elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Papa Francisco

Francisco y el olvido de Dios por Francisco Mires – Blog Polis – 16 de Enero 2018

Download.pngUn hombre rico habla con Jesús

18 Uno de los jefes le preguntó a Jesús: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?
19 Jesús le contestó: —¿Por qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios. 20 Ya sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, no mates, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, y honra a tu padre y a tu madre.”
21 El hombre le dijo: —Todo eso lo he cumplido desde joven.
22 Al oír esto, Jesús le contestó: —Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.
23 Pero cuando el hombre oyó esto, se puso muy triste, porque era muy rico.

Pasaje fundamental, el de Lucas, para entender la relación del Ser con Dios. Pero puede ser entendido de dos formas: la literal y la teológica.

De acuerdo a la forma literal, la más extendida, Jesús se pronunció en contra de la riqueza y a favor de la pobreza. Ergo: todos los ricos se van derecho al infierno. De más está decir, este diálogo entendido en su textualidad es uno de los preferidos por quienes ponen en primer lugar a la doctrina social de la Iglesia, dejando relegadas a un segundo término otras doctrinas, sobre todo las espirituales, las que no ponen en el centro al ser social sino al humano genérico, hijo de Dios y hermano de Jesús.

De acuerdo a una exégesis no literal, podemos entender, sin embargo, el mismo texto, de otro modo. “Vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres”. Esa es la dura prueba a la que somete Jesús al rico (muy rico no debio haber sido pues entre los judíos de la región no había gente muy rica, tal vez alguien que tenía un par de ovejas más.) Visto así, la puesta a prueba del hombre rico fue una versión light de la dura prueba a la que Dios sometió a Abraham, la de si su fe era superior al sacrificio de su propio hijo. Dios, después que Abraham se decidió a favor de Dios y en contra de su hijo, lo liberó del dilema, pero a cambio de que degollara a un carnero en vez de a su hijo. ¿Hay en una riqueza más grande para un padre o una madre que la vida de su hijo? Al lado de esa riqueza, las del rico de Lucas son bagatelas.

Abraham pasó la prueba. El hombre rico del pueblo, no. En los dos casos lo importante es lo siguiente: Lo que querían probar, Dios con Abraham y Jesús con el hombre rico, era la dimensión de la fe en sus interlocutores.

Jesús quiso demostrar que para muchos hombres el amor a las cosas materiales es superior al amor a Dios. El tema entonces no es que el rico hubiera sido rico sino que hubiese puesto sus riquezas por sobre Dios. Eso significa: el amor a las cosas de este mundo tiene para muchos un valor superior a las cosas del cielo. Puede ser el dinero. Pero no es solo el dinero.

¿Estaría usted dispuesto a renunciar a sus bienes, a sus placeres, a sus deseos sexuales, a su profesión, en nombre del amor a Dios? La mayoría puede decir que sí, pero otra cosa es la realidad. Nuestro reino es de este mundo, estamos lejos de ser dioses, amamos la vida y vemos solo a veces la presencia de Dios sobre la tierra. Pero más no se nos puede pedir. Es la condición humana. Solo seres excepcionales -Jesús entre otros– logran alcanzar una comunicación tan grande con Dios como para llegar al punto de confundirse con Él en una sola persona. Los demás solo recordamos a Dios cada cierto tiempo, sobre todo cuando pensamos en Él. Pero nadie piensa en Dios en todo momento. La mayor parte de cada día nos pasamos ocupados con otros menesteres, olvidándonos de Dios (o del Espíritu, o del Ser). Hasta que algo o alguien nos recuerda otra vez su presencia.

Olvido de Dios. Ese es uno de los temas centrales de las “Confesiones” de San Agustín para quien Dios vive en un tiempo que precede y continúa después de todos los tiempos y que por lo mismo, en cuanto es tiempo, solo podemos acceder a ÉL si recordamos su tiempo: el tiempo de donde venimos y hacia donde vamos todos: el tiempo de la eternidad.

