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Gonzalo Himiob: “No se han mandado mensajes claros a la CPI y así no puede intervenir” por Alejandro Hernández – La Gran Aldea – 20 de Abril 2020

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“Las violaciones de Derechos Humanos en nuestro país van desde los aspectos que tocan más nuestra vida íntima, como escasez de medicinas y alimentos, hasta los más drásticos como asesinatos y torturas. Hay muchos responsables que actúan en diferentes niveles”, señaló el abogado Gonzalo Himiob en entrevista con La Gran Aldea; además de puntualizar que “la última cifra que hemos registrado es de 54 arrestos por motivos políticos desde que inició el coronavirus”.

El abogado Gonzalo Himiob lleva años haciendo frente a las reiteradas violaciones de los derechos de los ciudadanos en Venezuela. Desde la organización Foro Penal, de la que es vicepresidente, apoya con asesoría jurídica a las víctimas de detenciones arbitrarias, una labor que ha intensificado en los últimos años con las crecientes prácticas represivas del régimen de Nicolás Maduro.

En efecto, según afirma, Maduro supera con creces los encarcelamientos, las torturas, las desapariciones forzadas y los asesinatos por razones políticas de la era de Hugo Chávez. Es un período oscuro en el cual quienes ejercen el poder se resguardan en las estructuras militares para apuntalarse porque dejó de confiar en las estructuras ordinarias.

Si bien el mundo conoce las reiteradas violaciones a los Derechos Humanos por parte del régimen, no ha habido un manejo acertado de la situación. A juicio de Himiob, “hay que ser muy cuidadoso con los mensajes que se mandan porque a veces buscando generar beneficios políticos, entorpeces lo que lleva años realizándose en otros aspectos”. Las gestiones ante la Corte Penal Internacional (CPI) son parte de lo que se ha entorpecido.

-¿Maneja información acerca de presos político contagiados de coronavirus?

-Hasta este momento no tenemos reportes de contagios, mantenemos un monitoreo sobre la situación de salud de los detenidos y el último corte que hicimos nos reflejó que hay 62 personas con estado de salud entre grave y moderado; pero ninguna de la dificultades tiene que ver con coronavirus. Al día de hoy, no tenemos reporte de que alguno de los 335 presos políticos qué existen en Venezuela esté contagiado.

-¿Cuáles son esas condiciones de moderadas a graves de salud que padecen los presos políticos?

-Tenemos personas con HipertensiónDiabetes y hasta Epilepsia; también hay muchos casos con afecciones que necesitan tratamientos continuos. Lamentablemente, en estos momentos ha sido muy difícil facilitarles las medicinas, e incluso, la alimentación especial que requieren. Tenemos personas que aún padecen las consecuencias de las torturas que les perpetraron al llegar al sitio de reclusión y no están recibiendo la atención necesaria.

“Tenemos más de 160 asesinatos por motivos políticos desde 2014 y, salvo una que otra excepción, donde no hay manera de tapar el sol con un dedo, la opacidad sigue siendo la regla”

Gonzalo Himiob, Director Vicepresidente de la ONG Foro Penal

-¿Cómo calificaría la situación de Derechos Humanos hoy en el país?

-La situación de los Derechos Humanos en el país, a todo nivel, es muy lamentable. En lo que respecta a nuestra área, es evidente que ni los tribunales ni los cuerpos de seguridad están orientados a cumplir sus verdaderas obligaciones, sino que están siendo destinados a ser armas de imposición de la hegemonía oficial. Para eso utilizan arrestos arbitrarios y otros mecanismos intimidatorios, como allanamientos, torturas, desapariciones forzadas y hasta asesinatos.

-¿Cómo es el día a día de un preso político en El Helicoide?

-Las últimas informaciones que tenemos hablan de unos 300 presos, entre comunes y políticos, en El Helicoide. La situación es muy grave, porque ese sitio de reclusión no cuenta con la infraestructura necesaria para ese número de detenidos y por eso hay mucho hacinamiento. No tienen un servicio médico, no hay acceso a insumos básicos como agua potable, luz solar, ventilación, entre otros. En algún momento se maltrataba mucho a los reclusos, pero de un tiempo para acá eso ha cambiado un poco; lo que no quiere decir que las violaciones a los Derechos Humanos hayan cesado por completo. Sin embargo, en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) sí se están presentando situaciones de abuso bastante graves.

-¿Puede profundizar sobre esas situaciones graves que están ocurriendo en la Dgcim?

-Mantienen absolutamente incomunicadas a las personas, hay quienes permanecen detenidas allí mucho más tiempo de lo que establecen los lapsos legales para ser presentados en tribunales. Hemos recibido reportes de torturas y maltratos físicos; también tenemos información sobre casas clandestinas, que no son sedes formales de la Dgcim, pero que las utilizan para esconder personas y someterlas a tratos crueles, inhumanos o degradantes.

-¿En estos momentos hay presos políticos en “La Tumba” del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin)?

-En este momento no hay presos políticos en “La Tumba”. Cuando hemos tenido casos allí, nos describen que lo más duro a enfrentar es que no tienen noción del transcurso del tiempo y eso desestabiliza mucho, desde el punto de vista psicológico a las personas; no saben cuándo es de día ni cuándo es de noche, tampoco tienen acceso a ningún tipo de contacto con el mundo exterior. Son unos calabozos situados a unos cinco pisos bajo tierra, son completamente blancos, las celdas miden aproximadamente un metro y medio por dos metros, las luces siempre están encendidas y la temperatura es muy baja.

-¿En qué administración han registrado mayor cantidad de violaciones a los Derechos Humanos, en la de Hugo Chávez o ahora en la de Nicolás Maduro?

-Las violaciones a los Derechos Humanos contra la disidencia se han materializado en ambos gobiernos, pero lo que yo establecería como un parámetro de distinción es que durante la era Maduro se ha incrementado, tanto desde el punto de vista cualitativo como del cuantitativo. Chávez también encarceló a sus opositores, ordenó torturas, incurrió en la práctica de la desaparición forzada de personas y asesinatos por motivos políticos, pero no en la cantidad ni con la intensidad que hemos visto durante el período madurista.

-¿Manejan alguna estadística que retrate este incremento?

-De 2014 hasta hoy registramos más de 15.000 arrestos por motivos políticos, en la medida que incrementó la represión, también aumentaron los asesinatos, desapariciones forzadas, torturas. Sin lugar a dudas, la persecución de en estos años de Maduro es superiora a la que hubo en el gobierno de Chávez.

-¿Tiene información de los directivos de Citgo que están presos?

-Siguen presos. Las posibilidades de hacer algo en este momento son muy limitadas, son presos políticos y su situación es particular, porque el poder no pretende hacer justicia con ellos, sino atribuirles el fracaso de la política económica y petrolera del país, eso convierte su caso en un caso político.

-¿Hay alguna actualización sobre los asesinatos del concejal Fernando Albán y el capitán Rafael Acosta Arévalo, quienes estaban en manos de las autoridades?

-No, la impunidad sigue siendo la regla. Tenemos más de 160 asesinatos por motivos políticos desde 2014 y, salvo una que otra excepción, donde no hay manera de tapar el sol con un dedo, la opacidad sigue siendo la regla.

“De 2014 hasta hoy registramos más de 15.000 arrestos por motivos políticos, en la medida que incrementó la represión, también aumentaron los asesinatos, desapariciones forzadas, torturas”

Gonzalo Himiob, Director Vicepresidente de la ONG Foro Penal

-¿Qué opinión tiene sobre Tarek William Saab, el fiscal general de la República designado por Nicolás Maduro?

-Creo que él no está cumpliendo, como tampoco lo hizo Luisa Ortega Díaz ni Isaías Rodríguez, su función de ser garantes de la legalidad y del cumplimiento de las leyes. Él está allí para apuntalar la postura hegemónica del Gobierno; sólo están ocupados en mantener el poder a costa de lo que sea.

-¿Hay alguna diferencia entre el Sebin dirigido Cristopher Figuera y el que está en manos de Gustavo González López?

-Cuando llegó Cristopher Figuera mejoró el trato a los detenidos y eso, hasta ahora, más o menos se mantiene; pero esta decisión no tiene que ver con la persona que está al frente de esa institución, sino con la estrategia que está desarrollando el Gobierno para ejercer la represión. Hoy el principal órgano represor es la Dgcim y no el Sebin; es decir, desde el poder se interpreta que es más fácil utilizar esa estructura que es militar para reprimir, que utilizar a la propia policía política, donde ya se han dado situaciones que al Gobierno le resultan incomodas, como por ejemplo, la salida de Figuera a los Estados Unidos.

-¿Qué hay detrás de la preferencia por la Dgcim?

-El área militar siempre es menos crítica y es más sumisa a las directrices del poder central. Esto empezó en 2017, cuando Luisa Ortega Díaz evidenció que había cambiado de postura; en ese momento el poder se dio cuenta de que en la Fiscalía y en los tribunales ordinarios no estaban respondiendo como lo esperaban, eso conllevó a que voltearan la cara hacia el mundo militar. Como consecuencia de eso, el día de hoy tenemos un importante número de civiles enjuiciados por tribunales militares y encarcelados en recintos militares. En definitiva, el poder dejó de confiar en las estructuras ordinarias, para apoyarse, mayormente, en la institución castrense.

-¿Que actualización maneja sobre las ultimas persecuciones que ha hecho el régimen, en el marco de la pandemia de Covid-19?

-La última cifra que hemos registrado es de 54 arrestos por motivos políticos desde que inició el coronavirus. Todos estos abusos han estado vinculados a la supuesta instalación de un golpe de Estado desde Colombia contra Maduro, y la difusión de información sobre lo que está pasando en Venezuela con la pandemia. El poder está actuando de esta manera porque sabe que las posibilidades de defensa en este momento son casi inexistentes. Muchos de los afectados están siendo juzgados por tribunales con competencia en materia de terrorismo, y a veces no se les permite que tengan defensa privada o que los defensores del Foro Penal trabajen. Hay un esquema represivo que sigue trabajando en esta cuarentena.

-¿Cuál es su valoración sobre las supuestas gestiones que ha hecho la instancia de diálogo encabezada por el diputado Timoteo Zambrano para la liberación de presos políticos?, ¿han abogado por alguna liberación relevante?

-Nosotros siempre hemos sido críticos con esa forma de trabajar, porque cada vez que se habla de una “mesa de diálogo”, en esos términos, las encarcelaciones aumentan. En las liberaciones de las que esta gente se hace eco sólo están incluidos dos o tres presos políticos, pero el resto de la lista es desconocida y no califica jamás como detenciones políticas. Por eso nosotros vemos estas iniciativas con mucha desconfianza, porque no solucionan nada. Si quieren luchar contra la persecución se deben ocupar de los 335 presos políticos que tenemos hoy, que son los casos más dolorosos; pero también tienen que atender la situación de 9.101 personas con restricciones de libertad, que no pueden salir de su país, deben presentarse semanalmente a tribunales, no pueden dar declaraciones, entre otras limitaciones. Entonces no se puede “enfrentar” este tema de manera tan precaria y poco transparente como ellos lo han hecho.

-¿Hay liberaciones previstas en el corto plazo?

-Que nosotros sepamos no. Hace poco soltaron a unos presos comunes, pero detenidos políticos, nada. Hubo un rumor de que el Gobierno excarcelaría a varios, pero eso no se materializó y no creemos que vaya a suceder en el corto plazo.

-¿Considera que la comunidad internacional está completamente enterada de las violaciones de los Derechos Humanos que han ocurrido en Venezuela?, ¿cree que han sido solidarios o inactivos?

-La actuación de la Alta Comisionada, Michelle Bachelet, y de instituciones como las Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos ha sido, en términos generales, correcta. Por supuesto, siempre se le puede exigir más contundencia, más rapidez, menos burocracia en la toma de decisiones y en la implementación de medidas. Pero, lamentablemente, la carrera en esta área no es de velocidad, sino resistencia.

-¿Qué rol ha jugado la Corte Penal Internacional (CPI) en este proceso y qué podemos esperar de esa institución?

-Ahí tenemos una situación delicada, y es que a veces las señales que se mandan desde Venezuela son confusas. La Corte Penal Internacional no puede intervenir, lo tiene prohibido expresamente, si el país del que se trata dice que está dispuesto a resolver esos problemas que tiene y enjuiciar a los que cometieron crímenes de lesa humanidad dentro de su jurisdicción. El año pasado Juan Guaidó habló de una ley que contendría una amnistía, también declaró sobre una comisión de la verdad y una justicia transicional; eso fue súper negativo para el Tribunal Penal Internacional, porque les estás diciendo que no quieres que ellos se metan, que lo vas a resolver tú. Hay que ser muy cuidadoso con los mensajes que se mandan porque a veces buscando generar beneficios políticos, entorpeces lo que lleva años realizándose en otros aspectos. La verdad es que nosotros no estamos mandando un mensaje claro, y ellos así no pueden intervenir.

-¿Quién es la verdadera cara de la violación de los Derechos Humanos en Venezuela?

-Hay muchas caras, muchas cabezas. Las violaciones de Derechos Humanos en nuestro país van desde los aspectos que tocan más nuestra vida íntima, como escasez de medicinas y alimentos, hasta los más drásticos como asesinatos y torturas. Hay muchos responsables que actúan en diferentes niveles.

Así es la represión, la censura y el control social de Maduro en tiempos de coronavirus por Zenaida Amador – ALnavío – 3 de Abril 2020

Desde el 13 de marzo, cuando en Venezuela se decretó el estado de alarma nacional por la aparición de Covid-19 en el territorio, Nicolás Maduro no ha escatimado en sus prácticas represivas y en sus violaciones a la libertad de expresión. La “furia bolivariana” va en escalada, sin importar si se trata de líderes políticos, médicos o periodistas. Para eso el régimen tiene en las calles a sus fuerzas especiales de seguridad a cargo de la represión.
Las FAES han protagonizado buena parte de las recientes detenciones / Foto: Provea
Las FAES han protagonizado buena parte de las recientes detenciones / Foto: Provea

La ONG Foro Penal afirma que desde el 13 de marzo y hasta el 1 de abril registró 23 detenciones por motivos políticos. Sólo en el caso del equipo de trabajo del presidente interino, Juan Guaidó, ya suman cinco los detenidos desde el fin de semana como parte de un férreo cerco en su contra luego de conocerse las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Nicolás Maduro y varios de sus allegados, y de que este activara lo que denominó “la furia bolivariana”.

Guaidó, en un comunicado, señaló que “la tiranía de Nicolás Maduro”, en el marco del confinamiento obligatorio debido a la pandemia de Covid-19, “se aprovecha de dicha situación de vulnerabilidad para arremeter contra sus adversarios políticos, para hostigarlos, perseguirlos y encarcerlarlos forzosamente, sin el más mínimo respeto a sus derechos y dignidad humana”.

Se trata de una arremetida anunciada formalmente. “Si le tocan un pelo a un solo líder de este país, se arrepentirán para toda la vida”, amenazó Maduro en respuesta a las acusaciones en su contra y al supuesto plan de magnicidio en el que presuntamente Guaidó estaría implicado, según señalamientos del militar retirado Cliver Alcalá, quien luego de las denuncias se entregó a las autoridades de EEUU.

Horas más tarde de estas declaraciones ya habían hecho pintas con amenazas (“vamos por ti”) en las casas de varios diputados de la Asamblea Nacional de partidos de oposición. La firma de los grafitis: la furia bolivariana. Pero no se trata sólo de una persecución política, sino de un sistema de control ciudadano basado en el miedo.

El control policial y político

El régimen de Maduro tiene en las calles a las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), las mismas que han sido señaladas por organismos internacionales por sus reiteradas violaciones a los derechos humanos.

Precisamente las FAES han protagonizado buena parte de las recientes detenciones y han estado presentes en casi todos los actos de amedrentamiento de los últimos días.

Para Marino Alvarado, integrante de la junta directiva del Programa Venezolano Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), “en esta lógica de terror, en que se mueve el gobierno para aterrorizar a la gente, se usan las FAES de manera inapropiada” poniéndolas al frente del control ciudadano en medio de la pandemia.

La ONG Proiuris denunció el rol de las FAES para hacer cumplir el aislamiento social impuesto a propósito del coronavirus, ya que han sido vistos encapuchados y con armas largas arremetiendo en zonas populares o comerciales para obligar a la gente a regresar a sus casas.

No hay que olvidar que en el marco del estado de alarma decretado el 13 de marzo, que crea un estado excepcional que les permite a las autoridades limitar ciertas libertades, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, informó que “todas las policías pasan a orden del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional para cumplir todas las indicaciones”. Es decir, que los militares se imponen a la par de los cuerpos especiales de Maduro.

Cerco a la prensa

Según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), hay reportes de cerca de 20 periodistas que han sido agredidos, asediados o limitados por las autoridades a la hora de cumplir su trabajo desde el 13 de marzo. Esto incluye desde negarles el libre tránsito, a propósito de las restricciones impuestas por el coronavirus aun cuando el propio Padrino López aseguró que esa medida no aplicaba para periodistas en el cumplimiento de sus funciones; pasando por quitarles el material de trabajo y obligarlos a borrar videos y fotografías, hasta detenerlos.

Este jueves fue liberado con medidas cautelares el periodista Darvinson González, quien había sido secuestrado de su casa por las FAES y mantenido 12 días detenido por suministrar información sobre los casos de coronavirus que se registran en el país.Maduro y Diosdado Cabello han respondido a Trump acentuando la represión / Foto: PSUV

También estuvo detenida brevemente la directora del diario La Verdad de Vargas, Beatriz Rodríguez, a quien las autoridades le exigían que revelara las fuentes que le proporcionaron datos sobre enfermos de coronavirus, según denunció el SNTP. Los grafitis de la “furia bolivariana” también han comenzado a aparecer en las casas de algunos periodistas.

Silencio sobre el coronavirus y la crisis

Y es que hay alta sensibilidad en el régimen de Maduro hacia los datos sobre el Covid-19 que se comparten fuera de su línea informativa. Según Transparencia Venezuela, “existen muchos vacíos de información que impiden a la población conocer el verdadero alcance del coronavirus. Además, lejos de privilegiar una vocería científica y experta en el área de la salud, todo se ha dejado en mano de portavoces partidistas que mezclan sus informes con consignas y denuncias de supuestas conspiraciones”.

Añade que “estos portavoces ofrecen declaraciones cuando lo estiman pertinente, pero no convocan ruedas de prensa para que los medios independientes puedan consultar y contrastar la versión oficial”.

El Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) también ha documentado casos de personal médico asediado por las autoridades por compartir información sobre los enfermos y por denunciar las fallas del sistema de salud para atender la situación.

Tan pronto Donald Trump formalizó este miércoles que redoblaría la presencia militar en el océano Pacífico y el Caribe para contener los flujos del narcotráfico, incluyendo los del régimen venezolano, Maduro señaló que “la furia bolivariana está lista y preparada para llegar hasta el último rincón”.

Tal es el caso de Julio César Molinos, trabajador jubilado del sector salud, a quien le dictaron privativa de libertad bajo arresto domiciliario luego de detenerlo e imputarle los delitos de incitación al pánico y la zozobra a la comunidad, agavillamiento e incitación al odio, debido a una denuncia que hizo a través de sus redes sociales sobre las condiciones del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar de Maturín, estado Monagas, que es un centro de salud centinela para atender casos sospechosos de Covid-19.

Enfermeras, educadores y ciudadanos en general se suman a la lista. El abogado y defensor de Derechos Humanos, Henderson Maldonado, fue detenido el 31 de marzo por acompañar y grabar una protesta de pacientes renales que reclamaban por la falta de gasolina que les impide movilizarse para sus tratamientos. El racionamiento de combustibles, que administran los cuerpos militares, es una más de las medidas excepcionales dictadas por Maduro desde el 13 de marzo.

Según Foro Penal, los detenidos no sólo están expuestos a los peligros del coronavirus mientras están en manos de las autoridades, sino a las demoras procesales a raíz de la cuarentena nacional decretada por las autoridades y las limitaciones de tránsito que entraban las gestiones de sus familiares y abogados para lograr su libertad.

Además, los que son llevados a tribunales para ser procesados deben esperar en “calabozos mugrientos”, como los califica el abogado Alfredo Romero, y muchos ni siquiera logran que se inicie la debida gestión porque las audiencias son canceladas.

Más amenazas de Maduro y Cabello

Tan pronto Donald Trump formalizó este miércoles que redoblaría la presencia militar en el océano Pacífico y el Caribe para contener los flujos del narcotráfico, incluyendo los del régimen venezolano, Maduro señaló que “la furia bolivariana está lista y preparada para llegar hasta el último rincón”. Con esto dejó entrever que traspasará los límites de Venezuela con su contraofensiva. Días antes ya había asegurado que esa furia responderá “dentro o fuera de nuestras fronteras”.

Además, les pidió a las organizaciones de base del Partido Socialista Unido de Venezuela y a sus unidades de control comunal “identificar” a cualquiera que pueda estar involucrado en planes conspirativos.

Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Maduro, fue más contundente: “Les voy a dar una recomendación a los escuálidos (la oposición) que andan contenticos porque vienen los marines en los barcos: les están echando una vaina a ustedes, porque ellos van a poner un pie aquí y cuando lo hagan, nosotros vamos por ustedes”.

Los presos políticos en Venezuela – Boletin # 42 Avila/Montserrate – 15 de Marzo 2020

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Desde el 21 hasta el 28 de enero, Foro Penal registró 850 arrestos nuevos de los cuales, hasta el día de hoy, 703 siguen privados de libertad.

El acumulado de arrestos por razones políticas realizados por las fuerzas represivas del “Socialismo del siglo XXI” en Venezuela arribó en el mes de marzo de este año, tras 20 años en el poder, a 15 mil 278 detenidos. Una cifra descomunal que incluye los retenidos temporalmente y a quienes llevan años recluidos en los calabozos del régimen.

Sin embargo, el sentido común nos dice que es muy probable que esa cifra se quede corta, porque el sistema ocultamiento de la información, la ausencia del debido proceso en las detenciones y la construcción de fake news  por parte de los aparatos de desinformación del gobierno es tan grande, que resulta imposible calcular con exactitud cuántos venezolanos han sido llevados a la cárcel –y en muchos casos vejados, torturados y maltratados por disentir o protestar contra el régimen militarista.

Por ejemplo, en el informe presentado el 28 de enero por Foro Penal, organización de derechos humanos que realiza un seguimiento impecable del tema, se revela un dramático incremento de la acción represiva que en 2020 ha alcanzado el más alto pico de las últimas dos décadas arribando a la cifra de 976 presos políticos.

De acuerdo a sus estadísticas, hasta el domingo 20 de enero el total de presos políticos registrados era de 273, una cifra que de acuerdo a la organización internacional Prisoners Defended ya convertía a Venezuela en el país con mayor cantidad de presos políticos en todo el continente americano, superando más de tres veces el número de presos políticos en Cuba.

Pero desde el 21 hasta el 28 de enero, Foro Penal registró 850 arrestos nuevos de los cuales, hasta el día de hoy, 703 siguen privados de libertad. Lo que quiere decir que, a pesar del Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la escalada represiva no se detiene sino que crece y se hace directamente proporcional al desprestigio del régimen y a su ya irreversible pérdida de apoyo popular.

Sólo con una gran represión, que por cierto no logra acallar de manera definitiva la protesta, el régimen puede mantenerse en el poder. Por eso es cada vez más feroz y sangriento.

Lo paradójico es el poco peso que esta dramática situación, este descomunal acumulado de sufrimiento humano, humillación, y violación de las libertades democráticas, tiene en la opinión pública y el casi nulo espacio –al menos en Colombia es muy notorio-, que ocupa en los medios informativos internacionales.

Puede ser un reflejo de la poca movilización de protesta que en el interior del país se registra en torno al fenómeno. O del hecho que son tantas las catástrofes, carencias y abusos que se padecen en Venezuela que el crecimiento exponencial del número de presos políticos se va volviendo paisaje: un dato menor de nuestro infortunio.

Que los venezolanos y las democracias occidentales nos acostumbremos al horror, es lo peor que nos puede pasar. La existencia masiva de presos por razones de conciencia resalta el carácter bárbaro y totalitario del régimen chavista. Y a Venezuela la hace menos país, menos pueblo y menos nación.

Un campo de concentración de 912 mil kilómetros cuadrados.

Desde el 21 hasta el 28 de enero, Foro Penal registró 850 arrestos nuevos de los cuales, hasta el día de hoy, 703 siguen privados de libertad.

Crece la persecución: el Foro Penal denunció que ya hay 390 presos políticos del régimen de Nicolás Maduro – Infobae – 28 de Enero 2020

La Organización No Gubernamental indicó que 269 son civiles y 121 son militares y también desglosó la cifra por sexo y edad. Los datos fueron ratificados por la Organización de Estados Americanos

La oposición venezolana reclama la liberación de los presos políticos
La oposición venezolana reclama la liberación de los presos políticos

Venezuela cuenta actualmente con un total de 390 presos políticos, entre ellos 121 militares y un menor de edad, la mayor cifra de toda América, según datos de la ONG local Foro Penal que han sido ratificados por la Organización de Estados Americanos (OEA).

Foro Penal, que se dedica al seguimiento de la población penitenciaria en Venezuela, ha informado de que hasta el 27 de enero había 390 presos políticos, de los cuales 371 son hombres y 19 son mujeres; 269 son civiles y 121 son militares; y, por edades, hay 389 adultos y un adolescente.

Definitivamente Venezuela es el país con la mayor cantidad de presos políticos en América”, dijo Alfredo Romero, director de Foro Penal, en Twitter. A este respecto, ha enfatizado que “supera más de tres veces la cantidad de presos políticos en Cuba”, que según un reciente informe de Prisoners Defenders y Civil Rights Defenders es de 126.

El tuit del Foro Penal

El tuit del Foro Penal

Romero ha destacado “la cantidad de indígenas que tuvieron que huir del país como consecuencia de la persecución política”. Solo en la frontera con Brasil, “contabilizamos más de 900 indígenas pemones que tuvieron que huir del país”, ha dicho en declaraciones al portal de noticias Caraota Digital.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha “certificado” vía Twitter la lista de presos políticos elaborada por la organización venezolana, algo que suele hacer.

No obstante, Romero ha subrayado que esta cifra puede cambiar rápidamente porque cuando difunden un nuevo dato de presos políticos se produce el “efecto de puerta giratoria”, es decir, que por un lado se libera y por otro se detiene a “perseguidos políticos”.

El Foro Penal denunció que hay 390 presos políticos en Venezuela

El Foro Penal denunció que hay 390 presos políticos en Venezuela

En estos años el régimen de Nicolás Maduro ha liberado cíclicamente a opositores presos en el marco de las negociaciones con sus críticos para pactar una solución a la crisis que sufre Venezuela, aunque también se han producido nuevas detenciones.

Destacan los casos del diputado Juan Requesens, detenido en agosto de 2018 por el supuesto atentado contra Maduro, y Roberto Marrero, el jefe de despacho del autoproclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, arrestado el pasado mes de marzo.

El régimen de Maduro excarceló a un grupo de presos políticos, incluido el periodista Jesús Medina – Infobae – 6 de Enero 2020

Las liberaciones se producen un día después del golpe de Estado dado a la Asamblea Nacional, quienes respaldaron al diputado Luis Parra, quien se asumió como presidente del Parlamento, sin contar con el quórum necesario

Jesús Medina junto a la abogada del Foro Penal Stefania Migliorini tras ser liberado (Twitter Gonzalo Himiob S./@HimiobSantome)

Jesús Medina junto a la abogada del Foro Penal Stefania Migliorini tras ser liberado (Twitter Gonzalo Himiob S./@HimiobSantome)

El régimen de Nicolás Maduro excarceló este lunes a la noche a un grupo de presos políticos, incluidos el reportero gráfico Jesús Medina Ezaine y el director del Mercado de Chacao Emilio Boulanger, confirmó la ONG Foro Penal.

Foro Penal@ForoPenal

Excarcelados Jesús Medina Ezaine y Emilio Boulanger, desde 29/08/2018 y 11/05/2019 respectivamente. A esta hora también confirmamos la excarcelación de Manuel Chacín, Jorman Linares y Michael Vargas. Seguimos atentos.

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La organización, que lidera la defensa de las personas que están detenidas por razones políticas en el país caribeño, también confirmó que fueron excarcelados Manuel ChacínJorman Linares, Michael Vargas yel activista de Voluntad Popular Jesús Lira, quienes se encontraban detenidos en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) desde el pasado 2017.

Asimismo, el secretario del partido Avanzada Progresista, Luis Augusto Romero, informó a través de su cuenta en Twitter que el ex alcalde de Maturín, Numa Rojas, fue liberado gracias al esfuerzo de la “mesa de diálogo nacional”.

Más temprano había circulado en las redes sociales una lista con 14 nombres de supuestos presos políticos que iban a ser liberados, en la que figuraban Medina Ezaine y Boulanger, entre otros. La información señalaba que la liberación se logró en el marco del diálogo con el régimen impulsado por el sector opositor que integran Javier Bertucci, Henri Falcón y Timoteo Zambrano.

De acuerdo a la lista presentada por la diputada Maribel Guédez del partido Cambiemos, solo 10 de estas personas serían presos políticos. Se trata de: Manuel Bernardo Chacín, Jormanth Joseph Linares Ramírez, Michel Alfredo Vargas Camacho, Jesús Medina Ezaine, María del Carmen Herrera, Luis Carlos Barrios Orozco, Emilio Boulanger Cova, Carlos Eduardo Marrón, Rafael González Merengote y Nelson Guzmán Castellano.

Según el periodista Victor Amaya, Renzo Fuenmayor Miquilena, Nataly Gallego Pereira y Jesús María Ocando son criminales comunes, vinculados a la banda de “Alirio cara cortada” en Zulia, y acusados por extorsión y secuestro cuando fueron detenidos en junio 2019.

Las liberaciones se producen un día después del golpe de Estado dado a la Asamblea Nacional, quienes respaldaron al diputado Luis Parra, quien se asumió como presidente del Parlamento, sin contar con el quórum necesario.

