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Borrachos peleando por una botella vacia por Alfredo García Deffendíni – Frente Patriótico – 7 de Diciembre 2018

(Con ocasión a las declaraciones del Cardenal Baltazar Porras a proposito de las elecciones de concejales “la participación aun en condiciones adversas, es necesaria”)

Al final de libro intitulado, El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad (escrita entre1898 y 1899), Marlow, el narrador,  regresa a Europa desde Africa y su tía, al verlo tan agotado, se preocupa por su salud y él le expresa: <<No era mi fortaleza la que necesitaba cuidado-, sino mi imaginación la que deseaba sosiego>>

Un país como Venezuela, donde la justicia ha perdido su cualidad fundamental, como es la majestad que representa la imparcialidad e independencia de los poderes públicos muy en particular la majestad de la justicia, por el arropamiento ideológico del ejecutivo, se está preparando para los peores desórdenes y su hundimiento como país civilizado. Más, cuando quienes deberían de ser los contrapesos al secuestro institucional, la oposición tradicional- partidos y líderes políticos- no lo son. No terminan de entender, que quienes gobiernan representan una dictadura comunista que afortunadamente perdió el disfraz de democracia; no como dicen muchos de los lideres de la oposición cuando se le pregunta: qué tipo de sistema impera en Venezuela? y al unísono responden: “Bueno, esto no es una democracia pero tampoco es una dictadura y/o quienes de ellos se refieren que sí es una dictadura, pero todos terminan participando en elecciones”, que contradicción. Mientras mantengan tan absurdo criterio político y jurídico, confunden y se hacen complices, ya que una de la principales fuentes, entre otras de las bondades del sistema democrático, son las elecciones, que le otorgan la legitimidad de origen -la gente- pero entendiéndose que para poder concurrir a un proceso electoral tanto el administrador de las mismas (CNE), imperativamente tiene que ser un árbitro imparcial y autonomo del poder ejecutivo y muy en particular que su base fundamental el registro electoral (REP), y el registro civil, sean confiables y no estén adulterados. En caso contrario, cuando ha sido demostrado una y otra vez por estudios de técnicos electorales, matemáticos y estadísticos de nuestras mejores universidades, y en el mes de agosto de este año por la misma empresa privada –Smartmatic- encargado por el estados de la inspección y confiabilidad del procedimiento electoral, quién sorpresivamente declara mediante comunicado público, que las elecciones del 30 de julio pasado para la elección de los constituyentistas fueron manipuladas, y a pesar de todo ello los partidos y dirigentes de la oposición continúan participando en nuevas elecciones, actitud que le otorgan al régimen, lo que tanto la dictadura comunista requiere: legitimidad de origen. Ese es el meollo, que los políticos y los partidos se niegan a enfrentar y, por ello tozudamente les permiten al régimen, paulatinamente ir desbancando todos los demás controles de una verdadera democracia, la división e independencia de los poderes, en particular del poder judicial, legislativo y el electoral, que constituyen requisitos sine qua non, para su calificación y aceptación como estado democrático e indudablemente lo oxigenan para continuar corrompiendo, socabando e ideologizando a la fuerza armada. Cuando éstos son secuestrados, queda una sola calificación, se vive en dictadura y en nuestro caso en una comunista. De ese secuestro institucional, fundamentalmente son corresponsables, por participar en elecciones totalmente amañadas los partidos y dirigentes que con su participación dejan inexistente el necesario contrapeso a todo gobierno, al concurrir a procesos electorales viciados y manipulados, colaborando con su participación al gran engaño al colectivo nacional. Terminando todos -engañados y engañadores-, por no estar a la altura de la tragedia que vivimos, suicidándose colectivamente con cada proceso electoral al cohonestar el fraude.

El régimen tiene su medio  “electoral” muy claro,  éste –las elecciones- le permiten que con cada interregno, entre uno y el próximo proceso electoral, el de continuar con su andar de involución y de destrucción. Proceso que  ensambla y ejecuta con precisión matemática de uno a dos por año, -van 21 elecciones en casi 19 años-, y  la oposición sigue sin entender, que aún triunfando, cuando imprevista y excepcional lo ha hecho, el régimen gana, porque terminan legitimándolo ante el país y el mundo. Las elecciones, que originan a toda democracia, cuando se hacen como mascaradas electorales les permiten a la dictadura comunista afianzarse e ir destruyendo todos los valores republicanos y Judeo cristianos. Aún, cuando el status quo de los partidos y dirigencia opositora participacionista, y parte del país no lo quieran entender, basándose en una metáfora y en un chataje como son los “espacios” que no se pueden perder. Con su concurrencia, le están permitiendo al régimen ejecutar un genocidio a los valores más arraigados del gentilicio venezolano. Indiferencia insisto, por parte de los partidos y de los líderes colaboracionistas en el circo electoral, que los convierten en cómplices voluntarios o involuntarios de la tragedia nacional. Ignoran que ellos tambien están a punto de ser destruidos, porque del genocidio de los valores se avanza al genocidio como jurídicamente es aceptado por la declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 11 de diciembre de 1946, al declarar al genocidio como un crimen, según la ley internacional.

Sin duda alguna, esa falta de contrapeso, es la que ocasiona a muchos “el desosiego a la imaginación y al espíritu”. Cuesta comprender, como una sociedad a la que se le están destruyendo todos sus valores morales y materiales, -la gente- no termina de entender que con el aval que les dan a sus líderes políticos y partidos, participando en procesos electorales fraudulentos, se hacen también cómplices de su propia destrucción.

A pesar de ello, todavía quedan hombres, unos presos, otros asilados y muchos luchando en el país a pesar de los riesgos que cada dia corren, que edifican su vida sobre el estricto valor de la dignidad, de la ética y el deber, de allí saldrá el Lucio Quincio Cincinato. Éstos, conseguirán salir enteros en sus valores de la tragedia nacional, aún cuando los otros traten de empujarlos al tenebroso círculo de la mentira y del engaño, como son los procesos electorales manipulados. Hoy, ya ni siquiera hay alegría en el resplandor del sol; por el lado de quienes gobiernan el mal está escondido en las profundas tinieblas del corazón, por el otro lado, la de mayoría de la gente, no sé, cuánto sentimiento acumulan de agravio y de ira. El magma del volcan se acumula para una guerra civil.

Ojalá, después de la próxima “gran estafa electoral con las elecciones de concejales”, esa escasa población electoral de la oposición que participará, reaccione, cuando el CNE declare que solamente lograron unas cuantas alcaldias y felicite a los partidos opositores por ello, logrando en esta forma el CNE como apendice del ejecutivo nacional su tan anciada necesidad de un baño de legalidad como arbitro imparcial. El daño estará hecho y nuevamente el regimen se arropará con la legitimidad necesaria, mientras tanto la oposición que participó como si fuesen borrachos peleando por una botella vacía, se sentirá complacida por ganar “espacios vitales”, espacios éstos, que no son otra cosa que un chantaje para que la gente asistan a esa parodia del acto electoral, lamentablemente el cardenal Baltazar Porras se hizo eco del chataje electoral.

Quienes participen se sumaran al festejo de bufones de los presuntos líderes de la oposición, quienes festejarán, que con estos resultados, ahora sí vencerán a la ignominia en las próximas elecciones presidenciales, continuarán corriendo la arruga. El colectivo tiene que entender, después de la una vez más de la nueva “gran estafa electoral”, que no se les puede continuar engañando porque ya no podrán decir que se les “engaña”, se harán entonces cómplices de la tragedia. Cito las reflexiones de Octavio Paz (escritor y diplomático mexicano, premio Cervantes y premio Nobel), cuando escribió sobre el engaño: << Y aquellos que se auto engañen, hasta qué punto el mentiroso de verdad miente, de veras se propone a engañar, y se preguntaba ¿no es la primera víctima de sus engaños y no es a sí mismo a quien engaña?>> La historia juzgará.

Por donde andará Lucio Quincio Cincinato.

Es la banda de los enanos, estúpido por Luis Velázquez Alvaray – La Patilla – 24 de Noviembre 2018

Desde el año 2002 comencé a investigar el entramado de la mafia judicial más grande del mundo. Venezuela tiene esos curiosos récords.
Denuncié hasta el cansancio, como está plataforma delictiva terminaría por destruir el país; la armazón incluía todas las esferas del poder, desde la vice presidencia de la República, hasta el último tribunal municipal. Allí, de una lista de más de cien connotados jerarcas del régimen, figuraban un señor llamado Raúl Gorrín y Gustavo Perdomo, quienes vendían sentencias junto con Maikel Moreno y tenían campo abierto en la fiscalía, donde mandaban a sus anchas.

Le presenté personalmente la denuncia a Hugo Chávez, cuyo anillo de seguridad era parte de la banda. Al presidente del TSJ y de la sala constitucional Omar Mora y Luisa Estela Morales, quienes a los pocos minutos se lo hicieron saber a los enanos, a quienes rendían pleitesía, junto al Fiscal Isaías Rodríguez, quien como falso decente, escurrió el bulto, entregándoselo a la fiscal sexta nacional Luisa Ortega Díaz. De la denuncia hoy, década y media después, todavía no se ha dado respuesta.

El negocio de los enanos se fue extendiendo al narcotráfico, al contrabando, al crimen organizado. El Presidente del tribunal, por ejemplo, firmó una credencial a Makled, para que recibiera trato preferencial en todas las instancias judiciales. Gorrín y Perdomo, junto a los hermanos Chacón, decidieron incursionar en la banca. De allí viene este desfalco del cual todavía no se conoce ni una cuarta parte. José Vicente Rangel e Isaías Rodríguez, participaron Junto a Maikel Moreno, Gorrín y el conjunto enano, en la muerte del fiscal Anderson, precisamente por una disputa bancaria, que Rodríguez sabiamente, con testigos falsos, desdibujó con creciente impunidad.

De los enanos se deriva el saqueo a Pdvsa, los soles, crímenes a rivales en el negocio, como el caso de Aguilarte y el General Wilmer Moreno; los colectivos al mando de Freddy Bernal y toda una infraestructura hamponil donde es difícil conseguir un hueso sano.

Esta camorra gubernamental siempre la ha coordinado Nicolás Maduro; primero desde la asamblea nacional, después desde el ministerio de relaciones exteriores y ahora desde Miraflores. Chávez conocía todo el andamiaje y ordenaba los envíos a cuba para necesidades apremiantes de la isla. A sus hijos y hermanos, bajo el embozo de supuesta honestidad, que profesaba de palabra. Allí están sus pupilos, su familia y sucesores.

La banda de los enanos también derivó hacia los medios. La mejor explicación de esta invasión mediática, fue suscrita por él periodista Juan Carlos Zapata, en Konzapata, de enero de 2016. Allí describe como el canal Globovisión sirve para comprar conciencias y difamar a quien se les opone. Es importante este trabajo de indudable inteligencia periodística.

Esta peligrosa organización, por su manipulación de la libertad de expresión, constituye una gran maquinaria donde participan supuestos comunicadores independientes, artistas y conquistadores de almas, para que la tiranía acentúe su dominio y demuestre al mundo que existe un periodismo abierto y plural, cuando en realidad, es una gigantesca manipulación de la opinión pública. Es una inmensa y perversa maquinaria que se esconde en los faroles y movimiento de las cámaras, diseñada con falsos independientes y disfrazados opositores, para mediatizar las actividades contra el crimen organizado.

“Globovisiocracia”, es un fenómeno a estudiar, para conocer las verdaderas historias, de un periodismo asesino. En los crímenes de la “globovisiocracia”, Gorrin es la cara, tras ella se esconden las principales figuras de la tiranía: el propio Maduro, José Vicente Rangel, los banqueros Chacón, que ocultan allí gran parte de su fortuna. Es una larga lista, que mezcla entre sus intereses tráfico de drogas, saqueo del oro, robó del petróleo, el aluminio, asalto a las arcas y por supuesto mucho dinero para repartir. De allí que las principales anclas del canal son poseedores de inmensas fortunas en todo el mundo. Será un trabajo milimétrico para desentrañar ese monstruo que se esconde en el búnker de la florida. Dinero o amenazas, así funciona la extensa red comunicacional del Chavismo.

Quien suscribe pasó por el pelotón de fusilamiento moral de la banda de los enanos, donde Gorrín es apenas uno y Andrade Otro. Faltan miles que conforman esta mafia. Allí el gran capo es Maduro quien ordena la muerte de personas como fue enseñado en La Habana. De allá vienen estos lodos

La CIDH condena a Venezuela por un caso de violación y tortura por Maolis Castro – El País – 18 de Noviembre 2018

El tribunal sanciona la negligencia judicial frente al secuestro y los abusos que sufrió Linda Loaiza López

Linda Loaiza López, en una imagen de 2004, cuando hacía una huelga de hambre para exigir justicia en su caso.
Linda Loaiza López, en una imagen de 2004, cuando hacía una huelga de hambre para exigir justicia en su caso. L. ACOSTA GETTY

Linda Loaiza López Soto, una abogada víctima de torturas y abuso sexual, no ha visto justicia en Venezuela. De ahí que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en San José de Costa Rica, haya declarado este viernes responsable al Estado presidido por Nicolás Maduro por violar varias disposiciones de convenciones internacionales. “Es un logro muy importante para el avance de los derechos de las mujeres. Para mí y mi familia es significativo y (un) reconocimiento. Todos estos años hemos sido revictimizados por diferentes instituciones del sistema judicial”, valora en una entrevista telefónica con EL PAÍS.

