elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Historia

Naipaul y Venezuela por Ibsen Martínez – El País – 14 de Agosto 2018

Sir Vidia se interesó por el país sudamericano, a solo 90 millas náuticas de Trinidad y Tóbago, su lugar de origen

1534174157_813092_1534174438_noticiarelacionadaprincipal_normal_recorte1.jpg

En un libro de juventud, V.S. Naipaul (1932 – 2018) examinó elementos del carácter moral de su país que encuentro semejantes a los del mío. Naipaul visitaba Trinidad luego de una larga ausencia, y experimentaba el temor del reencuentro.

“Sabía que Trinidad carecía de importancia y de creatividad, y que era cínica — dice en The middle passage, escrito en 1960—. Las únicas profesiones eran la abogacía y la medicina porque ninguna otra era necesaria. Se reconocía el poder, pero a nadie se le otorgaba dignidad alguna. A toda persona eminente se le tenía por tortuosa y desdeñable. Vivíamos en una sociedad que se negaba a tener héroes. […]

“Trinidad era un lugar donde una recurrente palabra de agravio era «engreído», expresión de resentimiento ante cualquiera que poseyese una destreza poco común. Tales destrezas no eran requeridas por una sociedad que nada producía, que nunca tuvo que probar su valía y a la que nada exigía ser eficiente. […] La generosidad –la admiración entre iguales— era, por tanto, desconocida; una cualidad que solo conocí en los libros y hallé solo en Inglaterra”.

Se refería Naipaul a Trinidad, y hablaba de ella como luego hablaría de la India, del mundo islámico, de las Indias Occidentales y también, en más de una ocasión, de nuestra América: sin zalamería, con desasida franqueza, sin marco teórico ni idealización ni desengaño. Motivos sobrados para haber merecido en vida el repudio biempensante de la corrección política.

De “cerdo misógino y almanaque de infelices opiniones” lo tacha David Rieff en un tuit que acabo de leer. De su misoginia feroz no tengo duda. Otro juicio me merecen sus opiniones.

“Mis antecedentes son a la vez excesivamente sencillos y excesivamente confusos— declara en su discurso de aceptación del Nobel, en 2001—: nací en Trinidad; una pequeña isla en la desembocadura del gran río de Venezuela, el Orinoco. Así que Trinidad no está estrictamente en Suramérica ni estrictamente en el Caribe”. Son coordenadas que cualquier venezolano también podría hacer suyas: aunque pisemos Terra Firma, me late que no somos del todo suramericanos ni del todo caribeños.

Apropiarnos de ellas me parece más a útil a una literatura “de indagación nacional” – expresión que debo a Christopher Domínguez Michael— que las barrocas coordenadas que daba la inflazón barroca de Arturo Uslar Pietri: “sabemos por los cartógrafos que Venezuela es el castillo de proa de esa rabilarga galeaza que pinta en el mapa la América española”.

Naipaul —Sir Vidia, para nosotros, devotos— se interesó, ¡y mucho!, por Venezuela, no solo por la prelación de nuestra Historia sobre la de su país de origen, sino también porque solo nos separan 90 millas náuticas. Testimonio, entre muchos, del doble flujo cultural entre mi país y Trinidad, propiciado por la cercanía, es la palabra mamagay que en inglés trinitario nombra lo mismo que el español de Venezuela y Colombia: mamar gallo; esto es, tomadura de pelo, evasiva engañosa. Trinidad ha sido refugio de todos los exilios políticos venezolanos desde tiempos coloniales.

Para escribir “La pérdida de El Dorado”, imprescindible portento que narra las vicisitudes arrostradas por Sir Walter Raleigh en nuestra Orinoquia, Sir Vidia aprendió nuestra lengua para adentrarse en las crónicas de Indias, en archivos sevillanos, en memorias virreinales.

Su imaginación se prendió de personajes como Antonio de Berrío, segoviano que combatió en Flandes a las órdenes del Duque de Alba y vino al reino de los chibchas con Jiménez de Quesada, su tío político, de quien heredó el quimérico título de gobernador de El Dorado. Francisco de Miranda mereció de Naipaul largos capítulos en dos de sus libros.

Sir Vidia apreció menos a Miranda como precursor independentista que como superlativo producto atormentado del sistema de castas colonial español. Era canario, un “blanco de orilla”; un descastado, no un aristocrático español de América, como Bolívar.

La condición de súbdito colonial comportó para Miranda, tanto como para Naipaul, un exilio y una privación de la complejidad de la cultura metropolitana que, instintivamente, ambos prefirieron a las discriminatorias y crueles simplicidades de la sociedad colonial.

De su “almanaque de infelices opiniones” espumo una frase, referida a la Argentina, que resume su visión de nuestra América, comarca de pesadillas cuyas gentes, dolorosamente: “no tienen causas, tan solo enemigos”.

Vale la pena rumiarla, como quien descifra un koan budista.

La diáspora venezolana repite la película por Jurate Rosales – Revista Zeta – 6 de Agosto 2018

ff8539d3cbb8037f557bfdb225810f1f.jpgCon asombro, al final de mi vida veo la repetición exacta de una película vista en mi juventud. Me doy cuenta que los venezolanos no inventan nada nuevo, repiten los mismos gestos, errores y desaciertos que marcaron a toda Europa oriental en la segunda mitad del siglo XX. Allí está todo, absolutamente igual: los errores de la oposición, la huida al exilio, las ayudas familiares para los que quedaron bajo el comunismo y la subordinación de los militares al dictador de turno. Veo que en tantos años nada ha cambiado y todo es predecible, porque la oposición sigue ciegamente un guión escrito hace un siglo, siempre el mismo, siempre asombrosamente efectivo.

Empecemos por el éxodo de quienes huyen de Venezuela. Nadie quiere expatriarse sino cuando se trata de resguardar la vida o la subsistencia. Por lo general, en estos casos  cada expatriado encuentra en su percepción de lo ocurrido a uno o varios culpables, a los que jamás perdonará por haberlo desarraigado de su tierra natal.  En los grandes éxodos que ocurren por razones políticas, la norma es alimentar una mezcla de rencores y verdaderas o falsas razones, que para la mayor desgracia del expatriado, le impiden actuar con objetividad.

Los actuales pleitos  en la diáspora venezolana, se reflejan en una igual confusión de la oposición dentro del país, con lo cual se repite algo que en el curso de la Historia ha ocurrido miles de veces cuando un segmento de la población huye de su país natal. El signo distintivo de esos éxodos es la incapacidad de los refugiados de unirse en un solo bloque y menos el de servir de guía de unidad para los que quedaron en la patria desvalida.

Son tantos los ejemplos de pleitos entre grupos  de  exiliados,  que uno llega a la conclusión de que se trata de una norma – cualquiera que fuese la nación y/o la época. Podríamos empezar por lo más famoso, como lo fue la huida de los aristócratas rusos a raíz de la revolución del año 1917. Esa primera oleada de refugiados nunca  aceptó  formar un frente común con el grupo siguiente de expatriados, como lo fueron los primeros revolucionario en el caso de Trotski y sus seguidores. Entre los refugiados de la primera ola y los de la segunda, la diferencia en tiempo era de menos de una década, pero cada grupo ya era parte de distintas tendencias políticas internas, que los hacia irreconciliables. Jamás hubo una unión franca y articulada de todos los refugiados de una sola nación, sino una lucha entre ellos mismos, en vez de unirse contra el enemigo común que se había apoderado de su país.

Recuerdo personalmente las diásporas salidas de los países de Europa oriental cuando muchos huyeron del comunismo al finalizar la II Guerra Mundial.  Los que habían tenido antes de la guerra gobiernos democráticos, seguían peleando entre ellos en la diáspora, cada uno por su partido político y eran incapaces de pensar que en su situación, ya no había ni partidos, ni elecciones, mucho menos posibilidad de formar un gobierno.

La diáspora proveniente de algunos de esos países, como fue el caso de Rumania y Yugoslavia, no solamente se vio dividida entre diversos partidos políticos de antaño, sino que existían los realistas que defendían a una derrocada monarquía, enfrentados a los exiliados republicanos de su misma nacionalidad, como si de sus enfrentamientos internos dependiera un gobierno, a todas luces inexistente.

Dos ejemplos son particularmente aleccionadores. En Yugoslavia, el rey Pedro II fue depuesto en 1945 y el país terminó siendo gobernado por un dictador comunista,  Josip Broz Tito, pero en el exilio pululaban los partidarios del rey enfrentados a los demócratas que soñaban con una república y en vez de ponerse de acuerdo contra Tito, los exiliados peleaban entre ellos. En Rumania, el rey Miguel I fue depuesto en 1947 y lo reemplazó varios años más tarde el dictador comunista Nicolae Ceaucescu. Recuerdo haber conocido en esa época en Paris a varios refugiados rumanos, férreamente divididos entre partidarios del rey depuesto y partidos políticos republicanos, cuando ninguna de las dos facciones tenía la menor posibilidad de imponerse en su país natal. Siendo en aquella época Rumania un país petrolero, los exiliados soñaban con regresar a su tierra y explotar la riqueza petrolera. Sueños vacíos, porque los comunistas permanecieron en el gobierno de  Rumania desde el fin de la II Guerra Mundial hasta el fusilamiento de Ceaucescu en 1989, cuando se desmembró el imperio soviético.

Lo que intento explicar con estos ejemplos sacados de la vida misma de cada grupo de exiliados, es que la norma en estos casos suele transformar al exilio en un caldo de cultivo de intrigas internas, con cada grupo “preparándose” de modo absurdo  a “posicionarse” para gobernar a la hora de un hipotético “regreso”. Asombra la incomprensión de las realidades del momento y la incapacidad de asumir que el exilio tiene su propio mandato, el de la unidad, y su rol inmediato, importantísimo, de apoyo y ayuda para los que quedaron en la patria.  

Durante los años de la postguerra, se habían creado en Inglaterra agencias que a cambio de un pago contratado por los parientes en el exilio, conformaban y enviaban paquetes de ayuda a la familia que había quedado bajo el sistema comunista. Recuerden que soy lituana, – país que fue ocupado por la Unión Soviética desde 1940 hasta 1990 – y mi mamá, desde Venezuela, apartaba cada mes de los sueldos de la familia, el dinero para el paquete a enviar a Lituania a través de Inglaterra. Se trataba para mi familia de un sacrificio grande, porque estaba de prepago un leonino impuesto de aduana cobrado por la Unión Soviética para dejar entrar el paquete, lo que se convertía en un obligado impuesto mensual, pagado, en nuestro caso desde C aracas, a la dictadura comunista.  Todo esto volvió a mi memoria, cuando salió en estos días el decreto de Nicolás Maduro del cambio de Bs.2.500.000 por dólar para las remesas familiares, como gancho para apoderarse  con esa tasa de cambio, de los dólares que el exiliado manda a su familia. En los países comunistas, aquel chantaje impuesto a las familias siempre ha sido parte del sistema.

Pasemos ahora a las penurias. Tan inherente al comunismo es la ausencia de alimentos y servicios básicos, que – como se ve en el párrafo anterior -, esto forma parte de un sistema, apoyado en la calculada desigualdad entre quienes son comprados por el régimen para que le sirvan  y quienes no lo son y padecen hambre. El sistema consiste en que los primeros sometan a los segundos, que son, precisamente, todos los demás ciudadanos considerados de segunda. En esa desigualdad entre opresores y oprimidos, los recientes sueldos para altos  oficiales de la Fuerza Armada Venezolana (entre Bs. 118.000.000 y 240.000.000 mensuales) son parte del sistema, como también parte del sistema es el máximo castigo al militar cuando empieza a subir en importancia. En Rusia esto ocurrió con el mariscal Tujachevski fusilado en 1937; en Cuba, el general Ochoa fue fusilado en 1989 y en Venezuela, el general Baduel está encarcelado desde 2009. Los tres fueron vencedores en sus respectivas tareas: Tujachevski aseguró la victoria del comunismo en el campo de batalla; Arnaldo Ochoa era el vencedor de Angola  y Baduel fue el salvador de Chávez el 11 de abril. Hasta en la destrucción de ellos, no hay nada nuevo.

En realidad, lo de Venezuela sigue el manual en todos los ámbitos. Es algo que la oposición venezolana no se ha acostumbrado a descifrar, ni siquiera después de dos décadas de enseñanza diaria.    

 

Táchira’s Petrolia: First Private Oil Company in Venezuela by  Rafael Arráiz Lucca – Caracas Chronicles – 31 de Julio 2018

cc-logo-horizontal.jpg

We know that our oil industry hangs from a thread today. Nevertheless, we are also aware of this: It wasn’t always the case. Our energy and oil industries were born (relatively) well fed and dressed, thanks to private capital and initiative. Petrolia had a strong start; yet, its history didn’t come without obstacles.

On May 18, 1875 Cucuta suffered a devastating earthquake that nearly leveled the entire city in one minute. The quake caused viscous waters to spring up around Cerro Negro, and people started deeming it as “miraculous”. This is why Dr. Carlos González Bona sent samples to a lab for analysis, confirming the properties of these waters located around Cerro Negro in the Rubio Municipality, Junín District; where Manuel Antonio Pulido owned  estate in La Alquitrana village.

The quake caused viscous waters to spring up around Cerro Negro, and people started deeming it as “miraculous”.

With scientific information collected by his friend Carlos González Bona (1837-1911) —a renowned and well-loved doctor in the area back then— Pulido started the process to get a concession from the great state of Los Andes to “explore and exploit the mineral tar mine nearby Cerro Negro.”

On September 3, 1878, the Regional Executive granted Pulido the required license. Immediately, he founded Táchira’s Petrolia Mining Company, on October 12, 1878. The concession was granted for 50 years and extendable for another 49, until 1928. The shareholders distributed 1,000 shares with an estimated value of Bs. 100 each: Manuel Antonio Pulido Pulido 192 shares; José Antonio Baldó 250 shares; Carlos González Bona 231 shares; José Gregorio VIllafañe 109 and a half shares; Rafael María Maldonado 85 and a half shares; Pedro Rafael Rincones 87 shares, plus the 40 shares that would belong to the government by law.

The company’s Board of Directors decided to send partner Pedro Rafael Rincones (1854-1927) to the United States to investigate the best instruments for oil drilling and extraction. In 1879, he travels to Pennsylvania to study the oil industry in situ, where he purchases drilling equipment and a small distillation system: a modest refinery. He visits Seneca Oil Company’s facilities in the region, which had already grown famous thanks to Col. Drake’s findings. The following year, in July 1880, the equipment bought by Rincones arrives to La Alquitrana.

The Regional Executive granted Pulido the required license. Immediately, he founded Táchira’s Petrolia Mining Company.

In 1881, the Rubio Mayor’s Office exonerates Petrolia from paying taxes for 25 years, as a way of contributing with the incipient industry’s development. During the first months of 1882, the machines bought by Rincones are installed in La Alquitrana. Both the drilling rig and the distillation unit come to replace the simple bucket method used to collect the welling oil.

Petrolia’s first productive well was called Eureka.

By 1884, the company was extracting some 954 litres of crude per day. They refined them in the small La Alquitrana refinery, with a capacity of 2,000 litres per day and able to cover the local needs and even export the kerosene produced for public and domestic lighting to Colombia. Even now, Táchira citizens proudly remember that San Cristóbal’s main square was lit by La Alquitrana.

In the newspaper Los Andes, N° 9, of November 1895, there was an advertisement for Petrolia: “The products offered for consumption thus far are: kerosene-petroleum pure oil; diamond light, as white as the ‘water color’ of the best American factories. Blue or carboline kerosene to preserve wood and destroy termites. Machine oil. Benzine: excellent for destroying ants and curing beasts, killing worms, killing bugs and to provide light with special lamps. Mineral tar: unmatched to preserve clean roads, coffee fields and to caulk water reservoirs. Solid pitch or asphalt. Mineral coal. For everything relating to the Company, contact Dr. González Bona / San Cristóbal, phone N° 44.”

By 1884, the company was extracting some 954 litres of crude per day.

Notably, Pulido died in 1892, Baldó in 1893, Villafañe in 1894 and Maldonado in 1895. The only ones who survived several years were González Bona, who died in 1911, and Rincones, in 1927. These last two took charge of Petrolia for many more years.

The company managed to have 14 productive wells. But in order to keep growing, they required new concessions on vast territories, which they didn’t get. The enthusiasm wasn’t great either because the wells weren’t producing as expected. The output starting languishing and the concession expired in 1938, as certified by the then Development Ministry, during the government of Gen. Eleazar López Contreras (1883-1973). The area of La Alquitrana was handed over in concession to Oil Development Limited, a Shell subsidiary, but once they completed field research, they declined the opportunity of further developing the project due to costs and transport difficulties.

In its heyday, at the end of the 19th century and during the first two decades of the 20th century, the distribution of Petrolia’s products reached the entire Andean area and the towns bordering with Colombia. When the first vehicles arrived to San Cristóbal in the 1920s, they used Petrolia fuel, distributed in a truck called “El Putumayo,” like the jungle region at the border between Colombia and Ecuador. In 1891, Baldó, the company’s manager, certifies the sale of five products: kerosene, benzine, carboline oil, gasoline and tar. Since the refining equipment was small, by 1891 it allowed a monthly production of scarcely 1,600 gallons and it came in cans, most of them made by the company in a machine of limited proportions.

In its heyday… the distribution of Petrolia’s products reached the entire Andean area and the towns bordering with Colombia.

As we can see, the first Venezuelan oil company was a private initiative and had private capital, under a concession regime. Its accomplishments were modest but significant. They lacked the capital to keep exploiting wells and exploring more, and they barely managed to supply fuel for the very first vehicles, but they weren’t there to see the development of transport system in Venezuela, when roads were built and automobiles were imported at a truly commercial scale.

In 1928, Petrolia’s Assembly of shareholders meeting in San Cristóbal decided to hand over the exclusive exploitation rights to Mr. Clarence J. Brown, husband of Dolores Pulido Rubio, descendant of one of the company’s founders. Brown promised to drill 12 wells in two years and managed to drill nine, increasing output. Despite the achievements, however, these were modest conquests and the company couldn’t survive. On April 8, 1934, it ceased operations. Brown’s wife tried to renew the concession in 1937, but the government gave it to another company.

Petrolia, that small Venezuelan company lacked the financial and technological support it required then to achieve a real growth.

Bolívar ¿Traidor A La Patria Por Pedir Ayuda Extranjera? por Gustavo Azócar Alcalá – RunRunes – 27 de Julio 2018

download.jpgUna tumba, en el cementerio del barrio Guiri Guire de Juan Griego, en la isla de Margarita, mantiene desde hace 199 años los restos mortales de un personaje que, desde el más allá, debe estar revolcándose de la risa cada vez que escucha a Diosdado Cabello o a cualquier otro dirigente del chavismo/madurismo, hablando de invasión extranjera y traición a la patria.

El personaje enterrado en tierras de Nueva Esparta, se llamaba James Towers English, hijo de un rico mercante irlandés, quien nació el 22 de febrero de 1782 en Dublín y fue uno de los casi 6 mil soldados extranjeros que entre 1817 y 1822 se enrolaron en el ejército de Simón Bolívar para contribuir con la liberación de cinco naciones de américa del sur que estaban en manos del imperio español. English era un teniente de caballería que al llegar a Venezuela fue nombrado capitán del primer regimiento de Húsares.

English llegó a tierras venezolanas en diciembre de 1817. Peleó con distinción en la batalla de Ortíz, el 26 de marzo de 1818.

Fue ascendido a coronel y nombrado segundo al mando de la guardia de honor Británica. Su jefe era nada más y nada menos que uno de los grandes próceres de nuestra historia: el general Rafael Urdaneta.

Su labor fue tan meritoria, que Bolívar ordenó que lo ascendieran a General de Brigada.

El chavismo/madurismo jamás hablará del coronel English. Tampoco le llevará flores a su tumba y mucho menos le rendirá honores. Si lo hicieran, tendrían que meterse la lengua donde no les llega el sol, porque al hacerlo, reconocerían que la independencia de Venezuela y otras cuatro naciones suramericanas, fue posible no solamente al genio militar de Bolívar, sino también, a la ayuda de 5.898 soldados ingleses, irlandeses, norteamericanos y alemanes que pelearon y dieron su vida en Carabobo, Boyacá, Ayacucho y muchas otras tantas batallas para que esta nación pudiera declararse libre y soberana.

Hace unas pocas semanas atrás, el presidente de la ilegal y fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, anunció que esa instancia se encuentra estudiando la posibilidad de aprobar una Ley para castigar a quienes llamó “traidores a la Patria”. Según Cabello, quienes sean declarados como tal, “serán tratados como enemigos del pueblo, ya que sus acciones solo buscan desestabilizar al país”.

Cabello hizo una advertencia a todos los venezolanos que han solicitado ayuda extranjera para resolver la grave crisis de Venezuela: “Señores vende patria ruéguenle a Dios o a quien ustedes quieran que nunca nadie intente invadir esta tierra, porque los vende patria, los traidores a la patria serán tratados como enemigos del pueblo”.

El presidente de la ANC dijo que todos conocen quienes han sido las personas que tomaron la decisión de “traicionar a la patria”. En su opinión, los traidores a la patria son quienes han salido en búsqueda de una intervención extranjera y amenazó con que no se tendrá “piedad” con ellos. Es importante señalar aquí que, oficialmente, ninguna organización política ha solicitado, al menos no abiertamente, una “invasión militar extranjera” a Venezuela. Lo que sí se ha planteado, y lo ha hecho mucha gente, es una intervención humanitaria, la cual consiste, en la apertura de un canal para que puedan ingresar al país alimentos y medicinas para los enfermos.

Pero tal parece que para algunos dirigentes oficialistas, intervención humanitaria e intervención militar son la misma cosa. La dictadura está tan nerviosa que confunde ayuda humanitaria con invasión militar. Desde esa óptica, todo el que solicite la apertura de un canal humanitario podría ser considerado un traidor a la patria.

Por eso es muy importante aclarar a Diosdado Cabello, o a cualquier otro dirigente del chavismo/madurismo, que solicitar ayuda a la comunidad internacional para lograr la libertad de Venezuela no es traición a la patria. Si fuera así, el primer gran traidor sería nuestro libertador Simón Bolívar, quien como es bien sabido, viajó a Londres, Inglaterra, el 30 de junio de 1810, junto con Luis López Méndez y Andrés Bello, a buscar armas, barcos y soldados para poder llevar a cabo la lucha por la independencia de cinco naciones suramericanas que estaban sometidas por el reino de España.

Esa es la parte de la historia de Venezuela que no le agrada mucho a los chavistas/maduristas: Bolívar, el libertador, el hombre en cuyo nombre se bautizó la revolución socialista que se instauró en este país desde 1999, y cuyo pensamiento sirve como arma de propaganda al gobierno revolucionario que comenzó Hugo Chávez y que continuó Nicolás Maduro, necesitó la ayuda de soldados ingleses, irlandeses, norteamericanos y alemanes para poder ganar las batallas que permitieron conquistar nuestra independencia y libertad.

¿A quién se le ocurriría en este momento decir que Bolívar fue un traidor a la patria por buscar ayuda extranjera para liberar a su pueblo entre 1817 y 1822? Y si la conclusión es que Bolívar no fue un traidor a la patria, ¿Por qué razón han de ser traidores a la patria quienes en 2018 buscan ansiosamente la misma ayuda internacional?

Con toda seguridad, hay muchos revolucionaros y socialistas que no saben que entre 1817 y 1822 operó en Venezuela lo que se conoció como la Legión Británica, un grupo de voluntarios extranjeros, que formaron unidades militares para luchar bajo el mando del general Simón Bolívar en la guerra de independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

La legión británica estaba integrada por centenares de soldados y oficiales voluntarios de Inglaterra, Escocia e Irlanda, los cuales se unieron a las fuerzas patriotas y contribuyeron enormemente a la causa republicana. La mayoría de los hombres que vinieron a luchar a estas tierras lo hicieron porque estaban desempleados y con problemas económicos en su respectivos países. Aquí les ofrecieron muy buena paga y reconocimiento a sus méritos militares y no lo pensaron dos veces.

Bolívar buscó en Europa oficiales con experiencia en el adiestramiento de tropas y en el campo de batalla para el objetivo que se buscaba: ganar la guerra. Fue así como entre 1817 y 1822, desde los puertos de Inglaterra partieron alrededor de seis mil hombres en aproximadamente 53 naves, en expediciones destinadas a brindar apoyo a la causa independentista de suramérica. Del enorme contingente de viajeros, unos cinco mil trescientos eran soldados veteranos del Reino Unido, Irlanda, y alemanes al servicio de Inglaterra.

El responsable del reclutamiento de los voluntarios en Londres fue el venezolano Luis López Méndez, exiliado en Inglaterra, quien fue el encargado de atraer militares voluntarios utilizando toda clase de mecanismos propagandísticos y diplomáticos. Ofreció remuneraciones económicas, grados militares suplementarios y tierras fértiles para quien quisiera enrolarse en tan lejana aventura. López Méndez y Andrés Bello permanecieron en Londres gestionando todo tipo de apoyo institucional además del suministro de insumos y material de guerra para la independencia de Venezuela y la Nueva Granada.

López Méndez contrató a mercenarios europeos en su mayoría británicos y alemanes veteranos de las guerras napoleónicas. Su labor fue tan importante, que Bolívar lo llamó: “el verdadero libertador de Colombia”. López llevó a cabo su misión en medio de grandes dificultades. El Estado naciente de Venezuela no le daba apoyo económico ni información necesaria para llevar a cabo su trabajo, y por si eso fuera poco, el gobierno británico no lo terminaba de reconocer como embajador por su alianza con España. Incluso tuvo que padecer prisión por las deudas que adquirió.

Las llamadas Legiones Británicas formaron una parte importante del ejército de Bolívar, quien las acreditó en la batalla de Boyacá, proclamando que “esos soldados liberadores son los hombres que merecen estos laureles“, y en la batalla de Carabobo donde los describió como “los Salvadores de mi Nación“. En Angostura, Simón Bolívar incluyó a la Legión Británica en la fuerza que debía acompañarlo durante la campaña libertadora de Nueva Granada.

De acuerdo con las cifras suministradas por el coronel Guillermo Plazas Olarte, a las costas venezolanas llegaron en seis expediciones extranjeras, entre 1817 y 1819, un total de 5.808 soldados.

En 1819, el coronel James English, muerto y enterrado en la isla de Margarita, reclutó en Inglaterra 1.200 soldados que se encontraban a medio sueldo y que habían pertenecido al ejército de ocupación en Bélgica y Francia. El coronel Strenowitz, junto con López Méndez, reclutaron en Bruselas a un grupo de 300 hombres que llegaron a las Guyanas. El general John Dévereux, comisionado por Bolívar, llegó con seis buques cargados con 1.729 soldados desde Liverpool y Dublín.

El Coronel Gustavus Hippisley llegó en un barco con 720 soldados; el coronel Elson llegó con 572 soldados; el general Mac Gregor llegó con 600 soldados; el coronel Mecceroni vino con 300 soldados; el coronel Ferms llegó con 250 hombres; y el coronel James Rooke, quien es considerado un héroe en Colombia, llegó con 200 hombres. En total, llegaron a tierras venezolanas entre 5.800 y 6.000 soldados y oficiales extranjeros a luchar por la causa independentista. Todos bajos las órdenes de Simón Bolívar. Eso fue mucho más que una ayuda humanitaria. Fue una ayuda militar extranjera para derrotar a otra fuerza militar extranjera (el ejército realista) que se había apoderado de Venezuela mediante el uso de la fuerza bruta.

¿Qué habría ocurrido si Bolívar no se empeña en traer a esos casi 6 mil soldados extranjeros para que lo acompañaran a librar las duras batallas contra las fuerzas realistas? Muy simple: habría perdido la guerra. Verbigracia: entre 1817 y 1822, la ayuda extranjera, tan odiada por los pseudo revolucionarios y bolivarianos que nos mal gobiernan desde 1999 hasta nuestros días, hizo posible la libertad de Venezuela hace 200 años. ¿Por qué no puede ocurrir lo mismo hoy día?

En mayo de 1817, James Towers English, el irlandés enterrado en Juan Griego, se entrevistó con Luis López Méndez, el representante de Bolívar en Londres. En mayo de 1818, firmó un contrato con el gobierno patriota para reclutar y equipar una fuerza británica de más de 1000 hombres, los cuales zarparon durante los siguientes meses y llegaron a las costas de Margarita con una sola misión: liberar a Venezuela y a la Nueva Granada. English fue nombrado general de brigada y le fue dado el comando de todos los soldados extranjeros. Luchó al lado del general Rafael Urdaneta y de acuerdo con algunos historiadores, rescató al general José Antonio Páez, cuando en pleno campo de batalla sufrió un ataque de epilepsia.

English fue herido en el campo de batalla. Se retiró a la isla de Margarita donde murió enfermo de fiebre amarilla y fue enterrado en el cementerio que queda en el barrio Guiri Guire frente a Juan Griego. La tumba del coronel English en Margarita tiene una lápida en la que se lee textualmente: “Aquí yacen los restos del general de Brigada James Tower English, expedicionario inglés, quien falleció el 19 de septiembre de 1819 al servicio de la independencia de Venezuela”.

Doscientos años después, todo parece indicar que los venezolanos necesitamos, una vez más, la ayuda de muchos James Towers English para recuperar nuevamente nuestra independencia y nuestra libertad. Como lo hizo el Libertador entre 1817 y 1819, en el 2018 invocamos con urgencia la ayuda humanitaria extranjera para derrotar a la dictadura y a los ejércitos extranjeros de Cuba, Rusia, China, Hezbollah, las Farc y el ELN que se han apoderado de Venezuela. Y eso, no es traición a la patria. Sino pregúntenle a Bolívar.

¿El camino de Venezuela?: así fueron las peores hiperinflaciones recientes por Berto Sagrera -La Vanguardia – 28 de Julio 2018

img_lfflorio_20180727-172303_imagenes_lv_otras_fuentes_1532704806108-kFXE-U451122399804LMH-992x558@LaVanguardia-Web.jpg

El país de Nicolás Maduro vive momentos duros pero países como Hungría, Zimbabue o Yugoslavia han pasado por situaciones peores

Venezuela podría protagonizar el segundo caso de hiperinflación más grave del siglo XXI. El Fondo Monetario Internacional (FMI) auguró este martes que el aumento de precios en el país latino llegaría hasta el 1.000.000% al cierre de 2018.

El organismo comparó la inflación de Venezuela con la que vivieron en el pasado países como Zimbabue o Alemania, pero estos no son los dos únicos casos que existen en la historia reciente. Una vista al pasado puede dar pistas de lo que puede suceder en Venezuela si se cumplen las previsiones de la entidad: poder adquisitivo nulo, dificultades generalizadas, espiral inflacionista a peor… Por ahora, borrará cinco ceros a sus billetes.

Hungría descubre los quintillones

El más grave, el que vivió Hungría en julio de 1946, cuando los precios llegaron a cotas del 41.900.000.000.000.000%, la cifra más alta de la historia. La crisis monetaria húngara empezó con el ‘crac’ del 29 y se acentuó con el final de la Segunda Guerra Mundial: el 50% de la industria quedó destruida, la producción de carbón cayó un 40% y los puentes del Danubio fueron derribados.

En tan solo 19 años, el cambio fue espectacular: en enero de 1927, el pengö húngaro se intercambiaba por 5,26 dólares; en julio de 1946, el dólar se intercambiaba por casi cinco quintillones de pengö (30 ceros). Llegaron a imprimirse billetes de un quintillón de pengö, aunque no se pusieron en circulación.

La guerra destruyó la economía húngara. En la imagen, el Danubio con Budapest al fondo (Michael Runkel / Getty)

La inflación diaria del país era del 207% y los precios se duplicaban cada quince horas. Tuvo que intervenir la Unión Soviética para estabilizar la situación. Se creó una nueva moneda: el forinto. Esta nueva moneda equivalía a 4 cuatrillones de pengö (24 ceros). El intercambio con el dólar se situaba en 11,74 forintos. Moscú ayudó en la reconstrucción del sistema productivo y comunicativo del país y el gobierno húngaro puso en marcha reformas fiscales.

Zimbabue, la más grande del siglo

La segunda hiperinflación más grave de la historia fue la de Zimbabue en noviembre de 2008. También es la más importante del siglo XXI. Los precios en el país africano se llegaron a incrementar un 79.600.000.000%. Los precios subían un 98% cada día. Es decir, en muy poco más de un día, el poder adquisitivo de los trabajadores se reducía a la mitad.

Robert Mugabe, en una imagen de 2008 (Tsvangirayi Mukwazhi / AP)

El papel moneda perdió su valor y obligó a sus habitantes a buscar oro en las orillas de los ríos, a comerciar mediante el trueque o a utilizar divisas extranjeras. El país que aún gobernaba Robert Mugabe abandonó en 2009 su moneda, el dólar zimbabuense, para adoptar el rand de Sudáfrica y el dólar estadounidense.

Yugoslavia, otro golpe de la Guerra de los Balcanes

Al poco de empezar la Guerra de los Balcanes, Yugoslavia vivió en enero de 1994 la tercera mayor hiperinflación de la historia. En medio del conflicto, los precios subieron hasta un 313.000.000%. Cada día los precios se incrementaban un 64,6%, es decir, solo necesitaban un día y medio para doblarse. Esta crisis aumentó la tensión en la zona, que cuatro años después empezaría su sangrienta disolución.

La República de Weimar y la llegada Hitler

Hasta este martes, cuando el FMI auguró el aumento de 1.000.000% de los precios en Venezuela, la cuarta hiperinflación más grande de la historia fue la de Alemania en octubre de 1923. Tras la finalización de la Primera Guerra Mundial, en 1919 el país se vio obligado a firmar el Tratado de Versalles, que lo reducía a la mínima expresión. Las consecuencias económicas de este acuerdo se fueron acentuando con el paso del tiempo.

Pilas de billetes en un banco de Berlín durante la hiperinflación vivida en la República de Weimar (Getty Images / Archivo LV)

En octubre de 1923, la inflación llegó hasta el 29.500%. Los precios subían un 20,9% cada día. En casi 4 días, la moneda perdía el mitad de su valor. Si bien esta hiperinflación no es tan exagerada como las anteriores, sus consecuencias fueron mucho más importantes: unos diez años después Adolf Hitler llegaría al poder. El líder nazi aprovechó la crisis económica y social de la República de Weimar para introducir sus ideas entre la ciudadanía y comenzar una de las etapas más negras de la historia.

Grecia y la Segunda Guerra Mundial

La última hiperinflación destacable es la que vivió Grecia en octubre de 1944. En los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial, los precios aumentaron un 13.800% en el país heleno. Cada día, las personas perdían un 17,9% de su valor adquisitivo.

¿Venezuela?

La inflación de los precios que se prevé en Venezuela es la cuarta mayor de la historia, por ahora, y la mayor en Latinoamérica. Antes, en el siglo XX, otros países como Argentina o Perú también vivieron épocas duras. En Asia, no escapó tampoco a este fenómeno: China y, en menor medida, Japón, por ejemplo, también han tenido capítulos similares en su historia.

Hubiese preferido otra muerte…por Orlando Viera Blanco – El Universal – 24 de Julio 2018

Le queda muy grande muchos notables -de antes y de ahora- acusar a las nuevas generaciones políticas de colaboracionismo y traición.

El 4 mayo de 1993–hace 25 años-la CSJ decidió el ante juicio de mérito de CAP, Jefe de Estado. La ponencia estuvo a cargo del Magistrado Gonzalo Rodríguez Corro. 9 magistrados votaron a favor y 6 salvaron sus votos. Una condena que no sólo sentenció a Pérez sino al país entero. Una conjura impulsada por “los notables”, desde cuyo pedestal-puro y moralista-ellos o sus vástagos aun pretenden dar lecciones de ética y política. Cuánta hostilidad, reconcomio y arrogancia comportó la salida de Pérez. Aun flota. Aun la padecemos. 

La denuncia fue hecha por José Vicente Rangel. El 11 de marzo de 1993, el Fiscal General Ramón Escovar Salóm solicitó el ante juicio de mérito ante la CSJ. La solicitud también incluía a los ex ministros Alejandro Izaguirre y Reinaldo Figueredo Planchart y a otros funcionarios. Dos días después un grupo de notables respaldaron al Fiscal General. Caldera a la cabeza. Uslar en la retaguardia y toda una rebelión de náufragos (Dixit Mirtha Rivero), que jamás le perdonaron a Pérez ser presidente dos veces. 

Caldera y su chiripero 

El cuadro político era otro. Caldera se hizo candidato del MAS y otras organizaciones que adoptaron el mote: “EL CHIRIPERO”. Copei se dividió y nace “Convergencia”. Osvaldo Álvarez Paz derrota la maquinaria de Eduardo Fernández y se alza con la denominación copeyana. Claudio Fermín se impuso al caudillo Alfaro Ucero, derrotando a su candidato Carnero Lauría como aspirante por AD, y Andrés Velásquez de la Causa R, sorprendía como fenómeno electoral. El presidente del Senado Octavio Lepage cubrió el interinato por un mes, al tiempo que el Congreso Nacional elegía como presidente provisional al historiador Ramón J. Velásquez. La noche del 20 de Mayo Pérez se dirige al país y lanza su presagio: “Hubiese preferido otra muerte”, y concluyó: “(…) quiera Dios que quienes han creado este conflicto absurdo no tengan motivos para arrepentirse”. 

Caldera asumió el poder tras su victoria electoral en diciembre de 1993. Más tarde sobreseía a Hugo Chávez Frías de su leva de armas. Se cerraba el ciclo de la conjura política de mayor envergadura de la era democrática, mordida de poder que nos conduciría como un tren desenfrenado a los tiempos de mayor crispación social, política y económica que haya conocido la república. Tiempos de tempestades anunciados por Pérez como el peor retroceso histórico desde nuestra gesta de independencia. Una involución republicana nacida de una profunda mezquindad e inmadurez política que hoy pagamos todos con el precio de la devastación indiscriminada. 

Vale decir que a partir de este antecedente, le queda muy grande muchos notables-de antes y de ahora- acusar a las nuevas generaciones políticas de colaboracionismo y traición. 

La humildad. Lección no aprendida 

El antejuicio de mérito de CAP sin duda significó el precedente inmediato perverso que abonó el camino a la llegada de Hugo Chávez Frías. Pérez lo advirtió… “De ganar Chávez Venezuela entrará a una dictadura violenta, de asesinos y facinerosos de la cual será muy difícil salir.” Palabras proféticas por apocalípticas pero además devastadoras de cara al conocimiento que tenía Pérez de todos los entornos minados de inquina y sed de venganza. No sólo de una izquierda trasnochada, sino peor, de “colinas y tepuyes” indigestos. Y esta falta de nobleza y humildad en el entendimiento del poder y la política es la que nos mantiene como perro que se muerde la cola en un laberinto de miseria, sangre y anarquía. 

Pérez predijo, cito: “Como no soy un acumulador de resentimientos, me equivoqué al suponer que todos actuábamos así y que las diferencias y los duelos políticos nunca serían duelos a muerte. Supuse que la política venezolana se había civilizado y que el rencor y los odios personales no determinarían su curso. Me equivoqué.” No hay que ser un letrado para concluir que nada hemos aprendido de esta lección de quiebre y fracturas históricas provocadas por duelos políticos a muerte como sentenció Pérez. Y como extirpe marca por la huella perenne de la irreverencia y la intemperancia, seguimos patinando en esta historia de miserables y desplazados que se repite una y otra vez desde arriba hasta abajo, hoy día en todos los sectores.   

Ni vencido ni derrotado 

Así se despidió Pérez desde Miraflores, al abandonar el cargo de Jefe de Estado en mayo de 1993. Un mensaje corto pero contundente y reflexivo: “pido a mis compatriotas que entiendan estas reflexiones no como expresión nostálgica o dolida de quien se siente vencido o derrotado. Mis palabras son una convocatoria a la reflexión de mis compatriotas sobre los duros tiempos que nos esperan… ojalá que nos sirva la lección de esta crisis. Que se inicie una rectificación nacional de las conductas que nos precipitan a impredecibles situaciones de consecuencias dramáticas para la economía del país y para la propia vigencia de la democracia que tanto sacrificio ha costado a nuestro pueblo”. 

Lamentablemente no hemos reflexionado ni rectificado nada de nada. Las alegóricas penurias que alertó Pérez llegaron para quedarse. Pues nada. Parafraseando su prédica al tiempo de su caída: “Venezuela toda hubiese preferido otra muerte” 

Hijos de gato cazan ratones por Rubén Dario Bustillos Rávago – Blog La Protesta Militar – 27 de Diciembre 2017

Unknown.jpegJorge Antonio Rodríguez, padre de Jorge y Delcy Rodríguez Gómez, quienes hoy fungen como negociadores representantes del dictador Nicolás Maduro, en las reuniones de “dialogo” que se llevan a cabo en la Republica Dominicana, con algunos “cuestionados” representantes de la oposición democrática, (MUD), comandó una banda de delincuentes que secuestró al industrial norteamericano, Frank William Niehous, vicepresidente de la empresa trasnacional del vidrio “Owen Illinois de Venezuela”.

En efecto, el 27 de febrero de 1.976, la banda armada de Rodríguez entró por la fuerza en la residencia de la familia Niehous en Prados del Este, sometiendo y drogando con cloroformo al industrial y su esposa y se llevaron al empresario.

Jorge Antonio Rodríguez, en nombre de los secuestradores, recibió de la empresa del vidrio, 20 millones de dólares solicitados para poner en libertad al rehén, sin embargo, no liberaron a su víctima y el dinero tampoco apareció.

El 29 de junio de 1979, William Niehous, después de permanecer 3 años y 4 meses en cautiverio, fue rescatado por accidente: agentes de la PTJ, hoy CICPJ, en busca de ladrones de ganado en el “Hato Dividive” del Edo. Bolívar, tropezaron con un hombre toda desgreñado quien encadenado en una humilde choza les gritaba “No disparen soy Niehous”. Los policías se enfrentaron y mataron a dos hombres armados que le custodiaban, José Aquino Carpio y Wilfredo Silva, cómplices de Jorge Antonio Rodríguez, posteriormente esposaron a Niehous y le condujeron a la comisaría más cercana. No sabían quién era.

Los criminales lo habían mantenido, durante todo ese tiempo, amarrado con cadenas en un hueco, de donde pocas veces podía ver la luz del sol. Ese fue un día de mucha suerte para el norteamericano Frank William Niehous quien murió en EEUU el 11 de octubre de 2013, 33 años después de haber sido plagiado.

Entre los implicados estaba Fernando Soto Rojas, quien huyó a Francia con parte del botín recibido por el rescate. Soto Rojas, durante muchos años, se dio la gran vida en el imperio francés; y detenidos Mirelis Pérez Marcano, Salón Mesa Escalona, David Nieves, Carlos Lanz Rodríguez, Fortunato Herrera, Iván Padilla y el cabecilla de la banda, Jorge Antonio Rodríguez, quien luego murió durante los interrogatorios en la policía política DISIP. Todos esos delincuentes han participado del saqueo de las arcas públicas durante estas últimas dos décadas.

“Hijos de gatos cazan ratones”

Los hijos del secuestrador Jorge Antonio Rodríguez, Jorge y Delcy Rodríguez Gómez, como su padre, forman parte de la “Delincuencia Organizada” que mantiene, como rehenes, a 30 millones de venezolanos, están incursos en delitos de corrupción, violación de los derechos humanos, complicidad con el narcotráfico, el terrorismo internacional y traición a la patria. (https://laprotestamilitar.blogspot.com/2009/06/decomisan-36-millones-de-dolares-jorge.html)

Estas son, razones suficientes para sostener nuestra tesis de que Jorge Rodríguez Gómez y su hermana Delcy Rodríguez Gómez, no liberaran a sus rehenes mediante un acuerdo, pues, la historia ha demostrado que estos malhechores siempre se quedan con el botín del rescate y no sueltan a sus presas, las que necesitan para ser utilizadas como escudos humanos.

Para detener las acciones criminales que está siendo ejecutado en contra del pueblo venezolano por esa banda de delincuentes, es necesaria su detención, neutralización o eliminación física. Y ello solo será posible con la ayuda de una fuerza internacional.

Mea Culpa por Laureano Márquez – La Patilla – 22 de Junio 2018

UnknownNo se trata de una particular manera de hacer aguas. La frase viene del latín y significa literalmente “por mi culpa” . En el rito romano, es una oración de preparación para la liturgia en la cual se confiesan públicamente los pecados ante el pueblo de Dios, como decir el Twitter Supremo, para que se entienda. Hago, entonces, mi mea culpa:

I
Conocí a Chávez en 1998 cuando trabajaba en KYS FM. El programa que conducían Alba Cecilia Mujica y Sergio Novelli mantenía un espacio: “Viernes de humor” y la pasábamos bastante bien y parece que el público también. Un viernes se presentó el entonces candidato presidencial, Hugo Chávez. Como se sabía de su visita desde el día anterior, yo llevé varios ejemplares de unos artículos en clave de humor, sobre un supuesto plan de gobierno para la salvación de la economía venezolana, que había escrito para la revista SIC del centro Gumilla. Recuerdo que entre ellos había uno: “Microdiccionario de macroeconomía” en el que definía todos los términos macroeconómicos de manera confusa para producir un efecto cómico ex profeso (que no es alguien que fue profesor, sino una locución latina que significa “a propósito”, “intencionadamente”). Fue la única vez que vi a Chávez en mi vida, pero fue suficiente. Al final de la entrevista, en la que tuvimos un intenso debate, yo caracterizando a Caldera y el caracterizándose a sí mismo, como solía hacer, le regalé los ejemplares de las revistas con los artículos aludidos.

Antes de que yo tuviese tiempo de explicarle que eran en clave de joda, él, luego del consabido tic nasal, dijo: “Mira, te prometooooo, que voy a estudiar esto detenidamente y te prometoooooo que lo vamos a aplicarrrr…”

Supongo que él vio la revista SIC, de corte progresista, y se imaginó que la cosa iba en serio. Ya en el gobierno no hizo otra cosa que aplicar en serio el plan de gobierno que yo le había dado en broma.

II
(10 años antes). Recién graduado en ciencias políticas, buscaba trabajo desesperadamente. La situación estaba entonces muy difícil para los politólogos, al punto que, muerto un colega en la indigencia, hacíamos una vaca para su sepultura y solicitábamos colaboraciones de 100 bolívares. Inquirido un funcionario de entonces por nosotros:
¿Podrías colaborar con 100 bolívares para enterrar a un politólogo?

El susodicho respondió: ¡¡¡Toma 200 y entierra a dos!!!

En un contexto así, naturalmente, conseguir empleo no era sencillo. Vi en El Nacional un aviso en el que solicitaban choferes para metrobús y me presenté con mi currículum. A la semana me llamaron para darme el empleo, pero en esos días surgió también la posibilidad de realizar estudios de postgrado en “Planificación y Gestión Gubernamental ”. Opté por estudiar y fui a la C.A. Metro de Caracas a dar aviso de que no tomaría el trabajo. En la taquilla vi la lista de aspirantes; tacharon mi apellido y llamaron al otro aspirante que quedaba por la M. Es decir, que de no haber hecho estudios para gobernar el país, sería yo ahora el presidente. Lamento hasta el día de hoy no haber aceptado el puesto.

Aceptadas estas culpas capitales, como dicen las ventas por TV: “Hay más, mucho más”:

Nunca he pensado que otro ser humano es una rata ni un gusano. Con ese pensamiento, los nazis exterminaron millones de personas. Así como me opongo a que los chavistas nos sigan aniquilando, tampoco quiero aniquilarlos a ellos.

Nunca he mandado a nadie a hacer alguna acción que conlleve riesgo, si no estoy presente yo también en la misma, corriéndolo también. En tal sentido -con vergüenza-, reconozco mi admiración por todos los líderes opositores que se la han jugado, que han recibido tortura, agresiones y – de manera especial- por todos los que han sido asesinados en esta lucha.

Me declaro culpable también de creer que esta es una confrontación ética en la que no podemos convertirnos en aquello que pretendemos cambiar. Eso fue lo que hizo el chavismo, elevando los males que padecíamos a la enésima potencia.

Me declaro culpable de haber propiciado el voto cuando creí que el voto podía ser útil, como lo fue en la elección de la Asamblea Nacional, cuyos resultados agarraron tan fuera de base al régimen que tuvieron que hacer reforma exprés con la Asamblea vieja para inhabilitar la nueva.

Confieso haberme opuesto a este régimen desde el primer día, cuando muchos de los que hoy me crucituitan aún votaban por él porque aquí hacía falta “mano dura”.

Pero sobre todo, me declaro culpable de no tener el más mínimo propósito de enmienda.

Y por último me arrepiento, además, de haber escrito este artículo cuando la jauría debe estar tras una nueva presa. La historia me absorberá, el Twitter ya me absorbió.

 

La invasion de Cuba a Venezuela: cronologia de una historia aún no escrita – Noticias Venezuela – 11 de Junio 2018

Venezuela por su riqueza petrolera y su cercanía a Cuba era un manjar muy apetecible y por ende, objetivo inmediato de la expansión del comunismo cubano como estrategia de fuerza en los años de la guerra fría. Con la buena pro del gobierno de Washington, en 1958, fue depuesto el General Marcos Pérez Jiménez. Al año siguiente, para el 23 de Enero, Fidel Castro, ya logrado el triunfo de la Revolución, visitó a Venezuela.

Aquella visita bien merece un artículo aparte pero para nuestro propósito solo diré que la hizo a su manera, es decir burlando las normas internacionales establecidas. Curiosamente quien no participó en la algarabía de esa visita fue el recién electo presidente Rómulo Betancourt quien durante la tensa reunión que sostuvieron, le dijo a Fidel Castro: ”Ustedes no han debido presentarse armados en Maiquetía”

Fidel vino a Venezuela con dos objetivos: buscar petróleo e implantar el comunismo. Lo primero le fue negado argumentando Betancourt razones económicas para aquel momento en Venezuela. Lo segundo no solo se inició, sino que incluso tomó un cariz de venganza personal ante la negativa de obtener petróleo. La invasión cubano-comunista había comenzado:

1959 – Fue durante esa visita que Fidel invita al entonces congresista por URD Fabricio Ojeda a viajar a Cuba, viaje que se llevó a cabo a finales de ese mismo año y en donde Ojeda recibió el debido adoctrinamiento para impulsar la guerrilla en Venezuela.

1960 – Promovido por el Partido Comunista de Venezuela, en conexión con Cuba, surge el primer foco guerrillero en La Azulita, Estado Mérida, liderado por Argimiro Gabaldón.

1961 – Como paréntesis de crispación en la población venezolana, y sin aparente relación alguna con los planes del Castro-comunismo, el 22 de Enero ocurre en el puerto de La Guaira, el secuestro del Barco “Santa María” por parte de un grupo armado de españoles y portugueses. Ese secuestro fue ideado por el nacionalista gallego José Velo Mosquera y dirigido por Henrique Galvao para llamar la atención internacional sobre los regímenes dictatoriales de la Península Ibérica.

1961 – El III Congreso del PCV decide aprobar la guerrilla para acceder al poder y se formó el “Frente Simón Bolívar” en las montañas de Lara, comandado por el mismo Gabaldón junto con Carlos Betancourt, Juan Vicente Cabezas y Tirso Pinto.

1962 – Fabricio Ojeda, renuncia al Congreso y acto seguido marcha a los Andes para organizar las FALN (Fuerzas Armadas de Liberación Nacional) pero a finales de ese año y luego de una serie de combates es detenido si bien escapa de la cárcel. Según el ex oficial de la inteligencia cubana Ulises Estrada, la creación de las FALN se enmarcó en una política de apoyo de Fidel Castro a los movimientos armados de Latinoamérica.

1962 – Douglas Bravo fundó el Frente Guerrillero “José Leonardo Chirinos” en la sierra de Falcón, y como comandante combatió con intermitencias contra el ejército. A este frente pertenecieron Teodoro Petkoff, Luben Petkoff, José Manuel Saher (alias Chema), Domingo Urbina (el asesino del Presidente Carlos Delgado Chalbaud) (Creo que esto es un error pues fue Rafael Simón Urbina) y Alí Rodríguez Araque, entre otros.

1962 – 04 May. Un grupo de oficiales de la Infantería de Marina, junto a algunos dirigentes del PCV y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) se alzan en armas contra el gobierno de Betancourt en Carúpano, mejor conocida como el “Carupanazo”Dicha acción no contó con el respaldo popular y fue sofocada en menos de 24 horas, deteniendo a los conspiradores y a un diputado del PCV, Eloy Torres.

1962 – 02 Jun. Tiene lugar el “Porteñazo” sublevación en la base naval de Puerto Cabello (Edo Carabobo), dirigida por el capitán de navío Manuel Ponte Rodríguez, el capitán de fragata Pedro Medina Silva y el capitán de corbeta Víctor Hugo Morales. El gobierno envía efectivos de la Fuerza Aérea y del Ejército produciéndose el combate que termina con un saldo de más de 400 muertos y 700 heridos. Tras estas sublevaciones Betancourt ilegaliza el PCV y el MIR en todo el territorio nacional y mandó detener a sus principales dirigentes.

!963 – 13 Feb. El buque Anzoátegui fue capturado por una unidad guerrillera urbana de las FALN en rebeldía contra el gobierno de Betancourt. El buque Anzoátegui pertenecía a la flota de la Compañía Anónima Venezolana de Navegación (CAVN) zarpó del puerto de La Guaira con 35 tripulantes. Al frente de esta operación, estaba el cubano-español “Máximo Canales”, hoy Paúl del Rio. (pintor)

1963 – 24 Ago. Un grupo perteneciente a las FALN secuestró al jugador Alfredo Di Stefano de su habitación en el Hotel Potomac en la Urb.San Bernardino de Caracas en lo que fue catalogado, junto con la captura del buque Anzoátegui como un golpe mediático para dar a conocer mundialmente la lucha guerrillera contra el gobierno del presidente Rómulo Betancourt.

1963 – 29 Sep. Ataque al “Tren el Encanto” en la ciudad de Los Teques realizado por los guerrilleros castro-comunistas del FALN. Guillermo Antonio García Ponce, fue uno de los autores intelectuales del ataque que dejó trece huérfanos. Entre los guerrilleros se encontraba Teodoro Petkoff, actual director del vespertino “Tal-Cual”.

1964 – 9 Oct. las FALN secuestran el segundo jefe de la Misión Militar de los EE.UU, el coronel Michael Smolen como acción de protesta por la condena a muerte del guerrillero vietnamita Nguyen Van Troi, por haber colocado una bomba bajo un puente por el que iba a pasar el Secretario de Defensa Robert McNamara. Durante su secuestro Smolen recopiló información que permitió, después de liberado, ubicar y apresar a sus secuestradores, pudiéndose con ello desmantelar a las células urbanas de las FALN en las principales ciudades de Venezuela.

1965 – Desde el 29 de marzo hasta Noviembre se llevan a cabo fuertes enfrentamientos guerrilleros en La Trinidad, Sierra de Coro, en Humocaro Alto y Bajo, Estado Lara, en las cercanías de Azagua, Distrito Bolívar, del Estado Monagas. en El Potrero, Distrito Morán, Estado Lara, en El Jobo, entre Cabure y San Luis, Estado Falcón, y hasta en el Hospital Vargas de Caracas cuando conducen al guerrillero Juan Almérida Bolívar haciéndose pasar por enfermo.

1966 – A partir de marzo Douglas Bravo dirigió el Partido de la Revolución Venezolana o PRV. Siendo su rama armada el FALN que se había fusionado con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fracción disidente de Acción Democrática, conformando ambas organizaciones el Frente de Liberación Nacional, abreviado todo como FALN-FLN.

1966 – 8 Jul. Con un grupo de militares cubanos Luben Petkoff desembarca en las playas de Tucacas, (Edo. Falcón) y se dirigen a las montañas falconianas. Venían entre otros los cubanos Ángel Frías, José Bouza y Arnaldo Ochoa, quien años después, siendo General de División, fue ejecutado por órdenes de Fidel Castro.

1966 – 18 Jul. Fidel Castro en persona despide a otro destacamento cubano de guerrilleros con destino a Venezuela, para dar apoyo a sus aliados guerrilleros venezolanos. En su arenga de despedida Fidel Castro señalaba como enemigo al Ejército de Venezuela al tiempo que los cubanos gritaban: “patria, socialismo o muerte, venceremos” que provocaron enfrentamientos continuos entre la guerrilla, incluso la urbana y el Ejército hasta fin de año.

1967 – 1 Mar. Una célula de las FALN secuestra a Julio Iribarren Borges, ex director del Instituto Nacional de los Seguros Sociales, y hermano del canciller Ignacio Iribarren Borges. Fue hallado muerto el 11 de marzo motivando la suspensión de las garantías constitucionales. El 6 de marzo en declaraciones al diario Granma de La Habana, el guerrillero Elías Manuitt Camero admite la autoría de las FALN sobre el asesinato de Iribarren. El suceso generó un fuerte rechazo en la opinión pública, incluyendo a varios militantes comunistas y por eso el 13 de marzo, Fidel Castro arremete en un discurso contra el PCV por considerar que tenía intenciones de cesar hostilidades contra el Gobierno venezolano y pactar la paz. Dos días más tarde, el PCV replicó sus declaraciones.

1967 – 8 May. Se produjo la invasión en Machurucuto. Su principal misión era entrenar a la guerrilla ubicada en Los Andes venezolanos para tratar de derrocar al presidente Raúl Leoni y así Fidel Castro poner en su lugar a un títere suyo para obtener los recursos venezolanos y con ellos financiar la intervención cubana en la Guerra Fría (EE.UU. Vs. Unión Soviética). En aquel intento junto a los cubanos estaba el hoy diputado por el Edo. Falcón Fernando Soto Rojas quien en el año 1977 marchó al Medio Oriente para sumarse como hizo Illich Ramirez, (El Chacal), como combatiente a la Resistencia Palestina. En la invasión estuvieron entre otros, los cubanos Antonio (Tony) Briones, Manuel Gil Castellanos, Del Toro,Tomassevich, García Planas, Borges y Pedro Cabrera Torres.

1968 – El enfrentamiento y captura del barco cubano “el Alecrin” y todo ello sin olvidar la mismísima presencia del “Che” Guevara en las guerrillas venezolanas, de donde salió despavorido porque según sus mismas palabras “en aquella vaina todos quieren mandar”

1969 – Como producto de la política de pacificación del gobierno de Rafael Caldera, los grupos guerrilleros habrían tomado una actitud de repliegue y de incorporación al debate democrático de Venezuela.

1972 – Integrantes de las FALN ejecutarían el secuestro del empresario Carlos Domínguez Chávez (El Rey de la hojalata) por el cual se pagaría por vez primera un rescate en Venezuela.

1974 – Dic. 29 Se restablecen las relaciones diplomáticas entre Cuba y Venezuela, rotas desde 1961.

1976 – Feb. 27 Un grupo de siete guerrilleros armados con ametralladoras llevan a cabo el secuestro del industrial norteamericano de la Owens Illinois William Frank Niehaus. El país quedó impactado pues hacía tiempo que no sucedía un secuestro de un personaje de tal nivel. Corría el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, el cual resultó afectado políticamente, pues suponían que los grupos revolucionarios que pudieran existir para ese año ya no estaban en una de guerrilla urbana.

1989 – Feb. 2 Con motivo de la llamada “Coronación” de Carlos Andrés Pérez por su segundo mandato, viene por segunda vez a Venezuela Fidel Castro. La fusión de la economía venezolana con la cubana era su única esperanza para mantener su proyecto comunista en Hispanoamérica en un momento en que la Unión Soviética le estaba retirando el apoyo económico que por décadas había mantenido al régimen castrista. Fidel llegó a Venezuela con más de 300 personas. Este excesivo séquito que supuestamente venía a proteger a Castro, en realidad tenía una función logístico-militar, trayendo armas en su equipaje el cual no fue revisado por la aduana venezolana siguiendo órdenes superiores y cuya finalidad no era otra que apertrechar y fortalecer la insurrección en Venezuela siendo su primera manifestación “El Caracazo”

1989 – Feb. 27 Se produce el “Caracazo” El castrismo había logrado su primer intento de desestabilización y derrocamiento.

1992 – Feb. 04 Fallida intentona de golpe de Estado liderada por un teniente coronel infiltrado por el comunismo, siguiendo directrices de Cuba, en las FF.AA. Su nombre Hugo Chávez Frías que logró apoyo popular debido al deterioro de la situación social y el aumento de la corrupción administrativa. Por cierto el mayor argumento para que ingresase en la Escuela Militar fue que “jugaba bien al beisbol”

1992 – Nov. Segundo intento de Golpe e Estado durante el cual los golpistas llegaron a bombardear algunos edificios públicos como el Palacio de Miraflores, el Ministerio de Relaciones Exteriores, y el Aeropuerto de La Carlota. La intentona fue nuevamente un fracaso.

1999 – Hugo Chávez gana las elecciones presidenciales. De esa manera el castro-comunismo se instaló, en Venezuela hasta nuestros días generando odios y miserias.

 

A %d blogueros les gusta esto: