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La muerte patrulla Caracas por Maolis Castro – El País – 23 de Junio 2017

Un estudiante de 22 años ha muerto tras recibir varios disparos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en una marcha en apoyo a la fiscal general, a quien Maduro llama “traidora”

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El asesinato de David José Vallenilla Luis, un estudiante de enfermería de 22 años de edad, ha sido transmitido en directo este jueves en Venezuela. En un vídeo de VivoPlay, un medio digital independiente, se muestra a militares detonar sus armas contra manifestantes opositores en la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria que comunica al oeste con el este de Caracas. Vallenilla —rostro parcialmente cubierto por una franela negra y vestimenta color azul— cae en el asfalto tras ser herido de varios disparos de perdigón en el tórax.

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El crimen ha ocurrido después de una marcha convocada por la coalición opositora Unidad Democrática para respaldar a la fiscal general Luisa Ortega Díaz, desertora del régimen de Nicolás Maduro. Son 75 personas fallecidas y más de 3.278 detenciones arbitrarias en este país sudamericano durante 82 días de protestas contra el Gobierno.

Al asesinato de Vallenilla precede el de Fabián Urbina, un estudiante de publicidad de 17 años de edad, que el pasado lunes recibió un disparo de bala cuando protestaba en Caracas. Ambas muertes son atribuidas a agentes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). El general Néstor Reverol, ministro de Interior y Justicia, se ha desentendido de los crímenes al individualizar las culpas. “El Gobierno Bolivariano ratifica compromiso con los Derechos Humanos y con individualización de responsabilidades frente a la ley. La conspiración de la derecha violenta contra Venezuela se nutre de sangre innecesariamente derramada por venezolanos… Los efectivos que sean responsables de delitos serán presentados ante la ley”, escribió Reverol en su cuenta de Twitter.

Por esta muerte ha sido detenido Arli Cleiwi Mñendez Terán, un sargento adscrito a la Policía Aérea venezolana. Según Reverol, dos militares han resultado heridos durante el enfrentamiento que se produjo en las cercanías de la Base Aérea Francisco de Miranda, conocida como La Carlota.

Horas antes de este asesinato, Maduro había exaltado la labor de los cuerpos de seguridad del Estado y ha aclarado que no utilizan armas de fuego o perdigones contra manifestantes. “La Guardia Nacional y la Policía Nacional Bolivariana han hecho un esfuerzo heroico y lo debe seguir haciendo. Sin armas de fuego, sin escopetas de perdigones. Está prohibido. Con el agua y el gasecito que está permitido, solamente. Si hay un solo caso, como ha habido, al segundo de detectarse ha sido capturado y entregado a las autoridades, y he ordenado una investigación para ver si detrás no hay una conspiración”, dijo en una rueda de prensa exclusiva para medios internacionales.

El mandatario, además, ha calificado a la fiscal general de Venezuela como una “traidora” que, supuestamente, desea perfilarse como candidata política en unas hipotéticas elecciones. “Veo como una vulgaridad el extremismo en que ha caído el Ministerio Público, traicionarme a mí y traicionar a (Hugo) Chávez. Es muy triste que al final del camino, después de tanta lucha, uno termine al servicio de los verdugos de nuestro pueblo”, respondió a un periodista.

No es la primera intimidación contra Ortega Díaz. El régimen ha emprendido un ataque contra la fiscal desde que condenó una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (emitida el 30 de marzo), un tentáculo hasta ahora del Gobierno de Maduro, que había despojado de atribuciones a la mayoría opositora de la Asamblea Nacional.

Esta es una arremetida que se ha recrudecido el pasado martes cuando el Supremo ha aceptado en tiempo record un antejuicio de mérito contra Ortega Díaz introducido por el parlamentario chavista Pedro Carreño para destituirla de su cargo.

Entretanto, la Fiscalía ha continuado denunciando las vulneraciones cometidas durante esta ola de protestas en este país. Para investigar la muerte de Vallenilla ha comisionado al fiscal número 126 del Área Metropolitana de Caracas. No obstante, trascendió que los expertos del Ministerio Público no pudieron ingresar este jueves a la medicatura forense de Bello Monte (este de la capital), donde se examinaba el cadáver del joven asesinado, porque supuestamente el caso había sido asumido por la Fiscalía Militar.

 

Referéndum contra la GNB por Marianella Salazar – El Nacional – 21 de Junio 2017

 

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Estamos a milímetros de convertirnos abiertamente en un régimen dictatorial, que de manera oficial se consumará en pocos días al instalarse la fraudulenta asamblea nacional constituyente.
En las últimas semanas, el régimen de Nicolás Maduro, a través de sus cuerpos represivos ha dejado todas sus costuras a la vista al perpetrar los peores crímenes de lesa humanidad. El horrendo crimen del adolescente Fabián Urbina, de apenas 17 años de edad, durante la convocatoria opositora del lunes, a manos de la sangrienta Guardia Nacional Bolivariana, llena otra vez de luto a la nación.

Es posible que este horrendo asesinato haya sido planificado por una mente malévola en las más altas jerarquías del poder, de esas que piensan que cualquier sangre derramada es justificable para mantener el proyecto de destrucción nacional.

Las muertes durante las jornadas de protestas que comenzaron el 1° de abril pretenden atemorizar al pueblo, que se ha declarado en desobediencia civil y está decidido a no abandonar las calles hasta lograr un cambio de gobierno, mientras que gran parte de la sociedad es presa del terror desplegado por la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía Nacional Bolivariana, los escuadrones paramilitares conocidos como “colectivos” y los funcionarios armados hasta los dientes que se encargan con extrema crueldad de los allanamientos.

La cabeza vergonzosa de esos especímenes cabalga sobre los generales Vladimir Padrino López, Néstor Reverol y Benavides Torres, convertidos en peones de uno de los más serviles espectáculos jamás conocidos por los venezolanos.

A su manera, el régimen, para sobrevivirse a sí mismo, está centralizando el terror y la impunidad. Una represalia masiva como la ejecutada en los edificios multifamiliares Los Verdes, en El Paraíso, donde habitan más de 5.000 personas, a las que pretenden exponer como conspiradoras y subversivas, pone al descubierto un poder supremamente inmoral, lanzado al ruedo de la represión desaforada y que es capaz de todo tipo de vejámenes a la dignidad humana, de cometer las peores vilezas –incluso contra los animales–, de arrasar y destrozar los bienes y la propiedad de indefensos ciudadanos, que para defenderse solo cuentan con la certidumbre de su sufrimiento.

Un reclamo social.

Una vez que salgamos del narco-gobierno presidido por Nicolás Maduro habrá que analizar muy bien el destino que tendrá ese contaminado componente de la Guardia Nacional Bolivariana, integrado en gran parte por narcotraficantes, secuestradores, criminales y delincuentes de la peor ralea. El gobierno necesita a sus fanáticos e incondicionales, símbolos vivos de la violencia.

Después de la extinción política del “madurismo” hay que plantear entonces la misión que debe cumplir la GNB y cómo la va a cumplir; también de toda la Fuerza Armada Nacional, para adecuarla a los nuevos tiempos en los cuales no será concebible una conducta tan aberrante como la que viene arrastrando, para que tenga verdadera legitimidad de desempeño.

Una vez que la sociedad civil pueda redefinir la verdadera función que debe asumir la FANB, a través –incluso– de un referéndum consultivo, se irá desalojando todo ese odio estimulado por el resentimiento chavista en las líneas de pensamiento de muchos uniformados. La reestructuración a fondo del componente militar es una batalla trascendente que los civiles tenemos que comenzar porque es hoy un reclamo social.

 

Maduro intenta ocultar la crisis cambiando el alto mando militar por Ludmila Vinogradoff – ABC – 20 de Junio 2017

Los nuevos comandantes son del ala dura del Ejército, que han sido denunciados por torturar y violar los derechos humanos. El descontento crece en las filas castrenses

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Los cambios del alto mando militar que ha anunciado el presidente Nicolás Maduro como la designación de nuevos comandantes y dejar al ministro de Defensa, Vladimir Padrino, sin poder en el Comando Estratégico Operacional (Ceofanb), revelan la profunda crisis y el descontento castrense que intenta ocultar el mandatario.

Pero los anuncios también muestran las fisuras que se están produciendo en las filas de la fuerza armada y la debilidad de Maduro que ha recurrido al cambio de mandos con generales que han tenido y un largo historial de violaciones de derechos humanos y tortura, lo que ha preocupado a los opositores. Leer más de esta entrada

Verdugos bolivarianos por Enrique Viloria Vera – Noticiero Digital – 210 de Junio 2017

 

Para no improvisar, recurro nuevamente al DRAE, que informa sobre un par de acepciones del vocablo verdugo: en primer lugar, persona encargada de ejecutar la pena de muerte u otros castigos impuestos por la justicia, en segundo, persona cruel que castiga sin piedad o exige demasiado.

Históricamente, el oficio de verdugo era ejercido por diversas personas, según el caso o la civilización: en Francia era hereditario, los romanos encargaban a los lictores, en Franconia, este rol le tocaba al último vecino recién casado, en otros lugares de Alemania, era encomendado al más reciente ciudadano residenciado en la villa. En otros casos, como en el antiguo Israel, la sentencia de muerte se ejecutaba por todo el pueblo, por los acusadores y por los parientes del condenado, y a veces por los mismos jueces, en España, le correspondía ejecutar la sentencia de muerte a un funcionario público designado por el Ministerio de Justicia. En fin, cada sociedad implementaba su propia y peculiar fórmula para el desempeño de este rol muy poco deseado por los habitantes de la localidad.

Igualmente, la historia registra, sin mucho orgullo, a un conjunto de verdugos destacados. Entre ellos destaca, Charles Henri Sanson hijo, nieto y bisnieto de verdugos. Era bastante diestro decapitando con la espada, pero también había adquirido una singular eficacia en la tarea de administrar las torturas y los suplicios. Sabía arrancarles el labio superior a los blasfemos, quemar a fuego lento a las meretrices, arrancar la lengua a los mentirosos, amputar las manos a los ladrones, fustigar a los pecadores, herrar como ganado a los desertores o flagelar a los menores de edad que habían incurrido en delito grave. Se calcula que cegó la vida a cerca de tres mil personas.

La Revolución Bolivariana también ha realizado su aporte a la Historia Universal de la Vileza, aunque en la Venezuela socialista no está prevista la pena de muerte, los verdugos oficiales – los integrantes de los cuerpos represivos y los colectivos socialistas -, cuentan con licencia para matar a los integrantes de la oposición a la vista de todos, además son felicitados públicamente y premiados en secreto por la alta dirigencia de la dictadura castrista-chavista- madurista.

Estos millares de verdugos motorizados cuentan con su particular padrino, su God Father socialista quien los arma generosamente y los protege de cualquier amenaza proveniente de instituciones nacionales o de organismos internacionales que reclaman insistentemente el respeto a los derechos humanos. Dos chafarotes que se declaran chavistas, revolucionarios, bolivarianos y anti-imperialistas, ya tienen inscrito- por mérito propio- su nombre para ser considerados verdugos distinguidos.

Como particular aporte, la Revolución Bolivariana cuenta también con su corte de verdugas revolucionarias- siempre dispuestas a lo que sea-, con el fin de preservar el poder detentado por los destructores de la Venezuela socialista del siglo XXI. Además, esgrimen un argumento que indica la calaña de las señoras verdugas: ¡Porque me da la gana!       

 

 

    

Ética canalla por Aymara Lorenzo – Notiminuto – 18 de Junio 2017

Lo visto hasta ahora demuestra que no es ausencia de ética lo que rige la actuación de militares y policías en la represión.

aymara.jpgCinco letras conforman la palabra ética de la que hay algunos venezolanos que desconocen su significado por lo que hemos visto como testigos de los dos meses y medio en los que el gobierno ha hecho gala de su mejor esfuerzo por reprimir a quienes protestan en su contra. Si nos remitimos al Diccionario de la Lengua Española este precisa que ética es: “Conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida”.

Si este significado, paradigma en la vida de casi todos —que no todos— los seres humanos lo contextualizamos en el entorno militar, el de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana pudiéramos suponer que es un asunto medular en la formación de los oficiales, de la tropa profesional y alistada. Se trataría entonces del conjunto de normas y valores que guiarían el comportamiento de los efectivos militares, aquellos que tienen la responsabilidad de resguardar la integridad física de los ciudadanos y defender la soberanía de ese Estado.

Ahora bien, causar destrozos a la propiedad privada, destruir ascensores de los edificios, identificados como “los verdes” en El Paraíso, apuntar a los vecinos con armas, como lo hicieron efectivos militares esta semana, ingresar de forma ilegal en las viviendas, acabar con televisores, lavadoras, hurtar componentes de los vehículos, disparar sin ningún tipo de prurito contra una perro, mascota de una de las residentes del lugar, definitivamente no es una conducta apegada a la ética militar. No. La ética con la cual han procedido tanto los efectivos militares como los policiales, bajo la orden del poder ejecutivo con el argumento de “restablecer el orden” ante las protestas que iniciaron en marzo, es una ética canalla.

No es otra sino canalla por ser despreciable y de malos procederes, por cuanto está alejada de lo que debe ser la función y el rol que tienen que cumplir militares y policías en sociedad. Y es precisamente con esta ética canalla con la que insisten en defender la bandera de la paz. Con la que sin ninguna duda avanzan en su propósito de instalar una Asamblea Nacional Constituyente como mecanismo para borrar el Estado tal como está concebido, y garantizarse así su permanencia en el poder pasando por encima, una vez más como han venido haciendo hasta ahora, de la voluntad general.

Los episodios registrados a diario durante la represión a quienes manifiestan en contra del gobierno, o como el mismo hecho que desde el Tribunal Supremo de Justicia haya declarado la constitucionalidad de las bases comiciales para activar la Constituyente, tal y como está planteada, son formas indiscutibles de violencia. Y esta es inversamente proporcional a la capacidad de ejercicio del poder que tiene en este momento el gobierno de Maduro.

 

 

 

Gas del malo por Fabricio Ojeda – Notiminuto – 17 de junio 2017

Están tratando de salvarse de la cárcel, pero los crímenes de lesa humanidad no prescriben

fabricio_ojeda.jpgEl legado del teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías:

“Doy la orden de una vez, señor ministro de Defensa y de Interior, jefes de la policía; a partir de este momento el que se salga a quemar carros, a quemar unos árboles o a trancar una calle, me le echan gas del bueno y me los meten presos”.

Y no solo gases, energúmeno resentido.

Plomo también.

Metras. Tuercas. Trozos de cabillas.

Gas pimienta. Golpes. Torturas. Asesinatos a sangre fría. En masa, contra una población desarmada. Con saña, odio, inquina delictiva. Escondidos detrás de un uniforme, una máscara, un casco, una mentira.

Están tratando de salvarse de la cárcel, pero los crímenes de lesa humanidad no prescriben. Adonde vayan serán despreciados por sus propios compatriotas, con todo y el cerro de billetes que han logrado levantar. Y esa herencia –karma, mejor dicho- la recibirán sus hijos, nietos, el resto de sus generaciones.

No se puede asesinar a un pueblo y salir impunes, como si nada.

La historia está repleta de déspotas detrás de las rejas, guindando de un mecate o parados delante de un muro esperando la descarga del último pelotón.

Hace apenas dos días, la reconocida organización internacional Human Rights Watch instó a seis altos funcionarios de Venezuela a que respondan por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la represión de las protestas que han sacudido a ese país durante los últimos dos meses.

Encabezan la lista los militares Vladimir Padrino, José Antonio Benavides Torres, Néstor Reverol y Carlos Alfredo Pérez Ampueda.

Pero esos son solo la cúpula. La fachada. Los que ejecutan las órdenes que vienen de más arriba. Detrás de sus charreteras hay muchos más, de diversos rangos y funciones, que actúan como instigadores, autores materiales, cómplices o encubridores.

La obediencia debida no los amparará. Todavía muchos están a tiempo de rectificar. De ponerse de lado del pueblo venezolano. De pasar a la historia como asesinos o libertadores. Se acerca el día en que tendrán que elegir, pero entre más pase el tiempo, más difícil será resguardarse de sus propias iniquidades.

El presidente-pinocho del siglo 21 los condecora, los elogia, les pasa la mano, les otorga privilegios que comparados con los que ellos usurpan, constituyen migajas ofensivas.

Pero tú te amparas en órdenes y quizás no sabes que eso, desde hace mucho tiempo, no sirve como excusa ante los jueces internacionales.

“Todo está dado para que haya una investigación por parte de la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad (…) Entre los crímenes de lesa humanidad contemplados están el asesinato por motivos políticos, el encarcelamiento injusto contra personas por motivos políticos, las torturas y la persecución sistemática contra una población o grupo”, explicó la jurista Tamara Sujú, directora ejecutiva del observatorio checo de los derechos humanos CASLA de Praga, quien presentó ante la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya nuevos casos de tortura en Venezuela.

Uno de estos, entre muchos, es la violación de Cristian Jiménez en la población de La Victoria, estado Aragua, atribuida a miembros de la Brigada 42 de la “gloriosa” GNB. Seguros los galardonaron. Felicitaciones.

La orden de echarle “gas del bueno” al pueblo la dio el führer barinés el 17 de enero de 2009, en franco atentado contra el derecho universal a la protesta.

Su “hijo”, al parecer, solo recuerda ese mandato, pero olvidó otros consagrados por la Constitución -la “bicha” de la cual se vanagloriaba su “comandante eterno”- tales como el derecho a revocar el mandato de los pésimos gobernantes a la mitad del período, o el derecho al voto directo, universal y secreto.

Gas “del bueno” para ellos mantenerse a toda costa como la nueva aristocracia enriquecida con la miseria de la población.

Pero cruel, injusto e inmoral para el resto de los venezolanos.

 

Dos expresidentes iberoamericanos exigen a la cúpula militar venezolana que defienda la democracia por Andrés Pastrana y Jorge Quiroga – ABC – 14 de Junio 2017

A través de una carta abierta, los expresidentes de Colombia y Bolivia se dirigen a la cúpula militar venezolana

padrino-k1QB--620x349@abc.jpgCarta a Vladimir Padrino, ministro de Defensa y general de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, y a los oficiales y militares venezolanos.

Están ustedes ante una encrucijada, tienen pocos días para escoger su camino. O pasarán a la historia como esbirros serviles de la dictadura narco-criminal, corrupta, inepta, atroz y feroz que busca aniquilar la democracia con su para-narco-constituyente cubana. O honrarán su uniforme, el legado de Bolívar y la Constitución dando dos pasos al costado: primero, parando la represión que ha dejado casi setenta muertos en setenta días de protestas; segundo, rechazando la pantomima electoral de la constituyente golpista de Maduro.

Recuerden el 6 de diciembre de 2015, cuando el régimen quiso mantener abiertos los centros electorales para robarse el Parlamento. Recuerden que ustedes dieron un paso al frente en esa hora crítica, respetaron la ley, cerraron los recintos, para que se cuenten los votos y se reconozca el triunfo opositor. Esto hubiera sido imposible sin una posición clara de las FF.AA., porque ustedes manejan la logística electoral en los comicios. No borren hoy con el codo lo que entonces escribieron con la mano.

Entiendan que constituyente sin referéndum popular que la convoque y otro que la apruebe es nula e inconstitucional; comprendan que sin voto directo, secreto y proporcional, esto no es democrático. Entiendan que soldados que distribuyan las máquinas y material «electoral» el 30 de julio estarán participando en un golpe para cerrar el Parlamento, defenestrar a la fiscal general, exiliar y encarcelar más opositores y establecer una Cuba castrista en pleno siglo XXI.

Entiendan que la dictadura sigue expoliando. Primero se robaron y despilfarraron casi dos décadas de gigantescos ingresos petroleros. Después vendieron el oro del Banco Central, retiraron los ahorros (DEGs) del Fondo Monetario Internacional, hipotecaron Citgo a los rusos y las reservas hidrocarburíferas a los chinos. Ahora se están apropiando del futuro, vendiendo bonos a 20-31 centavos por dólar, con intereses exorbitantes, a bancos de Wall Street. Esto va más allá de «raspar la olla» económica; esto es robarse las ollas e hipotecar platos y cubiertos por veinte años.

Entiendan que los criminales que desgobiernan Venezuela van a terminar en una celda fría en La Haya o en una hamaca caliente en Cuba. Los oficiales y militares de honor no tienen por qué acompañarlos. En Ramo Verde está un preso icónico, pero también militares constitucionales que rechazan la represiva y golpista dictadura. Estas circunstancias no requieren que ustedes den un paso al frente, sólo dos a un costado. Primero, bajen las armas, dejen de disparar a sus hermanos y detengan la represión que sostiene la dictadura. Segundo, anuncien que no apoyarán el esperpento electoral fraudulento del 30 de julio, porque este busca enterrar la democracia. Sólo eso, y nada más que eso, oficiales y militares de la patria de Bolívar.

Para tomar su decisión, escuchen.

Escuchen a Dudamel (el entrenador deportivo, no el conductor subordinado) que cuando clasificó a la Vinotinto para la final del Mundial de fútbol sub-20, en Corea del Sur, dijo: «Presidente, paremos ya las armas. Esos chicos que salen a la calle lo único que quieren es una Venezuela mejor».

Escuchen a uno de los obispos más brillantes de América Latina, monseñor Diego Padrón, quien a nombre de su Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), le dijo al Santo Padre en el Vaticano: «… no hay un conflicto ideológico entre derechas e izquierdas o entre “patriotas” y “escuálidos”, sino entre un Gobierno devenido en dictadura, autorreferencial, que sólo sirve para sus propios intereses y todo un pueblo que clama libertad». Padrón agregó lo que la CEV piensa de la para-narco-constituyente: «Convocada sin consultar la libre opinión del pueblo de manera directa y universal, mediante un previo referéndum consultivo, esta Asamblea será impuesta por la fuerza y sus resultados serán la constitucionalización de una dictadura militar, socialista-marxista y comunista».

Escuchen a su Asamblea, la que ustedes respetaron el 6 de diciembre de 2015. Escuchen a la fiscal general.

El sol de la libertad está por despuntar, un nuevo futuro democrático está naciendoEscuchen a los heroicos jóvenes que marchan por las calles, tragando gases, desafiando balas, llorando a sus muertos, cantando en Venezuela el coro de la rebelión francesa: «Canta el pueblo su canción, nada la puede detener, esta es la música del pueblo y no se deja someter. Si al latir tu corazón, oyes el eco del tambor, es que el futuro nacerá cuando salga el sol. Te unirás a nuestra causa, ven y lucha junto a mí, tras esta barricada hay un mañana que vivir. Si somos esclavos o libres depende de ti».
El sol de la libertad está por despuntar, un nuevo futuro democrático está naciendo. Soldado venezolano, el tambor está sonando y te llama. De ti depende. Libertad o esclavitud, democracia o dictadura, Bolívar o Maduro.

Andrés Pastrana fue presidente de Colombia y Jorge Quiroga fue presidente de Bolivia.

Chavismo para rato, sin Maduro por Marianella Salazar – El Nacional – 14 de Junio 2017

1007_20130330PnhpdlY esta pasando lo que muchos presentíamos, que desde las mismas entrañas del chavismo sectores que se han venido desmarcando de un gobierno corrupto, violador de los derechos humanos y vinculado con el terrorismo internacional se estén encargando de sacar al narco-gobierno presidido por Nicolás Maduro y de liberarnos finalmente de la pesadilla. Con estrategia y mucho cacumen están marcando la agenda, ellos, con su participación durante el proceso hicieron posible estos dieciocho años de la llamada “revolución bolivariana”, que ha constituido una de las páginas más horrendas de violencia política en la historia venezolana, con millones de personas que han tenido que salir del país truncando sus sueños y millones que se encuentran sufriendo hasta lo indecible las penurias impuestas por el grupo de desalmados que usurpó las instituciones públicas.

El idealismo revolucionario de los inicios desapareció con el ejercicio del poder y la experiencia del socialismo del siglo XXI se convirtió en un trauma nacional. La herencia de Chávez es un legado de miedo que comenzará a desvanecerse cuando veamos que son juzgados y condenados los que han administrado todo este terror. La sombra de Hugo Rafael Chávez Frías se cierne como un espectro sobre las 86 muertes, los miles de heridos, detenidos, saqueos y el vandalismo registrados en un lapso comprendido entre el 1° de abril y el 14 de junio. En su calidad de líder supremo es responsable de los estropicios consumados por los sociópatas de sus herederos, incriminados en primer grado en delitos que no prescriben, como la violación de los derechos humanos.

Es lógico que sectores críticos que inicialmente los respaldaron, que aspiran a sobrevivir políticamente, no quieran seguir embarcados en medidas que han fracturado a la sociedad, ni continuar cooperando en la destrucción, a riesgo de asumir la ferocidad del arrinconado estrato oficial que ha desatado un terror de todos contra todos. El cisma provocado por la fiscal al apegarse a derecho y comenzar a actuar, constituye una clave importante en la trama; no está sola, no pertenece a un grupo aislado, sus actuaciones son de gran impacto en sectores civiles y militares.

En dicho contexto se produce la renuncia (aunque alegue razones de salud) de un miembro del Alto Mando Militar, secretario del Consejo de Defensa Nacional (Codena) y secretario del Consejo de Estado, mayor general Alexis López Ramírez, por estar en desacuerdo con la Asamblea Nacional Constituyente convocada por el comandante en jefe de la FANB, Nicolás Maduro. Esa decisión tiene respaldo de otros generales y oficiales, activos y retirados, que vienen cuestionando a lo interno.

En solo dos semanas, la fiscal Luisa Ortega Díaz ha hecho lo que la Asamblea Nacional dejó de hacer en año y medio al negarse a destituir a magistrados del TSJ y rectores del CNE, esperando que otros –la disidencia chavista, los estudiantes, el secretario de la OEA, Luis Almagro, y la fiscal general de la República– hicieran el trabajo. Ahora el chavismo sin Maduro, con una estrategia bien pensada, sale en defensa del “legado” de Chávez, una tabla de salvación para los actores que hacen vida en el oficialismo antes de que el barco de la revolución termine de hundirse.

La dirigencia opositora, por falta de sentido de la oportunidad y el de urgencia, se está dejando quitar el liderazgo que le corresponde asumir durante la transición; la protesta en la calle ha sido determinante, marcó un punto de no retorno, pero falta rematar la faena y ahora hay que formar un frente común con ese chavismo contestatario que comienza a consolidarse. Para mañana es tarde.

Banda de ladrones por Fernando Mires – Blog Polis – 11 de Junio 2017

 

39768fernandomires1640x360Sin la justicia ¿qué serían de verdad los reinos sino bandas de ladrones? ¿Y que son las bandas sino pequeños reinos? (San Agustín, La Ciudad de Dios)

El general Vladimir Padrino López declaró a José Vicente Rangel (El Universal 29/5/17) que “la crisis tendría solución hoy mismo si hubiese voluntad política y que el problema es de los políticos, no de la fuerza Armada, ni de la Iglesia ni de los empresarios”
Un observador poco avisado podría llegar a la conclusión de que el general dijo una verdad tan grande como un camión. Y deducido, además, que la culpa de la tragedia venezolana reside en los políticos “de ambos lados”; incapaces de llevar a cabo un diálogo constructivo frente a diferencias fáciles de resolver.
Sin embargo, cualquiera que siga con atención los acontecimientos venezolanos, podrá darse cuenta de que la verdad del general tiene el tamaño de una hormiga. Pues esa verdad esta construida sobre la base de tres grandes mentiras.
La primera es que uno de los supuestos interlocutores no puede ser un interlocutor político pues ha roto definitivamente con la política como medio de comunicación. En el hecho, quienes gobiernan son políticos- antipolíticos.
La segunda mentira es que hay un tema de discusión. Lo que existe es algo distinto: un dilema: si Venezuela va a ser regida por una Asamblea Constituyente impuesta por un grupo muy reducido o por la Constitución aprobada por la ciudadanía el año1999 bajo el gobierno del presidente Chávez.
La tercera mentira dice que la solución se encuentra en manos de los políticos. Quizás pudo haberlo estado alguna vez. Pero en los momentos en que Padrino dio la entrevista, cualquiera solución pasa por las manos de los militares. Militares que, al igual que los civiles del régimen, son consumados políticos de la anti-política.
Intentaré a continuación extraer la verdad de esas tres mentiras.
De acuerdo a la primera mentira el régimen estaría formado por políticos dialogantes. Eso no es así. No como insulto, sino dicho en el estricto sentido de San Agustín, el régimen esta formado por “una banda de ladrones”. Si un director de cine decidiera hacer un filme sobre los últimos días del gobierno Maduro, podría titularlo perfectamente: “El régimen de los cinco robos”.
El primer robo ocurrió después del triunfo del 6-D. Mediante la creación de un TSJ formado por militantes del PSUV, el gobierno procedió a robar las atribuciones del Parlamento. Con ello robó, además, las competencias legislativas de la AN, eliminó la posibilidad del diálogo interpartidario y desconoció el dictamen derivado de la ciudadanía popular.
El segundo robo fue el del Referendo Revocatorio del 2016, procedimiento inscrito en la Constitución por voluntad del propio presidente Chávez.
El tercer robo fue el del Diálogo Nacional, diálogo al que accedió la oposición solo porque entre los mediadores estaba el Vaticano. Nadie podía prever que Maduro manipularía al Papa para frenar las movilizaciones desencadenadas por el robo del Revocatorio. El daño provocado por Maduro a la comunidad cristiana venezolana ha sido enorme. Sus verdaderas dimensiones todavía no han sido evaluadas.
El cuarto robo fue nada menos que el de las elecciones regionales pautadas para el 2016. Con ese robo, el régimen destruyó los restos de democracia formal que pervivían en el país.
Por último, la imposibilidad de frenar constitucionalmente a las elecciones, llevó al régimen a cometer el quinto robo: el más terrible de todos, el que nunca puede cometer un gobierno. Pues esta vez no solo robó pedazos de Constitución, como lo venía haciendo. Robó a toda la Constitución.
El país, ya nadie lo puede ocultar, está gobernado por una banda de ladrones.
La segunda mentira de Padrino, la que supone que existen objetos a negociar entre “los políticos”, no es más que un derivado del robo de la Constitución.
Como militar, Padrino sabe que lo único que no se puede negociar es la Constitución. La Constitución es una, es indivisible y es intransable. La Constitución es el acta fundacional que constituye a la nación. La Constitución es la nación puesta en forma. La Constitución es el vínculo que une a los ciudadanos con el Estado. Anular a la Constitución es traicionar a la patria.
Desde el momento en que Maduro intenta sustituir a la Constitución por una Constituyente de inspiración fascista, ha pasado a ser un presidente anti-constitucional. ¿Cree el general Padrino que con buena voluntad se puede negociar la Constitución de todo un país?
Destacados constitucionalistas han sometido el proyecto de la Constituyente a intensos exámenes. Todos, coincidiendo con la impecable presentación de la fiscal Luisa Ortega Díaz, han determinado que se trata de un texto ilegítimo e ilegal, tanto en su origen como en su contenido y sentido.
En su origen, porque no ha nacido de una comunicación entre gobierno y pueblo (la verdad, nunca nadie salió a la calle a pedir una Constituyente). En su contenido, porque altera la progresión democrática de los derechos humanos. Y en su sentido, porque su objetivo principal es la anulación del sufragio universal.
Hay incluso confesiones de partes que eximen pruebas. Con la Constituyente, dijo Isaías Rodríguez, liquidaremos a la oposición. Con la Constituyente, dijo Diosdado, terminará la inmunidad política. Con la Constituyente, dijo Iris Varela, acabaremos con la Fiscal y la Fiscalía.
Así ha quedado revelada la verdadera intención del régimen: la Constituyente de Maduro no tiene otro propósito que no sea impedir por todos los medios las elecciones democráticas, es decir, el derecho más elemental de todos los pueblos de la tierra.
La Asamblea Constituyente de Maduro/Cabello certifica el nacimiento de una nueva dictadura militar – sí Padrino, militar- en América Latina. Hasta la Constitución de 1980 dictada en el Chile de Pinochet puede ser vista hoy como un primor democrático comparada con la que intenta imponer Maduro.
La tercera mentira emitida por el general Padrino aparece cuando afirma que la solución se encuentra en mano de los políticos y no de los militares. Mentira muy grande si se tiene en cuenta que Padrino es miembro de la Junta Cívica Militar formada por Maduro. Padrino, como otros generales, aunque practican una política anti-política, son militares políticos ocupando puestos políticos.
Fue el mismo Maduro quien expuso con su brutalidad acostumbrada la relación entre la Asamblea Constituyente y las FANB. Ocurrió cuando dijo: “O Constituyente o guerra”. A diferencia de otras, esta no fue una simple bravuconada. Pues una guerra solo puede ser realizada entre dos. O entre el ejército contra la ciudadanía en las calles, o entre un ejército dividido entre constitucionalistas y maduristas. ¿Cómo puede ser llevado a cabo un diálogo político con un presidente que amenaza a su pueblo y a su ejército con guerras?
Sin embargo, hay un punto en el cual el general Padrino tiene cierta razón. Es cuando dice “la crisis podría solucionarse hoy mismo si hubiese voluntad política”. Efectivamente, el mismo general Padrino, con un poco de voluntad política, podría resolver la crisis en muy poco tiempo. No con un golpe militar (¿para qué?, los militares están en el poder) Bastaría que dijera solo una frase. Esa frase es: “Las FANB solo reconocen la vigencia de la Constitución de 1999, la misma que juramos defender”. Ni una sola palabra más.
Al día siguiente de ser pronunciada esa frase, la paz volvería al país. No habría más muertos sangrando por las calles. Los niños irían a las escuelas, novias y novios se besarían en los parques, los políticos comenzarían a prepararse para las próximas elecciones, y el ejército sería respetado, no por haberse puesto al servicio de una banda de ladrones, sino por haber cumplido con su deber, acatando la letra y el espíritu de esa Constitución que una vez fue chavista y hoy es de todos.
No basta denunciar atrocidades; hay que impedirlas. Para eso hay que decir solo una frase. ¿Por qué Padrino no pronuncia esa frase? ¿Intoxicación ideológica? ¿Negociados ilícitos? ¿Falsas y absurdas juramentaciones? ¿O todo a la vez? Los historiadores, en un muy próximo futuro, lo descubrirán.
San Agustín tenía razón: sin justicia (sin Constitución) los reinos (los gobiernos) son simples bandas de ladrones.

 

Radiografía de los 6 “ejércitos” que tiene el chavismo para reprimir las protestas civiles por Infobae.com – ImpactoCNA – 10 de Junio 2017

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Diferentes fuerzas de seguridad y militares se reparten las tareas de hostigamiento sobre quienes protestan contra el gobierno. Qué las diferencia y a quiénes responden

Tras dos meses y diez días de intensas protestas, la feroz respuesta represiva de un régimen al que se le cayó la máscara democrática ya mató a 85 personas. Miles de ciudadanos se movilizaron el jueves a la noche en Caracas para recordar a la última víctima, Neomar Lander, de 17 años. Murió luego de que un policía le disparara una bomba lacrimógena en el pecho mientras marchaba en la céntrica avenida Francisco de Miranda.

Las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015 dejaron en claro que el gobierno de Nicolás Maduro perdió el apoyo popular y se volvió una expresión minoritaria. Por eso impidió que se realizara un referéndum revocatorio que habría implicado su salida del poder. La irrefrenable ola de protestas que comenzaron a principios de abril demuestra que ya ni siquiera tiene el control de la calle, que había dominado desde el ascenso de Hugo Chávez.

El principal sostén del chavismo hoy son las fuerzas armadas y de seguridad, que a pesar de la debilidad del gobierno se mantienen firmes en la decisión de ahogar toda forma de expresión política opositora. Los dos principales “ejércitos” son la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), que están todos los días en la calle reprimiendo al grueso de las protestas. Leer más de esta entrada

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