elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Transición

Benigno Alarcón: “Guaidó y la Asamblea Nacional deben tomar la iniciativa en lo electoral” por Elvia Gómez – El Ucabista – 15 de Enero 2020

benigno-alarcc3b3n-2020-19-848x478-1.jpg
El director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB señala que el liderazgo opositor debe reacomodar su estrategia y prepararse para las elecciones parlamentarias, aun con Nicolás Maduro en el poder. “El corto plazo no funciona y el inmediatismo fracasó”, dice respecto a las lecciones que dejó 2019

Para tratar de hacer más sencilla la explicación de circunstancias políticas nacionales plagadas de complejidades, Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno (CEPyG) de la Universidad Católica Andrés Bello, apela a la metáfora de una partida de ajedrez, un juego de mesa basado en la estrategia.

“Si antes de empezar el juego me piden que renuncie a mis torres, mis alfiles y mi reina, ya voy al juego en desventaja. Yo quiero jugar con mis piezas completas, entonces, ¿por qué renunciar a la vía electoral? En la historia de las transiciones en el mundo ha quedado demostrado que las elecciones son la reina del juego, no un peón. El 70% de las transiciones políticas se han producido por un jaque con la reina”.

El CEPyG y el equipo que dirige Alarcón han venido estudiando los procesos de transiciones políticas en el mundo. En noviembre de 2018 recopilaron en el libro Consolidación de una transición democrática, once propuestas para sacar adelante un nuevo gobierno democrático. En este contexto, en noviembre pasado y por tercer año consecutivo, el Centro de Estudios Políticos presentó los escenarios con las Perspectivas para Venezuela 2020, evaluación que se basa, entre otros estudios, en las mediciones periódicas que hace la encuestadora Delphos en exclusiva para esta institución.

Esa encuesta, recalca el profesor Benigno Alarcón, evidencia que los venezolanos siguen teniendo un alto interés por participar en elecciones, pero “el mantra” impulsado por Juan Guaidó el 23 de enero de 2019 “se ha convertido en un bumerán” que atenta contra la necesaria reformulación del discurso político, que debe dirigirse ahora a un llamado a la lucha electoral como primer paso, aunque Nicolás Maduro siga en Miraflores.

“Si los chilenos hubieran insistido en que para ir a elecciones, primero Augusto Pinochet tenía que irse, a lo mejor todavía estaría gobernando. Ellos plantearon al inicio la salida de Pinochet, constituyente y elecciones libres; pero las cosas no pasaron en ese orden. Primero hubo un referendo, después elecciones y después modificaron la constitución. Pinochet salió como resultado de la elección, no antes”.

Por la experiencia chilena y la realidad nacional, Benigno Alarcón invita a “ser menos dogmáticos y más prácticos”, aunque apostilla que sabe que la dirigencia de oposición entiende también que deben modificar la estrategia.

“Juan Guaidó sigue teniendo la confianza de la gente, lo que ha caído son la esperanza y las expectativas, que eran muy altas. Él está en un buen momento para reformular el discurso, para explicar que el momento del jaque mate ya pasó, que las piezas que necesitábamos ya no las tenemos y que ahora vamos a jugar de otra manera. La gente estará dispuesta a aceptar eso y no lo va a atacar. Hay que entender que el tablero es dinámico y que lo electoral no se construye de la noche a la mañana. Es necesario hablar desde ya de lo electoral, porque hace falta tener organización y estructura. Las condiciones electorales tenemos que construirlas y concurrir a las elecciones de la Asamblea Nacional debe fortalecernos para ir a elecciones presidenciales, porque el dominio de una institución nunca va a ser una desventaja. Es mejor tener la Asamblea Nacional y la calle, en lugar de tener solamente la calle”.

Mantener la ofensiva

El intento fallido por parte de la fracción del PSUV de hacerse por la fuerza con el control de la Asamblea Nacional al inicio de 2020, ha ganado un mayor reconocimiento internacional para el sector que lidera Guaidó. De allí que Alarcón respalda que esa mayoría parlamentaria debe proceder a nombrar, de inmediato, el Comité de Postulaciones para iniciar el proceso para elegir un nuevo CNE.

Opina que “Guaidó tiene una segunda oportunidad infrecuente” y que le conviene recoger el aprendizaje de lo que salió mal en 2019 y corregir el rumbo en 2020. Por eso, aconseja que la ofensiva política demostrada en enero se mantenga en el terreno electoral.

“A los nuevos rectores que designe la AN, seguramente el gobierno de Maduro los va a desconocer, pero los va a reconocer el resto del mundo, y si tratan de nombrar otro CNE, usando al TSJ, estarán fuera de la Constitución y nadie se los va a reconocer. Entonces, lo que le toca a la Asamblea Nacional es avanzar en el proceso y que esos rectores le pongan fecha a las elecciones parlamentarias que la Constitución dice que deben realizarse este año. Para eso se requieren unos seis meses de preparación. Esas ya no serían unas elecciones que controla el gobierno sino las nuevas autoridades designadas por la AN”.

Según los estudios demoscópicos del CEPyG, las razones que los votantes alegan para justificar una posible abstención son de carácter político, como la desconfianza en los rectores del CNE, y no de naturaleza técnico-electoral.

“La estrategia que se anunció el año pasado –cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres– no se puede convertir en una camisa de fuerza. Ese mantra nos ha hecho mucho daño, porque ahora la gente pone como excusa para no ir a votar en las elecciones parlamentarias que no ha cesado la usurpación. Una de las funciones de un líder es ser pedagógico y debe explicarle a la gente que la estrategia debe ser dinámica. El paso 1 ya no puede ser el primero, porque las cosas cambiaron y hay que jugar distinto. Si la AN toma la iniciativa y designa rectores que gocen de la confianza de la gente, por lo menos quita uno de los obstáculos para ir la elección, porque, quizás, el obstáculo que representa Maduro en el poder no lo van a poder quitar”.

Lecciones aprendidas

Entre los aprendizajes que el 2019 dejó sobre Venezuela, Benigno Alarcón menciona seis como particularmente importantes:

“Un posible proceso de transición no puede dejarse en manos de terceros, sean Marines o la comunidad internacional”.
“Es muy difícil que el sector militar se divida como corporación”.
“Desde 1974 la mayoría de los procesos de transición son sociales, de abajo hacia arriba, no impuestos por una cúpula”.
“no hay que ‘quemar’ la protesta de calle como forma de lucha”.
“El corto plazo no funciona y el inmediatismo fracasó”.
“Las sanciones y el aislamiento no ayudan a la democratización”.
Ante esto, cree fundamental que los venezolanos se apoderen y empoderen del proceso de cambio político, porque “los terceros harán solo lo que a ellos les resulte rentable, somos nosotros los que tenemos que resolver este problema”.

“Nuestra última encuesta indica que la gente sigue estando dispuesta a la protesta en niveles tan altos como 2017, pero se ha vuelto más selectiva. La gente asiste a las protestas que tienen objetivos claros, que sirven para algo. Un 30% de la gente dice que está dispuesta a manifestar y para producir los procesos de transición lo que se necesita es un 3% de población movilizada”.

Su evaluación de la actitud de la comunidad internacional hacia Venezuela en 2020 apunta a que también hará ajustes según los aprendizajes.

“La comunidad internacional va a mantener la exigencia de realizar elecciones parlamentarias y presidenciales. Ni Europa, ni América Latina ni EEUU van a soltar esa bandera. Ellos también han aprendido que poner a la gente en situación de sobrevivencia, producto de las sanciones y el aislamiento, no ayuda a la democratización. Cuando la gente tiene que sobrevivir no lucha políticamente, al contrario, se encierra en resolver su vida. Como consecuencia de ese aprendizaje, lo humanitario se va a separar de lo político y ya no se van a imponer los mismos condicionamientos, salvo que la ayuda no la maneje el gobierno de Maduro ni se use con propósitos de control político”.

Construir identidad política

Consultado sobre la exacerbación del tranfuguismo en la política nacional y el aprovechamiento que el gobierno y el PSUV hacen del debilitamiento del compromiso dentro de la alianza de oposición, Benigno Alarcón menciona un análisis hecho por Francis Fukuyama en su libro State-Building, en el que aborda la corrupción y la construcción de identidad política.

“Me da tranquilidad ver que fueron tan pocos los diputados que pactaron con el PSUV. Creo que por la reacción internacional, el gobierno va a tratar de desdibujar ese asunto como una pelea entre opositores. Me parece que todos los que se prestaron a esta maniobra van a terminar como chivos expiatorios y se van a quedar solos. Pero el tema de la identidad política no es menor. Creo que uno de los problemas que estamos teniendo en la política es que si no se entiende cómo funcionan esas identidades va a haber problemas para construirla hacia dentro del partido y para poder desmontar otras identidades que son las que tienen que ver con un Estado impersonal del que habla Fukuyama”.

Alarcón recuerda que la conclusión del capítulo dedicado a los partidos políticos venezolanos –contenido en el libro Consolidación de una transición democrática– es precisamente que no existen.

“Esa conclusión es demoledora, pero cierta: en Venezuela no hay partidos políticos. Eso hay que tomárselo muy en serio y los partidos tienen que empezar a revisarse, buscar mecanismos para superar sus debilidades y construir verdaderos partidos que tengan una causa que los una, que tengan sus cuadros formados, que busquen tocar las bases sociales y no ser solo una franquicia que busca ganar elecciones. Nosotros estamos pensando en que hay que hacer una transición, pero quiénes van a dirigir esa transición. Para dirigirla necesitamos políticos formados. Yo no dudo de que si hubiera una transición en Venezuela vamos a contar con lo mejor de la burocracia, porque aquí hay técnicos muy buenos para lo que haga falta –agua, electricidad, petróleo– pero al proceso hay que darle gobernabilidad. Podemos tener a los mejores tecnócratas y el gobierno se puede caer, como ya nos ha pasado, porque no hay individuos que sepan darle viabilidad política a todo aquello. Entonces, es fundamental entender que nosotros necesitamos fortalecer nuestro sistema de partidos políticos y que ellos se tienen que tomar muy en serio eso. También creo que hay un espacio abierto para gente que quiera montar en serio partidos políticos que reúnan condiciones de partidos, no solamente ser un logotipo”.

Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia: Por unas elecciones libres y transparentes en Venezuela en 2020 – 16 de Enero 2020

cabezote-logo-cancilleria-2018-2022.jpg

comunicado-de-prensa-4_28_0_1.jpg
La crisis multidimensional que padece Venezuela ha generado el éxodo de más de 4,8 millones de personas y cifras de centros de estudios internacionales estiman que en 2020 más de 6,5 millones de venezolanos habrán huido de su país, convirtiendo a esta situación en una de las más críticas del mundo. Venezuela vive un cuadro generalizado de violaciones sistemáticas de derechos humanos y libertades fundamentales, denunciadas por organismos internacionales de protección de derechos humanos, y padece el colapso de su sistema económico y de sus servicios en salud y educación. La Venezuela próspera del pasado ha dejado de existir.

Colombia, al igual que otros países, enfatiza en que una transición rápida hacia la democracia es la ruta hacia la paz y el desarrollo en Venezuela y la superación de la crisis requiere de elecciones libres, limpias y transparentes organizadas por un Gobierno transicional, que cuenten con la supervisión de la comunidad internacional.

Venezuela enfrenta una encrucijada en 2020 y la celebración de elecciones a finales de este año debe contribuir a diseñar el futuro del país en los años venideros, incluyendo la compleja tarea de reconstruir las instituciones y la infraestructura destrozadas por un régimen ilegítimo y dictatorial. El año 2020 debe ofrecer a los ciudadanos venezolanos lo que han venido reclamando por más de una década: elecciones presidenciales y parlamentarias genuinas, libres y justas que les permitan elegir a sus líderes e iniciar el mencionado proceso de reconstrucción institucional, social y económica.

La comunidad internacional debe respaldar a la población venezolana en ese anhelo. A continuación, se mencionan las medidas que, además de enmarcarse en la Constitución venezolana, se requieren para poner término a la crisis que afecta al país y a su población. Cualquier proceso que se desvíe de esta ruta no puede ser considerado como legítimo o creíble:

1. Las elecciones deben ser garantizadas y supervisadas por un Gobierno de transición con la más amplia aceptación.
2. Corresponde a unas autoridades electorales independientes conducir y administrar cualquier elección. El proceso electoral tiene que ser impulsado por una nueva Comisión Nacional Electoral (CNE), balanceada e independiente, cuyos nuevos integrantes deben ser elegidos por la Asamblea Nacional como lo ordena la Constitución, tan pronto como sea posible, para que cuente con tiempo suficiente de preparar las elecciones.
3. Para asegurar los principios de Justicia y proteger la integridad de la elección y la legitimidad del voto se requiere la existencia de un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) reconstituido, justo e independiente.
4. Las elecciones deben estar abiertas a la participación de todos los partidos y candidatos. Se deben eliminar todas las restricciones sobre individuos y partidos políticos y permitir la libre participación de todos en las elecciones presidenciales y parlamentarias.  Esto incluye otorgar garantías de protección a quienes han abandonado el país temiendo por su seguridad, y la liberación de todos los prisioneros políticos y las demás personas que han sido privadas de su libertad de manera arbitraria.
5. Todos los candidatos y partidos, así como el electorado, deben tener acceso libre e ilimitado a los medios de comunicación, fuentes de información independientes, recursos de telecomunicaciones e Internet. No debe permitirse que el régimen ilegítimo de Maduro dicte el contenido a los medios de comunicación que deben ser libres e independientes.
6. Debe protegerse el ejercicio de los derechos a la reunión y la protesta pacífica, y la libertad de expresión, sin represión ni represalias. No deben existir interrupciones de los servicios esenciales como el acceso a las telecomunicaciones y al transporte público.
7. Debe asegurarse una observación electoral independiente, compuesta por expertos nacionales e internacionales, que ejerza esa función sin restricciones ni presiones de cualquier naturaleza.
8. En línea con estas medidas, y para garantizar su implementación real, Colombia insiste en la urgencia del restablecimiento y la protección de todas las competencias constitucionales de la Asamblea Nacional, única autoridad parlamentaria, constitucional y legítima de Venezuela.

