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Archivos por Etiqueta: Nicolás Maduro

José Guerra: No quiero ver presos a Cabello y a Maduro sino haciendo política en minoría por Jesús Herrera – Noticiero Digital – 7 de Abril 2020

El diputado en el exilio, José Guerra (PJ – Dtto. Capital), señaló este martes que no quiere ver a Diosdado Cabello, Nicolás Maduro y los demás funcionarios chavistas presos, sino en la calle, “haciendo política en minoría”, al tiempo de aseverar que hay que hacer una ley de perdón para todos.

“Hay que ser una ley de amnistía general. Una ley de perdón, que no puede ser para nosotros nada más. Tiene que ser para todos y que el Psuv se mantenga. Hay gente que quiere ver a Diosdado Cabello preso, yo no lo quiero ver preso; que quiere ver a Nicolás Maduro en La Haya, yo no lo quiero ver en La Haya; que quieren ver a Jorge Rodríguez en un psiquiátrico, con los locos; yo no lo quiero ver ahí. Yo los quiero ver en las calles, haciendo política en minoría, como lo que son, con las libertades que ellos nos quitaron a nosotros”, precisó.

Entrevistado por Vladimir Villegas en su nuevo programa streaming, Vladimir a la Carta, Guerra insistió en que “nosotros no podemos hacerle a ellos lo que nos hicieron a nosotros” porque, a su juicio, sería negar a la oposición en sí, a la vez que precisó que siempre estará de acuerdo con una salida política a la crisis venezolana.

“Yo creo que hay que buscar una salida, pero entendamos que estamos hablando de gente que se ha burlado del papa, de Noruega, de todos. Sepamos con quién estamos hablando. Es una gente que te da un lápiz para una escuela y pone la cara de Maduro”, aseveró.

Y precisó que, en caso de una salida militar, eso no depende de él, pero “uno nunca sabe”.

“Esa opción no depende de mí, yo estoy por la salida política porque al final la gente va a tener que votar, porque yo no me voy a calar un presidente por una intervención, yo quiero que la gente escoja su presidente”, apuntó.

“Para mi es buscar una negociación política para abrir un espacio y salir de la crisis. Hay que preparar unas elecciones, eso tarda, y hay que combatir el coronavirus”, insistió.

Nicolás Maduro envió una carta al pueblo de EEUU “para que ponga freno” a las presiones de Donald Trump contra la dictadura chavista – Infobae -5 de Abril 2020

El dictador venezolano consideró que el reciente operativo antidrogas lanzado por Washington cerca de las costas de Venezuela se trata de un “bloqueo naval” y acusó al presidente norteamericano de usar la lucha contra el coronavirus de pretexto para tomar acciones contra el régimen bolivariano

Nicolás Maduro pidió el levantamiento de las sanciones (REUTERS/Manaure Quintero)

Nicolás Maduro pidió el levantamiento de las sanciones (REUTERS/Manaure Quintero)

En medio de la creciente presión sobre la dictadura chavista, Nicolás Maduro envió una carta al pueblo estadounidense en el que llama a los norteamericanos a la reconciliación y a unir fuerzas para “poner freno” a la “locura” del Gobierno del presidente Donald Trump, quien días atrás anunció el mayor operativo antidrogas de Estados Unidos en Occidente, que desplegará buques y aviones cerca de las costas de Venezuela.

El dictador venezolano denunció la puesta en marcha de una misión naval norteamericana en el Pacífico y el Caribe, según el Pentágono para combatir el narcotráfico, y que Venezuela denuncia como un “bloqueo naval” en toda regla para asfixiar al país. El propio Maduro ha sido acusado de “narcoterrorismo” por el Departamento de Justicia de Estados Unidos hace dos semanas, ofreciendo una recompensa de 15 millones de dólares a quien aporte información que conduzca a la detención del líder bolivariano.

“El Gobierno de Trump, instrumentalizando una vez más las instituciones para alcanzar sus objetivos electorales, y basándose en las infamias bajo el pretexto de la lucha contra las drogas, ha ordenado el despliegue militar más grande de Estados Unidos hacia nuestra región en 30 años, con el fin de amenazar a Venezuela y de llevar a nuestra región a un conflicto bélico, sangriento y de duración indefinida”, indica el comunicado firmado por Maduro, con fecha el 3 de abril, pero que fue compartido por el dictador en sus redes sociales este domingo.

Maduro aseguró que fue acusado por Washington “sin mostrar prueba alguna” del cargo de “narcoterrorismo” a pesar de que el propio Departamento de Defensa de EEUU, “demuestra que Venezuela no es un país de tránsito primario de drogas, como sí son aliados de Washington como Colombia y Honduras”, según la carta.

La semana pasada Donald Trump anunció el mayor despliegue antidrogas de EEUU en Occidente (REUTERS/Tom Brenner)

La semana pasada Donald Trump anunció el mayor despliegue antidrogas de EEUU en Occidente (REUTERS/Tom Brenner)

Asimismo, el dictador chavista describió la operación norteamericana como “una cortina de humo para ocultar el errático e improvisado” manejo de la pandemia de coronavirus en Estados Unidos, donde han muerto ya más de 8.500 personas y los contagios superan los 325.000.

Por todo ello, llamó al pueblo norteamericano “para que pongan freno a esta locura, para que responsabilice a sus gobernantes y les obligue a enfocar su atención y sus recursos en la atención urgente de la pandemia”. “No podemos aceptar amenazas bélicas, ni bloqueos, ni tampoco la intención de instalar un tutelaje internacional que viola nuestra soberanía y desconoce los avances del último año en el diálogo político sincero entre el gobierno y gran parte de la oposición venezolana, que desea soluciones políticas, y no guerras por petróleo”.

“Hago un llamado al pueblo de los Estados Unidos para que ponga freno a esta locura, para que responsabilice a sus gobernantes y los obligue a enfocar su atención y sus recursos en la atención urgente de la pandemia. Pido, junto al cese de las amenazas militares, el fin de las sanciones ilegales y el bloqueo que restringe el acceso a insumos humanitarios, tan necesarios hoy en el país. Los pido, con el corazón en la mano, que no permitan que su país se vea arrastrado, una vez más, a otro conflicto interminable, otro Vietnam u otro Irak, pero esta vez más cerca de casa”, agrega la misiva.

Y conlucye: “No somos tan diferentes, como nos quieren hacer creer con infamias. Somos pueblos buscando una sociedad más justa, libre y compasiva. No dejemos que los intereses particulares de minorías cegadas por la ambición no separen”.

Con información de Europa Press

 

La carta de Maduro al pueblo de EEUU

Juan Guaidó: «Esta es la acusación número 12 que hace Maduro en mi contra» por Gabriela Ponte – ABC – 2 de Abril 2020

En una entrevista concedida a este diario, el presidente interino confirma que no asistirá hoy a la citación de la Fiscalía que lo imputa por un supuesto intento de magnicidio contra el mandatario venezolano Nicolás Maduro

Juan Guaidó (La Guaira, Venezuela) atiende esta llamada en medio de una nueva escalada de tensión política a raíz del ofrecimiento de Estados Unidos de un plan de transición para Venezuela sin Maduro ni Guaidó, que ha desatado la «furia bolivariana» del líder chavista contra la oposición, y preocupado por la expansión del coronavirus en el país. Comenta que la cuarentena decretada por el Gobierno desde el pasado 13 de marzo se cumple solo en los sectores que tienen recursos económicos porque ellos sí lo pueden respetar. No tanto es así, en los sectores populares donde es más complejo porque son personas que viven día a día de la economía informal.

El presidente encargado asegura que «estamos en una emergencia nacional» y urge la conformación de un gobierno de transición. «Se necesita un préstamo inicial de 1.200 millones de dólares para hacer frente a la pandemia en nuestro país», pero reconoce que «nadie le va a prestar dinero a un terrorista», refiriéndose a Nicolás Maduro. Su comité de expertos ante el coronavirus pronostica que en Venezuela se puedan contagiar un millón de personas por el Covid-19, en un país donde el sistema sanitario colapsó hace más de cinco años debido a la crisis humanitaria.

¿El plan que presentó EE.UU. hace unos días sobre la conformación de un gobierno de emergencia nacional en Venezuela es una propuesta que planteó la presidencia interina?

El plan deriva de una propuesta que hicimos en las conversaciones en Noruega. Lo novedoso es que EE.UU. presenta cómo ellos levantarían las sanciones teniendo como base una propuesta de transición. Y es también parte del trabajo internacional que hemos hecho en las giras buscando opciones al cambio político en Venezuela. Si logramos la conformación del Consejo de Estado, instalamos el gobierno de emergencia nacional y se convocarían elecciones. El incentivo es para los que aún respaldan al dictador, a ellos se le levantarán las sanciones personales: a los miembros de la Constituyente, a los del Consejo Nacional Electoral y a los demás funcionarios que se sumen al proceso.

Maduro rechazó la propuesta de EE.UU. porque considera que es una injerencia extranjera. ¿Pensaba usted que él iba a aceptar esa salida?

Yo no le tengo buena fe a un terrorista. No tenía ningún tipo de expectativa, por eso es que estamos presionando. Repito, el gran incentivo no es para Maduro, nosotros sabemos que él quiere seguir usurpando el poder, es para los que están en su entorno que sienten que pueden formar parte del gobierno de emergencia. Maduro está hoy señalado por la justicia estadounidense, pero anteriormente había un informe de violacion de derechos humanos.

La hoja de ruta consiste en 13 puntos y dos garantías que garantizan la participación del alto mando militar y los gobernadores y alcaldes durante el periodo de transición. ¿Esto eso un incentivo para que se sumen a forzar la salida de Maduro?

Nosotros estamos buscando desplazarlo más que forzar su salida. Contamos con una coalición de aliados internacionales más grande que la de la Segunda Guerra Mundial por la causa de la libertad y democracia de nuestro país. Hoy proponemos opciones concretas y empujados por la pandemia y la emergencia humanitaria.

¿Quiénes podrían conformar ese Consejo de Estado al que se refiere el Plan?

Es más fácil decir quienes no formarían parte: los que tengan señalamientos con el terrorismo, el narcotráfico y la violación de derechos humanos en el país. Y los perfiles son necesariamente líderes políticos o sociales que representen a sectores importantes porque es una transición, se delegarían las funciones del ejecutivo al Consejo de Estado hasta la celebración de unas elecciones presidenciales.

¿Y qué pasa con Maduro?

Lo mejor es que Maduro acepte la oferta de la comunidad internacional y se haga a un lado. La decisión de quedarse o de irse a otro país se verá con la presión interna que hagamos y dependerá de lo tóxico que es o no para su entorno. Maduro es como el Covid-19 todo lo que toca lo infecta, lo más sano para su entorno es aislarlo, ponerlo en cuarentena para atender la emergencia humanitaria. Lo lamentable es que esa decisión la tomó él, por sus errores y su soberbia. Es un absoluto cobarde por no asumir su responsabilidad.

El exmilitar venezolano Clíver Alcalá Cordones lo relacionó con la compra de armas en Colombia para un intento de golpe de Estado contra Maduro. ¿Ordenó usted la compra de este armamento?

No conozco a Clíver Alcalá y no tengo información de lo que dice.

¿Habló alguna vez personalmente con Alcalá? ¿Se ofreció en algún momento a colaborar con el gobierno de transición?

Yo nunca he hablado con él.

La Fiscalía venezolana lo citó en los Tribunales este jueves a las 9.00 de la mañana por presuntamente intentar un magnicidio contra Maduro ¿Va a asistir a la citación hecha por Tarek William Saab?

No asisto no por el absurdo de lo que dice una persona, si no ese señor no tiene facultades y es un usurpador de la Fiscalía designada por la ilegítima Constituyente. Además, yo tengo prerrogativas constitucionales por ser el jefe del Parlamento y presidente encargado del país.

Venezuela podría ser el país más afectado por el coronavirus por tener el sistema sanitario más débil de la región. ¿Cómo proyectan la expansión del virus?

Mi gran preocupación es la propagación del coronavirus en el país. En total tenemos 84 respiradores en hospitales públicos y 126 aproximadamente en clínicas privadas. Si no me equivoco, España debe tener más de 8.000 respiradores en toda la red sanitaria. Si la tasa de contagio es similiar a la de España o Italia, que nada apunta a que pueda ser distinta, podemos tener una situación compleja en Venezuela. Lo que sabemos es que la dictadura ha mentido desde el principio con las cifras de contagio, incluso utilizan el virus para perseguir como hicieron con el periodista Darvison Rojas que lo buscaron a su casa por estar «contagiado». Esa opacidad solo va a agravar la emergencia. Hace 11 días yo tuve de fuentes internas de un ministerio que daba la cifra de 200 contagios. El ministro de comunicación, Jorge Rodríguez, habló recientemente del primer muerto que reportó síntomas desde el 29 de febrero y ellos reportaron el primer caso el 13 de marzo. Nosotros no sabemos en cuál semana estamos y en cualquier momento puede haber un brote sin contención y sin capacidad de respuesta por el Gobierno. Nuestros técnicos han desarrollado un plan llamado José María Vargas donde recoge el trabajo que hay que hacer frente a la pandemia.

Las cifras oficiales dicen que hay 143 contagios en todo el territorio ¿Usted cree en estos datos?

Lo que sabemos es que la dictadura ha mentido desde el principio con las cifras de contagio, incluso utilizan el virus para perseguir como lo hicieron con el periodista Darvison Rojas que lo buscaron en su domicilio y se lo llevaron detenido por estar supuestamente «contagiado». La opacidad en las cifras solo va a agravar la emergencia. Hace 11 días, yo obtuve de fuentes internas del Ministerio que la cifra oficial era de 200 contagios. El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, -portavoz de la crisis del Gobierno bolivariano- anunció el primer muerto que reportó síntomas desde el 29 de febrero y ellos dijeron que el primer caso fue detectado el 13 de marzo. Nosotros no sabemos en qué semana estamos de la epidemia y en cualquier momento puede haber un brote sin contención y sin capacidad de respuesta por el Gobierno. Nuestros técnicos han desarrollado un plan llamado José María Vargas donde recoge el trabajo que hay que hacer frente a la pandemia.

¿El Gobierno de Maduro subestima el coronavirus?

A la dictadura no le importa la gente solo le importa permanecer en Miraflores. No tienen la capacidad, ni la sensibilidad para atender la pandemia.

 

Nicolás Maduro anunció la “operación tun-tun” para todos los que conspiren en su contra – Infobae – 30 de Marzo 2020

El dictador venezolano lanzó, además, una misteriosa amenaza, en medio de la emergencia sanitaria por el coronavirus: “Hasta a ti que me ves. Hasta a ti te va a llegar. ¿Crees que no te va a llegar? A ti te va a llegar la justicia”

Mientras Venezuela sigue en cuarentena por el avance del coronavirus,cada vez son más las denuncias por la ola represiva del régimen de Nicolás Maduro contra médicos, periodistas y opositores que critican el penoso estado del sistema sanitario de Venezuela. Sumado a esto, la semana pasada la justicia norteamericana presentó cargos en su contra por narcoterrorismo.

Este lunes, el dictador chavista amenazó con endurecer esa persecución durante el estado de emergencia por la pandemia. Desde el Puesto de Comando Presidencial, hizo un repaso de las medidas que se tomaron para contener la epidemia, y destacó “el frente de la seguridad interna, de la paz”.

“Mil ojos, mil oídos frente a los conspiradores, a los malvados, a los complotados, a los terroristas. ¿No quieren oír? ¿No quieren ver la realidad? ¿Mantienen sus planes miserables de ataques golpistas? No se quejen después. Salen a llorar después por las redes sociales cuando la justicia les llega, y la justicia le va a llegar a todos. No me gusta hablar por hablar, solo digo hoy, la justicia le va a llegar, operación tun-tun a todos los terroristas, a todos los violentos, a todos los conspiradores, y a todos los complotados”, señaló Maduro, quien estuvo por su vicepresidenta Delcy Rodríguez, dos miembros del Ejército y otros dos funcionarios del régimen, todos cubiertos con barbijos negros y blancos.

Seguido a ese mensaje, lanzó una enigmática amenaza: “Hasta a ti que me ves. Hasta a ti te va a llegar. ¿Crees que no te va a llegar? A tí te va a llegar la justicia cuando te toque el tun-tun, no te pongas a llorar por las redes sociales”.

La justicia chavista abrió una investigación contra Juan Guaidó

La justicia chavista abrió una investigación contra Juan Guaidó

Todo indica que esa persona es Juan Guaidó, el presidente interino del país a quien el chavismo viene amenazando desde hace meses pero aún no lo encarceló.

Luego del pasado jueves, cuando el Departamento de Justicia de EEUU presentó los cargos contra Madurola justicia chavista abrió una investigación contra Guaidó, a quien acusan de haber pedido esas medidas durante su última gira internacional por Norteamérica y Europa.

En medio de la ola represiva, dos miembros del equipo de trabajo de Guaidó, Rómulo García y Víctor Silio, fueron detenidos este domingo por las fuerzas de seguridad del régimen. Asimismo, este lunes la policía chavista secuestró a Andrea Bianchi, novia de Rafael Ricouno de los asistentes del líder opositor.

En más de una oportunidad Maduro aseguró que algún día Guaidó deberá rendir cuenta ante la justicia. No obstante, el gobierno de Estados Unidos advirtió que cualquier amenaza contra la seguridad del presidente interino “sería la última acción” de Maduro.

Estados Unidos hará lo posible por capturar a Maduro por Emili J. Blasco – ABC – 31 de Marzo 2020

La decisión de elevar cargos por narcotráfico contra la camarilla chavista se tomó hace seis meses, desde entonces las fiscalías han trabajado para presentar el caso

Donald Trump venía insistiendo en que marzo iba a ser importante en la campaña contra Nicolás Maduro, y así ha ocurrido. Ahora sabemos que hace seis meses se tomó la decisión de presentar cargos contra él y otros máximos responsables del régimen en una macro causa centrada en el narcotráfico, y desde entonces hasta cinco jurisdicciones judiciales federales estadounidenses han trabajado intensamente en la coordinación de sus informaciones. Testigos protegidos que a lo largo de los años ya habían ofrecido sus testimonios a los agentes de las distintas fiscalías volvieron a ser llamados para testificar esta vez ante un gran jurado y poder formalizar así las acusaciones.

Por ello, quienes simplistamente han dicho que todo esto se debe al particular momento –debilidad del régimen chavista a causa de la crisis del coronavirus, o bien debilidad de Trump ante el electorado de Florida– desconocen que procesos judiciales de este tipo requieren de un trabajo previo que no se resuelve en dos días.

Escuchas de conversaciones

Fuentes que han colaborado en el avance de la causa aseguran que Estados Unidos hará todo lo posible por capturar a Maduro. Se descarta una operación como la que los estadounidenses protagonizaron en 1989 en Panamá para detener a Manuel Noriega (el único caso previo de un mandatario por el que EE.UU. ha ofrecido recompensa), pero caben otras operaciones «quirúrgicas» que pueden llevar al mismo resultado. Además, cualquier movimiento fuera de Venezuela podría ser aprovechado para interceptarle.

Lo que está claro es que EE.UU. tiene acceso a escuchas que le aportan una gran información sobre Maduro y su entorno. Eso se ve en el «indictment», donde se incluyen conversaciones mantenidas en el círculo estrecho del poder.

Por ejemplo, se describe una conversación de 2009 en la que Cabello consideraba que la salida del poder del aliado chavista Gabriel Zelaya en Honduras les iba a «joder el negocio» y Maduro se comprometía a intentar que ese cambio de gobierno no les fastidiara sus conexiones de narcotráfico. O la bronca que en 2013 Maduro les echó a Cabello y Carvajal por haber usado el aeropuerto de Maiquetía para un gran envío de droga en lugar de vías menos llamativas.

Colaboración de Clíver Alcalá

Llama la atención que el «indictment» sitúa a Maduro en el centro de la trama desde el comienzo, cuando en realidad el papel central correspondió a Hugo Chávez hasta su muerte. Con ello se quiere indicar que Maduro, aun con responsabilidades que en principio diríanse menos propicias para asuntos relacionados con el narcotráfico, como la de dirigir el Ministerio de Asuntos Exteriores, estuvo igualmente vinculado desde el principio a ese negocio. Luego, al suceder a Chávez en la presidencia también le sucedió como supervisor del Cartel de los Soles.

También resulta curioso que en la acusación se haya incluido a Clíver Alcalá. El militar fue decisivo en la puesta en marcha del cartel chavista, pero su vinculación habría terminado poco antes de la muerte de Chávez; nunca fue una persona cercana a Maduro, quien prescindió completamente de él. De hecho, luego estuvo en contacto con las autoridades estadounidenses analizando algún tipo de cooperación, cuestión que nunca se concretó del todo por la desconfianza que sembraba.

Su inclusión en la causa buscaba precisamente forzar su entrega, como ha ocurrido: Clíver Alcalá se entregó a la DEA en Colombia el viernes por la tarde e inmediatamente fue conducido a Nueva York. Ahora deberá aportar información que condene a los otros encausados.

Hechos probados

La causa contra Maduro, Cabello, Carvajal, Alcalá y dos dirigentes de las FARC (alias Iván Márquez y Jesús Santrich) ofrece muchos detalles de hechos delictivos. EE.UU. también ha extendido acusaciones contra el ministro de Defensa, Vladimir Padrino; el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno; el vicepresidente Tarek el Aissami, y otros individuos. La siguiente relación recoge solamente los hechos probados de la primera de la causas.

–Las FARC cultivaron hoja de coca también en Venezuela, como en la Serranía de Perijá. También procesaron cocaína en el país; precisamente, en 2003 Jesús Santrich recibió 300.000 dólares para establecer un campo de las FARC cerca de Apure con ese fin.

–En 2004, el volumen de cocaína que entraba de Colombia y atravesaba Venezuela era de al menos 250 toneladas anuales. En 2010, se registraron unos 75 vuelos de narco-avionetas, cubriendo la ruta entre Venezuela y Honduras.

–En 2005, Hugo Chávez dio órdenes a miembros destacados de su equipo de apartar de sus cargos a los jueces que no protegieran a las FARC y sus actividades de narcotráfico. En ese mismo año, Venezuela rompió la relación bilateral que había mantenido con la DEA estadounidense.

–En 2006, las FARC pagaron a Maduro 5 millones de dólares obtenidos en el negocio de la droga para proceder a su lavado. Como nuevo ministro de Exteriores, Maduro se ocupó de comprar a Malasia un equipo de extracción de aceite de palma, para su instalación en Apure.

–En 2006, Cabello y Carvajal colaboraron en el envío de un DC-9 cargado con 5,6 toneladas de cocaína, que salió del principal aeropuerto de Venezuela y por una avería tuvo que aterrizar en el estado mexicano de Campeche, con la consiguiente captura de la carga.

–En 2008, Chávez acordó con Iván Márquez usar fondos de la petrolera nacional PDVSA como apoyo a las operaciones de narcotráfico y terrorismo de las FARC. En mismo año, y en otra reunión con las FARC, se acordó entregar dinero y armas a este grupo para que aumentara la producción de cocaína; Maduro se comprometió a hacer lo posible para que la frontera con Colombia estuviera abierta y así facilitar el narcotráfico.

–En 2009, Maduro, Cabello y Carvajal prepararon el envío de cuatro toneladas de cocaína facilitadas por las FARC.

–En 2013, el Cartel de los Soles despachó 1,3 toneladas de cocaína en un avión que viajó de Maiquetía a París, donde la carga fue intervenida.

–En 2014, Maduro ofreció más armas a Iván Márquez a cambio de que las FARC ayudaran a entrenar una milicia armada en Venezuela.

–En 2015, el Cartel de los Soles quitó material al Ejército venezolano para entregárselo a las FARC.

 

Carta de Maduro a los lideres del mundo – 29 de Marzo 2020

La palabra de Trump y la cabeza de Maduro por Fernando Mires – Blog Polis – 30 de Marzo 2020

En el Far West un sheriff colgaba avisos ofreciendo recompensas en los troncos de los árboles. Hoy lo hace en twitter. 15 millones de dólares cuesta la cabeza del presidente venezolano. No es poco, quizás algún loco lo tome en serio y se arriesgue, poniendo en peligro su vida y la de miles de opositores acusados de servir a los intereses del imperio.
¿Para qué quiere la cabeza de Maduro, Trump? ¿Desde cuando acá está tan interesado en la justicia universal? ¿Y por qué la cabeza del cordero y no la de la madre del cordero? ¿La de Díaz Canel, por ejemplo? Ah, no. Con Cuba hay negocios ocultos, sobre todo en la rama turística. ¿Y Ortega? El dictadorzuelo nica, a quien Maduro no tiene nada que envidiar, goza de impunidad debido al privilegio de no ocupar como Maduro el cetro simbólico de la iniquidad latina. Porque a estas alturas, después de haberse tuteado con las más siniestras dictaduras de la tierra, Trump no nos va a convencer de que se convirtió en adalid del “imperio del bien” frente a Maduro.
Puede ser ignorante, grosero, misógino, todo lo que usted quiera, tonto no es. Lejos de tener alma de redentor como Carter y a veces Obama, está guiado por una programación simple y esa le indica: nunca arriesgar un solo paso si este no reporta ganancias contantes y sonantes para los EE UU o, en su defecto, si los EE UU se encuentran directamente amenazados. A su modo, Trump es un patriota económico. De acuerdo a su concepción de la política, los EEUU son una gran empresa y él su gerente principal. Y como era de esperarse, con el coronavirus quiso hacer el negocio político del siglo, uno que lo catapultaría hacia su único objetivo: su reelección presidencial.
Repitamos: ¿Por qué la cabeza de Maduro? Para los que no nacimos ayer, el tema está ligado a un tiempo determinado. ¿Y cuál es ese tiempo? Muy fácil, Watson: es el tiempo del coronavirus. ¿Y que tiene que ver el coronavirus con Maduro? Más facil, Watson: Trump no quiere que se hable de la pandemia. Ha manejado tan mal la crisis del covid-19 que, antes de que los EE UU se conviertan en una inmensa Italia o España, necesita ganar tiempo con lo que sea y uno de esos “lo que sea” es Nicolas Maduro, el gobernante más detestado del hemisferio, uno al lado de quien hasta Trump luce como chico simpático. ¿Está haciendo entonces Trump politiquería internacional con la pandemia? Exacto, Watson. Siempre lo ha hecho.
En el manejo de la crisis pandémica hay gobiernos que se han distinguido por su prudencia y capacidad: los escandinavos, el holandés, el austriaco y, por supuesto, el alemán de Angela Merkel, quien ha logrado crear un vínculo entre estado-gobierno y sociedad civil como nunca se había visto en su país. En América Latina los gobiernos de Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay e incluso el de Venezuela -exageraciones u omisiones más o menos – no lo han hecho del todo mal. De una manera u otra, han tomado medidas a tiempo. Quienes en cambio obtendrán la Palma de Oro en materia de irresponsabilidad han sido el mexicano de López Obrador, el brasileño de Jair Bolsonaro  y el español de Pedro Sánchez (saquemos a Italia del juego, fue asaltada prematuramente por el coronavirus). El Oscar puede ganarlo Donald Trump. Pocos gobiernos han tenido más recursos que el suyo. Nadie los ha tan mal usado.
Dejemos de lado errores que pueden ser corregidos, como tardíamente lo hace Boris Johnson en Inglaterra. El hecho es que Trump no solo ha manejado mal la crisis. Mucho peor, la ha usado con el objetivo de extraer ganancias políticas en contra de adversarios internacionales. Por de pronto, bajo el amparo que le brindaba covid-19, radicalizó las medidas anti-migratorias, señalando que se trataba de un virus “extranjero”. Luego comenzó a hablar del “virus chino” (no del gobierno chino, sino así: chino) con el objetivo de desacreditar a su principal rival económico internacional. De más está decir que los chinos o descendientes de chinos lo están pasando tan mal en USA como los japoneses después de Pearl Harbor. Lo que no calculó el inescrupuloso presidente es que mientras practicaba exculpaciones, el virus continuaba su avance hasta el punto que llegaría a convertir a su nación en el principal foco epidémico del mundo, cumpliéndose en sentido negativo el sueño de Trump: America First. Y bien, justamente en esos momentos, Trump, valiéndose de un dictamen reactualizado por el Departamento de Justicia, decidió poner a precio a la cabeza de Maduro. ¿Coincidencia? No, en ningún caso. Como Trump es Trump, intentó, en medio de la crisis pandémica, un dealtácito (no explícito) con Maduro y, por cierto, con la oposición más extremista de Venezuela. Un deal que si fuera escrito, debería rezar más o menos así: Yo, Donald Trump, aparezco como líder de formato internacional, un mandatario que en medio de una crisis piensa en el bienestar de los pueblos. Tú, Nicolás Maduro, aparecerás como presidente de un país amenazado por el imperio, consolidarás tus posiciones dentro del ejército y lograrás rehabilitar el anti-norteamericanismo que sirvió de legitimación a Hugo Chávez. Y ustedes, los de la oposición extremista, los que nunca han sabido hacer nada aparte de proponer vías imposibles, les haré ver que al fin, lo que ustedes llaman “presión” ha dado resultados. La conexión López-Guaidó- María Corina- Rubio-Pompeo y Trump, aparecerá como exitosa.
Por supuesto, el deal tiene sus perdedores. El primero será la oposición democrática venezolana cuyos dirigentes podrán hacer muy poco ante el entusiasmo (y presión) que prometen las palabras de Trump. No deja de ser “casualidad” que el deal aparece justo en los momentos en que estaban gestándose conversaciones entre personeros de gobiernos y oposición con respecto a la composición de la CNE. Precisamente cuando el líder de AD, Ramos Allup, había mostrado predisposición a acudir a las parlamentarias. Pocos días después de que Henrique Capriles hubiera sugerido al gobierno posponer diferencias y de que Maduro en su vulgar estilo hubiera hecho uno que otro gesto de aceptación. Pero todo eso ha sido desplazado. El verdadero líder de la oposición venezolana es Trump y Guaidó un simple embajador de sus palabras. En fin, otra farsa más de las tantas que ha vivido el atormentado país.
Solo los que tienen un mínimo de comprensión política lo saben. Trump, en medio del vendaval de la crisis pandémica, no podrá embarcarse en ninguna aventura internacional. Llevaría lisa y llanamente a su hundimiento. Esa crisis mantendrá su intensidad hasta septiembre por lo menos, aún en el caso de que muy pronto fuese descubierta una vacuna. De septiembre a diciembre, tendrá lugar la arremetida electoral en los EE UU, y allí nadie se preocupará de política internacional. Y si Trump logra sobrevivir a la crisis pandémica y es reelegido (lo que desde ya puede comenzar a ponerse en duda) tendrá que reactivar la reconstrucción económica de su país en lugar de estar preocupado de países que le importan un carajo.
En estos momentos de delirio, cuando covid-19 recién comienza su siniestro avance en Venezuela, ha surgido en sectores de la ciudadanía opositora una suerte de trumpismo aún más fanático y radical que el trumpismo norteamericano. Es un trumpismo no político, nacido de la desesperación y del miedo.
Siempre hay algo peor a lo peor. No olvidemos que el fascismo europeo fue hijo de los miedos que produjo la crisis económica de 1929. Los miedos pandémicos del 2020 no se irán sin dejar huellas. Venezuela, azotada por una crisis económica y social sin precedentes, puede ser una víctima propicia. Con o sin Maduro. Aún es tiempo para que los líderes de la parte democrática de la oposición levanten sus voces. El momento no es ofensivo, como hacen creer los extremistas que quieren utilizar el covid-19 como arma insurreccional. El momento es defensivo. Y lo es en el doble sentido del término. Defensivo frente a un régimen altamente agresivo y defensivo frente a una pandemia aún más agresiva.
A los que creen a pies juntillas en las palabras del presidente Trump, permítanme recordarles una muy breve historia. Sucedió hace muy poco tiempo, en el noreste de Siria. Frente al avance incontenible de los terroristas de ISIS, Trump decidió sellar un acuerdo con las milicias kurdas que luchaban en contra de las huestes sirias para qué, a cambio de armamentos, lucharan también en contra de ISIS. Los valientes kurdos cumplieron la promesa y destruyeron a ISIS en la región. En el intertanto, Trump -Putin mediante- recompuso relaciones con el autócrata Erdogan de Turquía retirando gran parte de sus tropas, incluyendo armamento para los kurdos. Así pasó lo que tenía que pasar. Los kurdos fueron diezmados desde ambos lados. Desde Turquía y desde Siria. Erdogan con armas norteamericanas, y el tirano sirio, al- Asad, con armas rusas. El numero de kurdos muertos, nadie lo conoce. Pero la cantidad fue enorme.
A veces hay que aprender de la historia, y cuando no se aprende de la propia, hay que hacerlo al menos con la de los otros.

Liga EEUU a Caro Quintero “El Narco de Narcos” con Nicolás Maduro

El Departamento de Justicia de EEUU asegura que el líder del Cártel de Sinaloa es uno de los socios comerciales del venezolano
Rafael Caro Quintero (izquierda) y Nicolás Maduro (derecha) (Foto: Especial)
Rafael Caro Quintero (izquierda) y Nicolás Maduro (derecha) (Foto: Especial)

Rafael Caro Quintero, “El Narco de Narcos”, y el dictador venezolano, Nicolás Maduro, comparten algo más que la lista de recompensas de los criminales más buscados por Estados Unidos: ambos personajes están ligados al narcotráfico, según el Departamento de Justicia de ese país.

Maduro, que lleva años bajo la lupa de las autoridades estadounidenses, fue responsabilizado de tráfico internacional de drogas, por lo que se anunció la recompensa de USD 15 millones por información que pueda llevar a la detención y al arresto del dictador, así como de otros miembros destacados del régimen chavista.

El gobierno de Donald Trump aseguró que el capo mexicano y líder delCártel de SinaloaRafael Caro Quintero, es uno de los socios comerciales del venezolano. De acuerdo con el expediente 1:11-cr-00205-AKH de la corte federal del Distrito Sur de Nueva York, gente del “Narco de narcos” sería la encargada de mover fuertes cargamentos de Venezuela a Estados Unidos.

Las pruebas del señalamiento surgen a partir de una grabación de elementos encubiertos de la Agencia Antidrogas de EEUU (DEA por sus siglas en inglés), quienes se hicieron pasar por compradores de droga y que se habrían reunido con un colega de Maduro, identificado como Seuxis Paucis Hernández Solarte.

Los agentes de la DEA y el socio del dictador pretendían realizar una transacción de varias toneladas de cocaína y el tráfico estaría a cargo de Caro Quintero.

Mapa el Cártel de los Soles (Foto: Infobae)

Mapa el Cártel de los Soles (Foto: Infobae)

Según el diario Río Doce, las transcripciones de la conversación serían las siguientes:

—¿Quién?, preguntaron los agentes encubiertos.

—Caro Quintero, ya sabes, el cabrón que mató al agente hijo de puta que trabajaba para la DEA y que estaba encubierto, respondió el socio de Maduro.

Dichas evidencias fueron desclasificadas el pasado jueves por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y con ellas se dio a conocer que Nicolás Maduro participa desde 1999 con el cártel venezolano Los Soles y desde 2017 es quien dirige la organización criminal y negocia directamente con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Maduro y otros miembros destacados del régimen como Diosdado Cabello Rondón, presidente de la ilegítima Asamblea Constituyente; Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia; Vladimir Padrino, ministro de Defensa; Hugo Carvajal Barrios, ex director de la inteligencia militar; el general retirado Cliver Alcalá Cordones, que reside en Colombia y Tareck El Aissami, ministro de Industria y Producción Nacional, fueron acusados de inundar con cocaína las calles de Estados Unidos.

Asimismo, el expediente señala que el finado presidente venezolano, Hugo Chávez, también formaba parte de la misma red criminal, aunque debido a su deceso no lo incluye entre los acusados.

A wanted poster offering $15 million dollars for information leading to the arrest and conviction of Venezuela's President Nicolas Maduro is seen after being released by the U.S. Drug Enforcement Administration (DEA) as Maduro and more than a dozen other top Venezuelan officials were indicted by the U.S. Justice Department on charges of

A wanted poster offering $15 million dollars for information leading to the arrest and conviction of Venezuela’s President Nicolas Maduro is seen after being released by the U.S. Drug Enforcement Administration (DEA) as Maduro and more than a dozen other top Venezuelan officials were indicted by the U.S. Justice Department on charges of “narco-terrorism” in Washington, U.S. March 26, 2020. DEA/Handout via REUTERS. ATTENTION EDITORS – THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY.

El encausamiento de un jefe de Estado en funciones es sumamente inusual y seguramente agravará las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela. No obstante, Washington no reconoce a Maduro como mandatario, y sí lo hace con Juan Guaidó como presidente encargado. El único antecedente ocurrió en 1989, cuando fiscales de Miami acusaron de narcotráfico al dictador panameño Manuel Antonio Noriega, que fue detenido durante la invasión estadounidense, enjuiciado y encarcelado en Florida.

El Departamento de Estado ha manifestado en repetidas oportunidades sus acusaciones contra las presuntas actividades criminales del chavismo. En los últimos días, el régimen había reclamado el levantamiento de sanciones que pesan sobre la economía venezolana, en el marco de la pandemia de coronavirus, pero Estados Unidos no parece dar su brazo a torcer. “Mientras el pueblo venezolano sufre, esta conspiración se llena los bolsillos con el dinero de la droga y el producto de su corrupción. Y esto tiene que llegar a su fin”, sostuvo Barr.

(Foto: @LPueblo2)

(Foto: @LPueblo2)

El 12 de abril de 2018, el FBI ha agregó a Caro Quintero a la lista de los diez más buscados del FBI y ofrece una recompensa de USD 20 millones.

Nicolás Maduro, el sueño de Pablo Escobar y su entrega a Rusia y China en tiempos de coronavirus por Laureano Pérez Izquierdo – Infobae – 29 de Marzo 2020

El dictador venezolano está entre los más buscados por la Justicia de los Estados Unidos por su actividad narcocriminal. Su desesperada búsqueda de una salida y los posibles pasos de Juan Guaidó

Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Hugo Carvajal y Cliver Alcalá Cordones fueron acusados junto a otros diez chavistas de formar parte de una red de narcotraficantes que operan bajo el paraguas del Cartel de los Soles (Departamento de Justicia y DEA)

Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Hugo Carvajal y Cliver Alcalá Cordones fueron acusados junto a otros diez chavistas de formar parte de una red de narcotraficantes que operan bajo el paraguas del Cartel de los Soles (Departamento de Justicia y DEA)

Nicolás Maduro no se preocupa por el dilema que desvela al mundo libre: economía o muertes por el coronavirus. Una falsa dicotomía en la que pareciera que la primera es inhumana y excluye a la segunda. Ningún sistema de salud, por más desarrollado que sea el país, podría tolerar un tsunami constante de pacientes. Sencillamente porque el escenario actual no fue imaginado jamás. Sin embargo, esto no exime de responsabilidad a quienes siquiera dedicaron presupuesto para el bienestar de su población o minimizaron la epidemia que asomaba por el COVID-19 desde enero.

Al pandemonium de Maduro -colapso económico, sanitario y moral en medio del devastador brote- se sumó la brutal embestida que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos le propinó el pasado jueves, cuando lo acusó formalmente de formar parte del Cartel de los Soles, una organización criminal narcoterrorista con nexos históricos con la Sinaloa mexicana. “El usurpador cumplió el sueño de Pablo Emilio Escobar Gaviria… ser presidente y patrón narco al mismo tiempo”, dijo en estricto off the record un reconocido intelectual venezolano desde el exilio.

Más allá de la comparación, Maduro ve cómo de súbito su cerco se cierra. Junto a él fueron señalados otros catorce popes chavistas, entre los que destacan: Diosdado Cabello, titular de la Asamblea Nacional Constituyente; el general Hugo Carvajal, ex director de la Inteligencia Militar de Venezuela (DGCIM); Clíver Alcalá, General Mayor y Tareck ElAissami, ministro de Industria y Producción Nacional. Por ellos, la bolsa que reparte Washington por datos sobre sus actividades suma 55 millones de dólares.

Curioso. Dos ex sospechados de conspirar hace casi un año contra el Palacio de Miraflores no tienen precio pero formarían parte de la órbita solar que describió el fiscal general William BarrVladimir PadrinoLópez, el generalísimo que haría trastabillar al dictador, y Maikel Moreno, el guardaespaldas que se tropezó con la presidencia del Tribunal Supremo de Justicia, y quien podría dar una salida en términos legales a cualquier arranque del uniformado.

La preocupación del heredero de Hugo Chávez es cada vez más tangible. A las pocas horas de formalizarse en conferencia de prensa las acusaciones del Departamento de Justicia y de la Agencia de Lucha contra las Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), un primer militar se ofreció raudo a colaborar. Lo hizo en medio de teorías conspirativas y acusaciones cruzadas. Cliver Alcalá Cordones, de él se trata, cruzó la frontera colombiana y se entregó. Horas después fue puesto en un avión con destino a Nueva York. El mayor general tiene una memoria prodigiosa y todo anotado.

Otro viejo conocido de los fiscales norteamericanos estaba trazando la fórmula para también sentarse a conversar con garantías: se trata de quien manejó los hilos de la inteligencia chavista durante casi 10 años. Información es lo que le sobra a “El Pollo” Carvajal, quien permanece oculto en España a la espera de sellar un acuerdo que le permita una vida nueva, aunque seguramente tras las rejas. “El Pollo” estuvo a punto de caer en Aruba en julio de 2014. Allí era cónsul del chavismo. La DEA lo interceptó y luego de un entramado legal que duró apenas días logró retornar a Caracas donde fue recibido como un héroe por su antiguo aliado Maduro. Fue una jornada de júbilo. Como los días de gloria de Escobar en su íntimo Medellín. Sólo le faltó repartir dólares a los presentes.

Mientras tanto, Maduro le miente a su población sobre el avance del amenazante virus al tiempo que intenta que nadie salga a las calles. Es una misión absurda. No porque la pujante clase trabajadora tema por su empleo, sino porque nadie tiene para alimentarse más allá de lo que marca un reloj. Salvo los enchufados. Es por eso que el falso dilema no le pesa al hombre que dice hablar con aves. Su sistema sanitario ya estaba en ruinas y degradado desde mucho antes que el coronavirusdesembarque en América LatinaHace poco más de un año rechazó ayuda humanitaria internacional que hubiera servido entonces para sus demacrados hospitales. Ahora, sin rumbo, el mismísimo presidente acusa al primer muerto confirmado de poseer el COVID-19 en Venezuela de ser el culpable de su deterioro mortal. Cinismo ilimitado.

A la crisis de la salud, alimenticia, de seguridad, monetaria y económica, se le suma la energética que está al borde del quiebre. Decenas de miles denuncian una cada vez mayor restricción de suministro de gasolina y de gas propano. El país que supo ser el abanderado de la energía en la región y el mundo ya no sustrae una gota de crudo para su propio pueblo. Es por eso que en desesperación le rogó a Rusia que se hiciera cargo de su industria: Rosneft anunció el cese de la actividad en Venezuela. No es un golpe contra Maduro, sino un salvavidas pesadísimo. Moscú se hará cargo -ahora formalmente- de la operación y así conseguirá eludir las sanciones del Tesoro norteamericano y quedarse con la mayor porción del subsuelo local. La debilidad y la torpeza del dictador hipotecan el futuro del pueblo.

China hará lo propio: su contribución en la lucha del coronavirus no será gratuita. Prometió un puente aéreo con el país latinoamericano a cambio de proveerle insumos para luchar contra la cepa nacida en Wuhan, una de las ciudades industriales más prósperas del país oriental. Es parte del plan lavado de imagen que lleva adelante el régimen. Aquella ciudad, con gran parte de la provincia que la contiene y sus habitantes, fueron los grandes olvidados de las autoridades cuando los primeros indicios de un peligroso brote infeccioso se hacían públicos.

La negligencia, el abandono y la responsabilidad de la conducción china comienzan a ser reprochadas en voz alta hasta en Europa. JosepBorrell, jefe de la diplomacia de la Unión, dijo que había que tener cuidado con la “política de la generosidad” que quiere imponer un relato de victimización y de ayuda internacional. “Armados con hechos, necesitamos defender a Europa de sus detractores”, dijo en referencia a las campañas de desprestigio que impulsó la maquinaria comunicacional del régimen para cuestionar el accionar de Italia y España, por ejemplo. Podría agregarse que confiar en las cifras que se informaron y aún hoy se comunican desde Wuhan podría ser cuanto menos naive.

En ese complejo contexto, Juan Guaidó -el presidente interino- tiene una oportunidad histórica a su alcance para erigirse en el líder absoluto de los venezolanos. Deberá convocar a todas las instituciones nacionales e internacionales para actuar en conjunto y abrir sus confines al salvataje humanitario que indefectiblemente llegaría para resguardar a la población aunque el resto del planeta esté clausurando sus propias fronteras por temor a un virus cuya hoja de ruta es aún un misterio. Guaidó es el único que puede marcar un rumbo en alguna medida seguro y hablarle al pueblo venezolano sin mentiras. “Maduro no podría rechazar esa ayuda. Es ahora cuando debería actuar con mayor agresividad. Todos lo acompañarían”, comparte Carlos Sánchez Berzaín, ex ministro boliviano desde el exilio.

La única amenaza que tiene a su vista el opositor es la última tentación de la dictadura: apresarlo. Una avalancha de acusaciones pesaron sobre él en las últimas horas, alentadas por las declaraciones de Alcalá, el general entregado que ya duerme en los Estados Unidos. Sería la última línea roja de Maduro. ¿Se atreverá a cruzarla?

A ciegas y sin un GPS que los guíe, los líderes de la región se encerraron en sus fronteras y resolvieron clausurar sus economías. Como la mayoría en el mundo. Nadie puede arriesgar con certeza cómo se desarrollará el virus y si el golpe más duro en la estructura de salud será en una, dos o tres semanas. O acaso en más de un mes vista. Lo que sí está claro es que la productividad se verá seriamente comprometida y la recesión y depresión en cada uno de los sectores se resentirá como pocas veces en la historia. El resultado de esto último sí es conocido.

In the midst of a pandemic, U.S. indictment of Nicolás Maduro casts new uncertainty over Venezuela’s political crisis by Anthony Faiola – The Washington Post – 27 de Marzo 2020

A masked supporter of the opposition passes a wall with Venezuelan President Nicolás Maduro’s likeness during clashes in Urena, Venezuela, on Feb. 23, 2019.
A masked supporter of the opposition passes a wall with Venezuelan President Nicolás Maduro’s likeness during clashes in Urena, Venezuela, on Feb. 23, 2019. (Michael Robinson Chavez/The Washington Post)

For all the accusations of repression facing Venezuelan President Nicolás Maduro, he has refrained from one bold step: arresting his political nemesis, the U.S.-backed opposition leader Juan Guaidó.

But the Trump administration’s indictment of Maduro on narcoterrorism charges Thursday, complete with a $15 million reward for information leading to his arrest and conviction, has raised a new question: Does Maduro really have anything left to lose by moving against Guaidó?

Recognized by the United States and more than 50 other nations as Venezuela’s interim head of state, Guaidó has notably refrained from speaking publicly about the U.S. indictments against Maduro and more than a dozen other current and former Venezuelan officials. But in statements and internal discussions, Guaidó’s camp has backed the indictments, seeing the charges as a powerful hammer that could fracture Maduro’s internal support.

Even with a U.S. bounty on Maduro, most analysts think the authoritarian leader still has more to lose than to gain by putting Guaidó behind bars — a step that could risk a hardening of sanctions by European nations, which have been far softer on him than U.S. officials would like. But people close to Guaidó say he is steeling himself for the possibility that Maduro becomes more belligerent.

Arrested last month, Guaidó’s uncle, for instance, remains in jail on terrorism charges the opposition calls invented. Maduro’s government has also routinely arrested and harassed opposition lawmakers. He could now choose to target more people close to Guaidó, or, eventually, the opposition leader himself.

“I do believe there is a real possibility that Maduro puts him into prison, and Guaidó is very clear on that,” said Leopoldo López, Guaidó’s second-in-command, who himself faced years as a political prisoner and has been in refuge since last year inside the Spanish Embassy in Caracas. “We spoke about that last night, and I know Guaidó is prepared for that.”

Opposition leader Juan Guaidó restrains a supporter during a confrontation with the Bolivarian National Police in Caracas on March 10, 2020.
Opposition leader Juan Guaidó restrains a supporter during a confrontation with the Bolivarian National Police in Caracas on March 10, 2020. (Rayner Peña R/EPA-EFE/Shutterstock)

The U.S. indictments came as political calculations in Venezuela were suddenly changing because of the coronavirus pandemic, which has raised dire alarm in a country rife with hunger and plagued by a broken health-care system. Maduro’s move to lock down Venezuela has effectively halted the opposition’s already fading street protests. Several people familiar with the opposition’s thinking, as well as that of Maduro’s government, say the outbreak has created infighting and power struggles in both camps.

The opposition appears deeply divided on how to handle an apparent olive branch being offered by Maduro. Before the indictments this week, Maduro offered to meet with the opposition, though not with Guaidó, to seek a truce during the viral outbreak.

“If you don’t recognize me as president, I don’t care,” Maduro said on national television Wednesday night. “I care that you recognize the urge to protect the people.”

Guaidó has offered a lukewarm response, pushing his own deal to aid Venezuela that largely excludes Maduro.

To fight the outbreak, Guaidó said, he would seek to make available millions of dollars from Venezuelan government funds frozen by the United States. He also vowed to channel aid into the country through international agencies. The opposition, according to two people familiar with internal deliberations, is also weighing other offers to defuse the crisis amid the pandemic, including a public pledge by Guaidó to back down from his claim to the presidency if Maduro agrees to resign.

“We are willing to do whatever we have to so that the aid gets to every Venezuelan,” Guaidó said, “but we have conditions.”

Yet some in the opposition — including Henrique Capriles, a two-time presidential candidate who still heads one of the country’s four major opposition parties — have appeared more willing to seek a truce through direct dialogue with Maduro. Capriles’s apparent overtures to the government have been seen in some quarters as undermining Guai­dó’s leadership.

Capriles declined a request for comment. But earlier this week, via Instagram Live, he said, “Crises create opportunities. Hopefully this is a great opportunity for Venezuela to move forward.”

Outside the Vargas Hospital in Caracas on March 17, 2020.
Outside the Vargas Hospital in Caracas on March 17, 2020. (Cristian Hernandez/AFP/Getty Images)

Some analysts, however, see the U.S. indictments as a chill on attempts between the opposition and Maduro’s government to reach common ground during the outbreak.

“I think there was an environment more inclined to seek some specific agreement. Not a national political agreement, but a meeting of the minds to obtain resources to deal with the [coronavirus] crisis,” said Luis Vicente León, a Caracas-based political analyst. “But that possibility dies now.”

In fact, Maduro came out firing late Thursday, calling President Trump a “racist cowboy” for a U.S. indictment that came in the middle of a viral outbreak.

“You have to be a miserable person to make this terrorist calculation in the middle of a pandemic that is beating up the world,” Maduro said.

In one unexpected twist, one of the former Maduro officials indicted by the United States — Cliver Alcalá Cordones, a retired army major general — claimed on Thursday that he had been plotting a violent overthrow of Maduro with the knowledge of Guaidó, López and Cesar Omaña, a Miami-based businessman and mediator. Guaidó’s camp denied any connection with Cordones.

“I don’t even know him, I’ve never met him, never talked to him, and I’ve never advocated violence as a solution in my country,” Omaña told The Washington Post.

U.S. officials have maintained that the indictment against Maduro does not amount to a change in policy.

Maduro must go, they say, and the possibility of dialogue to achieve that end remains open. He could still, they say, retire to a friendly country — Cuba, for example — where the socialist leader could be protected from extradition to the United States.

Yet Maduro’s government remains in charge, and U.S. officials on Friday warned that there was credible information that American citizens in Venezuela faced a heightened threat from pro-government enforcers known as colectivos.

But in practice, analysts say, the indictments may bolster government hard-liners, who have been unyielding with the opposition.

“This approach is going to be a setback for any attempt to get the military to rethink its support for Maduro,” said Michael Shifter, president of the Inter-American Dialogue, a Washington-based think tank. “I think this backfires. I think they’ll close ranks.”

Mariana Zuñiga and Ana Herrero in Caracas contributed to this report.

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