elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Negociacion

Negociación y elecciones por Genaro Mosquera – El Nacional – 11 de Septiembre 2019

Al estudiar la geopolítica regional y enmarcar el caso venezolano se ponen de manifiesto algunas variables que revelan la inconsistencia del sistema democrático, cuyo sustento inicialmente fue desarrollado sobre la base de una democracia representativa apoyada en elecciones libres y transparentes.

Las elecciones fueron usadas posteriormente por el régimen chavista como una gran estrategia fundamentada en un sistema electoral controlado en beneficio propio para apoderarse sistemáticamente de las organizaciones oficiales, judiciales, legislativas, sociales, empresariales, sindicales, estudiantiles y de todo orden, acompañada de un modelo populista, obviamente antidemocrático, sin consideración a la propia Constitución, leyes y reglamentos.

El soporte electoral justificó todo, incluido el fraude continuado perfeccionado procedimentalmente, hasta el momento que se produjo la gran equivocación estratégica de la elección de Nicolás Maduro para ejercer la presidencia del país por segunda vez. El fraude quedó demostrado y después de comprobaciones debidamente documentadas, el Tribunal Supremo de Justicia legítimamente designado invalidó en el año 2018 el sistema electoral, prohibió el sistema electrónico y procedió a dictar decretos contra los funcionarios que cometieron fraude al diseñar y operar tal sistema.

Todas las decisiones debidamente demostradas fueron sometidas a experticia y dieron origen a que gobiernos democráticos e instituciones internacionales declararan usurpador del cargo de presidente a Maduro; desconocieran las elecciones, las acciones de su régimen y aplicaran medidas para detener la corrupción generalizada. El Tribunal Supremo de Justicia Legítimo recomendó crear un nuevo sistema electoral. Se abrieron investigaciones que condenaron al presidente usurpador a la cárcel y le aplicaron multas cuantiosas por lavado de dinero. Finalmente, los países y la sociedad venezolana se alineó constitucionalmente sobre la figura representativa de la legalidad encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional para sentar las bases de un gobierno de transición, desplazar la usurpación y, por último, propiciar elecciones presidenciales y de los integrantes de las instituciones democráticas a través de un sistema electoral adecuado.

Todas las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia Legítimo, de la Asamblea Nacional y del propio presidente encargado han dado al traste con el reclamo popular de que el usurpador deje el poder. Un sinnúmero de estrategias y decisiones se han abortado, incluyendo negociaciones, la fallida ayuda humanitaria, y la concesión de amnistías potenciales a militares para forzar la salida del usurpador y de sus apoderados. Por otra parte, el régimen ha sometido a los opositores a procesos legales, perseguido y encarcelado a figuras públicas. Otras personas comprometidas con el régimen salieron del país ante la purga del régimen de sus propios asociados y han intentado preservar su patrimonio adquirido de manera ilícita; pero a pesar de ello se le han descamisado empresas y el propio patrimonio. Se han sometido a tribunales formales incluyendo la figura de protección a informantes denunciando los ilícitos del régimen apoyado en la concebida denuncia para aminorar los cargos en su contra.

Todo ha sido burlado, no ha habido argumentos, demostraciones legales y apoyos internacionales en contra del régimen, amenazas o de apoyo coaligado militar que hayan logrado provocar la salida del régimen usurpador; por el contrario, el régimen se comporta de manera retadora, persigue a líderes, diputados y a individuos; ataca sin misericordia a la población, somete de hambre, escasez de todo tipo y de recursos a la población, se jacta  y burla de los países democráticos y hace gala de su subordinación a las fuerzas invasoras, cubanas, y rusas, se apoya en colectivos, milicias y guerrilleros del vecino país, en la Guardia Nacional, la policía bolivariana y en los esbirros de fuerzas especiales sembrando de muerte y dolor al pueblo venezolano ante la mirada atónita de observadores y gobiernos de países amigos.

El país está en manos de la delincuencia y de usurpadores, sus ductores o colaboracionistas, algunos de ellos defienden posiciones contra el régimen, pero lo que en realidad desarrollan es un ejercicio de  cohabitación y de complicidad, la cual abarca casi cualquier terreno, se ignoran los desmanes cometidos por el régimen y la crueldad desarrollada por la dictadura hacia los demás, se ocultan hechos ilícitos; estimulan la ilegalidad procesal amparado por la funcionalidad en la aplicación de  leyes y reglamentos y practican el desprecio hacia cualquier sector denunciante.

Desde lejos Venezuela se percibe como un país en descomposición, marginal, y a una masa de migrantes que constituye el éxodo más grande de América Latina de los últimos tiempos Mientras tanto, la aspiración internacional de rescatar la democracia de esta dictadura posmoderna está en búsqueda de cierta estabilidad global y nada mejor que negociar la impunidad a cambio de unas elecciones soslayando intereses nacionales e internacionales. Buscan acuerdos con factores de poder local y con las fuerzas de ocupación cubanas, rusa, la guerrilla, narcotráfico y el terrorismo internacional. Se pretende hacer abstracción de los delitos del régimen y de sus desmanes.

Venezuela requiere el rescate de su democracia centrada fundamentalmente en la necesidad imperiosa de arrebatárselo a la mafia global internacional, a la invasión cubana, a los intereses del narcotráfico y lograr la desvinculación con los intereses geopolíticos de los países no democráticos; sin embargo, las soluciones parecen utópicas dentro del marco del manejo político de tal grado de complejidad. Todo conduce a la vía más práctica, “la negociación”, estructurada sobre una base electoral apresurada. En esa dirección pretenden llegar a acuerdos secretos para validar unas supuestas elecciones transparentes en las que parece que lo que importa es disponer de un gobierno electo de cualquier manera.

Inevitablemente esta tesis comienza a consolidarse gracias a las habilidades de viejos zorros de la política que ven en la negociación electoral el mantenimiento de su estatus, de políticos noveles que ven la oportunidad de realizarse a la sombre a de los partidos, y a los integrantes de un régimen que hábilmente defenestraron a muchos golpistas originarios que hoy se rasgan las vestiduras de honestidad, de informantes cargados de dinero que pretenden preservar sus ganancias y actuar en la política como si no fuesen responsables, y por si fuera poco, continuar en el poder por la vía electoral y en franca cohabitación con los partidos nacionales.

Parece que nadie toma en cuenta las decisiones del TSJ legítimo cuando invalidó el sistema electoral. Es más, para llevar a cabo la concreción de la fulana negociación preparada por partidos y algunos gobiernos democráticos, incluida la comunidad europea, cuyas razones las conocemos claramente.

Para llevar a cabo elecciones claras se requiere en primer lugar sustituir y enjuiciar a las autoridades electorales, responsables nacionales y regionales, sustituirlas por personas que reúnan los requisitos de independencia y honestidad. Adicionalmente, se requiere recrear al registro electoral que está en manos de cubanos. Ellos han expedido más de 5 millones de cédulas a personas sin cubrir los requisitos de ser venezolanos. No abundaremos en sus propósitos y la nacionalidad que realmente tienen, todo el mundo lo sabe, pero ellos han votado y votarán a conveniencia del régimen y porque tienen cédula de identidad. De tal manera que es necesario desarrollar un nuevo sistema de identificación para determinar quiénes son venezolanos de verdad y respetar su derecho al voto.

Si el sistema de identificación no sirve y el documento es francamente falsificable, porque no tiene ningún elemento de seguridad y solo es un papel sin valor, es imprescindible su reconstrucción mediante un sistema de identidad biométrico completo. Por otra parte, el éxodo de más de 5 millones de venezolanos, de los que un alto porcentaje tiene derecho de votar, requiere de una organización electoral para que ejerzan en el exterior sus derechos. Todos sabemos lo difícil que es lograr ese objetivo apoyado en un inexistente servicio consular, el cual requiere cambiar su estructura y su legalidad.

El sistema electrónico está viciado. Incluso, declarado por los propios cómplices del régimen, cuando sus operadores huyeron, informaron la forma como birlaron 2 millones de votos e intentan con dicha declaración salvar su negocio, de tal manera, que el sistema de votación tiene que ser manual. La pregunta fundamental en este sentido es el tiempo de instrumentación de ese proceso.  He citado solo algunos ejemplos, el sistema es muy complejo y toma su tiempo. El venezolano común está sufriendo y hasta qué punto puede continuar aguantando un año más esta desdicha, miseria y disponer de un gobierno democráticamente electo, cuya composición seguramente tendrá al chavismo como actor fundamental arrastrando sus culpas, pero con la indulgencia formal, aunque lo más grave es cuánto tiempo más tendrá que esperar para la reconstrucción del país.

Frente a la circunstancia electoral aparentemente todo está en contra del régimen, pero se llenan la boca diciendo que tienen 9 millones de votos afectos y firmados en el carnet de la patria, están asociados a la delincuencia internacional, apoyados militarmente, no solo por militares venezolanos comprometidos, sino por los invasores que ya no son invisibles y que andan uniformados por las calles. Es un régimen engolosinado que nos quiere llevar a la guerra, vive del crimen, la mentira y se resiste a cualquier cambio.

¿Regresa a Oslo la negociación entre Guaidó y Maduro? por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 2 de Septiembre 2019

La negociación entre Guaidó y Maduro vuelve a cambiar de sede. Por petición de los mediadores, el gobierno de Noruega, se regresa a Oslo, donde todo comenzó en mayo, y donde se celebraron dos rondas. Las partes ya aceptaron ir a Oslo. ¿Pero hay fecha?
Los equipos de Guaidó y Maduro han acordado volver a la mesa / Foto: @jguaido
Los equipos de Guaidó y Maduro han acordado volver a la mesa / Foto: @jguaido

Desde que el régimen de Nicolás Maduro se negó a asistir a principios de agosto a la sexta ronda de negociación en Barbados, la mediación noruega no ha dejado de hacer su trabajo. Tampoco otros factores, tal como lo informó el diario ALnavío, que fue el caso de la cumbre que se celebró este viernes en Madrid con el fin de ejercer presión para reanudar el proceso. Noruega lo ha dicho: Las partes volverán cuando lo deseen y cuando haya condiciones realistas.

La noticia, según adelantaron fuentes, es que los equipos de Maduro y Guaidó han acordado volver a la mesa, y hacer efectiva la sexta ronda. Ahora, lo curioso es que esta, a petición de los noruegos, tendría que celebrarse en Oslo y no en Barbados. ¿Por qué? No hay detalles concretos. Pero otra fuente adelantó que es como si los noruegos quisieran cerrar un primer capítulo.

Tanto Maduro como Juan Guaidó reconocieron la semana pasada que los contactos se han reanudado, y el mismo Maduro llegó a adelantar que habría noticias. La noticia, según adelantaron fuentes, es que los equipos de Maduro y Guaidó han acordado volver a la mesa, y hacer efectiva la sexta ronda. Ahora, lo curioso es que esta, a petición de los noruegos, tendría que celebrarse en Oslo y no en Barbados. ¿Por qué? No hay detalles concretos. Pero otra fuente adelantó que es como si los noruegos quisieran cerrar un primer capítulo. Un primer capítulo de lo ocurrido y adelantado en Barbados, y abrir otro pero en Oslo, donde todo comenzó en mayo, y donde se celebraron dos rondas, y donde los negociadores se vieron a la cara por primera vez. ¿Y cuándo? Al menos la semana pasada se manejaba la posibilidad de que la reunión se celebrara cuanto antes. En los próximos días. Tal vez esta misma semana. Sin embargo, nadie ofrece seguridad al respecto.

El régimen de Maduro suspendió la negociación cuando el gobierno de Donald Trump endureció las sanciones. El equipo de Guaidó ha planteado la celebración de elecciones libres como ruta de solución de la crisis. Pero el equipo de Maduro insiste en que primero se levanten las sanciones. Está previsto que haya más sanciones. En consecuencia, la pregunta es: ¿Si hay más sanciones no volverá Maduro a la mesa de negociación?

Por cierto, el equipo de negociadores de la oposición recibió un espaldarazo público este fin de semana de Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, el principal partido de oposición, en un evento en el que estaba presente Juan Guaidó. Ramos Allup lo calificó de un equipo estrella y dijo que Guaidó no ha podido escoger un mejor equipo.

-Ese equipo se ha conducido con mucha dignidad, con mucha altura, ha hecho planteamientos claros, sigue informándonos permanentemente y entre todos pensamos las respectivas contrapropuestas.

¿La vuelta de las FARC abre la puerta a una intervención militar contra Maduro? por Daniel Gómez – ALnavío – 30 de Agosto 2019

La tensión es máxima. En Colombia, y también en América Latina. Las FARC no regresan solas sino con el apoyo de Nicolás Maduro. ¿Qué va a pasar con el régimen? ¿Vendrán más sanciones? ¿Más presión internacional? ¿Una intervención armada? ¿Qué hará Estados Unidos? Los analistas responden al diario ALnavío.
Maduro dijo que Iván Márquez era bienvenido en Venezuela / Foto: PSUV
Maduro dijo que Iván Márquez era bienvenido en Venezuela / Foto: PSUV

“Estamos ante una situación explosiva y peligrosa”, dice el exembajador venezolano en ColombiaFernando Gerbasi.

“El momento es sin duda delicado”, agrega el investigador Rogelio Núñez, profesor del Instituto de Estudios Latinoamericano de la Universidad de AlcaláMadrid.

“Para Colombia es un drama monumental”, señala la internacionalista venezolana Beatriz de Majo, miembro del consejo editorial de El Nacional y columnista en El Colombiano de Medellín.

Los analistas consultados por el diario ALnavío coinciden: el regreso a la lucha armada por parte de disidentes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) cayó como una bomba atómica. No sólo en Colombia, sino también en toda América, con connotaciones especiales en Venezuela.

Es sabido que el chavismo, en sus 20 años de existencia, siempre ha brindado apoyo a la guerrilla. A las FARC, y también al ELN (Ejército de Liberación Nacional de Colombia). “No estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuentan con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro”, denunció el presidente de Colombia, Iván Duque.

Gerbasi recuerda que en tiempos de Álvaro Uribe (2002-2010) el gobierno colombiano había detectado hasta 27 campamentos de guerrilla en Venezuela. Entonces el presidente era Hugo Chávez, quien no sólo se desentendió del problema de las FARC, sino que también les dio aliento. En 2007, Chávez recibió a Iván Márquez en el Palacio de Miraflores.

Luego llegó Nicolás Maduro y la situación se hizo todavía más grave. Hace un mes, en el discurso de clausura en el Foro de Sao Paulo, Maduro dijo que dos líderes de las FARC como Iván Márquez y Jesús Santrich eran “bienvenidos” en Venezuela. Fue Iván Márquez quien este jueves anunció la vuelta a la lucha armada de las FARC en un vídeo que, según Duque, fue grabado en territorio venezolano.

“Era conocido en todo el mundo que frentes guerrilleros operaban desde Venezuela con la complacencia del gobierno de Maduro. El problema de Colombia es inmenso. El chavismo tiene 20 años dándole la posibilidad al ELN en la zona fronteriza. Ahora son las disidencias de las FARC, que no son más que delincuentes dedicados al narcotráfico, que ahora hacen causa común con los delincuentes del ELN y los delincuentes del gobierno de Venezuela”, apunta Beatriz de Majo.

Iván Márquez dijo que la guerrilla buscará “el diálogo con empresarios, ganaderos, comerciantes y la gente pudiente del país, para buscar por esa vía su contribución al progreso de las comunidades rurales y urbanas”. Con esta declaración se infiere que las FARC conseguirán recursos presionando a empresarios y ricos. Esa es su vacuna.

¿Una intervención militar?

En su columna para el diario ALnavío, el historiador Pedro Benítez recuerda que las FARC carecen de apoyo en Colombia. “Su auténtica peligrosidad viene del apoyo que reciben en Venezuela”. ¿Es esto suficiente para que los países se alineen a favor de una intervención contra Maduro?

“Maduro les ha dado amplio apoyo. El reciente anuncio de Iván Márquez es preludio de un conflicto. De una intervención en la que no sólo estaría Colombia, sino que estarían otros”, apuntó Gerbasi. “Hay que recordar que existe un acuerdo de paz que también defiende los intereses de las FARC en Bogotá”.

Cuando el diplomático se refiere a intervención, alude a una acción militar, y cuando se refiere a otros, señala a Estados Unidos, y también a Venezuela. A la Venezuela de Juan Guaidó.

Beatriz de Majo: “EEUU va a terminar con Maduro sin necesidad de disparar un tiro en Venezuela. La presión se los va a llevar por delante. El ejército colombiano está preparado para combatir a la guerrilla, y cuando a esta le falte el apoyo venezolano, todo va a terminar”.

“Ahora el propio Guaidó puede invocar el TIAR”, agrega Gerbasi. El TIAR es el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca que abre las puertas a una posible intervención extranjera contra Maduro. Sin embargo, el resto de los analistas consideran que esta medida no va a prosperar.

“La no intervención es clave en el pensamiento latinoamericano. La región no está ni mucho menos coordinada, ni tampoco existe un liderazgo de un grupo de países capacitados”, dice Rogelio Núñez.

Opina que ni siquiera el gobierno de Donald Trump está dispuesto a una acción de este tipo. “Dado el contexto internacional de una guerra comercial, el momento electoral en EEUU, y su propia situación económica, no creo que el gobierno de Trump lleve a cabo una intervención militar. Pero sí creo que elevará las sanciones y la presión”.

Se filtró que en la Casa Blanca se estudia un bloqueo naval a Venezuela. Y en cierto modo, lo confirmó el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, al decir que la Armada estadounidense estaba preparada “para hacer lo sea preciso”. Incluso un bloqueo naval.

Beatriz de Majo, por su parte, comparte la posición de Núñez. “EEUU va a terminar con Maduro sin necesidad de disparar un tiro en Venezuela. La presión se los va a llevar por delante. El ejército colombiano está preparado para combatir a la guerrilla, y cuando a esta le falte el apoyo venezolano, todo va a terminar”.

La internacionalista, no obstante, sí espera una respuesta de Trump. “EEUU colaborará. No será mañana, ni veremos en las costas de Colombia a la Marina estadounidense. Será una cosa lenta, muy cuidadosa, muy estratégica”.

Hasta el momento, Elliott Abrams, enviado especial de EEUU para Venezuela, es el único miembro de la Administración Trump que se ha pronunciado. “Es una gran preocupación [la vuelta a las armas de las FARC]. Parte de esa preocupación es, de nuevo, que el régimen de Caracas parece que está fomentando esta actividad, en esencia dando partes del país particularmente al ELN”, afirmó Abrams sin aventurarse a anunciar futuras acciones de EEUU.

La respuesta en Latinoamérica

Ya hay gobiernos latinoamericanos que se han pronunciado. Lenín Moreno, presidente de Ecuador, fue comedido en sus palabras y dijo: “Continuamos apoyando el proceso de paz implementado en el país hermano. Que la paz siempre sea el camino”.

La estrategia del gobierno de Duque para enfrentar a la disidencia de Márquez

En la cumbre militar y de policía cumplida entre Bogotá y Guainía se dieron las primeras instrucciones para cumplir con la orden del presidente Duque, anunciada por el propio mandatario sobre el mediodía, de crear una unidad élite para la persecución de los disidentes. Este grupo de la Fuerza Pública, dijo Duque, tendrá “capacidades reforzadas de inteligencia, investigación y movilidad en todo el territorio colombiano”.

Publicado en El Tiempo de Bogotá.

Cabe recordar que en la frontera entre Colombia y Ecuador disidencias de las FARC han causado problemas. Hace un mes, las autoridades ecuatorianas capturaron a dos guerrilleros acusados del secuestro y asesinato de un equipo de periodistas del diario El Comercio.

El gobierno de Mauricio Macri en Argentina fue un paso más allá, pues no sólo reivindicó los acuerdos de paz, sino que denunció que la guerrilla ha estado “al amparo del régimen ilegítimo de Maduro”. En el comunicado también se lee que “Argentina se suma al llamado del presidente Duque a la comunidad internacional a rechazar de manera inequívoca estas amenazas criminales”.

Hasta ahora, los gobiernos de Sebastián Piñera en Chile y Jair Bolsonaro en Brasil han guardado silencio. Llamativo es el caso de Bolsonaro. A la frontera de Venezuela con Brasil también llegaron campamentos de guerrillas. No obstante, también es cierto que en los 50 años que operaron las FARC, nunca se adentraron en Brasil por miedo a una respuesta.

Rogelio Núñez considera que Bolsonaro, pese a todo, pese a su causa contra Maduro y su carácter irritable, mantendrá el espíritu latinoamericano de no intervención. Beatriz de Majo dice que los gobiernos latinoamericanos “harán causa común, pero más verbal que otra cosa”. Gerbasi opina lo mismo, aunque puso el foco en Colombia.

“Encontré que el discurso del presidente Duque fue muy fuerte. Verdaderamente duro. No se anduvo con medias tintas. La situación para ellos es muy grave. Y muy grave también para el propio Duque, acusado de entorpecer los acuerdos de paz. Por eso reacciona de esa forma y da todo el apoyo a los acuerdos de paz”, señala el diplomático.

Cómo influye en la negociación

El mensaje de Duque encontró respuesta en Venezuela. Fue Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y número dos del chavismo, quien dijo que ellos no tienen nada que ver con el regreso de la guerrilla. “¿Qué tenemos que ver nosotros con el conflicto colombiano? Nada”, dijo Cabello.

Guaidó, el otro poder político en Venezuela, no lo considera igual. El Presidente Encargado dijo que apoyará a Duque en “la lucha que ha emprendido contra el narcoterrorismo”, y rechazó “que se utilice territorio venezolano con el amparo de Maduro para difundir sus mensajes”.

Este choque de posturas se produce en el momento en que los equipos de Guaidó y Maduro iban a retomar la negociación. ¿Será un detonante el anuncio de las FARC? ¿Se romperán las conversaciones definitivamente o, por el contrario, se vuelven ahora más importantes que nunca?

“La negociación no puede servir en este caso. Yo lo que me imagino es que Maduro considera que este mensaje de las FARC es una forma de apoyo. Apoyo a su causa”, señala Gerbasi.

“No creo que el tema colombiano sea tratado entre Guaidó y Maduro”, apunta De Majo.

“No lo veo. Lo que se trata en la negociación es buscar una salida electoral. Y el tema FARC le puede servir a Guaidó para tener más apoyo y respaldo internacional. Al menos, un apoyo más enérgico. Aunque en Venezuela el factor internacional es importante, la clave está en Caracas”, agrega Núñez.

Barbados con corazón por Simón García – Blog Polis – 24 de Agosto 2019

Aunque pareciera que los acuerdos están vinculados a esfuerzos racionales, esa palabra
refiere a una acción que moviliza y armoniza afectos. El radical “cord” evoca el corazón,
así como cordial supone ser afectuoso. Acordar es estar conformes de todo corazón, tanto
como des-acordar implica no solo lo contrario, sino hacerlo despectivamente.
Las posiciones extremistas, sea en la oposición como en el gobierno, se construyen a partir del desacuerdo. Rechazan con furia galáctica todo acuerdo. Cada uno esgrime que no puede haberlo con delincuentes o con terroristas, según el lado desde el que surjan los disparos para bloquear un logro que exigió miles de años para aceptar que las pugnas humanas se podían resolver de común acuerdo y sin apelar a la fuerza de los mazazos.
La iniciativa Noruega, destinada a mediar entre las partes venezolanas enfrentadas en un conflicto de poder, es en la situación actual, una esperanza de resolución que debe ser
apoyada porque es la mejor opción disponible para salir de la crisis, pacífica y
electoralmente. Toca protegerla porque tiene muchos enemigos y pocos defensores.
Barbados es la posibilidad de resolver los conflictos entre venezolanos, recuperando una
capacidad de soberanía que todos debemos preservar con celo democrático. Barbados es
la diferencia deseable entre solidaridad e injerencia, una vez que el conflicto interno
venezolano se elevó a problema de geopolítica mundial, con participación de potencias y
países que superponen sus propias lógicas y reflejan sus propios intereses. En tal
circunstancia, al recibir la necesaria y vital solidaridad de la comunidad internacional, hay que agradecerla sin olvidar la regla del ministro británico de Relaciones Exteriores entre 1830 y 1841, Henry John Temple: lo único perpetuo en la acción de los países no es la amistad sino los intereses.
El propio Maduro se encargó de repartir cartas a Cuba, Rusia, China, Irán para extender la mesa al plano internacional, lo que generó una negociación múltiple y con jugadores por fuera de Barbados. La parte negativa la recuerda el dicho, caldo morao, presas en reparto.
La positiva es que fuera de la mesa se pueden recomponer las opciones y hay mayor
flexibilidad.
El problema principal es que Maduro, empeñado en mantenerse en el poder por cualquier medio, monta una obstrucción catastrófica, distinta a la usada noción de empate, que interfiere la más pequeña luz de acuerdo entre la mayoría abrumadora de la sociedad y una cada vez más reducida élite aferrada a obstaculizar el ingreso de la ayuda humanitaria o la convocatoria de elecciones libres y justas para que el pueblo dilucide, con su voto, el rumbo que quiere y la persona que debe emprenderlo.
Barbados tiene dos límites. Uno, que la destrucción de país que sigue en marcha termine
por convertirnos en un despojo de nación que a nadie interesa de verdad. El otro, que la
relativa paz que disfrutamos la convirtamos en un enfrentamiento bélico entre todos. El
arsenal de agresividad emocional que tenemos acumulado da para sostener una guerra
que algún día terminará en una tregua para contar las víctimas. No sería la primera vez
que partes de una misma población resulten tan estúpidas que decidan matarse.
No se sabe si el oficialismo lo ha comprendido ni se está leyendo bien que para no
implosionar, no le es suficiente el apoyo militar, porque su base social se le está
desmoronando y está perdiendo hasta capacidades mínimas de gestión como asegurar
agua, luz y gas a cada hogar. Si las conversaciones de altos oficialistas con EEUU son
ciertas, es porque la negociación comienza a ser considerada en el régimen como una
posibilidad. No son ya preparativos de saltos individuales de talanquera.
Pero no hay que soplar sobre expectativas debilitantes. Las amenazas creíbles, que
provienen de la comunidad internacional democrática, deben ser acompañadas
nacionalmente por presiones bien pensadas, movilizaciones con un sentido adicional a
mostrar fuerza en un lugar, acciones de organización y apoyo a las luchas sociales,
estímulo a acuerdos parciales que resuelvan problemas que afecten a la gente y un
diálogo persistente con los seguidores del oficialismo que padecen los mismos problemas
de quienes luchan por el cambio.
El discurso hacia la otra acera debe ser persistente, comprensivo y eficaz. Un discurso para resaltar las coincidencias y para compartir una búsqueda de verdad en relación a por qué y cómo detener el rumbo destructivo que se está comiendo al país. Las bases populares del chavismo son una reserva que tienen mucho que aportar en la reconstrucción de mejores condiciones de vida.
El liderazgo de Guaidó es el mejor posicionado socialmente, el que cuenta con un
inequívoco respaldo internacional y el que encarna la voluntad de un poder público
legítimo como lo es la Asamblea Nacional. Es un dato de la realidad que no sólo hay que
constatar, sino apoyar. Pero no se pueden exigir respaldos acrítico o que siempre tengan
que inhibir las diferencias por conveniencias tácticas. Tampoco pedir que quienes
mantengan diferencias, renuncien a organizarlas en un proyecto político que sea solidario con el Presidente Guaidó, aunque luche por ganar opinión para objetivos parciales diferentes. La unidad, se ha repetido tanto la frase que se olvida su sentido, no es uniformidad ni subordinación, sino autonomía y diversidad dentro de unos fines comunes.
Cada quien tiene derecho a tratar al líder de su época como quiera e incluso endiosarlo y
reclamar que sea único e irrebatible. Pero defender el liderazgo de Guaidó también
consiste en luchar para que supere sus lealtades parciales y pase de dirigente de la
oposición a líder de una causa nacional. Un desafío, que lo obliga a enfrentar al régimen
no sólo desde la Asamblea Nacional sino como animador de una gran coalición nacional
de fuerzas para reconquistar la democracia. El frente amplio resultó estrecho para tratar
de expresar una pluralidad social y política que va más allá de organizaciones importantes y que siguen en pié de lucha como AD, PJ, VP y UNT. ¿No deben decirse y someterse a debate este tipo de apreciaciones?
Para potenciar el liderazgo de Guaidó es importante que no se quede enganchado en
actitudes que puedan ser interpretadas como sectarias y opaquen su sentido de país y la
naturaleza alternativa e inclusiva de su proyecto de futuro. En especial, desde mi pequeña observación desde las gradas, debe nutrirse más de la mayoría social que exige posiciones intermedias, que de retóricas extremistas; darle prioridad a paliar la situación de la gente y de los sectores vulnerables golpeados por la crisis; hablar como procurador de la unificación de los venezolanos y como portador de una oferta de paz, justicia, democracia y bienestar.
Para recorrer un kilómetro hay que andar cien metros. Es importante crear ya un
mecanismo permanente de información, consulta y participación en las decisiones de
aquellos partidos que, aún no estando en la Asamblea Nacional, expresan a una franja de
la sociedad con distintas visiones sobre los modos y las rutas para salir de la crisis y de la
obstrucción catastrófica con la que el régimen bloquea los caminos a la libertad.
Hay que volver a Barbados con corazón para sacar un acuerdo que no puede tener un solo ganador ni seguir la instrucción bárbara del coronel que pedía “me lo fusilan y lleguen a un acuerdo con él”. La representación de Guaidó, porque es la del país que está por venir, debe levantar una opción atractiva que produzca apoyo en el mundo de la coalición dominante y en la institución armada. Se están creando condiciones para convertir a la negociación en la mejor opción para todos los venezolanos y todas las partes.
Hay que volver a Guaidó para revisar y mejorar su desempeño. Es un activo de las fuerzas de cambio y urge poner mucho cerebro entre todos, sin exclusiones, para reformular una estrategia que abra la transición hacia la democracia y la reconstrucción de Venezuela. 20 años son suficientes para querer y lograr otro país.

En Noruega confirman que no ha terminado la negociación entre Guaidó y Maduro por Daniel Gómez – ALnavío – 23 de Agosto 2019

Cuando Donald Trump y Nicolás Maduro confirmaron conversaciones de alto nivel entre Washington y Caracas, se entendió que la negociación facilitada por Noruega había terminado. Pero Benedicte Bull, profesora en la Academia de Gobernanza Global de Oslo y directora la Red Noruega de Investigación sobre Latinoamérica, no lo cree así. “Estas conversaciones pueden ser parte de un esfuerzo de hacer caminar de nuevo [la negociación entre Guaidó y Maduro]”, dice en entrevista con el diario ALnavío.

En Noruega confían que Guaidó y Maduro retomen la negociación / Twitter: @jguaido
En Noruega confían que Guaidó y Maduro retomen la negociación / Twitter: @jguaido

¿Retomarán Juan Guaidó Nicolás Maduro las negociaciones? Se creía que los contactos secretos entre el régimen de Maduro y el gobierno de Donald Trumpimplosionarían las negociaciones. Pero lo cierto es que hay demasiadas diligencias que invitan a pensar lo contrario:

– La delegación de Guaidó están en Washington haciendo consultas. Quieren retomar la negociación en Barbados.

– La negociación todavía no han finalizado. Está pausada. Cuando Maduro rompió, se limitó a decir que su equipo no participaría en la sexta ronda, no que las negociaciones quedaban rotas por completo.

– Una delegación del gobierno de Noruega visitó Caracas la semana pasada. Los mediadores noruegos tantearon a las partes para ver si se retoman las conversaciones.

– Chrystia Freelandministra de Asuntos Exteriores de Canadá, visitará Cuba la próxima semana. La Habana es un factor clave en esta crisis por sus lazos con Maduro. Ottawa siempre ha apostado por una solución política a la crisis de Venezuela. Además, el anuncio de Freeland se produjo luego de la reunión que mantuvo este jueves con el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo.

– Maduro quiere cambiar el mecanismo de Noruega. Como informó el diario ALnavío, el régimen pretende que en las conversaciones participe Estados Unidos de alguna u otra forma. Ya sea uniéndose a la mesa, o actuando como país observador u acompañante.

– Hay contactos secretos alto nivel entre Caracas y Washington. Primero fue el presidente de EEUU el que lo confirmó. Más tarde lo ratificó Maduro.

Se están haciendo esfuerzos para que Guaidó y Maduro retomen la negociación. Incluso los contactos entre Maduro y Trump lo son, dice en entrevista con el diario ALnavío la experta noruega, Benedicte Bull, profesora en la Academia de Gobernanza Global de Oslo y directora la Red Noruega de Investigación sobre Latinoamérica.

– ¿Las conversaciones entre Maduro y Trump pueden implosionar la negociación?

– Creo que es al revés. La imposición unilateral de nuevas sanciones la semana antepasada implosionaron la negociación. Estas conversaciones pueden ser parte de un esfuerzo de hacerla caminar de nuevo.

Cuando habla de sanciones Bull se refiere a la Orden Ejecutiva que firmó Trump a principios de agosto. Un decreto que sanciona en EEUU a todas las empresas y países que hagan negocios con el régimen. De hecho, fue esta medida la que Maduro usó como excusa para no acudir a la sexta ronda de negociaciones en Barbados.

– ¿Qué es lo que podrían estar discutiendo los gobiernos de Maduro y Trump?

– No lo sabemos, pero un tema importante para discutir es obviamente las condiciones para levantar diferentes sanciones.

– En esta ocasión, ¿Maduro está ganando tiempo conversando con EEUU?

– Los EEUU han invertido mucho a una salida pronta de Maduro, y varias veces han prometido que será pronto. Serán muy cautelosos por no terminar dando oxígeno al régimen.

Las sanciones por Gonzalo González – El Nacional – 21 de Agosto 2019

En los veinte años de régimen chavista, los venezolanos hemos experimentado situaciones y problemas que creíamos de improbable ocurrencia o repetición, a tal punto que pocas cosas sorprenden y la conseja de que “cualquier cosa puede ocurrir” es de amplia aceptación; ello pasa con las sanciones impuestas por los Estados Unidos y otros Estados a la nomenclatura chavista y al gobierno.

Como venezolano deploro la existencia de las sanciones; pero algo inconveniente, para otros, hemos debido hacer para que un expediente de tal magnitud y gravedad se esté aplicando y por los vientos que soplan se incrementarán las mismas de no mediar un cambio político significativo en el corto plazo.

El problema de fondo para los venezolanos no es si estamos o no de acuerdo con las sanciones. Su existencia no depende, o lo hace poco, de nuestra voluntad porque hemos venido cediendo a otros, más allá de lo que obliga la globalización y nuestra conveniencia, cuotas importantes de soberanía; en otras palabras, la capacidad endógena de afrontar y resolver nuestros problemas como Estado y sociedad.

La situación descrita es consecuencia de la intención, bastante avanzada por demás, de instaurar un proyecto político demostradamente atrasado, fracasado y claramente contrario a los intereses nacionales de Venezuela en su conjunto y de sus ciudadanos, tal como lo demuestra la crisis en progreso y el retroceso colosal en todos los índices civilizatorios que padece el país.

El chavismo, desde sus inicios en el poder,  se dedicó a construir alianzas, que denominó estratégicas, con Estados autoritarios o francamente dictatoriales o forajidos en donde la democracia es un remedo y los derechos humanos no se observan; también con organizaciones señaladas como terroristas o incursas en el crimen organizado. Esa política, hija de la desmesura del chavismo,  tarde o temprano iba a tener repercusiones porque afectaban los intereses nacionales y de seguridad de la comunidad internacional democrática.

Hay quienes cuestionan la eficacia de las sanciones para generar cambios positivos y acuden a diversos casos para sustentar su posición. La experiencia internacional demuestra que el asunto es más complejo y diverso: en algunos casos no han funcionado, pero en otros sí.

Algo debe estar ocurriendo con las sanciones dentro de la nomenclatura roja que los hace anteponer su levantamiento para avanzar en cualquier acuerdo. Predicamento que es público y también -según algunos, supuestamente bien informados- esgrimido en las actuales conversaciones facilitadas por Noruega.

Según diferentes y recientes mediciones, el uso del tema de las sanciones como responsables de las penurias socioeconómicas de la población, que enarbola el discurso chavista, carece de eficacia en la opinión y el sentimiento de la mayoría de la población.

No puedo concluir estas notas sin referirme a las consecuencias para nosotros de la muy probable victoria del peronismo en las elecciones generales que se celebrarán en Argentina en octubre de este año. La principal de ellas es que, en el mejor de los casos, el Estado argentino cambiará su activa y militante actitud y acción a favor de la restitución del orden constitucional en Venezuela por la de no injerencia, actitud similar a la postura mexicana y con los matices del caso a la uruguaya.

Maduro admite que hay conversaciones entre altos funcionarios de su gobierno y Estados Unidos – BBC News – 21 de Agosto 2019

Nicolas Maduro
Durante un discurso en la televisión, Maduro confirmó que hay conversaciones entre funcionarios de Venezuela y Estados Unidos.

“Confirmo que desde hace meses hay contactos de altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos de Donald Trump y del Gobierno bolivariano que yo presido”.

Así fue como el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó este martes que desde hace meses mantiene conversaciones con el gobierno de Trump,incluso pese a las sanciones impuestas por Washington destinadas a aumentar la presión para que renuncie.

En su momento, el gobierno de Maduro calificó esas medidas como “terrorismo económico”.

Con sus declaraciones en la televisión, el presidente venezolano puso fin a las informaciones de medios locales de que una poderosa figura de su gobierno había estado negociando la destitución de Maduro con Washington.

El corresponsal de la BBC Will Grant explicó que es probable que con este mensaje Maduro esté tratando de eliminar cualquier sugerencia de que las reuniones con Estados Unidos están teniendo lugar sin su conocimiento.

Juan GuaidóEl líder opositor Juan Guaidó sostiene que el bloqueo de Trump “tiene excepciones humanitarias en cuanto a alimentos y medicamentos”.

Estados Unidos es uno de los más de 50 países que no reconocen a Maduro como el líder legítimo de Venezuela, después de que las elecciones presidenciales de mayo de 2018 no fueran consideradas por la comunidad internacional como “transparentes” ni “limpias”.

En un discurso en televisión, Maduro dijo: “Así como he buscado el diálogo dentro de Venezuela, he buscado una forma en que el presidente Trump realmente escuche” al país.

El presidente Trump confirmó el martes que su administración estaba “hablando con varios representantes de Venezuela”.

“No quiero decir con quién, pero estamos hablando a un nivel muy alto“, dijo el presidente de Estados Unidos.

Manifestación en CaracasDespués de las sanciones impuestas por Estados Unidos muchos venezolanos salieron a las calles para protestar por las medidas.

¿Cuál es la situación de Venezuela ahora mismo?

El país está envuelto en una lucha por el poder entre el presidente Maduro y el líder de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó.

Guaidó se declaró presidente interino en enero, alegando que las elecciones que llevaron a Maduro al poder por un segundo mandato fueron fraudulentas.

Aunque Guaidó se ha ganado el respaldo de más de 50 países, hasta ahora no ha logrado destituir a Maduro del poder.

Las conversaciones entre ambas partes, llevadas a cabo en Barbados y mediadas por Noruega, están estancadas después de que el presidente Maduro denunciara a la oposición por respaldar las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Según Naciones Unidas, el país está sufriendo una de las peores crisis económicas de la historia.

El organismo internacional afirma que una cuarta parte de sus 30 millones de habitantes necesitan ayuda.

Más de cuatro millones de venezolanos han abandonado el país en los últimos años.

TrumpTrump anunció las sanciones el lunes 5 de agosto.

¿Por qué está involucrado Estados Unidos?

Estados Unidos ha sido un blanco frecuente de la ira de Maduro.

Maduro ha acusado a Estados Unidos, y específicamente al Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, de tratar de matarlo, sin proporcionar ninguna evidencia.

Varios miembros del gobierno de Maduro fueron el primer objetivo de las sanciones de Estados Unidos, pero a principios de este año, el gobierno de Trump impuso nuevas restricciones a la compañía petrolera estatal, PDVSA, que es clave en la economía nacional.

Esto fue seguido en agosto por sanciones radicales que congelaron todas las propiedades del gobierno venezolano en Estados Unidos.

“Guaidó fue una oportunidad legal que se agotó” por Antonio Laborde – El País – 21 de Agosto 2019

El periodista opositor considera que la negociación para alcanzar una transición democrática depende del número dos chavista, Diosdado Cabello, y de que no “sobreestime su poder”

El ex-preso político venezolano Leocenis García.
El ex-preso político venezolano Leocenis García. JEDUAR MÉNDEZ

La oposición del ex preso político venezolano Leocenis García es distinta de la del equipo de Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por una cincuentena de países. Para el otrora editor de Sexto Poder —medio independiente expropiado en 2016— el “ego y la soberbia” de la vieja clase política que presiona a Guaidó han provocado que la oposición al chavismo se aleje del poder. En su segunda visita a Washington en apenas un mes, García está promoviendo incluir a las fuerzas militares en la negociación. Uno de los problemas con que dice haberse encontrado es que “hay venezolanos que viven del lobby en Washington que se han acostumbrado a ser oposición y no Gobierno”.

García se autoubica ideológicamente en el centroderecha y es fundador del movimiento Prociudadanos. Desde hace un año que aboga por adelantar las elecciones en la Asamblea Nacional a través de un acuerdo que garantice votar también en unas presidenciales. Para el periodista, el primer paso para lograr un pacto es que la bancada de diputados chavistas —minoría en la Asamblea— regresen a ocupar sus escaños, algo que no ocurre desde hace tres años. “Creo que Guaidó no se da cuenta del poder que tiene el parlamento para llegar a acuerdos”.

Pregunta. ¿Considera que Guaidó no está liderando bien la Asamblea Nacional?

Respuesta. Creo que hemos caído en la trampa de convertir a la Asamblea Nacional en un recinto de la oposición y no del país. Cuando la gente votó en 2015, le dio un nivel de confianza mayor a quienes se oponen a Maduro, pero sigue siendo un recinto del país. Siempre el ego y la soberbia son el fracaso de la inteligencia y creo que hemos estado muy cerca del poder, pero el desconocimiento de esa realidad y de comprarnos el cuento de que el chavismo es narcotraficante y una banda de pillos nos ha alejado del poder.

P. Cuando dice ego y soberbia ¿está pensando en Guaidó?

R. No me refiero a Guaidó, me refiero a las presiones que hay sobre él. Tengo muy claro que Guaidó es una víctima de la vieja clase política. Se dice que fue proclamado presidente interino, otros dicen autoproclamado. Guaidó ha tenido un enorme coraje. ¿Por qué la Asamblea Nacional nunca lo nombró presidente como corresponde? Porque no querían que fuera presidente interino ni comprometerse con eso.

P. Usted aboga por adelantar las elecciones en la Asamblea Nacional, lo que podría cambiar el escenario

R. Quiero adelantar las elecciones si se hace un acuerdo político que esté refrendado por las fuerzas armadas. Que diga claramente que va a haber dos procesos electorales: uno en marzo de la Asamblea Nacional y otro presidencial en diciembre. No creo en un proceso de elecciones de la asamblea solo (como plantea el número dos del régimen chavista, Diosdado Cabello). Pienso que Cabello tiene que medir bien sus fuerzas y no subestimar a la comunidad internacional.

P. ¿Quién se siente burlado aquí?

R. Creo que Cabello, el principal actor militar en Venezuela, tiene que entender que está a tiempo de contribuir a un proceso de transición democrática para que después haya unas elecciones transparentes donde sus propias fuerzas del chavismo puedan medirse de manera independiente. La negociación depende de él y de que no sobreestime su poder.

Según información publicada esta semana por la agencia de noticias Associated Press (AP), funcionarios del Gobierno de EE UU han hablado con Cabello. El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente habría recibido en julio en Caracas a un alto funcionario de la Administración de Donald Trump para definir las garantías y estímulos que tanto él como otros miembros de la cúpula chavista recibirían si ceden a las demandas de la comunidad internacional. Sin embargo, Cabello desmintió la información. Este martes Trump sostuvo en la Casa Blanca que están en conversaciones con funcionarios venezolanos “de muy alto nivel”, aunque no quiso precisar quiénes.

P. Cómo antiguo editor de un medio expropiado, ¿cómo cree que ha afectado la censura a la visión que tienen los venezolanos de lo que está ocurriendo?

R. A los dueños de medios les ha faltado coraje. Son los grandes responsables de que Maduro esté en el poder. El gran sostén de Maduro hoy es la censura de los medios que decidieron mantenerse allí, abiertos, aun cuando la dictadura se ha ido desafianzando. Otros decidimos la cárcel, ser expropiados, ser exiliados. Con una prensa independiente tienes ciudadanos capaces de cuestionar. Cuando conviertes los medios en propaganda ya no tienes ciudadanos, tienen súbditos.

P. ¿Pide que los dueños cierren sus medios o se arriesguen a terminan en la cárcel?

R. Lo que pido es que en este momento en que tenemos a la comunidad internacional, el apoyo de EE UU, del pueblo de Venezuela, tengan coraje. Vivimos un momento de un Gobierno debilitado, con un pueblo muriéndose de hambre, y que necesita ciertas muestras de coraje para ayudar a la transición. No puede ser que Guaidó no sea entrevistado en ningún canal de televisión ni radio. No puedes ser tan servil, no puedes desconocer una figura tan o más importante que el presidente (Maduro).

P. ¿La ruta que ha seguido este año la oposición y Washington ha sido acertada para sacar a Maduro?

R. Creo que Guaidó fue una oportunidad legal que había que aprovechar y que ya se agotó. Yo no cuestiono todo lo que se hizo. También creo que EE UU tuvo una posición determinante en la movilización de la gente. Era un país que estaba sin esperanza y que Washington logró que la gente se sintiera apoyada y salió a la calle. Creo que es imposible decir que las sanciones al Gobierno no van a afectar a la gente. Sin embargo, siempre las sanciones son un punto menos traumático, porque son un punto medio que evita la intervención armada. Y creo que el Gobierno está cercado económicamente y que su única salida es buscar una negociación política.

P. ¿Cómo se puede avanzar en la negociación cuando el asesor de Seguridad Nacional de EE UU, John Bolton, sostiene que el tiempo del diálogo se acabó?

R. La vía es la negociación. Pero tú no puedes utilizar para la negociación política solamente a un sector de la oposición tradicional. Tienen que estar las fuerzas armadas, el centro, partidos como el nuestro. Además, tienes que abrir un proceso de manera secreta con el principal interesado. Maduro tiene que tener un proceso abierto y directo con Bolton y Elliott Abrams (representante de EE UU para Venezuela).

P. ¿Dónde cree que no está la voluntad para que eso suceda? ¿Washington o Caracas?

R. De los lobistas de Washington y de los partidos tradicionales venezolanos porque creen que eso provocaría una transición sin ellos. Y en Venezuela no va a haber una transición sin los partidos tradicionales y sin el chavismo. Lo tengo muy claro. No debemos tenerle miedo a la transición. A lo que debemos tenerle miedo es a las elecciones y para eso nos tenemos que preparar todos. Para que la transición sea duradera y estable tiene que estar la oposición y el chavismo.

María Corina Machado: «No salir de Maduro se paga con muertos» por Williams Perdomo – El Nacional – 20 de Agosto 2019

La coordinadora nacional de Vente Venezuela sostuvo que se debe acabar con la negociación. Aseguró que la democracia mundial está determinada a lograr un cambio político en Venezuela

 

María Corina Machado, coordinadora nacional de Vente Venezuela, aseguró que se debe plantear a los aliados de la democracia venezolana la creación de una coalición internacional que colabore con un cambio político en el país.

“Se debe presionar para la reincorpación del TIAR y plantearle a la comunidad internacional la creación de una coalición liberadora amparada en la Constitución», señaló.

Explicó que Colombia, Brasil, las Antillas Nerlandesas y Estados Unidos deben  estar en el núcleo de la dirección política y de la coalición internacional liberadora por ser los países más afectados.

«El tiempo de la ingenuidad y la ignorancia se acabó”, aseguró.

Sobre la sanciones impuestas por el presidente estadounidense Donald Trump indicó que son una demostración de que el mundo democrático está comprometido con el cambio político en Venezuela. Dijo que estas acciones demuestran la determinación de Estados Unidos para contribuir a la restitución de la democracia.

“La decisión del presidente Trump es correcta y oportuna. Su impacto es muy grande y contribuye con el fin de la tiranía», afirmó.

«Cuenta con el respaldo de la mayoría de los venezolanos. Es una demostración de que Estados Unidos está comprometido con avanzar en la ruta de la fuerza para liberar a Venezuela”, expresó.

Abandonar la negociación

Indicó además que el gobierno de Juan Guaidó, presidente encargado, debe abandonar la negociación, como lo pidió el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton. Resaltó que se deben considerar los planteamientos de los aliados internacionales.

Aseguró que «postergar la salida de Maduro del poder se paga con muertos, hambre y éxodo».

Sostuvo que la dirigencia opositora nacional debe asumir, al igual que los aliados internacionales, lo que catalogó como la ruta del coraje. Exhortó al Parlamento venezolano a agilizar el proceso de reincorporación de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.

“Hay que asumir la ruta del artículo 233 de la Constitución. La Asamblea Nacional tiene una oportunidad de reivindicarse», señaló.

Destrucción del país

Dijo que es evidente que el régimen destruye al Parlamento, «pero es que también está acabando con el país. Por eso ya no es un tema de los diputados, que los respeto, es que aceleradamente acaban con Venezuela. Qué más hay esperar”.

Señaló que los aliados del régimen se organizan y buscan la manera de alargar la permanencia del oficialismo en el poder. En consecuencia indicó que las fuerzas democráticas también deben generar una estrategia para impulsar la democracia en la región.

“Hemos entendido a golpes como estas tácticas cubanas y sistema que se ha configurado en el Estado, tienen como finalidad aferrarse en el poder. Si las fuerzas del mal se organizan para destruir a Venezuela y desde aquí desestabilizar a la región, es hora de que la democracia mundial, que es más poderosa, haga lo mismo”.

«Es evidente que el interés de los cubanos y las mafias es hacerle sentir a los venezolanos que estamos solos y que las declaraciones de los demócratas son solo amenazas. Lo que buscan es que los que puedan se queden y claudicar a los que se quedan», manifestó.

«Es muy seria la determinación de occidente de avanzar y actuar para acabar con el régimen», expresó.

“Aquí hay mucha gente haciendo plata con el hambre de los venezolanos y le tienen terror al fin de la injusticia y de la impunidad. Les digo que se preparen porque habrá una Venezuela transparente en la que más nunca un funcionario público utilice los recursos de la nación para enriquecerse”, afirmó.

La revancha del Foro de Sao Paulo

Machado se refirió a las recientes elecciones primarias en Argentina y explicó que fueron una demostración de que el Foro de Sao Paulo tiene intenciones de recuperar su poder político en la región. «Ellos dijeron que uno de sus objetivos era la derrota de Macri. Ellos se han planteado su ruta y la confabulación de este grupo ha saqueado a Venezuela”, indicó.

“La pregunta es qué más tiene que pasar: cayó México, atacan a Colombia y van por Argentina. Ese es un cáncer y el tumor es el régimen venezolano, por eso este no es un problema solamente nuestro sino de la región”, finalizó.

A %d blogueros les gusta esto: