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Maduro le entrega a los militares una épica de batallas y victorias para que le sigan siendo leales por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 31 de Diciembre 2019

Ya Maduro tiene su épica. Como Hugo Chávez en 2002. Ya Maduro montó su relato. El de todo 2019. Un año que, palabras suyas, fue “tormentoso” y al mismo tiempo “poderoso” porque venció todas las agresiones. Las internas y externas. Las venidas desde Colombia como las orquestadas por el imperio y Donald Trump. Maduro vende una historia en la que coloca como protagonistas a la Fuerza Armada y al pueblo. Y la Fuerza Armada lo aplaude y le sigue jurando lealtad.
Maduro se volvió a mostrar confiado de la lealtad de los militares / Foto: Prensa Maduro
Maduro se volvió a mostrar confiado de la lealtad de los militares / Foto: Prensa Maduro

Por la forma como lo dice, Nicolás Maduro quiere hacer de este 2019 el 2002 que sufrió Hugo Chávez al filo de la navaja. Chávez fue objeto de una rebelión popular el 11 de abril, de un golpe de Estado el 12 de abril de 2002, del cual volvió el 14; y fue objeto de un paro petrolero y empresarial que se extendió de diciembre de 2002 a enero de 2003, y al cual derrotó. La dirigencia chavista dice que ese año fue decisivo para Hugo Chávez. ¿Y este 2019 será decisivo para Maduro? Porque Maduro dice que ha resistido todas las agresiones. De allí la épica que narró ante la Fuerza Armada con un discurso estructurado con el fin de cohesionar a los militares en torno suyo.

Nicolás Maduro le adjudica el protagonismo a la Fuerza Armada y al pueblo. No quiere que haya generales Raúl Baduel erigiéndose cual héroes por el retorno de Chávez al poder, que después se vuelven incómodos y quieren ser protagonistas de otra historia. Maduro prefiere señalar al todo colectivo. Porque en 2019 he tenido “absoluta confianza en el apoyo y lealtad” de la Fuerza Armada y el pueblo. “He confiado desde mi corazón”, señala. Y todo esto lo dice, y es la esencia del discurso de salutación a la Fuerza Armada de fin de año. Y confía porque declara compartir con la Fuerza Armada los mismos objetivos: Hacer de Venezuela una Patria grande. Defender a Venezuela por encima de cualquier circunstancia. Defender la Constitución. Y en eso “estamos fuertemente unidos”.

Maduro dice que la agresión fue múltiple. Multiforme. De guerra sicológica. Persecución política. Agresión petrolera. De conjuras. De sobornos. De ataques terroristas. De agresión. De intentos de invasión militar. De guerra diplomática. Y todo eso fue resistido. Todo eso fue vencido. Batalla tras batalla que se convirtieron en victoria tras victoria. Maduro señala que los agresores hicieron todo el esfuerzo para que “la Fuerza Armada dudara de su papel”. Pero esta resistió, salvo excepciones de algunos efectivos que se pasaron a las filas del enemigo, por ejemplo, el 23 de febrero en la frontera con Colombia.

Maduro presenta un cronograma de la épica. “El 23 de febrero se amenazó de una invasión a Venezuela”. Una operación disfrazada de una supuesta ayuda humanitaria. Señala que el ataque principal se produjo por la frontera con Colombia. Pero fracasó. Toda la operación en conjunto fracasó. En el Sur, en la frontera con Brasil, en los puertos, y en Colombia. Dice que en Colombia están los enemigos principales. Iván Duque. Y la oligarquía “nauseabunda” de Colombia. Querían tomar pueblos. “Y a pesar de que compraron a un puñado de desertores y traidores, la inmensa mayoría y absoluta de la Fuerza Armada se mantuvo rodilla en tierra”. “Buena derrota les dimos aquel 23 de febrero”, dice Maduro. “Y luego se olvidaron de la fulana ayuda humanitaria. Abandonaron ese discurso. No se atrevieron a más. Pero trataron de crear el falso positivo para justificar el enfrentamiento”. Y recuerda que “se gastaron la plata en prostíbulos y drogas”. Y a los militares que se fueron, los abandonaron.

Después llegó el 30 de abril. Aquella conjura. Lo ubica como un día nefasto que se pretendió llenar de sangre y muerte al país. “Ese día ante la traición de un grupo de militares que se unieron a lo peor de la calaña de la derecha, surgió otra vez la conciencia. Se demostró que el pueblo y la Fuerza Armada lo que quieren es paz”. Y así se obtuvo otra victoria cívico militar. Y detrás de la conjura, de nuevo ubica a la oligarquía colombiana y ahora la mano de los Estados Unidos. En su relato, Maduro apunta que ese día no durmieron en la Casa Blanca. Que Donald Trump se desveló. Que al presidente Trump le habían vendido la versión de que un grupo de autoridades se iba a rebelar. Pero que Trump, y ese “viejito perverso”, John Bolton, se llevaron una sorpresa porque a las 4 y 30 de la mañana funcionarios como el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, y los altos mandos militares, comenzaron a declararle lealtad al proceso. Entonces, otra vez quedó demostrada “la fortaleza de la unión y la lealtad de los funcionarios y la Fuerza Armada”. Señala Maduro: “Ese 30 de abril ante el intento de golpe terrorista, le dimos un contragolpe moral”, que dejó “en la lona a Donald Trump. Nocaut bolivariano”.Maduro quiere cohesionar a los militares en torno a su liderazgo / Foto: Prensa Maduro

(Todo esto lo dice Maduro palmoteando el podio. Dos veces palmoteó el podio. Un gesto con el que intenta demostrar seguridad y control de la situación. Tanto que puede hablar con fuerza ante el mundo militar).

El otro episodio de la épica de Maduro es el desmantelamiento el 22 de diciembre de un grupo terrorista en el que participaban militantes y diputados del partido Voluntad Popular, el partido de Juan Guaidó y Leopoldo López. La intención era atacar los cuarteles. Dice que “los detenidos han declarado de todo”. Inclusive quiénes los financiaban. Y luego, otro capítulo más, el ataque en el Sur. En el puesto de Luepa. Un puesto de Infantería de Selva. Un ataque de desertores que robó armas, más tarde recuperadas. Por la reacción de la Fuerza Armada. Que ese grupo fue entrenado en Cali, Colombia. Y recibieron dinero en Perú. Y los dejaron entrar a Brasil donde les dieron apoyo logístico. ¿Quién les permitió entrar? Aquí el relato de Maduro involucra a Colombia, Perú y Brasil. Dice que en Perú se encuentra el núcleo de la operación y señala al gobierno de Lima de cómplice. Pero vencieron. La Fuerza Armada venció otra vez. Porque a “cada golpe un contragolpe. Inmediato”.

Por supuesto, este relato tiene que incluir a Juan Guaidó. Y la temeridad de los Estados Unidos de imponerle a la Fuerza Armada un presidente. Apunta que ha sido trágico. Cómico. Imponerle a la Fuerza Armada ese Presidente. Pero la “Fuerza Armada reaccionó unida”. Y en este punto, voceó la consigna, la que dice es la frase que se impuso en este 2019: “Leales siempre, traidores nunca”. Eso dice Maduro que dijo la Fuerza Armada ante la operación Guaidó. “Fue contundente la lealtad demostrada por la Fuera Armada. A mí como presidente legítimo. Por eso les doy las gracias. Por su voluntad absoluta de Patria”. Dice que lo de Guaidó ha sido una “payasada” de la Casa Blanca y Bogotá.

Pero la guerra no termina allí. La guerra ha sido sicológica también. Los mensajes que se le envían a los oficiales por WhatsApp. Se les contacta. Se les ofrecen “villas y castillo, dinero”. Se sabe de cientos de oficiales contactados. “El 99% de las llamadas vienen de Colombia.

Es una guerra nunca vista. Que tenemos que documentar como experiencia de nuestra Fuerza Armada. Debemos compartir esto como experiencia con el mundo”. Dice que los oficiales son contactados para que se vendan. Para que entreguen secretos militares. “Para que extraigan material militar”. Armas de la defensa antiaérea. Que son rusos, de primer nivel. Porque están detrás de “nuestros misiles”. Para robárselos. Para desmantelarlos. Que todo eso está montado desde Colombia. “Para que Venezuela no tenga capacidad antiaérea”. Y así “atacar y tomar territorio venezolano”. Revela que se han detectado más de 60 intentos de robo. Y alerta de que hay que elevar los niveles de vigilancia y aseguramiento.

Maduro quiere que esa épica se registre de verdad. Y por ello él mismo ofrece este balance. Que es al mismo tiempo el “balance estratégico operacional”. Que ha leído los documentos del balance. Y propone que “todos esos documentos deben llegar hasta el último soldado”. Porque ahí está “el balance del combate de las batallas y la victoria de 2019”. Y deben estar las instrucciones para el futuro. Maduro se muestra henchido de victoria pues ha derrotado ese ataque “multiforme”. Y dice: “Nos defendimos como se defiende un buen gladiador”. Con agilidad, contundencia, astucia, capacidad y valentía para contragolpear. Señala Maduro que toda la agresión, “se estrelló contra lo más fuerte que tiene la Fuerza Armada. Su conciencia de acero. Su moral indestructible. Que la llevó a pulverizar todas las formas de guerra sicológica, los complots y las conjuras”. Y apunta: “Hemos ganado varias batallas. Pero el combate continúa”.

Consejo de Ancianos indígenas solicita detención del gobernador Justo Noguera por Glorimar Fernández – El Pitazo – 29 de Diciembre 2019

La medida la tomaron luego de los allanamientos y amedrentamientos a los que han sido víctimas los pemones en los últimos días

El Consejo de Ancianos indígenas también pidió la aprehensión de la alcaldesa encargada y del secretario de gobierno. Foto: Glorimar Fernández

Gran Sabana.- Mediante un comunicado, integrantes del Consejo de Ancianos número 1 Pemón de la Gran Sabana solicitaron la detención y aplicación de la justicia indígena al gobernador del estado Bolívar, Justo Noguera.

El consejo tomó la medida a petición de la Fiscalía Indígena, la cual también solicitó la aprehensión de Álex Pantín, director de Seguridad Ciudadana de la gobernación, y de Nancy Ascencio, alcaldesa encargada de Gran Sabana.

Para la aplicación del operativo de captura contra Noguera, el Consejo de Ancianos prohibió, desde este domingo 29 de diciembre, el vuelo de aeronaves sobre territorio indígena.Por otro lado, esta petición se da luego de los allanamientos y amedrentamiento por parte de funcionarios de la Dgcim y Ejército en diferentes comunidades indígenas en los últimos días. Persecución que inició desde el alzamiento militar en Luepa y la cooperación que prestaron los pemones a los militares rebeldes para escapar.

Asimismo, se conoció que la noche del sábado 28 de diciembre, el Tribunal Militar 17° dictó orden de aprehensión contra los capitanes indígenas Juvencio Gómez y Jorge Gómez. También contra el alcalde de Gran Sabana, Emilio González, quien se encuentra exiliado en Brasil desde febrero, cuando se inició una persecución en su contra, y contra Andrés Antonio Fernández «Toñito», todos por estar presuntamente involucrados en el alzamiento de los militares.

Maduro pensó en violar el territorio brasileño y acusó a cuatro países de la región de apoyar una sublevación militar – Infobae – 28 de Diciembre 2019

El dictador venezolano habló sobre los cinco militares desertores retenidos por el Gobierno de Bolsonaro, los llamó terroristas y reconoció que evaluó la posibilidad de cruzar la frontera para atraparlos. Además, arremetió contra Brasil, Colombia, Perú y Ecuador

“Ayer fuimos informados que fueron capturados en la línea fronteriza de Brasil cinco de los terroristas involucrados en el ataque al cuartel militar del sur de Bolívar. Eso es una zona donde solo autoridades militares reconocen por dónde va la frontera. Es como su estuviéramos aquí, y de este lado de la tarima es Venezuela y de aquel lado es Brasil”, dijo Nicolás Maduro visiblemente ofuscado durante una ceremonia de la Fuerza Armada Nacional. “Bueno, nuestro Ejército llegó hasta la línea y vio a los terroristas de aquel lado. Tuvimos un dilema, escúchenme bien, entrar, capturarlos y traerlos, o respetar la soberanía con Brasil… Tuvimos un dilema… porque el terrorismo no tiene frontera”, admitió.

Sin embargo, según dijo Maduro, tomó la decisión con el derecho internacional: “El territorio brasilero es sagrado, Venezuela así lo reconoce, y respetamos el territorio brasilero”.

El régimen de Nicolás Maduro anunció este sábado que activó “trámites diplomáticos” para solicitar a Brasil la entrega de cinco militares “desertores” venezolanos que fueron retenidos en el estado de Roraima y que son señalados por el asalto a un cuartel militar del sur de Venezuela. “Ya se han comenzado a activar los trámites diplomáticos necesarios con el fin de solicitar y facilitar la entrega de este grupo de ciudadanos implicados en tan graves hechos”, informó la Cancillería venezolana en un comunicado.

“Venezuela aspira contar con la mayor colaboración por parte de las autoridades de la República Federativa de Brasil, como resultado de la cooperación que debe imperar entre los estados en la lucha contra el terrorismo y las amenazas a la paz social”, se añadió en el documento.

El Ejército brasileño retuvo el jueves en el estado de Roraima, que limita con Venezuela, a cinco militares venezolanos en una reserva indígena y procedió a interrogarlos para establecer las razones de su presencia en el país, informaron ayer los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores en un comunicado. La nota indica que los militares estaban “desarmados”, pero no aclara si fueron detenidos. De hecho, el gobierno de Bolsonaro no contestó aún si piensa entregarlos al chavismo.

Para el dictador, esos combatientes son “desertores” de las Fuerzas Armadas y responsables del ataque del pasado 22 de diciembre a una instalación militar en la Gran Sabana, que culminó con la muerte de un oficial y el robo de 120 fusiles de asalto y 9 lanzagranadas.

Maduro también acusó a Brasil, Colombia, Perú y Ecuador de haber facilitado el movimiento y entrenamiento del grupo, un señalamiento que estos países rechazaron casi de forma inmediata.

El Gobierno de Brasil es crítico con Maduro, al que acusa por la crisis de Venezuela, que se expresa en escasez cíclica, hiperinflación y un éxodo que la ONU cifra en más de cuatro millones de personas. Según cifras oficiales, más de 220.000 venezolanos residen actualmente en Brasil, y unos 500 ingresan al país cada día, la mayoría de ellos a través del estado de Roraima.

La FANB, hoy y mañana por Miguel Henrique Otero – El Nacional – 29 de Diciembre 2019

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Se repite, cada vez con más frecuencia, que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es el soporte central, la estructura que permite que Nicolás Maduro, rechazado por alrededor de 90% de los ciudadanos venezolanos, se mantenga en el poder.

Hay la idea de que el conjunto ha sido penetrado, ideologizado, adherido en su totalidad, a través de múltiples mecanismos -cargos en el Ejecutivo, contratos de las instituciones del Estado, participación abierta y organizada en ilícitos, impunidad, prebendas y beneficios de distinta índole-, a cambio de un apoyo irrestricto e ilimitado a Maduro y su grupo. A ello se suma la constante campaña, de los altos cargos militares, que promocionan a la FANB como una organización política, dedicada a la tarea de apoyar al poder ilegal, ilegítimo y corrupto que somete a la nación venezolana.

Esta visión, que se anuncia como un paradigma, tiene un problema o, al menos, una falla significativa: no explica el surgimiento de rebeliones militares. En cuatro años, de 2016 a 2019, se han producido ocho, de acuerdo con múltiples fuentes. En algunas habrían participado oficiales de los más altos rangos; en otras, de los primeros rangos de la escala. Casi todas han sido develadas antes de cualquier acción. En líneas generales, puede decirse: no ha habido tiros. Pero hay más de 200 oficiales presos, muchos de ellos sometidos a las más terribles torturas. Se acosa, humilla y agrede a sus familiares. Hay toda una línea de acción, una política pública en curso, que no ha sido debidamente denunciada, que es la persecución sistemática de las familias y abogados de los presos políticos venezolanos, tanto civiles como militares.

Una somera revisión del estado de las cosas en la FANB arroja información que habla de realidades muy complejas. La primera que cabe mencionar es la proliferación, simplemente inaudita, de generales: de los aproximadamente 60 que había en 2002, hoy suman alrededor de 2.000. En febrero de este año, Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, declaró que esos 2.000 generales constituyen “el centro de gravedad” del poder de Maduro. Un elemental ejercicio de lógica permite suponer que el resultado de tal incremento debe ser la atomización de la fuerza en todos los sentidos: en lo administrativo, lo operativo y lo logístico. Se trata de un plan ejecutado con un objetivo: debilitar, convertir a la FANB en una red de pequeñas fuerzas. Un sistema de feudos.

Asociado con lo anterior está la decisión tomada por Chávez -práctica de traición a la patria- de entregar la inteligencia militar al castrismo, hecho que toca una fuente esencial de la soberanía y que, en términos históricos, solo se ha producido en países que han perdido una guerra. El análisis que hacen expertos en la cuestión me advierte de dos cambios significativos que se estarían produciendo en la FANB: una concentración del poder en el Alto Mando y, vinculado a lo anterior, la entronización de oficiales rusos al mando de las tareas de inteligencia, que han comenzado a sustituir a los cubanos. Estos dos hechos tienen relevancia: permiten concluir que, en el nivel superior de la estructura, se está construyendo otra cohesionada y comprometida con el poder de Maduro, bajo la guía militar de Putin.

Pero estas no son las únicas realidades. Una de las más hirientes, sin duda, es la de las desigualdades. Mientras la inmensa mayoría de los oficiales de menor rango debe vivir con salarios menores a 50 dólares/mes -lo que les convierte en los militares peor pagados de América Latina-, hay un pequeño sector que se ha enriquecido de forma visible y escandalosa: funcionarios que protegen las operaciones del narcotráfico, que forman parte de las redes de contrabando, que están dedicados a grandes negocios en las aduanas, con empresas del Estado y más. Aquí hay una doble cuestión que no puede pasar inadvertida para nadie: la primera, es que la desigualdad es visible -y humillante- para todos los miembros de la institución. La segunda, es que cada vez está extendida, puertas adentro, la idea de que la FANB no está al servicio del país, ni siquiera de las funciones de gobierno que les han asignado, sino que su tarea es la de proteger intereses particulares de jefes militares, cuyo ostentoso modo de vida está vinculado con ilícitos.

A pesar de que hay dirigentes de la oposición democrática que han expresado fuertes críticas a las posiciones asumidas por el Alto Mando y por alguna de sus unidades -por ejemplo, la Dgcim-, la gran mayoría sabe que en la FANB el espíritu institucional y democrático, de apego a la ley, no ha sido erradicado, ni vencido, ni superado. Los demócratas son mayoría no solo en el universo civil venezolano: también lo son en el seno de una FANB dispersa en la base, concentrada en la cúpula y vigilada por rusos y cubanos.

Son numerosos los analistas y los políticos que sostienen que no será posible realizar el cambio que el país demanda con urgencia, sin la participación de la FANB. El presidente Guaidó, de forma reiterada, ha llamado a los militares a cumplir con la obligación de restablecer el hilo constitucional. Los episodios militares, aunque no hayan cristalizado, son síntomas del malestar que recorre los cuarteles. Es probable que estemos en camino a un escenario en el que podrían converger las fuerzas lideradas por Guaidó, los otros factores opositores, empresarios y trabajadores, estudiantes y las comunidades de todo el país que, sumados a los militares institucionales que están distribuidos en todo el territorio nacional, pongan fin a la pesadilla de Maduro y den paso a la refundación de la democracia venezolana.

Se fuga un militar disidente de la cárcel mejor custodiada de Maduro por Ludmila Vinogradoff – ABC – 28 de Diciembre 2019

El capitán Anyelo Heredia, preso político, protagoniza un espectacular escape de la prisión de Ramo Verde

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Una espectacular fuga navideña del primer preso político militar de Venezuela ocurrió este 25 de diciembre, cuando el capitán del Ejército bolivariano Anyelo Julio Heredia Gervacio decidió romper las cadenas de la emblemática prisión militar de Ramo Verde, la cárcel mejor custodiada del régimen de Nicolás Maduro.

La celda del capitán Heredia amaneció vacía el día de Navidad para sorpresa de las autoridades militares que estaban de turno ese día. Esta prisión militar, situada a media hora de Caracas, es famosa porque tiene y ha tenido a líderes opositores disidentes como Leopoldo López, fundador del partido Voluntad Popular y al exministro de la Defensa Raúl Baduel.

El caso del capitán Heredia llamó la atención de la prensa porque ningún preso político, de los 400 civiles y militares que permanecen tras las rejas, ha escapado de Ramo Verde. El primero en hacerlo es él, quien seguro estuvo preparando el escape desde el mismo 2 de abril de 2017 cuando fue apresado.

El motivo de su arresto fue una denuncia sobre contrabando de gasolina en el estado Táchira que hizo ante el Ministerio Público hace dos años. Unos 20 días después de haber hecho la denuncia lo apresaron y lo trasladaron del Táchira a Ramo Verde de Los Teques, capital del estado Miranda.

Tras haber denunciado la corrupción del contrabando de gasolina en el Táchira, el tribunal militar mirandino, sin embargo, le imputó los presuntos cargos de traición a la patria, instigación a la rebelión yatentar contra el orden de la nación de las Fuerzas Armadas Nacionales.

Estos son los tres cargos que se repiten como una etiqueta en todas las imputaciones y sentencias de la Justicia chavista contra los presos políticos de la oposición. De igual manera no han podido comprobar ni aportar ninguna prueba contra el caso del capitán Heredia, ha dicho su abogado Alonso Medina quien afirma que su defendido es inocente.

Anyelo Heredia se encontraba adscrito a la compañía 1.047 del Ejército en la comunidad de Coloncito, estado Táchira, hasta que fue detenido hace dos años. Los tribunales chavistas lo han vinculado con el «Golpe Fénix», presuntamente fraguado por funcionarios del Ejército contra Nicolás Maduro, lo que ha aumentado la leyenda de los detenidos.

Los familiares del capitán Heredia han insistido constantemente al Maduro para que lo libere, pero este ha hecho caso omiso.

La madre: «Yo era muy chavista, dame a mi hijo»

Cristina Heredia, madre del capitán, pidió en una ocasión ante las cámaras de NTN24 la liberación de su hijo. «Maduro, por favor, dame a mi hijo, tú sabes que yo era muy chavista, yo voté por Chávez y después voté por ti, por favor dámelo para mi casa», dijo la mujer en ese momento.

La fuga del capitán Heredia ha trascendido en el régimen de Maduro. Sus dos custodios de la cárcel de Ramo Verde fueron detenidos y ahora se encuentran bajo averiguaciones. El Ministerio de la Defensa también decidió decretar un toque de queda a partir de las 9 de la noche en el Fuerte Militar donde reside Maduro y su familia, y prohibió el porte de armas en la zona adyacente de Caracas.

 

Al menos un muerto en una sublevación de militares e indígenas venezolanos en la frontera con Brasil por Gabriela Ponte – ABC – 22 de Diciembre 2019

Un oficial desertor y 12 nativos pemones tomaron las instalaciones del Batallón 513 en el estado Bolívar, al sur del país

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El ruido de sables despertó a los ciudadanos del estado Bolívar muy temprano este domingo. En la madrugada, al menos 12 indígenas armados liderados por un oficial desertor del Ejército tomaron las instalaciones del Batallón 513 de Infantería Selva Mariano Montilla. Ese batallón ubicado en Luepa, municipio Gran Sabana, es el mismo lugar donde indígenas denunciaron hace días que los rusos habían instalado radares de última tecnología para presuntamente extraer minerales.

Lo que al principio parecía un conato de levantamiento terminó siendo un incidente menor en la frontera con Roraima (Brasil) con un soldado fallecido y un detenido herido el Guardia Nacional, Darwin Malaguera Ruiz.

Los sublevados sustrajeron de la instalación militar 122 fusiles.Sin embargo, 82 fusiles AK103, 60 granadas 40mm, 1 RPG, 1 Afag, seis Carl Gustav y seis cajas de municiones AK103 que llevaban dentro de un camión ford 350 ya fueron recuperados por los cuerpos de seguridad. Durante la huida se encontraron con un punto de control militar liderado por el teniente coronel Renjinfo Armas quienes se enfrentaron a los indígenas.

Ricardo Delgado, exalcalde de Gran Sabana, indicó que en el Batallón 513 se tomó como rehén a un comandante. Delgado asegura que la sublevación de oficiales estaba realizando un «llamado a la población civil y a la GNB para que se unan al Ejército libertador y se comience el cese de la usurpación de Nicolás Maduro».

El Pitazo tuvo acceso a una grabación donde un hombre que no se identifica confirma la sublevación a un coronel. Detalla además que los militares alzados se llevaron 122 fusiles del fuerte de Luepa. Simultáneamente, intentaron ingresar en el fuerte Roraima de Santa Elena de Uairén, pero se vieron obligados a retroceder, luego de activarse «el Plan de reacción». El hombre agrega en el sonido que en la alcabala de la policía de San Francisco de Yuruaní desarmaron a los funcionarios y se llevaron cuatro pistolas. «Fueron unas personas identificadas como Dgcim», añadió.

El operativo continúa para recuperar el resto de las armas y detener al resto del grupo que tomó por asalto el destacamento.

 

Crisis en Venezuela: el turbio asalto a un fuerte militar que dejó un soldado muerto y varios detenidos en el sur del país por Guillermo D. Olmo – BBC News – 23 de Diciembre 2019

Vladimir PadrinoEl ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, dijo que “sectores extremistas” atacaron una instalación militar.

Un nuevo turbio incidente sacude a la Fuerza Armada venezolana.

Como otras veces, es poca la información y muchas las especulaciones.

Un soldado del Ejército venezolano murió y seis personas fueron detenidas este domingo tras un asalto a una instalación militar en el sur del país, según informó el gobierno.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, comunicó en la tarde en su cuenta de Twitter que el incidente, al que calificó como “ataque terrorista”, tuvo lugar en horas de la madrugada, aunque no especificó el lugar o el número de participantes en el incidente, en el que habrían sustraído varias armas.

El mando militar atribuyó lo ocurrido a “sectores extremistas de la oposición” e indicó que los efectivos de la zona iniciaron una persecución contra los asaltantes que permitió recuperar el armamento y detener a algunos de ellos.

El vicepresidente, Jorge Rodríguez, por su parte, afirmó que seis de los responsables ya habían sido capturados y que el grupo había sido entrenado en “campamentos paramilitares” en Colombia.

Acusó también al gobierno brasileño de Jair Bolsonaro de haberle prestado su “colaboración artera”.

Ni Padrino ni Rodríguez aportaron pruebas de la aludida relación de la oposición venezolana o el gobierno brasileño con el incidente.

El Ejército y las fuerzas de seguridad del Estado buscan ahora al resto de “terroristas” implicados, informó el mando militar.

¿Dónde pasó?

Una comunicación militar interna a la que tuvo acceso BBC Mundo recogió que “aproximadamente” 12 sujetos desconocidos liderados por un “presunto oficial desertor” tomaron las instalaciones del 513 Batallón de Infantería Selva Mariano Montilla, ubicado en el municipio Gran Sabana, llevándose con ellos 112 fusiles, munición y dos vehículos de la unidad.

También se habrían llevado “secuestrados” a tres oficiales. Más tarde asaltaron un puesto de la Policía en San Francisco de Yuruaní, de donde también sustrajeron armas de fuego de diverso calibre.

En su huida, toparon con efectivos militares con los que sostuvieron un enfrentamiento.

Efectivos enviados desde Tumeremo y Santa Elena de Uairèn participan en el despliegue para recuperar las armas y capturar a los fugitivos, un operativo que se ha adentrado ya en la zona habitada por los indígenas pemones, según informaron residentes locales a BBC Mundo.

Pese a que Padrino no dio detalles ni la localización exacta de lo ocurrido, residentes en el sur del Estado Bolívar dijeron a BBC Mundo que desde esta madrugada estaba en marcha una “sublevación” en la zona de Santa Elena de Uairén, población fronteriza con Brasil.

Cómo es esa zona de Venezuela

Este extremo sur de Venezuela se ha vuelto en los últimos meses un lugar cada vez más inestable y violento.

El lugar donde se ha producido el último episodio, en una zona habitada por indígenas pemones en la que en los últimos meses han proliferado la minería ilegal y los incidentes violentos en torno a ella, como la reciente matanza en Ikabarú, el pasado 22 de noviembre, hace pensar que las causas pueden ir más allá del pulso por el poder entre el presidente Nicolás Maduro y el líder opositor Juan Guaidó.

Por más que el gobierno se haya apresurado a acusar a la oposición, hay motivos para dudar de que esto vaya a ser el inicio de un movimiento significativo contra Maduro, que ha dado sobradas muestras de mantener el control sobre los uniformados.

La zona fronteriza entre Venezuela y Brasil fue escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad después de que el pasado 23 de febrero Guaidóanunciara el ingreso de “ayuda humanitaria” al país pese a la oposición de Maduro.

El diputado es reconocido por Estados Unidos y la mayoría de países de la Unión Europea y América Latina como legítimo presidente interino de Venezuela, aunque el gobierno de Maduro lo acusa de estar al servicio de Washington.

Guaidó, y la oposición venezolana, han llamado en numerosas ocasiones al Ejército a que le dé la espalda a Maduro, pero, salvo algunos casos aislados, el alto mando militar ha mantenido hasta ahora el apoyo al sucesor de Chávez.

Línea

Crece el malestar en la Fuerza Armada venezolana por el trato contra tres importantes generales encarcelados por razones políticas por Sebastiana Barráez – Infobae – 18 de Diciembre 2019

Las medidas restrictivas implementadas contra dos militares del Ejército y uno de la Guardia Nacional han ido elevando el nivel de malestar entre los oficiales

Desfile del Ejército venezolano (Reuters)

Desfile del Ejército venezolano (Reuters)

Las medidas implementadas contra dos generales del Ejército y uno de la Guardia Nacional, detenidos por razones políticas, ha ido elevando el nivel de malestar entre oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). No les permiten contacto físico entre ellos, ni con sus familiares ni con nadie. Desde hace unos días establecieron normas que van desde la reducción de las horas de visita, que solo reciben una vez a la semana, así como la drástica disminución del tiempo de consultacon sus respectivos abogados.

Esas decisiones afectan al general en Jefe Raúl Isaías Baduel, quien fue comandante del Ejército y Ministro de la Defensa, siendo uno de los aliados de la revolución bolivariana y amigo personal de Hugo Chávez. A Baduel lo incluyen en todas las conspiraciones reales o ficticias contra Nicolás Maduro. A veces lo han mantenido mucho tiempo desaparecido e incomunicado, ante la desesperación de su familia.

Tanto Maduro como otros funcionarios del Gobierno intentan descalificarlo señalando que está preso por problemas de corrupción, lo cual es falso. Baduel está detenido por sospechas de conspiración y así está imputado. En el 2018 Maduro expulsó a Baduel de la Fuerza Armada a la vez que lo degradó.

En agosto del 2019 Margareth Baduel denunció el trato que ha recibido su padre durante los once años que lleva detenido. En ese momento, ella señaló que su padre tenía días “sometido a un aislamiento total. No tiene acceso a hablar con ninguna persona. Está 24 horas encerrado en un espacio reducido, sólo con una colchoneta. No lo dejan tener ni la Biblia. El único contacto con la luz natural es a través de una reja”.

Raúl Isaías Baduel

Raúl Isaías Baduel

Lo sacaron abruptamente el 12 de junio de La Tumba a la sede de la policía militar en el Fuerte Tiuna; nunca nadie nos confirmó dónde. El domingo 21 de julio pudimos verlo por primera vez después de casi dos meses de desaparición forzada. Hablamos por medio de un teléfono a través de un vidrio en un lugar muy pequeño, donde no se puede tener ningún tipo de contacto físico”, contó su hija Margareth.

Otra de las víctimas de los atropellos de la DGCIM es el Mayor General (Ej) Miguel Eduardo Rodríguez Torres, quien fue jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y Ministro del Interior y Justicia. Ellos son generales retirados.

El Mayor General fue detenido en marzo 2018 y recluido en la DGCIM, desde donde fue sacado hace unos meses y recluido en la cárcel de Fuerte Tiuna. Allí se declaró en huelga de hambre como presión para que su pareja, quien fue detenida en mayo de 2019 en la DGCIM, fuera liberada luego de recibir torturas.

El general de Brigada de la Guardia Nacional Bolivariana, Héctor Armando Hernández Da Costa es un oficial activo, alférez mayor de su promoción, con una destacada carrera militar que demostró en su lucha contra grupos irregulares en el comando de la Guardia Nacional en San Antonio del Táchira y como jefe del Comando Antidrogas de la GNB.

Miguel Eduardo Rodríguez Torres

Miguel Eduardo Rodríguez Torres

La Dgcim ordenó castigarlos

Los tres generales -Baduel, Rodríguez Torres y Hernández Da Costa- están imputados por Traición a la Patria e Instigación a la Rebelión y permanecen en una cárcel de máxima seguridad, a cargo de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), que construyeron al reformar parte de la Policía Militar en Fuerte Tiuna.

La intención inicial de esa cárcel, ubicada dentro de la principal instalación militar del país, como es el Fuerte Tiuna, fue tener listo un lugar para recluir a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional.

Desde hace unas semanas intensificaron el trato brutal contra los tres generales, a quienes se les ha violado sus derechos humanos, el derecho al debido proceso, el derecho a las llamadas telefónicas, a recibir atención médica, a recibir sol, entre otros.

Desde que uno de los custodios del general Rodríguez Torres murió a causa de una bacteria, sin que la familia haya recibido una explicación convincente por parte de las autoridades de la Dgcim, los otros funcionarios asignados a esa cárcel en Fuerte Tiuna no quieren ni siquiera entrar al área de las celdas.

En la Dirección General de Contrainteligencia Militar hay dos funcionarios con poder: el general Terán Hurtado, Director de Investigaciones y el mayor Granko Arteaga, jefe de la Dirección de Asuntos Especiales. A uno de esos dos personajes se le ocurrió aplicar castigo contra los tres generales.

El caso es que a los tres detenidos no les han permitido ninguna llamada telefónica desde que están en esa cárcel de máxima seguridad. No los llevan a que reciban atención médica. Solo a Rodríguez Torres lo llevaron en una oportunidad al Hospitalito que hay en Fuerte Tiuna, justamente el día que murió uno de sus custodios; temían que el general fuese víctima de la misma bacteria que mató al custodio o que estuviera afectado de dengue hemorrágico.

El general de brigada Héctor Armando Hernández Da Costa

El general de brigada Héctor Armando Hernández Da Costa

No se toquen

Una de las torturas más brutales contra los tres altos oficiales es que no les han permitido, desde que están detenidos, el derecho a la visita conyugal, pero más aún es que les tienen prohibido cualquier tipo de contacto físico. Para ello colocaron un vidrio que separa a cada general de sus familiares y solo pueden comunicarse a través de un teléfono instalado en la estrecha salita.

No hay intimidad ni privacidad. Todo es vigilado con cámaras y micrófonos. El trato del personal de la DGCIM para con los detenidos y sus familiares es grosero y violento, con descalificaciones verbales, que llegan a los gritos y a las amenazas. La requisa se ha vuelto violatoria hasta la vejación y el irrespeto físico.

Entre las órdenes más recientes, está la reducción de las visitas familiares y de abogados. No los sacan a caminar ni a recibir sol. De cuatro horas semanales que tenían para que pudiera entrar la familia, se las redujeron a dos. La comida, que les lleva la familia, porque ahí no hay, se las dan una vez al día y a final de tarde, de manera que permanecen todo el día sin comer.

Ten things keeping Maduro in power revisited – Latin American Risk Report – 17 de Diciembre 2019

Venezuela’s de facto president continues to have cash, foreign allies and loyal security forces

About one year ago I published an article about ten things keeping Maduro in power. While I’ve written several articles during the year about the threats to Maduro’s stability and still believe he remains quite vulnerable to losing power in 2020, that article in December 2018 remains among my most accurate as Venezuela’s de facto president remains in power as 2019 closes. Many of the same factors that were keeping Maduro in power at the end of 2018 remain at the end of 2019. In spite of a major push by Juan Guaido and the international community, they haven’t managed to undermine these factors.

1) Legitimacy of the status quo – Maduro lacks democratic legitimacy and popular support. There is almost no chance he could win a free and fair election. Over 50 countries recognize a different president of Venezuela. But the fact that he started the year in charge remains the key reason he is able to remain in charge. Momentum and incumbent advantage are powerful forces in politics for both democracies and authoritarian regimes. The two decades of Chavista rule have included numerous institutional maneuvers that make change difficult.

2) Balance of power based on fear of the unknown – The vast majority of Venezuelans want Maduro gone. Rumors suggest that many in his own coalition want him removed. But there remains significant fear (and rightly so!) about what comes next. Many of the individuals who have the access and ability to remove Maduro from power are afraid that they would lose power, influence and wealth in the ensuing power struggle and they very well might be correct in that assumption.

3) The security forces – There were defections in 2019. Several thousand soldiers, sailors, airmen and national guardsmen left their posts and never returned. A few key generals including the head of Sebin defected as well. And yet, the vast majority of the leadership and the lower level forces remained with Maduro. That continued support from the security forces comes from a combination of duty, corruption, and fear as well as the knowledge that those who have tried to turn against Maduro so far have failed and faced severe consequences.

4) Repression, surveillance and counter-intelligence – The government continues to shoot, torture and illegally detain political opponents. The FAES raid poor neighborhoods and execute young men. Military counter-intelligence ensures the top generals and the rank and file feel a climate of fear and do not dare to actively plot a coup. Sanctions and threat of prosecution does not appear to have slowed the levels of repression. Though there were indications that some military and police units refused to engage in brutal tactics in 2019, others including FAES and DGCIM have more than filled the gap.

5) Cuba – The Diaz-Canel regime continues to support Maduro and neither the international community nor the Guaido coalition has given Cuba a good reason to stop doing so. Cuba provides political advice and intelligence personnel who help Maduro keep his own security forces in line and undermine plots to oust him.

6) China, Russia, Turkey, Iran – Of the four, Russia has been the most important for keeping Maduro in power during 2019. Russian military forces and security contractors have an active presence in Venezuela. Russian financial ties and Rosneft oil trades have been among the most critical factors in assisting Maduro in evading sanctions. The other three still matter in terms of providing support and financing, but Russia is the Black Knight who protects Maduro more than any other.

7) Lack of regional options and will – Most of the region supports Juan Guaido. The Lima Group publishes regular statements. The OAS has discussed Venezuela. TIAR has been invoked. Unfortunately, outside of strongly worded statements and some limited individual sanctions, very little has actually been done. This has gotten worse since the wave of protests and anti-incumbent sentiment hit the region starting in September. Macri lost his reelection. Chile, Colombia and Ecuador all experienced destabilizing protests. Bolsonaro has shown himself not eager to involve Brazil. There is little reason to believe the region will be more focused on Venezuela’s need for a transition in 2020 than they have been this past year.

8) Food as a political weapon – On one hand, compared to 2018, there is an increasing amount of dollars, importation of food has been smoothed out, and there are fewer shortages. If you have dollars, you can generally get what you want in Caracas. On the other hand, most Venezuelans don’t have dollars and don’t live in Caracas. That means a majority of Venezuelans in December 2019 still fail to eat three meals per day. Children go hungry and malnourishment remains a stark problem in the country. The government continues to use its leverage over food supplies and prices to manipulate the public.

9) Refugees – The exodus of people leaving Venezuela now numbers around five million. By encouraging people to flee the country, the government gets rid of a portion of the population that would otherwise stay and protest. The mass migration also increases the amount of remittances returning to the country.

10) Cash – Sanctions evasion, corruption, and the firesale of gold have given Maduro just enough cash to hold on. The full dollarization of the economy to take advantage of remittance money has extended his rule by a few more months, though it will exacerbate tensions with those still being paid in Bolivars including government workers and police. While Maduro and his inner circle have probably not had their best year in terms of personal finances, most of the Venezuelan population is suffering far more.

Analysis: Cash, Allies and Loyalty
Maduro’s removal is almost certainly contingent on a change of three factors:

his cash flow,

his international alliances,

and the views of his inner circle and the security forces.

Those three factors are interdependent. His international alliances are key to his cash flow and the money has a direct impact on the loyalty of those around him.

The regime is running out of gold and cannot mine more fast enough out of the Orinoco belt to replace what is being strip mined out of the Central Bank. The oil industry – while exports increased in November – provides far fewer cash-producing barrels than it did at the end of 2018. Russia helps the sanctions evasion and ships pallets of hard currency in exchange for gold and oil, but as I’ve argued previously, Russia is likely pulling more resources from Venezuela than it is providing Maduro.

None of the above ten points I’ve listed are dependent on Juan Guaido, others within the coalition of Maduro opponents, or the population at large. That’s not to say that opposition cohesiveness, infighting and strategy don’t matter. They certainly play a role in keeping pressure on Maduro both domestically and internationally. The opposition’s recent infighting helps keep Maduro in power, and the Maduro regime’s attempts to repress and break apart the Guaido coalition shows that the de facto president understands that his opponents matter.

The big shift, as of the end of 2019, is the dollarization of the economy. This reversal of a long-held Chavista policy of currency controls has provided relief to the top levels of the economic pyramid. This includes many who are among the sectors who led protests in 2007, 2014 and 2017. However, dollarization has increased inequality and made life more difficult for the poorest as well as government workers. If a protest wave hits Venezuela in 2020, it very well might be led by the sectors that have been left out by the dollarization of the economy rather than the traditional opposition. That would present a different public pressure threat than the Chavistas have faced in the past two decades. It could potentially shake the loyalty of those around Maduro.

Maduro wants new legislative elections and Guaido has long insisted that new presidential elections are necessary, but with Maduro leaving power as a precondition. Any new election process, whether or not the opposition participates, is a risk to Maduro and his hold on the legitimacy of the status quo. Elections are often a key moment of pressure, even for authoritarian regimes that manipulate and abuse the process.

Russian and Cuban Military in Venezuela, Guaido Confirms by Carlos Camacho – Latin American Herald Tribune – 17 de Diciembre 2019

CARACAS — Juan Guaido, the president of the National Assembly who in January became the acting president of Venezuela, reiterated on Tuesday that there are Cuban and Russian military in the oil-rich nation.

“There are Russian military (members) in Venezuela, and we expect an international commotion because of the presence of any Russian or Cuban military…because we have said that we Venezuelans can’t do it alone,” Guaido said, meaning getting rid of the Russia-supported Nicolas Maduro regime.

Guaido began pointing out the unlawful foreign military presence in April.

Ever since, and after the US expressed serious concerns about the perceived meddling, Russia has sent mixed signals, promising to withdraw military advisors working on anti-aircraft defense systems and fighter jets purchased by Maduro’s predecessor Hugo Chavez one day, and sending the world’s largest nuclear-capable bomber on an official state visit to Venezuela the next.

Meanwhile, Maduro has allowed Russian oil companies such as Rosneft more and more leeway inside Venezuela’s oil industry, and Rosneft has taken over imports and exports of Venezuela oil, though oil production has fallen to under 700,000 barrels a day from 3.5 million bpd when Hugo Chavez was elected in 1998.

Guaido made the statement only days after a scandal broke out on social media during the weekend, regarding pictures of what seemed to be foreign personnel wearing Venezuelan military uniforms, walking down a red-dirt clandestine landing strip and exiting a Venezuelan military plane posted by Manuel Gonzalez, an opposition lawmaker from oil and gold rich Bolivar state.

The Maduro regime on Monday renewed attacks against the opposition-held National Assembly, as the Regime appointed Supreme Court announced it would end parliamentary immunity of four opposition lawmakers — unlawfully, experts say, since the nation’s Constitution reserves that right only to the National Assembly to decide. On Tuesday, Guaido’s foreign minister, Julio Borges, met in Washington with officials from the Trump Administration to explain the threats against the legislature and request support.

The U.S. has been ramping up criticism of the Maduro regime.

Monday, U.S. Southern Command’s top commander, Admiral Craig Faller, described Venezuela in a television interview as a lawless country where drug traffickers can do as they please (“The Maduro law”), one day after vessels from SouthCom and Dutch Navy counterparts caught a shipment of 1.4 tons of cocaine that originated in Venezuela.

Venezuela has been a major client state for Russia since the days of Hugo Chavez, when armaments were acquired and myriad cooperation agreements, in key areas such as gold and oil were signed. Under Maduro, that role has only expanded, with the Regime so desperate for Russian support that they have gifted Russia’s Rosneft gas fields free for decades and made Russian investments tax free.

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