquiera recogen los cadáveres”.

 

El contralor

Cumpliendo con el proceso de rigor, Tarazona dice que acuden a la Defensoría del Pueblo y a la Fiscalía del Ministerio Público, “para exigir que se atienda incluso a los muertos, porque es tan dantesco lo que ocurre que el Estado abandonó hasta a sus muertos, no son capaces ni de recoger a las personas que caen en medio de estos enfrentamientos”.

Narra que el miércoles 30 de octubre lograron conocer que equipos de investigación colombianos levantaron, por razones humanitarias, dos cadáveres de venezolanos asesinados en las últimas 48 horas. “Lamentablemente, muchos de los asesinados son adolescentes con edades entre 14 y 16 años, lo cual evidencia otra violación a los derechos de esta población, pues se trata de jóvenes que, en su mayoría, están ligados a actividades ilegales que coordinan los grupos armados”.

FundaRedes rechaza el abandono que el Estado venezolano tiene del territorio fronterizo. “También la inacción y la complicidad de los funcionarios de los cuerpos de seguridad con los grupos irregulares, el silencio ante el asesinato de tantos ciudadanos y el hecho de que las trochas sean espacios sangrientos y de la economía ilegal paralela”.

Es inaudita la complicidad y tolerancia para que los grupos guerrilleros desarrollen actividades en Venezuela, como el caso del Frente Urbano Gustavo Villamizar del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que opera abiertamente en los municipios Bolívar y Pedro María Ureña del Táchira y frente a eso el Estado venezolano actúa de manera complaciente.

Como ejemplo de lo que sucede, con los grupos irregulares, coloca el caso del comandante Lucas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuya organización envía una comunicación a Diosdado Cabello abogando por su liberación, cuando ocurrió un asalto a un fuerte militar de Apure.

Hay muchos hechos, según resalta el equipo de FundaRedes, que “demuestran la situación de indefensión en que se encuentran los ciudadanos, ante las actuaciones perversas de organizaciones terroristas como el ELN”.

Finalmente dijo Tarazona que están desarrollando un trabajo de investigación y documentación, sobre las trochas y las actividades específicas que se llevan a cabo en los pasos fronterizos.

La persistente “brisita” de Maduro sigue activa en la región: atravesó Los Andes y llegó a Santiago por Laureano Pérez Izquierdo – Infobae – 20 de Octubre 2019

Los hechos de violencia registrados en la capital chilena no parecen haber sido genuinos. Los saqueos y la quema de medios de comunicación parecen tener un origen más político que social

Cuando el viento sopla hay que saber escucharlo… para saber de dónde viene“. La frase pertenece a un agudo analista regional, cuyo nombre no viene al caso. Ese viento nació con forma de brisa. De “brisita” en palabras de Diosdado Cabello. Y llegó a SantiagoChile, en uno de los sábados más violentos de su historia democrática. Quizás alguno aún crea en las casualidades.

En uno de los países más ordenados del continente suelen verse manifestaciones con algunos grados de temperatura elevada. Son aquellas en las cuales los estudiantes se hacen oír ruidosamente y los sucesivos gobiernos -de izquierda, derecha, socialistas, conservadores, Michelle BacheletSebastián Piñera– han mantenido el orden. Con rigor indisimulable todos.

Sin embargo, las escenas que se vivieron en las últimas horas en SantiagoChacabucoValparaíso y otras comunas y provincias, fueron extemporáneas. Similares a las que se observaron en Quito hace apenas semanas y que llevaron el sello inconfundible del chavismo. ¿Acaso la dictadura de Nicolás Maduro también decidió involucrarse en Chile? La imaginación permite la duda. La historia reciente del régimen venezolano, también.

Así quedó la sede del diario El Mercurio en Valparaíso luego del ataque (Reuters)

Así quedó la sede del diario El Mercurio en Valparaíso luego del ataque (Reuters)

Los embates chilenos contra el Palacio de Miraflores no son gratis. Maduro continuamente ataca al presidente chileno. Lo calificó de “pichón de (Augusto) Pinochet“, como si pudieran equipararse los tantos de uno y otro. Quizás fue un acto fallido: trabajo para los freudianos.

Faltarán pocas horas para que desde Caracas festejen a las hordas. Los voceros del régimen dirán que la revisión de las medidas sobre el transporte fueron una victoria del pueblo chileno. Tal como lo hicieron como los tristes sucesos ocurridos en la capital ecuatoriana, con la sombra de su ex presidente Rafael Correa detrás. En esa oportunidad, el ex mandatario hasta se animó a convocar a elecciones. Pero el vínculo era más claro. El líder con sede en Bruselas es empleado de Maduro. Lo reconoció él mismo, al admitir que hace “consultoría.

Sin embargo, el pueblo chileno es aquel que se manifestó en las calles pero de forma pacífica el viernes y en horas de este sábado. ¿En qué lugar del mundo se reclama por el valor del metro saqueando un Walmart? ¿Quién lo hace quemando una sucursal de un periódico? La “brisita” parece haber atravesado los Andes.

La única diferencia es que en Chile Bachelet no es una aliada del Socialismo del Siglo XXI. Por el contrario. La dictadura aún sangra por el lapidario informe que escribió detalladamente la ex jefa de estado y actual Alta Comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y que sirvió para que algunos líderes mundiales dejen de hacerse los distraídos.

Si bien Venezuela está quebrada económicamente para su pueblo, en Miraflores resguardan algún resto de dinero para mantener su poder en tierra latinoamericana. ¿Dónde más están interviniendo con sus dólares? Cabello, uno de los hombres más poderosos del régimen, graficó que “una brisita bolivariana” se dejaba sentir en Ecuador, Perú, Brasil, Honduras, Colombia y Argentina.

La dictadura chavista obedece a Cuba y todas sus maniobras están dirigidas a ganar tiempo. Valdrá preguntarse: ¿Es Caracas o La Habanaquien desestabiliza a la región? La isla atraviesa dificultades económicas cada vez más severas. No tiene petróleo. No arriesga sus agotadas reservas. A diferencia de su par ecuatoriano Lenín MorenoPiñera no tardó diez días en dar marcha atrás con unas medidas cuyo malestar sería evidente. También impactaron donde más duelen este tipo de resoluciones: en el bolsillo de las clases obreras, aquellas cuyas monedas se cuentan una por una. Algunas administraciones, quizás, deberían ser más cautelosas y evitar abrir ventanas a oportunistas regionales. Por lo menos hasta que el viento deje de soplar.

Compra-venta de coches en dólares, la nueva modalidad de crimen organizado en Venezuela por Ymarú Rojas – ABC – 20 de octubre 2019

Las redes sociales, donde se ofertan los vehículos, han servido de carnada para pescar las víctimas

En Venezuela el crimen organizado ha tomado un giro inesperado. Las bandas delictivas vieron en los negocios de compra-venta de coches una oportunidad para grandes estafas. Las redes sociales se han vuelto la mejor carnada para pescar las víctimas, ya que Facebook, Instagram, Twitter y WhatsApp son usadas para publicar y ofertar vehículos y viviendas, con precios tentadores, aunque todos en dólares.

Un caso emblemático, que disparó las alarmas, fue el del hijo de un edil del estado Miranda. Michelle José Fernández Morales, de 26 años, fue asesinado en septiembre de varios disparos por un grupo criminal que lo interceptó en una zona montañosa después de cerrar la venta de su vehículo. Según las autoridades, una mujer, que posteriormente fue abatida por la policía, fue el señuelo para robarle a Fernández los dólares en efectivo que recibió por la compra del coche.

«Si va a hacer compras, por una importante cantidad de dinero, o algún producto, lo mejor es citarse en un lugar que usted conozca, preferiblemente cerca de un organismo policial, porque eso alejará a los asaltantes», es la recomendación de los jefes de cuerpos policiales. Del mismo modo, piden a las personas desconfiar de los precios demasiado atractivos y evitar los lugares solitarios.

Este modus operandi se ha repetido al menos una decena de veces en otros estados de Venezuela. Entre los casos se encuentra un policía que fue asesinado a principios de este mes en una emboscada en el estado de Aragua (centro). En esa misma entidad, un matrimonio que formaba parte de la Fuerza Armada Nacional fue asesinado después de comprar un vehículo que le había sido vendido a un precio muy por debajo del que se encuentra en el mercado.

Las páginas de compra y venta se popularizaron en los últimos meses en el país cuando la crisis económica se agudizó y empujó al exilio a más de cuatro millones de venezolanos, que comenzaron de forma desesperada a buscar las divisas para poder emigrar. Los coches de gama baja se encuentran en las redes sociales entre 3.000 y 5.000 dólares, mientras que los de alta gama, rondan los 10.000.

El comprador generalmente pide rebajas, y cuando llegan a un acuerdo las partes se citan en un lugar público para iniciar la negociación. En muchos casos, los vendedores piden que el pago se realice en efectivo.

La crisis en Venezuela ha devaluado de forma precipitada al bolívar -moneda nacional-, y la dolarización se ha impuesto como un mecanismo de defensa para la población. Y eso ha llevado a que el dólar se haya situado como valor referencial para la fijación de precios tanto de productos como de servicios.

Epidemia de violencia

Las últimas cifras de violencia y crímenes sitúan a Venezuela como el país más inseguro y peligroso de América Latina y del mundo. Entre 1999, año en el que llegó Hugo Chávez al poder, hasta 2018 se han registrado 333.029 muertos por violencia. Solo el año pasado, se registraron extraoficialmente 23.047, una disminución notoria que corresponde, entre otras cosas, a la diáspora.

La nación que gobierna Nicolás Maduro se ubicaba en julio como el segundo país del mundo con altas tasas de homicidios. Venezuela solo es superada por El Salvador. La tasa de muertes violentas se fijaba para entonces en 40 homicidios por cada 100.000 habitantes, cifra que contradice el balance del ministro de Interior, Néstor Reverol, ofrecido ese mismo mes, en el que se contabilizaban apenas 24 fallecidos por cada 100.000 habitantes. La semana pasada, Reverol informó al país que el índice de criminalidad tuvo una reducción de 35,9% este año.

 

Comunicado del Gobierno de venezuela sobre la situación en Cataluña – 18 de Octubre 2019

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