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Maduro utiliza a Turquía y las tasas consulares para financiar sus Embajadas por Gabriela Ponte – ABC – 10 de Marzo 2020

El régimen envía maletas con dinero y lingotes de oro en aviones privados y lo reparte a través del correo diplomático

El Gobierno de Venezuela utiliza a Turquía para evitar las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea y hacer llegar el dinero a sus embajadas. Un dinero que sale en forma de contrabando y sirve para pagar a su personal diplomático de confianza y también para financiar las actividades políticas que las legaciones realizan a favor del chavismo en medio mundo. El dinero para estas actividades lo manda Nicolás Maduro desde Venezuela en aviones privados cargados con maletas repletas de dólares, y a veces con lingotes de oro, en forma de valija diplomática. Este dinero no pasa ningún control previo en Caracas, ni la Asamblea Nacional opositora, ni la Asamblea Constituyente tienen conocimiento de este proceso. Es decisión de Maduro y sus más allegados. Otra vía para financiarse proviene del cobro de unas elevadísimas tasas consulares a los ciudadanos venezolanos residentes en el extranjero. Hasta 280 euros paga un venezolano por renovar su pasaporte cuando un español paga por el suyo 20 euros.

ABC ha podido seguir el rastro de estos envíos. Un telefax informativo al que ha tenido acceso este diario da cuenta de la logística que se sigue para la retirada de fondos. El documento enviado por el Ministerio Popular de Relaciones Exteriores venezolano, que lidera el canciller Jorge Arreaza -sancionado por EE.UU.-, instruye a las embajadas de Kuwait, Líbano, Palestina, Portugal, Qatar, Rumanía, Santa Sede, Serbia, Sudán, Bulgaria, Arabia Saudí, Azerbaján, Egipto, Grecia, Emiratos Árabes, Irán, Italia, Jordania, Kazajistán y España sobre cómo retirar los fondos en Turquía.

El documento oficial número 6.577, con fecha de 5 de abril de 2019, informa a las misiones diplomáticas de que «el retiro de los recursos girados a esa misión a través de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Turquía, correspondientes a sueldos de diplomáticos y gastos de funcionamiento, según comunicado previo, debe ser en efectivo». Así lo ordena Jenny Yamel Rivas González, directora de administración del Ministerio de Exteriores y remitente de la misiva. Otro documento certifica que estas prácticas se realizan por lo menos desde noviembre de 2018 donde se «ratifica la circular Nº 673» que mantiene la fórmula establecida para que el servicio exterior reciba los fondos.

Correo diplomático

El documento detalla que por instrucción del banco turco el pago será en efectivo y que las embajadas deberán enviar a un representante que sirva como correo diplomático para recoger el dinero. El derecho internacional público lo define como una «persona que transporta la valija diplomática. Debe llevar consigo un documento oficial en el que se acredite su condición y el número de bultos que constituyen la valija. Goza de inviolabilidad personal y no puede ser objeto de ninguna forma de arresto o detención».

Para ello, deberán informar a la Embajada en Turquía los datos del funcionario designado para notificarlo a la Cancillería turca. La Oficina de Exteriores venezolana adjunta un cronograma establecido por países para que no coincidan todos los enviados el mismo día.

A través de este método Maduro coloca el dinero sin que EE.UU. tome represalias contra el interlocutor. A cambio ha tenido que ceder yacimientos de oro al Gobierno turco para que refine el metal precioso. La ruta del oro entre Caracas y Estambul la cubre en ocasiones el avión privado de la vicepresidente Delcy Rodríguez. Ese era el mismo camino que recorría la «número dos» de Maduro en la madrugada del lunes 20 de enero, antes de aterrizar en la terminal de Barajas y sostener el irregular encuentro con el ministro de Transporte José Luis Ábalos. En ese viaje, el Gobierno venezolano aprovechó paradescargar en suelo europeo 40 maletas que estarían destinadas a pagar a los colaboradores españoles.

Demandado el Embajador

Una vez el dinero en España, una fuente consular consultada por ABC explica que los sueldos de los altos cargos de la Embajada y los cinco consulados en España (Barcelona, Madrid, Bilbao, Vigo y Tenerife) están garantizados, pero no ocurre lo mismo con el salario de los funcionarios administrativos que, por ejemplo, en el caso de Bilbao no cobran desde hace nueve meses, en Madrid «cobran con retraso» y en Barcelona «solo cobran los sueldos más bajos».

La acusación de morosidad se hizo realidad el pasado lunes cuandotres empleados de la Embajada en Madrid se atrevieron a denunciar al embajadorMario Isea ante el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social por el impago de sus nóminas durante el último año y por amenazas, según informó el medio español Periodista digital.

«El embajador cobra 19.000 euros al mes, los cónsules principales 7.000 y los segundos 4.000, si no han llegado las valijas diplomáticas se saca de la tasa consular», dice la misma fuente. Explica que los Consulados venezolanos cobran 80 euros en efectivo por «derechos consulares» llamada también «tasa consular» más el valor del trámite que se solicite, con ese dinero costean varios gastos. De acuerdo a la información publicada su página web, el pago de la misma se debe «hacer en efectivo» y agradecen «traer el monto exacto».

La fuente consular asegura que la última valija diplomática proveniente de Estambul llegó el pasado mes de diciembre y que con ella no se pagaron las nóminas atrasadas. Sus superiores les informaron de que la próxima valija llega a mediados de este mes y ellos están a la espera de que cumplan con su palabra. «El dinero que llega lo utiliza la misión diplomática para pagar el sueldo a los altos cargos y financiar las actividades políticas en España, no para pagar nuestros sueldos», dice.

 

Rusia, Guyana y Venezuela por Sadio Garavini di Turno – América 2.1 -21 de Agosto 2019

download.jpgLa vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso M.V. Zacharova denunció que, en una base militar británica en Guyana, se están entrenando ciudadanos venezolanos para acometer acciones de sabotaje y terrorismo en contra del régimen de Nicolás Maduro. La Canciller guyanesa Karen Cummings declaró que la denuncia rusa es absolutamente falsa y exige un inmediato retiro de la infundada declaración. También el Foreign Office británico desmiente a la vocera rusa y subraya además que no existe ninguna base militar británica en Guyana. Sorprende la falta de escrúpulos rusa para utilizar noticias falsas y hasta ridículas, para lectores informados, en función de su interés geopolítico de apoyar al régimen de Maduro.

Los intereses de China y Turquía en Venezuela son básicamente económico- comerciales. Lo demuestra ampliamente el anunciado cierre de las cuentas del Banco Central de Venezuela por parte del mayor banco turco, el Ziirat Bank, así como la suspensión de compras de petróleo venezolano por parte de la compañía China National Petroleum Company. Ambas decisiones son producto de las más recientes sanciones norteamericanas. El apoyo cubano es relevante para el control interno, particularmente en la Fuerza Armada, por el sistema de los comisarios políticos. Pero económica y financieramente es Cuba que depende de Venezuela. El apoyo de Irán es básicamente simbólico. Por tanto, en apariencia, el apoyo ruso a Maduro es el soporte internacional más relevante para el mantenimiento del régimen. Rusia ya no es la Unión Soviética, la superpotencia de 320 millones, que fue capaz de subsidiar financieramente a Cuba por más de tres décadas con cinco millardos de dólares anuales, además de comprar su azúcar a precios de favor y financiarle todos los gastos militares.

Rusia es actualmente un país de 147 millones de habitantes con una economía inferior a la de Italia y apenas superior a la de España. Rusia no tiene la capacidad económica de subsidiar al régimen madurista, ni la capacidad militar de enfrentar a los EEUU, particularmente en el hemisferio occidental. Sin embargo, es la Rusia de Putin que ha logrado mantener en el poder a Assad en Siria. ¿Podría hacerlo en Venezuela? Siria es el más antiguo aliado de Rusia en el Medio Oriente, desde la época de la Unión Soviética y la Guerra Fría, en efecto desde 1971 en el puerto sirio de Tartús está la más importante base naval rusa fuera de Rusia y la única en el Mediterráneo. Además para EEUU era muy cuesta arriba apoyar plenamente la oposición siria a Assad, integrada, básicamente por grupos sunitas en buena parte enfrentados entre sí, entre los cuales había algunos ligados al ISIS y Al Qaeda. El éxito de Putin en Siria podría convertirse irónicamente en uno de los factores fundamentales de la caída del régimen de Maduro.

En efecto, para los EEUU permitir que Putin logre también mantener en el poder a Maduro en un país del hemisferio occidental, después de las declaraciones de todo el gobierno Trump al respecto, significaría una pérdida de credibilidad, prestigio e imagen y sobretodo una derrota geopolítica difícilmente aceptable para EEUU en su hemisferio. Es interesante subrayar que en relación a Venezuela la posición del gobierno tiene un apoyo bipartidista en el Congreso, pero es relevante también notar que parece haber, con sus diferencias y por diversos motivos, un acuerdo sobre la conveniencia de un cambio de régimen en Venezuela, entre las diferentes escuelas de relaciones internacionales norteamericanas, incluyendo a neo conservadores como Robert Kagan, Elliott Abrams e Irving Kristol, liberales como Joe Nye, John Ikenberry y Margareth Albright y realistas como Stephen Walt y John Mearsheimer. Si a esto le agregamos la importancia clave del estado de Florida en las elecciones del 2020, es posible entender la reciente frase de Elliott Abrams:” En un año estaremos haciendo la autopsia al régimen de Maduro.”

Vecchio: Maduro no va a poder seguir robando, lo estamos cercando por donde más le duele – Yo Soy Venezolano – 17 de Agosto 2019

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Carlos Vecchio, el representante ante el Gobierno de EE.UU. del líder opositor venezolano Juan Guaidó, destacó este viernes la decisión de la petrolera china CNPC y del Ziraat Bank de Turquía de cancelar sus negocios con el Gobierno de Nicolás Maduro, decisiones que atribuyó a las sanciones de Washington contra Caracas. “La mayor petrolera China, CNPC, cancela negocios con el régimen”, señaló Vecchio en su cuenta de Twitter haciéndose eco de versiones de prensa, y afirmó que las “sanciones están surtiendo efecto”.

Vecchio, a quien el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, reconoce como embajador de Venezuela, consideró que “Maduro debe comprender que está aislado y debe salir del poder”. “Estamos cercando a Maduro por donde más le duele. No va a poder seguir robando dinero a costa del hambre del pueblo“, añadió en su mensaje.

Ya el jueves, tras conocerse versiones de prensa según las cuales el banco más grande de Turquía dejó de ofrecerle servicios al Banco Central de Venezuela, al que Estados Unidos ha sancionado, Vecchio indicó también en Twitter: “¡La presión va surtiendo efecto!”. /EFE/

Turkish Bank Ziraat Closes Door on Venezuela Amid U.S. Sanctions by  Patricia Laya  and  Cagan Koc – Bloomberg – 15 de Agosto 2019

Recep Tayyip Erdogan meets with Nicolas Maduro at the presidential palace in Caracas on Dec. 3, 2018.
Recep Tayyip Erdogan meets with Nicolas Maduro at the presidential palace in Caracas on Dec. 3, 2018. Photographer: Carlos Becerra/Bloomberg

Ziraat Bank, Turkey’s largest bank by assets, has stopped offering services to Venezuela’s Central Bank in wake of tougher U.S. sanctions that raise the stakes for companies that do business with the Caribbean nation.

The Ankara-based state bank confirmed the closing of its account without providing further details. Venezuela’s Central Bank was relying on Ziraat to pay contractors, move money and import products in Turkish liras. A Venezuela Central Bank press official didn’t respond to requests for comment.

Venezuela Sells Oil to Tiny Turkish Firm by Marianna Parraga, Luc Cohen and Deisy Buitrago – World Energy News – 9 de Julio 2019

© Anatoly Menzhiliy / Adobe Stock

With U.S. sanctions blocking Venezuela from selling oil to the United States, state-owned energy firm PDVSA has turned to several little-known buyers that include a tiny Turkish company with no refineries but ties to President Nicolas Maduro’s government, according to internal documents and a PDVSA source.

Until recently, some of the world’s largest petroleum and refining firms, including U.S. companies Chevron and Valero Energy, lined up to take Venezuelan oil cargoes and PDVSA had a rigorous vetting process to ensure potential buyers had the capacity to pay.

But U.S. sanctions imposed in January in an effort to oust Maduro have driven away many of those customers. PDVSA’s exports have slumped by more than a fifth since sanctions were imposed, according to company records and Refinitiv Eikon data. Its biggest buyers today are Chinese and Indian companies.

Three sources with knowledge of the matter told Reuters that directors at a March 14 meeting of PDVSA’s board temporarily waived some requirements for new customers or suppliers, including that of having at least two years’ experience in the oil industry.

Neither PDVSA nor Venezuela’s oil ministry responded to requests for comment for this story.

In the wake of the changes, a Turkish company called Grupo Iveex Insaat started buying Venezuelan oil in April, according to documents related to PDVSA loading plans and internal reports on exports and imports for the first half of the year reviewed by Reuters.

Istanbul Chamber of Commerce records show that Iveex Insaat was formed less than a year ago with capital of just 10,000 lira ($1,775) and listed “residential construction” as its main activity.

It was one of only five firms that loaded tankers to take Venezuela’s upgraded crude – among its most valuable oil – from April through June, the documents showed. Iveex loaded four cargoes of Venezuelan crude and products in April – equivalent to just under 8 percent of Venezuela’s oil exports – and nothing in May or June, according to PDVSA documents.

Turkish corporate records show Iveex Insaat is owned by Miguel Silva, a Venezuelan businessman who heads the Caracas-based Venezuelan Exporters’ Chamber and also served as a housing ministry commissioner in Maduro’s administration.

Reuters was unable to determine the terms under which Iveex Insaat is receiving Venezuelan oil and was unable to confirm who would ultimately buy and refine the crude, as the company has no refineries.

Neither Iveex Insaat nor Silva responded to requests for comment.

The PDVSA source, a shipping broker and a maritime inspector – all of whom declined to be named – told Reuters that Iveex had agreed to deliver refined products to Venezuela in exchange for receiving crude. With its refinery network crippled by maintenance issues, the OPEC nation has struggled with severe fuel shortages in recent months.

The two other companies that only began chartering tankers to take PDVSA’s oil after sanctions hit are Panama-registered Melaj Offshore Corp and Sahara Energy, a unit of Nigeria-based Sahara Group. The two loaded PDVSA oil cargoes shortly after the sanctions were announced, internal company documents show.

Sahara Energy did not respond to emails and calls to request comment. Reuters was unable to find contact details for Melaj.

Ties with Turkey
The deals with Iveex highlight growing commercial links between Venezuela and Turkey, whose President Tayyip Erdogan has stood by Maduro, alongside Russia, Cuba and China.

Turkey is one of the main buyers of the South American country’s gold, which has become an important source of cash as oil output falls.

Silva registered Iveex Insaat with a Turkish partner named Erhan Kap on Sept. 27, 2018, just a week after Maduro visited Istanbul.

Kap, who is an Istanbul tour guide according to his social media profiles, declined to comment when reached by phone.

According to Silva’s biography on the Iveex website, Silva has had a number of posts within Maduro’s administration, including serving in the national Housing Ministry in 2014 and coordinating a government development plan for the western state of Tachira in 2013.

Venezuela’s information ministry – which responds to media requests on the government’s behalf – did not respond to an email seeking comment.

Iveex’s website says it is a “physical commodity trading and distribution company” focused on petroleum products and crude oil with offices in London, Istanbul and Caracas. It says it uses a “leased fleet of regional vessels.”

While the website describes “long experience” in oil trading and distribution, a review of previous iterations of the site using the Internet Archive shows references to petroleum trading were added after November 2018.

PDVSA sold barrels for the first time to Iveex Insaat in April, when it loaded the tanker Seamuse with 294,413 barrels of natural gasoline and light virgin naphtha bound for the Middle East, trade documents from PDVSA show.

The vessel has not yet discharged and remains anchored near a Kuwaiti port, according to Refinitiv Eikon data. Days later, a similar cargo was loaded for Iveex on the tanker Vinjerac.

The Turkish firm also loaded the tankers Delta Kanaris and Delta Harmony with more than 1 million barrels each of Hamaca crude, an upgraded oil that PDVSA has struggled to sell because its primary market was the United States.

However, these three vessels remain anchored off Venezuelan ports. PDVSA has not allowed them to sail until Iveex delivers at least one of several fuel cargoes intended to offset the first cargo it took, the PDVSA source and two shipping sources said.

Presidente de Turquía quiere superpoderes para manejar en secreto acuerdo comercial con Maduro – Primer Informe – 8 de Julio 2019

El convenio comercial, firmado de 2018, permite la exportación de miles de productos, servicios y materia prima, incluyendo desde oro, aluminio y hierro, hasta cocaína, anfetaminas y uranio enriquecido. En el último año, las exportaciones venezolanas a Turquía aumentaron casi $1,000 millones, una ayuda crucial para mantener a Maduro en el poder.

Especial Primer Informe

El presidente de Turquía Recep Tayyip Erdoğan, que ha proporcionado una ayuda clave al asesiado Nicolás Maduro, ahora quiere poderes extraordinarios del congreso turco para manejar a discreción, incluyendo tomar decisiones bajo total secretismo, un controversial acuerdo financiero y económico firmado entre Venezuela y Turquía a mediados del año pasado.

El convenio, oficialmente titulado “Acuerdo de Desarrollo Comercial entre la República de Turquía y la República Bolivariana de Venezuela”, se firmó el 17 de mayo de 2018 y establece un mecanismo beneficios arancelarios a una serie de productos, servicios y materia prima, que abarca desde oro, hierro, aluminio y petróleo, hasta uranio enriquecido, reactores nucleares y cocaína.

Portada del acuerdo comercial entre Venezuela y Turquía, firmado por videoconferencia en mayo de 2018. El texto, de 494 páginas, incluye una larga lista de productos que serían sujetos a reducciones arancelarias.

El acuerdo se firmó de manera inusual: a través de un sistema de videoconferencia en el que los funcionarios de ambos gobiernos firmaron los documentos sin intercambiarlos. Habitualmente, ese tipo de convenios se firman durante visitas oficiales y los acuerdos finales se intercambian entre las partes.

Sin embargo, en este caso, tanto Erdoğan como Maduro “tenían prisa” y abandonaron los trámites formales para acelerar el proceso a fin de permitir el comercio ilícito y la exportación de oro para ayudar a la economía venezolana en crisis, de acuerdo al periodista turco Abdullah Bokurt.

El acuerdo incluye entre los productos con beneficios arancelarios cargamentos de oro, uranio enriquecido y otros materiales radiactivos.

Los lazos comerciales entre Venezuela y Turquía han mejorado notablemente en el último año y medio. El volumen de comercio aumentó de apenas $154 millones en 2017, a $1,100 millones en 2018, un incremento de 614 por ciento en un año. Llamativamente, el grueso de esta relación comercial, unos $1,000 millones, provino de la exportación desde Venezuela a Turquía, principalmente cargamentos de oro y otros metales.

Turquía incluso abrió el año pasado una oficina de negocios en Caracas, para promover los negocios de empresas turcas en Venezuela.

El convenio se concretó después de la visita de Erdoğan a Venezuela el 2 de diciembre de 2018, durante el cual se comprometió a ayudar a Maduro en su lucha “contra Estados Unidos y sus aliados”. El acuerdo comercial contempla el establecimiento de una zona de libre comercio y el levantamiento o reducción incremental de aranceles e impuestos de aduanas. Dentro de siete años, el 92 por ciento de los aranceles se reducirá a cero en ambos lados, según el acuerdo de 424 páginas.

También se incluyeron items como reactores nucleares y sus partes.

El desarrollo más escandaloso en el acuerdo comercial es el hecho de que Erdoğan insertó una cláusula en el proyecto de ley incluido en el acuerdo, cuando envió el texto al parlamento turco, en el que exige facultades discrecionales para enmendar el acuerdo y sus anexos según sus deseos, de acuerdo al Artículo 2.

Con este mandato inusual, Erdoğan quiere acelerar los cambios sin someterlos a revisión legislativa. Por qué necesita tal autoridad puede explicarse en parte por el creciente comercio ilícito y las exportaciones de oro de Venezuela.

Según el Director Adjunto del Ministerio de Comercio de Turquía, Hüsnü Dilemre, responsable de los acuerdos internacionales y asuntos de la Unión Europea, Turquía había importado $900 millones en oro de Venezuela desde noviembre de 2018. Dilemre testificó ante la Comisión de Asuntos Exteriores el 15 de mayo de 2019 y alegó que las importaciones de oro se detuvieron después de la imposición de sanciones estadounidenses. Sin embargo, la oposición en Turquía cuestionó la afirmación, diciendo que aviones privados de empresas turcas han hecho viajes a Venezuela, recogiendo el oro desde allí para traerlo a territorio turco.

El convenio incluye la posibilidad de realizar cambios a discreción. El presidente Erdogan quiere tener el poder de hacer esos cambios sin notificar al congreso turco.

El acuerdo comercial prevé una reducción de los aranceles sobre los metales preciosos, lo que puede crear un nuevo vacío legal para que el gobierno de Erdoğan explote la transferencia de oro y otros metales desde Venezuela.

El pretexto proporcionado por el gobierno de Erdoğan al parlamento cuando presentó el texto para su aprobación fue que Turquía desea tener un acceso preferencial y mejorado a la riqueza de la región mediante el uso de las disposiciones del acuerdo. El gobierno de Erdoğan no dio más detalles sobre este pretexto, pero la oposición turca afirmó que el gobierno podría querer explotar el embargo contra Venezuela tal como lo hizo con Irán en el pasado, aunque esto puede muy bien ser contraproducente para la economía turca cuando EE. UU. y sus aliados impongan sanciones punitivas a Turquía.

Llamativamente también están incluidos otros productos sobre los cuales no hay explicación, como cocaína, metanfetaminas, reactores nucleares y uranio enriquecido.

Otra señal de alarma en el acuerdo se puede encontrar en el Artículo 21, que habla sobre el establecimiento de un comité conjunto para supervisar la implementación del acuerdo. Entre los mandatos del comité conjunto se encuentra una disposición que le otorga al comité amplios poderes para hacer todo tipo de enmiendas al acuerdo, revisar concesiones, cambiar las reglas relativas al origen de los productos y enmendar totalmente el acuerdo con una autorización especial.

El convenio fue firmado por el entonces Ministro de Economía y Finanzas, Simón Zerpa Delgado, sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Esta es una disposición importante que significa que el cuerpo legislativo quedaría totalmente excluido en cualquier cambio que se realice en el acuerdo por el presidente Erdoğan, quien presentó el texto al parlamento turco el 7 de febrero de 2019. Binali Yıldırım, el entonces presidente del parlamento y el aliado de Erdoğan, remitió el acuerdo para su revisión a la Comisión de Asuntos Exteriores. Esto es extraño dado el hecho de que cientos de páginas del documento que detallan las reducciones arancelarias en miles de artículos deben ser examinadas por la Comisión de Comercio y Comercio como el cuerpo principal con experiencia en tales asuntos.

Como se esperaba, la Comisión de Asuntos Exteriores, liderada por Volkan Bozkır, otro aliado de Erdoğan, hizo que los miembros de la comisión aprobaran el acuerdo el 15 de mayo de 2019 sin mucho debate. La aceleración del proceso tuvo lugar después de que el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza Montserrat, visitara Turquía el 1 de abril de 2019, el mismo mes en que Estados Unidos sancionó a Arreaza por considerar que estaba al frente de los intentos del régimen de Maduro dentro de la comunidad internacional. Para frustrar las aspiraciones democráticas del pueblo venezolano.

El acuerdo ya ha sido aprobado por Venezuela y pronto será finalizado por Turquía.

El extraño vuelo del avión de lujo turco que aterrizó en Maiquetía el 30 de abril por Nadeska Noriega – El Pitazo – 17 de Mayo 2019

Proveniente de Rusia, el avión registrado con la matrícula TC-TSR llegó a Rampa Presidencial durante la “Operación Libertad”. Tras dos horas en el aeropuerto venezolano, partió sin pasajeros hacia República Dominicana

El avión TC – TSR, que según los Estados Unidos sería utilizada por Nicolás Maduro para salir de Venezuela, ha cumplido otras visitas a Maiquetía.
Maiquetía.- Eran las 8:04 de la noche del martes 30 de abril, cuando las redes sociales de Venezuela enloquecieron con una información. Aterrizaba en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía un avión turco con matrícula TC-TSR, procedente de Moscú, Rusia.

Dos horas después, la aeronave despegó de Maiquetía para aterrizar en el aeropuerto Internacional de Punta Cana, en República Dominicana, sin pasajeros, sino únicamente con los tres ocupantes de su tripulación, según información suministrada por Sigfrido Pared Pérez, director del Departamento Nacional de Investigación (DNI) de República Dominicana, en declaraciones al medio “Diario Libre”.

Pero de acuerdo con el gobierno estadounidense, las especulaciones de las redes sociales venezolanas no estarían alejadas de la realidad. Según declaraciones dadas por el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, la nave  matrícula TC-TSR iba a ser usada por Nicolás Maduro para salir del país, decisión que echó atrás, según EEUU, por presión del presidente ruso Vladimir Putin.

Con toda esta información, el aterrizaje en Maiquetía y posterior despegue sin pasajeros, está lleno de interrogantes.

Los signos del avión turco

“El TC – TSR es un avión muy caro, extremadamente lujoso y con capacidad para vuelos transoceánicos o de largo alcance, es decir, con una gran autonomía de vuelo sin necesidad de cargar combustible. Por ello, “tiene sentido que fuese utilizado por cualquier representante del gobierno de Maduro o el propio Maduro para salir del país”, explica un especialista venezolano en materia de seguridad y operaciones aérea, que prefiere no ser identificado.

La oferta del avión y sus características pueden ser visualizadas en la página www.mngjet.com, en la que se expone como una aeronave de alto lujo, con gran autonomía, calificado como “el Rolls Royce de los aviones de su gama”, con capacidad para 13 pasajeros.

“En el mundo aeronáutico es muy extraño ver este tipo de rutas en aviones de esa gama. Es por ello que el vuelo del 30 de abril tuvo que tener un objetivo, no solo aterrizar en una rampa presidencial para salir sin pasajeros”, agrega la fuente.

Un visitante recurrente

Más allá del objetivo de su vuelo del 30 de abril, el TC – TSR no es un avión extraño para la terminal de Rampa 4 o Rampa Presidencial del Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Su presencia ha sido registrada desde enero de este año en por lo menos otras cinco ocasiones, dos de ellas durante el mes de marzo de 2019, cuando realizó el mismo patrón de vuelo que el hecho en su último y más mediático aterrizaje.

Las llegadas del TC-TSR a Maiquetía se han realizado a diversos horarios, pero siempre al terminal de Rampa 4.

“Lo que más llama la atención es el patrón de vuelo. Un recorrido de  11 horas para solo tocar pista, cargar o recoger pasajeros y salir. Ese ha sido el comportamiento de los vuelos del mes de marzo”, acota el mismo especialista.

Esa misma rutina de vuelo se hizo en dos ocasiones previas desde el inicio de 2019. El primero entre en tres y el 10 de marzo. En esa fecha el avión voló de Estambul a Moscú, al día siguiente de Moscú a Caracas, al aeropuerto de Maiquetía, pernoctó durante un día en las inmediaciones de Rampa 4 y luego partió a Punta Cana. Al día siguiente, se movilizó de Punta Cana a Moscú y posteriormente va de Moscú a Estambul, a su base central de operaciones.

Durante el mes de marzo el TC-TSR cumplió tres veces el patrón de vuelo entre Estambul – Moscú – Maiquetía – Punta Cana.

Otro vuelo similar fue realizado entre el 17 y 18 de marzo. En esas fechas, el avión viajó de Moscú a Belgrado, luego partió a Caracas, aterrizando en la rampa presidencial del aeropuerto de Maiquetía a las dos de la madrugada. De esa terminal despegó a las cinco de la mañana a Punta Cana, donde pernoctó por un día, para retornar a Moscú.

Con la aplicación Flightradar se muestra el patrón de vuelo del TC-TSR el pasado 30 de abril.

En Maiquetía, “la avioneta turca”, como la llaman algunos funcionarios, encierra varios misterios. De acuerdo con versiones de personal de seguridad y de torre de control, por lo general los viajeros que utilizan este servicio no son identificados con nombre y apellido. Y en el caso del 30 de abril, salió exclusivamente con la tripulación a bordo, sin haber dado los parámetros  de su destino final.

A su salida de Maiquetía el 30 de abril el radar del TC-TSR no mostraba su destino final. Posteriormente se comprobó su aterrizaje en Punta Cana.

Dentro de los mismos funcionarios se comenta que sus pasajeros “deben ser unos pesados duros. Ninguna aeronave llega a Rampa 4 sin conocimiento de seguridad de Casa Militar y de la Guardia de Honor, así como las autoridades del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil; sin embargo, “con esta nave en particular y con otras avionetas, hay ciertas licencias que se les otorga, por petición de los jefes”, comenta un empleado del terminal de Aviación General, antiguo Terminal Auxiliar, el más cercano a Rampa 4 y donde se visualizan sus operaciones aéreas.

De hecho para el viaje del director ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, en noviembre de 2018, se utilizó una aeronave de la empresa MNG Jet, aunque no se pudo confirmar que se tratase del TC – TSR.

El Pitazo contactó a la oficina de la empresa Rosneft en Venezuela en busca de información sobre la utilización del avión por parte de la empresa y la contratación para determinados vuelos, sin haber obtenido respuesta.

Posterior a su último periplo, el TC – TSR no había podido ser rastreado por la aplicación Flightradar24. Para algunos pilotos y especialistas aeronáuticos se buscó “enfriar el perfil” del misterioso avión que llegó a Venezuela en medio de la “Operación Libertad y salió sin ningún ilustre pasajero”.

Este 17 de mayo el avión volvió a los radares de la aeronáutica internacional. En esta ocasión trasladó desde Oslo, capital de Noruega, a integrantes de la comitiva oficialista, que acudió al país escandinavo en una misión exploratoria de evaluación de escenarios para una salida consensuada a la crisis política venezolana. Tocó rampa presidencial en la madrugada y salió a las costas mexicanas, con el mismo misterio que el 30 de abril.

Turquía y Venezuela, amigos de conveniencia frente a Occidente por Andrés Mourenza – El País – 31 de Enero 2019

Ankara refina el oro venezolano y envía comida. La sintonía entre Erdogan y Maduro ha reforzado las relaciones

“Maduro, hermano, resiste. Turquía está contigo”. Estas fueron las palabras con las que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ofreció apoyo a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, cuando el opositor Juan Guaidó se proclamó presidente interino de Venezuela el miércoles pasado. La sintonía personal con el líder chavista, con el que ha estrechado lazos especialmente en los últimos años, se ha traducido en acuerdos comerciales en diversos sectores. Turquía refina oro venezolano y envía alimentos al país sudamericano, lo que ha provocado las quejas de Estados Unidos, que acusa al Ejecutivo de Erdogan de ayudar al chavismo a saltarse las sanciones que ha impuesto al régimen.

Erdogan, tras recibir el 3 de diciembre en Caracas una réplica de la espada de Bolívar de manos de Maduro.
Erdogan, tras recibir el 3 de diciembre en Caracas una réplica de la espada de Bolívar de manos de Maduro. MANAURE QUINTERO REUTERS

Un día después de la iniciativa de Guaidó, el hashtag #WeAreMaduro hizo furor en Twitter y se convirtió durante unas horas en trending topic en Turquía. “Agradezco a Rusia, China, Turquía, y a todos los Gobiernos y pueblos del mundo, por sus manifestaciones firmes y contundentes en respaldo del Gobierno legítimamente constituido que presido”, respondió Nicolás Maduro en la misma red social. Además, este pasado sábado, varios cientos de personas desfilaron por la avenida Kusdili de Estambul coreando “Estados Unidos saca tus manos de Venezuela” y “el pueblo de Venezuela no está solo”, mientras portaban banderas del Partido Comunista.

 

En la última década, la diplomacia turca ha invertido ingentes esfuerzos en poner un pie en América Latina mediante el establecimiento de acuerdos de cooperación, la apertura de embajadas y el establecimiento de vuelos de la compañía Turkish Airlines (es una de las pocas aerolíneas occidentales que mantiene sus vuelos a Caracas), así como mediante una diplomacia más sutil: la exportación de telenovelas, que hacen furor en los canales latinoamericanos y de las que el propio Maduro es seguidor.

“Turquía no ha obtenido de la Unión Europea el trato esperado y ha empezado a mirar a otros lugares, como Latinoamérica”, opina Ismail Ermagan, de la Universidad Medeniyet de Estambul: “[Erdogan y Maduro] comparten su visión contraria a la hegemonía de EE UU y favorable a un mundo multilateral”. Pese a representar a dos polos opuestos del espectro político -la derecha islamista y la izquierda socialista-, ambos líderes han estrechado lazos desde que Maduro viajó por primera vez a Turquía en 2010, entonces como canciller. Aunque algunas facciones izquierdistas del chavismo eran reacias a mantener relaciones con el mismo Gobierno que trabajaba por derrocar a Bachar el Asaden Siria, también aliado de Caracas, finalmente, triunfó el pragmatismo.

En los últimos dos años, el mandatario venezolano ha estado cuatro veces en Turquía. Asimismo, el pasado diciembre, Erdogan fue el primer presidente turco en poner un pie en Venezuela. “Son dos políticos que se sienten atacados por Occidente, y la base de la relación es, sobre todo, emocional”, sostiene Mehmet Özkan, del Center for Global Policy de Washington: “Erdogan no olvida que Maduro fue uno de los primeros líderes que le apoyó durante el intento de golpe de Estado del 15 de julio [de 2016, tras el que Ankara ve la mano de Washington]. Ahora Turquía está devolviendo el apoyo recibido”.

Simpatizantes del Partido Comunista de Turquía (TKP) se manifiestan este sábado en Estambul en defensa de Maduro.
Simpatizantes del Partido Comunista de Turquía (TKP) se manifiestan este sábado en Estambul en defensa de Maduro. UMIT BEKTAS REUTERS

La sintonía personal entre ambos se ha traducido en la firma de varios acuerdos en el campo de la minería, los hidrocarburos y la industria militar. Durante el viaje oficial de Erdogan, Maduro anunció que empresas turcas tienen la intención de invertir 4.500 millones de euros en Venezuela. Y el comercio bilateral se ha multiplicado por 13 en el último bienio, especialmente por las exportaciones venezolanas a Turquía, que en los primeros 11 meses del pasado año superaron los 1.000 millones de dólares (unos 877 millones de euros). Se trata, fundamentalmente, de oro.

Según diferentes estimaciones, Venezuela tiene las cuartas mayores reservas de oro del mundo, pero carece de suficiente capacidad para refinarlo. Además, las sanciones impuestas por Estados Unidos dificultan su venta, por lo que el acuerdo firmado con Ankara permitirá su venta a terceros países a través de Turquía. “Es un convenio que está establecido entre Turquía y el Banco Central de Venezuela que básicamente es para la refinación del oro. [La certificación] ya no se hace en Suiza. Se hace en países aliados porque imaginen que se envía el oro a Suiza y por sanciones nos dicen que allí se queda”, confirmó el año pasado el ministro venezolano de Desarrollo Minero, Víctor Cano.

“La vasta mayoría [del oro venezolano] está yendo a Turquía. Hemos visto más de 21 toneladas métricas que han ido a Turquía en los últimos meses”, criticó el vicesecretario del Departamento del Tesoro de EE UU, Marshall Billingslea, en un acto organizado por el centro Brookings el pasado octubre, comparando el papel de Ankara con el que desempeñó hace unos años para ayudar, también mediante el comercio del oro, a que Irán burlase las sanciones de Washington. Según datos obtenidos por este diario, el total de oro venezolano enviado a Turquía en 2018 ascendió a 35,2 toneladas. Además, en 2019 se utilizará una nueva planta refinadora en Turquía con mayor capacidad de procesamiento que la usada hasta ahora.

Billingslea también denunció que “compañías alimentarias turcas suplantan a otras empresas” en el programa de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que reparten cajas de comida entre la población más desfavorecida, algo que EE UU “sigue de cerca y con preocupación”. En los primeros nueve meses de 2018, Turquía exportó 61 millones de dólares en alimentos a Venezuela y buena parte de ellos fueron a parar al CLAP. Una investigación del medio venezolano El Pitazo reveló que el 69% de los alimentos incluidos en dicho programa el pasado julio procedían de Turquía. Al mismo tiempo, el Gobierno de Maduro ha acordado ceder cuatro millones de hectáreas de terreno para proyectos de producción agrícola en cooperación con empresas turcas.

Pese al descontento de EE UU por el papel de Turquía (país con el que comparte membresía en la OTAN), Erdogan rechaza tajantemente las sanciones a Venezuela: “¿Tenemos que pedir permiso para ser amigos o tener relaciones comerciales con otros?”, se preguntaba el mes pasado. “Nosotros solo pedimos permiso a nuestro pueblo”.

El apoyo a Maduro es un mal negocio para China, Rusia y Turquía por Pedro Benítez – ALnavío – 11 de Diciembre 2018

Los presidente Xi Jinping, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdoğan parecen interesados en mantener a Nicolás Maduro dentro del club mundial de mandatarios autoritarios. Pero como ya ha comprobado Xi, (y lo apreciará el presidente turco dentro de poco), eso no será gratis. Los gobiernos de China y Rusia dan su apoyo al régimen chavista como una manera de desafiar a Estados Unidos en el Mar Caribe, pero sin obtener a cambio un beneficio económico importante. Por el contrario, Venezuela le debe 45.000 millones de dólares a China que no puede pagar. El autoritarismo sale caro.
A Erdogan le puede pasar lo de China y Rusia / Foto: @NicolasMaduro

A Erdogan le puede pasar lo de China y Rusia / Foto: @NicolasMaduro

En su reciente vista a Caracas, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, habló del inicio de una colaboración “sostenible” y “diversificada” entre su país y Venezuela. El controversial mandatario turco no solo declaró su apoyo político a Nicolás Maduro, además aseguró que esta es la oportunidad de desarrollar “negocios” mutuos en los que Turquía podría convertirse en un importante proveedor de Venezuela, al mismo tiempo que encuentra oportunidades de inversión dentro del país. De paso Erdogan, con una deriva cada vez más autoritaria, estrecha vínculos con este aliado en el mundo y Maduro demuestra que no está tan aislado.

Sin embargo, la relación entre Turquía y Venezuela, donde se mezclarían intereses políticos y económicos, promete repetir la misma historia de Caracas con China y Rusia desde haces tres lustros. Numerosas promesas, incontable cantidad de acuerdos mutuos, muchas deudas por parte de Venezuela y escasos resultados.

Los malos negocios de China en el mundo

Venezuela no es el único caso de este tipo de malos negocios de China en el mundo. De hecho, un importante número de medios internacionales especializados en temas económicos han publicado trabajos acerca de las inversiones realizadas por empresas y bancos estatales chinos en países de África que tienen en común ser pobres y tener gobiernos autoritarios y corruptos.

Como en el caso de China la estatal PDVSA ha tenido problemas para honrar esos compromisos. Al punto de llevar al Presidente ejecutivo de la petrolera rusa Rosneft, Igor Sechin, a presentar personalmente reclamos en Caracas por los retrasos en los envíos de crudo comprometidos en pagar los préstamos, tal como lo informaron la agencia Reuters y medios venezolanos la semana pasada.

En lo que va de siglo la República Popular China ha inyectado más de 124.000 millones de dólares en varios países de África, bien sea en inversiones directas o en préstamos a cambio de materias primas.

Así por ejemplo, las empresas estatales chinas están ayudando a construir represas hidroeléctricas en Sudán y nuevos ferrocarriles en Nigeria y Etiopía.

No obstante, estas mismas fuentes indican que esas inversiones están lejos de ser eficientes. Más de la mitad de esos proyectos de infraestructura tienen un bajo rendimiento, y han perjudicado en lugar de impulsar el crecimiento, dejando una enorme carga de la deuda para la economía tanto de los países receptores…como de la misma China.

Buena parte de esos recursos se han desviado de los proyectos iniciales a los bolsillos de funcionarios inescrupulosos de los países destinatarios.

Aunque el gobierno de Pekín ha expresado su determinación de ser más prudente en este aspecto, no obstante, ofreció este año otros 60.000 millones de dólares destinados a cancelar las deudas de algunas naciones africanas pobres, en ocasiones con la propia China.

Mientras tanto la deuda de la propia China se ha elevado hasta un 260% de su PIB. Son cada vez más los analistas que coinciden que el acelerado endeudamiento lleva a un peligroso camino, recorrido que se inició con la crisis de 2008 “hasta situarse en torno a un 30% por encima de la japonesa, europea o estadounidense”.

Y no falta quien advierta que esta situación implica, incluso, un grave riesgo para la economía global.

De modo que mientras por un lado las empresas y bancos estatales chinos hacen enormes préstamos o inversiones con posibilidades de retorno dudosas, por la otra Pekín se va a endeudando para sostener su propio ritmo de crecimiento.

Por otro lado, el apoyo del gobierno chino a regímenes autoritarios ha venido alimentando una mala imagen entre los países más desarrollados del mundo, grupo al que China aspira a entrar en plan de igualdad y que de paso son los principales clientes de sus productos. Ser parte del club de los países desarrollados tiene un precio.

Venezuela, otro mal negocio para China

La Venezuela de Nicolás Maduro es parte de este relato. Desde hace por lo menos una década el gobierno chino ha prestado por medio del denominado Fondo Conjunto China-Venezuela (el Fondo Chino) 60.000 millones de dólares a Caracas. Para asegurar el retorno de esos préstamos los funcionarios chinos establecieron como condición que se les cancelara con envíos de petróleo. Hasta 500.000 barriles al día se ha estimado la magnitud del suministro petrolero venezolano a China destinado a amortizar esas deudas.

Además, tanto el expresidente Hugo Chávez como su sucesor Nicolás Maduro le entregaron importantes concesiones mineras y de yacimientos de crudo a empresas del gigante asiático. La Corporación Nacional de Petróleo de China, (CNPC), Sinopec (que opera principalmente en las áreas de refinación y petroquímica) y Petrochina Internacional, se han hecho desde entonces socias de Petróleos de Venezuela.

Sin embargo, esos préstamos no han podido evitar la crisis de las finanzas públicas venezolanas, ni esas inversiones han ayudado a revertir la caída de la producción petrolera. Hasta el punto que desde 2016 el Banco Nacional de Desarrollo de China (encargado de manejar el fondo conjunto entre los dos países) se ha negado a otorgar nuevos créditos.

Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), en junio la producción de petróleo venezolano cayó a 1,36 millones de barriles por día. A Venezuela cada vez le queda menos margen para cancelar compromisos con petróleo.

Maduro no logró el préstamo de 5.000 millones de dólares de China / Foto: @NicolasMaduro

Las dificultades a la hora de ejecutar los proyectos acordados han sido continuas. En diciembre de 2017, Financial Times informó de una demanda que Sinopec presentó ante un tribunal estadounidense por el incumplimiento de contrato por parte de PDVSA.

Por lo tanto, no debe extrañar que el “crédito especial” de 5.000 millones de dólares por parte de Banco Nacional de Desarrollo de China, que anunciara el ministro de Economía y Finanzas de Venezuela, Simón Zerpa, el pasado martes 3 de julio no se haya concretado.

El destino de los negocios con Rusia

La historia de las relaciones económicas del régimen de Maduro con la Rusia de Vladimir Putin no es muy distinta, aunque de magnitudes inferiores. Hasta ahora las dos partes aseguran que Rusia le ha prestado 17.000 millones de dólares a Venezuela desde 2006.

Como en el caso de China la estatal PDVSA ha tenido problemas para honrar esos compromisos. Al punto de llevar al Presidente ejecutivo de la petrolera rusa Rosneft, Igor Sechin, a presentar personalmente reclamos en Caracas por los retrasos en los envíos de crudo comprometidos en pagar los préstamos, tal como lo informaron la agencia Reuters y medios venezolanos la semana pasada.

Eso, sin embargo, no le ha impedido a Maduro viajar nuevamente a Moscú para extender la mano solicitando nuevos créditos escondidos bajo la retórica de proyectos de inversión conjuntos.

La zanahoria que una y otra vez exhibe ante sus contrapartes de Pekín y Moscú son los enormes y al parecer inagotables recursos naturales de Venezuela. Pero es evidente que hay algo en el modelo económico implantado por el chavismo que ha impedido transformar ese potencial en rendimiento económico. Por el contrario, el país se ha convertido en un barril sin fondo para sus prestamistas.

Es ese populismo-socialista que Nicolás Maduro no ha podido, no ha querido o no ha sabido cambiar.

Uno de los factores principales que caracterizan ese modelo es la corrupción. Los socios y aliados chinos y rusos son testigos de primera mano de la insaciable voracidad de los funcionarios chavistas. A medida que las condiciones de vida del país han descendido este problema se ha generalizado a todos los niveles haciéndolo incontrolable.

Los funcionarios de las estatales rusas y chinas saben (o deberían saber) que buena parte de los recursos que le inyecten hoy a Venezuela irán a parar a las cuestas personales de los jerarcas del régimen, tal como pasó durante el gran auge petrolero de la era Chávez con personajes, boliburgueses, hoy sometidos a la justicia como Alejandro Andrade (exTesorero Nacional) o Diego Salazar excontratista de seguros de PDVSA e intermediario de negocios con empresas chinas.

Maduro no es el mejor socio para Putin / Foto: @NicolasMaduro

Por otro lado, la ejecuciones de proyectos de inversión son permanente obstaculizados por la “pequeña corrupción” de los funcionarios civiles, militares y policiales que exigen una “mordida” de parte de la torta. Además, están la inseguridad, la hiperinflación y los continuos cortes de servicio eléctrico o de otros servicios básicos que hoy caracterizan a Venezuela.

Esta es la consecuencia directa de la destrucción institucional a la que el país ha sido sometido por el chavismo. Exactamente lo mismo que las autoridades chinas observan (y padecen) en sus negocios con varios gobiernos africanos.

Ejemplos prácticos de cómo el autoritarismo sale caro.

Por supuesto, no hay que ser muy ingenuo para no descartar la posibilidad de que el factor corrupción dentro de China y Rusia haya establecido comunidad de intereses con los jerarcas chavistas.

Otro elemento de una dinámica que lleva a sus respectivos países a perder-perder.

Esto es lo que el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdoğan va comprobar en menos tiempo de lo que nos imaginamos.

La emergencia petrolera se le convierte a Maduro en emergencia financiera por María Rodríguez – KonZapata – 5 de Diciembre 2018

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anda de carreras, pidiendo dinero de un lado para otro para aliviar la sangría financiera causad por la crisis petrolera. Y por eso está en Moscú, negociando con Putin una ayuda. De Erdogan ya consiguió al menos la promesa de ayudarlo. En cambio, la CAF le negó un crédito por 500 millones de dólares.
Maduro viajó a Rusia para conseguir ayuda de Putin / Foto: @NicolasMaduro

Maduro viajó a Rusia para conseguir ayuda de Putin / Foto: @NicolasMaduro

La caída de la producción petrolera venezolana en los últimos 22 meses es de 794.000 barriles diarios. Son cálculos de Torino Economics en su último informe. Este desplome representa una pérdida de ingresos para Venezuela de 17.000 millones de dólares al año, según destaca el economista jefe de la firma, Francisco Rodríguez.

Una emergencia petrolera que se convierte ya en emergencia financiera. Para aliviarlo Nicolás Maduro está en Rusia, donde está negociando con Vladimir Putin sobre la ayuda financiera del Gobierno ruso a Venezuela.

El de Turquía, encabezado por Recep Tayyint Erdogan, ya prometió su ayuda “para cubrir la mayoría de las necesidades de Venezuela”, tal como dijo Erdogan esta semana en visita oficial a Caracas.

De donde no logró financiación Maduro -esta vez- fue de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, que optó por negar un crédito solicitado por 500 millones de dólares.

En el informe de Torino Economics se analizan los datos de hasta nueve fuentes para evaluar la producción petrolera en Venezuela. “Las nueve series muestran una tendencia de declive similar en el último año, con una aceleración registrada en los últimos meses de 2017”, observa la firma.

La caída de la producción petrolera venezolana en los últimos 22 meses es de 794.000 barriles diarios

Sólo en octubre la producción petrolera de Venezuela se contrajo 3,3% respecto a septiembre y cerró en 1,17 millones de barriles diarios, según datos reportados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Es decir, en 30 días la producción se redujo en 40.000 barriles diarios.

A esto se suma que la principal fuente de divisas de Venezuela, los ingresos petroleros, apenas llegará a los 25.000 millones de dólares este año. Y esto no es suficiente para un país plagado de deudas: con las petroleras, con los tenedores de deuda y con los gobiernos de China y Rusia.

Según reportó Torino Economics en un anterior informe, el Gobierno de Venezuela debe 13.500 millones de dólares a China y otros 3.000 millones de dólares a Rusia (Leer más: Entérese de cada cifra de la escandalosa deuda externa que le deja el chavismo a Venezuela).

Para aliviar de alguna forma la emergencia financiera Maduro también solicitó a la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina ese crédito de 500 millones de dólares. La última reunión de este banco multilateral celebrada este martes en Uruguay, se saldó sin ningún préstamo a Venezuela.

No hay aclaración oficial de la CAF de por qué no se lo aprobaron. No obstante, una fuente conocedora del organismo detalló al diario ALnavío que la concesión de los créditos “no tiene nada de político”. Y que a la hora de conceder préstamos se mira todo: “Riesgos y mitigantes, garantías, capacidad de pago…”, tal como precisó esta fuente.

De aquí se infiere que, si la cuestión es técnica, la CAF no concede el préstamo a Venezuela porque esta no tiene capacidad de pago.

Tras obtener la promesa de ayuda de Erdogan, el gobierno de Maduro también le pide dinero a Rusia. Por eso está Maduro en Moscú. Sputnik reportó que Maduro y Putin “debatirán en Moscú la ayuda financiera de Rusia a Venezuela”. Así lo dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Aunque no trascendió el monto, esta declaración es una prueba más de que al Gobierno de Rusia le preocupa la situación petrolera de Venezuela porque no se fía de la deriva que puede tomar (Leer más: Más ayuda financiera le pedirá Maduro a Putin).

Maduro le pide ayuda financiera a Putin / Foto: President of Russia

Maduro le pide ayuda financiera a Putin / Foto: President of Russia

Por su parte, el asesor presidencial ruso para asuntos internacionales, Yuri Ushakov, dijo que las negociaciones de los dos líderes van dirigidas a fortalecer y desarrollar las relaciones y la colaboración estratégica entre los dos países, según publicó Sputnik.

Venezuela era el principal comprador de armas de Rusia en Latinoamérica. Era un cliente cómodo, que pagaba. Hoy no puede enviar los volúmenes de petróleo para cancelar las deudas, acuerdo que sí cumple con China.

Ya lo advirtió el periodista Juan Carlos Zapata en KonZapataIgor Sechin, jefe de la petrolera estatal rusa Rosneft, regañó a Maduro. Por la deuda. Porque no cumple. Porque se debilita en Latinoamérica. Y en Moscú no quieren socios débiles. Y Maduro será más débil en 2019. El 10 de enero, como anunció el canciller español, Josep Borrell, su gobierno no será legitimado.

No está claro si la ‘colaboración estratégica’ que quieren impulsar Moscú y Caracas incluirá una charla detallada sobre cómo Sechin y Putin, juntos, pujaron por la recuperación de Rusia.

Lo detalla Juan Carlos Zapata en KonZapata. Que Putin conoce los detalles de esta crisis. Del saqueo. Del papel de civiles y militares en el robo a gran escala. Que cuando en 2008 la crisis financiera mundial tocó con fuerza las puertas de Rusia, Putin pudo resistir por los ahorros en el fondo de estabilización y en las reservas internacionales.

En cambio, “en Venezuela, Chávez desestimó el fondo de estabilización y le puso un tope a las reservas internacionales para gastar a manos llenas lo que ingresaba por concepto de petróleo. Las reservas en Rusia alcanzaron entonces 600.000 millones de dólares”, apuntó el periodista.

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