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Los militares de Venezuela prefieren el acuerdo político pero pueden perder la paciencia por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 17 de Junio 2019

¿Qué es lo que sostiene a Maduro en el poder? No hay quien dé otra respuesta que no sea ésta, la Fuerza Armada. Cierto, pero qué hace que la Fuerza Armada se mantenga al lado de Nicolás Maduro, que lo respalde, que lo apoye. Un diputado de Venezuela, de los más destacados del espectro opositor, ofrece esta respuesta. Que los militares no quieren dar el golpe de Estado. No quieren esa vía. No quieren volver a esa fórmula. Les aterra verse en esta foto: la de la Junta Militar. Prefieren la salida política.
Los militares venezolanos prefieren la salida política a dar un golpe de Estado / Foto: FANB
Los militares venezolanos prefieren la salida política a dar un golpe de Estado / Foto: FANB

El parlamentario mira hacia atrás. Hacia la megaconspiración del 30 de abril. La que fracasó para echar a Maduro del poder. Algunos militares se inclinaban por la fórmula planteada desde el Tribunal Supremo de Justicia. Una sentencia que dictara el cese de funciones de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente y de allí en adelante se desencadenaban los eventos que terminarían con Maduro fuera del país. Pero todo terminó mal. Y porque terminó mal, ahora tienen el antecedente de lo que no se debe hacer.

Señala el diputado que la Fuerza Armada prefiere la salida política. La negociación. Y esto Cuba lo sabe. Y esto explica por qué Cuba aparece hoy en casi todos los esfuerzos porque se logre un acuerdo. Cuba interpreta que si no se llega a un pacto político, los militares pueden perder la paciencia. Hay condiciones para que la pierdan.

El diputado señala. La clave está en el discurso del general Vladimir Padrino López. Es verdad que Cuba actuó. Es verdad que Rusia actuó. Es verdad que los rusos le dieron garantías a Maduro. Y que el intermediario del mensaje ruso fue Padrino López, el factor de Moscú dentro del poder que controla a Venezuela. Pero eso no fue lo determinante. Rusia son palabras y promesas. Y la Fuerza Armada posee lo concreto, las armas, el Ejército, “los hierros”, los componentes. Lo que hizo reflexionar a Padrino López y al resto de los militares fue la puesta en escena de la operación. Fue el desarrollo de los acontecimientos. Padrino López calificó aquello de muchachada. Y lo repitió varias veces. Una muchachada es algo que no es serio. Es una aventura. Y tiene que ver con Juan Guaidó. Y tiene que ver con Leopoldo López. Por la forma como aparecieron y actuaron.

La expresión del general, que también es ministro de la Defensa, es un mensaje directo a Guaidó y a López. Esto señala el diputado: Padrino López les está diciendo que no son confiables. El régimen siempre ha visto a Guaidó como un muchacho, y así lo considera y se ha referido sobre él, Nicolás Maduro.

Señala el diputado que la Fuerza Armada prefiere la salida política. La negociación. Y esto Cuba lo sabe. Y esto explica por qué Cuba aparece hoy en casi todos los esfuerzos porque se logre un acuerdo. Cuba interpreta que si no se llega a un pacto político, los militares pueden perder la paciencia. Hay condiciones para que la pierdan.

Por ello, señala el diputado, la Fuerza Armada está forzando una salida política, y de allí que se asegure que los militares le solicitaron a Maduro que negocie. La Fuerza Armada, puntualiza, apoya la negociación que comenzó en Noruega y apoya lo que esta semana se dio en Estocolmo. Todo eso, antes que el golpe. No quieren la palabra junta militar. No quieren esa foto.

Maduro le regaló dos nuevos yacimientos de gas a Rusia por Sabrina Martín – Panampost – 13 de Junio 2019

El consorcio estatal Rosneft tendrá 100% de ambos proyectos gasíferos en Venezuela y la opción de exportar todo el gas extraído en los dos yacimientos.

A pesar de que Donald Trump ha pedido a Putin que retire sus tropas de Venezuela y que deje de apoyar al régimen de Nicolás Maduro, el país europeo ha hecho caso omiso y por el contrario mantiene su apoyo a la dictadura. (Kremlin)

Nicolás Maduro le regaló dos nuevos yacimientos de gas a Rusia, otorgándole el 100% del proyecto y todos los derechos del gas explotado; con ello Vladimir Putin reta al gobierno de Estados Unidos y refuerza su estadía en el país suramericano.

A pesar de que Donald Trump ha pedido a Putin que retire sus tropas de Venezuela y que deje de apoyar al régimen de Nicolás Maduro, el país europeo ha hecho caso omiso y por el contrario mantiene su apoyo a la dictadura.

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Maibort Petit@maibortpetit

Vladimir Putin aprobó los planes de la petrolera estatal Rosneft para explotar dos yacimientos de gas en Venezuela.

Como parte del acuerdo, el consorcio ruso no abastecerá al país sino que exportará todo lo extraído – https://buff.ly/2Rfi7Cw 

Este jueves 13 de junio, Vladimir Putin aprobó los planes del consorcio estatal Rosneft de explotar dos nuevos yacimientos de gas donde poseerá 100% de dicho proyecto y la opción de exportar todo el gas extraído en ambos yacimientos.

Se trata de los yacimientos de Patao y Mejillones, situados al norte de la península de Paria y que se enmarcan en el Proyecto Mariscal Sucre.

La petrolera rusa ya participa como socio minoritario en varios proyectos conjuntos de producción de petróleo en Venezuela, como Petrovictoria, Petromonagas y Petromiranda, en la faja petrolífera del Orinoco, así como Boquerón y Petroperijá, en el estado de Zulia.

En marzo Nicolás Maduro decidió trasladar la oficina de Petróleos de Venezuela de Lisboa a Moscú para reforzar la asociación estratégica entre ambos países.

Además, este mismo jueves, la usurpadora Cancillería de Maduro anunció la pronta visita de Nicolás Maduro a Moscú.

Rusia se ha convertido en uno de los mayores aliados de Maduro, pues le provee de armamento, tecnología y otros recursos.

Trump cede ante Rusia

Un artículo publicado por el diario ABC de España revela que Donald Trump ha flexibilizado su posición de presionar a Rusia en relación con Venezuela, a tal punto que sugiere que ha dejado de ser una amenaza ante Estados Unidos.

«En las conversaciones directas mantenidas entre la Casa Blanca y el Kremlin, así como en los contactos entre el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, la Administración Trump podría ya haber cedido a alguna exigencia de Moscú respeto a la presión estadounidense en el «extranjero próximo» de Rusia a cambio de la aceptación de Vladimir Putin de que haya nuevas elecciones presidenciales en Venezuela. La necesidad de una salida negociada se está abriendo paso habida cuenta de que ni (Juan) Guaidó -presidente interino de Venezuela- ha podido acabar con Maduro, ni Maduro con Guaidó», reza el artículo escrito por Emili J. Blasco.

Analistas internacionales aseguran que Rusia sigue respaldando a Maduro no solo para aumentar su presencia en América Latina e incomodar a Estados Unidos, sino también porque Venezuela le ha otorgado millonarias concesiones en materia financiera.

La petrolera rusa Rosneft ha canalizado más de 17 000 millones de dólares en préstamos al régimen chavista durante la última década. Lo anterior mientras que la empresa europea ganó tres millones de toneladas de petróleo en 2017 de sus operaciones en Venezuela. En general, Rusia ha invertido en muchas industrias venezolanas, desde banca hasta ensamblaje de autobuses. Al mismo tiempo, Venezuela ha sido uno de los mayores compradores de armas rusas entre los países latinoamericanos.

Debido a estas deudas y otros lazos económicos, Putin ha respaldado a Maduro, pues podría pensar que si el presidente (e) Juan Guaidó, asume el poder, los que apoyaron a Maduro probablemente serán expulsados, y el acceso privilegiado de Rusia a los campos petroleros de Venezuela sería revocado.

Trump fracasará ante Putin si Maduro sobrevive en el poder por Pedro Benítez – ALnavío – 7 de Junio 2019

Es en su propia falta de cálculo y no en la unidad opositora venezolana donde Donald Trump y su equipo de política exterior encontrarán la auténtica causa de su (por ahora) fracaso ante Nicolás Maduro y Vladimir Putin.
Que Maduro sobreviva en el poder con el apoyo de Putin sería un fracaso para Trump / Foto: WC
Que Maduro sobreviva en el poder con el apoyo de Putin sería un fracaso para Trump / Foto: WC

Cuando hace casi 30 años se derrumbó el Muro de Berlín, el entonces presidente de los Estados UnidosGeorge H. W. Bush, conminó a sus asesores a no celebrar el acontecimiento.

Bush padre (un exjefe de la CIA) optó por dejar que el desmoronamiento del campo socialista fluyera por su cuenta sin perturbación del enemigo ideológico, pese a que para el bloque occidental encabezado por Estados Unidos ese era un triunfo gigantesco. La idea era no dar excusas a las fuerzas que se oponían al cambio dentro de los respectivos regímenes socialistas.

Esa prudente modestia no es la que en los casos de Venezuela y Cuba ha aplicado Administración de Donald Trump en lo que va de año. Por el contrario, constantemente han dado como un hecho (y presentado como un gran triunfo) la inminente caída de Nicolás Maduro.

Hay un hecho que Estados Unidos como potencia no podrá evadir: que Maduro sobreviva en el poder con el apoyo de Vladimir Putin es un fracaso de su política exterior y el aviso de uno de los peligros para la democracia en el mundo entero que reserva el futuro inmediato.

Con respecto a Venezuela, hasta ahora, la estrategia general del presidente Trump, sus asesores y aliados en el Senado no ha sido acertada. En al menos dos ocasiones, una previa al 23 de febrero y otra anterior al 30 de mayo pasados, pronosticaron la inminente salida de Maduro del despacho presidencial de Miraflores. Lo cierto es que lo hicieron con razones de peso: los militares venezolanos (la clave del cambio) estaban dispuestos a retirarle el apoyo Maduro, y en la Casa Blanca lo sabían. Por lo tanto, en Washingtonno es que erraron el vaticinio, se equivocaron en la estrategia.

Porque los altos mandos militares venezolanos de hoy, que en su mayoría le deben sus respectivas carreras al expresidente Hugo Chávez, o tuvieron algún tipo de relación personal o influencia de su parte, o simplemente no se fían de la oposición antichavista. Ciertamente no desean que Maduro siga en el poder, pero eso no significa que estén dispuestos trasladar automáticamente su lealtad al presidente encargado por la Asamblea NacionalJuan Guaidó.

Las evidencias que indican un quiebre del respaldo por parte del aparato militar y de los servicios de la policía política a Maduro son abrumadoras. Los oficiales le responsabilizan por el desastre total de Venezuela y comparten el descontento del resto de la población.

Pero la Fuerza Armada Nacional (FAN) ha demostrado la determinación de mantenerse unida, de no enfrentarse entre sí y actuar como corporación, bajo el liderazgo del general Vladimir Padrino López, ministro de la Defensa desde 2014.

No obstante, la política desde Washington lo que ha hecho en lo que va de año es promover la cohesión del chavismo militar y político en torno a Maduro, y no lo contrario. Ese es el fondo del asunto.Putin se ha empleado a fondo para sostener a Maduro / Foto: Kremlin

Ningún jefe militar venezolano quiere aparecer ante sus compañeros de armas, por ejemplo, como obedeciendo la orden de un senador de los Estados Unidos.

La excepción han sido las declaraciones públicas del asesor especial de la Casa Blanca para Venezuela, Elliott Abrams, quien ha demostrado conocimiento de la realidad venezolana y de los matices dentro del régimen chavista. Sin embargo, su posición no aparece acompañada por la del secretario de Estado, Mike Pompeo, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton.

Las declaraciones de Pompeo (filtradas por The Washington Post CNN) sugiriendo como un obstáculo para el cambio en Venezuela lo difícil de mantener unida a la oposición venezolana apuntan el tiro al blanco equivocado.

Porque la Casa Blanca bien podría lavarse las manos con el tema venezolano, después de todo no ha resultado una victoria tan fácil como creyó Trump en algún momento, y concentrarse en pelearse con México sobre asuntos como los aranceles y la inmigración, de cara a la campaña de reelección de Trump el próximo año.

Pero hay un hecho que Estados Unidos como potencia no podrá evadir: que Maduro sobreviva en el poder con el apoyo (nada más y nada menos) de Vladimir Putin es un fracaso de su política exterior y el aviso de uno de los peligros para la democracia en el mundo entero que reserva el futuro inmediato.

En el caso Venezuela es la tercera vez que Putin desafía a Estados Unidos en el mundo y que ese país retrocedería. Ya lo hizo en Ucrania y Siria (en este último salvando a otro dictador).

Hoy se sabe que Rusia con 10 veces menos recursos que Estados Unidos y desde las antípodas se ha empleado a fondo para sostener a Maduro.

Maduro saldrá por razones internas

La respuesta a esos desafíos del amo del Kremlin, tanto de la Administración de Barack Obama como de la actual, ha sido la de un esquema de apaciguamiento en algo parecido al que ingleses y franceses ensayaron con Adolf Hitler a finales de los años 30 del siglo pasado.

Porque es a Estados Unidos, la potencia que tiene la capacidad militar y económica de enfrentar a Rusia, a la que se puede señalar de apaciguamiento y no a la desarmada oposición venezolana, perseguida, encarcelada y exiliada.

Maduro va a salir del poder en Venezuela por razones fundamentalmente internas y no por presiones externas que, como la historia ha enseñado varias veces, si no van bien dirigidas terminan siendo contraproducentes.

Es allí, y no atribuyéndolo a la falta de unidad opositora venezolana, donde Washington encontrará la auténtica causa de su (por ahora) fracaso.

Después de todo, pocas veces el campo democrático venezolano ha estado tan cohesionado detrás de un líder y de su política, como lo ha estado desde enero con Juan Guaidó.

Eso no significa que dentro de las variopintas fuerzas que se oponen a Maduro exista unanimidad. Ni que las aspiraciones y ambiciones personales estén archivadas. Y ciertamente no faltan los pequeños pero ruidosos grupos de francotiradores dedicados a desprestigiar la línea mayoritaria del bloque opositor a Maduro. Pero esa no es, a fin de cuentas, la cuestión central.

Maduro va a salir del poder en Venezuela por razones fundamentalmente internas y no por presiones externas que, como la historia ha enseñado varias veces, si no van bien dirigidas terminan siendo contraproducentes.

Acuerdos con Rusia serían revocados por un nuevo gobierno (II) porHernán Lugo Galicia – Hispano Post – 5 de Junio 2019

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Desde 2001 hasta la fecha, funcionarios y militares rusos han estado en el país sureño para formar a pilotos, pero también para instalar equipos misilisticos.

Vladimir Putin recibió, por primera vez a Hugo Chávez Frías, en mayo de 2001, y firmaron varios convenios de cooperación bilateral, entre ellos un programa de intercambio cultural, educativo, científico y deportivo y emitieron una declaración conjunta.

Aquel acto implicó una alianza política, ideológica y que Venezuela se convirtiera en un espacio geopolítica adverso a los Estados Unidos y, por ende, hoy en una disputa entre las dos naciones donde se enfrentan dos bandos: Por un lado, Nicolás Maduro que se proclamó ganador de unas elecciones calificadas de fraudulentas; y, por el otro, la Asamblea Nacional, que declaró un vacío de poder y que obligó a su presidente, Juan Guaidó, asumir la Presidencia de manera interina.

Venezuela es hoy el segundo socio comercial de Rusia en América Latina y Maduro el aliado de Putín para enfrentar a EEUU.

En esta II entrega de la serie “Lo que esconden los convenios estratégicos” detallaremos el acuerdo con los rusos, cuya presencia en Venezuela se ha reducido en las últimas semanas, según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “La mayoría se fue”, dijo el mandatario norteamericano, al citar a fuentes de la administración de Putín.

Encadenados a Rusia

Dentro del plan Putin-Chávez para cristalizar la alianza, a fin de 2001, estuvo en Caracas, el Jefe de Gobierno de la Federación de Rusia, Mijail Kasiyanov, y se creó la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN), entre Rusia y Venezuela, bajo la dirección de los vicepresidentes de ambos países.

El contralmirante Carlos Molina Tamayo quien fuera director de Armamento de la FAN entre 1997 y 2000, por ende, tuvo acceso a las experticias que les hicieron a los fusiles AK-47, Ak-103 y AK-104, modernizados por Rusia para venderlos en otros mercados, distinto a la extinta URSS. “La  licitación no se hizo; fue una compra a dedo que hizo Chávez. Escogió un fusil de un calibre que no tenía la FANB. En 2005, se compraron 100.000 fusiles y se planeó fabricar otros 100.000 que fracasó porque se robaron los recursos en Rusia y en Venezuela y solo hay un enjuiciado en Moscú”, señaló Molina Tamayo, exiliado en España, por las discrepancias con Chávez y Maduro.

En 2009, el mandatario fallecido mostró los misiles en un acto, en el cual, los soldados marcharon con decenas de MANPADS. “No queremos guerra”, expresó. (http://www.institutodeestrategia.com/articulo/politica/venezuela-posee-sistema-defensa-mas-poderoso/20171115125045008128.html).

Un año antes, en noviembre y diciembre de 2008, los rusos y venezolanos intervinieron en maniobras militares entre las naves de la Armada Rusa que arribaron al Mar Caribe.

En el caso de los Sukhoys, Molina Tamayo registra una realidad: Los pilotos desertaron.

En 2010, Chávez visitó a Rusia y consiguió un préstamos de 4.000 mil millones de dólares para armas, por orden de Putin.

“El acceso a la información de los acuerdos ha sido difícil, obstaculizada. Los documentos fueron secuestrados por los anteriores diputados que tuvieron en 2006 y que eran dirigentes del PSUV, partido de gobierno de Chávez y Maduro. No pasaron por la Asamblea Nacional para su aprobación, como ordena la Constitución”, advirtió el diputado y miembro de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional, Eliézer Sirit.

Sirit indicó que el gobierno alega que eran tratados entre Estados, pero aseguró: “Hay que revisar esas decisiones y aquellos contratos sin autorización del Parlamento, cada uno son proclives a ser desconocidos, una vez que se instaure la democracia en Venezuela. El nuevo gobierno y el Parlamento deben desconocerlos”.

Los convenios tratan sobre la compra de equipos militares, como aviones Sukhoi (24 del modelo Suk-30), armas Ak-103 y helicópteros; la transferencia de tecnología, a través de la instalación de una fábrica de armas en Aragua. Sin embargo, a petición de Nicolás Maduro ahora tienen presencia en 6 guarniciones militares venezolanas.

En Acarigua, Portuguesa, están en el Centro de Mantenimiento de Helicópteros Rusos (Cavim-Cemareh), aeronaves tipo MI-17V/5, MI-172VIP, MI-26T2, MI-35M2, MI-172 y MI-28N, según el contrato, firmado en 2006 por las partes.

Desde marzo de 2019, operan en el Centro de Simulación de Vuelos de Helicópteros Rusos General de Brigada Oscar José Martínez Mora en el campo aéreo Coronel Joaquín Veroes, en San Felipe, Yaracuy, indica el acuerdo.

En los próximos meses, tendrán oficinas en el Centro de Vuelo Simulado Sistema Caza Su-30MK2, en la Base Aérea Teniente Luis del Valle García, en Barcelona, Anzoátegui, sede del Grupo Aéreo de Caza Nº 13 y de las aeronaves Sukhoi Su-30MK2. En 2010, se recibieron los primeros K-8W de un lote de 40 contratadas.

Los rusos supervisan la construcción de la fábrica de fusiles AK-103 y AK-104 en Cavim, Aragua, que no se concretó antes porque entre febrero de 2010 y junio de 2011 se perdieron más de 1.000 millones de rublos (14,7 millones de dólares). “Esa fábrica debió estar lista hace más de una década”, recordó Rocío San Miguel, de la ong Control Ciudadano.

En marzo y abril de 2019, los europeos calibraron el Sistema de Defensa S-300VM Antey 2500; uno en el Grupo Misilistico de Defensa Antiaérea 293 “Comandante Hugo Chávez”, en la Base Capitán Manuel Ríos (El Sombrero, Guárico); y el otro, en Fuerte Paramacay, en Carabobo. Se trata del I Complejo Móvil de Mantenimiento y Reparación de Sistemas Blindados y de Artillería de Campaña de Fabricación Rusa, de la empresa estatal rusa Rosoboronoexport.

Venta de misiles

Los rusos han vendido, adicionalmente, al régimen chavista bases o misiles antiaéreos. 5000 armas tierra-aire fabricadas en Rusia.

El 14 de marzo de 2015, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, mostró un sistema de defensa aérea portátil 9K38 Igla, un MANPADS de producción rusa, que compró Chávez 7 años antes.

En total, 5000 misiles, armas tierra-aire MANPADS, similares a los misiles Stinger de Estados Unidos, lo que genera preocupación en la región y en Washington porque, al principio, se ignoraba su paradero o que terminara en manos de la guerrilla colombiana. “Es el mayor acopio de su tipo en América Latina”, alertaron militares estadounidenses en esa oportunidad.

http://www.fav-club.com/2016/11/26/el-sistema-antiaereo-antimisil-9k81m-s-300vm-antey-2500-venezolano/

El 20 de septiembre de 2015, Nicolás Maduro anunció la negociación con Rusia para la compra de 12 nuevos aviones Sukhoi, a propósito del reciente accidente que tuvo una de estas aeronaves en la zona fronteriza de Elorza, en el estado Apure. Cada aeronave cuesta 42 millones de dólares.

En cumplimiento de los acuerdos, el 7 de agosto de 2017, una delegación de militares rusos estuvo en la Zona de Defensa Integral -41 Capital, en Caracas, para verificar el Sistema de Defensa Antiaéreo Antey 2500, instalado en Venezuela, y proceder al mantenimiento, revela el radiograma de la Zodi-41-Capital, de fecha 5 de agosto de 2017, No. 52-0333-00000-900-2882, firmada por el general Fabio Zavarse Pabón, dirigida a los comandantes de la Guardia Nacional (CZGNB-43) y de la Policía Nacional (PNB).

Entre agosto y noviembre cuando se efectuaron los Ejercicios Soberanía 2017, los rusos permanecieron en Venezuela. Por ello, asistieron cuando el Sistema de Defensa Antey 2500 se desplegó, por todo el país, entre el 20 y 25 de agosto, según informes del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional (CEOFANB).

Los venezolanos pudieron ver 6 vehículos militares de gran envergadura en la entrada del puente sobre el Lago de Maracaibo, Zulia, el 24 de agosto de 2017. Dos de ellos, lanzamisiles de largo alcance. El equipo aéreo Pechora M-2 puede derribar aviones de guerra furtivos y misiles de crucero. El Pechora es una versión actualizada y móvil de los sistemas S-125 rusos.

El 22 de agosto de 2017, Maduro dijo que construye “una fortaleza’ militar junto a Rusia”: “Tenemos el apoyo pleno, total, absoluto de Moscú y, por ello, Venezuela apoya a Rusia en todos los escenarios internacionales. Vladimir Putin es el principal líder del mundo (…) un líder ecuánime, de paz. En Estados Unidos hay una rusofobia y una ‘Putinfobia’”, afirmó Maduro.

Luego, el 23 de marzo de 2019 vino un grupo de 200 militares en dos aviones que entraron por Maiquetía, estado Vargas. “La mayoría está en Bolívar, donde Maduro les ha entregado las empresas básicas”, denunció el diputado Américo D´Grazzia, hoy asilado en la embajada de Italia, debido a las amenazas del chavismo en su contra.

Leyenda Foto Destacada:

Sukhoi Su-30.  Caza de superioridad aérea, de combate bimotor y biplaza desarrollado por la compañía rusa Sukhoi.  Alcance: 1,864 mi. Longitud: 72 ft. Peso: 39,020 lb. Coste unitario: 33–45 millones de US$. Número De Asientos: 2. Tipo de motor: Saturn AL-31.

¿Qué es el “modelo sirio” que aplica Rusia en el país latinoamericano y por qué está dando resultado? por Lioman Lima – BBC News – 24 de Mayo 2019

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El presidente sirio ha asegurado que lo que ocurre en Venezuela es “similar” a lo que sucede en Siria.

Las dos grandes potencias militares del mundo tensan pulsos por Venezuela.

La nación latinoamericana es desde hace meses un nuevo motivo de disputas entre Estados Unidos y Rusia.

Tras el el último y fallido intento del líder opositor Juan Guaidó por lograr que los militares se unieran a su causa, ambas naciones reforzaron su retórica y se acusaron duramente de interferir en la crisis interna del país sudamericano.

Y no es la primera vez que Washington y Moscú miden fuerzas por un cambio de gobierno en otros países.

Pero, de momento, los esfuerzos de la Casa Blanca por propiciar la caída de Maduro no han sido efectivos.

Guaidó ha mencionado que el parlamento -considerado en desacato por las autoridades judiciales de Venezuela- podría considerar la cooperación internacional “en materia militar”; en tanto el presidente Nicolás Maduro asegura que una intervención a su país solo busca apoderarse del petróleo.

Mientras tanto, dos pesos pesados de la política estadounidense, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton y el secretario de Estado, Mike Pompeo, han asegurado sostenidamente que uno de los principales factores que ha mantenido a Maduro en el poder ha sido el apoyo sostenido de Rusia.

De hecho Pompeo se reunió hace poco en Sochi con el canciller ruso, Serguei Lavrov, y con el presidente Vladimir Putin para discutir, entre otros asuntos, la situación en Venezuela.

Y es que, por meses, el Kremlin no solo ha defendido a Maduro de sanciones o condenas en el Consejo de Seguridad de la ONU, sino que también ha enviado aviones y asesores militares, además de que ha lanzado advertencias de las graves consecuencias de una hipotética intervención armada en la nación latinoamericana.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y Vladimir Putin, presidente de Rusia. Maduro ha encontrado en el presidente ruso, Vladimir Putin, un aliado clave.

Para muchos expertos, la posición de Rusia hacia Venezuela se asemeja, salvando las diferencias y los contextos, a un modelo político conocido.

Un patrón que ya le resultó exitoso a Putin en el otro lado del mundo y que algunos expertos definen como el “modelo sirio”.

¿Qué es el “modelo sirio”?

Según explica a BBC Mundo James Dobbins, analista en Diplomacia y Seguridad de la RAND Corporation, un think thank que asesora a las fuerzas armadas de EE.UU., el “modelo sirio” es básicamente la política que siguió Putin en Siria para mantener a Bashar al Asad en el poder.

“En pocas palabras, que la amenaza de un despliegue militar y una estrategia diplomática de presión y confrontación sirven para mantener a flote a un gobierno aliado”, señala.

Según Dobbins, fue una lección que Rusia aprendió de Libia.

En 2011, tras la represión a los levantamientos de la llamada Primavera Árabe, la intervención de una coalición liderada por la OTAN precipitó la caída de Muammar Gadafi, que murió a manos de una turba poco después.

“Gadafi era un aliado de Rusia desde los tiempos de la Unión Soviética, pero Moscú no intervino para salvarlo”, asegura Dobbins.

putin y gadafiPutin fue aliado del gobierno de Gadafi.

Según el analista, lo que sucedió en el país africano fue una enseñanza para Putin: si Rusia no actuaba, Washington podría seguir cambiando gobiernos aliados de Moscú.

¿Y qué tiene que ver eso con Siria?

En 2011, la Primavera Árabe llegó también a Siria y lo que empezó como una protesta en demanda de cambios políticos pronto escaló a una guerra civil que sigue dando muertos casi ocho años después.

El conflicto pasó pronto a convertirse en una conflagración con participación internacional, cuando Estados Unidos, Turquía, Emiratos Árabes e incluso Irán se sumaron para apoyar alguna de las partes.

La guerra se extendió y, para 2015, la presidencia de Al Asad pendía de un hilo.

Fue ahí cuando el Kremlin tomó cartas en el asunto.

¿Qué hizo Rusia en Siria?

“Después del otoño de 2015, Rusia inició en Siria una importante operación militar con activos aéreos, terrestres y marítimos”, recuerda a BBC Mundo Matthew Rojansky, director del Instituto Kennan del Wilson Center, un centro de estudioscon sede en Estados Unidos.

De acuerdo con el experto, Siria se convirtió en el teatro principal para las operaciones de combate de las fuerzas armadas rusas, así como para su más importante “centro de entrenamiento” en el mundo.

Desde que las fuerzas rusas llegaron a suelo sirio, EE.UU. tuvo que comenzar a implementar una estrategia que no había practicado antes: notificar a los mandos militares de Moscú sobre sus operaciones de ataque.

siriaLa guerra ha dejado provincias enteras de Siria devastadas.

Una agresión contra un militar ruso podría hacer que el conflicto tomara una dimensión mucho mayor.

Según Rojansky, la efectividad de la estrategia de confrontación en Siria dejó claro a los altos mandos rusos que podría ser efectiva también en otros lugares.

Al igual que la estrategia diplomática en los foros internacionales… y las amenazas sobre una escalada en el conflicto armado.

¿Y cómo afecta a Venezuela?

En medio de las crecientes tensiones con Estados Unidos y los llamados de la Casa Blanca para que Maduro abandone el poder, Rusia envió a Caracas dos aviones con equipos militares y altos mandos que supuestamente trabajarían en tareas de entrenamiento.

Y desde hace meses, Rusia ha amenazado con “consecuencias devastadoras para la región y para la seguridad mundial” si ocurre una intervención de EE.UU. en Venezuela.

Sin embargo, han sido solo amenazas y el despliegue militar fue de solo dos aviones y unos 100 militares, lo que no es casi nada comparado con el despliegue ruso en Siria.

No obstante, según los expertos, se trata de un gesto simbólico.

Un avión con bandera rusa en el aeropuerto internacional de Caracas en marzo.
Un avión con bandera rusa, visto en marzo en el aeropuerto internacional Maiquetía, a las afueras de Caracas.

“La presencia de estos militares rusos -se ha dicho que algunos son altos mandos- es una amenaza en sí misma”, explicó en una reciente entrevista con BBC Mundo Vladimir Rouvinski, profesor de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad ICESI de Cali, Colombia.

“Estados Unidos sabe que si ataca Venezuela y algo les pasa a estos militares, esto significaría que Rusia entra automáticamente en guerra”, añade.

¿Hay riesgo de guerra en Venezuela?

Las posibilidad de que en Venezuela estalle un conflicto armado es algo que no se puede descartar por completo, pero los expertos consultados por BBC Mundo son escépticos al respecto.

Famil Ismalov, jefe del servicio ruso de la BBC, señala tres motivos fundamentales:

  • el ejército ruso no tiene recursos ni capacidad para extender sus líneas de combate hasta el otro lado del mundo y ya se mueve en al menos otras dos guerras: Siria y Ucrania, que están en su zona de operaciones.
  • los países vecinos de Venezuela (incluido EE.UU.), aunque son en su mayoría partidarios de la oposición, “no participan activamente en el terreno”, como sucede en Siria.
  • “A pesar de los US$17.000 millones invertidos en Venezuela, Rusia no arriesgaría sus intereses globales por una confrontación directa con Estados Unidos en su “patio trasero”.

¿Entonces de qué sirve el “modelo sirio” en Venezuela?

Rojansky considera que la estrategia es una carta de Rusia para mostrar su oposición a Estados Unidos.

“Rusia se opone a todos los casos en que Estados Unidos ha apoyado lo que Moscú considera operaciones de ‘cambio de régimen’ en todo el mundo, desde el espacio postsoviético hasta América Latina”, señala.

“Un régimen criminal sólo saldrá del poder ante la amenaza creíble del uso de la fuerza”

Según el experto, Moscú teme que Washington intente lo mismo en Rusia, por lo que hacer retroceder a EE.UU. en Venezuela es una manera para el Kremlin mostrar que también es apto para el juego en el hemisferio occidental.

Ismalov coincide en ese punto: “La presencia militar rusa en Venezuela es un pretexto para que tengan en cuenta a Moscú cuando el tema se discute a nivel internacional”.

“Como pasa con también con Siria: cualquier discusión sobre lo que pase en su futuro, tendrá también que pasar por Moscú”, asegura Dobbins.

Línea

¿Está negociando Maduro su salida de Venezuela? por German Gorraiz López – Kaosenlared – 24 de Mayo 2019

Trump y Putin mantuvieron una larga conversación telefónica en la que se habrían sentado las bases para posteriores acuerdos relativos a Venezuela, Siria y Ucrania dentro de la nueva dinámica acción-reacción propia de escenarios de Guerra Fría 2.0.

Trump y Putin mantuvieron una larga conversación telefónica en la que se habrían sentado las bases para posteriores acuerdos relativos a Venezuela, Siria y Ucrania dentro de la nueva dinámica acción-reacción propia de escenarios de Guerra Fría 2.0.

¿Está negociando Maduro su salida de Venezuela?

El acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), sería un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU (cuyo objetivo inequívoco sería secar las fuentes energéticas de China), por lo es perentorio para EEUU la defenestración de Maduro. Así, tras una sistemática e intensa campaña desestabilizadora basada en el desabastecimiento selectivos de artículos de primera necesidad, la obscena especulación, la amplificación en los medios de la creciente inseguridad ciudadana, la toma de las calles por la oposición y la aplicación de sanciones al crudo venezolano para provocar el default o cese de pagos, estaríamos asistiendo a la fase final de la trama para lograr la defenestración de Maduro para lo que se antoja inevitable el visto bueno de Putin. En consecuencia, Trump y Putin mantuvieron una larga conversación telefónica en la que Putin habría confirmado a Trump su voluntad inequívoca de “no respaldar militarmente a Maduro” , por lo que tras el exilio a Cuba de Maduro y la cúpula militar, asistiremos a la conformación de un Gobierno de Transición integrado por figuras neutrales de la oposición y del chavismo que deberá preparar las Elecciones Presidenciales para el próximo otoño.

¿Podrá esquivar Cuba la asfixia energética?

Donald Trump habría adoptado como leit motiv de su Presidencia eliminar todo vestigio del legado obamaniano. Así, tras el intento de finiquitar el Obamacare, el anuncio de revisión del Tratado NAFTA y la retirada de EEUU del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, el siguiente paso será intentar deshacer los avances diplomáticos y comerciales alcanzados con Cuba bajo el mandato de Barack Obama fruto de la extenuante presión de los destacados representantes cubano-americanos Marco Rubio y Mario Díaz-Balart. Además, la renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla atentarían contra el vigente sistema financiero y político internacional y podrían suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 50.000 millones de $, abocando al régimen cubano a la asfixia económica que se verá agudizado con la asfixia energética tras la actual ofensiva de EEUU para finiquitar a Petrocaribe.

Petrocaribe fue creado en 2005 por iniciativa de Chávez con el objetivo de suministrar combustibles a los países miembros en condiciones ventajosas de pago, como créditos blandos y bajas tasas de interés y estaba integrado por 18 países (incluidos Honduras, Guatemala, Cuba, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Belice y una decena de islas del Caribe). En sus comienzos, Venezuela exportaba 100.000 barriles diarios a los países del bloque que generaban una factura de 4.000 millones de dólares, de la cual una parte se pagaba en “efectivo” y el resto estaba subsidiado pero la nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas al depender en exclusiva de la venezolana Petrocaribe para su abastecimiento energético.

Así, Mike Pence, anunció la implementación de nuevas medidas contra dos compañías que transportan el crudo venezolano hasta Cuba así como contra los 34 buques que utiliza PDVSA para tal cometido aunado con un posible bloqueo naval con el objetivo confeso de provocar la “asfixia energética de Cuba” mediante la amputación del cordón umbilical que unen Venezuela y Cuba, pues en la actualidad tan sólo Cuba estaría recibiendo cerca de 30.000 barriles diarios del crudo venezolano que pagaría mediante servicios médicos y asesores de inteligencia y en el supuesto de persistir el bloqueo naval de EE.UU. al crudo venezolano la Isla se vería abocada a una asfixia energética de resultados imprevisibles, por lo que agentes del G2 (la  Inteligencia cubana), habrían tomado como rehén al propio Maduro y estaría negociando con EEUU la salida de Maduro hacia Cuba a cambio de suspender el bloqueo energético a la Isla, quedando Diosdado Cabello y el resto de la cúpula chavista abandonados a su suerte.

Los factores de poder que sostienen a Maduro lo obligan a negociar con Guaidó por Pedro Benítez – ALnavío – 21 de Mayo 2019

La policía política de Nicolás Maduro arremete contra los diputados de la Asamblea Nacional. Secuestra al primer vicepresidente del Parlamento y el ala radical del chavismo asegura que arrasará a los opositores. Pese a todo eso Maduro acepta (y casi ruega) sentarse a negociar con sus adversarios. Detrás de esto no hay ninguna estrategia, hay una realidad: los factores de poder que dentro y fuera de Venezuela lo sustentan quieren una negociación. Maduro va a ella en contra de sus deseos. Es más una muestra de debilidad que de fortaleza. China, Rusia y la propia FANB le están torciendo el brazo.
El apoyo militar de Rusia a Maduro es más propagandístico que otra cosa / Foto: Kremlin
El apoyo militar de Rusia a Maduro es más propagandístico que otra cosa / Foto: Kremlin

El pasado 30 de abril, pocas horas después que el presidente encargado por la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y el dirigente del partido Voluntad PopularLeopoldo López, desafiaran el apoyo militar a Nicolás Maduro en Caracas, el periodista Vladimir Villegas entrevistaba en la televisora de señal abierta Globovisión al embajador de Rusia en Venezuela, Vladimir Zaemskiy.

A la pregunta de qué medio veía su gobierno para resolver la situación en Venezuela, el diplomático ruso contestó directamente: “La solución a la crisis venezolana tiene que ser buscada a través de las negociaciones”.

Ricardo Merlo, viceministro de Relaciones Exteriores de Italia:

“A Juan Guaidó, a Henrique Capriles y a otros dirigentes de la oposición los vi dispuestos a encarar una apertura democrática, inclusive aceptando la renovación del Parlamento. Pero a Maduro lo vi con muchas dudas de poder llegar a elecciones libres”. Clarín

Esto lo afirma el representante diplomático de la potencia que se supone es el principal apoyo militar del régimen madurista. Un recordatorio de que Venezuela no es Siria.

Pocos días después, el portavoz de la Cancillería china manifestaba el apoyo de su gobierno al Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela. Una iniciativa de gobiernos europeos y americanos que busca un acuerdo político entre Maduro y la Asamblea Nacional que pasaría por un proceso electoral. Inicialmente Maduro rechazó esta propuesta.

No es que los gobiernos de Rusia y China estén por retirarle el apoyo a Maduro. Y ciertamente, en el juego de la política mundial ven a Venezuela como una oportunidad para importunar a Estados Unidos. Pero hasta allí.

China, que es la única potencia en capacidad de dar apoyo financiero sustancial a Venezuela, no ha dado un solo dólar de crédito nuevo al régimen de Maduro desde enero de 2016, es decir desde que la oposición al chavismo ocupó las dos terceras partes de las curules de la Asamblea Nacional. Por su parte, hoy sabemos que el apoyo militar de Rusia a Maduro es más propagandístico que otra cosa.

Todas las señales concretas indican que el soporte a Maduro por parte de sus valedores internacionales no es incondicional.

Pero además, tampoco lo es por parte de los generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional (FANB). Este es un secreto a voces hoy en Venezuela. La fractura del apoyo militar al régimen está en proceso como el lento desplazamiento de las placas tectónicas. El incidente del 30 de abril y la defección del general Manuel Ricardo Cristopher Figuera, director hasta ese día del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), son señales de ese proceso. Hay otras.

Descontento abrumador

Esta es la clave del asunto. A Maduro lo están obligando a negociar. Por supuesto, él pretende negociar para seguir en el poder (es su primera opción, pero no la única) mientras que Juan Guaidó lo quiere sacar.

Sin embargo, pese a la ofensiva de los últimos días contra los diputados de la Asamblea Nacional, es más factible el derrumbe definitivo de Maduro que la desaparición de su oposición, como pretende el ala radical chavista que hoy encabeza Diosdado Cabello.

La prueba es que Guaidó sigue firme y desafiante. Pero como hasta ahora ninguna parte ha podido derrotar a la otra la propuesta de una negociación sigue vigente.La fractura del apoyo militar al régimen está en proceso / Foto: FANB

Todo esquema de negociación en Venezuela tiene una desembocadura inevitable: una elección presidencial. Esa es la propuesta del Grupo de Contacto. Elección que todos saben que Maduro perdería abrumadoramente y que con él podría enterrar electoralmente al chavismo.

Mientras tanto Juan Guaidó ha hecho su trabajo de minarle el apoyo ruso y chino a Maduro. En público y privado, sus argumentos dirigidos a los que toman las decisiones finales en Pekín y Moscú son muy claros: una Venezuela viable le conviene a todos y sus inversiones e intereses en el país serán respetados siempre que sean legítimos. Guaidó les dice: yo soy la solución, Maduro es el problema.

Dependerá de su habilidad y de la claridad del conjunto de fuerzas que le apoyan dentro y fuera de Venezuela que esta vez Maduro no se le escape.

Pero mientras los tiempos diplomáticos van a su ritmo, otra crisis se agudiza en Venezuela, en esta ocasión la del suministro de gasolina que amenaza a Caracas. No es nueva, millones de venezolanos lidian todos los días desde hace años con esta situación. Pero al ocurrir en la capital, la vitrina del país, tal como ha pasado con los apagones del mes de marzo, es un recordatorio de la incapacidad de Nicolás Maduro para normalizar a Venezuela.

Allí reside el abrumador descontento en su contra, tanto de civiles como de militares, entre la población en general, pero también entre la gente que aparentemente le apoya de manera incondicional.

Los lazos de corrupción entre Rusia y Venezuela por Alejandro Cardozo Uzcátegui y Víctor M. Mijares – Foreign Affairs – Abril/Junio 2019

La bibliografía sobre las alianzas en las Relaciones Internacionales abunda en explicaciones sobre orígenes, funcionamiento y fallas. El equilibrio de poder, de las amenazas o de los intereses, y la dilucidación de las coaliciones como mecanismos de control mutuo o unidireccional dominan la disciplina. El debate sobre la relación entre agentes y estructuras ha quedado retratado en las tensiones entre las corrientes constructivistas y las perspectivas geopolíticas. Las relaciones de Rusia con Venezuela no escapan a estas indagaciones. Parece obvio que el putinismo y el chavismo comparten un mutuo interés en contrastar el poder de Estados Unidos. Este interés común encaja bastante bien con la tesis geoestratégica según la cual Moscú debe impugnar el poderío estadounidense en su propio hemisferio y con la doctrina de defensa de la Revolución bolivariana, basada en la resistencia y la guerra asimétrica frente a la amenaza del Norte y sus aliados regionales. Además, se empalma con la nostalgia por la Guerra Fría que han manifestado Vladimir Putin, Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduro. Desde una lógica Posguerra Fría, Putin plantea una doctrina híbrida entre Nikita Jrushchov y Leonid Brézhnev, de realismo dentro de la geopolítica clásica de distensión y de pragmatismo, junto con ámbitos de influencia y oportunidades para la expansión y la rusificación. Por su parte, la Venezuela chavista acepta de buen agrado su papel en ese juego, que contribuye a sostener al régimen frente a las presiones de Occidente …….

Para acceder al Informe completo abrir el siguiente enlace:

Los-lazos-de-corrupcion-entre-Rusia-y-Ve

EEUU sancionará a las compañías que negocien con Maduro en materia de seguridad – La Patilla – 10 de Mayo 2019

seguridad

Maduro durante ejercicios militares (Foto AVN)

 

Este viernes,  un funcionario de alto rango del gobierno del presidente Donald Trump., señaló que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos decidió que “cualquier compañía local o extranjera que haga negocios con sectores de defensa y seguridad de Venezuela es objeto de sanciones”, señaló la agencia de noticias Reuters.

Asimismo, destacaron que han aumentado “significativamente” el contacto de EEUU con militares venezolanos “desde intento de levantamiento de la semana pasada”.

De igual forma destacó este funcionario que en el contacto telefónico del presidente de EEUU, Donald Trump con el mandatario ruso, Vladimir Putin, este, reveló que a Rusia no le interesa Venezuela, “lo usa como ficha para asuntos geopolíticos mayores”.

Reuters Venezuela

@ReutersVzla

Departamento Tesoro decidió que cualquier compañía local o extranjera que haga negocios con sectores de defensa y seguridad de es objeto de sanciones: Funcionario

Reuters Venezuela

@ReutersVzla

Contactos de con militares venezolanos han aumentado significativamente desde intento de levantamiento de la semana pasada: Funcionario

Reuters Venezuela

@ReutersVzla

Llamado telefónico del 3 de mayo de @realDonaldTrump a Putin reveló que a no le interesa , lo usa como ficha para asuntos geopolíticos mayores: Funcionario

Además, el asesor de Seguridad Nacional de La Casa Blanca sentenció que “los actores malignos como Rusia y Cuba que permiten la represión de la gente deberían tomar nota”.

John Bolton

@AmbJohnBolton

In response to increasing acts of intimidation by the former Maduro regime, the U.S. has determined that defense & security sector is subject to sanctions. Malign actors like Russia & Cuba enabling repression of the people should take notice.

Qué intereses tienen Rusia y EE.UU. en Venezuela y por qué se pelean por él – BBC News – 7 de Abril 2019

Desde la pasada semana, el juego de pulsos y fuerzas de Estados Unidos Rusia por derrocar o mantener a flote el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela ha ido a peor

Vladimir Putin y Donald Trump sostuvieron un diálogo sobre Venezuela, informó la Casa Blanca.

Vladimir Putin y Donald Trump sostuvieron un diálogo sobre Venezuela, informó la Casa Blanca. Foto: GETTY IMAGES, vía BBC Mundo

Venezuela es la nueva “manzana de la discordia” del escenario global: dos de las grandes potencias del mundo se pelean por su destino.Pero desde la pasada semana, el juego de pulsos y fuerzas de Estados Unidos y Rusia por derrocar o mantener a flote el gobierno de Nicolás Maduro ha ido a peor.

Tras el fallido “levantamiento” promovido por el líder opositor Juan Guaidó, ambas naciones reforzaron su retórica y se acusaron duramente de interferir en la crisis interna del país sudamericano.

Washington responsabilizó a Moscú de frustrar la salida de Maduro, mientras el Kremlin fustigó a Washington por promover una “guerra de información” contra Caracas.

Pero las tensiones dieron un giro inesperado este viernes, después de una larga llamada entre Donald Trump y Vladimir Putin en la que el inquilino de la Casa Blanca contradijo las versiones que, hasta ahora, habían mantenido altos miembros de su propio gobierno -y él mismo- sobre la influencia rusa en Venezuela.

Este es el video que muestra a Guaidó y López juntos en Caracas. Video vía BBC Mundo

Este es el video que muestra a Guaidó y López juntos en Caracas. Video vía BBC Mundo

Putin no quiere en absoluto implicarse en Venezuela, más allá de que le gustaría ver que ocurre algo positivo para el país”, dijo Trump, pese a que en marzo afirmó que los rusos “tenían que salir” del país latinoamericano.

El jueves, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, también conversó sobre la crisis venezolana con su homólogo ruso, Serguei Lavrov.

Y es que, pese a las declaraciones del viernes de Trump, Venezuela ha sido en los últimos tiempos un punto de fricción frecuente para ambos países que generó incluso acaloradas discusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Han llegado al punto que, por momentos, parece que la situación en Venezuela ya no se trata de la rivalidad entre Maduro Guaidó, sino de Rusia y Estados Unidos”, asegura a BBC Mundo James Dobbins, analista en Diplomacia y Seguridad de la RAND Corporation, un think thank que asesora a las fuerzas armadas de Estados Unidos.

El presidente de Venezuela afirmó que "la escaramuza golpista no puede quedar impune".

El presidente de Venezuela afirmó que “la escaramuza golpista no puede quedar impune”.

Ha sido para muchos un viejo recuerdo de los años tensos y oscuros de la Guerra Fría, en los que Cuba era la moneda de cambio entre las dos mayores potencias del mundo.

Pero ¿por qué Estados Unidos y Rusia se pelean ahora por Venezuela? ¿Qué intereses están en juego?

Analistas consultados por BBC Mundo explican que la respuesta no es sencilla: razones políticas y económicas se mezclan con otras que trascienden la propia crisis de Venezuela.

¿Cómo Rusia y Estados Unidos se volvieron amigo y enemigo del gobierno de Venezuela?

Pese a las frecuentes críticas de Chávez, Estados Unidos y Venezuela fueron durante su gobierno importantes socios comerciales.

Estados Unidos fue por muchos años, de hecho, el principal comprador de petróleo venezolano y varias refinerías del país del norte se dedicaban especialmente a tratar el crudo enviado por el gobierno de Caracas”, recuerda Dobbins.

Pero a medida que la crisis arreció durante el gobierno de Maduro, Washington comenzó a cortar sus relaciones, sus importaciones de Venezuela y a imponer sanciones contra empresas y miembros del gobierno bolivariano.

A medida que Washington se alejaba, Putin comenzó a estrechar su cercanía con el país sudamericano, que comenzó a apoyar a Rusia en muchas de sus cruzadas y políticas internacionales.

La anexión rusa de Crimea en 2014 provocó una dura condena de Occidente y una oleada de sanciones económicas contra el Kremlin que todavía continúan.

PeroVenezuela fue uno de los pocos países que la apoyó.

Moscú, desde entonces, “busca a países que aún quieran lidiar con ellos, y eso incluye a Venezuela”, explica Steven Pifer, exembajador de Estados Unidos en Ucrania e investigador del centro de análisis Brookings Institution.

Pero a medida que Estados Unidos cortaba sus vínculos comerciales y petroleros con Caracas, Rusia los aumentaba.

Desde hace más de una década, la petrolera rusa Rosneft se empezó a involucrar de manera significativa en el sector petrolero venezolano.

Según cálculos de algunos especialistas, el gobierno ruso y Rosneft habrían concedido unos US$20.000 millones de dólares en préstamos y líneas de crédito a Caracas desde el año 2006 a cambio de petróleo.

Dobbins por su parte, aclara que Venezuela no ha sido capaz de pagar la deuda, por lo que un cambio de gobierno anularía la posibilidad de que la petrolera rusa vea su dinero de vuelta.

¿Se trata entonces del interés por el petróleo?

Es el argumento preferido del gobierno de Venezuela: Maduro acusa a la Casa Blanca de querer hacerse con el control de sus reservas de petróleo.

“No hay dudas de que Venezuela fue un importante socio comercial y petrolero de Estados Unidos y que la Casa Blanca estaría interesada en recuperar eso. Pero no creo el argumento de que quieran controlar el petróleo”, señala Dobbins.

En contraste, el gobierno venezolano destaca la solidaridad de Rusia y el apoyo de su gobierno en los “momentos difíciles”.

Venezuela vivió unas intensas jornadas de protesta la pasada semana.

Venezuela vivió unas intensas jornadas de protesta la pasada semana. Foto: Getty images, vía BBC Mundo

Vladimir Rouvinski, profesor de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad ICESI de Cali, Colombia, considera que hay otros objetivos además del interés de Moscú por el petróleo venezolano.

“Desde 2014, este tipo de inversiones fueron muy cuestionados desde la perspectiva de negocio, porque estos yacimientos de Venezuela requieren una gran inversión y las empresas tendrían que poner muchísima plata para poder aprovecharlos”, afirma.

“Lo que estaban haciendo realmente los rusos era dar una ayuda camuflada al gobierno de Maduro, porque no tenía sentido hacer este prepago por petróleo venezolano para una empresa que tiene sus propios yacimientos de petróleo (Rosneft)”, añade.

Dobbins señala además que la explotación petrolera y la extracción de gas de esquisto hizo a Estados Unidos cada vez menos dependiente de las importaciones de petróleo, lo que restó importancia a su interés en el capital probado de hidrocarburos de Venezuela.

Entonces ¿por qué otros motivos mira Moscú hacia Caracas?
El editor del servicio ruso de la BBC, Famil Ismailov considera como punto fundamental el mensaje que puede vender Putin en su propio país.

“Es muy importante mostrarle al público interno que, pese a las sanciones, Rusia cumple su rol como superpotencia y tiene países amigos”, explica.

Pifer, por su parte, afirma que lo que el Kremlin busca es dar la imagen de una Rusia que no está aislada “cuando en realidad lo está”.

El secretario de Estado de EE.UU. Mike Pompeo y el asesor de Seguridad Nacional John Bolton han dicho que no está cerrada la opción militar para Venezuela.

El secretario de Estado de EE.UU. Mike Pompeo y el asesor de Seguridad Nacional John Bolton han dicho que no está cerrada la opción militar para Venezuela. Foto: Getty images, vía BBC Mundo

 

En el caso de Estados Unidos, señala Dobbins, Venezuela también se ha vuelto un motivo de política interna.

“En el sur de Florida vive una amplia comunidad de venezolanos y cubanos que apoyan un cambio de régimen en Venezuela”, señala.

De ahí que las amenazas y nuevas sanciones al gobierno de La Habana por su apoyo a Caracas -que la isla niega que incluya tropas- también comenzaron a formar parte del discurso deTrump en los últimos meses.

“Si tenemos en cuenta que Florida es un estado péndulo (el voto por los candidatos de cada partido varía de una elección a otra) y que el año 2020 está la vuelta, no es de asombrarnos que Venezuela sea uno de los temas para la campaña de Trump, agrega.

Comenta, además, que la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela también ha tenido un impacto en Estados Unidos y en países de América Latina por el alto flujo migratorio, lo que llevó a la Casa Blanca a tomar cartas en el asunto.

¿Entonces es también un tema de política exterior?

Rouvinski considera que una de las causas del apoyo de Moscú a Caracas hay que buscarlas en otro lado.

“Las élites en Rusia creen que los problemas que Moscú tiene con sus países vecinos -en primer lugar con Ucrania, pero también con Georgia y en otros en Asia Central- se deben a la influencia de Estados Unidos, señala.

El gobierno ruso criticó en repetidas ocasiones la “interferencia” de Washington en Ucrania o el despliegue de fuerzas estadounidenses en el mar Negro o Báltico, como parte de los operativos de la OTAN.

En este contexto, el analista considera que lo que buscan los rusos es tener incidencia en los países que ellos consideran como el “patio trasero de Estados Unidos: las naciones de América Latina y el Caribe.

“El gobierno ruso piensa que si puede mantener influencia sobre estos países, principalmente Venezuela y Cuba, pueden tener también algo de presión sobre Washington para que cambien sus políticas en los países cercanos a Rusia”, señala.

Juan Guaidó es reconocido como jefe de Estado de Venezuela por medio centenar de países. Foto: AFP

Juan Guaidó es reconocido como jefe de Estado de Venezuela por medio centenar de países. Foto: AFP

Por otra parte, Dobbins señala que la presencia rusa en Latinoamérica ha sido vista como una amenaza desde hace décadas por los distintos gobiernos estadounidenses.

Estados Unidos no puede permitir que un país que está fuera del hemisferio occidental pueda hacer este juego en su espacio común. De ahí que los países que apoyan abiertamente a Rusia siempre han sido vistos con recelo desde la Casa Blanca”, afirma.

Por ese motivo, el futuro de Maduro en el poder puede verse también como un augurio de lo que se juegan las dos potencias en la política mundial.

“Si se queda en el poder, los rusos demostrarán que pueden mantener gobiernos con amenazas sencillas, como ya hicieron en Siria”, opina Dobbins.

“Si se va Maduro, entonces los estadounidenses confirmarán que pueden seguir derrocando gobiernos y eso sería visto como un peligro potencial para Rusia”, concluye.

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