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Michelle Bachelet: Régimen de Maduro apoya los escuadrones de la muerte en vez de disolverlos por Daniel Gómez – ALnavío – 9 de Septiembre 2019

“No tenemos información del gobierno para implementar la disolución de las FAES y prevenir las ejecuciones extrajudiciales. Por el contrario, las FAES reciben apoyo al más alto nivel del gobierno”, dijo este lunes en Ginebra la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, en la actualización de su informe sobre Venezuela. En el anterior documento las FAES eran identificadas como “escuadrones de la muerte”.

Bachelet actualizó su informe sobre Venezuela este lunes en Ginebra / Foto: ONU
Bachelet actualizó su informe sobre Venezuela este lunes en Ginebra / Foto: ONU

Las Fuerzas de Acción Especiales (FAES) del régimen de Nicolás Maduro fueron definidas como “escuadrones de la muerte” por la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas, presidida por Michelle Bachelet. La misma Bachelet en el informe publicado a principios de julio instó a Maduro a disolverlas. No lo hizo. Al contrario. Los apoya. Y eso está denunciando la alta comisionada en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que se celebra en Ginebra hoy lunes. Comienza el septiembre negro de Maduro.

“No tenemos información del gobierno para implementar la disolución de las FAES y prevenir las ejecuciones extrajudiciales. Por el contrario, las FAES reciben apoyo al más alto nivel del gobierno”, dijo Bachelet.

Apunta la alta comisionada que “tan solo en julio [su oficina] identificó 57 nuevos casos de presuntas ejecuciones. Los casos documentados muestran la misma forma de proceder descrita en el informe”.

Este proceder es el siguiente: Las FAES conducen camionetas negras, sin placas de matrícula, con las que bloquean los accesos a ciertas zonas. Sus unidades visten de negro, sin ninguna identificación personal y se cubren el rostro con pasamontañas. También llevan armas largas. luego de cometer estas irregularidades, las FAES manipulan las escenas del crimen plantando armas y drogas. También disparan contra las paredes y al aire para simular tiroteos y justificar que la víctima se ha “resistido a la autoridad”. Todo esto se puede leer en el Informe Bachelet de julio.

En la actualización del documento en Ginebra, agregó que el régimen carece de “mecanismos eficaces” para enfrentar a las FAES.

En 5 puntos Michelle Bachelet sentencia al régimen de Maduro por Daniel Gómez – ALnavío – 9 de Septiembre 2019

La crisis de Venezuela impacta en toda Latinoamérica. La situación económica sigue agravándose. El régimen de Nicolás Maduro no disuelve las FAES, los apoya. El maltrato y la tortura siguen en el punto de mira. Y para resolver la crisis, Naciones Unidas sólo contempla una opción posible: la negociación. Esto dijo hoy en Ginebra la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet.

Bachelet está preocupada por las torturas en Venezuela / Foto: Prensa Presidencial
Bachelet está preocupada por las torturas en Venezuela / Foto: Prensa Presidencial

Michelle Bachelet, alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, ya actualizó su informe sobre Venezuela. Y lo hizo con varios alegatos al régimen. Así comienza el septiembre negro de Nicolás Maduro:

 La situación de Venezuela tiene impactos desestabilizadores en la región. Sigue impactando a millones de personas.

– La situación económica sigue deteriorándose rápidamente y restringe los derechos de millones de personas. Se registra la hiperinflación más aguda de la región. El salario mínimo es de dos dólares mensuales. La dolarización en algunos sectores exacerba las desigualdades. Los servicios públicos registran fallas recurrentes. Hay desabastecimiento de combustible en regiones fuera de Caracas. Las sanciones de EEUU tienen un impacto potencialmente severo en la economía. Se puede agravar la situación y el éxodo.

– No tenemos información del gobierno para implementar la disolución de las FAES y prevenir las ejecuciones extrajudiciales. Por el contrario, las FAES reciben apoyo al más alto nivel del gobierno. La Oficina tan solo en julio identificó 57 nuevos casos de presuntas ejecuciones. Los casos documentados muestran la misma forma de proceder descrita en el informe. Existe una ausencia de mecanismos eficaces.

– Preocupación por el maltrato y la tortura. Las detenciones no cumplen con los estándares básicos. El capitán Rafael Acosta Arévalos [muerto tras la detención] reveló múltiples golpes, quemaduras y hasta 16 fracturas en costillas, el tabique nasal y el pie derecho. Dos oficiales fueron detenidos por su muerte, pero no fueron condenados por actos de tortura. Castiguen a los responsables, investiguen y tomen medidas.

– Prioridad a la negociación para superar la crisis. Mi Oficina presenta disponibilidad para acompañar todos los esfuerzos que puedan superar una situación que afecta a millones venezolanos. Apoyo a Noruega y a las diversas iniciativas de diálogo.

Como se sabe, Maduro se retiró de la mesa de negociación con Juan Guaidó. Sus excusas fueron la Orden Ejecutiva de Donald Trump, que sanciona en EEUU a países y empresas que hacen negocios con el régimen, y ahora está la supuesta traición a la patria de la que acusan a Guaidó por entregar el Esequibo a Guyana. Ahora Bachelet insiste en que continúen las negociaciones.

Faes allana arbitrariamente la vivienda de Gustavo Tarre Briceño en Caracas – La Patilla – 5 de Septiembre 2019

El opositor Gustavo Tarre, representante en la OEA de, Juan Guaidó, habla durante su participación este martes en una sesión extraordinaria del Consejo Permanente sobre la situación de su país en la sede del organismo en Washington. Durante su primer discurso ante la OEA, Tarre acusó este martes al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de “sembrar muerte y desasosiego”. EFE/Lenin Nolly
El embajador de Venezuela en la Organización de Estados Americanos (OEA) denunció que funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes), le están allanando su vivienda en Caracas.

lapatilla.com

“En estos momentos el FAES está allanando mi apartamento en Caracas, el cual ha estado arrendado y habitado por personas que no tienen nada que ver con mi actividad política. Esto es un atropello más de una dictadura desesperada”, dijo.

Venezuela, bajo el reino del terror policial por Maolis Castro – El País – 27 de Agosto 2019

La represión aumenta en los barrios pobres a manos de las Fuerzas de Acciones Especiales, una unidad de la Policía Nacional creada por Maduro, que acumula centenares de denuncias por supuestas ejecuciones extrajudiciales

Miembros de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES) de la Guardia Nacional Bolivariana, durante una protesta en enero pasado en Caracas. En vídeo, declaraciones de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, sobre el comportamiento de la policía en Venezuela. FOTO: AFP | VÍDEO: EPV

El terror se ceba en los barrios pobres de Venezuela. Las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional está en el punto de mira por tomarse la justicia por su mano: acumula centenares de denuncias por supuestas ejecuciones extrajudiciales y una amplia lista de abusos. Los defensores de derechos humanos han alertado de que cualquiera, delincuente o inocente, puede ser ajusticiado sin mediación de tribunales por mero capricho de oficiales. Carmen Arroyo, de 52 años, afirma que el propósito de este escuadrón es mantener el control social. Su único hijo, el barbero Cristián Charris, fue asesinado por los policías en el barrio de Petare, al este de Caracas, en septiembre de 2018. “Ellos decían que había robado a otro oficial días antes, pero él estaba trabajando en la peluquería cuando eso ocurrió. Más de 600 personas firmaron una carta diciendo que mi hijo era honesto”, argumenta. Pocos reconocieron a los oficiales, vestían de negro y usaban máscaras, tenían fusiles y sus vehículos carecían de placas.

 

Su hijo fue arrestado por participar en las protestas antigubernamentales de 2017. Tras ser liberado, el hombre de 21 años no pudo conseguir un empleo. Nadie quería contratarlo por sus antecedentes penales. El 13 de mayo, oficiales de laS FAES entraron a su casa y le preguntaron su nombre, él respondió: “Luis Alfredo Ariza Gamarra”. Fue fotografiado en el salón de su vivienda, luego llevado afuera. En la calle, los testigos escucharon un disparo. “Le pusieron un arma, una gorra y dijeron que se trató de un enfrentamiento”, añade su madre.

Un total de 6.856 personas han fallecido por “resistencia a la autoridad” entre enero de 2018 y mayo de 2019, según el Ministerio Público. La ONU considera que es un número “inusualmente alto” y concluye que los cuerpos de seguridad son los presuntos responsables de cuantiosas ejecuciones extrajudiciales. En su análisis sugiere disolver a las FAES.

La recomendación ha sido desechada por Nicolás Maduro. El mandatario venezolano gritó a los cuatro vientos todo su apoyo al cuerpo armado en julio, pocos días después de conocerse el contundente informe del equipo encabezado Bachelet. “¡Qué viva las FAES!”, exclamó en un acto de graduación de oficiales, donde aprobó unos nueve millones de euros para reforzar la Policía Nacional.

Carmen Arroyo recopiló testimonios sobre la muerte de su hijo. Todos son anónimos, pocos desafían a las fuerzas de seguridad gubernamentales por miedo a represalias. Los que presenciaron el asesinato coinciden en que la escena del crimen fue manipulada para proteger a los policías. Su caso se encuentra paralizado en los tribunales, no hay detenidos. “Ni siquiera tengo acceso a una copia del expediente, pese a que me corresponde como víctima. Difícilmente se hará justicia con este Gobierno, porque necesitan meter miedo a las personas de las zonas populares para que no protestemos. Mucha gente es valiente y está denunciando, aunque él (Maduro) reafirme a sus asesinos”, explica.

La represión creció al ritmo que descendió la aprobación del chavismo. La Operación de Liberación del Pueblo, un programa de seguridad creado en julio de 2015, acumuló un pavoroso récord de denuncias por presuntas ejecuciones extrajudiciales. La actuación fue rechazada por organismos internacionales después de más de 40 masacres y cientos de crímenes. Asediado por las críticas, Maduro modificó su nombre a Operación de Liberación Humanista del Pueblo y su acción fue desapareciendo. En consecuencia, las FAES se posicionaron como el nuevo represor en los barrios.

Sus detractores dicen que es un escuadrón de la muerte diseñado a la medida del régimen. Pero W. C., un oficial que desertó de la temible policía, culpa a grupos progubernamentales de estar detrás del ensañamiento. “Los ajusticiamientos, extorsiones, secuestros y otros delitos se han disparado desde que infiltraron a colectivos dentro de los comandos, porque ellos obedecen las directrices del régimen. Los policías estamos formados para servir y proteger al pueblo. Eso es a partir de octubre de 2017, aproximadamente”. El actual jefe de la FAES, José Miguel Domínguez, es señalado en una investigación del portal Runrunes como exlíder de un colectivo del barrio de Catia, en Caracas, por estar supuestamente vinculado con homicidios desde 2000.

Cofavic, una ONG defensora de los derechos humanos, cuenta unos 9.500 casos de posibles ejecuciones extrajudiciales entre 2012 y 2018, un tercio cometidos entre 2017 y el año pasado. Casi la totalidad de las víctimas son hombres menores de 25 años. “Esto demuestra que no son hechos aislados, sino que ocurren de manera sistemática y que, lamentablemente, tienen un elemento común y transversal: la impunidad institucional”, explica Liliana Ortega, directora de la organización.

El país está sumido en una crisis de derechos humanos. A excepción del Gobierno de Maduro, decenas de países y organismos multilaterales advierten el desmoronamiento de la justicia. Ortega detalla las trabas en las averiguaciones sobre violencia del Estado. “Las líneas de investigación son precarias (…) La representación de las víctimas en las investigaciones es también muy débil. Hay una serie de carencias que son fueros de impunidad. Eso produce una multiplicación de estos crímenes en Venezuela, porque la impunidad tiene un efecto multiplicador”, zanja.

Maduro cierra filas con las fuerzas especiales de la Policía que la ONU pide disolver por Francesco Manetto – El País – 19 de Julio 2019

“Todo el apoyo para el FAES en su labor diaria de darle seguridad al pueblo de Venezuela. Que viva el FAES”, afirma el mandatario

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Maduro, encabezando un acto militar en Caracas. Z. CAMPOS EFE

Las reivindicaciones del chavismo pasan habitualmente por la defensa de las fuerzas armadas y de los cuerpos policiales. La gestión del poder en Venezuela gira, en buena medida, en torno al control de los militares, su cúpulas y sus bases. El pulso de Juan Guaidó al Gobierno ha logrado abrir grietas en esos estamentos, aunque no los suficientes para su propósito, esto es, la renuncia de Nicolás Maduro. El presidente cerró filas este miércoles con la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en el acto de graduación de cerca de 2.000 agentes y lo hizo exhibiendo su respaldo explícito a sus fuerzas de acciones especiales, una de sus divisiones más cuestionadas. “Todo el apoyo para el FAES en su labor diaria de darle seguridad al pueblo de Venezuela. Que viva el FAES”, enfatizó el sucesor de Hugo Chávez.

La oficina de Naciones Unidas resalta en su informe que solo en 2018 se registraron 5.287 muertes atribuidas a la “resistencia a la autoridad”. Maduro mantiene ahora que los “cuadrantes” de la Policía deben ser una “trinchera de paz”. Los agentes, añadió, tienen “que estar a la vanguardia, ir a la batalla”. Además, autorizó la inversión de 3,1 millones de euros “para la compra y equipamiento de manera inmediata de 200 nuevas camionetas” y 542.000 euros “para adquirir cuatro simuladores de tiro”.

Todo esto sucede mientras los enviados del Gobierno y de la Asamblea Nacional explorar una posibilidad de diálogo en la isla de Barbados, todavía con resultados inciertos. Uno de los representantes del chavismo, el canciller Jorge Arreaza, se reunió en Nueva York con el secretario general de la ONU, António Guterres, quien apoya el intento de mediación auspiciado por Noruega que busca una salida al grave bloqueo político e institucional. Sin embargo, Arreaza denunció en esa sede la aplicación de sanciones al régimen acusando a algunos países de buscar “socavar los principios básicos del multilateralismo e incentivar las injusticias globales como el colonialismo, las guerras, el ataque a la soberanía por sus recursos naturales y la imposición de medidas coercitivas unilaterales injustas e ilegales”.

Mientras tanto, Guaidó, presidente del Parlamento reconocido como jefe de Estado interino por más de 50 Gobiernos extranjeros, con Estados Unidos a la cabeza, continúa con su gira por el país y fijó para el próximo martes una “sesión de calle” de la Asamblea Nacional. “Convocamos a toda Venezuela a movilizarse. Juntos, con el poder de la fuerza ciudadana y el ejercicio del Parlamento Nacional, avanzaremos a una próxima etapa en nuestra lucha”, afirmó en las redes sociales. Su gabinete de comunicación aseguró que el político realizará “anuncios importantes sobre” el proceso abierto hace seis meses y que, según su equipo, se mantiene en “todos los frentes de lucha”.

La ONU exige a Maduro detener las “graves violaciones de derechos” por Florantonia Singer/Francesco Manetto – El País – 5 de Julio 2019

Michelle Bachelet denuncia abusos policiales y el deterioro democrático en un demoledor informe tras su visita a Venezuela

Michelle Bachelet, junto a Juan Guaidó, durante su visita a la Asamblea Nacional de Venezuela.
Michelle Bachelet, junto a Juan Guaidó, durante su visita a la Asamblea Nacional de Venezuela. AFP

Graves violaciones de los derechos económicos, sociales, civiles y políticos. Violencia y abusos policiales. Una cifra aterradora de muertes, 5.287 solo en 2018, atribuidas a la “resistencia a la autoridad”. Una migración sin freno. En definitiva, un deterioro profundo de la democracia. Son algunas de las conclusiones del demoledor informe de la Oficina de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos elaborado tras la visita de Michelle Bachelet a Venezuela. El estudio, conocido este jueves, insta al Gobierno de Nicolás Maduro a “adoptar de inmediato medidas específicas para detener y remediar las graves vulneraciones” que asfixian a millones de personas. De lo contrario, advierte, “continuará el éxodo sin precedentes de emigrantes y refugiados que abandonan el país y empeoran las condiciones de vida de quienes permanecen en él”. El Ejecutivo rechazó el informe, que pide el desmantelamiento de las fuerzas especiales de la policía conocidas como FAES y de los colectivos armados, y presentó 70 alegaciones.

Según Naciones Unidas, que se basó en 558 entrevistas con víctimas y testigos directos, el chavismo “ha desmontado el sistema de control institucional sobre el poder ejecutivo”. A la crisis de la separación de poderes se añade una emergencia económica que el informe atribuye abiertamente no solo a la imparable hiperinflación sino también a “las políticas económicas y sociales adoptadas durante la última década”, que han acabado por debilitar los sistemas de producción. Pero las observaciones de la oficina son especialmente duras en relación con la actuación de los cuerpos de seguridad y las fuerzas especiales de la Policía Bolivariana.

Las fuerzas de seguridad

“Las FAES, una unidad de respuesta rápida creada en 2017 para combatir el crimen organizado, han sido presuntamente responsables de numerosas ejecuciones extrajudiciales en operaciones de seguridad, al igual que el CICPC [la policía científica]. Los servicios de inteligencia (el SEBIN y la DGCIM, la contrainteligencia militar) han sido responsables de detenciones arbitrarias, maltratos y tortura de opositores/as, políticos/as y de sus familiares”, señala el texto. Estos procedimientos se enmarcan, además, en un contexto en el que los grupos de choque del chavismo, los llamados colectivos armados, “contribuyen a este sistema ejerciendo control social en las comunidades locales, y apoyando a las fuerzas de seguridad en la represión de manifestaciones y de la disidencia”.

La alta comisionada recoge denuncias de esas ejecuciones, detenciones arbitrarias y persecución a los opositores. Presenta la cifra de 5.287 muertes, según el Gobierno de Maduro por “resistencia a la autoridad”, en el curso de esas operaciones de las FAES en 2018 y de las otras 1.569 asesinadas entre enero y mayo de este año. También destaca que un mes antes de su visita había 793 personas privadas arbitrariamente de libertad, entre ellas 58 mujeres, y en lo que va de año 22 diputados de la Asamblea Nacional, incluido su presidente, han sido despojados de su inmunidad parlamentaria.

Dos visitas

La expresidenta de Chile visitó el país entre el 19 y el 21 de junio y se reunió con Maduro, el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, ONG y actores de la sociedad civil. “Durante mi visita a Venezuela, pude conocer directamente los relatos de quienes han sido víctimas de la violencia del Estado y sus peticiones de justicia. He transmitido con exactitud sus opiniones y las de la sociedad civil, así como las violaciones de derechos humanos documentadas en este informe, a las autoridades competentes”, manifestó la alta comisionada. Cuando estaba a punto de salir de Venezuela, las autoridades detuvieron a un grupo de militares con la acusación de planear un atentado contra Maduro. Uno de ellos, el capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, murió bajo custodia de agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). El resultado de la autopsia, filtrado por funcionarios del Estado, apunta a que falleció tras sufrir torturas continuadas.

Desde 2004 Venezuela no recibía una evaluación en terreno de la situación de los derechos humanos. La visita de Bachelet fue antecedida por la de un cuerpo técnico que en medio de la crisis eléctrica de marzo recorrió cuatro ciudades del país y realizó entrevistas a activistas. El escrutinio al que se deja someter el chavismo ahora, luego de años de negarse a la visita de funcionarios de este tipo, ocurre en el momento en que Maduro, como líder de la revolución, está contra las cuerdas y el país enfrenta la peor crisis económica, política e institucional.

“El Gobierno ha aceptado autorizar gradualmente asistencia humanitaria de las Naciones Unidas y de otros actores. Sin embargo, el nivel de asistencia es mínimo en relación con la magnitud de la crisis y hay una necesidad urgente de adoptar reformas económicas estructurales”. En otra parte del texto señala: “Exhorto a todas las personas con poder e influencia —tanto en Venezuela como en el resto del mundo— a que colaboren y contraigan los compromisos necesarios para solucionar esta crisis que está arrasándolo todo. Mi Oficina está lista para seguir apoyando”.

Separación de poderes

A los datos, Bachelet contrapone en su informe las omisiones del sistema de justicia y critica duramente al fiscal designado por la Constituyente, Tarek William Saab, con quien tuvo un breve encuentro en su visita. “El Ministerio Público ha incumplido con regularidad su obligación de investigar y llevar a juicio a las personas responsables de los hechos y el Defensor del Pueblo ha guardado silencio ante las violaciones de los derechos humanos. Ninguna de esas instituciones, así como tampoco el Gobierno o la policía dan protección a las víctimas y testigos de violaciones a los derechos humanos. Además, el Fiscal General ha participado de una retórica pública de estigmatización y desacreditación de la oposición y de quienes critican al Gobierno, violando así el principio de presunción de inocencia”.