La historia es bien conocida en el país sudamericano. El 27 de marzo de 2001, López fue secuestrada, violada y torturada durante casi cuatro meses por Luis Carrera Almoina -hijo de un exrector de la Universidad Nacional Abierta de Venezuela y sobrino de un influyente historiador- en un departamento de la acomodada urbanización Los Palos Grandes, en el este de Caracas. La mujer, entonces de 18 años de edad, había permanecido amarrada, golpeada salvajemente, quemada con cigarrillos, mordida, abusada sexualmente, privada de alimentos y sometida a otros actos crueles. Las secuelas de tal atrocidad provocaron que estuviera un año hospitalizada y se sometiera a 15 cirugías, incluyendo una reconstrucción de los labios, nariz, pabellón auricular y vaginal.

Durante su ausencia, su hermana, Ana Secilia López, denunció seis veces la desaparición ante la policía. El cuerpo de seguridad negó esa versión. De ahí siguió una lucha contra la impunidad y los estereotipos. En 2004, la joven emprendió durante 13 días una huelga de hambre frente a la sede del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, para exigir que Carrera Almoina fuese llevado a juicio. Pero su agresor solo fue condenado por los delitos de privación de la libertad y lesiones gravísimas, pero absuelto del crimen de violación. En 2008, la pena del hombre, conocido como el “Monstruo de los Palos Grandes”, se declaró cumplida y solo permanece pendiente una revisión del proceso por haber abusado de López. “El caso continúa en impunidad porque los hechos de violencia sexual cometidos en mi contra no han sido sancionados por el Estado venezolano… Él cumplió su irrisoria pena, otorgada por el tribunal séptimo de juicio, y está en libertad desde ese momento. No sé dónde está, ni a qué se dedica o qué hace. Yo me he dedicado a mi recuperación física y psicológica, y a la búsqueda de justicia”, agrega la joven.

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), asentado en Estados Unidos, confirma que López fue “revictimizada” a través de un proceso judicial que estuvo “plagado de estereotipos de género, irregularidades, retrasos y hasta destrucción de evidencia”. En total, la organización cuenta 37 diferimientos de audiencias y 10 “inhibiciones” por parte de los funcionarios judiciales. En solo tres años el proceso fue rechazado por 59 jueces.

La denuncia ingresó en el sistema interamericano el 11 de noviembre de 2007. La sentencia de la CIDH especifica que Venezuela violó los derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, integridad personal, prohibición de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, prohibición de la esclavitud, libertad personal, garantías judiciales, dignidad, autonomía y vida privada, circulación y residencia, igualdad ante la ley y protección judicial. También determina que incumplió con las obligaciones derivadas de artículos de varias convenciones internacionales, y además declara la responsabilidad del Estado por la vulneración del derecho a la integridad personal de la familia de López Soto.

Hasta ahora las instituciones judiciales venezolanas no se han pronunciado sobre el dictamen. Desde la sentencia del caso de “El Caracazo”, un levantamiento social contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez que devino en el asesinato de decenas de personas en 1989, no se han acatado decisiones de la corte. “Ese es el único. En ese caso se ha cumplido con sus fases de reparación pecuniaria (económica), en la publicación de la sentencia y otras medidas de reparación. Pero el Estado aún no ha acatado ninguna sentencia sucesiva de la Corte Interamericana. Todavía están pendientes muchas”, detalla Liliana Ortega, directora de la ONG Comité de Familiares de las Víctimas, que acompañó a López en su acusación en el sistema interamericano.

El tribunal ha ordenado que, entre las medidas de reparación, se investigue y sancione a los responsables por los delitos de tortura y violación, determinar responsabilidades de funcionarios que no investigaron desde un primer momento lo sucedido a López y que se le conceda una beca de estudios para que pueda concluir con su formación profesional. “Cuando el Estado venezolano ejecute el contenido íntegro de la sentencia, podré hablar de justicia. Entretanto, persiste la impunidad”, asegura.

Así empezó Venezuela: destrozando el poder judicial por Eduardo Inda – okdiario – 27 de Octubre 2018

Así empezó Venezuela: destrozando el poder judicial
Pedro Sánchez, Hugo Chávez y Pablo Iglesias.
 
Una mujer con español impecable, ése que ya sólo se habla al otro lado del charco, se aproximó y me susurró al oído mirando a norte, sur, este y oeste: “Señor Inda, ¿puedo hablar con usted un minuto?”. Iba ataviada con un mandil, debía superar los 50, su acento era inequívocamente venezolano y se le notaba una categoría intelectual superior a la media. “Claro”, respondí sin titubear. “Acompáñeme”, me rogó llevándome a un puesto en un mercado capitalino de cuyo nombre prefiero no acordarme para no poner en riesgo su seguridad. Más que nada, para que la gentuza podemita no le dé un susto el día menos pensado.

Quince metros más allá estábamos ante su negocio. Humilde negocio. Un puesto de croquetas de todo tipo de sabores y colores. Rosadas, blanquecinas, verdosas y negruzcas. De jamón, pollo, espinacas y hasta chipirones. Me contó que llevaba dos décadas en la madre patria. “¿Se dedicaba usted allá al mundo culinario?”, cuestioné echando mano de lo obvio. “No”, terció rápidamente casi sin dejarme terminar, “yo era fiscal en Venezuela y al poco de llegar Chávez al poder, en el ecuador de los siglos XX y XXI, me destituyeron y me tuve que exiliar. Y aquí me tiene dedicándome a algo que no es lo mío pero bueno…”. Mi cara era, como se podrán imaginar, todo un poema. Estupefacción pura. Y dura. La suya, de una tristeza indescriptible.

Me desveló que en los 90 era una de las fiscales más importantes de la nación con las mayores reservas petrolíferas del mundo. Pero que tuvo que tomar las de Villadiego cuando los medios vendidos a la dictadura (a la fuerza ahorcan), que entonces debían ser el 80% y ahora no bajan del 95%, la empezaron a poner en la diana, a injuriarla, a calumniarla y a difamarla. Como a cientos de garantes de la legalidad. “Los escraches a mí y a mis compañeros se hicieron insoportables por lo rutinarios y lo feroces que eran”, apostilló.

El sátrapa Chávez tuvo claro desde el minuto 1 que la perpetuidad de su satánico proyecto pasaba por convertir al Legislativo y al Judicial en un apéndice del Ejecutivo.

Hugo Chávez, un narcoasesino con todas las letras, un ladrón con todos los números, lo tenía claro: una verdadera democracia es aquella en la que hay un sistema de contrapesos en el que unos poderes se controlan los unos a los otros en una suerte de círculo virtuoso. Como quiera que nació y murió sátrapa, este malnacido al que Satanás tenga en su gloria tuvo claro desde el minuto 1 que la perpetuidad de su satánico proyecto pasaba por convertir al Legislativo y al Judicial en un apéndice del Ejecutivo.

No había pasado ni un año y con la excusa de limpiar la Justicia puso en la calle a cientos de magistrados y fiscales. Casualmente, todos los miembros del poder judicial sucios eran aquéllos y aquéllas que, como nuestra exiliada amiga, habían expresado su malestar con la invasión chavista de los tribunales. Y si encima eras ideológicamente un liberal o te situabas en la derecha democrática tus posibilidades de trabajar en lo que tanto te había costado conseguir y de seguir con vida se reducían a la mínima expresión.

Chávez tardó seis años en tocar el Tribunal Supremo porque aquello eran palabras mayores. Pero como quiera que era tan malo como tenaz consiguió en 2004 ponerlo bajo su bota matonil. Quien controla la máxima magistratura de un país lo controla todo. La Asamblea Nacional tardaría un poco más pero resulta perogrullesco recordarles que hoy día es un órgano sin poder real por cuanto éste se halla residenciado en el Palacio de Miraflores, sede de la Presidencia de la República, y en la servil Asamblea Constituyente. El Legislativo y el Judicial son tan sólo un recuerdo de un tiempo pasado que fue infinitamente mejor. Económica y democráticamente.

España no es Venezuela. En eso estamos todos de acuerdo. Pero cada vez somos más los que puntualizamos un inquietante… “de momento”. Qué casualidad que, como por arte de birlibirloque, se haya desatado de repente una cacería contra el Tribunal Supremo de España, en el que están los mejores de la carrera. Los cristiano ronaldos y los messis de la judicatura. Los mejores de los mejores. Tipos de una brillantez superlativa. Y de una independencia a prueba de presiones, extorsiones y manipulaciones en el 95% de los casos.

La sentencia sobre el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y la posterior reacción del presidente de la Sala de lo Contencioso fue la tormenta perfecta que sirvió en bandeja al fascio podemita la excusa para poner caldo a nuestra más alta magistratura. El objetivo podemita era obvio: dejar en la opinión pública la sensación de que los jueces del Supremo eran poco menos que unos tipos malignos a la par que peseteros al servicio de los bancos, los cuales les habían sobornado como el diablo manda para que fueran “buenos chicos”.

Casualidad o no, lo cierto es que tanto el ponente como uno de los miembros del tribunal de lo Contencioso que dictó el fallo que puede generar un agujero de hasta 20.000 millones de euros a las entidades bancarias son magistrados próximos a la izquierda extrema. Ni quito ni pongo. Sólo aporto el dato. Nunca he creído en las casualidades, en las coincidencias o en el cruce de astros. Mi única fe es la estadística y la estadística indica que las cosas son normalmente lo que parecen. Empirismo puro.

La segunda andanada al Tribunal de la Plaza de la Villa de París juega directamente con las cosas de comer. Con la España constitucional. Con el Estado de Derecho. Con la división de poderes. Con la democracia en suma. Contemplar a socialistas y podemitas todos a una advertir de manera concertada al Supremo que no hay rebelión en el golpe de Estado del 1 de octubre del año pasado supone efectuar un viaje en el tiempo a esa Venezuela en la que todo terminó quién sabe si para siempre el día en que se empezó a linchar mediática y políticamente al Tribunal Supremo.

Otra afrenta al poder judicial, ésta de libro, de manual de golpes de Estado más bien, fue la visita de ese diablo vestido de guarro que es Pablo Iglesias al jefe del golpe, Oriol Junqueras. Un desafío, una burla y una desautorización en toda regla de los poderes Ejecutivo y Legislativo. No imagino yo a Leopoldo Calvo-Sotelo ni a Felipe González remitiendo a su socio parlamentario Paco Ordóñez a la prisión militar del Castillo de la Palma en Coruña a negociar el silencio de Antonio Tejero. Básicamente, porque les hubieran montado el pollo del siglo y se hubieran tenido que ir por donde habían venido.

Lo que vienen a colarnos entre líneas es que el 1-O fue una expresión democrática, más o menos afortunada, pero expresión democrática al fin y al cabo

Han salido todos en tromba para desautorizar la calificación penal que tanto el juez Llarena, como la Fiscalía y la Abogacía del Estado han hecho de lo acaecido entre el 6 de septiembre y ese 27 de octubre en el que se proclamó la República Catalana. Carmen Calvo, el pinochesco presidente Sánchez que dice “Diego” donde hace cinco meses decía “digo”, el  infausto Pascualone Sala, sobrecogedor amigo de Jesús Polanco, obviamente Pablo Iglesias, Dolores Delgado y el que faltaba, José Luis Rodríguez Zapatero, el hombre que transportó España de 1978 a 1936. La todavía ministra de Justicia llegó a asegurar allá por el mes de junio que había que modificar el delito de rebelión “a la nueva realidad”. Lo que vienen a colarnos entre líneas es que el 1-O fue una expresión democrática, más o menos afortunada, pero expresión democrática al fin y al cabo.

En resumidas cuentas, nos quieren vender una moto muy concreta: que no se puede encarcelar a nadie por sus ideas. Eso es lo que subyace de toda esta controversia. A todos ellos les invitaría a dedicar dos segundos de su augusto tiempo y leer lo que manifestó un tal Fernando Grande-Marlaska, cuando aún era el excelente magistrado que siempre fue: “En España no hay nadie en la cárcel por sus ideas o por sus opiniones políticas”.

Desprestigiar el Supremo para luego controlarlo es lo que se consumó en Venezuela con las terribles consecuencias por todos conocidas. Y es lo que tiene toda la pinta que se va a intentar perpetrar en España. Pedro Sánchez quiere un Tribunal al estilo González: cómodo y que no ponga pegas ni peros a su indisimulado deseo de perpetuarse en el poder. Y si hay que eliminar la tipificación del 1-O como rebelión (hasta 30 años de reclusión) para contentar a los que te transportaron a La Moncloa, pues se elimina. Estoy convencido de que es un firme creyente en la división de poderes pero más aún lo estoy (a los hechos me remito) de que el fin, morir dentro de 40 años en Moncloa, justifica para él cualquier medio. Y aquí paz y después gloria. Pablo Iglesias va más allá. Su objetivo último es desnaturalizarlo, destrozar lo que los anglosajones denominan check and balances y mandar a paseo a los magistrados indomables (la inmensísima mayoría) para convertirlo en un apéndice de la satrapía venezolano-iraní que quiere instaurar. Malos tiempos para Montesquieu y peores para nuestra democracia. Estas cosas siempre acaban igual: con menos libertad. En dictadura o en dictablanda, en democracia vigilada o en pseudodemocracia. Es la historia del mundo.

PD: las croquetas de nuestra amiga venezolana estaban buenísimas. Pero preferiría que estuviera en Venezuela haciendo Justicia, sancionando el terrorismo de Estado y a su narcopresidente que deleintándonos el paladar y el estómago a los españoles.

Justicia española aceptó entregar a Venezuela a la enfermera de Chávez – NTN24 – 26 de Octubre 2018

Contra esta decisión cabe recurso y, de mantenerse la entrega, el Gobierno español estará obligado a ejecutar la extradición
enfermera de Chávez a la justicia

La Audiencia Nacional española aprobó este viernes la extradición a Venezuela de Claudia Patricia Díaz Guillén, enfermera personal del fallecido presidente Hugo Chávez, reclamada por las autoridades de su país por presuntos delitos de blanqueo de capitales, asociación ilícita y malversación.

Patricia Díaz Guillen, arrestada en España el pasado 25 de abril, aparecía en la investigación de los “papeles de Panamá” por, supuestamente, haber recibido ayuda del bufete panameño Mossack Fonseca para “blindar” una fortuna no declarada, según informó el fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, en Twitter.

Contra esta decisión cabe recurso y, de mantenerse la entrega, el Gobierno español estará obligado a ejecutar la extradición.

Díaz Guillén había alegado persecución política, pero la Justicia española cree que se trata de un argumento absolutamente genérico, que “no acredita, ni siquiera a modo de sospecha fundada”, que sea reclamada por tener ideas contrarias al gobierno o que haya un peligro concreto de que se vayan a anular sus derechos.

No obstante, el tribunal español no obvia que existe “un clima de convulsión e inestabilidad político y social en Venezuela”.

Los magistrados del caso consideran que concurren los requisitos de doble incriminación (delitos análogos) y no “una motivación espuria” en la petición de extradición.

Díaz Guillén está acusada de “presuntas irregularidades realizadas durante su ejercicio en la Administración Pública”, donde fue secretaria ejecutiva del Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN) y administradora del Despacho de la República Bolivariana de Venezuela.

Dichos cargos fueron utilizados para obtener “beneficios económicos propios”, lo que le permitió “adquirir bienes muebles e inmuebles” en Venezuela y en el extranjero, “constituyendo empresas en la República de Panamá con dinero obtenido de las presuntas actividades ilícitas durante su desempeño en la Administración Pública Nacional”.

La enfermera salió de Venezuela en 2013, poco después de la muerte de Chávez, y detenida en España este año junto a su marido, Adrián José Velásquez, aunque fueron puestos en libertad provisional.

Velásquez fue jefe de seguridad de Chávez y también está reclamado por los mismos delitos, si bien su extradición se tramita en un procedimiento aparte y sin fecha aún para la vista judicial.

Jueza que imputó ocho delitos a Juan Requesens se fue de Venezuela por Andrea Tosta – TalCual – 7 de Septiembre 2018


Se desconoce qué juez asumirá ahora el caso de Requesens, que se remitió a un tribunal especializado en terrorismo

 

La jueza Carol Padilla, quien está a la cabeza del Tribunal Especial Primero de Primera Instancia en Funciones de Control, se fue de Venezuela como emigrante y se encuentra actualmente en Bilbao, España, corroboró este 7 de septiembre una fuente independiente a El Pitazo.

Padilla imputó al diputado Juan Requesens por el cargo de terrorismo y otros siete delitos más el 14 de agosto, por su presunta implicación en el “atentado” al mandatario Nicolás Maduro, ocurrido el pasado 4 de ese mes durante un acto de la Guardia Nacional en la avenida Bolívar de Caracas.

Después de retrasar la audiencia preliminar de ese martes más de siete horas, la defensa del parlamentario aseguró que Padilla había seguido al pie de la letra las declaraciones que emitió el fiscal impuesto por la Asamblea Constituyente, Tarek William Saab, en la mañana de ese día.

“No sé si fue el fiscal general que le envió la decisión a la juez, o si fue la juez que se la envió al fiscal, porque es una copia al carbón”, indicó el abogado defensor Joel García a las afueras del Palacio de Justicia.

A Requesens se le imputaron los delitos de instigación pública continuada, homicidio calificado en grado de frustración contra el presidente Nicolás Maduro, homicidio calificado en grado de frustración contra los militares de la Guardia Nacional, uso de artefactos explosivos, asociación para delinquir, financiamiento al terrorismo, daños a la propiedad privada y traición a la patria.

Padilla determinó que el centro de reclusión del parlamentario sería la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide, sitio donde se encuentra hasta la fecha.

Hasta la fecha, se desconoce qué juez asumirá ahora el caso de Requesens, que se remitió a un tribunal especializado en terrorismo.

A 30 días de su detención arbitraria, su familia no ha podido constatar su estado de salud ni las condiciones en las que está recluido.

Su madre Paula Martínez rogó a los funcionarios del Sebin que permitieran las visitas familiares. “Juan es inocente. Mi hijo es inocente. Pido que me dejen verlo para saber cómo está”, dijo desde Las Mercedes, acompañada de Juan Requesens padre, su hija Rafaela, Lilian Tintori —esposa del dirigente político Leopoldo López—, estudiantes y sociedad civil.

Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana ante el deterioro de la justicia venezolana – 13 de Agosto 2018

Primer logo CEV transparente

Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana ante el deterioro de la justicia venezolana

 

1. El País está pasando por una situación muy delicada: se quiere instaurar una espiral de violencia y se promueve el resquebrajamiento de la Justicia, particularmente cuando todo lo que tiene que ver con ella se está saliendo del control de las leyes y de los procedimientos legales, para enmarcarse en la arbitrariedad que lleva a la persecución física, el amedrentamiento, y al atropello del Estado de Derecho. Debemos afirmar como pueblo que la violencia venga de donde venga, implementada a personas, instituciones o al pueblo mismo, debe ser rechazada en todas sus vertientes. Con la paz logramos todo, con la violencia la destrucción.

2. La semana pasada la Comisión de Justicia y Paz de la CEV afirmaba: “las aprehensiones a parlamentarios, funcionarios o ciudadanos con base en indicios o presunciones de la responsabilidad penal, no conllevan a detenciones arbitrarias, tratos crueles o inhumanos, torturas o desapariciones forzadas, supuestos que atentan a todo evento contra la integridad física y psíquica de los venezolanos”.

3. Debemos recordar que en un Estado de derecho, quien es privado de su libertad, es titular de derechos referibles a las diferentes esferas (derechos relativos a la integridad física y psicológica, a las relaciones familiares y sociales, a la integridad moral, etc.). Esto excluye desde luego, no sólo todo tipo de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes, sino también las condiciones mismas de reclusión en situación de aislamiento, la completa imposibilidad de comunicación y la falta de contactos con otros seres humanos, que las más de las veces provocan graves sufrimientos psíquicos y físicos al privado de libertad. La dignidad de la persona y los derechos fundamentales a ella inherentes no pueden negarse nunca. Ésta es la esencia última de la justicia, que implica fundamentalmente reconocer que toda persona –independientemente de su origen y condición, raza, pensamiento y comportamiento–, por el hecho de ser persona, tiene la misma y fundamental dignidad.

4. Lamentablemente en el país quienes se sienten con poder están usando la única arma de los que no tienen razón: la violencia represiva. Para ejercerla están violando leyes, los articulados de la Constitución Nacional y los Derechos Humanos. Perseguir, someter y enjuiciar arbitrariamente, es el componente que se observa, mientras hay una multitud de pueblo que pide alimentos, medicamentos, luz eléctrica, transporte público, gas, sueldos dignos, detener la inflación. Pero nada de esto está ocurriendo; por el contrario, se quiere ejercer un control social y se promueve el quiebre de la disidencia.

5. A pesar de toda esta realidad dolorosa, no podemos sucumbir ni como ciudadanos con derechos ni como sociedad en búsqueda de bienestar. La protesta cívica, la organización comunitaria, la unidad como pueblo, el reclamo legítimo del buen funcionamiento de los servicios públicos que les pertenecen al pueblo, son acciones que están avanzando. Para ello debemos seguir fomentando la reconciliación y la paz, la búsqueda de la verdad y un discernimiento espiritual que nos permita saber valorar toda información o hechos que puedan ocurrir en el país; buscar la verdad es tarea de todos.

6. Exhortamos a los organismos de seguridad del Estado a cambiar su actitud, entiendan que estamos en momentos de grandes sacrificios y sufrimientos de nuestro pueblo, de sus propias familias, de sus hijos. No repriman, sino antes bien, acompañen a este pueblo que no tiene otra alternativa sino la de buscar ser escuchado en sus necesidades.

Que María Santísima, la Virgen reconciliadora y de la paz, cuide de nuestro pueblo.

Caracas, 13 de agosto de 2018

Con nuestra bendición.

+José Luis Azuaje Ayala
Arzobispo de Maracaibo
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

 

El juicio final por Bernardo Guinand Ayala – Blogspot – 11 de Agosto 2018

Una premisa clave de cualquier escritor es no cometer plagio, sin embargo aprovecho cierto anonimato en esto de las letras, para sacar a relucir un viejo relato. ¿O quizás lo llamaban parábola? De quien pretendo copiarme vivió hace ya demasiados años, unos dos mil tengo entendido y no creo que me exija derechos de autor. Además, como en vida se dedicó originalmente a recaudar impuestos, espero que haya dejado a su familia bien establecida y no pretendan ahora demandarme. Aunque supe que se retiró de ese oficio y se dedicó a seguir, junto a otros once amigos, a un líder que venía en ascenso, pero que no aspiraba a cargos políticos.

A quien pretendo plagiar se llamaba Mateo, aunque creo que al darle el crédito, me pueden dar por absuelto y así, más bien enfocar mi relato en interpretar sus escritos para nuestra época. Nuestra época es la Venezuela de hoy, donde, al igual que en aquel momento cuando vivió Mateo, hay injusticias, impulsadas fundamentalmente por aquellos que ostentan el poder. ¿Será que el mundo se estancó? ¿Será que los Herodes, los Caifases, los Pilatos siguen actuando igual en nuestros tiempos?

Bueno, Mateo se arriesgó a hablar de un tema muy peliagudo. Quizás por ello me apoyo en él, pues sería muy pretencioso de mi parte tocar terreno tan escabroso sin data confiable. Evidentemente Mateo escribió de lo que le contó su maestro, un tipo llamado Jesús, quien a pesar de haber vivido hace tanto, está presente hoy y siempre. Mateo escribió sobre un tema que tituló “el juicio final”, justo igual como lo titulé yo, pues está difícil encontrar uno mejor. Pero como su libro realmente no contaba con títulos, quizás hasta me puedo llevar cierto crédito, aunque deba poner aquí la bibliografía [Mateo 25: 31-46]. En fin, permítanme contarles este cuento en unos pocos párrafos.

Resulta que un juez [pero un juez bueno, sé que todos pueden estar un tanto prejuiciados al respecto] llega al estrado rodeado de toda su guardia protocolar. Gente reconocida y preparada. Además, al tratarse de un juicio realmente clave, están los mejores allí. Todos los posibles imputados se ponen frente a él, sin embargo los separa en dos grupos. En el relato original, Mateo habla de ovejas y chivos, pues su pana Jesús, solía hablarles mucho a los pastores.

Colocará entonces a un grupo, el de las ovejas, que más bien llamaremos María, Doris y Henry, de un lado y al grupo de los chivos, que se me ocurre llamar al azar Nicolás, Jorge y Diosdado, del otro lado. Por cierto, el relato original pone a los chivos del lado izquierdo ¿casualidad? No lo sé. Cualquier queja dirigirse a [Mateo 25: 33].

Entonces el juez dirá en alta e inteligible voz a María, Doris y Henry: “Ustedes son unos emprendedores solidarios y se merecen lo mejor en este país, pues cuando yo estuve por allí descarriado me dieron techo; cuando tuve hambre me prepararon una sopa deliciosa de esas que le levantan el espíritu; cuando tuve sed, nunca les faltó un papeloncito con limón bien resuelto para ofrecer”. Entonces estas tres personas, muy contrariadas por ser gente honesta y humilde le dijeron al juez: “Pero si nosotros no lo vimos por allí, ¿cómo es posible que le hayamos dado todo eso a usted que es tan distinguido y no sabe ni donde vivimos?” Entonces el juez replicó: “Aún sin haber estado, tengo una red enorme de colaboradores que los conoce y sabemos que María habilitó el taller de latonería de su esposo para que los chamos de Caricuao comieran bajo techo, que Doris ofreció la platabanda de su casa en Carapita para que más de cien chamos coman a diario y llenen sus estómagos con sus sancochos y que Henry jamás le niega comida ni un vaso de papelón con limón a todos los carricitos de Caucagüita, a quien además los pone a jugar fútbol. De hecho, si le sobra papelón prepara hasta dulce de lechosa que comparte con sus amigos”.

Entonces el juez volteará para la extrema izquierda y verá sentados, con trajes, relojes y corbatas muy elegantes a Nicolás, Jorge y Diosdado y les dirá: “Yo sé que ustedes hoy se sienten omnipotentes y confiados. Que por justicia, han tenido un Sanedrín, perdón, un TSJ manipulado por ustedes mismos. Pero hoy vengo a decirles que todo tiene un límite y que a mí mismo, aun representando la verdadera justicia, la verdadera conciencia, la verdadera dignidad; me vieron pasar hambre y no me dieron de comer, estuve preso y hasta me torturaron, fui forastero y me dieron la espalda”. Entonces los tres, que no se pararon hasta tanto no verificar que sus guardaespaldas los escoltaban y su séquito de aduladores los acompañaban, aunque algunos de ellos se iban moviendo ligeramente hacia el centro del juzgado, luego de consultar a su grupo de abogados y asesores internacionales, así como descartar posibles argumentos contra el imperio, el capitalismo o la guerra económica, concluyeron que lo mejor era responder. Jorge, hábil para las comunicaciones fue el encargado en tomar la palabra: “Señor juez, luego de una extensa consulta concluimos que jamás lo hemos visto pasar hambre, que tenemos años que ni siquiera existen presos y que por Venezuela no lo hemos visto como forastero. Son infundadas todas las acusaciones que nos imputa”.

Entonces en juez concluyó: “En verdad les digo, cada vez que murió un niño venezolano de hambre, solo producto de su ambición de poder, se los tengo anotadito aquí. Cada vez que no atendieron con dignidad a un preso, más aún, que los metieron injustamente allí y por resentimiento los torturaron y vejaron, se los tendré bien resaltado también aquí. Además, no solo no fueron capaces de recibir con dignidad a forasteros, sino que por su afán destructivo y corrupción, echaron a millones de venezolanos a ser forasteros en otros países, también lo recordaré aquí. Hoy podrán creerse intocables, pero ni la historia ni la justicia verdadera lo pasará por alto, mientras que aquellos como las ovejas, aunque se sientan afligidos, gozarán siempre de respeto y dignidad”.   

Y así como Jesús tuvo a Mateo para contar sus parábolas, también tuvo a Juan, quien además fuera su mejor amigo. Este relato también va dedicado a un Juan: Juan Requesens, otro injusto preso torturado por el régimen, quien desde hace poco puedo considerarlo dentro de mis amigos. Y a los miles de Marías, Doris y Henrys, que construyen solidaridad cada día y tienden la mano a otros para seguir adelante en esta Venezuela, dos milenios después de Mateo y Jesús.

  

 

Francisco Convit Guruceaga, Indiciado por lavado de dinero en USA por Gustavo Coronel – Blog Las Armas de Coronel – 25 de Julio 2018

download.jpgFrancisco Convit Guruceaga, bolichico y Director de Derwick Associates, ha sido formalmente involucrado en lavado de $600 millones por investigadores estadounidenses.  Hay doce acusados y dos detenidos por este inmenso fraude entre los bolichicos y altos ex-gerentes de PDVSA.

Otro escándalo de grandes proporciones involucrando altos miembros de PDVSA, bolichicos y lavadores profesionales de dinero acaba de explotar en USA. Sin embargo, no será un escándalo más, ya que está en manos de la justicia de los estados Unidos. En total, hay doce implicados, más una fuente confidencial (el delator) y varios conspiradores no identificados pero que estuvieron en PDVSA. Uno de los conspiradores, dice el documento, es dueño de una televisora en Venezuela.

Es una historia complicada de cómo estos ladrones utilizaron el sistema controlado de cambios que existe en Venezuela para sustraer hasta $1200 millones de PDVSA, con la complicidad de un Director de Finanzas de la empresa y hasta un Vicepresidente no identificado.  

Los denunciados son, leer documento completo en:https://www.scribd.com/document/384703608/USA-v-Convit-Krull-Et-Al-USDC-SDFL-Criminal-Complaint-23-July-2018?secret_password=iuBbAGUTz7f93NGPbUTb#from_embed  y corto informe en http://www.laht.com/article.asp?ArticleId=2461681&CategoryId=10717 :

Francisco Convit Guruceaga; José Vicente Emparán; Ibrahim Ortega (ex-Director de finanzas de PDVSA); Carmelo Urdaneta (Asesor legal del Ministerio de Petróleo); Gustavo Adolfo Hernández (Lavador de dinero profesional); Mathias Krull (Lavador) y Marcelo Gutiérrez (Lavador). Además, nueve conspiradores no identificados (todavía), quienes son bolichicos, lavadores o ex-gerentes de alto nivel de PDVSA.

El fraude, llevado a cabo entre 2014 y 2016, consistía en fingir un contrato entre una empresa fantasma (Eaton Global)  y PDVSA, en base al cual Eaton le prestaba dinero a PDVSA en bolívares comprados en el mercado abierto y recibía el pago en dólares o Euros al cambio oficial. Es decir multiplicaban su dinero por un factor de diez.

Pero quien recibió parte del dinero para lavarlo, el llamado Fuente Confidencial (CS), venezolano y dueño de empresas, se asustó por lo peligroso y ambicioso del negocio y fue con el cuento a las autoridades estadounidense y se convirtió en informante, grabando numerosas entrevistas con Convit, Ortega, Urdaneta y los lavadores de dinero profesionales. Seguramente por ello el Informante recibirá una sentencia más liviana pero los denunciados estarán expuestos a bastantes años en prisión.  

Un aspecto fascinante del documento es tratar de adivinar la identidad de los conspiradores 1 al 9, todavía no identificados. Quien firma el documento de entrega a Eaton es un vicepresidente de PDVSA en 2014 o 2015. El conspirador 3 es hermano del Conspirador 1. El Conspirador 4 es un socio de Convit y ex-PDVSA. El Conspirador 7 es dueño de una estación de TV en Venezuela y es descrito como un billonario venezolano. 

Esperaremos el desarrollo de los acontecimientos. La justicia está en marcha. 

¿Para qué serviría la justicia transicional en Venezuela?por José Ignacio Hernández – ProDaVinci – 6 de Julio 2018

justicia-150x150.jpgEn días pasados, la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, presentó ante la Asamblea Nacional un proyecto de “Ley de Amnistía”, cuyo propósito básico es otorgar beneficios penales a aquellos funcionarios que decidan colaborar con el restablecimiento del orden constitucional.

Esta idea no es nueva. Así, más que una amnistía, pareciera que la fiscal está refiriéndose a lo que se conoce como “justicia transicional”, cuya finalidad es crear condiciones favorables para promover una transición de regímenes autocráticos a regímenes democráticos. En el pasado, esta idea ha sido promovida por la Asamblea Nacional y por diversas ONG. En general, el tema de la transición democrática en Venezuela ha venido siendo estudiado, entre otros, por el Centro de Estudios Políticos de la UCAB, así como por el profesor Miguel Mónaco, en un artículo publicado aquí en Prodavinci.

Tomando como referencia casos comparados de transiciones democráticas, convendría analizar cuál sería el rol de la justicia transicional en Venezuela.

¿Qué es una transición?

Siguiendo la definición de O’Donell y Schmitter, la transición puede definirse como el intervalo entre un régimen político y otro. Por ello, la transición democrática es el proceso por el cual un régimen autocrático da paso a un régimen democrático. La transición se considera exitosa si la democracia logra establecerse de manera permanente, al menos, con condiciones mínimas o básicas.

Este concepto aclara varias ideas. La primera de ellas es que el cambio de autocracia a democracia no siempre es instantáneo; por el contrario, se trata de un cambio gradual en el cual el régimen autocrático es desmontando al mismo tiempo que el régimen democrático es construido. Por ello, la segunda idea es que es difícil marcar el momento en el cual se inicia el paso de una autocracia a una democracia. La tercera idea está asociada con la imperfección: la transición implica que el régimen democrático no será instalado de manera pura, sino que, por el contrario, se irá construyendo sobre la base de instituciones autocráticas.

La gradualidad de la transición puede justificarse por dos causas. La primera está asociada a las condiciones políticas que impiden un cambio súbito de la autocracia a la democracia. La segunda se refiere al éxito del proceso: cambios súbitos suelen generar regímenes democráticos inestables. Como señala Popovic, el objetivo final no es sólo promover un cambio político, sino establecer un Gobierno democrático permanente.

¿Por qué se inicia una transición?

Acemoglu y Robinson, junto a otros autores, han concluido que los gobernantes autocráticos sólo deciden ceder el poder cuando calculan que luego del cambio podrán estar en una posición igual o mejor a la que tenían durante la autocracia.

Por ello, las transiciones están asociadas a cambios que afectan el poder que el régimen autocrático ejerce, lo que le lleva a aceptar cambios hacia un régimen democrático en la medida en que ese cambio pueda preservar sus propios derechos, tal y como North y otros han señalado. De allí surge el concepto de pacto, como el acuerdo que promueve la cooperación entre diversos actores políticos con intereses y posiciones disímiles, para organizar una transición beneficiosa para todas las partes.

Una ecuación matemática

Robert Dahl resumió todas estas ideas al señalar que la democratización comienza cuando se logra aumentar los costos de represión y disminuir los costos de tolerancia. Vamos a explicar en términos sencillos esa ecuación.

Un gobernante autocrático manda por el uso de la fuerza y de la coacción, y no por la legitimidad de elecciones libres y transparentes. Pero, por más poder que tenga, el gobernante necesita de personas que cumplan sus órdenes, como por ejemplo, funcionarios policiales y judiciales. Estos funcionarios –y las instituciones a las cuales pertenecen- son llamados “pilares de soporte”, pues ellos soportan al régimen autocrático. La base de tales pilares es, por ello, el deber de obediencia.

Por lo tanto, para iniciar la transición, lo primero que hay que hacer es minar esos pilares, para lo cual es preciso aumentar el costo de represión, o sea, el costo de los funcionarios del régimen autocrático de seguir apoyando medidas que consoliden el autoritarismo. Esto se logra, por ejemplo, con amenazas de sanciones, en especial, en el ámbito internacional.

Pero no basta con aumentar el costo de represión. Además, es necesario disminuir el costo de tolerancia. ¿Y eso qué significa? En términos sencillos, ello implica que es necesario promover que los funcionarios del régimen dictatorial sean aceptados e incluidos en el nuevo gobierno democrático. Ningún funcionario de la dictadura va a colaborar con el restablecimiento de la democracia si a cambio obtendrá la cárcel. Por el contrario, ese funcionario tendrá incentivos de colaborar si obtiene ciertos beneficios que garanticen sus derechos luego de la transición.

La justicia transicional

Ahora estamos en posición de explicar qué es la justicia transicional.

Retomemos lo antes señalado. Imaginemos una dictadura en la cual la sociedad civil ha logrado incrementar los costos de represión, pero, a la par, han aumentado los riesgos de penas y sanciones, o sea, han incrementado los costos de tolerancia. En ese escenario es difícil que se inicie un proceso de democratización, pues los funcionarios del régimen autocrático tenderán a no apoyar un cambio que podrá conducirlos directamente a la cárcel.

Precisamente, para evitar ello, existe la justicia transicional. Se trata de un mecanismo de justicia orientado a investigar crímenes cometidos por funcionarios de regímenes dictatoriales, a los fines de restaurar la dignidad de las víctimas y otorgar mecanismos de reparación efectivos, pero bajo beneficios penales a los funcionarios que decidan contribuir con el restablecimiento de la democracia. Esos funcionarios no serán objeto de penas privativas de libertad, o en su caso, serán objeto de sanciones atenuadas, precisamente, por su contribución a la transición democrática.

La justicia transicional es el término medio entre la amnistía y la justicia penal. Así, de la justicia penal toma la posibilidad de investigar crímenes cometidos para reparar a las víctimas y de la amnistía toma los beneficios penales. Sin embargo, mientras que la amnistía implica el olvido del delito cometido, la justicia transicional implica determinar la verdad de las violaciones cometidas por los funcionarios de la dictadura.

¿Por qué la justicia transicional implica beneficios penales? Ello se justifica para disminuir los costos de tolerancia. Así, un funcionario estará más dispuesto a colaborar con la transición si sabe que el nuevo régimen democrático no lo pondrá en la cárcel. Por ello, en la justicia transicional, la imposición de penas se sacrifica por un objetivo superior: asegurar la transición democracia estable y, con ello, la reconciliación.

¿Implica la justicia transicional impunidad? No. La impunidad supone que determinado crimen no será investigado. En la justicia transicional, los crímenes son investigados, las víctimas son reparadas y, eventualmente, los culpables tendrán alguna consecuencia, que no será, sin embargo, las penas privativas convencionales.

Pero no todos los crímenes pueden ser objeto de estas medidas. Graves crímenes de lesa humanidad –como los tipificados en el Estatuto de Roma– deberían tener un tratamiento distinto.

Con lo cual, en resumen, una Ley de Justicia Transicional podría ser parte de una estrategia mayor, a saber, para diseñar y promover un proceso de transición hacia la democracia en Venezuela. De allí la pertinencia de discutir este tema.

 

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