elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Grupo de Lima

¿Está Juan Guaidó tan debilitado como dicen? por María Teresa Romero  – PanamPost – 14 de Junio 2019

Después del 30 de abril, no son pocos los que aseguran que Guaidó ha fallado. No obstante, la ardua lucha por la libertad de Venezuela está lejos de haberse estancado

Juan Guaidó en Charallave, Venezuela. (Foto: EFE)

Muchos dentro y fuera de Venezuela piensan que luego del fallido levantamiento cívico militar del pasado 30 de abril, el gobierno del presidente encargado Juan Guaidó quedó tan debilitado y el régimen usurpador de Nicolás Maduro tan fortalecido, que  la lucha democrática se estancó, mientras que la dictadura mafiosa se entronizó. No obstante, a mi modo de ver, esta es una lectura limitada y estática, que no toma en cuenta  la compleja y muy dinámica situación venezolana actual que tiende más bien a favorecer, pese al revés táctico de abril, al proceso de cambio emprendido en enero de este 2019.

Es cierto que el dictador Maduro continúa en el poder, que el ansiado quiebre militar dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas no ha sido sustancial, y que las fuerzas de seguridad oficialistas –que cuentan con gran apoyo cubano-  están  utilizando  hoy más que nunca la represión en contra de los mismos militares que se les han volteado, así como hacia los líderes cívicos y políticos democráticos. Según la prestigiosa ONG Foro Penal, actualmente  hay 773 presos militares, políticos y de derechos humanos en  las cárceles venezolanas, muchos de ellos con visibles señas de tortura de todo tipo.

En particular, Maduro ha ido en contra de los integrantes demócratas de la Asamblea Nacional. De hecho, al momento de escribir estas líneas aún se desconoce el paradero del primer vicepresidente de la AN, Edgar Zambrano, secuestrado el 8 de mayo por el Servicio Bolivariano de Inteligencia  Nacional (Sebin), ente que llevó a cabo la acción valiéndose de una sentencia del ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, y luego refrendada por la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente.  A través de estos organismos al servicio absoluto del régimen,  se continúa allanando la inmunidad parlamentaria de diputados. En la actualidad, al menos 31 diputados han sido obligados a abandonar su curul y se encuentran encarcelados o en la clandestinidad, en el exilio o desaparecidos.

Es obvio que el régimen busca acabar con la base legítima del gobierno encargado pero sin meter preso a su presidente Juan Guaidó, al menos por ahora.  Por eso,  incluso, ha lanzado la propuesta de adelantar las elecciones parlamentarias que oficialmente corresponden para el 6 de diciembre de 2020.

No obstante lo anterior, ni Nicolás Maduro y su dividida cúpula militar están tan fuertes como parece, ni el gobierno del presidente (E) Juan Guaidó está tan débil como hacen creer los del régimen y también muchos interesados de la oposición.  Por el contrario: al menos tres factores del contexto nacional tienden  a favorecer la posición del presidente Guaidó y a debilitar la del dictador Maduro. Estos factores, estrechamente vinculados entre sí, son los siguientes.

La economía está en el suelo y no deja de deteriorarse

Para los economistas, «la contracción de la economía venezolana es inédita, es raro ver un país con una contracción así sin haber pasado por una guerra o desastre natural».  Tomemos cifras del propio Banco Central de Venezuela (BCV)  que es una  institución al servicio absoluto de Nicolás Maduro y que por más de tres años no había publicado ninguna cifra económica y que en días recientes lo hizo, según dicen expertos,  presionado por Rusia y China que buscan que el régimen emprenda reformas económicas en virtud que la profundización de la crisis venezolana afectará  no solo sus intereses, sino también los de sus clientes regionales. Solo con el apoyo del FMI podrían cobrar sus deudas.

El reciente informe del BCV admite que en Venezuela ha ocurrido una catástrofe económica de magnitudes colosales que, además, se ubica antes del inicio de las sanciones comerciales impuestas por el gobierno de los Estados Unidos a la industria petrolera venezolana. Así, ese informe indica que entre el tercer trimestre de 2013 y el tercer trimestre de 2018 la producción total del país cayó en 52 %, el sector petrolero se contrajo en 47,4 %, la industria 76,2 %, la construcción 95% y el comercio 79 %. Y por otra parte la tasa de inflación pasó de 181 % en 2015 a 130 000 % en 2018.

Aun cuando estas cifras siguen siendo maquilladas y difieren de manera significativa de las que presentan entes como el FMI o la AN venezolana, demuestran que sigue en marcha el estrangulamiento financiero al régimen que, diga lo que diga, sí le importa y le es necesario para mantenerse en el tiempo.

El catastrófico deterioro social aumenta  y por ende el descontento popular

El impacto de la crisis  económica es devastadora en la sociedad venezolana y en especial en los más vulnerables. Tomemos como ejemplo solo el caso de los niños. Los expertos insisten en que  el país está en riesgo de perder una generación y hasta hablan de genocidio infantil. Señalan que la crisis ha afectado la formación de los niños, generando malnutrición, pobreza, abandono y en varios casos su muerte.  Solo entre 2014 y 2015 murieron 290 niños y a inicios del presente junio murieron 6 niños en el hospital de niños J M de Los Ríos, el más grande hospital público de Caracas, mientras esperaban trasplantes de médula ósea.

En las últimas semanas, el deterioro económico y social del país se ha ahondado de manera alarmante porque el régimen castrochavista ha casi inmovilizado al país con fallas en el suministro de gasolina. La empresa estatal PDVSA mantiene cerradas más de 500 estaciones por falta de combustibles. La escasez de gasolina y también de gas ha agudizado la emergencia humanitaria, que de por sí es ya bastante compleja,  y está impactando el transporte y la comida. Los que visitan el interior del país reportan pueblos fantasmas, donde cada vez son más escasos los lugares para comprar comida y donde casi no transitan vehículos.  En todo el país se incrementó el caos en el transporte público por la falta de unidades en circulación. Lo más preocupante es que según los propios trabajadores de Petróleos de Venezuela, las existencias de gasolina se agotarán en un mes.

Y en su afán de esconder esta y otras situaciones de deterioro y emergencia social, Maduro continúa cerrando medios de comunicación, censurando periodistas, y limitando cada vez más  la conexión a internet donde ya existe un bloqueo sistemático.  Al tiempo, se ha detectado una fuerte corriente de  desinformación y manipulación de noticias por las redes sociales. El oficialismo ha aumentado considerablemente en las últimas semanas la  ofensiva propagandista y de noticias falsas en contra de la oposición y del gobierno del presidente Guaidó.

A pesar de todo lo anterior,  Guaidó continúa firme movilizándose por toda Venezuela bajo la llamada Operación Libertad y la gente, desesperada, acude en masas a los mítines y concentraciones. Es impresionante. Las actividades continúan en particular en el interior del país,  pese a que las circunstancias antes descritas han mermado la capacidad de movilización  del propio Guaidó y su equipo, así como la de la población en general. Pero es que el pueblo se encuentra muy descontento y ven a Guaidó como  el único líder que es capaz de  revertir la situación de una forma pacífica. Ello quedó evidenciado en las más recientes encuestas de opinión pública.

De acuerdo al sondeo de junio de la encuestadora Datanalisis, la evaluación negativa sobre Maduro creció hasta el 84,1 % en mayo de este año.  En cuanto a popularidad, mientras la de Maduro apenas alcanzaba el 9,4 % en abril, la de Guaidó pasó de un 37,3 % en febrero a un 40,8 % en abril. Es más, ante la pregunta «si se convocaran nuevas elecciones presidenciales el próximo domingo, ¿por quién votaría?”, la compañía reveló que en febrero el 77,2 % de los encuestados elegiría a Juan Guaidó contra un 22,8% por Maduro. Pero ya para el mes de abril, la situación se habría incrementado a favor de Guaidó y un 81,2%  de los encuestados votaría por él.

 La situación militar tiende a complejizarse

Los propios sucesos del pasado 30 de abril cuando sucedió el fallido levantamiento cívico-militar para la salida de Nicolás Maduro del poder, ponen de manifiesto que las divisiones dentro de la cúpula cívico-militar que sostiene al régimen son fuertes aunque aún no se haya dado una ruptura aún entre ellas. Y cada día salen a la luz pública más evidencias de que en esa conspiración contra Maduro participaron altos oficiales y civiles del régimen.

En esa operación fallida actuaron gente supuestamente tan leal a Maduro como Manuel Ricardo Christopher Figuera, el general del Sebin que actualmente se encuentra escondido en Colombia y que es buscado por el régimen por haber puesto en libertad al líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López. Desde Colombia, por cierto, este general no sólo ha puesto en evidencia la situación de descontento y fragmentación que vive el sector militar y ha asegurado  que  continúa existiendo lo que llama una «megaconspiración» contra el madurismo, sino que también le ha dicho públicamente  al ministro de la Defensa,  Vladimir Padrino López, que es ya la hora de actuar para la reconstrucción del país, y la gobernanza y  reordenamiento del Estado. Apelando al liderazgo militar de López, le  ha solicitad que dirija el proceso de la transición democrática dada su importante influencia en los soldados en todos los grados.

Por otra parte, la persecución,  prisión e inhumana  represión y tortura que ha emprendido Maduro contra los militares tras el levantamiento del 30A, ha causado mucho malestar en ese sector. Varios han huido y otros han  desertado. El más reciente caso fue el del general de división (Av) Carlos Antonio Seijas García,  ex Director del Centro de los Servicios Logísticos de la Defensa Aeroespacial Integral de la Fuerza Aérea Venezolana.

La  situación militar es, pues, otro factor que está perjudicando a Maduro  y no por casualidad  este último mes les ha otorgado a los militares mayores beneficios y públicamente les ha solicitado lealtad. Y tal vez por esa incierta y compleja realidad militar es que el gobierno actual de Cuba ha invitado a la isla  esta primera semana de junio a Diosdado Cabello. ¿No será, como ya advierten algunos analistas que los cubanos están pensando en sustituir a Maduro por Cabello para así garantizar  la permanencia de la revolución venezolana?

La presión externa sigue y se fortalece

Pese a la sorpresa inmediata, después del 30 de abril el cerco de presión internacional diplomático en torno a Maduro se ha fortalecido, y esto constituye un factor fundamental cuando no se cuenta con la fuerza de las armas. Si bien esos sucesos de abril no dieron al traste con Maduro, sí sirvieron para demostrarle al mundo que la naturaleza totalitaria y criminal del régimen (y sus vínculos con Cuba, Rusia y China, entre otros) es más fuerte de lo que se pensaba. Ello está obligando a una mayor actuación política y diplomática por parte del gobierno de los Estados Unidos y de los demás aliados de Guaidó.

Lo anterior quedó demostrado en la más reciente declaración del Grupo de Lima, mucho más contundente que todas las anteriores (y recordemos que las declaraciones no son meras palabras, sino que conllevan compromisos),  así como en  las diversas conversaciones entre actores claves e intentos de mediación como el de Oslo. En todos ellos ha salido favorecida la posición política del presidente encargado  en cuanto a la ruta trazada (no puede haber elecciones presidenciales sin la salida de Maduro del poder). Tanto así que hasta el Grupo Internacional de Contacto –con una posición diferente y alineada a la del madurismo- se ha venido aproximando a la del Grupo de Lima.

La ardua lucha por la libertad de Venezuela, pues, está lejos de haberse estancado y a su nueva etapa (es decir, después del 30 de abril) Juan Guaidó llega mejor posicionado de lo que creen o desean algunos.

Diosdado Cabello está en todas las opciones del poder por Juan Carlos Zapata – KonZapata – 11 de Junio 2019

Diosdado Cabello está en todas. Quiere estar en todas. Se está moviendo. Aparece en TV. Aparece en la Asamblea Nacional Constituyente. Aparece en un mitin. Suena en la radio. Aparece en La Habana. Cabello quiere demostrar que es factor de poder. Clave y confiable.
Foto: Estudios Revolución-Granma.
Foto: Estudios Revolución-Granma.

Fue a Cuba. Y desde el aeropuerto de La Habana, flanqueado por Adán Chávez y Darío Vivas, sentó línea: “No estamos en situación de complacer a ningún sector de la oposición que quiera pasar por encima de la ley, ni a ningún poder extranjero que mire a nuestro país como una colonia”. Esto lo dijo cuando fue preguntado sobre la negociación en Oslo, Noruega, y en caso de que se pactara el adelanto de unas elecciones presidenciales. A Cabello no le han gustado los diálogos ni las negociaciones. Ni antes ni ahora. Cabello es de la opinión de que a la oposición se le da, se le ofrece, y sin embargo, va a seguir conspirando. Para Cabello, las elecciones presidenciales son para el 2024. Las únicas elecciones previstas en el cronograma electoral son las parlamentarias. Para Cabello este es el “peor momento político” de la oposición. Y en su programa de TV se hizo eco de las palabras del secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, quien habló de lo difícil de mantener unida a la oposición venezolana. “Ojalá se organicen y lleguen a un consenso”, dijo Cabello. “Para sentarnos a dialogar sobre el futuro de nuestro país”.

Cabello envía otro mensaje desde La Habana con la foto que se tomó con Raúl Castro, General del Ejército y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido. La foto no ofrece elementos ni adornos. Son cuatro individuos sentados en una sala casi vacía. Pero es una forma de Cabello de reconocer que el factor cubano juega como poder.

Y que él también juega como poder. Se están reconociendo de manera mutua. La foto cobra importancia en el contexto actual. Luego de los hechos del 30 de abril en los que Cabello y la inteligencia cubana jugaron un rol de primer orden para desbaratar el plan que intentaba sacar a Nicolás Maduro del poder. Maduro es el factor cubano en el régimen chavista. El general Vladimir Padrino López es el factor ruso. ¿Y Cabello? Es él. Juega para sí mismo. Y juega en todos los terrenos. Con civiles y militares. Dentro y fuera del Palacio de Miraflores. Juega en la Constituyente. Juega en el PSUV. Y juega en la calle, con la militancia del PSUV, donde se muestra, porque algo busca Cabello.

Cabello envía otro mensaje desde La Habana con la foto que se tomó con Raúl Castro, General del Ejército y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido. La foto no ofrece elementos ni adornos. Son cuatro individuos sentados en una sala casi vacía. Pero es una forma de Cabello de reconocer que el factor cubano juega como poder. Y que él también juega como poder. Se están reconociendo de manera mutua. La foto cobra importancia en el contexto actual. Luego de los hechos del 30 de abril en los que Cabello y la inteligencia cubana jugaron un rol de primer orden para desbaratar el plan que intentaba sacar a Nicolás Maduro del poder.

A Cabello no le hace ilusiones que Canadá diga que Cuba tiene mucho que jugar en la solución de la crisis política en Venezuela, ni que el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez solicite a Canadá respaldo al diálogo en Venezuela. Para Cabello, Canadá es un gobierno hostil. Como se sabe, Canadá forma parte del Grupo de Lima, y el Grupo de Lima reconoce a Juan Guaidó como Presidente Encargado. Para Cabello, Canadá hace lo que le diga los Estados Unidos. Cabello habla y es como si le llevara la contraria a Cuba. Es una forma también de mostrar que actúa como factor de poder propio que debe ser tomado en cuenta. Ya pasó, cuando Hugo Chávez estaba moribundo. Lo querían dejar por fuera de los pactos, y jugó sus cartas. Hoy, el régimen de Maduro no existiría sin el respaldo de Cabello. “No nos sacó la alfombra”, dijo una fuente madurista. “De haber sacado la alfombra, Maduro no hubiera sobrevivido”. Cabello ha estado con Maduro en todas las crisis, desoyendo a quienes le han dicho que dé el paso, y deje solo a Maduro.

Cabello quiere hoy que se le descubra una nueva faceta. La de ideólogo. Pretende un barniz de teoría e ideología. Pretende que se le ubique de manera definitiva del lado de la izquierda, que quede bien atrás aquello que le endilgaron: que era el líder de la derecha endógena, más inclinado a los negocios y al capital. Y como viene cambiando, asumiendo el discurso antimperialista y socialista, va a La Habana y se hace la fotografía, va a La Habana, y se anuncia que fue en misión de trabajo, va a La Habana y se señala que “durante el fraternal intercambio (con Castro, con Díaz-Canel y Machado) se pusieron de manifiesto las excelentes relaciones de amistad entre ambos pueblos, partidos y gobiernos. Además se abordaron los preparativos para la realización del XXV Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo, en Caracas, el próximo mes de julio”. Eso es. Aquí está Cabello en plan de protagonista del Foro de Sao Paulo. Así que este es el barniz que le falta como dirigente del poder chavista. Ya se verá con qué tesis irá al evento. Qué expondrá. Con qué teoría aparecerá. El que no es dado a discursos de fondo. A quien no se le ha conocido una idea de fondo, aparecerá en el Foro, ¿diciendo qué? Cabello es más dado a la movilización. A la agitación. A la pegada dura. A las palabras ásperas. Al que golpea, y goza golpeando a la dirigencia opositora. No le importan que le digan esbirro. ¿Qué Cabello emergerá del Foro de Sao Paulo?

De modo que Cabello quiere estar en todas. Y ya está en todas. ¿Qué busca? Aunque dice que no habrá elecciones presidenciales hasta 2024, ¿quién puede asegurarlo? Quién cuando la crisis aprieta contra Maduro y el régimen, y hay diversas agendas en el tablero. Si Cabello no descarta ninguna opción, tampoco puede descartar la opción de las presidenciales. ¿Se dejará imponer a Héctor Rodríguez como candidato presidencial? Cabello le ha entregado todo a Maduro, dirá. Y es lo que dicen los amigos de Cabello. Que inclusive el 30 de abril tuvo la posibilidad de hacerse con el poder y no lo hizo. Es el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente que el chavismo militar y civil reconocen y pudo actuar en consecuencia en vista de la mega conspiración en marcha. Pero volvió a ubicarse del lado de Maduro, y ganó, más poder ganó. Ahora quizá esté pensando que llegó el momento de su propio juego. El juego electoral. Su candidatura. Y es por ello que se muestra en todos los tableros. Y a los cubanos les dice, lo dice la foto: Yo soy un tipo confiable. Y lo he demostrado.

Diego Arria: “Guaidó no es el presidente de Venezuela, en el país hay cinco presidentes” por Johani Carolina Ponce – Blog Estación Central – 9 de Junio 2019

Diego Arria es exsecretario general adjunto de las Naciones Unidas, exembajador de Venezuela en las Naciones Unidas y expresidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Foto: Cortesía oslofreedomforum 

Las instancias de poder en Venezuela son en extremo confusas, por un lado el presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado del país sudamericano, Juan Guaidó, continúa convocando a los ciudadanos a las calles con una suerte de mantra: fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Por otro lado Nicolás Maduro parece vivir en una realidad paralela y cada día le muestra al mundo su cara más radical.

Luego de los sucesos del 30 de abril, el traslado de Leopoldo López a la embajada de España y una reunión en Oslo entre representantes de Guaidó y Maduro, han surgido una serie  de dudas sobre quién lleva las riendas de Venezuela. Mientras tanto la agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) publicaron el 7 de junio que los refugiados y migrantes de Venezuela superan los cuatro millones.

Para analizar la crisis de Venezuela entrevistamos a Diego Arria quien es exsecretario general adjunto de las Naciones Unidas, exembajador de Venezuela en las Naciones Unidas y expresidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Se le conoce por haber iniciado la “fórmula Arria”, “un proceso de consulta que brinda a los miembros del Consejo de Seguridad la oportunidad de escuchar a personas en un ambiente confidencial e informal”. Fue testigo en el juicio de Slobodan Miloševic, donde declaró que el acusado y las autoridades serbias conocieron el genocidio contra los musulmanes bosnios en Srebrenica desde 1993 hasta 1995. En 2011, presentó una queja ante la Corte Penal Internacional contra Hugo Chávez por crímenes de lesa humanidad. “Es una queja para defender los derechos de miles y miles de víctimas de Hugo Chávez” (El Universal, 2011). Chávez murió antes de que el tribunal dictara una sentencia. El Embajador Arria está en la junta de asesores de Freedom Now, el Centro de Política y Ética Internacional de la Universidad de Brandeis y la Escuela de Servicio Internacional de la American University en Washington, D. C. Arria continúa condenando públicamente al gobierno venezolano a través de sus escritos, publicaciones en redes sociales y apariciones públicas. También fue gobernador de Caracas, en la actualidad afirma que lo que existe en Venezuela es un estado colegiado.

Venezuela es un narco estado y se ha visto que una ruptura de las FF.AA. es muy poco probable. También se sabe que altos funcionarios de la dictadura de Maduro han cometido delitos de narcotráfico, bajo este escenario ¿por qué la Administración para el Control de Drogas, DEA, por sus siglas en inglés -Drug Enforcement Administration-, no ha actuado para apresar a estos delincuentes? ¿Podría ser un buen punto de partida para lograr la salida de la dictadura castro-chavista?

Venezuela se ha transformado en un narco estado de naturaleza criminal y hasta global. Creo que es un error hablar de una ruptura en las Fuerzas Armadas. Las FF.AA. no son periféricas al narco régimen venezolano, las FF.AA. son el régimen. Es muy cierto que altos funcionarios del gobierno de Maduro están implicados en casos de narcotráfico, comienza con el exvicepresidente, Tareck El Aissami; los sobrinos de Maduro, que están presos en EEUU, inclusive la propia esposa de Maduro y otros familiares. La DEA no puede actuar en nuestro territorio porque es una agencia de los EE.UU. Aunque la verdad es que en Venezuela  merecen una operación de rescate policial, porque es un gobierno de delincuentes y de criminales.

¿Es Juan Guaidó el presidente de Venezuela?

En Venezuela hoy en día Juan Guaidó no es el presidente. Hay cinco presidentes, es un gobierno colegiado, incluso de acuerdo con el estatuto de la transición democrática que aprobaron, le quitaron a Guaidó esa atribución que le concedía la constitución. En orden estos son los presidentes: el presidente Leopoldo López, Juan Guaidó, Julio Borges, Henry Ramos Allup y Manuel Rosales. Sería más honesto que los miembros de este gobierno colegiado hicieran presencia pública, de manera de no cargar toda la responsabilidad sobre Juan Guaidó, que es un co presidente y el vocero oficial del gobierno colegiado, pero él no es el único responsable. El hecho de que se haya constituido un gobierno colegiado es una malísima idea, pero es lo que existe. Ellos no deberían poner todo el peso en los hombros de Juan Guaidó, ellos deberían asumir su responsabilidad.

La opinión pública acusa a Juan Guaidó de no pedir explícitamente una intervención militar. ¿No lo ha querido hacer? ¿Su círculo no lo ha permitido? ¿No es una opción real? ¿Cuál es su lectura sobre esto?

No es Juan Guaidó el que ha tomado la decisión de no hacerlo o de posponerlo, es el gobierno colegiado, tomando en cuenta que Leopoldo López es el más importante dentro de ese grupo. Esto hace que en las discusiones entre ellos tropiecen, porque justamente se ha dejado en manos de los partidos un tema tan delicado como este. Se sabe que estos partidos tienen diferencias importantes de comportamiento y de actitud ante el gobierno. La gente piensa que Guaidó es el responsable por no  hacerlo, pero no es así. Evidentemente invocar un artículo de la constitución para pedir asistencia militar, no detona o activa de manera automática una cooperación militar de nadie, pero sí expresa una voluntad, una disposición del gobierno encargado de transición de Venezuela de acudir a otras fuentes, cuando sabe que para remover la narco tiranía venezolana se necesita ayuda externa.

¿Cuál es su opinión sobre los acercamientos del gobierno del Ingeniero Guaidó y los enviados de Nicolás Maduro a Oslo?

Las reuniones en Oslo fueron manejadas muy silenciosamente y sorprendió a la opinión pública cuando fue publicado por los medios de comunicación que se habían reunido en dos oportunidades, tanto en Noruega, como en otros lugares. En estos casos, en estos procesos de negociación de cualquier tipo, no se divulgan las particularidades, pero sí se le avisa al país y a la opinión pública que se está en un proceso, más aún cuando se ha manejado casi como tres mandamientos -que yo he llamado piedra, papel o tijera- que son uno: fin de la usurpación; dos: gobierno de transición y tres: elecciones libres. Esto se convirtió en una camisa de fuerza, pero en una camisa de fuerza que fue la base del compromiso que asumió el presidente Guaidó en público, aunque debo decir que esto es una decisión del gobierno colegiado.

Usted estuvo en Oslo cuando se produjo esta reunión. ¿Qué pudo concluir de este acercamiento a través de sus contactos y experiencia?

Sí, yo estuve casualmente en Oslo en el momento en que estaban reunidos representantes del gobierno colegiado de Venezuela y representantes de la narco tiranía de Maduro, yo asistí al Oslo Freedom Forum. Tuve la oportunidad de hablar con diplomáticos noruegos que conozco a lo largo de mi experiencia en la ONU y salí con una conclusión. Noruega es un país honorable, con vasta experiencia en solución de conflictos, pero como ha dicho Luis Almagro y yo lo he destacado mucho, aquí no se trata de un conflicto, se trata de una narco tiranía criminal que se ha apoderado y ha masacrado a un país. Le dije a los negociadores noruegos que ellos habían tenido en muchas  oportunidades éxito y en otras no, en negociaciones complejas, pero que nunca habían lidiado con un grupo criminal que ha secuestrado a un país como es el caso de Venezuela. Les manifesté que no auguraba que esto, de ninguna manera, pudiera avanzar. También les dije que las FF.AA. no son periféricas al régimen, sino que eran el régimen y no entendía cómo se sentaban a hablar con funcionarios de rangos menores que no eran militares, la única manera era que estuviese el ilegítimo ministro de la defensa, Padrino López. Por el lado del gobierno colegiado estaban dos representantes de dos partidos y un experto en materia electoral, Vicente Díaz. Con lo que se asumió que la agenda no era simplemente el fin de la usurpación , sino que era una agenda global, que incluía una agenda electoral que es en lo que se está convirtiendo este proceso.

¿Cree que se debería haber “negociado” en Latinoamérica?

Nuestro teatro de operaciones es en las Américas, es en nuestro continente, es con los países que nos apoyan en América Latina. Es con EE.UU. y Canadá, aliados de una extraordinaria  importancia, además de contar con el Secretario General Almagro, quien es definitivamente un aliado a la causa del rescate de Venezuela. No así es el caso con la Comunidad Europea, primero por ser muy lejanos y por ver de una manera distinta nuestro proceso, muchos de ellos están afiliados a los partidos socialistas, no es el mejor aliado que podemos tener. Nuestro “campo de juego” es en América, no es en Europa, no es en Noruega.

¿Está de acuerdo con el Grupo de Lima en su postura de la no intervención?

No estoy de acuerdo, porque creo que están evitando asumir la responsabilidad que la propia carta democrática interamericana les asigna, cuando un país es abusado o que les asigna el principio de la responsabilidad de proteger cuando un país como Venezuela, sufre las inequidades y los actos criminales y delictivos de esta narco-tiranía. Si esos países no quieren asumir ninguna responsabilidad que implique uso de fuerza -que no es simplemente disparar, sino que hay otras modalidades- por lo menos deberían reservarse para ellos ese consejo. Sin embargo el Grupo de Lima ha jugado un rol importante a partir de su declaración en enero, que estimuló mucho a EE.UU. y otros países a ver realmente que contaban con un apoyo en nuestra región y que era justamente este importantísimo grupo de países del Grupo de Lima que aún reciben en gran medida a esa diáspora venezolana que hoy en día bate un récord mundial.

Usted asegura que el presidente Donald Trump, o mejor dicho la Administración Trump, está comprometida con el objetivo de restaurar la democracia en Venezuela. Hasta el momento se han implantado severas sanciones y se han hecho reiteradas amenazas. ¿Usted cree que las acciones del presidente Trump van a ir más allá de lo demostrado hasta ahora, es decir que se opte por una acción militar?

Yo reitero que no ha habido ningún presidente de los EE.UU., en los últimos tiempos, que haya asumido una posición más firme, más dura, más concreta y yo diría más comprometida que la del presidente Donald Trump. El rosario de sanciones que se le viene imponiendo al régimen y a algunos de los principales cómplices de esta narco dictadura son importantes, son fuertes y han tenido un efecto global. Sin duda no son todavía suficientes, pero es algo que nunca hemos encarado y allí comienza un proceso de debilitamiento acelerado de la narco-dictadura. La fuerza tiene un montón de modalidades, algunas se revelan y otras no. El poder de disuasión de un país como EE.UU. es realmente excepcional.

Parecería que el guión se repite y que se están negociando elecciones presidenciales. ¿Usted apoyaría las elecciones?

Me parece increíble que en un momento que estamos viviendo bajo el yugo de un narco-régimen, una tiranía, tenemos un país muriéndose de hambre por falta de alimentos y medicinas, algunos estén pensando en protagonismo electoral. Los venezolanos nos hemos dividido en dos grupos: los que queremos rescatar la libertad -me ubico en ese grupo- versus los que tienen intereses pequeños de partido que están buscando cómo ubicarse en el futuro, porque de eso viven. Ello implicaría una serie de concesiones al narco-régimen para mí absolutamente inadmisibles. Empujar el país a un proceso electoral con el narco-tirano de Maduro en Miraflores, como dicen los representantes norteamericanos no es solo un chiste, sino un acto condenable. Es un abuso para un país que durante tantos años ha luchado por conseguir su libertad y le digan que la salida es un proceso electoral con Maduro a la cabeza.

¿Por qué candidato de la oposición se inclinaría: Leopoldo López, María Corina Machado o Juan Guaidó, por citar a algunos? 

Pueden surgir personajes que no estaban dentro de las posibilidades, así como afortunadamente surgió Guaidó. De igual manera creo que el proceso de transición no puede ser una persona, no hay ningún venezolano que piense seriamente que él puede asumir la responsabilidad de sacar al país a una transición democrática solo. Tendría que haber un consejo de gobierno que realmente represente al país. Hoy en día el monopolio de las decisiones del país las están asumiendo tres o cuatro partidos, tres, cuatro o cinco dirigentes, que no tienen un mandato popular que represente más del 20% acumulado de todos, sin embargo asumen compromisos y toman iniciativas que nos pueden conducir a un mal destino.

¿Hay similitudes entre el proceso de Nicaragua y el de Venezuela?

Al final de la confrontación en Nicaragua, acabaron entregándole la mitad del régimen a la Sra. Violeta Chamorro y la otra mitad al frente sandinista. Ya vimos las consecuencias, a los pocos  años regresaron y están entronizados allá por casi dos décadas. Esto puede suceder en Venezuela, si se hace un arreglo que no esté conducido por figuras que realmente sean representativas, legítimas, con peso, autoridad y que sean reconocidos en el país como independientes. Sin una posición independiente no podremos reorientar el curso para la refundación de la república. Los que simplemente quieren una elección no quieren refundar la república, no quieren otro país. Ellos practican la política de “quítate tú, para ponerme yo”. Eso no nos conduciría a ningún lugar importante. 

¿Cree que las amenazas de la Administración Trump contra la dictadura en Venezuela tienen que ver más con una recompensa electoral de cara a las elecciones de 2020?

No me cabe la menor duda que la ayuda del presidente Trump tiene algo que ver con los votos del estado de Florida, tiene que ser un componente. Florida tiene 29 votos en el colegio electoral, es un swing state, como se dice en inglés (un estado bisagra, es decir estados que no tienen un ganador claro en las encuestas). Allí está el senador Marco Rubio que ha sido un gran defensor nuestro. Estas personas son políticos, no monjas de la caridad, es algo absolutamente aceptable y no lo veo como un obstáculo, por el contrario  los estimula aún más a ejecutar el compromiso que viene proponiendo de cómo recuperar nuestra libertad. 

Existe una crisis migratoria en Sudamérica por el masivo éxodo de venezolanos. ¿Cómo se podría apoyar a estos migrantes, existe algún modelo a seguir, algún plan que se pudiera implementar desde su experiencia como diplomático?

La ONU acaba de reconocer que cuatro millones de personas han huido de Venezuela. Esta es la mayor cifra actual en el mundo de un país que no está en un estado de guerra. La diáspora venezolana ha enriquecido a muchísimos países, el talento venezolano se ha regado por el mundo, talento sin el cual en el futuro no podremos reconstruir nuestro país. Las carreteras, autopistas y avenidas para hacerlos regresar serán parte del desafío de una nueva gestión en Venezuela. 

¿Cómo se lograría una reunificación nacional?

Quizás suenen muy pasionales mis palabras, pero siento muy profundamente que todo lo que soy y he alcanzado se lo debo a ser venezolano, es una deuda que no tengo cómo pagar. Por mi experiencia en otros conflictos que he vivido en el mundo, por ejemplo en Yugoslavia, El Salvador, Camboya, Ruanda, considero que Venezuela no saldrá en partes, o sale toda o no sale. Eso va a implicar un ejercicio extraordinario de reunificación nacional, un ejercicio que no implique la impunidad, pero que al mismo tiempo no represente una condena colectiva. No podemos olvidar que todos los que ingresaron con Chávez al régimen venían de los partidos políticos venezolanos. En el futuro muchos de ellos tendrán la posibilidad de regresar a donde estaban.

Representantes del Grupo de Lima y del Grupo Internacional de Contacto se reunieron en Nueva York para analizar la situación en Venezuela – Ministerio Relaciones Exteriores Perú – 3 de Junio 2019

Los Ministros de Relaciones Exteriores de Canadá, Chile y el Perú, miembros del Grupo de Lima, junto con la Alta Representante de la UE y los Ministros de Relaciones Exteriores de Portugal y Uruguay, miembros del Grupo Internacional de Contacto, se reunieron hoy en las Naciones Unidas, en Nueva York, para abordar la situación de Venezuela.

La reunión reflejó la decisión de ambos grupos de aumentar los contactos a efectos de contribuir a una solución política, pacífica y democrática a la crisis venezolana. Ellos acordaron que si bien la solución requiere que sea venezolana, el impacto regional de la crisis demanda que la región y la comunidad internacional jueguen un rol más activo en apoyar un pronto retorno de la democracia en Venezuela.

Ambos grupos confirmaron su compromiso para una transición pacífica dirigida a elecciones libres y justas. A este respecto, expresaron su apoyo a todos los esfuerzos en curso hacia este objetivo. Ellos reiteraron su apoyo a la Asamblea Nacional democráticamente electa y afirmaron la necesidad de restaurar y respetar plenamente sus poderes, así como la liberación de todos los prisioneros políticos.

Acordaron continuar una estrecha coordinación, incluyendo el acercamiento a otros actores internacionales relevantes. Ambos grupos continuarán asimismo trabajando juntos denunciado las violaciones de derechos humanos en el país, en el marco del Consejo de Derechos Humanos y otros organismos multilaterales.

El Grupo de Lima y el Grupo Internacional de Contacto coincidieron en la gravedad de la situación humanitaria, incluyendo la crisis migratoria, y se comprometieron a continuar proporcionando asistencia humanitaria a la población venezolana y a los países vecinos afectados, en consonancia con principios internacionalmente aceptados. Expresaron su apoyo a la respuesta coordinada de las Naciones Unidas y subrayaron la necesidad de incrementar el apoyo internacional, garantizando que los agentes humanitarios son capaces de llevar su asistencia sin restricciones ni interferencias políticas.

Guaidó juega en los tableros de la presión y la negociación por Florantonia Singer – El País – 30 de Mayo 2019

Representantes de la oposición se reúnen en Noruega con enviados de Maduro para negociar una salida a la crisis. El Parlamento aprobó la reincorporación de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, que allana el camino para una intervención extranjera

Oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana bloquean el ingreso al Parlamento de Venezuela, en Caracas.
Oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana bloquean el ingreso al Parlamento de Venezuela, en Caracas. FEDERICO PARRA AFP
Juan Guaidó parece mover sus fichas en todos los tableros en la cruzada por lograr la transición política y la salida del chavismo del poder. Esta semana, representantes de la oposición se reúnen con enviados de Nicolás Maduro en Oslo, Noruega, para intentar una negociación que ponga fin a la profunda crisis institucional que vive Venezuela, que ya ha intentado otros diálogos. Este mismo martes, desde la Asamblea Nacional se aprobó en primera discusión la reincorporación del país al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un paso que allana el camino para una intervención militar extranjera. Dos pasos estratégicos que dividen a la oposición.

“Cuando hablamos del TIAR, del Grupo de Contacto, de la calle, de Noruega, del Grupo de Lima, estamos hablando de posibilidad de salida. Vamos a ejercer todas las competencias que tenemos para lograr el objetivo planteado en la ruta marcada que pasa por el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”, dijo Guaidó durante la sesión en el Parlamento, en la que nuevamente la Guardia Nacional impidió el acceso de los medios de comunicación.

El punto fue incluido en el último momento en la agenda del día, pero Guaidó señaló que se avanzaba en la reincorporación al TIAR porque “siete millones de venezolanos hoy están en riesgo de perder la vida, y es evidente que esa emergencia que tenemos años denunciando se pudo haber prevenido. Claro que vamos tarde y por eso luchamos hasta lograr el cambio, porque es un deber frenar esta catástrofe”. El asunto había sido introducido en el debate parlamentario a principios de mes y fue remitido a la Comisión de Política Exterior para su análisis.

El TIAR es también llamado Tratado de Río por la ciudad brasileña donde fue originalmente firmado el 2 de septiembre de 1947, tras la Segunda Guerra Mundial. Es un pacto similar al de la OTAN, basado en el principio de que un ataque armado contra un país miembro es considerado un ataque contra todos los países del acuerdo y todos pueden responder. En 2013, cuando el chavismo controlaba el Parlamento notificó la salida del pacto y el 14 de mayo de 2015 se hizo efectiva. Venezuela quedó fuera junto a México, Nicaragua, Cuba, Ecuador y Bolivia, los únicos países de la región que se han salido del pacto.

“En su artículo 8 los países miembros reunidos en la OEA, cuando se convoque el TIAR, pueden tomar medidas que van desde las diplomáticas, como la ruptura de relaciones, el cierre de fronteras y de comunicaciones aéreas o marítimas y hasta el uso de la fuerza militar en un escenario de ataque armado”, explica el abogado especialista en relaciones internacionales Mariano de Alba.

El escenario no se da actualmente en el país, pero el pacto establece su aplicabilidad en caso de que la integridad del territorio o la soberanía fuese afectada por una agresión o cualquier hecho que ponga en peligro la paz de la región, advierte De Alba. Este es el punto que ha defendido el sector más radical de la oposición que clama por una intervención militar para lograr el llamado cese de la usurpación del poder que mantiene Maduro, el primer paso de la ruta que ha planteado Guaidó desde que se juramentó como presidente encargado con el apoyo de más de 50 Gobiernos.

“Volver al TIAR es un paso, pero no significa que necesariamente los países vayan a usar la fuerza. Es un movimiento que aumenta la presión, independientemente de lo que suceda en Noruega”, matiza De Alba. Guaidó ha dicho que en estas conversaciones mantienen como principal objetivo la misma consigna de los últimos meses: “Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”. De avanzar la negociación en Oslo, sin embargo, algo poco probable en opinión del especialista, se complicaría ir más allá en una estrategia más dura.

Guaidó anunció que enviará una delegación a la próxima reunión del 6 de junio del Grupo de Lima, que junto con Estados Unidos es su principal respaldo internacional. Desde el Gobierno de Trump han reaccionado a las mediaciones del país europeo. “Tomamos nota de las conversaciones en Noruega. Como hemos dicho reiteradamente, Estados Unidos cree que lo único que se puede negociar con Nicolás Maduro son las condiciones de su salida. En vista de que esfuerzos anteriores para negociar han fracasado porque el régimen los ha utilizado para dividir a la oposición y ganar tiempo, esperamos que las conversaciones en Oslo se centren en la salida de Maduro como precondición para avanzar”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus.

SIN ACUERDOS EN OSLO

F. S.

Las conversaciones auspiciadas por el gobierno de Noruega entre representantes de Juan Guaido y Nicolás Maduro finalizaron este miércoles sin acuerdos, según un comunicado difundido por el despacho de Guaidó. En el texto se informa la conclusión del proceso de mediación en Oslo, donde ratificaron la ruta conocida: cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. En el texto señalan que están dispuestos a continuar, así como lo han hecho con el Grupo de Lima y el Grupo de Contacto, en la búsqueda de “la solución tantas veces expuesta”. “El proceso no detiene los esfuerzos en todos los ámbitos constitucionales”. Reiteran el llamado a la Fuerza Armada a restituir el orden constitucional que permita que “los venezolanos decidan su destino en el elecciones libres, observables y verificables”.

En representación de Guaidó asistieron al encuentro en Oslo Stalin González, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, el abogado y ex alcalde Gerardo Blyde, el ingeniero y ex ministro Fernando Martínez Mottola y el ex rector del Consejo Nacional Electoral Vicente Díaz. Por Maduro acudieron el gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, el ministro de Información, Jorge Rodríguez -operador político en los intentos de diálogos pasados-, y el canciller Jorge Arreaza. La delegación chavista, hasta ahora, no ha fijado posición sobre el encuentro.

Antes, el gobierno de Noruega difundió una nota de balance del encuentro ocurrido entre representantes de los principales actores políticos de Venezuela. “Las partes han mostrado su disposición de avanzar en la búsqueda de una solución acordada y constitucional para el país, que incluye los temas políticos, económicos y electorales. A los fines de preservar el proceso que permita llegar a resultados, se solicita a las partes tomar la máxima precaución respecto a la reserva del mismo, tanto en sus comentarios como en sus declaraciones. Noruega reitera su reconocimiento a las partes por los esfuerzos realizados, afirma la ministra de asuntos exteriores Ine Eriksen Søreide”.

El escenario internacional por Fernando Ochoa Antich – El Nacional – 19 de Mayo 2019

La posición asumida por la Fuerza Armada Nacional, totalmente contraria a su función institucional y a su tradición histórica, al respaldar la usurpación de Nicolás Maduro y enfrentar la conducta libertaria y constitucional de Juan Guaidó, ha ocasionado que las importantes y urgentes decisiones que se requiere tomar para lograr una solución a la grave crisis venezolana se hayan trasladado del ámbito nacional al internacional. Así lo muestran las coincidencias que empiezan a tener Estados Unidos, Rusia, la Comunidad Europea y la mayoría de los países de la América, como resultado de: las recientes conversaciones entre el secretario de Estado de Estados Unidos y su homólogo ruso; la firme posición sostenida por el Grupo de Lima, el 3 mayo, en la Cancillería peruana; la reunión del Grupo de Contacto Internacional, el 10 de mayo en Costa Rica, y la impactante noticia de que existen algunas posibilidades de negociación en Oslo, Noruega, entre representantes de Juan Guaidó y Nicolás Maduro.

La reunión del Grupo de Lima realizada, el 3 de mayo, en la Cancillería peruana, se caracterizó por mantener la orientación establecida por los 12 gobiernos que lo integran, a partir del 23 de enero de 2019, mediante la cual se reconoce la legitimidad constitucional de Juan Guaidó, como presidente encargado de Venezuela, y se señala la usurpación del ejercicio presidencial por parte de Nicolás Maduro. El comunicado leído por Carlos Holmes Trujillo, canciller de Colombia, se caracterizó por la firmeza de sus posiciones, en la cual ratificó la necesidad del uso de medios pacíficos y diplomáticos como alternativa de solución a la crisis venezolana y el rechazo a la intervención militar. La particular fuerza dada a la lectura del comunicado por el canciller Holmes y su advertencia, en nombre de Colombia, contra cualquier posible agresión física a Juan Guaidó y sus familiares evidenció el amplio y permanente compromiso del gobierno de Iván Duque en defensa de los intereses del pueblo venezolano y su decidido respaldo al restablecimiento de la democracia.

En la reunión del Grupo de Contacto Internacional con Venezuela, realizada el 7 de mayo en Costa Rica, se ratificó la orientación mantenida por dicho grupo desde su creación en Montevideo, el 7 de febrero, mediante la cual resalta su apoyo a una “solución política, democrática y venezolana a la crisis”, su oposición al uso de la fuerza y el respeto a los derechos humanos y las libertades de todos los venezolanos. Pero, al mismo tiempo, se percibió una creciente preocupación en varios de los Estados miembros como consecuencia de las acciones represivas contra diputados a la Asamblea Nacional, después de los graves sucesos ocurridos en Venezuela el 30 de abril. Esta realidad produjo tal tensión que se decidió enviar a Venezuela, a la brevedad posible, una misión para evaluar in situ la gravedad de los hechos ocurridos. Por último, el 15 de mayo se difundió una noticia, de manera sorpresiva, sobre el inicio de unas posibles negociaciones en Oslo entre representantes de Juan Guaidó y de Nicolás Maduro.

Con respecto a esa inesperada noticia, manipulada como es su costumbre por el madurismo, para generar confusión, división y rechazo en las filas opositoras, Juan Guaidó había declarado previamente su posición sobre las tres fases propuestas para el fin de la dictadura. Además, esta decisión de Juan Guaidó, la cual seguramente ponderó y consideró conveniente tomarla, por razones bien fundamentadas, la debemos respaldar todos los venezolanos sin mezquindades ni suspicacias, pero recordando que ninguna conversación con Nicolás Maduro y su régimen se puede concretar sin antes haber cumplido con las exigencias, aún vigentes, planteadas por el cardenal Pietro Parolin, con ocasión del fracasado diálogo de 2016 y que constituyen condiciones sine qua non para poder dar inicio a cualquier proceso de negociación. Ellas son: solución de la crisis humanitaria, restitución del papel constitucional a la Asamblea Nacional, liberación de todos los presos políticos y realización de elecciones libres, transparentes y competitivas.

Este es, grosso modo, el escenario internacional en el cual se desarrolla nuestra tragedia nacional, la cual se ha convertido en un problema de dimensión mundial. Todos estos encomiables esfuerzos no se han podido concretar, hasta el presente, en una vía cierta que nos permita superar los grandes errores cometidos por los gobiernos del mal llamado socialismo del siglo XXI, los cuales han conducido a la destrucción de Venezuela.

Existe un rechazo generalizado al uso de la fuerza, pero Nicolás Maduro y su camarilla persisten en la usurpación del poder y en la profundización del sufrimiento del pueblo venezolano, negando toda posibilidad de solución. Este delicado asunto obliga a la reflexión.

Consejo de Seguridad de la ONU sostuvo una consulta cerrada sobre la crisis de Venezuela por Maibort Petit – Tiempo Latino – 14 de Mayo 2019

La Comisión viajará desde Europa la próxima semana para sostener encuentros con las partes en conflicto

Consejo de Seguridad de la ONU sostuvo una consulta cerrada sobre la crisis de Venezuela

Asamblea General de ONU. | PRESIDENCIA EL SALVADOR – WIKIMEDIA COMMONS

Durante la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas este martes 14 de mayo, los representantes europeos conversaron con sus pares del Grupo de Lima los avances que se han producido con el Grupo de Contacto para Venezuela para lo búsqueda de una salida política y negociada a la crisis que vive el país sudamericano.

Se conoció que una Comisión viajará desde Europa la próxima semana para sostener encuentros con las partes en conflicto.

La consulta sobre Venezuela fue cerrada y sirvió como mecanismos para discutir las últimas acciones tomadas por los grupos de países que han manifestado su preocupación por la escalada del conflicto venezolano y las naciones que han trabajado para lograr que se acuerde una salida pacífica y democrática a la crisis venezolana, informaron fuentes cercanas consultadas.

Se supo que el grupo internacional de contacto, impulsado por la Unión Europea (UE) para propiciar una salida política a la crisis venezolana, enviará una delegación a Caracas la semana próxima para conversar con las partes.

Venezuela vive una aguda crisis política y económica que ha generado una crisis humanitaria sin precedentes, inmigración masiva y altos niveles de conflictividad.

Durante la sesión de este martes en el Consejo de Seguridad, por primera vez los embajadores europeos solicitaron una consulta para discutir sobre Venezuela.

En la reunión participaron la estadounidense Rosemary DiCarlo de Asuntos políticos y el inglés, Mark Lowcock de Asuntos humanitarios, ambos subsecretarios de la ONU. Los presentes fueron informados sobre los resultados de la última reunión del Grupo Internacional de Contacto (GIC) sobre Venezuela que se efectúo en San José 6 y 7 del presente mes y sobre otras conversaciones que se han realizado para lograr el objetivo.

Venezuela ha estado en la agenda del Consejo de Seguridad cuatro veces en lo que va de año 2019. La última se remonta al 10 de abril y fue solicitada, como las anteriores, por la Misión de los Estados Unidos en Naciones Unidas.

A continuación, el comunicado completo:

Hoy, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió en consultas cerradas para discutir el deterioro de la situación en Venezuela. En la reunión, Estados Unidos alarmó la detención del 8 de mayo de Edgar Zambrano, Primer Vicepresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. Nos preocupa que el arresto de Zambrano sea una escalada importante de la represión en curso por parte del régimen de Maduro contra la Asamblea Nacional, la única institución democrática que queda en Venezuela. El régimen ha intensificado los esfuerzos para encarcelar a los líderes de la oposición en una campaña que los medios de comunicación venezolanos han denominado “Operación Tierra Quemada”. Estados Unidos pide a todos los estados miembros que estén preparados para tomar acciones concretas en respuesta a la represión del régimen de Maduro en toda Venezuela.

El mundo está viendo cómo la grave crisis humanitaria y los ataques a los derechos humanos básicos en Venezuela empeoran cada día. Más de 3.7 millones de venezolanos han abandonado su país debido al caos político, las amenazas de violencia y la falta de servicios básicos, como alimentos, electricidad y agua. La brutalidad del régimen de Maduro parece no tener límites, ya que utiliza munición real y gas lacrimógeno contra manifestantes pacíficos, y en al menos una ocasión los atropelló con un vehículo blindado. También utiliza grupos criminales sin ley conocidos como colectivos para intimidar y golpear a la población. Los amigos de Maduro también han tomado medidas para censurar a los medios y bloquear el acceso del público a información independiente de las redes sociales, la radio y la televisión.

Estados Unidos se enorgullece de ser parte de una comunidad de países democráticos que han reconocido al Presidente Interino Juan Guaidó como el líder legítimo de Venezuela. Instamos a la comunidad internacional a unirse para apoyar el llamado interino del Presidente Guaidó para una transición democrática pacífica y ser claros acerca de la necesidad de que Maduro renuncie al poder.

Vecchio y el Comando Sur se reunirán para coordinar cooperación internacional en Venezuela – La Patilla – 11 de Mayo 2019

Juan Guaido,  gobernante interino del país, participa en un mitin en apoyo de la Asamblea Nacional de Venezuela y en contra de Nicolás Maduro, en Caracas, Venezuela, el 11 de mayo de 2019. REUTERS / Ueslei Marcelino

Juan Guaidó, presidente encargado de la República, aseguró que dio órdenes a Carlos Vecchio, embajador de Venezuela en EEUU, para que se reuniera con el Comando Sur del ejército estadounidense y así coordinar la cooperación humanitaria internacional.

Hemos instruido a nuestro embajador Carlos Vecchio a que se reúna de inmediato con el Comando Sur y comiencen a coordinar la cooperación (…) El TIAR es una alternativa para Venezuela y debemos avanzar en esa dirección, porque debemos responsablemente evaluar la mejor opción”, acotó Guaidó desde la Plaza Alfredo Sadel, ubicada en Las Mercedes, municipio Baruta..

Tenemos los elementos para echar el resto, para poder llegar a un momento que el régimen no tenga spray”, dijo.

Sobre los mensajes de amenaza en la residencia de los diputados, aseguró que: “Perro que ladra, no muerde, para que mandar a una gente a marcas unas casas”.

“En paralelo hemos hablado con el Grupo de Lima, con el grupo de contacto de Europa y recibimos con alegría la comunicación de China que se aproxima una solución a través del Grupo de Contacto“, agregó.

“A la vuelta de la esquina”, dice el Presidente encargado de Venezuela, está el cese de la usurpación; por lo que insistió en su mensaje de no caer en la desesperanza o de la duda.

“Les pido confiar en ustedes y en lo que hemos logrado. El cese de la usurpación está a la vuelta de la equina. Todas las opciones están sobre la mesa. Soy el Presidente encargado de de Venezuela para recuperar las competencias del Ejecutivo, lograr un gobierno de transición y finalmente las elecciones libres”.

Informó Guaidó que envió una carta al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para iniciar el proceso de reinserción de Venezuela, al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

Sobre los ataques sistemáticos que sufrieron varios diputados del Parlamento el pasado jueves en sus viviendas y en las de sus familiares, dijo que “no es con pintura, cárcel o grúas” como van a lograr detener la lucha que desde la AN dan por la libertad del país.

“¿Rayan las casas de los diputados para generar miedo?. El miedo no será lo que venza, llegamos a un punto de no retorno. ¿Cuál es el miedo?. Yo dirijo la Operación Libertad y estoy al frente de la transición en Venezuela”.

Finalmente, dijo que más efectivos de la Fuerza Armada Nacional (FAN) se pondrán del lado de la Constitución, y que es evidente la “clara división y ruptura” que hay en ella.

Con información del Centro de Comunicación Nacional

Ver imagen en TwitterVer imagen en TwitterVer imagen en TwitterVer imagen en Twitter

Centro de Comunicación Nacional

@Presidencia_VE

Presidente (E) de Venezuela, @jguaido , instruye a embajador en EEUU a que se reúna de “inmediato” con el Comando Sur

Cuba gana una vez más la partida por Elizabeth Burgos – Un Nuevo País – 9 de Mayo 2019

Cuba gana una vez más la partida. Crea los conflictos bélicos y luego negocia la paz.

A raíz de los acontecimientos del 30 de abril en Caracas, el viernes pasado tuvo lugar una reunión de emergencia del Grupo de Lima, al término de la cual los cancilleres acordaron invitar a Cuba y al Grupo de Contacto Internacional (GPI) a participar “en la búsqueda de la solución a la crisis en Venezuela”.

Por supuesto, las reacciones no se hicieron esperar. Muchos alegaron su sorpresa ante una decisión que interpretaron como una anomalía al no comprender cómo Cuba, siendo origen del problema, se convierta, de la noche a la mañana, en mediador del conflicto.

No es la primera vez que por parte de la oposición se expresen decisiones que, a falta de explicaciones, sorprendan o sumerjan en la perplejidad a la opinión pública, dejando el espacio a las elucubraciones periodísticas, a los campeones del teclado, o a los expertos en manipulación. Es preocupante porque, de repetitiva, muestra una tendencia que ya aparece como algo estructural, que resta credibilidad y genera más angustia de la que ya vive la población del país.

Ante la avalancha de reacciones que causó la noticia, Julio Borges, representante diplomático del presidente interino Juan Guaidó ante el Grupo de Lima -que según los testimonios que han ido apareciendo tuvo un protagonismo importante en el montaje de los acontecimientos del 30 de abril- intentó dar una explicación a propósito de la invitación a Cuba. Haciendo gala de su estilo, nunca claro, afirmando algo que inmediatamente relativiza, declaró que a Cuba no se le invitó, sino que se le hace venir para presionarla y para que acepte abandonar Venezuela. Ahora bien, es poco creíble que un responsable político serio crea que pueda atraer, para mejor combatirlos, a profesionales que tienen sesenta años de experiencia conspirativa y de intervención en los asuntos internos de varios países del mundo, como es el caso del régimen cubano.

En cambio, en Cuba, sí comprendieron el mensaje cursado por el Grupo de Lima, que cuesta creer no haya sido hablado con anterioridad con las autoridades de la isla, debido a la celeridad de la respuesta del gobierno cubano que suele tomarse su tiempo antes de tomar una decisión que  comprometa al régimen.

El primero en responder de inmediato fue el propio presidente Miguel Díaz Canel, nada menos que desde Canadá donde causalmente se encontraba. Informó por medio de su cuenta Twitter que sostuvo una conversación con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, en la que “enfatizó la necesidad de diálogo con Nicolás Maduro, basado en el respeto a la soberanía de Venezuela y al Derecho Internacional sin amenaza ni intervención extranjera” (sic). Por su lado, Canadá publicó un comunicado el mismo viernes, subrayando que ambos -Díaz Canel y Trudeau- buscaron la forma de “trabajar juntos para encontrar una solución a la crisis”. Si analizamos la reacción cubana, ésta se dirige a la comunidad internacional y de ninguna manera se digna a responderle al Grupo de Lima. Cuba acudió a Canadá, el representante del “primer mundo” en el Grupo de Lima, con el que Cuba mantiene relaciones privilegiadas desde siempre. Díaz Canel dejó muy claro que participará en las negociaciones de la mano de ese aliado poderoso, un país del norte, potencia económica: nada de mezclarse y ponerse a nivel de países subalternos del sur.

Inmediatamente llegó la declaración, también por medio de Twitter, del canciller Bruno Rodríguez desde La Habana, quien puntualizó que Cuba “contribuirá a la solución de las diferencias a través del diálogo respetuoso de la igualdad soberana de los estados, basado en el Derecho Internacional, la no amenaza de la fuerza, ni la intervención extranjera”.(sic)

Pero el que aparece como el “cuadro” de mayor nivel de la diplomacia cubana, y aparentemente será el encargado de monitorear esa delicada tarea, parece que será el director para Estados Unidos de la cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío. Este es un diplomático de alto nivel que se expresa en un inglés impecable, y en un español que no tiene ni asomo del acento de origen popular de los cubanos que “le deben todo a la revolución”. Se ve que la diplomacia cubana escogió para esta escena a Nueva York y la redacción de «Bloomberg» -grupo mediático ligado al mundo financiero. Al igual que el presidente y el canciller, Fernández de Cossío condicionó la “ayuda” de Cuba para “negociar un final pacífico” a la presencia de Nicolás Maduro en la mesa de negociaciones. Puntualizando que “no es ni Cuba ni el grupo de Lima los que deben decidir quién es el líder de Venezuela”. Léase, no es el grupo de Lima, es Cuba quien lo decide. Hay que destacar los diferentes escenarios escogidos para dar su asentimiento a participar en las negociaciones en las que se va a decidir el destino de Venezuela: Canadá, La Habana, Nueva York.

Hasta ahora, Venezuela ha conocido la versión militar/policial del castrismo que éste ha venido aplicando desde que Hugo Chávez le cedió la soberanía de Venezuela a Fidel Castro. A partir de ahora, se enfrascará en un ciclo que será largo, en el que conocerá la versión diplomática del castrismo; materia, que, al igual que en la militar/policial, tiene grado de excelencia.

Si durante los veinte años de castrochavismo Cuba impuso el lenguaje militar (misiones, comandos, campaña), le llegó la hora al lenguaje aséptico diplomático. Esperemos que el Grupo de Lima esté consciente de enfrascarse en un período de negociaciones de duración incierta. Lo más seguro es que se extienda más allá de lo que se imaginan las partes involucradas en el proceso. Deberían recordar el tiempo que duraron las negociaciones de Angola hasta que las tropas cubanas abandonaron ese país, y, las de las FARC, realizadas en La Habana bajo la égida del poder castrista, las de Guatemala durante la crisis centroamericana, que se extendieron durante diez años.

No es reciente la idea de que Cuba sea considerada como la mejor opción para resolver el conflicto venezolano. Varias veces el “New York Times”, vocero por excelencia del poder cubano, ha manifestado esa opción en diversas  ocasiones.

El castrismo es, ante todo, una estructura de poder militarizada, no por ello no deja de contar con cuadros diplomáticos de alto nivel, curtidos, en particular, en el marco de sus actividades en la ONU. En ese entorno internacional han desplegado sus cualidades de seducción y han utilizado el inmenso prestigio que le otorga su condición de “enemigo por excelencia del imperio”; liderazgo que no se priva ejercer ante los países que profesan el mismo resentimiento. En lo tocante al “imperio” mismo, han logrado construir redes de apoyo en los más variados medios oficiales, académicos, religiosos, hasta haber logrado la proeza de infiltrar a la CIA. Y no sólo eso, sino que, durante 16 años, la experta en materia de política cubana en el Pentágono trabajó para los servicios cubanos, orientando sus informes a favor del régimen cubano, determinando así la política de Washington hacia la isla; de allí la drasticidad de la nueva política americana hacia la isla.

Si ya Venezuela ha comprobado en la práctica el profesionalismo de los servicios de inteligencia, de los expertos militares y hasta de los torturadores cubanos, ahora tendrá la experiencia del profesionalismo de sus diplomáticos. Codearse con los diplomáticos cubanos significará una buena escuela para Julio Borges como representante del gobierno interino en el Grupo de Lima. Se hará acreedor de un conocimiento y una experiencia invalorables, que le será muy útil en su vida política en el futuro.

Para completar este nuevo escenario cubano-venezolano, la ministra de relaciones exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, declaró el miércoles 8 de mayo que “Cuba tiene que dejar de ser parte del problema de Venezuela para convertirse en parte de la solución”. Y recalcó que espera que Cuba vea que es el “enfoque correcto para el pueblo de Venezuela, para el hemisferio y para Cuba”.

Todo parece indicar que al haberse agotado todos los intentos de negociación propuestos por Washington y evitar llegar a la improbable intervención militar, Cuba percibió que se había llegado a un límite, que de persistir en su postura numantina, podía perderlo todo. Es el momento en que los contrincantes de una guerra admiten negociar. Pero no hay que engañarse, la presencia de Cuba en el Grupo de Lima, y tácitamente aceptada por parte de EE.UU., va a convertirla en chica buena. Cuba impondrá sus condiciones, luchará por hacerlas aceptar, ganará todo el tiempo que desee, además de al contar con su tropa en el interior del país, seguirá teniendo la capacidad del chantaje de la violencia. Intentará por todos los medios cansar a los integrantes del Grupo de Lima y al GPI, ganando tiempo, esperando los cambios de gobierno que van a darse próximamente en el continente incluyendo en EE.UU., esperando elijan gobiernos afines a Cuba y así apuntalar a Nicolás Maduro, oficializando de hecho su presencia en el territorio venezolano: el mayor triunfo del castrismo de su política internacional. La primera fase de la estrategia cubana en Lima será la de intentar mantener a Maduro en el poder. En una segunda fase, puede sacrificar a Maduro y lo más seguro es que tenga en reserva a un candidato proveniente de las filas de la oposición que se adapte al verdadero poder; el entramado militar. Ante las disyuntivas que plantean los conflictos, una de las características del castrismo es tener siempre a la mano varias opciones posibles. En eso siempre se adelantarán a los venezolanos, quienes ante los conflictos apenas si logran estructurar una opción, y además esperando que el desenlace sea rápido.

Todo depende de la actitud que tome Washington ante el nuevo escenario que se le plantea con la presencia de Cuba en el Grupo de Lima. Igualmente, a los gobernantes latinoamericanos que parecen estar conscientes del peligro que representa para toda la región el afianzamiento del régimen de Maduro apuntalado por Cuba y compañía.

Para EE.UU., la actitud del régimen iraní de retomar el procesamiento de uranio destinado a fabricar armas ofensivas, debería ser un objeto de preocupación suplementario debido a la influencia innegable de ese régimen en el escenario venezolano.

La época actual presencia la voluntad de grupos de poderes deseosos de recuperar la influencia hegemónica que otrora tuvieron, en particular Rusia, que conforma un bloque aliada con Irán y Turquía. Independiente del petróleo, del coltán, del uranio etc., que posee Venezuela; es legítimo dudar que Rusia, Irán y Turquía abandonen de buena gana un espacio geoestratégico tan bien situado, fronterizo con el mar Caribe, con la Amazonía, la cordillera de los Andes, y en pleno corazón del continente, además vecino de la sede de la todavía primera potencia mundial, enemigo tradicional del bloque mencionado.

La pérdida de Venezuela significa para Cuba, no sólo perder su fuente de manutención, sino que verá debilitado su papel de Celestina al servicio de los poderes con proyectos imperiales, en lo que radica gran parte de su poder. Pese a su inexistente poder económico, al haberse aliado, primero con la URSS al punto de alcanzar ante la comunidad internacional un estatus real de poder político, su papel de Celestina de los imperios hace a Cuba complementaria de Rusia, la cual, sin poderío económico para ser considerada como una potencia mundial, cuenta con una capacidad de conspiración, de crear conflictos regionales, que le permiten lograr un poder de nocividad innegable. Cuba, incluso actúa más directamente mediante su especialidad de alquilar grupos mercenarios, sean militares, represivos, personal médico, deportivo, que le permite a la vez, ejercer una influencia política decisiva, y asegurar su condición de querida mantenida.

Venezuela dejó de ser un conflicto nacional, para convertirse en un caso geopolítico. Tal vez en la negociación ya comenzada entre Washington y Moscú, la opción de Trump sea la de abandonar la intervención en el conflicto Rusia/Ucrania, a condición de que Putin abandone Venezuela.

Mientras tanto, China se mantiene discreta, a sabiendas de que, en última instancias, le tocará la mejor tajada.

5 factores por los que Maduro todavía no apresa a Guaidó por Zenaida Amador – ALnavío – 7 de Mayo 2019

Los hechos del 30 de abril volvieron a encender los reflectores sobre Venezuela. Juan Guaidó, en compañía de Leopoldo López y de varios militares activos, se plantó en las calles de Caracas a exigir el cese de la usurpación de la Presidencia, creando así un nuevo sobresalto en la rutina operativa que Nicolás Maduro intenta imponer en sus más de 100 días de gobierno ilegítimo. Era de esperarse que de inmediato Maduro mostraría su fortaleza y comenzaría la persecución de Guaidó, pero nada ha pasado. ¿Por qué?
Maduro ya ha actuado contra miembros del entorno de Guaidó / Foto: @NicolasMaduro
Maduro ya ha actuado contra miembros del entorno de Guaidó / Foto: @NicolasMaduro

Cuando Juan Guaidó asumió las facultades ejecutivas de la nación el pasado 23 de enero se convirtió en la figura que le hace contrapeso a Nicolás Maduro. Emergió como el rostro de la oposición hasta entonces fragmentada y como la personalización de una opción para Venezuela, lo que llevó a muchos a creer que sí es posible un cambio. Frente a este brote de fuerza se esperaba el inminente contraataque del régimen de Maduro, que necesita neutralizarlo políticamente y acabar con su efecto catalizador sobre la ciudadanía. Pero la respuesta ha sido lenta.

La cárcel lucía como el destino inmediato de Guaidó. No hay que olvidar que este ha sido el mecanismo preferido por Maduro para neutralizar liderazgos opositores. Desde 2013, cuando llegó a la Presidencia, el número de presos políticos pasó de 13 a 900 en la actualidad.

El régimen de Maduro ha actuado contra otros líderes opositores y miembros del entorno de Guaidó, como es el caso del diputado Roberto Marrero, pero -salvo por algunos asedios y actos puntuales de amedrentamiento- sigue sin asestarle el golpe directo, ni siquiera tras los hechos de este 30 de abril.

Y aunque el riesgo está allí, siempre presente, eso no impidió que Guaidó saliera del país, hiciera una gira internacional con tratamiento de Jefe de Estado, reingresara al territorio en un vuelo comercial pasando los controles de migración sin problemas y que, casi a diario, haga apariciones en actividades públicas en Caracas o en otros estados del país.

El régimen de Maduro ha actuado contra otros líderes opositores y miembros del entorno de Guaidó, como es el caso del diputado Roberto Marrero, pero -salvo por algunos asedios y actos puntuales de amedrentamiento- sigue sin asestarle el golpe directo, ni siquiera tras los hechos de este 30 de abril.

En este sentido cobran vital importancia los siguientes factores:

1-El respaldo internacional a Guaidó

Este es uno de los factores que frena cualquier acción en su contra. Varios países, comenzando por Estados Unidos, han exigido que se garantice su libertad y seguridad. “El mundo está mirando”, llegó a decir Jeremy Hunt, ministro de Exteriores del Reino Unido.

El temor ha sido tal que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares de protección a favor de Guaidó.

La semana pasada el Grupo de Lima exigió “el pleno respeto a la vida, la integridad y la libertad de todos los venezolanos, del Presidente Encargado Juan Guaidó y de los líderes de las fuerzas políticas democráticas”, incluyendo a todos los miembros de la Asamblea Nacional .Guaidó hace apariciones en actividades públicas casi a diario / Foto: @jguaido

2-La tensión social

Más allá del respaldo extranjero está el hecho de que cualquier cosa que le pase a Guaidó podría crear las condiciones para que el descontento social y la protesta política se conecten en una situación difícil de controlar.

No hay que olvidar que el país entero es un polvorín debido a la crisis económica, el colapso de los servicios públicos, la escasez de productos básicos y la hiperinflación, lo que hace que al día se registren 70 protestas en promedio.

Cualquier cosa puede convertirse en la chispa que encienda al país y eso lo sabe tanto el régimen de Maduro como la oposición, de allí el afán del primero por reprimir toda manifestación en su contra y sembrar en la población el miedo a la protesta, mientras el liderazgo opositor llama una y otra vez a la ciudadanía a la calle a exigir sus derechos.

3-Jugada estratégica

Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), suele ser el principal vocero del chavismo en hablar acerca del encarcelamiento de Guaidó. Luego de los hechos del 23 de febrero, cuando Maduro impidió de forma violenta el ingreso de la ayuda humanitaria internacional al país, Cabello señaló que había que ponerle “los ganchos” a Guaidó. Sin embargo, aclaró que esa decisión tenía su momento. “No se desesperen”.

Ahora, tras los hechos del 30 de abril, Cabello vuelve sobre el tema. Señaló que muchos se preguntan “por qué no meten preso a Juanito Alimaña (Juan Guaidó)” y para ellos la respuesta es que, gracias a que está en libertad, “pasa el 30 de abril y salen otros traidores, eso es bueno”. Pero indicó que “la justicia va a llegar. No nos desesperemos”.

Aclaró que el martes 30 “pudimos resolver esa situación desde temprano, pero no lo hicimos porque no somos asesinos (…) Eran un blanco fácil (…) Nicolás Maduro levantó la bandera de la paz y les perdonó la vida”.

4-Ejercer presión indirecta

Al no poder ir contra Guaidó en lo inmediato la hoja de ruta planteada seguirá en línea con la estrategia de debilitar al resto de las fuerzas políticas y, de ser posible, acabar con la Asamblea Nacional, que es la única institución legítima reconocida internacionalmente.

Según Cabello, en breve dejarán sin inmunidad parlamentaria a otros diputados de la Asamblea Nacional que participaron en los eventos del 30 de abril. “Seguro levantaremos la mano para allanarle la inmunidad parlamentaria a todos los que participaron activamente en ese acto”, dijo.

Es decir, que seguirá la presión sobre el resto de los líderes opositores tratando de quebrar la alianza política que acompaña a Guaidó.

5-Las sombras internas

Las acciones del 30 de abril pusieron en evidencia las debilidades del chavismo y las fisuras dentro de la Fuerza Armada. Esto dio pie a que Maduro cambiara a los jefes del Sebin y de la Policía Nacional Bolivariana. Además, ha emprendido una gira por varios cuarteles e instalaciones militares exigiendo lealtad a la Fuerza Armada. Sin la necesaria revisión puertas adentro, acabando con las dudas y las crecientes sombras, pareciera que Maduro no podría arremeter contra Guaidó.

Desde hace mucho es sabido que hay dirigentes del chavismo, algunos de los cuales pasaron abiertamente a la disidencia, que han intentado buscar opciones que le garanticen la sobrevivencia política al movimiento más allá del estrepitoso fracaso de Maduro, mientras otros buscan vías que les minimicen los costos personales del derrumbe del régimen. No en vano Estados Unidos ha ofrecido flexibilizar medidas y sacar de la lista de sancionados a quienes faciliten la salida de Maduro.Las acciones del 30 de abril evidenciaron las fisuras en la Fuerza Armada / Foto: FANB

Los constantes señalamientos sobre negociaciones para facilitar su salida del poder adelantadas con altas figuras de su entorno, como el ministro de la Defensa, le añaden presión y le dan un piso inestable para afrontar lo que Guaidó llama la etapa final de la Operación Libertad que, según ha dicho, implica el cese de la usurpación de la Presidencia por parte de Maduro y que, según espera Leopoldo López, ocurriría “en semanas”.

En lo que respecta a su propio margen de negociación, Maduro perdió un tesoro importante. La liberación de Leopoldo López por parte de Guaidó -ocurrida el 30 de abril- lo dejó sin su principal preso político, sin la pieza de juego que personalmente podía poner sobre la mesa en momentos clave de cualquier trato.

Ahora López se encuentra en calidad de huésped en la residencia del embajador de España en Caracas, Jesús Silva, y, según los principios básicos de las relaciones consulares, el régimen de Maduro no puede irrumpir en esas instalaciones para capturarlo. Una acción de este tipo tendría consecuencias diplomáticas de alto impacto y colocaría la crisis actual en otro estadio de mayor conflictividad.

A %d blogueros les gusta esto: