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Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

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Los diputados que participaron del golpe parlamentario a Guaidó acudieron a la Justicia chavista para solicitar su reincorporación a sus partidos – Infobae – 16 de Enero 2020

Los legisladores presentaron una solicitud ante el Tribunal Supremo de Justicia oficialista para exigir la restitución de sus “garantías como militantes de PJ”. José Brito, quien hace un tiempo había calificado de “burdel” al órgano judicial chavista, pidió elecciones internas en el bloque opositor

La palabra de José Brito tras la solicitud ante el TSJ chavista

“Ese burdel llamado Tribunal Supremo de Justicia con la finalidad de encarcelar a trece alcaldes…”. Ese extracto de una conferencia de prensa brindada hace dos años por el diputado José Brito se viralizó este jueves luego de que el parlamentario acudiera al Tribunal Supremo, afín al chavismo, para solicitar su reincorporación al partido opositor Primero Justicia (PJ).

“Solicitar la restitución de nuestras garantías como militantes de PJ (…) De forma violenta, ilegal, inconstitucional nosotros fuimos sometidos al escarnio público y además expulsados”, dijo ante periodistas el diputado a su salida del máximo juzgado.

“Ante el país les decimos que nos ponemos la mano en el pecho y que este paso lo damos con conciencia clara y meridiana, que aquí muera lo que tenga que morir y que nazca lo que tenga que nacer. Nosotros invocamos un Parlamento, y un movimiento como Primero Justicia, que no esté del lado de la confrontación, sino del lado de la solución de los problemas de la gente”, agregó.

 

Además de solicitar su reincorporación, solicitó “dar paso a una directiva que esté en Venezuela, que se ponga del lado de la gente”. “Y que lo más pronto posible pueda convocar a un proceso interno de elecciones, que haya elecciones en Primero Justicia”.

Brito estuvo acompañado de otros diputados, quienes formaron parte del golpe parlamentario contra Juan Guaidó el pasado 5 de enero.

La petición fue recibida por la Sala Constitucional del Supremo, que ejerce poderes definitivos en el país, y está firmada por varios de los expulsados, entre ellos los legisladores Conrado Pérez y Luis Parra; quien fue elegido presidente del Parlamento por un pequeño grupo de disidentes de la oposición y el chavismo.

Brito denunció que la directiva de PJ conformó “una junta de inquisición” que decidió las expulsiones sin derecho a la defensa ni a la presunción de inocencia, por lo que espera que el TSJ analice la situación y haga “prevalecer el debido proceso”.

Parra, Brito, Pérez y otros opositores que fueron expulsados de sus organizaciones políticas se vieron señalados en una investigación periodística según la cual este grupo de legisladores estaba colaborando con la dictadura de Nicolás Maduro para evitar investigaciones de corrupción y sanciones internacionales.

El Tribunal Supremo de Justicia está controlado por la dictadura de Nicolás Maduro (REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)

El Tribunal Supremo de Justicia está controlado por la dictadura de Nicolás Maduro (REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)

Unas 200 personas, que se presentaron ante los medios de comunicación como militantes de PJ, se concentraron a las afueras del tribunal y corearon consignas a favor de los expulsados. No obstante, usuarios en las redes sociales denunciaron que esas personas fueron movilizadas por el chavismo para respaldar a los diputados disidentes.

El diputado de PJ, Ángel Medina, por su parte, respondió en nombre de Primero Justicia que la denuncia de Brito y Pérez se trata de un “plan diseñado que busca acabar con la institucionalidad de la democracia en Venezuela”.

En su opinión, “lo que está planteado en Venezuela para 2020 es un plan que busca crear un teatro de elecciones” para fingir que “existe democracia en Venezuela”, puesto que para este año está prevista la celebración de comicios legislativos en una fecha todavía no dictaminada.

Para Medina el primer acto se vivió el pasado 5 de enero cuando debía elegirse a un nuevo presidente del Parlamento pero las fuerzas de seguridad impidieron el acceso al hemiciclo a Juan Guaidó y a los diputados de la oposición.

Brito, Parra y Pérez, quienes están acusados de corrupción y de aliarse a la dictadura chavista, participaron del golpe parlamentario a Guaidó el 5 de enero (REUTERS/Manaure Quintero)

Brito, Parra y Pérez, quienes están acusados de corrupción y de aliarse a la dictadura chavista, participaron del golpe parlamentario a Guaidó el 5 de enero (REUTERS/Manaure Quintero)

Como resultado, Parra fue elegido en el interior del Palacio Legislativo con el apoyo de la bancada chavista, pero sin contar con el quórum ni los votos necesarios, mientras que en el exterior del recinto Guaidó fue víctima de una violenta resistencia por parte de la Guardia Nacional Bolivariana.

El presidente interino, ante ese escenario, convocó a una sesión paralela celebrada en la serie del diario El Nacional en la que fue reelegido presidente de la AN con el apoyo de 100 legisladores.

“Hoy pretenden acabar con PJ pero no van a lograr como no han conseguido acabar con la AN”, advirtió Medina.

27 partidos políticos reafirmaron ratificación de Guaidó como presidende de la AN y encargado de Venezuela – albertonews – 9 de Diciembre 2019

Al menos 27 partidos políticos han ratificado a Juan Guaidó como Presidente de la Asamblea Nacional y como Presidente Encargado de Venezuela, cuando se inicie el periodo de sesiones del ente legislativo el próximo 5 de enero.

Centro de Comunicación Nacional

Los diferentes partidos sostuvieron un encuentro donde expresaron que confían en que bajo la gestión de Guaidó se logrará fortalecer la Unidad y el cambio político en Venezuela.

Además marcaron una ruta de acción donde se unificarán las ideas para lograr el cese de la usurpación bajo la dirección de la Operación Libertad,puesta en marcha y planteada por el Jefe de Estado.

Los partidos políticos que asistieron al encuentro y que ratificarán a Juan Guaidó como Presidente de la Asamblea Nacional y la Presidencia Interina de Venezuela son los siguientes:

Encuentro Ciudadano, Voluntad Popular, Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo (Luis Emilio Rondón), Primero Justicia, La Causa R (Andrés Velásquez), Copei (Rogelio Díaz y Robert García), Puente (Hiram Gaviria), Nuvipa (Ello Herrera), Unidos Para Venezuela (Jesús Gutiérrez), Movimiento Republicano (Juvenal González), Fuerza Liberal (Haydee Deutsch), NOE (Noe Mujica), Moverse (Tatiana Miquelena), PDUPL (David Fory), Izquierda Democrática (Gustavo Mujica), Parlinve ( Salim Bermudez), Tison (Leonardo Rodríguez), Guajira Ven (Bartolomé Pérez), Aprisal (Soraya Guevara), MDI, MPD (Rodrigo Cabeza y Sergio Sánchez), y cuatro organizaciones indígenas.

Los tres grandes partidos del apocalipsis venezolano por Gustavo Coronel – La Patilla – 2 de Diciembre 2019

gse_multipart55967Olvidemos a AD, VP, PSUV, PJ, etc. Venezuela es hoy un país en el cual solamente tres grandes partidos se reparten el poder político y, por ende, lo poco que resta de sus riquezas. La pugna entre estos tres partidos ha sido tan intensa que el botín, originalmente cuantioso, se ha ido reduciendo hasta llegar a las migajas. Desaparecida en gran medida la teta petrolera solo quedan fuentes secundarias de ingresos, las cuales todavía son importantes, aunque todas criminales.

Los tres grandes partidos que actúan hoy en Venezuela son: el PDC, el PDBM y la FF.AA.

EL PDC, el Gran Partido de la Corrupción.

Este es un partido de larga tradición en Venezuela, fundado a mediados del siglo XIX por los hermanos Monagas. Ha tenido una larga evolución, pasando de ser casi una oligarquía de sangre, en la cual solo los miembros de las familias dominantes y sus amigos más íntimos tenían membrecía, como fue el caso del gomecismo y, luego, de la dictadura perezjimenista, a democratizarse durante la etapa adecopeyana y, en especial, durante la era chavista que aún está en pleno desarrollo. Hoy día, el PDC incluye miembros de la pandilla que se hace llamar la revolución socialista del siglo XXI, jóvenes representantes de la llamada aristocracia venezolana, banqueros, contratistas del régimen y miembros de una falsa oposición disfrazados con el ropaje de la conciliación y de la paz para todos los venezolanos. El Consejo Superior de este partido está actualmente integrado por Nicolás Maduro, un miembro rotatorio de la familia Chávez, Diosdado Cabello, Tareck El Aissami, Alejandro Andrade (de vacaciones), Francisco Convit, Raúl Gorrín y Wilmer Ruperti con asesores legales radicados en Washington o Miami y asesoría bancaria suiza. Este partido disfruta de la protección y complicidad de gobiernos amigos como los de Turquía, Cuba, Nicaragua y Rusia. Tiene una importante fracción disidente, la Fracción del Largo, dirigida por Rafael Ramírez Carreño, radicada hoy en Europa, especializada en lavado de dinero y en evadir la acción de la justicia internacional. Esta fracción aspira a regresar al poder, ayudada por el dinero que ha acumulado en Andorra, España y otros países complacientes.

Las fuentes de ingreso del Partido de la Corrupción se han tenido que diversificar del petróleo, rubro que ha colapsado, para abarcar contrabando, narcotráfico, minería ilegal, lavado de dinero, venta de pasaportes y otros documentos al terrorismo internacional, importaciones fraudulentas, manipulaciones bancarias de todo tipo, los CLAP, el bachaqueo organizado en mafias, toda una gama de actividades criminales que le sirven para exprimir las riquezas decrecientes del país. Sus miembros han abandonado toda vergüenza, remplazándola por el orgullo de ser corruptos y se pavonean ante el mundo en los grandes hoteles y en los más costosos restaurantes del mundo. Uno de ellos, hoy aparentemente en la cárcel por rencillas inter-pandillas, se hizo famoso dando propinas de 5000 euros en los restaurantes de París.

Especialmente doloroso ha sido observar como apellidos que pretendían ser de honesta prosapia se ven hoy rebautizados como bolichicos ante el silencio aprobatorio de sus familiares. Quizás no hay mayor evidencia de la degradación venezolana que está sumisión de la “aristocracia” caraqueña al pantano chavista-madurista.

EL PDBM, EL GRAN PARTIDO DEL BOCHINCHE Y LA MEDIOCRIDAD

El segundo de los grandes partidos venezolanos es también de larga trayectoria en Venezuela. Fue fundado en el Siglo XIX por Ezequiel Zamora y Antonio Leocadio Guzmán y remozado y consolidado en el Siglo XXI por Hugo Chávez. Antonio Leocadio Guzmán articuló su lema y definió su esencia cuando dijo: “Es que si yo ellos dicen federalismo, nosotros decimos centralismo”. Es decir, la misma filosofía política del torero quien decía “si el toro me mata en Sevilla, que me entierren en Madrid…. o a la inversa”. Por joder.

Chávez modernizó ese lema al decir: “desnudos y hambrientos… pero…. Con paaaaaaatria”. Para aquel patán gobernar no era garantizar el bienestar de los habitantes del país sino obligarlos a actuar y pensar como a él le gustaba.

Lo que caracteriza a este partido del bochinche es la mediocridad de sus miembros, quienes exhiben una gran capacidad para igualarse por debajo con lo peor: José Vicente Rangel, quien fuese inteligente y hasta bien parecido, se transformó en un perro faldero de Chávez, primero, y de Nicolás Maduro después. Fue reduciendo su mundo para ponerlo del tamaño del de un Pedro Carreño o de una Iris Varela. Luis Britto García, muy talentoso, se convirtió en intelectual del régimen del chavismo, poniéndose al nivel de Isaías Rodríguez o Tareck Saab. Ese afán de mediocridad se ha tratado de explicar por el deseo de pertenecer a una sociedad igualitaria, como si lo igualitario tuviese que ser lo peor. Los integrantes de este gran partido del Bochinche y la Mediocridad se agrupan en dos alas, la más numerosa el ala de los mediocres y bochincheros de nacimiento, a lo Darío Vivas, Elías Jaua, Henri Falcón o Desiré Santos Amaral, decididos a no salir de su mediocridad ancestral, o una ala más pequeña de gente que comenzó a un mayor nivel de talento y que se ha ido mediocrizando por ósmosis, quienes han decidido uncirse al carromato de la mediocridad para tratar de flotar hacia la parte superior de lo peor, gente a lo Claudio Fermín, a lo Timoteo Zambrano, Felipe Mujica o Enrique Ochoa Antich. Lamentablemente a este partido se incorporan cada día más y más miembros de lo que solía ser oposición, hoy más y más invertebrada. La atracción que ejerce la mediocridad sobre esta gente solo puede explicarse en términos de afán de notoriedad o, en otros casos, de afán de lucro, alguna gente que no se resigna a ser pobre y que desea regresar a la Venezuela del “Tá barato, dame dos”.

EL GRAN PARTIDO DE LAS FF.AA.

Este es el tercer gran partido venezolano, fue fundado por Juan Vicente Gómez a fin de garantizarse su permanencia en el poder. A su muerte fue transformándose en un monstruo pretoriano con ideas propias de poder. Mostró sus pezuñas a aliarse con Acción Democrática, en 1945, para derrocar a medina Angarita, luego se desligó de ese partido en 1948 y se convirtió en una oligarquía de uniforme, con un pequeño grupo de admiradores y justificadores civiles. Después de derrocado Pérez Jiménez la nueva democracia pudo neutralizar sus deseos de poder mediante la repartición de privilegios, promociones y favores, llegando a ser juguetes de barraganas vestidas de uniforme. Fue en la Escuela Militar, la llamada casa de los sueños azules, que se fue solidificando una nueva ala pretoriana del partido, con la complaciente actitud de sus superiores. Nos cuenta el general Carlos Peñaloza que en la Escuela Militar había grupos golpistas de diversas tendencias, los cuales desarrollaban sus actividades con el pleno conocimiento de sus superiores, ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2015/02/4-2-1992-incompetencia-traicion-y.html.

Con Chávez en el poder, ayudado por la complacencia y cobardía de las instituciones democráticas del momento, se instaló como política de estado la tesis del anti-semita y fascista Norberto Ceresole: la alianza cívico-militar, aceptada y suscrita por los ministros de defensa, todos progresivamente más corruptos y sumisos que los anteriores. Ver la lista: José Vicente Rangel, Lucas Rincón, José Luis Prieto, Jorge García Carneiro, Orlando Maniglia, Raúl Baduel, Gustavo Rangel Briceño, Ramón Carrizales, Carlos Figueroa, Henry Rangel, Diego Molero, Carmen Meléndez, Vladimir Padrino López.

Estos venezolanos traidores a la patria han representad la cabeza visible del Partido FF.AA. pero distan mucho de ser los únicos responsables y culpables. Todo el llamado Alto Militar de esta etapa chavista/madurista es colectivamente culpable del inmenso crimen que indigno partido ha cometido en contra de la Nación venezolana. Realmente es difícil hacer mayores diferencias – como se quiere hacer en Venezuela – entre los militares institucionalistas y los corruptos. Es cierto que hay significativos grados de culpabilidad y que la mayoría de los miembros de la FF.AA. son testigos silenciosos del crimen pero ese silencio – en mi opinión – conlleva responsabilidad. El silencio de miles de miembros de la Fuerza armada se debe a que, unos más y otros menos, obtienen privilegios y prebendas que el pueblo venezolano no obtiene, porque no tiene armas, porque son víctima de quienes si las tienen. Es cierto que hay militares sufriendo de la escasez y hasta miseria colectiva pero hay demasiados militares en silencio quienes están obteniendo ventajas de ese silencio a expensas de quienes sufren.

En su descargo se argumenta que los cubanos los vigilan, que están severamente reprimidos. Ello puede ser cierto y explica algo del letargo de muchos pero siento que entre la gente de uniforme hay la sensación de pertenencia a un partido que está mandando y que disfruta de una posición privilegiada. Ello los convierte en parte del problema, cuando deberían ser parte de la solución.

Estos son los tres grandes partidos que han arruinado a Venezuela. Sus miembros no son de derecha o izquierda, conservadores o liberales, capitalistas o socialistas. Son corruptos, bochincheros, mediocres y traidores a su deber venezolano.

Fue compañero de Hugo Chávez, estuvo en prisión con Diosdado Cabello por Sebastiana Barráez – Infobae – 18 de Noviembre 2019

Florencio Porras siente que el caudillo fallecido traicionó a quienes participaron del golpe fallido en 1992. Además describe al actual número 2 del régimen: “Qué va a ser de izquierda… ¡Cómo le gustan los reales!”

Florencio Porras
Florencio Porras

“Yo no me alcé el 4 de Febrero de 1992 siguiendo a Hugo Chávez. Con Chávez o sin Chávez yo me iba a alzar (rebelar). ¿Ah, que estaba Chávez? Excelente y acepté su liderazgo, lo acompañé, conspiramos juntos, nos alzamos juntos y estuvimos presos juntos. Y políticamente trabajamos juntos hasta que Hugo Chávez traicionó todo”. Así lo dice el capitán retirado del Ejército venezolano Florencio Antonio Porras Echezuría, ex integrante del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, quien fuera alférez mayor de la promoción 1985 “Gral. de Bgda. Lucas Carvajal”.

En el marco de una polémica entre varios oficiales Porras se dirige, a través de un sonido, a quien identifica con el nombre de Abraham y el grado militar de General de División del Ejército. “Entre todos los que estábamos allí conspirando, nos alzamos y fuimos a la cárcel, escribimos, dijimos y avalamos documentos donde dice lo que queríamos hacer”.

 

Asegura que “Chávez traicionó todo eso y lo convirtió en su autocracia y devino en esta locura que estamos viviendo. Lamentablemente el odio atrae odio”. Expresa que si algo está bien alejado de la Izquierda “es el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), esa mamarrachada que creó Chávez; es un partido dirigido por delincuentes y tiene una partida de limosneros esperando que le den una caja de CLAP”.

“Conozco muy bien a ese malandraje que está en el poder. Tengo 16 años enfrentándolos. Qué va a ser Diosdado Cabello de Izquierda. Cómo le gustan los reales. Fui compañero de prisión de Diosdado y sé quién es ese tipo”.

Insta al general a quien llama Abraham a salir a la calle “que sé que lo haces, y no niegues lo que está pasando. El hambre, la miseria, el país vuelto un desastre, oscuro, sucio. Eso no es culpa de Trump, no es culpa del Imperio, es culpa de estos malandros que acabaron con el país”.

Hugo Chávez y Nicolás Maduro

Hugo Chávez y Nicolás Maduro

La gran farsa

Insiste en que no se trata de derecha o izquierda, sino de ética. “¿Qué Estados Unidos sea un imperio en decadencia? No sé si lo está, pero pareciera que como EEUU está en decadencia y quiere guerrear, entonces los rusos no lo están y son un imperio maravilloso. A un vomito como Cuba, que pretende ser un imperiecito que nos manda a nosotros, a los bolivianos, a los nicaragüenses, hay que aplaudirles lo que hacen. Si estás contra el imperialismo, enfrenta a todos vengan de donde vengan”.

Porras le pide que no vea las cosas en blanco y negro. “Hay una gama de grises muy grande. Aquí en Venezuela la derecha casi no existe. Chávez y todo lo que ha sido el chavismo, no es de izquierda. Una cosa es la retórica, hablar del imperialismo y los pueblos, a la vez hacer negocios, con cuentas mil millonarias en dólares y euros. Es una gran farsa, estafa, hermano”.

A su juicio todos los partidos políticos, incluso Primero Justicia y Voluntad Popular, son partidos de centro o centro izquierda. “Quizá la que más se aproxima es Vente Venezuela y María Corina Machado, y ni siquiera ella sabe qué significa eso, y los grupos minúsculos radicales de Enrique Aristeguieta Gramcko y otros”.

Porras le dice a su interlocutor “soy profesor de posgrado en Ciencias Políticas. ¿Me vas a meter cuentos de lo que es izquierda y derecha?”. Le recordó que es doctor en Estudios Políticos y magister en Ciencias Políticas. “Sé de lo que te estoy hablando”.

Le recuerda que “poner a pelear a los pueblos” ha sido, desde siempre, la actitud de los imperios. “Pasará EEUU, será tu amada Cuba, tu amada Rusia o la que sea y harán lo mismo”.

Diosdado Cabello, actual presidente de la Asamblea Constituyente chavista en Venezuela (REUTERS/Fausto Torrealba NO RESALES. NO ARCHIVES)

Diosdado Cabello, actual presidente de la Asamblea Constituyente chavista en Venezuela (REUTERS/Fausto Torrealba NO RESALES. NO ARCHIVES)

“Los conozco a toditos”

El capitán Porras le pide al general con el que polemiza recordar lo que le enseñaron en la Academia Militar, “por lo que estudiamos y nos graduamos, lo que nosotros juramos. Los marxistas que están en el Gobierno son unos farsantes, porque si fueran coherentes no tuvieran cuentas mil millonarias ni les encantara ir a hacer shopping al imperio. Son unos farsantes, unos delincuentes. Los conozco a toditos, porque trabaje con ellos y porque los estoy enfrentando hace muchos años”.

“Como tú eres defensor de los derechos de los pobres y los indígenas, estoy de acuerdo. Entonces denuncia lo que sucede en Venezuela, vete para el Arco Minero. Tú eres un general de División del Ejército. Denuncia la destrucción de nuestros bosques y nuestras selvas, la expoliación del pueblo pemón. ¿O me vas a decir que como lo hace la izquierda es bueno? ¿Que esos son indígenas de derecha?”.

Lo invita a visitar Los Andes venezolanos (Mérida, Táchira, Trujillo). “Que transites por la carretera Panamericana, llegues a la población de Orope y sigas más adelante hasta la frontera, a la población de Boca de Grita. Desde Coloncito hacia allá, todas las alcabalas de la Guardia Nacional, la que está en El Toro, la que está más arriba en el cruce hacia Orope, la que está en Orope, la alcabala del Ejército de la base de protección fronteriza de Boca de Grita y en el pueblo de Boca de Grita”.

Le dice que ahí encontrará, del lado venezolano, “Guardia Nacional, Ejército, paracos (paramilitares colombianos), guerrilla, lo que sea; todo el mundo cobrando para que puedas pasar, ahí en el Puerto Santander. Ese es un solo paso”. Le recomienda que se llegue hasta Ureña, del estado Táchira.

La Guardia Bolivariana en la frontera con Colombia (REUTERS/Carlos Eduardo Ramirez)

La Guardia Bolivariana en la frontera con Colombia (REUTERS/Carlos Eduardo Ramirez)

La Piedrita manda en Caracas

Insiste Porras. “No es mentira Abraham, no lo neguemos solo para decir que es culpa del imperio. En una alcabala el Guardia le dice a la gente ‘págale a aquél’, que es un tipo con cholas (calzado de casa tipo sandalia) y mal encarado, que puede ser paraco o guerrillero, porque no tiene nada que ver con ideología, porque por lo menos podrían perseguir a los paracos”.

“Te invito hermano, si no los conoces, a que conozcas los municipios Semprún y Catatumbo del estado Zulia, los municipios García de Hevia o Panamericano del estado Táchira, el municipio Alberto Adriani de Mérida y conozcas el resto de los municipios de la Panamericana hasta tu Trujillo natal”.

“A lo largo y ancho lo que hay es paracos que se identifican como paracos. La Guardia Nacional los tiene al frente, trabajan con ellos, se reparten la coima. ¿Eso es revolución? ¿Eso es culpa del imperio? ¿Eso es derecha e izquierda? ¿Cómo justificamos las barbaridades de este tiempo? Si te sientes, como creo, porque te conozco, un hombre honorable y patriota, denuncia y enfrenta eso”, le insiste Porras Echezuría.

Increpando al general que llama Abraham le recuerda que “en Caracas, por hablar de un solo colectivo (La Piedrita), Valentín Santana; ahí estaban autoridades civiles y militares abrazándose con él, porque al final quien manda en Caracas es Valentín Santana. No veo a ningún general de División, generalote, compañero de nosotros por abajo o por arriba, criticando o enfrentando eso. Porque les parece bien, porque son de izquierda, porque son revolucionarios”.

 

Los cuatro frentes del presidente (e) Guaidó por Eddie A. Ramírez S. – Noticiero Digital -10 de Septiembre 2019

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Juan Guaidó no buscó el cargo de presidente encargado, sino que tuvo que asumirlo por mandato de la Constitución. Con valentía enfrenta una cáfila de maleantes que solo cuentan con las bayonetas, el narcotráfico y la corrupción. Ha tenido que desafiar un enemigo poderoso. Por si fuera poco, en poco tiempo logró calar en el sentir de la mayoría debido a su sencillez y a no tener un pasado con manchas, y ahora también enfrenta fuego “amigo”.

Cuando un combatiente recibe fuego amigo es por error de quien dispara. En este caso, quienes disparan al presidente (e) Guaidó y lo perjudican no son chavistas-maduristas, sino opositores, algunos corruptos, varios calculadores políticos y los más ignorantes o desesperados por la situación.

Guaidó fue electo presidente de la Asamblea Nacional por el voto de sus diputados, los cuales pueden destituirlo o no reelegirlo cuando finalice su período. Por lo tanto es un poco rehén de este cuerpo. Los partidos exigen cuotas de poder, algunas legítimas, otras no tanto. Ello seguramente lo obliga a avalar decisiones que, en general, han sido positivas. Por ejemplo, se puede estar o no de acuerdo con determinados nombramientos de embajadores, pero eso es asunto de percepción. Siempre habrá candidatos con más mérito, pero ello no descalifica a los designados.

Otras decisiones impuestas seguramente ponen en tres y dos a nuestro presidente (e). ¿Debe ceder a las presiones o pararse en sus treces, como dicen los españoles? Todo depende de la naturaleza del hecho. Con la corrupción no puede ceder ni un milímetro. Uno de los aspectos de la misma es lo relacionado con el financiamiento de los partidos políticos. Lamentablemente, en Venezuela tradicionalmente los gobiernos penalizan a los donantes del sector privado que contribuyen al sostenimiento de los partidos políticos. Esta persecución indebida se ha vuelto crítica bajo la dictadura actual. ¿Qué han hecho la mayoría de las partidos para sobrevivir? Designar militantes en organismos y empresas públicas, otorgar contratos sin licitación con el compromiso de obtener un porcentaje , y recibir donaciones por debajo de la mesa, algunas sujetas a tráfico de influencias, todo lo cual hay que desterrar.

Afortunadamente, nuestros dirigentes han logrado que algunas empresas de Venezuela en el exterior designen directivas relacionadas con el gobierno encargado. En Citgo, por ejemplo, fue designada una directiva idónea. En Monómeros Colombo Venezolanos fue así inicialmente, pero posteriormente intervinieron actores políticos con intereses non sancto. También en Pequiven hubo sustituciones indeseables. El presidente (e) Guaidó debe estar alerta ante este tipo de situación, corregir desaguisados y no ceder a chantajes. Tiene que dar señales de una nueva forma de hacer política y enfrentar posibles reacciones en contra. Para ello cuenta con la aceptación de la mayoría de los venezolanos que no queremos más de lo mismo.

Otro frente con el cual le toca lidiar es el integrado por luchadores democráticos que le exigen a Guaidó cosas que no está en sus manos resolver. Deben entender que Maduro cuenta, por ahora, con el apoyo de los militares corruptos de nuestra Fuerza Armada y de los no menos corruptos de la mayoría de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. Además, que ningún país ha mostrado indicios de querer aplicar el TIAR y menos atender el 187-11 de la Constitución. Algunos actúan de buena fe, pero en otros privan intereses políticos. Ojalá se percaten que no son mayoría y que su actitud puede ocasionarles efectos contrarios a lo que buscan.

Un tercer frente es el de los opinadores y tuiteros que no pierden ocasión para descalificar al presidente (e) por no lograr poner fin a la usurpación. Algunos son seguidores consciente o inconscientes de dirigente que son minoritarios o que han perdido actualidad y luchan por mantenerse en los medios.

El cuarto frente está integrado por ciudadanos que, en ejercicio de su derecho a la libre expresión, arremeten contra el liderazgo opositor a veces con razón, pero la mayoría sin ella. Es entendible que por desesperación algunos critiquen a Guaidó por no hacer milagros, pero ojalá entiendan que, en estos momentos, él es nuestra única esperanza para salir de Maduro y su pandilla.

Para finalizar deseamos recalcar que: 1-Mientras dure la usurpación, Guaidó debe seguir en la presidencia de la Asamblea Nacional y como presidente (e) de la República. 2- En condiciones normales votaría por María Corina, aunque no comparto alguna de sus posiciones.. 3- Si se convoca elecciones transparentes, el mejor candidato es quien encabece las encuestas, que en estos momentos es Guaidó por amplio margen. 4- Para mantener esa posición debe descartar a los oportunistas y apoyarse en los ciudadanos de a pie y en políticos que no tienen viejas mañas 5- Debemos entender que a una nueva generación le corresponde gobernar. Ojalá sus integrantes no pequen de prepotencia.

Como (había) en botica: Los allanamientos de viviendas de ciudadanos que tuvieron que exiliarse hace años, como Gustavo Tarre Briceño y Carlos Vecchio, solo se explica por venganza del régimen ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Política sin partidos por Trino Márquez – Blog Polis – 30 de Agosto 2019

Fernando Mires es uno de los intelectuales más respetados que han acompañado a la oposición democrática venezolana durante las dos décadas de lucha contra la hegemonía de Hugo Chávez y su fiduciario, Nicolás Maduro. Siempre polémico y agudo, plantea observaciones críticas cuando lo considera conveniente. Complacer o acomodarse en una zona de confort no es su estilo. Polis, su revista digital, aunque aborda diversos temas y presenta procesos políticos en diferentes regiones del planeta, constituye una referencia obligada para entender lo que sucede en Venezuela.
 
En su trabajo ¿Me permiten un par de objeciones?, Fernando comenta sendos  artículos escritos por Simón García, Barbados con corazón, y por este servidor, Entre el centro político y la firmeza. Si bien coincide en lo fundamental con lo  planteado por Simón y por mí, señala en tono crítico una debilidad que le encuentra a mi artículo. Dice Fernando, “¿Qué hacer si ese líder (se refiere a Guaidó) deja en algún momento de representar los intereses e ideas de la mayoría de sus seguidores? Márquez no da respuesta a esa pregunta: afirma simplemente que hay que apoyar al líder sin cuestionar su política”.
Aunque no creo que Guaidó haya dejado  de “representar los intereses e ideas de la mayoría de sus seguidores”, pues de haber ocurrido tal cosa, se habría desplomado en las encuestas y sus giras por el país serían un fracaso, le concedo la razón a Fernando: no cuestiono  la política adoptada por Guaidó. Sus observaciones me sirven para tratar, dentro de los límites de estos pocos párrafos, el tema que coloca en la agenda. 
Creo que el punto más vulnerable de los dirigentes democráticos en la actualidad, se halla en la inexistencia o fragilidad extrema de los partidos políticos en los que militan. La destrucción de esas organizaciones se convirtió en una meta deliberada del régimen a partir de 1999. Lo primero que hizo Chávez fue cortarles las fuentes de financiamiento público. Ya las campañas electorales no serían costeadas con fondos del Estado, como había sido la tradición durante décadas. Con esta medida las condujo al despeñadero, en la forma de embudo: la oposición no recibiría fondos provenientes del Tesoro, pero el Psuv tendría recursos ilimitados; podría disponer del presupuesto nacional para sufragar todas sus actividades. Asimetría total. 
De allí, Chávez pasó a la demolición de lo que quedaba de AD y Copei. La tarea fue sencilla. Ya Rafael Caldera  y Luis Alfaro Ucero se habían encargado de minar los cimientos de esas dos organizaciones. Luego se pasó a la persecución, encarcelamiento,  inhabilitación, asesinato y expulsión al exilio de los líderes de los principales partidos emergentes. El ensañamiento fue contra Primero Justicia, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo. Toda organización que representara un peligro era acorralada. En la actualidad los partidos políticos son ficciones. De la actividad proselitista  tan intensa que hubo en el pasado, apenas quedan vestigios.
El dato resulta crucial para entender lo que sucede  en la actualidad. La política a partir de la muerte de Juan Vicente Gómez, especialmente luego del derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez, estuvo asociada a organizaciones con un fuerte sello leninista, aunque su orientación doctrinaria fuese socialdemócrata o socialcristiana. Los partidos tenían una dirección nacional, direcciones regionales y locales, comités de base. En toda la estructura organizativa se debatían los lineamientos principales considerados en la dirección nacional. Cuando era necesario, se convocaban asambleas nacionales o consejos consultivos. La política económica, los planes de gobierno, las políticas sectoriales, eran debatidos por esas agrupaciones. En sus mejores tiempos, los partidos fueron organismos vivos muy dinámicos. 
La enorme complejidad de la sociedad estuvo vinculada, en gran medida, con el ritmo frenético impuesto por los partidos políticos en numerosos planos. Hasta líderes tan recios como Rómulo Betancourt tuvieron que acatar decisiones acordadas por sus partidos, aunque ellos no las compartieran. Al mismísimo Rafael Caldera, Copei le impuso la candidatura de Eduardo Fernández para las elecciones de 1988. El programa de modernización de Carlos Andrés Pérez terminó encallando, y el carismático Presidente al final salió del poder en 1993, porque no logró convencer a su partido, AD, de las bondades de su propuesta.
Ahora, esos partidos son un recuerdo del pasado. La antipolítica y el antipartidismo, junto a los errores cometidos, los pulverizaron. A Guaidó y a los otros dirigentes democráticos  les toca actuar en medio de esta debilidad tan notoria. La Política la diseñan y ejecutan esos dirigentes fuera de cuerpos estructurados. Les da un gran peso a la intuición, a lo que indican las encuestas, a lo que señalan las tendencias en tuiter y en el resto de las redes. La debilidad organizativa les impone severas restricciones.
No pretendo excusar a Guaidó de los errores que comete o pueda cometer. Solo aspiro comprender el contexto en el que se mueve un líder surgido  de forma sorpresiva, que trata de eludir los obstáculos colocados por el régimen y por núcleos recalcitrantes de un sector al que cuesta considerar opositor. La Política tendrá que diseñarla y ejecutarla sin partidos sólidos. Ese es su gran reto.
@trinomarquezc 
 
PS. Escribí este artículo antes de que Juan Guaidó designara a Leopoldo López como una suerte de superministro o ‘primer ministro’. No entiendo. ¿Para qué crear una figura que lo único que va a hacer es obstaculizar aún más las labores de Guaidó, ya de por sí muy complejas?¿Para qué enredar más las cosas?

¿Qué hacer con nuestra industria de hidrocarburos? por Eddie A. Ramírez S. – RunRunes – 6 de Agosto 2019

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Nuestra industria de hidrocarburos está desmantelada tanto en su infraestructura como en sus recursos humanos. Sin embargo contamos con la presencia de abundante materia prima, tanto petróleo, como gas, y todavía es una de las pocas áreas en las que tenemos ventajas comparativas y competitivas. El reto es cómo volver a poner en marcha esta vital industria destrozada por el régimen de Chávez-Maduro.

Las transnacionales la desarrollaron con gran eficiencia. Cierto que inicialmente se aprovecharon de nuestra ignorancia del negocio y de la corrupción de la dictadura de Gómez, pero a partir de la Ley- Convenio de 1943 los venezolanos fueron aplicando medidas de control y aprendiendo el oficio. Como quiera que las concesiones vencían en 1983, las compañías, en defensa de sus intereses, dejaron de invertir y se limitaron a ordeñar el negocio. Sin embargo, hay que reconocer que se preocuparon por adiestrar personal venezolano. Esto permitió que al momento de la estatización, nuestros profesionales pudiesen asumir exitosamente las operaciones y la gerencia.

La opción a no estatizar hubiese sido ampliar el lapso de vencimiento de las concesiones, punto impensable para los políticos de la época. A pesar de los temores de muchos de que sucedería lo mismo que con las otras empresas del Estado, es decir la politización y quiebra de las mismas, Pdvsa y filiales resistieron por varios años la intromisión política partidista, con las excepciones que confirman la regla. Sin embargo, gradualmente el sector político empezó a inmiscuirse, como lo ha narrado Gustavo Coronel.

Chávez propinó el zarpazo final, ya que para su proyecto político era imprescindible ponerle la mano a Pdvsa y filiales. Algunos todavía sostienen que la eliminación de las filiales facilitó la toma, pero eso es desconocer la naturaleza del régimen. Lo que sí es cierto es que convertir a los directivos de Pdvsa en operadores afectó transparencia de su manejo.

Ahora se discute si el nuevo gobierno, que inevitablemente llegará, debe privatizar a Pdvsa o recuperarla.

A favor de privatizar se alega que el Estado no debe invertir cuantiosos recursos que debería destinar a educación, salud e infraestructura; además, que más temprano que tarde se produciría una nueva injerencia política en su manejo. Al respecto hay varias propuestas de estudiosos del tema que deberían tomarse en cuenta.

Entre quienes predican que debe ser recuperada como empresa del Estado una mayoría piensa de buena fe que los ingresos petroleros son imprescindibles para reactivar la economía; estos compatriotas deben analizar que durante muchos años esos ingresos serán magros, mientras que las inversiones deberán ser cuantiosas. La vía de los impuestos puede ser una mejor opción. Otro grupo alega que por razones de soberanía la industria petrolera debe ser del Estado. Aunque respetamos este punto de vista, ojalá sus defensores se percaten que ya no estamos en el siglo XIX. Hoy hay muchas maneras de proteger activos considerados importantes para la nación, sin necesidad de poseerlos.

El grupo que más preocupa es el integrado por buitres que piensan que las empresas del Estado son para colocar a los amigos y compañeros de tolda política, o que visualizan jugosos contratos con repartición de comisiones.

La decisión dependerá del grado de influencia de los grupos y será determinante la ideología de los mismos. Por declaraciones de la mayoría de los dirigentes de la oposición pareciera que la decisión será recuperar a Pdvsa y mantenerla como empresa del Estado.

Ojala entiendan que tendrá que ser una empresa diferente a la del pasado y del presente. Guste o no, tendrá que ser más pequeña y la industria deberá tener mayor apertura al sector privado. Un factor crítico serán los recursos humanos. Los nuevos profesionales que ya han adquirido experiencia deben ser el pivote de la recuperación. Los directores, muchos gerentes y otros activistas políticos tendrán que ser sustituidos. De los que fueron despedidos en el 2002-2003 regresarán los que hagan falta. A todos habrá que reconocer los derechos violados, para lo cual Gente del Petróleo y Unapetrol han presentado una propuesta ante la Asamblea Nacional.

Si la decisión es mantener a Pdvsa y a otras empresas como compañías del Estado habrá que identificar a muchos directivos como el general Rafael Alfonzo Ravard, que resistan la influencia de la política partidista y las manejen como negocio al servicio de la Nación. Ojalá, desde ya, los partidos políticos firmen un acuerdo de no injerencia, salvo la fijación de las políticas a seguir por esas empresas.

Como (había) en botica: Felicitaciones a El Nacional por sus 76 años de lucha. La ratificación de la Directiva de Citgo, designada por el presidente (e) Guaido, por tribunal de USA evidencia el buen trabajo de nuestros representantes. Admiramos el excelente trabajo de defensa de los derechos humanos que realiza Tamara Sujú. Ojalá se concentre en los mismos y no los mezcle con su percepción política. Los ballesteros que disparan flechas envenenadas hacia las filas de la oposición, para ver si agarran a incautos con las mentiras solo favorecen a la dictadura ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Diego Arria le dice a Guaidó que si patea a los partidos políticos ganará más apoyo por Juan Carlos Zapata – 18 de Junio 2019

Diego Arria sigue reconociendo a Juan Guaidó como Presidente y líder. Las encuestas también lo confirman. Pero le pide rectificar. Que es el momento de hacerlo. Y debe aprovechar para ello el escándalo de Cúcuta. Arria propone un gobierno de integración nacional y que Guaidó rompa la camisa de fuerza de los 3 pasos que le propuso al país.
Diego Arria propone un gobierno de integración nacional / Foto: @Diego_Arria
Diego Arria propone un gobierno de integración nacional / Foto: @Diego_Arria

El exembajador de Venezuela ante la ONU señala que si Guaidó le “da una patada” a los partidos y a la dirigencia que lo rodea, aumentará su apoyo. Arria señala que lo que está proponiendo lo ha meditado y analizado. Lo dicta su experiencia, y también mucho de idealismo.

La más reciente encuesta de Datincorp dice que Guaidó baja en las expectativas de los venezolanos. Inclusive, son más ahora los que reconocen a Nicolás Maduro, 41%, como Presidente constitucional de Venezuela, que a Juan Guaidó, quien acapara un 36%, mientras que en febrero este índice era del 49%. Aun así, el 80% de los venezolanos rechaza la gestión de Maduro.

Se refiere a Henry Ramos Allup, Julio Borges, Manuel Rosales y Leopoldo López, dirigentes máximos de los mayores partidos de la oposición, Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular, respectivamente.

Diego Arria, de visita en Madrid, que pasó por Oslo, que pasó por Inglaterra, señala que a Guaidó le llegó el momento de tomar decisiones. Grandes decisiones.

La primera. Desprenderse, darle una patada a esa dirigencia partidista que no suma porque no tiene respaldo popular. Se refiere a Henry Ramos Allup, Julio Borges, Manuel Rosales y Leopoldo López, dirigentes máximos de los mayores partidos de la oposición, Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular, respectivamente. Dice Arria que ellos no “empujan” a Guaidó. No lo ayudan. Sin embargo, actúan como un cogobierno. Ellos usan a Guaidó. Pero Guaidó no puede hacer lo mismo.

La segunda. Que Guaidó debe sumar no gobernando en función de los 4 partidos y los 4 dirigentes. Que debe recordar que es un Presidente accidental y no electo. Sin embargo, señala, Guaidó se comporta como si hubiese sido electo. Así pierde de vista la coyuntura y la fortuna en la que y con la que fue electo, pues mucha de esa dirigencia no lo quería en la presidencia de la Asamblea Nacional. De modo que la condición accidental de la Presidencia lo obliga a abrir el abanico de representatividad. Más allá de esos partidos, y de manera particular de su propio partido, el mismo de Leopoldo López, Voluntad Popular, el cual, según Arria, manifiesta “un comportamiento de secta”. En tal sentido debe emprender un gobierno de todos y para todos los venezolanos. Un gobierno representativo. Un gobierno que no sea expresión sólo de la Asamblea Nacional sino del país. Recuerda que los diputados llegaron al Parlamento no por ellos sino porque Venezuela quería un cambio. Cree que los diputados olvidaron este detalle. Apunta que el momento de los partidos llegará. Pero este es el momento de la independencia. De la base amplia. De la representatividad.Arria señala que a Guaidó le llegó el momento de tomar decisiones / Foto: @AsambleaVe

La tercera. Que Guaidó se olvide del orden de los 3 pasos. A su juicio, lo primero es el gobierno de transición. Y por lo tanto, está obligado a designar gobierno. Este lunes, por cierto, Jesús Seguías, presidente de la encuestadora Datincorp, decía en un programa de radio que el cese de la usurpación, el primer paso de la ruta de Guaidó, sólo es posible si Maduro renuncia o la Fuerza Armada quita a Maduro, y ninguna de estas dos opciones está en el tablero. Aun así, el 56% de los venezolanos apoya la ruta Guaidó del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Para Arria, la fórmula es una camisa de fuerza y, por ende, lo coloca en posición de debilidad, al punto de que si cambia el orden queda como si estuviera traicionando la propuesta que le hizo al país. Arria, sin embargo, reconoce que los 3 pasos despertaron al país en enero pasado. Pero propone que lo primero es el gobierno de transición y luego las elecciones libres. Que el gobierno de transición ya es el fin de la usurpación. Por tanto tiene que armar gobierno. Nombrar un gabinete. ¿Por qué no ha nombrado un gabinete? ¿Por qué no ha nombrado un canciller? ¿Para no ir contra Leopoldo López? Todas estas preguntas se las plantea Arria. Y señala: Es que López actúa como presidente y canciller. Y esto no puede ser. Está actuando como un usurpador. La designación de un gabinete se justifica porque si vas a combatir tienes que armarte y ponerte el uniforme, dice.

La cuarta. Diego Arria señala que esta es la coyuntura para la toma de decisiones. Que debe aprovechar el “bochornoso” escándalo de los recursos mal manejados en Cúcuta y Colombia para hacer un giro, para designar un gobierno de integración nacional. Ya el escándalo del diputado drogado el día que iba a entrar la ayuda humanitaria es grave. Del 23 de febrero lo que quedó fue un camión que no entró y unos “tipos drogados” en Cúcuta. Y la operación del 30 de abril, la del alzamiento militar, tal como se vio, tal como se montó, fue otro hecho grave que no ha sido explicado. Todo lo ocurrido es suficiente para actuar. “Hay que desmontar el gobierno de los partidos que controlan la Asamblea Nacional y construir un gobierno de representación nacional con Guaidó a la cabeza”. Nadie discute la figura de Guaidó. Así va a lograr el apoyo del país. Los partidos, insiste, no tienen credibilidad ni confianza. Hay que nombrar el gabinete, y también al contralor general, el fiscal general, a un nuevo CNE que vaya organizando las elecciones que vendrán. El gabinete no tiene que estar todo en Venezuela, propone.
A Diego Arria se le replica si mucho de lo que afirma no es idealismo, y antes que colocarse a la defensiva, reconoce que, en efecto, hay idealismo en lo que propone. Qué tiene eso de malo, apunta. Se declara enamorado de la idea de un gran país. En cambio, los otros, dice, “son pequeños”. ¿Se siente un solitario? No, no se siente solo. Porque se alimenta del éxodo. Mantiene contacto con grupos de venezolanos en el exterior. “Para que no se sientan solos y yo tampoco. Si los veo y comparto con ellos no me siento solo”.

Los migrantes latinos impulsan un partido político para presentarse en las elecciones europeas – La Vanguardia – 24 de Abril 2019

El Movimiento Independiente de Euro Latinos ha presentado su lista para los comicios del próximo 26 de mayo

Los migrantes latinos impulsan un partido político para presentarse en las elecciones europeas
El ingeniero y escritor José Luis Cordeiro es el cabeza de lista de la nueva formación (Roser Vilallonga)
El Movimiento Independiente de Euro Latinos (MIEL), un partido formado por migrantes latinos residentes en España, ha presentado su candidatura a las próximas elecciones europeas del 26 de mayo, que estará encabezada por el ingeniero y escritor venezolano José Luis Cordeiro.

“Seremos la nueva voz para los eurolatinos dentro del parlamento europeo”. Así se presenta esta formación que este lunes presentaba, según explican en su página web, más de las 15.000 firmas necesarias para optar a participar en los comicios comunitarios. Además, Cordeiro asegura que la formación ha llegado “para quedarse”.

Cabeza de lista

José Luis Cordeiro es un ingeniero y escritor venezolano conocido como ‘el profeta de la inmortalidad’

En sus redes sociales también muestra su conciencia política, con videos en los que critica al Gobierno de Nicolás Maduro, y a su antecesor, Hugo Chávez. Ha contado en algunas entrevistas que su padre falleció como consecuencia de una negligencia sanitaria durante la dictadura chavista, y que este hecho le llevó a iniciarse en la política.

Ahora encabeza la lista de un partido que quiere solucionar los principales problemas que esta comunidad migrante tiene en sus día a día en el continente, empezando por su regularización. MIEL señala que es el “único partido” que propone la regulación de los migrantes latinos y la seguridad de “aquellas personas que buscan un futuro mejor”.

También se proponen como “la mejor y más rápida respuesta de la repoblación de las zonas rurales”, tal y como lo exponen en su cuenta oficial de Twitter, en donde también denuncian que, cuando se habla de ayudas o beneficios a grupos de población vulnerables, no se les incluye.

Unidades imposibles por Antonio Sánchez García – Frente Patriótico – 29 de Noviembre 2018

Todos conocemos la afirmación de Simone de Beauvoir, quien aseguraba que el poder de los represores no sería tal si no contara con la colaboración de los reprimidos. En dicho sentido, el caso venezolano es paradigmático. En cada circunstancia crítica, saltaron Acción Democrática y Primero Justicia a avalar la tiranía. Dándole luz verde a la brutal represión dictatorial que se ha saldado con centenas de mártires.


La historia abunda en unidades imposibles. La celebérrima, por ser relativamente reciente y estar en la memoria de todos quienes se interesan por la historia de la Libertad, fue la de Churchill y Chamberlain: el ex canciller quería la paz a cualquier precio y trató de conseguirla mediante una paz imposible con su principal enemigo, Adolf Hitler. Su sucesor sabía que esa era no sólo una utópica, sino una estúpida aspiración: con el enemigo mortal no se negocia. Nadie con dos dedos frente se abraza al náufrago. Lo enfrenta, lo derrota y lo aniquila.

Pero hubo antes y después de esa, otras unidades imposibles. Coinciden en un punto crucial: una de las partes tiene siempre la razón. Poco importa que sea la que, finalmente, termina oponiéndose a la otra unidad: la razonable, la conveniente, la necesaria: unirse para enfrentar al enemigo. En donde el término enfrentar se refiere a la esencia del problema: unirse para, uniendo fuerzas y no debilidades, desalojar al enemigo, combatirlo, derrotarlo e imponer la razón de la porfía.

Yo he vivido unidades imposibles, porque encubrían mascaradas, triquiñuelas para imponer la voluntad y la perfidia del enemigo, mecanismos por medio de los cuales una de las partes de la ecuación, secreta y solapadamente, incluso a veces de buena fe, confabulada con el enemigo, perseguía castrar y reducir a la impotencia a la parte renuente a montar esa cópula de dos espaldas enemigas.  Si hablamos de unidades inútiles, valga mencionar todas aquellas en las cuales las fuerzas verdaderamente dispuestas a dar sus vidas por derrotar al enemigo común, y las dieron, vale decir: el chavismo, primero, y el madurismo después, el castro comunismo siempre,  se vieron compelidas por el chantaje del buenismo unitario a ir en comparsa con quienes jamás tuvieron ni la decisión ni la voluntad, mucho menos el coraje, de enfrentarse a la tiranía.

Dos de esas formas unitarias nacieron bajo los mejores augurios, con el respaldo universal de quienes se decían opositores: la Coordinadora Democrática y la Mesa de Unidad Democrática. A poco andar mostraron su fractura ontológica: se trataba de fuerzas esencialmente encontradas, los demócratas y los colaboracionistas. Salvo en un par de felices circunstancias, los resultados fueron infelices. Y cuando fueron felices, el sector colaboracionista terminó imponiéndose para castrarlas, como las parlamentarias del 2015 y el plebiscito del 2016. Fue la causa del fin de ambos intentos.

Esa fractura ontológica entre combatientes y colaboracionistas transcurre transversalmente y afecta a casi todos los partidos. En todos ellos hay sectores de rechazo visceral al régimen. En todos ellos termina imponiéndose el ala dominante, dispuesto a la colaboración. A mi buen saber existen tres excepciones: VENTE VENEZUELA, CAUSA R y ABP.

Y una auténtica plataforma unitaria, SOY VENEZUELA. De los partidos restantes – de AD y sus satélites, definitivamente alineados con el régimen, a Primero Justicia y Voluntad Popular, que muestran todas las facetas posible de rechazo y aceptación a la tiranía, siempre vacilantes y ambiguos, por ahora enconchados en el llamado FRENTE AMPLIO – a la hora de la verdad prima la unidad del chantaje y la manipulación. Castración y mutilación auto impuesta.

Todos conocemos la afirmación de Simone de Beauvoir, quien aseguraba que el poder de los represores no sería tal si no contara con la colaboración de los reprimidos. En dicho sentido, el caso venezolano es paradigmático. En cada circunstancia crítica, saltaron Acción Democrática y Primero Justicia a avalar la tiranía. Dándole luz verde a la brutal represión dictatorial que se ha saldado con centenas de mártires.

Al aproximarse la fecha final de la tiranía ya corren los quinta columnistas a reclamar unidad. Habrá una parodia de ella con los colaboracionistas de siempre. Con el previsible, temido e inevitable resultado: la parálisis de la voluntad popular por desalojar la tiranía y la castración, una vez más, de la voluntad emancipadora del pueblo.

No hablo en vano: le reafirmo mi respaldo a las únicas fuerzas confiables de esta interminable lucha: VENTE, ABP, CAUSA R y SOY VENEZUELA. La unidad de ellos, entre ellos, sirviendo de fuente y base operativa para cooptar fuerzas de todos los partidos y movimientos marcará  un quiebre en la disgregación y la anarquía. Y apuesto a que esa unidad fragüe la existencia del partido del futuro que necesitamos con urgencia.  ¿Será posible? Dios lo quiera.

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