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5 razones para preocuparse por la Ley del Odio – El Estimulo – 10 de Noviembre 2017

A la censura informativa que toma a Venezuela le llegó un nuevo aliado: La “Ley contra el Odio”. Un instrumento aprobado en la víspera por la Asamblea Constituyente chavista que castiga con penas hasta de 20 años de cárcel y amenaza con el cierre a medios y la ilegalización a partidos políticos que promuevan “el fascismo”.

Paradójicamente, este instrumento es catalogado como un mecanismo para perseguir y condenar a quienes piensan distinto y dejar en mínimo a la libertad de expresión. Los medios de comunicación, las redes sociales y los partidos de oposición están en la mira con esta normativa, advierten organizaciones y políticos de la disidencia al gobierno. Aquí explicamos cinco razones para preocuparse por el carácter del instrumento:

1.- Sirve para perseguir a quienes piensen distinto

La ley tiene la capacidad de cerrar medios de comunicación e ilegalizar a los partidos políticos que, en opinión a las autoridades, inciten “al odio”. Tomás Guanipa, diputado de oposición, afirmó este jueves que el chavismo “está utilizando las instituciones para perseguir al que piensa distinto”. En efecto, abogados y activistas de derechos humanos advierten el carácter punitivo del artículo 20 que establece penas de 10 a 20 años de cárcel contra “quien públicamente, o mediante cualquier medio apto para su difusión pública, fomente, promueva o incite al odio, la discriminación o la violencia contra una persona o conjunto de personas”. La norma, además, puede impactar en el ámbito electoral, toda vez que se contempla “los partidos políticos que promuevan el fascismo, la intolerancia o el odio no podrán ser inscritos ante el Consejo Nacional Electoral, y se revocarán las inscripciones a aquellos que incumplan la presente disposición”.

2.- Promueve la censura y la autocensura

El Colegio Nacional de Periodistas (CNP) ha sido una de las primeras entidades en pronunciarse sobre esta ley que “solo legitimará la censura y criminalizará la opinión”, escribió en Twitter. Para el gremio, la “Ley contra el Odio” representa “un atentado directo contra la libertad de expresión”. Laura Louza, directora de la organización Una Ventana por la Libertad aseguró que ley viola los artículos 57 y 58 de la Constitución sobre el derecho a expresar libremente sus pensamientos y de tener una información oportuna y sin censura. Por su parte, Espacio Público, advirtió que el carácter represivo del articulado promoverá la autocensura en los sectores disidentes: “La paz a partir del discurso debe construirse, no se decreta. Una ley no puede sustituir el juicio de la sociedad fomentando la censura”, dijo la ONG.

3.- Más mordaza para la radio y la TV

La “Ley del Odio” supone nuevas amenazas para los medios tradicionales en Venezuela que ahora deberán cuidar sus mensajes para que no sean interpretados como contenidos que expresen el odio y la guerra. El artículo 22 advierte que los medios de radio y televisión se les retirará la concesión si difunden este tipo de mensajes. Además de la mordaza, el instrumento legal obliga a las televisoras y radios emitir mensajes a favor de la paz por un tiempo de 30 minutos semanales. Quien incumpla esa orden, el medio será sancionado con multas desde el 3% hasta el 4% de los ingresos brutos anuales.

4.- Es ambigua

La ley ordena medidas para expulsar partidos políticos y activistas políticos del sistema electoral que promuevan el fascismo, el odio nacional y “cualquier otra naturaleza que constituya incitación a la discriminación y la violencia”. Pero esta normativa es ambigua y discrecional a la hora de determinar qué tipo de violencia y odio se fomenta, aseguró Louza, quien aseveró que “fascismo es igual a oposición”. La Constituyente chavista incluye dos disposiciones transitarias que derogan cualquier otra regulación existente que contradiga a la “Ley contra el Odio” y crea una “Comisión para la Promoción y Garantía de la Convivencia Pacífica” que vigilará la aplicación de la norma. La instancia está conformada íntegramente por funcionarios del chavismo.

5.- Busca regular las redes sociales

La regulación de las redes sociales ha sido una vieja ansia de los dirigentes del chavismo. Con la “Ley del Odio”, se contemplan multas contra las empresas responsables de estas plataformas y de los medios electrónicos que no retiren en un plazo de seis horas mensajes “de odio” deberán responder con el pago de multas de al menos 15 millones de bolívares. El Instituto Prensa y Sociedad (Ipys) advirtió en Twitter que la norma “pone en riesgo los principios de pluralidad” en Venezuela. “Abogamos porque el marco regulatorio no imponga censura y avance en el desarrollo de garantías y protección de las libertades ciudadanas en Internet”, escribió la organización.

 

La resurrección de Jesús Medina – Editorial El Nacional – 8 de Noviembre 2017

Reclaman con firmeza y valentía las organizaciones encargadas de representar y proteger a los profesionales de la prensa una explicación clara y confiable sobre lo sucedido con el periodista Jesús Medina, a quien se le detuvo por unas cuantas horas luego de acudir a la cárcel de Tocorón en compañía de dos corresponsales de la prensa extranjera.

Llegaron al tristemente célebre centro de reclusión ubicado en las inmediaciones de Maracay con la misión expresa de conocer la realidad de los centros penitenciarios de Venezuela. En ningún momento escondieron sus intenciones y mucho menos su profesión. De manera que las autoridades eran conscientes (o deberían serlo) de que relatarían, como es lógico, lo bueno y lo malo que presenciaran en el transcurso de su visita.

No se trataba de una misión ideada por el imperio porque, más allá de la paranoia madurista, los profesionales de la prensa saben que su responsabilidad quedaría en entredicho si se atrevieran a deformar o malinterpretar a su capricho la realidad que, ya de por sí, constituía un mosaico de lo malandro religioso en que los maduristas han intentado “convertir”, sin éxito, la terrible tragedia de las cárceles en una suerte de viaje a Disneylandia.

En todo caso, todo lo malo de las cárceles bolivarianas está dicho, grabado y filmado de múltiples y definitivas maneras. ¿Para qué molestarse con un tema tan trillado? Desde luego que no es para debilitar al régimen de Maduro y sus adláteres, que conocen este paquete chileno montado y aceitado por la Fosforito, que en cualquier parte grita a más no poder para ocultar su fracaso. No y varias veces no: eso está a la vista y es imposible ocultarlo.

Lo que quieren cobrarle, a primera vista, es algo que los pranes y los policías no soportan por nada del mundo: que los dejen en ridículo, que desafíen su mando y su autoridad, que los periodistas hayan sido tan hábiles para sortear todos los obstáculos y lograr su objetivo, que no era otro que hacer un reportaje los más objetivo posible y no parcializado, como le gusta y exige el régimen madurista.

Para desgracia de los corifeos de Maduro, la reacción de los ciudadanos, de los gremios, de los medios de comunicación y de las organizaciones no gubernamentales fue tan impresionante que dieron marcha atrás, aunque muy tarde para evitar que se le tomara prisionero, que se le ocultara a sus familiares y amigos y, desde luego, a la opinión pública. Se reprimía su derecho a la memoria y a sus obligaciones como periodista hacia la sociedad.

No nos debe extrañar que el amedrentamiento a sus familiares, a sus allegados y profesionales amigos lo obliguen a ser precavido y no mostrar la terrible realidad que tuvo que vivir. Conocemos esos métodos desde la centenaria Revolución rusa, especialista en catalogar de “agentes del imperialismo” a los lúcidos militantes y teóricos brillantes que fueron “liquidados” por Stalin.

El Ministerio Público, ahora en manos bandidas, dijo que “investigará el secuestro del periodista Jesús Medina, quien desapareció el pasado sábado y apareció la madrugada de este martes deambulando” en una carretera que une a Caracas con La Guaira. ¡Qué cinismo!

 

Hasta pronto TalCual por Fernando Mires – Blog F. Mires – 31 de Octubre 2017

UnknownSe nos fue Tal Cual. Una dictadura implacable le quitó su papel para que no siga cumpliendo su papel. Solo quedará la edición digital, una de las más leídas en Venezuela y América del Sur. Pero no será lo mismo. El diario de papel es a la edición digital lo que el cuerpo es al alma.

El diario de papel no solo es leíble, es sensorial. Tiene tersura, porte, figura, música cuando lo abrimos aunque sea para ocultar el rostro. Y tiene, además, aroma: el inconfundible olor a madera seca que trae desde la imprenta.

Cada periódico tiene su historia. Es la historia de un periodo y sus actores. La de Teodoro Petkoff, por ejemplo. Tal Cual, el impreso, fue el diario que inventó Teodoro para combatir con su letra y con lo que nunca va a tener una dictadura –fino humor- a esa maldad y estupidez que anunciaba desde sus inicios la promesa chavista.
Venezuela se está vaciando de vida. No solo sus ciudadanos se van. Se va, además, su saber, su inteligencia, su prensa. Y el gran dictador goza el momento rodeado de gordos y corruptos generales. Hoy celebrarán el fin de Tal Cual. Lo que no saben –tal vez lo presienten- es que Tal Cual volverá un día, hecho noticia, papel y verdad. Pero para acusarlos. Así: Tal Cual

Dictadura y medios de comunicación en Venezuela – Editorial El Nacional – 30 de Octubre 2017

En los últimos años, los ataques contra periodistas y medios de comunicación en Venezuela se han convertido en un foco de constante preocupación para la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP. Entre quienes asisten a las asambleas anuales o a las llamadas reuniones de medio año, los relatos sobre las condiciones en que se ejerce el periodismo en Venezuela son motivo de verdadero asombro. Año tras año, los informes –basados en testimonios de primera mano– ofrecen un cuadro cada vez peor. Una pregunta se repite encuentro tras encuentro: si es posible que las cosas puedan ser todavía más hostiles.

El informe que me ha correspondido presentar en la 73 Asamblea General en Salt Lake City, durante el fin de semana que acaba de pasar, resume, de forma inequívoca, dos realidades: se ha producido a lo largo de este 2017 un agravamiento de la persecución a periodistas y medios de comunicación, y se han creado condiciones para que el ejercicio del periodismo adquiera unas proporciones tan riesgosas como nunca antes en la historia venezolana.

La sola extensión de la cronología que sintetiza cada uno de los episodios, apenas unas pocas líneas de cada uno, se extiende por casi 60 páginas. Es tal la cantidad de violencia ejercida, tantos los formatos del desafuero que no hay lector del mismo, por muy informado que esté de lo que ocurre en Venezuela, que no lea con perplejidad los datos que se aportan.

¿Cómo resumir en el espacio de un artículo semejante y múltiple campaña de hostigamiento, persecución y detenciones? Es probable que esto no sea posible, que nada sustituya el paciente repaso de los hechos. Lo que sí es posible es intentar mostrar cuatro conclusiones inequívocas, que se desprenden de lo ocurrido.

Uno: en el contexto del programa de represión generalizada contra la sociedad venezolana, que tiene a unidades de la Guardia Nacional Bolivariana, de la Policía Nacional Bolivariana y a grupos paramilitares como sus principales operadores, hay toda una línea de ejecución en contra de la acción de periodistas, en contra del reporterismo.

Dos: para la ejecución de estas acciones, a las que me referiré más adelante en este artículo, los funcionarios han sido entrenados e ideologizados. Existe una clara diferencia entre quien cumple una orden y quien la realiza estimulado por el odio. Los testimonios de centenares de reporteros, fotógrafos, camarógrafos y de ciudadanos que accionaron sus móviles o sus cámaras durante las protestas refieren que uniformados y paramilitares actúan con una rabia desmedida. Las frases que profieren –que a menudo se repiten en distintas regiones del país–, las modalidades de actuación, la virulencia de la acción física, el contenido de las amenazas, toda la data disponible revela con creces no solo la existencia de patrones, sino de órdenes recibidas de evitar, violentando el marco legal y los derechos humanos y políticos, que los periodistas hagan su trabajo.

Tres: a los funcionarios se les ha garantizado la impunidad. No solo lo revelan los extremos y la ferocidad de los hechos, sino las palabras de los propios funcionarios que, amenazantes y descaradas, repetían que no les castigarían por los abusos y violencia cometidos: que sus jefes les habían garantizado que ninguna acción legal les castigaría posteriormente.

Cuatro: algo muy importante, que tiene apariencia de ser un matiz y no lo es: lo deliberado de este programa de represión en contra de medios de comunicación. Durante los días de las protestas, voceros del gobierno justificaron las acciones en contra de los periodistas como accidentes, como hechos que ocurrían en la confusión o el desorden propios de las protestas. Esto es falso. El seguimiento, caso a caso, del modo como se desarrollaron las cosas, no deja lugar a dudas: los funcionarios de la GNB, de la PNB y los paramilitares bajo sus órdenes salieron a la calle con dos tareas diferenciadas y complementarias: reprimir a los ciudadanos que ejercían su derecho a la protesta, y reprimir a los periodistas que ejercían su derecho de informar.

¿Y cómo lo hicieron? Amenazando. Impidiendo el acceso. Expulsando a golpes de las zonas en que ocurrían los hechos. Robándose los equipos. Atracando a los reporteros. Golpeándoles con furia. Obligando a sus portadores a borrar de la memoria de sus equipos las fotografías o los videos que habían grabado. Prohibiendo el ingreso al país. Expulsando a corresponsales del territorio venezolano. Deteniendo a profesionales que hacían su trabajo. Pateándoles cuando ya habían sido lanzados al pavimento. Lanzándoles bombas lacrimógenas al cuerpo. Apuntándoles y disparándoles. Asfixiándoles. La lista, que no acaba aquí, revela que se emitió una orden, un amplio permiso, que autoriza que la acción en contra de los periodistas sea de carácter ilimitado, lo que incluye la acción de los tribunales.

Frente a toda esta brutalidad organizada por la dictadura, la reacción de los profesionales del periodismo, así como de los reporteros ciudadanos, ha sido admirable. La prueba del coraje está en los cientos de miles de documentos de diversa índole, que son pruebas irrefutables de la violencia que el Estado y algunos de sus órganos han ejercido contra personas indefensas que ejercían derechos consagrados en la Constitución.

A quien me ha preguntado si la represión logró doblegar la responsabilidad democrática de los profesionales del periodismo venezolano, respondo con hechos: la resistencia y la voluntad profesional se mantiene intacta, y no dejan de expresarse, en forma de noticias y de opinión fundamentada en los hechos, día a día.

 

¿Hay esperanza para Venezuela? por Gerardo Enrique Garibay Camarena – Yo Influyo – 15 de Septiembre 2017

unnamed-2.jpg Cuando pensamos en Venezuela, lo que solía venir a nuestra mente era Miss Universo, béisbol, petróleo y alegría, antes. Ahora, a la nación sudamericana se le relaciona con otros conceptos: socialismo, violencia, pobreza, tiranía, demagogia. Es la trágica historia de un país despedazado por el “Socialismo del siglo XXI”, a la que me he referido en varias ocasiones durante este año, incluyendo los artículos “Maduro no es el culpable” y “De Roma a Venezuela, el eterno fracaso socialista”.

Inoperancia de los opositores

Sin lugar a dudas, uno de los agravantes de la situación en ese país es la inoperancia de un movimiento opositor que parece más interesado en pelearse por las migajas que caen de la mesa de Maduro, que por un verdadero cambio de régimen. Durante semanas, las calles de muchas ciudades de Venezuela se cubrieron con protestas y represión, pero de algún modo, a diferencia de lo que sucedió por ejemplo con las protestas en Egipto y otras naciones, las manifestaciones venezolanas nunca dieron el siguiente paso para convertirse en una amenaza verdadera al régimen y terminaron convertidas en una válvula de escape para desahogar frustraciones y que todo siga igual.

Ahora, mientras la oposición se encuentra en pleno proceso de elecciones internas previas a las elecciones regionales, incluso después de que Maduro básicamente anulara a la Asamblea Nacional, al impulsar una Asamblea Constituyente a su entero contentillo, la gran pregunta en el aire es: ¿Hay alguien que verdaderamente esté trabajando para derrotar al socialismo y no sólo para reemplazar a Maduro por otro?

Para encontrar la respuesta entrevisté a Rafael Acevedo y Luis B. Cirocco, directores-fundadores de Econintech. Rafael, académico en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado es Doctor en Gerencia y Maestro en Economía, además de Director de Políticas del Movimiento Libertad Venezuela. Por su parte, Luis es Maestro en Finanzas e Ingeniero Electrónico, además de ser el Director de Formación en el Movimiento Libertad Venezuela.

Ambos están en el verdadero frente de batalla en la lucha para liberar a su nación de las garras del socialismo, una pelea que se libra tanto en los medios de comunicación como en la participación social y política, y en la que las voces de Luis y Rafael han encontrado un amplio eco a nivel internacional, incluyendo más de 1.2 millones de vistas en uno de sus videos para el Mises Institute. Son líderes de la verdadera oposición al régimen, y por eso me di a la tarea de entrevistarlos y averiguar, en pocas palabras si es que hay esperanza para Venezuela. Leer más de esta entrada

Un juez cierra la causa contra el periodista venezolano Teodoro Petkoff por difamar a un dirigente chavista por Ewald Scharfenberg – El País – 14 de Septiembre 2017

Al informador se le juzgaba desde 2013 tras una demanda del poderoso número dos del chavismo, el excapitán del Ejército Diosdado Cabello
1505355744_798244_1505356457_noticia_normal_recorte1.jpgLa causa contra el dirigente político y periodista venezolano Teodoro Petkoff ha sido sobreseída este miércoles “por razones de salud”. Al informador se le juzgaba desde 2013 tras una demanda del poderoso número dos del chavismo, el excapitán del Ejército Diosdado Cabello.

La gracia fue otorgada por el juez 29 de Control de Caracas, Aris La Rosa, quien lleva el proceso. Implica el levantamiento de las medidas cautelares que se habían impuesto a Petkoff desde el inicio del juicio, que incluían la prohibición de salida del país y su presentación obligatoria cada semana ante el tribunal. Estas restricciones acababan de ser prorrogadas por otros cuatros años el reciente mes de mayo.

El abogado Humberto Mendoza D’Paola, que representa a Petkoff, dio la información a través de sus cuentas en redes sociales. “Les digo que el sobreseimiento de su causa se debe a la gran presión nacional e internacional en su favor y en el de su libertad plena”, aclaró Mendoza en una declaración colgada en Facebook. “No ha sido una dádiva o un acto de contrición, es una victoria de los demócratas del mundo”.

Petkoff, de 85 años de edad, con toda probabilidad es la figura más conspicua entre los críticos de izquierda contra el chavismo. Comandante guerrillero en los años 60 del siglo XX, disidente pionero del socialismo real y fundador en los 70 del Movimiento Al Socialismo (MAS), ministro de Economía durante el segundo Gobierno del democristiano Rafael Caldera (1994-99), reconvirtió su carrera como periodista al fundar en el año 2000 TalCual, un diario político que todavía hoy resiste los embates de la censura y el asedio económico como semanario impreso y en su versión en línea.

Por sus méritos en el periodismo y en la lucha por la libertad de prensa, Petkoff se hizo acreedor en 2015 al premio Ortega y Gasset, que todos los años entrega EL PAÍS, y en 2012 al premio Maria Mors Cabot de la Universidad de Columbia en Nueva York, el más antiguo reconocimiento en la industria periodística de todo el mundo.

Hasta 2013 TalCual había sido objeto de al menos siete demandas judiciales incoadas por funcionarios del Gobierno y diversas medidas administrativas tomadas por autoridades como las del Consejo de Protección de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, que en 2006 cargó una pesada multa al diario -que se pagó mediante una colecta pública entre sus lectores- por una columna de opinión en la que se nombraba a la hija menor del presidente Hugo Chávez, Rosinés.

Ese mismo 2013, el segundo vicepresidente del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, se sintió difamado por otro artículo de opinión, firmado por un exministro de Chávez, Carlos Genatios, en el que, según adujo Cabello, se le atribuyó una declaración que no le pertenecía. Cabello consiguió que el juez no sólo acusara al autor de la columna, sino a la vez al director del medio, Petkoff, y a los miembros de la Junta de la empresa editora: Manuel Puyana, Juan Antonio Golia y Francisco Layrisse.

El juicio, que podría llevar a condenas de cuatro años de prisión y multas, se ha prolongado con dilaciones deliberadas. Las medidas cautelares asociadas han supuesto para los procesados una condición virtual de arresto domiciliario.

En el caso de Petkoff, el marcado deterioro de su salud llevó a sus representantes a pedir hace 15 meses un examen médico forense para fundamentar un recurso de sobreseimiento de la causa, según lo contemplado en el Código Penal. La petición nunca fue atendida hasta que, sorpresivamente, hace dos semanas, el juez La Rosa y dos médicos se apersonaron en la vivienda del procesado, en unas circunstancias que más parecían un allanamiento.

El sobreseimiento definitivo para Teodoro Petkoff, otorgado hoy y derivado de ese examen, pone de relieve, más que la benevolencia del régimen de justicia en Venezuela, su vulnerabilidad ante las presiones políticas.

Acuciado por las denuncias públicas formuladas acerca del cruel cautiverio de Petkoff, Diosdado Cabello aseguró hace dos semanas en su programa maratónico de todos los miércoles en la noche que abogaría por la liberación del periodista. “Cuando yo me enteré (…) que estaba enfermo; yo solicité que fuera un médico a verlo, porque a mí no me interesa hacerle daño a nadie, menos a alguien que está enfermo, yo solo quiero que se haga justicia (…) este maluco que está aquí solicitó que lo dejaran por fuera de la demanda”.

Aunque el sistema de justicia venezolano no incluye la posibilidad de que un demandante solicite el sobreseimiento de un acusado -solo contempla el desistimiento general en la causa-, lo cierto es que este miércoles, aunque el tribunal se encuentra oficialmente en receso de vacaciones, pudo arreglárselas para emitir la medida.

A pesar de la decisión en favor de Petkoff, el juicio prosigue contra los otros directivos de TalCual y contra Carlos Genatios, el autor de la columna.

 

Hambre, represión y realismo mágico en la Venezuela de Maduro por Leonardo Mindez – Infobae – 12 de Septiembre 2017

Aunque este sitio lleva más de tres años censurado por el régimen chavista, un enviado especial llegó a la capital venezolana para palpar las sensaciones de la vida cotidiana y las impresiones de dirigentes, intelectuales y especialistas sobre cómo se llegó a este punto y cuál es el camino de salida

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“Firme y pleno”, la exposición homenaje a la vida de Nicolás Maduro se inauguró en la sede de la Cancillería y será exhibida en las plazas Bolívar de todo el país

*Caracas, enviado especial

-¿A qué se dedica?
-Soy licenciado.
-¿Y qué viene a hacer?
-Vengo a participar de actividades culturales.

En lo que va de 2017, ya suman una decena los periodistas extranjeros que fueron expulsados o a los que directamente se les negó el ingreso a Venezuela. El Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa denunció que 376 periodistas fueron agredidos y 33, detenidos ilegalmente durante las protestas de este año en las calles de Caracas. Infobae está censurado por el régimen de Nicolás Maduro desde octubre de 2014 y solo se puede acceder al sitio a través de una VPN y una IP extranjera. Por todo eso, parecía sensata la recomendación de colegas y amigos previa al viaje: “Si quieres estar seguro de que vas a entrar, di cualquier cosa, menos que eres periodista”.

Viajar hoy a la República Bolivariana no es sencillo. Primero, hay que encontrar un pasaje con una combinación de escalas lógica y a un precio sensato, después de que una docena de aerolíneas dejaran de volar a Caracas en el último año. Y una vez en el Aeropuerto de Maiquetía, lo dicho: al periodista le conviene ocultar su identidad o al menos hacerse el tonto.

Ahí estaba, entonces, parado ante la oficial de migraciones con mis medias verdades que levantarían las sospechas hasta de un niño de 5 años. La joven de camiseta crema me clavó la mirada durante un segundo que me pareció eterno, tecleó algo en su computadora mientras yo rogaba que no pusiera mi nombre en Google, me hizo otro par de preguntas zonzas más y finalmente selló el pasaporte y me dio la bienvenida con una media sonrisa.

Unos minutos después, ya estaba montado a un automovil que me estaba esperando y saltaba sobre un asfalto lleno de pozos camino a la que hace 40 años era una de las capitales más prósperas y desarrolladas de América Latina. Entre los carteles y graffitis con imágenes de Simón Bolívar, Hugo Chávez y Maduro que se sucedían a los costados, me quedó grabada una foto gigante del Presidente, abrazando paternalmente a una señora mayor, rubricada por la leyenda “Venezuela, indestructible”.

Ese mensaje triunfalista me volvería a la mente a cada instante durante los días siguientes, a medida que iba tomando contacto con un país colapsado en todos los sentidos posibles, en el que un gobernante que es rechazado por entre el 70 y 80 por ciento de la ciudadanía, según todas las encuestas, se las arregla para seguir gobernando con puño de hierro después de 126 días de protestas en la calles y otorgarle la suma del poder público a una Asamblea Constituyente que terminará de dar vuelta el Estado y barrer con los últimos vestigios republicanos.

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Pintadas contra el gobierno en el centro de Caracas

Durante la última semana, Infobae estuvo caminando las calles de Caracas, conversando con políticos, analistas, periodistas, comerciantes, diplomáticos y gente de a pie, tratando de comprender cómo se llegó a esta crisis y cuál puede ser la salida.

Aquí, unos primeros apuntes de una realidad que oscila a cada paso entre el drama y el delirio.

El hambre

Los puestos de perros calientes son un clásico callejero de Caracas. Pararse a comer una salchicha a la que encima se le coloca una montaña de repollo, cebolla, papitas ruffles, maíz, queso amarillo, salsa de tomate, mayonesa y mostaza, con las piernas abiertas para evitar mancharse, es una experiencia imperdible. Una tarde cualquiera, quien se coma el suyo y arroje al cesto de basura la servilleta con los restos de salsa y algún último maíz pegado, verá a un niño salir corriendo a rescatarla para lamer el envoltorio y pedirle el último sorbo de la lata de bebida. El hambre ya hace estragos.

Al caer la noche, son centenares los que salen a reventar las bolsas de basura en busca de algún alimento.

Dos meses después de la última suba, el Gobierno aumentó la semana pasada otro 40% el salario mínimo. Lo que sería una bendición en cualquier parte del mundo, en Venezuela es un drama. A fin de agosto, la inflación de 2017 ya había alcanzado un 366% según la información recopilada por el Parlamento ya que el Poder Ejecutivo dejó de difundir los datos mensuales desde 2015.

Con este último aumento, el salario mínimo —que cobra el 75% de los venezolanos— llegó a 136.544 bolívares (6,8 dólares al cambio paralelo, que es la única manera de acceder a la divisa estadounidense) más otros 189.000Bs (USD 9,45) en tickets para la compra de alimentos a precios regulados (si es que se consiguen), lo que ubica a Venezuela, con el segundo peor salario mínimo de la región, solo por encima de Cuba.

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“Tenemos hambre”, la pintada en Plaza Altamira, punto de concentración de las manifestaciones opositoras

Lo único absurdamente barato en Venezuela sigue siendo la gasolina, a 6 bolívares el litro. Con un centavo y medio de dólar (sí, USD 0,015) se puede llenar el tanque de un automóvil grande. Se sabe, el petróleo es la bendición y la condena de este país. En el subconsciente del venezolano está afincado que la gasolina es casi gratis. Maduro la aumentó algo el año pasado y fue un escándalo. Hoy no se animaría a hacerlo de nuevo.

Colas en cada esquina, sin garantía de nada

“No soy muy del arroz pero voy a ver si consigo algo”, cuenta una señora de piel canela al final de la cola de unos 30 metros de largo que se formó en la puerta del supermercado Luz de Chacao, una zona de clase media. Es martes, y como su documento termina en 2, está habilitada para comprar alimentos a precios regulados. Pero no hay ninguna garantía. Si tiene la suerte de que el camión distribuyó algo hoy y aún queda algo cuando llegue su turno, podrá comprar un kilo de arroz a 6.000 bolívares (USD 0,3). Si no, deberá recurrir al mercado negro de los “bachaqueros”, donde cotiza a $20.000. “Venezuela está en la miseria. Antes no era así. Si se te acababa tu pasta dental, ibas y comprabas otra. Ahora ya no”. La última la consiguió “en treinta mil bolos (bolívares)”, pero no sabe qué va a hacer cuando se le termine: “Veremos. Yo tengo ya 67 años y vivo al día”.

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Larga fila en el Supermercado Luz del Chacao para comprar algun alimento básico a precio regulado

Todas las mañanas, se forman largas filas en la puerta de cada supermercado y farmacia de Caracas. La gente se junta para ver si ese día entregaron alguno de los alimentos y medicinas que vienen faltando hace meses. Las estanterías vacías son una constante aun en las cadenas administradas por el Estado, como Abasto Bicentenario, donde la escasez es supervisada desde lo alto por las gigantografías omnipresentes de Maduro, Chávez y Bolívar.

Las fotos de Simón Bolívar, Hugo Chávez y Nicolás Maduro decoran desde lo alto una de las sucursales del Supermercado Abasto Bicentenario, en las que sus estanterías y refrigeradores de carnes y pescados lucen completamente vacíos
Por la tarde, las colas se trasladan a los cajeros automáticos. Con una moneda hiperdevaluada y una inflación galopante, el último faltante en la economía venezolana es el dinero en efectivo. Cada banco impuso su propio “corralito”, que habilita a sus clientes a retirar un máximo de entre 10 mil y 25 mil Bs (USD 0,5 y 1,25) por día de los cajeros y otro tanto en las taquillas internas.

“Hoy cambié un cheque por 30 mil bolívares, retiré 25.000 con una tarjeta y ahora voy a sacar aquí otros 10 mil más en este cajero”, contó a Infobae Delvis Reina en la puerta del Banco Venezuela. A ese ritmo, deberá recorrer bancos durante 4 días para juntar los 240 mil bolívares que debe pagar para la inscripción de sus hijas en la escuela. Unos pasos más allá, en la misma cola, Gladis Morán no tiene dudas: “A mí no me vengan con cuenticos. La culpa de todo esto es del Presidente y sus funcionarios. Hay que cambiar el Gobierno porque está visto que son gente incapacitada. La única capacidad que han tenido es la de destruir al país. Ni siquiera han sido buenos robando. Han acabado hasta con la gallinita de los huevos de oro”.

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“Bachaqueros” venden azúcar a granel en un mercado callejero del Petare, la favela más grande Caracas
Paradoja de un Gobierno que se dice revolucionario y a favor de los más pobres, los únicos privilegiados en este entuerto son las élites burocráticas y empresariales con acceso a las divisas: quien tiene unos dólares en el bolsillo, hoy puede vivir en Venezuela como millonario.

Aguas que sobran, aguas que faltan y una fuga incesante

El asfalto de la autopista Francisco Fajardo que atraviesa la ciudad de este a oeste aún está salpicado por los restos de pintura y de las bombas molotov y lacrimógenas que se arrojaron durante los 126 días de protestas entre abril y agosto que dejaron un saldo de 157 muertos por la represión.

Aquella movilización opositora convocada con la ilusión de ponerle fin al régimen terminó, sin embargo, con la instalación de una Constituyente que parece consolidarlo. La gente rumia su desazón, pero la calle, militarizada en cada cuadra, brinda una apariencia de tranquilidad.

“Al final, estos venezolanos resultaron unos cagones”, descarga su bronca Alfredo Bustamente al volante de su Chevrolet del año 80 que apenas se mantiene en pie, mientras vadea lentamente junto a una fila de autos una laguna que la tormenta tropical armó en pocos segundos en uno de los descensos de la autopista. Mientras en algunas zonas la falta de drenajes forma ríos espontáneos que arrastran la basura acumulada en las calles, en otras, los vecinos sufren por la falta del servicio de agua de red durante semanas enteras. Hay quienes aseguran que los cortes del suministro se ensañan con particular crueldad con los barrios opositores. La infraestructura urbana, insuficiente, descolorida y vencida, parece detenida en los años 80. “La ciudad está toda rancheada”, describen con tristeza los caraqueños.

“En mi país y cualquier otro de Sudamérica, cuando la gente sale a pelear a la calle, no se vuelve a su casa tan mansita sin lograr nada”, sigue Bustamante, que llegó del Perú hace 35 años junto con su hermano y dice que ya está grande para dejar su taxi. Pero sus dos hijos y sus sobrinos ya hicieron el camino inverso y partieron a Lima.

Más de 1.800.000 venezolanos viven en el exterior. Más de la mitad de ellos se marchó en la última década, de acuerdo con el Laboratorio Internacional de Migraciones de la Universidad Simón Bolívar. Los profesionales de las clases acomodadas fueron los primeros en marcharse, pero la aceleración de la fuga es exponencial y ya no hay cortes sociales. En los últimos dos años, se duplicó la cantidad de venezolanos en Colombia y ocho de cada diez poseen solo estudios primarios o secundarios, informó el diario El Nacional.

Presos y desaparecidos

El miedo domina la vida cotidiana de los barrios más pobres y más ricos. Medio centenar de personas muere cada fin de semana en Caracas a manos de la delincuencia. Venezuela se ha convertido en el segundo país más violento del mundo contando los que no están en guerra.

El mismo Estado que no controla a las pandillas y promueve los grupos parapoliciales, conocidos como “colectivos”, es el que persigue a los opositores.

“Nunca en nuestra historia republicana habíamos tenido una crisis en materia de derechos humanos tan grave. Desde la absoluta ausencia de políticas coherentes y efectivas para garantizar la vida y la salud de la ciudadanía hasta la sistemática política de persecución judicial injusta contra todo el que se atreva a disentir o a oponerse al gobierno”, le dijo a Infobae el abogado Gonzalo Himiob, del Foro Penal Venezolano (FPV), que defiende al 80% de los 566 presos políticos que hay hoy en Venezuela. “Desde enero de 2014, llevamos registrados casi 12.000 casos de arrestos arbitrarios por motivos políticos. También registramos decenas de torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes y más de 130 asesinatos por la represión del Estado o de grupos paramilitares que obran bajo la más absoluta impunidad, de la mano y con la complicidad de las fuerzas de seguridad del Gobierno”.

Hay 566 presos políticos en las cárceles venezolanas, según el último informe del Foro Penal Venezolano
Hay 566 presos políticos en las cárceles venezolanas, según el último informe del Foro Penal Venezolano
No es extraño que los familiares de los detenidos pasen días y semanas sin información oficial sobre su lugar de detención. Le pasó hace poco nada menos que al ex general Raúl Baduel, un ladero de Hugo Chávez caído en desgracia, que estuvo 23 días desaparecido hasta que las autoridades informaron de su detención en el penal militar de Ramo Verde.

La situación se agravó este año, porque los detenidos comenzaron a ser imputados de delitos más graves, como “rebelión” y “traición a la patria”. Desde abril, 738 civiles fueron acusados ante tribunales militares, y 418 continúan privados de su libertad. Uno de los que logró salir fue Carlos Julio Rojas, un periodista y activista social que pasó 49 días detenido en Ramo Verde. “Ellos creían que me jodían, pero yo los jodí a ellos. Fui el primer periodista que entró allí y ahora puedo contar al mundo todo lo que se vive allí”, le dijo a Infobae. Los detalles de ese calvario en el que perdió 12 kilos se publicarán en los próximos días.

Firme y pleno

Mientras se acumulan la condenas y las sanciones de organismos regionales e internacionales contra los abusos del régimen de Maduro, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), integrada exclusivamente por chavistas, vive su realidad paralela y va por más: creó la orwelliana “Comisión de la Verdad” para investigar las responsabilidades de la violencia política desde la asunción de Hugo Chávez en 1999, amenaza con pedir el encarcelamiento por “traición a la patria” de los políticos opositores y perseguir las “instigaciones al odio” en las redes sociales.

Para celebrar el primer mes del funcionamiento de la ANC “y los cuatro primeros años de su exitoso Gobierno”, la presidente de la Constituyente, Delcy Rodríguez, inauguró en la sede de la Cancillería una exposición en homenaje a la vida de Nicolás Maduro Moros titulada “Firme y pleno”. La muestra fotográfica, que repasa la vida del mandatario desde el biberón hasta el Palacio de Miraflores, aún no ha sido abierta al público, pero se anticipa que recorrerá las plazas Bolívar de todo el país.

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Estas imágenes de Chávez bailando y regando una planta presiden el acceso a la Casa Amarilla, sede de la Cancillería venezolana
“Hay mucho amedrentamiento y discurso ficticio. [La filósofa política] Hannah Arendt decía que cuanto más ficticio, más efectivo. Ficciones ideológicas que cuanto más absurdas, tienen más efectividad. Todo eso genera una vulnerabilidad en el individuo que lo hace más sometible. Esta no es una dictadura cualquiera. La de [el dictador de los años 50, Marcos] Pérez Giménez fue una cosa tecnocrática. Pero esta es una dictadura con vocación totalitaria”, dijo a Infobae la historiadora Margarita López Maya, ex simpatizante chavista y una de las mentes más lúcidas para analizar la actualidad venezolana.

En este contexto, recién esta semana se confirmó que el 15 de octubre se realizarán finalmente las elecciones regionales que fueron suspendidas el año pasado.

¿Cuán transparentes serán los comicios? ¿El Consejo Electoral dejará que se presenten todos los candidatos opositores o muchos serán inhabilitados? ¿Aceptará mansamente el oficialismo perder muchas de las 20 gobernaciones que hoy ostenta (sobre un total de 23)?

Todos esos interrogantes dominan la escena política hoy. Porque, además, estos comicios serán un indicio de en qué condiciones se votará el año próximo para Presidente.

“Ojo, que un Presidente impopular no significa un Presidente débil”, advierte un diplomático que lleva años en Venezuela.

Las comparaciones con Cuba, Corea del Norte y el Zimbabue de Robert Mugabe rondan todas las conversaciones. Pero el chavismo se escurre de las simplificaciones con su propio modelo totalitario.

En los próximos días, Infobae publicará las diferentes miradas que recogió en Caracas sobre la coyuntura crítica que enfrenta el país y las diferentes vías de salida que se avizoran. No hay fórmulas mágicas. Todos coinciden que aún aguardan muchas espinas en el camino.

“Solo espero que estemos viviendo un purgatorio y no un infierno”, ruega Nelson Bocaranda, el periodista que reveló con más ahínco las facetas más oscuras del chavismo.

 

Cómics para enfrentar la censura en Venezuela por Sally Palomino – El País – 31 de Agosto 2017

Al menos 49 medios han sido cerrados en ese país, según el Sindicato Nacional de trabajadores de la prensa
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Con cómics promocionados por redes sociales, activistas informaron a los venezolanos sobre las protestas.

Rafael Uzcátegui es el coordinador de la organización venezolana de derechos humanos Provea, una de las más antiguas (nació a finales de los ochenta) y visibles. Aunque su causa es apoyar jurídicamente a sectores vulnerables y documentar y denunciar los abusos de poder, han tenido que incluir entre sus labores lo que se supone que debería hacer la prensa de ese país. Uzcátegui, de paso en Bogotá en un encuentro del centro de estudios DeJusticia que reunió a activistas, habla del reto de enfrentar la censura en Venezuela.

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Este año, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de prensa han sido cerrados 49 medios de comunicación. En menos de dos semanas, los canales colombianos Caracol y RCN han sido eliminados de las emisiones televisivas por suscripción de Venezuela y las emisoras 92.9 FM y Mágica 99.1 FM salieron del aire por decisión del Gobierno de ese país. “Las dificultades te obligan a actuar. Hay hegemonía y censura en la prensa local y eso nos ha impulsado a buscar otras formas de informar”, dice Uzcátegui. El activismo digital, a pesar de que no hay buen Internet en Venezuela, ha mostrado a una generación que no se quiere quedar callada. “En abril, cuando empezó el ciclo de protestas, un grupo jóvenes que quería contar lo que estaba pasando, pero le daba miedo hacerlo con su nombre, nos pidió ayuda para difundir los cómics”, cuenta. Desde entonces trabajan en equipo para contar lo que ocurre con imágenes y frases cortas.

El contenido está basado en lo que pasa en el país, en lo que no se cuenta en los canales oficiales. Muchos son adaptaciones de comunicados de prensa de organizaciones como Provea. “Gracias a las redes sociales se ha mantenido constante la difusión de contenidos que los medios locales coartados por el Gobierno no tocan”, asegura el venezolano.

La creatividad y la falta de opciones también han impulsado a que un grupo de periodistas hagan adaptaciones de los noticieros dentro del transporte público. Bus TV es una iniciativa que lleva la información a los pasajeros de Caracas. Los comunicadores se suben a los autobuses y cuentan las noticias como si estuvieran en un set. Buscan combatir la falta de información sobre lo que pasa en el país. WhatsApp también ha sido útil para hacer lo que algunos medios tradicionales no pueden. Varios locutores se han unido para grabar diariamente un informativo y ponerlo a circular por chat. Se han aferrado a internet porque es lo que único que les queda. “Nos gustaría imprimir volantes, pasar de lo digital a lo analógico para llegar a sectores que no tienen herramientas interactivas, pero la crisis económica lo impide”, lamenta el director de Provea, que en su visita a Colombia denuncia el miedo que se vive entre defensores de derechos humanos en su país.

La Asamblea Nacional Constituyente tramita una ley para castigar los crímenes de odio y a través de esta muchos temen ser perjudicados, así no haya pruebas. Los medios oficiales han señalado a Provea de fomentar ese tipo de crímenes después de que lanzaron el proyecto Nombre y vergüenza, que documenta con foto e identificación a los violadores de derechos humanos en Venezuela. El ataque al proyecto terminó tumbando la página en Internet e intimidando a los defensores. “Ante la falta de garantías en la justicia fue la única forma que encontramos para denunciar. Llevamos 120 casos reportados”. Como era de esperarse algunos sectores se incomodaron y empezó el ataque. “Somos una organización en riesgo. Hemos tenido que instalar cámaras de seguridad, cambiar nuestras rutinas diarias. En mi caso no puedo usar el transporte público”. Los medios oficialistas le hacen eco a las acusaciones sin fundamento hacia quienes denuncian irregularidades del gobierno. “Estamos en un momento de incertidumbre. Sentimos el riesgo a que haya restricciones a la cooperación internacional, acciones judiciales contra la organización, más intimidaciones”, advierte.

Los defensores de derechos humanos en Venezuela se mantienen porque cree que lo que no lograron las movilizaciones de hace unos meses, lo hará el escándalo de corrupción que empieza a tocar a ese país. “Hay mucha indignación entre la población y un sector del chavismo. La esperanza es que lo que no hizo la protesta, lo hagan las denuncias que involucran al gobierno”, concluye horas antes de viajar a su país.

 

¡Matarile! por Charito Rojas – Notitarde – 31 de Agosto 2017

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“¿Y qué nombre le pondremos?, matarile rile ron. Le pondremos dictadura, matarile rile ron”. Canción infantil, adaptada a tiempos modernos.

A la misma velocidad que avanza el descontento, las sanciones y el rechazo internacional, el régimen copa todos los espacios de libertad, de disenso, para ahogar los gritos de S.O.S de los venezolanos. Ya lo definió el presidente de Francia, Emmanuel Macron: “Una dictadura que intenta sobrevivir al precio de un costo humano sin precedentes”.

Las sanciones vía orden ejecutiva del presidente norteamericano Donald Trump, cortan el flujo de divisas fáciles para el gobierno venezolano. No podrá emitir deuda (bonos) estatales ni de PDVSA negociables en la bolsa de EEUU, no podrá obtener préstamos de bancos ni comprar nada a compañías norteamericanas. Y devolviéndole al presidente Maduro la misma medida que él aplica en Venezuela desde 2013 para no honrar el cambio a dólares de las ganancias de transnacionales y compañías aéreas, no podrá sacar de Estados Unidos los dividendos de Citgo, la caja de los dólares del gobierno venezolano. La orden ejecutiva no afecta negociaciones entre particulares, ni comercio de alimentos y medicinas. Está destinada a “negar a la dictadura de Maduro una fuente crítica de financiación para mantener su gobierno ilegítimo y proteger al gobierno de Estados Unidos de complicidad en la corrupción de Venezuela y en el empobrecimiento del pueblo venezolano”. ¡Matarile rile ron!

Lo cierto es que por más que el gobierno diga “no me dolió”, todavía se está sobando el bolsillo e inventando que va a cambiar el negocio hacia China y Rusia. Pero sucede que el gobierno revolucionario se ha endeudado hasta los tuétanos con préstamos chinos y compra de chatarra bélica rusa, el negocio petrolero con ellos es difícil, entre otras cosas, porque quieren cobrar la deuda con activos de la nación. Y éstos, ahorcados, son capaces de vender hasta el Panteón Nacional.

Por donde se mire, la situación financiera es comprometida, no sólo para el gobierno sino para los venezolanos, que van a sentir-aún más- el impacto de las medidas sobre un gobierno que no tiene npi de cómo arreglar el berenjenal económico y siempre va en dirección contraria a la prosperidad y el desarrollo. Por un lado es muy bueno que el gobierno no tenga divisas para comprar el apoyo de los más necesitados. Pero esos necesitados van a terminar de colapsar. Será duro para quienes llevan años pasando hambre, muriendo de mengua, aguantando humillaciones y colas para conseguir pañales, pensiones o la medicina que salvará al niño enfermo. Mientras más pobres, más dependientes de las dádivas del gobierno, que los extorsiona por hambre y necesidad para que apoyen irrestrictamente el “proceso” a perpetuidad. ¿Y qué nombre le pondremos a este hambreador, matarile rile ron?

Quienes alcen la voz, se rebelen, cambien de acera, se arrepientan, protesten o ventilen públicamente la verdad de lo que está sucediendo en un país que era democrático, son perseguidos, apaleados, encarcelados, condenados, cuando no logran fugarse, exiliarse, huir como parias. Es terrible oír las historias de los 32 magistrados legítimos nombrados con todas las de ley por la Asamblea Nacional, juristas de brillante trayectoria, ex jueces, profesores titulares de universidades, SEÑORES, en fin, todo lo que no son los togados exprés que se han obrado en el estado de derecho. Esos SEÑORES han tenido que asilarse en embajadas, disfrazarse, esconderse, salir en peñeros por altamar, solo con su ropa encima, para escapar de las garras de la venganza de quien tiene el poder pero nunca la razón. Lo que logró el régimen es regalar testigos de excepción al Tribunal de La Haya. ¿Y qué nombre le pondremos a esta persecución, matarile rile ron?

El pueblo salió a las calles a protestar, a enfrentarse con unos gorilas que asesinaron a 136 personas, la mayoría de ellos muchachitos, todos desarmados, hirieron a más de 2.000, detuvieron a más de 3.000. La represión incluye incursiones con tanques derribando cercas, tumbando puertas, rompiendo cámaras de circuito cerrado para que no los identifiquen, violando hogares y personas, robando equipos electrónicos, dinero, celulares. La tortura, el maltrato físico y verbal, la amenaza cruel, fue el común denominador de la represión que durante 4 meses asoló al país y acorraló al gobierno, que para sacar las patas del barrial en que estaba metido inventó dos elecciones: una asamblea constituyente que no podía ser sino fraudulenta sin el apoyo popular y unas elecciones de gobernadores que sabe que va a perder corrido y para la cual los malvados ya deben estar inventando otra trampa para torearlas. ¿Y qué nombre le pondremos al criminal, matarile rile, ron?

Destituyeron inconstitucionalmente a la Fiscal, que ahora está cantando mejor que Pavarotti y con pruebas en la mano, la obertura Odebrecht, el aria Narcotráfico y el solo Corrupción. Ahora es “traidora, corrupta, inmoral”, solo porque abandonó la banda. Y así mismo tratan de asesinar moralmente a todos los líderes que asoman la cabeza en la oposición, en los gremios, en la sociedad civil. Casi 600 presos políticos pregonan la muerte de la democracia en Venezuela. ¿Y qué nombre le pondremos a esta mafia, matarile rile ron?

La “omertá”, código de silencio de la “familia”, la aplican las dictaduras para que no se cuele la verdad, para que no se conozcan sus oscuros secretos. Por eso el finado cerró a RCTV y a 32 emisoras, por eso el régimen madurista ha cerrado 10 emisoras con la excusa de que no tienen la concesión renovada, situación en la que está el 80% de las radios y todas las televisoras comerciales. La intencionada omisión de Conatel de no tramitar renovaciones, solo tiene como fin mantener esa espada de Damocles sobre los medios audiovisuales para utilizarla como lo hizo esta semana con la 92.9 , la FM de Radio Caracas y con Mágica 99.9, emisoras donde estaban los humoristas del Monstruo de la Mañana, Marianella Salazar, Mingo Blanco, ninguno grato al gobierno. Y como la Ley Resorte no aplica para la prensa escrita, monopolizaron el papel periódico para extinguir a diarios como El Carabobeño, que esta semana cumple 84 años y sigue publicando en la web, al igual que los más de 40 periódicos que han cerrado en esta nefasta revolución. Los periodistas no pueden nombrar “dictadura”, “saqueo”, “narcosobrinos”, “cartel de los soles”, no pueden entrevistar a exiliados, perseguidos, juzgados o a ciertos opositores que le dan lechina al gobierno. Nunca antes ejercer el periodismo había sido tan peligroso, tan limitado. ¿Y qué nombre le pondremos al censor, matarile rile ron?

La ANC va a producir una ley contra el odio. No nos reímos, aunque nos provoque, porque el régimen es experto en gallos tapados como éste o como los ridículos ejercicios militares del fin de semana donde expusieron al escarnio público a ancianos y famélicos. Ojalá esa ley sirva para juzgar y castigar a quienes han sembrado el más profundo rencor, resentimiento, maldad y odio, a quienes matan de hambre y enfermedades a los venezolanos, a quienes asesinaron la democracia. Y a quienes quieren callarnos, matarile rile ron!

 

Cuatro medios fuera del aire en menos de 48 horas – Prodavinci – 26 de Agosto 2017

unnamed.pngEn menos de tres días, el gobierno ha ordenado el cese de transmisiones de dos emisoras de radio y de dos televisoras internacionales. Con estos 4 medios, suman al menos 48 estaciones de radio y TV que han sido censuradas en 2017, según el Instituto de Prensa y Sociedad.

En febrero, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó sacar de la parrilla a CNN en Español, y en abril ordenó la salida de El Tiempo de Colombia y Todo Noticias de Argentina.

Este 24 de Agosto el exdirector de Conatel y actual miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, Andrés Eloy Méndez, comunicó durante una entrevista, la prohibición de transmisión de la señal de RCN y Caracol.

El pasado 22 de agosto, el gobierno de Venezuela acusó a los medios colombianos de “instigar al odio” y reproducir mensajes que incitaron al “magnicidio” contra el presidente de la República, por transmitir declaraciones del expresidente de México, Vicente Fox.

RCN fue censurado a las 6:32 de la tarde del 24 de agosto y Caracol salió de las parrillas de televisión por suscripción, en la medianoche de ese día.

92.9 FM y 99.1 FM

Este viernes 25 de agosto, Enza Carbone, presidenta de la Cámara Venezolana de la Industria de la Radiodifusión, informó en horas de la noche que Conatel decidió no renovar la concesión de las emisoras 92.9 FM y 99.1 FM.

“Estimados colegas, lamento informarles que Conatel notificó a las emisoras 92.9 Fm de Caracas y Mágica 99.1 FM que no se les renueva la concesión y ordenó el cese de sus transmisiones”.

Esa misma noche, la señal de 99.1 FM fue tomada por Radio Vinotinto FM y 92.9 FM por “Radio Corazón Llanero”. La primera transmisión de ambas emisoras se inició a las 10 de la noche.

Corazón Llanero, es un proyecto del Capitán Juan Escalona. El 1 de agosto de 2016, el entonces director de Conatel, William Castillo, anunció que la marca tendría su propia emisora de radio. Anoche, pasó a utilizar la frecuencia de 92.9 Tu FM.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la prensa calificó de arbitrario y violatorio del debido proceso y del derecho a la libertad de expresión el cierre de ambas emisoras.

La señal 92.9 FM fue una de las primeras estaciones de radio que existió en la frecuencia FM. Su primera transmisión se realizó hace 28 años.

 

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