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Archivos por Etiqueta: Produccion petrolera

En Pdvsa preparan reducción de personal a petición de los rusos por José Gregorio Meza – El Nacional – 16 de Octubre 2019

El régimen de Nicolás Maduro ofreció a Rosneft el control de la industria petrolera

Foto: AFP

No hay dinero para reactivar la industria petrolera. La crisis ha obligado al régimen de Nicolás Maduro a mirar a sus amigos rusos y ofrecerles la posibilidad de controlar totalmente Petróleos de Venezuela, a cambio de condonar la deuda que el país ha adquirido con ellos. El presidente Vladimir Putin y sus asesores no lo ven con malos ojos. Ya varias comisiones han venido a revisar en qué condiciones se encuentra Pdvsa y ver lo viable de tal acuerdo.

Lo primero, lo que ya dijeron, es que con tantos trabajadores no es viable hacer una empresa medianamente competitiva. “Pdvsa tiene alrededor de 70.000 personas en la nómina, aunque esta llegó a tener 140.000. En los últimos años se han retirado bastantes y esos puestos no se han cubierto”, señalaron fuentes ligadas a la industria.

Los rusos están analizando la posibilidad de que a través de Rosneft se pueda llegar a algún acuerdo para controlar la empresa petrolera venezolana, “pero hay que sacar a mucha gente”, dijeron.

“No es privatización, pero algo de eso se estudia para hacer ver, quizás con otra figura, que la situación es legal”, afirmaron.

Una acción de este tipo debería contar con la aprobación de la Asamblea Nacional.

“Ya están revisando los barcos y las instalaciones para determinar cuál es la situación real de la industria petrolera venezolana. Con base en eso deberían cerrar el pacto, lo que no debería tardar mucho porque la emergencia es muy grande”, manifestaron.

La oferta de crudo venezolano cayó a 640.000 barriles en septiembre, una brusca reducción de la producción.

En muchas oficinas de Pdvsa el horario laboral se ha recortado. En algunos sitios se trabaja hasta la hora del almuerzo ante la imposibilidad de usar los comedores como antaño. También falla el transporte para trasladar a los trabajadores a sus hogares.

La sapita de Pdvsa 🐸@lasapitapdvsa

Le quitan el servicio de comedor a los trabajadores de @PDVSA refinación pero si hay comedor para la policia nacional. Que vayan los policías a sacar petróleo. Así está en este momento el comedor del edificio principal de refinación puerto la cruz.

Ver imagen en Twitter

La sapita de Pdvsa 🐸@lasapitapdvsa

protesta laboral en el edificio sede de @PequivenSA Anzoátegui y la gerencia irresponsable del complejo no dio la cara

Video insertado

Producción petrolera venezolana – Camara Venezolano/Suiza – Octubre 2019

Venezuela’s PDVSA expects crude output rebound in 2020 by Mayela Armas and Luc Cohen- Reuters – 14 de Octubre 2019

Venezuela’s cash-strapped state-run oil company PDVSA expects crude output to rebound to above 1.2 million barrels per day (bpd) next year, according to a copy of the company’s 2020 budget seen by Reuters, a figure nearly double current levels.

The undated document did not detail how the company planned to raise crude output, which fell to around 650,000 bpd in September, according to independent estimates.

But in a nod to its financial difficulties, the budget called for an “austerity campaign” with restrictions on employees’ routine business spending, from hailing taxis or renting cars to making international calls and connecting to virtual private networks (VPNs).

PDVSA did not respond to a request for comment.

Oil production in Venezuela has collapsed this year after the United States imposed sanctions on PDVSA, part of Washington’s bid to oust socialist President Nicolas Maduro. In September, PDVSA was forced to cut back output at some oilfields and halt crude blending at its largest producing region, the Orinoco belt, due to climbing inventories of unsold oil.

But output was already declining before sanctions, hurt by years of underinvestment and mismanagement at the OPEC nation’s flagship company.

According to the 2020 budget, PDVSA expects to produce an average of 661,000 bpd of extra-heavy crude from the Orinoco belt in eastern Venezuela, where multinationals like Chevron Corp, Rosneft and CNPC have their major operations in the country.

PDVSA foresees 298,000 bpd from its Western division, mostly around the Maracaibo Lake, and 273,000 bpd from eastern fields north of the Orinoco belt.

The company is also forecasting it will earn $60 per barrel of exported crude next year. Mexico is drafting its 2020 budget at a price of $49 per barrel for its exportable oil basket, which is comparable in quality to Venezuela’s.

Additional austerity measures announced by the company included “the suspension of all armored vehicle rentals” as well as a requirement that the company’s chairman approve hotel stays. Workers are prohibited from charging hotel food, laundry, parking and printing to the company.

The budget also asks employees to reduce business travel and “use videoconferences to avoid costs.” It calls on employees to “reduce expenses for snacks, stationery, office supplies, photocopying, printing and binding to the maximum.”

“Any type of entertainment, social events or sponsorships are suspended, unless authorized by the chairman of PDVSA,” the document read.
Source: Reuters (Reporting by Mayela Armas and Luc Cohen, additional reporting by Marianna Parraga in Mexico City, Editing by Rosalba O’Brien)

Auge y caída de la producción petrolera por Eddy Reyes Torres – El Nacional – 12 de Octubre 2019

El petróleo ha tenido su papel entre nosotros desde tiempos inmemoriales. Los primeros conquistadores apreciaron que nuestros indígenas lo utilizaban con fines medicinales, para la iluminación y el calafateo de sus canoas. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1478-1557) fue el primero en dejar constancia escrita de ello en su Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Allí, al referirse a la isla de Cubagua, dicho autor nos dice que tiene en la punta del oeste una fuente o manadero de licor, como aceite, que corre por encima del agua del mar, el cual es llamado por los naturales stercus demonis (estiércol del diablo), aunque otros lo llaman petrolio o asfalto. Más adelante, al visitar el área del golfo de Venezuela, el autor hace mención a la existencia de ojos o manantiales de betún que los nativos llaman mene.

Es en 1864 cuando se otorga la primera concesión petrolera en el país. El beneficiario fue el venezolano Manuel Olavarría, quien no obtuvo resultados positivos. Más tarde, en julio de 1914, cerca del pueblo de Mene Grande, en el estado Zulia, el Zumaque 1 dio formalmente inicio a la producción de petróleo en territorio venezolano (264 barriles diarios). Pero será el 14 de diciembre de 1922, momento en que el pozo Barrosos-2 comienza a arrojar sin control, durante 9 días, 100.000 barriles diarios de petróleo, cuando se ratifica ante el mundo el enorme potencial minero de nuestro país. La presencia de las grandes compañías norteamericanas e inglesas fue entonces la secuencia inevitable.

Paso a paso nuestra economía comenzó a recibir las mieles del extraordinario regalo de la naturaleza, aunque junto con ello vino también un mal ineludible: la poca disposición o capacidad del Estado para promover el desarrollo de un sector industrial privado, capaz de competir en el ámbito internacional para inducir así la acumulación de capital y el crecimiento de la producción. Como resultado de lo anterior, los niveles de crecimiento que logramos alcanzar en educación, salud, vialidad, transporte, vivienda, energía eléctrica, empleo público, alimentación, seguridad, cultura y estabilidad económica, entre otros campos, fueron posible gracias a la renta petrolera. La sociedad venezolana se hizo así dependiente del Estado, cuando es este el que debería depender de toda la sociedad.

Lo cierto es que desde que arrancó en forma la extracción del petróleo en nuestro país, esta fue incrementándose en el tiempo de manera sostenida, aunque con ocasionales caídas derivadas de las crisis que han afectado al mercado internacional. Las estadísticas ponen de manifiesto nuestra posición singular y, en ciertos momentos, especialmente ventajosa. Así, en 1929 Venezuela era el segundo país productor de petróleo, por detrás de Estados Unidos. Para 1945, a finales del gobierno de Isaías Medina Angarita, la producción fue de 1.000.000 de barriles diarios y, en 1998, la cifra se elevó a 3.300.000 barriles diarios. En 2011, durante la gestión de Hugo Chávez Frías, la producción bajó a 2.380.000 barriles diarios. Y según el último informe de la OPEP, en el mes de septiembre del presente año, en plena gestión de Nicolás Maduro Moros, el promedio mensual cayó a 680.000 barriles diarios.

A lo largo de ese proceso, la conducta manirrota de la revolución opacó a la del primer gobierno de Pérez: los regalos contantes y sonantes llegaron a todos los puntos de América y a los camaradas revolucionarios esparcidos por todo el orbe. Junto con lo anterior, los estrafalarios endeudamientos con China y Rusia dejaron al de la era democrática –que en propiedad se inició con Carlos Andrés y concluyó con la segunda presidencia de Rafael Caldera– como un inofensivo niño de pecho.

De manera que el régimen revolucionario no aprendió la lección bíblica de José y el faraón de Egipto, contenida en el Génesis, relativa a la conveniencia y necesidad de ahorrar en los años de fertilidad. Por eso hoy tenemos una industria petrolera destruida, con una producción inferior a la que teníamos en 1945, una deuda externa quintuplicada y una economía paralizada.

Con el anterior telón de fondo, el actual presidente de Pdvsa, el mayor general de la Guardia Nacional, Manuel Salvador Quevedo Fernández, tuvo el tupé de declarar recientemente desde Rusia que a finales de este año Venezuela estará produciendo 1.600.000 barriles diarios de petróleo. A este experto militar solo podemos decirle: amanecerá y veremos.

En apenas 2 años este general enterró a la industria petrolera de Venezuela por Zenaida Amador – ALnavío – 11 de Octubre 2019

El mayor general de la Guardia Nacional, Manuel Quevedo, llegó a la presidencia de Petróleos de Venezuela en una circunstancia muy particular. Estaba por terminar 2017, bajo el peso muerto de los desmanes económicos de los primeros años del gobierno de Nicolás Maduro, más las secuelas profundas dejadas por el sobreendeudamiento y la politización de PDVSA promovidos por Hugo Chávez hasta su muerte en 2013. Fue precisamente su llegada la que le dio la estocada final a la maltrecha PDVSA, donde el propio Chávez combatió por todas las vías la meritocracia.
El general Manuel Quevedo le dio la estocada final a la maltrecha PDVSA / Foto: PDVSA
El general Manuel Quevedo le dio la estocada final a la maltrecha PDVSA / Foto: PDVSA

En Manuel Quevedo se hacía patente el precio que pagaba Nicolás Maduro para sostenerse en el poder, entregando cuotas significativas de la economía al alto mando militar, marcando así la caída al abismo de la industria petrolera venezolana, que por décadas fue una referencia internacional.

“Llenaron a la empresa de militares, Guardias Nacionales, personas sin experiencia, policías, funcionarios de la Alcaldía de Caracas, todo tipo de oportunistas. Con un profundo desconocimiento y desprecio por la empresa, se dedicaron a demoler todos los procesos, procedimientos, operacionales, financieros y gerenciales”

Escrito por Rafael Ramírez, exZar de PDVSA

La primera declaración formal de Quevedo la ofreció en enero de 2018, cuando habló de sus pasos iniciales en PDVSA y de sus logros para elevar la producción. “Los 1,5 millones de barriles diarios (de producción) quedaron atrás. Ya nosotros estamos cercanos a 1,9 millones de barriles de petróleo al día”. Así lo afirmó aun cuando las cifras de la OPEP daban cuenta de que el bombeo estaba en 1,6 millones de barriles diarios y todo apuntaba a que el declive se profundizaría, debido principalmente a los años de desinversión en el sector.

Pero fue más allá. Quevedo, quien es una ficha directa de Diosdado Cabello, prometió que 2018 sería el año de la recuperación y que la producción remontaría a 2,5 millones de barriles por día, algo que no ocurrió entonces ni ahora. Firmas como S&P Global Platts ubican la producción petrolera actual de Venezuela en 600.000 barriles por día, pero Quevedo sigue afirmando que hay una recuperación y que en 2020 el bombeo llegará a dos millones de barriles diarios.

A lo largo de este camino, cuando los hechos han puesto en evidencia que sus proyecciones no pasan de ser un ejercicio imaginario, el mayor general optó -como casi todos los funcionarios del chavismo -por trasladar la responsabilidad de sus fracasos a otros, especialmente al fantasma de los ataques imperialistas y al sabotaje. Tampoco en eso ha tenido éxito.

Algo de barniz

Su más reciente declaración en esta línea la hizo esta semana para justificar el accidente en el que se vio involucrada una gandola que transportaba gas. Según Quevedo, el vehículo -que al volcar paralizó más de seis horas el acceso a Caracasdesde el estado Vargas– fue objeto de “un vil acto de sabotaje”. Aseguró que le cortaron los frenos “con la intención de causar daños a la ciudadanía, al pueblo inocente. Una vez más pareciera que el plan terrorista de la ultraderecha está detrás de tan cobarde ataque”.

Sin embargo, no mostró evidencias, ni señaló a responsables directos. Una vez superado el suceso los señalamientos pasaron al anecdotario de PDVSA y nada más.

Con esta actitud omitió que desde 2012 vienen creciendo las denuncias sobre las condiciones operativas de la flota de distribución de PDVSA, especialmente por la compra de gandolas chinas que no cumplían con los estándares que la industria requería y para las que luego no había repuestos.

En los últimos años este deterioro ha aumentado. En algún momento se contabilizó la flota de gandolas de la petrolera en más de 2.000, pero en 2017 la Empresa Nacional de Transporte de Combustible de PDVSA (ENT) decía tener sólo 1.700 unidades operativas, y cuando se agudizó la crisis de la escasez de gasolina en el primer cuatrimestre de este año ya se hablaba de que sólo 60% de la flota se mantenía activa.

El imperio

En cuanto a la escasez de gasolina que enfrenta el país de las mayores reservas petroleras del mundo el argumento de Quevedo es que todo se debe a las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos. “Bajo las sanciones, bajo todas las dificultades, vamos a estar con nuestro pueblo, para garantizarle a usted que tenga el combustible”, llegó a decir en mayo pasado mientras anunciaba un plan de recuperación de la refinación nacional para elevar la producción de combustibles y enfrentar las agresiones internacionales.

Ese plan se sumó a la lista de sus anuncios que no se concretan y las garantías de combustible se limitaron a un sistema de racionamiento selectivo, privilegiando a la zona central del país, en especial a Caracas, donde suele haber relativa normalidad en el suministro. Pero en el resto del territorio hay ventas controladas, esquemas de despacho de una vez a la semana o peor, como ocurre actualmente en estados fronterizos, donde los usuarios pueden pasar más de cinco días en cola a la espera de surtir los vehículos.

Las refinerías de Venezuela tienen la capacidad de producir 1,2 millones de barriles diarios, pero procesan alrededor de 80.000 barriles debido a fallas operativas por falta de mantenimiento y de repuestos, o por los cortes de electricidad.

Purga interna

En 2017, cuando recién asumió el cargo, Quevedo afirmó que dentro de PDVSA había un “paro silencioso” que era “promovido por la derecha” y que con su gestión se haría frente a esto. De hecho, la presidencia de Quevedo se tradujo de inmediato en una purga interna en Petróleos de Venezuela.

“Los números son inocultables, los efectos también: entre el 2014 y 2019 la producción de petróleo ha caído desde los 3 millones de barriles día a solo 700 mil barriles día según el último informe de la OPEP de mayo de este año. Se han perdido más de 2 millones de barriles día de producción, que, a precios actuales del mercado, significan una pérdida de 117 millones de dólares cada día, es decir más de 40 mil millones de dólares al año. Solo por la incompetencia del madurismo al frente de PDVSA”

Escrito por Rafael Ramírez, exZar de PDVSA

Eulogio del Pino, quien fue presidente de PDVSA, terminó preso y señalado de corrupción. Otro expresidente, Nelson Martínez, señalado también de corrupción, murió estando en prisión. Otros tantos gerentes han sido desincorporados y señalados de formar parte de redes que atentan contra la industria como parte de una lista que no deja de crecer. La más reciente detención fue la de Rosa Mota, presidenta de PDVSA Gas. La información no abunda sobre estos casos, que suelen ventilarse públicamente sólo si las circunstancias políticas son convenientes para el régimen de Maduro y luego permanecen en el silencio.

Líderes sindicales también han sufrido persecución y muchos trabajadores han optado por dejar la industria no sólo por el clima interno, donde se impuso una nómina paralela con militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como ha denunciado la Federación Única de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), sino por la precarización de los salarios y el deterioro generalizado de los beneficios.

Las denuncias internas indican que Quevedo colocó en algunos puestos técnicos de la industria a funcionarios militares, principalmente de la Guardia Nacional, pero eso no ni ha mejorado los procesos ni ha frenado los manejos dolosos. Lo cierto es que, a casi dos años de timonear la principal industria del país, Quevedo tiene un saldo “rojo” en su gestión y por más que intenta maquillarlo los hechos hablan por sí solos.

“Desde la lógica estatal no hay manera de recuperar la industria petrolera” por David Morán Bohorquez – Entorno Empresarial – 21 de Agosto 2019

industria petrolera

“Venezuela tiene que experimentar un cambio de mentalidad. Y en este caso no hablo de la mentalidad de la gente, porque el venezolano ha sufrido tanto que dice ‘no quiero más esto, nunca más’, me refiero a sus actores políticos que son los más atrasados en cuanto a lo que se debe hacer”.

Quien hace esta aseveración es David Morán Bohórquez, ingeniero industrial de profesión, empresario, director del portal de noticias La Patilla y defensor de la privatización de casi todos los procesos y servicios que hoy están bajo el control del Estado

David Morán Bohorquez apuesta por un proceso masivo de privatización en la Venezuela postsocialista

“Sólo el capital privado puede revertir el modelo mercantilista feudal impuesto por el socialismo del siglo XXI, que ha llevado al país a una crisis humanitaria sin precedentes. No sé por qué le temen hacer al venezolano libre y bien pagado”, aseguró en su conversación con Richard Casanova, director de la revista Gente que Construye

PDVSA HOY NO VALE NADA

Quisiéramos su análisis sobre la situación de la industria petrolera venezolana

El modelo petrolero que había sido exitoso en los últimos 30 años se acabó. No es posible que continúe.

Ese modelo heredó tres cosas extraordinarias de las empresas trasnacionales: uno, el sistema de evaluación de personal, la meritocracia; dos, el sistema de rendición de cuentas financieras y tres, campos productivos de crudos livianos y crudos medianos.

¿NO SON RECUPERABLES CON ESTE GOBIERNO?

Ni con otro que venga. Pdvsa no tiene sistemas de investigación, es una empresa absolutamente corrompida, no contrata personal, no hay relevo generacional de calidad desde hace 20 años.

Sin embargo expertos petroleros y quienes presentaron el Plan País Petróleo, dijeron que es posible detener la caída de la producción en plazos cortos

Ellos hablan desde la nostalgia. Eso se entiende. Pero también les digo “put your money where your mouth is” (pon tu dinero donde pones tus palabras). No hay dinero público para eso. Y si ellos lo tienen, que lo pongan.

Cuando se hizo la apertura petrolera fue porque no había dinero. Veníamos de una crisis bancaria brutal que se llevó 12 puntos del PIB y la apertura fue exitosa porque pudimos atraer a las empresas de categoría “tier 1”, empresas de primer nivel

Desde la lógica estatal no hay manera de hacerlo, crear una empresa, hacerla competitiva, posicionarla en el mercado, que tenga recursos financieros. Tenemos que ir, en todo caso, a los inicios de la explotación petrolera en Venezuela: al sistema de concesiones.

QUE TAMPOCO ES GARANTÍA…

Primero hay que ver si quieren venir. Mira lo que está ocurriendo en Guyana. Están perforando y explorando en aguas ultra profundas, en el Bloque Stabroek, con 1,5 kilómetros de agua de profundidad más la arena petrolera que está a 5 kilómetros bajo tierra. Ese tubo de 6,5 kilómetros está a 200 kilómetros de la costa donde una estación recoge el petróleo, separa el agua, el gas y despacha a su vez a los mercados internacionales.

¿ESO LO HA VENIDO HACIENDO LA EXXONMOBIL?

Si. Eso solo lo hacen dos o tres empresas en el mundo. Teníamos mejoradores de crudo y se perdieron. Tuvimos la capacidad de extraerle carbón, azufre, cadmio y vanadio al crudo, para convertirlo en un crudo sintético del tipo que nos pidieran las refinerías.

Esta gente ha desmantelado las operaciones complejas de mejoramiento para dejar solamente los tanques para mezclar y diluir crudos.

¿SE DESCARTA ENTONCES CUALQUIER POSIBILIDAD?

Venezuela no tiene capacidad de surtir supertanqueros porque no tenemos profundidad de puertos. Lo hacíamos en Bonaire o en San Eustaquio, a través de las instalaciones en el Caribe holandés, que nos permitía cargar barcos VLCC (Very Large Crude Carrier) de millón y medio – dos millones de barriles.

Es ilusorio, absolutamente ineficiente desde el punto de vista de la inversión pública, pretender recuperar Pdvsa. La empresa fue destruida por la revolución. Y el modelo que representó Pdvsa también fue destruido. Lo que queda es retomar el sistema de otorgamiento de concesiones y cobrar regalías.

ESE MODELO DE LAS CONCESIONES ¿PUEDE SER EXITOSO TAMBIÉN?

Es el único posible que tenga éxito si logramos atraer a las “majors petroleras”. Con la revolución operan empresas de nivel 3 o de nivel 4, con las que nadie haría contratos signicativos fuera de Venezuela

ESTADO EJERCIÓ EL MONOPOLIO Y LO DESTRUYÓ

Venezuela no tiene empresas petroleras, lo que tiene son empleados públicos petroleros. Y no desarrolló empresas petroleras nacionales, porque el Estado ejerció el monopolio. Pero además esta gente destruyó el monopolio y nos quedamos sin nada.

¿CUÁNTO SE NECESITA PARA RECUPERAR LA PRODUCCIÓN?

Producir 100 mil barriles demanda aproximadamente $15 mil millones. Venezuela necesita $30 millardos para evitar que sigan cayendo las refinerías y levantar en algo la producción. Y no los tenemos.

PERO TENEMOS EL PETRÓLEO…

Sí, pero ahora todo el mundo tiene petróleo. Están sacando petróleo en el campo de lutitas, en Vaca Muerta, Argentina. Eso era impensable hace cinco años. Argentina va a tener ahora petróleo. Guyana puede ser un país desarrollado gracias al petróleo en 30 años. El plan de Exxon, podría poner a Guyana a producir 750 mil barriles diarios para 2025, esa cifra es lo que está produciendo hoy Venezuela. Pero la diferencia es que para Guyana sería un barril diario por habitante, equivalente a que Venezuela produjera hoy 30 millones de barriles diarios de petróleo.

EL SOCIALISMO ES SAQUEO

Guyana puede desarrollarse si no hay corrupción y malos manejos de los recursos. Lo que no puedes permitir, y ellos jamás harían, es crear una corporación como llegó a ser Pdvsa: un monopolio de Estado que lo tuvo todo para terminar arruinada.

El socialismo es saqueo. Lo de Pdvsa fue un saqueo brutal. Aquí se dejó de investigar, no tenemos ni patentes. Teníamos una planta para producir todos los lubricantes del país y exportarlos y ni siquiera eso producimos. ¡Pero si no producimos gasolina!

A grandes rasgos y con grandes números, puedo afirmar profesionalmente que Pdvsa y la industria petrolera nacional no tienen ninguna posibilidad de recuperación bajo la lógica del monopolio estatal.

¿Y SI SE RECONSIDERAN LOS PROYECTOS QUE FUERON EXPROPIADOS Y CONFISCADOS POR HUGO CHÁVEZ?

La única manera que esas empresas retornen a Venezuela es ofreciéndoles ventajas impositivas lo suficientemente atractivas y un marco jurídico sólido. Tal vez empresas como Shell y BP pudieran volver. El problema es que esos campos fueron entregados a Rosneft (la empresa de petróleo propiedad del gobierno ruso), en daciones oscuras.

FUTURO ENERGÉTICO DE VENEZUELA ES COMPLEJO

¿CÓMO VE EL FUTURO ENERGÉTICO DE VENEZUELA?

Complejo. No es profesional dividir el sector petrolero del eléctrico. Son crisis mellizas, una retroalimenta a la otra. Las plantas de generación están paradas porque no hay producción de combustible ni mantenimiento, pero tampoco aumenta la producción porque no hay oferta pública de electricidad.

El proceso de recuperación de ambos sectores debe ir en paralelo. Al sector eléctrico debe dársele el mismo tratamiento que al petrolero: invitar al sector privado a que entre masivamente.

Pero ahí entramos en otro problema de fondo: las tarifas. La gasolina y el kilovatio tienen que costar para recuperar las inversiones.

¿LOS VENEZOLANOS PREFIEREN PAGAR Y CONTAR CON SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD?

Esa es la lección de estos 20 años de saqueo socialista. Los socialismos cuando salen no vuelven.

CUANDO SALGAMOS DE ESTO ¿LOS INVERSIONISTAS VENDRÁN PORQUE SABEN QUE YA ESTAMOS “VACUNADOS” CONTRA EL SOCIALISMO?

Quienes tomen el poder deben estar preclaros en eso. Mira el caso de la Unión Soviética. El más grande de sus países miembros es Rusia, el segundo productor de petróleo del mundo, pero Rusia es uno de los peores países en desempeño económico y social de la derrumbada URSS.

Rusia es el país que pudo ser y nunca será mientras siga con ese sistema atrasado. En cambio Lituania ya triplica a Rusia en su PIB per cápita. Todos los países que formaron parte de la antigua Europa Oriental y hoy están en la Unión Europea, dejaron muy lejos a Rusia, teniendo Rusia una industria como Rosneft y Gazprom, que tiene asociaciones con las principales empresas privadas del mundo.

El caso venezolano es más grave, porque Venezuela perdió definitivamente los mercados y eso es muy difícil recuperarlos. Si logramos producir 1 o 2 millones de barriles diarios de petróleo ¿A quién se lo vamos a vender?

A CHINA., QUE DE ALGUNA MANERA BUSCA RECUPERAR EL DINERO OTORGADO A VENEZUELA…

Puede ser, porque no tenemos dinero para pagarles. Y ahora entramos en un problema político de fondo: Pdvsa no tiene capacidad de pagar mientras esté sancionada por los Estados Unidos y Estados Unidos no va a quitarle las sanciones mientras esté Maduro.

ENTRAMOS EN LA ZONA DE ALERTA MÁXIMA

Venezuela está entrando en unos niveles peligrosísimos de inseguridad energética, entendida ésta como la disponibilidad de combustibles para cocinar, trasladarnos, generar electricidad, enfriar y conservar alimentos. Tenemos que salir de esa zona de peligro y solo se logra con inversiones.

Sólo en petróleo se requieren $30 millardos y en la parte eléctrica al menos $10 millardos. Hablamos de $40 mil millones que sólo el sector privado tiene.

DIRIGENCIA POLÍTICA DEBE CAMBIAR DE MENTALIDAD

Luego, Venezuela tiene que experimentar un cambio en la mentalidad, no en la gente porque ya la gente ha sufrido tanto que dice “no quiero más esto, nunca más”, sino en sus actores políticos, que son los más atrasados en cuanto a lo que se debe hacer.

El mercado, la interacción entre seres humanos, es la institución. Ahí vamos todos a ofrecer y demandar bienes y servicios. Si no se entiende que es lo único que puede generar prosperidad y que es el único mecanismo que ha permitido que haya más clases medias en el mundo que gente pobre, Venezuela nunca alcanzará su potencial de ser un país del primer mundo.

Hay que procurar tener un gobierno muy pequeño, que cueste poco a la gente, pero que dé mucho. El gobierno debe entender que los costos de entrada y de salida de los mercados deben ser muy bajos.

ACHICAR EL TAMAÑO DEL ESTADO

SE SUPONE QUE CON UN CAMBIO DE RÉGIMEN SE VA A PRODUCIR ESO…

Se supone, pero aún no he oído una oferta que plantee con claridad la apertura del mercado y la reducción urgentísima del tamaño del Estado.

Hay un tabú de hablar sobre la necesidad de que salga gente de la administración pública.

Pdvsa es una empresa que puede trabajar con 5 mil personas y hoy tiene en nómina 140 mil.

Además, debes generar expectativas de que la cosa va a mejorar y el bienestar se empezará a medir inmediatamente. El núcleo de esto es entender que gobierno chiquito, pero eficiente y con bajos impuestos, es el gran plan de un país.

DESMONTAR EL MERCANTILISMO FEUDAL

Hay que desmontar todas las leyes antimercado. Estamos desintegrados del mundo. Nos salimos de todos los sistemas de integración y no tenemos ventajas arancelarias con nadie. Rompimos con mercados nuestros naturales como el Pacto Andino, Mercosur y el Pacto de San José e inventamos unas cosas que no nos han traído beneficios como la ALBA y Petrocaribe.

MECANISMOS QUE SE USARON PARA COMPRAR VOLUNTADES DE LOS PAÍSES PEQUEÑOS DEL CARIBE USANDO LA CHEQUERA DIPLOMÁTICA…

Sí y llevaron al país a la peor cosa que puede ocurrir: un mercantilismo feudal. Estamos inmersos en un sistema feudal y en una dolarización de hecho sin tener una ventaja de ella. Hoy Venezuela es un país sin moneda.

El primer gran programa social a abordar será abatir la inflación, mejorar el poder adquisitivo de las personas, y si lo combinas atrayendo inversiones tendrás servicios permanentes, de calidad.

Y SE PODRÁN PAGAR SALARIOS DIGNOS….

Pdvsa paga los peores salarios de empresa petrolera en el mundo, públicas o privadas. Un jefazo en Pdvsa, no llega a $3.000 anuales de ingresos. Un trabajador medio en una empresa petrolera en cualquier parte del mundo gana en promedio $85.000 anuales.

Si le preguntas a esa persona ¿dónde quieres trabajar: en Pdvsa o en otra empresa que llegue a Venezuela y pague el salario promedio mundial? ¿Con quién se va a quedar Pdvsa?

No solo Pdvsa que está quebrada desde hace tiempo, sino el modelo. El gobierno no tiene capacidad de crear empresas competitivas en salarios, condiciones de trabajo, empleo, etc.

Soñar que tenemos capacidad para volver a un modelo que ya murió es insensato, delirante e injustificable. Venezuela en 20 – 30 años puede ser un país desarrollado. Fuimos el primer milagro económico registrado por la humanidad, desde 1947 a 1972, el país que más creció en el mundo y de manera sostenida.

HABLA DE UN PLAZO DE 20 – 30 AÑOS PARA CONVERTIRNOS EN UN PAÍS DESARROLLADO. PERO EN EL CORTO PLAZO ¿QUÉ HABRÍA QUE HACER PARA RECUPERAR LA INDUSTRIA PETROLERA?

Primero: licitar los bloques de occidente de crudos livianos y medianos, así como El Furrial. La Faja Petrolífera la dejaría de último porque eso no le interesa a nadie. Venezuela perdió la capacidad de producir crudos livianos y medianos.

Segundo: revisar el sistema de precios porque de lo contrario no tiene sentido refinar petróleo. Y luego privatizar unidades dentro de la refinería a terceros, procesos medulares que cuestan mucho, pero que empresas privadas estarían dispuestas a hacer.

ENTONCES SÍ ES POSIBLE RECUPERAR LA INDUSTRIA. LO QUE PLANTEA ES UNA ESTRATEGIA DISTINTA PARA LA RECUPERACIÓN…

La industria se puede recuperar solo con privados. Pensar que el Estado tiene capacidad para recuperarla no tiene sentido. El Estado debe sentarse a planificar la Venezuela de 50 años.

ENTONCES, ¿PDVSA COMO EMPRESA ESTATAL NO ES VIABLE?

Y la industria petrolera en manos del Estado tampoco.

¿LA POSIBILIDAD DE RECUPERAR LA VENEZUELA PETROLERA EN EL MEDIANO PLAZO, PASA POR UNA ESTRATEGIA DISTINTA?

Venezuela va a ser marginalmente petrolera por mucho tiempo. El problema es qué hacemos con ese petróleo. Mi tesis es que lo consumamos internamente. Somos un país con una huella muy baja de carbono. Tenemos espacio para aumentar nuestro consumo energético, no exclusivamente petrolero, también eléctrico y de otros combustibles.

Mi llamado a los partidos políticos y sus planificadores, es a que se bajen de esa nube y aterricen, porque mientras siguen hablando en los términos que lo hacen causan muy mala impresión afuera. Sus planes pretenden reeditar lo que no es reeditable.

EL PLAN PAÍS ES MUY ESTATISTA

PARTIENDO DE LA BASE DE LO QUE NOS HA DICHO ¿ES VIABLE EL PLAN PAÍS?

Tiene cosas muy buenas, pero lo veo muy estatista. Si no se hace explícito qué es el mercado la institucióm, siempre habrá grises donde querrán participar gobernaciones, alcaldías, etc.

Hay tres cosas básicas que debe tener un Plan País:

1-. Dejar muy claro el principio de subsidiariedad: todo se hace en la región, a menos que se demuestre lo contrario. Eso es un gran principio de eficiencia humana, de eficiencia en los mercados.

2-. El Estado tiene que ser chiquito. Si un gobierno se hace costoso, esos costos se trasladan a la gente y lo que queremos es que la gente se vuelva rica más rápidamente, que el venezolano tenga el ingreso per cápita más alto de toda Suramérica.

3-. Que la economía venezolana sea fundada en los mercados porque ya el petróleo no nos dará calidad de vida. Se tiene que privilegiar al pueblo, no a las empresas estatales.

SI YA NO TENEMOS VENTAJAS COMPETITIVAS EN MATERIA PETROLERA ¿EN QUÉ ÁREAS SÍ?

En muchísimas. Una de ellas: todo lo que utilice energía.

Venezuela exportó petróleo durante tantos años porque casi no consume internamente. En Margarita, por ejemplo, deberían existir dos o tres procesadoras de frutos del mar, con trenes de congelación para abastecer a los cruceros. Esa industria consume bastante electricidad, pero es una industria enorme que genera miles de millones de dólares en consumo al año.

Otro ejemplo. Dado el valor de las tierras, puedes hacer de Venezuela un cluster médico de belleza, con muchas instalaciones hospitalarias de primera. Aquí vendría gente de todo el mundo a operarse y embellecerse, porque el hedonismo es una de las industrias que más produce dinero.

La industria de la educación. Venezuela tiene una gran ventaja: tiene solo dos estaciones, lluviosa y seca. Es un clima soportable para estudiar. Pero para hacerla competitiva debes mejorar las telecomunicaciones. Eso se empieza a encadenar y son cosas que se hacen muy rápido. Además, puedes hacer un acuerdo con MIT para que tenga un campus en el país. ¿Cuánto cuesta producir un campus? ¿$50 millones? Ellos tienen plata para producirlo en dos o tres años. O con la Carnegie Mellon. La Carnegie Mellon acaba de hacer un campus en Ruanda de primera categoría

ESTE ES UN PAÍS QUE TIENE TODO

AQUÍ HAY MUCHO POR HACER PORQUE NO HAY NADA HECHO…

Todos los encadenamientos están intervenidos por el Estado, antes y ahora. Venezuela tiene muy pocos encadenamientos libres a disposición de los mercados.

No sé por qué le temen hacer al venezolano libre y bien pagado. A mí no me preocupa que haya un proceso masivo de privatización, porque cuando lleguen empresas que paguen buenos salarios, quienes están en la administración pública abandonarán sus puestos para intentar ingresar a ellas.

Petróleo lejano – Editorial El Nacional – 4 de Octubre 2019

Manuel sueña. Para no hacerlo tan inverosímil, sueña con los números de 2018. Sus aspiraciones son devolverle a cada pozo, a cada refinería, a cada barco las cifras del año pasado.

A partir de ese sueño, va mucho más allá. En los primeros días de octubre afirma que la empresa que él dirige, desde el ministerio que él encabeza, hará todo lo posible por recuperarse en lo que queda de año. Tres meses.

De acuerdo con Manuel, 2019 cerrará con una producción de 1,6 millones de barriles diarios, las cifras de hace 10 meses. Esta afirmación la hizo en Rusia, adonde al parecer viajan a menudo los personeros del régimen para lanzar a diestra y siniestra toda una lista de intenciones que nunca llegan a cumplir.

La Semana Energética de Rusia es la nueva excusa para lanzar promesas y justificaciones al viento. Sobre todo porque la propia Organización de Países Exportadores de Petróleo tiene muy claras las cifras de producción de Pdvsa y las ha hecho saber.

Días atrás, la OPEP hizo pública la información de que el nivel de producción de uno de sus miembros, Venezuela, había retrocedido a lo que extraía en 2002 durante el paro petrolero. Apenas 680.000 barriles diarios.

El ministro afirma delante de ese público internacional que las razones para que esto haya ocurrido son los ataques a las instalaciones energéticas del país y los intentos de “magnicidio” en contra de Nicolás. Esa es parte de la justificación.

Después viene la promesa. Para cumplir con el sueño, o aspiración, de Manuel, Pdvsa debe producir diariamente por lo menos 1 millón más de lo que está produciendo en la actualidad. Lo que no explica es cómo va a lograr que esto realmente ocurra.

De acuerdo con los datos extraoficiales que se manejan de la petrolera estatal, no hay personal calificado ni insumos para producir o refinar. La falta de mantenimiento ha hecho que muchos pozos estén improductivos, sin hablar de los constantes accidentes en las grandes refinerías.

Manuel insiste desde su tribuna rusa en que Venezuela, desde la fundación de la OPEP en 1960, siempre ha sido un proveedor de crudo fiable, y que lo seguirá siendo.

De esto último puede dar fe Cuba, porque a la isla no dejan de llegar los barqueros con petróleo venezolano.

Todos los venezolanos deseamos recuperar Pdvsa. Corregir los errores que pudieron cometerse entonces, borrar los años perdidos y politizados. Si son sinceras las aspiraciones de Manuel, creo que nadie en el país quiere lo contrario.

Lo que piden los venezolanos son acciones planificadas que devuelvan a la empresa el futuro que tenía, de ser una de las más importantes a escala mundial.

Proyección producción crudo de Venezuela – IHS Market – Septiembre 2019

OPEP dice que Venezuela bajó producción de crudo en otros 43 mil barriles por Magaly Pèrez Navea – El Universal – 12 de Septiembre 2019

PDVSA: De Giusti a Quevedo por Einstein Millán Arcia – Aporrea – 31 de Agosto 2019

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Llegado al poder H. Chávez en 1998, el futuro de la dirigencia de la PDVSA cuarto republicano estaba ya signado; serian desincorporados de sus cargos. El comandante había expresado con razón durante su campaña, inconformidad en el manejo de nuestra industria petrolera al considerar que la misma había servido desde su nacionalización a intereses distintos al interés nacional.

Percibida dicha decisión desde varios centros del poder anglosajón, hubo intentos de hacer cambiar la matriz de opinión de manera que la directiva no fuese cambiada. Se nombró dos veces consecutivas ejecutivo del año al mayor destructor hasta entonces de PDVSA; L. Giusti, cuya único logro había sido alcanzar el menor ingreso neto en la historia de nuestra industria petrolera de $663 millones, al haber burlado los acuerdos de la OPEP y promovido un aumento de producción en “conchupancia” con las empresas de la apertura y en medio de un ambiente de abundante oferta, que terminó por llevar nuestro barril a menos de $9. Ese mismo personaje fue artífice del llamado “outsourcing”, en donde se estimuló la “tercerización” de procesos medulares en la cadena de valor de nuestra industria, para entre otros, ceder de manera descarada (caso Intesa) a intereses anglosajones información estratégica en tiempo real que luego seria usada en contra de la nación.

Pero el entonces presidente H. Chávez no dio señal alguna de haber sido impresionado por dicha campaña de autopromoción de Giusti y por el contrario, arreció el verbo y dio al traste con la junta directiva en pleno y un grupo de atizadores que los secundaron en el llamado sabotaje petrolero de 2002.

DEL MITO AL SABOTAJE:

La “mitocracia” entregó PDVSA en 1999 con una producción nación de 3.127.000 B/D de la mano de R. Mandini y no los 3.449.000 B/D (1998) que han querido hacer ver. Entregó la industria con una relación pasivo patrimonio en crecimiento que excedía el 133%. Entre 2000 y 2001 durante las gestiones de H. Ciavaldini y G. Lameda, la producción nación logró remontar hacia 3.267 MBD para luego derrumbarse a menos de 650 MBD producto del funesto sabotaje petrolero entre 2002-03.

Superado el sabotaje petrolero, los indicadores de gestión de la nueva PDVSA lograron reponerse en tiempo record del ataque suicida de la “mitocracia”. Es así como para el cierre de 2004, la producción nación mostraba ya un saludable nivel de 3.148.000 B/D y los ingresos netos reportados superaban los $5.406 millones con tan solo 38.515 empleados, mientras que la relación pasivo patrimonio mostraba una mejora sustancial rondando el 48% para entonces.

Llegado el 2005, el impulso que la gestión del desaparecido Félix (el gallito) Rodríguez, había logrado transferir al desarrollo de la producción, continuó dando sus frutos y para el cierre de 2005 la industria mostraba una saludable volumetría de 3.274.000 B/D sostenida hasta 2008 @ 3.260.000 B/D.

La nueva PDVSA a excepción de los años 1997 y 1998, había logrado sostener un nivel de producción superior al de toda la historia de sus predecesores aun con activos ya envejecidos. En todo caso ese máximo de producción observado entre 1997-1998 no fue producido por la propia PDVSA sino por las empresas de la apertura petrolera, a expensas de un costo de producción excesivo e inconveniente, que curiosamente impedía a nuestra industria competir en ciertos mercados, en donde sus socios extranjeros en Venezuela eran precisamente sus competidores naturales. El costo de producción en medio de esa apertura criminal paso de $3.73 por barril en 1994 a $6.17 por barril (nominal) en 1999, representando un incremento del 65% en costos. Aun en términos nominales, la nueva PDVSA era más eficiente que la “mitocracia”

Ubicando al país y PDVSA en el contexto nación antes de la llegada de Ramírez y Eulogio a finales de 2005, el escenario PDVSA-nación era el siguiente:

  1. Costos de producción: $3.93 por barril
  2. Deuda financiera: $2.3 billones
  3. Producción nación: 3.274.000 B/D
  4. Nivel de utilización aguas abajo: 78% @ 85%
  5. Reservas de crudo: 99.000 MMBbls
  6. PIB @ cierre 2004: 16% @ 18%
  7. Reducción de la pobreza extrema desde 43% en 1996 @ 11% en 2006

Con toda esa fortaleza relativa de nuestra principal industria, las reservas internacionales en el periodo 2002-2006 se catapultaban desde $14.8 MMM @ $37.4 MMM [http://economia.com.ve/historicos-de-reservas-internacionales-de-venezuela/]. La revolución estaba dando sus frutos.

LLEGA RAFAEL:

Que pudo haber salido mal; porque el país cayó en desgracia aun con el “Chavismo” en su máximo esplendor y con el total monopolio del poder político?

Políticamente la revolución necesitaba aliados, sobretodo ante el constante ataque desde el entonces gobierno de Bush. Chávez buscó amalgamar poder y una representación alineada en todos los eslabones del poder multinacional y lo logró, pero al costo de una onerosa carga pecuniaria para Venezuela. Pero Chávez era el ejecutor y por lo tanto, sus hombres más cercanos con injerencia directa en las finanzas debieron haberlo alertado a tiempo de los riesgos sobretodo en materia petrolera, por ser esta vital en el influjo de divisas.

A partir de 2005 la política comenzaba a penetrar la directiva de la industria. Comenzaban a verse las primeras señales de enfrentamiento interno. Germinaban colonias de corrupción posesionándose de los altos niveles de la industria. Iniciaba una cacería de brujas sin precedentes contra la gerencia profesional de entonces, contra esa misma gerencia que llevó sobre sus hombros el glorioso rescate de PDVSA durante los sucesos de 2002.

El plan estratégico de la industria concebido en 2004 da un giro severo siendo reemplazado en 2006-2007 por un parapeto llamado “plan siembra petrolera”. Una especie de zambumbia indigesta de refritos de la vieja PDVSA, concebido por Ramírez y Del Pino para poder justificar acceso a presupuestos mil millonarios sustentados en “negocios mal planteados desde su origen tanto en costa afuera como en la Faja del Orinoco. Negocios que propiciaron el abandono de las áreas tradicionales, que elevaron mortalmente el costo de producción desde $3.93 por barril en 2005 a más de $18 por barril en 2014, rondando hoy los $25 @ $28 por barril. Negocios con un pésimo ensamblaje que resultaron como hoy ya es visible, por poner a Venezuela y PDVSA a la merced y de rodillas frente a sus socios.

A partir de Mayo 2009 se promueve la expropiación de una serie de empresas, bienes y servicios [https://informe21.com/zulia/chavez-expropia-bienes-servicios-petroleros-lago-maracaibo] que prestaban apoyo en subprocesos operacionales. Solo en occidente se expropiaron un total de 143 empresas, cerca de 1.000 embarcaciones y 39 muelles, según cifras oficiales. La industria no solo absorbió sus pasivos, sino también sus empleados.

La abrupta expansión de la fuerza hombre reflejada en una superpoblación anarquizada, terminó por llevar miseria a toda la base de empleados de PDVSA, al haber deprimido la base salarial, desmejorado su calidad de vida, enrarecido el ambiente laboral, suprimido los valores y la mística por la “mezcla no coalescente” de filosofías de trabajo. Originó un retroceso sin precedentes en las conquistas laborales y destruyó lo más preciado de una industria, la dignidad y el orgullo de pertenencia de su propio personal. El crecimiento anarquizado y descontrolado de la fuerza hombre de la industria desde 38.518 en 2004, a 152.072 en 2014; representó una irracional sobrepoblación improductiva del 295%.

La realidad es que partir de 2007-2008 PDVSA mostraba una falsa bonanza tipificada en un incremento en el valor de sus activos, pero que en realidad escondía un creciente e inédito endeudamiento, en medio del mayor crecimiento del barril en toda la historia de nuestra industria. Inversiones improductivas que no generaban valor adicional, que hundían la industria en pasivos y no generaban caja, que secaban nuestras arcas.

A partir de 2007-2008, PDVSA silente veía incrementar peligrosamente sus gastos y reducir consistentemente sus ingresos, ante la mirada inmutable de su directiva, alentada por la borrachera del precio del barril. Es así como la relación ingreso neto a ingreso total pasó de un saludable 8.7% en 2004 al 3.3% en 2012, mientras que el barril criollo migraba desde $32.9 en 2004 a $103.4 en 2012; es decir durante la gestión de Ramírez/Del Pino la relación ingreso neto a ingreso total cayó en cerca de 1/3 de su valor, mientras el precio de la cesta criolla prácticamente se triplicaba y mientras la relación pasivo/patrimonio pasaba de un 48% en 2004 a 201% en 2012.

Ramírez en vista del desastre financiero que había creado, pone mano a la debilidad coyuntural del país para entonces y se apoya en el mercado negro para “generar ganancias paralelas” a través del mercado negro de divisas. Los “ingresos financieros” nacidos en 2008 se “vulgarizan y prostituyen” entre 2013 y 2015, en un intento de tapar el ya insaciable hueco financiero producto de todas esas desacertadas decisiones estimuladas por ínfulas faraónicas, corrupción despiadada, indolencia y peor manejo gerencial. La industria petrolera Venezolana había sido herida de muerte. Pero el gobierno central no actuaba, no mostraba signos de rectificación.

ENTRA EULOGIO:

A mediados de 2014 Ramírez sale de la industria, pero “hereda” el desastre su principal co-protagonista Eulogio Del Pino. Nada cambiaria. Para 2014 la deuda financiera tocaba su máximo de $46.200 millones desde tan solo $2.300 millones en 2004. La producción cedía sostenidamente desde 2008 cuando promediaba 3.260 MBD para cerrar en 2.899 MBD al cierre de 2014. En Agosto 2017 sale Del Pino, entregando una producción de 2.100 MBD al desaparecido Nelson Martínez.

Es decir, entre 2014 y 2017 Eulogio Del Pino fue artífice y responsable de una caída neta de 800.000 B/D en la producción nación y del alza de costo real de producción superior a más de $22 por barril y no los $9.73 que hizo querer ver en su reporte de 2016. Del Pino fue responsable de la caída en los ingresos netos desde unos $9.074 millones en 2014, a menos de $828 millones en 2016, promovido por una combinación de gasto indiscriminado, derrumbe del barril, abrupta caída en la producción propia, creciente ineficiencia y galopante corrupción.

Derivado de la incesante caída de producción desde los activos tradicionales experimentada a partir de 2007-2008 y del aun no esclarecido accidente de “Amuay” de 2012, los gastos de la industria evolucionaban destructivamente, producto del inclemente crecimiento de las importaciones de crudo y productos, que antes eran en su mayoría producidos en el país, pero que a consecuencia de las erradas políticas adoptadas desde 2007-2008 y de la ausencia de mantenimiento proactivo, habían sido dejados de producir.

En corto plazo las importaciones de crudo y productos pasaron de un promedio-año menor a 16 MBD entre 2002 y 2005, a más de 100 MBD entre 2012- 2017, representado una colosal fuente de corrupción por las jugosas ganancias para propios y extraños, por las sumas mil millonarias representadas en jugosas comisiones derivadas de cada transacción y de cada barril negociado.

Hoy con Quevedo el panorama ha empeorado. PDVSA importa un 75% más de crudo y productos de lo que importaba anteriormente. Apenas produce 906.000 B/D y su nivel de utilización aguas abajo ha caído a menos del 20%. Nuestra industria no posee norte, porque su directiva es incompetente y no tiene idea de que hacer. La industria está en problemas e imposibilitada de suplir el necesario volumen de ingresos en divisas. Con ese panorama por delante y ya bajo el efecto de las despiadadas sanciones, la revolución se muestra impedida de sostener el gasto público, el clientelismo y las dadivas a que tenía acostumbrado ese segmento más deprimido de ese país, donde las clases sociales se comprimieron hacia abajo, amalgamándose en una masa aunque heterogénea en sus orígenes, forzada a “coalescer” en un país ya al borde del enfrentamiento civil. Era el momento para que desde fuera y desde dentro, se arreciara la pugnacidad política y social; ese momento que hoy vive ese glorioso aunque infortunado suelo de Bolívar, minado de ladrones, traidores y vende patria. Dios salve Venezuela!

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