Con el fin de facilitar lo anterior, nos declaramos dispuestos a:

  • Exhortar a las autoridades venezolanas a adherirse a los criterios enunciados en este comunicado;

    Facilitar el proceso para que los ciudadanos venezolanos, donde quiera que estén, ejerzan sus derechos de participación electoral mediante su voto, de manera libre e informada;

    Suministrar el apoyo técnico que sea necesario para facilitar el proceso de registro de votantes; y,

    Contribuir con un equipo de observadores electorales independientes, altamente calificados, que puedan comenzar a trabajar con la nueva autoridad electoral en cuanto sus miembros sean designados por la Asamblea Nacional.

Bogotá D.C., 16 de enero de 2020

EEUU golpea con el garrote a los socios de Maduro mientras llama a negociar con Guaidó por Daniel Gómez – ALnavío – 14 de Enero 2020

El Departamento de Estado de Estados Unidos sancionó este lunes a Luis Parra y otros seis diputados involucrados con el golpe de Estado a la Asamblea Nacional. Washington ya había avisado que no abandonaría la política de sanciones. Ni siquiera ahora que le pide a “todas las autoridades venezolanas” una “rápida transición negociada”.

EEUU pide una negociación, pero no se olvida de las sanciones / Foto: Casa Blanca
EEUU pide una negociación, pero no se olvida de las sanciones / Foto: Casa Blanca

“Esto demuestra el compromiso continuo de Estados Unidos con el pueblo venezolano en su lucha por restaurar la democracia y la prosperidad en Venezuela”. Eso dijo este lunes Mike Pompeo, canciller de EEUU, cuando el Departamento de Estado anunció sanciones contra siete diputados que participaron en el golpe contra Juan Guaidó y la Asamblea Nacional. Los sancionados son:

– Luis Parra, el autoproclamado presidente del Parlamento.

– Franklin Duarte, primer vicepresidente.

– José Gregorio Noriega, segundo vicepresidente.

– Negal Morales, secretario.

– José Brito, diputado.

– Conrado Pérez, diputado.

– Adolfo Superlano, diputado.

“Estas personas asociadas con Maduro intentaron asediar el palacio de la Asamblea Nacional y celebrar una elección no convocada constitucionalmente para evitar que una mayoría de legisladores venezolanos legítimos votaran”, explica el comunicado del Departamento de Estado.

El canciller, Mike Pompeo, es la cara visible de la nueva estrategia de EEUU hacia Nicolás Maduro y Juan Guaidó. El pasado jueves lanzó un comunicado detallando que 2020 es el año en el que Venezuela debería celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias. Comicios en los que participen “todos” y que estén vigilados por la comunidad internacional, por un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y por un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El comunicado mencionó también la palabra negociación:

“Una rápida transición negociada a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela”, dijo el secretario de Estado.

El plan de Pompeo no hablaba en ningún momento de sanciones. No era el momento. Pero Washington ha dejado claro que seguirá penando los atropellos a la democracia en Venezuela.

“Habrá sanciones realistas, apoyadas por el gran poder disuasorio de Estados Unidos”, declaró Mike Pompeo a principios de diciembre en el mismo discurso en el que descartó el uso de la fuerza para Venezuela pidiendo “contención” y admitiendo que una intervención militar es un riesgo. “Hemos aprendido en nuestra historia que el uso de la fuerza militar implica riesgos importantes”.

Elliott Abrams, enviado especial de EEUU para Venezuela, también sostiene este discurso. Apuesta por una salida negociada a la crisis, por la participación de todos los actores, y también por las sanciones “sobre gente que mina la democracia”.

¿Por qué este cambio de estrategia? El analista Francisco Herranz explicó en la agencia rusa Sputnik que la Casa Blanca ha admitido “un grave fallo de cálculo político” subestimando, como reconoció el propio Abrams, la influencia de Moscú y La Habana en Caracas.

“Como consecuencia del firme apoyo de Rusia y Cuba a Nicolás Maduro, y de la división de los grupos opositores, EEUU ha modificado su estrategia hacia Venezuela. Ya no baraja entre sus planes el uso de la fuerza. Ahora sólo reclama un proceso negociador entre las dos partes enfrentadas con el objetivo de renovar la Presidencia y el Parlamento”, agregó Herranz.

En la Unión Europea también defienden esta estrategia. El alto representante para la política exterior, Josep Borrell, afirma que Bruselas seguirá sancionando a quienes atenten contra la democracia.

De hecho, el pasado jueves confirmó que la UE estudia sanciones contra Luis Parra y los diputados que contribuyeron al golpe de Estado contra la Asamblea Nacional. De hecho, este martes en Estrasburgo se activa la burocracia europea para iniciar el juicio contra Parra, el cual puede derivar en sanciones. Y es que ahora la ruta de la comunidad internacional parece más clara que nunca:

– Ratificar a Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional.

– Presionar a Maduro para que permita elecciones presidenciales y parlamentarias.

– Sancionar cualquier atentado contra la democracia y contra los derechos humanos.

– Iniciar una transición en la que participen todas las autoridades venezolanas.

¿Cuál transición? por Antonio Pasquali – Papel Literario El Nacional – 12 de Enero 2020

Es probable que este artículo, publicado el 23 de junio de 2019 en la sección de Opinión de El Nacional, resuma de modo magistral el pensamiento y las preocupaciones del autor, durante los últimos años

download.jpg

Inmovilizados por calma chicha los galeones del gobierno y de la oposición, ambos con sistema de pilotaje averiado y focos de amotinamiento en la tripulación, pululan en los medios electrónicos los aspirantes a salvadores de la patria, un conjunto heterogéneo de obsesivos nerd de la estrategia, vociferantes  casandras del “yo lo había dicho”, peligrosos infiltrados sembrando odios y guerra de todos contra todos, improvisados y sabiondos politólogos, todólogos analistas de dudosa ortografía y variopintos iluminados que se autoproclaman poseedores de la fórmula soteriológica capaz de acabar en un santiamén con veinte años de mortal desgobierno.

Eso es democracia, pensarán algunos, voces múltiples incluso en su momento cacofónico, pero aun así más aceptables que el absolutista y aplanador monólogo del amo tirano. Sea, pero sin olvidar que en la época del facilísimo y brevísimo Twitter incontrolable, anónimo, manipulable, multiplicable y transmisible urbi et orbi por cualquiera, el atributo de “democrático” debe asignarse con cierta prudencia porque tales liberalidades conllevan importantes déficits de credibilidad, control de fuentes y reconocida autoridad profesional y moral del emisor. Sea como fuere, esa cacofonía debe ser estudiada porque arroja luces sobre el perfil y momento político-cultural de una sociedad y permite detectar manipulaciones, estado de la opinión pública y criterios dominantes.

De entre los varios conceptos que circulan, con algún fundamento o con chances de convertirse en praxis política, uno sobresale, perfectamente disfrazado de sensatez y con apoyaturas internacionales: el de “transición”. Para salir de veinte años de horror, grave y polifacético atraso y mortal derrumbe de la calidad de vida, habría que transitar un amortiguador período especial, o de transición, entre la presente dictadura y la futura y plena democracia, período hecho de renuncias, cohabitaciones forzadas y tolerancia recíprocas; un paso adelante y otro atrás (valse hésitation lo llaman los franceses); esto es, gobierno transitorio bajo el criterio de una neopuntofijista entente cordiale gobierno-oposición en que una disidencia con pañuelo en la nariz fingiría, por amor de patria, que chavistas y maduristas se equivocaron de política sin mayores efectos colaterales, al punto de poderles otorgar amplísimas amnistías a su parte delincuente para que se reeduque sin mayores contratiempos a la democracia ortodoxa, o si lo prefiere “se instale en alguna lejana playa a disfrutar en paz” su mal habido botín. En Lima, Oslo y Estocolmo, países amigos que no están interesados en ver a Venezuela convertida en cabecera de puente del comunismo en la región, trabajan en esa línea. El método, aseguran los teóricos de la materia, ha sido practicado por países que se sacudieron sus yugos absolutistas. Transicionistas locales especializados en universidades del norte pujan porque se adopte esa estrategia, cosa de evitar las supuestas explosiones sociales que generaría un cambio brusco sin colchón amortiguador. Sin embargo, sus prudentes fórmulas de manual pudieran resultar de difícil e incluso indeseable aplicación a un caso de tan extremosa aberración política, social, económica y moral como el chavista venezolano, urgido tal vez de revulsivos más que de paños calientes.

En días recientes, en un breve y lúcido artículo que enfoca el tema desde el ángulo legal, el insigne jurista Alberto Arteaga denuncia el posible y enésimo intento de aplicar al caso una “justicia transicional” que debiera avalar y dar visos de legalidad a la antes descrita entente cordiale. Venezuela nunca disfrutó de un pleno Estado de Derecho, nuestra imperfecta justicia ha vivido más bien de transición en transición, haciéndose responsable de procesos injustos en los que hubo más venganzas personales que justicia y olvido de las verdaderas víctimas. Más que otro episodio de justicia transicional, concluye, Venezuela necesita aprovechar la presente excepcionalidad para instaurar de una vez por todas una praxis jurídica no-transicional, “pasar a un verdadero sistema de justicia… con renuncia de los partidos al reparto del poder judicial”.

Añadamos a lo anterior otro breve análisis del problema desde el ángulo moral y político, para reforzar la inconveniencia de incorporar a la historia nacional otro lamentable episodio de transicionismo que, de prosperar, pudiera arrojar, como veremos, incalculables y catastróficos daños a futuro.

*El material aquí publicado es la primera parte del memorable artículo, ¿Cuál transición? El texto completo está disponible en la sección Papel Literario, en http://www.el-nacional.com

Analistas: El llamado de EE.UU. a negociar en Venezuela aleja la idea de una intervención por Gustavo Ocando Alex – Voz de América – 10 de Enero 2020

Expertos en ciencias políticas de Venezuela conversaron con la Voz de América sobre el reciente llamado de EE.UU. a encontrar “rápida transición negociada” hacia la democracia.
Expertos en ciencias políticas de Venezuela conversaron con la Voz de América sobre el reciente llamado de EE.UU. a encontrar “rápida transición negociada” hacia la democracia.

La recomendación del jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, de una “rápida transición negociada” en Venezuela es una propuesta racional que nace de la inefectividad de las estrategias opositoras del último año, opinan analistas consultados por laVoz de América.

Los expertos en ciencias políticas en el país suramericano también concuerdan en que en el llamado estadounidense espanta ideas radicales, como la de una eventual intervención militar.

Pompeo mencionó en un comunicado el jueves que “una rápida transición negociada a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela”.

Su opinión incluía la tesis de que “las negociaciones podrían abrir el camino de la crisis a través de un gobierno de transición que organizará elecciones libres y justas”.

El mensaje del máximo representante del Departamento de Estado estadounidense se conoce justo en el momento de mayor tensión política en los últimos meses en Venezuela, luego que una fracción opositora se aliara con el madurismo para tomar de facto las riendas del Parlamento.

Otro comunicado del despacho de Pompeo precisó que la transición en Venezuela significa la elección de “un nuevo y balanceado” Consejo Electoral; “un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, justo e independiente”; y “elecciones abiertas a todos los partidos”.

Pompeo también hizo votos por el restablecimiento de los poderes del Parlamento, la suspensión de restricciones a individuos y partidos políticos para permitir su “libre participación” en elecciones y el ejercicio de la libre prensa en la cobertura de eventuales comicios.

La líder opositora María Corina Machado, en relación a las declaraciones del secretario Pompeo, dijo, “Es clarísimo que, frente a un estado criminal terrorista, como es el régimen instalado en Venezuela, tiene que haber la construcción de una amenaza creíble en el cual el régimen sepa que su única opción es ceder el poder”.

¿Qué opinan los expertos?

Luis Vicente León, presidente de la empresa Datanálisis, considera que la iniciativa de Pompeo es “absolutamente racional” y nace, a su juicio, en respuesta al proceso de intentos fallidos de forzar un cambio político en Venezuela de manera unilateral, por un año ya.

León valora que ese esquema de presiones y sanciones contra el gobierno en disputa de Nicolás Maduro no ha logrado por sí solo provocar esa modificación del status quo venezolano.

Estados Unidos, opina el profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, no ha abandonado su objetivo de que Maduro deje el poder ni abre las puertas a su reconocimiento.

“Lo que Pompeo introduce en el debate es que, probablemente, ese cambio va a buscar rutas distintas a las que se han utilizado hasta ahora y que evidentemente no han sido exitosas”, acota.

El analista advierte que el planteamiento de Pompeo no se refiere exclusivamente a una negociación directa entre Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, y Nicolás Maduro.

Puede contemplar, dice, a la necesidad de negociar con otras fuerzas, como la militar, que León considera “fundamentales” para sembrar en el país la idea de una elección competitiva.

“También puede buscar que el gobierno venezolano establezca unos cambios en las condiciones para que se produzca en realidad una expresión popular o incluso la posibilidad de que actores del propio chavismo permanezcan en poder mientras se den las condiciones de cambio”, opina.

León anticipa un escenario en el que las “élites de poder” en Venezuela, sean civiles, militares o incluso Maduro, tengan un rol que cumplir en esa transición para garantizar equilibrio.

Intoxicación de la estrategia

El politólogo Víctor Maldonado aprecia que el llamado inesperado de Washington a negociaciones en Venezuela es una réplica a “los escenarios fracasados” que la oposición prometió desde que Juan Guaidó asumió el liderazgo del Parlamento, en enero de 2019.

Resalta que los detractores de Maduro erraron en su curso estratégico, invirtiendo, incluso, siete meses en negociaciones políticas con el madurismo en los mecanismos de Oslo y Barbados. Es “imposible”, dice, pensar que el año pasado fue bueno para Guaidó y sus aliados.

“Vendieron que el ingreso de la ayuda humanitaria iba a desencadenar el cambio y, luego, que ocurriría la ruptura o el quiebre militar. La oposición ha proporcionado al gobierno de Estados Unidos tan malos datos de inteligencia que ha intoxicado su capacidad de análisis”, opina.

Maldonado interpreta el mensaje estadounidense como “institucional”. Considera que refleja la noción de Washington de lo que sería preferible para Venezuela, antes que escenarios agitados.

“No es que a Estados Unidos se contagió de un virus de candidez. Es un mensaje que apuesta a decir que es preferible por las buenas que por las malas. Es otra forma de decir que todas las opciones están sobre la mesa”, evalúa.

Maldonado prevé que algunos factores de oposición tergiversarán alegando que Estados Unidos está mandando a sus aliados en Venezuela a una negociación tradicional con el madurismo.

Considera que el llamado de Pompeo sorprende a la oposición en un momento de fragmentación y algunos casos de presunta corrupción interna -la bancada que respalda a Guaidó denunció pagos de decenas de miles de dólares a diputados “traidores” para que nombraran a otra directiva del Parlamento-.

La oposición, según el experto, está empantanada en una “maraña de intereses y corrupciones”. Maldonado duda que haya condiciones entre iguales para negociar.

“El de Maduro es un régimen que no respeta a la ley, que no tiene consideraciones de la contraparte, con una voracidad propia de los regímenes totalitarios”, opina.

Intervención anulada

Maldonado, también profesor universitario, descarta que el madurismo se entregue a “un éxtasis pinochetista”, que le lleve a convocar un plebiscito para pulsar la opinión popular sobre si debe o no continuar al frente del poder ejecutivo venezolano.

Estados Unidos, remarca, está plenamente consciente de que no existen condiciones para una negociación tradicional ni fáctica con el madurismo.

“Tanto lo saben que tienen un inventario amplio de sancionados, que crece en vez de decrecer”, comenta, mencionando, a su vez, que la agenda política de Estados Unidos está “complicada” con el juicio político al presidente Donald Trump y el conflicto bélico con Irán.

Gustavo Adolfo Soto, politólogo de la Universidad Rafael Urdaneta, valora la postura de Pompeo como “la más acertada” en el actual contexto político en Venezuela.

Sopesa que su propuesta aleja la tentación de salidas apresuradas a la crisis, como la de una intervención de fuerzas militares estadounidenses en Venezuela, y apuesta por la factibilidad.

“Manejar el tema de la intervención militar genera grandes desequilibrios. Lo más seguro e ineludible es que estas negociaciones giren en torno a un proceso electoral donde todas las fuerzas puedan medirse, para que sea una elección válida hacia el futuro”, expresa.

Soto juzga que el mensaje de Pompeo plantea un reto posterior para la oposición y el madurismo. Se pregunta si ambos factores políticos están verdaderamente preparados para encarar una elección en el contexto de premura económica y conflictividad social del país.

“Ambos factores se han descuidado. Han perdido un poco el entendimiento de la demanda social del venezolano. Están descontextualizados”, aprecia.

El politólogo comenta que, históricamente, el chavismo ha aceitado su maquinaria electoral con éxito, indistintamente de la naturaleza y condiciones de los comicios recientes.

La oposición, insiste, debe recomponer su unidad mediante la revisión de sus filas y de sus propuestas para encarar exitosamente una elección, en la que jugarán un rol vital factores como la migración y el debilitamiento de las fuerzas partidistas en las gargantas populares del país.

Soto cree que la negociación propuesta por Washington sorprende al madurismo y a sus detractores en un mar de errores internos, que, a su juicio, se evidenciaron el 5 de enero.

Estima que la urgencia de lograr acuerdos en Venezuela es “ineludible”, al margen del comunicado de Pompeo. No descarta que el Parlamento pueda aún ser el escenario para ventilarlos y concretarlos. “Están a tiempo de un entendimiento real”, dice.

Maldonado, politólogo de la Universidad Católica Andrés Bello, hace una acotación firme al llamado de Pompeo. Lo atomiza. Le preocupa que políticos, gobernantes y el pueblo venezolanos “cedan en su esfuerzo de aferrarse a la realidad” al atender la solicitud de negociaciones.

“Si tienes un león al frente y llego yo y te digo que no temas al león, tienes dos alternativas: creerme y que te coma; o no creerle al león”, pondera.

EEUU lanza el plan de la transición en Venezuela como respuesta a la estrategia de Maduro y Cabello por Daniel Gómez – ALnavío – 9 de Enero 2020

El gobierno de Donald Trump se dirige a todas las autoridades de Venezuela por medio del secretario de Estado, Mike Pompeo, para iniciar “un gobierno de transición negociado y ampliamente aceptable”. Una transición apoyada por EEUU y “sus socios”. No precisa cuáles. Aunque aquí los tiempos dan una pista. El comunicado de Pompeo se publicó al mismo tiempo que el del Grupo de Contacto Internacional liderado por la UE. Y al mismo tiempo que Nicolás Maduro y Diosdado Cabello desvelaran su plan. Este surge como respuesta a la estrategia chavista.

Mike Pompeo se dirige a todas las autoridades venezolanas / Foto: Gobierno de EEUU
Mike Pompeo se dirige a todas las autoridades venezolanas / Foto: Gobierno de EEUU

“2020 presenta la oportunidad de proporcionar al pueblo venezolano lo que han estado exigiendo durante años: elecciones presidenciales y elecciones a la Asamblea Nacional genuinamente libres y justas para elegir su liderazgo y comenzar el largo proceso de renovación”, dijo este jueves el secretario de Estado de Estados UnidosMike Pompeo.

En un comunicado pidió “un gobierno de transición negociado y ampliamente aceptable” a “todas las autoridades venezolanas”. No se refirió específicamente ni a Juan Guaidó ni a Nicolás Maduro. El comunicado también dice que estas condiciones no son sólo de EEUU. Son también de sus “socios”. ¿Cuáles? No lo aclaró, pero en paralelo a este comunicado también se pronunció el Grupo de Contacto Internacional liderado por la Unión Europea.

