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La encrucijada de la oposición venezolana por Florantonia Singer – El País – 17 de Mayo 2018

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Las elecciones presidenciales del próximo domingo dividen a la oposición entre la abstención y quemar el último cartucho electoral para intentar sacar a Maduro del poder

“¿Para votar por la oposición debo hacerlo por Falcón o por el pastor?”, pregunta Yaneth Casares en una cola para comprar comida en un supermercado en Caracas. Después de oír la explicación sobre que la oposición se ha dividido, que un grupo llama a abstenerse y otro minoritario se ha ido con Henri Falcón, y que los comicios no están respaldados por la comunidad internacional, la mujer de unos 40 años, desempleada, nacida y criada en el barrio popular de Petare, con cuatro hijos y cada vez más dificultades para llevarles comida, responde: “Sigo igual de confundida. Ningún candidato me da confianza, pero creo que prefiero votar y será por el Falcón ese. Ojalá ocurriera un milagro y la gente no siguiera apoyando la sinvergüenzura de este gobierno que me tiene cansada”.

En la recta final de las elecciones presidenciales en Venezuela abunda la confusión y escasea el ambiente electoral. Una campaña que se ha desarrollado con pocos mítines y muchos baches es la antesala de las votaciones del 20 de mayo, el momento en que por fin, después de cinco años de conflictividad y de agravamiento de la crisis, Nicolás Maduro hará el amago de someterse al escrutinio de los ciudadanos, en unas elecciones convocadas y adelantadas por él, sepultadas por decenas de irregularidades en su proceso y para las que suprimió la participación de la coalición opositora MUD, de varios partidos políticos e inhabilitó a la los líderes más fuertes.

La situación es de encrucijada y ha dividido al electorado. Los principales encuestadores apuntan a una participación un poco por encima del 50%, que podría considerarse baja para una elección presidencial, pero suficiente para dejar a Maduro bien parado en medio de un proceso fraudulento. En los sectores populares hay mayor disposición a votar, mientras que en los sectores de clase media, el bastión seguro de la oposición, la abstención cobra más fuerza.

Griselda Reyes está encargada de buscar voluntarios en los municipios más opositores y de clase media-alta de Caracas, Baruta, Chacao y El Hatillo. El equipo que está armando es para vigilar los votos de Henri Falcón, respaldado por partidos minoritarios de oposición como el MAS, Avanzada Progresista y una fracción de Copei. “Yo no milito en ningún partido, pero me gusta la propuesta de Henri Falcón. Toda mi vida he votado, excepto en la Constituyente de Maduro, y sé que cuando hay mayor abstención hay más posibilidades de hacer trampa. Creo además que el voto es nuestro derecho y es la única herramienta que tenemos para salir de este Gobierno”.

Para Reyes, la falta de respaldo de la comunidad internacional no le quita legitimidad a Maduro, pues el Gobierno sigue manteniendo relaciones comerciales con otros países e incluso recientemente ha retomado relaciones diplomáticas con quienes las había roto. Reconoce que las condiciones no son las mejores, pero asegura que Falcón tiene más del 96% de las mesas cubiertas con testigos y remplazos para estos en caso de que fallen y denunciar las tres situaciones que ven como el principal riesgo: la instalación de los llamados puntos rojos con propaganda chavista que perturben la votación, el voto asistido y la sustitución de miembros de mesa por aliados de Maduro.

“La clase media-alta tenía mucha resistencia porque el candidato no cubre las expectativas, porque fue chavista, por el fraude. Pero a medida que han pasado los días, se han encontrado con la idea de que no hay una propuesta de parte del sector abstencionista más allá del 20 de mayo. Muchos irán a votar por salir de Maduro, no por Falcón”.

Protestas antes y después del 20M

Carlo Julio Rojas es activista y miembro del Frente Amplio por la Democracia, integrado por miembros de la sociedad civil, sindicatos, academia, Iglesia y que junto con la MUD y la agrupación Soy Venezuela de María Corina Machado han llamado a no participar en “la farsa electoral”; esta semana han vuelto a insistir en que se suspendan los comicios, como también lo hizo el Grupo de Lima. Rojas no critica al que vaya a votar y reconoce que ninguno de los factores de oposición –tanto los abstencionistas como los pro-voto– tiene una hoja de ruta clara para lo que viene.

“El 21 de mayo nos veremos todos en las colas para comprar comida y en las protestas por el agua, por la luz, por el hambre. Desde la rabia, la situación crítica que estamos viviendo va a desencadenar en un estallido social para el que se necesita conducción política por parte de los líderes de la oposición, que tienen que irse a las calles con la gente. Hay que protestar por los problemas de la gente. Y sé que hay miedo, que te lo digo yo que he estado preso dos veces por protestar, pero la rabia tiene que superarlo”, dice Rojas.

Las protestas surgidas del descontento serán el detonante para sacar a Maduro del Gobierno, asegura Rojas. En abril se registraron casi 1.000 protestas en todo el país. Este mes no han cesado y además el sector universitario ha iniciado paralizaciones nacionales escalonadas por la precariedad de los salarios. El activista dice que el domingo estará observando el proceso para documentar el fraude. Otros sectores del Frente han convocado a ir el mediodía a las iglesias con la gorra con la bandera venezolana, un símbolo de las protestas.

Para Víctor Márquez, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela, la primera casa de estudios del país, y uno de los principales voceros del Frente, lo que sigue al 20 de mayo es el desconocimiento de Maduro como presidente, una rebelión ciudadana que a su juicio conllevaría a activar el confuso artículo 333 de la Constitución, que dice que cualquier ciudadano está en la obligación de restablecer la vigencia de la carta magna y el Estado de Derecho.

“Nosotros no hacemos un llamado a la abstención, eso sería una opción cuando hay una elección bajo parámetros normales. Lo que llamamos es a no convalidar la farsa electoral, pues acá el ciudadano no va a tener la posibilidad de elegir. El Gobierno quiere usar el voto para legitimarse. El 21 de mayo las instituciones tenemos que dar un paso al frente para desconocer al presidente. Debemos tomar la calle nuevamente y hay otras acciones vinculadas con la desobediencia civil, como el no pago de impuestos, que también pueden aplicarse”.

SIN GARANTÍAS Y CON GOOGLE
El 1 de marzo los candidatos Henri Falcón, Nicolás Maduro, Javier Bertucci y Reinaldo Quijada firmaron un acuerdo de garantías electorales para las presidenciales, con la intención de reducir el ventajismo del candidato del Gobierno y poder tener un mínimo de control sobre el proceso organizado por un Consejo Nacional Electoral, aliado del chavismo y acusado de fraude por la empresa operadora de las máquinas Smartmatic tras el proceso que dio origen a la Asamblea Constituyente.

En el proceso el propio Falcón ha denunciado ventajismo y el incumplimiento de los acuerdos. Maduro, a cambio del voto, ha ofrecido “regalos”, en realidad bonificaciones en dinero, a través del carnet de la patria que tienen más de 12 millones de venezolanos, el principal y peligroso mecanismo de coacción que tiene el Gobierno. También ha hecho transmisiones en la cadena nacional durante inauguraciones de obras como ocurrió recientemente con el Hotel Humboldt, y ha usado recursos públicos y el logo de instituciones en la campaña. Javier Bertucci, el candidato evangélico que podría restarle votos a Falcón, también ha denunciado que alcaldes oficialistas han boicoteado su campaña.

Ninguno de los candidatos ha tenido actos multitudinarios. La campaña cierra este jueves y son más los momentos incómodos que han pasado en el camino. A Maduro le han arrojado objetos y le han abucheado en sus recorridos, por lo que ha recurrido a tener presencia virtual y ha inundado las redes sociales, YouTube y webs de mayor tráfico de propaganda a través de la plataforma de de publicidad de Google Adwords, que en las últimas semanas ha tenido una rotación frenética. Falcón ha repartido sardinas en sus actos y en algunos mítines, su equipo ha lanzado billetes de baja denominación como papelillo, sin ningún valor en medio del proceso hiperinflacionario, para atraer a la gente. Bertucci ha recorrido el país y los templos evangélicos regalando sopas.

Puntos de protesta de Venezolanos en el Exterior #20M – 15 de Mayo 2018

​Protesta mundial contra la farsa de Maduro – Frente Amplio Venezuela Libre – 20 de Mayo 2018

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​En Venezuela se ​ha montado una​ farsa electoral que culmina con una ilegítima e ilegal “elección” el próximo 20 de mayo. Los venezolanos que viven en el exterior, así como ​los que viven en Venezuela, saben que no será​ una elección libre, por lo cual alzarán su voz para denunciar lo que sucede en nuestro país.

El Frente Amplio Venezuela Libre convocó a ORGANIZARSE UNITARIAMENTE Y MOVILIZARSE e​l 20 de mayo hacia un mismo punto de cada ciudad del mundo, con banderas, pancartas,​ volantes… en concentración o marcha pacífica de protesta,​ debidamente autorizada localmente.

Conjuntamente​ con esa demostración, ​a la vez se desarrollarán dos iniciativas que este Frente llama a respaldar:

1. ​#20MDignidadVenezuela

• Será una recolección de firmas de los venezolanos en cada lugar, rechazando la farsa electoral del 20M y solicitando a l​os gobernantes democráticos de cada ciudad, región o país su solidaridad con el reclamo de elecciones libres en Venezuela.
• El total de firmas recogidas en cada punto será reportado a vesiempre@gmail.com, en Caracas.
• Las firmas serán entregadas el jueves 24 de mayo​, por quienes acuerden los participantes de cada ciudad, a la correspondiente autoridad local, regional o nacional. El objetivo es que la entrega sea reseñada ampliamente por los medios de comunicación.
• Los puntos de recolección de firmas serán seleccionados por los participantes en cada ciudad e informados al Frente en Caracas, a través de vesiempre@gmail.com, para ser publicados en los sitios http://www.facebook.com/Venezolanossiempre y venezolanossiempre.blogspot.com.

2. Justicia para Venezuela

• También se recolectarán firmas para solicitar a los Presidentes del mundo libre que se pongan del lado de la justicia, desconozcan oficialmente el fraude electoral, ayuden a los venezolanos en situación de refugio y que el caso de Venezuela sea referido ante la Corte Penal Internacional.
• Los puntos de recolección de firmas serán informados en http://www.justiceforvenezuela.com

¿Quieres ser nuestros ojos el 20M?

Además de participar en las iniciativas anteriores, si vives en las ciudades donde funcionarán Centros de Votación (sedes consulares), puedes escribirnos a vesiempre@gmail.com, para pedir ​actuar como observador itinerante e informarnos con veracidad sobre la cantidad de electores que eventualmente asistan a la farsa electoral del próximo domingo.

¡Protesta el 20M contra el intento del régimen
para mantener ilegalmente a Maduro ​en el poder!

Venezolanos Siempre
Equipo de Apoyo Internacional
Frente Amplio Venezuela Libre

Web Venezolanos siempre
Twitter @Vesiempre1
Instagram @vesiempre1
Facebook Venezolanos Siempre
Correo vesiempre@gmail.com

 

Venezolanos en más de 200 ciudades expresarán su rechazo al régimen de Maduro el 20 de Mayo por Salvador Mendoza – Los Panas – 9 de Mayo 2018

#JusticiaParaVenezuela:
Es una inciativa organizada por los venezolanos a nivel global, para exigir este 20 de Mayo, que los Presidentes del mundo libre se pongan del lado de la justicia, y desconozcan oficialmente el fraude electoral, ayuden a los venezolanos en situación de refugio y que el caso de Venezuela sea referido ante la Corte Penal Internacional.

Es una campaña que comienza este 20 de Mayo, el mismo día que la Dictadura pretende perpetuarse en el poder, y que no se detendrá hasta haber logrado los objetivos.

Recogeremos firmas para apoyar estas tres solicitudes las cuales serán llevadas un mes después ante las embajadas de Francia, Canadá, Suiza, Argentina, Alemania, España, Italia, Costa Rica, Suecia, Inglaterra ente otros. Todo esto con el fin de que el mundo nos escuche y apoye el proceso de Justicia que Venezuela necesitapara volver a la democracia.

Estas tres solicitudes son vitales para los próximos meses en Venezuela.

1.- Desconocimiento global de la votación convocada por la inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente que será realizada el próximo 20 de mayo en Venezuela.

2.- Instar a la implementación de mecanismos de solidaridad por parte de países receptores de migrantes venezolanos como bien lo declaró el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) en marzo del presente año.

3.- Instar al menos a uno de los 160 Estados que han ratificado el Estatuto de Roma para que refiera el caso de Venezuela ante la Corte Penal Internacional, y se pueda dar inicio a la etapa formal de investigación con el fin de establecer los responsables de los crímenes de lesa humanidad ocurridos en Venezuela.

Necesitamos que todos los países rechacen las elecciones, abran sus puertas a todos lo venezolanos en el mundo y refieran el caso de Venezuela ante la Corte Penal Internacional.

Prepárate para salir a la calle este 20 de Mayo. Es hora de alzar la voz y de convertir a los 4 millones de venezolanos que vivimos en el exterior en la diáspora más poderosa y activa del planeta.

¡Llegó la hora!

 

 

Protesta Mundial – Frente Amplio Venezuela Libre – 20 de Mayo 2018

El Frente Amplio Venezuela Libre convoca a todos los venezolanos en el exterior a convertir el 20 de mayo en el Día de la Dignidad del pueblo venezolano.

Los venezolanos en el exterior elevarán su voz de protesta en todos los rincones del planeta, solicitando mediante sus firmas a los gobiernos de los países donde se encuentren, el desconocimiento a la farsa montada por la dictadura y la solidaridad con la lucha del pueblo venezolano por tener una elección presidencial de verdad.

Organízate con los demás venezolanos que viven en tu ciudad para que juntos y en unidad realicen una gran demostración en apoyo a la democracia y a vivir en libertad.

Te informaremos muy pronto más detalles sobre el Día de la Dignidad del pueblo venezolano.

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Tocar y luchar por Gabriela Montero – La Patilla – 7 de Mayo 2018

thumbnailGabrielaMontero.x70825.jpgEn la última semana -días más, días menos- me he sentido tremendamente decepcionada en dos ocasiones por el uso que Gustavo Dudamel ha hecho de un precioso espacio impreso y de televisión para no decir absolutamente nada.

Quien trabaja en el medio de la música clásica sabe exactamente lo que se necesita para obtener toda una página en el London Times o, aún más difícil, 10 minutos con Amanpour en CNN. Requiere el apoyo de importantes estructuras de relaciones públicas y Dudamel las tiene. Durante muchos años se ha beneficiado de una red global de relaciones públicas financiada por el régimen venezolano, con varios periodistas a su alcance.

Es profundamente simbólico haber tenido que ver esta entrevista tortuosamente anodina en CNN hoy, día en el que Luis Magallanes, un cantante de El Sistema y víctima emblemática del colapso del estado venezolano bajo el chavismo, vuela hacia España para presentarse en una audición del programa de Plácido Domingo en Valencia, gracias a la generosidad de los contribuyentes a una campaña de crowdfunding.

Dudamel ha utilizado estas dos entrevistas para distanciarse de la única declaración de algún relieve que hizo en más de una década de declive vertiginoso, y en la que -tras la muerte de Armando Cañizales hace exactamente un año- apeló a la restauración de la democracia en general y sin condenar específicamente a ningún agente gubernamental.

Veamos esto más de cerca.

Las protestas en las que el joven Armando fue trágicamente asesinado se debieron a la usurpación ilegal de la Asamblea Nacional de Venezuela por parte del régimen, que instaló en su lugar una “Asamblea Constituyente” ilegítima.

Esa asamblea está encabezada por Delcy Rodriguez. Rodríguez es ex ministra de propaganda de Chávez y también fue Ministra de Asuntos Exteriores cuando presentó a Dudamel y a la OSB ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como los mejores “ejemplos de la Revolución Bolivariana”. Su departamento también está siendo investigado por servicios de inteligencia internacionales por vender la nacionalidad venezolana desde la embajada de Bagdad a cualquiera que estuviese dispuesto a pagar por ella, así como por lavar fondos de Hezbollah. Su departamento también proporcionó pasaportes diplomáticos a los dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, condenados el año pasado en los Estados Unidos por el contrabando en avión de 800 kilos de cocaína desde el hangar presidencial.

Tras la reciente muerte de José Antonio Abreu, Delcy Rodríguez funge ahora como directora de El Sistema junto con el propio hijo del presidente, Nicolás Maduro Jr. En otras palabras, y por si alguna vez hubiese existido alguna duda, El Sistema ES el régimen venezolano.

Con Delcy Rodríguez – quien es, por cierto, hermana de Jorge Rodríguez, ex vicepresidente de Chávez y amigo íntimo de Dudamel- fungiendo ahora como directora de El Sistema, no sorprende que Dudamel esté llevando a cabo una ofensiva en la prensa mundial para retractarse de sus palabras: “mi intención no fue empezar una pelea”, dijo en ambas entrevistas.

Hablemos de tocar música y pelear, ya que el lema de El Sistema es “Tocar y luchar”.

La música no es solo una herramienta para educar y desarrollar mentes jóvenes. Es, como nos han mostrado los grandes compositores, un arma de disidencia y debe usarse como tal para combatir el cáncer que debe erradicarse del paisaje venezolano de una vez por todas, el cáncer personificado por gente como Jorge y Delcy Rodriguez. La música no sólo tiene que ver con la belleza, sino que codifica, más bien, la totalidad de la condición humana, gran parte de la cual está lejos de ser bella. Por cada Nocturno de Chopin hay una Sinfonía de Leningrado.

Debido al desastre del chavismo, cada hombre mujer y niño en Venezuela hoy, excepto aquellos dentro del régimen que disfrutan de privilegios especiales, lucha por la comida, la medicina y por el derecho básico a sobrevivir en un estado de caos sin ley. Todos los días recibo mensajes de gente como Luis, implorándome que les envíe dinero, comida, medicinas y, sobre todo, esperanza. Luis ha estado pidiéndome con paciencia durante dos años que lo saque y él es uno de los afortunados para quienes, debido a su obvio talento, hemos sido capaces de estructurar una estrategia de salida viable.

Este caos sin precedentes -la antítesis de la “belleza” indulgente y ofuscadora con la que Dudamel espera distraernos constantemente- es la consecuencia directa e innegable del chavismo, tal como lo imponen hoy los corruptos y narcotraficantes autoritarios que mantienen a Venezuela como rehén de la desesperación; Rodríguez es una de ellos y Dudamel es su marioneta ahora más que nunca, por lo que debe apaciguarla públicamente.

Lejos de desistir de la pelea porque Rodríguez ahora es directora de El Sistema, lo que debería haber dicho en estas entrevistas es “¡DEBEMOS luchar!”.

¿Eso implica poner en riesgo temporalmente El Sistema? ¡Claro que sí! ¿Por qué debería un grupo privilegiado ser inmune a las luchas de la sociedad en general? Existe un imperativo moral para liberar y depurar El Sistema de una vez por todas de su asociación con el régimen venezolano. Por un lado, a Dudamel y a El Sistema se les debería prohibir formalmente exaltar la belleza, al tiempo que se nombra como sus directores a los mismos monstruos que han convertido a Venezuela en uno de los entornos socioeconómicos más hostiles de nuestro planeta en la actualidad. Es una asociación moralmente imposible y me sorprende que Amanpour no haya escarbado más a fondo para exponer esa falacia atroz.

Por otro lado, si El Sistema es sus músicos, y a esos músicos los mata de hambre el régimen que los controla ¿cómo podemos esperar que sobreviva? Mientras que El Sistema se jacta de un crecimiento continuo para justificar la necesidad continua de financiamiento, la realidad es que Venezuela está siendo objeto de migraciones masivas. Volveré a ser testigo de ello hoy en pequeña escala cuando recoja a Luis Magallanes del aeropuerto.
La próxima vez que reciba un mensaje pidiendo medicinas, comida, un boleto de avión, o que ayude a pagar una factura de hospital -en un país cuyo salario mínimo mensual en un entorno económico del 82,000% de inflación, ni siquiera puede comprar una paquete de garbanzos- debería simplemente responder: “cuánta paz, amor, unidad y vínculos musicales de solidaridad”.

DEBEMOS luchar. Debemos luchar contra aquellos como Rodríguez, que han destruido nuestra democracia y han reemplazado toda esperanza de belleza para los hombres, mujeres y niños de Venezuela con una visión dantesca del infierno. No podemos permitir que Dudamel use cínicamente el manto de la belleza para blindar a los miembros más horrendos de la sociedad venezolana de la condena más amarga, una condena que Dudamel se niega a expresar porque él, y parte de la industria de la música clásica, han sido grandes beneficiarios del chavismo.

Ya basta. Tal vez El Sistema podría centrarse más en el segundo de los dos imperativos que forman su lema; “¡LUCHAR!” De lo contrario, Dudamel no sonará más plausible que una simple concursante de Miss Universo, a pesar de los años de entrenamiento de Abreu.

Gabriela Montero
– Cónsul Honoraria, Amnistía Internacional
– Ciudadana
– Músico

 

El día que faltó el agua en el Palacio de Miraflores por Florantonia Singer – El País – 28 de Abril 2018

Las fallas en el suministro desbordan el malestar que viven los venezolanos en medio de la peor crisis económica de la historia del país sudamericano
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El malestar de los venezolanos por la falta de agua, irónicamente, se desborda. Una incertidumbre más con la que lidian a diario los ciudadanos del país sudamericano es la de si al despertar del grifo saldrá agua para bañarse. El jueves en la noche los vecinos del Palacio de Miraflores, desde donde gobierna Nicolás Maduro, en el centro de Caracas, se concentraron para protestar porque desde hace tres meses el suministro escasea como pasa con casi todo en Venezuela. Una multitud cruzó la alambrada, las barricadas de protección y sorteó a los guardias que custodian el edificio, un sitio al que la oposición ha intentado llegar en sus intensas jornadas de protestas masivas, pero que siempre ha estado vetado.

“Será que Maduro baja su poceta con tobos [cubos de fregar] como hacemos nosotros”, increpaba una mujer en los vídeos que corrieron y se hicieron tendencia en las redes sociales. Allí se mantuvieron varias horas frente al despacho de Maduro. La comunidad de La Pastora, vecina de todos los presidentes del país desde hace más de un siglo, clamaba porque el agua llegara por las tuberías y no a través de los camiones cisternas con los que el gobierno ha intentado paliar la sed de ese sector, que es la misma de casi toda la capital y gran parte del país, donde se han intensificado los racionamientos que dejan a comunidades más de un mes sin suministro. “¡Agua de chorro!”, era la consigna.

Los guardias nacionales intentaron mediar con los manifestantes para protestaran unas cuadras más allá del Palacio. Al final, la instrucción se giró. El agua comenzó a llegarles, y por los grifos, cuatro horas después de haber trancado la avenida y la protesta se disolvió antes de la medianoche. Maduro, que esta semana comenzó la campaña para su reelección, no ha hecho mención al tema, aunque este viernes vía Twitter ordenó la intervención de la empresa hidrológica del estado Mérida, también con problemas, pero en manos de una gobernación opositora.

Pero solo esa protesta fue aplacada. Ese mismo jueves en la mañana, vecinos de una urbanización en el este de la ciudad también cerraron el paso de vehículos durante todo el día por la misma causa. Pero ellos no recibieron agua. Tampoco los de un barrio cercano que este viernes decidió tomar acciones más radicales y se apostó en la autopista Prados del Este, una vía expresa de alta circulación, para reclamar su derecho a tener agua.

La piscina vacía

A diario las cuadrillas de la empresa estatal que suministran el agua intentan atender los reclamos que se disparan de un sector a otro, y que van acompañados del reporte de enormes chorros que se multiplican en las calles de Caracas como géiseres en el asfalto, producto de las roturas de los tubos. Y el problema afecta a varios estados del país.

Esta semana, el polémico gobernador chavista del estado Carabobo, Rafael Lacava, investigado por el supuesto ocultamiento de fondos en la Banca Privada de Andorra, colgó un vídeo en sus redes sociales exigiendo a las autoridades de la hidrológica de esa provincia, que forma parte del gobierno al que es afín, que solventara la crisis que le impedía llenar la piscina de la residencia oficial, la cual mostró completamente vacía ante la cámara de su teléfono móvil.

Pero la crisis de los servicios públicos genera otro tipo de pesares a la población, en medio de una economía hiperinflacionaria. Soledad Pérez dice que le ha tocado salir a protestar en pijama por no tener ropa limpia. “Nosotros somos una clase media empobrecida que no tenemos para pagar cisternas. El acceso al agua es un derecho que está en la Constitución”, decía la mujer el jueves cuando protestaba con un megáfono en Los Samanes, una urbanización del este de Caracas.

Nancy Chacín, también en la manifestación, contó que ha incursionado en el arte de lavar la ropa a mano y de aguantarse las ganas de usar el baño. “Esto ya nos va a empezar a generar problemas de insalubridad. Uno ve a los niños que llegan de noche con el pelo mojado, todos dormidos y cansados, porque se fueron a bañar a casa de otros familiares y que preguntan cuándo va a volver el agua a sus casas”. Otras dijeron que han aprendido a lavarse el cabello con una botella de agua o a adaptar el carrito del mercado como un tanque cargado de recipientes para aguantar la sequía.

Este sector de la ciudad, como tantos otros, se valió de cisternas hace semanas para intentar paliar la sequía que entonces se atribuía a una parada de mantenimiento de los equipos, ejecutada durante el asueto de la Semana Santa. El corte, del que todavía no se reestablecen muchas zonas, generó otro caos: largas filas de camiones cisternas y hasta tres días de espera para cargar, pues algunos edificios residenciales requieren de por lo menos 20 para llenar sus tanques.

Empresa sin técnicos

La empresa Hidrocapital informó el mismo día de la protesta en Miraflores que por la sequía uno de los embalses -el más pequeño- que surten a Caracas las restricciones aumentarían. Pero desde cada tubo roto, los trabajadores de la empresa señalan que hay falta de equipos para atender las averías, que los sistemas que bombean el líquido están fallando, y que tienen que hacer maniobras hidráulicas para darle suministro a una zona quitándoselo a otra. Este viernes una nueva falla eléctrica afectó el sistema que surte a la mayor parte de Caracas y más de la mitad de la ciudad está sin agua. Además, un enorme tubo matriz de agua se rompió, generó una avalancha de lodo que arrasó con algunas viviendas en otro sector de Caracas, lo que trae más complicaciones.

“El acueducto de Caracas es uno de los más complejos del mundo y uno de los mejores diseñados, porque se necesita enviar mucha cantidad de agua desde muy lejos a una ciudad que está a 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Pero por impericia, por falta de mantenimiento y de inversión, por tener a militares donde debería haber ingenieros, es que todo está fallando. Este es el costo de la desprofesionalización del país. Ahora los dos principales sistemas de suministro funcionan a 50% de su capacidad, por lo que estamos enviando menos agua, y también nos estamos enfrentando a una multiplicación de las averías y en muchos casos a una coincidencia de ellas”, explica el ingeniero José María de Viana, quien fue presidente de la hidrológica en los años noventa y actualmente es profesor en la Universidad Católica Andrés Bello.

Los días que vienen en capital del país sudameticano se parecen a los que describió el Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez en su crónica Caracas sin agua, escrita durante la temporada que vivió en Venezuela en los años cincuenta, y en la que un personaje decide comprar un jugo de durazno para poder afeitarse en medio de una sequía extrema que vació los embalses. Solo que ahora los jugos y los alimentos también escasean.

LLUEVEN LAS PROTESTAS
A una avería eléctrica o en el servicio de agua, a una falla en el suministro de gas para cocinar, a la falta de medicamentos, sigue una protesta, que complica aún más la cotidianidad de los venezolanos. Calles cerradas y basura regada y quemada se ha convertido en parte de un rito del descontento por el deterioro de la calidad de vida en el país.

Si bien no han vuelto a repetirse las movilizaciones multitudinarias convocadas por la oposición en 2017 -desencadenadas por el asalto a las funciones del Parlamento por parte del Poder Judicial secuestrado por el gobierno, y cuya represión dejó más de 100 muertos- en muchas localidades de Venezuela ocurren pequeñas protestas a diario. El Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social reportó en el primer trimestre de 2018 un total de 2.414, a un promedio de 26 diarias, un incremento de 94% con respecto al mismo periodo en 2017.

“Lo que se desprende de los datos obtenidos durante este primer trimestre del año es que Venezuela ha entrado en una etapa de colapso de los servicios públicos, de la alimentación, de la salud y han crecido los conflictos laborales. Adicionalmente observamos con preocupación que los saqueos e intentos de saqueo aumentan y se uniformizan en todo el territorio nacional”, refiere el informe del observatorio presentado hace unas semanas. Del total de manifestaciones, 734 fueron motivadas por la precariedad de los servicios. La organización da cuenta de otro dato alarmante sobre la creciente conflictividad: en 2018 han sido asesinadas 10 personas que protestaban; en 9 de los casos por civiles armados y en uno por el impacto de una piedra.

Nicaragua y Venezuela: la represión totalitaria por Trino Márquez – La Patilla – 26 de Abril 2018

Download (3).jpgEn apenas cinco días de protestas populares, los cuerpos represivos de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, asesinaron a 28 personas, la mayoría jóvenes, opuestas a la reforma del sistema de seguridad social que se vio obligado proponer el gobierno sandinista, luego de la reducción y desfalco de la generosa ayuda financiera brindaba por Nicolás Maduro a su socio centroamericano. En esta sangría fue asesinado por un francotirador del régimen el periodista Ángel Gahona, mientras cubría en vivo las protestas callejeras.
En Nicaragua se repitió el esquema utilizado en Venezuela durante las refriegas de 2017: plomo y gas del bueno. La policía y los aparatos de seguridad no actuaron para disuadir a los manifestantes y disolver las concentraciones y marchas sin víctimas fatales, sino para exterminar a los marchistas e intimidar o paralizar a quienes pretendieran incorporarse a la lucha. En Venezuela, la cifra superó las 135 víctimas en un período de cuatro meses. Daniel Ortega y sus turbas, como se les llama a los grupos paramilitares financiados por el gobierno, no han tenido tiempo de desatar una matanza tan feroz. Para lo que sí tuvieron tiempo fue para humillar a los jóvenes protestantes detenidos: a muchos de ellos los liberaron luego de raparles la cabeza y dejarlos semidesnudos y descalzos en distintas carreteras de Nicaragua.

La izquierda totalitaria se ocupa de defender los derechos humanos solo cuando se opone a los gobiernos de turno. Los cubanos fidelistas, maestros del cinismo, se quejaban y denunciaban las crueldades de Fulgencio Batista, caricatura del dictador latinoamericano. Radio Rebelde era una tribuna para enjuiciar los crímenes contra los valientes jóvenes que apoyaban al Movimiento 26 de Julio, dirigido por Fidel Castro en Sierra Maestra. Cuando Castro y sus muchachos bajaron de la montaña no quedó vestigio alguno de los derechos humanos. Todos fueron conculcados en nombre de la revolución.

El mote de “contrarrevolucionario” serviría para justificar cualquier atropello contra la dignidad humana. Los fidelistas se olvidaron de todo lo que tuviese que ver con derecho a la protesta, libertad de prensa o libertad de pensamiento. En la fortaleza La Cabaña, los Castro y el Che Guevara ordenaron la ejecución de varios miles de “contrarrevolucionarios”, sin que respetar el derecho a la defensa con un tribunal independiente. Hasta el comandante Huber Matos, líder y héroe fundamental de la revolución, fue encarcelado y torturado por haber disentido del camino emprendido por el régimen, en una carta privada dirigida a Fidel Castro.

La escuela fidelista, que hunde sus raíces en el stalinismo, se exportó a todo el continente. Sus seguidores, tomasen o no el poder, aplicaron los mismos procedimientos sanguinarios utilizados por Castro tanto dentro como fuera de sus filas. Ampliamente conocida y documentada es la crueldad con sus rehenes, con sus víctimas y con la “tropa”, de las Farc y del ELN, en Colombia; de Sendero Luminoso, mezcla de fidelismo con maoísmo, en Perú; de los Tupamaros, en Uruguay; y de los grupos guerrilleros centroamericanos. Al fino poeta salvadoreño Roque Dalton, sus compañeros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) lo condenaron a muerte, por atreverse a disentir de otros miembros de la dirección de ese movimiento. La izquierda totalitaria arrolla los derechos humanos, tanto de sus adversarios como de los correligionarios que difieran de las directrices del jefe o del partido, o que comprometa la permanencia en el poder de la claque dominante, como ha ocurrido en Cuba durante seis décadas, en Venezuela por veinte años y en Nicaragua durante los once años que lleva Ortega gobernando.

En contraste con la violencia a la cual recurre el totalitarismo izquierdista, los sistemas democráticos operan en sentido distinto. No se trata de contraponer ángeles y demonios. También en las democracias liberales los cuerpos de seguridad tienen la responsabilidad de garantizar el orden y esta tarea pasa, en muchos casos, por utilizar la fuerza y la represión, dejando a un lado el consenso o la persuasión. Sin embargo, en las sociedades democráticas, donde la supervisión parlamentaria, los medios de comunicación independientes y las organizaciones de la sociedad civil actúan como contrapeso del poder, la policía es entrenada para contener y dominar las manifestaciones cuando se desbordan, no para masacrar a la población o impedir el derecho a la protesta pacífica, tal como sucede en Cuba, Nicaragua y Venezuela, siguiendo la tradición impuesta por los antiguos países comunistas.

La denuncia de la impudicia totalitaria y la defensa permanente de los derechos humanos constituye una batalla cotidiana.

 

Estados Unidos advierte de un “deterioro drástico” de los derechos humanos en Venezuela por Joan Faus – El País – 21 de Abril 2018

El Departamento de Estado también alerta de la situación en China, Rusia, Corea del Norte, Irán, Myanmar y Siria

Fuerzas de seguridad venezolanas, el miércoles en Caracas, en una protesta por la falta de fármacos
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Estados Unidos describió este viernes a los gobiernos “corruptos” y que vulneran derechos humanos como una amenaza a la estabilidad mundial y a los intereses de Washington. El informe anual del Departamento de Estado sobre derechos humanos en el mundo califica, por ejemplo, a China, Rusia, Irán y Corea del Norte de “fuerzas de inestabilidad”. El documento también es muy crítico con Venezuela, donde, advierte, la democracia y las protecciones ciudadanas se “deterioraron drásticamente” en 2017 como resultado de los esfuerzos de Nicolás Maduro de “consolidar su poder”.

“Seguiremos imponiendo consecuencias a aquellos que abusan de derechos humanos”, proclamó el secretario de Estado en funciones, John Sullivan, en la presentación de la cuadragésima segunda edición del informe, que es un requisito legal impuesto por el Congreso. Sullivan alertó de los abusos sistemáticos en Siria, abogó por que rindan cuentas los responsables de la limpieza étnica de los rohinyá en Myanmar y avisó de que China propaga los “peores rasgos de un sistema autoritario”. También puso el foco en los ataques “casi diarios” al derecho de asamblea en Irán, las detenciones de “decenas de miles de periodistas y académicos” en Turquía y a la cruzada de la Rusia de Vladímir Putin contra la sociedad civil, así como sus invasiones territoriales en Ucrania.

En cuanto a Venezuela, Sullivan manifestó el apoyo de EE UU a la población y acusó a Maduro de no permitir la entrada de ayuda extranjera. “El régimen de Maduro reprime los derechos humanos y deniega el derecho a tener una voz en el país mientras miles de personas escapan en respuesta a la creciente crisis humanitaria”, señaló.

El Gobierno de Donald Trump ha endurecido notablemente en el último año las sanciones a altos cargos de Caracas ante la deriva autoritaria en el país, que ha enterrado la independencia política y judicial.

El informe del Departamento de Estado destaca las irregularidades en las elecciones regionales del pasado octubre y describe una retahíla de abusos de derechos humanos: “muertes extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad”, propagación de las detenciones arbitrarias, existencia de presos políticos, acoso sistemático a la prensa y a la oposición, el “establecimiento de instituciones ilegítimas para reemplazar a representantes elegidos democráticamente” y una “perversa corrupción e impunidad entre todas las fuerzas de seguridad y en oficinas gubernamentales estatales y nacionales”.

En medio de ese paisaje sombrío, Sullivan citó dos “puntos brillantes” de mejora de los derechos humanos: Uzbekistán y México. Del país latinoamericano, destacó la aprobación el pasado noviembre de una ley que establece castigos penales para los responsables de desapariciones forzosas y crea un sistema nacional de búsqueda de personas. Pese al elogio de Sullivan, el informe del Departamento de Estado advierte de que son inusuales las investigaciones, persecuciones judiciales y condenas por desapariciones forzosas de personas en México. “La impunidad por abusos de derechos humanos se mantuvo un problema, con ratios extremadamente bajos de persecución de cualquier tipo de delitos”, añade el documento.

En la presentación, el secretario de Estado interino presumió de que EE UU lidera la “promoción de derechos humanos” en el mundo. Pero la naturaleza del informe, que no analiza a EE UU, coloca a Washington ante un espejo incómodo. Organizaciones independientes, como Amnistía Internacional, han acusado al Gobierno de Trump de socavar en el mundo el respeto a los derechos humanos.

El presidente ha manifestado su afinidad hacia líderes de países autoritarios, como Rusia, Filipinas o Turquía; humilla constantemente a los periodistas críticos y ha estigmatizado a minorías, como los musulmanes o los soldados transgénero. En la rueda de prensa posterior a la presentación del documento, un periodista preguntó si por esos motivos no podía considerarse algo hipócrita la acusación de EE UU a los abusos de otros países. Sullivan ya no estaba en la sala y su reemplazo, Michael Kozak, asesor de derechos humanos del Departamento de Estado, buscó un delicado equilibrio en su respuesta. Esgrimió que una cosa son las críticas y la otra si estas se traducen en hechos: “Hay una distinción entre las palabras y el poder de un Estado”.

 

A un año de las protestas 2017: La frustración después de la furia por Lisseth Boon – RunRunes – Marzo 2018

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La ola de manifestaciones más prolongada y cruenta en los últimos 6 años no alcanzó su propósito germinal: no frenó la aprobación de la ilegal asamblea nacional constituyente y dejó una estela dramática de desesperanza y muerte. Pero las razones para activar la expresión del descontento se mantienen. El reto sigue estando en la articulación política del malestar social

Entre el primero de abril y 31 de julio de 2017, miles de venezolanos salieron día tras día a protestar por la libertad y la democracia en vilo. Durante cuatro meses, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, trabajadores y estudiantes, políticos y activistas, exigieron en las calles de Venezuela la restitución del orden constitucional, elecciones libres, la liberación de presos políticos, el respeto a la Asamblea Nacional y ayuda humanitaria en medio de la más aguda crisis que trastoca al país en su historia reciente.
Con aquellas manifestaciones multitudinarias, que agitaron a pueblos y ciudades de al menos 14 estados del país, parte de los dirigentes de oposición que lideraban las protestas buscaba la división de la coalición dominante y las fuerzas armadas, el distanciamiento de algunas figuras del régimen de Nicolás Maduro, el debilitamiento del oficialismo y la posterior negociación que diera paso a un cambio de gobierno, tal como había funcionado con otros procesos de transición en el continente. Otros sectores perseguían tajantemente el cambio: salir como sea de Maduro.

Pero la ola de protestas de 2017, considerada como la más prolongada y cruenta por la represión a la que fue sometida en los últimos 6 años, no alcanzó su propósito germinal. No sólo no logró frenar la aprobación de la asamblea nacional constituyente, artilugio impuesto por Maduro con el aparente propósito de reorganizar el Estado y redactar una carta magna que anulase la promulgada en 1999 por el fallecido Hugo Chávez. También dejó una estela dramática: a lo largo de más de 120 días de manifestaciones, fueron asesinadas 158 personas –de las cuales 65 % (103) eran menores de 30 años– y apresaron a más de 3 mil.

Un año después de la ola de protestas, que tuvieron como detonante “el autogolpe de Estado” con la usurpación de funciones de la Asamblea Nacional por parte del TSJ, expertos y políticos analizan las secuelas de las manifestaciones que cuartearon –aún más– el país.

Cíclica y permanente
Las manifestaciones de 2017 se enmarcan dentro de los ciclos de protesta política, que se producen en períodos acotados, con fecha de inicio y término, a diferencia de la protesta socioeconómica, que en Venezuela tiene carácter crónico y permanente, analiza el politólogo Luis Salamanca, autor del libro “Protestas contra la tiranía: 1935-1973” (UCV, 2011).

2017 fue un año récord en protestas en los últimos 7 años: se produjeron 9.787 manifestaciones, de las cuales 6.700 (68 %) ocurrieron entre el primero de abril hasta el 31 de julio (un día después de las elecciones de la anc), es decir, fueron políticas, calcula Salamanca a partir de las cifras del Observatorio de Conflictividad Social (OVCS).
Desde 2011, los dos grandes ciclos de protesta política han sido 2014 y 2017, muy intensos y duros en cuanto a represión con saldo de muertos y heridos pero poco efectivos en soluciones políticas, observa Salamanca. Si bien ambos episodios se han caracterizados por las movilizaciones multitudinarias, demostrando poder social, no son suficientes para lograr el cambio.

También el naufragio de sendos ciclos de protesta política han sido seguidos por una gran depresión colectiva que incide en los procesos electorales posteriores (el de gobernadores en 2014 y las municipales en 2017), considera el analista. “Esa depresión aún se mantiene en muchos electores, quienes cayeron en un estado de desesperanza y desconfianza hacia el voto como instrumento para lograr cambios. También es normal que la gente se repliegue en su vida privada luego de exponerse y arriesgarse en la calle durante el ciclo de protesta política”.

Presos políticos
“Las protestas dejaron un saldo de dolor” evalúa la diputada Delsa Solorzano, quien sustenta con cifras que 2017 fue “un año catastrófico en materia de derechos humanos”: más de 150 muertos y unos 3000 detenidos. Hasta la fecha, hay 396 presos políticos, según cálculos de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional. Establecer el número de heridos es más difícil porque el ingreso de muchos en centros asistenciales no fue registrado por razones de seguridad. Es conocido cómo fuerzas de orden allanaban clínicas buscando manifestantes heridos para llevárselos detenidos”, agrega la parlamentaria.

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“El responsable de todas esas muertes es el gobierno de Maduro y el aparato represor instaurado. Los venezolanos tienen derecho a protestar; desde hace 20 años (Venezuela) viene luchando por su libertad y no dejará de hacerlo”, agrega la diputada.

Por qué fallaron
A diferencia de otros países donde las protestas multitudinarias generaron “transiciones por colapso” (casos de Argentina, Ecuador, Bolivia), en Venezuela se mezclaron varios factores que determinaron su fracaso, afirma Rafael Uzcátegui, director de la organización de derechos humanos Provea.

La fortaleza de la hegemonía comunicacional del Estado que aisló comunicacionalmente a las protestas del sector de la población que no participaba en ellas y la cohesión de la coalición dominante y de las fuerzas armadas que se mantuvo pese a las presiones fueron dos de las razones por las cuales la ola de protestas de 2017 no alcanzó sus metas, considera Uzcátegui. También, se cuentan la “falta de unidad de la Mesa de la Unidad Democrática frente a las maneras de protestar, escaso protagonismo de los gremios, una relativa incidencia del llamado ‘chavismo disidente’ y una débil solidaridad internacional justo cuando se desarrollaban las manifestaciones”.

Por último, la imposición de una “fraudulenta ANC, que generó un escenario de institucionalidad paralela e instaló un sentimiento de derrota entre los manifestantes marcando el fin del ciclo de protestas de 2017”, según el activista de DDHH.
Costos humanos y movilización en reposo

No hay que dar muchas vueltas: la instalación de la anc que terminó de apagar las protestas de 2017 produjo un enorme sentimiento de derrota general y logró un debilitamiento extraordinario de la unidad política tras adoptar estrategias de movilización distintas que no alcanzaron los objetivos previstos, evalúa Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos (CEP) de la Ucab.
Pero también resalta que la ola de protestas elevó a un primer plano la crisis venezolana ante la comunidad internacional. “Logró una reacción en países de Europa, Latinoamérica y Estados Unidos que no se había tenido hasta ese momento. Las sanciones contra funcionarios venezolanos se deben en buena medida a las manifestaciones y a la brutal represión que aplicó el gobierno de Maduro, dejando un alarmante número de detenidos, heridos y pérdidas humanas”, afirma Alarcón. Agrega que países tan disímiles como EEUU, el grupo de Lima y la Unión Europea comenzaron a pronunciarse con mayor contundencia sobre el tema nacional a raíz de las protestas y a adoptar agendas comunes para promover una salida a la crisis generalizada.

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La protesta en sí misma no fue la culpable del fracaso sino la falta de estrategia que orientara la consecución de resultados. La frase “cada quien proteste como quiera” pronunciada aquellos días revelaba que no existía una estrategia común para protestar, opina Alarcón.

Basándose en la tesis de Erica Chenoweth, autora de una investigación sobre 100 años de protestas, el director del CEP destaca que el éxito de las manifestaciones depende de su masificación (de 3,5 % a 5 % de la población como mínimo) y que no sean violentas. “Mientras no se anarquicen, más personas están dispuestas a participar. Las protestas pacíficas y masivas logran mayor presión sobre el sistema que las violentas”, demuestra el estudio

Los analistas no descartan que vuelva a producirse otra ola de protestas en Venezuela. Pero no puede recurrirse a las estrategias ya conocidas.
Salamanca considera que costará sacudir el estado de desesperanza actual. Entre el ciclo del 2014 y el de 2017 pasaron 3 años. Y Maduro ha cerrado sistemáticamente todas las vías democráticas: anuló la protesta y el voto como derecho constitucional de los venezolanos. Pero precisamente por ello podrían activarse la expresión del descontento. Para esto, es imprescindible interconectar la protesta política con la socieconómica, es decir, articular lo político con lo social”. Ese sigue siendo el reto.

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