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Dictadura, Iglesia y esperanza por Luis Ugalde S.J. – El Nacional – 20 de Julio 2018

Luis_Ugalde_ex_rector_ucab“Desde el Ejecutivo Nacional, la ilegítima asamblea nacional constituyente y el Consejo Nacional Electoral se pretende conculcar uno de los derechos más sagrados del pueblo venezolano: la elemental libertad para elegir a sus gobernantes en justa competencia electoral, con autoridades imparciales, sin manipulaciones ni favoritismos. Mientras existan presos políticos, y adversarios a quienes se les niega su derecho a postularse, no habrá proceso electoral libre y soberano. Reiteramos que la convocatoria del 20 de mayo fue ilegítima, como lo es la asamblea nacional constituyente impuesta por el Poder Ejecutivo. Vivimos un régimen de facto, sin respeto a las garantías previstas en la Constitución y a los más altos principios de dignidad del pueblo” (n.° 6).

“Las actitudes de prepotencia, autoritarismo y abuso de poder, así como la constante violación de los derechos humanos, van acumulando sobre sus autores un rechazo que las generaciones futuras les reclamarán. En cierto modo resulta suicida seguir insistiendo tercamente en un camino de autodestrucción que se volverá contra sus promotores. La Iglesia no alienta los deseos de venganza ni las retaliaciones, pero tampoco promueve la impunidad de delitos que atentan contra la vida, la dignidad humana y los derechos fundamentales” (n.° 7).

Contundente e irrefutable este cuadro dramático que pinta la Conferencia Episcopal Venezolana en este mes de julio, sin evadir la tragedia nacional diciendo que ellos no se meten en política, lo que sería una enorme irresponsabilidad de cara al Evangelio de la vida.

“La consulta electoral realizada a finales del mes de mayo, a pesar de todas las voces –entre ellas la nuestra– que advertían su ilegitimidad, su extemporaneidad y sus graves defectos de forma solo sirvió para prolongar el mandato del actual gobernante. La altísima abstención, inédita en un proceso electoral presidencial, es un mensaje silencioso de rechazo, dirigido a quienes pretenden imponer una ideología de corte totalitario, contra el parecer de la mayoría de la población” (n.° 5).

¿Responsables?

“El principal responsable de la crisis por la que atravesamos es el gobierno nacional, por anteponer su proyecto político a cualquier otra consideración, incluso humanitaria; por sus erradas políticas financieras, por su desprecio a la actividad productiva y a la propiedad privada, por su actitud constante de poner obstáculos a quienes tienen voluntad de resolver algún aspecto de la problemática actual. El gobierno se presenta ante el país como víctima de manejos externos e internos. Esto no es más que la confesión de la propia incapacidad para manejar el país. No se puede pretender resolver la situación de una economía fallida con medidas de emergencia como bolsas de comida y bonos” (n.° 3).

“Es necesario favorecer en la acción de gobierno y de las instituciones públicas y privadas al ciudadano, al venezolano, al hombre y la mujer concretos que sufren y padecen los males actuales, y anhelan su superación. Ignorar al pueblo, hablar indebidamente en su nombre, reducir ese concepto a una parcialidad política o ideológica son tentaciones propias de los regímenes totalitarios, que terminan siempre despreciando la dignidad del ser humano” (n.° 4).

La tragedia nacional se refleja también en el éxodo desesperado y la diáspora con gravísimos problemas para millones de venezolanos: “Una de las situaciones que clama dramáticamente desde su silencio es el fenómeno de la emigración. Venezuela se ha ido convirtiendo en un país en diáspora (…) La emigración produce situaciones dramáticas (…) Muchas de estas situaciones han encontrado alivio en la mano generosa que las iglesias hermanas de países vecinos han extendido a nuestros compatriotas, lo cual agradecemos de todo corazón” (n.° 9).

¿Hay esperanza?

La Iglesia abre su tesoro espiritual y nos lleva a la fuente de la esperanza que mantuvo vivo al pueblo de Israel en sus momentos más duros de esclavitud y destierro: “El libro del Éxodo nos enseña que Dios guía a su pueblo de la esclavitud a la libertad (…) Dios, por medio del profeta Isaías, nos invita a no tener miedo, conscientes por nuestra fe de que no estamos solos, sino que el Señor nos acompaña y nos fortalece en nuestras vicisitudes” (n.° 11).

Para salir de este drama los obispos llaman a la esperanza activa que lleva a la acción inteligente y responsable:

-A la sociedad civil. “Ante la situación desastrosa que se deteriora permanentemente por las erradas políticas establecidas, y que los responsables se niegan a rectificar, animamos a la sociedad civil a ofrecer sus talentos y capacidades para explorar soluciones (…) Ciertamente la situación es abrumadora, pero no nos podemos acostumbrar a la precariedad que tanto humilla a nuestro pueblo. Por otra parte, animamos a las diferentes organizaciones de la sociedad civil, y a los partidos políticos, a exigir la restitución del poder soberano al pueblo, utilizando todos los medios que contempla nuestra Constitución (referendo consultivo, manifestaciones y otros) (n.° 14).

-A la Fuerza Armada. “Exhortamos a la Fuerza Armada a que se mantenga fiel a su juramento ante Dios y la patria de defender la Constitución y la democracia, y a que no se deje llevar por una parcialidad política e ideológica” (n.° 15).

-A toda la comunidad eclesial. “Las diócesis, parroquias y otras instituciones, a pesar de sus limitaciones logísticas y financieras han desplegado una amplia campaña de ayuda a los más necesitados, especialmente en lo que se refiere a alimentación y acceso a medicamentos” (n.° 16). Pero al mismo tiempo exigen acción para el “cambio estructural”. “Corresponde a cada iglesia local buscar los medios, los métodos y las estrategias para contribuir a ese cambio con acciones concretas” (n.° 16). “Nos comprometemos a realizar actos y eventos de religiosidad popular, por ejemplo: procesiones con las imágenes del Señor, la Virgen o los santos más queridos en cada lugar. La esperanza y el compromiso concreto deben llevarnos a ser samaritanos unos de otros en esta hora difícil en que nos encontramos” (n.° 17). “En sus horas de dolor y prueba, el creyente se toma con más fuerza de la mano de su Señor” (n.° 18).

Para salir de esta tragedia es la sociedad venezolana entera la que se tiene que poner en pie de marcha. Nadie se puede excusar ni puede negar su esfuerzo para el cambio. El gobierno se ha convertido en agresor de la sociedad y nos debe su renuncia para nuestra liberación. Menos costosa su renuncia voluntaria, antes de que sea obligado por el caos y la desesperación generalizada. Renuncia que abre la puerta a una transición pacífica y democrática negociada para que en la reconstrucción participen también millones de venezolanos, de cuya esperanza abusó este régimen volviéndola ruina espantosa.

Exhortación del Episcopado Venezolano – 11 de Julio 2018

CENTÉSIMO DÉCIMA
ASAMBLEA PLENARIA ORDINARIA
DEL EPISCOPADO VENEZOLANO

EXHORTACIÓN DEL EPISCOPADO VENEZOLANO
“NO TEMAS, YO ESTOY CONTIGO” Is. 41, 10

INTRODUCCIÓN

1. Los Obispos de Venezuela, reunidos en la 110° Asamblea General de nuestra Conferencia Episcopal, como pastores del Pueblo de Dios, atendemos los temas pastorales que nos son propios; sin embargo, como ciudadanos, dirigimos la mirada y la reflexión hacia nuestro país y su situación particular, que sin temor a equivocarnos calificamos como una “gran tribulación” (Cfr. Ap 12, 7-12), que afecta a la vida de los venezolanos y compromete seriamente su futuro.

2. Como lo vislumbrábamos en nuestra Declaración del 23 de abril del presente año, la situación del país se torna cada vez más grave. La mayor parte de la población no cuenta con los medios para hacer frente a la monstruosa hiperinflación. La calidad de vida de los venezolanos, ya sumamente precaria, se deteriora día a día. A los graves problemas que reiteradamente hemos puesto de relieve en nuestras exhortaciones y comunicados, relativos a las áreas de la alimentación, la salud, los servicios públicos (agua, electricidad, comunicaciones, vialidad), la seguridad personal, el empleo y el ingreso, se suman ahora los de la circulación y venta del efectivo y el del transporte público. En este último caso, siendo evidente la desaparición paulatina del parque automotor, la improvisación de medios de transporte sin control ni seguridad ha sido ocasión de tragedias en distintos puntos del país, con pérdida de vidas humanas y mayores dolores para numerosas familias.

EL PROBLEMA POLÍTICO

3. El principal responsable de la crisis por la que atravesamos es el gobierno nacional, por anteponer su proyecto político a cualquier otra consideración, incluso humanitaria; por sus erradas políticas financieras, por su desprecio a la actividad productiva y a la propiedad privada, por su actitud constante de poner obstáculos a quienes tienen voluntad de resolver algún aspecto de la problemática actual. El gobierno se presenta ante el país como víctima de manejos externos e internos. Esto no es más que la confesión de la propia incapacidad para manejar el país. No se puede pretender resolver la situación de una economía fallida con medidas de emergencia como bolsas de comida y bonos.

4. Es necesario favorecer en la acción de gobierno y de las instituciones públicas y privadas al ciudadano, al venezolano, al hombre y mujer concretos que sufren y padecen los males actuales, y anhelan su superación. Ignorar al pueblo, hablar indebidamente en su nombre, reducir ese concepto a una parcialidad política o ideológica, son tentaciones propias de los regímenes totalitarios, que terminan siempre despreciando la dignidad del ser humano.

5. La consulta electoral realizada a finales del mes de mayo, a pesar de todas las voces –entre ellas la nuestra– que advertían su ilegitimidad, su extemporaneidad y sus graves defectos de forma, sólo sirvió para prolongar el mandato del actual gobernante. La altísima abstención, inédita en un proceso electoral presidencial, es un mensaje silencioso de rechazo, dirigido a quienes pretenden imponer una ideología de corte totalitario, contra el parecer de la mayoría de la población.

6. Desde el Ejecutivo Nacional, la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente y el Consejo Nacional Electoral se pretende conculcar uno de los derechos más sagrados del pueblo venezolano: la elemental libertad para elegir a sus gobernantes en justa competencia electoral, con autoridades imparciales, sin manipulaciones ni favoritismos. Mientras existan presos políticos, y adversarios a quienes se les niega su derecho a postularse, no habrá proceso electoral libre y soberano. Reiteramos que la convocatoria del 20 de mayo fue ilegítima, como lo es la Asamblea Nacional Constituyente impuesta por el Poder Ejecutivo. Vivimos un régimen de facto, sin respeto a las garantías previstas en la Constitución y a los más altos principios de dignidad del pueblo.

7. Las actitudes de prepotencia, autoritarismo y abuso de poder, así como la constante violación de los derechos humanos, van acumulando sobre sus autores un rechazo que las generaciones futuras les reclamarán. En cierto modo resulta suicida seguir insistiendo tercamente en un camino de autodestrucción que se volverá contra sus promotores. La Iglesia no alienta los deseos de venganza ni las retaliaciones, pero tampoco promueve la impunidad de delitos que atentan contra la vida, la dignidad humana y los derechos fundamentales.

8. Urge en Venezuela una dirigencia política que ponga en el centro de sus reflexiones y de su accionar al pueblo venezolano, que tenga conciencia de que más allá de controlar el poder, la política es el oficio de quien movido por la nobleza y los principios éticos sabe ponerse al servicio de los ciudadanos y no de mezquinos intereses. Los líderes de la oposición deben ofrecer al pueblo alternativas de cambio, y trabajar con más fuerza por su bienestar.

UN PAÍS EN DIÁSPORA

9. Una de las situaciones que clama dramáticamente desde su silencio es el fenómeno de la emigración. Venezuela se ha ido convirtiendo en un país en diáspora. Manos que construían y producían, mentes que investigaban y enseñaban, van dejándonos para irse a otros países. La emigración produce situaciones dramáticas: la dura lucha por hacerse un lugar en un país extraño; la posibilidad de caer en el vicio o en la prostitución, o en manos de redes que explotan a sus semejantes; el estigma del rechazo; la tristeza de quienes aquí se quedan; el regreso en situación de fracaso de quienes no han encontrado dónde colocarse (Cfr. COMISIÓN EPISCOPAL DE FAMILIA E INFANCIA, Documento “Familia en Migración”, 15 de junio de 2018, nn. 6-8). Muchas de estas situaciones han encontrado alivio en la mano generosa que las iglesias hermanas de países vecinos han extendido a nuestros compatriotas, lo cual agradecemos de todo corazón.

10. Muchos emigrantes venezolanos desempeñan oficios humildes y honestos, que en modo alguno los rebajan o los envilecen, y que por lo tanto no pueden ser motivo de burla ni desprecio. En otros casos el emigrante lleva el acervo de una excelente formación académica y una dilatada experiencia laboral, que le permite ejercer en muchos países la docencia, la medicina, disciplinas científicas o industriales de alta calificación. En todo caso, quienes se han marchado, especialmente los jóvenes, constituyen un talento humano que se va perdiendo para la construcción de nuestro país. Si se ofreciera al venezolano alguna esperanza de futuro no tendría que emigrar. Venezuela espera la vuelta de sus hijos para reemprender el camino de un sano progreso.

EL MENSAJE DE LA PALABRA DE DIOS

11. La Palabra de Dios nos alecciona al garantizarnos que Dios está siempre al lado de su pueblo, en especial en sus horas más difíciles. El libro del Éxodo nos enseña que Dios guía a su pueblo de la esclavitud a la libertad, pero que también lo educa, a través de pruebas y dificultades, para que alcance la madurez necesaria como nación. Dios, por medio del profeta Isaías, nos invita a no tener miedo, conscientes por nuestra fe, de que no estamos solos, sino que el Señor nos acompaña y nos fortalece en nuestras vicisitudes.

12. Dios nos quiere decir también que las pruebas, sinsabores y amarguras de la vida no son señal de su abandono, sino que pueden ser también ocasión de crecimiento y de salvación. La oración, el ofrecimiento del sacrificio y de las horas adversas nunca serán inútiles, aunque no veamos su resultado de inmediato: la oración perseverante alcanza lo que pide, como nos garantiza el Señor en el evangelio (Mt 7, 7).

APORTE Y RESPUESTA DE LA IGLESIA

13. La Iglesia, cuya misión espiritual está claramente señalada por Cristo en el Evangelio, no pretende sustituir en su papel y vocación a quienes conocen y manejan la Política. No aspira dominar el panorama social, ni convertirse en factor de gobierno o de oposición. Sin embargo, estimula al laicado debidamente formado y consciente de sus obligaciones y derechos ciudadanos, a hacer oír su voz y a intervenir activamente en la palestra política, con el fin de que los altos principios y valores que la fe cristiana nos transmite se vivan también en el ámbito de lo público y se traduzcan en obras de bien común.

14. Ante la situación desastrosa que se deteriora permanentemente por las erradas políticas establecidas, y que los responsables se niegan a rectificar, animamos a la sociedad civil a ofrecer sus talentos y capacidades para explorar soluciones. Hay muchas personas comprometidas con el país, sus comunidades, sus familias. Existe en el venezolano mucha creatividad, iniciativa, espíritu de sacrificio: todo ello se manifiesta en un trabajo esforzado y diversas iniciativas de emprendimiento. Ciertamente la situación es abrumadora, pero no nos podemos acostumbrar a la precariedad que tanto humilla a nuestro pueblo. Por otra parte, animamos a las diferentes organizaciones de la sociedad civil, y a los partidos políticos, a exigir la restitución del poder soberano al pueblo, utilizando todos los medios que contempla nuestra Constitución (referendo consultivo, manifestaciones y otros).

15. Exhortamos a la Fuerza Armada a que se mantenga fiel a su juramento ante Dios y la Patria de defender la Constitución y la democracia, y a que no se deje llevar por una parcialidad política e ideológica.

16. El Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia nos invitan a ser solidarios. Nuestras diócesis, parroquias y demás instituciones, a pesar de sus limitaciones logísticas y financieras, han desplegado una amplia campaña de ayuda a los más necesitados, especialmente en lo que se refiere a alimentación y acceso a medicamentos (ollas comunitarias, comedores, bancos de medicinas). Debemos continuar y reforzar en lo posible esta acción solidaria con el apoyo generoso que tantos fieles aportan, aun desde su pobreza. Pero, además, la comunidad eclesial está llamada a favorecer un cambio estructural en pro de la transformación de nuestra sociedad (Cfr. CONCILIO PLENARIO DE VENEZUELA, Documento La Contribución de la Iglesia… N° 58): corresponde a cada Iglesia local buscar los medios, los métodos y las estrategias para contribuir a ese cambio con acciones concretas.

17. No debemos desanimarnos nunca frente a los desafíos de un presente incierto y difícil: al contrario, puesta nuestra confianza en Dios, que nos da la fuerza para el testimonio y para hacer el bien, afiancemos las exigencias en favor de la justicia y la libertad. Con el fin de animar la esperanza y rogar por las necesidades concretas de cada comunidad, nos comprometemos a realizar actos y eventos de religiosidad popular, por ejemplo: procesiones con las imágenes del Señor, la Virgen o los santos más queridos en cada lugar. La esperanza y el compromiso concreto deben llevarnos a ser samaritanos unos de otros en esta hora difícil en que nos encontramos. En ese contexto, el IV Encuentro Nacional de Jóvenes (ENAJÓ), que se celebrará del 1° al 4 de agosto en la Provincia eclesiástica de Cumaná, quiere ser un aporte valiente y esperanzador de los jóvenes católicos de Venezuela ante la situación que vive el país.

18. Una vez más, Dios nos reitera: “No temas, yo estoy contigo”. En sus horas de dolor y prueba, el creyente se toma con más fuerza de la mano de su Señor. En estos momentos de sufrimiento y lucha, invocamos una vez más la maternal intercesión de la Santísima Virgen María de Coromoto, para que Ella, con su oración ante su Hijo, nos ayude a superar los males de la situación actual. Como nos ha dicho el Papa Francisco: “María es como Dios quiere que sea su Iglesia: Madre tierna, humilde, pobre de cosas y rica en amor” (PAPA FRANCISCO, Fiesta del Inmaculado Corazón de María, 9 de junio de 2018).

Con nuestra bendición,

Los Obispos de Venezuela.

El Papa nombra al cardenal Baltazar Porras como Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas – La Patilla – 9 de Julio 2018

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El Santo Padre ha nombrado hoy 09 de julio de 2018 al Emmo. Sr. Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida, como Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas, otorgándole todos los derechos facultades y obligaciones que comportan a los obispos diocesanos a norma del derecho.

El Papa Francisco a través de un Decreto de la Congregación para los Obispos y firmado por el Cardenal Mac Oullet, Prefecto de la Congregación para los Obispos ha realizado este nombramiento y designación al encontrarse vacante esta sede arzobispal.

La sede de la Arquidiócesis de Caracas era sede vacante desde el 28 de agosto de 2017 cuando el Emmo. Sr. Cardenal Jorge Urosa presentó su renuncia ante el Papa Francisco de acuerdo a lo establecido en el canon 401.1 del Código de Derecho Canónico. “”Al Obispo diocesano que haya cumplido setenta y cinco años de edad se le ruega que presente la renuncia de su oficio al Sumo Pontífice, el cual proveerá teniendo en cuenta todas las circunstancias”.

 

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Comunicado de la Presidencia de la CEV ante la deslegitima realización de las elecciones presidenciales – 14 de Mayo 2018

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                             COMUNICADO

1. En Venezuela, cada día vamos entrando en una espiral de conflictos que tiene su raíz en la crisis generalizada que se vive en el país, crisis que afecta poderosamente a las personas y a las familias más vulnerables: los pobres, los campesinos, los obreros, los enfermos, los ancianos, los indígenas y los niños. Pero no sólo son estos sectores los afectados, también la sufren los profesionales, los estudiantes y las instituciones en general.

2. Esta realidad no ha sido atendida ni por el gobierno nacional ni por los gobiernos regionales, y clama al cielo el deterioro creciente que sufre el pueblo. Consecuencia directa de esto es la indiferencia ante una campaña electoral que no ha tenido emociones, ni proyecto país, ni un número considerable de seguidores. En el fondo el pueblo entiende que la convocatoria a estas elecciones ha sido hecha con tanta antelación por ventajismo e intereses políticos, además de ser ilegítima por el ente que la convocó.

3. Ante esta realidad queremos recordar y ratificar lo que ya hemos planteado: “Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo. Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe humanitaria sin precedentes. Por tanto, es urgente su postergación para el último trimestre del año” (23-04-2018).

4. Esta petición que hemos hecho por el bien del país, sigue vigente ante la importancia que reviste una elección presidencial. No se puede anteponer el interés de pequeños grupos políticos, ante el interés de la gran mayoría de la población venezolana. Nuevamente pedimos públicamente la postergación de estas elecciones para el último trimestre del año, aunque estemos a pocos días del 20 de mayo, día señalado para las mismas.

5. La Iglesia celebra la solemnidad de Pentecostés el 20 de mayo, por lo que pedimos al Espíritu Santo que guíe las mentes y los corazones de los Venezolanos, para que ratifiquemos nuestro servicio al país y su gente, entendiendo que la democracia y sus valores se perfeccionan si las condiciones de convivencia, de desarrollo y de la vivencia del bien común favorecen a todo el pueblo.

Caracas, 14 de mayo de 2018.
Con nuestra bendición.

+José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

+Jorge Cardenal Urosa S.
Arzobispo de Caracas
Presidente honorario de la CEV

+Baltazar Cardenal Porras C.
Arzobispo de Mérida
Presidente honorario de la CEV

“Venezuela sufre un genocidio, una tragedia inimaginable” por Andrés Beltramo Alvarez – Ciudad del Vaticano – La Stampa – 8 de Mayo 2018

Dos obispos venezolanos cuentan detalles sobre la crisis humanitaria que vive el país sudamericano. Y advierten que el gobierno del presidente Nicolás Maduro “es delincuencial”

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Jaime José Villarroel Rodríguez y Enrique Pérez Lavado

La crisis en Venezuela se agudiza a cada momento. Diariamente, miles de personas abandonan el país engrosando la peor ola migratoria de las últimas décadas en Sudamérica. Una situación creada por un “gobierno delincuencial”, cuyos dirigentes “están involucrados en el narcotráfico” y, para mantener su poder, están provocando “un genocidio”.

Es el crudo diagnóstico que trazan dos obispos venezolanos. Jaime José Villarroel Rodríguez y Enrique Pérez Lavado, de Carúpano y Maturín respectivamente. Sus diócesis son pequeñas, ubicadas al noreste del país. No obstante, sufren igualmente los estragos de una tempestad social y económica que parece no tener fin. En esta peculiar entrevista doble con el Vatican Insider denuncian la trágica realidad en esa nación.

¿Cómo es la situación en Venezuela?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “Tenemos una tragedia de dimensiones inimaginable. En este momento la situación de la falta de alimentos se ha agravado, más del 80 por ciento de las personas viven en pobreza y más del 20 por ciento padece pobreza extrema, a causa de la cual la gente no tiene ni para comer. La falta de medicinas es una calamidad, porque las personas mueren por eso. El año pasado más de 22 mil recién nacidos fallecieron y se registraron más de 700 mil casos de malaria o paludismo. Nosotros los venezolanos no imaginamos lo que se nos viene encima después de cinco años de decrecimiento económico en torno al 35 por ciento. La industria está totalmente destruida y la gente quiere irse del país porque no ve esperanza ni solución posible”.

¿Cómo se explica esta situación?
Enrique Pérez Lavado: “Hay un componente ideológico que todos conocemos pero es lo que menos pesa, porque existen otros intereses muy graves de por medio. Nuestros altos dirigentes políticos y militares están involucrados en el negocio del narcotráfico internacional. Esto ha llevado a que no se preocupen del pueblo sino de incrementar sus capitales, todos en el exterior. Eso les conviene, no hay otra manera de explicarse que estemos llegando a una especie de genocidio. Es una palabra muy grave, pero ya la situación ha alcanzado niveles de aniquilación hacia el pueblo venezolano. La gente está huyendo del país, es un asunto de supervivencia. No sabemos entonces qué busca esta gente. Quizás desde afuera es difícil comprender que no se trata de una dictadura política ni militar sino del ejercicio de una verdadera delincuencia”.

Jaime José Villarroel Rodríguez: “Puede sonar radical pero este es un gobierno delincuencial porque sabe del sufrimiento del pueblo y, por sus decisiones, gente muere, por eso está cometiendo un genocidio, eso no se puede negar. No podemos decir que es negligente porque no conoce la realidad”.

¿Cómo sobrevivir en esta situación?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “La Iglesia tiene la misión de acompañar al pueblo. Es la única institución que tiene credibilidad porque está cercana a la gente y habla con claridad. Su trabajo, a través de instituciones como Cáritas, es extraordinario, en condiciones dificilísimas porque el gobierno no permite que entre ningún tipo de ayuda humanitaria. En nuestras parroquias y oficinas diocesanas se abren cada vez más comedores, se busca llevar medicinas para asistir a los enfermos necesitados, se asiste a niños desnutridos y a las madres. Poco a poco estamos sobreviviendo. El pueblo se las ingenia, a veces debe buscar en la basura la comida o comer mal porque no hay otra salida”.

El Papa Francisco ha indicado siempre al diálogo como el único camino de salida a la crisis, ¿esa vía ya está agotada?
Enrique Pérez Lavado: “Al diálogo no lo descartamos nunca porque es el camino fundamental para nosotros, por convicción no podemos recomendar caminos distintos a ese. Sin embargo en este momento está cerrado. Se mantienen algunas instancias de diálogo a otros niveles, por ejemplo algunos contactos entre delegados el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) y personeros del gobierno, pero son -más bien- de tipo académico, no político. Siempre hablamos con el Papa del diálogo pero pensamos que, en este momento, no es factible”.

¿Hacia dónde creen ustedes que va el gobierno?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “A una radicalización de este sistema, a terminar de controlar la otras instancias que quedan como la banca privada y tomar las pocas empresas que restan, terminando de apoderarse de todas las instituciones. Busca un pueblo sometido, no admite ningún tipo de crítica ni disidencia, menos de la Iglesia católica. Va a haber menos libertad, más violaciones de los derechos humanos y un país más sometido, donde cada vez existe menos esperanza. Quizás lo que va a ocurrir es que debamos salir a las calles, a recoger a los muertos para ver cómo les damos cristiana sepultura”.

Ustedes se reunieron estos días con el secretario de Estado de Vaticano, Pietro Parolin. ¿Cuál es la posición de la Santa Sede sobre lo que ocurre en Venezuela?
Enrique Pérez Lavado: “La Santa Sede sigue muy de cerca toda la situación. Anualmente la presidencia de la Conferencia Episcopal viene a Roma, se reúne con el secretario de Estado y con el Papa. Hay una información directa de los hechos y de la postura que hemos tomado los obispos. La mediación que se intentó para el diálogo no dio resultados, la misma Santa Sede lo reconoció. El pontífice ha manifestado su apoyo a los obispos venezolanos y, por supuesto, al pueblo. No obstante, la situación venezolana es tan compleja y evoluciona tan rápidamente que no es fácil mantener una posición fija, predecible. Por eso se requiere estar sobre la marcha y en eso el Papa debe hacer alarde de prudencia, porque sería como la última carta a jugar en esta situación”.

¿Qué va a pasar? ¿En qué va a terminar todo esto?
Jaime José Villarroel Rodríguez: “Nosotros no perdemos la esperanza de que podamos superar esta tragedia. ¿Cuándo va a ser? No sabemos. Pero igual luchamos, trabajamos, estamos junto al pueblo, no nos dejamos vencer por el desánimo y por estas situaciones tan difíciles, que parecen imposibles de superar en este momento. Nuestro mensaje siempre es de esperanza, no de gente derrotada. El pueblo venezolano ahora sólo quiere sobrevivir. No podemos pensar ni siquiera en qué pasará dentro de una semana, sólo vivimos pensando en cómo llegar al final del día. Pero no somos un pueblo que renuncia a luchar por sus libertades, por una vida más digna y para darle un futuro a los hijos. En estas situaciones difíciles, nuestra tarea es sembrar la esperanza en el corazón de las personas, así cuando esta situación pase aquella semilla germinará y dará frutos”.

Mientras tanto hay que afrontar el hoy…
Jaime José Villarroel Rodríguez: No podemos esperar a que esto pase para hacer nuestro trabajo, hay que hacerlo ya de modo que la buena semilla pueda crecer en el corazón de las personas. No nos sentimos desanimados, a pesar de la tragedia de dimensiones terribles. Existen ámbitos donde podemos actuar, podemos incidir y acompañar a nuestro pueblo. No solamente hablamos de nuestra tragedia, también pedimos el apoyo de instituciones internacionales para seguir impulsando nuestro trabajo. Queremos seguir sembrando valores y decirle a la gente que no podemos dejarnos corromper, porque todavía es posible encontrar una solución.

Cardenal Porras anunció que El Vaticano activará la semana próxima plan de apoyo a venezolanos por Sharon Brito – El Universal – 4 de Mayo 2018

Aunque el plan pastoral “Puentes de Solidaridad” está dirigido a los migrantes del mundo, El Vaticano hará especial énfasis en los venezolanos en vista de que cada vez son más los que dejan su lugar de residencia para establecerse en otras latitudes de América del Sur

monsenor-baltazar-porrasBaltazar Porras, cardenal y arzobispo de Mérida, manifestó que a partir de la próxima semana El Vaticano pondrá en marcha el plan pastoral “Puentes de Solidaridad” que se basa en una serie de acciones para amparar a los migrantes del mundo.

En una entrevista en el programa “A tiempo” que transmite Unión Radio, el cardenal explicó que el plan hará hincapié en los venezolanos regados por Sudamérica, consecuencia del creciente éxodo de los últimos años.

Porras señaló que se presentará el próximo lunes la propuesta en la Santa Sede, al tiempo de manifestar la preocupación de la iglesia por este “problema geopolítico, porque la cantidad es tal que, poder digerir esa situación para todos los servicios no es sencillo”.

Aseguró que los ciudadanos se marchan del país y al llegar a su destino lo hacen sin referencias, todo es una “aventura”, lo que trae un problema psicológico. “Un ambiente diferente al principio es una incertidumbre”, recalcó.

La iglesia ofrecerá días de cobijo, comida y orientación, además de qué hacer en cuanto a los papeles, visa y la posibilidad de trabajo para desarrollarse y “llevar a los suyos lo más necesario”, añadió el arzobispo.

Por último, Porras comentó que la próxima semana se harán encuentros en Chile y Colombia donde se promoverán iniciativas para conocer la realidad de cada país, región y zona que se ofrece para el recibimiento.

Acoger a otras personas “no es fácil, porque cada uno va con su problema y angustia”, no obstante, “hay grupos en la Iglesia preparados para ello”, señaló el cardenal.

 

El Papa pide que Venezuela encuentre la vía justa para salir de la crisis – La Patilla – 1 de Abril 2018

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El papa Francisco presidió hoy la misa del Domingo de Resurrección en la plaza de San Pedro del Vaticano y leyó después su mensaje de Pascua, en el que cargó contra el “exterminio” que se está cometiendo en Siria y pidió una solución a la crisis de Venezuela.

Además, impartió desde la logia central de la basílica de San Pedro la tradicional bendición “Urbi et Orbi” (A la ciudad y al mundo).

Sobre Venezuela, pidió que su pueblo, que “vive en una especie de ‘tierra extranjera’ en su propio país” encuentre “la vía justa, pacífica y humana para salir cuanto antes de la crisis política y humanitaria que lo oprime, y no falten la acogida y asistencia a cuantos entre sus hijos están obligados a abandonar su patria”.

Su discurso, cargado de mensajes en favor de la paz y del diálogo, condenó las “injusticias y violencias”, la “miseria y exclusión”, el “hambre” la “falta trabajo”, el rechazo social hacia “los refugiados”, “las víctimas del narcotráfico, de la trata de personas y de las distintas formas de esclavitud” actuales.

Sobre Siria, cuya “población está extenuada por una guerra que no tiene fin”, llamó a “todos los responsables políticos y militares, para que se ponga fin inmediatamente al exterminio que se está llevando a cabo, se respete el derecho humanitario y se proceda a facilitar el acceso a las ayudas” que la población necesita “urgentemente”.

Citó también la península coreana, donde deseó que “las conversaciones en curso promuevan la armonía y la pacificación de la región” y pidió a los responsables que “actúen con sabiduría y discernimiento para promover el bien del pueblo coreano y construir relaciones de confianza en el seno de la comunidad internacional”.

Esperó que haya paz en “Tierra Santa, que en estos días también está siendo golpeada por conflictos abiertos que no respetan a los indefensos, para Yemen y para todo el Oriente Próximo”.

Y condenó el hambre, los conflictos y el terrorismo en África, especialmente mencionó a Sudán del Sur y a República Democrática del Congo.

Sobre Ucrania, esperó que “se fortalezcan los pasos en favor de la concordia y se faciliten las iniciativas humanitarias que necesita la población” y se acordó de los niños que sufren por las guerras y el hambre, pero también de los “ancianos desechados por la cultura egoísta, que descarta a quien no es ‘productivo’”.

“Invocamos frutos de sabiduría para los que en todo el mundo tienen responsabilidades políticas, para que respeten siempre la dignidad humana, se esfuercen con dedicación al servicio del bien común y garanticen el desarrollo y la seguridad a los propios ciudadanos”, dijo.

Previamente el papa presidió la misa del Domingo de Resurrección en la plaza vaticana y pronunció una homilía de manera espontánea, sin leer ningún discurso escrito.

Habló de dos conceptos, la “sorpresa del anuncio” de Jesús resucitado y “la prisa” de la gente que acudió al sepulcro para comprobar efectivamente que ya no estaba.

Y concluyó lanzando una pregunta a los presentes para invitarles a reflexionar sobre cómo reaccionan ellos en la vida, si corren hacia las sorpresas o se quedan quietos porque no quieren arriesgar.

“Tengo el corazón abierto a las sorpresas de Dios, soy capaz de andar con prisa o siempre estoy con esa cantinela de ‘mañana veré’. Qué me dice a mí la sorpresa (…). La pregunta (es) ‘y yo, hoy, en esta Pascua de 2018, yo qué, tú qué’?”, dijo.

La misa del Domingo de Resurrección comenzó a las 10.00 horas (08.00 GMT) con el canto del “Resurrexit”, que conmemora el regreso de Cristo, y a ella asistieron representantes de la Iglesia católica y decenas de miles de fieles de diversas partes del mundo.

La plaza de San Pedro amaneció decorada con miles de flores procedentes de Holanda, tal y como se hace desde 1985, año en el que un florista holandés decidió realizar esta ofrenda floral al Vaticano cada Domingo de Resurrección.

Convertida en un improvisado y extraordinario jardín, lució unas 60.000 flores y plantas, entre ellas 900 ramos de orquídeas verdes, símbolo de esperanza y paz, pero también 6.000 jacintos, más de 13.000 narcisos, 3.000 rosas, 500 lirios y 20.000 tulipanes.

Francisco concluyó así los ritos de la Semana Santa y mañana rezará desde el palacio apostólico vaticano el Regina Coeli, la oración que sustituye al Ángelus en tiempo de Pascua. EFE

Unirse para cambiar por Ovidio Pérez Morales – El Nacional – 15 de Marzo 2018

Unknown.jpegEl reciente encuentro en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela de representantes de la sociedad civil organizada y la ulterior formación de un frente, tendientes ambos a un cambio del régimen, se sitúan en la línea de lo planteado repetidamente por la Conferencia Episcopal Venezolana y ratificado en el documento de su asamblea plenaria el pasado 12 de enero.

Para el episcopado está claro: “Con la suspensión del referéndum revocatorio y la creación de la asamblea nacional constituyente el gobierno usurpó al pueblo su poder originario”. Por consiguiente, “no habrá una verdadera solución de los problemas del país hasta tanto el pueblo no recupere totalmente el ejercicio de su poder”. El pueblo debe asumir “su vocación de sujeto social (…) Es el pueblo organizado el que tiene la última palabra. En unión con la mayoría de los venezolanos anhelamos que la dirigencia política y la sociedad civil presenten un proyecto de país creíble y realizable”.

Un año antes, en comunicado conjunto de pastores y laicos, se había dicho: “El pueblo clama por un cambio profundo de la orientación política del país, que sea producto de la decisión del pueblo soberano (Constitución, art. 5): o el socialismo del siglo XXI, ausente de la Constitución, o el sistema democrático establecido en la Constitución”.

Los obispos llaman, pues, a la sociedad civil (de la cual forman parte) a organizarse para que, con los partidos, logren el cambio urgente que el país necesita.

A continuación ofrezco un sencillo aporte en varios ítems con miras a la consolidación de una auténtica unión para realizar el cambio.

1. La indispensable unidad hacia el cambio debe ser amplia y abierta; ha de escuchar e integrar en lo posible a movimientos, grupos y personas tendientes al mismo fin por medios distintos, pero integrables en un proyecto común, en cuanto razonables y éticamente fundamentados. Pluralismo no es anarquía, ni unidad, monolitismo.

2. Es preciso unir al No un Sí. Al rechazo a las amañadas votaciones (falsas elecciones) debe acompañar una lúcida estrategia y acciones eficaces para lograr-forzar un verdadero cambio. Esta abstención activa tenga presente que la Constitución no se encierra en lo electoral, pues establece también otros caminos para la salud y el restablecimiento de la democracia, como referéndum, desobediencia civil, resistencia, rebeldía (Constitución, art. 71, 333, 350…).

3. Conditio sine qua non para ir a elecciones (que no se reducen a votaciones): la disolución de la espuria asamblea nacional constituyente y la invalidación de sus actos. La ANC, “máquina infernal”, es horca y guillotina contra toda disidencia y la institucionalidad democrática, por su pretensión de poder constituyente absoluto. Un referéndum (Constitución, art. 71) es instrumento apto para poner las cosas en su sitio.

4. El canal humanitario debe ser insistencia y propósito continuos, así como la búsqueda de una solución consistente a la emergencia social. Los hambrientos, los enfermos en grave peligro, los presos políticos, los forzados al destierro, entre otros, requieren atención inmediata. ¿Qué son crímenes de lesa humanidad?

5. La Fuerza Armada debe ser interpelada seriamente por la ciudadanía acerca de su fidelidad constitucional. Recibe oficialmente armas no para aprovecharse del poder y sostener dictaduras y totalitarismos, sino para respaldar al pueblo, que hoy reclama libertad y justicia. Debe merecer lo de nacional y justificar su referencia a Bolívar. El Alto Mando es máximo responsable al respecto.

6. La antipolítica y el descrédito de los partidos no surgen por generación espontánea. La gente común es más inteligente y crítica de lo que los líderes piensan; estos deben encontrarse con los representantes de la sociedad civil organizada para edificar la Venezuela deseable, y evitar el carnaval de egos, los manejos subrepticios y el mercado de alianzas. Términos criollos como guaraleo y quiquirijuiqui indican lo que se debe evitar.

En todos estos ajetreos por el cambio hay una exigencia de Bolívar, que de muletilla protocolar ha de convertirse en brújula de compromiso. La crisis actual es socio-económica-política-cultural, pero, más en profundidad, ético-religiosa. “Moral y luces son….”.

 

Luis Ugalde: “Todo demócrata tiene que escoger, no hay medias tintas” por Hugo Prieto – ProDaVinci – 25 de Febrero 2018

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Ya había definido el punto donde nos encontramos, un punto oscuro y tenebroso. No es momento de matices ni de hablar con medias tintas. La voz que quiere ser escuchada es directa y clara, porque las opciones que enfrenta el país plantean un dilema entre la vida y la muerte. En estas circunstancias sería un crimen dejar de lado valores éticos y morales.

Es por esa razón que Luis Ugalde sj., lee en voz alta uno de sus escritos. Todo venezolano, sea de la condición que sea, tiene que partir de una realidad dramática que la ve el mundo entero y que, además, la padecemos nosotros. Venezuela se desangra y marcha al abismo. Hay hambre en todos los rincones y muerte por falta de medicinas, con inflación desbocada. El bolívar sin valor y el salario disminuyendo a pesar de los aumentos. Riadas humanas revientan las fronteras, huyendo de esta espantosa tragedia como ocurría antiguamente en las ciudades apestadas. Esa es la realidad —puntualiza Ugalde—, no puede haber ninguna posición ética ni de valores ignorando esto o mirando a otro lado. Sea gobierno, sea oposición, sea empresario, sea la condición que sea, este es el tema fundamental en el cual nos definimos los venezolanos y en el cual se define la política. Si un político quiere evadir eso y entrar en discusiones de menor monta, está traicionando a su profesión y al país. El problema del país no se puede resolver en pequeñas componendas.

Que no se equivoquen cuando dicen que la Iglesia se mete en política. “No, se mete en este debate entre vida y muerte”. Después de su experiencia en La Vega, de su trayectoria en el rectorado de la UCAB y de su formación intelectual comprobada —su obra escrita habla por sí sola—, podría decirse, sin menoscabo a la verdad, que con una sola conversación con el venezolano de a pie, Ugalde entiende lo que siente y lo que está experimentando en este momento.

El tema de unir al país, de buscar una solución que convoque a la gran mayoría de los venezolanos —a las organizaciones sociales, a las iglesias, a los sindicatos, a los partidos políticos—, en función del objetivo que acaba de marcar, usted lo ha planteado con insistencia. Pareciera algo elemental, pero ha sido imposible ¿A qué atribuye usted esa imposibilidad?

En toda sociedad, cada uno tiene sus intereses, pero todos vamos en un barco. Si el barco se hunde, no hay interés particular que valga. Pero no acaban de mirar el hundimiento del barco. Voy a ver si salvo la parte mía. No, no es salvable. Creo que estamos en ese momento. El gobierno advirtió hace tiempo que esto venía. También advirtió que por vía constitucional, por vía del voto universal y secreto, estaba perdido. Entonces inventó una cosa diabólica: la Constituyente… la Constituyente supraconstitucional y subrayo lo de supraconstitucional. Es decir, que manda por encima de todo lo constituido, manda por encima del Ejecutivo, del Judicial, del Legislativo, de toda instancia.

El politólogo Luis Gómez Calcaño le puso nombre y apellido a la Constituyente: monárquica e imperial. ¿Usted comparte esa opinión?

Absolutamente. Supraconstitucional son los reyes absolutos, supraconstitucional es Stalin, es Fidel Castro, es Mao Tse Tung, son los dictadores de derecha, por encima de toda Constitución estoy yo. Eso es supraconstitucional. La Constituyente, cuando se da —en el marco de la ley—, es por un lapso limitado y con autorización para cambiar la Constitución, que una vez redactada hay que someterla a consideración del soberano. Pero eso no pasó en Venezuela. Hicieron la Constituyente por lo menos para dos años y la pueden prolongar por otros 20 años. Cualquier cosa que no le guste el gobierno lo pasa a la Constituyente y como está por encima de todo, aténganse a las decisiones. El gobierno se está manejando de esa manera. La Constituyente es poder ejecutivo, poder legislativo, poder judicial y poder electoral, todo a conveniencia del poder. El tema de quienes están en el poder no es cómo resolvemos el hambre, sino cómo hacemos para que no nos saquen del gobierno.

¿Con o sin elecciones?

Sabemos que el 85% de la población dice que este infierno no puede durar y tenemos que salir. Ese es el telón de fondo de dónde venimos. La Constitución establece que en enero de 2019 tiene que haber cambio de gobierno y de presidente, por tanto lo lógico es que entre octubre y diciembre de este año tiene que haber una elección presidencial. No es que me gusta o no me gusta. Eso es una obligación. El gobierno, que de eso sabe, dice. Ah, pero esa la perdemos, pero con la Constituyente no la perdemos. La Constituyente puede convocar cuando le dé la gana. La oposición está dividida, la gente está desanimada, está sufriendo terriblemente, pero no tiene forma de unirse, vamos a poner la elección en abril… aunque pudo ser en marzo como pensaron.

El gobierno fue a República Dominicana supuestamente para buscar un acuerdo. Se redactó un borrador y el gobierno lo convirtió en un acuerdo. Ahora dice que está cumpliendo lo consensuado allí unilateralmente.

El gobierno sabe que está mintiendo. Sabe, además, que salió de República Dominicana tremendamente derrotado y furioso. Furioso como sus acompañantes, entre otros Zapatero, que se había comprometido con el gobierno a arrancarle a la oposición una firma de algo que no se puede aceptar. ¿Por qué? En primer lugar, quieren que se reconozca esa Constituyente, que es totalmente anticonstitucional. Afortunadamente la oposición dijo no. En República Dominicana hubo acuerdos mejores (Ugalde se refiere al memorándum del 2 de diciembre) en donde todos los países acompañantes, incluidos los que propuso el gobierno, estaban de acuerdo. Ah, pero claro, eso es poner unas reglas de juego internacionalmente aceptables en una democracia y eso no lo puede aceptar el gobierno, porque sabe que la tiene perdida. Entonces, le prometieron a Maduro, que iban a traer ese acuerdo firmado. Pero gracias, sobre todo a Julio Borges y otros, no se firmó. Y estuvo muy bien que no se firmara. Ahora, tenemos el dilema político. Allá está resuelto. Yo hubiera pensado que todos los partidos hubieran dicho como dijimos allá no, decimos acá no a esa votación, pero decimos sí a la elección constitucional este año entre octubre y diciembre.

Si bien la oposición anunció el miércoles que no iba a participar en las elecciones del 22 de abril, el anuncio no es propiamente una demostración de unidad. Estamos en una especie de limbo. ¿A qué atribuye usted este estado de suspensión?

Los que querían firmar en Dominicana se hacen la ilusión, no sé cómo, de que podían ganar una elección. ¿Si usted perdió su Estado cómo pueden ganar una elección nacional? Pero se aferran a esa posibilidad que no es real. Afortunadamente, y esto hay que decirlo, han ido evolucionando a un acuerdo, no del todo completo. La oposición, llamémosla MUD, pero es mucho más que MUD, quería un consenso total. No ha sido el caso. Pero se han convencido de que la trampa que ha montado el gobierno tiene como objetivo prolongar seis años más esta situación de miseria, esta catástrofe nacional impresionante.

De alguna manera sectores de oposición todavía están deshojando la margarita. Vamos o no vamos.

El problema no es de los partidos políticos, el problema es del país. Todos los venezolanos estamos metidos en este barco que se va a hundir, y no hay duda. Ni siquiera hay duda en el gobierno. El barco se va a hundir. La gente quiere una respuesta. Olvidémonos ahora de los políticos. ¿Cómo se salva? ¿Cuál es la respuesta a esta miseria, a esta catástrofe nacional? Ese es el dilema político. El gobierno dice. No quiero perder el poder. Pone un mecanismo basado en la Constituyente, que es anticonstitucional, para prolongar esta desesperanza por seis años más y en principio, como dice todo comunista, para perpetuarla. El dilema político para todo venezolano es: o prolongamos este infierno o buscamos salir de él, este año 2018, y reconstruir el país. Entonces, todo demócrata tiene que escoger, no hay medias tintas. ¿Qué tenemos? El gobierno monta unas elecciones, en las que usted no puede elegir nada, esa votación cuyo resultado está predeterminado y amañado, por un lado; y por el otro, los demócratas tenemos que salir y tenemos una elección, que la niega el gobierno, pero es un mandato constitucional. Vamos a elegir esa elección. Nosotros no somos abstencionistas.

Después de leer su artículo más reciente, me pasó por la cabeza que usted lo que está planteando es una rebelión. Una rebelión social, de la gran mayoría de los venezolanos, no solamente frente al fraude sino para restituir el orden constitucional. ¿Estoy en lo cierto?

Lo que estoy planteando es el cumplimiento de la Constitución frente a la dictadura anticonstitucional y también el cumplimiento del artículo 333 que fue redactado por los propios chavistas, que dice que todo venezolano, civil y militar, añado lo de civil y militar, tiene la obligación de defender la Constitución y su restauración cuando se viole. Artículo 333, yo estoy defendiendo eso. Estoy defendiendo no a la dictadura, no a la tiranía y no a una votación tramposa que no elige nada en abril. Eso sí estoy planteando. ¿Y toda Venezuela? Claro, porque los partidos políticos tienen que mirar a la sociedad. Si la sociedad se levanta en todas sus agrupaciones —y esos signos ya están apareciendo, ha hablado la Iglesia y van a hablar las iglesias, han hablado las universidades, así como los empresarios y los estudiantes y hablarán los trabajadores—, si la población siente que esos que han levantado la voz son los que interpretan mi situación, entonces la esperanza resurge.

Todo lo que venden los políticos en una campaña electoral es esperanza. ¿Pero qué esperanza puede haber en Venezuela en la situación que estamos viviendo?

La que había el 15 de diciembre de 1957. Esto no tiene remedio. Pérez Jiménez se va a perpetuar. Unos dicen: mejor nos acomodamos y votamos a favor de Pérez Jiménez, aunque va incluso contra su Constitución, el plebiscito, y los otros dicen: como esto no tiene remedio me quedo en casa. Gana el plebiscito dictatorialmente el gobierno y qué dice el venezolano común: somos pasivos, vamos a tener dictadura por otros 10 años. Un mes después el dictador estaba haciendo las maletas para irse. Esa es la esperanza. Ningún sembrador es tan tonto que siembre algo si está seguro de que no va a cosechar… No, no vale la pena, porque la semilla está dañada, porque no va a llover, como dice la Biblia, al ir a sembrar va llorando, porque es un trabajo sembrar, cultivar, pero como sabe que va a volver cantando con la cosecha, dice el salmista, entonces usted siembra. Es igual que en diciembre del 57. Es el mismo punto en este momento. El venezolano está desesperado, pero al mismo tiempo está mirando en dónde aparece una luz. Por eso la oposición tiene que ser muy clara, hay que salir de esto este año y el camino son las elecciones democráticas, no las elecciones de abril amañadas que inventó el gobierno.

La unidad, más allá de los partidos políticos, no termina de cristalizar…

Toma tiempo, toma tiempo. Apenas ayer levantaron la luz. Para que la gente venga a la luz hacen falta guías y esa luz tiene que ir a las comunidades. Yo sé de reacciones que hubo en Valencia y en Barquisimeto y la gente se agrupa, porque a pesar del desánimo, si hay una orientación bien dirigida, la gente se va a movilizar. ¿Va a haber elecciones este año? Probablemente no, habrá el simulacro en abril. Nosotros seguiremos insistiendo en que esto es una burla, tiene que haber elección. Se moviliza el país en torno a la elección y se van a resquebrajar muchas cosas. Se va a resquebrajar el gobierno, se va a resquebrajar la Fuerza Armada, porque los militares ven lo mismo y están sufriendo lo mismo. La presión de un centenar de países democráticos. Esto no está quieto. Hoy el país está infinitamente peor que hace un mes, mucho peor que hace dos meses. Mañana va a estar peor que hoy. En abril va a estar mucho peor que hoy. Va a haber más hambre, va a haber más falta de medicinas. Va a haber menos libertad, etc.

Es muy probable que en el gobierno haya gente que advierta la realidad que usted visualiza. Hagamos una analogía militar. En Vietnam hubo negociaciones, se llegó a un alto al fuego, las fuerzas irregulares del vietcong iniciaron una ofensiva y la dirigencia comunista vio que Estados Unidos no reaccionaba. Ese el momento de la unificación. ¿No será este el momento para que el gobierno haga elecciones legislativas y de concejales para tener el control total?

No, porque en Vietnam era al revés. La mayoría no estaba en torno a la posición de Estados Unidos. Aquí es lo contrario. La mayoría la tienen los demócratas. Eso lo sabe Diosdado. ¿Qué les queda que no controle la Constituyente? Pueden anular todo los que les dé la gana, como pasa en toda dictadura. Les queda la Asamblea Nacional que fue electa, suprimamos esto y listo; si ya montamos la trampa, metamos en ella la elección legislativa, eliminemos todo eso y quitémonos la careta… Somos dictadura y qué. La oposición tiene que actuar en consecuencia. No se llame más democracia, usted es dictadura y nosotros vamos a expresar el sentir de la gente. Por eso, ésta es la hora de la unidad. De una unidad nueva, en el sentido de que aquí entra gente de buena fe que en su momento fue chavista, pero que dice que el madurismo es un horror, el país se está muriendo, mis valores no permiten que se mantenga esto, porque hay un señor que quiere estar en el poder.

¿Quién participe en la elección amañada del 22 de abril que tesitura moral y ética tiene?

Algunos tienen toda la claridad, yo participo porque me dieron un dinero o porque me dieron una bolsa CLAP; otros participan de buena fe, pero la mayoría de los que van a votar y se prestan al juego están éticamente desorientados. Esto es de vida o muerte. ¿Usted quiere prolonga esta muerte o quiere traer a un médico que realmente quiera curar al enfermo y que cambie el tratamiento?, porque Maduro no va a cambiar nada. Aquí se mantiene un modelo que ha fracasado en el país y en el mundo entero. La ética se define en una pregunta. ¿Usted quiere la vida del otro o no? Sea por abstenerse o por indiferencia, usted puede contribuir a la muerte del otro. En el país las cosas están planteadas de esa manera. Por eso habla la Iglesia. ¿Se mete en política? No, se mete en vida o muerte. Ahí el cristiano no tiene elección: usted tiene que defender la vida y la vida de los más débiles y de los más pobres.

El barco se está hundiendo, se va a terminar de hundir. No hay posibilidad de reflote. ¿Usted cree que el gobierno está consciente de eso?

Absolutamente. Pero dice. A mí no me importa el barco, a mí lo que me importa es adónde voy yo. En cualquier país los gobiernos cambian y están hechos para que cambien. El período anterior de cinco años o de seis ahora está puesto para que cambie. ¿Para qué es la reelección perpetua? Eso es para restablecer una dictadura. La división de poderes y la circunscripción de los períodos presidenciales a cuatro o cinco años se hicieron, justamente, para que usted no pueda ser dictador, porque terminado el período, usted tiene que rendir cuentas y lo van a cambiar. ¿Qué ha hecho el gobierno? Lo que se hizo en todos los países comunistas: unificar el poder en el Ejecutivo. En Cuba, un rector de una universidad no puede opinar distinto a Fidel Castro. Todos tenían que decir amén a lo de Fidel Castro. No hay poder judicial ni legislativo separados. ¿Dónde está unificado eso? En el Presidente y en la Constituyente, que sacaron de la manga ilegalmente.

¿Cómo ve usted la perspectiva del país?

Yo veo un cambio en 2018. Veo, además, el camino legítimo y obligatorio, como lo dije anteriormente: artículo 333. La restitución de la Constitución y exigir la elección democrática entre octubre y diciembre. Si no hay una fuerza enorme nacional e internacional, el gobierno tratará de no conceder eso. Entonces, terminará mal. Lo lógico, lo sensato es que ante todo el rosario de esta tragedia, Maduro renuncie y convoque a elecciones. Eso es lo propio de cualquier demócrata. Eso es lo que debería hacer el presidente. Renunciar y recuperaría su imagen en el mundo en buena medida.

 

Denuncia contra Diocleciano por Héctor Silva Michelena – Blog Polis – 28 de Enero 2018

Unknown-1.jpegLa Gran Persecución. Así llaman los historiadores a la persecución desatada por Diocleciano contra la Iglesia y los cristianos, entre los años 303 y 313 d.C. Se calcula que durante su gobierno los cristianos alcanzaron a ser de 6 a 7 millones. El imperio estaba en aprietos por la presión de los barbaros. Este emperador lanzó  “La gran persecución” (303 d.C). Se ordenó que las iglesias y los libros sagrados de los cristianos se destruyeran por completo, a esto se debe la perdida de los archivos y bibliotecas de la Iglesia. Después, se mandó encarcelar a todos los jefes cristianos. Por último se ordenó que todos deben ofrecer sacrificios a los dioses.

Número de Víctimas: Es difícil dar un número de víctimas. El historiador inglés del siglo XVIII Edward Gibbon arroja un máximo de 2.000 víctimas cristianas durante la Gran Persecución (303-313) y supone un estimado total de 4.000. Hoy día los historiadores más solventes suponen unas cifras de algunos miles (seguramente menos de 10.000) en todo el periodo.

El 13 de enero de 2017,La Asociación Puertas Abiertas, en el diario La Nación, de Buenos Aires, bajo firma de Emilio Cárdenas, los hechos que tienen que ver con lo sucedido el año anterior con las incesantes persecuciones desatadas contra los cristianos Hablamos de la persecución religiosa más intensa de todas las distintas persecuciones que hoy existen. Del pisoteo, entonces, de una de las libertades esenciales del ser humano: la libertad de conciencia.

Lamentablemente hay, entre los 50 países del mundo en los que las persecuciones contra los cristianos fueron las más intensas el año pasado, dos países latinoamericanos: esto es México y Colombia, que ocupan los lugares 41° y 50°, respectivamente de ese sórdido listado. A ellos suman, en un informe especial de este año, al gobierno de Venezuela.

El presidente de la República, Nicolás Maduro se pronunció este lunes sobre el polémico sermón ofrecido ayer por el monseñor Víctor Hugo Basabe, obispo de San Felipe, durante la misa de bienvenida de la Divina Pastora a Barquisimeto. Durante la presentación de la Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional Constituyente, el primer mandatario nacional señaló que se trata de un grupo de la iglesia católica que está lleno de “maldad, de veneno, de odio”, .Y aseguró que ““A esta gente nadie los escucha, nos llamaron ‘peste’, nadie cree en estos diablos con sotana, nosotros amamos al Dios creador, amamos a la Divina Pastora”. También aseguró que, con estas declaraciones, los máximos representantes de la Iglesia quieren “generar enfrentamientos entre los venezolanos, violencia, muerte, exclusión, persecución, como sucedió durante la guarimba.

En su discurso, repleto de las palabras más soeces de que dispone el vocabulario criollo, se refirió a los incidentes acaecidos el domingo pasado en la procesión de la Divina Pastora, cuando la gobernadora de Lara, Carmen Meléndez, y los militares que estaban en una tarima fueron desalojados por la feligresía. En una evidencia más del control que ejerce sobre poderes genuflexos, llamó a la Fiscalía, a la Contraloría y al TSJ a “revisar las homilías” del arzobispo de Barquisimeto, monseñor Antonio López Castillo, y del obispo de San Felipe, Víctor Hugo Basabe, que celebraron misas durante la procesión de la Divina Pastora en la capital del estado Lara, para “verificar si cayeron en delitos de odio”. Este es el “delito” de los prelados López Castillo y Basabe: clamar por el fin del hambre y la corrupción.

Cuando el presidente venezolano se adentra en temas religiosos en cuando más se nota su delirante ignorancia. Tampoco disimula su poco conocimiento del Derecho: claramente pide investigar condenando de antemano. Además, esta acción es ilegal debido a que, de acuerdo con la Constitución, es competencia del Parlamento ejercer contraloría sobre el Poder Ejecutivo.

Una nota en El Nacional web, del 15 de enero, se informa que el presidente Nicolás Maduro ordenó este lunes la investigación al monseñor López Castillo y al obispo  Basabe, de la Diócesis de San Felipe, en el estado Lara, por supuestos delitos de odio. El primer mandatario se refirió a las palabras de Basabe quien, el domingo durante la homilía de la Divina Pastora en Barquisimeto (Lara), calificó a las personas afectas al oficialismo como “peste”. Dando paso a su pulsión de represalias, instó al Fiscal General, al Defensor del Pueblo y al Procurador de la República a “revisar” sí las palabras emitidas por el Obispo de San Felipe corresponden a “verdaderos delitos de odio que pretenden generar enfrentamientos, violencia, muerte., exclusión, persecución…”.

Recordemos que el 14 de enero, en la Homilía en Santa Rosa, día de la Divina Pastora, una fiesta religiosa multitudinaria, de 2017, el Arzobispo Castillo dijo: “Yo como Pastor siento un dolor muy grande porque ustedes no tienen comida ni medicina, porque se mueren niños y ancianos por falta de medicamentos…la mayoría de nuestro pueblo no creemos en el comunismo socialista fracasado que ha llevado al país a la miseria…yo no callaré jamás, hablaré siempre por el bien común del pueblo. Debemos respetar la Constitución para que no sea parcializada como muchas veces se hace” dijo el prelado durante la Homilía en Santa Rosa.

Y este año, el Arzobispo López Castillo, doctor en teología y filosofía, durante esa misma festividad religiosa, dirigió unas palabras por Venezuela durante la eucaristía, y enfatizó que el pueblo de Venezuela clama por comida y medicinas, petición que hizo a la Patrona de Almas, como también se le conoce a la virgen. Grupos de personas obsequian mandarina a los caminantes, quienes se aglomeran alrededor del camión de mandarinas. En ese punto, monseñor López Castillo repitió la petición, a viva voz: “¡Queremos comida! ¡Abajo los corruptos!”, palabras que fueron aplaudidas por los presentes y fueron cortadas por las televisoras regionales.

La GN y milicianos reprimieron la procesión en el cruce de la avenida Morán con Venezuela, pero cuando llegaron los milicianos y funcionarios de la Guardia Nacional, los presentes en la procesión empezaron a lanzarles conchas de naranjas y potes de agua. Los militares se retiraron del lugar. El Gobierno Nacional ha rechazado las declaraciones, sin embargo la Conferencia Episcopal Venezolana, ha conservado sus palabras. Por ello aquí el mensaje integro de la Homilía de monseñor Basabe.

Explicó el Obispo que” Dentro de las múltiples acepciones del vocablo iglesia, quizás la más significativa es la de congregación de cristianos que estamos unidos por el bautismo. La procesión entonces también constituye Iglesia, porque a ella concurrimos los cristianos en asamblea, para expresar y fortalecer la fe”. Y denunció la búsqueda de comida, el deterioro extremo de la salud pública, la alta desnutrición de los niños y la ideologización en la educación. Corresponde a las autoridades civiles del Estado ejercer su poder efímero, limitado y subordinado al pueblo de Venezuela, para buscar las soluciones pertinentes y luego rendirnos cuentas, aquí en la Tierra. Corresponderá al Supremo Creador decidir si los invita o no al Banquete Eterno.

“El gobierno reacciona porque hemos tocado conciencias”, y agregó: “ratifico lo dicho y me da mucha tristeza que el presidente mienta tan olímpicamente delante de todo un pueblo y diga cosas que no dijimos. En mi homilía no hubo incitación al odio ni a la confrontación, ni a una guerra civil. El gobierno reacciona porque hemos tocado conciencias; los obispos estamos llamados a hacer forjadores de paz y generar esperanza lo cual implica denunciar la injusticia, y no nos dejamos ganar por el miedo ni tapamos la mentira. Llamamos al pueblo y pedimos a la Divina Pastora ayudarnos a combatir la peste de la indiferencia. Estamos tranquilos: la verdad es de los valientes y el culillo es gratis”.

El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor José Luis Azuaje, afirmó que las homilías que causaron escozor en el gobierno están apegadas a la doctrina teológica y se amoldan a la pastoral social de la Iglesia. Argumentó que “El problema es que el gobierno, a través de la ANC, no acepta las críticas y reflexiones que pueda hacer el pueblo a las cosas que no funcionan. La Ley contra el odio es para los ciudadanos que no están de acuerdo con lo que sucede en el país, es violatoria de los derechos humanos. En un país donde casi nada funciona ¿por qué tenemos que callarnos? Hay que hablar en función de las correcciones y de rectificar las políticas erradas derivadas del modelo económico y político”.

El primer vicepresidente de la CEV, monseñor Mario Moronta, consideró que las amenazas de Maduro son una afrenta contra todo el Episcopado y la Iglesia. Dijo que las homilías fueron del conocimiento público y, por tanto, no hay nada que investigar. Y concluyó: “No van a encontrar en ningún momento ningún llamamiento al odio, ninguna invitación a la violencia, como en efecto sí lo podemos ver en muchas de las expresiones que incluso ayer se dijeron”. Los obispos afirmaron que el pueblo rechaza los hechos en los que murieron el comisario Oscar Pérez y otros críticos del gobierno. El presidente de la CEV dijo que recaban información de las organizaciones de derechos humanos: “Hay mucho dolor y familias involucradas”.

En un comunicado emitido el 16 de enero en la tarde por la Presidencia de la CEV, la Iglesia rechazó las amenazas contra los obispos López Castillo y Basabe. Denunciaron que Maduro tergiversó el mensaje de monseñor Basabe “con el objetivo de hacer ver que los obispos incurren en delitos. La verdad de lo que sucede en el país ha quedado evidenciado en las homilías pronunciadas ese día. El aval de esto lo han confirmado los miles de feligreses presentes en la misa en la avenida Venezuela que, con sus gestos, certificaban lo que escuchaban”. La CEV indicó que los obispos señalados por Maduro cuentan con el respaldo de toda la Iglesia que peregrina en Venezuela “ante cualquier acción que ponga en peligro su integridad de vida y su libertad de pensamiento y de acción”.

Dijo Aristóteles: “Si no quieres estar en política, en el ágora, y prefieres quedarte en tu vida privada, luego no te quejes si los bandidos te gobiernan”. Este es el resultado de la actitud conformista y resignada, de quienes quieren vivir de las dádivas, regalos y el subsidio de gobierno, anzuelo para capturar voluntades y el voto popular.

Aprópiate del lema de Juan Pablo II en su segunda visita a Venezuela: ¡Despierta y reacciona, es el momento!

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