elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Precios

De casi gratis a inalcanzable: el loco cambio de los precios del combustible en Venezuela por Anatoly Kurmanaev – Infobae/New York Times – 17 de Mayo 2020

Una estación de servicio cerrada en Caracas (Adriana Loureiro Fernández / The New York Times)Una estación de servicio cerrada en Caracas (Adriana Loureiro Fernández / The New York Times)

Alguna vez, un dólar podía comprar teóricamente alrededor de 5000 millones de galones de gasolina en Venezuela, más que suficiente para abastecer al estado de Michigan durante un año. Ahora, con un dólar solo compras un cuarto de litro, si tienes suerte.

El inimaginable cambio en los precios del combustible que pagan los venezolanos refleja las irracionales distorsiones de la economía mal administrada y aislada del país que han llevado a Venezuela de ser la nación más rica de América Latina a convertirse en la más pobre en poco más de una década.

Venezuela tiene las mayores reservas mundiales de petróleo, pero también ha sufrido la mayor caída en la producción del crudo que se haya registrado en cualquier lugar en, al menos, las últimas cuatro décadas. El país tiene algunas de las mayores refinerías de petróleo de América Latina pero, a lo largo de los años, se han deteriorado tanto que ninguna produce gasolina, dijo Iván Freites, líder de un sindicato petrolero.

La caótica industria petrolera venezolana se ha debilitado aún más por las sanciones de Estados Unidos, que han restringido severamente todas las importaciones restantes de gasolina.

Los venezolanos están luchando con una escasez de combustible inaudita, por lo que muchas personas tienen que caminar kilómetros para llegar a sus trabajos y muchos campesinos han tenido que ver cómo sus cultivos se pudren en los campos. El combustible del país pasó de ser el más barato del mundo a convertirse en el más caro.

Un hombre que afirmaba haber pasado dos noches en su automóvil veía su teléfono inteligente en una larga fila para comprar gasolina, en Caracas, el 2 de mayo de 2020. (Adriana Loureiro Fernández / The New York Times)Un hombre que afirmaba haber pasado dos noches en su automóvil veía su teléfono inteligente en una larga fila para comprar gasolina, en Caracas, el 2 de mayo de 2020. (Adriana Loureiro Fernández / The New York Times)

“Si das la gasolina gratis, eventualmente terminarás teniendo problemas”, dijo Francisco Monaldi, un experto en petróleo venezolano de la Universidad de Rice en Houston.

La gasolina venezolana sigue siendo la más barata del mundo, y el gobierno la sigue fijando tras años de hiperinflación a una tasa equivalente a 0.00000002 centavos de dólar por galón. Las estaciones de gasolina estatales aún venden cantidades limitadas de combustible a ese precio, pero los conductores deben hacer cola durante días para poder comprarlo.

En la práctica, quienes no pueden pasar días en las filas se ven obligados a pagar hasta 80 dólares por una lata de combustible de 5 galones en el mercado negro que es manejado por el ejército venezolano. Peor aún, los suministros del mercado negro son esporádicos y se limitan a Caracas, la capital, lo que incluso obliga a los guardaespaldas de los ministros a hacer peticiones de gasolina por las redes sociales.

Las calles de Caracas están llenas de cientos de autos que esperan en las pocas estaciones de servicio que funcionan periódicamente. Algunos conductores duermen en sus vehículos o pasan la noche acurrucados junto a sus motocicletas en la carretera para tener una mejor oportunidad cuando los soldados armados comienzan a organizar las caóticas filas al amanecer.

En las empobrecidas zonas rurales de Venezuela, el suministro es aún peor, lo que provoca frecuentes protestas y bloqueos de carreteras y, a menudo, deja incluso a las ambulancias y camiones de bomberos sin combustible. Algunas ciudades han quedado prácticamente aisladas, lo que ha obligado a los residentes a depender de animales de carga y de vehículos que pasan ocasionalmente para poder llegar a la ciudad más cercana.

En el pueblo de Turgua, ubicado a solo 10 minutos en auto desde Caracas, los residentes se han visto obligados a subsistir con alimentos de sus pequeñas parcelas porque la escasez de gasolina les impide poder llegar a sus trabajos en la capital y los camiones de comida dejaron de reabastecer las tiendas locales.

Ahora estamos aislados”, dijo Gustavo Cisneros, un maestro del pueblo.

La paralizante escasez se ha convertido en un insólito final para las ambiciones del gobierno venezolano, una vez grandiosas, de convertirse en una superpotencia mundial de la gasolina.

Hace una década, Hugo Chávez, quien en ese entonces era el presidente, otorgó combustible subsidiado a las familias estadounidenses de bajos ingresos para ganar favores políticos y gastó cientos de millones de dólares en proyectos de refinerías tanto en Venezuela como en América Latina. Ninguno se completó. Algunos ni siquiera comenzaron.

En 1989, un gobierno anterior intentó aumentar los precios de la gasolina lo que ocasionó cientos de muertos en disturbios. Es por eso que el presidente actual, Nicolás Maduro, quien es muy impopular, se muestra reacio a reducir los subsidios.

La gasolina gratis también se ha convertido en una parte importante del sistema político de Maduro, pues le permite recompensar a los militares y a los ejecutivos de negocios con lucrativas operaciones de importación y distribución de combustible para mantener su lealtad en medio de la crisis económica.

Las fuerzas armadas controlan toda la distribución de combustible en Venezuela, lo que permite que los militares desvíen al mercado negro un producto que es prácticamente gratuito pero por el que cobran márgenes de ganancia astronómicos. Y los oficiales continúan supervisando el lucrativo tráfico de gasolina a las minas de oro ilegales de Venezuela, según denuncian los residentes.

Para aliviar la escasez, Maduro ha recurrido a empresarios locales aliados con el fin de evadir las sanciones estadounidenses y conseguir gasolina del extranjero utilizando esquemas de trueque y trucos de navegación que dificultan la vigilancia de los cargamentos, según los operadores petroleros.

Maduro también recurrió a Irán, que envió buques cisterna de gasolina a Venezuela y técnicos para ayudar a reparar las refinerías paralizadas del país.

El gobierno venezolano ha llegado a considerar la privatización de las estaciones de servicio de Venezuela y no subsidiar más los precios, según un borrador de reforma que fue revisado por The New York Times. Ese cambio revertiría una de las políticas emblemáticas de Chávez, quien fue el predecesor y mentor de Maduro.

En el mejor de los casos, esas medidas solo le proporcionarán un respiro a Caracas y a otras ciudades importantes en medio de la profundización de la crisis económica y el endurecimiento del aislamiento internacional, dijo Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, una consultora con sede en Caracas.

“No habrá un suministro de combustible normal en Venezuela hasta que tengamos un nuevo gobierno”, dijo.

(

Aseguran que el régimen evalúa fijar el precio de la gasolina en 0,50 centavos de dólar – El Nacional – 13 de Mayo 2020

Simón Calzadilla, diputado a la AN, aseguró que Maduro estudia seriamente privatizar la industria petrolera para la distribución y venta del combustible

Gasolina en Venezuela, precio
Federico PARRA / AFP

Simón Calzadilla, diputado a la Asamblea Nacional por el estado Aragua, aseguró que el régimen de Nicolás Maduro estaría evaluando establecer el precio de la gasolina en 0,50 centavos de dólar.

Sobre esa estimación planteada por el parlamentario, el litro del combustible podría rondar los 80.000 bolívares, según la tasa de cambio del Banco Central de Venezuela.

Calzadilla, durante una entrevista concedida a Punto de Corte, aseguró que el régimen estudia seriamente privatizar la industria petrolera para la distribución y venta de gasolina.

«Están evaluando tragarse toda su retórica demagógica en cuando a la venta de la gasolina y entregar concesiones a un sector privado. Eso significa que quien traiga la gasolina debe cobrarla», explicó.

El parlamentario aseguró que el régimen no extendió la cuarentena para evitar la propagación de la pandemia, sino como una excusa para tapar la escasez de combustible y la imposibilidad de libre tránsito.

«Venezuela está en cuarentena obligada y el régimen la utiliza para aumentar el control social», manifestó Calzadilla.

Asimismo, el diputado señaló que el régimen transfiere a los ciudadanos bolívares que no provienen de los impuestos o ganancias de la estatal Petróleos de Venezuela. Por tanto, se genera dinero inorgánico que genera el aumento de la inflación.

«Lejos de modificar la estructura y el modelo que nos ha arruinado, afianza lo peor de él y esto produce escasez y surgen mercados negros», agregó.

Comer petróleo por Omar González – El Nacional – 5 de Mayo 2020

Un popular humorista venezolano decía una frase que iba más o menos así: «El que siembra su barril, que se coma su petróleo», la cual repetía como un estribillo acompañado por una charrasca. Y quién iba a pensar, hace años atrás, que aquella aseveración pudiera darse en un contexto tan atroz como el actual.

Cuando el barril de petróleo venezolano se cotiza por debajo de los 10 dólares el barril, y los bachaqueros uniformados del combustible están vendiendo en 1,5 o 2 dólares el litro, pareciera que es más fácil comprarse su barrilito de petróleo que cargar un tanque de gasolina.

Es más barato comprar el petróleo venezolano en el mercado internacional que comprar comida en el interior de la nación. Resulta más económico hacer un mercado de crudo que comprar carne, pollo o huevos para abastecer las dispensas del hogar para 15 días.

¡Inaudito! Como decía el personaje cómico, «a comerse su petróleo». A los venezolanos no nos queda más remedio que comernos las riquezas del subsuelo, pues si no lo hacemos las perderemos ya sea por su bajo precio internacional o por la incapacidad de las operaciones de una Pdvsa totalmente destruida.

Lo que acaba de suceder en el campo petrolero de Morichal, en el estado Monagas, o la entrega de las refinerías a Irán es un ejemplo de la inoperatividad dentro de la industria petrolera, y la falta de inversión dentro de una empresa que fue manejada como la bodega personal por quienes han usufructuado el poder a lo largo de los últimos 20 años.

Todo esto es el resultado de la consolidación de un Estado fallido que aniquiló la capacidad de producción de nuestro país, y la mentalidad fracasada de quienes han implementado el socialismo en Venezuela y que a través de ello acabaron con una de las empresas más poderosas en el mundo de los hidrocarburos.

Hoy Venezuela es un país con petróleo, pero sin gasolina. Venezuela es un país con tierras cultivables, pero sin comida. Somos un país con oro, pero sin reservas internacionales, toda una conclusión de la anarquía, desorden y corrupción de una casta que pulverizó a aquella nación que fuimos y que era la envidia de todo el continente.

Pasamos de ser el ejemplo de progreso de América Latina a ser el objeto de la lástima de todo el mundo. Todo en 20 años de despilfarro, corrupción y destrucción de nuestra identidad, capacidad productiva y voluntad de progreso.

Los socialistas edificaron un Estado fallido en el que el malandro mejor armado impone su ley y para ello hay combates a fuego abierto en los sectores populares, como los sucedidos en Petare. Crearon un Estado fallido en el que se masacra a los reos sin ninguna compasión ni investigación, como acabamos de ver en la cárcel de Guanare. Un Estado fallido en el que la migración se multiplicó, el hambre creció y las protestas se extendieron a todo el país.

Por ende, nos toca comernos nuestro petróleo, porque no tenemos alimentos en nuestros hogares, porque no hay dinero que pueda con la inflación, porque no hay gasolina para sacar del campo lo poco que se cosecha, porque no hay gobierno que solucione los problemas de toda la nación.

Venezuela y el abismo económico – Revista Avila/Montserrate #45 – 1 de Mayo 2020

Screen Shot 2020-05-04 at 9.22.37 AM

El martes 21 de abril ofreció terribles noticias para el petróleo venezolano. El precio del crudo Merey cayó a 10 dólares por barril, luego del colapso del barril en EE.UU. por la baja demanda originada por la pandemia del coronavirus. Es decir, la cotización venezolana retrocedió a niveles de 1998 cuando bordeaba los 9,8 dólares por barril. Este impacto se reflejará de forma aún más dramática en 6 meses, por la compra a futuro, por lo cual se espera una profunda recesión.

También el 21 de abril, TalCual informó que se paralizó el último de los taladros de perforación en Venezuela, perteneciente a la empresa Petropiar. Sin taladros no existe la posibilidad de reimpulsar la exploración y producción. Según un despacho de Reuters de esa misma fecha, el presidente Maduro ijo: “Estamos preparados, nos hemos entrenado y a Venezuela no la detiene ni petróleo a 10, ni a menos 10 (dólares)”. Sin embargo, no ofreció medidas concretas.

 

El presidente Maduro acaba de destituir a Manuel Quevedo como presidente de Pdvsa y nombró en su cargo a Tareck El Aissami, vicepresidente de Economía.

A la caída de los precios hay que sumar que la producción venezolana ha disminuido de forma notoria. Oficialmente se habla de 700 millones de barriles diarios, mientras otras fuentes señalan menos de 500 mil. Pdvsa llegó a producir tres millones de barriles por día en la época anterior a Chávez.

¿Las refinerías? El Palito no funciona, Amuay se incendió, Cardón está cerrada. Puerto La Cruz no está operativa y los mejoradores de Jose en Anzoátegui están inactivos. Se anunció la llegada de catalizadores que serán usados para reactivar Cardón. Expertos dicen que allí hay gente capacitada para ponerla a funcionar.

En Venezuela tampoco se produce gasolina. El 26 de abril recibió un envío de 150.000 barriles de gasolina de una compañía del magnate naviero Wilmer Ruperti, cuando el país enfrenta la peor escasez de combustible en décadas.

El cargamento sólo aliviará en parte la crisis de combustible, pues la red de refinación de 1,3 millones de barriles por día (bpd) está colapsada por completo. Se afirma que esa gasolina irá a las centrales eléctricas para resolver parcialmente el problema de la escasa energía eléctrica. Como el gobierno no tiene recursos en plena crisis económica, se plantea que la compra de gasolina se abra a la inversión privada.

El lunes 27, Reuters informó que Pdvsa propuso reestructurar la industria de forma radical para impulsar el papel de las empresas privadas. Sin embargo, muchas firmas se inhibirán por las sanciones económicas de EE.UU.

El presidente Maduro acaba de destituir a Manuel Quevedo como presidente de Pdvsa y nombró en su cargo a Tareck El Aissami, vicepresidente de Economía.

Algunos analistas consideran que las crisis económicas de las última décadas han conducido a guerras locales, sobre todo cuando hay petróleo, en el Medio Oriente.

Venezuela está al borde del abismo.

Conozca el precio en dólares que impuso el gobierno a 27 productos regulados – TalCual – 25 de Abril 2020

Los precios en bolívares de los productos se actualizarán de acuerdo con el tipo de cambio oficial que publica diariamente el Banco Central de Venezuela (BCV)


El gobierno de Nicolás Maduro decidió retomar el control de precios, que había flexibilizado en el último año, con una nueva regulación de 27 productos básicos, la ocupación del consorcio Coposa y la fiscalización de las empresas Polar y Plumrose, en medio de una crisis económica agravada por las medidas populistas implementadas por el Ejecutivo y por la escasez de gasolina mientras el país guarda cuarentena debido al coronavirus.

Pero hasta el gobierno reconoce que el bolívar no sirve para fijar un precio. A diferencia de las regulaciones anteriores, esta vez decidió usar como referencia el dólar, la moneda que satanizó durante los 16 años de control cambiario impuesto por Hugo Chávez y que desde 2019 permite su circulación.

El atún enlatado (170 gramos) quedó en 0,90 dólares, el kilo de carne (de tercera) en 2,40 dólares, la carne de cerdo en 1,88 dólares, el cartón de huevos en 3 dólares, el queso blanco duro en 2,30 dólares, la mortadela en 1,20 dólares y el kilo de sardina fresca en 1,80 dólares.

El gobierno fijó el litro de leche pasteurizada en 0,75 dólares, el kilo de leche en polvo en 2,30 dólares, el pollo en 1,74 dólares, la mantequilla (500 gramos) en 2,60 dólares, la sardina en lata (170 gramos) en 0,55 dólares, el kilo de arveja 0,70 dólares, la lenteja en 0,70 dólares, la caraota en 0,87 dólares y el frijol en 0,75 dólares.

El litro de aceite comestible costará ahora 1 dólar, el kilo de arroz blanco 1 dólar, la azúcar refinada 0,56 dólares, el café molido 1 dólar, la harina de maíz precocida 1 dólar, la harina de trigo familiar 0,75 dólares, la mayonesa (500 gramos) 0,65 dólares, la margarina (500 gramos) 0,65 dólares, la pasta alimenticia (medio kilo) 0,75 dólares, la salsa de tomate (400 gramos) 0,50 dólares y el kilo de sal 0,35 dólares.

27 productos dólares

Los precios en bolívares se actualizarán de acuerdo con el tipo de cambio oficial que publica diariamente el Banco Central de Venezuela (BCV), que en lo que va de año ha aumentado porcentualmente más que el paralelo.

Para adquirir los 27 productos básicos regulados por el gobierno un venezolano necesita 32,65 dólares o 5,58 millones de bolívares al tipo de cambio oficial del 25 de abril de 171.072 Bs./$. El monto equivale a 22 salarios mínimo que desde enero se ubica en 250.000 bolívares, o 1,4 dólares a la tasa del BCV.

En la tarde de este sábado 25 de abril, el vicepresidente del área económica, Tareck El Aissami, informó que este lunes 27 de abril publicarán en Gaceta Oficial la lista definitiva de los 27 productos «con precios acordados para proteger a los venezolanos de la usura y la especulación». El funcionario señaló que el gobierno «seguirá implementando medidas de venta supervisada» contra las empresas que no cumplen con los precios.

En una reunión realizada el 23 de abril, funcionarios de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) fijaron, también en dólares, los precios de distintos cortes de carne de res. La carne de primera (pulpa negra, chocozuela, ganso, muchacho cuadrado y redondo y pollo de res) quedó en 3,85 dólares, la de segunda (solomo abierto, pecho, pescuezo y lagarto, paleta y falda) en 3,55 dólares, y la carne de tercera (costilla y lagarto) en 2,40 dólares.

La ministra de Comercio Nacional y superintendente de la Sundde, Eneida Laya, aseguró que una vez se tengan los precios, fiscalizarán los comercios «con los 1.135 fiscales de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) y los fiscales de la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro), tomando en cuenta, por supuesto, las medidas de prevención ante la covid-19».

La última vez que el gobierno congeló precios fue en agosto de 2018 con la publicación de una lista de 25 productos regulados y una ola de fiscalizaciones de la Sundde que generaron una severa escasez de productos básicos que solo se conseguían en el mercado negro.

Venezuelan Oil Falls to Prices Last Seen in 1999 – Latin American Herald Tribune – 25 de Abril 2020

The price per barrel reported by the Venezuelan Petroleum Ministry was $9.98

CARACAS – The price of Venezuelan oil ended the week at the equivalent of $9.98 per barrel, its lowest level since 1999.

Because of the sanctions imposed on Venezuela by the United States, the Petroleum Ministry no longer refers to the oil price in dollars, but rather in China’s currency, the yuan.

The price per barrel reported by the ministry, 70.62 yuan, equates to $9.98 at the current exchange rate of 7.07 yuan to the greenback.

Venezuela, which is dependent on revenue from oil exports, has seen the price of its major product decline steadily over the last two months as a consequence of the slump in global demand for crude amid the economic dislocations arising from the COVID-19 coronavirus pandemic.

Industry analysts estimate that it costs Venezuela around $19 to produce a barrel of oil.

The last time Venezuelan crude was this cheap was in March of 1999, during an earlier international slowdown associated with the Asian debt crisis that began the previous year.

Venezuela is a founding member of the Organization of Petroleum Exporting Countries (OPEC), which recently reached an agreement with Russia and other major oil producers to reduce production starting May 1 by 9.7 million barrels per day in a bid to put a floor under prices.

Leftist Nicolas Maduro, Chavez’s designated successor, said this week that while Venezuela is prepared to cope with a further drop in the oil price, Caracas is working closely with its OPEC partners and with Russia to avoid that eventuality.

The Petroleum Ministry noted that the OPEC median price fell this week from $19.03 a barrel to $14.89, while other benchmark crudes also took a beating.

Europe’s benchmark, Brent oil from the North Sea, lost $7 to end the week at $22.94 a barrel.

The U.S. reference, West Texas Intermediate, actually dipped into negative territory at the start of the week and finished the week at $16.94 a barrel.

Hugo Chávez: “Pónganme el petróleo a 0”, el mercado: Allí lo tiene por Humberto Calderón Berti – La Gran Aldea – 22 de Abril 2020

download-1
No hubo necesidad que el precio de petróleo llegara a “0” para que nuestro país entrara en la más pavorosa crisis que jamás hayamos vivido desde que el oro negro fuera descubierto, en 1914, en el pozo Zumaque 1 del estado Zulia. Para ello, bastó la incompetencia, ineficiencia y el latrocinio de Chávez y sus seguidores. El país ha sido destruido en sus cimientos institucionales, productivos, de infraestructura, y en valores éticos y morales.

En un evento público frente a centenares de ilusos seguidores, Hugo Chávez afirmó: “Pónganme el precio del petróleo a 0 y Venezuela no entra en crisis”; la pobre audiencia se desató en aplausos.

Un Chávez crecido, jaquetón y sobrado pronunció esa frase. No hubo necesidad que el precio de petróleo llegara a “0” para que nuestro país entrara en la más pavorosa crisis que jamás hayamos vivido desde que el oro negro fuera descubierto, en 1914, en el pozo Zumaque 1. Para ello, bastó la incompetencia, ineficiencia y el latrocinio de él y sus seguidores.

El país ha sido destruido en sus cimientos institucionales, productivos, de infraestructura, y en valores éticos y morales.

La reconstrucción será una tarea épica que requerirá de las mejores personas, adornadas de probidad, honestidad y competencia. Si esto no es así, el país entrará en una vorágine destructiva adicional, de la cual no se saldrá en varias generaciones.

“El país ha sido destruido en sus cimientos institucionales, productivos, de infraestructura, y en valores éticos y morales”

En este sentido, en cuanto al tema del petróleo, el chavismo-madurismo desperdició una oportunidad histórica de trasformación real, que difícilmente se volverá a presentar: Un presidente con el caudal político de Chávez, y los inmensos recursos económicos de los cuales dispuso. Salir de esta crisis no será una tarea menor.

Como si fuera poco, con un país destruido, se presenta esta crisis mundial jamás vista, la pandemia del coronavirus. Pero ya las cosas estaban mal. Ahora irán a peor. El comportamiento jaquetón y burlón de Chávez era frecuente en sus apariciones públicas. Todos recordamos el “exprópiese, exprópiese, exprópiese” en los alrededores de la Plaza Bolívar de Caracas.

Igual sucedió con el célebre pitazo del 2002, cuando inició el despido de 20.000 trabajadores de la industria petrolera. Esta es historia conocida, así como el efecto devastador que dicho acto tuvo en la industria petrolera. La incompetenciaincapacidad, y propensión al robo y al saqueo de quienes sustituyeron a los despedidos, ocasionó lo que todos hemos presenciado: Caída de la producción, parálisis en la actividad refinadora, y grave escasez de combustible, que los venezolanos padecen en las interminables colas que hoy hacen para medio surtir sus vehículos, si es que lo consiguen.

En los dos últimos meses, el mundo del petróleo del cual depende nuestro país, ha estado convulsionado e inestable. Desde 2016 los países de la OPEP y Rusia venían cooperando para mantener, con serias dificultades, un mercado petrolero estable. Pero en diciembre el acuerdo antes mencionado llegó a su fin por la negativa de Rusia de continuar adherida al mismo. Al presentarse la desavenencia, Arabia Saudita tomó la decisión, a nuestro juicio caprichosa e inmadura, de colocar casi dos millones de barriles por día, adicionales al mercado. Los precios iniciaron una vertiginosa caída, la cual se exponenció con la aparición de la pandemia del coronavirus.

“La reconstrucción será una tarea épica que requerirá de las mejores personas, adornadas de probidad, honestidad y competencia”

El mundo entero se ha paralizado, se cerró la actividad industrial, y se paralizó el tráfico aéreo y automotor. Hemos entrado, unos más otros menos, en un estado de confinamiento y parálisis casi mundial.

El problema estructural del mercado, y el coyuntural, han producido la debacle que hemos visto en los últimos días, cuando el petróleo americano WTI se ha vendido a -37 dólares por barril. Esta situación se ha venido presentando por dos razones: Los Estados Unidos, estimulado por los altos precios del petróleo y el gas natural antes del 2015, desarrolló una vigorosa industria extractiva de yacimientos no convencionales, lo que popularmente se llama fracking. Este país pasó de ser altamente dependiente de las importaciones petroleras a ser un país marginalmente importador. En los últimos diez años la producción de petróleo ha aumentado en 8 millones de barriles por día, para una producción total diaria de 13 millones de barriles por día, convirtiéndose de esa manera en el principal país productor de crudo del mundo.

Otro tanto ha ocurrido con la producción de gas de yacimientos no convencionales. El país ha aumentado su producción de gas en 75 mil millones de pies cúbicos de gas por día, estos hechos tienen una gran importancia desde el punto de vista geopolítico. Los Estados Unidos siendo autosuficiente tiene una visión diferente de la geopolítica del Medio Oriente.

El otro problema es el coyuntural. La pandemia del coronavirus, como señalamos anteriormente, ha paralizado al mundo y derrumbado la demanda. Hace un par de semanas, la OPEPRusiaMéxico y otros productores, acordaron sacar del mercado unos 10 millones de barriles de petróleo por día. Tal cantidad, evidentemente, no ha sido suficiente. Aún así, el mercado está por el suelo. En estos momentos es muy difícil, sino imposible, determinar el volumen de crudo que habría que sacar del mercado para que el mismo se estabilice. Cualquier cifra será aventurada estimarla.

“En estos momentos es muy difícil, sino imposible, determinar el volumen de crudo que habría que sacar del mercado para que el mismo se estabilice”

Algo sí está claro: Son muchos los países afectados por la caída de los precios del petróleo. Los países de la OPEPRusiaMéxico y otros países productores-exportadores, así como los Estados Unidos, están siendo afectados.

Arabia Saudita y los otros productores de las monarquías del Golfo han acumulado importantes recursos financieros que le permiten sortear, momentáneamente, la crisis de los precios. En una menor proporción Rusia también tiene sus reservas. Pero indistintamente de las cantidades que puedan tener, una crisis prologada es inconveniente para todos ellos. Pero Estados Unidos está en una situación muy compleja. Los precios por debajo de 30 dólares por barril ponen en muy serias dificultades a buena parte de los productores de petróleo y yacimientos no convencionales. Muchas empresas dedicadas a esa actividad están teniendo problemas financieros. Algunas están cerrando sus actividades y buena parte de los taladros dedicados al fracking están siendo paralizados. Esta situación le planeta al presidente Donald Trump un serio problema político. Su país corre el riesgo de ser nuevamente un importador neto de petróleo y, por otra parte, va a generar un serio problema de desempleo en TexasNuevo MéxicoLas Dakotas y Pensilvania, con lo que ello significa en un año electoral.

También atraviesa por muy serios problemas los exportadores marginales de petróleo, que no significa mucho volumétricamente, pero que para sus economías y cuentas externas son de un peso significativo.

Todo lo anteriormente dicho nos hace pensar que los intereses son tantos, y afectan a tantos países que deberá buscarse un acuerdo, en el cual participen todos los países exportadores, de manera que todos ellos contribuyan al logro de un mercado petrolero equilibrado y estable. Una suerte de un acuerdo global para la estabilización del precio del crudo.

¿Cómo impacta a Venezuela el desplome mundial de los precios del petróleo? por Elizabeth Ostos – eldiario – 21 de Abril 2020

La economía nacional sentirá muy fuerte el impacto de las fluctuaciones del mercado petrolero. El flujo de caja para el régimen de Nicolás Maduro estará cada vez más comprometido

El mundo energético se sacudió el lunes 20 de abril pues el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) llegó a su “zona cero” e incluso en cotización negativa al ubicarse en -37,63 dólares.Nunca antes una cotización del petróleo cayó tan bajo en el segmento de contratos a futuro. Este movimiento fue revisado por dos analistas de mercado, quienes compartieron sus impresiones con El Diario.

El ingeniero de petróleo José Miguel Farías consideró que “los precios negativos en contratos a futuros no necesariamente indican que la cotización sea de un dólar o menos. Los futuros están atados a una fecha de entrega específica y hacia el final de la misma, el precio típicamente converge con el físico del crudo, ya que los compradores finales de los contratos son entidades como las aerolíneas o las refinerías que requieren la entrega del producto”

Explicó que “cerca del vencimiento del contrato, hay agentes que comercian con estos instrumentos y comienzan a comprar el contrato de futuros del mes siguiente”.

Los contratos del WTI que vencen este martes 21 de abril “nadie los quiere, ya que ha habido una caída de la demanda absurda a raíz el cierre de las economías del mundo como consecuencia de la pandemia del coronavirus (Covid-19). Por eso hubo el desplome tan absurdo como los 35 y 40 dólares en negativo. Prácticamente, el productor está pagando porque no quiere tener el crudo en la mano porque no hay nadie que necesite crudo esta semana a raíz del cierre de la actividad económica mundial”.

Farías estima que desde el punto de vista psicológico y visual es fuerte ver un desplome de esta naturaleza “pero a nivel concreto y palpable la caída no es tan relevante, ya que el martes 21 (de abril) venden los contratos de mayo y entran en vigencia los de junio que si están en 21 dólares por barril”.

—¿Habrá un efecto rebote en estas cotizaciones del WTI de Estados Unidos?

—Sí, subirán de forma importante desde el mismo martes. Lo que pasó hoy (lunes) refleja que hay exceso de inventarios del petróleo y una crisis en la ausencia de demanda del producto a nivel puntual y coyuntural. Luego pasaremos a otra realidad. Es posible que justo en un mes cuando se venzan los contratos de junio veamos la misma situación. Ahora, los contratos se negocian por meses. El de junio cayó hoy 16% (a 21$ por barril). Así que, después de que el contrato de mayo expire el 21 de abril, el WTI posiblemente vuelva a rondar los 20$ aunque no sabemos por cuánto tiempo”.

—¿Qué efectos tendrá esta baja de los precios del crudo en la economía venezolana?

—Todo lo que signifique que el precio del barril de petróleo de Venezuela se ubique en un rango menor a los 27 dólares es terrible. Esta cifra es el costo de producción de un barril de crudo nacional. Esto implica que en la actualidad estamos produciendo a pérdida. El flujo de caja del país es totalmente negativo bajo estas condiciones. El panorama es negativo tanto para los hacedores de políticas públicas como para la población en general. El petróleo nos estaba sirviendo para hacer trueque por gasolina y para que hubiese dinero para la importación de las cajas CLAP. Obviamente las sanciones americanas impactan así como las denuncias contra el gobierno en órganos como la DEA. Si a actual situación es complicada para los grandes productores mundiales de crudo, lo es mucho más para los países en desarrollo y que dependen de un commodity como el caso de Venezuela.

Reservas estratégicas

En el contexto del desplome de los precios petroleros, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que compraría 75 millones de barriles de crudo para llenar sus reservas estratégicas.

«Llenamos nuestra reserva estratégica de petróleo (…) y pensamos poner hasta 75 millones de barriles en esa reserva», dijo el mandatario estadounidense el lunes.

Sin embargo, aclaró que solo compraría esa cantidad si el Congreso le autorizaba el gasto o si Estados Unidos ampliaba a terceros su capacidad de almacenamiento.

Difícil situación

El economista Leonardo Buniak explicó para El Diario que “la industria extractiva más importante del planeta entró en pánico con las cotizaciones vistas el lunes. Son mínimos históricos. Los productores están pagando por guardar el petróleo; la logística de almacenamiento también se trastocó”.

Coincidió con el ingeniero Farías en cuanto a los efectos del Covid-19 en la economía mundial. “Lo que pasó con del derrumbe de los precios tiene que ver los contratos que van a expirar, con la sobreoferta de crudo que es importante y con las expectativas racionales de los mercados. Estos siguen entendiendo que los precios del crudo no seguirán ganando valor”.

Añadió Buniak que la política de recortes de producción de hidrocarburos que se activó recientemente “no fue suficiente para restablecer los equilibrios los precios en los mercados petroleros”.

¿Qué consecuencias traerá para Venezuela esta merma en los precios del crudo?

— Para Venezuela será una tragedia y un cataclismo económico y fiscal. El gobierno no tiene ningún tipo de blindaje ante esta situación. La economía nacional es monoproductora y monoexportadora. De cada 100 dólares que ingresan al país, 97 provienen de la industria petrolera. Pdvsa está en su zona cero de precios y su producción de mes pasado fue de 660.000 barriles por día, la más baja de su historia, según fuentes de la OPEP.

Asegura Buniak que no todo lo que exporta Venezuela genera flujo de caja al régimen de Maduro, “hay que amortizar préstamos a China y a Rusia con petróleo, está lo que demanda el mercado interno y los compromisos con Petrocaribe y con Cuba. Esto significa que hay menos dinero que entra al Estado venezolano”.

—¿Y cómo impacta en el día a día del venezolano esta merma en los ingresos petroleros a Venezuela?

—Cabe aclarar que en este momento de pandemia, de aislamiento social y de paralización forzosa de la economía, no hay producción, cobros y ventas. El gobierno aspira aplanar la curva de contagio. Su tesis es a mayor contracción, mayor posibilidad de aplanamiento.

Estimó el economista Leonardo Buniak que “si el gobierno tiene menos recursos tendrá menos capacidad de maniobra para mitigar los impactos del Covid-19. Para el venezolano de a pie implica que tendrá menos posibilidad de disfrutar de ayudas económicas, subsidios y compensaciones”.

¡Boom! por Gladys Socorro – El Nacional – 21 de Abril 2020

download.jpg

Explotó la burbuja. La mediana normalidad de intentaban aparentar en Venezuela se acabó. El coronavirus ha dejado al desnudo una depauperada economía familiar que solo sobrevive por las remesas que reciben de sus familiares en el exterior, un país petrolero que ya no tiene gasolina ni para atender a la Gran Caracas, un sistema eléctrico que no soporta la carga de una nación sin empresas y con 4 millones menos de venezolanos, pero sobre todo, ha dejado en evidencia irrefutable a un gobierno que somete a su gente a un despiadado control social a través del confinamiento, dejándolos sin capacidad para alimentarse, para movilizarse ni para cumplir las normas elementales de salud para enfrentar la pandemia.

La burbuja explotó. La cuarentena es mundial, y por ende, sus consecuencias económicas, sociales, psicológicas y emocionales nos afectan a todos. En el caso venezolano la realidad se complica aún más porque la ayuda económica que recibía la mayoría de las familias desde el exterior está paralizada. Nuestros connacionales se quedaron sin trabajo, o en el mejor de los casos, sus ingresos mensuales han sufrido una reducción de 25%, 50% o 75%. Incluso, cientos han tenido que regresar al país porque se quedaron sin techo para vivir.

La burbuja explotó. Muchos de los más de 4 millones de venezolanos que han salido del país buscando posibilidades para mantener a sus familias dentro de nuestras fronteras, hoy podrían estar en peores condiciones que todos. Hasta ahora, para que un migrante pudiera enviar entre 100 y 150 dólares al mes debía desprenderse al menos de 25% de su salario, sobre todo quienes apostaron por un país latinoamericano. Por ejemplo en Colombia, donde se registran 1,3 millones de desplazados venezolanos, el sueldo mínimo son 226 dólares, quedándoles solo 126 dólares para pagar la renta, servicios, comprar alimentos y transporte, entre otras cosas, durante el mes.

La diáspora venezolana se calcula hoy en 4 millones de personas, mientras que las proyecciones para el cierre de año estiman 5,6 millones. Después de Siria, somos el segundo grupo de poblaciones desplazadas más grande del mundo. Según estimaciones económicas, al cierre de 2019 entraron al país 3.400 millones de dólares en remesas y se esperaba que para finales de año estas alcanzaran los 5.000 millones. Mientras tanto, a lo interno la hiperinflación pulveriza cualquier ingreso. El aumento de precios es insostenible, pueden llegar a cambiar hasta 5 veces al día. Incluso el dólar, que es una de las monedas más fuertes en el mundo, en Venezuela también sufre el revés de la inflación. Cálculos de la firma Ecoanalítica dan cuenta de un aumento del costo de la vida de 110 a 750 dólares al mes.

La burbuja explotó. Al cierre de la jornada de ayer lunes el precio del barril de petróleo venezolano se desplomó hasta los 3 dólares, lo que hace inviable cualquier manejo del presupuesto nacional, ya deficitario e hiperdevaluado desde hace muchos años. La administración de Nicolás Maduro quebró al país, no tiene ni medio partido por la mitad.

La burbuja explotó. Ya no se salva ni Caracas. En la capital comienzan a padecer el calvario que se vive en el interior del país desde hace años. Ya se ven largas colas para surtir gasolina y muchas veces sin éxito. Los someten a racionamientos eléctricos diarios y sufren apagones constantes, el agua brilla por su ausencia y hasta la mínima transacción se hace en dólares porque bolívares no hay. El caos nos llega a todos, nadie se salva de la tragedia nacional que se profundiza con cada día que pasa. ¿Hasta cuándo aguantaremos?… ¡Boom!

¿Por qué se hundió el petróleo y cómo se agrava la crisis en Venezuela? por Víctor Salmerón – ProDaVinci – 20 de Abril 2020

¿Por qué se hundió el petróleo y cómo se agrava la crisis en Venezuela?

El precio del petróleo de Estados Unidos sufrió el mayor descenso de su historia y cayó por debajo de cero dólares el barril en un entorno donde la destrucción de la demanda por la pandemia del coronavirus ha generado un gigantesco exceso de barriles, a tal punto que prácticamente ya no hay espacio dónde almacenarlos.

El precio del West Texas, el crudo marcador en Estados Unidos, a ser entregado en mayo, cerró en -37 dólares el barril: es decir, los productores de petróleo están dispuestos a pagar para que les quiten barriles de las manos.

En el mercado petrolero lo usual es que los compradores adquieran un contrato a futuro, y los que sirven de referencia para establecer el precio del West Texas vencen mañana, y los barriles deben entregarse en mayo. Básicamente, lo que ocurre es que el precio de estos barriles desciende dramáticamente ante la realidad de que hay una oferta que supera con creces a la demanda, en un mundo con aviones en tierra, automóviles estacionados y fábricas cerradas.

El principal centro de almacenamiento de petróleo en Estados Unidos está en Cushing, una pequeña localidad de Oklahoma, y todo apunta a que en poco tiempo los tanques estarán a tope.

Hermes Pérez, quien estuvo al frente del departamento de seguimiento del mercado petrolero en el Banco Central de Venezuela, explica que “el contrato a un mes, que es el que está por vencerse y experimenta la caída hasta terreno negativo, es la entrega más corta que existe en el mercado, y es el precio marcador para el West Texas. La caída en el precio hasta terreno negativo indica que nadie quiere recibir barriles de petróleo. Hay una gran destrucción de la demanda, por ejemplo, las líneas aéreas siguen paralizadas”.

“A la destrucción de demanda se añade el exceso de oferta y la saturación de la capacidad de almacenamiento. Entonces estamos ante un problema de fundamentos del mercado. El precio del West Texas a entregarse en junio se mantiene en torno a 20 dólares el barril, porque existe la perspectiva de que la demanda de petróleo se recupere un poco”, agrega Pérez.

La Agencia Internacional de Energía proyecta que este año habrá una contracción en la demanda de petróleo en el orden de 29 millones de barriles diarios y los países miembros de la OPEP, junto a aliados como Rusia, acordaron recortar la producción en 10 millones de barriles diarios, con la expectativa de que el recorte alcance entre 15 y 20 millones por el declive en la producción de Estados Unidos y Canadá.

La cotización del crudo Brent –de referencia en Europa– cayó 8,9% y se ubicó en 25,58 dólares el barril. Los contratos del Brent son de barriles a entregar en junio, cuando se espera que la economía global haya tomado oxígeno.

Impacto en Caracas

Las exportaciones de petróleo son vitales para el flujo de caja del gobierno venezolano. El pasado 16 de marzo, el mandatario Nicolás Maduro admitió que al tomar en cuenta “el costo de producción”, las exportaciones petroleras dejaron de reportar beneficios con el precio del Brent en 28 dólares el barril: hoy el Brent se ubicó tres dólares por debajo de este nivel crítico.

El viernes de la semana pasada el precio de la cesta petrolera venezolana cerró en 13 dólares el barril, un valor en el que difícilmente el gobierno esté recibiendo ingresos. Hermes Pérez precisa que “el costo promedio de producción de nuestros crudos está entre 18 y 24 dólares el barril; al precio actual, el petróleo no debe estar aportando ingresos a la nación”.

Para ilustrar la situación por la que está atravesando Pdvsa, la empresa petrolera del Estado, señala que “los balances nos dicen que en 2016 con el precio promedio de la cesta petrolera venezolana en 33,15 dólares el barril y una producción de 2,5 millones de barriles diarios, los costos y gastos de Pdvsa superaron en 4 mil millones de dólares a los ingresos, hubo ganancias por la vía financiera por prácticas como declarar ganancias cambiarias producto de la devaluación”.

En febrero de este año las finanzas públicas ya estaban en estado crítico: déficit fiscal de 10% del PIB, reservas internacionales en mínimos históricos, deuda externa en default, financiamiento internacional clausurado e ingresos en divisas mermados por el descenso de la producción petrolera al nivel más bajo desde 1945.

Los economistas Daniel Barráez y Ana María Chirinos afirman en un trabajo para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que “con precios del crudo venezolano entre 10 dólares y 40 dólares por barril, el ingreso petrolero se reduciría entre 9.000 y 17.000 millones de dólares durante 2020, lo que equivaldría a una contracción del PIB entre 14% y 28% puntos porcentuales”.

La firma Macroconsultores señala que la administración de Nicolás Maduro no tiene opciones para compensar la caída del ingreso petrolero: “El Gobierno ante la crítica situación tiene poco margen de maniobra financiera, dada la severa contracción de ingresos externos, la falta de ahorro interno y el aislamiento de los mercados de capitales –afectados también por la pandemia– que impone el default de deuda y las sanciones. Esto conduciría a la fórmula del financiamiento monetario, agudizando el pernicioso proceso hiperinflacionario”.

En las últimas tres semanas, el gobierno comenzó a recurrir a la creación de dinero para financiar el reparto de bonos a la población de menores ingresos y la cotización del dólar, un factor determinante para la inflación, que inició el ascenso registrando un salto de 62% en el mercado paralelo y de 58% en el mercado oficial.

Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional contemplan que este año la inflación registrará un salto de 15.000%, versus 9.585% en 2019.

A %d blogueros les gusta esto: