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Venezuela: Una Dictadura de Dos Jaulas por Rafael Collins – IF Revista Digital –  5 de Enero 2020.

Rafael Collins
Escritor, abogado y periodista. Actualmente trabaja como periodista en la Secretaría de la Universidad de Carabobo y profesor en la escuela de Comunicación Social de la Universidad Arturo Michelena. Cuenta con una obra publicada sobre la migración venezolana y los casos de asesinato y tortura en las protestas del año 2014 y 2017 titulada “La normalidad de las cosas”.
Es un sentimiento creciente entre los venezolanos que, tras años de intentos fallidos por salir del chavismo se han dado cuenta que estamos enfrentando a una sola dictadura que encierra a la población entre dos jaulas.

La primera jaula todos la conocemos bien, y es en sí misma, el chavismo sin ningún edulcorante. Sus rejas están hechas -en sentido primario- de socialismo, populismo, manipulación, mentiras, tráfico de influencias, difamación; cuando eso falla usan la violencia y son capaces de encarcelar y asesinar. Todo el funcionamiento de esa jaula es financiado con el saqueo de los recursos del país, y -más recientemente- con narcotráfico, contrabando de minerales y cualquier fraude a la ley que les permita lavar dólares.

Dentro de esa jaula, en un principio entraron de forma voluntaria millones de venezolanos que, por las razones que sea, se identificaron con el resentido discurso de Hugo Chávez. Al poco tiempo muchos trataron de salir, quizá al darse cuenta de que era un proyecto más tenebroso de lo que esperaban, por eso, muy hábilmente la dictadura planificó la construcción de una segunda jaula, donde les daba la ilusión a esas personas de haberse salido de la primera, e incluso creer que luchaban contra el dictador.

Esa segunda jaula ha cambiado de nombre en muchas ocasiones, pero para fines didácticos vamos a identificarla con sus nombres y siglas actuales:

Mesa de la Unidad Democrática / Frente Amplio (MUD-FA)

Esta segunda jaula, en principio se disfrazó con la causa de la libertad de Venezuela y centró la construcción de sus rejas con una palabra que en contextos normales tiene connotación positiva: “UNIDAD”, ¿les suena familiar? Seguro que sí.

Nos dijeron que la única forma de salir del chavismo era “si nos uníamos”. Hasta ese punto todo parecía lógico y así lo hicimos, con la lamentable consecuencia de que, esa unidad nunca fue unidad de propósito (liberar a Venezuela), sino unidad en torno a un grupo de políticos socialistas corruptos, aunque creo que en esto último estoy siendo redundante, pues ser socialista es -de antemano- tener predilección por la corrupción, por apropiarte de lo ajeno, por intervenir en asuntos que no te competen, por violar las libertades individuales.

Así pasaron años y años de decepciones, desde Manuel Rosales a Capriles, a Henry Ramos con su famosa frase de “doblarse para no partirse”. Años y años de diálogos apaciguadores que se orquestaron en fraude a la voluntad de los venezolanos, años y años que tienen su cumbre en la presidencia interina de Juan Guaidó. En este punto es donde a esta jaula se le notan las rejas con mayor claridad.


Años y años de diálogos apaciguadores que se orquestaron en fraude a la voluntad de los venezolanos, años y años que tienen su cumbre en la presidencia interina de Juan Guaidó


Por eso los invito a analizar, ¿De qué está formada la segunda jaula? Por desgracia descubrimos que comparte los fundamentos del chavismo: socialismo, populismo, manipulación, mentiras, tráfico de influencias y difamación. ¿Cómo se financian? La respuesta es más que obvia: con corrupción.

¿Qué pasa cuando se trata de salir de la segunda jaula? Comienza el chantaje de la “Unidad”.

Te acusan de “chavista por romper la unidad” como condición obligatoria para salir precisamente del chavismo, pero basta que trates de hacer aportes a esa “unidad” con la intención de que realmente funcione y vaya en la dirección correcta, para que seas ignorado, menospreciado o en el caso más grave, acusado de radical intolerante, guerrero del teclado o partidario de la secta. Solo por estar cansado de hacer lo mismo una y otra vez, y en consecuencia tener los mismos inútiles resultados una y otra vez.


Basta que trates de hacer aportes a esa “unidad” con la intención de que realmente funcione y vaya en la dirección correcta, para que seas ignorado, menospreciado o en el caso más grave, acusado de radical intolerante


Así, tras la monumental decepción del 2019, hemos llegado a un despertar inédito de la población que ha identificado que la segunda jaula solo sirve para sostener la primera y gran jaula, que es el chavismo. Son cómplices, no les interesa la libertad de Venezuela, ni tener verdaderas elecciones libres; solo les interesa el poder para seguir con la corrupción.

Sueñan con llegar a un acuerdo mafioso que les permita controlar por algunos años el poder ejecutivo, pero en ningún caso, con darle a los ciudadanos lo que se merecen para empezar a construir un mejor país, que es justicia, libertad, seguridad jurídica, libre mercado y respeto a la propiedad privada.

Por eso, y ante la evidencia que una salida completa del chavismo los dejaría al desnudo en su entramado de corrupción, han decidido ser agentes activos de la cohabitación con el régimen sangriento de Nicolás Maduro.

Toca romper ambas jaulas o nunca más tendremos a una Venezuela próspera y decente.

 

La oposición venezolana ante el abismo por Fernando Díaz Villanueva – Voz Populi – 28 de Diciembre 2019

Guaidó y los opositores comenzaron a dar palos de ciego. El más sonado de todos ellos fue la charlotada del 30 de abril, cuando trató de levantar al ejército contra Maduro y la cosa quedó en nada

Juan Guaidó y Leopoldo López el día del último alzamiento en Caracas.

Juan Guaidó y Leopoldo López el día del último alzamiento en Caracas.
En enero de este año, el día 23 concretamente, emergió como un torbellino un nuevo protagonista de la tragedia venezolana. Se llamaba Juan Guaidóy era un simple diputado del partido Voluntad Popular -el de Leopoldo López-, completamente desconocido para el público internacional. Un tipo joven de sólo 35 años que hizo algo insólito: convocó cabildo abierto en el centro de Caracas y fue proclamado presidente encargado de Venezuela.

El cabildo abierto, una institución de origen virreinal que contempla la legislación venezolana, estaba justificado en tanto que Nicolás Maduro se había puesto al margen de la ley en los meses precedentes. El presidente decidió desconocer a la Asamblea Nacional y se inventó otra nueva con la que se puso a redactar una nueva Constitución para amarrarse al poder indefinidamente. Había perdido, en definitiva, toda la legitimidad que en algún momento pudo haberle acompañado.

Tras la proclamación de Guaidó se abrió una crisis política sin precedentes, la mayor de cuantas ha tenido que soportar Maduro en sus casi siete años de Gobierno. Llovieron los reconocimientos internacionalestanto EEUUcomo la Unión Europea y los principales países de Hispanoamérica dieron por bueno a Guaidó. Parecía cuestión de tiempo, de poco tiempo, que Maduro fuese derrocado por las buenas o por la malas.

Lo primero dependía de los apoyos que fuese capaz de concitar Maduro dentro de la fuerza armada. Lo segundo de hasta dónde estaba dispuesto a llegar Donald Trump. En aquel momento el presidente de EEUU dijo textualmente que “todas las opciones están sobre la mesa”, por lo que muchos se entusiasmaron dando por hecho que el ejército estadounidense intervendría para aventar a Maduro y forzar un cambio de régimen.

Pero Trump no estaba por la labor de gastar una sola bala en Venezuela, un país importante sin duda, pero no tanto como para sacrificar marines, crédito internacional y verse además metido en un problema con los rusos, el aliado crepuscular e interesado de la dictadura chavista. La intervención tenía otros problemas añadidos. Sería extremadamente impopular dentro de casa y costaría dinero, tanto por la intervención en sí misma, como por los cuantiosos fondos que habría que destinar a la estabilización y reconstrucción de Venezuela, un país devastado en el que nada funciona y en el que a duras penas sus habitantes cubren sus necesidades nutricionales diarias. Todo eso lo tendría que pagar el contribuyente estadounidense.

Errores estratégicos y las continuas puñaladas que los líderes opositores se propinan entre ellos han conducido a una situación de semiparálisis y al desencanto más absoluto

A partir del entusiasmo inicial, Guaidó y los opositores comenzaron a dar palos de ciego. El más sonado de todos ellos fue la charlotada del 30 de abril, cuando trató de levantar al ejército contra Maduro y la cosa quedó en nada. Errores estratégicos como este más las continuas puñaladas que los líderes opositores se propinan entre ellos han conducido a una situación de semiparálisis y al desencanto más absoluto. Como resultado, hoy la oposición venezolana es mucho más débil que hace un año.

A los errores propios se suma que el régimen no les ha dado tregua. Muchos opositores de renombre han tenido que exiliarse, otros están en la cárcel y los pocos que permanecen dentro del país viven en un continuo sobresalto sometidos a una vigilancia continua y a las estrecheces materiales que padece el común de los venezolanos. La oposición tiene algo de Frankenstein, pero con las piezas especialmente mal encajadas. En la ya extinta MUD se daba cita un rosario interminable de partidos y partidillos de lo más variopinto. Algunos eran indistinguibles del chavismo en cuestiones ideológicas. De hecho, muchos chavistas caídos en desgracia se pasaron a la MUD, donde fueron recibidos con vítores y aplausos. La plataforma opositora se había convertido en un no partido con un sólo punto en el programa: descabalgar del poder a Chávez primero y a su sucesor después.

Este detalle lo conocían los chavistas y lo pusieron a jugar a su favor desde el principio. Echaron mano del recurso de la vieja política. Todo el que se oponía a la revolución bolivariana era un resabio indeseable de los partidos de la IV República, los denostados adecos y copeyanos sobre cuya mala imagen supo cabalgar Chávez durante años. Cuando se produjo el relevo generacional y entraron opositores más jóvenes como Leopoldo López, que nada tenían que ver con el anterior sistema de partidos, sobrevino la parálisis. En su descargo podemos decir que durante los primeros años fue muy difícil combatir a un líder carismático que pasaba más tiempo en la televisión que durmiendo, un tipo que regalaba dinero y que, además, fuera de Venezuela se lo rifaban porque se había convertido en una celebridad aplaudido por toda la izquierda occidental.

El régimen empezó a venirse abajo en torno a 2012, ya en la recta final de la vida de Chávez. Aquel era el momento de la oposición, pero con la crisis económica galopante llegó también el gran éxodo. Todo el que se ha podido marchar de Venezuela en los últimos seis años lo ha hecho. Hay unos cinco millones de venezolanos fuera del país y eso ha repercutido directamente en la oposición, que se ha quedado sin un gran número de apoyos y sin cuadros de cierto nivel. Los buenos simplemente se han marchado y no parece que vayan a regresar en mucho tiempo… si es que lo hacen. Han rehecho su vida en Colombia, en Panamá, en EEUU o en España y su interés por lo que pasa en Venezuela ha ido decreciendo.

Con esto también cuenta el régimen y ya se sabe que, a enemigo que huye, puente de plata. El opositor en Miami o en Madrid puede patalear, pero nada más puede hacer. Hace unos años al chavismo aún le preocupaba la imagen internacional del régimen, hoy la sabe arruinada y sólo busca perpetuarse en el poder. Lo siguiente será desembarazarse de los opositores de la Asamblea Nacional y reducirlos a una simple disidencia, como en Cuba. Es por ello que o libran la batalla que les viene el próximo año o habrán desaparecido en cuestión de meses. Personalmente soy pesimista, aunque también es cierto que hace un año renacieron de sus cenizas y retomaron la iniciativa contra pronóstico. A eso mismo tienen que encomendarse porque no les queda otra.

“Gobierno Interino”: Una Jugada de la Inteligencia Cubana G2 por José Miguel – Caiga quien caiga – 2 de Noviembre 2019

 

El “mito” del G2

Para poder entender cómo funciona la inteligencia cubana conocida como “G2”, primero debemos saber lo que este tipo de inteligencia es, sus objetivos y su forma de alcanzarlos.

El venezolano común ha acusado de “G2 cubano” a todo aquel que, “en lugar” de meterse con Maduro y sus secuaces, ataca a lo que ellos conocen como “la oposición”. Basta que otro venezolano esté en desacuerdo con el cartel político integrado por la MUD-FA y que lo exprese, para que inmediatamente sobre él caiga una avalancha de insultos y acusaciones, con etiquetas como “este es G2 cubano”.

Es difícil saber cuáles son los objetivos concretos de un laboratorio de inteligencia, especialmente la Inteligencia Cubana, la cual lleva años experimentando en una isla secuestrada, con entrenamiento de la antigua Unión Soviética -hoy Rusia. Han sido más de 60 años de pruebas, pues convirtieron a la sociedad cubana en una especie de “ratas de laboratorio” para practicar todo tipo de experimentos: sociales, económicos, políticos, psicológicos, sociológicos, etc.

Pero hay una cosa que si evidente entre los objetivos de un laboratorio de inteligencia: trabajan para desorientar, manipular, desinformar, confundir, torturar, distraer, desanimar y jugar con la mente de las personas. En esto hay que darles un mérito, pues son unos verdaderos expertos. Cuando se trata de la Inteligencia Cubana, lo que nos parece “obvio” no siempre lo es y lo que nos parece “premeditado” puede que no lo haya sido. Repito: su trabajo es confundir.

Lo que sí es cierto en esto de la Inteligencia Cubana es, que sus agentes -sus verdaderos agentes- no son personas comunes y corrientes expresando opiniones en redes sociales o en nuestras reuniones familiares. Los verdaderos agentes del G2 están entrenados, tienen objetivos y misiones que cumplir asignados por la inteligencia y normalmente ejercen cargos públicos.

Por eso, la próxima vez que usted vea que alguien no le cree o critica a eso que usted conoce como “la oposición” venezolana, por favor, evítese el ridículo de llamarlo “G2 cubano”, porque muy seguramente no lo es.


Lo que sí es cierto en esto de la Inteligencia Cubana es, que sus agentes -sus verdaderos agentes- no son personas comunes y corrientes expresando opiniones en redes sociales o en reuniones familiares. Los verdaderos agentes del G2 están entrenados, tienen objetivos y misiones que cumplir, asignados por la inteligencia y normalmente ejercen cargos públicos.


El G2 muta de acuerdo al país que conquista

Decir “G2 cubano” en Venezuela es alegar que sus agentes son cubanos y nada más. No podríamos estar más equivocados.

Si bien este laboratorio de Inteligencia es principalmente dirigido por los maestros de la manipulación que vienen de Cuba, una vez que estos aterrizan en el siguiente territorio que conquistarán, se arman su propio equipo de agentes propios de la zona. Necesitan personas que puedan pasar “desapercibidas”, que transmitan confianza, que usen el mismo vocabulario y la misma jerga de esos a quienes desean dominar.

¿Se imagina usted que una persona que cambia la “R” por la “L”, que dice cosas como “oye tú, chico” y que tiene un acento peculiar que no es de Venezuela, se quiera proclamar líder de los venezolanos desde una tarima en Caracas? Sería muy obvio, ¿no creen? Y que alguien les diga desde un micrófono: “Mi helmano, asere, vamo’ah sacal a Maduro”, no sería precisamente la forma más astuta de manipular a los venezolanos. Se llama “inteligencia” por eso, porque actúan con inteligencia.

Y así mismo como la Inteligencia Cubana no va a poner a un cubano a hacer campaña desde una tarima “para convencer a los venezolanos de que lo apoyen”, tampoco tiene sentido el creer que “un G2 cubano” es un venezolano -como usted- de a pie, que opina en redes, que pasa las mismas penurias que usted; que de seguro tuvo que emigrar, que toda su familia está regada por el mundo y que aún le quedan seres queridos en Venezuela.

Los verdaderos agentes del G2 en Venezuela son venezolanos, no de a pie, sino de la casta política. Tiene posiciones de poder, se venden como líderes, están en la cúpula e integran al cartel político de izquierda en Venezuela.

Oficialmente hay un G2 venezolano.


Los verdaderos agentes del G2 en Venezuela son venezolanos, no de a pie, sino de la casta política. Tiene posiciones de poder, se venden como líderes, están en la cúpula e integran al cartel político de izquierda en Venezuela.


El G2 venezolano

Ok, ya que entendimos que un agente del G2 no es la persona que está haciendo cola y que desprecia a la MUD-FA tanto como desprecia al PSUV, vayamos poniéndole rostros a esto.

Crecimos repitiendo cosas como “la política es muy sucia” y sí, la izquierda ha ensuciado todo lo que toca. Desde antes de Chávez, ya el país venía en una decadencia moral y política que sirvió -precisamente- de pavimento para que ese camión llamado Chavismo llegara a todos los rincones del país. Fue la socialdemocracia de la 4ta República la que le puso pavimento nuevo al comunista que hoy tenemos la dicha de decir “¡está muerto!”. Pero así como “de aquellos polvos vienen estos lodos”, la socialdemocracia nunca se fue y -mucho menos- sus políticos.

Henry Ramos Allúp, el capo del cartel político que hoy conocemos como MUD-FA, Vicepresidente de la Internacional Socialista desde el año 2012, fue acusado este 2019 de actos de corrupción que datan desde la 4ta República; hechos que la Asamblea Nacional que él dirige -de facto- ni se preocupó por investigar. ¿Sospechoso? No, sospechoso no; es obvio.

Los mismos días que Ramos Allup fue acusado de esto actos de corrupción, funcionarios que lo conocen desde la 4ta comenzaron a “abrir la boca”, afirmando que “ese comportamiento es muy normal en Ramos Allup”, a quien además acusan de “sabotear el segundo mandato de Carlos Andres Pérez” aunque este haya sido de su propio partido político Acción Democrática. ¿Ya empiezan a entender hacia dónde vamos?

Hoy día, Henry Ramos Allup es -oficialmente- el político más peligroso en Venezuela. Sus manos tocan absolutamente todo lo que tiene que ver con el negocio político entre el PSUV y la MUD-FA. La realidad nos ha demostrado que este “zorro viejo” ha sido el actor intelectual detrás de este invento llamado “Gobierno Interino” y del “fenómeno” Juan Guaidó. ¿Cómo lo sabemos? Siempre detrás de Juan Guaidó, aplaude con euforia en sus actos, ha hecho que su discípulo Juan Guaidó gire en torno a Acción Democrática, hasta podemos ver que este nuevo invento de la Falsa Oposición llamado “Presidente Interino” se comporta en tarima, se expresa y habla igual que “el zorro viejo”.

Repito: lo que está a la vista, no necesita anteojos.


Hoy día, Henry Ramos Allup es -oficialmente- el político más peligroso en Venezuela. Sus manos tocan absolutamente todo lo que tiene que ver con el negocio político entre el PSUV y la MUD-FA.


Los agentes del G2

¿Por qué creen ustedes que, con el apoyo de más de 50 países, el reconocimiento de más de 50 gobiernos, el “fenómeno Juan Guaidó” y la euforia de un “Presidente Interino”, los venezolanos no hemos podido disfrutar la dicha de sacar a Maduro y su combo de Narcos del poder?

Sencillo: porque es una gran mentira.

Y no me refiero al apoyo internacional, ese ha sido legítimo, pero el trabajo de un laboratorio de Inteligencia es: asegurar la permanencia en el poder de los funcionarios que lo detentan, y -como “en la guerra se vale todo”- las mentiras están al orden del día. Sobre la base de ese principio, el laboratorio de Inteligencia planea con más anticipación de la que nos imaginamos, cómo causarán y resolverán cualquier conflicto, con el único objetivo de hacer su trabajo. Un laboratorio de Inteligencia no anda “apagando fuegos a medida que se le forman”, no señor, estos laboratorios -en la mayoría de los casos- son los mismo que encienden el fuego controlado, sabiendo cuándo lo apagarán.


El trabajo de un laboratorio de Inteligencia es: asegurar la permanencia en el poder de los funcionarios que lo detentan, y -como “en la guerra se vale todo”- las mentiras están al orden del día.


Ahora bien, hay algo que sí es cierto: los funcionarios del chavismo no tienen ninguna legitimidad ante la mayoría de los gobiernos del mundo libre. Los gobiernos de países decentes no se permiten la bajeza de sentarse en la misma mesa a “negociar” ni “discutir” temas de interés nacional, internacional o bilateral con los representantes de una mafia, como lo son los funcionarios chavistas. ¿Y qué problema le causó esto al chavismo? Pues por muy mafia que sean, necesitan representación política que informe, negocie y hasta neutralice posibles acciones -a nivel internacional- en su contra. Es así como nace la figura del “Gobierno Interino”; toda una maniobra de la Inteligencia G2.


Los principales funcionarios del “Gobierno Interino”

¿Quiénes son? Veamos…

Juan Guaidó es el anfitrión del show, un socialista formado en Voluntad Popular, apadrinado y entrenado por Acción Democrática. Tenemos también en la lista a Stalin Gonzalez, orgulloso comunista que milita en las filas de Un Nuevo Tiempo. También tenemos en el escuadrón a Miguel Pizarro, otro comunista confeso del equipo de Primero Justicia, el partido de Julio Borges, el socialista venezolano promotor de los diálogos con el régimen. Y en los Estados Unidos, este “Gobierno Interino” tiene a otro integrante de la izquierda venezolana: Carlos Vecchio, del partido socialista Voluntad Popular.

Es un hecho que el socialismo, el comunismo, la izquierda venezolana en su totalidad está muy bien representada en el exterior. ¿Tiene resuelto el chavismo su problema de representación en el exterior?


Lo que está a la vista no necesita anteojos

¿Alguno de estos funcionarios ha ejecutado alguna acción contundente contra el cartel de droga de Nicolás Maduro y secuaces? ¡No!

El agente del G2, Juan Guaidó, le ofreció al país un camino que hablaba de “cese de la usurpación”, “gobierno de transición” y “elecciones libres” y hoy día lo cambió por “separación de cargo”, “concejo de gobierno” y “elecciones”, como si Maduro fuese un demócrata. También afirmó que “no participaría en diálogos”, pero terminó rogándole al chavismo que volviera a las mesas de diálogo. Nunca se mostró dispuesto a trabajar con los gobiernos aliados más importantes de nuestra causa: Estados Unidos, Brasil y Colombia. A Estados Unidos envió a su novia y nombró un embajador que fue incapaz de recuperar la Embajada por cuenta propia. De Brasil no habla y a Colombia envió a sus funcionarios que terminaron robándose los recursos de la Ayuda Humanitaria.

El agente del G2, Carlos Vecchio, fue designado Embajador en Estados Unidos y su primer conflicto -el secuestro de la Embajada de Venezuela en EEUU- lo tuvo que resolver otro país usando la fuerza: Estados Unidos de América. Este agente del G2 ha dicho públicamente que “cualquier acción militar contra el chavismo es una locura, un absurdo” y sus mejore amigos en Estados Unidos son los principales enemigos de nuestro aliado Donald Trump: los integrantes del Partido Demócrata. ¿Sospechoso? No, señores; esto es obvio.

El agente del G2, Miguel Pizarro, tiene una estrecha amistad con los palangristas del programa de televisión llamado “Zurda Konducta” y es un comunista confeso. También se refirió a nuestro aliado Jair Bolsonaro en tono despectivo, al gritar ante las cámaras de Zurda Konducta que “cuando los sistemas como el chavista fracansan, nacen los Bolsonaros”. Este agente del G2 fue encomendado ante la ONU como Comisionado del Gobierno de Juan Guaidó. ¿Y qué pasó en la ONU? El chavismo ahora tiene representación ante la Comisión de Derechos Humanos. ¿Coincidencia? No, señores; esto es consecuencia.

El agente del G2, Stalin Gonzalez, quien orgullosamente dijo que “su nombre fue inspirado en el “presidente” ruso Joseph Stalin, porque “su papá era de izquierda y él también lo es, mientras que Chávez era un militar de derecha”, es el Segundo Vicepresidente de la Asamblea Nacional. Fue enviado a los Estados Unidos a “representar a los venezolanos” víctimas del chavismo, que mueren de mengua, en manos del crimen y de funcionarios del régimen, pero terminó en un estadio de béisbol disfrutando de un partido de la serie mundial. ¿No tiene importancia? Para quien no tiene decencia, no la tiene, pero para un comunista que no sabe “ganarse” las cosas más que haciendo que los demás paguen por ellas, aprovechar la oportunidad para disfrutar del entretenimiento que brinda el capitalismo claro que la tiene. Recordemos su propias palabras: “Estamos mejor aunque el país está peor”.

Y el agente del G2, Julio Borges, quien misteriosamente ha estado siempre detrás de las negociaciones con el chavismo, ha estado presente en casi todas las mesas de diálogo y es el Comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores de Venezuela, afirmó que “los venezolanos dependemos de que Cuba quiera hacer lo correcto”. ¿Malentendido? Qué “casualidad” que el trabajo de un laboratorio de Inteligencia es ese: causar malentendidos, confundir.


La realidad es nuestra mejor prueba

Estimado lector, esto es un artículo de opinión. ¿Qué más tenemos los venezolanos si no es nuestra opinión? Pero una opinión que está fundamentada en hechos concretos, en la realidad, también es una prueba.

En Venezuela tenemos dos mafias: una mafia del narcotráfico y una mafia política. El chavismo nos ha hecho más daño que ningún otro “gobierno” en el pasado; pero el daño “silencioso” que nos ha hecho la MUD-FA es -quizás- peor. Han entorpecido -intencionalmente- cada acción contundente de los venezolanos contra el chavismo.

Sin ir muy lejos en el tiempo, en 2014 nos entregaron a quienes estuvimos en las calles. En 2017 lo volvieron a hacer. Y en 2019, la mejor oportunidad que hemos tenido de que la Comunidad Internacional, los países aliados y los gobiernos más fuertes del mundo libre nos ayuden a salir de esta tragedia chavista-socialista-izquierdista, también nos la entorpecieron con premeditación y alevosía.

Nunca han estado a favor de las acciones contundentes, siempre en contra. Nunca se han pronunciado en contra del sistema, solo han dicho “hay que salir de Maduro”, pero hasta de eso han sido “incapaces”. A estos funcionarios de la política en Venezuela nunca los hemos escuchado hablar de manera positiva sobre los países de primer mundo y sus sistemas basados en el respeto a la propiedad privada, la práctica del libre mercado y el apego a la libertad, de hecho, sus modelos a seguir son el de Lula Da Silva, el de Pepe Mujica, el de Michelle Bachelet; hablan de un “socialismo de los países nórdicos” que desmentimos en este artículo y hasta de ese modelo le convino olvidarse.


A estos funcionarios de la política en Venezuela nunca los hemos escuchado hablar de manera positiva sobre los países de primer mundo y sus sistemas basados en el respeto a la propiedad privada, la práctica del libre mercado y el apego a la libertad


Entonces…

¿Quiénes les parece a usted que son los Agentes del G2? ¿Quiénes entorpecen, desinforman, manipulan, mienten y confunden mientras ejercer cargos públicos? ¿Quiénes se jactan de defender al socialismo, al comunismo y critican duramente al modelo capitalista basado en la libertad, la propiedad y el libre mercado? ¿Y quiénes son los que se han opuesto más contundentemente a cualquier tipo de uso de la fuerza y apoyo militar extranjero, para deshacernos de una vez por todas de este sistema del mal llamado socialismo?

No han sido -precisamente- el venezolano de a pie que usted probablemente acusa de “G2” cada vez que se acusa a la MUD-FA de ser una gran mentira, la Falsa Oposición. Los verdaderos agentes de la Inteligencia Cubana, el G2 venezolanos está a simple vista.

Repito: lo que está a la vista, no necesita anteojos y la realidad es nuestra mejor prueba.

¿Por Qué es Importante la Polarización en Venezuela? por Roderick Navarro – Revista IF Digital – 14 de Septiembre 2019

Roderick Navarro
Cuando analizo el impacto cultural que ha tenido el chavismo en el sistema político venezolano y sus actores, llego a la conclusión de que han sido muy inteligentes.

En el marco de conservar la hegemonía que tiene la izquierda en la cultura y la política, la cual por cierto hemos venido derrumbando con éxito, dándole vida a una derecha que no existía, el chavismo ha moderado a un grupo de los suyos para terminar de encarcelar ideológicamente a la débil y mediocre élite de la MUD. ¿Cómo lo hacen? Pues estos ingresan en las filas de la MUD –sin querer llamarse así por supuesto, pero por la vía de los hechos es así- como héroes morales, brillantes intelectuales y grandes amigos, borrando su historia violenta o criminal automáticamente.

El chavismo ha tenido éxito en esta empresa sin mucha dificultad. Algunos nombres que lo confirman son Juan Barreto, Miguel Rodriguez Torres, Gabriela Ramírez, Rafael Ramírez, Luisa Ortega Díaz y su esposo Germán Ferrer, Hugo Carvajal, sin hablar del poco de chavistas que ahora son twitteros –en una categoría menor- que ahora son de los más queridos entre el MUDismo.

La izquierda ñángara MUDista, con sus periodistas militantes, intelectuales pangolos y su corte de artistas analfabetas de la política, han dado una feliz bienvenida a estos chavistas que hoy se rebotan mensajes en las redes sociales, induciendo a los aún dormidos a lo “interesante” que son los pensamientos de unos y otros. Payasos.


La izquierda ñángara MUDista, con sus periodistas militantes, intelectuales pangolos y su corte de artistas analfabetas de la política, han dado una feliz bienvenida a estos chavistas que hoy se rebotan mensajes en las redes sociales


Es por eso que es tan importante la polarización hoy más que nunca, si la entendemos como orientar las posiciones políticas en direcciones opuestas, sin más ni menos. Solamente una derecha coherente, disciplinada en sus propósitos políticos y culturales, sin miedo a la progresía que nos ha destruido nuestras vidas, lo puede hacer.

Sí hay un contraste entre lo que defendemos y lo que defienden ellos ¡Más nadie podrá caer en la trampa moral que han venido creando durante tanto tiempo! Por eso, ahora ellos “están en contra de la polarización”: ¿Cómo así? Están en contra de esa “polarización” que ellos crearon cuando llegaron al poder, barbárica y salvaje ¿No les parece casual? Esto no es para nada adrede.

Ellos necesitan que no haya más diferencias sino entre izquierdas. La amenaza de una derecha es real y está demostrado que aniquila a los proyectos políticos de izquierda: Brasil y los Estados Unidos son ejemplos de que eso es así. ¿Por qué? Porque la revuelta de la derecha se fundamenta en el sentido común, en la verdad y la realidad de las cosas, en lo que es comprobable con la ciencia y en los valores que nos hacen una civilización Occidental fuerte y orgullosa de sus orígenes.


La amenaza de una derecha es real y está demostrado que aniquila a los proyectos políticos de izquierda: Brasil y los Estados Unidos son ejemplos de que eso es así.


Necesitamos que la polarización exista en Venezuela, pero no en los términos barbáricos del chavismo, sino en nuestros términos civilizados. Esto quiere decir: sin usar la violencia física con fines políticos; apegados a la verdad y la realidad sin tener que recurrir a la mentira; disciplinados en la obtención de conocimiento; y siendo decentes en la comunicación sin tener que vulgarizar el lenguaje. Todo lo contrario, es el comportamiento chavista del que todos estamos HARTOS, pues a nadie que ha sido educado en la tradición hispánica le gusta vivir en la barbarie.

  • Defendamos los valores familiares, nuestra Fe en Dios y nuestro patriotismo, mientras que el chavismo va en la dirección contraria con vehemencia.
  • Defendamos el libre mercado y la propiedad privada, mientras ellos quieren seguir controlando la economía y seguir robando propiedades.
  • Defendamos la Libertad de expresión, mientras ellos quieren que no opines por las redes sociales y promueven la censura.
  • Defendamos nuestro derecho a la legítima defensa, mientras ellos nos quieren desarmados e indefensos para poder controlarnos a la fuerza.

  • Defendamos la instauración de un Estado de Derecho, mientras que ellos quieren perdón e impunidad para sus crímenes.
  • Defendamos nuestra hispanidad, mientras que los socialistas insisten en hacernos cada día más orientales.
  • Defendamos nuestra historia, mientras ellos quieren cambiarla a su antojo para que los venezolanos perdamos el rastro de nuestros orígenes.
  • Defendamos la educación libre y segura de nuestros niños, mientras ellos quieren hipersexualizar su proceso educativo y adoctrinarles en antivalores.
  • Sigamos formándonos todos los días, educándonos para ser mejores personas, mientras ellos insisten en la vulgaridad, el pillaje, la embriaguez y la vagancia como modelos a seguir.

Y finalmente, sigamos reconociendo al chavismo como lo que es: un grupo del crimen organizado transnacional. Ellos comenzaron siendo un proyecto político, pero los hechos demuestran que degeneraron en la mafia delincuente más grande del continente americano. Entonces, el chavismo tiene que ser criminalizado, no puede ser considerado una fuerza política “democrática”. Ellos NO pueden salirse con la suya, solo la MUD socialista los puede defender y salvarlos.

Con una polarización sana, un antagonismo natural que existe en cualquier sistema político civilizado, la derecha agruparía a todas las personas decentes de Venezuela que creen en el sentido del deber y el trabajo, en el respeto a la Libertad personal y del otro, en el respeto al orden y las leyes; esto es, como en Brasil y los EUA se definen, conservadores en las costumbres y liberales en lo económico. Mientras que la izquierda terminaría desnuda finalmente demostrando lo que es: una banda de parásitos socialistas –de toda la multiplicidad de tendencias que buscan lo mismo- que quieren controlar nuestras vidas desde el gobierno, viviendo del dinero público, llevando adelante su proyecto globalista y con un mediocre historial de servicio público que avergüenzan el gentilicio frente a los líderes políticos de otros países en el mundo.

Estamos polarizando. Estamos dando la lucha ideológica. Estamos claros y por eso no tenemos duda de lo que estamos diciendo: analice usted quién está en lo cierto.

Diferencias Entre la Resistencia y la Falsa Oposición por Roderick Navarro – IF Revista Digital – 13 de Julio 2019 

Tenemos que recordar qué es la Resistencia, ya que por las consecuencias del nuevo ciclo de frustración por el que los politiqueros han empujado a la gente en los últimos meses, estos se han visto obligados a disfrazarse nuevamente, en estos días del 2019, con las banderas que defendemos. En los siguientes argumentos podemos encontrar las profundas diferencias que hay entre la Resistencia y la falsa oposición.


Ideología política

El socialismo es la ideología política que defiende la MUD, en lo que ellos llaman el socialismo democrático. Esta socialdemocracia es reconocida hoy por los liderazgos políticos que dirigen los destinos de naciones como Brasil o los Estados Unidos, como una farsa. La democracia social que vende una fulana justicia social, una mejor redistribución de la riqueza, la pauta de valores relativizados del todo-se-vale/todo-está-permitido con sus lobbies políticos y adoctrinadores, el desarme de la población y la censura a la opinión, es lo que nosotros NO queremos. Nosotros creemos en una economía de mercado, en un Estado mínimo, en la Libertad de expresión, en el derecho a la legítima defensa con armas, y los valores conservadores que nos hacen una cultura familiar y de trabajo formadora de gente decente y útil a la sociedad. Además, planteamos cambiar el sistema político, cosa que detesta la MUD. Por eso ellos se sienten muy orgullosos de decirse los “demócratas” de la izquierda venezolana, mientras nosotros defendemos una propuesta republicana de derecha.


El chavismo democrático

La MUD cree que existe un legado de Chávez y que el chavismo tiene cosas buenas, y es por eso que son estos politiqueros –más nadie- los que insisten en la existencia del chavismo como fuerza política en Venezuela. Esta insistidera es entendible gracias a los lazos familiares y económicos que existen entre líderes de la clase política MUD-PSUV así como por la afinidad ideológica que tienen. En la Resistencia consideramos que decir chavismo democrático es decir “castrismo democrático”, o “nazismo democrático”, o “Hezbollah democrático, o “narcodemocráticos”: sin medias tintas. Incluso, hemos realizado una profunda propuesta para la proscripción del comunismo y otras ideas totalitarias en el país, cosa a la que se opone esta falsa oposición de manera tajante.


La banalización de la naturaleza criminal del régimen

Como consecuencia de esa idea del “chavismo demócrata”, entonces se minimiza con mucho esfuerzo el rol que cumplen Hezbollah, Hamas, el castrismo cubano, el narcotráfico de las FARC y el ELN, la minería ilegal y las mafias del Estado Bolívar, como componentes del chavismo. ¡Es que sin chavismo estos actores no fueran poderosos en Venezuela, ni pudieran llevar adelante sus operaciones con tanta protección en nuestro territorio! En la Resistencia reforzamos esa naturaleza criminal del régimen porque nos basamos en los hechos: los efectos del crimen organizado en Venezuela los vivimos todos. Nosotros no hablamos del chavismo como “cultura”, como “identidad”, como un “legado” que tiene sus “cosas buenas”, porque no vivimos alucinando en las interpretaciones de los politiqueros de la MUD y sus acólitos.


“El aliado está en la izquierda”

Todo lo que no sea MUD-PSUV es demonizado por sus politiqueros, sus periodistas militantes y sus intelectuales pangólicos. Naturalmente, todo lo que no está en la MUD-PSUV es la derecha, o los liberales de centro. Entonces, todos los aliados para la MUD-PSUV están a la izquierda. El país se ha polarizado diferente desde que existe al Resistencia, pues antes solamente era la izquierda AD-COPEI y la MUD-PSUV, la misma gente, la misma ideología.


Diálogo y elecciones”

Como la MUD ve cosas buenas en el chavismo “chévere”, por eso quiere dialogar o ir a unas elecciones que ¡controla el chavismo! Gracias a los esfuerzos de la Resistencia a nivel internacional, es que los aliados de la lucha venezolana por la Libertad desestiman estas posturas. La Resistencia no quiere ni diálogo ni elecciones con el chavismo, el grupo del crimen organizado transnacional más grande de occidente que ha destruido la vida de millones de venezolanos, y que lo sigue haciendo mientras mantenga secuestrado el poder. Quienes estamos en la Resistencia creemos en el uso de la fuerza para sacar al chavismo del poder.


Coherencia

En 2014 podemos decir que nace lo que hoy conocemos como Resistencia, como una fuerza política que la conforman distintos movimientos y redes de esfuerzos que se caracterizan por las funciones que cada uno realiza en la lucha por la Libertad de Venezuela. Ayuda humanitaria, actividades y esfuerzos políticos nacionales e internacionales (desde 2017), protesta de calle, protección de urbanizaciones de los ataques de los colectivos y recaudación de fondos, son algunas de estas actividades. En la Resistencia nunca hemos cedido al sistema, mientras que la MUD si, por ejemplo ¿recuerdan las elecciones que han venido ocurriendo desde la ANC en julio de 2017? La Resistencia fue la que asumió la agenda de boicot desde entonces. Recordemos que fue gracias a ese boicot que Smartmatic salió huyendo del país. Recordemos que gracias al boicot del 20 de mayo Maduro es desconocido por gran parte de la comunidad internacional. Recordemos que gracias al boicot las gobernaciones, alcaldías y concejalías son consideradas ilegítimas. Mientras que la MUD mandaba a votar, hacía campaña con los “candidatos de la Resistencia” para congraciarse con la gente que los rechazaba, e inclusive sacaban sus franelas y afiches insistiendo en la frase “YO SOY RESISTENCIA”. Hasta fueron ellos los que terminaron reconociendo a la ANC en Caracas. Incoherentes.


Los argumentos que les he presentado son la realidad: la Resistencia es una cosa y los partidos políticos tradicionales son otra.

Por eso, cuando usted vea a un politiquero venezolano con sus banderas de partidos diciendo “YO SOY RESISTENCIA” están disfrazándose de lo que NO son. Quienes estamos en la Resistencia nunca nos disfrazaremos de nada que no somos, porque somos auténticos y estamos claros de lo que defendemos.

Le pido que reaccione en contra de estos politiqueros que se burlan de su inteligencia, de nuestros símbolos de lucha, de nuestros héroes y de nuestras víctimas, porque banalizan a la única fuerza que está acabando realmente con la hegemonía de la izquierda en Venezuela. Reaccionemos contra todo lo que nos hace daño.

Libertad o nada

2019: elecciones generales con nuevo CNE por Trino Márquez – La Patilla – 2 de Enero 2019

downloadLa estrategia del gobierno contra la oposición a partir del glamoroso triunfo de diciembre de 2015 funcionó con la eficacia de relojero suizo. Las metas las cumplió plenamente. Hoy tenemos una oposición dividida, con grupos que rivalizan con encono. Los líderes se encuentran presos, en el exilio y amenazados; los partidos emergentes, especialmente Primero Justicia y Voluntad Popular, fueron desarticulados: su máxima dirigencia fue condenada al ostracismo. Un Nuevo Tiempo envejeció de forma acelerada y atropellada. Las demás organizaciones parecen vivir en estado larvario. La MUD se disolvió sin que sus dirigentes tuvieran el coraje del explicarles a sus millones de devotos seguidores qué había pasado y por qué se había extinguido. La alternativa que significó Henri Falcón se desvaneció.  El régimen logró que la inmensa masa de ciudadanos descontentos con el gobierno, más de 80% del país, se desencantara de la vía electoral y vea el voto con desconfianza.

Este panorama desolador, sin embargo,  no retrata toda la oposición. Hay un sector muy dinámico que no se resigna a dejarse vencer ni confundir por los lineamientos definidos por el eje La Habana-Caracas. Allí se encuentran los integrantes del Frente Amplio Venezuela Libre, quienes con mucha más voluntad que fuerza real intentan mantener viva la esperanza en el cambio que rescate al país del abismo en el que Maduro la hundió. El Frente y la gente de Plan País trabajan en definir un programa que permita la transición entre la calamidad actual y esa Venezuela próspera y equitativa que la mayor parte de los venezolanos aspiramos.

El proyecto del país que los demócratas queremos conviene dibujarlo de modo que Venezuela no dé un salto al vacío el día que Maduro salga del poder. Uno de los rasgos más negativos de quienes gobiernan es la improvisación con la que ejecutan sus acciones en el campo de las políticas públicas.  Este talante se transforma cuando diseñan medidas para perpetuarse en el poder. Allí, gracias  a los cubanos y compañía, son de una eficiencia envidiable.

En el modelo de país que deberíamos convertirnos han venido trabajando distintos grupos, en Venezuela y en el exterior. Lo que esos grupos tendrían que hacer es ponerse de acuerdo, de modo que definan un solo programa que pueda ser adoptado por el eventual nuevo gobierno.

El futuro se ve muy claro. Lo que pasa es que luce remoto porque el presente se muestra confuso y desolador. El país vive un proceso de desintegración y la oposición no aparece como una opción de cambio confiable y creíble. Los informes de fin de año de Fedecamaras, Fedeindustria, Consecomercio y otros gremios y sindicatos  que agrupan a industriales, comerciantes y trabajadores, no parecen reportes, sino autopsias de un cadáver en avanzado estado de descomposición. Hablan de un país descuartizado por la incompetencia y la corrupción gubernamental. En 2018, además, se disparó el éxodo de venezolanos. Nos estamos quedando sin mentes ni manos. La gente de todos los estratos sociales, profesionales, técnicos y laborales, huye despavorida ante la ruina y, sobre todo, la indolencia del gobierno. Lo único que Maduro propone es mayor reparto de dinero, no de riqueza, y más represión. Intenta construir un país de mendigos, viejos y atemorizados.

A esta nación concreta, destartalada y sometida a una cúpula militar-cívico inescrupulosa y avara, la oposición le ofrece la Tierra Prometida, una vez que se haya cruzado el Jordán. Pero, ¿cómo este pueblo empobrecido e inerme puede atravesar el mítico río si los timoneles no saben cómo surcar las aguas y están empeñados en destruirse mutuamente las naves?  La Tierra Prometida en esas condiciones resulta  inalcanzable, por bien elaborados y coherentes que hayan sido elaborados los planes de transición.

Para salir del régimen de Maduro resulta vital que los dirigentes políticos, quienes se encuentran en el país y quienes fueron aventados al exterior,  se pongan de acuerdo en un programa mínimo de aspiraciones. A partir del 10 de enero la presión internacional sobre el régimen aumentará. El apoyo con el cual contará Maduro será importante, pero no suficiente para impedir que se produzca una negociación que conduzca a un escenario distinto al actual. China y Rusia son sus aliados, pero también están interesados en cobrar la gigantesca deuda que la nación ha contraído con ellos. Maduro no se encuentra en condiciones de pagarla, ni ahora ni en el futuro. Esa verdad la conocen Putin y Xi JinPing. Un acuerdo por múltiples bandas, en el que participen los factores internacionales  de mayor peso, puede obligar a Maduro a buscar una salida concertada, que pueda darse dentro de un escenario pacífico y electoral.

Para que tal entorno sea factible, se requiere un interlocutor válido. La MUD dejó de existir. El Frente da sus primeros pasos. La dirigencia, tiene que llegar a acuerdos mínimos de convivencia que le permitan reconstituir una plataforma unitaria bajo la consigna común: elecciones generales con un nuevo CNE. Esta meta es posible alcanzarla con la presión interna y el respaldo internacional.

La oposición a Maduro busca impulso tras años de asfixia por Alonso Moleiro – El País – 24 de Diciembre 2018

Las fuerzas críticas ganaron en 2015 las elecciones, pero sus estructuras se han venido abajo con la represión

Geraldine Moreno, con una foto de su hija Rosa Orozco, en Caracas el pasado día 5.
Rosa orozco, con una foto de su hija Geraldine Moreno, en Caracas el pasado día 5. 

La oposición al chavismo en Venezuela intenta recuperar la iniciativa después de años de asedio del régimen y fracturas internas. Mientras el presidente Nicolás Maduro se prepara para formalizar, el 10 de enero, la renovación de su mandato hasta 2025, las fuerzas críticas con el oficialismo, que rechazaron participar en las últimas elecciones presidenciales, celebradas el pasado mayo, buscan reponerse de los golpes sufridos. Un grupo de dirigentes opositores y gremiales presentó el miércoles en Caracas un programa para un hipotético escenario de cambio de Gobierno. Una “propuesta integral para el rescate de Venezuela” cuando se cumplen 20 años de la primera victoria electoral de Hugo Chávez.

En la edad de oro de la antipolítica, el malestar con Chávez descansaba entonces sobre todo en la clase media, con picos nada desdeñables en los estratos pudientes. El primer líder que enfrentó al mandatario y ejerció una breve rectoría en las masas opositoras fue Henrique Salas Romer, gobernador del Estado de Carabobo, al frente de Proyecto Venezuela, cuya candidatura obtuvo el 39% de los votos frente al 56% que logró Hugo Chávez.

Coordinadora Democrática. Persuadidos de que un Chávez que no escondía su intención de extender su mandato representaba un peligro para Venezuela, la primera tentativa unitaria de todas las fuerzas democráticas venezolanas tuvo lugar en 2002, y fue conocida como la Coordinadora Democrática. Fue una plataforma política fruto de una alianza entre la Confederación de Trabajadores de Venezuela y la patronal Fedecámaras, en la cual tuvieron influencia sectores culturales de la sociedad civil, directivos de medios y gestores petroleros en rebeldía. Los partidos políticos participaban, pero no lideraban aquella alianza. Chávez había ganado varias elecciones regionales de manera inapelable, pero en el seno de aquella coalición carburaba un malestar que encontró eco en las Fuerzas Armadas.

En 2002 tuvo lugar un fracasado intento golpista que dañó mucho el discurso opositor sobre la defensa de la democracia. En el chavismo todavía nadie hablaba de socialismo y no se había expropiado una sola empresa.

La Coordinadora Democrática se descalabró en agosto de 2004, una vez que Chávez derrotó de nuevo a las fuerzas opositoras en un referéndum revocatorio que consultaba al pueblo sobre la continuidad del presidente, una figura constitucional ideada por Chávez que presumiblemente reforzaba el carácter “protagónico” de su proyecto y que jamás se ha vuelto a concretar porque Nicolás Maduro lo ha impedido.

La Mesa de la Unidad Democrática. Al evaluar las causas de aquel fracaso, los debates posteriores abonaron mucho la idea de rescatar el protagonismo de los partidos políticos. Tras pasar varios años dispersa y dividida en torno al dilema de si es preferible votar o no, en 2009 se pudo concretar un rediseño unitario de la oposición, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), plataforma de partidos inspirada en la Concertación chilena en contra del dictador Augusto Pinochet. Destacaban en la MUD Primero Justicia, partido emergente fundado en 2000; Acción Democrática, Copei, Proyecto Venezuela y Un Nuevo Tiempo.

A pesar de ser criticada por su proceder parsimonioso, la MUD devolvió a la oposición un eje necesario para iniciar un diálogo con las masas y aumentar su influencia social. Con el político y escritor Ramón Guillermo Aveledo en la secretaría ejecutiva, se organizó un voluntariado técnico solvente, se consolidaron espacios unitarios y se hicieron dos trabajos programáticos para la transición. Del paraguas de la MUD emergieron Henrique Capriles, Leopoldo López y María Corina Machado, que comenzaron a recorrer el país y a dialogar con la gente, encarnando un recambio generacional en la política entre un grupo de formaciones que iban desde el liberalismo hasta la socialdemocracia.

Con los precios del petróleo en su pico más alto, y el populismo de Chávez en el paroxismo, la Unidad Democrática alcanzó con Henrique Capriles el 44% de los votos en las elecciones de 2012, y el 49%, solo décimas por detrás de Maduro, en las de 2013, las que se celebraron tras la muerte de Chávez.

La MUD alcanzó finalmente una clamorosa victoria en las parlamentarias de 2015, con tres cuartas partes de los escaños de la Asamblea Nacional.

Diferencias internas. A partir de ese momento, la MUD comenzó a resquebrajarse. Los dirigentes opositores quisieron afincarse en el Legislativo para activar algún mecanismo constitucional que sacara a Maduro del poder y mostraron su interés en investigar la generalizada corrupción del chavismo.

Con la misma velocidad, Maduro y su número dos, Diosdado Cabello, endurecieron sus modales, vetando todas las iniciativas legislativas con su control sobre el Tribunal Supremo de Justicia. En 2017, cuando el descontento salió a la calle, sobrevendría una violenta represión y parte de la dirigencia opositora terminó en el exilio, asilada en embajadas o en la cárcel.

La actitud hostil del chavismo reavivó las diferencias en torno al camino a seguir, y produjo reacomodos con agendas individuales que condujeron al fin de la MUD.

El Frente Amplio por Una Venezuela Libre, nueva coalición de partidos y actores sociales, que ha incorporado a actores que han roto recientemente con el chavismo, lleva todo 2018 deliberando y haciendo un diagnóstico de la dimensión extraelectoral de la crisis venezolana. Queda la incógnita de si será la herramienta que usen los partidarios del cambio en el país. Los sectores opositores son claramente mayoritarios en Venezuela, pero sus partidos y dirigentes con frecuencia son vistos con decepción y rechazo.

La profecía autocumplida del Padre Ugalde por Luis Manuel Aguana – Noticiero Digital – 3 de Diciembre 2018

La nueva puesta en escena realizada por la MUD / Frente Amplio en la UCV el pasado lunes 26 de noviembre, a través del llamado Congreso Nacional Venezuela Libre, tuvo como particular toque la estrategia política cada vez más utilizada por la oposición oficial de presentar sus propuestas a los venezolanos utilizando vocerías principales no pertenecientes a los partidos políticos, para que estas no sean rechazadas por el país por aquello del desprestigio de la clase política opositora, y en especial luego del escándalo de corrupción Gorrín-Andrade que se han negado persistentemente a discutir en la Asamblea Nacional.

Por algo será…

Pero en esta especialísima oportunidad la voz cantante la oposición oficial en la UCV la llevo el Padre Luis Ugalde, ex Rector de la UCAB, y sus palabras fueron de especial trascendencia: “De la misma manera hoy esta Venezuela de muerte está con dolores de parto y necesita nacer de nuevo: la política, la economía, la sociedad, el alma de Venezuela, necesitamos nacer de nuevo. No se trata de pequeños cambios superficiales, sino de renacer profundo, en Espíritu y en Verdad, dejando atrás lamentables prácticas políticas del pasado y del presente…”.

No podría estar más de acuerdo con las palabras del Padre Ugalde que Venezuela tiene que renacer, dejando atrás las “lamentables prácticas políticas del pasado y del presente…”. Eso debería ser así. Sin embargo, lo triste es que lo que paso en la UCV el 26 de noviembre es justamente todo lo contrario de esas palabras.

La estrategia de relanzar, utilizando el manto protector de la sociedad civil, a una clase política completamente desprestigiada que insiste en no querer aclarar lo que pasó con los reales que repartió Raúl Gorrín a diestra y siniestra en Venezuela, no precisamente se podría catalogar como dejar atrás “las practicas políticas del pasado y del presente”.

Pero el país está desesperado por un cambio, incluso sabiendo quienes son los proponentes de ese cambio. Prefieren eso a que las cosas continúen como van. Incluso se le vende al país una fecha mágica, el 10 de enero, que recuerda los famosos “seis meses para salir del régimen” del discurso de Henry Ramos Allup aquel 5 de enero de 2016. Nadie recordó que Maduro no es presidente de Venezuela desde el 9 de enero de 2017 por Abandono del Cargo, situación corroborada con una sentencia firme del TSJ legítimo que lo declara corrupto el 29 de octubre de 2018 por haberse probado corrupción propia y legitimación de capitales, lo que origina desde ahora, no el 10 de enero de 2019, un vacío de poder que hay que obligatoriamente llenar inmediatamente.

De allí que el Padre Ugalde, convertido en el nuevo vocero principal de la MUD, destaque en su discurso: “Todos con la mirada y las acciones puestas en el necesario y constitucional cambio de gobierno el 10 de enero de 2019. El cambio vendrá, no porque la dictadura lo facilite, sino porque la movilización de Venezuela entera que quiere renacer y recuperar la vida se hará indetenible, con unidad en la diversidad, y la libertad reverdecerá con pluralidad democrática productiva y creadora”.

De nuevo de acuerdo con el Padre Ugalde. Ese es nuestro deseo, pero no para el 10 de enero de 2019 sino desde el 9 de enero de 2017 cuando la Asamblea Nacional declaro el Abandono del Cargo y no llamo al entonces Vicepresidente Tarek El Aissami para que ocupara interinamente la Presidencia de la República y convocara a elecciones generales en los siguientes 30 días como lo pauta la Constitución. ¿Es que hubo un cambio desde aquel entonces a esta parte que no nos dimos cuenta? ¿Es que ahora los militares si van a intervenir?

Pero no es solo la fecha 10 de enero de 2019 que nos anuncia el Padre Ugalde en su discurso de la UCV y prácticamente toda la clase política, es el detalle de la conformación del gobierno de transición que ahora nos explica en su último artículo publicado en El Nacional: “En la formación del gobierno de transición tiene un papel central la legítima AN y en su integración debe haber una decidida y creíble participación del mundo empresarial, de la Fuerza Armada democrática, de una mujer destacada en las luchas sociales o en el mundo laboral y de alguna persona significativa del “proceso”; todos decididos y con compromiso previo sobre las medidas básicas y las elecciones democráticas, con un modelo económico capaz de conseguir un fuerte apoyo internacional y estimular la producción nacional e inversión recuperadora”.

Allí claramente la MUD nos está diciendo a través del Padre Ugalde que el 10 de enero de 2019 habría un acuerdo entre la oposición oficial y el régimen para que alguien “del proceso”, que en este momento supongo que se debe estar negociando, forme parte de esa transición. Es decir, un dialogo oculto para producir ese cambio. Porque de otra manera no se podría entender que el gobierno se deje sustituir por el solo hecho de que se le acabo el periodo constitucional.

Y si ese personaje “del proceso” propuesto por el Padre Ugalde no es del régimen sino del llamado “chavismo light”, es claro que debe tener fundamentos suficientes para decir que habrá un cambio de gobierno apoyado por una fuerza militar que someta al régimen. Y no creo que los tenga porque sino ya estuviera preso en el SEBIN. El régimen tiene bien controlados sus cuarteles, como lo demuestran las decenas de militares presos. Pero como dice el viejo dicho militar “los militares son leales hasta que dejan de serlo”. Y hasta ahora no han tenido suficientes razones para dejar de serlo. ¿En que se basa el Padre Ugalde para concluir que dejarán de serlo el 10 de enero?

De la opción militarista Larrazábal II propuesta por el Padre Ugalde en diciembre del 2016 a la propuesta de esa Junta hay un salto cuántico, en especial porque la hace sin explicar el pequeño detalle que para cambiar al régimen se necesita el concurso de quienes tienen los fusiles, como dijo en diciembre de 2016, confiando en que la sola participación de “la Fuerza Armada democrática” en la Junta será suficiente.

En mi última nota del año 2015 comentaba que había escuchado por primera vez un concepto en el IESA hace mas de 20 años: “Una profecía autocumplida o autorrealizada es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad”. Es increíblemente interesante como nos han aplicado eso a los venezolanos una y otra vez sin darnos cuenta.

El Padre Ugalde está decretando esa transición, en la espera que el respaldo político y militar de ese proceso se presente en el camino solo con su propia formulación. Y creo que eso es sumamente irresponsable como todo lo que lleva el sello de la MUD. Sería otra grave decepción para el pueblo venezolano. El Padre Ugalde pretende forzar al país a una profecía autocumplida, que en el caso de darse, iniciaría un proceso de cambios donde la MUD/Frente Amplio sobrevivirían a su grave problema de extinción al que se está viendo condenada, no solo por haber traicionado a los venezolanos en reiteradas oportunidades, sino por su insistencia de no dejar atrás las “lamentables prácticas políticas del pasado y del presente”, como paradójicamente indicó el Padre Ugalde en su discurso de la UCV.

Ese plan de realizar primero un Congreso que unifique una propuesta de la “sociedad civil”, le hace la cama posterior a la MUD para forzar un estado de regreso al “liderazgo de calle” -que perdió por habernos traicionado el 16 de julio de 2017- que supuestamente se generaría al no cumplirse ese cambio profetizado para el 10 de enero de 2019. Una manipulación abierta y clara a esa sociedad civil a la que pretenden engañar de nuevo. ¿Necesitan más sangre en las calles para recuperar el liderazgo perdido? ¿Es este un nuevo montaje basado en una promesa que saben de antemano que no cumplirán? Pero el régimen también juega. Maduro anunció que se juramentará el 10 de enero en su Constituyente y dará inicio al golpe final de aprobación del bodrio comunista constitucional en el cortísimo plazo. Eso desaparecería la Asamblea Nacional y atornillará al régimen.

Creo que está lejos de la conveniencia de los venezolanos, del mismo Padre Luis Ugalde y de la Iglesia Católica venezolana, que este distinguido educador se haya convertido en un operador político y vocero de la MUD. Es un rol dañino y toxico para nosotros. Y eso pasa cuando se confunden los roles y esa circunstancia es aprovechada por los mercaderes de la política para usar a quien sea para lograr sus fines. Utilizando a un operador político de la talla del Padre Ugalde, la MUD se esconde detrás del prestigio de esa sotana y se libera de cualquier error que los haga blanco del desprecio ciudadano. De acuerdo a ese criterio nadie se atrevería a culpar o satanizar las decisiones que tengan ese frente disfrazado de Iglesia, al ser esta la institución más prestigiosa del país. Tal vez lo más conveniente sería que el Padre Ugalde colgara los hábitos y se dedique enteramente a la política con el partido MUD, antes de que ocurra nada que lamentemos todos.

Y eso sería un grave error. Venezuela necesita desesperadamente que sus políticos asuman sus responsabilidades y encaren abiertamente el juicio bueno, malo, regular o pésimo de los ciudadanos, y que los intelectuales y pensadores cumplan con su misión de orientar, en especial si son sacerdotes de la talla del Padre Ugalde. Sin eso nadie sabe en qué juego se encuentra, aumentando la confusión de la gente y alargando penosamente la grave crisis que padecemos. Solo así podremos renacer profundos “en Espíritu y en Verdad”, tal y como lo claramente lo expuso el Padre Ugalde para los venezolanos.

La alianza opositora venezolana certifica su fin por Alonso Moleiro – El País – 24 de Octubre 2018

La plataforma Mesa de Unidad Democrática desaparece sin pena ni gloria, después de haberse convertido en el símbolo de la esperanza para vencer a Maduro

El opositor venezolano Henrique Capriles durante una conferencia de prensa el año pasado.
El opositor venezolano Henrique Capriles durante una conferencia de prensa el año pasado. CARLOS GARCIA RAWLINS REUTERS

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la coalición de los partidos políticos opositores al chavismo, ha dejado formalmente de existir, disuelta en su propia inoperancia. A su funeral no han asistido ni sus propios miembros. Después de haber surcado un accidentado camino de casi 10 años, con sus tropiezos y algunos aciertos, y de haber encarnado la esperanza de muchos venezolanos para derrotar a Nicolás Maduro y trascender la penosa situación actual del país, su disolución se ha concretado de forma discreta, y sin que las fuerzas opositoras hayan podido idear algún mecanismo alternativo de concertación política.

Los dirigentes de los partidos opositores venezolanos –Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, Causa Radical, Avanzada Progresista– se siguen reuniendo, y procuran apuradamente allanar algún camino de coincidencias. Algunos de ellos hacen esfuerzos para tenderle un puente a Vente Venezuela, el partido de Maria Corina Machado, el primero en abandonar la Mesa en 2016, y el que tiene una actitud más intransigente frente al chavismo. El excandidato presidencial y líder opositor, Henrique Capriles Radonski, ha declarado que acaso el nuevo norte de las fuerzas democráticas venezolanas es el de la Unión. Ya sin la MUD, puede que sea demasiado hablar de Unidad.

El fin de la denominada “Unidad Democrática”, –la fuerza política más votada de la historia electoral del país, más que cualquiera del chavismo, en las pasadas elecciones parlamentarias de 2015– no ha sido demasiado debatido públicamente. Sus integrantes asumen en privado la circunstancia como un hecho consumado, sobre todo luego de las pasadas elecciones presidenciales del 20 de Mayo, en virtud de su obsolencia. Parte importante de la plana directiva de lo que era la MUD –Julio Borges, Carlos Vecchio, David Smolansky, Antonio Ledezma, Freddy Guevara, Leopoldo López– está en el exilio o en prisión.

El bloque opositor venezolano cursa hoy una lenta metamorfosis, destinada a evolucionar para germinar en tres plataformas “unitarias” más pequeñas, en las cuales quede recogida la interpretación de cada una de ellas en la crisis venezolana.

Estas son: Soy Venezuela, integrada por el partido de Machado, Antonio Ledezma y algunos independientes, con un discurso que coloca la salida inmediata del poder de Maduro como previa condición a cualquier acuerdo electoral. La Concretación por el Cambio, liderada por Henri Falcón y su partido, Avanzada Progresista, de línea moderada, e interesada en recorrer la vía electoral a cualquier costo, incluso con las condiciones que coloque Maduro en cada nueva cita. Y un tercer grupo, el mayoritario, todavía sin nombre, en el cual siguen existiendo los partidos que dominaban la antigua Mesa, empeñado en una solución política con Maduro, pero hoy en día particularmente dividido, incluso dentro de los propios partidos, en torno a las decisiones inmediatas que tiene pendiente la Oposición. Aquí se ubican Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo y Causa Radical.

Fundada en 2009, e inspirada en la Concretación de Partidos por la Democracia que organizaron los políticos chilenos como alternativa frente a la dictadura de Augusto Pinochet, la MUD tuvo un tiempo de vigencia y pertinencia popular. Aunque siempre fue muy criticada, durante unos años, cuando las circunstancias político-electorales lo permitieron, logró otorgar coherencia a las dispersas filas opositoras, y bajo la tesis de la “acumulación de fuerzas”, el bloque comenzó a cursar un lento pero seguro crecimiento electoral frente a la hegemonía de Hugo Chávez.

La MUD heredaba la franquicia de la denominada Coordinadora Democrática, el primer ensayo unitario de la Oposición frente a Chávez, con pegada en los sectores de la clase media, concebida en 2002 y dominaba sobre todo por fuerzas de la sociedad civil, incluyendo centrales obreras, empresarios, técnicos petroleros y Organizaciones No Gubernamentales, en un momento de suma debilidad de las formaciones políticas en el país.

Por entonces, se hizo una conclusión compartida que la lucha para rescatar la democracia en Venezuela debía ser liderada por partidos y políticos, como símbolos de un régimen de libertades, y bajo ese ánimo conoció la luz la MUD. Una vez consolidado su paraguas, la llamada “Unidad” comenzó a ser interpretada como un instrumento estratégico de la sociedad democrática venezolana. Se organizaron dos propuestas programáticas de gobierno, complejas y ambiciosas, y los partidos pactaron con razonable eficiencia planchas unitarias ante cada elección de presidente, gobernadores, alcaldes o diputados convocada por el régimen de Chávez. Con un piso electoral que basculaba en torno al 38 por ciento en 2009, la MUD, como plataforma del antichavismo, obtuvo finalmente el 54 por ciento y la mayoría absoluta de los escaños en las elecciones parlamentarias de 2015.

El colapso de la MUD comienza a hacerse visible durante 2016, conforme a los opositores les fue quedando claro que la victoria obtenida no iba a ser respetada por el poder chavista, y se acabaron las certidumbres en torno a las inexorables posibilidades de la vía electoral. La sensación de impotencia radicalizó frustrada a la población antichavista. Partidos y liderazgos comenzaron a maniobrar unos contra otros, en procura de un espacio para hacer buena una apuesta individual. La dificultad para acordar lastimó la coherencia de un movimiento que siempre fue acusado de reactivo y taimado. Las estructuras unitarias de la coalición eran notoriamente débiles frente al veto de los partidos grandes. Sin camino político claro, se impusieron las ambiciones medianas en una organización “yugoslavizada” en sus estructuras.

Encuesta muestra estrepitoso colapso de la MUD y consolidación en preferencias de María Corina Machado por Antonio Maria Delgado – El Nuevo Herald – 13 de Agosto 2018

Los tradicionales partidos políticos de la oposición han perdido conexión con la población venezolana y los dirigentes más vinculados con la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) padecen índices de confianza alarmantemente bajos, dijo una encuesta de la firma Meganálisis divulgada el lunes.

La encuesta también muestra un impresionante crecimiento en aceptación de María Corina Machado, dirigente mejor conocida por denunciar que la MUD conducía a Venezuela hacia un callejón sin salida con la tesis de que el régimen de Nicolás Maduro podría ser removido del poder a través de elecciones.

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