Dios, según Agustín, vive en todos los tiempos del ser. El tema fue tratado con profundidad en la vasta teología de Joseph Ratzinger y continuado por el Papa Francisco con claras palabras en el capítulo segundo de su primera encíclica “La Luz de la Fe” (2013) Un excelente texto. Sin embargo, hay un leve problema. El problema es que después de escribir ese texto, Francisco se olvidó de Agustín y Ratzinger
Francisco pecó de olvido cuando redujo la pluridimensionalidad del ser a su pura condición económica y social, siguiendo en ese punto a la ex teología de la liberación tan criticada por Benedicto XVl. O para ser más preciso: en ningún lugar de la Biblia se dice que el humano sea un “homo economicus”. Ningún cristiano es bueno porque es pobre y es malo porque es rico (o pudiente.) Lo dijo el propio Papa Francisco en su Encíclica “La Luz de la fe”: “La fe cristiana, en cuanto anuncia la verdad del amor total de Dios y abre a la fuerza de este amor, llega al centro más profundo de la experiencia del hombre, que viene a la luz gracias al amor, y está llamado a amar para permanecer en la luz … Cuando encontramos la luz plena del amor de Jesús, nos damos cuenta de que en cualquier amor nuestro hay ya un tenue reflejo de aquella luz y percibimos cuál es su meta última …“

En esas frases no hay ninguna apología a los pobres. El sujeto de Francisco es el ser humano pobre de espíritu que por momentos divisa, platónicamente, la luz que viene de la fe.

La apología de la pobreza no ha sido predicada solo por religiosos. Recordemos que el inspirador de la dictadura militar de Maduro, Hugo Chávez, alentaba resentimientos sociales bajo la consigna: “Ser rico es malo”, inversión de algunas corrientes del cristianismo calvinista que afirman “ser rico es bueno” o al revés “ser pobre es malo”. Desde el punto de vista de la fe cristiana, sin embargo, no se trata ni de lo uno ni de lo otro. El humano, de acuerdo a los evangelios, es malo o bueno solo cuando endiosa a objetos que sustituyen a Dios. Puede ser, claro está, el dinero. Pero no solo es el dinero. El dinero no es un fin en sí. En no poco casos el dinero es un medio para alcanzar algo que está más allá del dinero: el poder. La mayoría de los dictadores, aún enriqueciéndose, han perseguido el poder, no el del dinero, sino el de pocos sobre muchos.

El Papa, en nombre de una concepción socioeconómica de su religión ha terminado por discriminar a mandatarios político democráticamente elegidos debido a que en su opinión representan a los ricos y no a los pobres. La gota de agua que colmó el vaso fue su negativa a entrevistarse con el presidente electo de Chile, el millonario Sebastián Piñera, propinándole solo un saludo que más bien parecía un gesto de desprecio. Absurdo.

Tiempo atrás había concedido una mezquina audiencia protocolar de veinte minutos al presidente Macri, hecho que contrasta con las largas sesiones que mantuvo con Cristina Fernández a quien los periodistas, siempre mal hablados, calificaron como “la primera dama del Vaticano”. En ese caso, la discriminación a Macri a quien solo “sobrevoló” en su viaje a Chile, no obedece a razones socioeconómicas. Cristina, además de presidenta es una millonaria, propietaria de largas cadenas de hoteles. La discriminación a Macri fue, por lo tanto, ideológica.

En fin, un Papa que se ha entrevistado largamente con crueles dictadores como los Castros y Maduro, no puede negar su presencia a presidentes constitucionales y democráticamente elegidos. Es una injusticia, y quien comete injusticia, olvida a Dios.
No es que Francisco sea un “Papa comunista” como dicen con tanta ligereza los que se quedaron pegados en los esquemas de la Guerra Fría. Pero sí es un Papa que, siguiendo solo una línea de las muchas líneas del Concilio Vaticano ll, imagina que en América Latina hay gobiernos para pobres y gobiernos para ricos. Que además sean democráticos, autoritarios, autócráticos o simplemente dictatoriales, no parece preocuparle demasiado.

Naturalmente, el Papa como jefe de Estado debe conversar con dictadores. Lo hizo Pablo Vl y lo hizo Benedicto XVl. El problema es no hacerlo con gobernantes democráticos (sean o no sean santos de su devoción) o solo dando preferencia a autocracias o a “gobernantes sociales”, defensores de la reelección indefinida, como es el caso de Evo Morales en Bolivia, o citando a José Mujica, como si el uruguayo fuera un nuevo profeta bíblico.

Como ha afirmado Benedicto XVl, entre la Iglesia y la democracia hay un pacto no escrito. La Iglesia necesita de la democracia y la democracia de la Iglesia. El mundo que vivimos no es solo resultado de contradicciones económicas como intentan convencernos marxistas y neoliberales. La contradicción que vivió intensamente Pablo Vl, la lucha de la democracia en contra de la dictadura, sigue vigente. No solo en América Latina. En Europa, sobre todo en Hungría y Polonia, han sido erigidos regímenes católicos autoritarios y confesionales, pero a la vez homofóbicos y racistas. En Rusia, el dictador se sirve del cristianismo ortodoxo para eternizarse en el poder, eliminando a adversarios que aparecen en su camino. Los cristianos democráticos de esos países también esperan escuchar la voz del Papa. No solo de pan vive el hombre.

Y no por último, no hay ni ha habido ninguna dictadura del mundo occidental que haya favorecido alguna vez a los pobres. Lo vemos hoy en la pobreza horrenda que muestran las calles de La Habana y de Caracas. Optar por los pobres y optar por la democracia no es una contradicción.

El Papa Francisco es un ser humano y por lo mismo un pecador. El camino que lleva a la fe no está ausente de pecados (faltas, ausencias, errores). Por lo tanto todavía es tiempo para que Francisco rectifique. De los arrepentidos será el reino de los cielos.

Papa Francisco: Venezuela está atravesando una crisis política y humanitaria cada vez más dramática y sin precedentes – La Patilla – 8 de Enero 2018

000_W04O9.jpg

El papa Francisco manifestó su preocupación por la crisis de Venezuela y abogó por elecciones en ese país en su tradicional saludo este lunes al cuerpo diplomático.

En su largo discurso ante los 183 embajadores y representantes acreditados ante la Santa Sede, el papa argentino analizó los varios focos de conflicto que amenazan al mundo y se refirió en particular a la situación de Venezuela.

“Pienso especialmente en la querida Venezuela, que está atravesando una crisis política y humanitaria cada vez más dramática y sin precedentes”, señaló.

“La Santa Sede, mientras que exhorta a responder sin demora a las necesidades primarias de la población, desea que se creen las condiciones para que las elecciones previstas durante el año en curso logren dar inicio a la solución de los conflictos existentes, y se pueda mirar al futuro con renovada serenidad”, subrayó.

Francisco, que emprende este mes un viaje a Chile y Perú, recordó su histórica visita en septiembre pasado a Colombia.

“Por último, en Colombia deseé bendecir los esfuerzos y la valentía de ese amado pueblo, marcado por un vivo anhelo de paz tras más de medio siglo de conflicto interno”, recalcó.

– La aberrante lógica de la guerra –

En su discurso, pronunciado en la imponente Sala Regia del Vaticano, el pontífice pidió el respeto de los “derechos humanos” en el mundo y condenó como “aberrante” la lógica de la guerra.

“Un hecho cualquiera imprevisible puede de improviso e inesperadamente provocar el incendio bélico”, advirtió.

Francisco reiteró la posición de la Santa Sede de que toda diferencia debe “resolverse no con las armas, sino por medio de negociaciones”, dijo.

“En la era atómica, la guerra no puede ser utilizada como instrumento de justicia”, aseguró al analizar la situación mundial.

El papa lanzó también un sentido pedido por los refugiados e instó a la comunidad internacional a que trabaje para que puedan regresar a sus países.

El jefe de la Iglesia católica pidió a los europeos que cultiven la cultura de la acogida, que traten de descubrir su bagaje cultural y animó a los países a “luchar contra la pobreza, tanto material como espiritual, y a edificar la paz y construir puentes”.

En su discurso a los embajadores el papa pidió también que no se olvide el continente africano y advirtió, que “no basta indignarse con tanta violencia”.

000_W04OS.jpg

– Corea del Norte y Jerusalén –

Entre los focos de conflicto citados por el pontífice figura el de la península coreana e instó al mundo a apoyar “todo esfuerzo de diálogo con el fin de encontrar nuevas vías para que se superen las actuales confrontaciones”.

Un impulso indirecto al excepcional encuentro previsto para el martes entre Corea del Sur y Corea del Norte tras dos años de silencio.

Las conversaciones estarán centradas principalmente en la posible participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de invierno, que se celebran del 9 al 25 de febrero en la localidad surcoreana de Pyeongchang.

Francisco recordó también las resoluciones de Naciones Unidas para que se respete el status quo de Jerusalén y advirtió que “setenta años de enfrentamientos obligan a que se encuentre una solución política que permita la presencia en la región de dos Estados independientes dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas”.

– El derecho al trabajo y el cuidado de la Tierra –

El papa latinoamericano, sumamente sensible a la cuestión social, habló también del derecho del trabajo, “Un bien escaso en muchos países”, comentó.

“No podemos pretender que se plantee un futuro mejor, ni esperar que se construyan sociedades más inclusivas, si seguimos manteniendo modelos económicos orientados a la mera ganancia y a la explotación de los más débiles, como son los niños”, lamentó.

“La eliminación de las causas estructurales de este flagelo debería ser una prioridad para los gobiernos y las organizaciones internacionales”, clamó tras criticar los “ritmos de trabajo estresantes”, “la reducción progresiva de los días y tiempos de descanso”, el “flagelo del trabajo infantil”, entre tantos males.

A esa misma comunidad internacional llamó “con urgencia” a afrontar en forma colectiva el cuidado de la Tierra, frenar el calentamiento global, reducir las emisiones a la atmósfera de gases nocivos.

“Es una obra que se asemeja a la de los constructores de catedrales medievales”, dijo al recordar que sabían que no verían el propio trabajo terminado pero que entendían que el proyecto lo disfrutarían las generaciones venideras.

 

 

“La ONU tiene que hacerse oír y ayudar en Venezuela” por Daniel Verdú – El País – 11 de Septiembre 2017

El Pontífice pide a Trump que repiense la ley que pretende expulsar a 800.000 ‘dreamers’ y alerta de las consecuencias de obviar el cambio climático

A bordo del avión del Papa 1505131240_096588_1505145799_noticia_fotograma.jpg
El papa Francisco, con un moratón en el pómulo izquierdo y una tirita en la ceja, aparece entre las filas del avión papal. Después de cinco días viajando por Colombia tratando de limar las asperezas que ha suscitado el proceso de paz entre dos sectores completamente divididos de la sociedad, atiende a los periodistas para hablar de otras cuestiones como la crisis de Venezuela, Corea del Norte –donde cree que hay una lucha de intereses que se le escapan- los dreamers o el cambio climático. Media hora después de despegar, algo cansado por una abrumadora agenda y todavía en el espacio aéreo colombiano, responde a la mayoría de preguntas hasta que la rueda de prensa se da por zanjada por el aviso de turbulencias.

El Papa cree que el conflicto entre EE UU y Corea del Norte “se ha calentado demasiado”
Uno de los temas recurrentes del viaje, por su proximidad geográfica, ha sido Venezuela. El Papa se había ya referido en dos ocasiones al conflicto político y la crisis humanitaria que vive el país bajo el régimen de Nicolás Maduro. Además, se vio con un grupo de obispos venezolanos después de la gran misa de Bogotá. Pese a que el portavoz del Vaticano negó que fuera una reunión, los obispos aseguraron que habían sido convocados a ello y lo anunciaron a bombo y platillo en Twitter. Algo que ilustra lo delicada que es la situación para el Vaticano, que hace equilibrismos diplomáticos para no ser instrumentalizado por ninguno de los bandos enfrentados. Aunque, a menudo, eso termine viéndose desde los sectores de la oposición o de la propia jerarquía católica de Venezuela como un síntoma de excesiva tibieza.

Este lunes en el avión se le pidió al Papa si podía ser más contundente y claro con su posición al respecto. “La Santa Sede ha hablado fuerte y claramente ya. Hemos enviado ahí el grupo de trabajo de 4 expresidentes, un nuncio de primer nivel. Hemos hablado con personas, públicamente yo tantas veces en el Angelus, siempre buscando una salida. Ayudando y ofreciendo salidas. La cosa es muy difícil y lo más doloroso es el problema humanitario. Tanta gente que escapa o sufre. Las Naciones Unidades tienen que hacerse oír y ayudar”.

El fin del programa que permite permanecer legalmente en Estados Unidos a los llamados dreamers (soñadores), los inmigrantes sin papeles que llegaron al país siendo menores (unos 800.000), y su consecuente expulsión del país que defiende el presidente Trump, ha sido otro de los temas en los que más se ha explayado el Papa. “Separar a los jóvenes de la familia no da un buen fruto. Espero que esta ley, que viene del Ejecutivo y no del parlamento, sea repensada un poco. El presidente de EE UU se presenta como un hombre provida; y si es un gran provida debe entender que la familia es la pureza de la vida y se debe defender su unidad. Quiero estudiar bien esa ley. Cuando los jóvenes se sienten así, o explotados… al final se sienten sin esperanza. Y acaban en la droga, otras dependencias, suicidio juvenil”, ha señalado.

Trump, un tema recurrente en las entrevistas y ruedas de prensa con Francisco, volvió a salir indirectamente por el asunto del cambio climático. El Pontífice no comprende cómo todavía pueden negarse ciertas evidencias. “Quien niega esto debe acudir a los científicos, que son muy precisos con esto y han dicho qué camino hay que seguir. Todos tenemos una responsabilidad moral. Tenemos que tomarlo en serio. No es algo para bromear. Cada uno tiene su responsabilidad moral, los políticos también. La historia juzgará sus decisiones”, señaló en referencia a los líderes –Trump es el paradigma del autoaislamiento en esa teoría- que no aceptan reducir las emisiones para revertir el calentamiento global. Respecto al mismo asunto echó mano del Antiguo Testamento para concluir: “El hombre es un estúpido. El único animal de la creación que tropieza sobre la misma piedra dos veces”

 

Santa Paciencia Escribe por Luis F. Jiménez – Caretas Ilustración Peruana – 7 de Septiembre 2017

El Papa Francisco visita Colombia, mientras la tensión en la frontera con Venezuela aumenta.

69675-t1Md9Kq2Ex7Nh5E.jpg

Las nuevas sanciones de Donald Trump a Venezuela, adoptadas el 25 de agosto pasado, pasaron de afectar a personajes públicos a trabar los mecanismos financieros que nutren al gobierno del oxígeno de los dólares. Fueron las primeras sanciones al gobierno, que EE.UU. caracteriza como “dictadura”.

En ese sentido afectan el endeudamiento o la venta de acciones, pues sancionan a los operadores en el mercado financiero estadounidense que apoyen al gobierno venezolano o a Petróleos de Venezuela (PDVESA).

Tales sanciones quirúrgicas buscan minimizar los daños a la población y por ello evitaron, por ahora, imponer sanciones que afecten los ingresos por exportaciones de petróleo, según algunos observadores. Otros consideran que solo afectando estos ingresos se llevará al régimen de Nicolás Maduro a la mesa de negociaciones. Nunca antes.

La amenaza de nuevas y fulminantes sanciones desde la Casa Blanca que afecten los ingresos petroleros explicaría la sorprendente decisión de Maduro de reincorporar a Samuel Moncada de su cargo de canciller a su antigua función de Representante ante la OEA, de la que Venezuela ha decidido abandonar.

 

Las expectativas en el exterior están centradas en la reunión del Grupo de Lima en Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas el próximo 20 de septiembre, que espera relanzar nuevas medidas en apoyo a la democracia en Venezuela.

La evolución de la crisis venezolana hace imperativo decidir nuevos cursos de acción para evitar que la violencia desborde hacia los vecinos de Venezuela: Brasil y, especialmente, Colombia.

Un reciente artículo (“Colombia: el peligro es Venezuela” de Hernando Gómez Buendía, Razón Pública 28/8/17) agrega aspectos inquietantes sobre el posible impacto que la crisis venezolana tendría sobre el proceso electoral colombiano. Para el autor, “el futuro de Venezuela es la pesadilla de Colombia”, pues considera que la evolución venezolana lleva a una guerra civil o a una “dictadura como la cubana” y ambas opciones tendrían profundos efectos en la sociedad colombiana, que lucha por superar 50 años de guerra interna y por consolidar una democracia liberal.

Este sombrío pronóstico se deriva de los fracasos de las soluciones institucionales planteadas en Venezuela: diálogos en Unasur, asistencia de la Iglesia Católica, parálisis de la OEA, debilidad de la reacción de los países del área y del entrampamiento tanto del gobierno como de la oposición en sus propias posiciones.

Este conjunto de factores no puede sino agudizar la violencia que afectaría a los 2,200 km de frontera común, conmocionada ya por las migraciones de quienes huyen de Venezuela, por la ruptura del comercio regional y las distorsiones de los servicios sociales del lado colombiano. Y por el contrabando y el tráfico de drogas.

Se especula que para el gobierno chavista, sometido a una insostenible presión social, económica y financiera, una posible “salida” sería un incidente armado. Para Maduro, el Golfo de Venezuela sería como las Malvinas de Galtieri. Se menciona que han existido conatos de incidentes militares ya en Arauca y sobrevuelos de aeronaves venezolanas sobre territorio colombiano. Leer más de esta entrada

Papa Francisco expresó su preocupación por Venezuela – Yo Soy Venezolano – 8 de Septiembre 2017

CEV_Papa-640x330.jpg
Este jueves los obispos venezolanos, encabezados por el cardenal Jorge Urosa Savino y Baltazar Porras, se reunieron con el papa Francisco luego de la misa que presidió en el Parque Simón Bolívar, en Bogotá.

Durante el breve encuentro, el sumo pontífice ratificó su cercanía a la iglesia y al pueblo venezolano. Aseguró que está consciente de la situación del país y dijo que sigue con preocupación los acontecimientos que se vienen registrando, de acuerdo con un comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

El papa mostró su preocupación por la agudización de la crisis humanitaria expresada en el hambre y la escasez de insumos médicos.

Por su parte, la delagación de obispos, entre los que también se encontraban monseñor José Luis Azuaje, monseñor Mario Moronta y monseñor Jesús González de Zárate, informaron al santo padre de la gravedad de la crisis y de la radicalización de la actitud del régimen.

 

 

El Papa se verá con cinco obispos venezolanos en su visita a Colombia por D. Verdú/F. Manetto – El País – 7 de Septiembre 2017

Francisco conversará con ellos y otras autoridades en la sacristía tras la misa de Bogotá

1504711170_288462_1504716803_noticia_normal_recorte1.jpg
El papa Francisco se verá durante su viaje a Colombia con cinco obispos venezolanos. Será mañana, jueves, en privado, tras oficiar la primera misa en Bogotá, un breve saludo según el Vaticano. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) llevaba semanas buscando una reunión con Jorge Mario Bergoglio. La gravísima crisis institucional que golpea a Venezuela es uno de los temas que, indirectamente, sobrevuela el viaje a Colombia y la expectativa ante un mensaje papal es máxima.

Tras difundirse especulaciones sobre una cita, el portavoz del Vaticano, Greg Burke, había asegurado el pasado viernes que no estaba organizado ningún encuentro formal con representantes de la Iglesia venezolana ni con miembros de la antigua guerrilla de las FARC. La frontera entre Colombia y Venezuela, alrededor de 2.200 kilómetros, se ha convertido en la principal vía de fuga del régimen de Nicolás Maduro. Las relaciones entre los dos Gobiernos atraviesan su peor momento desde que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, encabezara la oposición internacional contra las elecciones de la Asamblea Constituyente celebradas el 30 de julio, unos comicios rechazados por las fuerzas críticas con el chavismo y convocados con unas reglas del juego que favorecían al actual Ejecutivo.

FRANCISCO PIDE “UNA ORACIÓN POR VENEZUELA”
El papa Francisco pidió ayer una oración por la paz en Colombia y por el diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela al saludar a los periodistas que viajaban con él a Colombia, poco después de despegar del aeropuerto italiano de Fiumicino.

“Buenos días y gracias por la compañía, por este trabajo que vais a realizar para acompañarme en este viaje, que es un poco especial porque es un viaje también para ayudar a Colombia a seguir adelante en su camino de paz. Y os pido una oración por esto durante el viaje. Y gracias por todo lo que haréis”, dijo Francisco. “Además, quisiera decir que durante el vuelo sobrevolaremos Venezuela. Así que una oración también por Venezuela, para que se pueda dar el diálogo y el país encuentre una buena estabilidad, mediante el diálogo con todos”, agregó a continuación el Pontífice.

Colombia recibe a diario miles de venezolanos que buscan comenzar una nueva vida en el país. En julio el Gobierno regularizó la situación de 150.000 sin papeles hasta 2019, provocando la ira de Maduro, que había llegado a insultar a Santos públicamente. “Pide la bendición, compadre. Inclínate, híncate ante tu padre. Soy tu padre”, le espetó.

Jorge Mario Bergoglio visita Colombia, donde permanecerá hasta el próximo domingo, en búsqueda de la paz, la convivencia y la reconciliación de una sociedad que se halla profundamente dividida tras más de medio siglo de conflicto armado con las FARC. Pero la brecha que separa a los venezolanos es mucho mayor y parece cada vez más insalvable. Por esta razón, las palabras del Papa sobre esa crisis suponen una prioridad para la Iglesia de la región y la oposición venezolana.

Mediación

El papel que pueda desempeñar el Vaticano en la mediación entre el régimen de Maduro y los partidos de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) es crucial, según la Iglesia de ese país. En junio, una delegación de la Conferencia Episcopal Venezolana se reunió con Francisco para abordar la situación y buscar su respaldo. Lo hizo en medio de la oleada de protestas que duró cuatro meses y dejó más de 120 muertos. El grupo de obispos quiso transmitirle al Pontífice su clara posición en defensa del pueblo y contra las políticas del Gobierno de Maduro, que consideran “erradas”. Según la propia delegación, Francisco se mostró entonces consternado por la grave crisis humanitaria y la violencia en la represión de las manifestaciones.

El Pontífice ha afrontado esa crisis en varias ocasiones, pero el enconamiento político del país hace que cualquier mensaje corra el riesgo de ser instrumentalizado por el chavismo y criticado por los sectores más duros de la oposición. Así las cosas, Francisco no ha encontrado todavía la fórmula para abrir una nueva vía de diálogo. Los obispos, al igual que las fuerzas opositoras, consideran que el Gobierno de Maduro debe asumir sus errores y acceder al establecimiento de un canal humanitario por el que puedan entrar productos básicos y medicinas, convocar elecciones y conceder libertad a los presos políticos. El Papa está dispuesto a hacer lo posible, según afirmó hace meses en el vuelo de vuelta de su viaje a Egipto. “Todo lo que se pueda hacer por Venezuela hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias. Si no, jugamos al pin-pin-pirulero”, señaló.

¿Por qué la actitud del Papa hacia Venezuela suscita tanto malestar? por Asbel López – RFI – 14 de Junio 2017

papa-y-venezuela_560x280Las tensiones entre el Vaticano y la Iglesia católica venezolana se explican sobre todo porque Francisco, a pesar de sus llamados al diálogo, no ha tenido una posición clara sobre el caso venezolano. Recientemente los obispos venezolanos se reunieron con el Sumo Pontífice para evocar esas diferencias.

El papa Francisco recordó en abril pasado que la Santa Sede deseaba ser un facilitador en la crisis. Pero, al mismo tiempo, el Papa lamentó públicamente las divisiones de la oposición a Maduro. Esta declaración irritó a la Iglesia católica venezolana.

También es un problema de personas. El nuncio apostólico en Caracas, el embajador del Vaticano aquí, Monseñor Aldo Giordano, es considerado como demasiado conciliador con el gobierno de Maduro.

En cambio su predecesor, el cardenal Pietro Parolin es mucho más crítico. Parolin, que ocupa hoy el cargo de secretario de Estado a la Santa Sede, pide incluso que se realicen elecciones en Venezuela.

En octubre pasado, la visita de Maduro al Vaticano también aumentó el malestar. El presidente Maduro mostró ampliamente su buena relación con el Papa. También aprovechó para criticar a los obispos con el argumento de que los obispos venezolanos no le obedecían al Papa porque estaban rechazando el diálogo con él.

El lunes pasado, el presidente Maduro anunció su voluntad de escribirle al Papa pidiéndole que desempeñe un rol de mediador.

 

The Economist: Deje de ser blando con nuestro déspota, dijeron obispos venezolanos al Papa – La Patilla – 12 de Junio 2017

Venezolanos levantan cruces negras con los nombres de los asesinados durante las protestas en Venezuela en la misa dominical del Papa en la plaza del Vaticano el 7 de mayo de 2017

636297588583266717.jpg

Un ítem inesperado apareció en la agenda del Papa Francisco en los últimos días. Aunque la reunión no figuraba en su programa semanal pre-anunciado, el 8 de junio se supo que se había abierto un espacio en algún momento para conversar con seis obispos de Venezuela, uno de los lugares más problemáticos del mundo e históricamente católico.

Los visitantes declararon después que habían subrayado su absoluta lealtad al pontífice, y que éste a su vez les había expresado su “plena confianza” en ellos. Ambas afirmaciones son lugares comunes. Hay una contención masiva sobre el papel que la iglesia ha jugado y que podría jugar en detener una sacudida hacia la guerra civil y el desastre humanitario en Venezuela, un país que es abrumadoramente católico.
Los obispos de Venezuela han cuestionado constantemente los abusos de los derechos humanos y el procedimiento democrático por parte de los regímenes de Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro. Pero para muchos venezolanos, el propio Papa ha estado demasiado dispuesto en dar puerta libre al Sr. Maduro. En octubre pasado, por ejemplo, el hombre fuerte venezolano convocó a una reunión con Francisco en un acto de propaganda. Hasta el día de hoy, el Sr. Maduro afirma que al adoptar una postura tan crítica, los obispos de Venezuela no están de acuerdo con su propio pontífice. Entonces culpa a los prelados locales por el estancamiento de un “diálogo” político que quiere llevar a cabo en sus propios términos interesados.

Como una institución que todas las partes quieren aprovechar, la iglesia no puede evitar jugar un papel fundamental en el choque cada vez más agudo entre el régimen de Maduro y sus opositores. Las agencias católicas de socorro, sobre todo Caritas, están profundamente involucradas en el monitoreo y mitigación de los problemas humanitarios del país. Caritas informa que el 11% de los niños venezolanos menores de cinco años padecen de malnutrición moderada a severa. En algunas regiones, las cosas son mucho peores.

La gente que conoce a Venezuela dice que la iglesia ha hablado con al menos cuatro voces diferentes en respuesta a los problemas del país. Sus obispos han sido duros defensores de la libertad civil y del estado de derecho. Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y ex enviado papal a Venezuela, también ha sido muy claro al señalar las fechorías del régimen.

Sin embargo, su sucesor como nuncio papal en Caracas, Aldo Giordano, ha sido mucho más suave con el señor Maduro. Y el Papa Francisco ha parecido a veces que escucha al Sr. Giordano. Por ejemplo, en comentarios en su regreso a casa desde Egipto en abril, el pontífice consternó a los críticos del régimen de Maduro diciendo que “la oposición está dividida”, lo que implica que esto era un obstáculo para el progreso político.

En diciembre, el cardenal Parolin envió una carta al señor Maduro pidiendo la liberación de los presos políticos, el respeto a la constitución y elecciones justas. El gobierno no ha hecho nada para atender esas demandas, y la visita episcopal de esta semana fue una forma educada de preguntarle al Papa Francisco si la Santa Sede estaba junto a ellos.

Por el relato de los obispos de su sesión con el pontífice, ellos no se ahorraron palabras. Le dieron a su anfitrión una lista de 70 personas, en su mayoría jóvenes, que habían sido asesinados en las represalias del gobierno contra las protestas pacíficas. También le dijeron al pontífice que la lucha interna de Venezuela no era un enfrentamiento entre derecha e izquierda sino más bien una lucha entre un gobierno que se ha convertido en una dictadura, un régimen que sólo sirve a sus propios intereses y un pueblo entero que clama por la libertad y busca desesperadamente, a riesgo de las vidas de los más jóvenes, el pan, medicinas, seguridad, trabajo y elecciones justas.

Los obispos también dijeron al Papa su total oposición al “plan innecesario, inexplicado … y peligroso” de Maduro de convocar a una asamblea constituyente no elegida el próximo mes. Ellos creen que el verdadero propósito de esto es la imposición de una dictadura militar a través de medios supuestamente constitucionales.

¿Francisco escuchará a los prelados, y comenzará a enviar mensajes duros, públicos o privados, al señor Maduro? Podría ser una oportunidad única para mostrar al mundo que puede ser un formidable crítico de los regímenes e ideologías izquierdistas como lo es de los conservadores y los capitalistas.

A %d blogueros les gusta esto: