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El Parlamento Europeo pide nuevas sanciones contra el régimen de Maduro por M. Trillo – ABC – 18 de Julio 2019

Diputados del Parlamento Europeo, votan durante la sesión plenaria este jueves
Diputados del Parlamento Europeo, votan durante la sesión plenaria este jueves – AFP

La resolución se aprobó por una amplia mayoría de 455 votos a favor, 85 en contra y 105 abstenciones

El Parlamento Europeo ha aprobado por amplia mayoría una resolución en la que reclama nuevas sanciones contra los jerarcas del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y condena su «feroz» represión.

La iniciativa ha obtenido 455 votos a favor, 85 en contra y 105 abstenciones y se produce tras la tortura y muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo cuando estaba bajo custodia de las fuerzas de seguridad.

En la resolución, la Eurocámara reitera su total apoyo al que considera presidente interino legítimo, Juan Guaidó, y a la Asamblea Nacional, al tiempo que respalda el proceso de facilitación impulsado por Noruega, que debería conducir a celebrar unas elecciones libres, transparentes y creíbles.

Considera, así mismo, que las autoridades europeas deben restringir los movimientos y congelar los activos y visados de las autoridades venezolanas responsables de violaciones de derechos humanos y represión, así como los de sus parientes más cercanos.

Los eurodiputados condenan la represión y violencia en el país y expresan su solidaridad con el pueblo venezolano y sus «más sinceras condolencias» a la familia y amigos de las víctimas mortales, como el capitán Acosta, recoge Efe.

Acosta Arévalo fue torturado hasta la muerte tras su arresto ocho días antes bajo la acusación de participar en un plan para derrocar a Maduro, según denuncian su defensa y la oposición.

El Parlamento subraya además la responsabilidad directa de Maduro y sus fuerzas armadas y de inteligencia en el «uso indiscriminado de la violencia» para reprimir la transición democrática en el país.

El informe de Bachelet

«En línea con el informe de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, sobre las violaciones de las libertades fundamentales en Venezuela, (el Parlamento) pide un mecanismo independiente para investigar ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en operaciones de seguridad», señala la resolución, que reclama también que los responsables de las mismas rindan cuentas.

El eurodiputado popular Leopoldo López Gil, padre del opositor venezolano Leopoldo López, se mostró «orgulloso» por lo que consideró el logro de «un triunfo importante para la causa por la libertad y la justicia en Venezuela». En declaraciones a ABC, destacó el respaldo «contundente» obtenido en la cámara, de en torno a uno de cada cinco diputados y la gran mayoría de los países miembros, quedando fuera prácticamente solo «la extrema izquierda».

Además de López Gil, en la redacción de la resolución participaron especialmente otros dos eurodiputados del PPE, el español Esteban González Pons y el portugués Paulo Rangel.

Junto con la denuncia de torturas y muertes a manos de la Policía que se reflejan en el informe de Bachelet y de la falta de alimentos y medicinas en Venezuela, López Gil subraya que la resolución «propone que el camino a seguir tiene que ir por la via del entendimiento, hace un llamado a que se celebren las elecciones claras, verificables y con supervisión internacional, y solicita que se aumenten las sancioens contra los violadores de los derechos humanos».

La Eurocámara pide más sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro – El Nacional – 18 de Julio 2019

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Parlamento Europeo
El pleno del Parlamento Europeo instó este jueves a la Unión Europea a imponer más sanciones a Venezuela por la represión en el país, debido a la tortura y muerte del capitán Rafael Acosta Arévalo mientras estaba bajo custodia de las fuerzas de seguridad del Estado.

La Eurocámara considera que las autoridades europeas deben restringir los movimientos y congelar los activos y visados de las autoridades venezolanas responsables de violaciones de derechos humanos y represión, así como los de sus parientes más cercanos.

La resolución, uno de los primeros textos aprobados en esta legislatura del Parlamento Europeo, recibió el apoyo del PPE (Partido Popular Europeo), la S&D (Alianza de Socialistas y Demócratas), RE (Renovar Europa) y el grupo ECR (Conservadores y Reformistas).

Los eurodiputados condenan la represión y violencia en el país y expresan su solidaridad con el pueblo venezolano y sus condolencias a la familia y amigos de las víctimas mortales, como el capitán Acosta.

Acosta Arévalo fue torturado hasta la muerte tras su arresto ocho días antes por su supuesta participación en un plan para derrocar a Nicolás Maduro, denuncia su defensa.

El Parlamento subraya, además, la responsabilidad directa de Maduro y sus fuerzas armadas y de inteligencia en el uso indiscriminado de la violencia para reprimir la transición democrática en el país.

“En línea con el informe de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, sobre las violaciones de las libertades fundamentales en Venezuela, el Parlamento pide un mecanismo independiente para investigar ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en operaciones de seguridad”, señala la resolución, que reclama también que los responsables de las mismas rindan cuentas.

Ahora el machismo es general – Editorial El Nacional – 16 de Julio 2019

Lo malo de lo que ocurre hoy en Venezuela es que aunque existe una causa en particular que lo origina todo, las consecuencias nefastas de esa causa se han convertido en generales. Lo vemos en todos y cada uno de nuestros actos cotidianos. Por ejemplo, si queremos bañarnos para acudir al trabajo resulta un propósito imposible porque la escasez del servicio de agua es general. Lo mismo ocurre con el Metro, con el abastecimiento de gasolina, con Internet y con el funcionamiento de los hospitales, y ni qué decir con la electricidad que, sorpresiva pero puntualmente, nos visita en la forma de apagones generales.

Degustemos pues una pequeña parte de esta torta que hoy nos mancha la camisa y buena parte de la conciencia. Ayer nomás al despertar nos enteramos de un nuevo capítulo de la tragedia que sufre Karen Palacios, una clarinetista de 25 años de edad formada en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela y estudiante del Conservatorio Simón Bolívar. A ella le ha sucedido algo muy particular pero que, para su desgracia, ha resultado en un choque “uniformadamente” general. En una mañana hermosa pero agitada, a Karen le pareció de lo más normal escribir unos tuits en los cuales manifestaba su molestia por la desproporcionada represión que los cuerpos policiales y militares estaban desatando contra quienes marchaban por las calles con ocasión del Primero de Mayo, Día del Trabajador.

Más vale que no, como dirían nuestras tías, pues los pacíficos aunque ciertamente atrevidos tuits tuvieron el mismo efecto que las bombas químicas que el dictador sirio lanzó contra las fuerzas rebeldes que pretendían sacarlo del poder. Pero Karen Palacios no era para ese momento –ni lo es hoy– una combatiente uniformada o entrenada por comandos rusos de la KGB ni por el Mossad israelí. La primera sorprendida fue ella cuando los comandos bolivarianos armados hasta los dientes le pusieron las manos encima y la inmovilizaron como si fuera el peligroso terrorista Bin Laden a punto de atacar las Torres Gemelas en Nueva York.

Karen no tuvo tiempo siquiera de sacar de su estuche el clarinete, la única arma que sabe manejar a la hora de responder a un ataque no solo violento sino desquiciado. Desde ese día aciago no ha vuelto a ver la luz del día ni tampoco a su señora madre, sino en contados momentos. Ha permanecido aislada la mayor parte del tiempo y, cuando la suerte está a su favor, logra dormir tirada en una celda sin las comodidades que todo ser humano se merece por la ley y la razón.

Las autoridades han hecho caso omiso de la orden de excarcelación dictada por el tribunal que conoce (o más bien desconoce) la causa. Como un favor obligado se le trasladó a ese antro que llaman –o llamaban– Cárcel de Mujeres, ubicada en Los Teques, el mismo sitio al que este gobierno confinó a la jueza María Lourdes Afiuni. Desde luego, no hay que dudar ni un minuto que todo esto constituye un disparate en grado general. Habría que preguntarse si históricamente las venezolanas saben o conocen en el siglo XXI de una monstruosidad mayor a esta que ocurre y se ceba contra una joven clarinetista, formada para mayor vergüenza en estos años de la revolución bolivariana.

Esta brutalidad, que no tiene nombre ni podrá tenerlo, debería ser el punto de partida de una gran movilización nacional e internacional no solo a favor de los derechos de las venezolanas de tener y de manifestar sus propias opiniones políticas, sino dirigida a ponerle un punto final a este machismo uniformado y general.

La zanahoria, los cien garrotes y el dinamitero por Miguel Henrique Otero – El Nacional – 14 de Julio 2019

Miguel Henrique Otero
Vuelvo a insistir en este espacio sobre lo que he advertido en dos o tres artículos publicados durante los meses pasados: la convocatoria a un posible proceso electoral en Venezuela –la zanahoria con que se pretende conducir a la sociedad democrática venezolana a un nuevo callejón sin salida–, no puede depender exclusivamente de que se cambie a los rectores del Consejo Nacional Electoral. Esa condición es, a la vez, imprescindible pero también insuficiente. Absolutamente insuficiente.

Pero pasa que, de forma simultánea a la exhibición de la zanahoria electoral, el régimen de Nicolás Maduro no contiene, sino que incrementa su política de castigar de forma cada vez más feroz a la sociedad venezolana. No se conformaron con asesinar, tras inconcebibles sesiones de tortura, al capitán Acosta Arévalo; no se conformaron con secuestrar su cadáver; no les bastó someter a sufrimientos extremos a su viuda y a sus familiares; nada de eso complace a los criminales, que ahora han allanado la residencia de sus suegros. No cabe engañarse: el régimen de Maduro no participa en una lucha política. No hay tal cosa. Lo que hace es justo lo contrario al ejercicio político: ejecuta un programa sistemático de destrucción de la sociedad democrática venezolana. Maduro lidera una guerra contra la vida de los venezolanos.

¿Cómo puede estarse debatiendo un proceso electoral, mientras las FAES y la Dgcim siguen matando, persiguiendo y torturando a ciudadanos inocentes e indefensos? ¿Qué papel cumplen, qué representan los presos políticos, los torturados, los perseguidos, los inhabilitados, los exiliados en unas posibles elecciones? ¿Podrán participar como candidatos Julio Borges, Henrique Capriles Radonski, Leopoldo López, Carlos Vecchio, David Smolansky, Antonio Ledezma, Juan Requesens, Edgar Zambrano, Richard Blanco, Mariela Magallanes y otros centenares de dirigentes más, a quienes les han negado su libertad y el ejercicio real de sus derechos políticos? ¿O los candidatos los escogerán Nicolás Maduro y Raúl Castro?

¿Qué pasará con la opinión política, con la voluntad electoral de casi cinco millones de venezolanos en el exilio? ¿Se desconocerá su existencia, tal como ha venido ocurriendo hasta ahora? ¿Se les devolverá el derecho de tener un pasaporte con el que movilizarse de un lugar a otro? ¿Se abrirá un registro electoral que permita incorporar a los exiliados? ¿Se activarán los consulados como centros para cumplir con el derecho al voto? ¿Y, de ser así, quién controlará la red de incompetentes, corruptos y enchufados que forman, hoy por hoy, la mayoría del cuerpo consular del régimen de Maduro?

Tema central: el Plan República. ¿Los electores tendrán que someterse a las decisiones, a la arbitrariedad, a la violencia, al desconocimiento de las leyes electorales, que son el signo de las actuaciones del Plan República? ¿Estará el Plan República bajo el mando de los señores del Alto Mando Militar, todos ellos miembros activos del régimen y que, cada día, violan los preceptos de la Constitución Nacional, en tanto que han convertido la Fuerza Armada Nacional en una fuerza de choque, cuya única divisa es la defensa del poder ilegítimo de Nicolás Maduro?

¿Piensan que es posible realizar un proceso electoral, mientras el ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia continúa actuando como alguacil del PSUV, en abierta violación de las leyes? ¿Se ha evaluado el riesgo del papel que la ilegítima, ilegal y fraudulenta asamblea nacional constituyente, todavía en funciones, carta bajo la manga del régimen, podría cumplir en contra de la fluidez, la transparencia e, incluso, en contra de los resultados que arroje el supuesto proceso electoral?

¿Cómo podría organizarse un proceso electoral en una nación sin transporte público, con cerca de 50% de su parque automotor paralizado o inservible, en un territorio donde el suministro de combustibles oscila entre lo inexistente y lo incierto, especialmente en las regiones fuera de Caracas?

¿En cuáles periódicos van a presentar los candidatos opositores sus propuestas? ¿En los periódicos independientes que no imprimen porque el régimen acabó con sus suministros de papel prensa? ¿En los periódicos que han sido comprados por el régimen con dineros públicos? ¿En cuáles estaciones de radio van a trasmitir los candidatos opositores, cuando a las únicas estaciones que se les permite hablar de política son las radios comunitarias, todas de corte oficialista? ¿Y los canales de televisión privados que se han visto obligados a eliminar los programas de opinión? ¿Cómo se va a enterar el público de qué piensan los candidatos?

¿En cuál proceso electoral podría pensarse en un territorio donde el acceso a Internet es azaroso e intermitente, donde el sistema eléctrico pende de un hilo, donde la telefonía móvil apenas funciona, y donde el régimen de Maduro bloquea las redes sociales –cada vez que Juan Guaidó hace alguna intervención pública, Conatel tumba las redes– para administrarlas estrictamente a su favor?

¿Y qué decir de las bandas paramilitares al servicio del gobierno –los colectivos–, cuya participación en anteriores procesos electorales ha consistido en atacar a electores, amedrentar a ciudadanos en las calles y hasta disparar en contra de centros electorales? ¿Y qué pasaría con la distribución de las bolsas CLAP: se permitiría que los delincuentes y enchufados las utilizaran a cambio de votos?

Y, para finalizar este artículo: ¿qué harán con el dinamitero? ¿Qué harán con los constantes llamados al odio y la violencia, en el canal que debía ser un canal de Estado? ¿Qué harán con sus denigraciones, con sus ataques, con las 94 palabras que usa para destruir la convivencia y para poner en marcha las peores prácticas del poder? ¿Qué dicen los promotores de la zanahoria electoral? ¿Qué papel le atribuirán al teniente, al dinamitero oficial del régimen?

Venezuela Has No Human Rights by TalCual – Latin American Herald Tribune – 12 de Julio 2019

Building a new Venezuela inexorably implies building a new system of human rights – and from the ground up. That being said, human rights are non-negotiable, and neither is the necessity of a legitimate justice that protects them

It seems a paradox, but it is not. The Constitution of 1999 is broad and diverse in the recognition of human rights, but once again the political regime that has benefited from that Constitution has reduced all human rights to cosmic dust. It is not a paradox, however, because the proclamations of the Constitution were only that, proclamations; there was no intention to comply with them. Everything was a mockery. A fraud to the Venezuelan people. The tragedy of the 21st century proves it unequivocally.

That some people don’t want to see it this way, is another thing. Just after Michelle Bachelet left the country, repression against civilians and military personnel escalated, and scandals have made international headlines. So what does the United Nations High Commissioner for Human Rights have to say about this? She was received by the “red” hegemony with much fanfare, was brazenly lied to, and, after offering her all kind of declarative guarantees, it decided to carry out more intense repression, resulting in the total violation of human rights.

States around the world have the obligation to recognize them, guarantee them and defend them. This happens in the case of democratic countries, with all the possible hurdles in the way, because there is a legality in these countries that does not operate as an appendix of the presidential power. Tyrannies have no rule of law, hence there is no observance of human rights, whatever their Constitutions, or their spokespersons, might say.

This has been, and is, the case in Venezuela under the aegis of the red hegemony. Nothing but a lot of hot air in the field of human rights, and constant and increasing widespread violations to them. Because we should be clear on one thing: human rights violations can occur in any part of the world, and as a matter of fact they do occur, but if there is a democratic state based on the rule of law, there is the possibility to deliver justice and preventing further violations. None of which is possible in despotic regimes, in which the contempt for human rights is inherent.

A country ruled by a predatory satrapy, which means it kind of survives amid a humanitarian catastrophe, increasingly isolated, and crushed by the desire for continuity in power, starting with that of its Cuban bosses, is a country where there cannot be, by definition, real human rights in any way.

There are constitutional and legal proclamations, and tons of political verbiage. But all that is part of a big fat lie. A skillful lie that has prevailed for quite a few years now.

Sadismo del siglo XXI por Brian Fincheltub – El Nacional – 8 de Julio 2019

Brian Fincheltub
La tortura rima con dictadura y no es casualidad. Esta práctica cruel e inhumana está profundamente liada a la historia de los regímenes militares más sanguinarios de  Latinoamérica. Hoy, cuando las dictaduras en nuestra región son parte del pasado, Venezuela marcha en el sentido contrario, convirtiéndose en Estado forajido en el que la tortura, las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales son la regla. Para desdicha de los venezolanos, esto no es algo nuevo, es lo que ha sido denunciado durante años por las organizaciones defensoras de los derechos humanos y finalmente esta semana, confirmado por las Naciones Unidas en voz de la alta comisionada de los derechos humanos, Michelle Bachelet.

Lo peor es que los torturadores de estos tiempos son los mismos que en en el pasado recorrían las salas de redacción de los periódicos buscando que le dieran un espacio para denunciar violaciones de los derechos humanos. Los torturadores de hoy son los mismos que crecieron restregándole a un país que su padre había sido asesinado en los calabozos de la policía política y que la sociedad venezolana estaba en deuda con ellos, una deuda que al parecer se cobran con sangre y venganza. No hay nada más vomitivo que traicionar tus orígenes, que la gente te haya conocido por ser “humanista” durante toda tu vida para que termines siendo un encubridor de asesinados. No hay nada más absurdo que haber denunciado durante años ser víctima de la represión del Estado y sentir placer por dejar huérfanos y viudas a hijos y esposas de militares que el único delito que han cometido es tratar de rescatar la institucionalidad en nuestro país.

Véanse al espejo, vean sus rostros y recuerden lo que una vez decían ser. No son más que lo que una vez dijeron condenar. Es más, superaron cualquier exceso que pudo haberse cometido durante la democracia venezolana. Ustedes no solo torturan y matan, sino que disfrutan haciéndolo. Llegaron al poder con un solo propósito: sacar lo peor de ustedes. Quizás siempre fueron así y siempre engañaron a la gente. Son ustedes los padres de la desvergüenza, los máximos representantes del sadismo del siglo XXI.

Estado de terror por Trino Márquez – Noticiero Digital – 4 de Julio 2019

download.jpgEl régimen aspira a reducir  el asesinato del capitán Rafael Acosta Arévalo y la amputación de los ojos del joven Rufo Chácon, a censurables excesos de unos funcionarios de la Dgcim y de unos policías de PoliTáchira. Pretende hacer creer que detrás de esos abominables hechos no hubo una orden superior, una cadena de mando y una política global dirigida a aniquilar a oficiales acusados de sedición e inocular miedo en todos sus compañeros de armas. O que, en el caso de Rufo, no hubo el mandato de reprimir sin contemplaciones a manifestantes de zonas populares que protesten por las seculares fallas en la distribución de gas doméstico. Nicolás Maduro busca desligarse de esos hechos que, de nuevo, lo colocan en la picota, lo desprestigian y aíslan cada vez más. Para esta maniobra cuenta con la colaboración del fiscal Tarek William S. No hay que dejarlo que huya por la tangente. La violencia y la represión despiadadas forman parte intrínseca del modelo de dominación sobre el que se levanta su régimen

Desde el 10 de enero pasado, cuando se cumplió el período constitucional iniciado el 10 de enero de 2013, Maduro sabe que solo puede mantenerse en Miraflores a partir de la coerción. Ya no le resulta posible gobernar construyendo consensos. Su ruptura con la inmensa mayoría del país es total. Venezuela y Maduro son irreconciliables. Los problemas que afronta la nación no serán resueltos por el gobernante. Con él, solo podrán agravarse. Carece de la imaginación, claridad y apoyo financiero indispensables para resolver los cuellos de botella que se han formado en todos los sectores. Es incapaz de solucionar el problema de la inflación, la electricidad, el transporte colectivo, la educación, la salud, los servicios públicos. Es incapaz de detener el éxodo de venezolanos que huye hacia el exterior. Está consciente de que él constituye el epicentro de la crisis económica, política e institucional. Sabe que su salida y la formación de un nuevo gobierno, electo en comicios transparentes, permitirán despejar el camino para que Venezuela regrese progresivamente a la normalidad. Está consciente de todas estas verdades inocultables, pero se niega a admitirlas. Para él, no son negociables la validez de las elecciones de mayo del año pasado, la legitimidad de su presidencia y su permanencia en el poder hasta el 10 de enero de 2025, cuando finaliza el actual período constitucional. Aquí es donde se tranca el serrucho y aparece el lado más oscuro del mandamás.

Maduro solo llegará a 2025 si en la vía van quedando decenas de miles de víctimas. Unos heridos o torturados, otros asesinados, encarcelados o deportados. Los de más allá, expulsados porque no soportan seguir viviendo en la miseria. La represión, rasgo dominante durante los casi siete años de su gobierno, tenderá a acentuarse. Cada vez lo veremos más plegado al Alto Mando, más rodeado de cubanos, guardias nacionales, colectivos y milicianos, más afincado en cuerpos paralegales como la Faes y la Dgcim. Con ellos encarará las presiones nacionales internacionales para que acepte iniciar el proceso que conduzca a unas elecciones libres, supervisadas por organismos internacionales.

Esta naturaleza intrínsecamente violenta y coercitiva del régimen de Maduro, se desborda a cada instante. El mismo día que Michelle Bachelet se despedía de Venezuela, se produjo la captura de los militares entre quienes se encontraba el capitán Acosta Arévalo. El mismo que Diosdado Cabello señaló que estaba “a buen resguardo”. En medio del escándalo e indignación que el asesinato provocó, un par de policías sádicos del Táchira dejaron ciego a Rufo Chacón. El juez que sigue el caso de Juan Requesen admitió las imputaciones del fiscal. Al joven diputado se le pretende juzgar por el delito de “homicidio calificado en grado de frustración”, cuya pena podría ser  mayor a veinte años de cárcel; en tanto que a los funcionarios capturados por su participación en el crimen del capitán, se les quiere juzgar por un asesinato culposo, es decir, por una acción en la que no hubo la intención de provocarle la muerte; esto, después de haberlo golpeado hasta el cansancio. El disfrute enfermizo del régimen cuando martiriza, llega al punto de que sus secuaces expresaron un deleite obsceno destruyendo las coronas de flores que algunos ciudadanos colocaron en las rejas de la Comandancia General de la Marina, en San Bernardino.

El terrorismo lo aplica el régimen de Maduro de forma masiva o selectiva, según los objetivos que busque. Lo singular de esta forma de terrorismo es que la ejerce un Estado absolutamente incompetente para resolver las necesidades más comunes de la vida cotidiana. Un Estado que no sirve ni para otorgar pasaportes. Que ha renunciado a estar presente en amplias barrios y zonas del territorio nacional, entregadas a la delincuencia, la guerrilla, el narcotráfico y la minería ilegal. Estamos en presencia de una especie muy particular de violencia: terrorismo sin Estado; o, mejor aún, de un Estado que solo sirve para aterrorizar.

Carta a Rufo  ¿Por qué te hicieron esto? por P. Enrique Yanes  – Venepress – 3 de Julio 2019

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Realmente es muy duro y lamentable recibir noticias e imágenes como las que recibí de ti, Rufo Antonio, quien a tus cortos 16 años, sin justificación, dispararon a tus sueños, ilusiones y futuro: de frente, sin piedad, como el ajusticiado quien frente a su verdugo recibe la realización de su condena aunque inocente.

Tú no tenías la culpa de estar en el lugar y momento menos indicado, mucho menos de no tener gas. Los años que suman tu vida, te convierte en una víctima inocente de un sistema criminal del que no eres culpable. Por eso como sacerdote y venezolano, en nombre de muchos debo bajar la cabeza y pedirte perdón:

Perdón por aquellos que con un voto castigo y una falsa idea de cambio abrieron las puertas hace más de 20 años a la perversidad, el resentimiento, el abuso, la muerte y la maldad en Venezuela.

Perdón por el individualismo que nos fue dominando poco a poco durante este tiempo y que devengó en corrupción, robo y saqueo que fueron los causantes de que esa bombona de gas no llegara a tu casa y en lugar de estar estudiando como un joven normal de tu edad, te empujó a protestar por un derecho que te corresponde.

Perdón porque esos que te dispararon son signo de lo que hemos dejado que nos conviertan como sociedad.

Perdón porque permitimos que en lugar de que nacieras en el país de la arepa, el petróleo y el béisbol, creciste en una tierra árida y gris, lo más parecido a un campo de concentración donde lo único que pensamos cada día los que vivimos en esta tierra de todos y de nadie es ¿Quién será el próximo?

Perdón porque gracias a muchas razones tu vida no será la misma y en esto todos tenemos algo de culpa por dejarnos pisotear la dignidad durante tantos años, porque permitimos que se adueñaran de un país que era nuestro y sobre todo porque no hemos logrado cambiar las cosas.

Perdón porque no te puedo explicar por qué no puedes leer esta carta, simplemente porque el odio y el resentimiento social hecho persona te disparó de frente y no te perdonó ni siquiera el hecho de que eras un niño.

Tu foto junto a tu madre me recordó a la persona de quien le hablo a la gente a diario, mi maestro, Jesús de Nazareth quien fue golpeado, torturado y masacrado siendo inocente bajo la mirada dolorosa e inconsolable de su santísima madre.

Me tocó en el año 2013 ver a Geraldine Moreno en Valencia con las mismas marcas que hoy empañan tu rostro: las marcas de unos perdigones que son tan dolorosos y lamentables como ver un país que se nos va de las manos y que cada vez se sume más en una terrible oscuridad.

Tú Rufo eres luz, grandeza, valentía y fuerza, la sangre noble de los andes corre por tus venas, eres hijo de Bolívar. Los que están ciegos son otros que tienen el alma negra, que asesinan, torturan y persiguen porque no tienen razón, que atacan al indefenso pero que en el fondo son dignos de lástima porque están bajo la mirada de una justicia divina que les pisa los talones y que más pronto que tarde caerá sobre sus hombros.
Sé que estas letras no servirán de mucho ante la atrocidad de lo que te hicieron, ojalá sirvieran por lo menos para despertar conciencias que aún siguen dormidas esperando un milagro del cielo, pero sin mover ni un dedo para que este suceda.
Estas letras van unidas a mis oraciones y quiero que sepas que no estás solo y que te has convertido en el hijo, el hermano y el amigo de muchos que como yo, sin conocerte te admiramos, te queremos y juramos no descansar hasta lograr una Venezuela libre y próspera, ese será nuestro regalo para ti y todos los chamos de tu generación, así nos cueste la vida intentarlo.
P. Enrique Yanes
Sacerdote de Caracas

Un régimen asesino por Pedro Luis Echeverría – El Nacional – 3 de Julio 2019

Pedro Luis Echeverría

 

Es inaudito que en nuestro país el régimen que desgobierna haya establecido un sistema de intolerancia política, violencia e irracionalidad, que se fundamenta en el asesinato a mansalva, como, por ejemplo, el más reciente, el del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo.

Cuando inexorablemente se aproximan los inevitables momentos en los que la dictadura de Maduro debe abandonar el poder, se percibe una mayor radicalización del régimen que exacerba la polarización y la tensión social, y cuyos rasgos fundamentales evidencian el endurecimiento del contenido del discurso político y actitudes gubernamentales que acentúan las diferencias, pero que no deja espacio para el debate ni el entendimiento.

Los tiempos actuales están signados por la violencia, la intransigencia y la confrontación. En efecto, el régimen y la inteligencia cubana se aprovechan del comportamiento irracional de las masas utilizando un discurso de exclusión y odio; esta es una de las estrategias represivas que ha venido usando el régimen para tratar de amedrentar y acorralar a los grupos opositores. Igualmente, la violencia institucional del gobierno al pretender el cierre deliberado de las instancias a las que se podría acudir en demanda de justicia y control a tales exabruptos. A pesar de los llamados pacifistas de la dirigencia opositora, la violencia que podría desatarse en el seno de los desafectos al gobierno sería un acto de legítima defensa ante el arrinconamiento y las acciones políticas de acoso y persecución de las que son objeto.

La sociedad venezolana y la comunidad internacional no pueden  permitir que sean la violencia, la confrontación y la subversión social la única salida política que le queda a la oposición frente a las inaceptables pretensiones de conculcar los derechos básicos a la vida, la libertad y la dignidad. No se debe tolerar que el gobierno acose a la oposición, por pretender cambiar democráticamente el estado de cosas que vive el país.

La oposición transita una ruta pacífica y queremos mantenernos en ella. Chávez, Maduro y sus adláteres tuvieron la oportunidad de gobernar y lo hicieron muy mal. Y por ello no tiene fundamento moral ni es racional que pretendan ampliar su tiempo en el poder por otro sexenio. Todavía les queda la posibilidad de competir; si consideran que deben hacerlo, háganlo, pero respetando los fueros democráticos. No más ventajismos irritantes, no más perversas intenciones. Es deber y responsabilidad del gobierno tomar las medidas necesarias que eviten llevar al país por un sendero de enfrentamientos fratricidas en los que nadie ganará.

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