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En la estrategia de Josep Borrell y la UE, Nicolás Maduro y Luis Parra son figuras ilegítimas por Daniel Gómez – ALnavío – 15 de Enero 2020

La Unión Europea tiene clara la estrategia: Sancionará a los responsables del golpe de Estado contra el Parlamento de Venezuela, y también presionará para que Nicolás Maduro se siente a negociar con Juan Guaidó. “Lo hemos hecho en el pasado en vano. Pero lo ocurrido con la directiva de la Asamblea Nacional exige esforzarnos todavía más”.

El jefe de la diplomacia europea quiere una negociación entre Guaidó y Maduro / Foto: PE
El jefe de la diplomacia europea quiere una negociación entre Guaidó y Maduro / Foto: PE

Josep Borrell vuelve a marcar la pauta de la política de la Unión Europea hacia Nicolás Maduro Juan Guaidó, aunque esta vez lo hace como jefe de la diplomacia europea y no como canciller español, por lo que su voz cobra todavía más fuerza.

– “Se deteriora la situación en Venezuela”.

– “Por los ataques contra la Asamblea Nacional”.

– “Y porque hay un presidente ilegítimo [Luis Parra] que ha querido acceder al poder”.

– “Juan Guaidó es el presidente legítimo de la Asamblea”.

– “Y es el hombre al que seguimos apoyando” en Europa.

Borrell intervino este martes en el Parlamento Europeo. En el que se abordó el golpe de Estado contra la Asamblea Nacional. Un pleno en el que los grupos mayoritarios se cuadraron en apoyo a Juan Guaidó y en contra de Maduro.

De hecho, todos exigieron sanciones contra los responsables, y nombraron al autoproclamado Luis Parra como ilegítimo, siguiendo la pauta de Borrell. Se repite la misma historia que hace un año cuando Borrell, entonces como ministro de Asuntos Exteriores de España, señaló a Nicolás Maduro como un presidente ilegítimo y su voz fue seguida en Bruselas y el mundo.

Esta intervención de Borrell se produjo horas después de que Maduro, con toda la pompa, para demostrar que es el hombre del poder en Venezuela, presentara la Memoria y Cuenta de 2019. Le acompañaron militares y diplomáticos afines, pero hay un detalle clave: hizo el acto en la Asamblea Nacional Constituyente, también considerada ilegítima, y no en la Asamblea Nacional, el Parlamento que intentó asaltar sin éxito.

A partir de estos puntos la ruta de la Unión Europea es clara:

– “Necesitamos medidas contra los que ponen en peligro la democracia de Venezuela”.

– “Medidas que no afecten a los venezolanos”.

– “Pero también necesitamos vías constructivas para resolver el conflicto”

– “Tenemos que seguir contribuyendo para encontrar un espacio para negociar y dialogar”.

“La solución sólo puede salir de una negociación”. Una negociación que como explicó Borrell, requiere del apoyo de toda la comunidad internacional. De ahí que vaya a movilizar al Grupo de Contacto Internacional liderado por la UE, pero en el que también participan países latinoamericanos como EcuadorBolivia y Costa Rica. Y también al gobierno de Noruega, que por un tiempo facilitó una negociación entre Maduro y Guaidó, frustrada también por la falta de apoyo internacional, así como por las maniobras del régimen para ganar tiempo.

“El pueblo necesita más esfuerzos a favor de elecciones democráticas y libres. Lo hemos hecho en el pasado en vano. Pero lo ocurrido con la directiva de la Asamblea Nacional exige esforzarnos todavía más”, apuntó Borrell.

Sobre la negociación, el jefe de la diplomacia europea también fue claro con los objetivos:

– “Hay que restaurar las instituciones democráticas”.

– “Estas son la Asamblea Nacional y la junta electoral”.

– “Seguiremos haciendo un esfuerzo para que haya elecciones libres, democráticas y presidenciales”.

Este último punto es clave. La UE seguirá insistiendo este domingo en que haya elecciones presidenciales. Ahora, a diferencia de lo que ocurrió en el pasado, contará con el respaldo de Washington, decidido tras la marcha de John Bolton a una negociación entre Guaidó y Maduro. Una negociación, la planteada por EEUU, que comparte los mismos puntos que defiende Josep Borrell. Y los mismos puntos que Guaidó dejó sobre la mesa en la negociación en Barbados que paralizó Nicolás Maduro. Allí Guaidó hablaba de un gobierno de unidad, un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y elecciones en menos de un año. Noruega también apoyaba esos puntos, y como dijo al diario ALnavío Benedicte Bull, directora de la Red Noruega de Investigación sobre Latinoamérica, si EEUU, la UE y las partes en Venezuela se ponen de acuerdo, el gobierno de Oslo plantearía una nueva negociación.

En Noruega dicen que el apoyo de EEUU a una negociación entre Guaidó y Maduro cambia el juego político por Daniel Gómez – ALnavío – 14 de Enero 2020

La transición negociada que pide EEUU en Venezuela sigue los mismos puntos que dejó sobre la mesa el equipo de Juan Guaidó en Barbados. Aquellas conversaciones se frustraron por las excusas de Nicolás Maduro, pero también porque Washington rechazó los esfuerzos de Noruega. Ahora el escenario es diferente. Y desde Oslo expresan optimismo.

Maduro abandonó la negociación con Guaidó en Barbados / Foto: Canva WC
Maduro abandonó la negociación con Guaidó en Barbados / Foto: Canva WC

Benedicte Bull, profesora en la Academia de Gobernanza Global de Oslo y directora de la Red Noruega de Investigación sobre Latinoamérica, dice en entrevista con el diario ALnavío que si Estados Unidos apoya una negociación entre Juan Guaidó Nicolás Maduro “será otro juego distinto al del verano pasado”.

La experta se refiere al mecanismo de Oslo. A la frustrada negociación entre Guaidó y Maduro facilitada por Noruega entre mayo y agosto de 2019. Un momento en el que el gobierno de Donald Trump no quería saber nada de conversaciones con Maduro.

Ahora la historia es diferente. El secretario de Estado, Mike Pompeo, en sintonía con el asesor de Seguridad Nacional y sustituto de John BoltonRobert O’Brien, presentó un plan para encontrar una “rápida transición negociada” entre las “autoridades venezolanas”. Es decir, entre Guaidó y Maduro.

– La transición de EEUU desembocaría en elecciones generales (presidenciales y parlamentarias) en 2020.

– Se conformaría un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).

– Y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia.

– Los comicios contarían con observadores de la comunidad internacional.

– Y la participación de todos los actores políticos. Incluso de aquellos que hoy están presos y en el exilio.

Como apuntó Benedicte Bull, las condiciones planteadas por EEUU son parecidas a las que arribaron Guaidó y Maduro en las conversaciones de Noruega.

– Es interesante que Estados Unidos haya cambiado su posición, aunque digan que no. Si las dos partes [Guaidó y Maduro] muestran voluntad para iniciar un diálogo con estos puntos como base, veo probable que Noruega ofrezca nuevamente sus servicios como mediador. En el caso de que suceda, será otro juego distinto al del verano pasado, declaró a este diario.

– ¿Es positiva esta nueva actitud de Estados Unidos?

– Es muy interesante el cambio de tono. Aunque ahora parece difícil que sea el momento de empezar unas negociaciones, pero sí que me parece positivo que los Estados Unidos quieran dar su apoyo a una transición negociada y democrática.

– ¿Y qué le parece el golpe contra la Asamblea Nacional y Juan Guaidó?

– Lo que ocurrió en el Parlamento es algo inédito. Bloquear a Guaidó y sus seguidores obviamente es una violación a los derechos democráticos.

Benedicte Bull recuerda que el gobierno de Noruega “criticó fuertemente el bloqueo” de Maduro. Y así fue: “Noruega desaprueba firmemente los acontecimientos del 5 de enero cuando la Asamblea Nacional de Venezuela eligió su directiva. Las autoridades deben garantizar que la Asamblea Nacional legítima y elegida democráticamente pueda cumplir su mandato constitucional”, dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Ine Eriksen Søreide.

La condiciones que presentó Guaidó en Barbados:

– Conformación de un gobierno de unidad nacional.

– Normalización parlamentaria del chavismo.

– Un nuevo CNE.

– Garantías para todos los contendientes políticos

Con estas palabras se entiende que Noruega tampoco reconoce a Luis Parra, el diputado que colocó Nicolás Maduro como presidente de la Asamblea Nacional.

Con Maduro atentando contra los diputados de Juan Guaidó, y este convocando movilizaciones en contra del régimen, no parece el escenario idóneo para gestar una negociación. De ahí las dificultades de las que habla Benedicte Bull, quien, a pesar de todo, se declara “optimista” gracias al nuevo rol de EEUU.

Cabe recordar que el miércoles 6 de agosto de 2019 se iba a celebrar la sexta ronda de negociaciones. El equipo de Guaidó esperaba en Barbados, pero en el último momento, el régimen de Maduro los dejó plantados. Su excusa fue la orden ejecutiva que emitió el presidente Trump contra los negocios del régimen en Estados Unidos. En aquellos momentos Washington contemplaba una estrategia de máxima presión, y despreciaba cualquier negociación.

“La única negociación con Maduro es la de saber qué avión va a tomar”, declaró entonces John Bolton, todavía asesor de Seguridad Nacional de Trump. Lo despidieron en septiembre.

Estas palabras de Bolton son el perfecto resumen de cómo fue la política de EEUU hacia Maduro el pasado verano. Una estrategia fallida, porque como reconoció el enviado especial para Venezuela de Trump, Elliott Abrams, “subestimaron el apoyo de Rusia y Cuba al régimen”.

¿Entrará Noruega de nuevo en escena?

EEUU golpea con el garrote a los socios de Maduro mientras llama a negociar con Guaidó por Daniel Gómez – ALnavío – 14 de Enero 2020

El Departamento de Estado de Estados Unidos sancionó este lunes a Luis Parra y otros seis diputados involucrados con el golpe de Estado a la Asamblea Nacional. Washington ya había avisado que no abandonaría la política de sanciones. Ni siquiera ahora que le pide a “todas las autoridades venezolanas” una “rápida transición negociada”.

EEUU pide una negociación, pero no se olvida de las sanciones / Foto: Casa Blanca
EEUU pide una negociación, pero no se olvida de las sanciones / Foto: Casa Blanca

“Esto demuestra el compromiso continuo de Estados Unidos con el pueblo venezolano en su lucha por restaurar la democracia y la prosperidad en Venezuela”. Eso dijo este lunes Mike Pompeo, canciller de EEUU, cuando el Departamento de Estado anunció sanciones contra siete diputados que participaron en el golpe contra Juan Guaidó y la Asamblea Nacional. Los sancionados son:

– Luis Parra, el autoproclamado presidente del Parlamento.

– Franklin Duarte, primer vicepresidente.

– José Gregorio Noriega, segundo vicepresidente.

– Negal Morales, secretario.

– José Brito, diputado.

– Conrado Pérez, diputado.

– Adolfo Superlano, diputado.

“Estas personas asociadas con Maduro intentaron asediar el palacio de la Asamblea Nacional y celebrar una elección no convocada constitucionalmente para evitar que una mayoría de legisladores venezolanos legítimos votaran”, explica el comunicado del Departamento de Estado.

El canciller, Mike Pompeo, es la cara visible de la nueva estrategia de EEUU hacia Nicolás Maduro y Juan Guaidó. El pasado jueves lanzó un comunicado detallando que 2020 es el año en el que Venezuela debería celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias. Comicios en los que participen “todos” y que estén vigilados por la comunidad internacional, por un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y por un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El comunicado mencionó también la palabra negociación:

“Una rápida transición negociada a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela”, dijo el secretario de Estado.

El plan de Pompeo no hablaba en ningún momento de sanciones. No era el momento. Pero Washington ha dejado claro que seguirá penando los atropellos a la democracia en Venezuela.

“Habrá sanciones realistas, apoyadas por el gran poder disuasorio de Estados Unidos”, declaró Mike Pompeo a principios de diciembre en el mismo discurso en el que descartó el uso de la fuerza para Venezuela pidiendo “contención” y admitiendo que una intervención militar es un riesgo. “Hemos aprendido en nuestra historia que el uso de la fuerza militar implica riesgos importantes”.

Elliott Abrams, enviado especial de EEUU para Venezuela, también sostiene este discurso. Apuesta por una salida negociada a la crisis, por la participación de todos los actores, y también por las sanciones “sobre gente que mina la democracia”.

¿Por qué este cambio de estrategia? El analista Francisco Herranz explicó en la agencia rusa Sputnik que la Casa Blanca ha admitido “un grave fallo de cálculo político” subestimando, como reconoció el propio Abrams, la influencia de Moscú y La Habana en Caracas.

“Como consecuencia del firme apoyo de Rusia y Cuba a Nicolás Maduro, y de la división de los grupos opositores, EEUU ha modificado su estrategia hacia Venezuela. Ya no baraja entre sus planes el uso de la fuerza. Ahora sólo reclama un proceso negociador entre las dos partes enfrentadas con el objetivo de renovar la Presidencia y el Parlamento”, agregó Herranz.

En la Unión Europea también defienden esta estrategia. El alto representante para la política exterior, Josep Borrell, afirma que Bruselas seguirá sancionando a quienes atenten contra la democracia.

De hecho, el pasado jueves confirmó que la UE estudia sanciones contra Luis Parra y los diputados que contribuyeron al golpe de Estado contra la Asamblea Nacional. De hecho, este martes en Estrasburgo se activa la burocracia europea para iniciar el juicio contra Parra, el cual puede derivar en sanciones. Y es que ahora la ruta de la comunidad internacional parece más clara que nunca:

– Ratificar a Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional.

– Presionar a Maduro para que permita elecciones presidenciales y parlamentarias.

– Sancionar cualquier atentado contra la democracia y contra los derechos humanos.

– Iniciar una transición en la que participen todas las autoridades venezolanas.

Analistas: El llamado de EE.UU. a negociar en Venezuela aleja la idea de una intervención por Gustavo Ocando Alex – Voz de América – 10 de Enero 2020

Expertos en ciencias políticas de Venezuela conversaron con la Voz de América sobre el reciente llamado de EE.UU. a encontrar “rápida transición negociada” hacia la democracia.
Expertos en ciencias políticas de Venezuela conversaron con la Voz de América sobre el reciente llamado de EE.UU. a encontrar “rápida transición negociada” hacia la democracia.

La recomendación del jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, de una “rápida transición negociada” en Venezuela es una propuesta racional que nace de la inefectividad de las estrategias opositoras del último año, opinan analistas consultados por laVoz de América.

Los expertos en ciencias políticas en el país suramericano también concuerdan en que en el llamado estadounidense espanta ideas radicales, como la de una eventual intervención militar.

Pompeo mencionó en un comunicado el jueves que “una rápida transición negociada a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela”.

Su opinión incluía la tesis de que “las negociaciones podrían abrir el camino de la crisis a través de un gobierno de transición que organizará elecciones libres y justas”.

El mensaje del máximo representante del Departamento de Estado estadounidense se conoce justo en el momento de mayor tensión política en los últimos meses en Venezuela, luego que una fracción opositora se aliara con el madurismo para tomar de facto las riendas del Parlamento.

Otro comunicado del despacho de Pompeo precisó que la transición en Venezuela significa la elección de “un nuevo y balanceado” Consejo Electoral; “un nuevo Tribunal Supremo de Justicia, justo e independiente”; y “elecciones abiertas a todos los partidos”.

Pompeo también hizo votos por el restablecimiento de los poderes del Parlamento, la suspensión de restricciones a individuos y partidos políticos para permitir su “libre participación” en elecciones y el ejercicio de la libre prensa en la cobertura de eventuales comicios.

La líder opositora María Corina Machado, en relación a las declaraciones del secretario Pompeo, dijo, “Es clarísimo que, frente a un estado criminal terrorista, como es el régimen instalado en Venezuela, tiene que haber la construcción de una amenaza creíble en el cual el régimen sepa que su única opción es ceder el poder”.

¿Qué opinan los expertos?

Luis Vicente León, presidente de la empresa Datanálisis, considera que la iniciativa de Pompeo es “absolutamente racional” y nace, a su juicio, en respuesta al proceso de intentos fallidos de forzar un cambio político en Venezuela de manera unilateral, por un año ya.

León valora que ese esquema de presiones y sanciones contra el gobierno en disputa de Nicolás Maduro no ha logrado por sí solo provocar esa modificación del status quo venezolano.

Estados Unidos, opina el profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, no ha abandonado su objetivo de que Maduro deje el poder ni abre las puertas a su reconocimiento.

“Lo que Pompeo introduce en el debate es que, probablemente, ese cambio va a buscar rutas distintas a las que se han utilizado hasta ahora y que evidentemente no han sido exitosas”, acota.

El analista advierte que el planteamiento de Pompeo no se refiere exclusivamente a una negociación directa entre Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, y Nicolás Maduro.

Puede contemplar, dice, a la necesidad de negociar con otras fuerzas, como la militar, que León considera “fundamentales” para sembrar en el país la idea de una elección competitiva.

“También puede buscar que el gobierno venezolano establezca unos cambios en las condiciones para que se produzca en realidad una expresión popular o incluso la posibilidad de que actores del propio chavismo permanezcan en poder mientras se den las condiciones de cambio”, opina.

León anticipa un escenario en el que las “élites de poder” en Venezuela, sean civiles, militares o incluso Maduro, tengan un rol que cumplir en esa transición para garantizar equilibrio.

Intoxicación de la estrategia

El politólogo Víctor Maldonado aprecia que el llamado inesperado de Washington a negociaciones en Venezuela es una réplica a “los escenarios fracasados” que la oposición prometió desde que Juan Guaidó asumió el liderazgo del Parlamento, en enero de 2019.

Resalta que los detractores de Maduro erraron en su curso estratégico, invirtiendo, incluso, siete meses en negociaciones políticas con el madurismo en los mecanismos de Oslo y Barbados. Es “imposible”, dice, pensar que el año pasado fue bueno para Guaidó y sus aliados.

“Vendieron que el ingreso de la ayuda humanitaria iba a desencadenar el cambio y, luego, que ocurriría la ruptura o el quiebre militar. La oposición ha proporcionado al gobierno de Estados Unidos tan malos datos de inteligencia que ha intoxicado su capacidad de análisis”, opina.

Maldonado interpreta el mensaje estadounidense como “institucional”. Considera que refleja la noción de Washington de lo que sería preferible para Venezuela, antes que escenarios agitados.

“No es que a Estados Unidos se contagió de un virus de candidez. Es un mensaje que apuesta a decir que es preferible por las buenas que por las malas. Es otra forma de decir que todas las opciones están sobre la mesa”, evalúa.

Maldonado prevé que algunos factores de oposición tergiversarán alegando que Estados Unidos está mandando a sus aliados en Venezuela a una negociación tradicional con el madurismo.

Considera que el llamado de Pompeo sorprende a la oposición en un momento de fragmentación y algunos casos de presunta corrupción interna -la bancada que respalda a Guaidó denunció pagos de decenas de miles de dólares a diputados “traidores” para que nombraran a otra directiva del Parlamento-.

La oposición, según el experto, está empantanada en una “maraña de intereses y corrupciones”. Maldonado duda que haya condiciones entre iguales para negociar.

“El de Maduro es un régimen que no respeta a la ley, que no tiene consideraciones de la contraparte, con una voracidad propia de los regímenes totalitarios”, opina.

Intervención anulada

Maldonado, también profesor universitario, descarta que el madurismo se entregue a “un éxtasis pinochetista”, que le lleve a convocar un plebiscito para pulsar la opinión popular sobre si debe o no continuar al frente del poder ejecutivo venezolano.

Estados Unidos, remarca, está plenamente consciente de que no existen condiciones para una negociación tradicional ni fáctica con el madurismo.

“Tanto lo saben que tienen un inventario amplio de sancionados, que crece en vez de decrecer”, comenta, mencionando, a su vez, que la agenda política de Estados Unidos está “complicada” con el juicio político al presidente Donald Trump y el conflicto bélico con Irán.

Gustavo Adolfo Soto, politólogo de la Universidad Rafael Urdaneta, valora la postura de Pompeo como “la más acertada” en el actual contexto político en Venezuela.

Sopesa que su propuesta aleja la tentación de salidas apresuradas a la crisis, como la de una intervención de fuerzas militares estadounidenses en Venezuela, y apuesta por la factibilidad.

“Manejar el tema de la intervención militar genera grandes desequilibrios. Lo más seguro e ineludible es que estas negociaciones giren en torno a un proceso electoral donde todas las fuerzas puedan medirse, para que sea una elección válida hacia el futuro”, expresa.

Soto juzga que el mensaje de Pompeo plantea un reto posterior para la oposición y el madurismo. Se pregunta si ambos factores políticos están verdaderamente preparados para encarar una elección en el contexto de premura económica y conflictividad social del país.

“Ambos factores se han descuidado. Han perdido un poco el entendimiento de la demanda social del venezolano. Están descontextualizados”, aprecia.

El politólogo comenta que, históricamente, el chavismo ha aceitado su maquinaria electoral con éxito, indistintamente de la naturaleza y condiciones de los comicios recientes.

La oposición, insiste, debe recomponer su unidad mediante la revisión de sus filas y de sus propuestas para encarar exitosamente una elección, en la que jugarán un rol vital factores como la migración y el debilitamiento de las fuerzas partidistas en las gargantas populares del país.

Soto cree que la negociación propuesta por Washington sorprende al madurismo y a sus detractores en un mar de errores internos, que, a su juicio, se evidenciaron el 5 de enero.

Estima que la urgencia de lograr acuerdos en Venezuela es “ineludible”, al margen del comunicado de Pompeo. No descarta que el Parlamento pueda aún ser el escenario para ventilarlos y concretarlos. “Están a tiempo de un entendimiento real”, dice.

Maldonado, politólogo de la Universidad Católica Andrés Bello, hace una acotación firme al llamado de Pompeo. Lo atomiza. Le preocupa que políticos, gobernantes y el pueblo venezolanos “cedan en su esfuerzo de aferrarse a la realidad” al atender la solicitud de negociaciones.

“Si tienes un león al frente y llego yo y te digo que no temas al león, tienes dos alternativas: creerme y que te coma; o no creerle al león”, pondera.

Al lado de la diáspora por Antonio Ledezma – El Nacional – 20 de Noviembre 2019

Un día como hoy, hace dos años, pisaba tierra colombiana asegurando la recuperación de mi libertad transgredida por más de mil días por un régimen tiránico que convirtió el derecho de opinar en un delito. Fue un capítulo más de esta historia de resistencia que llevamos adelante, al lado de millones de venezolanos que se niegan a entregar las banderas de la libertad, pendones que contrariamente seguimos enarbolando en señal de que no claudicaremos, muy a pesar de los traspiés experimentados en uno y otro sentido.

Hace dos años llegué a Cúcuta, dejando atrás más de 980 kilómetros de carreteras en cuyos costados sobrevive un pueblo acosado por la hambruna, metódicamente diseñada en las salas situacionales de la corporación criminal que persiste en mantener secuestradas las instituciones fundamentales de la nación.

Los detalles de mi fuga están ordenados con precisión y algún día los daré a conocer, para agradecer públicamente a las personas gallardas y valientes que hicieron posible ese acontecimiento. Fue una decisión personal, consciente de los riesgos implícitos que para mí eran subalternos, al hecho cierto de seguir prisionero de una narcotiranía que pretende usarnos como rehenes que mueven en su tablero de operaciones de canje de “carne humana”.

Desde entonces he tratado de ser más útil a la lucha por la libertad de Venezuela. Agradezco las oportunidades que me han brindado distintos gobiernos democráticos del mundo libre, cuyas autoridades me han recibido; las tribunas parlamentarias desde donde se me han permitido pronunciar informes de la tragedia de mi país; los foros planificados por los directivos de organizaciones políticas, organizaciones no gubernamentales y fundaciones que generosamente nos proveen de la logística básica y de esos escenarios claves para insistir en las razones que siguen primando para invocar el principio de intervención humanitaria.

Cada vez que opino lo hago como parte de esa legión de desterrados que no hemos enajenado nuestras convicciones ni podemos dejar que se nos castre nuestro esencial derecho de discernir respecto a lo que acontece dentro y fuera de nuestra patria. Es la misma persistencia con la que marchábamos al lado de la ciudadanía, es la misma determinación para protagonizar aquella huelga de hambre en la sede de la OEA o las movilizaciones que encabezamos al lado de los trabajadores de la Alcaldía Metropolitana hasta las puertas de la Asamblea Nacional, del CNE o de la Fiscalía General de la República, para después terminar hospitalizado en centros de salud, mientras que la narcotiranía enclaustraba en las cárceles de La Planta o de Yare a funcionarios que me acompañaban en esa institución que defendimos y ejercimos, muy a pesar del hostigamiento y de los despojos de recursos financieros y bienes que perpetró el régimen.

A estas alturas de la resistencia, transcurridos estos dos años de mi autoliberación, ratifico todo cuanto hemos dicho ante la comunidad internacional, a saber:

  1. Es indispensable contar con la cooperación internacional, porque solos no podemos. Porque lo de Venezuela no es una simple crisis política. Porque estamos padeciendo los efectos de un régimen forajido. Porque son mafias las que manipulan las instituciones. Porque son narcos y terroristas, además de criminales y corruptos.
  2. La ayuda debe ser teniendo como fuente el principio de intervención humanitaria, mediante la aplicación del R2P, la resolución 1373/ONU, que crea el Plan Global contra el Terrorismo Internacional, el TIAR y la Convención de Palermo, confirmado como está que en Venezuela opera un grupo delictual al frente de los entes públicos.
  3. Que es perjudicial para la estrategia de lograr el Cese de la Usurpación, involucrarnos en diálogos o negociaciones con factores culpables de la catástrofe humanitaria que sufre Venezuela.
  4. Que es un error avalar con nuestra participación, procesos electorales hasta que no sean desalojados del poder que usurpan, Maduro y su camarilla.
  5. Que todo lo arriba expresado requiere de una estrategia y de un comportamiento coherente de la dirigencia y de los ciudadanos comprometidos con una resistencia basada en convicciones, sin sectarismo ni personalismos y libre de agendas ocultas.

Soy Venezuela: Proponemos no retomar por vías secretas las negociaciones de Oslo o Barbados por Roy Andazol – La Patilla – 19 de Noviembre 2019

Representates de Soy Venezuela se pronuncian al país. Imagen cortesía.
Representates de Soy Venezuela se pronuncian al país. 

La alianza Soy Venezuela que conforman varios factores políticos y sociales en oposición al régimen de Nicolás Maduro Moros y a la denominada Revolución bolivariana, denunciaron este martes las pretensiones de un sector de la vida política del país que busca seguir dialogando mientras los venezolanos padecen el sufrimiento debido a la crisis humanitaria.

Solicitaron la reactivación del artículo 350, que prevé que el pueblo venezolano fiel a su tradición republicana y a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, “desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos”.

Asimismo, solicitó la negativa a encuentros de diálogos secretos para tratar la situación del país, que no ha llevado a nada en concreto.

“Proponemos no retomar por vías secretas las negociaciones de Oslo o Barbados o cualquiera otra”.

Del mismo modo, Perkins Rocha, exmagistrado del país, añadió que se debe “recuperar el espíritu de la ruta establecida en el Estatuto para la Transición que aprobamos por unanimidad”, debido a que de allí parte la verdadera unidad.

“Hay que unirnos en función a un Consejo Ejecutivo para el cese de la usurpación”.

Hay que voltear la mirada por Adriana Moran – Blog Polis – 30 de Octubre 2019

Un nuevo llamado a la calle pretende unir a la oposición democrática en torno a ese movimiento que empezó en enero e insuflarle aire a un proyecto que se asfixia y que ya no logra conectar con las expectativas de la mayoría. Ese chaleco de fuerza en el que se convirtió la ruta de tres pasos se ha ido estrechando progresivamente alrededor del cuello de sus creadores y amenaza con estrangularlos mientras insisten en el cese de la usurpación como única razón para marchar, como único punto negociable, como única consigna y en general, como única razón de ser de una oposición que se aparta cada vez más de los que ya no encuentran cómo creer en ese inalcanzable primer punto.
El chavismo ha dicho muchas veces que no se irá nunca y en cierta forma es verdad. Va a pelear para asegurarse un lugar lo más grande posible en la vida política del país, porque nos guste o no nos guste, el lugar permanente en la historia, amado por unos y repudiado por otros, ya lo tiene asegurado. Lo que no es cierto es que se va a quedar en el poder para siempre. Al menos no mientras haya una fuerza política lo suficientemente articulada, no para aniquilarlo o borrarlo del mapa, sino para disputarle electoralmente el poder al que se aferra.
Despojarse de camisas de fuerza autoimpuestas, apartarse de las frases inútiles, de los monstruos que ellos mismos crearon para desestimular la unión y la participación y de la fantasía alimentada por los extremistas que quieren invasiones que no se producirán, es imprescindible para entender que ya no podemos seguir esperando por los promotores de gobiernos etéreos con cargos sin poder real, con embajadores sin embajadas, y con un apoyo internacional que ya no encuentra nada que apoyar aparte de imponer más y más sanciones porque no estamos haciendo nada.
Voltear la mirada hacia adentro y trabajar con lo que tenemos para construir opciones reales que puedan ser apoyadas de forma efectiva desde afuera y nos permitan competir electoralmente en las mejores condiciones posibles para ser la fuerza política que nos merecemos ser, pasa por escuchar a quienes estén dispuestos a decirnos la verdad y a trabajar en base a realidades. No a quienes esperan estar en democracia para elegir, sino a los que elijan seguir el camino para construirla.
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