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“El quiebre avanza” por María Corina Machado – La Patilla – 3 de Junio 2018

thumbnailmariacorinamachado.x70825.jpgVenezuela no tiene Presidente ni Comandante en Jefe. Y el régimen se quiebra. Es un proceso doloroso y peligroso, porque la dictadura sabe que está aislada, acorralada y fracturada.

A partir del 2014, cuando salimos a la calle a presionar por el fin de la tiranía, Maduro perdió la calle y se desenmascaró en toda su crueldad. La despiadada y televisada represión y tortura lo calificó de ahí en adelante y para siempre: dictador. Allí se quebró lo que había heredado de respaldo popular.

En las elecciones de la AN en diciembre de 2015, las fuerzas democráticas obtuvimos 2/3 de los diputados, y se quebró la complicidad institucional del Parlamento con el régimen. Días después, el régimen designó inconstitucionalmente 34 magistrados principales y suplentes del TSJ, quebrando también la legitimidad de éste otro pilar del sistema.

El quiebre de las finanzas públicas y la economía se aceleró desde la toma fraudulenta de Maduro del poder. Arrasaron las reservas de la nación, hipotecaron el oro, multiplicaron la deuda ocho veces, destruyeron la capacidad productiva del país, desataron una hiperinflación que ya supera 15.000% anual y acabaron con Pdvsa. Se robaron todo y quebraron la economía nacional.

La represión desenfrenada que empezó en 2014, siguió en 2016 y llegó al límite durante la rebelión popular de 2017, finalmente quebró también la complicidad y la inacción de la comunidad internacional. La democracia mundial entendió que un régimen forajido y fallido no tiene fronteras y es intolerable tanto por razones éticas y humanas, como por razones de seguridad y estabilidad de la región. Es inadmisible la instauración en este hemisferio de una narco-dictadura, íntimamente relacionada con el narcotráfico y el terrorismo,

El avance totalitario de Maduro y la decisión de imponer la farsa del 20 de mayo, a pesar de las advertencias externas, aceleró la aplicación de sanciones contra los culpables del desfalco más grande de la historia. Estas acciones han producido rupturas -algunas muy obvias y otras aún ocultas-, entre los grupos criminales que conforman el régimen, que se delatan y acusan entre sí. Por eso, también se quiebra el “pacto de mafias”.

La ruina del país y con ello el incumplimiento de los compromisos con acreedores, ha detonado el quiebre de la paciencia de los mercados. ConocoPhillips, Rusoro Mining y otras transnacionales, han entendido que no podrán cobrar jamás sus deudas y derechos, a este régimen maula. Los más de 100 tanqueros inmóviles desde hace 28 días en las costas venezolanas, son el preámbulo del auto-embargo que el régimen impuso a nuestro petróleo. Los mercados son implacables, y no entienden de ofertas engañosas de los Zapatero de estos tiempos.

La quiebra del chantaje social tuvo un momento decisivo el 20 de mayo. Se quebró el chantaje del hambre. Se quebró el miedo. La desobediencia nacional se esparció por toda Venezuela en el ensordecedor vació de las calles ese día. Triunfó la dignidad, la conciencia cívica, la valentía.

Y se ha quebrado también, la obediencia en la Fuerza Armada Nacional. Ya son más de 200 militares presos, detenidos y desaparecidos. La entrega de la Soberanía al régimen cubano, la presencia de la guerrilla en el corazón de Venezuela, la amenaza al Esequibo y el hambre en los cuarteles; acabó con la subordinación silente a la narco-tiranía. Los hombres y mujeres de armas que se han negado a cumplir órdenes que violan sus juramentos, demuestran que el quiebre militar también ocurrió. Ellos cuentan hoy con el respeto de sus compatriotas.

A Maduro sólo le queda el respaldo de la vergonzosa tutela cubana, de la delincuencia organizada -incluyendo aquí a una fracción muy reducida de la FAN- y de los cómplices que se disfrazan “de oposición”. Esto ya no es suficiente para sostener un régimen que se quiebra inexorablemente.

De las ruinas que deja la época más oscura de nuestra historia, comenzamos a reconstruir un país mucho mejor del que nunca tuvimos; con esfuerzo, audacia, honestidad y compasión. Tan grande y tan sólido que nunca más volverá a quebrarse.

Discurso de Luis Ugalde S.J. en el Aula Magna de la UCV – 31 de Mayo 2018

Luis_Ugalde_ex_rector_ucabNos encontramos aquí juntos en busca de una unidad superior para responder al intento fraudulento de perpetuar desde el poder la dramática negación de la vida que reina en Venezuela. Aquí todos somos distintos, cada uno con su propia historia, su pertenencia grupal y su conciencia, pero nos une algo común: la indignación y la rebeldía contra la dictadura que niega la vida a los venezolanos y cierra el paso a los cambios imprescindibles para que el pueblo de Venezuela tenga vida.

1– Ustedes saben que soy sacerdote católico. Permítanme que, desde las fuentes de mi identidad, comparta con ustedes, no mi religión, sino una profunda sabiduría que trasciende a cualquier parcela religiosa y es patrimonio común de toda la humanidad.

Uno de los primeros libros de la Biblia nos presenta cómo el joven pastor de ovejas Moisés se sintió llamado a liberar su pueblo sometido a la esclavitud en Egipto. Sintió que desde la misteriosa zarza ardiendo Yahvé le decía “quítate las sandalias de los pies, porque el sitio que pisas es terreno sagrado” (Éxodo 3,5). Me atrevo a decir que ahora, en esta magna asamblea, a cada uno de nosotros desde nuestra propia conciencia se nos dice “quítate las sandalias de los pies, porque el sitio que pisas es sagrado”.

El terreno sagrado de esta asamblea es la vida de la gente, la vida de los cientos de asesinados, torturados y maltratados, de los millones de exiliados, de las decenas de millones que malviven sin esperanza y acaban de recibir la pésima noticia de que el gobierno dictatorialmente quiere perpetuar su miseria por seis años más. No entenderemos la gravedad de este hecho si nos acercamos calzados con las sandalias de nuestras rutinas y seguridades que nos protegen e impiden que nuestros pies estén en contacto directo con el sufrimiento humano y sientan la palpitación de su agonía.

Encontrarnos descalzos con la vida de la gente significa despojarnos de nuestros pequeños intereses, de las parcelas partidistas, de los prejuicios, de las rutinas y de las apatías. Moisés descalzo escuchó desde lo profundo la invitación que transformó su vida y lo convirtió en el gran líder movilizador de su pueblo e inspirador de la humanidad por los siglos venideros: “He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Y he bajado a librarlos…” (Éxodo 3,7).

Si cada uno de nosotros presta oídos a esta llamada trascendente desde el fondo de su conciencia, superaremos nuestras pequeñeces y diferencias y dejaremos de ser un rebaño de gente dispersa, desorientada y resignada para convertirnos en un inmenso pueblo unido y organizado, en marcha hacia la liberación.

2– Me llena de vergüenza y me parece una burla cruel al pueblo entero que Maduro- en lugar de sincerarse tras la farsa electoral y presentar su renuncia- festeje su falso triunfo y anuncie la prolongación sin fin de esta agonía y que pretenda engañar a opositores con “diálogos” calculados para no cambiar y con pequeñas concesiones de perdonavidas dictatoriales, sin restituir nuestros plenos derechos humanos, ni restablecer la Constitución.

Acerquémonos descalzos y desnudos, sin autoengaños, a la realidad de los muertos, presos y exiliados y a los millones de venezolanos cuyos ingresos y vida cada día son más agonizantes. Sí, no es una exageración, millones de familias agonizan, agonizan nuestras universidades y todo el sistema educativo, agonizan las empresas, los hospitales, los trabajadores y los enfermos, niños y ancianos, agonizan el transporte, la luz y demás servicios públicos, atrapados entre la corrupción y la ineptitud.

3– Para salir de nuestras rutinas y de las trampas jurídicas y políticas que tratan de disfrazar la realidad partamos de la verdad de hechos indiscutibles que al menos tiene tres componentes:

A-Maduro no fue elegido democráticamente para nuevo período hasta 2025.

B-Su continuación en el poder prolonga la desesperación y la negación de la vida de la gente. El pueblo con su desprecio a la tramposa votación del 20 de mayo expresó su clamor silencioso por un cambio socio-económico que no puede esperar y debe empezar cuanto antes, con movilización y colaboración nacional e internacional.

C-Cuanto antes debe ser restablecida nuestra violada Constitución, para lo cual debe eliminarse la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente, cambiar el CNE, liberar a presos políticos y exiliados, acabar con las arbitrarias anulaciones de partidos, tarjetas opositoras, candidatos presidenciales, y establecer las condiciones electorales básicas que diferencian en el mundo entero una votación dictatorial de una elección democrática, libre, justa y transparente.

4– Buscamos UNA GRAN UNIDAD SUPERIOR con el consenso sobre estas tres realidades y es imprescindible la convergencia de cuatro factores claves: El primero, el más importante y decisivo, es el profundo malestar del pueblo que se manifestó de manera tan elocuente el 20 de mayo y que cada día empeora.

El segundo son los países e instituciones democráticas del mundo que están claros en no reconocer la farsa y exigir la elección verdadera para el cambio. A pesar de la urgencia que clama por los otros dos factores, todavía no han madurado y son los que siguen:

El tercero es un renacido liderazgo nacional y local en todos los sectores e instituciones: líderes de los trabajadores, vecinos, empresarios, educadores y universidades, academias, partidos políticos, comunidades espirituales, organizaciones de la sociedad civil… cada uno activado y organizado con su especificidad para aportar para todos, con humildad y audacia, lo más valioso de sí.

El cuarto factor decisivo es la Fuerza Armada que conoce mejor que nosotros la tragedia nacional y el fraude y está obligada a restablecer la Constitución y evitar que se perpetúe la miseria. Cuando los cuatro converjan y se den la mano, se abrirá la puerta hacia el camino de la liberación y la reconstrucción. Camino difícil y retador que despertará las mejores fuerzas espirituales de Venezuela.

5– VENEZUELA LIBRE NO SE RINDE. Para ello tenemos que nacer de nuevo. Nicodemo, un honrado y reconocido líder espiritual judío, se atrevió a visitar a Jesús de noche y a escondidas por miedo a los suyos y le preguntó “qué hay que hacer”. El Maestro le respondió, “es necesario nacer de nuevo”, aunque seamos viejos, tenemos que nacer de nuevo (Juan 3,1-8)

Nacer de nuevo con una gran fuerza espiritual para romper barreras sociales, corrupciones y deformaciones del pasado y del presente. Los partidos políticos necesitan nacer de nuevo, pero no sólo ellos sino todos nosotros y las organizaciones e instituciones a las que pertenecemos. Desarrollar la sociedad civil con nueva responsabilidad para transformar y controlar a su Estado e impedir que un partido o grupo se apodere de él y lo convierta en botín; deformación que en este país petrolero ha llegado a extremos trágicos.

Nacer de nuevo para reconstruir juntos el país desbordando nuestra necesidad en creativa fuerza solidaria. Los venezolanos no podemos esperar meses o años la respuesta a la emergencia humanitaria y el cambio del funesto modelo que nos ha llevado a este inmenso fracaso y mucho menos podemos esperar que ese cambio nos sea otorgado por quienes lo han impuesto y quieren perpetuarlo con la fuerza y el atropello.

Su renuncia es reclamada por las realidades y las víctimas, para así abrir las puertas del cambio. El camino no es fácil por eso necesitamos una fuerza interior superior, una solidaridad y una unidad de salvación nacional. Si coincidimos en eso, sabremos trazar los cauces concretos con la bendición de Dios.

Post Mortem de la farsa por Ramón Peña – La Patilla – 28 de Mayo 2018

Casi intrascendente el reciente sainete electoral. Los comicios presidenciales más grises que se recuerden. Lánguidas todas las figuras en competencia. Pero sobre todo un clima inédito de desgano y apatía política. Era difícil esperar algo distinto de una sociedad ahogada en el escepticismo y agobiada por una fatigosa e improductiva rutina cotidiana. La del diario esfuerzo por conciliar medios de pago con los precios anarquizados de los alimentos, insolarse para acceder a los cajeros automáticos por unos pocos billetes, o huir presurosos de las calles antes de la conjeturada caída de la noche. Unas elecciones convocadas con la expresa intención de que no habría nada distinto que esperar, salvo la prórroga en el poder del terrible estado de cosas. Una balandronada desde su origen, como lo anunció uno de los matones de la banda cuando advirtió: “Si nos aplican sanciones, haremos elecciones”. Efectivamente, las elecciones, bajo este régimen, en lugar de una oportunidad, son una amenaza para las mayorías.

El hecho notable del evento: la abstención superior a 60%, un acto de desobediencia, insinuante de la potencialidad unitaria de la oposición. Una voluntad apenas ensombrecida por la disensión de las dos candidaturas sobrevenidas. Aunque fue una acción inacabada, sirve de preámbulo para necesarias movilizaciones de masas, que aguardan por un liderazgo político con ruta estratégica y unitaria de resistencia.

En cuanto al “triunfador” de la farsa: el más gris entre los grises, un paria impopular dentro y fuera del país. Líder de un régimen sostenido por las bayonetas que todavía le son fieles y unidos sus capitostes por el espanto de verse expuestos a la justicia nacional y planetaria. Depredadores de lo que resta de una economía arruinada y sin crédito, que presagia una inminente catástrofe.

Demostrada una vez más la fuerza de la mayoría, es tiempo para comenzar a hacer algo distinto que sentarnos a esperar el desenlace.

Una ovación para el bravo pueblo de Venezuela por Tomás Lira – 23 de Mayo 2018

Ante un Estado y un sistema de partidos políticos decadentes, así como un accionar precario e ineficaz del gobierno, la Sociedad Civil tiene que sobreponerse para ser fuerte, autónoma e inteligente en aras de asumir un rol más activo en el restablecimiento del orden democrático, incluyendo la institucionalidad, el equilibrio de poder y la alternabilidad mediante el ejercicio del sufragio.

Es menester destacar que, en la farsa electoral de este domingo 20 de mayo, 2018, la población realizó una clara y valiente demostración de su talante democrático, al defender uno de los principales pilares de la democracia: El “Votum” como un acto solemne con un gran contenido de valor ético, moral, político y cultural.

A pesar de las fuertes presiones, represiones y amenazas a que fue sometido el pueblo elector por parte del gobierno nacional, y de los espejitos y baratijas ofrecidas por los nuevos cooperantes de oficio provenientes del seno opositor, rechazó firmemente las ofertas engañosas y degradantes de los principales candidatos presidenciales.

El intercambio de voto por bolsas de Clap, bonos y otras dádivas propuestas por el candidato oficialista fueron objetadas por sus propios seguidores, igualmente, el ensarte de sardinas y la dolarización del salario ofrecido por Falcón se consideró como una verdadera e irresponsable payasada, así como el plato de sopa de Bertucci, un reforzamiento a la condición de pobreza y miseria.

En un ejercicio de ciudadanía activa, el elector, como respuesta política le propinó un rotundo e irrevocable “NO” a estas indecorosas propuestas.

En efecto, de un total de 20.526.978 electores, solo el 30 % votó por Maduro y apenas el 9,3% por Falcón, mientras que el 54% se abstuvo de votar.

Estos resultados catastróficos para el gobierno indican que el Voto, no estaba en venta, ya que tiene mucha significación y valor para su propietario. Sólo lo utiliza en momentos comiciales cuando hay una oferta electoral sensata, creíble y transformadora, plena libertad y transparencia para ejercer el derecho al voto, y son eventos de naturaleza competitiva con un abanico de opciones que permitan elegir libremente. Elecciones cantadas, amañadas y/o arregladas son propias de las Monocracias Presidenciales como la actual, sustentada en una trilogía de Líder-Patria-Constituyente, en la cual el presidente monocrático se considera por encima de la Constitución y las leyes de la República, contando con el apoyo de una cúpula militar.

La conducta de la ciudadanía sobre el sufragio en esta oportunidad representó un duro golpe para el gobierno, al bloquear sus objetivos políticos:

  •  Lograr la legitimidad y legalidad del Gobierno. Este objetivo fue frustrado, ya que la meta de 10 millones resultó inalcanzable, al solo obtener el 62% de lo planificado y apenas el 38,7% de los carnetizados. Esto significa que la representatividad de la voluntad política estuvo ausente.
  •  Construir una oposición complaciente que, reflejara el carácter democrático y competitivo del sistema político y un mejor clima de gobernabilidad. Los acompañantes en la farsa comicial se le rebelaron, desconociendo los resultados electorales por estar viciados y con un ventajismo asombroso, y aquiescencia del CNE. En consecuencia, ese sueño se esfumó. ¡Ojo!, se dice que Bertucci se retractó en privado y fue invitado a Miraflores.
  •  Superar la crisis de gobernabilidad. En este fraude comicial, el oficialismo perdió parcialmente la base popular que lo sustenta, al disminuir su votación en 1.400.000 votos con respecto a las elecciones presidenciales de abril 2013. Por otra parte, las presiones de la comunidad internacional serán crecientes, más severas y de mayor impacto. Estados Unidos marca la pauta con las sanciones, al prohibir el descuento de papeles negociables en el mercado financiero norteamericano a favor de las empresas del Estado, incluyendo PDVSA y las ventas de los activos con participación accionaria igual o mayor a 50%, que tenga Venezuela en territorio estadounidense. Seguramente la presión doméstica también se acrecentará, ya la Asamblea Nacional, principal vestigio de institucionalidad, declaró inaceptable el acto comicial en referencia.

Estos cambios en la realidad política actual constituyen méritos suficientes para tributar una efusiva ovación, un !Vítor! Al bravo pueblo de Venezuela, el cual poco a poco y de manera pacífica rescata como ciudadano los derechos políticos y los valores éticos/ morales. Parafraseando inversamente al Dr. Gustavo Rosen, con base en su excelente artículo “Dignidad y Democracia”, nuestro pueblo está cambiando supervivencia por dignidad y obediencia por libertad.

Ahora, la pelota está en la cancha de un nuevo liderazgo popular que debe emerger para capitalizar esta conducta ejemplar ciudadana. El pueblo fue el único ganador en esta farsa contienda electoral, ya que sin contar con una orientación clara, seria y estratégica fue capaz de alterar la realidad política.

¿Qué hacer ahora, en el marco de una crisis humanitaria y de conflictividad social creciente?; ¿Cómo capitalizar estos resultados, y retomar la senda para diseñar e implementar una Estrategia de cambio político y transformación económica?; ¿Dónde están los nuevos líderes, luchadores y gerentes disponibles para acometer estas delicadas y riesgosas tareas, con la competencia, capacidad de negociación y pensamiento estratégico necesario para interactuar proactivamente con la comunidad internacional.?, ¿Cuán factible sería, celebrar nuevas elecciones este año?.

Les confieso con humildad que carezco de las respuestas pertinentes pero, estoy plenamente convencido y persuadido de que, bajo un esquema de alianza unitaria seria, amplia, responsable, comprometida, representativa y centrada en torno a un propósito común, la construcción de un mejor futuro para Venezuela, se encontraría la respuesta respectiva. Las palabras claves de búsqueda serían: Imaginar-Procesar-Crear-Aplicar-Innovar.

 

Del NO al SÍ por Luis Ugalde s.j. – Blog Cesar Miguel Rondón – 22 de Mayo 2018

Unknown-1El NO de los demócratas venezolanos a la fraudulenta y dictatorial votación del 20M ha sido impresionante y contundente. No a la trampa inventada por el gobierno para perpetuarse con este régimen de muerte. A pesar de la coacción, el chantaje y las amenazas, la gran mayoría de los electores dio un no rotundo a la farsa. Incluso millones de chavistas se negaron a la iniquidad. Maduro – luego de todas las maniobras con la bendición del CNE – obtuvo menos Del 30% de los posibles votantes. Más de la mitad del país se abstuvo, cosa insólita en Venezuela.

¡Felicitaciones a esa resistencia silenciosa e indignada del pueblo venezolano! Venezuela sabe que solo un pronto cambio de Presidente y de régimen abrirá la puerta de la esperanza y el camino de la reconstrucción.

Felicitaciones también a la Conferencia Episcopal que, desde hace varios años, ha sido valiente, clara y coherente sobre el régimen y su nefasto “plan de la patria” y desaconsejó esta ilegítima votación. Iglesias, universidades, academias, estudiantes, trabajadores, empresarios, partidos, vecinos y muchas más organizaciones de la sociedad civil coincidieron y supieron mantenerse firmes en la denuncia de la farsa y reclamaron una elección democrática de verdad. Todos ellos constituyen -aunque de manera embrionaria y demasiado tímida- el FRENTE AMPLIO VENEZUELA LIBRE.

Venezuela necesita salir de este increíble desastre y quiere salir. Pero tenemos el reto gigantesco de la UNIDAD con liderazgo sereno e inteligente para recorrer juntos el camino hacia la reconciliación y reconstrucción nacional. No basta el NO rotundo (incluso de millones de chavistas) a la trampa gubernamental. Es imprescindible, el SÍ democrático al cambio de presidente y de régimen para la recuperación de lo proclamado en el art. 2 de la Constitución “como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. La violación sistemática de este artículo nos obliga a luchar por el restablecimiento de la Constitución (art. 333).

Sobre cambio y nuevas elecciones

El cambio es urgente y las nuevas elecciones tienen que ser democráticas y limpias. Para ello, lo más sensato y menos costoso es que Maduro, olvidándose de un “diálogo” de mentira, renuncie para evitar mayores males y costos, y se abran decididamente negociaciones para dar paso, cuanto antes, a una transición dirigida por la legítima Asamblea Nacional. Una transición al estilo Larrazábal en 1958; ahora presidida por el Presidente civil de la Asamblea, pero con una decidida participación de la Fuerza Armada en esta democratización. Gobierno de transición desde ahora -antes antes de que se agrave más la desesperante situación de la gente- avanzando paralelamente en tres frentes paralelamente:

1-Apertura acelerada a la ayuda humanitaria con inmediatas medidas económico-sociales (hiperinflación, desabastecimiento, insumos productivos…) con amplio apoyo internacional y nacional, cuyo alivio empiece a sentirse desde el mes de junio. Hay propuestas programáticas serias de los candidatos opositores, de diversos grupos de estudio, de partidos, de educadores, de productores, de médicos…, cada uno en su terreno, para salir al encuentro de este desastre.

2-Redemocratización política inmediata con liberación de los presos, regreso de exiliados, habilitación de líderes arbitrariamente anulados y de partidos perseguidos. Eliminación de la ilegítima Constituyente, nuevo CNE y saneamiento de las bases y condiciones electorales, recuperación de poderes públicos legítimos con su debida autonomía, etc.

3-Convocatoria de elecciones democráticas con las condiciones debidas, en la fecha más próxima posible, que seguramente no podrá ser antes de 8 meses, en vista del desastre que ha creado el gobierno para impedir el cambio.

Nada de esto será posible
– sin una inmensa movilización de conciencias ciudadanas expresada en los diversos sectores y organizaciones, con presión firme, sostenida y visión de unidad;
– sin una UNIDAD superior, con líderes y partidos, humildes y capaces escuchar a la población y de apoyar a otros distintos de sí mismos;
– sin reconciliación nacional que nos lleve a nacer de nuevo como República, sin venganzas, pero con tribunales y justicia para quienes incurrieron en delitos que no prescriben y con reparación de daños graves.

 

Acuerdo Asamblea Nacional sobre elecciones del 20M – 22 de Mayo 2018

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LA ASAMBLEA LA ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

En defensa de la Constitución, la Democracia y el Estado de Derecho

ACUERDO REITERANDO EL DESCONOCIMIENTO DE LA FARSA REALIZADA EL 20 DE MAYO DE 2018 PARA LA SUPUESTA ELECCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

CONSIDERANDO

Que en acuerdos aprobados el 27 de febrero, 27 de marzo y 15 de mayo de 2018, esta Asamblea Nacional concluyó que la farsa convocada por la ilegítima asamblea nacional constituyente y el Consejo Nacional Electoral para el 20 de mayo del presente año a los fines de la supuesta elección del Presidente de la República, debía considerarse un evento fraudulento, ilegítimo y por ende jurídicamente inexistente, de conformidad con los artículos 25 y 137 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela;

CONSIDERANDO

Que la farsa realizada el 20 de mayo incumplió todas las garantías electorales reconocidas en Tratados y Acuerdos de Derechos Humanos, así como en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Ley Orgánica de Procesos Electorales, tomando en cuenta la ausencia efectiva del Estado de Derecho; la parcialidad del árbitro electoral; la violación de las garantías efectivas para el ejercicio del derecho al sufragio y para el ejercicio del derecho a optar a cargos de elección popular; la inexistencia de controles efectivos en contra de los actos de corrupción electoral perpetrados por el Gobierno; la sistemática violación a la libertad de expresión, aunada a la parcialidad de los medios de comunicación social controlados por el Gobierno, y la ausencia de mecanismos efectivos y transparentes de observación electoral;

CONSIDERANDO

Que diversos actores de la comunidad internacional ya se han pronunciado para desconocer la farsa llevada a cabo el 20 de mayo de 2018, como es el caso del Grupo de Lima, quien concluyó que “no reconocen la legitimidad del proceso electoral” y que por ende, “acuerdan reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas en Venezuela”;

CONSIDERANDO

Que a pesar de los más perversos mecanismos de control social implementados por el régimen de Nicolás Maduro Moros, tales como, el carnet de la patria, los puntos rojos y las cajas CLAP, es un hecho público y comunicacional que el pueblo de Venezuela, en su gran mayoría, decidió no participar en la farsa del 20 de mayo, desconociendo un proceso ilegítimo en su origen y que además, estuvo plagado de constantes abusos cometidos por el régimen, con la complicidad del Consejo Nacional Electoral y la ilegítima asamblea nacional constituyente;

CONSIDERANDO

Que la farsa realizada el 20 de mayo no permite solucionar la grave crisis humanitaria por la que atraviesa Venezuela, y que por el contrario, solo contribuirá a afectar todavía más los problemas de gobernabilidad existentes, agravándose así la crisis venezolana con efectos importantes en toda la región;

CONSIDERANDO

Que la Fuerza Armada Nacional, en concreto los funcionarios del Plan República, fueron los principales testigos de las irregulares de la farsa realizada el 20 de mayo, y que de conformidad con el artículo 328 de la Constitución la Fuerza Armada Nacional constituye una institución sin militancia política y por ello una institución al servicio y defensa de la Constitución.

ACUERDA

Primero. Declarar como inexistente la farsa realizada el 20 de mayo de 2018, al haberse realizado completamente al margen de lo dispuesto en Tratados de Derechos Humanos, la Constitución y las Leyes de la República.

Segundo. Desconocer los supuestos resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral y en especial, la supuesta elección de Nicolás Maduro Moros como Presidente de la República, quien debe ser considerado como un usurpador del cargo de la Presidencia de la República.

Tercero. Desconocer cualesquiera actos írritos e ilegítimos de proclamación y juramentación en virtud de los cuales se pretenda investir constitucionalmente al ciudadano Nicolás Maduro Moros como supuesto Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el período 2019-2025.

Cuarto. Exaltar la decisión del pueblo de Venezuela, quien en defensa de nuestra Constitución y bajo el amparo de los artículos 333 y 350 que la misma consagra, decidió rechazar, desconocer y no convalidar la farsa convocada para el 20 de mayo, a pesar de la presión gubernamental a través de los medios de control social.

Quinto. Reiterar el exhorto a la comunidad internacional para que sean practicados sus buenos oficios en la oportunidad de aumentar las condiciones que deriven en la solución de la crisis humanitaria y en el restablecimiento de la Democracia en el país.

Sexto. Reiterar el exhorto a la Fuerza Armada Nacional para que cumpla y haga cumplir la Constitución y se le devuelva la soberanía al pueblo venezolano.

Séptimo. Convocar al pueblo de Venezuela, a todos los actores políticos, funcionarios públicos, y representantes de la sociedad civil para unir esfuerzos a los fines de diseñar una estrategia unitaria para promover un cambio político en Venezuela, orientado al restablecimiento efectivo del Estado de Derecho y de la democracia constitucional, tal y como lo ordena el artículo 333 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Octavo. Ratificar el compromiso para producir los cambios políticos y constitucionales que permitan rescatar las condiciones de integridad electoral y lograr así elecciones presidenciales libres y transparentes en el 2018, tal y como lo dispone la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Noveno. Notificar a los órganos del Poder Público y a los representantes del cuerpo diplomático sobre el presente Acuerdo.

Décimo. Dar publicidad al presente Acuerdo.

Dado, firmado y sellado en el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, en Caracas, a los 22 días del mes de mayo de dos mil dieciocho. Años 208° de la Independencia y 159° de la Federación.

OMAR ENRIQUE BARBOZA GUTIÉRREZ Presidente de la Asamblea Nacional

JULIO CÉSAR REYES Primer Vicepresidente

ALFONSO JOSÉ MARQUINA Segundo Vicepresidente

NEGAL MANUEL MORALES LLOVERA Secretario

JOSÉ LUIS CARTAYA Subsecretario

Editorial El Nacional – 21 de Mayo 2018

Lo ocurrido ayer en las elecciones presidenciales no puede ser ocultado a la opinión pública nacional e internacional. Es tal la magnitud del fracaso de Nicolás que, si le quedara algo de vergüenza, a estas horas debería estar escondido debajo de la cama matrimonial sin atreverse a asomar la nariz. Pero la maquinaria extranjera que política y publicitariamente le ha colocado en semejante ridículo universal lo obligará a dar la cara aunque sea a empujones. Peor desgracia imposible para un político que hasta sus íntimos aliados proclaman a sus espaldas que es “un tanto limitado en su entender” y que es menester hablarle despacio y, de ser posible, con frases fáciles de digerir.
Quizás estas circunstancias y otras vulgares razones lo llevaron a dar saltos en una tarima como si los pasos de baile, por muy graciosos que sean, arrimaran votos a una candidatura que si algo tiene a la vista es que por tamaño y peso implica un esfuerzo adicional que no todo el mundo puede hacer, a menos que haya trabajado en una empresa de mudanzas.

Lo cierto es que, entre pitos y flautas, el candidato trató de llenar el vacío que su programa de gobierno (incoherente por lo demás) era incapaz de darle algo de vida. La campaña de Maduro, para regocijo de sus asesores, consistió en una serie de episodios teatrales mal ensayados y con libretos que, en su conjunto, no alcanzaban a entusiasmar a una feria de pueblo.

Los asesores de Maduro, entre ellos un ciudadano español que vino a descubrir América y que, de seguro, ahorrará dólares aquí para comprarse una raquítica “vivienda popular” como la del máximo líder de Podemos, el coleta Iglesias. A ver si aprende de los exiliados que llegaron a Venezuela y trabajando duro la convirtieron en un país pujante.

La derrota de Maduro, de su modelo y de su socialismo de pata de palo, marca un momento histórico en la ruta del desplome continental del embaucador socialismo del siglo XXI. En el marco político latinoamericano ya las principales figuras del populismo están de capa caída, desde Lula como agente de venta de grandes compañías brasileñas, o de la pandilla kirchnerista que robó a manos llenas en Argentina apoyada en sindicatos corruptos y mafiosos, hasta Venezuela donde se dio una de las más espectaculares alianzas entre el Alto Mando Militar, unos supuestos izquierdistas especializados en desplumar el erario público y los carteles del narcotráfico colombianos y mexicanos.

De toda esta trama hay suficiente documentación en Venezuela y en el exterior y, por supuesto, el propio gobierno debería emprender esta cruzada para iluminar los lados oscuros de un proyecto social y económico que falló por sus débiles principios éticos y morales.

Lo sucedido ayer es más que luminoso y, por lo demás, histórico. Es como esos días en que la marea se retira y deja ver toda la basura que las aguas han ocultado. Los ciudadanos han protestado de la manera más pacífica ante un mamotreto que se le quería imponer como modelo de elecciones, se han retirado para no contaminarse y para no sumergirse en inmensas olas de mierda. ¡Qué lección para los políticos de lado y lado!

 

Felipe González: “La oposición debe resistir unida. El régimen de Maduro se va a caer solo” por Francesco Manetto – El País – 7 de Mayo 2018

El expresidente español teme un acuerdo poselectoral entre el chavismo y Falcón en un intento de lavado de imagen: “La situación del país sería la misma”
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Felipe González, entre Juan Manuel Santos y Óscar Naranjo, el sábado durante la reunión de seguimiento de los acuerdos de paz.

El expresidente del Gobierno español Felipe González cree que “la destrucción” de Venezuela perpetrada por Nicolás Maduro llevará pronto a una caída del régimen. Esta semana ha viajado a Colombia para supervisar, junto con el exmandatario uruguayo José Mujica, el desarrollo de los acuerdos de paz con las FARC. Desde el país andino, que sufre una crisis migratoria sin precedentes como consecuencia de la deriva del chavismo–más de un millón de venezolanos han cruzado la frontera en los últimos meses-, analiza los movimientos del Gobierno y de la oposición ante las presidenciales convocadas para el 20 de mayo. En esas elecciones, que según la oposición se celebran sin garantías democráticas, solo hay una candidatura alternativa de peso, la del antiguo dirigente chavista Henri Falcón. González (Sevilla, 1942) teme que acabe pactando con Maduro en un intento de lavado de imagen.

Falcón, recuerda el expresidente, “incluso puso una condición que era inexcusable: la coparticipación de Naciones Unidas en el control de todo el proceso”. “Eso no se ha producido y ha suprimido esa condición, luego eso indica que algún pacto interno existe”. “Lo que se sabe de embajadores de la Unión Europea es que él mismo explicó que habría un acuerdo poselectoral, y ese acuerdo poselectoral es cerrar el régimen de nuevo”.

Pregunta. ¿Y este plan sería un golpe para el Frente Amplio, la antigua Mesa de la Unidad Democrática (MUD)?

Respuesta. No lo creo.

P. La gran mayoría de la oposición quedaría apartada.

R. Claro. Pero yo creo que lo mejor que puede hacer la oposición democrática es no participar en esta farsa de ninguna manera. Eso es lo que creo que debería ocurrir. El otro día, además de hacer esa tribuna absolutamente cínica en EL PAÍS, [Maduro] aparecía en un acto de campaña electoral diciendo que en el supuesto de que triunfara una opción política que entregara, decía él, el patrimonio de Venezuela a los gringos y a las élites europeas él tomaría las armas. Por tanto, esa es la naturaleza de Maduro. Yo no juzgo la mala intención, juzgo sobre todo sus actos, sus comportamientos y resultados. Él ha destruido la democracia, la Constitución bolivariana, la ha destruido completamente en un golpe de Estado que empezó en el propio diciembre de 2015 cuando perdió la Asamblea Nacional y que culminó con la Asamblea Nacional llamada Constituyente. Pero no solo ha destruido la institucionalidad democrática, la suya, no la de otros, la propia Constitución bolivariana. Ha destruido la economía del país. Siempre buscó un culpable. Ahora parece que los culpables son los de Banesco. Y siempre hay una permanente persecución buscando un culpable. Ha depredado completamente el país. Era casi imposible imaginar que se pudiera hundir a PDVSA, pero también ha hundido a PDVSA.

Pregunta. ¿Cómo juzga el desarrollo del proceso de paz en Colombia y sus obstáculos?

Respuesta. Se sigue evaluando internacionalmente estos acuerdos de paz como uno de los ejemplos de los que hay que sacar adelante. ¿Ahora se ha complicado la aplicación de los acuerdos? Sí, por varios factores, pero el fundamental es que se ha retrasado mucho la firma del acuerdo. El acuerdo debería haber estado maduro dos años antes. Porque hubiera habido un tiempo de implementación mucho más razonable antes de entrar en lo que siempre es una vorágine, que es una campaña electoral, y ahora estamos en la vorágine de una campaña electoral, de la que obviamente no quiero opinar.

Y hay una serie de acontecimientos en la implementación que dentro de esa vorágine están creando inquietud y expectativas. Dicho esto, yo veo el período de los acuerdos de paz, es inevitable verlo si no se está en cualquier tipo de sectarismo ideológico, como una esperanza cumplida después de 40 años de intentos de llegar a un acuerdo. Además, el país sigue siendo macroeconómicamente muy equilibrado, ha crecido en un momento en el que en el cono sur se hunden las economías regionales, ha mejorado la infraestructura, ha mejorado la vivienda, ha reducido la pobreza etc. Eso es al margen del proceso de paz. Este período es un período muy positivo para Colombia y para su futuro. Creo que tiene más problemas hoy Colombia. Más que con la implementación de los acuerdos, con el drama de 2.500 kilómetros de frontera.

P. Y si ese pacto se lleva a cabo, ¿qué va a ocurrir?

R. La situación el 19 de mayo y el 21 de mayo será exactamente la misma respecto del país. Es decir, ¿qué va a cambiar después de una competición electoral completamente falseada, cuyos resultados son previsibles? Hagan la maniobra que hagan de imagen, de pactar el Gobierno con la supuesta oposición derrotada, que sería Falcón, o no, la situación del país sería la misma. La situación sería del 13.000% o 14.000% de inflación, un salario mínimo que sube cuatro veces en un año y que se devora a sí mismo inmediatamente. Es una catástrofe sin paliativos. No hay medicinas. La gente está recurriendo a medicinas para animales. No hay comida. Han hecho la cosa más inaceptable que puede hacer un régimen: con 15 millones de carnés de la patria, que, ligados a los CLAP, a las bolsas de comida que también ellos están depredando, pretenden que les garanticen el sometimiento de la población. Caracas es una ciudad de una violencia extrema, hay más muertes que en Damasco, han perdido la economía, el aparato productivo de Venezuela, el país más rico de América Latina y todavía Maduro busca culpables y no se mira al espejo, viendo que el mayor culpable de lo que pasa es él. Ahora hay una apariencia de mayor abastecimiento porque hay elecciones el 20 de mayo, pero el 21 de mayo la realidad será exactamente la misma.

P. ¿Y usted qué opina? ¿Qué acontecimientos prevé?

R. Se está fracturando el régimen por dentro. Lo digo con conocimiento de causa. Hay mucha gente del régimen que no quiere continuar con esta farsa, que no quiere continuar la responsabilidad de destruir a su propio país. Están soportando ellos mismos persecuciones y muchos están amenazados, muchos de los que han sido epígonos del régimen chavista. Por tanto, todos tratamos de imaginar qué va a pasar al día siguiente y no va a pasar absolutamente nada distinto del horror que está sufriendo Venezuela. Hay un problema geopolítico que no quieren ver. Venezuela no es una isla del Caribe. Y no me estoy refiriendo a ninguna más que en la que piensa. Por tanto, el aislamiento, como su propio nombre indica, no es posible. Venezuela es un país de fronteras y de fronteras con muchos países de América Latina. Por tanto, Venezuela es un drama infinito para los venezolanos, cuya responsabilidad es la de Maduro y su régimen y asombrosamente incluso los militares, que son corresponsables de esa destrucción de su propio país.

La oposición democrática no debe participar en esta farsa de las presidenciales

P. Y la región está afrontando una emergencia migratoria.

R. Siendo un drama infinito para los venezolanos, es el problema más grave que tiene la región. Cuántos problemas se deducen de eso para Colombia… En Colombia a mi juicio hay más de un millón de venezolanos desplazados. Salen a para encontrar un lugar donde pueda una mujer dar a luz, salen para encontrar comida, para cortarse el pelo y tener algo mínimo. Europa soporta una crisis de inmigración y de asilo: 500 millones de europeos con más de 40.000 dólares per cápita soportan una crisis migratoria a la que no saben darle solución de un millón de refugiados o de migrantes. Ese millón lo está soportando solo Colombia. Si uno se sitúa en la frontera tendría que ver el PIB por habitante, que tiene que ser de 2.300 o 2.200 dólares, no de 40.000. Es insoportable lo que está ocurriendo. Tiene que haber planes de emergencia de la comunidad internacional para darle acogida a esa fuga de venezolanos, que están inundando toda la región. Llegan hasta Panamá, Chile, Perú, Argentina, desde luego Brasil. Toda la región afectada por ese drama. Eso el día 21 se va a agravar.

P. ¿Qué salida puede haber?

R. No quiero hacer especulaciones de futuro. Lo que digo es que ningún Gobierno, ninguno entre los ejemplos que tenemos en el mundo ha resistido durante un año un proceso de hiperinflación tan grave como este. ¿Puede ser Venezuela una excepción? Lo dudo. No es sencillamente soportable. Algunos juzgan intenciones, yo no. Yo juzgo hechos. Además de haber despilfarrado y robado todo lo robable, además de destruir al país no le dan absolutamente ninguna esperanza.

P. ¿Qué puede hacer entonces la oposición?

R. Resistir, reaglutinarse de nuevo, que esa plataforma incluya a todos los demócratas, a todas las fuerzas sociales, desde las sindicales hasta la iglesia, pasando por la universidad. En una sola plataforma de resistencia ante la opresión, la dictadura y la destrucción de su propio país. Lo que hicieron a principios del año 2017. Después aflojaron y se dividieron, y espero que recuperen la unidad. Se dividieron después de haber triunfado incluso en aquella consulta de julio de 2017. Después se deprimieron porque este impuso una Asamblea Nacional llamada Constituyente. Hay que resistir. Solo resistir, denunciar y resistir pacíficamente y pasivamente ante ese aparato de represión. El régimen a mi juicio se va a caer solo.

P. ¿Qué le parecen los intentos de diálogo, hasta ahora infructuosos, como los que promovió el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero?

R. Lo he dicho muchas veces, porque mi posición ha sido la misma desde el primer día que comenzó el diálogo. Nunca estoy en contra del diálogo. Hice un trabajo muy preciso que después publiqué como artículo era Diálogo, pacto, reconciliación. El diálogo para ganar tiempo, que es un tiempo que no tiene Venezuela, no es diálogo: es simplemente engaño. Y en eso hemos estado durante mucho tiempo. Una vez más, tengo que decir que yo no he hablado nunca con Zapatero de Venezuela, no porque yo no haya querido, se lo he ofrecido en varias ocasiones. ¿Hay alguna alternativa mejor? Sí. Que se vaya Maduro. Que no siga destruyendo a su propio país. Esa es la alternativa.

Nunca apoyaría una intervención en Venezuela. Hay que coordinarse mucho más en las sanciones

P. ¿Qué puede hacer la llamada comunidad internacional?

R. Siempre tengo una precaución. Yo personalmente no apoyaría nunca una intervención en Venezuela. No la apoyaría. Tiene que quedar claro. Ahora, existen resortes de la llamada comunidad internacional, que es Europa, Norteamérica y los grandes países democráticos de América Latina. No estamos exigiendo que Rusia haga algo o que China haga algo. ¿Existe alguna posibilidad de hacer algo más? Sí. Hay que coordinarse mucho más firmemente en las sanciones. No a Venezuela sino a los depredadores de Venezuela. Que no es lo mismo. Yo no soy partidario del embargo de petróleo, que ya no tienen nada que embargar. Lo que creo es que hay que bloquear las cuentas de todos los que han robado. Y que en eso tienen que estar de acuerdo todos los líderes que creen en la democracia. Eso es suficiente, a mi juicio, para acompañar la resistencia del pueblo venezolano.

 

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