Según EEUU y sus socios, el gobierno de transición en Venezuela debe cumplir estas dos condiciones:

– Un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) “equilibrado e independiente”.

– Un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Del CNE precisó que tiene que ser elegido por la Asamblea Nacional, “según el mandato constitucional”. Este es, para EEUU, Latinoamérica y la Unión Europea, el de Juan Guaidó. “Este CNE debe ser nombrado por la Asamblea Nacional lo antes posible de acuerdo con la Constitución, a fin de permitir suficiente tiempo para prepararse para las elecciones”.

Sobre el Tribunal Supremo de Justicia sostiene que “es una salvaguarda para garantizar los principios de justicia y proteger la integridad de las elecciones y la santidad de cada voto”.

Sobre las elecciones también emite recomendaciones:

– Abrir las elecciones a todos los candidatos.

– Restablecer todos los poderes y autoridades de la Asamblea Nacional, “la autoridad parlamentaria legítima y constitucional de Venezuela”.

– Eliminar todas las restricciones a individuos y partidos políticos “para permitir su libre participación en las elecciones presidenciales y parlamentarias.

– Proteger “a aquellos que han huido del país por temor a su seguridad, y la liberación de todos los detenidos arbitrariamente, incluidos los presos políticos”.

El comunicado de Pompeo dice que “Estados Unidos y sus socios tienen la intención de instar a todas las autoridades venezolanas a cumplir con los criterios anteriores; facilitar el proceso para que los ciudadanos venezolanos en cualquier parte del mundo ejerzan sus derechos votando en una elección presidencial libre y justa desde el extranjero; proporcionar apoyo técnico y o financiación, según corresponda, para ayudar al proceso de registro de votantes; y proporcionar un equipo de observadores electorales independientes altamente respetados para comenzar a trabajar con el nuevo CNE tan pronto como sea designado”.

En esta declaración los tiempos son importantes. No sólo salió a la vez que la advertencia del Grupo de Contacto Internacional a Maduro, diciéndole que con sus acciones está complicando una solución pacífica para Venezuela. Salió también como respuesta al plan que Nicolás Maduro y el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, contemplan para perpetuarse en el poder. Un plan explicado en el diario KonZapata este jueves:

– El plan de Maduro y Cabello cuenta con el apoyo de la Fuerza Armada y de Rusia.

– También de los ministros cercanos a Maduro.

– Apunta al control total de la Asamblea Nacional.

– Por eso colocan a Luis Parra como nuevo jefe del Parlamento.

– Quieren que Luis Parra designe el nuevo CNE. Un CNE afín a Maduro.

– Que Luis Parra blanquee su imagen liberando a presos políticos simbólicos como Juan Requesens.

– Que Luis Parra sea el hombre que liberalice el sector petrolero en Venezuela, favoreciendo de paso a Rusia.

– Que Luis Parra levante el desacato a la Asamblea Nacional por medio del Tribunal Supremo de Justicia.

– Y que este Tribunal Supremo de Justicia entregue las siglas de los partidos principales de Venezuela a hombres afines a Maduro.

Quién es quién en la operación para buscar una «tercera vía» sin Maduro ni Guaidó en Venezuela – ABC – 7 de Diciembre 2019

Screen Shot 2019-12-08 at 8.45.45 PM.png

Maikel Moreno, Vladimir Padrino, Diosdado Cabello y Humberto Calderón Berti son los principales personajes involucrados en la trama para crear una Junta de Transición

El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno; el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López; el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, y el exembajador de Juan Guaidó en Colombia, Humberto Calderón Berti, son los principales implicados en la trama para sacar a Nicolás Maduro del poder y formar una Junta de Transición en Venezuela, como ha informado ABC.

Estos son los perfiles de los cuatro protagonistas.

Maikel Moreno

La máxima autoridad del brazo judicial del régimen chavista es Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). También estuvo en el centro de la fallida sublevación del pasado 30 de abril y, según ha revelado el exjefe del Sebin Cristopher Figuera, fue precisamente el culpable de que aquella intentona no triunfara. Sus ambiciones, ya que él quería ser el presidente de la transición, habrían hecho descarrilar aquella operación, señaló en su día Figuera a ABC.

También ahora, según ha podido saber este diario, estuvo implicado en los contactos con el exembajador de Guaidó en Colombia para tratar de formar una Junta de Transición, representado por el abogado y exfuncionario del TSJ Framik Rojas.

Vladimir Padrino López

El encargado de mantener prietas las filas militares y apuntalar a Nicolás Maduro en el poder es Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa desde 2014 y principal responsable de la Fuerza Armada. Sin embargo, Padrino fue ya una pieza clave en las conversaciones que dieron lugar al pronunciamiento del 30 de abril, cuando se liberó a Leopoldo López de su arresto domiciliario y se trató de poner fin al régimen.

Sin embargo, esos planes acabaron fracasando y el ministro de la Defensa acabó reafirmando su lealtad a Maduro. Ahora, de acuerdo con la información con que cuenta ABC, ha vuelto a explorar una salida a la crisis a través de un representante que permanece en el anonimato por razones de seguridad.

Diosdado Cabello

Compañero de Hugo Chávez en la Academia Militar y hombre fuerte del régimen gracias a su gran poder sobre la Fuerza Armada, la Policía y la Inteligencia venezolanas, Diosdado Cabello es en la actualidad el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, el órgano creado por el chavismo para arrinconar al parlamento legítimo. Cabello, que mantiene un sordo pulso interno con Nicolás Maduro, estuvo representado por el capitán del Ejército Carlos Aguilera Borjas en las conversaciones con Humberto Calderón Berti para lograr una «tercera vía» que pusiera fin a la crisis en el país. Aguilera fue jefe de inteligencia y guardaespaldas de Chávez, y González fue responsable del Sebin, el temible Servicio Bolivariano de Inteligencia

Humberto Calderón Berti

Humberto Calderón Berti fue nombrado embajador en Bogotá por Juan Guaidó poco después de que este asumiera la presidencia interina en enero de este año. A finales de noviembre fue destituido por el propio Guaidó y Calderón Berti respondió con una rueda de prensa en la que acusó a personas del entorno del presidente encargado de irregularidades con los fondos para la operación fallida para el ingreso de ayuda humanitaria del 23 de febrero.

Según ha podido saber ABC, el exembajador participó en los contactos con miembros del chavismo para hallar una salida al régimen y en el borrador de una sentencia del Supremo aparece como miembro de la Junta de Transición que se trataba de gestar.

 

Explicaciones que dar sobre una destitución inexplicable por Armando Martini Pietri – El Nacional – 6 de Diciembre 2019

A un ciudadano del relieve profesional, moral y ético de Humberto Calderón Berti no se le despide con una carta lacónica, mal redactada, peor concebida, de insensibilidad elocuente, sin disciplina de forma y orden, que hace pensar en una destitución atragantada, que no fue hecha por error o mal comportamiento sino con soberbia, venganza o, aún peor, estulticia. Un escrito deliberadamente consignado para herir.

¿Cumplió mal o incumplió instrucciones de la Asamblea Nacional en su gestión como embajador? Aunque el primer error grave es que tengamos un gobierno interino colegiado, ni la carta ni el destituidor aclaran nada. El Cucutazo selló su suerte cuando expresó: “Cumplí con mi deber de conciencia como embajador y ciudadano ante la Fiscalía General de Colombia, tenía evidencias y las presenté”.

Desde entonces el desencuentro con Guaidó -no atendió sus llamadas en meses- y Leopoldo López, quien lo acusó de un daño irreparable al gobierno encargado. Pero ¿quién es el dañino? ¿Calderón Berti o López, que pretende ser titiritero de una administración, que se deja manipular y ofrece por ofrecer e incumple por resignación, y por eso en menos de un año pierde la mayor parte de la fe y esperanza? ¿Quién hace más daño, un embajador veterano, de carrera técnica y política intachable, ubicado en un país clave donde además es respetado, apreciado, que se toma la molestia de estar pendiente de cada detalle, hacer advertencias y dar consejos apropiados, o un círculo de fichas partidistas que no quieren ser molestados en sus repartos y ambiciones?

¿Diferencias en política exterior y nuevas estrategias, o quizás discrepancias entre ambiciones y egoísmos? Cambiar al embajador en Colombia pocos días antes de la reunión clave del TIAR en ese país es pésima estrategia, insensata y poco inteligente. ¿Cuál es el próximo, Gustavo Tarre?

Se repitieron en otra escala y dimensión temporal aquellos patéticos pitazos de Chávez a los empleados de la Pdvsa meritocrática y eficiente. Pitazo a pitazo aquel ignorante prepotente empezó a destruir la industria petrolera motivado solo por el afán de mando, control y hambre de dinero manejado a sus anchas.

Los que pitaron ahora están obligados a aclarar el despropósito de hoy. ¿Qué podredumbre tratan de ocultar arrancándose parte esencial del cerebro? Las verdades de un hombre digno deben ser respondidas. Destitución difícil de tragar.

Peligrosas majaderías de tontos

¿Estaba conspirando contra Guaidó? Hay que ser cándido virginal para creer semejante estulticia, burda desinformación que, en cualquier caso, debería ser probada. Entretanto, queda mal un gobierno interino que cada día logra convencer y convocar menos ciudadanos, a tal punto de que, pensando mal, hasta podría estar cumpliendo algún pacto oculto con el oficialismo.

Algunos discurren supuestos nexos con María Corina Machado, tan absurdo y simple que provoca risa, no tiene sentido ni atino. No porque no puedan entenderse dos venezolanos de talento y perseverancia conductores hacia una Venezuela moderna, libre, democrática y mucho mejor, sino porque no tienen escondrijos políticos. Claro que se conocen entre sí, pero no son conspiradores ni traidores, al contrario, si algo ha demostrado cada uno en su tiempo y circunstancia es que son frontales, abiertos, firmes en sus convicciones.

En esa consistencia están la cercanía y confianza que han asentado en el pueblo, no en complots de rincón como los que abundan en círculos politiqueros. En todo caso, no son indeseables ni delincuentes, al contrario, tienen mucho en común, profesionalismo, estudios, preparación, inteligencia y eficiencia, ¡ojalá se reunieran e intercambiaran!, sería magnífico para esta Venezuela necesitada de sus mejores mujeres y hombres de coraje, dignos, eficaces, probos, bien preparados y dispuestos a darlo todo por su país, los necesitamos más que nunca.

El interinato luce sordo, ciego, mudo, de nariz corta. Los enemigos de Calderón investigaron su pasado y presente, al no encontrar mancha susceptible de exponer al público como justificación para su destitución, inventaron pendejadas, como la denunciada por Carla Angola.

Transición es un proceso, no cohabitación

Las evidencias denuncian una cohabitación en marcha que no quieren alterar. Que nada ni nadie entorpezca el plan, a los culpables nunca les gustan ventanas abiertas. La transición se planifica, es un compromiso, no una pelea de gatos.

La despedida fue solo un memorándum seco de un jefe prepotente a un subalterno que se atrevió a pensar. ¡Qué daño hacen las juntas en esos diálogos con enemigos del conocimiento y libertad! Pareciera que, en la política venezolana del siglo XXI, pensar es un crimen y atreverse a contradecir o criticar un acto del caporal o comisario, es un pecado de honor. Y por eso, quien es intelectualmente superior a quienes le dan órdenes, no es bienvenido. Como diría Talleyrand: peor que un error es una estupidez.

No hay secretos en la vida, se va revelando ese socialismo endémico de Voluntad Popular, enfermizo por oculto, oscuro, disfrazado. No hay máscara que no termine por caer y dejar facciones crueles e hipócritas al descubierto. Muchos se preguntan si quienes pretenden sustituir la dictadura, no estaremos cambiando la bandera roja por una de varios colores, morado incluido.

La verdad de Calderón Berti

«Al inicio de ese proceso empecé a recibir información de malos manejos. Pedí información, hice lo que correspondía, ordené una auditoría. No soy juez, y estaban en cuenta en Caracas. Como funcionario le envié informe al presidente Juan Guaidó.

¿Se criticó su divulgación? No es mi estilo. Cuando digo algo, lo hago de frente. El hecho no es que se filtrara, sino que hubo manejo irregular de recursos. La prensa está para decirlo. ¿Por qué criticar que la información se sepa? Lo triste no es que se haya sabido, sino ocurrido.

Pero no fue solo el tema de Cúcuta. Cuando iniciaron los diálogos tuve mis reservas y manifesté a representantes del gobierno interino que los estaban engañando. Eso molestó mucho. Señalé lo indelicado e imprudente en el manejo con un vecino fundamental como Colombia, insólito que sobre los diálogos se haya enterado por la prensa».

Calderón se reveló a sí mismo como lo que es y ha sido en sesenta años de trabajo y experiencia: “No soy indisciplinado, lo que no soy es sumiso, por mucho poder que se ostente. Mi obligación con Venezuela y mi familia es decir lo que pienso. Prefiero equivocarme de buena fe y no haciendo cosas indebidas. Quise dar un ejemplo de lo que va a ser una Venezuela distinta. No puede haber en las empresas públicas rebatiñas y reparto partidista (el nombramiento de una incompetente nueva directiva partidista y no experta para una empresa de alta especialización como Monómeros). La gente debe estar por sus credenciales, honestidad y transparencia».

No crean que el estalinismo es solo patrimonio de partidos socialistas. Hay muchos así, intolerantes frente al disentimiento. Eso no es democrático.

A esos que han saqueado el país, los vamos a buscar para que paguen. No participé en la redacción del Estatuto para la Transición. Es ley de la República. Dice hay que cesar la usurpación, tener un gobierno de transición unitario y luego ir a elecciones. ¿Quién puede pensar que, con este régimen en el poder, y sin supervisión internacional puede haber sufragios libres? Mientras Maduro esté en el poder no puede haber votaciones independientes. Todos queremos elecciones limpias, con un Registro Electoral depurado, en las que la diáspora pueda votar.

Va a venir la transición y será muy importante, sin una transición bien hecha nunca habrá democracia en Venezuela.

Ruptura o continuidad por Luis Manuel Aguana – La Patilla – 5 de Octubre 2019

safe_image.jpg
Luego que la Asamblea Nacional oficializó la cohabitación con el régimen de Nicolás Maduro con la aprobación del Acuerdo del martes 1 de Octubre, el ex Embajador ante la ONU, Diego Arria, publicó en su cuenta de twitter el siguiente mensaje: “Esta realidad nos coloca a todos a escoger: Ruptura o continuidad” (ver https://twitter.com/Diego_Arria/statuses/1180212517672570881). Estoy seguro que el Dr. Arria estaba muy claro en la profundidad de la corta pero contundente expresión “Ruptura o Continuidad”. Pero de lo que estoy más seguro es que los venezolanos no han llegado a comprender todavía su profundo significado. Y lo digo no solo por el poco eco que recibió ese tuit, sino porque Arria lleva años diciendo lo mismo de los mismos actores, y todavía los venezolanos siguen dándose golpes con la misma pared, obteniendo los mismos resultados, Einstein dixit.

Durante las primarias del 2012, Diego Arria publica una cuña para el cierre de su campaña de precandidato presidencial con estas palabras: “Venezolanos, me siento obligado a hablarles con absoluta franqueza: tengo diferencias fundamentales con los que participan en el proceso de las primarias. Ellos piensan que es posible gobernar con los poderes secuestrados por el régimen. Yo no. Yo represento la ruptura. Es ahora o nunca. Vota por mí. En mis manos no se perderá la victoria.” (ver Diego Arria: La Ruptura, en https://youtu.be/W-y_9AfVoB0).

Pero la oposición venezolana no creyó en Arria ni en todos los que pensábamos en ese entonces que el régimen impediría un cambio, como en efecto lo logró, permaneciendo en el poder. Los venezolanos confiaron que Henrique Capriles defendería la victoria. No recordaré la triste expresión de Capriles de mandarnos a bailar salsa y permanecer en las casas “porque habría muertos”, cuando el pueblo le exigía defender los votos. Han pasado más de 7 larguísimos años de eso, con no solo mas muertos, sino con la hambruna y el éxodo que vinieron después. Si alguna lección debió aprenderse de aquel tiempo a esta parte es que no es posible tolerar al régimen, sino mucho menos gobernar con los poderes secuestrados por él, como lo dijo premonitoriamente Diego Arria en el año 2012.

¿Y quienes participaron en esas primarias que pensaban que era posible gobernar con los poderes secuestrados? ¡Sorpresa! Los mismos que aprobaron el acuerdo del 1ro de Octubre de 2019, donde se pretende establecer lo que acordaron en Barbados y continuaron en Caracas, y que va exactamente en la misma línea de cogobernar con los delincuentes que han destruido a Venezuela, a saber, entre otros: 1) Renuncia simultánea de Maduro y Guaidó a sus respectivos cargos de “Presidentes”; 2) Establecimiento de un Gobierno de Transición compartido con el régimen al 50%; 3) Incorporación de los diputados del PSUV a la Asamblea Nacional (que ya se cumplió), seguido del desmontaje de la Constituyente del régimen (que no ha ocurrido, ni creo que ocurra); 4) Acuerdo negociado de nuevos Rectores para el Consejo Nacional Electoral-CNE, que incluye una supuesta “depuración” del Registro Electoral como carnada atractiva para la población, en un intento de convencer a los venezolanos que el proceso será limpio.

Cuando ese Acuerdo de la Asamblea Nacional habla de Transición, ES DE ESA TRANSICION DE COGOBIERNO CON EL REGIMEN al que se refiere, no del Gobierno de Transición establecido en el mantra del 23 de Enero sin los delincuentes de Maduro. ¡Ojo con eso! Como me gustaría que Juan Guaidó desmintiera esto.

Es eso lo que se nos viene encima a los venezolanos. Y al ser ya un Acuerdo de la Asamblea Nacional, lo que cabe esperar entonces es elecciones. No les molestare de nuevo diciendo que la contra a esta barbaridad es convocar a una Consulta Popular Plebiscitaria porque ya lo he explicado en anteriores notas. Esta sería una propuesta que se puede aceptar o no. Lo que quiero significar es si los venezolanos seguiremos haciéndoles la comparsa a aquellos que siguen insistiendo en gobernar con criminales. Esa es mi preocupación.

Y el tema no se puede despachar con el lugar común de que la alternativa es una guerra civil o un golpe militar. No. La alternativa es si los venezolanos escogen o no la continuidad de esta basura gobernante o rompemos definitivamente con ella. Ruptura o Continuidad. Si decidimos seguir aceptando Acuerdos políticos con la tiranía o luchamos en contra de ella. Si nos agrupamos en torno a quienes quieren continuar cohabitando con el régimen o todos nos agrupamos en contra de quienes desean terminar con él. Así de simple.

Desde el año 2012 los venezolanos hemos venido dando tumbos porque no hubo nunca una conciencia clara de este problema. Diego Arria representaba, como lo dijo en esa cuña, la ruptura con esa realidad desde ese momento, y que se ha comprobado como nuestra realidad actual magnificada. Pocos venezolanos han sido tan claros en lo que iba a suceder en Venezuela como él. Ningún otro precandidato lo estableció tan claramente aún teniendo organizaciones políticas consolidadas que los respaldaban. Pero el discurso directo y verdadero de la experiencia no se vendió. Se prefirió la juventud y el “charming” de un candidato que doblo las patas a las primeras de cambio. Ese error de las primarias del 2012 lo hemos pagado y lo seguimos pagando muy caro los venezolanos.

Ahora de nuevo Venezuela se enfrenta como ayer a una realidad. ¿Qué haremos? ¿Dormiremos con los criminales en unas nuevas elecciones “para evitar más muertos”, Capriles dixit 2012? ¿O empezaremos a creer que habrá –todo lo contrario- muchísimos más muertos si permitimos que los criminales cogobiernen Venezuela? ¿En cuales liderazgos empezaremos a creer y seguir para salir definitivamente de la tiranía y recuperar la libertad? Yo no digo que eso será fácil y que se acabarán mañana nuestros graves problemas, pero les aseguro que será muchísimo mas difícil si lo hacemos con traidores y con gente que no haya demostrado que le habla claro al país. Por eso desde ahora me anoto, como me anoté en las primarias del 2012 por la Ruptura. Y creo que Venezuela deberá hacer en este momento lo mismo.

A %d blogueros les gusta esto: