elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: UCAB

Benigno Alarcón: Los candidatos a rectores del CNE deben ser independientes y éticos – El Nacional – 9 de Marzo 2020

El director del Centro de Estudios Políticos y Gobierno, de la UCAB, reiteró que el único órgano competente para elegir a los miembros del Poder Electoral es la Asamblea Nacional

CNE

Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y Gobierno, de la UCAB, se refirió a unas posibles elecciones en Venezuela. Aseguró que el éxito de una jornada electoral dependerá de la rectitud de los candidatos propuestos por el comité de postulaciones para el CNE.

«Ir o no a unas elecciones no debe ser un dilema para los venezolanos. Lo que debemos hacer es ser capaces de construir las condiciones para que ese proceso abra una ventana de posibilidad para avanzar hacia la democracia», dijo.

Comité de postulaciones, al CNE

Alarcón reiteró que será fundamental que los postulados a rectores sean independientes y éticos.

«Podríamos decir que el comité de postulaciones es un lugar de encuentro entre todas las fuerzas políticas del país, incluidas las que ocupan el gobierno. Estas fuerzas están tratando de nominar unos árbitros para que sean escogidos por los dos tercios de la Asamblea Nacional», señaló.

Indicó que el órgano autorizado para elegir a los miembros del CNE es la Asamblea Nacional y no el TSJ.

«La exigencia de un acuerdo que sume al menos dos tercios de los parlamentarios no es una exigencia que la Constitución tiene para darle la excusa al TSJ de adjudicarse las competencias de la Asamblea Nacional. El único sentido de tal exigencia es obligar a las partes representadas en el Poder Legislativo a llegar a un acuerdo sobre quiénes deben ser los árbitros electorales», expuso.

Benigno Alarcón: “Guaidó y la Asamblea Nacional deben tomar la iniciativa en lo electoral” por Elvia Gómez – El Ucabista – 15 de Enero 2020

benigno-alarcc3b3n-2020-19-848x478-1.jpg
El director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB señala que el liderazgo opositor debe reacomodar su estrategia y prepararse para las elecciones parlamentarias, aun con Nicolás Maduro en el poder. “El corto plazo no funciona y el inmediatismo fracasó”, dice respecto a las lecciones que dejó 2019

Para tratar de hacer más sencilla la explicación de circunstancias políticas nacionales plagadas de complejidades, Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno (CEPyG) de la Universidad Católica Andrés Bello, apela a la metáfora de una partida de ajedrez, un juego de mesa basado en la estrategia.

“Si antes de empezar el juego me piden que renuncie a mis torres, mis alfiles y mi reina, ya voy al juego en desventaja. Yo quiero jugar con mis piezas completas, entonces, ¿por qué renunciar a la vía electoral? En la historia de las transiciones en el mundo ha quedado demostrado que las elecciones son la reina del juego, no un peón. El 70% de las transiciones políticas se han producido por un jaque con la reina”.

El CEPyG y el equipo que dirige Alarcón han venido estudiando los procesos de transiciones políticas en el mundo. En noviembre de 2018 recopilaron en el libro Consolidación de una transición democrática, once propuestas para sacar adelante un nuevo gobierno democrático. En este contexto, en noviembre pasado y por tercer año consecutivo, el Centro de Estudios Políticos presentó los escenarios con las Perspectivas para Venezuela 2020, evaluación que se basa, entre otros estudios, en las mediciones periódicas que hace la encuestadora Delphos en exclusiva para esta institución.

Esa encuesta, recalca el profesor Benigno Alarcón, evidencia que los venezolanos siguen teniendo un alto interés por participar en elecciones, pero “el mantra” impulsado por Juan Guaidó el 23 de enero de 2019 “se ha convertido en un bumerán” que atenta contra la necesaria reformulación del discurso político, que debe dirigirse ahora a un llamado a la lucha electoral como primer paso, aunque Nicolás Maduro siga en Miraflores.

“Si los chilenos hubieran insistido en que para ir a elecciones, primero Augusto Pinochet tenía que irse, a lo mejor todavía estaría gobernando. Ellos plantearon al inicio la salida de Pinochet, constituyente y elecciones libres; pero las cosas no pasaron en ese orden. Primero hubo un referendo, después elecciones y después modificaron la constitución. Pinochet salió como resultado de la elección, no antes”.

Por la experiencia chilena y la realidad nacional, Benigno Alarcón invita a “ser menos dogmáticos y más prácticos”, aunque apostilla que sabe que la dirigencia de oposición entiende también que deben modificar la estrategia.

“Juan Guaidó sigue teniendo la confianza de la gente, lo que ha caído son la esperanza y las expectativas, que eran muy altas. Él está en un buen momento para reformular el discurso, para explicar que el momento del jaque mate ya pasó, que las piezas que necesitábamos ya no las tenemos y que ahora vamos a jugar de otra manera. La gente estará dispuesta a aceptar eso y no lo va a atacar. Hay que entender que el tablero es dinámico y que lo electoral no se construye de la noche a la mañana. Es necesario hablar desde ya de lo electoral, porque hace falta tener organización y estructura. Las condiciones electorales tenemos que construirlas y concurrir a las elecciones de la Asamblea Nacional debe fortalecernos para ir a elecciones presidenciales, porque el dominio de una institución nunca va a ser una desventaja. Es mejor tener la Asamblea Nacional y la calle, en lugar de tener solamente la calle”.

Mantener la ofensiva

El intento fallido por parte de la fracción del PSUV de hacerse por la fuerza con el control de la Asamblea Nacional al inicio de 2020, ha ganado un mayor reconocimiento internacional para el sector que lidera Guaidó. De allí que Alarcón respalda que esa mayoría parlamentaria debe proceder a nombrar, de inmediato, el Comité de Postulaciones para iniciar el proceso para elegir un nuevo CNE.

Opina que “Guaidó tiene una segunda oportunidad infrecuente” y que le conviene recoger el aprendizaje de lo que salió mal en 2019 y corregir el rumbo en 2020. Por eso, aconseja que la ofensiva política demostrada en enero se mantenga en el terreno electoral.

“A los nuevos rectores que designe la AN, seguramente el gobierno de Maduro los va a desconocer, pero los va a reconocer el resto del mundo, y si tratan de nombrar otro CNE, usando al TSJ, estarán fuera de la Constitución y nadie se los va a reconocer. Entonces, lo que le toca a la Asamblea Nacional es avanzar en el proceso y que esos rectores le pongan fecha a las elecciones parlamentarias que la Constitución dice que deben realizarse este año. Para eso se requieren unos seis meses de preparación. Esas ya no serían unas elecciones que controla el gobierno sino las nuevas autoridades designadas por la AN”.

Según los estudios demoscópicos del CEPyG, las razones que los votantes alegan para justificar una posible abstención son de carácter político, como la desconfianza en los rectores del CNE, y no de naturaleza técnico-electoral.

“La estrategia que se anunció el año pasado –cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres– no se puede convertir en una camisa de fuerza. Ese mantra nos ha hecho mucho daño, porque ahora la gente pone como excusa para no ir a votar en las elecciones parlamentarias que no ha cesado la usurpación. Una de las funciones de un líder es ser pedagógico y debe explicarle a la gente que la estrategia debe ser dinámica. El paso 1 ya no puede ser el primero, porque las cosas cambiaron y hay que jugar distinto. Si la AN toma la iniciativa y designa rectores que gocen de la confianza de la gente, por lo menos quita uno de los obstáculos para ir la elección, porque, quizás, el obstáculo que representa Maduro en el poder no lo van a poder quitar”.

Lecciones aprendidas

Entre los aprendizajes que el 2019 dejó sobre Venezuela, Benigno Alarcón menciona seis como particularmente importantes:

“Un posible proceso de transición no puede dejarse en manos de terceros, sean Marines o la comunidad internacional”.
“Es muy difícil que el sector militar se divida como corporación”.
“Desde 1974 la mayoría de los procesos de transición son sociales, de abajo hacia arriba, no impuestos por una cúpula”.
“no hay que ‘quemar’ la protesta de calle como forma de lucha”.
“El corto plazo no funciona y el inmediatismo fracasó”.
“Las sanciones y el aislamiento no ayudan a la democratización”.
Ante esto, cree fundamental que los venezolanos se apoderen y empoderen del proceso de cambio político, porque “los terceros harán solo lo que a ellos les resulte rentable, somos nosotros los que tenemos que resolver este problema”.

“Nuestra última encuesta indica que la gente sigue estando dispuesta a la protesta en niveles tan altos como 2017, pero se ha vuelto más selectiva. La gente asiste a las protestas que tienen objetivos claros, que sirven para algo. Un 30% de la gente dice que está dispuesta a manifestar y para producir los procesos de transición lo que se necesita es un 3% de población movilizada”.

Su evaluación de la actitud de la comunidad internacional hacia Venezuela en 2020 apunta a que también hará ajustes según los aprendizajes.

“La comunidad internacional va a mantener la exigencia de realizar elecciones parlamentarias y presidenciales. Ni Europa, ni América Latina ni EEUU van a soltar esa bandera. Ellos también han aprendido que poner a la gente en situación de sobrevivencia, producto de las sanciones y el aislamiento, no ayuda a la democratización. Cuando la gente tiene que sobrevivir no lucha políticamente, al contrario, se encierra en resolver su vida. Como consecuencia de ese aprendizaje, lo humanitario se va a separar de lo político y ya no se van a imponer los mismos condicionamientos, salvo que la ayuda no la maneje el gobierno de Maduro ni se use con propósitos de control político”.

Construir identidad política

Consultado sobre la exacerbación del tranfuguismo en la política nacional y el aprovechamiento que el gobierno y el PSUV hacen del debilitamiento del compromiso dentro de la alianza de oposición, Benigno Alarcón menciona un análisis hecho por Francis Fukuyama en su libro State-Building, en el que aborda la corrupción y la construcción de identidad política.

“Me da tranquilidad ver que fueron tan pocos los diputados que pactaron con el PSUV. Creo que por la reacción internacional, el gobierno va a tratar de desdibujar ese asunto como una pelea entre opositores. Me parece que todos los que se prestaron a esta maniobra van a terminar como chivos expiatorios y se van a quedar solos. Pero el tema de la identidad política no es menor. Creo que uno de los problemas que estamos teniendo en la política es que si no se entiende cómo funcionan esas identidades va a haber problemas para construirla hacia dentro del partido y para poder desmontar otras identidades que son las que tienen que ver con un Estado impersonal del que habla Fukuyama”.

Alarcón recuerda que la conclusión del capítulo dedicado a los partidos políticos venezolanos –contenido en el libro Consolidación de una transición democrática– es precisamente que no existen.

“Esa conclusión es demoledora, pero cierta: en Venezuela no hay partidos políticos. Eso hay que tomárselo muy en serio y los partidos tienen que empezar a revisarse, buscar mecanismos para superar sus debilidades y construir verdaderos partidos que tengan una causa que los una, que tengan sus cuadros formados, que busquen tocar las bases sociales y no ser solo una franquicia que busca ganar elecciones. Nosotros estamos pensando en que hay que hacer una transición, pero quiénes van a dirigir esa transición. Para dirigirla necesitamos políticos formados. Yo no dudo de que si hubiera una transición en Venezuela vamos a contar con lo mejor de la burocracia, porque aquí hay técnicos muy buenos para lo que haga falta –agua, electricidad, petróleo– pero al proceso hay que darle gobernabilidad. Podemos tener a los mejores tecnócratas y el gobierno se puede caer, como ya nos ha pasado, porque no hay individuos que sepan darle viabilidad política a todo aquello. Entonces, es fundamental entender que nosotros necesitamos fortalecer nuestro sistema de partidos políticos y que ellos se tienen que tomar muy en serio eso. También creo que hay un espacio abierto para gente que quiera montar en serio partidos políticos que reúnan condiciones de partidos, no solamente ser un logotipo”.

Benigno Alarcón: El gobierno va a escalar el conflicto en 2020 por Alejandro Ramírez Morón – El Estimulo – 26 de Diciembre 2019

Venezuela llegó a ser una democracia referencial en todo el continente, pero un día llegó la barbarie. Ahora somos un problema planetario y una amenaza para la región. Juan Guaidó se asomó como esperanza pero los rojos han sabido mover las fichas, y hasta parecen repuntar

La crisis política venezolana es realmente peliaguda. Un complejo enrevesamiento de vectores de todo tipo, que van a dar a una espiral de violencia sin parangón. La diáspora para los pelos de punta, y –según Inés Quintero– nada en nuestra historia se le puede parar al lado. Es decir, un país tradicionalmente dictatorial cruzó el oasis de la IV República como si tal cosa, en un santiamén, y acá estamos de nuevo bajo la garra de un caudillo. La situación venezolana está en constante análisis y Benigno Alarcón es uno de sus estudiosos, desde el quehacer político.

La irrupción de Juan Guaidó en la escena política nacional e internacional fue recibida como una bocanada de aire fresco por una población hastiada de lastres de todo tipo. El racionamiento del agua, la falta de Internet, la inflación galopante, el hampa desbordada, y pare usted de contar. Ese largo rosario de males que llevaron el algún momento a su popularidad al cielo del 60%.

«Hay tres sectores en la población: un primer grupo que busca readaptarse; un segundo grupo que quiere emigrar y un tercer grupo que habla de armarse para la lucha»

Benigno Alarcón es el director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Su perfil es el de un apasionado voraz del análisis político, y en todo momento está trabajando en el asunto, salga sapo o salga rana. En estos momentos, dirige un diplomado sobre transiciones políticas, en el cual tiene a varios profesores de lujo como invitados.

Tres fases

“Venezuela atraviesa por una crisis política, y las mismas tienen tres fases: escalada, desescalada y estancamiento. Nuestra crisis está, en estos momentos, en una fase de estancamiento. Y la gente suele pensar que un estado de estancamiento debe resolverse rápido, pero esto no es así necesariamente”, comienza por limpiar de polvo y paja la confusión que reina en la opinión pública nacional.

Benigno Alarcón

Y pone un par de ejemplos para exorcizar toda duda: el primero de ellos, es el incordio diplomático entre Venezuela y Guyana por el Esequibo. Es un conflicto que tiene muchos años en la fase de estancamiento, y no se sale del mismo porque ninguna de las dos partes se decide a escalarlo. Venezuela dispone de poderío bélico para hacerlo por la vía de la fuerza, pero no lo hace porque ello le traería la enemistad de todos los países del Caribe, y de algunos otros. Entretanto, Guyana se beneficia del status quo, y apuesta por mantener el asunto en la inacción.

Pero también pasa en el conflicto entre Venezuela y Colombia, por el Golfo, de modo inverso. Acá es Venezuela quien se beneficia del status quo, y ninguna de las dos partes se decide a escalar el conflicto por la vía de la fuerza, porque podría resultar peor. “Es verdad que Colombia lo intentó en un momento con el buque Caldas, pero eso no pasó de ahí”, refiere el entrevistado.

De modo que lo primero que hay que decir es que el gobierno paralelo de Juan Guaidó, podría prolongarse por años, lo mismo que las tensiones con Estados Unidos, y, claro, el régimen opresor que nos ocupa.

Nicolás Maduro tratará de montar unas parlamentarias lo suficientemente creíbles como para que la comunidad internacional no chiste

En 2020 habrá desenlaces

Pero no. “El gobierno va a escalar el conflicto el año que viene, a través de las elecciones parlamentarias”, dispara duro el portavoz, si bien aclara que los politólogos no tienen bolas de cristal, ni varitas mágicas. Esa es, en todo caso, su apuesta como analista.

Benigno Alarcón dice que el régimen de Nicolás Maduro tratará de montar unas parlamentarias lo suficientemente creíbles como para que la comunidad internacional no chiste, pero a la vez generando la bruma que impida a los electores de la oposición concurrir a las urnas.

¿Cómo es esto? Bueno, unas elecciones que vayan a fin de año, que den tiempo de que todos los contendores hagan campaña, en todos los medios, etcétera. Pero evitando las presidenciales, por lo cual, muchos adeptos de Juan Guaidó, no votarán porque no se ha producido el “cese de la usurpación”, verbigracia. El célebre mantra.

Pero, ¿qué hará la oposición si esto pasa? “Bueno, como he dicho, hacer predicciones es difícil, pero lo primero que uno ve es que la oposición puede participar o no participar”, adelanta Benigno Alarcón. Visto de otro modo, la jugada de la oposición podría pasar por exigir las presidenciales como requisito sine qua non para ir acudir a unas parlamentarias, en las cuales podría perder la presidencia del Parlamento, y por lo tanto, ver a Guaidó rodar como una piedra.

Benigno Alarcón

Ahora bien, ¿cómo definir el estancamiento en el cual estamos? ¿Cuáles son los rasgos que lo caracterizan? Uno de ellos, dice la fuente, es que el gobierno podría escalar el conflicto con la fuerza, por ejemplo encarcelando a Juan Guaidó, pero no lo hace porque eso podría traerle más problemas que otra cosa. Otro rasgo es que el status quo beneficia a ambos bandos, y por eso ninguno de los dos se decide a escalar el estancamiento.

Lo cierto es que la soga cada vez aprieta más duro el cuello de los venezolanos, y más allá de eso que llaman “calma chicha”, o sea un prolongado estado de indefinición en lo político, Benigno Alarcón estima que en 2020 tendrán que producirse algunos desenlaces, como ya se dijo más arriba. El experto cree que es bastante improbable que Estados Unidos se decida por una incursión militar, ni en el corto, ni en el mediano plazo, si bien no se atreve a cerrar esa rendija del todo en el análisis. “Luego del fracaso de la invasión a Irak, no creo que Estados Unidos use la fuerza militar en Venezuela. Esto le pondría en contra a América Latina y a toda Europa. Hizo falta el ataque a las Torres Gemelas, no obstante, para que Estados Unidos invadiera Irak”, recuerda el portavoz.

“El gobierno va a escalar el conflicto el año que viene, a través de las elecciones parlamentarias”

Como se dijo, Benigno Alarcón es un trabajador incansable y la politología es su gran pasión. Es un hombre de estatura mediana, bien trajeado, piel cetrina y mirada aristocrática, que siempre resulta desmentida por una sencilla calidez, que envuelve cada uno de sus certeros dardos como analista. Un hombre que hace trabajo de hormiga. Por ello, en el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB a veces la orden es soltar los libros e irse a hacer trabajo de campo.

Crece el descontento

“Recién estamos comenzando una segunda fase de los trabajos de campo, pero tenemos resultados que datan de mayo de este año, y allí vemos que la inconformidad está creciendo. Hay tres sectores que identificamos en la población: un primer grupo que busca readaptarse porque entendió que esto no va a cambiar pronto; un segundo grupo que quiere emigrar, y quizás no todos lo hagan, pero al menos tienen el deseo; y un tercer grupo, que habla de armarse para la lucha, es decir, tomar el camino de la lucha armada”.

Sobre la diáspora, dice que seguirá en ascenso. O sea, sus datos coinciden con los del experto Tomás Páez, y –en efecto- pese a las consideraciones de depauperación de los migrantes, la xenofobia, y todo eso, la gente se seguirá yendo del país. No hay burbuja caraqueña que valga.

En torno a ese grupo que dice estar decidido a tomar las armas, pues confirma que si bien hasta ahora solo uno de los bandos ha estado en poder del acero, eso no quiere decir que el otro no pueda comenzar a armarse, y –eventualmente- producirse un escenario de enfrentamiento de guerrillas urbanas, cosa que puede prolongarse en el tiempo y ser incluso más devastador que una invasión yanqui.

Un caso inédito

Dígase lo que se diga, el apoyo en torno a Juan Guaidó por parte de la comunidad internacional ha sido algo realmente inédito, dice Alarcón. “No se había visto antes nada similar, tal vez en el caso del cese del comunismo en Rusia, y algún otro caso en la OTAN”, calibra el politólogo.

Aún así la cosa pinta color de hormiga, y Nicolás Maduro viene escalando en la región, pese a las arremetidas de Guaidó y su tinglado. Alarcón, más allá de todo fatalismo, aclara que ese bloque de 60 países que se aglutinaron alrededor del interinato podría comenzar a ver mellado su filo, con casos como el de Argentina donde el peronismo volvió a la presidencia, o como consecuencia de los focos de caos que se han verificado en Chile y Ecuador, por ejemplo.

Nuestra crisis está, en estos momentos, en una fase de estancamiento

Puertas adentro, las maquinarias de los partidos lucen debilitadas para el especialista de la UCAB, si bien el PSUV dispone de más dinero para desplegar una red clientelar. “En el caso de la oposición el centro de gravedad sigue siendo Guaidó. Y todo el que se ponga en contra, o hable mal de él, corre un riesgo político alto, porque viene a ser algo así como el aguafiestas”.

Es verdad, expone Benigno Alarcón, que quizás el sistema de los CLAP está debilitado, pero la gradería rojita puede seguir ejerciendo influencia en las bases a través de los mecanismos de control como las Unidades de Batalla Hugo Chávez (UBCh), entre otros.

El politólogo conviene en admitir que la oposición, a lo largo de todos estos años le ha buscado siempre la vuelta a la cosa, y se ha sabido reinventar en cada escenario; la resistencia de la prensa ha sido tenaz, también la de la sociedad civil. Y no ha bastado.

Poder de fuego

Consultamos a Benigno Alarcón sobre su lectura de los sucesos de calle del 30 de abril de este año. Considera que atando cabos se puede entender lo que pasó: había una especie de bruma en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), si bien un bando de militares ofreció apoyo a Juan Guaidó.

Y como había esa bruma, se hizo una apuesta, pero se perdió. Es claro, dice, que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, tuvo un rol crucial en esa hora, tal como se desprende de su posterior pronunciamiento junto al alto mando militar.

Cree que la FANB se mantiene en sus trece porque en cualquier país la división de la milicia implica fuego, guerra, pugnas con poder de disparar, y si bien puede haber divisiones al interior de los cuarteles, los militares han apostado por mantener la normalidad, y conservar –además- una cantidad ingente de beneficios que les han sido conferidos por el régimen de Maduro.

Como se ve, la situación en Venezuela dista mucho de ser sencilla. La economía no deja de asfixiar, y Caracas figura en los rankings más serios entre las cinco ciudades más peligrosas del orbe. Hay quien dice que se trata del crimen organizado en el poder, como sostiene María Corina Machado o Alejandro Rebolledo. Pero más allá del Informe Bachelet, ese que retrató a un gobierno violador de derechos humanos, allí está Venezuela con una silla en el Consejo de DDHH de la ONU. ¿En esta película ganan los malos? Eso se sabrá en su debido momento, porque como decía el gran Héctor Lavoe, “todo tiene su final”. Es así.

Virtuoso: Maduro genera 15 mil millones de dólares por vías no transparentes – Venepress – 27 de Noviembre 2019

“No habrá un cambio exitoso si no buscamos la manera de activar de una manera muy profunda la ciudadania”, precisó Virtuoso

Virtuoso: Maduro genera 15 mil millones de dólares por vías no transparentes

El rector de la Universidad Católica Andrés Bello, padre Francisco José Virtuoso, indicó que el gobierno venezolano genera ingresos alrededor de 15 mil millones de dólares por vías “no transparentes”, es decir, por fuera de sus ingresos ordinarios. 

En exclusiva a Venepress, señaló que este dinero se da por medio de una “economía subterránea”, lo que ha hecho que se mantenga desde el punto de vista político y económico.

Asimismo, agregó que también la censura y el control de los medios de comunicación es una medida para fortalecerse y mantenerse.

No obstante, el Padre explicó que la administración de Nicolás Maduro “la ha pasado políticamente mal”, “está muy debilitado pero con cara al público como si fuera triunfante”.

“El gobierno de Maduro no se puede subestimar desde el punto de vista político, porque lo que ha hecho es resistir”, apuntó.

A su vez, mencionó que utiliza la frustración y el cansancio para no salir.

“Su estrategia es represión y miedo y ha encontrado la vía política para que de alguna manera se haga puente tras sus actividades económicas”, determinó.

Ante esto, Virtuoso expuso que es necesario reorientar la ruta de la oposición para lograr un cambio político. 

Acotó que 2018 fue un año donde “la oposición se daba por muerta”; por lo que, los esfuerzos que se han venido dando desde enero “hay que decir que fueron importantes”. 

En 2018 hubo un escenario de paralización total en el que Maduro convocó “descaradamente” unas elecciones sin el soporte necesario “violando toda legalidad del momento”, incluso, posteriormente asumió “desconocimiento de elecciones con frialdad” – Virtuoso.

Dentro de este orden de ideas, recordó que Maduro se proclamó presidente los primeros día del año pero una vez que Juan Guaidó se puso al frente, se generaron grandes expectativas, lo que provocó una caída en la aceptación por parte de la comunidad internacional hacia el líder oficialista.

No obstante, diez meses después, la población venezolana ha mostrado su descontento por no visualizar los cambios de una manera inmediata.

Por ello, el también doctor en historia, argumentó que el error del “G4 fue generar un conjunto de expectativas (…) demasiado inmediatismo en poner la esperanza en muy corto plazo”. 

“La oposición liderada por Guaidó tiene que sentarse y relanzar una estrategia política y reemplantearsela.Creo que hay condiciones y hay una mayoría que quiere movilizarse”, preció.

Enfatizó que dicha estrategia debe ser nuclear que abarque a 90% de los venezolanos, añadiendo que esto solo se puede realizar con una oposición unida que destaque “la esperanza” .

Para el rector, la esperanza es el foco que debe existir entre los ciudadanos, quienes por miedo no salen a las calles o por el hecho de que ya no creen que exista una solución a la crisis.

“No habrá un cambio exitoso si no buscamos la manera de activar de una manera muy profunda la ciudadania que viene de una experiencia de frustración y de sentir de una manera inalcanzable cumplir sus objetivos”, precisó.

Con relación a esto, expresó que “hay que generar distintos espacios que permitan un discurso de cambio de que eso es posible con la participación colaborativa de todos”.

Tomando esto en cuenta, comentó que el G4 están en  sintonía de crear partidos con una coalición importante, “y ese espíritu de poder de reotrientar la estrategia que puede ser presentada el 5 de enero, es una buena oportunidad si esta planteado que Guaidó siga en la presidencia de la Asamblea Nacional”. 

Lo que respecta al líder opositor, el padre confía en él y afirmó que mantiene una capacidad de liderazgo de 42% de popularidad. 

“Hay que precisar los logros posibles”, puntualizó.

Por último invitó a los ciudadanos a dos actividades:

30 de noviembre a la Misa de la Esperanza y el 06 de diciembre a un encuentro de la Asociación Civil para discutir y hablar sobre una solución democrática a la crisis.

Cuatro universidades venezolanas en el top 100 de las mejores de Latinoamérica – Yo Soy Venezolano – 25 de Octubre 2019

universidades-de-venezuela.jpg

La Universidad Simón Bolívar, Universidad Central de Venezuela, Universidad de Los Andes y la Universidad Católica Andrés Bello, figuran en el top 100 de las mejores de Latinoamérica.

El Latin American University Rankings 2020 también incluyó en su lista de las mejores a la Universidad del Zulia, a la Universidad de Carabobo y a la Universidad Metropolitana.

A escala internacional, la USB lidera el top con el número 38; la UCV, el 43; la ULA, el 82, y la UCAB, el 84.

El estudio tomó en cuenta “el impacto de la investigación y productividad, compromiso de enseñanza, empleabilidad, impacto en Internet e internacionalización«. /
Unión Radio/

José Virtuoso: «La crisis arrastrará al país al caos de un Estado fallido» – El Nacional – 25 de Septiembre 2019

Virtuoso

«La crisis que ha sobrevenido es de carácter sistémico, avanza de manera vertiginosa y amenaza con arrastrar al país al caos propio de un Estado fallido”, dijo de acuerdo a un análisis económico que señala una caída de 40% del PIB para el cierre de 2019.

Virtuoso informó que de acuerdo con la Encuesta de Condiciones de Vida, coordinada desde la Universidad Católica Andrés Bello, la gravedad de la crisis humanitaria incrementó la tasa bruta de mortalidad. Asimismo, existe una pérdida de 3,5 años en la esperanza de vida. También señaló que en 81% de los hogares existe inseguridad alimentaria.

«Esta sociedad quiere cambio, cambio urgente de régimen, de políticas, quiere paz, certidumbre, esperanza, no soporta a quien se llama gobierno desde Miraflores, porque siente que con él se hunde cada vez más”, indicó.

“Las encuestas indican que alrededor del 80% evalúa negativamente la gestión de Nicolás Maduro y 67% quiere que cese la usurpación de la Presidencia que ilegítimamente este desempeña en la actualidad”. De igual forma, 55% quiere que el gobierno cambie a través de elecciones libres y transparentes.

El rector afirmó que las negociaciones en la isla de Barbados sí significaron un cambio positivo para Venezuela. Le permitieron a la oposición crear un mecanismo que se alejaba del esquema de vencedores y vencidos. También criticó la decisión del régimen de discutir simultáneamente con otros actores.

«Soy de los que se niegan rotundamente a ver en este momento fracasos por todas partes. No es así. En Venezuela se está pariendo una salida democrática, pacífica y constitucional a la tragedia que padecemos. Digo pariendo y pariendo con sangre, sudor y lágrimas”, indicó Virtuoso. “Son muchas las energías que se están invirtiendo en esta dirección desde la dirigencia de la Asamblea Nacional, la sociedad civil organizada, ese más de 30% de la población que cotidianamente protesta y exige cambios en la calle y la comunidad internacional aliada a favor de la transición política. Estamos pariendo esa salida y no nos vamos a detener».

Destacó que es importante que la sociedad venezolana se libere de las actitudes que no ayudan. «Creo que es necesario combatir dos actitudes que lamentablemente no nos ayudan. Una es superar el mesianismo redentor. Ese fenómeno en el cual yo, que quiero mucho el cambio, apuesto por que otro lo logre por mí”.

“La verdadera fuerza política, la robustez de las luchas políticas, dependen del compromiso de la sociedad en su conjunto. De la apuesta de cada uno que le lleva a implicarse en la acción colectiva, de la conciencia de los ciudadanos, de la propia responsabilidad».

«Para quienes somos educadores por vocación, no podemos abandonar la educación si queremos que el país resurja de sus cenizas. Es urgente que todos colaboremos en su salvación como condición para lograr un país próspero y en paz», dijo.

Afirmó que los jóvenes que no asisten a las universidades lo hacen por no estar en la capacidad de asumir los altos costos. «65% manifestó no acudir a ninguna institución por la imposibilidad de asumir los costos. Ahora la Unicef estima que más de un millón de niños y niñas están fuera de la escuela en Venezuela».

«Para 2018 los estudios de Encovi nos revelaban que la deserción escolar en niños y jóvenes entre 3 y 24 años se ubicó en 30%, ocho puntos porcentuales por encima de 2014».

«Las universidades de financiamiento público no escapan de esta realidad: profesores y empleados muy mal remunerados y eliminación progresiva de los servicios de transporte. El resultado es una universidad que progresivamente se ha ido vaciando. Las cifras de abandono de docentes y estudiantes son realmente alarmantes».

«La educación de gestión privada, que depende de los recursos que provienen de su matrícula estudiantil, se ha visto sobreexigida para continuar desarrollando su tarea», dijo en relación a la crisis que vive el sector privado universitario.

Informe de Coyuntura Venezuela por Luís Zambrano Sequín y Santiago Sosa – Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales UCAB – Julio 2019

En este informe se muestra la evolución reciente de los principales agregados macroeconómicos que caracterizan a la economía venezolana y la evolución posible de estos agregados durante el 2019, en el contexto de un escenario donde no se prevén cambios significativos en la formulación y ejecución de la actual política económica.

Screen Shot 2019-08-02 at 5.30.56 PM.png

Para ver el informa completo abrir el enlace : IIES-UCAB-Informe-de-Coyuntura-Julio-2019

La democracia en Venezuela, experiencia y futuro por Luis Ugalde S.J. – Discurso Homenaje a Juan Carlos Rey en la Academia de Ciencias Políticas – 2 de Julio 2019

Quiero agradecer de todo corazón esta iniciativa de justo reconocimiento a Juan Carlos Rey, sobresaliente profesor y maestro que ha marcado con su sello personal los estudios políticos en nuestro país y agradezco también la oportunidad que me da esta Academia de Ciencias Políticas de manifestarle públicamente como panelista mi profundo aprecio como alumno suyo que fui hace 56 años. Sus clases magistrales en la cátedra de Historia de las Instituciones abrieron mis ojos y pusieron los cimientos a la comprensión política; años después me correspondió en la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB asumir esa cátedra algo cambiada y desdoblada en dos, Teorías Políticas Contemporáneas y Cambio Social en Venezuela.

Para ser justo con el tiempo de ustedes y de mis compañeros panelistas, trataré de decir algo en 20 minutos, lo que me obligará a hacer algunas afirmaciones sin presentar el debido sustento, con la esperanza de que el diálogo posterior nos permita aclarar.

1- Rescate ético de la democracia

Cuando pienso en el futuro de la democracia me veo obligado a resaltar el profundo impacto populista de Chávez con sello antidemocrático y anti pacto social. Su mesianismo y su división maniquea de la sociedad en patriotas y traidores del pueblo ponían una carga explosiva a la democracia; ahora la tenemos que desmontar esa carga para construir juntos el futuro.

Ante el avance del profundo malestar socio-político en la década de los ochenta, la pobreza creciente y la incapacidad de respuesta de los partidos, surge en la década de los noventa Chávez con un diálogo con los dolientes que simplifico y resumo así:

-Venezuela -dice el caudillo- es un país riquísimo con las reservas petroleras más grandes del mundo. Pero la mayoría del pueblo venezolano está abandonado en la pobreza, a pesar de que el petróleo es suyo, de la nación.

– ¿Cómo se explica esa inicua paradoja?, pregunta Chávez en campaña.

-Responde rotundamente: La coexistencia de nación riquísima y pueblo pobre está en tres poderosos bandidos que asaltan el convoy de la riqueza, impidiendo que llegue a su destino. Son el imperio depredador, la empresa privada explotadora y los partidos políticos corruptos. Yo – dice Chávez- me levanto como vengador para liberarlos de los tres, tomar el poder y distribuir la renta petrolera. Yo diré y cumpliré “Ahora PDVSA es del pueblo”. Sólo hace falta que crean en mí, me apoyen y extiendan la mano para recibir la riqueza que ya 2

existe sin que ustedes tengan que hacer un nuevo esfuerzo por producirla. En Venezuela gobernar es distribuir la fabulosa riqueza que ya existe como renta.

Con tan buena suerte para el poder de Chávez que a los pocos años el precio del barril pasó de menos de 10$ a más de 100$, incremento de ingresos que él hizo que en buena parte llegara directamente a los necesitados por medio de misiones repartidoras. Con ello el pueblo se sintió reivindicado y puesto en el centro de la política nacional.

Luego el tiempo se encargó de demostrar que una política no basada en el empoderamiento real de los débiles con creciente productividad propia y organización de base con autonomía, la distribución de dádivas, por generosa que sea, no pasa de ser un relámpago de ilusión para hoy y dolorosa oscuridad y frustración para mañana. La incapacidad gubernamental con funcionarios de lealtad partidista y escasa competencia profesional y la desbocada corrupción sin freno, son consecuencias naturales en un régimen donde prevalece la falsa idea de que nuestros bienes materiales y políticos no son escasos y por tanto no requieren ser producidos con esfuerzo ni administrados con austeridad y transparencia. El robo público no se percibe como delito mientras se nada en la abundancia.

2- Política democrática y pacto social para el bien común.

El logro del bien común exige y legitima la creación del Estado, de las instituciones y del Gobierno, respaldados por la fuerza unida de toda la población y por el cumplimiento del deber de cada ciudadano. La República no es una suma de voluntades individuales, cada una buscando su interés, sino la producción de la voluntad general enraizada en la voluntad particular de cada uno. Esa elevación del interés particular al bien común no es natural, sino un salto ético trascendental. Es el origen de la revolución democrática moderna en la que idealmente la voluntad general del pueblo y su soberanía, sustituyen a la voluntad del rey o del autócrata de turno.

El ginebrino Rousseau, como buen ilustrado, creía que esa voluntad general derivaba limpiamente de la luz de la razón, pero la realidad demuestra que la política trata del poder en pugna de intereses diversos donde cada uno trata de convertir el Estado y las instituciones del bien común en instrumentos para disfrazar e imponer el interés y la voluntad particular de personas, de grupos o de clases sociales en voluntad general como derecho a imponerse como única moral pública y desautorizar y convertir en delincuentes a todos los que se oponen a ella. Sea el rey, la nobleza, la burguesía, el proletariado o la casta militar o teocrática, su éxito está en imponer sus intereses particulares sobre el todo social y lograr el acatamiento voluntario, o, en caso extremo, el sometimiento obligado por la fuerza y la represión. La ética política inspira y exige trascender el interés particular y transformarlo en bien común. Pero es iluso pensar que para ello basta la autoproclamación salvadora. Esto fue el chavismo-maniqueismo que declaró una guerra en la que los chavistas por el mero hecho de serlo eran patriotas y los no chavistas eran traidores a la patria. Así 3

el “exprópiese “dictatorial y callejero era celebrado y ejecutado en medio de aplausos como una valiente decisión dirigida a erradicar la incidencia de la empresa privada explotadora. Todo ello disparado con dardos de elocuencia que daban en el blanco de la emoción popular. El apoyo de los generosos ingresos petroleros logró disimular durante unos años la ruina productiva y política que este proceder “populista” y los dólares permitieron suplir con importaciones la falta de producción y de inversión en las empresas estatales.

Según la elocuente prédica de Chávez Venezuela estaba dividida entre unos (los suyos) que buscan el bien del pueblo y los enemigos de éste y como tales dejan de ser sujetos de derecho y del bien común y son objeto de torturas y asesinato como vemos en estos días. Ahora está claro que el barco donde navegan unos y otros naufraga y la ética no está en el poder que divide a la sociedad, sino en el pacto social que logra sumar el esfuerzo de unos y otros. Con lo cual la tarea de reeducación es profunda y exigente. Del rechazo de unos y otros como excluyentes es indispensable pasar al “nos-otros inclusivo”. Con razón se dice que Venezuela necesita un resurgir espiritual y una profunda renovación moral; estas pasan por un redescubrimiento de los venezolanos como “nos-otros”, con la convicción y ordenamiento institucional para que el bien de unos no sea a costa del mal de los otros. Por el contrario, el bien de unos no será posible si al mismo tiempo no es bien también de los otros; en la conciencia de cada uno y de cada sector social está el reconocimiento del otro y la afirmación de su realización humana. Significa que los “ricos” lleguen a la convicción de conciencia y a la comprobación social de que a ellos no les puede ir bien si no les va bien a los “pobres” y que los 14 millones de trabajadores sepan que no les puede ir bien si decenas de miles de empresas no florecen con éxito competitivo; éxito que a su vez no es posible sin elevación del trabajador en su preparación, productividad y beneficios. La base del reencuentro está en la convicción de ambos lados de que no nos puede ir bien si a ellos les va mal.

3-Libertad, igualdad y fraternidad

La reflexión anterior nos lleva a otro gran lema, Libertad, igualdad y fraternidad, que movió los espíritus en los días de la Revolución Francesa, que luego en 1848 se convirtió en el lema oficial del Gobierno de la Segunda República francesa y en 1880 fue adoptado por la Tercera República. ¿Que hay más allá de un lema hermoso y movilizador? La búsqueda de libertad y de igualdad se concreta en constituciones democráticas, leyes e instituciones objetivas y de cumplimiento exigible a todos los ciudadanos. En la reconstrucción de Venezuela es importante activar todo lo que exija y contribuya a la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y en el acceso a las oportunidades. Seamos conscientes de que venimos de un régimen que, violando la Constitución vigente, discrimina a los civiles por su simpatía o antipatía partidista para recibir beneficios y acceder a derechos fundamentales y a los militares les obliga a un juramento de lealtad partidista contrario a su deber. 4

A diferencia de la libertad e igualdad, la fraternidad es una actitud espiritual de solidaridad y de afirmación del otro que no se puede imponer por leyes externas, normas y castigos. La fraternidad hay que cultivarla en las conciencias libres de las personas que descubren su propia realización y trascendencia al afirmar gratuitamente al otro, con la convicción de que dar la vida por él no es perderla sino ganarla y que el yo se realiza en el encuentro del “nos-otros”. Nada de esto se puede imponer, ni fluye de la mera ilustración iluminista, ni de la racionalidad instrumental que revoluciona permanentemente la ciencia, la tecnología y las fuerzas productivas. Tampoco logra fraternidad el estado omnipotente como lo ha demostrado el siglo de intentos marxistas de crear desde el poder absoluto el paraíso en la tierra. Ni hay tampoco una armonía liberal preestablecida que lleva a una sociedad de millones de egos, buscando cada uno su propio interés, a producir la felicidad del conjunto. Por eso la educación en valores tiene que renacer en Venezuela tocando la tecla íntima de cada conciencia, de modo que se desea el bien del otro como el bien propio y el bien común como la máxima realización para sí y para los demás. Nacer a la ciudadanía significa fortalecer leyes e instituciones exigibles y al mismo tiempo cultivar la libre conciencia y voluntad solidaria que afirma al otro como hermano y no como el lobo amenazante. El arte espiritual de convertirnos de lobos en hermanos es vital para que la libertad y la igualdad florezcan en Venezuela. A veces las grandes catástrofes como la que vivimos se convierten en sacudidas sociales que despiertan lo mejor de las personas para el esfuerzo común centrado en el reencuentro y en la reconstrucción.

La UCV es la mejor universidad de Venezuela – El Nacional – 20 de Junio 2019

El QS World University Rankings 2020 determinó que el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos, es el más destacado del mundo

1561067814943.jpg
La Universidad Central de Venezuela aparece como la casa de estudios superiores venezolana mejor ubicada en el QS World University Rankings 2020, clasificación que agrupa a las 1.000 universidades más prestigiosas del mundo.

La Universidad Simón Bolívar (44 en Latinoamérica y 801-1.000 en el mundo) y la Universidad Católica Andrés Bello (74, 801-1.000) escoltan a la UCV, y luego siguen la Universidad de los Andes (90, 801-1.000); la Universidad del Zulia (151-160 en América Latina) y la Universidad de Carabobo (181-190 en Latinoamérica).

Las otras universidades venezolanas que aparecen son la Metropolitana, la Rafael Belloso Chacín y la Universidad Tecnológica del Centro.

En el mundo

El Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos, repite como la mejor del mundo.

El top de centros de educación superior lo completan la Universidad de Stanford (Estados Unidos); la Universidad de Harvard (Estados Unidos); la Universidad de Oxford (Reino Unido); el Instituto Tecnológico de California (Estados Unidos); el Instituto Tecnológico Federal Suizo (Suiza); la Universidad de Cambridge (Reino Unido); el Colegio Universitario de Londres (Reino Unido); el Colegio Imperial de Londres (Reino Unido) y la Universidad de Chicago (Estados Unidos).

La Universidad de Buenos Aires fue calificada como la mejor de América Latina. Es la 74 en el ranking mundial.

En Latinoamérica siguen en la clasificación: la Universidad Autónoma de México (103 en el ranking mundial); la Universidad de Sao Paulo, Brasil (116); la Pontificia Universidad Católica de Chile (127); el Tecnológico de Monterrey (158); la Universidad de Chile (189); la Universidad Estadual de Campinas, Brasil (214); la Universidad de los Andes, Colombia (234); la Universidad Nacional de Colombia (253) y la Pontificia Universidad Católica, Argentina (344).

A %d blogueros les gusta esto: