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“Brisitas” y biblias: la peligrosa nueva ola que se forma en América Latina por Laureano Pérez Izquierdo – Infobae – 24 de Noviembre 2019

La caída de Evo Morales y las interminables revueltas -orquestadas o no- en toda la región dejan de manifiesto dos posiciones riesgosas para la vida democrática de los latinoamericanos

Nicolás Maduro, dictador de Venezuela, escucha a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (Reuters)

Nicolás Maduro, dictador de Venezuela, escucha a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (Reuters)

Habrá elecciones en BoliviaLo aprobó el congreso que cuenta con mayoría abrumadora del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Evo Morales. La fecha para que la transición tome los carriles de la normalidad aún no está: faltan algunos (muchos) detalles que podrán poner una luz al final del largo túnel de violencia, represión y muerte que vive el país desde el 20 de octubre cuando se consumó el histórico fraude. Aquel día el hombre que hoy está en México bajo asilo tras su renuncia se proclamó vencedor a pesar de las irregularidades denunciadas.

Desde el país presidido por Andrés Manuel López Obrador conduce a la numerosa fracción de la agrupación que todavía le es leal. ¿Hasta cuándo? El gobierno mexicano podría transformarse en cómplice de los delitos que pudieran caberle a su huésped si continúan las órdenes de desestabilización en lugar de las de pacificación. Evo usa su condición de exiliado y sus canales de comunicación para victimizarse y agitar las calles después de haber sido un profanador serial de la Constitución Política del Estado y las leyes de Bolivia.

Para desazón de sus defensores, el líder aymara es contradictorio cuando deja fluir su subconsciente en las múltiples entrevistas que ofrece. Habla de las “horas finales” de su gobierno antes de la “sugerencia” de su Alto Mando militar para después denunciar un “golpe político y policial”. Nunca acusaba al Ejército por su dimisión. Sólo sus aliados continentales anteponen la cuestión castrense por sobre las populares. ¿Subestiman al hombre que gobernó el país durante casi 14 años y pretenden orientar su discurso? Ambas, tareas para freudianos.

Mientras tanto AMLO, su anfitrión, suma dolores de cabeza. A su desorientada estrategia de “abrazos no balazos” que pareciera hundir a México aún más en la violencia narco, suma a un invitado político que le aumentará las jaquecas. No se animará a contradecir su propio discurso, ese que ya está golpeando lo que parecía una hermética imagen positiva de su gestión. El pueblo mexicano es la principal víctima de una política laxa hacia los carteles. ¿Dónde está el estado? Ya no es cuestión de propiedad privada, como resulta en las “protestas” de Chile: se trata de la vida.

En Chile, en tanto, se inició el proceso para la reforma constitucional. Aquella carta magna dictada bajo el yugo dictatorial de Augusto Pinochetquizás debió haber visto su reestructuración hace mucho tiempo y bajo la presión de las vías democráticas: el parlamento. El camino se inició pero el caos orquestado no cesa. Intrigante: los falsos interlocutores prefieren seguir saqueando y destruyendo lo que se les atraviesa a pesar de las concesiones de un presidente -Sebastián Piñera- desconcertado.

Equiparar las revueltas en Santiago -y a lo largo de todo el territorio- con lo ocurrido en Ecuador o Colombia o lo ya crónico de Venezuela o de Bolivia podría resultar parcial. Sobre todo en estos últimos dos casos donde la base de las protestas se da en la falta de legitimidad de dos gobiernos. La dictadura de Nicolás Maduro masacró a parte de su pueblo luego de que éste se levantara por los atropellos a las instituciones y los golpes contra la Asamblea NacionalSiete mil venezolanos fueron asesinados y otros miles fueron torturados bajo el régimen de Caracas. El desconocimiento de Morales hacia su constitución fue sistemático. Nadie en el continente se ocupó de Bolivia hasta que fue demasiado tarde.

Tarde, el brasileño Lula da Silva reconoció que su “amigo” no debió presentarse a una cuarta contienda electoral. “Fue su error, sentenció. Fue el único estandarte de la izquierda latinoamericana que admitió que el líder boliviano forzó la voluntad del pueblo. Sin embargo, ya era tarde: los amigos aconsejan cuando se anotician de los “errores”. Desde 2016 que Evo viene tejiendo ese laberinto.

En tanto, el general Diosdado Cabello –presidente de la Asamblea Nacional Constitucional de Venezuela- continúa con su eslogan desestabilizador de “brisitas”. Lo anuncia provocador a los cuatro vientos. Se entusiasma con que un manto de sangre inunde a la vapuleada Bolivia. Se celebra a sí mismo y ningún dirigente que represente su espacio -en América Latina– marca la imprudencia de tales palabras. ¿Miedo? ¿Complicidad? Parecería que quienes reciben órdenes de Cuba temen contradecirlo. Algunos sobreactúan Socialismo del Siglo XXI: quizás esperan agazapados que esa “brisita” pueda llegarles.

La respuesta popular que sí podría provocar esa “brisita” es un huracán que se gesta igualmente peligroso y extemporáneo: dirigentes que esgrimen biblias como espadas y gritan versículos sagrados en templos de la democracia. El sentido común parece haberse extraviado en parte de la región.

América Latina en “retroluciòn” por Rafael Gallegos – Blog Petroleo Sin Reservas – 10 de Noviembre 2019

La historia es un perenne repetir de situaciones que creemos diferentes porque el tiempo les da distinto decorado. “Muchos Vietnam” dijo el Che en los sesenta y trató de plagar de guerrillas a Latinoamérica. Les vendieron a los más jóvenes y a los más ingenuos que las revoluciones eran cosas de montañas, de barbas, de tabacos, de fusiles y de campesinos. ¿Y con estas montañas tan altas ustedes no han hecho la revolución? – le preguntaban los guerrilleros cubanos a los venezolanos en 1959, cuando asombrados observaban el majestuoso Ávila mientras subían por la autopista hacia Caracas.

Parecía que derrocar el sistema capitalista era uniformarse, coger un fusil e ir a la montaña. Ah! y cosa de dos años como hizo Fidel. Así derrotarían a las dictaduras o a las democracias “burguesas” y conquistarían el paraíso socialista. Menos  mal que encontraron militares demócratas y líderes civiles  con pilas y guáramo que los derrotaron.

¿Hay alguna diferencia entre el sentido de esta esa frase y “la espada que camina por América Latina”? Ambas reflejan la intención de esparcir el comunismo por el continente, con unos cuarenta o cincuenta años de diferencia. El Fidel Castro que en los sesenta apoyado por la Unión Soviética quiso hacer de Venezuela la cabeza de playa del continente para esparcir su revolución, es hoy el Foro de Sao Paulo, o el más exclusivo Foro de Puebla donde una treintena de líderes firmaron un acuerdo para apoyar gobiernos “progresistas” y frenar el avance de la “ultraderecha”.

Paradoja de paradojas, ellos llaman gobiernos  “progresistas” a los que padecen más necesidades y muestran peligrosos déficit de democracia. Es decir a los que menos han progresado, como por ejemplo Cuba y Venezuela, los dos salarios más bajos del continente. Y llaman de “ultraderecha” a los que proclaman la democracia y las libertades económicas, como todos los países del primer mundo.

Pareciera que para los comunistas ser progresista significa salarios de menos de 5$ al mes, improductividad, hospitales enfermos, desnutrición y hambre. Y por supuesto, países con democracias que “progresan” hacia lo que podríamos llamar democracias totalitarias por la vía de acabar con la propiedad, las empresas y el agro; de reprimir la disidencia y practicar gigantesco  ventajismo electoral, inhabilitar líderes y partidos. Y elecciones con árbitros rojitos  imitar los líderes forever y el partido único… como en Cuba.

MEDIAS VERDADES

Lo más efectivo del comunismo, y no lo dude, es la propaganda para manipular los hechos y las masas. Herederos de Goebbels, el asesor de Hitler que repetía las mentiras tantas veces como fuera necesario hasta transformarlas en verdades; de la Stasi, el Ministerio de Propaganda de la dictadura de Alemania Oriental, y de la KGB soviética maestra del G2 cubano. Una escuela de décadas.

Con razón son capaces de convencernos que una mujer puede estar medio embarazada, o de encontrar la justificación para crucificar a Cristo en el nombre de Cristo, aspecto que intentan cuando  acaban con la calidad de vida del pueblo… en el nombre del pueblo.

Por ello ahora nos tratan de vender por ejemplo, que Chile despertó. Pronto nos convencerán de que los chilenos quieren transitar la “heroica” ruta de los venezolanos. Algo así como que quieren cambiar los 400 $ mensuales de salario mínimo por los 5$ de Venezuela, o el crecimiento del PIB de 3% por ciento anual por el abismo de menos 30% de Venezuela, o la inflación de 3% anual por la milmillonaria hiperinflación venezolana. Mejor déjame dormido… y que dijo un chileno. Hablan de la desigualdad chilena ocultando que el país más igualitario de América es Cuba, o tal vez Venezuela. Todos los no enchufados… igualados en la miseria.

O nos quieren convencer que Evo ganó por nariz siendo gobierno y que las veinte horas de cierre de los cómputos no lo favorecieron. Tuvo que desenmascararlo la OEA para que cediera. Qué diferencia con Gonzalo Barrios, quien prefirió, en aras de la democracia venezolana, que su candidatura oficial  perdiera por mínima diferencia antes que ganar en un mar de dudas. Y así se dio la primera transferencia electoral de un gobierno a la oposición en Venezuela. De Raúl Leoni Rafael Caldera en 1968.

La propaganda de la “revolución” pretende que asimilemos tanta mentira disfrazada de medias verdades y nos convirtamos en silenciosos testigos del absurdo, cual aquel hombrecito de flux y pajarita de las tiras cómicas llamado Subuzo.

LOS DIAMANTES SON ETERNOS

Y los “revolucionarios”, que se creen diamantes y de muchos quilates, pretenden ser eternos. “No nos vamos ni por las buenas ni por las malas”, ¿les suena?

Para ellos la democracia es una excusa. Lo importante es permanecer en el poder. Ninguno se quiere ir. Chávez, a quien el pueblo le dio fecha de vencimiento, utilizó  “su” tribunal para contradecir la Constitución y en  otro referendo…se quedó. Parecido hizo Evo cuando el pueblo le dijo legalmente que tenía que irse. Lo mismo trató hacer Correa. Cristina Fernández, encontró un recoveco y quedó como vicepresidente en medio de múltiples juicios  por corrupción. La reelección ha sido utilizada por estos líderes para asfaltar la autocracia.

DOÑA BÁRBARA

Hay que estar claros, lo que está planteado es la misma lucha de todos los siglos. Civilización versus barbarie.  La misma lucha… con distinto decorado.

Pretenden que como Subuzo presenciemos inertes tremendo teatro del absurdo. La palabra revolución les queda gigantesca. Será “retrolución”… en retro ¿va de retro Satanás?

Porque la revolución en el siglo XXI es democracia, libertades, tecnología, educación de primer mundo, valores, respeto, productividad, equipos de alto desempeño, honestidad..  Todo lo contrario de esta destrucción de Venezuela.  

Ellos están unidos a nivel nacional e internacional. A nosotros nos queda superar estas tres oposiciones – es imperativa la Unidad- , así como  sacarle provecho al magnífico apoyo del mundo democrático y afinar estrategias para rescatar a Venezuela.

Estamos obligados a imitar a Santos Luzardo y lograr que la civilización triunfe sobre la barbarie.

El plan chavista del Foro de Sao Paulo parece que no es tan perfecto por Pedro Benítez – ALnavío – 12 de Noviembre 2019

Los acontecimientos indican que si el Foro de Sao Paulo tiene un plan este no se está cumpliendo a la perfección como se han ufanado Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Ni perfecto, ni infalible. Por el contrario, la “brisa bolivariana” no se ha llevado (por ahora) ni a Lenín Moreno ni a Sebastián Piñera, sino a Evo Morales.
Maduro y Cabello celebran las crisis de Lenín Moreno y Sebastián Piñera / Foto: PSUV
Maduro y Cabello celebran las crisis de Lenín Moreno y Sebastián Piñera / Foto: PSUV

Hasta hace apenas un mes Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Rafael Correa se frotaban las manos ante lo que parecía ser la inminente caída (o derrocamiento) del presidente de Ecuador, Lenín Moreno.

Consciente de las dificultades económicas que le había dejado a su sucesor (y exvicepresidente) y de las restricciones que le imponía la dolarización, Correa calculaba la inminente caída de quien se había convertido en su peor enemigo. Maduro también lo esperaba por el mismo motivo. De un tiempo a esta parte Moreno se había transformado en su más duro crítico. Era el inicio de la “brisa bolivariana” como la bautizó el segundo al mando del régimen chavista en Venezuela.

Nadie había previsto este giro de los acontecimientos dentro y fuera del Foro de Sao Paulo (y ahora el Grupo de Puebla). Mucho menos en Caracas, donde Maduro teme con mucha razón que la ola de protestas alcance a Venezuela, donde hay todavía más razones para protestar que en Bolivia o Chile y donde de paso Juan Guaidó ha convocado una movilización para el próximo 16 de noviembre.

Por esos días una grave crisis institucional sacudía a Perú. Al presidente Martín Vizcarra se la acusó de dar un golpe de Estado (la expresión mágica) por disolver el Congreso. Como el conflicto político no derivó en desórdenes en las calles el tema peruano salió rápidamente de las primeras planas de la prensa y los portales de noticias.

Pero inesperadamente la ola de protestas que se inició en Ecuadorllegó al más estable y próspero de los países latinoamericanos: Chile. La violencia con que se iniciaron esas protestas sorprendió al presidente Sebastián Pinera, quien evidentemente no supo manejarlas en un principio y el asunto se le transformó en una grave crisis de gobernabilidad.

Todo eso sumado a la inminente victoria electoral del candidato peronista Alberto Fernández en las elecciones argentinas dibujaba un cuadro casi perfecto para Nicolás Maduro en Caracas y sus padrinos políticos en La Habana.

Acosado durante meses por la presión internacional, Maduro no ha podido sino disfrutar de las dificultades de ese grupo de mandatarios latinoamericanos que tanto lo han criticado y de paso apoyado a la oposición venezolana, reconociendo como el presidente legítimo de Venezuela a Juan Guaidó.

La salida por vía electoral de Mauricio Macri, y de Sebastián Piñera y Lenín Moreno por la insurreccional, cambiaba la correlación de fuerzas en Suramérica. Maduro podía, además, seguir contando con Bolivia y Uruguay. Más al norte el otro gigante de la región, México, ya había virado a la izquierda con Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

De modo que la estrategia cubana de resistir a todo evento, sin importar que una parte de la población venezolana se muriera por desnutrición y otra emigrara masivamente, pero conservando el poder hasta que cambiaran las circunstancias internacionales, estaba funcionando. Ya Fidel Castro la había aplicado con éxito en Cuba en los años 90 del siglo pasado.

Además, no podía faltar quien afirmara que detrás de las protestas estaba la siniestra mano del Foro de Sao Paulo. Es lo que creyeron y denunciaron tanto Lenín Moreno como Piñera, sin haber mostrado pruebas hasta hoy.

Incluso en un comunicado difundido por la cancillería de Colombia, los gobiernos de ese país, Argentina, Brasil, El Salvador, Guatemala, Paraguay y Perú rechazaron lo que calificaron como una “acción encaminada a desestabilizar nuestras democracias por parte del régimen de Nicolás Maduro”.

Lo que sí es cierto, y fácilmente demostrable (basta ver su cobertura diaria) es que tanto TeleSur (con sede en Caracas), como RT en español (la cadena de televisión rusa del gobierno de Vladímir Putin) se dedicaron a subirle el volumen mediático tanto a las protestas en Ecuador como a las de Chile, incitando claramente al derrocamiento de estos dos gobiernos.

En el caso chileno no han desperdiciado la ocasión de presentar la crisis de ese país como una derrota ideológica del que se ha considerado, hasta ahora, como el más exitoso modelo de economía de mercado de esta parte del mundo.

En Caracas, tanto Nicolás Maduro como Diosdado Cabello no podían desperdiciar la oportunidad de quedarse callados. El primero afirmó: “Estamos cumpliendo el plan del Foro de Sao Paulo (…) está en pleno desarrollo y se está cumpliendo a la perfección”. “Vamos mejor de lo que pensábamos, y todavía lo que falta… No puedo decir más”.

A confesión de parte relevo de pruebas. Era la confirmación de lo que los teóricos de la conspiración mundial venían advirtiendo. Era el plan del Foro de Sao Paulo, que por cierto, se había reunido en Caracas en julio pasado. Para Maduro es una forma de decir que su poder era continental. Me querían tumbar, pues yo los puedo tumbar a todos. Ni Fidel Castro en los años 60.El régimen de Evo Morales se desmoronó en cuestión de horas / Foto: @evoespueblo

Por su parte, y con el estilo fanfarrón que le caracteriza, Cabello dejaba deslizar una pretendida profecía que sonó más a amenaza: “es apenas la brisita. Ahora viene el huracán bolivariano”.

Sin embargo, Lenín Moreno, dando muestras de habilidad política, ha logrado sortear (por ahora) una situación que a varios de sus antecesores les costó el poder, aprovechando entre otras cosas que el combativo movimiento indígena ecuatoriano es anticorreísta. Más al sur Sebastián Piñera tiene tres semanas aguantando con la autoridad del Estado casi diluida, sin controlar el orden público y tomando medidas como si de un gobierno de izquierda de tratará. Incluso está ofreciendo convocar un Congreso Constituyente. Pero al menos a esta hora sigue despachando en el Palacio de La Moneda.

Si cualquiera de los dos (o los dos) hubiese caído, ni TeleSur, ni RT, ni Nicolás Maduro, ni Alberto Fernández, ni Miguel Díaz-Canel, ni José Miguel Insulza, hubieran calificado el hecho como golpe de Estado. En los dos casos habría sido una insurrección popular contra “las políticas neoliberales”.

Exactamente lo contrario de lo que dicen ahora de lo acontecido en Bolivia, donde el régimen de su aliado, Evo Morales, se ha desmoronado en cuestión de horas. No lo hicieron tampoco cuando este violó su propia Constitución, y la voluntad de sus conciudadanos expresada en referéndum, y se postuló a un cuarto mandato presidencial.

Desde la cuestionada elección del pasado 20 de octubre centenares de miles de bolivianos han permanecido en las calles de ese país presionando por la salida de Morales, pero el foco informativo no ha estado allí. Para resumir: el detonante de la crisis fue un proceso electoral, el colofón la intervención del alto mando militar, en medio del amotinamiento de las policías en ocho de las nueve ciudades más importantes de ese país.

Nadie había previsto este giro de los acontecimientos dentro y fuera del Foro de Sao Paulo (y ahora el Grupo de Puebla). Mucho menos en Caracas, donde Maduro teme con mucha razón que la ola de protestas alcance a Venezuela, donde hay todavía más razones para protestar que en Bolivia o Chile y donde de paso Juan Guaidó ha convocado una movilización para el próximo 16 de noviembre.

Por lo pronto la ola de protestas ha llegado a Brasil, donde este fin de semana miles de personas han salido a manifestarse en Río de Janeiro y Sao Paulo… contra la libertad del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Paradójicamente una buena noticia para la decaída popularidad de Jair Bolsonaro, a quien la polarización con su adversario le favorece.

Mientras tanto, con más de 300.000 millones de dólares en reservas internacionales la economía de Brasil empieza a salir de la recesión estimulada por las reformas del ministro del área, Paulo Guedes.

Situación muy distinta a la de Argentina, donde el presidente electo Alberto Fernández está obligado a negociar con Estados Unidos y el FMI si no quiere caer en cesación de pagos e hiperinflación. Y también de México, donde la economía se estanca por falta de inversión y el recrudecimiento de la violencia del narcotráfico ha puesto en evidencia que AMLO no tiene ninguna estrategia para enfrentarla.

Como vemos si el Foro de Sao Paulo tiene un plan para América Latina, el mismo no es perfecto ni infalible.

Mastermind or scapegoat? Besieged South American leaders blame Venezuela’s Maduro for historic wave of unrest by Anthony Faiola, Rachelle Krygier and Patricia Garip – The Washington Post – 31 de Octubre 2019

A man injured man during a protest against Chile’s government Wednesday in Santiago. (Jorge Silva/Reuters)
A man injured man during a protest against Chile’s government Wednesday in Santiago. (Jorge Silva/Reuters)

As the streets of South America convulse in the region’s worst bout of social unrest in years, a chorus of critics on the political right are decrying what they see as one inescapable link — the nefarious hand of Venezuelan President Nicolás Maduro.

This much is true: Regional leaders who once banded together to try to bring Maduro down are now suffering a pox on their own houses, even as socialist Venezuela’s regional allies are suddenly ascendant. But is Maduro really a Joker-like figure orchestrating increasingly violent protests from his lair in Caracas? Or is he just the perfect scapegoat to explain away the genuine anger now raging in multiple South American nations?

The answer, according to more than a dozen interviews with officials, politicians, analysts and protesters in multiple nations, might be a little of both.

“I think that what’s happening is mainly the product of national circumstances,” said Michael Shifter, president of the Washington-based Inter-American Dialogue. “That doesn’t mean there is no outside agitation. But to put the blame outside is to miss the point that there are fundamental domestic problems that can account for all this unrest.”

Senior officials from Ecuador, Chile, Argentina and elsewhere are nevertheless pointing the finger at Maduro for the outbreak of severe street protests — including the ongoing mayhem in ordinarily stable Chile, where at least 20 people have died in two weeks of clashes with security forces. Chile took the serious step this week of canceling major global summits on trade and climate change scheduled for November and December.

President Trump, in a call this week with Chilean President Sebastián Piñera, denounced unspecified “foreign efforts” to undermine Chilean institutions, democracy and society.

Earlier, Michael Kozak, the State Department’s acting assistant secretary for Western Hemisphere affairs, appeared to blame the Russians, telling the EFE news service that “we have identified on social networks false accounts that emanate from Russia, which are people who pretend to be Chilean, but in reality all the [messaging] they are doing is trying to undermine all Chilean institutions and society.”

Maduro, who has dealt with bouts of serious unrest of his own this year, has vacillated between appearing to claim credit for the multiple uprisings abroad and poking fun at his enemies’ accusations. At one point, he described the regional turmoil as part of a plan hatched at a meeting of Latin America’s far left in Caracas in July — the “Foro de Sao Paulo” hosted by his government.

But he has also joked that “they think I move my mustache and bring governments down. I’m thinking, ‘Which is the next government I want to overthrow?’ ”

Demonstrators run from tear gas fired by police during protests in Santiago on Wednesday. (Rodrigo Abd/AP)
Demonstrators run from tear gas fired by police during protests in Santiago on Wednesday. (Rodrigo Abd/AP)

Maduro, a leftist autocrat who has been declared a usurper and targeted for removal by the Trump administration and its regional allies, can at the very least gaze out across a smoldering region and see a far less dangerous landscape for his future than anyone would have predicted even just a few weeks ago.

Two of his most vocal regional critics — Ecuadoran President Lenín Moreno and Chile’s Piñera — have seen serious threats develop against their own administrations in the form of large-scale street protests this month against price hikes for gas, transit, electricity and other services.

Argentine President Mauricio Macri, who had called for Maduro to step down, lost his reelection bid last week to a left-wing Peronista ticket that included former president Cristina Fernández de Kirchner, a longtime ally of Venezuela’s socialists. Bolivian President Evo Morales, a steadfast Maduro backer, has claimed victory in his country’s elections.

Maduro’s adversaries claim this is no coincidence.

In Chile last week, Piñera said the country was “at war against a powerful enemy” who “was willing to use violence and criminality with no limits even when it means the loss of lives.”

He did not specify who the enemy was, but the message was interpreted as a suggestion that Maduro was behind the violence that has racked the region’s most successful country.

 

Luis Almagro, secretary general of the Organization of American States, flatly accused Caracas of seditious intent.

“The winds of the Bolivarian regime pushed by Madurismo and the Cuban regime bring violence, looting, destruction, and a political aim to directly attack the democratic system and try to force interruptions to constitutional mandates,” he said in a statement last week. “We have seen these attempts documented in Ecuador and Colombia, we see them now in Chile.”

Ecuador’s Moreno has gone the furthest, claiming that Maduro is working with former president Rafael Correa — Moreno’s nemesis — to orchestrate a “coup” in Quito. He has claimed that the pair have sent “200 to 300” operatives disguised as Venezuelan migrants to sow chaos and topple his government.

Prosecutors in Quito are investigating possible Venezuelan links to $740,000 in cash that, according to people familiar with the investigation, was meant to be spent on anti-government activities.

Portraits of Venezuelan President Nicolás Maduro in April inside the Venezuelan Embassy in Washington. (Salwan Georges/The Washington Post)
Portraits of Venezuelan President Nicolás Maduro in April inside the Venezuelan Embassy in Washington. (Salwan Georges/The Washington Post)

Ecuadoran authorities have detained several leftist politicians who attended the Caracas summit. But they have yet to back up many of their allegations with proof. (Ecuadoran officials did not respond to requests for comment.)

In fact, some allegations have proved to be anything but concrete. Interior Minister María Paula Romo, for instance, heralded the Oct. 10 arrest of 17 foreigners, including several Venezuelan nationals, at Quito’s airport during the height of the riots in Ecuador. But all but two were later released by a judge for lack of evidence.

“Some of them were just Venezuelan Uber drivers picking people up at the airport,” said Sebastián Hurtado, president of the Ecuadoran political consultancy Profitas.

“I think the relationship is there, that Correa has asked for Maduro’s support,” he said. “But what kind of support, and how it is working, is a difficult question to answer.”

Amauri Chamorro, a political consultant who has worked with Correa and other left-wing leaders, attended the Caracas summit. He dismissed theories that it had sparked unrest around the continent as “ridiculous.”

“To believe that the forum of Sao Paulo determined, ordered and coordinated, and — most ridiculous of all — financed what has happened [in Chile and Ecuador] is a fantasy,” he said. “First, the forum doesn’t discuss this kind of thing. Second, the Sao Paulo forum doesn’t have the capacity to generate this. And third, this would be to completely ignore what is actually happening in these countries. It would be a grotesque analytical error.”

Guillermo González, president of the Chilean Equality Party, said he was one of 10 to 15 Chileans who attended the summit. They paid for their travel, but the Venezuelan government put them up in a state-owned hotel.

González expressed admiration for Venezuela and condemned regional leaders who have sought to oust Maduro. But he insisted that there were “no Venezuelans” involved in the social movement that has rocked Chile for nearly two weeks.

“What is happening in Chile is happening everywhere,” he said. “The system has collapsed because people aren’t eating, or just pasta and rice. They have no housing, no health care.”

Rodrigo Perez, an 18-year old high school student in Chile, helped organize a turnstile-jumping campaign in mid-October to protest a Metro fare hike that led to the broader unrest still roiling the country.

He described the protests as wholly organic — a response to rising costs of living and harsh inequality in one of Latin America’s richest but most unequal nations.

The burning of Metro stations in October came as a “surprise” to student organizers, he said.

“We have questions about these fires, but social discontent has been growing because public policies have ignored education,” Perez said. “So students are becoming more radicalized. There is great frustration.”

Soldiers guard a park in Quito during mid-October protests. (Fernando Vergara/AP)
Soldiers guard a park in Quito during mid-October protests. (Fernando Vergara/AP)

In Chile, students and unionists involved in the protests say they do not view Venezuela — a failed state run by a cast of characters including alleged narco-traffickers — as any kind of a model to follow.

“Chavismo is not socialism — it is capitalism dressed up as socialism,” said Simon Bousquet, 32, an information-technology specialist and union leader who has participated in the Chilean protests, referring to the Venezuelan brand of socialism named after Hugo Chávez, the late founder of its socialist state.

“Venezuela went from a neoliberal government to a bureaucracy,” he said. “It is not a model to emulate.”

Yet there is little doubt that forces on the left, whether influenced by the Venezuelans and Cubans or not, have sought to seize the momentum of the protest to push their own agendas, including demands for a new constitution in Chile.

“In big protest cycles like this one, many interests come into play,” said Miguel Ángel Martínez Meucci, a political scientist at the Austral University of Chile.

“For some of these actors, the objective is not to obtain social improvements but to subvert the instituted order and propel the surge of another one,” he said, “or even to nourish the radical agendas that would facilitate their path to power.”

 

Garip reported from Santiago. Kimberley Brown in Quito contributed to this report.

Las cosas no les están saliendo – Analítica – 30 de Octubre 2019

Más allá del estrambótico discurso con el que pretenden hacer creer que se avecina una nueva ola en América Latina que vendría a reivindicar al socialismo del siglo XXI, observamos que lo que se estaría perfilando, como se demostró en las elecciones municipales colombianas, es un desplazamiento más bien hacia el centro.

En el caso de Ecuador, falló el intento de defenestrar a Lenín Moreno e incluso en Chile, el vandalismo orquestado no va a arrimar la brasa hacia las sardinas castro-maduristas.

El caso de Argentina, en el que se esperaba el retorno del kirchnerismo con una anunciada y presuntamente apabullante victoria de Fernández, por más de 20 puntos sobre Macri, resulta que solo fueron 7 puntos, lo que lo convierte a Macri en una poderosa fuerza en el Congreso, dejando poco margen de maniobra al nuevo Presidente. Y qué decir de la segunda vuelta en Uruguay, que puede incluso llevar a una derrota del frente amplio.

No nos dejemos llevar por las ilusiones retóricas de los dirigentes del régimen usurpador y veamos con calma y cordura la evolución de los gobiernos de nuestra región, que ciertamente no van en la dirección del llamado socialismo del siglo XXI .

¿Capitulación universal? por Alfredo Coronil Hartmann – PanamPost – 27 de Octubre 2019

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Desde que empecé a leer Historia, supongo que cuando dejé el biberón, porque no recuerdo haber hecho otra cosa en estos excesivos 76 años de existencia, trataba de imaginarme que sentirían los romanos que vivieron el fin del Imperio o los chinos ante las hordas mongolas, es decir ante el colapso final de sus mundos, de sus maneras de vivir, de comunicarse, de amar o de crear belleza, de respirar. Pero nunca intuí que me tocaría vivir algo semejante, el solo pensarlo parecía un juego de guerra o una disquisición intelectual algo ociosa.

Pero hoy, este sábado lánguido de octubre del 2019, basta extender una mirada, elementalmente lúcida -no se necesita ser politólogo-  por el entorno, no solo continental sino del globo todo, para tener la sensación profunda de que todo se está yendo al basurero, al albañal.

Los vientos de fronda no respetan poderes terrenales o espirituales; un viajero, que estuvo recientemente en Roma, me comentaba que el Sínodo de la Amazonía parecía una reunión del Foro de Sao Paulo; en Washington, el emperador de opereta, drena sus molestias –siempre por twitter- mientras abandona a sus aliados kurdos al arbitrio sangriento de Erdogan, empeñado al parecer en reconstruir  aquel Imperio otomano que por seiscientos años dominó el Asia Menor y buena parte de la Europa Central, remedo muy pobre de Solimán el Magnífico, este aspirante a Sultán de los dos Mundos ya anuncia delirante que llegará a Damasco, y ¿por qué no? tiene un ejército de primera clase, el mayor de la OTAN, después de los Estados Unidos y si nadie se le opone…

El inefable liderazgo político venezolano –es decir la supuesta oposición democrática-  establece nuevas cotas de torpeza y sumisión, Colombia arriesga deplorablemente sus avances democráticos en un coqueteo insensato con el caos. El ponderado y querido Chile pareciera deseoso de inmolarse pese a los éxitos (impensables para quienes lo conocimos pobre y escéptico de su futuro en la década de los sesenta) y suma ya diez y nueve muertos, en poco más de una semana de locura.

Bolivia, Perú, Ecuador, la Argentina pobre de cordura política, rica en todo lo demás. México en manos de un estólido y absurdo AMLO, rindiéndole pleitesía al socialismo del siglo XXI, el mismo que destruyó a Venezuela y se lleva en los cachos los menguados restos de Nicaragua y Bolivia.

Hablar de Cuba es una redundancia, sesenta años de vileza destruyen hasta esa bella isla, otrora próspera y vital, hoy convertida en la quintaesencia de la manipulación y la rapacidad, por cierto muy exitosa en su deletérea tarea.

Pero ante este Nuevo Mundo volcado al desenfreno y al disparate, podríamos pensar recurrir a la sabiduría y el ejemplo de la vieja Europa, a la Madre Patria, a aquella España en cuyos dominios no se ponía el sol  pero, en este caso, no fue que parió la abuela, sino que enloqueció totalmente, empezando por los catalanes que parecían los más serios. La pasión autodestructiva de los españoles, quienes habían realizado el cuasi milagro de una transición , logrando pasar al lado del millón de muertos de la Guerra Civil y de la eterna dictadura de Franco, logrando pasar casi indemnes, gracias a la conjunción de un grupo esclarecido de hombres y mujeres, con sentido de Estado y de Historia. Escogen al peor de sus gobernantes, al que fracasó y destruyó la bonanza económica, al babieca de José Luis Rodríguez Zapatero, como mentor y guía político de un PSOE estítico intelectual, lamentable y torpe y van de idiotez en idiotez labrándose su propia fosa y cometiendo la imbecilidad de intentar revivir a Franco, que si les llega a salir ese muerto la carrera no se va a detener en Gibraltar.

Ah, pero La France, apenas pasar los Pirineos, la Atenas de Europa, el faro cultural de Occidente, la patria de Carlos Martel que derrotó la invasión árabe en Poitiers, la hija primogénita de la Iglesia, gesta Dei per francos y todo aquello, La Marsellesa que todo hombre libre no puede oír sin emocionarse, ahora colonizada, usa babuchas, burkas y un trapero sucio. Gracias a unos cuantos gobiernos socialistas y a un complejo de corrección política  de sus intelectuales de izquierda, que casi les costó la existencia en 1939, paralizándola con un discurso pacifista a ultranza, frente al empuje belicista del nazismo y que además la hizo sorda, frente a aquellos patriotas, como De Gaulle, que se cansaron de advertir el peligro y las deficiencias de un aparato militar obsoleto y una doctrina estratégica arcaica.

Alemania, el “coco” de ayer, purulenta de una inmigración absurda y desbordada, rica en euros e industrias, en el equilibrio precario de un espectro político menguado, la señora Merkel en nada imita a Adenauer y el SPD patina y decrece electoralmente, Willy Brandt, Eber y su elenco se desdibujan. La patria de la Reforma, parece resuelta a disolverse en el Islam. Pareciera que pasaron de aquel irritante “Deutschland, Deutschland uber alles, uber alles in der Welt”, tan belicoso y tan nazi, a súcubos de las mezquitas.

La estólida y formal Inglaterra, tan seriecita, también posesa de locura, da traspiés y se enreda lastimosamente, pareciera que su única imagen coherente, es la de la anciana reina, sin Isabel II el Reino Unido parecería hoy un pub anarquizado ¡God save the Queen!

Rusia, en manos de sus mafias formadas por la KGB y China indetenible, en el rumbo fijado por Deng Siao Ping pero hipertrofiado en el más salvaje capitalismo.

Ante este panorama ¿que queda? cuales son o es, la alternativa o mejor dicho ¿hay alternativas? Yo no logro verlas, hay que reinventar un mundo, uno que sea vivible, abierto, tolerable y si no les parece frívolo, hasta con algo de buen gusto. Esa reconstrucción tomará tiempo, vidas, esfuerzos, le tocará hacerla a los hoy muy jóvenes y haciéndole una concesión al uso, será una tarea de la “derecha”; la “izquierda” sirve para romper, pero no saben pegar dos ladrillos.

No he mencionado a Brasil, allí podría darse la génesis de ese movimiento de salvamento, dependerá de muchas cosas, entre ellas de la consistencia y proyección de sus actuales gobernantes; ser estadistas es mucho más difícil que ganar elecciones, Dios los ayude. Confío en las reservas morales y profesionales del Ejército chileno, en el buen juicio de la clase dirigente colombiana, en que en los Estados Unidos surja una dirigencia seria y digna de la gravitación histórica de ese gran país, con una dirigencia política tan gris, plúmbea por decir lo menos.

No voy a decir nada de Venezuela, entre otras razones, porque no sé si existe aún o qué queda de ella. Dios le dio en exceso el más rico subsuelo de la tierra, un pueblo generoso y abierto, inteligente, pero repito no estoy seguro de que aún exista como nación.

El ser humano ama las simplificaciones, quizá por flojera, pero -por lo pronto- sabemos que el planeta, de la mano de un Santo y de un actor de westerns, San Juan Pablo II y Ronald Reagan, dió un paso decisivo hacia la democracia y la paz. ¿Cual será el legado de Francisco Iº y de Donald Trump… Está por saberse.

La crisis de los desplazados venezolanos por Federica Mogherini/Filippo Grandi/Antonio Vitorino – El País – 28 de Octubre 2019

La masiva salida de refugiados y migrantes requiere una alianza mundial inclusiva y solidaria

Opositores venezolano se manifiestan en Caracas el pasado jueves.
Opositores venezolano se manifiestan en Caracas el pasado jueves. FEDERICO PARRA AFP

Durante décadas, Venezuela fue un país de acogida para las personas refugiadas y un destino para los migrantes atraídos por su auge económico en los sectores petrolero, agrícola y manufacturero. Ahora su población está mermando. La huida que se produce ante nuestros ojos es el resultado de la inestabilidad política, la creciente inseguridad y las violaciones de los derechos humanos, todo ello agravado por el colapso económico del país.

Más del 80% de los 4,5 millones de refugiados y migrantes venezolanos han permanecido en la región, acogidos por países de América Latina y el Caribe. No están confinados en campamentos, sino que viven en pueblos y ciudades, donde conviven con la población local. Los países vecinos de Venezuela apelaron a sus largas tradiciones de generosidad y solidaridad, implementando políticas y mecanismos que facilitan la movilidad, la asistencia humanitaria y el acceso a los servicios sociales en toda América Latina. Sin embargo, muchas de las comunidades de acogida, especialmente en las zonas fronterizas más apartadas, se enfrentan a enormes presiones por las nuevas llegadas. La capacidad de los países y las comunidades de acogida está llegando a su límite. Las escuelas están desbordadas y los centros de salud y la disponibilidad de viviendas están en un punto crítico. El uso irresponsable de las redes sociales y las declaraciones radicales de algunos políticos están alimentando los sentimientos xenófobos.

En las últimas décadas, América Latina y el Caribe han disfrutado de un notable crecimiento económico y estabilidad política. Mientras las desigualdades han aumentado en todo el mundo, este continente se ha vuelto más igualitario y justo. Pero tal progreso podría revertirse. Esta crisis ya está teniendo consecuencias desestabilizadoras en toda la región, y cualquier trastorno importante en cualquier parte de América Latina repercutiría mucho más allá de las fronteras regionales.

América Latina no puede enfrentar sola esta crisis. No puede ser abandonada por Europa, que tiene fuertes y profundos vínculos con Venezuela, y tampoco por las Naciones Unidas. Unimos nuestras fuerzas porque nadie puede abordar la crisis sin apoyo. Para responder a la crisis de refugiados y migrantes venezolanos se requiere una alianza mundial inclusiva, y toda la comunidad internacional, más allá de los países de acogida en la región, debe asumir su parte de responsabilidad y solidaridad. Se necesita una mayor participación de las instituciones financieras internacionales, los actores de desarrollo y el sector privado para apoyar los servicios y promover oportunidades económicas para los refugiados y migrantes y las zonas de acogida locales.

Ese es el objetivo de la Conferencia Internacional de Solidaridad de la Comisión Europea, ACNUR y OIM organizada conjuntamente que empieza hoy en Bruselas. Queremos crear conciencia sobre la situación, reafirmar la solidaridad internacional con los países y las comunidades de acogida e instar a una mayor cooperación técnica y financiera internacional con la región. En los últimos años, nuestras organizaciones han asumido un papel de liderazgo para responder a las necesidades de los venezolanos desplazados. La UE y sus Estados miembros ya han movilizado más de 170 millones de euros y están a la vanguardia de la respuesta regional, apoyando el Proceso de Quito. ACNUR y OIM están trabajando con más de 200 organizaciones de la sociedad civil, humanitarias y de desarrollo en las Américas para poner en marcha un plan de respuesta integral de 738 millones de dólares (665 millones de euros), que hasta ahora ha sido financiado en un 48%.

Con la conferencia, reafirmaremos nuestro compromiso para proteger y brindar asistencia a los refugiados y migrantes venezolanos, apoyar los esfuerzos de los Gobiernos de los países que los acogen y abordar la necesidad de una integración sostenible de los venezolanos en las comunidades de acogida. Asimismo, instaremos a renovar los esfuerzos para alcanzar una solución política en Venezuela, que es la precondición necesaria para que su pueblo pueda reconstruir su vida a su regreso.

Con esta Conferencia Internacional de Solidaridad queremos enviar un fuerte mensaje a los refugiados y migrantes venezolanos y a quienes los acogen en América Latina y el Caribe, que el mundo no los ha olvidado y que los apoyaremos en este momento de necesidad.

Federica Mogherini es alta representante y vicepresidenta de la Comisión Europea; Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y António Vitorino, director general de la Organización Internacional para las Migraciones.

Refugiados y migrantes venezolanos en Latino América y el Caribe – R4V – Octubre 2019

Aires de guerra por Giosuė Saturno T. – Merida Digital – 27 de Octubre 2019

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Corrían los años Sesenta, y la dictadura Castro comunista se había establecido en Cuba, cuando ocurrieron 5 hechos que marcarían la historia democrática de Venezuela.

El 26 de junio de 1961 se levantó en Armas el cuartel Pedro María Freites en la ciudad de Barcelona, promovido por Fidel Castro, siendo el primer levantamiento militar en contra de Rómulo Betancourt presidente legítimo de Venezuela, este movimiento denominado el Barcelonazo, fue derrotado por el ejército Venezolano. Sin embargo esto no quedaría aquí…

El 4 de Mayo de 1962 en el oriente del pais se alzó un grupo de militares de izquierda con apoyo cubano en el movimiento que se denominó El Carupanazo, con la intención de derrocar a Betancourt.
Este movimiento militar tambien fue sofocado por el ejército Venezolano con la operación denominada Tenazas y fueron apresados los responsables. Para tan Solo meses después, el 2 de junio del mismo año, ocurriera el famoso Porteñazo, otro levantamiento militar auspiciado por Fidel.
En esta oportunidad fue la base naval Agustín Armario ubicada en la ciudad de Puerto Cabello quien se levantó en armas y nuevamente fue derrotado militarmente.

Rómulo derrota a Fidel en estos tres movimientos militares, que tienen su origen en la ambición del dictador cubano de tomar las riquezas petroleras de Venezuela, con la intención de extender su modelo marxista-leninista a la recién democracia venezolana y por supuesto a toda la región latinoamericana.

Después de la visita de Fidel Castro a Venezuela el 23 de Enero de 1959, Rómulo Betancourt advierte el peligro que representa el dictador cubano para Venezuela, toda vez que le fue negado el préstamo para compra de petróleo Venezolano, además de la posición contraria de Fidel a realizar elecciones libres y democráticas en Cuba. Y es lógico pensarlo así, pues el comunismo que promulgaba, fundamenta su ideología en la lucha de clases sociales y requiere la aniquilación total del enemigo, una gran similitud a la ideologia hitleriana.

Fidel siempre al acecho , fomenta, el 29 de septiembre de 1963, el Asalto al tren del Encanto, en la población Mirandina de los Teques, liderizada por Guillermo García Ponce (futuro jerarca chavista) con la intención de robar armamento para dirigirlo hacia Caracas y continuar la desestabilización del gobierno de Rómulo Betancourt. Nuevamente fue enfrentado militarmente y el asalto fue controlado.

Mientras la dictadura en Cuba se profundizaba, violando los derechos humanos más elementales, en Venezuela la naciente democracia elige a otro líder Adeco, Raúl Leoni y se promovía los principios básicos de Trabajo, Igualdad, Justicia y Libertad, como reza el himno de su partido. Es por esto que las ideas de Fidel, jamás serían aceptadas por los líderes Adecos.

Así el 8 de mayo de 1967 guerrilleros y espías cubanos desembarcan en Machurucuto, con la misión de entrenar la guerrilla que se encontraba en los Andes Venezolanos y derrocar al ahora presidente Raúl Leoni. Nuevamente el ejército Venezolano controló militarmente la invasión cubana.

Lamentablemente para el futuro del país, el Dr. Rafael Caldera, primero en 1969, perdona a los guerrilleros y asesinos de la década de los sesenta y luego en 1994, en su segundo periodo presidencial, libera e indulta a quien sería el único y verdadero traidor de la Patria, Hugo Chávez Frías, quien gana las elecciones e inmediatamente le abre las puertas a la invasión cubana, entregándole todas las riquezas del país al Hitler Latinoamericano, Fidel Castro

Ya tomada Venezuela, se inicia la expansión hacia latinoamerica del modelo marxista-leninista de Fidel, llamado Socialismo del siglo XXI, y se financia candidaturas de comunistas para tomar los gobiernos de los principales países latinoamericanos. Basta recordar a Néstor Kirchner y su esposa Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, Ignacio Lula da Silva en Brasil, Michelle Bachelet en Chile, Evo Morales en Bolivia, Rafaél Correa en Ecuador, Ollanta Humala en Perú y José “Pepe” Mújica en Uruguay. Además de los candidatos centroamericanos Mauricio Funes en El Salvador, Manuel Zelaya en Honduras y Daniel Ortega en Nicaragua.

La mayoría de ellos envueltos en actos de corrupción que originaron un escándalo en la región.

Esto trajo como consecuencia la caída de los principales presidentes comunistas y la recuperación de la democracia en la mayoria de los países latinoamericanos, con excepción de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, donde se establecieron sendas Dictaduras criminales, con establecimiento del narcotráfico y el terrorismo.

Desde estos países, específicamente Cuba y la Venezuela invadida, se inició un plan estratégico para desestabilizar nuevamente a la región, Plan concebido desde el Foro de Sao Paulo, llamado por algunos “brisas bolivarianas” pero que realmente son tormentas criminales.

Se ha iniciado en Latinoamerica una nueva forma de guerra, auspiciado por el capitalismo mafioso de Rusia y China, un modelo moderno de capitalismo sin libertad, sin democracia, ni respeto a los derechos humanos.

“Una nación que olvida su pasado no tiene futuro” decía Winston Churchill

Solo queda recordar nuestra Historia, donde líderes políticos como Betancourt y Leoni enfrentaron con armas la invasión extranjera. No se puede tratar como políticos a quienes son criminales terroristas y narcotraficantes.

Nuevamente recordando a Winston Churchill, quien fuese el líder en el enfrentamiento bélico más doloroso de la historia de la humanidad y quién sin vacilar le dijera a Chamberlain y otros líderes timoratos :
” Se te ofreció poder elegir entre la deshonra y la guerra, elegiste la deshonra, pero también tendrás la guerra”. 

No se puede continuar pensando en soluciones diplomáticas, cuando tú enemigo causa estragos sociales y económicos que devastan nuestros países, cómo hoy ocurre en Ecuador y Chile.  Es enfrentar un Cáncer, usando solo aspirina.

Hoy los mandatarios latinoamericanos tienen la potestad de activar el “tratado interamericano de asistencia recíproca” (TIAR) y juntos combatir militarmente a las dictaduras de Cuba y Venezuela, en apoyo a lo ya planteado por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.

“Si uno no quiere luchar por el bien cuando puede ganar fácilmente sin derramamiento de sangre, si no quiere luchar cuando la victoria es casi segura y no supone demasiado esfuerzo, es posible que llegue el momento en el que se vea obligado a luchar cuando tiene todas las de perder y una posibilidad precaria de supervivencia. Incluso puede pasar algo peor: que uno tenga que luchar cuando no tiene ninguna esperanza de ganar, porque es preferible morir que vivir esclavizados”.

Winston Churchill

¿Cuál es el plan de la izquierda detrás de los disturbios en Latinoamérica? por Didiana Patricia Archila – El Nacional – 22 de Octubre 2019

El politólogo Pedro Urruchurtu, Coordinador Nacional de Formación de Vente Venezuela -movimiento fundado por María Corina Machado- y profesor de la UCV, explicó la relación de los actos de vandalismo en el continente con el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla como un plan para “reivindicar a la izquierda”

“Debemos aglutinarnos como región y como democracias liberales, porque el Grupo de Puebla no es más que una contrafigura del Grupo de Lima. Y lo van a ir desmantelando a medida que vayan sustituyendo gobiernos”, dijo el profesor Urruchurtu |

Latinoamérica parece sumida en un gran caos. En los últimos días se han presentado disturbios violentos en países como Chile, Ecuador y Bolivia. Sin embargo, no parecieran ocurrir por casualidad. “Hay una secuencia y una articulación”, aseguró el politólogo y profesor universitario Pedro Urruchurtu.

Urruchurtu explicó en entrevista a El Nacional que estas protestas responden a un proyecto mayor de líderes de izquierda agrupados en el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla. Estas organizaciones pretenden generar desestabilización en los gobiernos que promueven mayor apertura económica.

Medidas impopulares

“Las decisiones que se han tomado, sobre todo decisiones políticas y económicas, para llevar a cabo la liberalización de la economía, se convierten en los detonantes de estas supuestas protestas en las que, sin desmeritarlas, hay grupos que se aprovechan para promover el vandalismo”, indicó.

El objetivo, añadió el politólogo, es dar a entender que son medidas impopulares, que ponen en riesgo la justicia social. Además, permitirán levantar un discurso de división y de resentimiento en la gente con la finalidad de decir que ellos van a encarar el retorno de la “verdadera justicia” porque estos años de “giro hacia la derecha” fueron negativos para Latinoamérica.

Urruchurtu señaló que los comunistas tienen sus grupos de choque y sus partidarios armados en casi todos los países de Latinoamérica “para que se aprovechen de las revueltas, de la indignación y de los discursos que atraen masas para, en función de esto, alterar una ciudad completa”.

La reivindicación de la izquierda

“Esto siempre acarrea un proceso secuencial que deriva en solicitar la renuncia del mandatario nacional. Tal es el caso de Chile, donde un aumento, que proporcionalmente era inferior a los que la propia presidente Bachelet hizo durante su mandato, dejó al presidente Sebastián Piñera en jaque. Así también en Perú, en Ecuador y demás”,  comparó.

Cabe destacar, que el sitio oficial del Grupo de Puebla expresa claramente su objetivo: Retomar el poder de la región para “adueñarse del mañana”.

El profesor alertó sobre Colombia como la joya de la corona debido a que “los progresistas” jamás han logrado hacerse del poder.

Asimismo, se detuvo en los casos de Chile y Argentina, donde la vuelta de la izquierda al poder es una especie de reivindicación moral: “Tal es el caso de Alberto Fernández en Argentina, que repunta en las encuestas como favorito. De las primeras cosas que hará será salirse del Grupo de Lima, y adoptará una posición como la de México y Uruguay”.

Hacer contrapeso

Urruchurtu instó a los gobiernos democráticos a ser firmes y comunicar eficientemente sus ideas, porque pueden caer en el chantaje de los vándalos.

Recientemente, Nicolás Maduro aseguró que todos los objetivos del Foro de São Paulo se estaban realizando. “Estamos cumpliendo todas las metas que nos propusimos. Es la unión de los movimientos sociales, progresistas y revolucionarios”, dijo.

El profesor alentó a hacer una contrafigura que reconozca la amenaza que este proyecto representa. “Aglutinarnos como región y como democracias liberales. Porque el Grupo de Puebla no es más que una contrafigura del Grupo de Lima. Y lo van a ir desmantelando a medida que vayan sustituyendo gobiernos. Pueden ir haciendo lobby que incluso podría llegar con sus tentáculos a sustituir al secretario Almagro de la OEA”, expuso.

El Foro de São Paulo

El Foro de São Paulo es una cumbre anual que nació a partir de la caída del Muro de Berlín en el año 1991 y la disolución de la Unión Soviética. Fue fundado por Luiz Inácio Lula da Silva con el apoyo de Fidel y Raúl Castro. Su propósito fue replantearse la organización mundial, más que todo porque su principal benefactor económico e ideológico había caído.

El primer logro político triunfal en Latinoamérica lo tuvieron con Hugo Chávez en el año 1998. De ahí en adelante la región entró en un proceso conocido como “el giro a la izquierda”. Abundaron los gobiernos de corte “progresista” que fueron tomando el poder.

Para el año  2009, el foro llegó a tener 14 gobiernos en Latinoamérica. Es un proyecto de poderes que no solo es político sino ideológico y económico. Disfrutaron de altos precios de los commodities, como fueron los casos del petróleo en Venezuela y de la soja en Argentina. Mientras, se curtieron de casos de corrupción, como el de Odebrecht.

El profesor señaló que ante la realidad decidieron reorganizarse: “Se amparan bajo un discurso de victimización, como en los casos de Cristina Kirchner, Lula y Dilma Rousseff”.

Grupo de Puebla

Destacó que en julio se fundó el Grupo de Puebla: “Una especie de barniz rejuvenecido del mismo Foro de São Paulo, que no incluye a Cuba ni a Venezuela, para diferenciarse y marcar distancia aparente. Pero cuando ves quiénes están allí, desde José Luis Rodríguez Zapatero hasta Lula da Silva, te das cuenta de que no es más que una modernización o replanteamiento del proyecto político del Foro de São Paulo”.

“Aseguran que tienen unas ideas progresistas ‘más jóvenes y refrescadas’, pero que al final son lo mismo”, concluyó Urruchurtu.

 

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