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Milagro chavista: Venezuela retrocede mientras los países más pobres avanzan por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 26 de Diciembre 2019

El Banco Mundial midió las estadísticas de los últimos 20 años. Y descubrió que “los países más pobres del mundo lograron avances en los últimos 20 años”. Y esa es la paradoja. Porque en dos décadas, Venezuela retrocedió. Hace 20 años Venezuela no se ubicaba entre los países más pobres del mundo. ¿Y hoy?
Hoy Venezuela es sinónimo de crisis política y crisis humanitaria / Foto: @NicolasMaduro
Hoy Venezuela es sinónimo de crisis política y crisis humanitaria / Foto: @NicolasMaduro

Hoy Venezuela es sinónimo de crisis política y crisis humanitaria. Después de 20 años de chavismo es como se puede resumir la realidad del país. Lo confirman los indicadores del FMI, del Banco Mundial, los informes de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, de firmas especializadas, y hasta del propio Banco Central de Venezuela, que admitió esta año la caída pronunciada y sistemática del PIB y los altos niveles de inflación.

Venezuela es un caso. Es la historia del fracaso de un modelo aplicado en 20 años y que ha conducido a que seis millones de personas se vayan del país. En Venezuela han reaparecido enfermedades que se daban por extintas o controladas. En Venezuela han reaparecido otras enfermedades: La tortura y la crueldad, la persecución y el miedo, la represión y la incertidumbre ante el futuro. El Papa, en el mensaje de Navidad, y en referencia a Venezuela, se refirió a las “las diversas crisis y las numerosas formas de pobreza”.

Esto ocurre en Venezuela. ¿Y qué ocurre en el resto del mundo? Venezuela hace 20 años no se ubicaba entre los países más pobres del mundo. Pero hoy muestra indicadores de país muy pobre. Pero resulta que los países a los que el Banco Mundial ubica entre “los más pobres”, han hecho avances. Avances donde Venezuela ha retrocedido. Dice el Banco Mundial: “En las últimas dos décadas se han observado avances en muchos de los países más pobres del mundo. La tasa de pobreza extrema cayó de más del 50 % a alrededor del 30 %.”. ¿Cuál es el balance en Venezuela respecto a la tasa de pobreza extrema? Las últimas investigaciones la ubican en 50% en Caracas pero en el interior del país supera estos niveles.

El Banco Mundial señala que en los países más pobres “la mortalidad infantil disminuyó de aproximadamente del 14 % al 7 %”. ¿Y qué pasó en Venezuela? Este es un indicador que ha venido creciendo en los últimos años.

El Banco Mundial apunta que “ el acceso a electricidad aumentó un 57 % y la proporción de personas que usan por lo menos servicios básicos de agua potable y saneamiento se incrementó un 22 % y un 41 %, respectivamente·. Y en cambio ¿qué ocurrió en Venezuela? El mundo ha sido testigo de la crisis eléctrica. El servicio no se ha restablecido completamente en el país. De igual manera, el servicio de agua potable es insuficiente. En ambos servicios, Venezuela ha retrocedido. Asegura el Banco Mundial que “el 89% de la población mundial tiene acceso a la electricidad”. En América Latina el 98% de la población cuenta con el servicio. Venezuela ha estado en riesgo de salir de estas estadísticas.

Lo peor es que los países muy pobres no cuentan con los recursos que tiene Venezuela. Ni contaron con los recursos que le ingresaron a Venezuela al menos en 15 años de ese periodo de 20. Un país que, además, se endeudó. Y que hoy, sin embargo, muestra indicadores que dan pánico. De hecho, así lo reflejan los informes de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michell Bachelet. Por eso es que en Venezuela se habla de crisis humanitaria.

En otro apunte, el Banco Mundial señala que “Hace 30 años, más de un tercio de la población mundial vivía en la pobreza extrema”. Que hoy, menos del 10 % de las personas viven con 1,90 dólares al día o menos”. Asegura que “entre 2000 y 2015, 15 países lograron sacar de la pobreza extrema a 802,1 millones de personas”. Pero hay que apuntar que Venezuela marcha en dirección contraria. A la gente no le alcanza el dinero para comprar alimentos. La encuesta Encovi reflejaba que en 2018 al 89% de las personas pobres no les alcanzaba el dinero para comprar alimentos. Así, el 87% de los hogares de Venezuela pasaban a formar parte de la categoría de pobres y el 80% en el rango de inseguridad alimentaria.

Señala el Banco Mundial que “La Asociación Internacional de Fomento (AIF), institución del Grupo Banco Mundial, es una de las principales fuentes de financiamiento para combatir la pobreza extrema en los países más necesitados del mundo. Desde 1960, ha proporcionado más de USD 391 000 millones para inversiones en 113 países. En la reposición más reciente de los recursos del fondo, celebrada el 13 de diciembre de 2019, la comunidad mundial comprometió USD 82 000 millones para ayudar a los 76 países más pobres a invertir en las necesidades de su gente, impulsar el crecimiento económico y reforzar la resiliencia ante las conmociones climáticas y los desastres naturales”.

Papa Francisco en Navidad: critica pobreza en Venezuela, pero no a Maduro por Mamela Fiallo Flor – PanamPost – 26 de Diciembre 2019

“Que el pequeño Niño de Belén sea esperanza para todo el continente americano, donde diversas naciones están pasando un período de agitaciones sociales y políticas”

Durante la misa de Navidad, el papa Francisco I destacó las carencias que sufre Venezuela. (Fotomontaje de PanAm Post)

En Navidad, día que conmemora el nacimiento del Niño Jesús, el papa Francisco I pidió «que reanime al querido pueblo venezolano, probado largamente por tensiones políticas y sociales, y no le haga faltar el auxilio que necesita. Que bendiga los esfuerzos de cuantos se están prodigando para favorecer la justicia y la reconciliación, y se desvelan para superar las diversas crisis y las numerosas formas de pobreza que ofenden la dignidad de cada persona».

El 87 % de los venezolanos vive en la pobreza. El ciudadano promedio ha perdido más de 11,4 kilos y la ausencia de recursos básicos logró que incluso falte trigo para elaborar las hostias de la comunión. Ya más de cuatro millones de venezolanos han huido del país, escapando del hambre, el desempleo y la persecución ideológica.

Johan Pacheco@padrejohan

El Papa Francisco saluda y bendice a el día de “Que el pequeño Niño de Belén sea esperanza para todo el continente americano, donde diversas naciones están pasando un período de agitaciones sociales y políticas. Que reanime al querido pueblo venezolano…”

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Cuando Nicolás Maduro pidió la mediación del papa Francisco I frente al ascenso del presidente interino Juan Guaidó, el papa le respondió que el régimen no ha cumplido con lo prometido: «Desafortunadamente todos los intentos (de mediación) han sido interrumpidos porque lo que se decidió en las reuniones no fue seguido por gestos concretos para lograr los acuerdos».

 «Más allá de la cautela diplomática, la opinión de Francisco y de sus consejeros sobre Maduro es negativa», afirmó el editorialista Massimo Franco, cercano al pontífice.

Pese al sacrilegio en el cual ha incurrido el régimen, al convertir la oración del Padre Nuestro en el Chávez Nuestro y reemplazar la plegaria por «no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, mas líbranos de la maldad de la oligarquía, del delito del contrabando porque de nosotros y nosotras es la patria, la paz y la vida. Por los siglos de los siglos amén. Viva Chávez”, el papa Francisco se niega a enfrentar al régimen o siquiera criticarlo abierta y directamente. Al contrario, ha sido crítico del capitalismo, alegando que crea pobres. Eso, pese a que la evidencia muestra que es el socialismo el que los ha multiplicado.

El régimen venezolano persigue a los sacerdotes que denuncian el hambre del pueblo

«El ayuno ya lo estamos viviendo, para conseguir alimentos ya hace unos años que venimos viviendo un ayuno casi obligatorio en el que nos tienen a todos», dijo el obispo Tulio Ramírez durante la homilía de Cuaresma, tiempo en el cual hacen ayuno los católicos por voluntad. Sin embargo, los venezolanos se han visto en la obligación de hacerlo por la falta de alimentos.

Como resultado, el obispo fue denunciado por «incitación del odio». Antes de ser convocado al Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia, monseñor, junto al presbítero Miguel Acevedo, párroco de Nuestra Señora de la Candelaria, fue agredido por una señora. De modo que lo que digan los sacerdotes en misa puede ser reportado ante las autoridades, logrando que terminen en una de las camionetas negras de la policía política de Maduro, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

“Aquí tiene usted mis manos, y si lo quiere, colóqueme las esposas y lléveme preso, pero yo como sacerdote y como obispo, no voy a dejar de denunciar los sufrimientos de mi pueblo”, le dijo el arzobispo de Barquisimeto, monseñor Antonio López Castillo, a un funcionario del Sebin, antes de ser interrogado en el interior de uno de sus vehículos. El funcionario fue a «convencerlo» de «parar las denuncias» contra el Gobierno de Maduro, al cual el sacerdote denomina como un «régimen opresor».

El Diario@eldiario

| Papa Francisco pide por Venezuela en su mensaje de Navidad 🎄: “Que reanime al querido pueblo venezolano🇻🇪, probado largamente por tensiones políticas y sociales, y no le haga faltar la ayuda que necesita”.

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En Nicaragua, la Iglesia católica se ha convertido en el albergue de los perseguidos por el régimen

Durante la misa de Navidad el papa Francisco I pidió por aquellos que son perseguidos por su fe. Incluso rescató a uno de los perseguidos, le llevó al Vaticano y salvó su vida. Luego que el régimen del guerrillero marxista devenido en presidente, Daniel Ortega, intentó asesinar al obispo auxiliar de la capital de Nicaragua.

“Yo no he pedido salir, he sido llamado por el Santo Padre. Esta decisión de que yo abandone Nicaragua es una responsabilidad del Santo Padre”, afirmó el obispo Silvio Báez.

El obispo Báez es un referente de la resistencia en Nicaragua, donde la Iglesia católica se ha convertido en el albergue de los perseguidos por el régimen socialista.

Balas atravesaron las iglesias y estatuas de Jesús se vieron desmoronadas ante los ataques de la policía y grupos paramilitares fieles a Ortega, en vista de que los templos albergan a los manifestantes que protestan contra el régimen. Allí los clérigos y las religiosas atienden a los heridos, que superan los miles y los muertos rondan los 600, aunque el régimen reconoce solo 199 muertos.

«Que el pequeño Niño de Belén sea esperanza para todo el continente americano, donde diversas naciones están pasando un período de agitaciones sociales y políticas», dijo el papa en la misa de Navidad.

Francisco I recordó a los perseguidos por su fe, pero olvidó a los cubanos

Sin embargo, el papa no mencionó a ningún país de América entre los casos de persecución religiosa, solo a África y Asia. Pese a que este es un fenómeno que se reproduce en regímenes socialistas, entre ellos Cuba, donde 123 presos políticos pasaron la Navidad encerrados.

Así sucede en la isla hace 60 años, desde el inicio de la revolución. Solo en diciembre del 2018 alrededor de 200 cristianos fueron detenidos saliendo de misa o interceptados rumbo a ella.

El obispo Zen de Hong Kong afirmó que debido a que el papa vivió la última dictadura militar de Argentina, “puede tener una simpatía natural por los comunistas porque para él ellos son los perseguidos. Él no los conoce como los perseguidores en que se convierten una vez en el poder, como los comunistas de China”.

Por eso, aunque el papa no adjudicó la pobreza ni la tensión política a dicha ideología, sí destacó los males que padecen quienes viven bajo esos regímenes. Lo cual, en parte, responde a las súplicas de los fieles, en particular aquellos que son perseguidos por su fe.

Milagro chavista: Venezuela retrocede mientras los países más pobres avanzan por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 26 de Diciembre 2019

El Banco Mundial midió las estadísticas de los últimos 20 años. Y descubrió que “los países más pobres del mundo lograron avances en los últimos 20 años”. Y esa es la paradoja. Porque en dos décadas, Venezuela retrocedió. Hace 20 años Venezuela no se ubicaba entre los países más pobres del mundo. ¿Y hoy?
Hoy Venezuela es sinónimo de crisis política y crisis humanitaria / Foto: @NicolasMaduro
Hoy Venezuela es sinónimo de crisis política y crisis humanitaria / Foto: @NicolasMaduro

Hoy Venezuela es sinónimo de crisis política y crisis humanitaria. Después de 20 años de chavismo es como se puede resumir la realidad del país. Lo confirman los indicadores del FMI, del Banco Mundial, los informes de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, de firmas especializadas, y hasta del propio Banco Central de Venezuela, que admitió esta año la caída pronunciada y sistemática del PIB y los altos niveles de inflación.

Venezuela es un caso. Es la historia del fracaso de un modelo aplicado en 20 años y que ha conducido a que seis millones de personas se vayan del país. En Venezuela han reaparecido enfermedades que se daban por extintas o controladas. En Venezuela han reaparecido otras enfermedades: La tortura y la crueldad, la persecución y el miedo, la represión y la incertidumbre ante el futuro. El Papa, en el mensaje de Navidad, y en referencia a Venezuela, se refirió a las “las diversas crisis y las numerosas formas de pobreza”.

Esto ocurre en Venezuela. ¿Y qué ocurre en el resto del mundo? Venezuela hace 20 años no se ubicaba entre los países más pobres del mundo. Pero hoy muestra indicadores de país muy pobre. Pero resulta que los países a los que el Banco Mundial ubica entre “los más pobres”, han hecho avances. Avances donde Venezuela ha retrocedido. Dice el Banco Mundial: “En las últimas dos décadas se han observado avances en muchos de los países más pobres del mundo. La tasa de pobreza extrema cayó de más del 50 % a alrededor del 30 %.”. ¿Cuál es el balance en Venezuela respecto a la tasa de pobreza extrema? Las últimas investigaciones la ubican en 50% en Caracas pero en el interior del país supera estos niveles.

El Banco Mundial señala que en los países más pobres “la mortalidad infantil disminuyó de aproximadamente del 14 % al 7 %”. ¿Y qué pasó en Venezuela? Este es un indicador que ha venido creciendo en los últimos años.

El Banco Mundial apunta que “ el acceso a electricidad aumentó un 57 % y la proporción de personas que usan por lo menos servicios básicos de agua potable y saneamiento se incrementó un 22 % y un 41 %, respectivamente·. Y en cambio ¿qué ocurrió en Venezuela? El mundo ha sido testigo de la crisis eléctrica. El servicio no se ha restablecido completamente en el país. De igual manera, el servicio de agua potable es insuficiente. En ambos servicios, Venezuela ha retrocedido. Asegura el Banco Mundial que “el 89% de la población mundial tiene acceso a la electricidad”. En América Latina el 98% de la población cuenta con el servicio. Venezuela ha estado en riesgo de salir de estas estadísticas.

Lo peor es que los países muy pobres no cuentan con los recursos que tiene Venezuela. Ni contaron con los recursos que le ingresaron a Venezuela al menos en 15 años de ese periodo de 20. Un país que, además, se endeudó. Y que hoy, sin embargo, muestra indicadores que dan pánico. De hecho, así lo reflejan los informes de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michell Bachelet. Por eso es que en Venezuela se habla de crisis humanitaria.

En otro apunte, el Banco Mundial señala que “Hace 30 años, más de un tercio de la población mundial vivía en la pobreza extrema”. Que hoy, menos del 10 % de las personas viven con 1,90 dólares al día o menos”. Asegura que “entre 2000 y 2015, 15 países lograron sacar de la pobreza extrema a 802,1 millones de personas”. Pero hay que apuntar que Venezuela marcha en dirección contraria. A la gente no le alcanza el dinero para comprar alimentos. La encuesta Encovi reflejaba que en 2018 al 89% de las personas pobres no les alcanzaba el dinero para comprar alimentos. Así, el 87% de los hogares de Venezuela pasaban a formar parte de la categoría de pobres y el 80% en el rango de inseguridad alimentaria.

Señala el Banco Mundial que “La Asociación Internacional de Fomento (AIF), institución del Grupo Banco Mundial, es una de las principales fuentes de financiamiento para combatir la pobreza extrema en los países más necesitados del mundo. Desde 1960, ha proporcionado más de USD 391 000 millones para inversiones en 113 países. En la reposición más reciente de los recursos del fondo, celebrada el 13 de diciembre de 2019, la comunidad mundial comprometió USD 82 000 millones para ayudar a los 76 países más pobres a invertir en las necesidades de su gente, impulsar el crecimiento económico y reforzar la resiliencia ante las conmociones climáticas y los desastres naturales”.

El ex ministro chavista Rafael Ramírez cargó contra el dictador Nicolás Maduro: “Entregó el futuro de la patria a los intereses transnacionales” – Infobae – 22 de Diciembre 2019

El antiguo presidente de PDVSA en tiempos de Hugo Chávez criticó los negocios con China y Rusia. “Entre escándalo y escándalo, en medio del caos y las escaramuzas habituales con la oposición, el madurismo ha venido entregando los pilares fundamentales de la soberanía”, expresó

Rafael Ramírez, ex hombre fuerte del petróleo venezolano en la época de Hugo Chávez, devenido en opositor del gobierno luego de entrar en conflicto con Nicolás Maduro en 2017
Rafael Ramírez, ex hombre fuerte del petróleo venezolano en la época de Hugo Chávez, devenido en opositor del gobierno luego de entrar en conflicto con Nicolás Maduro en 2017

El ex hombre fuerte del chavismo Rafael Ramírez, devenido ahora en opositor, criticó este domingo con dureza al régimen de Nicolás Maduro en una columna de opinión en la que repasó “el año infausto para la patria” vivido por Venezuela en 2019 y aseguró que el chavismo entregó “el futuro de la patria a los intereses transnacionales”, especialmente chinos y rusos.

“Entre escándalo y escándalo, en medio del caos y las escaramuzas habituales con la oposición, el madurismo ha venido entregando los pilares fundamentales de la soberanía y el futuro de la patria a los intereses transnacionales”, dijo en un un artículo publicado en su sitio web. “El madurismo está dispuesto a entregar la patria y hacer lo que sea para salvar su propia cabeza”, agregó.

Al hablar de estos intereses transnacionalses, el ex embajador de Venezuela ante la ONU y hombre de confianza del fallecido Hugo Chávez comenzó refiriéndose a la venta realizada el 22 de febrero de 2016 del 23,4% de la participación de PDVSA, la petrolera estatal venezolana, en la empresa Petromonagas. El comprador fue Rosneft, petrolera estatal rusa, y la operación se hizo “de espaldas al país, al margen de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, nadie discute, nadie sabe el precio, ni las razones de la entrega”, de acuerdo a Ramírez.

El ex presidente de PDVSA también señaló la entrega del gas del Proyecto Mariscal Sucre, ubicado al norte de Carúpano, a empresas rusas que “no pagarán impuestos”.

Instalaciones de Rosneft, la petrolera estatal rusa que opera en Venezuela

Instalaciones de Rosneft, la petrolera estatal rusa que opera en Venezuela

Luego, Ramírez también se refirió a la cesión del 9,9% de la participación de PDVSA en la empresa Petrosinovensa, pero esta vez entregada a la compañía china CNPC.

“Cuando las transnacionales obtienen esta alta participación en las empresas mixtas, no solo reciben una mayor tajada del mejor negocio del mundo, sino que ahora están en condiciones legales de tomar el control operacional de las empresas, como efectivamente lo hicieron” explicó.

Mencionó, asimismo, la entrega de CANTV, empresa estatal de telecomunicaciones nacionalizada por Chávez, a otra compañía transnacional china, “una reprivatización simple y pura de sus empresas”.

 

Deterioro económico, político y social

“La hiperinflación de 360.000% solo este año, la mega devaluación desde agosto de 2018, cuando el ya devaluado bolívar se depreció de 60 bolívares soberanos por dólar a 48.000 bolívares soberanos por dólar a la fecha; un salario de hambre, de tan solo 3,125 dólares al mes, el más bajo de todo el hemisferio”, catalogó Ramírez en el mismo artículo, a manera de resumen del “infausto” año vivido por Venezuela.

Lamentó, además, el “colapso” de PDVSA, “con una caída de 2.300.000 barriles día de petroleo en apenas 6 años, sin gas, ni gasolina”.

“Estamos frente a un país donde al trabajador le fueron arrebatadas todas las conquistas laborales, se violentaron todas las Convenciones Colectivas de la administración pública, de los obreros, con la mega devaluación se esfumaron las prestaciones sociales, el gobierno hizo la tarea sucia a la burguesía, se apropiaron de los ahorros de los trabajadores, del esfuerzo de toda su vida, ahora canjeadas por papelitos de monopolio o medio petro”, expresó.

En lo social, Ramírez resaltó una pobreza que alcanza el 83% de la población y el hecho de que siete millones de venezolanos requieran “protección humanitaria según el último informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), 1.9 millones que sufren desnutrición aguda, la mortalidad infantil aumentó a niveles de espanto, que el gobierno no se atreve a publicar”.

“Hasta la fecha 4,7 millones de venezolanos han abandonado el país, con proyección de llegar a los 6 millones según el último informe de migraciones de la ACNUR”, se refirió en relación al llamado éxodo venezolano.

Ramírez se encuentra en Europa desde 2017, cuando entró en conflicto con Maduro y fue removido del cargo de embajador de Venezuela ante la ONU. Desde entonces se ha convertido en una voz crítica del régimen al que pertenecía, y ha sido también vinculado con hechos de corrupción en el caso Andorra, de lavado de activos y pago de sobornos, por el Ministerio Público de su país. El chavismo ha intentado arrestarlo, mientras que el ex ministro ha rechazado los cargos y denunciado una presunta venganza de parte del chavismo.

Sobre la situación política y social en su país, destacó también “la permanente violación de la Constitución y las leyes, la ausencia del Estado de Derecho, de la separación de poderes, sin garantías de ningún tipo”, las cárceles “llenas de presos políticos, trabajadores y militares secuestrados”, las familias separadas, los jóvenes desilusionados y los ancianos y niños abandonados a su suerte, en una larga descripción del deterioro en Venezuela.

“Por ello hay que insistir en denunciar una y otra vez lo que sucede en Venezuela, como se ha traicionado la esperanza de todo un pueblo, donde una nueva burguesía surge y se consolida con maduro y el madurismo, quienes han convertido al país en un negocio a la medida de sus necesidades y aspiraciones”, indicó Ramírez. “Han apuñalado el corazón de la patria, traicionado el legado de Chávez y, más allá de eso, el futuro y bienestar de todos los venezolanos, de sus hijos y los hijos de sus hijos”, concluyó.

¡Oíd, venezolanos!!, por Gustavo J. Villasmil-Prieto – TalCual – 14 de Diciembre 2019

 

“¡Alemanes, salvaos! ¡Salvad vuestras almas negando fe y obediencia a vuestros dominadores que solo en ellos piensan, no en vosotros!”.

Thomas Mann, Oíd, alemanes…Emisión de Nochebuena de 1940

La inusitada frecuencia con la que hemos tenido que asistir a pacientes tuberculosos en mi hospital durante el año que está por concluir me ha hecho tener especialmente presente la obra del gran Thomas Mann, uno de los autores más cercanos a mi espíritu. Mi particular lectura de ese monumento a las letras que es La montaña mágica (1924) me regaló en su día una reflexión sobre el drama humano tras la enfermedad que jamás encontré en los tratados médicos entre los que crecí.

En estos tiempos también he recordado de manera sentida la traducción de los españoles Tobío y Moreno que recoge la transcripción de las famosas manchetas antihitlerianas de Mann transmitidas en su programa radial Oíd, alemanes…, que entre 1940 y 1945 produjo regularmente la BBC de Londres, en alemán, desde el exilio del autor en Estados Unidos.

El Oíd, alemanes… era algo así como el Aló, ciudadano del recordado Don Leopoldo Castillo en la Venezuela de tiempos recientes. En aquellas reflexiones hertzianas, Mann no se guardaba, al tiempo de descargar la más feroz denuncia contra el horror nazi, de expresar sus críticas a una sociedad alemana que dócilmente y sin chistar se sometió a la bota nacionalsocialista.

Notable es el texto de la transmisión correspondiente a la Nochebuena de 1940, en el que el también autor de Muerte en Venecia (1912) y de Los Buddenbrook. Decadencia de una familia (1901) se pasea por el significado profundo que para el pueblo alemán tuvo siempre la Navidad, “la más alemana de todas las fiestas”. La celebración navideña en todo el mundo cristiano está llena de evocaciones germanas, que abarcan desde el arbolito de nuestras casas hasta las más diversas traducciones del Stille nacht, heilige nacht que con fervor entonamos en nuestras Misas de Gallo. Con sentida crítica, Thomas Mann emplaza moralmente a los alemanes que a la medianoche del 25 de diciembre de aquel annus horribilis – el de la blitzkriegextendiéndose hasta Francia y las bombas de la Luftwaffe atormentando cada noche a Londres durante la batalla de Inglaterra- se disponían a sentarse a la mesa para celebrar la cena de Navidad.

A expensas de la destrucción de la economía alemana, de su inmensa y rica cultura y del luto de millones de familias de bien, la locura hitleriana apretaba su marcha mientras los sufridos alemanes ponían pobres regalos para sus hijos bajo el iluminado árbol de Navidad llorando la absurda muerte en algún frente del padre, esposo o hijo. Con notoria angustia se dirige Thomas Mann desde su exilio a sus resignados compatriotas en tan señalada fecha: “¡Alemanes, salvaos! ¡Salvad vuestras almas negando fe y obediencia a vuestros dominadores que solo en ellos piensan, no en vosotros!”. Pero incluso al culto pueblo alemán terminó aceptando el “bozal de arepa” – su arepaschnautze, si se me permite una muy liberal traducción a partir de mi escasísimo alemán de aeropuerto- ofrecido por el nacionalsocialismo. Ni más ni menos que como ocurre en Venezuela.

Dinero a raudales circula hoy por las calles del este de Caracas. En Las Mercedes, pinos canadienses se expenden por 200 dólares o más; increíblemente, en la Venezuela del 20 por ciento de sus ciudadanos en franca desnutrición, ¡hay quien los compre! Los restaurantes situados al norte de la plaza Altamira están permanentemente congestionados, en tanto que unos metros más abajo, en la esquina sur de la misma, familias enteras hurgan entre la basura en procura de algunas sobras que comer.

En el este de Caracas, las riveras del Guaire se llenan de lucecitas bajo las que una miríada de seres subterráneos buscan entre los detritus que acarrean sus aguas fecales alguna cosa de valor canjeable por unos pocos bolívares. Los colegios privados disponen de costosos stages, instrumentos y equipos de sonido profesional para que niñatos sin formación musical alguna mancillen el noble género de la gaita de mi Zulia natal en costosos “festivales” y ante la mirada perpleja de maestros y bedeles que no saben cómo llegar a fin de mes.

En la Venezuela de la “burbuja”, sus contados habitantes viven la Navidad recorriendo “bodegones” en los que pueden proveerse del más fino género importado pagando en dólares cash aceptados con independencia de su origen y sin la angustia de terminar siendo perseguidos por un régimen con cuya anuencia expresa ya cuentan. Y así por el estilo. Estos bubble citizens –llamémosles así- pueden optar por interesantes paquetes hoteleros en Caracas o el exterior, ofertas de cruceros de Año Nuevo por el Caribe o los fiordos de Noruega y, dado el caso, por la más sofisticada atención médica, como la ofrecida en cierto hospital de San Diego en el que, según la cuña de radio que lo anuncia, una especie de efecto mágico comienza a obrar tan pronto el paciente ponga un pie en la sunny California.

Todo ello previo pago de fees solo al alcance de quien posea una póliza de seguro internacional, claro está. Porque cosas como esa no son para “limpios” de solemnidad.

Y no se crea que a los menos favorecidos dejará de tocarles lo suyo. En absoluto. En mi hospital, a los obreros los llamaron por lista para entregarles personalmente su cajita CLAP, mientras que algunos con mejor disponibilidad de fondos se dispusieron a repartir y recibir pescozones entre la multitud volcada en centros comerciales en ocasión del Black Friday. ¡Y feliz Navidad! ¡Hasta los peloteros de la MBL serán autorizados para hacer swing en los campos de Venezuela pese al apretado paquete de sanciones de la Casa Blanca! Panem et circenses, como escribió el poeta Juvenal.

Habrá, pues, fiesta para todos: para unos con güisqui “mayor de edad”; para otros –de lejos, los más- con algún “lavagallo” de bastante menor categoría. Cada quien tendrá su propia “burbuja” dentro de la cual ponerse a vivir mientras la tragedia nacional venezolana se profundiza fuera de ella. Medio millón de venezolanos vieron pasar un año más figurando en listas de espera quirúrgica en hospitales públicos que nadie se ocupa de mover; seis millones más sobreviven como mejor pueden lejos de casa, muchos padeciendo maltratos indecibles, mientras se las ingenian para mandar unos pocos dólares para que coman los que quedaron atrás.

Vacías de sentido aquellas aguerridas consignas de los años 2002, 2007, 2012, 2013, 2014 y 2017, el venezolano parece haber optado por una vida reducida a su particular “burbuja”. La república nos ha sido sustituida por una confederación de espacios particulares que confluyen solo para lo estrictamente necesario.

Nada resulta más funcional al régimen chavista que el confinamiento de la vida ciudadana a un conjunto de acciones destinadas a la inmediata supervivencia. Un país “excesivamente normal”, como alguna vez lo calificó aquel cínico rasputín de tan ingrata recordación para muchos de nosotros. Los expertos chavistas en operaciones psicológicas lo tienen perfectamente claro: con hambre y con apremios, no habrá voluntad de resistencia que prevalezca. Y con dinero en la calle, incluso tan devaluado, aún menos.

2020 será el año de la definitiva instalación entre nosotros de realidades aún más salvajes que las que hemos visto. En mi Maracaibo natal, el 80 por ciento de las operaciones comerciales se saldan ya en moneda norteamericana, de manera que quien no ingrese dólares no tendrá acceso a lo que necesite, por básico que sea. La definitiva muerte de la sanidad pública venezolana dejará como única opción para quien enferme al hospital privado, siempre y cuando se lo pueda pagar. Alimentos, medicinas, ropa y hasta el desodorante de bolita estarán disponibles, pero para quien los pague en divisas o al cambio del día, sin marco que regule tales transacciones, sin “defensa al consumidor” ni derecho al venezolano “pataleo”.

Sofisticadas instituciones jurídicas como la contratación colectiva en materia laboral dejarán de tener sentido en un país en el que el trabajo, o es informal o está “überizado”. Y todo mientras en los colegios privados entonan las grotescas estrofas de “María la Boyera” y las nuevas clases medio-altas decoran sus casas y apartamentos con santacloses inflables y tarjetas en verde y rojo de las que ponen Christmas Greetings. En Puerto Cabello, un antiguo funcionario chavista pone una tienda de víveres importados y la nombra como las de la famosa cadena norteamericana fundada por el magnate Sam Walton. Y todos contentos. Aquí no pasa nada: porque hasta para los más pobres habrá, aunque sea para que celebren con cerveza y ron barato las doce campanadas de Nochevieja.

¡Oíd, pues, venezolanos! ¡Salvémonos de esta tragedia, compatriotas míos! ¡Saquemos casta para dejar atrás el drama de un país que ha visto marchar ya a una quinta parte de sus hijos mientras clama al cielo por medicinas y alimentos! La anemia espiritual nos mata.

La estolidez de quienes tienen responsabilidades de liderazgo profundiza aún más la terrible sensación de desesperanza que se respira en las calles llenas de venezolanos derrotados buscando cualquier baratija – corriente o cara, según los dictámenes del bolsillo- con que aplacar en algo el dolor cotidiano que les agobia. Que en la Venezuela del dolor se encienda hoy una Navidad cargada de la más profunda espiritualidad en la que no importe la calidad de la vianda que sobre la mesa familiar pueda ponerse esta Nochebuena.

Una Navidad en la que los cristianos conmemoremos una vez más la venida al mundo de Dios humanado acaecida en medio de la mayor de las modestias, allá en Belén de Judá, en la periferia profunda de la antigua Roma. Para que –citando de nuevo a Mann en La montaña mágica– en medio de esta “fiesta mundial de la muerte, de este temible ardor febril que incendia el cielo lluvioso” se manifieste una vez más el más grande amor: el del Altísimo por todos los hombres de buena voluntad.

Reciban, apreciados lectores, mis más sentidos votos por una Navidad santa y feliz para todos ustedes y sus familias.

 

6 millones de latinoamericanos caerán en la pobreza extrema en 2019, según Cepal – El Nacional – 28 de Noviembre 2019

La organización destaca que el alza de 2,3 puntos porcentuales de la pobreza entre 2014 y 2018 en el promedio regional se explica básicamente por el incremento registrado en Brasil y Venezuela

Pobreza

Aumenta a más de seis millones de personas el índice de pobreza en Latinoamérica | Foto Archivo

Seis millones de latinoamericanos caerán este año en la vulnerabilidad y exclusión de la pobreza extrema, al continuar una tendencia que se agudizó en los últimos años, calcula la Comisión Económica para América Latina y el Caribe este jueves.

En una región de casi 620 millones de habitantes, en 2019 habría 27 millones más gente pobre que en 2014, y 26 millones se encontrarían en situación de pobreza extrema, dice el informe de esa entidad con sede en Santiago.

«Es la peor situación de exclusión, vulnerabilidad y carencia», dijo en rueda de prensa Lais Abramo, directora de Desarrollo Social de la Cepal. Eso significa, añadió, que hay más personas en cuyos hogares el ingreso per cápita no alcanza para comprar una canasta básica de alimentación.

Situación de exclusión

«Es una situación de extrema vulnerabilidad, las personas pueden pasar de una situación a otra en el caso de que pierda el empleo, enfrenten una enfermedad catastrófica o hay un desastre», agregó Abramo.

El débil desempeño de las economías regionales, que este año crecerían apenas 0,1%, carencia de programas efectivos de asistencia social y empleos precarios explican esta situación que América Latina demorará años en revertir.

«La preocupación central es que hacia 2019, la perspectiva no es muy positiva, por eso ponemos la señal de alerta de lo que se tiene que hacer hoy para evitar que esta pobreza se agudice, como aumentar las pensiones básicas, dijo por su parte Alicia Barcena, secretaria ejecutiva de Cepal.

Lenta reducción de la desigualdad

En 2019 el número de pobres aumentaría a 191 millones, de los cuales 72 millones estarían en la pobreza extrema, de acuerdo al informe. La cantidad de pobres es 6 millones más que la de 185 millones reportada en 2018.

Asimismo esa evolución, destaca «que prácticamente todas las personas que se suman este año a la estadística de la pobreza se integran directamente a la pobreza extrema», agrega el reporte.

Con ese indicador, la tasa de pobreza aumentaría 30,8% de la población de América Latina en 2019, lo que equivale a un aumento de 0,7% respecto a 30,1% de 2018.

La pobreza extrema, en tanto, se situaría en 2019 en 11,5%, con un alza de 0,8% respecto a 10,7% del año anterior. La pobreza extrema «afecta mayormente a niños, niñas y adolescentes, mujeres, indígenas y afrodescendiente, así como a los residentes en zonas rurales y a quienes están desempleados», señala el reporte de la Cepal.

Brasil y Venezuela

La organización destaca que el alza de 2,3 puntos porcentuales de la pobreza entre 2014 y 2018 en el promedio regional «se explica básicamente por el incremento registrado en Brasil y Venezuela».

En el resto de los países la tendencia dominante en ese período «fue hacia una disminución, debido, principalmente, a un aumento de los ingresos laborales en los hogares de menores recursos. Así como también a transferencias públicas de los sistemas de protección social, y privadas, como las remesas en algunos países», agrega la institución.

La organización reportó, además, una «lenta reducción de la desigualdad de ingresos» en la región. «América Latina es tristemente conocida como la región más desigual del mundo. La desigualdad de ingresos es una de las expresiones más evidentes y un obstáculo al desarrollo y a la garantía de los derechos y del bienestar de las personas, además de un factor que inhibe la innovación, el aumento de la productividad y el crecimiento económico», dice Cepal.

Si bien entre 2002 y 2014 la desigualdad de ingresos disminuyó de manera significativa, a partir de 2015 esa tendencia se «ralentizó», debido a los mismos factores que explican la evolución de la pobreza extrema y la pobreza.

Gini

Medida por el índice de Gini en un promedio de 15 países de América Latina, la desigualdad por ingreso se redujo de 0,538, en 2002, a 0,477, en 2014, y a 0,469, en 2017; y luego llegó a 0,465, en 2018, disminuyendo 13,6% en 16 años, a una tasa de 0,9% por año.

El ritmo de reducción ha decaído: la variación promedio entre 2002 y 2014 fue de 1% anual. Mientras que entre 2014 y 2018 fue de 0,6%, con grandes diferencias entre los países

Ricos y pobres por Luis Ugalde S.J. – El Nacional – 29 de Noviembre 2019

downloadEvo Morales y cualquier empresario neoliberal de Chile coinciden en algo fundamental: ambos piensan que su éxito es el éxito para todo el país y debe perpetuarse. Sin duda la presidencia de Evo en los primeros años tuvo notables logros socioeconómicos y políticos. Bolivia y su mundo indígena mejoraron, lo que llevó a Evo y a su equipo a buscar la perpetuación en el poder, violando la expresa voluntad de la mayoría. Chile llegó a la salida del dictador Pinochet con una economía en auge. Por eso hasta los socialistas hicieron una transición política respetando la economía neoliberal y la Constitución que restringía las lógicas aspiraciones sociales de la población. Todo razonable excepto la perpetuación de esas restricciones.
Evo creía que su presidencia debía prolongarse por el bien de su pueblo y el neoliberal piensa que basta seguir las divinas leyes del mercado para que la prosperidad llegue a todos. Con ello unos y otros suplantan el sentir y el malestar del resto de la población y van acumulando un combustible en espera de una chispa para prender incendios indetenibles.
Vivimos en un mundo marcado por la revolución de las expectativas que unifica las aspiraciones de ricos y pobres; revolución contagiosa y general que lleva a aspirar al cambio político y a la alternancia democrática, mientras que todo presidente “revolucionario” se aferra al poder con el deseo de perpetuarse en nombre del pueblo: inevitable el choque entre el deseo de cambio y la voluntad de eternizarse en el poder. En lo económico-social la revolución de las expectativas lleva a nivelar las aspiraciones del más pobre con las del rico. Podrá restringirlas temporalmente, pero no renunciar a ellas para sí o para sus hijos. En la sociedad estamental la pertenencia a cada clase venía con las aspiraciones reducidas: se transmitía, enseñaba, aceptaba y parecía lógico que unos tuvieran más y otros menos, de acuerdo a su estamento.
Chile es una sociedad moderna, camino de la prosperidad con todas las expectativas desatadas y no acepta la fría prédica neoliberal de que con las prósperas cuentas de su empresa toda la sociedad tiene que estar feliz y agradecida esperando que el incremento macroeconómico se desborde y por “derrame” lleva la satisfacción hasta los más pobres. Lo que ciertamente no es así. Una sociedad democrática se cimienta sobre un pacto social con el objetivo de desarrollar juntos acciones que beneficien a toda la sociedad. La sociedad d que surge del pacto democrático necesita dos alas para volar: la exitosa producción económica y el bienestar, que están relacionados pero no son sinónimos. Hasta ahora en el mundo los hechos demuestran que la economía capitalista de libre mercado es superior a todas las demás. Pero ella no es igualadora sino diferenciadora: gana más, prospera más, el que más riqueza produce, más tecnología inventa, más poder tiene en el mercado. Con solo esa ala la sociedad no puede levantar vuelo y termina en unas diferencias crecientes que incrementan el malestar y llevan al conflicto. La otra ala se basa en el pacto social constitucional que sella la solidaridad y desarrolla un “instinto de conservación” y una “conciencia ética”, orientados a tender puentes entre sectores distintos y desarrollar programas sociales comunes (educación, salud, infraestructura…) para ir haciendo verdad que todos somos iguales en dignidad, en derechos y en oportunidades básicas. Hay que cultivar el diálogo que cohesiona y acerca y no la frialdad que congela las relaciones entre distintos y fomenta el deseo de cualquier aventura populista de izquierda o de derecha.
Históricamente se ha demostrado que el marxismo no sirve para lograr esto porque tiene una idea deformada de la condición humana. Aunque en la empresa (sobre todo en la liberal del siglo XIX) el capital y el trabajo explotado tienden a ser antagónicos y aquel trata de ganar más pagando menos a este y mantenerlo en la miseria, empresarios del siglo XXI – luego de guerras sociales y dramáticas guerras mundiales- por instinto de conservación y por conciencia van descubriendo que les conviene la constante mejora del trabajador y su familia con las puertas abiertas al permanente ascenso social. Pero a muchos les ciega su ambición. Al mismo tiempo la empresa del siglo XXI tiene que ir a la competencia internacional jugando en equipo y le interesa que el conjunto de su capital, gerentes y trabajadores sean de primera; lo que solo se consigue si todos ellos se proponen permanente mejoramiento educativo y desempeño productivo, todos participan en los beneficios y se sienten humanamente satisfechos. Lo que pasa es que todavía gran cantidad de empresarios dan la razón a Marx y son más del siglo XIX que del siglo XXI.
Algo similar le pasa al llamado socialismo, que se autocalifica “del siglo XXI”, pero es del XIX: cuando llegan al Estado lo convierten en dictadura sobre el proletariado y secuestran el poder para perpetuarse tratando de que “ni por las buenas ni por las malas” los desalojen, como repite en Venezuela el militar con mazo y disfraz de “socialista”. Lo que está pasando en Chile, Bolivia, Argentina, Venezuela… o va a pasar en México, Brasil etc. es inevitable mientras se busque la solución para evitar el enfrentamiento de pobres y ricos, y la negación recíproca del otro. Para que nuestros países superen la pobreza y los pobres dejen de serlo, ambas partes tienen que aliarse en la producción exitosa, para ambos ser ganadores jugando en equipo; revolucionar juntos la educación y avanzar hacia la igualdad de dignidad, de derechos y de oportunidades, aunque todos seamos distintos. De ahí surge la confianza, la convivencia y la paz social, con calidad de vida compartida. Es el bien común que solo lo pueden alcanzar juntos y con instituciones solidarias. En Venezuela a los ricos no les irá bien mientras en su bienestar no incluyan la superación de la pobreza y no se sientan un “nos-otros” con los trabajadores. Y el pobre no podrá superar sus carencias si no incluye y busca la prosperidad de las empresas y la calidad de las instituciones públicas.
La revolución de las aspiraciones es un hecho, pero para satisfacerlas hay que elevar la capacidad de producir lo que las satisface. Muy frustrante, aspirar mucho y producir poco, individual y colectivamente. Hoy lamentablemente (aquí, en Europa, en EE.UU…) se nos induce a querer más de lo que producimos. Muchos políticos ganan prometiendo lo que no pueden o no saben cómo producir y el consumismo capitalista exacerba los deseos y pone la felicitad en el mercado, es decir donde no está. Así el malestar y los estallidos sociales son inevitables.

Por el lado de la oferta, entre la economía y la política: ¡privatización total! por Alexander Guerrero E. – La Patilla – 24 de Noviembre 2019

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La solución económica para Venezuela depende de las características que marcan el ejercicio de la política y la cultura del poder de los intereses partidistas por encima de la capacidad de hacer economía del ciudadano venezolano. Así encontramos que, para priorizar institucionalmente el ordenamiento económico, es fundamental que el uso del conocimiento económico en la sociedad, parafraseo de Hayek, acople el diagnóstico en un análisis de costo beneficio con las soluciones proyectadas para alcanzar rápidamente un crecimiento sostenido.

El conocimiento económico mantiene una estructura cognitiva racional, simple, en medio de la complejidad que expresan la aplicación de políticas dirigidas a eliminar los vicios de la intervención del gobierno hacia lo que precisa la economía requiriendo orgánicamente libertad, derechos de propiedad, mercados libres competitivos e instituciones que permitan el desarrollo basado en emprendimiento del individuo buscando el crecimiento.

Solo de esa manera se podrá reducir en el menor espacio de tiempo el empobrecimiento crónico que domina una sociedad como la Venezuela de hoy. Ese conocimiento está constituido en la base de un acervo teórico y técnico que puede seleccionar un camino dirigido a cumplir las metas del crecimiento sostenido en el tiempo.

Alertamos que este no ocurrirá si el ejercicio de la política se orienta al control de las cosas que el mercado libremente ordena. En un análisis de costo beneficio, en medio de su natural complejidad, es posible divisar con sentido práctico una única ruta de crecimiento, particularmente en un ambiente socio económico que está convencido que el país ha topado el fondo.

Sabemos que un universo de este tipo es complejo para la política porque privaran desde sus asuntos del poder público los resabios económicos y políticos que la economía fue cultivado por largos 60 años, el dominio de lo económico por parte de todo el aparato administrativo del Estado que ha logrado en 60 años mover al sector público, estatal las dos terceras parte del aparato productivo incluido capital humano, y dejar al sector privado en algunas áreas minoritarias, con un 12% del PIB.

El resto del sector privado depende de los precios y de la presencia subordinada del Estado en uno 20%. Esa estructura económico institucional es el marco de la actual acelerado empobrecimiento; hay que desmontarla. El sector que captura al Estado por votos o por plomo considera sus intereses rentistas como prioritarios, y en las últimas décadas ha apurado la ruta a un Estado con una sociedad que vive en un régimen instituido y constituido de marca neo – patrimonialista.

La matriz de decisiones es sencilla; en primer lugar, aunque no establezco prioridades temporales, en economía se opera de manera conjunta las decisiones destinadas al cambio y reordenamiento institucional, que nos coloque en caminos seguros y eficientes de gobernabilidad, equilibrar el gasto del Estado.

Es acá donde encontramos el nudo gordiano, porque detrás del gasto público se esconden la corrupción, la ineficiencia del gasto, irracionalidad en inversiones, pago de la factura del Estado para pagar salarios a un universo de individuos a los cuales se les llevo al servilismo para tender su vida el gasto público en su salarios de sobrevivencia.

En ese sentido, apartar el Estado de la economía es conditio sine qua non para que emerjan las políticas del lado de la oferta, y no de la demanda del gasto público, cual se adosa para incrementar el tamaño y financiar la ineficiencia del Estado como agente económico, tanto en la producción de bienes como de servicios.

El cambio vendría de alejar la demanda del crecimiento, el gasto púbico no podrá por razones físicas, además de las económicas “promover el crecimiento” a los Keynes y Marx, Esa demanda no tiene fuerza, el ingreso fiscal no paga el 50% del actual gasto público, su estructura gasto y financiamiento es hiperinflacionaria, ha alcanzado enorme costos para el ciudadano, hay que entregar la prioridad al mercado.

Eficiencia y competitividad como es ampliamente conocido, traerá nuevos pequeños, medianos y grandes inversionistas, fijémonos entonces en dejar la oferta, soluciones de oferta, y políticas del lado de la oferta como ejes de un incremento sostenido que no debe ser menos del doble de la inflación, una inflación de 2% una tasa de crecimiento sobre 5%, así se ira reduciendo el empobrecimiento extremos que las políticas desde el lado de la demanda han provocado.

Las políticas de incentivos del lado de la oferta requieren como decisión definitiva comenzar la retirada del Estado de sus viejas costumbres de producir, distribuir bienes y servicios. Con el énfasis en eliminar las regulaciones y el marco jurídico que restringe propiedad y derechos de propiedad, además de eliminar el marco jurídico que se impuesto para penalizar la actividad económica privada.

Es por ello crucial para dar cabida masiva a la generación de una oferta creada por el sector privado, y para ello es inevitable el fomento de la confianza, la variable confianza es vital en el sistema de reestructuración de la economía venezolana, sus instituciones, políticas como las que regulan la actividad económica y llegan hasta su penalización.

De esta manera, todo ese aparato político económico debe desecharse totalmente, independizar del aparato político que controla al Estado las instituciones que velan por los derechos de propiedad, recompuesto con las libertades en los precios y en el mercado como las instituciones básicas de todo crecimiento económico hacia el largo plazo.

En otras palabras, la actividad del legislador debe orientarse a desatar los nexos constitucionales redistributivos para darle seguridad y protección jurídica a los derechos de propiedad, es decir, la política del día-día debe alejarse del presupuesto de gastos del gobierno.

Creen Uds. que una matriz de decisiones políticos e institucionales y económicas como las mencionadas arriba puede ser materia de discusión en la actual Asamblea Nacional y en el Gobierno; ¿Es decir, en las del presidente interino J Guaidó y el presidente efectivo ilegitimo, Maduro?

Piense que, si estas consideraciones se mantienen en el largo plazo, Venezuela le espera una secular contracción y una fuerte velocidad de migración hacia mundos más seguros, aunque inciertos del cual los venezolanos hoy tienen, y que se sostienen del discurso político, según el cual Venezuela es un país rico, cosa que ya nadie debe estar dispuesto a creer.

Maduro lleva el salario mínimo de dos a casi ocho dólares al mes por Florantonia Singer – El País – 15 de Octubre 2019

Durante seis meses el chavismo había evitado aumentar la remuneración para no avivar la inflación

Nicolás Maduro, en una conferencia de prensa en Caracas.
Nicolás Maduro, en una conferencia de prensa en Caracas. A. CUBILLOS AP

El Gobierno de Nicolás Maduro pasó seis meses intentando forcejear con la hiperinflación. Postergó el incremento del salario mínimo hasta este lunes, luego de que la remuneración alcanzara el mes pasado el mínimo histórico de estar por debajo de dos dólares al mes, muy por debajo del 1,9 dólares diarios que establece el Banco Mundial para calificar la pobreza extrema.

 

El salario mínimo ha dejado de ser una referencia en Venezuela, un país cada vez más dolarizado. Al punto que el anuncio que suele reservarse el jefe de Estado, lo dio a través de un tuit Francisco Torrealba, constituyente y exministro del Trabajo del régimen de Maduro, miembro del Parlamento paralelo chavista. El vocero utilizó una fotografía vieja de la Gaceta Oficial como referencia al tuit y luego debió aclarar que, aunque la imagen no correspondía al anuncio, este sí era cierto. Los detalles son parte de la incertidumbre que viven los venezolanos con algo tan básico como sus ingresos. Es parte de los vaivenes de la profunda crisis institucional que vive el país con un presidente deslegitimado y con poder, y con otro electo en elecciones confiables y reconocido por la comunidad internacional, que está empujando una transición política.

Lo anunciado se trata del tercer incremento del salario mínimo que hace Maduro en 2019, el segundo año de hiperinflación que vive Venezuela. La medida de retrasar el aumento del salario mínimo, una flexibilización del control de precios, la despenalización del mercado cambiario y una restricción al máximo de la reserva legal de los bancos para reducir la oferta crediticia y la liquidez, son las únicas medidas que ha tomado su Gobierno en el pulso que se juega con el dólar paralelo, que se ha mantenido relativamente estable desde hace varias semanas. Esto ha generado a una leve desaceleración de la inflación que todavía no saca al país de la virulencia del aumento de precios, pues los problemas que lo causaron persisten.

“El poder de compra del venezolano no se han recuperado. Se necesitan 12 meses con inflación por debajo de 50% para poder decir que salimos de la hiperinflación”, explica el consultor Henkel García, director de la firma Econométrica. Venezuela se ha ido dolarizando a niveles cada vez mayores, algo típico de los procesos hiperinflacionarios. Pese a que Maduro ha intentado hacerle frente a la escalada del dólar, García recuerda que estos fenómenos son difíciles de revertir.

En medio de ingresos cada vez más reducidos, por la caída de la producción petrolera y las duras sanciones económicas de Estados Unidos, Maduro tendrá que honrar el nuevo aumento con impresión de dinero sin respaldo, como ha venido haciendo los últimos años. Esto, como han insistido los economistas, volverá a encender el motor de la inflación.

La semana pasada los maestros, por primera vez, paralizaron sus actividades para exigir remuneraciones justas. Los jubilados y empleados de la administración pública constantemente protestas por los bajos salarios. El plan de recuperación económica que anunció Maduro hace un año no evitó que la economía siguiera hundiéndose, al punto que los nuevos billetes que emitió con cinco ceros menos ya son inservibles y debió lanzar una nueva denominación hace dos meses.

Así las sanciones internacionales están afectando el día a día de los venezolanos por Zenaida Amador – ALnavío – 9 de Octubre 2019

Nicolás Maduro suele usar el argumento de las sanciones internacionales en su contra como una vía para justificarse, evadiendo así la responsabilidad de la llamada revolución bolivariana -con lustros en el poder- en la emergencia humanitaria compleja que vive hoy Venezuela. Sin embargo, las sanciones, especialmente las aplicadas por Estados Unidos, han terminado por generar impactos colaterales que recrudecen los efectos de la crisis sobre el venezolano de a pie.

Las sanciones hacen más pobres a los venezolanos / Foto: ONU
Las sanciones hacen más pobres a los venezolanos / Foto: ONU

Las muestras más recientes de ello son las decisiones de Adobe de cesar el acceso a software y a sus servicios a usuarios venezolanos a partir del 28 de octubre y de Transferwise de cerrar desde el 21 de octubre las cuentas de los clientes de transferencias internacionales en Venezuela, tras hacer una interpretación de la más reciente orden ejecutiva emitida por el gobierno de Estados Unidos en agosto pasado.

Esa orden, en complemento con otras sanciones dictadas por la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC), termina creando un marco de restricción para las actividades del régimen de Nicolás Maduro, pero dada la amplitud de su alcance abre espacios para que algunas empresas -como las ya mencionadas- traten de ir más allá de lo que se ve de forma explícita en la norma para evitar incumplimientos. De hecho, la orden ejecutiva de Donald Trump deja abierta la interpretación de que cualquiera, incluso sin ser estadounidense, pudiera sufrir consecuencias si participa en alguna operación que Washington pueda calificar de asistencia o patrocinio al régimen de Venezuela.

Aunque en la orden se contemplan excepciones, como las que incluyen operaciones con el gobierno de Venezuela para proveer servicios, software, hardware y tecnología que permita preservar las comunicaciones por internet, entre otras, la amplitud de la restricción es tal que las empresas prefieren protegerse y ampliar la aplicación.

No hay que olvidar que hasta la temporada de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional está entredicho a la espera de una interpretación de la OFAC sobre el alcance de sus medidas, que pusieron a la Major League Baseball (MLB) a dudar si sus peloteros afiliados pueden o no jugar en Venezuela.

El temor es ¿cuáles otras empresas se sumarán a estas interpretaciones y qué otras nuevas restricciones afectarán la cotidianidad de los venezolanos?

Temblores y réplicas

Firmas como Ecoanalítica calculan que cerca de 30% de los hogares venezolanos recibe remesas del exterior. A la par de las remesas, que es una de las vías que permite imprimirle oxígeno a un país con más de 80% de la población en estado de pobreza, hay un segmento de la sociedad que presta servicios profesionales desde Venezuela a empresas en el exterior, por lo que reciben pagos en divisas.

Francisco Rodríguez ha sido uno de los impulsores de implantar un programa de petróleo por alimentos para Venezuela pues, a su juicio, las sanciones han mermado los ingresos de las autoridades, pero “a dos años de su entrada en vigor, Maduro sigue en el poder y su régimen se ha vuelto cada vez más represivo y despiadado”. Las sanciones “lo que logran es hacer más pobres a los venezolanos. Hambrunas no tumban dictadores. Sólo causan pérdida de vidas”.

Estas operaciones se realizan a través de diversas plataformas como Transferwise y PayPal, por lo que su restricción operativa significa un bloqueo los ingresos de los usuarios venezolanos. Aunque PayPal no ha anunciado formalmente un cese de servicio para los venezolanos no es descartable que esto pueda ocurrir.

Por otra parte, en marzo de 2020 vence la licencia dada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a empresas como MasterCard, Visa, American Express y Western Union para operar con entidades financieras públicas venezolanas como Banco de Venezuela, Banco Bicentenario y Banco Central de Venezuela. Este hecho ha generado mucho ruido a lo largo de este año, porque no se tiene plena claridad del alcance global en el sistema que en su momento tendrá esa suspensión.

Entidades como el Banco de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Banfanb) ya no cuentan con el servicio de MasterCard, lo que llevó al régimen de Maduro a tratar de forzar la consolidación de un sistema alterno donde participe la banca privada. En esta línea, ya Banfanb anunció el lanzamiento de sus propias tarjetas de crédito, aunque no se ha explicado cómo serán procesadas en el sistema general.

Informalización

Para 2017, según cálculos de Software Alliance BSA, cerca del 88% del software utilizado en Venezuela era pirata, tendencia que puede haberse profundizado a causa de la crisis económica. Sin embargo, persiste un segmento de usuarios que se inclina por el uso de software con licencia, tanto por la naturaleza de su trabajo como porque operan dentro de empresas que tienen normas rigurosas de control y buenas prácticas.

Las sanciones dejaron a los venezolanos sin los servicios de Adobe / Foto: Pixabay

De allí que la decisión de Adobe termine repercutiendo sobre el sector formal del país y favoreciendo la informalización de la economía. Son precisamente las empresas formales las que más sufren por el impacto de las medidas internacionales, ya que están expuestas a sufrir las consecuencias.

De hecho, sus directivos no pueden exponerse a reuniones con funcionarios de Maduro sancionados o a firmar acuerdos con ellos; tampoco pueden entrar en alianzas con las autoridades, aunque esa sea la vía para facilitarles el acceso a las necesarias materias primas -por ejemplo-; y además están limitados para tomar parte en las operaciones cambiarias que propicia el régimen venezolano. Sin embargo, existe un sector empresarial emergente o informal que florece a la sombra del chavismo y que aprovecha todos esos espacios para su crecimiento aun en medio de la crisis.

Negociaciones y lobby

En el escenario de las conversaciones entre representantes de Maduro y de la oposición venezolana de los últimos meses, el chavismo puso sobre la mesa el levantamiento de las sanciones como una de sus exigencias para poder avanzar en cualquier negociación.

Pero no sólo el régimen venezolano hace énfasis en el tema. El castigo de las sanciones hace mella en las empresas que todavía siguen en pie en Venezuela y por eso la necesaria flexibilización de las sanciones también ha sido un tema planteado en reuniones con el gobierno interino de Juan Guaidó por representantes del sector empresarial formal. Lo han elevado además ante los representantes de Guaidó en Washington, ante la llamada Unidad de Asuntos de Venezuela que Estados Unidos abrió en Bogotá y ante el Grupo de Boston, donde participan parlamentarios de EEUU y de Venezuela (tanto de oposición como del chavismo).

Chevron, por su parte, lleva meses de intenso lobby para lograr que Washington le permita seguir con sus operaciones en Venezuela. El 25 de octubre vence la licencia de operación que le fue otorgada junto a Halliburton Co, Schlumberger, Baker Hughes y Weatherford International.

El economista Francisco Rodríguez, a nombre de la llamada Fundación Petróleo por Venezuela, abrió una recolección pública de firmas que avalen su petición al Departamento del Tesoro de EEUU para que les permita a las empresas de software proveer servicios en Venezuela.

Rodríguez ha sido uno de los impulsores de implantar un programa de petróleo por alimentos para Venezuela pues, a su juicio, las sanciones han mermado los ingresos de las autoridades, pero “a dos años de su entrada en vigor, Maduro sigue en el poder y su régimen se ha vuelto cada vez más represivo y despiadado”. Las sanciones “lo que logran es hacer más pobres a los venezolanos. Hambrunas no tumban dictadores. Sólo causan pérdida de vidas”.

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