Quiénes son los liberados

El periodista gráfico Jesús Medina Ezaine fue encarcelado el 29 de agosto de 2018 en la estación Plaza Venezuela del Metro de Caracas por funcionarios del Sebin, luego de que realizara un reportaje sobre la crisis hospitalaria del país. Dos días después un tribunal chavista determinó que debía ser privado de su libertad y ordenó que fuera recluido en la cárcel militar de Ramo Verde.

Medina fue inicialmente acusado de legitimación de capitales,asociación para delinquir y lucro indebido, además de instigación al odio y asociación delictiva. Y si bien un tribunal desestimó los primeros tres cargos, mantuvo los otros dos y por ello siguió encarcelado. Su audiencia de juicio fue repetidamente dilatada. El último caso tuvo lugar el 5 de diciembre de 2019, cuando se pospuso para el 30 de enero.

Emilio Boulanger, en tanto, fue detenido en la madrugada del 11 de mayo de 2019. En ese entonces, la diputada de la Asamblea Nacional Adriana Pichardo informó que ello fue consecuencia del apoyo de Boulanger al levantamiento militar -finalmente infructuoso- liderado por el presidente encargado Juan Guaidó. “Le sembraron armas y pretenden convertir en delito su participación en la Operación Libertad como participaban millones de venezolanos”, agregó sobre quien era el presidente del Mercado de Chacao.

Michael Vargas, por su parte, fue aprehendido en su residencia el 17 de octubre de 2010, luego de una serie de protestas en Caracas. También conocido por su nombre artístico, “Mai El Pillo”, se desempeñaba como cantante del grupo “Calle Ciega”. Fue acusado de “Asociación para delinquir y Terrorismo”, y hasta el lunes estuvo encerrado en el Helicoide, la sede del Sebin.

Manuel Bernardo Chacín, acusado por el gobierno de Nicolás Maduro de presunto colaborador del ex policía rebelde Óscar Pérez, explicó en una carta publicada en 2018 que ha sido sometido a torturas, como ser electrocutado y bolsa en la cara para asfixiarlo.

Maduro liberará presos políticos para fingir que remite la represión por Manuel Trillo – ABC – 23 de Diciembre 2019

Foro Penal Venezolano alerta de que el régimen busca su legimitación y arrinconar a Guaidó

Nicolás Maduro ultima su «operación Navidad» con los presos políticos. El régimen venezolano se prepara para liberar en bloque a decenas de encarcelados en un movimiento dirigido a aparentar una cierta apertura y que la llamada «mesita», la falsa mesa de diálogo con un grupo de supuestos opositores, da resultados. En último término, se sumaría a los esfuerzos de la dictadura por lograr su legitimación ante el mundo e impedir la reelección de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional el próximo 5 de enero.

Así lo asegura a ABC Alfredo Romero, director de Foro Penal Venezolano, ONG que brinda apoyo a los presos políticos y que ha detectado la intención del régimen de excarcelar a entre 30 y 40, aproximadamente. Entre ellos, apunta, se podría incluir a alguno de los etiquetados como «emblemáticos» por la relevancia de su cargo o el dramatismo de su situación. Así mismo, la medida podría afectar a los ocho presos con nacionalidad europea, en la mitad de los casos española: María Auxiliadora Delgado Tabosky, Antonia de la Paz Turbay, Jorge Henrique Alayeto Bigott y Ruperto Chiquinquira Sánchez Casares. Los otros cuatro europeos son Juan Francisco Rodríguez dos Ramos (Portugal), Juan Carlos Marrufo (Italia), Juan Antonio Planchart (Italia) y Vasco Manuel da Costa Corales (Portugal). Varios sufren serios problemas de salud.

El efecto «puerta giratoria»

El arresto esta semana del diputado Gilber Caro, el tercero que sufre en tres años, no altera estos planes de liberación en bloque de presos, según Romero. Caro fue excarcelado en vísperas de la llegada a Venezuela de Michelle Bachelet, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Bachelet ha alertado recientemente de que hay 118 presos políticos en el país que requieren de una «respuesta urgente» por el deterioro de su salud, por los retrasos judiciales o por seguir en prisión pese a tener orden de excarcelación.

El director de Foro Penal recuerda precisamente que el régimen ya ha realizado liberaciones en grupo de presos políticos en otras ocasiones, bien en Navidad o bien ante procesos de supuesto diálogo con la oposición, pero advierte del «efecto puerta giratoria» la represión, es decir, de cómo determinado número de excarcelaciones se compensan en paralelo con una cifra similar de encarcelamientos, de modo que el número total de presos se mantiene más o menos en las mismas cifras. En la actualidad hay en total 390 presos políticos, según el recuento de Foro Penal.

Esta entidad ha tenido conocimiento de que las autoridades del régimen vienen entrando en contacto con presos políticos y realizando informes sobre ellos con la intención de encarcelar a un grupo de ellos. Además, asegura que desde la supuesta mesa de diálogo han llamado a Foro Penal para pedirles las listas de presos que semanalmente, de forma confidencial, remite a la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU). Alfredo Romero asegura que no se las ha facilitado a la «mesita». «Las liberaciones son siempre bienvenidas, el problema es cuando se utiliza esa tragedia humana para obtener un beneficio político y una aceptación internacional», explica.

Según Alfredo Romero, el chavismo persigue «un alivio de la presión política» y «plantear al mundo que todo está mejorando y que hay una supuesta reducción de la represión, fracturar a la oposición y lograr la aceptación». En este sentido, indica que «van a atribuir los trabajos de liberación a la mesa de negociación, la “mesita”». Es decir, «se busca vender que la transición es posible con el actual régimen, lo que le daría la legitimación».

La utilización de los presos es algo recurrente. El pasado julio el régimen liberó a un grupo de 22 reclusos para responder al contundente informe de Bachelet sobre la violación de derechos humanos. Más tarde, en septiembre, puso en libertad al vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, medida que siguió al anuncio de Maduro de un acuerdo con algunos partidos para desbloquear la situación.

Con las nuevas liberaciones de presos, que Romero cree inminentes, el régimen tendría además en esta ocasión el propósito de socavar las posibilidades del actual presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, de salir reelegido como presidente de la Asamblea Nacional y que el parlamento legítimo del país pase a estar controlado por el chavismo. «Todo está asociado», recalca.

En Foro Penal se niegan a emplear términos como presos «emblemáticos» o «gestos» del régimen, ya que para la organización «todos son emblemáticos por ser presos políticos». Aceptar esa terminología, advierte Romero, «engrasa la puerta giratoria» y contribuye a «utilizar a los presos como fichas de negociación o rehenes».

 

Las causas de las cosas por Eddie A. Ramírez S. – Noticiero Digital – 19 de Noviembre 2019

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La narcodictadura hace todo lo posible por dividir a los demócratas y por venderles la idea de que no dejarán el poder y, lógicamente, por intentar sembrar el desánimo. Ese es el trabajo que realiza un régimen sin escrúpulos. Lo que debemos contrarrestar es cierta tendencia de algunos opositores a comprar el discurso oficial o a ilusionarse con posibles opciones utópicas divulgadas por gente nuestra que no evalúan las debilidades y fortalezas del régimen y las propias. Aunque no sea fácil, hay que intentar conocer las causas de las cosas que suceden.

Un ejemplo son las opiniones emitidas en relación a las marchas del pasado día 16, las cuales no se relaciona con los hechos. Pretender que hoy se produzcan marchas en Caracas de alrededor de un millón de participantes como en el pasado no es realista por varias razones:

1- En el 2003 al 2006 las protestas eran casi exclusivamente en Caracas. Varios años después se produjeron protestas valientes en San Cristóbal y Mérida, aplastadas violentamente por la Guardia Nacional, policía y paramilitares rojos.

2- En la provincia los ciudadanos se sienten más amenazados por los esbirros debido a que quienes protestan son fácilmente identificados y perseguidos. Por ello, muchos se desplazaban a Caracas para apoyar las marchas en la capital. Hoy, por estar más resteados y quizá también por las limitaciones de transporte, protestan en sus respectivos Estados.

3-. Unos cuatro millones y medio de venezolanos han tenido que emigrar, sea por persecución política o en búsqueda de comida, medicinas, seguridad personal o de trabajo. Evidentemente, todos contrarios al régimen.

4- Se puede argumentar que, a pesar de lo anteriormente mencionado, las protestas podrían ser más masivas y contundentes, lo cual es cierto. Al respecto habría que evaluar en cuánto influye la prédica de algunos líderes de oposición y tuiteros, generalmente bien intencionados, que pretenden echarle la culpa al presidente (e) Guaidó por no concretar “el fin de la usurpación”, y que, además alegan que los intentos de negociar desestimulan las protestas. Cabe recordar que Ho Chi Minh y sus soldados siguieron combatiendo a pesar de que sus delegados negociaban en París. Algunos no entienden, o no quieren entender, que Maduro se mantiene por contar con el apoyo del TSJ y de la Fuerza Armada. No recordamos ningún caso en que una dictadura haya caído sin la intervención activa o pasiva de los verde oliva. POr otra parte, recordemos que ningún país está dispuesto a enviar a sus soldados para resolver nuestro problema, aunque están conscientes de que también los afecta directa o indirectamente, en mayor o menor grado.

5- Aunque todo lo mencionado es válido, hay que tener claro que los protestas, aún cuando son de magnitud importante y son constantes, no son de mayor tamaño por la represión del régimen. Según el valiente y activo Foro Penal Venezolano, desde el 2002 a la fecha han sido asesinados 273 ciudadanos por manifestar, varios de ellos estando en las ergástulas del narcorégimen; en los últimos cinco años han sido arrestado a 15.180 ciudadanos por el solo hecho de protestar, hay 399 presos políticos, de los cuales 20 son damas y 109 militares, y desde el año 2014 hay 8.950 venezolanos sujetos a medidas cautelares, los cuales no pueden protestar ya que volverían a ser encerrados. El 16 N hubo 28 detenidos y en Caracas el Metro cerró varias estaciones para dificultar movilización.

6- Muchas han sido la denuncias de torturas, incluyendo violaciones, por parte de los diferentes cuerpos de seguridad del Estado. Es lógico que ello despierte temor a manifestar.
También el temor a perder el empleo por parte de trabajadores del sector público.

A pesar de todos estos factores, la sociedad venezolana sigue indoblegable. Por contar con una minúscula minoría, Maduro no se atreve a realizar elecciones transparentes. Sin embargo, hay la posibilidad, aunque sea remota, de que se vea obligado a realizarlas. Por ello debemos prepararnos y no descalificar el esfuerzo que realiza la Asamblea Nacional de designar el comité de selección de candidatos al Consejo Nacional Electoral. A los más esceṕticos, que sin duda tienen razones para serlo, solo sugerimos que den el beneficio de la duda y que acepten el presidente (e) Guaidó hace lo mejor que puede con los pocos medios de que dispone. No cometamos el crimen de “matar a un ruiseñor”.

No es fácil ser el hombre feliz capaz de “conocer las causas de las cosas”, como diría Virgilio, pero sí podemos ser más mesurados al emitir opiniones. A Maduro se le puede aplicar lo que dijo Cicerón de Catilina: “Desde hace años no hay fechoría ni infamia alguna que no venga asociada a tu nombre. Cometiste con total impunidad la sangría de muchos ciudadanos, la humillación y el robo a sus amigos. No sólo tuviste fuerza para despreciar las leyes y la justicia, sino también para quebrantarlas y abatirlas”. El ponderado Oswaldo Álvarez Paz escribió que estaba satisfecho con la movilización del 16 N. Quien esto escribe también.

Como (había) en botica: Maduro se arrodilló ante el dólar y Pedro Sánchez ante el Coleta.¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Crisis en Venezuela – Boletin 107 – 14-21 de Octubre 2019

Foro Penal publicó la lista de los presos políticos excarcelados – El Nacional – 18 de Octubre 2019

Quedan más de 400 presos políticos, de acuerdo con cifras de la organización pro derechos humanos

Excarcelados

Foto: Referencial

Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, publicó este viernes la lista de los presos políticos excarcelados por el régimen de Nicolás Maduro como parte de las negociaciones con una minoría de la oposición venezolana.

Algunos de los excarcelados fueron Pedro Jaimes, Roberto Albertinazzi, Thais Valera, Adriana Delgado y otros 14 presos políticos, pese a que el régimen anunció la “liberación” de 24 personas.

Alfredo Romero@alfredoromero

9:30AM Preso Político Vasco Da Costa no ha sido excarcelado. Aquí lista actualizada de excarcelaciones de ayer. Algunas se produjeron tarde en la noche.

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Destacó el jueves que todavía quedan más de 400 presos políticos, de acuerdo con cifras que maneja la organización.

Vasco Da Costa fue encarcelado el 16 de abril de 2018 por funcionarios del Sebin que irrumpieron en su casa. Este año, luego de someterse a una biopsia, fue diagnosticado de cáncer en un ojo.

Comunicado de Foro Penal ante la actualización del informe de la Alta Comisionado para los DDHH de la ONU – 9 de Septiembre 2019

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                                                               COMUNICADO

Quienes suscriben, miembros de la Directiva y Coordinadores Regionales de la ONG FORO PENAL, ante la actualización del informe de fecha 5 de julio de 2019, presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en fecha 9 de septiembre de 2019, expresamos lo siguiente:

PRIMERO: Celebramos que se haya dado continuidad a la evaluación sobre la situación de los Derechos Humanos en Venezuela, y especialmente que se hayan tomado en cuenta las diferentes observaciones que, desde diferentes organizaciones no gubernamentales, se han formulado a la Oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU sobre las graves violaciones a los DDHH que, incluso después de la presentación del informe original en fecha 5 de julio de 2019, se han seguido materializando en Venezuela. En tal sentido, compartimos lo que la Alta Comisionada de Derechos Humanos señaló en su actualización oral del 9 de septiembre de 2019, al indicar que la crítica situación de derechos humanos en Venezuela sigue impactando a millones de personas.

SEGUNDO: La Alta Comisionada de Derechos Humanos admite que el equipo de su oficina que debía mantenerse en Venezuela desde su visita al país se ha logrado restablecer en Venezuela, lo que admite que hubo una interrupción de ese compromiso y que como ya lo hemos señalado, eso se debió al bloqueo que el gobierno venezolano estableció. Esperemos exista una verdadera voluntad de avanzar en este sentido por parte del régimen venezolano y que permitan el acceso efectivo a las cárceles donde se encuentran presos políticos, tales como la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en Boleíta Norte, el lugar conocido como «El Inframundo» ubicado en la estación policial de la Policía Nacional Bolivariana conocido como Zona 7 en Boleíta; el Helicoide; “La Tumba”, entre otros, y que no se limiten a visitas dirigidas de cárceles escogidas por el gobierno, como hasta ahora ha ocurrido. Instamos igualmente a que se permita el acceso a los representantes de la oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos a las audiencias en tribunales de detenidos y presos políticos y que conozcan de propia mano el estado de retraso dramático de los procesos judiciales, en los que se mantiene encarceladas a personas por años sin sentencia definitiva y sin derecho a la defensa, e incluso con boletas de excarcelación que no se ejecutan.

TERCERO: Destacamos que el uso de los cuerpos de seguridad, del Ministerio Público y de los órganos de administración de justicia como armas para la intolerancia y la persecución política no ha cesado. Este año 2019 sigue siendo el año con mayor número promedio de presos políticos registrado hasta ahora y se caracteriza por la continuidad de las agresiones, malos tratos y torturas de éstos. Ciertamente se han producido excarcelaciones, pero en todos los casos, las excarcelaciones que se han materializado no constituyen libertades plenas, sino excarcelaciones bajo medidas cautelares que mantienen a sus destinatarios sujetos a procesos penales arbitrarios y a medidas que restringen, de manera igualmente arbitraria, su libertad.

CUARTO: Desde la presentación del informe original de la Alta Comisionada para los DDHH de la ONU, se produjeron 12 nuevos arrestos arbitrarios, de los cuales 2 personas quedaron formalmente privadas de libertad. Desde esa fecha, en total, se han producido un total de 89 excarcelaciones. De estas personas excarceladas, 74 quedaron sujetas a medidas cautelares, 5 fueron excarceladas después de haber sido forzadas a admitir los hechos, 5 fueron liberados sin haber sido judicializados (sin haber sido presentados) y 5 quedaron en libertad plena. Hoy registramos en el FORO PENAL un total de 478 presos políticos, mientras que 8906 personas siguen sujetas a procesos penales injustos y arbitrarios bajo medidas cautelares que restringen su libertad. Desde 2017, 848 civiles, detenidos políticos, han sido presentados ante fiscales y tribunales militares, situación inconstitucional y violatoria de los Derechos Humanos que se mantiene.

QUINTO: La negativa a prestar asistencia médica de calidad y efectiva a los presos políticos persiste, al menos 22 presos políticos recluidos en la prisión militar de Ramo Verde (entre ellos varios civiles, juzgados arbitrariamente ante la jurisdicción militar) reportan que no han recibido la asistencia médica que necesitan. Esta situación se repite en los casos de los presos políticos recluidos en otras instituciones.

SEXTO: La impunidad sigue siendo la regla en materia de violaciones graves a los DDHH. En algunos casos (por ejemplo, en los casos de Fernando Albán y del Capitán de Corbeta Acosta Arévalo) a algunos de los responsables de las mismas se les ha sometido a proceso penal, sin tomar en cuenta a los responsables de tales hechos que también podrían estar involucrados en los mismos por ser parte de la cadena de mando a cargo de la custodia de las víctimas en estos casos, y siempre tergiversando la realidad, atribuyéndole a los sospechosos calificaciones jurídicas que identifican sus actos con delitos comunes, que no con graves violaciones a los DDHH, todo en procura de su impunidad y para evitar la declaratoria de la responsabilidad del Estado.

SÉPTIMO: Tal y como lo destaca la actualización del informe de la Alta Comisionada para los DDHH de la ONU, la persecución y hostigamiento contra las diferentes ONG que se ocupan de los temas de DDHH en Venezuela no ha cesado.

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