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Guaidó se impone a Maduro en el pulso por la frontera por Daniel Gómez – ALnavío – 13 de Febrero 2019

El arma de Juan Guaidó es la gente. Esta le es fiel y cada vez son más. Quedó patente en las multitudinarias movilizaciones de este martes. Nicolás Maduro no puede decir lo mismo. Apenas le queda gente. Y si se aferra al poder es porque la Fuerza Armada le sostiene. ¿Lo seguirá haciendo? En ello trabaja el presidente encargado. En convencer a los militares. En trabajar por la paz. En derrocar a un régimen que se defiende con intimidaciones y verdades a medias.

La avalancha de gente se sintió más allá de Caracas / Foto: Protesta Táchira
La avalancha de gente se sintió más allá de Caracas / Foto: Protesta Táchira

Venezuela libra una guerra de desgaste. Psicológica. El escenario es la frontera con Colombia. Los protagonistas: el presidente encargado, Juan Guaidó, y el ilegítimo, Nicolás Maduro.

El arma de Guaidó es la gente. Este martes se dio otro baño de masas. El selfie que se sacó en el escenario de la manifestación no refleja la avalancha humana que congregó en Caracas. Tampoco refleja el apoyo que tuvo en PortuguesaAraguaZuliaAnzoáteguiCojedesTáchira

En estos estados multitudes se echaron a la calle para pedir el ingreso de la ayuda humanitaria. La entrada de 60 toneladas de comida y medicinas que aguardan en el Puente Internacional Tienditas. Una canal de 280 metros y siete carriles que conecta la ciudad colombiana de Cúcuta con el pueblo venezolano de Tienditas.

El objetivo de Guaidó es que todos estos productos entren a Venezuela. Pero Maduro no los deja pasar. Ya bloqueó el puente con una gandola y dos contenedores. Militarizó las zonas colindantes y movilizó milicianos a la frontera.

Esta es el arma de Maduro. La fuerza militar. Los francotiradores Dragunov y los lanzacohetes que manejan los paramilitares en la frontera. Así lo dijo el martes Freddy Bernal, autoproclamado protector del Táchira. Un estado inmune a las trampas electorales de Maduro, y que resiste como bastión institucional contra el chavismo.

Táchira también se encuentra en la frontera. Es el estado al que pertenece Tienditas. En el que se encuentra el famoso puente y los militares de Maduro, quienes no son invencibles. Con ellos ya pudieron las Damas de Blanco en 2016.

Las Damas de Blanco son valerosas mujeres venezolanas que cruzaron la frontera de Colombia sólo impulsadas por el coraje. Los militares no hicieron nada contra ellas. No se atrevieron. Y eso que Maduro había decretado el cierre de fronteras.

La posverdad del régimen

Cabello denuncia amenazas militares contra el régimen / Foto: Con el Mazo DandoCabello denuncia amenazas militares contra el régimen / Foto: Con el Mazo Dando

Otra arma de Maduro es la intimidación. Las balas que dispararon al aire los miembros de las milicias cuando el lunes Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, se acercó a visitar los municipios fronterizos.

Cuando Cabello y los grupos chavistas que le acompañaban arribaron a Cúcuta, los ciudadanos de la zona trancaron las carreteras con árboles y protestas.

La solución de los milicianos, quienes iban en motos para proteger los autobuses de chavistas, traídos de otros lugares del país, fue disparar al aire como gesto de intimidación. Hecho esto, Cabello pudo llegar a Ureña. Y también a la misma línea fronteriza. Incluso visitó el puente de la ayuda humanitaria. El lado venezolano.

También son armas el lenguaje bélico, el grito, la amenaza. “¡No podrán pasar, no podrán nunca!”, clamó Cabello en la frontera. “¡No pasarán, aún con amenazas de convoyes militares y que entrarán a la fuerza!”.

He aquí otra muestra de la artillería del régimen: la posverdad. ¿Acaso ha habido alguna amenaza militar? ¿De que esa ayuda entrará a la fuerza? No. Los dirigentes colombianos, así como los estadounidenses, y el propio Guaidó, lo único que han hecho es afirmar que la ayuda humanitaria pasará. Eso sí, lo afirman con convicción. Y quizá eso es lo que les da miedo.

Otro ejemplo de posverdad es el siguiente: “La ayuda humanitaria que envía EEUU es cancerígena”, afirmó este martes Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen. Lo dijo con una firmeza que no concuerda con el estudio del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos que citan.

Ese estudio advierte, no afirma, que los alimentos enviados en las bolsas de ayuda son cancerígenos. Por su alto contenido en azúcar, así como por los aditivos que contienen. Y son cancerígenos en una probabilidad minúscula.

Pese a las evidencias, Delcy Rodríguez afirma, convencida, que esos productos son un “arma biológica”. ¿Acaso las bolsas de los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) que reparte el régimen son menos cancerígenas? No.

El portal Armando Info sometió a examen la leche de los CLAP con el apoyo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Central de Venezuela.

El análisis químico concluyó que lo que ofrecen los CLAP no es leche, sino “leche reconstruida”. Un producto que no alcanza los requerimientos mínimos de calcio que necesita un niño de dos a cuatro años salvo que beba entre 13,1 y 41,3 vasos cada 24 horas.

El mundo feliz de Maduro

Nicolás Maduro se niega a reconocer los problemas de Venezuela / Foto: Prensa PresidencialNicolás Maduro se niega a reconocer los problemas de Venezuela / Foto: Prensa Presidencial

Hay otros datos, provenientes de instituciones independientes, que el régimen también pasa por alto, o simplemente los desacredita. Como que 87% de los venezolanos vive en condiciones de pobreza, según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi). Como que 3,7 millones de personas padecen riesgo nutricional severo en el país, de acuerdo con las Naciones Unidas.

Maduro critica a la prensa porque sólo se ensaña en lo malo y no señala lo bueno. Y como de petróleo ya no puede presumir, se aferra al turismo. A un bonito vídeo que muestra las bondades de Venezuela. “La patria bella que -según Maduro- invisibilizan”.

En este caso es bueno recordar la Feria Internacional de Turismo que se celebró en Madrid hace un mes. Allí Venezuela también presentó las bondades de su tierra, su mundo feliz. Pero nadie les hizo caso. Las mesas de los operadores estaban vacías, como también ocurrió en 2018 y 2017 en esa misma feria. ¿Casualidad?

El caso es que Venezuela vive un drama económico, político y humanitario. Pero Guaidó les devolvió la esperanza. De que la democracia se puede conseguir. En paz. Sin gritos. Sin mentiras. Con la gente.

El plan de Guaidó

Juan Guaidó avanza con paso firme por el plan trazado / Foto: @jguaido

Juan Guaidó avanza con paso firme por el plan trazado / Foto: @jguaido

Cada paso que da está medido. La jura como presidente encargado, la petición de ayuda a los EEUU, la entrada de la ayuda humanitaria. Guaidó la fechó para el 23 de febrero. Dentro de dos sábados.

Mientras, el pueblo se movilizará alrededor de la frontera para coordinar el ingreso de la ayuda que está en Cúcuta, y que también estará en Roraima (frontera con Brasil), así como en otros dos puntos que todavía no ha desvelado.

El plan de la ayuda humanitaria se está definiendo por el portal www.voluntariosxvenezuela.com, impulsado por Guaidó. Ahí aparecerá la información que este sábado se discutirá en los cabildos abiertos y refugios humanitarios que el equipo del presidente encargado colocó por toda la frontera.

Guaidó se organiza. Mide cada paso. “Vamos bien”, afirma. Y pone un reloj de arena para Maduro. Una cuenta atrás. Ya desde el Palacio de Miraflores concentran toda la artillería para el 23 de febrero, pero con el miedo de que su arma más poderosa, la Fuerza Militar, cambie de bando. Ahí se concentra el esfuerzo diplomático del presidente encargado, del Grupo de Lima y de Estados Unidos.

Maduro y sus mentiras quedan al desnudo ante la BBC por Sabrina Martín – Panampost – 12 de Febrero 2019

Con sus extraordinarias preguntas, Guerin “desnudó” a Nicolás Maduro, lo dejó en evidencia y permitió que el mundo se entere la realidad de la crisis humanitaria.

Con sus extraordinarias preguntas, Guerin “desnudó” a Nicolás Maduro, lo dejó en evidencia y permitió que el mundo se entere la realidad de la crisis humanitaria sin precedentes que enfrentan los venezolanos (Twitter)
Un Nicolás Maduro con sobrepeso, temeroso y lleno de mentiras ofreció una entrevista a la BBC en la que no solo afirmó que la crisis humanitaria es un “show”, sino que además intentó engañar a la audiencia en todas sus respuestas a las preguntas formuladas por la periodista Orla Guerin.

Con sus extraordinarias preguntas, Guerin “desnudó” a Nicolás Maduro, lo dejó en evidencia y permitió que el mundo se entere de la realidad de la crisis humanitaria sin precedentes que enfrentan los venezolanos. Fue una entrevista muy valiente y para nada complaciente, a diferencia de, por ejemplo, la que realizó Jordi Evole.

Orla Guerin

@OrlaGuerin

I asked Nicolas Maduro, who still occupies the Presidential Palace, if he could tell me the cost of a kilo of cheese. He couldn’t give me a figure.
The answer is its almost an entire monthly salary.

Mientras en Venezuela recientemente murieron once niños por vómitos y diarrea, y pacientes con apendicitis se encuentran al borde de la muerte, Maduro asegura que la crisis humanitaria es un “show” auspiciado por Estados Unidos.

“Venezuela no es un país de hambruna. En Occidente se desfigura la situación en Venezuela para justificar cualquier intervención”, aseguró.

“Eso es un show que ha montado el gobierno de Estados Unidos con la complacencia del gobierno colombiano para tratar de humillar a los venezolanos”, agregó Maduro.

Para el usurpador de la Presidencia, la ayuda humanitaria canalizada por el presidente legítimo Juan Guaidó es una “migaja”, y en plena entrevista aseguró que se trata de “comida intoxicada”.

“Nosotros decimos no a las migajas que ellos pretenden traer, una comida intoxicada de sobra que tienen. Venezuela produce y trabaja, y nuestro pueblo no necesita ser mendigo de nadie”, dijo Maduro en un tono altanero.

Sin embargo desde Venezuela y fuera de las fronteras, los venezolanos piden a gritos la ayuda humanitaria para paliar la escasez de alimentos y medicamentos que ha causado la muerte de miles de ciudadanos.

Pero mientras Maduro habla de “migajas” para los venezolanos que comen de la basura, cualquier ayuda es necesaria, sobre todo cuando se está al borde de la muerte y en muchos casos al punto de desnutrición.

Maduro, que continuó mintiendo en la entrevista, señaló que Venezuela tiene un 4,4% de pobreza extrema. Pero las cifras del régimen chavista contrastan con la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), realizada por las principales universidades de Venezuela, que establece que el 87% de las familias están bajo la línea de pobreza y el 61,2% viven en pobreza extrema.

Para el líder del chavismo “Venezuela no es un país de hambruna” y califica como “estereotipo” la realidad de la crisis humanitaria reflejada en los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales. Asímismo, Maduro acusó a Trump de “bloquearle dinero” que tenía como fin la compra de alimentos y medicamentos.

“El gobierno de Donald Trump nos ha secuestrado US$10.000 millones de cuentas bancarias y otros miles de millones en oro en Londres que son nuestros, dinero con el que íbamos a comprar alimentos, medicinas, e insumos”, señaló.

Pero la afirmación de Maduro es completamente desmontable, sobre todo, porque recientemente emprendió un envío de 100 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba. ¿Cómo es que denuncia un bloqueo económico para comprar alimentos y medicamentos para los venezolanos, pero sí puede enviar tal cantidad de productos a la isla?

En la entrevista, Maduro señaló que sus números oficiales revelan que solo se han ido del país 800.000 venezolanos; sin embargo esa es otra cifra desmontable, pues según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) existen al menos 3 millones de venezolanos refugiados y migrantes en todo el mundo.

Para Maduro la razón de la emigración es la supuesta “guerra económica y persecución financiera” internacional; sin embargo a pesar de que denuncia dichas “agresiones” sigue sin permitir el ingreso de ayuda humanitaria bajo la excusa de una “intervención internacional”.

Entre otras mentiras, el usurpador señaló que “Venezuela tiene los problemas que pueda tener cualquier país del sur, del tercer mundo, de América Latina”; pero ignora que el país suramericano tiene la inflación más alta del mundo, los salarios más bajos de la región y una escasez de alimentos y medicamentos que superan la economía de un país en guerra.

Para alegar que supuestamente en Venezuela hay democracia, Maduro señaló que el chavismo ha “ganado 23 de 25 elecciones”; sin embargo no comentó que los últimos comicios en el país suramericano son cuestionables y sin garantías debido a que se anuló a los principales partidos de oposición, apresó a los líderes políticos, inhabilito a candidatos opositores,  impidió la observación internacional y hasta modificó resultados electorales de la mano del chavista Consejo Nacional Electoral (CNE).

En plena entrevista Maduro también se dio el “lujo” de desmentir lo que no es un secreto ante el mundo: no es reconocido por la mayoría de los países democráticos y perdió legitimidad al usurpar el poder.

El dictador asegura que no son 50 países los que lo desconocen, sino solo 12. Una afirmación que a simple vista es una mentira pues la mayoría de los gobiernos de América y Europa lo desconocen como presidente.

Para Maduro, todo es una “guerra política del imperio estadounidense, de la extrema derecha y del Ku Klux Klan que hoy gobierna en la Casa Blanca para apoderarse de Venezuela”.

Sin embargo, el gobierno de Donald Trump se ha convertido en el primero en sancionar la corrupción y la violación a derechos humanos en Venezuela, se ha encargado de desmentir y mostrar pruebas de que el régimen se convirtió en un narcoestado y ante ello, ha decidido tomar medidas.

Trump, y los principales gobiernos del mundo, han decidido ayudar a destruir la dictadura, para que  Venezuela recupere la democracia.

Ante la pregunta: ¿Hay alguna circunstancia bajo la que usted consideraría dejar el poder? Por primera vez Nicolás Maduro dijo la verdad: “No se trata de una persona. Yo no estoy en el poder porque yo quiero ni se trata de que pueda dejar el poder como una decisión individual”.

Por primera vez el usurpador reveló que no es él quien manda, que detrás de él hay un equipo (presuntamente de militares) que lo mantienen en el poder. Al parecer, Maduro es solo un rehén.

Pero la pregunta que terminó de destruír a Nicolás Maduro en la entrevista fue: ¿Podría decirme cuánto cuesta un kilo de queso en Venezuela?

La respuesta: “Tiene distintos precios de acuerdo a la región”. Maduro no supo responder que en Venezuela un kilo de queso tiene el valor de un salario mínimo; que el sueldo mensual de un venezolano solo alcanza para comprar eso y no cubrir la canasta básica. El dictador reveló que no hace compras como el pueblo y que no tiene las mismas necesidades.

Con Maduro la izquierda latinoamericana se está suicidando por Loris Zanatta – Blog Polis – 12 de Febrero 2019

Si la “izquierda” está con los Maduro, que no se queje de que la “derecha” se incline hacia los Bolsonaro y la gente los vote en masa. Los únicos que deberíamos quejarnos somos nosotros: los que no amamos ni a los unos ni a los otros y no creemos que haya Dios o “pueblo” por encima de todo; los que miramos a la realidad más que a los deseos, a los hechos más que a las palabras y a la razón más que a la fe; los que no nos casamos con un partido de por vida, no le debemos nuestra felicidad a un redentor, no abrazamos una ideología como una religión, no llevamos puesta la camiseta de un líder ni vamos a la cancha a hinchar por él. Y si vamos, no cubrimos de insultos al árbitro porque cobra faltas a nuestro equipo: nunca aceptaríamos ganar jugando en una cancha inclinada, como lo ha estado haciendo el chavismo durante veinte años, antes de cerrar la cancha, porque ni siquiera así lograba ya ganar.

Liberté, egalité, fraternité: ¿cuál de estos nobles principios el régimen chavista no ha pisoteado, humillado, prostituido? Miseria, violencia, muerte, tortura, éxodo, corrupción, narcotráfico: ¿qué más necesitan para quitarse la venda de los ojos? ¿No entienden que al quedarse sobre ese carro llevarán al barranco hasta las buenas intenciones y los mejores ideales? ¿Que vacunarán contra ellos a quién sabe cuántos en el mundo? Recobren el juicio; tómense un antídoto contra el hechizo; salgan de la resaca de la borrachera ideológica; maten al zombi que ha tomado posesión de su cuerpo y de su mente.

Oí evocar a Girón, a Vietnam, a La Moneda. La historia es un supermercado: cada uno le saca lo que le sirve. Cuánta excitación con solo escuchar el nombre de Estados Unidos; debe ser un complejo. Como el toro frente al paño rojo, pierden la luz de la razón, comienzan a perseguirlo bufando y babeando; con tal de cornearlo, pasarían por encima de madre e hijos. ¡Qué no darían por ser atacados, qué no harían para ser invadidos y actuar de víctimas sobre la piel de su propio pueblo! Lo peor es que en la Casa Blanca circula tanta locura que le podrían dar el gusto. No les importa lo que es mejor para los venezolanos, no intentan ponerse en su lugar, no tienen sensibilidad para su destino: los pobres y los perseguidos son tales solo si profesan su fe; los derechos son humanos solo si son de su equipo.

No hacen caso a que, junto con Estados Unidos, docenas de gobiernos de diferentes colores se han expresado del mismo modo; que hay una manera muy simple de eliminar toda “injerencia” y ahuyentar a los fantasmas violentos: celebrar elecciones regulares, permitir la ayuda humanitaria, respetar los derechos humanos, plegarse a la democracia dejando de pisotearla. La solución más obvia no les viene a la mente.

El “perfecto idiota latinoamericano” es un genio, en comparación. Vayan a YouTube, hagan clic en cualquier video de Maduro: ¿no sienten el rubor subir a las mejillas? ¿A quién recuerda más: a Ricardo Lagos o a Benito Mussolini?; ¿a Felipe González o a Francisco Franco? Esa retórica vacía, esos rituales barrocos, esos gestos pomposos, esos lemas anticuados y gastados, esa mala fe incontenible mezclada con hipócrita paternalismo hacia “los pobres”, carne de cañón sobre los que fabrican sus imperios.

La estética de la “izquierda” populista latinoamericana no ha dejado nunca de ser falangista; el lenguaje de sus líderes es una muestra del fascismo “eterno”, diría Umberto Eco: machismo, vitalismo, maniqueísmo, arrogancia, fanfarronadas, teatralidad. La antecámara de la ineptitud. ¡Cuánta ineptitud en Venezuela! Será que al fin y al cabo son liturgias religiosas adaptadas a la era secular; evocan un mundo antiguo: pecado, culpa, sacrificio, confesión, conversión, martirio, sangre, muerte, resurrección. Los caudillos revolucionarios latinoamericanos son españoles viejos, de un tipo que España ha dejado de producir hace mucho tiempo. ¿La “izquierda” quiere hundirse con la bandera del antiguo imperio español entre las manos? Además, ¿invocando a Bolívar? Como quiera: una carcajada la enterrará.

Cuando escuché tildar de “golpe” la proclamación de Guaidó, mi memoria voló al viejo Fidel Castro: le encantaba recordar a un antiguo jurista español; jesuita, por supuesto. Interpretado a su manera, claro, decía más o menos esto: la insurrección justa se hace en nombre del bien y se llama revolución; la insurrección injusta se hace en nombre del mal y se llama golpe de Estado. ¿Quién establecía qué era el bien y qué el mal? Dios, o sea él. Así ven el mundo ciertas personas: en blanco y negro. Pero si es así, lo que llamaron “golpe” es una revolución extraordinaria. Una revolución con mucho pueblo. ¿Cómo llamar al río humano que se volcó a las calles en todos los rincones de Venezuela? Ese pueblo no pide por Trump ni por Bolsonaro: quiere deshacerse de Maduro y su camarilla, volver a vivir y respirar. Lo haría en las urnas si le dieran la oportunidad; si lo hace en la plaza, es porque las bayonetas vigilan las urnas que el régimen manipula. “Revolución” y “pueblo”: en Venezuela la “izquierda” logró quedarse huérfana de ambos. ¡Qué torpeza!

Con Venezuela, la “izquierda” latinoamericana se está suicidando. Tocó el fondo y continúa cavando. Quién sabe si a fuerza de hacerlo no acabe por encontrar la luz y descubrir las razones que, hace mucho tiempo, indujeron a la izquierda reformista europea a liberarse de los demonios maximalistas y las utopías redentoras; a medirse con el mundo tal como es y no como debería ser de acuerdo con sus biblias. Me gusta verlo así, pensar que, ciertos traumas duelen al salir a la luz, pero ayudan a crecer. Quién sabe si Maduro no cumplirá al menos esa función, que daría sentido a su paso -aparentemente sin sentido- por la historia: la de archivar con sus fechorías la oscura historia de la izquierda antiliberal en América Latina y favorecer la germinación de la izquierda liberal: hija del humanismo, no de la Inquisición; sobrina de Erasmo, no de Torquemada. Una izquierda tolerante y racional, pluralista y reformista. Nos liberaría de un solo golpe de los Maduro y de los Bolsonaro.

Loris Zanatta – Profesor de Historia, Universidad de Bolonia

Maduro podría ser candidato en nuevas elecciones en Venezuela – El Universal – 12 de Febrero 2019

Francisco Sucre dijo que “el señor Maduro es libre de presentarse en esas elecciones, no como presidente en ejercicio sino como expresidente. Si lo postula su partido por supuesto lo aceptamos”

El delegado del juramentado como presidente encargado, Juan Guaidó reconoció este martes en Roma que el gobernante Nicolás Maduro podría ser candidato en unas eventuales nuevas elecciones en Venezuela.

 
“El señor Maduro es libre de presentarse en esas elecciones, no como presidente en ejercicio sino como expresidente. Si lo postula su partido por supuesto lo aceptamos”, dijo el jefe de la delegación enviada a Italia por Guaidó, Francisco Sucre -presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional- durante una conferencia de prensa celebrada en la sede de los corresponsales extranjeros.
“No queremos sustituir una intolerancia con otra intolerancia”, recalcó. “Es como decir que si el diablo va a misa. Porque Maduro huye de elecciones libres. También todo depende de si le ocurre lo mismo que a Lula (Da Silva) en Brasil”, comentó por su parte otro importante miembro de la delegación, Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas, al referirse al expresidente brasileño, detenido desde 2018 por delitos de corrupción, por lo que no pudo participar en los comicios presidenciales del año pasado.
La delegación fue enviada a Roma por Guaidó para explicar sus planes políticos e intentar obtener el respaldo de Italia, entre los países más importantes que se han negado a reconocerlo como presidente interino.
El gobierno italiano se pronunció este martes inicialmente para favorecer las elecciones “lo más pronto posible” en Venezuela, pero no reconoció al opositor Guaidó como presidente interino del país sudamericano aunque respaldó a la Asamblea Nacional que lidera.

 

 

Así fue como Maduro le vendió el alma al poder cubano por Juan Carlos Zapata -KonZapata – 11 de Febrero 2019

¿Cómo fue la operación que montó a Maduro en el poder? ¿Quién decidió la sucesión? ¿Qué factores confluyeron para que Chávez se decidiera por él y no por Cabello y Ramírez? Esta historia se va despejando paso a paso. Y hoy cobra vigencia. ¿Por qué?
Fidel y Raúl Castro metidos de llenos en Venezuela. / Foto: Cubanet
Fidel y Raúl Castro metidos de llenos en Venezuela. / Foto: Cubanet

Por lo que dice Rafael Ramírez, Nicolás Maduro le debe la presidencia al poder cubano. El expresidente de PDVSA acaba de declararle a El País de Madrid que Hugo Chávez se decidió por Maduro debido a “la tremenda presión que ejercieron los cubanos”. Los cubanos son Fidel y Raúl Castro, en primer término. Ramírez quiere que le crean esta versión porque él estaba ahí. “Yo fui testigo”. La declaración del ex Zar de PDVSA confirma:

-El control que los Castro mantenían sobre Hugo Chávez.

-El control que siguen manteniendo sobre Nicolás Maduro.

-Que las decisiones políticas fundamentales del Palacio de Miraflores pasan por La Habana.

-Que la solución a la crisis venezolana también pasa por La Habana.

Habría que conjeturar que si los cubanos ejercieron presión a favor de Maduro, ¿por qué no pensar que estuvieron detrás de la trama desde el principio? Eran ellos los que manejaban la información del cuadro clínico de Chávez. Se recordará que a las primeras de cambio, Cabello estaba fuera de juego. La noticia lo cogió de sorpresa. Viajó a La Habana –lo que no había hecho- para obtener detalles. Después, tuvo que montarse en su propia operación para no quedar afuera. Fue cuando presionó con el fin de obtener la presidencia de la Asamblea Nacional, a lo que Chávez accedió, sacrificando a Fernando Soto Rojas. Yo prefería a Soto Rojas pero el PSUV decidió otra cosa, dijo Chávez en su último mensaje a la Nación.

Con esta declaración, Ramírez ha dejado al descubierto el poder de los Castro, al Hugo Chávez entregado a los designios de Fidel y Raúl Castro, y al Maduro obligado a ser consecuente con La Habana que lo protege, que le mantiene a raya el cuerpo militar que lo soporta, que hace lobby internacional, que espía a funcionarios y políticos chavistas y maduristas y espía a políticos de oposición y espía a empresarios y banqueros, y mantiene un contingente de miles de fichas del aparato cubano en Venezuela, camuflados en las misiones, médicos y especialistas.

En el diario ABC de Madrid de este domingo, el secretario General de la OEA, Luis Almagro respondió a la pregunta de “¿Cuántos miembros de las fuerzas de seguridad cubanas se estima en este momento que hay en Venezuela?:

-Hay dos cifras. La primera cifra es de 46.000 cubanos que están en la nómina venezolana y han sido financiados por el lavado de dinero venezolano. Y hay otra cifra que también es muy fuerte, que son los 22.0000 cubanos que votaron en Venezuela en el referéndum constitucional cubano, lo que confirma que hay al menos esa cantidad de cubanos en Venezuela. Son dos cifras muy altas. El ejército de ocupación colonial español creo que tenía 21.000 efectivos. Están ahí en roles de cooperación deportiva, de salud, cooperación o educación y tienen más entrenamiento militar que el propio ejército venezolano. Y las tareas que hemos identificado que están haciendo son tareas de inteligencia, de documentación civil y represivas, como el control de manifestaciones y la tortura”.

Desde 2014 aquí, en KonZapata, intentamos llegar a la versión más cercana de cómo se dio esta operación que tenía como candidatos principales a:

-Nicolás Maduro.

-Diosdado Cabello.

-Rafael Ramírez.

-Y Adán Chávez.

El primer descartado fue el hermano mayor. No cabía en la ecuación política que otro Chávez heredara el poder. ¿Pero por qué no Diosdado Cabello? Ya era presidente de la Asamblea Nacional y le correspondía desde el punto de vista constitucional. Pero se decidió desde el TSJ y la Asamblea Nacional que Maduro en calidad de Vicepresidente terminara el periodo del fallecido expresidente. Cabello no podía ser porque:

-Desde mucho tiempo atrás se había montado toda una operación para cerrarle el paso.

-Esa operación fue diseñada por el poder civil que hoy gobierna en el Palacio de Miraflores.

-En esa operación también participó Ramírez, creyendo que se beneficiaba, y terminó siendo purgado por Maduro.

Aquellos eran los tiempos que aún había problemas entre Cabello y Chávez. Había perdido la gobernación de Miranda en 2008. Se decía que en 2007 el referendo de la reforma constitucional se había perdido en Miranda. El expediente de corrupción y gestión en Miranda era voluminoso. Todo un escándalo. Chávez lo mantenía alejado y solo después de que Cabello se enfrentó a Julio Borges en la Asamblea Nacional, por allá en 2011, es que lo recibe de nuevo en el anillo más próximo, diciendo que era “tremendo diputado”. Con la confrontación, dura y sin tregua contra Primero Justicia, Cabello gana espacio y margen de maniobra. Vuelve a ser Cabello. Y eso explica que a la hora de que Chávez se vaya para siempre, él está allí, con Maduro y Chávez, en el último mensaje. Se supone que es el segundo en la línea de sucesión, aunque debía ser el primero.

Ahora Ramírez dice que Chávez se equivocó. “Sin lugar a dudas”, le señala a El País. Pero se equivocó Ramírez también que abogó por Maduro. Según la versión del ex ministro y gobernador Rafael Isea –amigo de Cabello y militar como este- todo ese grupo civil, Elías Jaua, Cilia Flores, Tareck El Aissami, Jorge Giordani y el propio Ramírez, resaltaban los méritos de Maduro para contraponerlo a la imagen negativa de la corrupción y los negocios de Cabello, el jefe de la derecha endógena, como se decía, ahora ya menos. Según Isea, era El Aissami uno de los más intrigantes desde su posición de ministro de Interior. Ahora se explica tanta consecuencia de Maduro con aquel.

¿Y por qué el grupo civil operaba de esa manera? La primera explicación la suministró un amigo de Maduro desde la adolescencia. Todavía son cercanos, y Maduro lo reconoce en público como la persona que lo introdujo en política, Román Chamorro. Dijo:

-Que el grupo civil antes que nadie se enteró de la enfermedad de Chávez.

-Que no solo sabía de la enfermedad sino de la gravedad.

-Que desde entonces se montaron en la operación.

Habría que conjeturar que si los cubanos ejercieron presión a favor de Maduro, ¿por qué no pensar que estuvieron detrás de la trama desde el principio? Eran ellos los que manejaban la información del cuadro clínico de Chávez. Se recordará que a las primeras de cambio, Cabello estaba fuera de juego. La noticia lo cogió de sorpresa. Viajó a La Habana –lo que no había hecho- para obtener detalles. Después, tuvo que montarse en su propia operación para no quedar afuera. Fue cuando presionó con el fin de obtener la presidencia de la Asamblea Nacional, a lo que Chávez accedió, sacrificando a Fernando Soto Rojas. Yo prefería a Soto Rojas pero el PSUV decidió otra cosa, dijo Chávez en su último mensaje a la Nación.

Esta operación del ahora grupo de Maduro de cercar a Chávez y de vender a Maduro como el factor de la sucesión, es corroborada por el mismo Ramírez y también por Giordani, que escribieron el año pasado lo siguiente:

-Que él, Ramírez, no estaba preparado para la muerte de Chávez. “Hoy, estoy seguro, de que otros sí lo estaban pensando e incluso, se estaban preparando para ello”…“En el campo del Chavismo, mientras la mayoría estábamos preocupados en trabajar muy duro y porque él salvara su vida, otros ya estaban pensando en su ausencia”…“Lo cooptaron, rodearon, se cerró un círculo difícil en torno a él, era difícil aproximarse”.

-Giordani corrobora que “Lamentablemente, con el agravamiento de sus condiciones de salud, y la necesidad de su tratamiento fuera de Venezuela, en diferentes oportunidades como se hizo público y notorio a principios del año 2011, comenzaron a operar algunos mecanismos de cooptación de las relaciones por parte de quienes tuvieron más acceso directo a su persona. La misma enfermedad que luego debilitó sus energías, produjo dificultades en los vínculos directos que pudimos tener algunos de sus colaboradores inmediatos a lo largo de tantos años de ejercicio común”.

Ambos se refieren a Maduro. A Jaua. A Cilia Flores. A El Aissami. A ese grupo se van incorporando los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez a quienes Chávez mantenía a distancia, pero incapacitado como estaba, nada podía ya hacer. Por supuesto, hay que inferir que nada de esto era posible sin la complicidad cubana a favor de Maduro. Curioso pues por allá en 2008, una fuente de la Cancillería de Cuba me decía que en el gobierno de Chávez solo tres personas funcionaban, eran eficientes y operativas. Rafael Ramírez, Diosdado Cabello y Jesse Chacón. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué los cubanos no se decantaron por Ramírez o Cabello? Es posible pensar que:

-Maduro era el más convencido del proyecto cubano.

-Maduro era el más manejable para los propósitos de La Habana.

-Cabello era operativo y resolvía pero jamás había ido a La Habana y su entorno se declaraba anticomunista.

-Ramírez, más cerca de la izquierda, tampoco era confiable, y las críticas vertidas ahora confirman la impresión que pudieron tener los Castro de él.

-Necesitaban un hombre de total confianza, y ese era y es Maduro.

Giordani escribió: “¿Sobre cuáles fueron las motivaciones que lo llevaron a tomar esa decisión, (la designación de Maduro) se pueden formular muchas hipótesis? Cada quién que las verifique dada la gravedad de las mismas y las consecuencias posteriores que ha tenido que soportar y sigue soportando, en cuanto a la incrustación en el aparato del Estado rentista venezolano, de una camarilla que pretende mantenerse en el poder, con una ansias ilimitadas, cueste lo que le cueste al país”. En ese mismo artículo publicado en Aporrea el 27 de julio de 2018, Giordani acusa a Chávez de haberse equivocado. “Hemos dejado claramente nuestra posición ante dicha situación, en los múltiples escritos realizados con posterioridad a ese hecho tan lamentable y erróneo en la decisión del Comandante Chávez, lo cual quisiéramos ilustrar con una cita extraída de una carta del Mariscal Antonio José de Sucre al General O´Leary, que reza así: ¨En mi humilde sentir, el Libertador ha errado su marcha desde que obtuvo el mando supremo; y lisonjeado a facciosos y aspiradores, ha relajado más la moral pública y especialmente la del ejército. Yo sé lo he dicho así y bien claramente’”. Giordani señala que Maduro y su gobierno son “una maldición” producto de una errada decisión”, de Chávez, y ahora confirmado, del poder cubano.

Elías Jaua, que también participó en la operación a favor de Maduro, en reciente entrevista con la BBC de Londres, responde al periodista:

“-Esa forma de elegir un líder, en la que el anterior designa a dedo a su sucesor, ¿le parece la más saludable?

-Chávez no tenía tiempo y en aquellas circunstancias era lo único que garantizaba la unidad del chavismo. Pero en el futuro un nuevo liderazgo tendría que surgir de las bases.

¿Eligió a Maduro porque se estaba quedando sin tiempo?

-Tomó la decisión de escoger a su sucesor porque, frente a una operación limite en el quirófano, tenía que dejar un mensaje claro a la fuerza política revolucionaria que había construido. Yo no sé las razones por las que escogió a Maduro. Puedo imaginármelas. Como había sido canciller era quien tenía mayor proyección internacional y uno de los fundadores del movimiento que tenía buenas relaciones con toda la dirección política. Pero es mi interpretación, nunca el comandante nos dijo por qué lo eligió”.

Jaua alega dos de los argumentos que se le vendieron a Hugo Chávez, de parte del grupo civil y de parte, seguro de los cubanos:

-Maduro tenía proyección internacional.

-Maduro garantizaba la unidad.

Y la verdad es que Maduro se había ubicado por años, por su posición de canciller, al margen de la inquina y la diatriba interna del PSUV y del chavismo, e inclusive de la confrontación directa contra las fuerzas opositoras. De hecho, en la oposición casi que aplaudieron cuando se conoció que era él y no Cabello el sucesor. También no se le involucraba a los grandes negocios, a la gran corruptela, al saqueo. En ello pensó el grupo de amigos de Maduro que ya anulado Cabello, tenían que anular también a Ramírez puesto que:

-Jaua era enemigo de Ramírez.

-Jaua desde la Vicepresidencia con Chávez intentaba restarle competencias a PDVSA.

-El escándalo Pudreval fue aprovechado por los amigos de Jaua para cargar contra Ramírez.

-El desastre de la refinería de Amuay dejó al descubierto los negocios de los seguros y reaseguros.

-Ramírez los trataba con prepotencia, sabiendo el poder que era controlar PDVSA.

De modo que Ramírez dice que los cubanos ejercieron presión, pero también el grupo de amigos de Maduro. Y lo hicieron contra Cabello y contra Ramírez. La purga ya con Maduro en la Presidencia, sería cuestión de tiempo. Porque, se supone, había un pacto con Chávez de que primero sería Maduro, después sería Ramírez y de tercero, Cabello. Eso sí, el pacto suponía que Maduro no iría a la reelección y dejaría paso a Ramírez. Pero apartado Ramírez y dominado Cabello, Maduro pasó a ser el jefe del proceso, y el único aspirante, tal como ocurrió. Siempre con ayuda del poder cubano. Ahora los cubanos no van a dejar solo a Maduro. Es hechura de ellos. Lo pusieron allí, aplicando la fórmula del faustismo: La venta del alma a cambio del poder.

Truco desesperado de dictador acorralado – Editorial El Mundo – 6 de Febrero 2019

Aunque Maduro aún mantenga su característico tono bravucón, la descomposición del régimen bolivariano es cada vez más visible. La nueva señal que delata la debilidad terminal del dictador proviene de su última oferta a la desesperada: convocar elecciones legislativas. Bajo tan burda añagaza se oculta el deseo de disolver el único órgano democrático que queda en Venezuela, la Asamblea Nacional, fuente de la legitimidad popular del presidente Juan Guaidó. Ese es el plan de Maduro: volver a usurpar el poder legislativo que ya anuló una vez para ahogar la rebelión emancipatoria que recorre Venezuela.

Sin embargo, sus planes no engañan ya a nadie. Con el reconocimiento de Guaidó por parte de casi todos los países de la Unión Europea y de muchas otras potencias internacionales, el tirano chavista se ha quedado en un limbo diplomático mientras el presidente legítimo acelera los nombramientos de representantes en el exterior. El diputado Antonio Ecarri Bolívar lo será en España. El objetivo inmediato de todos los Estados que apoyan el cambio democrático en Venezuela es hacer llegar ayuda humanitaria. Si Maduro intenta impedir el acceso, precipitará su caída arrastrado por la desesperación de un pueblo al que el régimen ha condenado a la miseria.

Juan Guaidó todavía no manda pero ya gobierna por Pedro Benítez – ALnavío – 8 de Febrero 2019

Nicolás Maduro aún manda pero no gobierna. En cambio, Juan Guaidó comienza a mandar y a gobernar. El primero conserva el control de los aparatos de inteligencia y la policía política, pero no puede tomar medidas de gobierno. El segundo apenas tiene escolta, pero comienza a dar pasos para concretar el gobierno de transición. El centro de gravedad del poder político en Caracas se está moviendo.
Guaidó comienza a dar pasos para concretar el gobierno de transición / Foto: @AsambleaVE
Guaidó comienza a dar pasos para concretar el gobierno de transición / Foto: @AsambleaVE

La mañana del día siguiente al que Juan Guaidó anunció formalmente que asumía las competencias del Poder Ejecutivo de Venezuela, su equipo de colaboradores más cercanos evaluaba el momento más oportuno para retornar al despacho de la Presidencia de la Asamblea Nacional (AN), en los espacios del Palacio Federal Legislativo en el centro de Caracas.

No discutían si ir o no, sino cuándo. A esas horas las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), adscritas a la Policía Nacional Bolivariana (PNB), desataban una ola represiva en los barrios más pobres de la capital que la noche anterior habían protagonizado una ola de disturbios y protestas contra Nicolás Maduro. Por otro lado, era previsible que (ahora sí) este ordenara a la policía política la captura de Guaidó, que habría cruzado la línea roja y ya era algo más que una piedra en el zapato.

Pero contrariamente a lo previsible en la conducta del régimen (por mucho menos que el desafío planteado por Guaidó otros dirigentes opositores venezolanos han pagado años de cárcel y exilio), este no se atrevía a actuar.

Guaidó recibe en el despacho de la Presidencia del Parlamento a los embajadores acreditados en Caracas; atiende a los rectores de las universidades nacionales, alcaldes, representantes de gremios profesionales, sindicatos y cámaras empresariales

Evidentemente paralizados por el reconocimiento inmediato a Guaidó como presidente encargado, primero de Estados Unidos y continuación de los mandatarios de Colombia, Brasil, Perú, Chile y Argentina, Nicolás Maduro y la cúpula que le rodea no se atrevieron o no pudieron reaccionar.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) “exhortaba” al fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC)Tarek William Saab, a imputar judicialmente a Juan Guaidó, y luego el fiscal procedía en sentido contrario solicitando lo mismo al TSJ. Por su parte, se corría la especie esa semana según la cual los funcionarios de la policía política (Sebin) se negaban a detenerlo. En el primer y confuso intento los funcionarios implicados fueron desautorizados públicamente y luego (según la versión oficial) detenidos.

Así que el flamante presidente encargado volvió al despacho en el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional, y este cuerpo siguió sesionando y legislando.

Todo esto en las narices mismas (literalmente) de los más altos jerarcas civiles y militares del régimen chavo-madurista. Porque resulta ser que desde agosto de 2017 la Asamblea Nacional Constituyente convocada por Maduro “comparte” los espacios del Palacio Federal Legislativo. De hecho, los dos cuerpos sesionan en salas distintas apenas separadas una de la otra por escasos metros de distancia.

La idea de Maduro era hacer de la ANC el verdadero poder supraconstitucional que legitimara todos sus actos, al mismo tiempo que dejaba a la AN de mayoría opositora en la condición de testimonial impotencia.

Pero desde la llegada de Juan Guaidó a la Presidencia de este cuerpo todo cambió. Y luego del 23 de enero cambió todavía más. La AN aprueba una Ley del Estatuto que rige la transición y designa representantes diplomáticos en otros países.Guaidó recibió en su despacho a los representantes de la UE / Foto: @juanguaido

Guaidó recibió en su despacho a los representantes de la UE / Foto: @juanguaido

Guaidó por su parte recibe en el despacho de la Presidencia del Parlamento a los embajadores acreditados en Caracas (de gobiernos que lo reconocen a él como el presidente encargado del país); atiende a los rectores de las universidades nacionales, alcaldes, representantes de gremios profesionales, sindicatos y cámaras empresariales. Contesta llamadas de jefes de Estado y de Gobierno de América y Europa, concede entrevistas a la prensa y casi todos los días una multitud de periodistas y reporteros gráficos se congregan en las ruedas de prensa que da en el jardín del Palacio Federal, donde explica los planes para proteger los activos del Estado venezolano en el extranjero y los mecanismos para introducir la ayuda humanitaria al país.

Incluso, se reúne con un grupo de exministros de Hugo Chávez, que sin renegar de la memoria política de su extinto jefe, son ahora fieros críticos de Maduro.

Presidida desde junio pasado por Diosdado Cabello, se suponía que la ANC tendría más protagonismo que nunca, pero ni siquiera consiguió esta semana que se le aprobara la convocatoria a elecciones parlamentarias tal como él y Maduro habían amenazado hacer. Tampoco han conseguido que ni el TSJ ni el fiscal, ni ningún juez, dicten una orden de captura contra el presidente encargado. Se han limitado a dictar medidas de prohibición de salida del país y a congelarle las cuentas bancarias.

El contraste entre Guaidó y Maduro

Por su parte las apariciones de Maduro siempre son fugaces, en escenarios controlados y espacios cerrados, por lo general en el Palacio de Miraflores, donde parece que ha decidido atrincherarse. Mientras que Guaidó se desplaza con casi total libertad por Caracas con el aura de ser el hombre del momento.

Maduro ha renunciado a cualquier intento por gobernar y se limita a sobrevivir. Ya ni siquiera anuncia planes económicos para detener la hiperinflación.

Guaidó todavía no manda, pero se siente que cada vez tiene más poder. Hasta la prudente actitud de los gobiernos de China y Rusia así lo indica, pues parecieran estar más dispuestos a creerle la promesa de respetar sus intereses económicos en Venezuela

Guaidó en cambio anuncia un Plan País desde el auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. Se reúne con los obispos en la sede de la Conferencia Episcopal para discutir los mecanismos de distribución de la ayuda humanitaria. Y se reúne con los representantes empresariales en Fedecámaras, donde el presidente de esta institución lo presenta públicamente como el presidente encargado de Venezuela. Un paso que hasta ahora la patronal había evadido dar.

El contraste entre Guaidó y Maduro no puede ser más pronunciado. La sensación que hay en Caracas es que el centro de gravedad del poder político se está desplazando.

Sí, Maduro todavía cuenta (y no es poca cosa) con la lealtad del aparato de represión y del generalato. Pero en el resto de la estructura burocrática se vive bajo el temor diario a la desbandada. Maduro aún manda, aunque cada vez menos.

Juan Guaidó todavía no manda, pero se siente que cada vez tiene más poder. Hasta la prudente actitud de los gobiernos de China y Rusia así lo indica, pues parecieran estar más dispuestos a creerle la promesa de respetar sus intereses económicos en Venezuela (siempre que sean legales) que seguir esperando a que Maduro cumpla alguna de las suyas.

Venezuela, ‘again’ por Pilar Rahola – LaVanguardia – 6 de Febrero 2019

Pilar RaholaEn estos días de debate caliente sobre Venezuela, son tantas las consignas y/o mentiras que se han lanzado al viento, que el duro asfalto de la realidad ha quedado desdibujado, como si no hubiera hambre (86% de la población bajo el límite de la pobreza), persecución política, huida masiva (4 millones), corrupción sistémica y el sinfín de maldades que retratan la faz de toda autarquía, aunque se disfrace de Estado de derecho.

La confusión es tanta, que ha ocurrido una de esas imbecilidades maniqueas tan propias del debate geopolítico: parte de la izquierda internacional se ha puesto del lado de Maduro, no sólo porque ha comprado, sin digerir, la demagogia del régimen, sino por el antiamericanismo patológico que sufre desde siempre. Y es así como gentes razonables, que se preocupan por la justicia social y los derechos, repiten la letanía del “golpismo”de Guaidó o defienden la legalidad de la presidencia de Maduro, lo cual, en ambos casos, es una sonora mentira. Maduro ha usado la legalidad democrática como un pañuelo sucio, ha secuestrado instituciones, ha manipulado elecciones, ha destituido cargos electos y ha creado una atmósfera represiva que buscaba aterrorizar a toda la oposición. A la vez, Guaidó habrá dado un golpe de efecto, pero no un golpe de Estado, puesto que no hay fuerzas armadas implicadas.

Más allá del debate semántico, el resto de letanías sobrevive a la verdad con gran resiliencia. Por ejemplo, la idea de que Trump desea el petróleo venezolano se desmiente con dos datos: uno, que Estados Unidos aspira a convertirse pronto en país exportador; y dos, que, si bien es cierto que algunas refinerías necesitan petróleo pesado, como el de Venezuela, las negociaciones para sustituirlo por el petróleo pesado de Canadá y México están avanzadas. Más bien son Rusia y China quienes negocian el petróleo venezolano a futuro con prebendas. Pero si lo del petróleo no se aguanta, lo del país solidario es un insulto a la inteligencia. Por un lado, Venezuela se ha convertido en un narcoestado, tanto por la penetración de las mafias colombianas (con los amigos de las FARC que dejó entrar Chávez), como por la implicación de altos cargos en el tráfico de drogas, desde el exvicepresidente Tareck El Aissami, acusado de ayudar a los cárteles mexicanos, hasta los narcosobrinos Flores, sobrinos del propio Maduro, arrestados por intentar colocar 800 kilos de cocaína en Estados Unidos. Como cantaban los estudiantes de la Simón Bolívar: “No hay arroz, no hay harina, y en Miraflores lo que hay es cocaína”. Se estima que 200 toneladas métricas de cocaína pasan anualmente por Venezuela. Si añadimos la entrada de miles de funcionarios iraníes que han obtenido pasaporte venezolano y han creado la logística de Hizbulah en el continente, la conclusión final es aterradora: el chavismo no sólo destruye a su país, sino que es una bomba de tiempo para toda la región.

La entrevista de Évole a Maduro tenía trampa por Víctor De La Serna – El Mundo – 4 de Febrero 2019

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Nicolás Maduro: ‘Trump, vas a salir de la presidencia manchado en sangre’ REUTERS (Vídeo) // LA SEXTA (Foto)

Era lícito entrevistar a Nicolás Maduro: las discusiones previas sobraban, porque preguntar por los asuntos más polémicos y dar a conocer las opiniones de los personajes importantes de este mundo, por muy repulsivos que resulten, es tarea fundamental del periodismo. Lo que ya no es lícito ni es periodismo es la entrevista-trampa, la apariencia de interrogatorio con pacto previo de soslayar las cuestiones más sangrantes. Y esa es la impresión que deja claramente -y no es la primera vez que sucede- la conversación de Jordi Évole con el dictador venezolano.

Así, los gravísimos problemas de la Venezuela actual -torturas, asesinatos de manifestantes y oponentes, hambruna, hospitales sin medicamentos- se quedaron misteriosamente fuera del cuestionario que había preparado Évole. Eso ya descalifica todo el ejercicio. Y las preguntas algo molestas eran despachadas por Maduro ignorándolas -como la de los 40 muertos en los últimos días- o con una respuesta falsaria y hasta estrafalaria: así, de la hiperinflación tienen la culpa unas ilegales y criminales casas de cambios dirigidas desde Miami, dijo. Y a otra cosa, mariposa. No se habló más del tema. Sobre la brutal pérdida de poder adquisitivo no le pareció interesante hablar al entrevistador.

Évole tiene la técnica de repetir una pregunta, dando la impresión de que no se contenta con la evasiva del interlocutor, pero también se suele contentar con soportar una y otra vez nuevas evasivas y, sobre todo, nuevas proclamas del entrevistado, al que deja claramente convertir toda la sesión en un ejercicio de autobombo, de mentiras palmarias e incluso de amenazas.

Así, Maduro se sirvió del espacio para anunciar que está armando a dos millones de milicianos para resistir hasta la muerte -lanzando de paso un piropo a José Luis Rodríguez Zapatero por un símil vietnamita-, y utilizó las repreguntas, o más bien reiteraciones, del entrevistador para reafirmarse en su postura: la revolución bolivariana es intachable y democrática, y la culpa de todos sus problemas la tiene el gran Satán, Donald Trump.

No se le ocurrió a Évole apuntar que Trump no llegó al poder hasta 2017, como no se le ocurrieron tantas réplicas obvias, que al menos hubieran resaltado las falsedades que Maduro iba destilando, como que los venezolanos cobran sus pensiones y tienen sus prestaciones médicas.

La satisfacción con la que Maduro presentaba la entrevista en el spot que La Sexta emitió previamente para publicitarla ya anunciaba lo que acabamos viendo: su mitin particular de propaganda, su canto a su propia gloria y legitimidad. Tan bien le salió que recomendó a sus compatriotas verla. Gracias, Évole.

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