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Venezuela: las trampas del hambre en jornada electoral por Francesco Manetto – El País – 20 de Mayo 2018

El desastre económico del país mantiene bajo el yugo a la población. Mientras, el régimen teje fidelidades ante las elecciones presidenciales

El Portugués mide las palabras y evita los aspavientos delante de los clientes. Luce un cuidado bigote con canas y entremezcla los recuerdos con la indignación detrás del mostrador de El Chamo, la carnicería que regenta desde hace décadas en Petare, el barrio popular más grande de Caracas. El Portugués vende, o vendía, solomillos, chorizos y morcillas. José Florentino, este es su verdadero nombre, que pocos conocen, rememora los sucesos del Caracazo, el sangriento estallido social que partió en dos el destino de Venezuela. Se originó en 1989 tras una fuerte subida de precios, durante el Gobierno de Carlos Andrés Pérez, y sectores del chavismo lo reivindican hoy como premisa de la llamada revolución bolivariana.

“A mí me agarró aquí y me saquearon, pero entonces era fácil porque todo era más barato. La gente ya no hace mercado”. Tras las impresiones de este comerciante, a punto de cumplir 60 años, hay dos realidades en torno a las que existe consenso incluso más allá de las posiciones políticas. Primero, la situación de la gran mayoría de la población, su odisea cotidiana para sobrevivir, nunca había sido tan insostenible. Segundo, la escasez y el yugo de los precios han tejido tramas de fidelidades que atan a los ciudadanos a las autoridades a través de las bolsas de comida y los subsidios y, al mismo tiempo, fomentan negocios informales o directamente al margen de la ley. El kilo de carne se disparó hace semanas por encima de los dos millones de bolívares, la moneda local, y llegó a rozar el salario mínimo integral, fijado en 2,5 millones. Menos de tres dólares al cambio no oficial (2,6 euros).

Hablar de costes hoy en un barrio de Caracas se ha convertido en una especie de quiniela. Los precios aumentan en cuestión de días, a veces horas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un incremento del 1.800.000% en dos años, un drama superado en este siglo solo por Zimbabue. Y mientras el desastre económico se consolida, el régimen de Nicolás Maduro busca fortalecerse en unas elecciones presidenciales convocadas con unas reglas del juego que, según las fuerzas mayoritarias de la oposición, favorecen al Gobierno y suponen un mero trámite. Algo más de 20 millones de venezolanos se debaten entre votar y no acudir a las urnas por falta de garantías como piden las principales formaciones críticas con el chavismo.

“Voy a votar porque es un deber. Un buen ciudadano debe votar”, dice Carmen Holguín, costurera de 55 años, mientras espera el autobús en una larga cola que serpentea en una esquina del sector de Catia, una de las zonas más fieles a la memoria del expresidente Hugo Chávez. “Espero un cambio que sea bueno para todos porque estamos viviendo muy mal. No alcanza el dinero para nada. Cada día suben los precios”, se lamenta. Aunque no confiesa su voto, se intuye su simpatía por Henri Falcón, el representante opositor con más peso en estos comicios. William José y Víctor Valera, transportistas, muestran su desencanto con la política, pero tienen posturas distintas. “No voy a votar, ya me cansé en 2003. Ni por uno ni por otro”, asegura el primero, mientras el segundo está dispuesto a dar su apoyo a Falcón, quien se alejó de los postulados de la revolución bolivariana en 2010. “Lo más seguro es que me lance y vaya a votar. Pienso que ese hombre tiene unas ideas muy claras. Pero la política tiene mil caras”, opina sobre las sospechas de que haya pactado con Maduro un puesto en su Gobierno.

No obstante, las elecciones y su resultado, más que previsible, no son lo que más interesa en las calles de Caracas, en los mercados, en los barrios humildes y en los municipios opositores como Chacao. Con la salvedad de los chavistas ortodoxos, los caraqueños están mucho más preocupados por la seguridad —en 2017 hubo casi 27.000 asesinatos, de los que más de 5.000 se produjeron por resistencia a las fuerzas de seguridad, según el Observatorio Venezolano de Violencia—, por el colapso de los servicios públicos y un modelo productivo extractivista, por la caída de PDVSA, la petrolera estatal, el desabastecimiento y el aislamiento internacional. Cientos de miles de personas huyeron en los últimos meses a la vecina Colombia en busca de oportunidades.

Dar con alguien con ganas de desahogarse no es difícil. Más complicado es superar la desconfianza inicial, relacionada con el control que ejercen sobre la población las autoridades. La advertencia es habitual: cuidado con los colectivos motorizados, los grupos de choque del chavismo. Junior Moral, de 33 años, está a vueltas con unas cuentas en un establecimiento vacío. En el mostrador, un puñado de empanadas. “Una cuesta ya 200.000 bolívares. Un desayuno, tres empanadas y un jugo serían 800.000 bolívares. Si comes dos días ya prácticamente se te murió el sueldo. ¿Con qué sobrevivimos los otros 29 días? Cada día, cada hora, cada segundo la situación se hace más difícil”, describe. Moral no votará a pesar del hartazgo. O, en realidad, precisamente por el hartazgo. “Si de verdad saliera la gente a votar, yo creo que podríamos ganar, pero como todo está comprado, no va a pasar. Creo que hace cinco años ganó Henrique Capriles”, afirma sobre las elecciones de 2013.

A pocos metros, la discusión en un puesto de plátanos gira en torno a la mala calidad de los servicios y de las misiones, los proyectos sociales de barrio impulsados por Chávez con el apoyo del Gobierno cubano. “¿Qué queremos nosotros de Maduro? Que haga como Chávez, que corte por arriba, no por abajo”, resume Gladys Contreras, de 46 años, enferma y desempleada en un sistema que el año pasado superó el 27% de paro, según el FMI. “Tengo el carnet de la patria y del PSUV [Partido Socialista Unido de Venezuela] y yo era de las que me ponía a pelear con cualquiera. Pero no voy a votar. Por ninguno, no tiene sentido porque esto ya está arreglado”, continúa.

El carnet de la patria

El llamado carnet de la patria es un documento con el que el chavismo trata de asegurarse el apoyo de las clases populares. En el país circulan más de 16 millones. Permite acceder a bonos y servicios y, aunque sobre el papel no sirva para tener una atención preferente en la recepción de las cajas periódicas de alimentos, es un instrumento utilizado para medir la fidelidad al régimen.

En Petare, Pedro Key, jubilado de 65 años, y Romina Oporte, educadora de 34, se encargan de repartir esa bolsa a través de los Comités Locales de Abastecimientos y Producción (CLAP). Esto es, una ayuda introducida por Maduro en 2016 que, como ha denunciado en repetidas ocasiones la oposición, es la base de las redes clientelares. Cada caja contiene algunos paquetes de pasta, harina, leche, sal, arroz, azúcar, aceite, atún, tomate y mayonesa… “Soy uno de los que lleva los beneficios a una parte de la población”, explica Key, veterano militante chavista. Cada mes, en el mejor de los casos, coordina la distribución de esos productos entre 503 familias de la comunidad.

A pesar de su entrega absoluta a la causa, también transmite perplejidad sobre la situación. “Maduro dice que después, el 21, las cosas van a cambiar. Ojalá sea verdad. Él tiene que mejorar la economía, llevamos cinco años aguantando esto”, explica sobre lo que califica de “guerra económica”. “Los países que hoy tenemos un poco de revolución somos los más atacados en el planeta”, continúa. “Hay una larga tarea, hay que levantar el país”, tercia Romina Oporte. Mientras tanto, la trampa del hambre sigue siendo el principal recurso que permite al chavismo perpetuarse en el poder.

 

El camino a la dictadura – Acceso a la Justicia – Mayo 2018

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Acceso a la Justicia ha elaborado este especial para que se comprenda mejor cómo ha sido el camino del Ejecutivo Nacional para la toma absoluta del poder desde la elección de la Asamblea Nacional (AN) en diciembre de 2015. En esta sección introductoria te ponemos en contexto y te mostramos los efectos principales del dominio creciente del Gobierno. Además, en tres secciones de nuestro material: golpe judicial, constitucional y electoral, te explicamos cómo se ha configurado un verdadero golpe de Estado en Venezuela con la “violación deliberada de las formas constitucionales por un grupo que detiene el poder” (definición del Diccionario Larousse, citada por Bobbio et al en su Diccionario de Política).

1. Golpe a las garantías constitucionales
Desde la elección de la Asamblea Nacional (AN) en diciembre de 2015 con 2/3 partes de sus diputados de partidos de oposición, organizados en un bloque llamado Mesa de la Unidad Democrática (MUD), se ha venido configurando en Venezuela un golpe de Estado por parte del Ejecutivo Nacional y su brazo político, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) con apoyo de otros poderes públicos, con el progresivo control de todos los ámbitos del país y la eliminación creciente de los derechos de los venezolanos.
La situación se ha agravado con la implantación de una nueva Asamblea Nacional Constituyente (ANC), erigida como un súper poder por encima de los constituidos, con la potestad de dictar normas supraconstitucionales y de destituir a las autoridades o funcionarios que considere.

Esto ha dado lugar a que nuestro país sea catalogado como una dictadura por organizaciones expertas en materia de derechos humanos como Human Rigths Watch y Freedom House International. Por su parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desde el 2010 le ha dado un puesto a Venezuela en su informe anual (capítulo IV) dedicado a los países en los que no hay democracia o enfrentan situaciones que afectan seria y gravemente el goce y disfrute de los derechos fundamentales.
De igual forma, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en agosto de 2017 publicó un informe sobre el uso generalizado y sistemático de la fuerza excesiva, detenciones arbitrarias, allanamientos ilegales, malos tratos y torturas, entre otros abusos cometidos por las autoridades nacionales y las fuerzas de seguridad durante los cuatro meses de protestas contra el Gobierno nacional.

La comunidad internacional no se ha quedado atrás y en particular, desde las sentencias nº 155 y 156 de la Sala Constitucional (SC) del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de marzo de 2017, empezó a retirar embajadores y a pronunciarse sobre el hecho de que en Venezuela se ha instaurado una dictadura.

En el ámbito nacional, varias ONG, así como defensores reconocidos de derechos humanos del país también han declarado que Venezuela en 2016 entró en un modelo autoritario de gobierno y que el TSJ tuvo un rol clave en ello.

A pesar de que cada vez sea más evidente que Venezuela está en dictadura, el camino del Gobierno para llegar a ello no ha sido sencillo ni directo, y menos aún el tradicional. La razón de esto es que el origen del chavismo, que es como se autodenomina el régimen del gobierno actual, fue democrático.

Por ello, desde Acceso a la Justicia hemos pensado que es fundamental explicar de una manera simple y gráfica cómo ha sido ese camino, especialmente desde las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, así como el impacto que esta situación de descalabro institucional ha tenido sobre la vida de los venezolanos. Para ello, hemos elaborado infografías, y este especial de nuestra página cuenta con distintas secciones en las que se puede conocer más sobre los detalles del golpe de Estado del que el país ha sido víctima.

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Al brindarle una tribuna a Maduro, diario El País colabora con su dictadura – Editorial Panampost – 4 de Mayo 2018

maduro_editorial.jpg¿Qué pensarían grandes columnistas del diario como Javier Cercas, Javier Marías o Mario Vargas Llosa al saber que comparten el estrado, no con cualquier idiota, sino con un asesino?

No se trata de un ejercicio de la libertad de prensa u “objetividad” periodística; tampoco de un aporte al debate. Es la colaboración directa con el régimen chavista y sus mentiras. (PanAm Post)

Este 3 de mayo apareció un artículo en el diario El País de España titulado Nuestra democracia es proteger. Sorprende su autor: el dictador venezolano, Nicolás Maduro. Se trata de la primera columna del líder chavista en el medio. Al parecer, ahora es colaborador.

El dictador inicia en su presunto debut como columnista: “Nuestra democracia es distinta a todas. Porque todas las demás —en prácticamente todos los países del mundo— son democracias formadas por y para las élites. Son democracias donde lo justo es lo que le conviene a unos pocos. Son democracias clasistas, donde los muchos son vistos como más en cantidad, pero menos en calidad”.

Presunto debut porque no hay quien crea que el mediocre, aquel del “estado Margarita”, la “multiplicación de los penes”, “estudiantes y estudiantas” o “cultivar los pollos”, haya podido siquiera plasmar más de 300 palabras en un documento de Word —y con elocuencia—.

Tampoco es que sea un gran artículo. No lo es. En lo absoluto. Terriblemente redactado y tremendamente pueril —y, aún así, es evidente que los rechonchos dedos de Maduro no teclearon nada antes de la publicación—; pero funciona. Sirve, por supuesto, para difundir su propaganda: “La revolución económica de este nuevo período bolivariano tiene que ser innovadora y creativa. Porque decidimos responder al bloqueo comercial inhumano al que nos han sometido los Gobiernos de Estados Unidos y de Europa, y que tanto daño han hecho a nuestro pueblo”.

Que se suponga que no lo escribió genera, automáticamente, otra especulación: lo escribió otra persona. Y, entonces, ¿cómo es posible que un artículo mediocre, quizá no escrito por el autor al que se le atribuye, terminó en la sección de Opinión de uno de los medios más «prestigiosos» de España?

Es, sin duda, insólito. Porque no se trata de una colaboración más. En el texto, Maduro aprovecha para difundir la sarta de mentiras con las que pretende lograr el indulto de la comunidad internacional. Es la propaganda que le interesa divulgar. Embustes inaceptables.

Dice, primero, que rige un sistema democrático. Habla de los jóvenes y sus programas sociales. De la seguridad social y vuelve a blandir el pretexto de la “guerra económica”. La culpa de la tragedia es de Estados Unidos y de Europa; que “la economía es el corazón” de su proyecto revolucionario; y que, en su corazón, el de Maduro, está la gente.

“La nuestra es una democracia de panas, porque para nosotros la patria es el pana y el otro, mi entraña. Porque para nosotros solo hay libertad y democracia cuando hay un otro que piensa distinto al frente y también un espacio donde esa persona pueda expresar su identidad y sus diferencias”, «escribe» Maduro.

Quien lea las palabras del dictador, al final solo terminará palpando la desvergüenza de un criminal; y de, además, un medio. Nuevamente: se trata de la propagación de las mentiras de Nicolás Maduro. De un intento de seguir condonando la quimera socialista que se ha erigido sobre un mar de cadáveres.

El de Maduro no es sino el régimen de la muerte, la desgracia y la miseria. Son más de veinte mil asesinados al año por el hampa. Más de 300 mil niños con riesgo de morir de hambre, según Caritas. Venezuela es el país en el que la gente se suicida porque el drama de la vida es mayor que el dolor de la soga en el cuello. Es la última nación en el índice de libertad económica en el mundo, de acuerdo con el Fraser Institute. Donde la libertad política también es un delirio; y es la nación donde el Estado mata y tortura mientras el sol todavía alumbra. Y obviamente nada de ello —todas verdades— es mencionado en la columna en El País.

Pero de todos los medios es una desgracia inmensa que sea El País el que se preste para difundir las mentiras del dictador. En este caso no se está hablando, para nada, de un aporte al debate o de un espacio para esa supuesta «objetividad» periodística que jamás nadie debió proponer.

Maduro no tiene nada que debatir ni hay nada que demostrar. Lo que representa él es a un régimen que, no solo se ha comprobado ineficiente para generar prosperidad, sino que se ha convertido en una enérgica máquina de suprimir libertades y extender penuria.

Cada vez que alza su voz el dictador, personalmente o a través de sus tentáculos propagandísticos, lo que hace es blandir sandeces encausadas a resguardar la peligrosa máquina de matar chavista. Y ahora El País se ha prestado para ser, precisamente, uno de esos peligrosos tentáculos.

Si se abre el debate sobre la ética y los principios en el periodismo, lo que ha hecho el diario español es inaceptable. Decía el pensador francés Alexis de Tocqueville: “Confieso que no profeso a la libertad de prensa ese amor completo e instantáneo (…) La quiero por consideración a los males que impide, más que a los bienes que realiza”. Pero en este caso no estaríamos hablando de un ejercicio de esa libertad de prensa. Y en este caso, no se ha impedido un mal; en cambio, se ha realizado.

Si se trata de un pésimo artículo —sobre el que incluso se duda de la autoría de Maduro—, escrito por alguien que no goza de ninguna legitimidad para hacerlo y mucho menos para ser colaborador de un diario como El País; nuevamente: ¿cómo pudo haber terminado en la sección de Opinión?

Capaz estaríamos, entonces, frente a un repugnante acto de palangrismo. El diario El País de España, al brindarle una tribuna a Maduro, también está colaborando con su dictadura. Con la inadmisible difusión de la propaganda del peligroso régimen chavista. Esperemos que no haya sido a cambio de una “colaboración” monetaria, en estos tiempos de vacas flacas para el periodismo. Porque si hubiese sido así, tendría la columna que decir “publicidad”. Esperemos que no sea así, repetimos.

¿Qué pensarían grandes columnistas del diario como Javier Cercas, Javier Marías o Mario Vargas Llosa al saber que comparten el estrado, no con cualquier idiota, sino con un asesino? ¿No merece este terrible acto de complicidad de El País, una protesta que provenga desde las mismas entrañas del diario?

Si es que queda —porque es claro que debe quedar— algún vestigio de ética y principios dentro de El País, este debe rebelarse en contra de aquellos que pensaron que sería una buena idea prestar uno de los medios más «prestigiosos» e importantes de Europa para colaborar con la difusión de la propaganda del dictador venezolano.

 

Huele a cambio por Eugenio Montoro – Biendateao – 18 de Abril 2018

eugenio-montojo-640x428.jpgDemasiadas cosas juntas como para que no pase algo. El fin de este régimen está muy cerca. Veamos porqué.

Dentro de un mes el régimen hará una mojiganga electoral la cual ganará pero que nadie reconocerá. Así lo han anunciado a grandes voces todos los opositores internos y varios Países de mucha influencia. Las consecuencias internas serán una creciente presión sobre las FAN y más fracturas del partido oficial. Las externas serán la ruptura de relaciones internacionales y sanciones de diversas.

La hiperinflación se come a todos. Esa melodía de que el cartón de huevos cuesta hoy 600 mil bolívares, dentro de dos días 800 y dos días después un millón no hay quien la aguante. Esa locura se lleva por los cachos a cualquier gobierno por muy marxista que sea y le importe un carajo que la gente emigre o se muera.

La hiperinflación lleva a la parálisis global. Cada vez más carros parados esperando un repuesto incomprable, igual los autobuses, igual el tomógrafo del hospital, igual la iluminación de la ciudad. El comercio se viene abajo a la misma velocidad que sube la inflación. Locales cerrados, ventas sin productos. La ciudad fantasma. Solo se trata de sobrevivir.

Los muertos abundan, unos por el hampa que se reinventa, otros por falta de medicinas, otros por no poder ser operados, otros por estar presos, otros por una epidemia de las que se suponía ya no teníamos.

Estados Unidos, Canadá, El Grupo de Lima, la Unión Europea han declarado que no dejarán a Venezuela sola y harán lo que sea necesario para que se reestablezca la democracia. Esto no son juegos florales ni pajitas de recreo. Son amenazas concretas que pueden terminar en conflictos mayores. Agua fría que recorre el espinazo de los altos mandos militares y los hace pensar en cómo salvar el pellejo.

El TSJ en el exilio inicia juicio contra Maduro, la AN, a dos manos, autoriza continuarlo y hay poca duda de que Maduro será declarado culpable de corrupción relacionada con Odebrecht. La orden de captura no se hará esperar y se les exigirá a todos los cuerpos de seguridad de Venezuela y a la FAN que la cumplan. De igual manera tendrá orden de captura internacional y al estar despojado de investidura se facilitará la operación.

Como guinda están los ingresos de divisas en caída libre. PDVSA la gallina de los huevos de oro se convirtió en una icotea patas arriba. Cada vez se puede importar menos y hay menos para sobornar con cajas Clap y robar.

Toda esta ensalada se sazona con narcotráfico, terrorismo, corrupción, violación de derechos humanos. El vecino indeseable y malandro en una cuadra donde el vecino mayor ya le dijo en público que o se marcha por su cuenta o “lo van marchar entre todos”.

Quizás el peor error de Maduro y su gente es no ver el huracán que les viene encima. Tratar de mantenerse en el poder los destrozará no solo a ellos sino al proyecto comunista de Sao Paulo.

Dice el chiste que Maduro le preguntó a un adivino si alguna vez lo sacarían del poder. Te sacarán, dijo muy seguro el adivino. ¿Y cuándo será eso? preguntó nervioso Maduro. Eso será un día de fiesta nacional, reveló el mago. ¿Y cuál día de fiesta nacional será ese?, balbuceó Maduro. No lo sé, dijo el adivino, pero te aseguro que ese día habrá una gran fiesta nacional en Venezuela.

 

Los médicos se unen al éxodo, más de 22,000 ya han huido de Venezuela por Antonio María Delgado – El Nuevo Herald – 28 de Marzo 2018

Junior Rodríguez está acostumbrado a ver la muerte de cerca. Después de todo, es médico en un hospital público que atiende regularmente a cientos víctimas de la violencia en Venezuela, país considerado uno de los más peligrosos del mundo.

Pero la violencia se ha convertido en los últimos tiempos en algo mucho más personal para Rodríguez, al igual que para el resto del personal que trabaja en el Hospital Universitario Dr. Luis Razetti, de Barcelona, en el estado oriental de Anzoátegui.

Allí el personal médico trabaja bajo la constante amenaza de morir o de ser lesionado por familiares o amigos de los pacientes —algunos de ellos pandilleros peligrosos— si no logran salvarlos.

“La mayoría de las veces, ese es el peor temor del médico: que el paciente muera y los familiares actúen contra él”, dijo Rodríguez en una entrevista telefónica. “La amenaza de ser ultrajado si el paciente muere siempre está ahí. No tenemos seguridad de ningún tipo. Uno atiende a una persona que resulta ser un delincuente y si allí mismo le da la gana de apuntarte con una pistola, lo tienes que aguantar”.

Rodríguez, quien renunció al hospital hace meses, ya decidió salir de Venezuela para escapar de la inseguridad y la implosión económica que ha creado una hambruna en el país petrolero, uniéndose a los más de 22,000 médicos que ya han hecho lo mismo durante los últimos seis años, según datos de la Federación Médica Venezolana.

La fuga masiva de médicos, una tercera parte de todos los del país, está acelerando el colapso del sistema de salud venezolano, que ya se tambalea bajo la fuerte escasez de medicamentos e insumos, en un país donde los pacientes deben comprar hasta el bisturí con que los van a operar.

La escasez de medicamentos básicos supera ya más del 85 por ciento, lo que quiere decir que un paciente podría tener que recorrer más de nueve farmacias para encontrar un medicamento. La situación afecta especialmente los que se usan para tratar enfermedades crónicas, como la diabetes y la hipertensión, y los de uso más urgentes, como los antibióticos y para combatir el sida.

Pero los profesionales de la salud simplemente han llegado a la conclusión de que no se puede seguir trabajando en las condiciones actuales de Venezuela. No solamente no tienen lo mínimo para atender a los pacientes y corren peligro físico si se les mueren, sino que, además, cobran un salario que en muchos casos es inferior a $10 mensuales, que ni siquiera alcanza para comprar dos pollos.

El gobierno “ha condenado al personal médico a un salario miserable que se lo come la inflación. Para los médicos de los hospitales públicos, el sueldo es equivalente a unos cuatro o cinco dólares al mes. Eso para un médico que realizó un postgrado, para especializarse”, explicó Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica de Venezuela.

La fuga de cerebros se hace sentir más en los hospitales públicos, que ya operaban a niveles de precariedad comparables solamente con los de los países más pobres, donde las mujeres muchas veces son obligadas a dar a luz en salas de espera y a los heridos los atienden en el suelo.

A esto se suma el hecho de que cerca de la mitad de los médicos que trabajaban en los hospitales públicos ya se fueron del país, resaltó León Natera.

Las consecuencias de esta situación en los centros médicos privados es menor, porque allí el personal gana algo más y las condiciones laborales son mucho mejores. Pero incluso en esas instalaciones se han comenzado a padecer los efectos de una disminución del personal disponible.

William Barrientos, médico y diputado que es vicepresidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, dijo que miles de médicos venezolanos son bien recibidos en países latinoamericanos.

“Hay 2,000 médicos que ya tienen empleo en Chile, y hay otros 1,842 en una lista de espera de médicos que quieren trabajar allí. En Colombia ya hay cerca de 2,346 y en Ecuador, aproximadamente 1,654”, dijo Barrientos en una entrevista telefónica.

Argentina es otro de los países que parece estar recibiendo a los médicos venezolanos con los brazos abiertos, dijo el diputado.

La situación es algo distinta en Estados Unidos, añadió desde Miami Rafael Gottenger, presidente de la Venezuelan American Medical Association.

En Estados Unidos es difícil para un profesional venezolano conseguir la certificación para ejercer la medicina, y por eso es que se ve a docenas de médicos venezolanos con siete y ocho años de graduados trabajando de asistente médico o incluso emprendiendo actividades que no tienen nada que ver con la medicina, dijo Gottenger.

Pero incluso así, son muy pocos los que se arrepienten de marcharse de Venezuela, especialmente ante la ola de violencia que desde las calles ha empezado a desplazarse a las instalaciones hospitalarias.

Rodríguez dijo conocer al menos tres casos de violencia contra personal médico. En uno, una pandilla entró a la sala de emergencias de un hospital en Caracas y ordenó que los médicos se volvieran de espaldas mientras ellos remataban con cuchillos a pacientes que estaban atendiendo.

Uno de los médicos que estaba concentrado en lo que hacía y no obedeció, fue golpeado con fuerza. Cuatro de los pacientes fueron ultimados, dijo Rodríguez.

“Cuando uno los ve entrar, ya sabe que tiene que esconderse porque no se sabe lo que va a pasar. Ya no hay policías afuera, y los que hay se van corriendo, porque muchos no están ni armados”, explicó.

En al menos una ocasión, dijo Rodríguez, tuvo tiempo de salir corriendo ante la llegada de un grupo de maleantes. Llegaron a su casa buscándolo para que fuera atender a uno de sus familiares, relató.

A principios de marzo, la inseguridad en el Hospital Razetti se conoció a través de las redes sociales cuando dos delincuentes apuñalaron a un médico residente para despojarlo de sus pertenencias cuando llegaba para empezar la guardia.

Lo hirieron en el pecho, pero el Dr. Pedro Quijada corrió con suerte porque la herida no fue muy profunda. De lo contrario, su vida hubiera corrido peligro “porque no lo hubieran podido operar por falta de anestésicos en el quirófano”, dijo Óscar Nava, presidente de la Sociedad de Médicos Internos y Residentes (Somir), en su cuenta de Twitter.

 

Caracas, la segunda ciudad más violenta del mundo – La Patilla – 6 de Marzo 2018

La ciudad mexicana de Los Cabos, uno de los enclaves turísticos más populares del país, se convirtió este 2017 en la urbe más violenta del mundo, seguida de Caracas y Acapulco, según un informe divulgado hoy en México por una ONG.

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“Con una tasa de 111,33 homicidios por cada 100.000 habitantes, en 2017 la mexicana Los Cabos (en el noroccidental estado de Baja California Sur) fue la ciudad más violenta del mundo e ingresó por primera vez al ránking”, indicó el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

En su listado anual, indicó que con una tasa ligeramente inferior (111,19) ocupó el segundo lugar Caracas, capital de Venezuela, seguido del balneario mexicano de Acapulco, con una tasa de 106,63.

El informe señaló que, a partir de la clasificación, se pudo determinar que se ha producido una “pronunciada y rápida disminución” de los homicidios en las ciudades de Honduras.

En 2016, en San Pedro Sula se registró una tasa de 112,09 homicidios por cada 100.000 habitantes, pero en 2017 fue de 51,18: una baja del 54,34 % en tan solo un año.

De este modo, la urbe pasó de la tercera posición en el listado en 2016 a la 26 en el de 2017.

“Estas reducciones extraordinarias son el resultado de un encomiable esfuerzo del Gobierno de Honduras por erradicar en forma sistemática a células de grupos criminales, reducir la impunidad y actuar contra los delitos, distintos a los homicidios, que cometen las pandillas”, identificó la ONG.

Por el contrario, se produjo un incremento sustancial de la violencia en las urbes de México.

Si en 2015 cinco ciudades mexicanas se incluyeron en el ránking, en 2017 fueron 12, la misma cifra de 2011.

“Las ciudades mexicanas estuvieron muy lejos de la tasa de casi 300 homicidios por cada 100.000 habitantes que alcanzó Juárez en 2010, pero el incremento de la violencia es innegable”, apuntó el texto, que atribuyó la situación al a falta de acción y a la impunidad.

Las 12 ciudades que aparecen en la clasificación son: Los Cabos, Acapulco, Tijuana, La Paz, Victoria, Culiacán, Juárez, Chihuahua, Obregón, Tepic, Reynosa y Mazatlán.

México registró oficialmente 25.339 asesinatos en 2017, su año más negro en dos décadas.

Además, la ONG denuncia la “creciente dificultad” para identificar la “magnitud de la violencia homicida” en Venezuela.

“Nos enfrentamos a un nuevo fenómeno que expresa la muy grave crisis que en todos los órdenes que enfrenta Venezuela: la creciente incapacidad de contar a sus muertos”, agregó la ONG.

Incluidas en el ránking de 2016, salieron del de 2017 seis ciudades: Cuiabá (Brasil), Curitiba (Brasil), São Luís (Brasil), Armenia (Colombia), Cumaná (Venezuela) y Gran Barcelona (Venezuela).

Al ránking ingresaron las ciudades mexicanas de Los Cabos y La Paz, ambas por primera vez, Tepic reingresa junto con San Juan (Puerto Rico), y las brasileñas Porto Alegre y Campina Grande.

De las 50 ciudades del listado, 17 se ubican en Brasil, 12 en México, 5 en Venezuela, 4 en Estados Unidos, 3 en Colombia, 3 en Sudáfrica y 2 en Honduras. Hay una urbe de El Salvador, Guatemala, Puerto Rico y Jamaica.

En las 50 localidades, la tasa promedio de homicidios fue de 59,17 por cada 100.000 habitantes.

Solo las primeras 16 ciudades superaron ese promedio, especificó la organización civil. EFE

 

Pichan a pasajeros que llegan de Europa y les caen en La Planicie por Amy Torres – La Verdad – 3 de Marzo 2018

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José (nombre ficticio para resguardar su identidad) está vivo de milagro. Así se lo hicieron saber sus compañeros taxistas después que conocieron de la que se salvó.

Según su testimonio, a las 9:00 pm lo detuvieron dos presuntos PNB que lo abordaron en su moto pasando el túnel de La Planicie, en el Distrito Capital. “Venía con unos pasajeros de Maiquetía, de un vuelo de Air Europa, a quienes se llevaron secuestrados y se llevaron mi camioneta Blazer. Me dejaron a mí en la autopista, y arranqué a correr; me dispararon pero no me dieron”.

Contó que el vehículo apareció seis horas después, a las 3:00 am. “Les robaron todo el equipaje y dejaron botados a los pasajeros, que habían llegado de España con más de 12 maletas, en Quinta Crespo”.

El chofer relató que decidió detenerse por tratarse de policía uniformados y armados. “me pidieron los documentos del vehículo, cuando siento que me empujan y resulta que era un civil, que no sé de donde salió y que quería montarse en la camioneta para moverla. Pero forcejeé con él para impedírselo y en ese momento el policía me haló. Eran dos civiles y dos PNB”.

Indicó que los civiles huyeron del sitio en su camioneta y que los funcionarios iban escoltándola. “Después de ser rastreado el vehículo fue localizada por el GPS en Lomas de Urdaneta, en la parte alta de Catia, pero terminó reapareciendo en Artigas”.

Puntualizó que hacer un servicio al Aeropuerto de Maiquetía después de las 6:00 pm es imposible: ni subiendo ni bajando. “Se trata de un nuevo modus operandi: les montan cacería abajo en el aeropuerto, los marcan y los esperan en La Planicie”.

Encovi, el espejo ante el cual Maduro no quiere asomarse por Xabier Coscojuela – TalCual – 23 de Febrero 2018

Los datos que revela la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana vuelven a demostrar que las políticas sociales, de las que tanto se enorgullece el chavismo, son un fraude, una estafa, una farsa, un fracaso descomunal. Pura propaganda para engañar a algunos en el país y a muchos alrededor del mundo. Los pobres hoy son más y son más pobres luego de 19 años de chavismo en el poder.

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Lo más dramático es que esta grave situación se produce después de haber contado con ingresos petroleros que bien utilizados pudieron haber permitido al país superar buena parte de sus carencias. Sin embargo, el despilfarro, el derroche y la corrupción, unidas a la ineficiencia desperdiciaron una oportunidad de oro.

El fiscal de facto dijo esta semana que en los casos de corrupción que investiga se perdieron 15.000 millones de dólares, imagínense a cuánto llegará ese monto cuando se investigue a todos los grupos chavistas. Serán cifras que batan records mundiales, porque en Venezuela hubo gobiernos corruptos, pero en ese renglón el chavismo es campeón indiscutible.

La pobreza por ingresos subió más de 5% para llegar a 87%. Desde 2014 los hogares en situación de pobreza crecieron 38%, 9 de cada 10 venezolanos no pueden pagar su alimentación diaria, casi un tercio de la población no se mete las tres papas diarias, la tasa de homicidios en Venezuela se ubicó en 89 por cada 100 mil habitantes, 345% más que en el año 1998. Solo 19% de las mujeres embarazadas en el estrato más pobre se controla desde el primer mes de gestación. ¿Dónde quedó Barrio Adentro?
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La radiografía hecha por las universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar comprueba el desmadre del país que cualquier ciudadano padece. Dentro de esta estafa descomunal que es el chavismo, una de sus mayores trácalas es esa de que el país era una potencia universitaria. Resulta que 60% de los jóvenes en edad universitaria no estudia en ninguna universidad.

Hay abundantes datos en esa encuesta. La inmensa mayoría de ellos muy negativos. Los programas sociales en cualquier parte del mundo para que sean efectivos tienen que mantenerse en el tiempo y, para ello, deben ser sostenibles, lo que obliga a contar con una economía sana. Ese no es el caso del país, gracias a las políticas gubernamentales.
Esta encuesta de Encovi vuelve a demostrar que el chavismo es una estafa. Que el socialismo del Siglo XXI solo le ha dado beneficios a los corruptos que lo lideran. Al pueblo llano de casualidad le llegan algunas migajas.

Carta a Zapatero por Laureano Márquez – RunRunes – 21 de Febrero 2018

UnknownSeñor Rodríguez Zapatero:
En Venezuela ya es difícil que algo cause extrañeza. Nuestra realidad ha alcanzado unos niveles de surrealismo, que cualquier cosa puede suceder. Leo -sin asombro alguno- que el Consejo Nacional Electoral le propone a usted como coordinador de una misión de observación para las elecciones presidenciales del próximo mes de abril. Si acepta, la tendrá usted fácil, porque salvo que el candidato se haga fraude a sí mismo, no habrá mucho más que observar.

Me gustaría proponerle otra misión de observación: véngase un día, de incógnito, como quien no quiere la cosa y observe lo que está sucediendo en los hospitales de Venezuela con la gran cantidad de niños que pierden la vida al nacer. También están los que mueren de desnutrición o por comer una variedad de yuca -lo más barato que hay- que llaman amarga y que envenena; niños que empiezan a ser abandonados por algunos padres porque tienen que escoger, como en “La decisión de Sofía” (no la reina, sino la película de Pakula protagonizada por Meryl Streep), a qué hijo salvar. Es una dolorosa tragedia.

Sería bueno que observara lo que está sucediendo con los medicamentos, porque mucha gente está perdiendo la vida por no tener medicinas esenciales para sus tratamientos. Debería observar el estado de los hospitales que, como el Clínico Universitario, han dejado de hacer cirugías porque no tienen cómo.

Tendría que observar el paso fronterizo entre Venezuela y Colombia, para que vea la cantidad de venezolanos que abandonan el país. No tiene que volar tanto para ello, en Madrid mismo puede usted notarlo, camine por las calles y pregunte. Pregúnteles a tantos venezolanos cómo y por qué llegaron hasta allá. Se habla de que cerca del 10% de la población ha emigrado, como luego del año 39 por allá.

Observe, señor Rodríguez Zapatero, las aulas de las universidades nacionales, el sueldo de nuestros profesores no sobrepasa los tres o cuatro dólares mensuales. Profesores que pierden peso y muchos que se van, alumnos que no pueden llegar a las aulas porque no hay manera de transportarse o de comer.

Venga y observe en las calles lo que sucede en torno a las bolsas de basura, los anaqueles de los supermercados.

Observe la morgue y la cantidad de muertos por violencia que ingresan cada día. Hay demasiado dolor, señor Zapatero, solo que nuestros guernicas no explotan, son silenciosos e invisibles para el que no los quiera ver.

Si usted hiciera una observación profunda de Venezuela, una observación que le permita toparse con esta catastrófica situación que se nos viene encima y cuya gravedad exponencial se percibe a diario en la angustia de la gente que no sabe qué hacer, quizá comprendería por qué la oposición luego de dos décadas (¡medio Franco, para que se entienda mejor!) no puede suscribir acuerdos con quien no está dispuesto a respetar ninguna norma, ningún principio ni palabra empeñada.

Me dirá usted qué sentido puede tener firmar un acuerdo, si mientras las partes discuten garantías de transparencia electoral -lo que prueba que no existen-, una de ellas convoca unilateralmente a elecciones? Anhelamos con urgencia unas elecciones, sin duda, pero de verdad, que estén planteadas para que se exprese la voluntad popular y no -justamente- para lo contrario, para desconocerla. Señor Rodríguez Zapatero, que este régimen lo promueva como observador electoral imparcial debería decirle a usted mucho acerca de cómo se le percibe, pero también acerca de cómo se le percibirá luego del 22 de abril.

El mundo entero, la Comunidad Europea, Canadá, Estados Unidos, nuestros hermanos latinoamericanos -a excepción de su buen amigo Evo Morales- han denunciado estas elecciones. ¿Cree usted que todos se han confabulado en la maldad cuando unánimemente condenan lo que aquí sucede? Solo le invito -respetuosamente- a que medite en ello. Al fin y al cabo, cada uno de nosotros con sus acciones y con aquello que cohonesta o no, está construyendo su propia memoria histórica.

Venezuela es un país de tránsito para el contrabando de drogas ilícitas – La Patilla – 15 de Febrero 2018

Almirante-Kurt-tidd-768x486.jpgEl jefe del Comando sur de EEUU Kurt W. Tidd fijó postura sobre Venezuela antes del 115 Congreso de Servicios Armados del Senado mediante un informe que se refiere a la inseguridad y dificultades que afectan a la región, destacando a venezuela como es un país de tránsito para el contrabando de drogas ilícitas.

El jede del Comando del Sur de EEUU señala que Venezuela siempre ha proporcionado un entorno permisivo para los grupos narcoterroristas y Partidarios libaneses de Hezbollah, y que se ha convertido en un país de tránsito para el contrabando de drogas ilícitas.

Asimismo el informe se refiere al continuo asalto de las instituciones democráticas dentro del país, lo que proporciona un mayor espacio para los actores ilícitos que operan con impunidad, y para que Rusia, China y Cuba expandan su influencia sobre el régimen corrupto de Maduro.

“Los próximos meses probablemente serán críticos, con una campaña presidencial elección, deterioro económico continuo y escasez generalizada de medicamentos, alimentos, electricidad y bienes de consumo”, cierra el escrito.

Por otra parte, la postura detalla que Venezuela forma parte de los desafíos a los intereses de Estados Unidos, al igual que Cuba, nación a la cual se responsabiliza de ejercer una influencia negativa en Venezuela, a través de su servicio de inteligencia y las Fuerzas Armadas, “que desempeñan el papel de asesor clave roles que dan forma a la política interna venezolana”.

 

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