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Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

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Capacidad de destrucción por Alberto Rial – El Carabobeño – 15 de Julio 2018

Unknown.jpegUn Mayor General de la Guardia Nacional venezolana, ministro de un gobierno que se llama socialista y presidente de una empresa petrolera socialista, convoca a una misa para pedirle al Altísimo que interceda para subir la producción de hidrocarburos del país. Si alguien todavía duda que el realismo mágico vive y se multiplica, a las pruebas me remito.

PDVSA, con todo el dolor que produce decirlo, dejó de existir. Quererla revivir es pretender que se repita el milagro de Lázaro: que se levante y camine, a pesar de los mandarriazos que le ha dado el chavismo desde que se apoderó de Venezuela. La que fue una de las mayores –y mejores- petroleras del mundo es hoy un carro viejo, desvencijado, sin repuestos y atado a un jamelgo que lo arrastra hacia el barranco final. Una empresa vendida al mejor postor –léase chinos, rusos y otros golilleros aprovechados- que produce hoy un tercio de los barriles que sacaba hace 20 años, cuando comenzó el fin, cuando el pueblo en mayoría y con furia le regaló esta ribera del Arauca a quienes serían sus verdugos y sepultureros.

Hace falta empeño y dedicación para destruir un país entero. Para dejarlo sin agua, sin luz, sin comida, sin medicinas, sin hospitales, sin producción de nada. Para dejarlo a merced del hampa y del narcotráfico. Y sin embargo, se hizo. El chavismo, en esta tarea, alcanzó el éxito que le faltó en todo lo demás y cumplió escrupulosamente con sus metas: acabar con casi todo lo hecho en los 100 años previos, usar en beneficio propio y de sus panas los recursos de la nación y condenar a la gente al exilio, la cárcel o la anomia. Una epopeya a la menos uno, diría un calculista, pero epopeya al fin. Cuando termine, la gesta revolucionaria solo dejará tierra arrasada, a la espera de una estirpe que tendrá que enderezar el fracaso de sus padres y sus abuelos, comenzar desde la prehistoria y renacer de las ruinas. Una gente que deberá ser distinta a la sociedad que votó por el resentimiento y después no tuvo la visión, la inteligencia ni la madurez para quitárselo de encima.

¿Qué quedará de la sociedad venezolana cuando el chavismo se vaya? Para empezar, habría que medir el cataclismo moral y ético que ha ocurrido desde que empezó el siglo XXI. Antivalores como la viveza, el engaño, la adoración por el poder, la complicidad, la banalidad y la ignorancia no son del chavismo para acá; siempre existieron, y fue por esos rasgos sociales que se le regaló el país a un malabarista sin escrúpulos. Pero la marea roja exacerbó lo peor del venezolano y lo modeló desde el poder, lo alimentó y lo difundió por todos los medios. Y la magnitud de ese daño aún está por verse.

La realidad de las cifras de producción petrolera por David Bohorquez – Julio 2018

Liturgia por barriles por Ramón Peña – La Patilla – 15 de Julio 2018

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Veinte años atrás, era inimaginable una PDVSA agónica. Pero hoy todo es mengua en nuestra corporacion estelar. Mes a mes desciende la producción. Para el pasado junio, la OPEP reporta 1 millón 340 mil barriles diarios, equivalentes a 40% del volumen de 1998. Debacle que, al igual que la miseria del pais, no es consecuencia de catástrofe alguna.

Una suerte de relación amor-odio hacia PDVSA, acunada en el espíritu de Hugo Chávez, abrió la espita destructiva de la empresa. Amor por los petrodólares para sembrar en el continente su socialismo del SXXI, resentimiento hacia quienes los producían. Su calculado asedio culminó despidiendo a 20 mil trabajadores que eran la espina dorsal de la corporación. El reemplazo de conocimiento por servidumbre ideológica, roja rojita, inició la procesión hacia el barranco. Su panfletaria ostentación de la mayor reserva petrolera del mundo, hizo de PDVSA una cornucopia inagotable para sostener a Cuba, comprar votos en la OEA, importar y dejar podrir pollos, remendar la descuidada electricidad del país, pagar campañas electorales y, como constante, verter millardos de dólares por los desagües de la corrupción. La expropiación de calificados socios estratégicos, reemplazados por anodinas corporaciones de países ideológicamente afines; la nacionalización de servicios contratados a empresas con probado know how petrolero, entre otras ocurrencias, contribuyeron a la debacle.

Hoy destacan como emblemas del desastre: el rico yacimiento de El Furrial, el más importante descubrimiento geológico desde la creación de PDVSA en 1975, diezmado por mala praxis y reducida su producción a menos de la mitad, y la Refinería de Amuay,  diseñada para 600 mil barriles diarios, remodelada en 1995 con sofisticada tecnología de punta, cuyas unidades de procesamiento están corroídas y silenciadas por la desidia.

Como último recurso, se ruega en una misa cristiana que prendan las calderas y se muevan los taladros. Quiera la providencia que esa liturgia no termine convertida en requiem.

En Venezuela, la renta petrolera se hizo negativa por Nelson Hernández – Gerencia y Energía – 12 de Julio 2018

En Venezuela, por décadas, la producción de petróleo fue clave para obtener las divisas necesarias para el desenvolvimiento normal del país. Sin embargo, en los últimos años y como consecuencia de la caída de producción de petróleo, todo cambio. La grafica a continuación nos ayudara e entender las causas del porque Venezuela atraviesa una crisis económica, política y social, nunca antes vista, y menos en un país que posee la mayores reservas mundiales de petróleo.

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La grafica muestra los 5 grandes bloque en los se distribuye la producción de petróleo para los años 2016 y 2018. Lo primero que se observa es una caída de 1.0 MBD en la producción.

Otro “concepto” que manejaremos es uno muy coloquial: “no suena la caja registradora[1]”, y se refiere a aquellos volúmenes de petróleo que por diferentes causas no producen dinero (divisas) fresco o nuevo en el sistema monetario venezolano.

Fondo chino: Corresponde al pago con petróleo de los prestamos que China ha hecho a Venezuela. Este es un petróleo que ya esta pago. Es decir, que las entregas no producen dinero contante y sonante. Como consecuencia de la caída de producción, Venezuela y China han convenido en rebajar el volumen en 200 kBD. En otras palabras, lo que se está haciendo es alargar el tiempo de pago, lógicamente más costoso para Venezuela por el pago de mayor interés sobre el capital endeudado.

Empresas Mixtas (EM): En Venezuela, por razones legales, las empresas productoras de hidrocarburos están asociadas con la empresa estatal PDVSA, en un 40 % de participación accionaria. Por esta razón, de la producción de petróleo que producen las EM, el 40 % le corresponde a la empresa privada asociada y por ende el valor monetario correspondiente. Por otra parte, también por razones legales, es PDVSA quien comercializa este volumen de crudo, pero no entrega al privado la contraprestación monetaria de la venta, lo cual hace que aumente el monto de la deuda con terceros.

Petrocaribe + ALBA: El gobierno ha utilizado el petróleo como arma política para comprar consciencia y lealtad, para lo cual creó la figura de Petrocaribe y ALBA, que consiste en el suministro de crudo y derivados con un mecanismo de pago a largo plazo y con bajos intereses, que a la larga resulta un regalo. Como consecuencia de la caída de producción de petróleo, el volumen se ha reducido hasta 100 kBD, que son entregados básicamente a Cuba. En sus inicios esta modalidad llego a entregar hasta 300 kBD. Como consecuencia de la escasez de divisas, Venezuela ha venido “rematando” esa deuda hasta en un 50 % de su valor. Cuba “cancela” esta deuda con la prestación de servicios en distintas áreas de la estructura gubernamental venezolana. Lo paradójico es que Venezuela paga un diferencial a Cuba por tales servicios (…son más caros los servicios que los hidrocarburos entregados). Como Venezuela se atraso en el pago, Cuba procedió a hacerse del 49 % de las acciones que Venezuela tenía en la refinería de Cienfuegos… Que tal!

Mercado Interno: Corresponde a los volúmenes dirigidos a satisfacer el mercado interno de los hidrocarburos en Venezuela. Estos son volúmenes que su precio de venta no recupera, ni siquiera, el costo de producirlos (subsidio actual del orden de los 7 millardos de dólares). Más aun desde hace 8 años, Venezuela importa gasolina, diesel y GLP como consecuencia principal de una baja operatividad en el parque refinador. La recesión económica por la que atraviesa el país, ha rebajado la demanda al mercado interno en 300 kBD con respecto al volumen del 2016, lo cual ha ayudado a paliar el déficit de estos combustibles, aunque hay momentos en que se siente escasez, producto del retraso por falta de pago de los volúmenes que se importan.

Ventas reales: Esto se refiere a los volúmenes que si hacen “sonar la caja registradora”. Es el dinero fresco y propio que recibe PDVSA, que recibe el país día a día. Es un dinero que se ve afectado por las fluctuaciones en los niveles de producción y en los niveles de precio. Para el 2016, ese ingreso estimado fue de 5.3 G$ con un volumen de 400 kBD. Para el 2018, se estima un volumen de venta de 200 kBD con un ingreso de 4.4 G$. Obsérvese que con un precio 1.66 veces mayor en el 2018, el ingreso es menor en un 27 %, es decir, Venezuela no se beneficio con el aumento de precio debido a la caída de la producción de petróleo.

En resumen, los ingresos (divisas) obtenidos por la venta real de petróleo no cubre las necesidades del país, lo cual origina una RENTA NEGATIVA que está siendo compensada mediante la hiperinflación (impresión de dinero inorgánico). En otras palabras, el venezolano a través de la hiperinflación financia la operación de PDVSA, cuando debe ser lo contrario.

La reversión de esa situación (detener y aumentar la producción de petróleo) requiere de importantes recursos tecnológicos, financieros, recursos humanos idóneos y de tiempo, todo dentro de un escenario del cambio de la gestión política imperante en el país… Y cuanto antes mejor!.

“…lo que si es cierto es que el petróleo no va a ser nunca más la base solida para un desarrollo prolongado de Venezuela; hay que buscar otras opciones, otras alternativas de generar riqueza, pero generar riqueza desde el punto de vista del trabajo, no desde el punto de vista del rentismo…” Nelson Hernández

 

 

[1] https://openboxmagazine.com/blog/wp-content/uploads/2014/12/Caja-registradora.mp3

 

Colapso petrolero, ¿fin de una era? por Ibsen Martínez – El País – 9 de Julio 2018

UnknownEn muy pocos años, Venezuela dejará por completo de ser un país petrolero
Esta noción fue, hasta hace poco tiempo, algo inconcebible para la gran mayoría de sus ciudadanos. Sin embrago, el pronóstico recoge el consenso de los expertos mundiales en energía. Un anticipo muy cruel de ese escenario podría alcanzar a Venezuela antes de fin de año.

La decadencia de PDVSA es de tal magnitud que Venezuela no puede beneficiarse del repunte global de los precios del crudo

La hambruna y la mortandad de infantes y pacientes crónicos achacables a la escasez de medicamentos, así como la hiperinflación, la criminalidad y el éxodo masivo están aún por crecer. Todo ello responde al desplome del ingreso petrolero.

La decadencia de Petróleos de Venezuela (PDVSA), otrora una pujante empresa estatal, es de tal magnitud que el país no puede beneficiarse del repunte global de los precios del crudo.
Francisco Monaldi, respetado analista de políticas energéticas latinoamericanas, afirma que, con cualquier cartabón que se le mida, la estatal ya ha colapsado.

Desde enero de 2016, la producción de crudo ha perdido 1,2 millones de barriles diarios: una caída del 62% con respecto a su cota histórica más alta, alcanzada en 1997 cuando rondó los tres millones de barriles diarios. Se asegura que la producción caerá bajo el millón de barriles diarios para fines de año.

PDVSA ha entrado desde hace tiempo en un no declarado cese de pagos que afecta dramáticamente a socios, proveedores y acreedores. La mora comercial supera los 25.000 millones de dólares.

La caída de las exportaciones se agravó últimamente debido a medidas de aseguramiento de activos venezolanos en islas del Caribe, logradas por la transnacional Conoco Phillips en una querella de 2.000 millones de dólares con el Gobierno de Venezuela. La acción de Conoco Phillips compromete cerca del 20% de las exportaciones venezolanas. Pero, sin duda, las causas de mayor peso en la merma han sido la arrogante ignorancia del propio Hugo Chávez y la incuria y la corrupción de los más altos funcionarios de la petrolera.

Puede afirmarse que el Big Bang de la trágica ruina venezolana ocurrió el día de 2003 en que Chávez, en retaliación de una huelga promovida en su contra, despidió de un solo golpe a casi 20.000 empleados de PDVSA, dos tercios de ellos personas de alto desempeño técnico y profesional. Acto seguido, Chávez convirtió a la petrolera en un fementido y superministerio del bienestar público que en breve llegó a emplear tres veces más personas de que las que tenía en nómina en 1998. Sin embargo, la crisis actual ha llevado la deserción laboral hasta el 20%. La labor destructiva de la empresa fue completada por la colosal corrupción que en tres lustros volatilizó 635.000 millones de dólares. Venezuela suma a estos males una deuda externa que ronda los 170.000 millones de dólares.

El actual promedio de producción es de 1,3 millones de barriles diarios, de los cuales 800.000 no generan flujo de caja por estar comprometidos, entre otros gastos, por el pago de la deuda con China.

Característicamente, y buscando superar la crisis, Nicolás Maduro ha puesto a PDVSA en manos militares. Al general de la Guardia Nacional que, aun sin experiencia previa alguna en el área petrolera, nombró presidente de PDVSA y ministro de Energía, le encomendó elevar la producción en un millón de barriles diarios.

Para lograr niveles aceptables de producción, PDVSA debería mantener activos entre 40 y 50 taladros. El general Manuel Quevedo ha ordenado oficiar una misa solemne en la sede de usos culturales de la estatal rogando a Dios que obre el milagro de que ninguno de los 25 taladros aún operativos se detenga.

Con invencible cursilería militar, antes del oficio, el general Quevedo obsequió propiciatoriamente al capellán varios frasquitos con muestras de crudo de la Faja del Orinoco, hoy llamada Faja Petrolífera Hugo Chávez.

 

Leveraging loans to Caracas, Moscow snaps up oil assets by Marianna Parraga/ Alexandra Ulmer – Reuters – Agosto 2017

Venezuela’s unraveling socialist government is increasingly turning to ally Russia for the cash and credit it needs to survive – and offering prized state-owned oil assets in return, sources familiar with the negotiations told Reuters.

As Caracas struggles to contain an economic meltdown and violent street protests, Moscow is using its position as Venezuela’s lender of last resort to gain more control over the OPEC nation’s crude reserves, the largest in the world.

Venezuela’s state-owned oil firm, Petroleos de Venezuela (PDVSA), has been secretly negotiating since at least early this year with Russia’s biggest state-owned oil company, Rosneft (ROSN.MM) – offering ownership interests in up to nine of Venezuela’s most productive petroleum projects, according to a top Venezuelan government official and two industry sources familiar with the talks.

Moscow has substantial leverage in the negotiations: Cash from Russia and Rosneft has been crucial in helping the financially strapped government of Venezuelan President Nicolas Maduro avoid a sovereign debt default or a political coup.

Rosneft delivered Venezuela’s state-owned firm more than $1 billion in April alone in exchange for a promise of oil shipments later. On at least two occasions, the Venezuelan government has used Russian cash to avoid imminent defaults on payments to bondholders, a high-level PDVSA official told Reuters.

Rosneft has also positioned itself as a middleman in sales of Venezuelan oil to customers worldwide. Much of it ends up at refineries in the United States – despite U.S. sanctions against Russia – because it is sold through intermediaries such as oil trading firms, according to internal PDVSA trade reports seen by Reuters and a source at the firm.

PDVSA and the government of Venezuela did not respond to requests for comment.

The Russian government declined to comment and referred questions to the foreign ministry and the ministries of finance and defense, which did not respond to questions from Reuters. Rosneft declined to comment.

Russia’s growing control over Venezuelan crude gives it a stronger foothold in energy markets across the Americas. Rosneft now resells about 225,000 barrels per day (bpd) of Venezuelan oil – about 13 percent of the nation’s total exports, according to the PDVSA trade reports. That’s about enough to satisfy the daily demand of a country the size of Peru.

Venezuela gives Rosneft most of that oil as payment for billions of dollars in cash loans that Maduro’s government has already spent. His administration needs Russia’s money to finance everything from bond payments to imports of food and medicine amid severe national shortages.

For a graphic detailing the decline of Venezuela’s oil industry, see: tmsnrt.rs/2fwsuCV

Venezuela’s opposition lawmakers say Russia is behaving more like a predator than an ally.

“Rosneft is definitely taking advantage of the situation,” said Elias Matta, vice president of the energy commission at Venezuela’s elected National Assembly. “They know this is a weak government; that it’s desperate for cash – and they’re sharks.”

Matta echoed many others in the opposition-majority congress who have blasted corporate deals they say are underpinning Maduro’s efforts to establish a dictatorship.

The Venezuelan government has said previously that Russia’s investment in its oil industry shows confidence in PDVSA’s financial stability and the nation’s business opportunities.

Maduro’s administration has grown increasingly dependent on Moscow in the past two years as China has curtailed credit to Venezuela because of payment delays and the corruption and crime faced by Chinese firms operating there, according to Venezuelan debt analysts and two oil industry sources.

Many multinational firms worldwide, meanwhile, have all but written off their Venezuelan operations amid the nation’s tanking economy and chronic shortages of raw materials.

Rosneft is making the opposite play – using Venezuela’s hard times as a buying opportunity for oil assets with potentially high long-term value.

“The Russians are catching Venezuela at rock bottom,” said one Western diplomat who has worked on issues involving Venezuela’s oil industry in recent years.

As other companies shutter operations here, Rosneft has expanded to an additional floor of its office tower and added staff. The Russian firm has poached PDVSA professionals and brought in more Russian executives, two sources close to Rosneft told Reuters.

The corporate expansion provides a striking contrast to the scene on the streets below these days, in the once-thriving business district of Caracas.

As Rosneft staffers work in swanky offices alongside posters of Russian President Vladimir Putin and a bust of Hugo Chavez – the late Venezuelan leader and socialist icon – crowds of young men outside often throw rocks and Molotov cocktails in escalating protests of Chavez’ successor.

Rosneft currently owns substantial portions of five major Venezuelan oil projects. The additional projects PDVSA is now offering the Russian firm include five in the Orinoco – Venezuela’s largest oil producing region – along with three in Maracaibo Lake, its second-largest and oldest producing area, and a shallow-water oil project in the Paria Gulf, the two industry sources told Reuters.

In a separate proposal first reported by Reuters last month, Rosneft would swap its collateral on 49.9 percent of Citgo [PDVSAC.UL] – the Venezuelan owned, U.S.-based refiner – for stakes in three additional PDVSA oil fields, two natural gas fields and a lucrative fuel supply contract, according to two sources with knowledge of the negotiations.

Under the proposal, Rosneft would also take increased management control over all the joint oil projects between the two firms.

Rosneft secured the collateral late last year on a loan of $1.5 billion to PDVSA.

The negotiations over a collateral swap are driven in part by a recent threat from U.S. President Donald Trump to sanction Venezuela’s oil sector as punishment for Maduro’s efforts to undermine the nation’s elected congress.

Rosneft has already been sanctioned by the United States over Russia’s annexation of Crimea from Ukraine in 2014. Such actions require U.S. firms to end business relations with sanctioned entities.

RUSSIAN OIL DEALS UNDERMINE DEMOCRACY

Maduro’s need for Russian cash played a key role in a move by his political allies earlier this year that destabilized Venezuela’s already teetering democracy, the top Venezuelan government official told Reuters.

In March, the nation’s Supreme Court – whose members are loyal to Maduro – took over the powers of the opposition-controlled National Assembly. A majority of elected Assembly members opposed any new oil deals with Russia and insisted on retaining power to veto them.

Days later – after fierce national protests against the action – the court returned most powers to the national legislature at Maduro’s public urging. But the court allowed the president to keep the legal authority to cut fresh oil deals with Russia without legislative approval.

The episode was pivotal in escalating daily street protests and clashes with authorities that have since caused more than 120 deaths.

Maduro needed sole authority to cut new oil deals to clear the way for Rosneft’s expansion, the top Venezuelan government official told Reuters.

“Pressure from Russia has played an important role in Nicolas Maduro’s decisions,” the official said, speaking on condition of anonymity because he was not authorized to make public comments.

Rosneft said this month that it has lent a total of $6 billion to PDVSA. In total, Russia and Rosneft have delivered Venezuela at least $17 billion in loans and credit lines since 2006, according to Reuters calculations based on loans and credit lines announced by the government.

Venezuela does not publish the full details of the debts it owes Russia.

Maduro has sought to limit the power of congress since the opposition won a majority in 2015.

In late July, he created a legislative superbody called the Constituent Assembly in an election that was widely criticized as a sham. Allies of the Socialist Party won all 545 seats in the new assembly, which has the power to rewrite the nation’s constitution, dissolve state institutions – such as the opposition-run Congress – and fire dissident state officials.

SPIRAL OF DEBT, DEPENDENCE

Venezuela’s oil-based economy has collapsed since international prices crashed to a low of $24 per barrel in early 2016 from more than $100 in 2014. Prices now hover at about $50, which hasn’t proven high enough to pull Venezuela out of its tailspin.

Nearly all of the nation’s export revenue comes from oil, so income has fallen sharply and a shortage of petrodollars has left Maduro’s government unable to finance the generous subsidies of food, medicines, fuels, power and other public services instituted by his predecessor, Chavez.

The erosion of subsidies has contributed to rapid inflation, which is forecasted to top 700 percent this year by the International Monetary Fund. Venezuela’s currency, the bolivar, has become nearly worthless.

Government spending cuts have also slashed budgets for maintaining the nation’s oilfields, refineries, ports and tankers, causing Venezuela’s oil output in the first half of 2017 to fall to nearly its lowest level in 27 years.

PDVSA is repaying a growing portion of its mounting debts to Russia with oil, according to internal PDVSA trade data reviewed by Reuters. The oil payments are choking off the cash flow from its petroleum business – thereby creating the need for more loans.

CIRCLING OIL ASSETS

The nation’s downward spiral has put Rosneft in a position to acquire Venezuelan oil assets on the cheap.

Of the package of stakes PDVSA has offered to Rosneft, the most valuable is a 10 percent stake in Petropiar, a multi-billion dollar project to produce and upgrade extra heavy crude in the Orinoco Belt.

The value of the stake is likely between $600 million and $800 million, based on the valuations of similar deals.

The rising volumes of Venezuelan crude that Rosneft receives have made the Russian firm a middleman in sales to refiners that once bought directly from PDVSA. The oil payments have also helped Rosneft grow a major oil trading business to complement its massive production apparatus.

In the process, the Russian firm has appropriated some of PDVSA’s hard-won international supply deals and valuable trading relationships with refiners as far afield as China, the PDVSA documents show.

At today’s prices, the Venezuelan oil exports that flow to Rosneft would be worth about $3.6 billion annually. And the flow of PDVSA crude to Rosneft is expected to keep increasing, according to the internal PDVSA documents.

Most of it is sold into the United States, according to the documents.

Rosneft also will soon start selling Venezuelan crude to India’s refiner Essar, taking PDVSA’s second largest customer in the Asian country.

“Russia is taking everything they have,” said an oil trader who regularly deals with PDVSA.

A DICEY INVESTMENT

The Russian strategy has its risks. Many of the world’s top energy firms took a hit when Chavez nationalized their assets, and an opposition-led government could later reverse or revise any deals Maduro cuts without their blessing.

Venezuela’s bond yields are among the highest in the world because of the nation’s high default risk. The bonds pay nearly 30 percentage points more than benchmark U.S. treasuries.

PDVSA’s many connections to the United States oil industry also raise the specter that the deals now under negotiation could run afoul of U.S. economic sanctions already in place against Russia and threatened against Venezuela.

Should Rosneft take a stake in the project, it could be complicated for Chevron to ensure it is not violating U.S. sanctions. In the meantime, Chevron has sent guidelines to executives to ensure they comply with sanctions, an employee at Chevron told Reuters.

The guidelines advise staff, for instance, to avoid one-on-one meetings with sanctioned entities or officials, the employee said. In a statement, Chevron said it abides by “a stringent code of business ethics” and complies with applicable laws.

For now, Russia’s status as chief lender to PDVSA has put Rosneft in a position to supercharge its holdings and profits in the region.

If Venezuela’s government defaults on its debt payments – an increasingly likely scenario – Rosneft likely will be one of the entities at the front of the queue as a creditor because of its large collateral stake in U.S.-based Citgo, according to a confidential independent analysis of its debt commissioned by an investment fund and seen by Reuters.

Representatives of Citgo, PDVSA’S largest foreign asset, did not respond to requests for comment.

GUNS FOR OIL

Rosneft’s involvement in Venezuela can be traced back to a $4 billion arms-for-oil deal in 2006 that cemented the bond between the governments of Chavez and Putin. Chavez, a former military officer, signed the deal himself in Moscow.

Shunned by the United States – which since 2006 has refused to supply spare parts for Venezuela’s fleet of U.S.-built F-16 fighter jets – Chavez bought Russian Sukhoi fighter jets, helicopters, tanks and guns from Putin.

Top executives from Rosneft and PDVSA were later involved in negotiations related to the military purchases because Rosneft was the Russian entity receiving the Venezuelan oil cargoes used to pay for a portion of the weapons, the top Venezuelan government official told Reuters.

They included Rosneft President Igor Sechin, a powerful long-time advisor and deputy to Putin. Sechin is a trained linguist who began his career as a military interpreter and has a passion for the history of Latin America’s revolutionaries, according to two people who worked with him.

He had a direct line into Chavez until the former president’s death in 2013, the Venezuelan official told Reuters. Sechin has maintained close ties with Maduro and the two meet regularly, the official said.

Speaking to reporters in at a hydroelectric plant in Russia last week, Sechin called Rosneft’s growing investments in Venezuela an obvious and essential play.

“This is a country with the world’s hydrocarbon reserves,” he said, referring to a central component of oil and natural gas. “Any energy company should aim to work in this country … No one could force us from there.”

Russia was swift to defend Maduro’s government from international criticism after the Supreme Court moved to nullify congress, with Moscow issuing a statement saying foreign governments should not meddle in Venezuelan domestic politics.

Sechin was Maduro’s guest of honor at a ceremony last October to unveil a Russian-made granite statue of Chavez erected in the late president’s hometown of Sabaneta.

In the sweltering heat, a Russian choir dressed in black sang the Venezuelan anthem in heavily accented Spanish before Sechin addressed the crowds of mostly red-shirted Socialist Party supporters.

“Thank you for trusting us,” Sechin told the crowd in Spanish during the speech, broadcast on Venezuelan state television. “Russia and Venezuela, together forever!”

Venezuela ex petrolera por Rafael Gallegos – Informe 21.com – 9 de julio 2018

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– No chico no te creo, ¿Venezuela ex petrolera?

Pues crea, al paso que vamos nos botarán de la OPEP por no tener nada que exportar. Se hará realidad la reflexión de José Toro Hardy, que no le teme tanto a que Estados Unidos nos deje de comprar petróleo, como al hecho que no tengamos producción para venderle. Continuando con las frases, a este paso “de vencedores” es posible que – al decir de Luis Giusti – “le ganemos” a Colombia la competencia de llegar primero que ellos al millón de barriles. Claro, ellos creciendo, y nosotros en barrena.

Botados de la OPEP y tal vez sustituidos por Cuba (exportando petróleo venezolano) o, cosas veredes Sancho, por Guyana. En las narices de esta revolución tan soberana, Guyana ha hecho descubrimientos que la catapultan como una nueva provincia petrolera. Se habla de más de tres mil millones de barriles, algo así como tres veces las reservas de Colombia, o las de Apure en los años ochenta. Cifras más cifras menos, se estima que Guyana puede llegar a convertirse en productora de más de medio millón de barriles de crudo liviano en el mediano plazo.

En casi toda América Latina, en Estados Unidos, en Canadá, en buena parte de la OPEP, la producción petrolera tiende a crecer. Mientras tanto, la industria petrolera “revolucionaria”, la que se jacta de tener las “mayores reservas del mundo” muestra un bajón que obliga a los socios de la OPEP a compensarlo en el mercado internacional.

El mundo observa atónito cómo Arabia Saudita para proteger el mercado, se dispone a sustituir el déficit petrolero venezolano. Haciendo memoria, recordamos que los árabes sauditas aplicaron medidas similares en 1991. Ese año Hussein – creyendo que de verdad era tan poderoso como le decían y repetían sus adláteres- tomó la decisión de invadir Kuwait. Las consecuencias fueron fatales para Irak. Entonces Arabia Saudita asumió la producción iraquí. Sin entrar en juicios de valor, se trataba de una guerra, e Irak corrió con sus consecuencias.

Hoy los árabes repiten la historia con Venezuela. Lo triste es que esto sucede en tiempos de paz, aunque el gobierno insista que es por una “guerra económica”. Tal vez tengan razón, los venezolanos sufrimos la guerra sin bombas que ha resultado esta “revolución”. Nos han convertido en una ruina, donde el acabose de Pdvsa es apenas un componente de la destrucción del país.

LA SOLUCIONES ROJAS

El gobierno reúne a los obreros para que generen proyectos que revivan a la empresa, como si ellos fueran los culpables. Les piden nada menos que resucitar a Pdvsa, algo que los obreros ni pueden hacer, ni les corresponde.

Mañana los responsabilizarán por el fracaso, tal como han hecho hoy apresando a decenas de ejecutivos y trabajadores por corrupción, como si ellos, los políticos “revolucionarios”, no fueran los autores de tamaño desaguisado.

Y aunque usted no lo crea, recordando las danzas indígenas para provocar la lluvia, hacen misas para subir la producción. Olvidan aquel refrán “a Dios rogando y con el mazo dando”.

¿Qué pensarán de estas estrategias los ejecutivos de las empresas petroleras serias, que para tomar sus decisiones gastan pingües cantidades en conformar equipos de especialistas analicen de geopolítica petrolera, avances tecnológicos, perspectivas políticas y económicas, evaluación de proyectos, matrices energéticas y energías alternas entre otros aspectos?

Pero al gobierno no le interesa imitar a las petroleras exitosas para revertir esta peligrosa barrena. Sería un gigantesco brinco de talanquera que los obligaría a asumir sus responsabilidades legales.

La estrategia de esta “revolución” es destruir al país para gobernarlo por siempre. Tal como han hecho los jefes de Cuba. Pero se les fue la mano y entraron en vorágine. Es que hasta para destruir hay que ser inteligente.

LOS HITOS

Todo comenzó, para el público, cuando Chávez dijo que Pdvsa era una caja negra. Luego botó, el gran hito de la destrucción, a más de 20.000 técnicos de la empresa (a mucha honra), en una gigantesca lobotomía empresarial. Por cierto el mismo Chávez asumió la responsabilidad cuando dijo yo provoqué el paro, había que tomar esa colina que era Pdvsa.

Posteriormente a Pdvsa la transformaron de ser una empresa petrolera con contenido social, en una empresa social con algún contenido petrolero; apuntalada por la orden fascista de ser dojos dojitos… o irse.

Aquellos vientos trajeron esta tempestad: producción en picada, refinerías desmanteladas, importación de gasolina… Pdvsa quebrada.

– No chico no te creo, ¿Venezuela ex país?

PD: Pueblo nariceado exige Unidad o nuevos líderes.

 

Toro Hardy: “Ahora sí estamos en el final de esta tragedia” por Thairy Baute – El Nacional – 4 de Julio 2018

Unknown-1.jpegAunque mi encuentro con el doctor José Toro Hardy tenía como finalidad intercambiar ideas de manera informal sobre mi proyecto periodístico #RelatosIntimos #HombresDeAltura, el tema relacionado con la profunda crisis económica que estamos padeciendo los venezolanos fue el eje central de gran parte del tiempo que compartí con él. Fue inevitable no ahondar sobre su visión de la situación del país.

Nuestra conversación comenzó con un diagnóstico sobre la economía nacional. La hiperinflación que agobia los bolsillos de los venezolanos fue el foco de su primera reflexión. “En mayo la inflación alcanzó 110%. Las proyecciones para final de año son catastróficas. Si se llega a una inflación mensual del 80%, cerraremos 2018 con 100.000%; con un 85% de inflación, estaremos en 160.000% a final de año, y con un 100% remontaremos el 460.000% al cierre de 2018”.

Sobre la industria petrolera, el economista asegura que va en caída libre. Al 15 de junio, la exportación bajó en 365 mil barriles diarios, lo que hace prever que en ese mes hubo una disminución estrepitosa en la producción petrolera. Según el último informe de la OPEP, Venezuela estaba produciendo 1.395.000 barriles diarios, de acuerdo con datos de fuentes secundarias compilados por la organización.

“Existen 82 tanqueros fondeados en las costas venezolanas, porque si salen podrían ser embargados a causa de la demanda de Conoco. La producción se está almacenando y la capacidad de almacenamiento de crudo en la región oriental llegó al tope y pronto en el occidente tampoco se podrá seguir almacenando”, advierte Toro Hardy.

– ¿Alguna vez se imaginó que Pdvsa y el sector petrolero llegarían a este nivel de destrucción?

– No, para mí era inimaginable, porque Pdvsa en la década de los 90 estaba en los primeros lugares del ranking mundial de las empresas petroleras más importantes del mundo, a la par con ExxonMobil, Shell, Conoco, British Petroleum. Para recuperar a la industria petrolera venezolana se necesita una inversión por año de $15 mil millones a $20 mil millones durante los próximos 10 años. Inevitablemente se requiere de capital privado para recuperarla.

Prosigue su análisis y advierte que estamos viviendo una crisis económica perversa. Si continúa la caída en la producción petrolera y a final de año se ubica por debajo del millón de barriles diarios, Venezuela entraría formalmente en una situación de colapso.

Precisa que somos un caso único en el Hemisferio Occidental y que nunca antes se había sometido a algún otro gobierno a un aislamiento internacional tan férreo. Y lanzó esta afirmación: “Ahora sí estamos en el final de esta tragedia”. Compara la coyuntura actual con un avión que en pleno vuelo se queda sin combustible: “Por un tiempo el piloto puede maniobrar, pero la aeronave igual va a caer. Lo que no sabemos es si se va a estrellar, si habrá un aterrizaje forzoso o si va amerizar.

– ¿Cómo se puede recuperar a Venezuela?

– El cambio de gobierno es una condición indispensable, pero no suficiente. La recuperación dependerá en buena medida de la calidad de las políticas públicas que se adopten después.

– ¿Maneja información sobre reuniones entre representantes de sectores importantes del país que estén proponiendo planes para la recuperación del país?

– Yo creo que sí hay muchas conversaciones, hay muchas personas muy preocupadas por la situación, y existen también muchos estudios sobre qué hacer. Algunos dirigentes políticos están comenzando a ponerse de acuerdo, no sobre quién será el líder de la unidad, sino en cuáles son los programas que hay que aplicar. En ese sentido, creo que vamos bien encaminados. Venezuela va a recibir un gran apoyo internacional. Ahora bien, el país ofrecerá buenas oportunidades para los más preparados y después en la medida que se vaya avanzando, se darán oportunidades para todos.

– ¿Cuánto tiempo tardará la recuperación?

– Si las políticas públicas son efectivas y tienen apoyo social, hay un potencial de recuperación importante; si las políticas públicas no son buenas y se presentan divisiones sociales y hay odio, el país puede no recuperarse nunca. Estamos entre esos dos extremos.

– El país tiene que recuperarse en todos los sentidos: en lo social, en lo económico y en lo político. Según su visión, ¿cuál área es la prioritaria?

– Todas van de la mano, pero si no hay un acuerdo político, es muy difícil que las demás funcionen. La profundidad de la crisis va a ayudar a esto.

– Estamos hablando de que es importante llegar a un consenso, debe firmarse un acuerdo político, incluyendo a los chavistas.

– Sí, incluyendo a los chavistas, por supuesto. La sociedad tiene que reconciliarse de alguna manera, y yo creo que eso pasa por dejar a un lado las diferencias y entender que tenemos que seguir adelante. La comunidad internacional también va a ayudar mucho en eso. Ahora, ¿en cuánto tiempo? No lo sé. Se le ha hecho demasiado daño a la economía y a la sociedad venezolana. Se le ha hecho un daño tremendo a la estructura moral y de valores de los venezolanos, y eso es lo más complejo de todo. Pero yo quiero ser optimista y estoy convencido de que esto se está acabando. La crisis social es desgarradora. La crisis económica es brutal: la industria petrolera, el sector productivo, la agricultura, todo está destruido. El desequilibrio es inimaginable. Veamos este ejemplo: con lo que cuesta hoy un cartón de huevos (al momento de escribir la entrevista su precio era Bs 4 millones) se pueden comprar 100 gandolas cargadas de gasolina. Es una locura. Esto no pasa en ningún lugar del mundo.

– Lo que considero dramático y preocupante es que se percibe una inacción desesperante de parte de la dirigencia política. Existe un vacío de liderazgo para salir de la crisis.

– La Historia no admite vacíos y ya surgirá un liderazgo nuevo, otras caras que asuman el compromiso de llevar las riendas de los cambios que requiere el país.

– ¿Usted piensa emigrar?

– No

– ¿Por qué?

– Básicamente porque quiero que se vayan ellos (refiriéndose a quienes hoy ostentan el poder político en Venezuela). ¿Por qué me tengo que ir yo? Haré lo que esté a mi alcance, porque siento la obligación de devolverle el país a mis hijos y a su generación, que ha tenido que irse buscando futuro, porque aquí les robaron el futuro. A lo mejor me siento corresponsable de haber permitido que a ellos le robaran el futuro, y estoy en deuda.

 

Pdvsa sería vendida a Rusia y China bajo una “inversión mixta simulada” por Javier Antonio Vivas Santana – Aporrea – 30 de Junio 2018

apo3-logoLa situación en Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se hace cada vez más crítica. Fuentes cercanas a la oficina de Recursos Humanos de esa dependencia nos confirman que aproximadamente un 20% de la población laboral técnica y profesional se ha ido de la industria, y otra cifra similar habría anunciado su renuncia para lo que resta de 2018, lo cual dejaría en estado de postración a la empresa petrolera, al no poder contar con suficiente mano de obra calificada y especializada en las áreas de perforación, producción y refinación de crudo y derivados.

Uno de estos ejemplos lo tenemos en la planta de Petróleos Químicos de Venezuela (Pequiven) que produce fertilizantes como el Nitrógeno, Fósforo y Potasio (NPK), ubicada en Morón, estado Carabobo, que lleva por nombre “Hugo Chávez”, la cual tiene en la actualidad una capacidad operativa para generar unas 360 mil Toneladas Métricas (TM) anuales de tales componentes. No obstante, algunos trabajadores nos informan que en lo trascurrido de 2018, la producción no llega a 20 mil TM de producción de NPK. Peor aún es ver que reflejen en la página oficial de esta alicaída industria que “producen” 2,57 millones de TM entre todos los productos químicos que allí deberían ser procesados¹, y se estima que al actual paso de disminución en la producción, ni siquiera llegarán a las 500 mil TM entre todos los derivados del petróleo. Lo insólito es que aquellos trabajadores que han denunciado tal situación han sido despedidos de sus trabajos. Recordemos que en ese complejo petroquímico han ocurrido varios accidentes, incluyendo un incendio a principios de 2017 que costó la vida a tres trabajadores, cuyas familias también denunciamos, aún no han sido indemnizadas por la industria².

Asimismo, nos informan sobre la grave situación de la refinería de Amuay en el estado Falcón, cuya industria con capacidad para refinar más de 600 mil barriles diarios, apenas estaría procesando menos de un 50% de su capacidad, la cual ha venido mermando de forma sostenida desde aquella tragedia en 2012, cuando una explosión hizo que fallecieran 39 personas y se vieran inmersos casi 100 heridos.

Desde ese entonces, Amuay no ha podido recuperarse de sus constantes incendios y semejantes explosiones en sus instalaciones, siendo otra de envergadura hacia finales de 2017³, y luego en este 2018 han continuado los eventos que han trastocado por completo las instalaciones internas de lo que en su momento fue la refinería más grande del mundo, pero de la cual ahora sólo quedan escombros y chatarra, y más deplorable, trabajadores lisiados por la negligencia, imprudencia y omisión de una “gerencia”, no sólo desconocedora del tema y el proceso petrolero, sino que hasta piensan que “militarizando” la industria es cómo van a “recuperar” la producción.

Es de tal gravedad lo que sucede en Pdvsa – Amuay, que la agencia de noticias Reuters, informó que el craqueador catalítico y una destiladora de esta refinería habrían dejado de funcionar⁴, incluso hasta por problema de agua. Es obvio que en un ambiente de esta naturaleza, Pdvsa se haya convertido en una empresa de la cual desconfían sus proveedores, al punto que Curazao acaba de anunciar que busca operador para la refinería que tiene ubicada en su territorio⁵. Verbigracia, Pdvsa no sólo pierde producción, sino mercados, incluyendo los del Caribe que sirven de venta y distribución para Centroamérica.

Tan grave es la situación de Pdvsa que sus jubilados están denunciando la desaparición de su fondo de pensiones por unos 3 mil millones de dólares, tema sobre el cual no se pronuncia la alta “gerencia”, y menos se escucha decir al “fiscal constituyente”, tan dado a encontrar culpables en la industria petrolera, a decir, cuando menos que habrá el inicio de una investigación sobre el particular. ¿Por qué tanta afasia sobre tan delicada denuncia por parte de quienes durante tantos años laboraron para la principal industria nacional?

Ante tal realidad, como lo hemos venido alertando, Pdvsa será vendida de manera simulada bajo el esquema de una “figura” llamada Sirec, (Sociedad de Inversión y Registro de Crudo)⁶, lo cual pudiera “mantenerla” a flote sin enviar petróleo a China durante un tiempo, y que Rusia pudiera oxigenar financieramente a la industria, mientras, según el madurismo, “logren recuperarse”. Por supuesto, tal barbarie constitucional, política y económica con una Pdvsa técnica, operativa y financieramente quebrada, Maduro y su “constituyente” junto con la anuencia del Tribunal “Stalinista” de Justicia (TSJ) tienen listo para vender a China y Rusia el 30% de las acciones de lo queda de la petrolera, a través de tal “figura de inversión”.

Pdvsa está a punto de ser rematada por unos irresponsables que con tal de perpetuarse en el poder, han hecho del país y la Constitución, el papel higiénico de su baño. Esa es la realidad ¿Permitiremos los venezolanos que el madurismo siga avanzando con sus perversos planes?

Hacia finales de 2017 alertamos que la producción llegaría al millón de barriles diarios y en este momento es una realidad. Ahora nuevamente avisamos que se prepara el remate de Pdvsa bajo el disfraz de una “inversión mixta simulada”. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

***

¹ http://www.pequiven.com/index.php/38-recent-works/84-2010-2.html

² https://www.el-carabobeno.com/tres-muertos-incendio-complejo-petroquimico-moron/

³http://efectococuyo.com/sucesos/incendio-en-refineria-de-amuay-fue-por-falta-de-mantenimiento-denuncia-ivan-freites/

https://lta.reuters.com/article/domesticNews/idLTAKBN1JN2XE-OUSLD

⁵http://www.noticierodigital.com/2018/06/reuters-refineria-curazao-busca-operador-sustituir-pdvsa/

https://www.aporrea.org/energia/a256250.html

 

El reto clave: la recuperación de Pdvsa por Trino Márquez – La Patilla – 27 de Junio 20

UnknownLa destrucción de Pdvsa -acelerada por la actual administración y ampliamente documentada por los especialistas petroleros, los informes de las agencias especializadas, los reportes de la OPEP y de la Agencia Internacional de Energía- constituye el mayor problema económico del país. Se entiende que allí resida el epicentro de la crisis financiera porque el crudo representa la fuente casi exclusiva de divisas que recibe Venezuela, y es en torno del petróleo que se levantan las ventajas comparativas y competitivas más atractivas de la nación. El petróleo constituye la palanca más robusta para impulsar en gran escala la recuperación económica y el desarrollo nacional. Alrededor de la redención de los pozos cerrados, de los taladros paralizados, de las refinerías semidestruidas y de las nuevas eploraciones, podría ejecutarse un amplio plan de inversión que encadene a distintos sectores del aparato industrial. Sin el relanzamiento del conjunto de la industria será imposible, en el futuro cercano, pensar en una economía sana y en expansión.

Esta afirmación no significa que en el largo plazo Venezuela deba seguir dependiendo de los ingresos petroleros y que continúe desenvolviéndose dentro del esquema rentista, dominante desde el segundo decenio del siglo XX, cuando la industria petrolera pasa a convertirse en la fuente fundamental de ingresos fiscales. La Venezuela del porvenir tendrá que superar la dependencia del crudo, diversificando su economía y haciéndola más competitiva en un amplio conjunto de sectores. Esta variedad resultará inevitable porque el mundo se mueve hacia formas de energía distintas a la generada por los hidrocarburos. Los especialistas señalan que hacia finales del siglo XXI las fuentes alternativas –como la eólica, la solar y la eléctrica- habrán sustituido en gran medida al combustible proporcionado por el petróleo.

Sin embargo, en el inmediato futuro para sacar la economía del hueco tan profundo donde el régimen la hundió, será necesario apalancarse en el petróleo como la pieza central de la recuperación. A partir de este núcleo será posible levantar la plataforma que vuelva a convertir a Venezuela en un país atractivo para las inversiones masivas. La estabilidad, seguridad y confianza, factores indispensables para tener una economía sana, presuponen transmitir una imagen de solidez que solo la industria petrolera puede proyectar, pues a pesar del desastre desatado por el gobierno, la industria posee tantos activos y sigue siendo tan atrayente para los capitales internacionales, que bastaría un cambio significativo en la conducción del gobierno nacional, para que el negocio se dinamice y el país obtenga los beneficios que podrían derivarse de sus gigantescas reservas.

Las ventajas que posee la industria del crudo no las exhiben ni la agricultura, ni el turismo, ni la industria manufacturera, ni ninguno de los servicios que eventualmente podría proporcionar el país. La ruina provocada el gobierno en todos estos ámbitos es de tal magnitud, que deberán pasar varios años antes de que un agresivo plan de reconstrucción dé resultados en la escala requerida para paliar la grave situación en la que se encuentran la inversión y el empleo en cada uno de esos campos. Los informes de Fedecamaras, Conindustria, Fedeagro y Consecomercio constituyen verdaderos partes de guerra. En cada uno de ellos se mencionan las miles de empresas que han bajado la santamaría, los comercios que han cerrado, las haciendas que ya no producen, los empleos que se han perdido. El cuadro que se pinta resulta desolador.

Esa nación devastada por la desidia y la estulticia de unos gobernantes aferrados al modelo estatista, tendrá que colocar en Pdvsa, o en la empresa que la sustituya, el eje de la recuperación económica nacional. Mientras más rápido ocurra el cambio, tanto mejor.

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