El informe dedica un capítulo a las sanciones económicas aplicadas al país que sistemáticamente el Gobierno de Maduro ha atribuido como responsables de la actual crisis. En este apartado destaca que la mayoría de las sanciones son de naturaleza selectiva y consisten en congelación de activos y prohibiciones de viajes a unos 150 altos cargos. “La economía venezolana, especialmente su industria petrolera y los sistemas de producción de alimentos, ya estaban en crisis antes de que se impusiera cualquier sanción sectorial. Las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela el 28 de mayo de 2019 muestran que los indicadores económicos fundamentales empezaron a degradarse drásticamente mucho antes de agosto de 2017. Sin embargo, las últimas sanciones económicas están agravando aún más los efectos de la crisis económica, y por tanto la situación humanitaria. El informe señala como origen de la crisis humanitaria que vive Venezuela “el desvío de recursos, la corrupción y la falta de mantenimiento en la infraestructura pública, así como la subinversión, han tenido como resultado violaciones al derecho a un nivel adecuado de vida”.

El Gobierno de Maduro presenta 70 alegaciones

El Gobierno de Maduro presentó 70 observaciones al informe de Bachelet. Según el documento presentado por Cancillería, la ONU ofrece “una visión selectiva y abiertamente parcializada sobre la verdadera situación de derechos humanos de la República Bolivariana de Venezuela, que contradice los principios que deben regir el tratamiento de los asuntos de derechos humanos, recogidos en la Declaración y Programa de Acción de Viena”.

“Es especialmente preocupante que el 82% de las entrevistas utilizadas para fundamentar su informe se correspondan con personas ubicadas fuera del territorio de la República Bolivariana de Venezuela, especialmente tomando en cuenta que dicha Oficina realizó dos visitas al país durante el año 2019”, continúa el Gobierno. Además, según el Gobierno no se hace referencia a “otras medidas implementadas por el Gobierno de Venezuela que impactan positivamente sobre el poder adquisitivo del pueblo venezolano”. Es decir, los subsidios contemplados por el llamado carné de la patria o la gratuidad de los servicios públicos. Cancillería niega también que en Venezuela existan “personas detenidas” por motivos políticos. Con estos argumentos, el Ejecutivo solicitó a Naciones Unidas que modificara el informe antes de su publicación.

Los venezolanos temen a la Policía más que a los delincuentes por Ludmila Vinogradoff – ABC – 12 de Junio 2019

Los vecinos del barrio de Petare cerraron las calles para protestar contra la policía chavista FAES

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Las pancartas hablan por sí solas: «Las FAES –policías- nos roba, el hampa nos protege». Con estas consignas los vecinos de José Félix Rivas de Petare, el barrio popular caraqueño más grande América Latina, decidieron protestar contra los cuerpos de seguridad y defender a los delincuentes.

Aunque parezca insólito y paradójico, los venezolanos están perdiendo credibilidad en su policía y los militares, a los que teme más que a los delincuentes. Ayer fue en Petare pero hace una semana ocurrió lo mismo en el estado petrolero del Zulia. Y es que la mala fama de los cuerpos de seguridad nacionales se extiende como la pólvora y el régimen de Nicolás Maduro no toma medidas para frenarla.

En la protesta realizada este lunes una vecina del barrio de Petare acusó a los uniformados policiales de las temibles Fuerzas de Acción Especiales (FAES) de agredirla en su vivienda: «Me dejaron encerrada dentro de mi propia casa durante dos horas. Se drogaron delante de mí, orinaron mis cosas, me dañaron el televisor, me pegaron y me insultaron».

La ONG Provea (Programa Venezolano de Educación y Acción) destacó que la protesta de Petare es «un hecho trascendental que debemos difundir. Un sector popular: Petare en salió a protestar contra los abusos del FAES. Tal como ocurrió con los operativos OLP (Operativos de Liberación para la Paz) los pobres se rebelan contra la violencia policial».

Lo paradójico es que la protesta del barrio fue convocada por el «pran» (jefe de delincuentes), llamado «El Wileisy», contra la violencia y el abuso policial de los agentes del FAES, lo que paralizó la movilización de casi un millón de caraqueños que viven en Petare.

Las FAES fueron creadas por el régimen de Nicolás Maduro hace dos años para combatir a los delincuentes y reprimir a los opositores. Su violencia y agresividad sorprendió por haber asesinado a 14 personas de las zonas populares de Petare y Cotiza tras las protestas del 23 de enero, convocadas por el líder Juan Guaidó.

Su actuación va más allá de la policía convencional. Es el exterminio selectivo o ajusticiamiento extrajudicial que el régimen de Maduro denomina «resistencia a la autoridad». Roberto Briceño León, director de la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, dijo a ABC que las FAES y los militares han liquidado a 7.523 personas el año pasado bajo la figura de «resistirse a la autoridad».

Por eso, es que protestan en los barrios populares donde le temen más a la policía que a los delincuentes, dice Briceño León.

 

Maduro mueve las piezas para una guerra de guerrillas por Zenaida Amador – ALnavío – 12 de Mayo 2019

Siguiendo los lineamientos más radicales del chavismo, Nicolás Maduro intenta blindarse con la informalización (grupos paralelos) del poder de fuego, lo que no sólo lo hace más peligroso en Venezuela y para los países vecinos sino también a escala global. Con los más recientes nombramientos apuesta a la desinstitucionalización de los cuerpos de seguridad.

Maduro hace cambios importantes en los cuerpos de seguridad / Foto: @NicolasMaduro
Maduro hace cambios importantes en los cuerpos de seguridad / Foto: @NicolasMaduro

Aunque disminuido por el rechazo popular y las consecuencias políticas, diplomáticas y económicas de haber decidido abandonar el camino democrático, Nicolás Madurono deja de buscar las vías para seguir en el poder. Desde hace meses decidió atrincherarse para resistir su salida a cualquier costo, pero lejos de lo que muchos habían anticipado no lo está haciendo bajo el resguardo de los militares.

En lugar de la Fuerza Armada Nacional (FAN) Maduro ha preferido movilizar a algunos grupos policiales y de inteligencia, así como a organizaciones paramilitares, para hacerle frente a la situación crítica, lo que si bien responde a su creciente desconfianza de los militares también está en sintonía con una estrategia de resguardo articulada desde los tiempos de Hugo Chávez con la que se busca darle sostenibilidad a “la revolución” por encima de toda institucionalidad.

Chávez le rindió culto a la época de las montoneras en Venezuela e impulsó la organización de guerrillas como estrategia de defensa revolucionaria, dando paso a la formación de grupos de choque conformados por civiles. También creó la Milicia Bolivariana con ese objetivo: disponer de civiles armados, adoctrinados y fieles a la revolución. De hecho, aseguró que la Milicia Bolivariana “no es otra cosa que el pueblo en armas presto a defender la Revolución socialista y Bolivariana”.

Fueron removidos los jefes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) para reemplazarlos por piezas fieles a los líderes radicales del chavismo, que son quienes motorizan la organización de comandos de civiles armados.

Para cumplir estas labores no se necesitan instituciones sólidas ni funcionarios de carrera apegados a la Constitución y a las leyes, y menos cuando Maduro ha dejado de lado la ruta democrática. Ahora busca usar la precarización como sistema de supervivencia con el poder de fuego bajo el control político, donde el enemigo es todo aquel que se considere un traidor a la revolución.

Así que Maduro trabaja para agigantar a la Milicia que, según afirma, ya cuenta con casi dos millones de miembros a los que les prometió un fusil para cada uno más una dotación de misiles rusos, y viene impulsando afanosamente la desinstitucionalización de los cuerpos de seguridad que lo resguardan.

Jugadas recientes

En el seno de la Fuerza Armada, desde hace meses, incluso antes de que Juan Guaidó asumiera funciones ejecutivas como presidente encargado de Venezuela, se han presentado episodios de militares que manifestaron abiertamente estar en contra de la gestión de Nicolás Maduro y que lo consideran un presidente ilegítimo. Todos, salvo los que huyeron del país, fueron perseguidos, apresados o aniquilados.

A raíz de los hechos del pasado 30 de abril, cuando efectivos militares cerraron filas junto a Juan Guaidó para exigirle a Maduro el cese de la usurpación de la Presidencia, comenzó una férrea cacería de los desleales al régimen dentro de la FAN. Pero en los cuerpos que han estado más ligados al accionar de Maduro, es decir, los encargados de la represión de la protesta ciudadana, de las detenciones, persecuciones y tortura de los opositores a la gestión del Gobierno, se aplicó de inmediato un proceso de purga que va en línea con la informalización de estos organismos.

En tal sentido fueron removidos los jefes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) para reemplazarlos por piezas fieles a los líderes radicales del chavismo, que son quienes motorizan la organización de comandos de civiles armados. Esta dirigencia en la coyuntura actual no tiene margen de negociación por su vinculación con crímenes de lesa humanidad, corrupción, narcotráfico y otros delitos perseguidos por la justicia internacional.

Por eso no hay que perder de vista que mientras el general Elio Estrada Paredes, ahora comandante de la PNB, estuvo al frente de la Zona 11 de la Guardia Nacional Bolivariana en el estado Zulia, los llamados colectivos o grupos paramilitares de choque amedrentaban en las protestas opositoras vestidos con uniformes militares, lo que no sólo encendió las alarmas en la opinión pública, sino que despertó inquietud dentro de la institución castrense. Además, el pasado 21 de enero fue el encargado de contener el alzamiento militar ocurrido en Caracas en reacción a la ilegítima toma de posesión de Maduro para un nuevo mandato.

Al frente del Sebin está de nuevo el general Gustavo González López / Foto: Sebin

Al frente del Sebin fue puesto el general Gustavo González López, quien salió de ese ente a fines de 2018 tras una gestión conocida por la sistemática violación de los derechos humanos. Es una ficha de Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y líder del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Además, en 2011 fue comandante de la Milicia Bolivariana, donde impulsó la idea de crear batallones parroquiales para garantizar la formación del pueblo en armas en cada localidad.

Y para dirigir las FAES fue designado José Miguel Domínguez, un conocido miembro de colectivos caraqueños. Domínguez, alias “Miguelito”, protagonizó en 2017 violentas acciones represivas contra manifestaciones opositoras donde hubo civiles fallecidos por heridas de armas de fuego. Es una ficha de Freddy Bernal, quien además de ejercer una comandancia paralela de las FAES es uno de los principales líderes de los colectivos en el país, y quien desde enero pasado comanda la articulación de los nuevos esquemas de defensa y represión de Maduro.

Mil y una Vietnam

En lo que va de 2019 la posibilidad de una intervención extranjera en Venezuela ha estado siempre “sobre la mesa”, tal como lo han afirmado distintos voceros, comenzando por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Colectivos urbanos: La Piedrita. Alexis Vive. Tupamaros. Carapaica. Tres raíces. Coordinadora Simón Bolívar. Frente 5 de Marzo. Montaraz. José Leonardo Chirinos.

Activos en el interior y en zonas fronterizas: Fuerza Bolivariana de Liberación. Fuerza Patriótica de Liberación Nacional.

Frente a esta amenaza Maduro también ha apelado a la Milicia como defensa, indicando que se trata del pueblo en armas, “una experiencia única a nivel militar en América Latina y el Caribe”, gracias a la cual “si Estados Unidos pretende intervenirnos, tendrán un Vietnam peor del que se han podido imaginar”.

El PSUV se ha referido al particular en sus publicaciones internas: “La organización de las fuerzas armadas populares de Vietnam se llevó a cabo durante la guerra de todo el pueblo. En Venezuela tenemos una gran ventaja en el hecho que ya se han venido organizando las milicias en lo territorial y sectorial”.

Para Cabello es probable que fuerzas militares de Estados Unidos entren al país, pero “el problema de ellos será salir de Venezuela porque nos convertiremos en uno y mil Vietnam para defender nuestra patria (…) Se les convertirá nuestra tierra sagrada en un espacio inhóspito donde morderán el polvo de la derrota una y un millón de veces”.

Los secretos de la invasión militar cubana en Venezuela por Casto Ocando – Primer Informe – Abril 2019

Después de dos décadas de asesorar la “Revolución” chavista, los cubanos penetraron las instancias más importantes del poder en Venezuela, principalmente el sector militar, una presencia que supera en la actualidad los 40,000 hombres en todo el país, la mayor invasión de fuerzas extranjeras en toda la historia de Venezuela. Estos son los detalles de esa invasión que sostiene a Nicolás Maduro en el poder, aún en contra de la oposición de millones de venezolanos (*)

Luego de casi dos décadas de estrecha colaboración entre Caracas y La Habana, la presencia cubana logró penetrar casi todas las instancias de poder político, militar y económico de Venezuela, generando miles de millones de dólares en ganancias para el régimen castrista, y una estructura de control sin precedentes sobre las instituciones del estado venezolano que es ejercida diariamente por miles de agentes cubanos, principalmente en el sector de inteligencia y en el estamento militar. Este control cubano sobre las estructuras claves de poder en Venezuela persiste hasta el día de hoy.

El servicio de inteligencia cubano –calificado todavía por Estados Unidos como uno de los más eficaces del mundo- es considerado en la actualidad uno de los pilares centrales del sostenimiento de Nicolás Maduro en el poder. Según numerosas fuentes consultadas para este reporte, la influencia más notable de la presencia cubana se centra principalmente en mantener el control de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), pero también en ejercer su influencia dentro de la comunidad de inteligencia en Venezuela, desde la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), hasta la Policía Nacional Bolivariana y los diversos servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas.

La presencia cubana es coordinada por el llamado Grupo de Cooperación y Enlace (GRUCE), que mantiene cuadros tanto en Cuba como en Venezuela, y funciona con una estructura que enlaza todos los comandos de guarnición más importantes para la defensa territorial, cubriendo prácticamente todas las bases militares del país.

Los tentáculos cubanos alcanzan el nervio central de la vigilancia informática para fines de control político y social a través del Centro de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), el equivalente a la National Security Agency (NSA) en Estados Unidos.

También penetraron la estructura de mando del SEBIN, que aun siendo originalmente un organismo policial y de apoyo a investigaciones judiciales, se fue transformando en un aparato de seguridad con alcance represivo en todos los sectores, incluyendo el militar.

Los cubanos adicionalmente han logrado beneficiarse de una amplia gama de actividades económicas, desde negocios de exportación petrolera, compra de alimentos y producción minera, hasta la emisión de documentos de identidad y pasaportes, y los registros notariales de Venezuela, a través de una serie de convenios binacionales cuyos detalles en su mayoría han sido mantenidos en secreto.

Pero es en los cuerpos de seguridad de Estado, y en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, donde ha estado la influencia más decisiva y perniciosa de los cubanos en Venezuela.

Operaciones conjuntas

La presencia física de personal cubano, desde asesores, comisarios políticos y tropa hasta espías y fuerzas especiales, está distribuida en las guarniciones militares más importantes y en los centros operativos de los REDI (Regiones de Defensa Integral) y los ZODI (Zonas de Defensa Integral). También abarcan las oficinas locales de los servicios de inteligencia y vigilancia como el SEBIN y el DGCIM.

Los servicios de inteligencia y la estrategia de control social formó parte fundamental de la estrategia de defensa y del control sobre la sociedad establecido en la alianza con Cuba que desarrolló Hugo Chávez desde los primeros años de su gobierno, en 1999.

Buena parte de la actividad de los cubanos en Venezuela se mantiene bajo hermético secretismo, como su participación en tareas represivas, de espionaje de comandantes militares y de espionaje a opositores y disidentes.

Sin embargo, en algunas ocasiones, los jefes militares cubanos se han mostrado públicamente en ejercicios y eventos de carácter cívico y militar en Venezuela.

A fines de septiembre de 2018, por ejemplo, el Almirante en Jefe Remigio Ceballos, jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO), la más alta instancia del alto mando militar venezolano, dio a conocer públicamente que militares y grupos de fuerzas especiales venezolanas participaron operaciones conjuntas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, “para el fortalecimiento de la integración militar entre ambas naciones”.1

Previamente, en otra operación conjunta de ejercicios “antiimperialistas”, un alto oficial cubano, el general Joaquín Quinta Solá, acudió a la isla de La Orchila en enero de 2017, para comandar los llamados ejercicios militares “Zamora 200”.2

El comandante histórico Ramiro Valdés, vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba (según el perfil de su cuenta de Twitter, @ValdesMenendez), ha tenido también varias apariciones públicas en Venezuela.

En febrero de 2010, Valdés llegó a Venezuela presuntamente a petición del entonces presidente Hugo Chávez, como enviado especial para ayudar a resolver la crisis eléctrica en el país petrolero, una responsabilidad que creó toda clase de razonables sospechas acerca de la verdadera naturaleza de su presencia y misión en territorio venezolano.3

La más reciente aparición de Valdés se produjo días antes del apagón que oscureció casi toda Venezuela, el pasado 7 de marzo. Según fuentes de inteligencia venezolanas, Valdés llegó al país dos días antes del apagón, lo cual alimentó teorías de que el blackout fue intencional y ordenado para incrementar el caos y causar problemas al liderazgo del Presidente Interino Juan Guaidó. Valdés permaneció al menos una semana en el país, según las fuentes, hasta que retornó a Cuba tras la llegada a Venezuela de otro importante miembro de la nomenklatura cubana, el “ex superministro” cubano Marcos Portal León, enviado para analizar la severa crisis energética que enfrenta el régimen de Nicolás Maduro.

El general cubano Joaquín Quintas Solá, a la derecha del Ministro de la Defensa venezolano Vladimir Padrino, mientra supervisaba tropas venezolanas en enero de 2017.

Cómo controlan a los militares venezolanos

Se estima que, del total de decenas de miles de cubanos, -civiles y militares-, que actúan en Venezuela es posible distinguir la existencia de un “núcleo duro” de entre 3,000 y 5,000 cubanos, incluyendo agentes y tropas especiales dedicadas a los anillos de la seguridad personal presidencial y del ministro de defensa, expertos en espionaje y contraespionaje, así como oficiales y soldados de fuerzas especiales de asalto con alta capacitación militar. Esa fuerza intervencionista junto a las otras decenas de miles de cubanos, asisten a Nicolás Maduro en su tarea de control social y sostenimiento de la dictadura.

Este grupo de hombres están distribuidos por todo el país, en todas las instalaciones militares, con la tarea principal de reforzar la lealtad militar hacia la revolución bolivariana, perseguir disidentes y prevenir un levantamiento militar como el que se produjo en abril de 2002.

Anillos de protección

Una de las principales funciones de la inteligencia cubana es conformar y dirigir los anillos de seguridad para proteger a Nicolás Maduro y su entourage, así como al ministro de Defensa General en Jefe Vladimir Padrino, pieza clave para mantener la cohesión dentro del Alto Mando Militar.

Los cubanos controlan el primer anillo de seguridad que protege a Nicolás Maduro tanto mientras despacha desde Miraflores como cuando se moviliza dentro y fuera de la capital venezolana.

Se estima que unos 100-150 hombres dirigidos por Cuba participan en toda la operación integral de protección de Maduro y su entorno.

También asisten en la seguridad del ministro Padrino durante sus funciones diarias mientras despacha en Fuerte Tiuna, el más importante fuerte militar del país; y también en los lugares de pernocta nocturna, que era hasta hace poco en la Urbanización Piedra Azul, un complejo de 12 casas al este de Fuerte Tiuna, ubicado al lado de la estación del Servicio de Comunicaciones de las Fuerzas Armadas (SECODENA).

Según fuentes consultadas, en ocasiones Maduro se traslada por avión desde Caracas hasta la isla de La Orchila y viceversa, para pernoctar la noche por razones de seguridad.

En esta isla caribeña que no tiene acceso público ya que se trata de un refugio presidencial, funciona una unidad estratégica de fuerzas especiales cubanas (Avispas Negras) con la misión de actuar en el lugar donde haga falta: unidades aerotransportadas, operaciones especiales en fronteras, o que puedan ser desplegadas en el evento de un alzamiento militar, estimó el experto militar venezolano, el coronel retirado Julio Rodríguez.

La Orchila ha servido en el pasado como lugar secreto de reuniones entre altas autoridades de Venezuela y Cuba.

“Se trata de un lugar estratégico, aislado, menos visible y más seguro. A lo largo de los años, hemos verificado que se han producido en La Orchila cumbres de alto nivel entre Chávez y los hermanos Fidel y Raúl Castro, y en años recientes entre Maduro, Raúl Castro y Ramiro Valdés”, aseguró el coronel.

Oficial del GRUCE (siempre visten de civil) supervisa obras de ingeniería militar en el estado Zulia. (Foto cortesía del Teniente Coronel Carlos José Montiel López).

Palacio Blanco/Miraflores

El alto mando militar cubano se desplazó de Fuerte Tiuna, el mayor fuerte militar de Venezuela, al Palacio Blanco, una edificación ubicada frente al palacio presidencial de Miraflores en la capital venezolana.

Allí se estima que están operando varios centenares de cubanos, entre jefes militares y unidades operativas combinadas con batallones de custodia del Regimiento de la Guardia de Honor, que tiene la responsabilidad de defensa inmediata del Palacio Presidencial.

Este personal vive y duerme en esas instalaciones, que incluyen además oficinas, bunkers de concreto armado y túneles que comunican con el Palacio Presidencial.

CESPPA

Los cubanos participan también en esta oficina de inteligencia e intercepción electrónica que opera en el Palacio Blanco, cuya misión es interceptar comunicaciones de disidentes y opositores, y monitorear el flujo de redes sociales para fines de persecución judicial

El CESPPA fue creado por Nicolás Maduro en 2013 para unificar la información confidencial que antes manejaban de forma separada la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y los cuerpos policiales.

Según el testimonio de un oficial de inteligencia venezolano que se refugió en España en 2017, toda la información recabada por el CESPPA “acaba en manos de los servicios de inteligencia cubanos, el G2”. El oficial venezolano, Gyoris Guzmán, aseguró que los cubanos que operan en el CESPPA reciben un “trato preferente”.4

Los cubanos controlan también el grupo de expertos informáticos y hackers que trabajan en el CESPPA en tareas de intervención electrónica de figuras de la oposición y militares que pudieran participar en potenciales conspiraciones para sacar a Maduro del poder.5

El general de División cubano Leonardo Andollo (izquierda con anteojos oscuros), coordinador del GRUCE desde Cuba, durante visita a Venezuela en 2011.

ZODI/REDI/Cuarteles Militares

Una parte fundamental de la influencia cubana en el sector militar venezolano fue la reorganización de las Fuerzas Armadas que fue gradualmente impulsada entre 2005 al 2008 en un concepto basado en la “defensa integral de la nación”, una semblanza al modelo militar cubano de “guerra de todo el pueblo”, que implicó la creación de Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI), y Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI).6

Los cubanos están presentes en todos los comandos REDI, un total de 7 en todo el país, que forman la estructura de coordinación con los comandos de Zodi en las guarniciones militares en todo el país:

1. REDI Occidental, que cubre los estados Falcón, Lara, Yaracuy y Zulia. Comando central está en Maracaibo, estado Zulia.
2. REDI Los Andres, abarca los estados Mérida, Táchira y Trujillo. El comando central está en la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira.
3. REDI Los Llanos, abarca los estados Apure, Barinas, Cojedes, Guárico y Portuguesa. La sede del comando está en el Fuerte Cedeño, en San Juan de los Morros, estado Guárico.
4. REDI Central, con jurisdicción en los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Vargas y Distrito Capital, con sede de comando en Fuerte Tiuna, Caracas.
5. REDI Oriente, que incluye los estados Anzoátegui, Monagas y Sucre, con sede de comando en Guanta, estado Anzoátegui, en el oriente de Venezuela.
6. REDI Guayana, que abarca los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro. El comando está ubicado en el Complejo Hidroeléctrico de Caruachi, Puerto Ordaz, estado Bolívar.
7. REDI Marítima Insular, con autoridad sobre los estados Nueva Esparta, y los espacios marinos y submarinos de Venezuela, incluyendo el territorio insular marítimo. Sede de comando está en la Estación Hidrográfica Pampatar, en Punta Ballena, estado Nueva Esparta.

También se estima que por lo menos dos cubanos, un comisario político y un oficial de inteligencia, están presentes en cada uno de los comandos de Zodi en Venezuela, un total de 23 a nivel nacional.

Zodi/Guarniciones militares

Las guarniciones militares en Venezuela coinciden con el número de estados que integran la república bolivariana. La presencia cubana está en todas las guarniciones militares del país, según testimonios recabados de diversas fuentes en Venezuela.

Esta es la lista de las guarniciones donde, más allá de cualquier acción de traslado o reagrupamiento en otro punto, se han venido ubicando los cubanos para realizar su trabajo:

• Caracas, Guarnición del Distrito Federal, con sede en la Tercera División de Infantería, en Fuerte Tiuna.

• Maracay, en la Cuarta División de Infantería.

• Valencia, comando de la Brigada Blindada de Naguanagua.

• Zulia, operan en dos lugares: en Fuerte Mara, y en el batallón Venezuela, que está en el fuerte dentro de Maracaibo, estado Zulia.

• Falcón, en Batallón Girardot, y en la unidad Naval en Paraguaná.

• Maturín, en la Brigada de Cazadores.

• Bolívar, en Ciudad Bolívar, al sureste del país, en el comando de la División de Selva. Están en Puerto Ordaz, y están en la Gran Sabana, donde hay dos batallones de infantería de Selva, para proteger la frontera con Brasil.

• Anzoátegui, en la base aérea Luis del Valle García, en Barcelona.

• Guárico, en el Fuerte Conopoima en San Juan de los Morros. También se ubican en la base aérea Manuel Ríos, donde funciona el comando central de satélites, un total de tres actualmente operativos: el Simón Bolívar (lanzado en 2008 y dedicado a telecomunicaciones); el Francisco de Miranda (puesto en órbita en 2012 y especializado en “observación”); y el Antonio José de Sucre (lanzado en 2017, con avances tecnológicos notables como visión infrarroja y nocturna, principalmente usado para fines de seguridad nacional). Los satélites operan con tecnología china.7

• Táchira, la base aérea Santo Domingo, centro de operaciones fronterizas. También unidades tácticas (brigadas) 11 y 12 brigadas, que tienen batallones de infanterías, basadas en San Cristóbal.

• Mérida, el comando de la Brigada de Mérida.

• Apure, en la División en San Fernando y el Comando de la Fuerza de Tarea en Guadualito, que es más operativo.

• Barinas está bajo influjo del comando en Táchira, una unidad que depende de Táchira. Es una conocida zona de alivio de los grupos disidentes de las FARC y del ELN.

• Lara, en Barquisimeto operan en la base aérea Teniente Vicente Landaeta Gil, y en la Brigada de Infantería. Mucha tropa y presencia cubana vital para control de deserciones.

• Amazonas, están en la guarnición de Puerto Ayacucho y en Puerto Páez, desde donde se controlan muchas operaciones en el río Negro y el Amazonas, en frontera con Colombia.

• Nueva Esparta, que abarca las islas de Margarita, Coche y Cubagua, los cubanos operan en la misma zona que alberga operativos de Hezbolá, Isis, rusos e iraníes.

• Puerto Cabello, la más importantes base naval, donde los cubanos participan en el control de los Puertos Bolivarianos o Bolipuertos.

El general cubano Leonardo Andollo durante una presentación confidencial en Fuerte Tiuna, en 2011.

Cubanos en Fuerte Tiuna

Los cubanos continúan manteniendo una presencia importante en el mayor complejo militar de Venezuela, desempeñando importantes actividades destinadas en la actualidad a contener la eventualidad de un alzamiento militar, o un movimiento de desobediencia a Nicolás Maduro, través del espionaje intimidatorio y el amedrentamiento.

La mayoría de los cubanos reside en el llamado Bloque de Familias “Transición”, al lado de la Corte Marcial, un complejo de 150 casas dentro de Fuerte Tiuna donde residen familias de oficiales.

“Están durmiendo allí y salen en las mañanas a los diferentes batallones y regimientos para controlar operaciones y contener deserciones”, indicó una fuente consultada.

Otro grupo de cubanos “descentralizados” residen en casas familiares en habitaciones que están desocupadas, dentro de Fuerte Tiuna, mezclados entre civiles.

Al lado de la sede del Servicio de Armamentos, está ubicada la oficina administrativa que coordina las actividades de los cubanos que están dentro de Fuerte Tiuna.

Se estima que, en diversos momentos, operan en Fuerte Tiuna entre 200 y 500 cubanos con la misión principal de vigilar y contener el descontento y/o actitudes o acciones subversivas dentro de las siguientes unidades militares:

• Regimiento de la Policía Militar.
• Batallón de Comunicaciones Agraz. (Un grupo de cubanos duermen también en las instalaciones de la Policía Militar, en esta unidad. Este batallón maneja dos aspectos de la guerra muy importantes: la guerra electrónica y el contraespionaje militar dentro del Fuerte, dos aspectos en los que participan los cubanos activamente).
• Batallón de Infantería Bolívar.
• Batallón de Tanques Ayala. (Custodiado por Generales).
• Batallón O’Leary (Batallón del Cuartel General del Ejército, le reporta al general procubano Jesús Suárez-Chourio, Comandante General del Ejército).
• Grupo de Artillería Rivas.
• Regimiento de Comunicaciones.
• Escuela de Idiomas (Existe allí un hotel que solía usarse para oficiales de paso por Caracas pero actualmente está destinado al uso exclusivo de los cubanos en Fuerte Tiuna).

El control cubano consiste en: vigilar a comandantes de Unidades, reportar inmediatamente cualquier sospecha, amedrentar unidades, sembrar el terror, dirigir contramedidas para evitar deserciones, filtraciones de información y acciones de disuasión.

Jefes Militares en Fuerte Tiuna y su relación con los cubanos

La mayoría de los actuales miembros del alto mando militar en Venezuela se han entrenado en Cuba y/o han recibido instrucciones de sus pares cubanos para las funciones de comando de todas las actividades defensivas del territorio nacional.

El General Vladimir Padrino, actual ministro de la Defensa, transcurre la mayor parte de su tiempo entre el palacio de Miraflores y Fuerte Tiuna. “Tiene una relación directa con los cubanos en Venezuela”, y actúa como “bisagra” entre los altos militares y el entorno civil de Nicolás Maduro.

El Almirante Remigio Ceballos, actual jefe del Comando Estratégico Operativo de las FANB. Tiene toda la responsabilidad operativa de la Fuerza Armada. No se formó en Cuba pero viajó mucho a la isla. “Quiere ser ministro y tiene ambiciones”, reporta una fuente familiarizada con sus actividades. Su promoción está de retiro. Es considerado un “Talibán” de posiciones radicales. “Es brillante y bien formado en la Infantería de Marina de Estados Unidos”, agregó la fuente.

El Mayor General Jesús Suárez-Chourio es una ficha muy cercana a los cubanos. Es considerado “cubano” desde el punto de vista de la formación militar y la lealtad ideológica. Se formó y entrenó en La Habana, y acompañó a Chávez durante sus contactos con La Habana “todo el tiempo”, ya que era su guardaespaldas. Hizo el curso de Estado Mayor en La Habana. “Está completamente adoctrinado”, indicó la fuente.

Suárez-Chourio es primo hermano del General de División Christopher Figuera Chourio, actual jefe del DGCIM, que durante años fue el asistente privado del fallecido Hugo Chávez. Figuera Chourio también se ha formado totalmente en Cuba, y trabajó durante la última década de vida de Chávez como su guardaespaldas personal.

El General Iván Hernández Dala, un hombre completamente leal a Nicolás Maduro y la Primera Dama Cilia Flores, es considerado uno de los “cerebros” detrás del trono. Hernández Dala es jefe de la Casa Militar y del DGCIM al mismo tiempo. Es considerado el “Torturador en Jefe”. Formado en Cuba. Adoctrinado. Tanto Hernández Dala como el general Christopher Figueras, actual jefe del Sebin, tienen una gran relación con los cubanos en las tareas de persecución y tortura de opositores y disidentes.

Hay otros altos militares con formación y adhesión ideológica a Cuba que ocupan menores posiciones como el caso del General Manuel Bernal Martínez, comandante del REDI Los Andes, también formado en Cuba.

El alto mando militar actúa bajo la supervisión de agentes cubanos, que asisgten a las reuniones al más alto nivel estratégico, según denuncias del diputado opositor Julio Borges.

“Nos informan desde adentro de nuestra Fuerza Armada que 4 agentes cubanos, del más alto nivel, han asistido a las últimas reuniones del Estado Mayor Superior de la Fuerza Armada. Esto es una clara muestra de que Nicolás Maduro ya no confía en la institución militar, por eso la entrega y la sumisión a Cuba es total”, indicó recientemente el diputado Borges.8

El diputado también detalló el trabajo de “represión” de los cubanos dentro de los cuarteles.

“Nicolás Maduro sigue en el poder en Venezuela gracias a los cubanos que son quienes manejan todo el aparato represivo contra la Fuerza Armada venezolana y los factores democráticos. Ante eso, es muy importante que el mundo libre no solo presione a la dictadura de Maduro, sino también al régimen cubano”, indicó.

Al centro, con camisa a rayas, el general de Brigada cubano Juan Carlos Tamargo Baniela, el úlltimo jefe conocido del GRUCE. Segundo desde la izquierda, con camisa beige, el general de Brigada Ramón Alfredo Lausao, jefe del Estado Mayor en Cuba.

La Guardia Nacional Bolivariana (GNB)

Este componente tiene bajo su responsabilidad el control de fronteras, aduanas, vías de comunicación y manifestaciones públicas, entre otras tareas. El comando central de la GNB se encuentra en Caracas, pero mantiene 24 comandos de Zona en todo el país, uno por cada entidad político territorial (estados) de Venezuela.9

En la GNB operan fuerzas del Ministerio del Interior cubano especializadas en el control de manifestaciones e infiltración de grupos opositores.

La presencia de cubanos en la GNB fue puesta de relieve en los recientes enfrentamientos en la frontera entre Venezuela y Colombia, particularmente en la localidad venezolana de Ureña, en el estado Táchira.

“Bajo la dirección de agentes cubanos disfrazados de guardias nacionales de Venezuela, las fuerzas están atacando a los civiles en Ureña. Se está desarrollando una situación muy tensa y peligrosa”, denunció el senador norteamericano Marco Rubio.10

Fuerza de Acciones Especiales (FAES)

Es el organismo de fuerza élite de la Policía Nacional Bolivariana, actualmente encargada de la represión a gran escala en todo el país, bajo la jefatura del General de Brigada de la Guardia Nacional Bolivariana Rafael Bastardo Mendoza, y Freddy Bernal, ambos sancionados por la OFAC.

“Es un organismo ampliamente infiltrado por cubanos”, estimó el coronel Julio Rodríguez Salas, oficial retirado venezolano que apresó a Hugo Chávez durante el alzamiento militar de 2002.

El FAES tiene una central operativa en Caracas pero es itinerante por todo el país, de acuerdo a las necesidades. Freddy Bernal, quien mantiene una relación de confianza privilegiada con La Habana desde la década de los setenta, coordina con los cubanos acerca del tipo y alcance de las operaciones. Hay cubanos disfrazados de FAES en zonas críticas como la frontera del estado Táchira con Colombia, precisó el coronel Rodríguez.

Los estudiantes de medicina cubanos necesitan aprobar una exhaustiva cátedra militar para poder graduarse. Se les exige una mochila lista para actuar como tropas de apoyo en los países adonde son envaidos, como Venezuela, llegado el momento.

Milicias Bolivarianas

Este componente creado por el gobierno de Hugo Chávez en aparente violación a la norma constitucional, se ha constituido como un cuerpo defensivo de extensión nacional, también bajo control de los cubanos.

La Milicia es considerada el quinto componente de la FANB, que depende directamente del Presidente de la República, en su calidad de Comandante en Jefe de las FANB, aunque para los aspectos operativos, está comandada por un general de División y depende del ministerio de la Defensa y del CEO-FANB.11

Los cálculos oficiales señalan que la Milicia Bolivariana está formada por unos 1.6 millones de milicianos . Su formación ha sido en parte realizada en Cuba, según la experta militar venezolana Rocío San Miguel.13

Colectivos/Frente Francisco de Miranda

Los llamados Grupos Colectivos, bandas paramilitares fuertemente armadas que operan como guardia miliciana de la revolución, fueron una idea concebida entre Chávez y Fidel Castro, inspiradas en las Brigadas de Acción Rápida de Cuba,14 y han sido formados sistemáticamente en cursos de tres meses en La Habana, en los cuales han participado cientos de estos fanáticos con amplio historial criminal.15

Tienen sus orígenes en los llamados Círculos Bolivarianos, que fueron creados por Chávez a principio de su mandato y organizados por Miguel Rodríguez Torres, ex jefe del SEBIN, actualmente en prisión.

Después de su creación, los Colectivos comenzaron a formar parte de la estrategia de defensa de la revolución paralelamente a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, por decisión de Chávez.

Su actuación es básicamente como “guardia pretoriana” de la revolución, para lo cual cuentan con un significativo arsenal de armas de guerra. Son financiados por el gobierno y por las ganancias de sus propias actividades delictivas,16 incluso la extorsión y el narcotráfico.17

Los colectivos han intervenido en una variada gama de acciones de defensa de la revolución, desde apoyo a concentraciones pro-gobierno en la capital venezolana, hasta la intimidación violenta de opositores al régimen.18

Recientemente comenzaron a actuar fuera de sus enclaves naturales en barrios populares de grandes ciudades, para trasladarse a zonas fronterizas conflictivas, como la frontera entre Venezuela y Colombia en el estado Táchira.19

Los colectivos, a través de sus nuevos mandos y de Freddy Bernal, -quien dirige también el grupo paramilitar FAES y que fuentes de confianza aseguran tiene estrechas relaciones de colaboración con el Ministerio del Interior de Cuba desde 1979-, mantienen una comunicación fluida con los grupos de mando cubanos. Se estima que dentro de los colectivos operan cubanos infiltrados, principalmente en colectivos como La Piedrita, que controla la zona popular del 23 de Enero, en la capital venezolana.

En la actualidad los colectivos, con cubanos infiltrados, están jugando un papel clave en la contención de las operaciones de ingreso de ayuda humanitaria a través de la frontera con Colombia en el estado Táchira, así como el flujo migratorio entre ambas naciones a través de las llamadas “trochas”.20

Se calcula que los colectivos pueden integrar un contingente de más de 7,000 hombres en 16 estados del país, según las estimaciones más recientes.21

Varios de los más destacados colectivos, como “Tres Raíces”, mantienen sólidos lazos con grupos de inteligencia como el SEBIN, la agencia de contrainteligencia militar (DGCIM) y el FAES.22

Cubanos en aplicación de torturas

Varias ONG venezolanas han recopilado testimonios de presos políticos que dan cuenta de la presencia de personal cubano durante la aplicación de torturas.

El Instituto Casla, una ONG dedicada a sustanciar violaciones de Derechos Humanos en Venezuela y a consignar dichos expedientes ante la Corte Penal Internacional ha documentado 106 casos en el año 2018, de los cuales, 11 de las víctimas aseguran que sus represores eran cubanos.

“Nosotros este año por primera vez hemos recopilado 11 casos donde los testigos nos han dicho que personas cubanas, con acento cubano, los estaban torturando”, afirmó la abogada Tamara Suju, directora ejecutiva del Instituto Casla.23

Los métodos más comunes son palizas, encadenamiento y ahogamiento simulado. Asimismo, los torturadores presuntamente utilizan gases lacrimógenos y descargas eléctricas para interrogar a los detenidos.

Según lo reportó El Nuevo Herald el pasado 20 de marzo, el Instituto Casla, presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un informe actualizado en que afirma que Agentes cubanos imparten órdenes a generales y coordinan actividades en centros de torturas clandestinos en Venezuela y señaló un informe que denuncia un aumento en el uso sistemático del tormento físico por el régimen de Nicolás Maduro.

Cancillería

De acuerdo a una fuente dentro del llamado Palacio Amarillo, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, los cubanos forman parte de un grupo de asesoría de alto nivel que participa en la toma de decisiones de política exterior en el propio despacho del canciller Jorge Arreaza.

Este grupo asesor, está integrado adicionalmente por expertos rusos e iraníes. “Los cubanos tienen acceso a la emisión de pasaportes diplomáticos”, aseguró la fuente.

El general del Cuerpo de Ejército Joaquín Quintas Solá (en el centro), durante el ejercicio antiimperialista Zamora 200. A su izquierda el general de División Raúl Rodríguez Lobaina, jefe del Ejército Central de Cuba. A la derecha, vestido de civil, el jefe del GRUCE general de Brigada Juan Carlos Tamargo Baniela.

Misiones Sociales

Los cubanos que laboran en las diversas misiones sociales que funcionan bajo acuerdos binacionales, integran al mismo tiempo contingentes que pueden activarse en caso de una amenaza a la estabilidad de la revolución.

Los mismos médicos necesitan aprobar un intenso entrenamiento militar para obtener su diploma de graduados. Eso los convierte para el régimen castrista en una suerte de reserva militar que pueden movilizar en Venezuela en caso de necesidad. Mientras tanto, como acaba de revelar el New York Times del pasado 17 de marzo, cumplen múltiples funciones para nada relacionadas con su profesión como entre otras, la de proselitistas e informantes del aparato de inteligencia cubano sembrado en las estructuras militares y civiles de Venezuela.

Las cifras reconocidas de manera públicas de este grupo de cubanos han ido disminuyendo. De unos 45,000 en 2012, la cifra habría bajado a unos 25,000. Pero el gobierno cubano puede hacerlas crecer en breve tiempo como ya hizo al enviar unos 2,000 supuestos médicos que recién regresaban de Brasil al cerrarse allí con el presidente Bolsonaro un programa similar al de Chávez que había sido instalado por el Partido del Trabajo de Lula.

Aunque el propio embajador cubano en Caracas, Rogelio Polanco, estimó en 22,000 el número de cubanos en Venezuela,24 el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, calculó en 46,000 el número de cubanos que actualmente “sostienen” a Nicolás Maduro en el poder.25

Cuba y el Narcotráfico en Venezuela

Aunque la realidad de una integración entre narcotráfico en el alto gobierno es para Venezuela un fenómeno histórico sin precedentes, el historial de los vínculos del régimen cubano con el trasiego de drogas tiene una larga trayectoria que se remonta a cuatro décadas, según expertos y testimonios.

En ese sentido puede decirse que fue Cuba la que asesoró, facilitó y cooperó con un grupo de militares y civiles venezolanos a transformar su país en un narco estado, al tiempo que les ensenó a valerse de la ideología y retórica socialista para enmascarar la genuina naturaleza de este proyecto criminal transnacional cubano -venezolano. Después del escándalo por narcotráfico de 1989, en que fueron descubiertos con las manos en la masa, los cubanos andaban buscando el modo de poder retomar esas actividades pero esta vez externalizando a un tercer país los riesgos a su seguridad nacional que les suponía haber sido descubiertos de nuevo.

Las primeras incursiones documentadas de Fidel Castro en el negocio de la droga se produjeron a partir de 1978, con la creación de un departamento para operaciones encubiertas del Ministerio del Interior al interior de la corporación cubana CIMEX para lavar dinero y traficar con marihuana.26 CIMEX fue registrada en Panamá por el oficial de origen chileno Max Marambio, alias “Guatón”, a fin de mezclar en ese país las operaciones comerciales legitimas con las encubiertas bajo la sombrilla de esa corporación.

Según asegura el desertor (y autor de un libro sobre el tema) Norberto Fuentes, a principios de la década de los 80, el comandante Ramiro Valdés supervisó las narco rutas de Marambio, en una serie de trasbordos de marihuana en el cayo Bahía de Cádiz, una isla en el norte de Cuba. En ese caso se trataba de una operación que contaba con la aprobación directa de Fidel Castro.27

Toda la década de los 80 fue el auge de la cooperación de Cuba con el tráfico de narcóticos a gran escala que tenía su origen en Colombia. En 1982, un gran jurado federal en Miami acusó a cuatro funcionarios cubanos de narcotraficantes. Según aseveran dos importantes testimonios –el de la Sra. Ayda Levy, viuda de Roberto Suarez Gómez (28) y el del sicario líder del Cartel de Medellín, John Jairo Velásquez, mejor conocido como “Popeye”, Pablo Escobar estableció un convenio sólido con Fidel y Raúl Castro para trasegar cocaína a través de Cuba que luego iba a parar a Estados Unidos, a razón de entre 10 y 12 toneladas por vuelo aéreo, por lo cual los Castro cobraban “$2,000 por cada kilo de cocaína transportada, y $200 por cada kilo custodiado”, escribió Popeye en su libro El Verdadero Pablo.29

A la izquierda el general de División cubano Onelio Aguilera Bermúdez, jefe del Ejército Oriental de Cuba. en esta foto, Aguilera se dirigía a una reunión entre el GRUCE y oficiales de la REDI Occidental en Venezuela.

Otros testigos que lograron escapar de la isla, revelaron que los colombianos mantenían una flota de 13 barcos y 21 aviones operando en territorio cubano, a través del narcotraficante colombiano Carlos Lehder y otros operadores.

Según estos testimonios, las fuerzas especiales cubanas jugaron un papel clave en los envíos de cocaína a Estados Unidos.30

En 1982, un gran jurado federal en Miami acusó a cuatro funcionarios cubanos de narcotraficantes.

En 1988, cinco miembros de una red antidrogas con sede en Miami fueron condenados por contrabando de $10 millones en cocaína en los Estados Unidos a través de Cuba el año anterior, y uno de los conspiradores reveló que Tony de la Guardia, uno de los operadores favoritos de Fidel Castro, participaba activamente en las operaciones de narcotráfico.

Al año siguiente, Fidel y Raúl Castro presidieron un dramático juicio en La Habana contra dos de sus altos oficiales, Arnaldo Ochoa y Tony de la Guardia, a quienes acusaron de organizar una red de distribución de narcóticos, para quitarse de encima las acusaciones de narcotráfico que pesaban en su contra desde Estados Unidos.

Pero lo que entró en receso a partir de 1989, cuando el gobierno de Bill Clinton archivó las acusaciones contra los Castro, volvió a reactivarse con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999.

Los servicios de inteligencia cubanos, que ya contaban desde fines de la década de los setenta con contactos en el mundo mafioso de la narco delincuencia internacional, comenzaron a percatarse del potencial de acercar dos redes que se convertirían en los mayores proveedores mundiales de cocaína: las narcoguerrillas comunistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que ya conocían y las fuerzas de seguridad venezolanas con las que ahora estrecharían relaciones.31

Con la ayuda de los espías cubanos, -quienes contaban con sus propias redes clandestinas de agentes en toda la región y Estados Unidos, así como con una experiencia de más de cuatro décadas de operaciones encubiertas-, los militares venezolanos, en torno a los cuales Chávez armó su gobierno, establecieron lo que comenzó a llamarse como el Cartel de los Soles, en referencia a las insignias en forma de sol que portaban los generales venezolanos.

Aunque el flujo de drogas se mantuvo bajo control durante el período de Chávez, con la llegada de Nicolás Maduro el narcotráfico y lavado de dinero alcanzaron niveles sin precedentes.

La captura en 2010 del narcotraficante Walid Makled, reveló que las redes del tráfico de drogas alcanzaban los más altos mandos militares de Venezuela. El fenómeno llevó a Estados Unidos a sancionar a decenas de oficiales por sus vínculos con el narcotráfico.

Buena parte de estos oficiales estaban destacados en cuerpos policiales o servicios de inteligencia, organizaciones asesoradas y en algunos casos prácticamente controladas por los agentes de la inteligencia cubana.

En mayo de 2017, manifestantes de Táriba, en el estado Táchira, encontraron entre las pertenencias del cubano Oyantai Hernández Campillo, un uniforme de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y un carné de identidad de Cuba. El investigador Luis Domíngue encontró que Oyantai reside en el municipio Boyeros, de la ciudad de La Habana.

Del tráfico al lavado

Durante décadas el Cartel de los Soles, bajo el mando de Diosdado Cabello, en sociedad con otros carteles de la región, y en especial con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el cartel de Sinaloa, desarrollaron una economía paralela con grandes recursos generada por el tráfico de cocaína, y una gigantesca maquinaria de lavado principalmente montada en la infraestructura de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Según una investigación del consultor de seguridad nacional Douglas Farah, Venezuela desarrolló en combinación con las FARC y operadores gubernamentales en Nicaragua y El Salvador, una maquinaria de lavado de dinero y tráfico de cocaína utilizando los acuerdos de PDVSA con esos países para justificar el flujo financiero que en realidad provenía del narcotráfico.

Cuba jugó un papel en esta estrategia de lavado que vinculó a figuras como Tarek El Aissami y Elías Jaua en Venezuela; Daniel Ortega en Nicaragua y José Luis Merino en El Salvador, y a organizaciones como Albanisa y la organización de alcaldes sandinistas, Alba Petróleo, las FARC de Colombia y empresarios establecidos en Estados Unidos.

Por ejemplo, según Farah, durante las negociaciones de paz que el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos llevó a cabo con las FARC en La Habana, tuvieron lugar varias operaciones de traslado a Cuba de dinero en efectivo que la guerrilla colombiana mantenía ocultas en caletas en Colombia.

Farah dijo que estableció que las FARC sacaron de Colombia más de $2,000 millones en efectivo con la ayuda de Cuba.

“Lo que hizo las FARC fue sacar de Colombia a Cuba, en los vuelos de los negociadores el dinero del narcotráfico. Y es que como el presidente Santos otorgó privilegios de valija diplomática, las FARC podían sacar lo que quisieran. Entonces de esta manera lograron sacar mucho del efectivo que tenían enterrado, oro u otras cosas a Cuba donde se enchufaron con la estructura de su gran amigo y aliado de las FARC, el salvadoreño, José Luis Merino, conocido como el comandante Ramiro”, aseguró Farah.32

La narco-conexión Caracas-La Habana

El más reciente episodio que implica al régimen de La Habana en el trasiego de droga y lavado de dinero en combinación con altos funcionarios de Venezuela ha tenido lugar en los últimos dos años, y ha implicado el uso de aviones de PDVSA para el traslado de la droga y de grandes cantidades en efectivo desde Venezuela a Cuba.

Según fuentes consultadas para este reporte, varias agencias federales mantienen abierta una investigación criminal en torno a una red de narcotráfico y lavado a través de la cual se trasladan semanalmente decenas de toneladas de cocaína en al menos cinco aviones registrados a nombre de PDVSA, que aterrizan en pistas controladas por el gobierno cubano.

Varios de los aviones, que van cargados con droga o con dinero en efectivo, aterrizaron en el aeropuerto Jardines del Rey, en el sector nororiente de Cuba, para descargar los envíos.

De acuerdo a testigos actualmente protegidos por el gobierno norteamericano, Cuba recibía un porcentaje de hasta el 30 por ciento de las cantidades de dinero en efectivo traídas desde Venezuela, a cambio de realizar transferencias a cuentas en bancos de Estados Unidos, para legitimar el dinero proveniente del tráfico de narcóticos.

La investigación, en la que participan varias fiscalías en coordinación con los departamentos de Justicia y Homeland Security, estableció que parte de ese dinero blanqueado por orden del gobierno era transferido a empresas establecidas en territorio norteamericano para adquirir equipos y piezas para la industria petrolera, que luego eran exportados a Venezuela o vendidos en el mercado internacional para obtener divisas ya blanqueadas.

Esta red, en la que participaron altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, operaba también en conexión con otras empresas y operadores de Nicaragua y El Salvador, que formaban parte de los acuerdos de Petrocaribe alentados y financiados por Pdvsa.

 

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(*) Está investigación forma parte de un más amplio estudio titulado “Cubazuela: Crónica de la Invasión Cubana”, patrocinado por la Fundación de Derechos Humanos en Cuba, y presentado este viernes 12 en Washington DC.

 

 

 

 

 

 

Notas

[1] CEOFANB y Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba fortalecen integración militar, Agencia Venezolana de Noticias (AVN), 29 de septiembre de 2018. Ver: https://www.aporrea.org/actualidad/n332150.html.

[2] Así se realizaron los ejercicios cívico-militares Zamora 200 en La Orchila, portal oficial www.albaciudad.org, 14 de enero de 2017. Ver: http://albaciudad.org/2017/01/la-orchila-ejercicios-civico-militares-zamora-200/.

[3] Cuba hire in Venezuela raises concern, CNN, 5 de feb frero de 2010. Ver: http://www.cnn.com/2010/WORLD/americas/02/05/venezuela.cuban.adviser/index.html.

[4] Ex oficial chavista: G2 cubano controla servicio de inteligencia en Venezuela, Radio Televisión Martí, 5 de abril de 2017. Ver: https://www.radiotelevisionmarti.com/a/cubanos-controlan-servicio-inteligencia-venezuela/142456.html.

[5] Dentro de la maquinaria de espionaje de Nicolás Maduro, VerticeNews, 5 de abril de 2016. Ver: https://www.lapatilla.com/2016/04/05/vertice-news-dentro-de-la-maquinaria-de-espionaje-de-nicolas-maduro/.

[6] La Fuerza Armada Nacional “Bolivariana”, Estructura de funcionamiento actual, Control Ciudadano, Marzo de 2016, p. 4.

[7] Con tres satélites en órbita Venezuela avanza hacia la independencia tecnológica, portal de la Vicepresidencia de Venezuela, 22 de diciembre de 2017. Ver: http://www.vicepresidencia.gob.ve/index.php/2017/12/22/con-tres-satelites-en-orbita-venezuela-avanza-hacia-la-independencia-tecnologica/.

[8] Julio Borges denuncia infiltración cubana en el Estado Mayor Superior de la FAN, Diario de las América, 15 de marzo de 2019. Ver: https://www.diariolasamericas.com/america-latina/julio-borges-denuncia-infiltracion-cubana-el-estado-mayor-superior-la-fan-n4173769.

[9] Control Ciudadano, op. cit., p. 26.

[10] EEUU denuncia que “agentes cubanos” en las Guardia Nacional de Venezuela están atacando a manifestantes, Europapress, 23 de febrero de 2019. Ver: https://www.europapress.es/internacional/noticia-eeuu-denuncia-agentes-cubanos-guardia-nacional-venezuela-estan-atacando-manifestantes-20190223163551.html

[11] Control Ciudadano, ibidem.

[12] Maduro asegura que la milicia bolivariana tiene 1.6 millones de miembros, Cubanet, 18 de diciembre de 2018. Ver: https://www.cubanet.org/noticias/maduro-asegura-que-la-milicia-bolivariana-16-millones-miembros/

[13] Milicias de Venezuela se formarían en Cuba, Radio Televisión Martí, 6 de junio de 2014. Ver: https://www.radiotelevisionmarti.com/a/milicias-de-venezuela-se-formar%C3%ADan-en-cuba/36038.html.

[14] Venezuela y los colectivos de la muerte, Cubanet, 7 de abril de 2017. Ver: https://www.cubanet.org/opiniones/venezuela-y-los-colectivos-de-la-muerte/

[15] El Miranda: escuderos de Chávez, El Tiempo de Colombia, 26 de Julio de 2006. Ver: https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2115103.

[16] The devolution of State Power: The ‘Colectivos’, Insight Crime, 18 de mayo de 2018. Ver reporte completo: https://www.insightcrime.org/investigations/devolution-state-power-colectivos/

[17] Armed civilian bands in Venezuela prop up unpopular president, The New York Times, 22 de abril de 2017. Ver: https://www.nytimes.com/2017/04/22/world/americas/armed-civilian-bands-in-venezuela-prop-up-unpopular-president.html?ref=nyt-es&mcid=nyt-es&subid=article

[18] La amenaza de los colectivos chavistas a los manifestantes opositores en Montalbán: “Eviten despertar nuestra furia”, Infobae, 25 de Julio de 2017. Ver: https://www.infobae.com/america/venezuela/2017/07/25/la-amenaza-de-los-colectivos-chavistas-a-los-manifestantes-opositores-en-montalban-eviten-despertar-nuestra-furia/

[19] Los colectivos, la amenaza que acecha la frontera de Colombia y Venezuela, El Espectador, 26 de febrero de 2019. Ver: https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/los-colectivos-la-amenaza-que-acecha-la-frontera-de-colombia-y-venezuela-articulo-842045.

[20] Colectivos y grupos irregulares controlan paso por las trochas en la frontera con Cúcuta, El Pitazo, 18 de marso de 2019. Ver: http://elpitazo.net/los-andes/colectivos-y-grupos-irregulares-controlan-paso-por-las-trochas-en-la-frontera-con-cucuta/.

[21] Maduro’s muscle: motorcycle gangs known as ‘colectivos’ are the enforcers for Venezuela’s authoritarian leader, Sun Sentinel, 14 de marzo de 2019. Ver: https://www.sun-sentinel.com/news/nationworld/ct-maduro-venezuela-motorcycle-gangs-20190314-story.html

[22] Ver reporte de Insight Crime, The Devolution of State Power”.

[23] Institiuto Casla: 11 “torturados” en Venezuela denunciaron que sus victimarios tenían “acento cubano”, El Universal, 27 de noviembre de 2018. Ver: http://www.eluniversal.com/el-universal/26909/instituto-casla-11-torturados-en-venezuela-denunciaron-que-sus-victimarios-tenian-acento-cubano.

[24] Participarán en referendo más de 22 mil cubanos en Venezuela, Granma, 24 de diciembre de 2018. Ver: http://www.granma.cu/mundo/2018-12-24/participaran-en-refenrendo-mas-de-22-mil-cubanos-en-venezuela-24-12-2018-09-12-55.

[25] Luis Almagro, secretario general de la OEA: “los 46 mil cubanos realizando tareas de represión, inteligencia y tortura deben desocuopar Venezuela”, Nodal, 19 de diciembre de 2018. https://www.nodal.am/2018/12/luis-almagro-secretario-general-de-la-oea-los-46-mil-cubanos-realizando-tareas-de-represion-inteligencia-y-tortura-deben-desocupar-venezuela/.

[26] Narcotráfico y tareas revolucionarias. El concepto cubano, Norberto Fuentes, Ediciones Universal, Miami, 2002, p. 96.

[27] Idem, p. 104-105.

[28] El Rey de la Cocaina. Mi vida con Roerto Suárez Gómez y el nacimiento del primer narcoestado, Ayda Levy, Edición Vintage Espoañol, New York, 2012. El libro dedica un capítulo a “La Conexión Cubana”, entre las páginas 133 y 144.

[29] La historia secreta sobre la relación entre Fidel Castro y Pablo Escobar, Infobae, 28 de noviembre de 2016. Ver: https://www.infobae.com/america/america-latina/2016/11/28/la-historia-secreta-sobre-la-relacion-entre-fidel-castro-y-pablo-escobar/.

[30] How Cuba helped make Venezuela a Mafia State, The Daily Beast, 2 de junio de 2018. Ver: https://www.thedailybeast.com/how-cuba-helped-make-venezuela-a-mafia-state.

[31] Idem.

[32] Los terroristas de las FARC blanquearon 2.000 millones de dólares a través de Cuba, Nicaragua y Venezuela, La Tribuna del País Vasco, 29 de octubre de 2017. Ver: https://latribunadelpaisvasco.com/art/7526/los-terroristas-de-las-farc-blanquean-2000-millones-de-dolares-a-traves-de-cuba-nicaragua-y-venezuela

Faes, colectivos y militares corruptos: el escudo protector de Maduro – La Patilla – 8 de Mayo 2019

Miembros de las Fuerzas de Acción Especial de Venezuela (FAES) realizan una operación de seguridad en el vecindario de los 70, municipio de El Valle, en Caracas, el 1 de abril de 2019 (Foto por Yuri CORTEZ / AFP)

La imagen de una tanqueta arrollando a un grupo de manifestantes desarmados, el pasado 30 de abril, le dio la vuelta al mundo. El incidente fue tan noticioso que líderes mundiales, artistas y opinadores debieron pronunciarse, pues de nuevo retrató el rostro criminal del régimen de Nicolás Maduro.

Ese día conjugaron en las calles el poder de represión que hoy sostiene al régimen: colectivos, FAES y un pequeño sector militar corrompido. Las violaciones de derechos humanos han sido una constante en Venezuela a través de estos tres cuerpos, ellos encierran unas escalofriantes cifras de detenidos, muertos y desaparecidos. La ONG Human Rights Wacht detalló en su informe del año 2018 que en el país 12.500 personas han sido detenidas desde 2014 en relación con las manifestaciones públicas.

Aunado a ello, Keymer Ávila, investigador del Instituto de Ciencias penales y profesor de la Universidad Central de Venezuela, asegura que en 2017 murieron 4.998 personas a manos de las fuerzas de seguridad del Estado, lo cual equivale a unas 14 personas al día. Este crecimiento exponencial de víctimas a manos del régimen chavista coincide con la creación del FAES. Este grupo que forma parte de la Policía Nacional Bolivariana es considerado por la ONG venezolano PROVEA, como un escuadrón de la muerte que siembra terror en las zonas populares, con una acción sistemática de ejecuciones.

Son múltiples las denuncias sobre asesinatos que han estado ocurriendo en diversas zonas populares de Caracas a manos de este cuerpo. Sin embargo, el campo de acción del FAES no son solo las barriadas, ya que Nicolás Maduro ha venido utilizándolos para contener las movilizaciones de la oposición. Los expertos en el área han advertido sobre el peligro que significa esta situación, pues este grupo no está entrenado para resguardar el orden público, sino para identificar objetivos y desarticularlos.

El otro cuerpo represor en el cual pareciera refugiarse Maduro es en los colectivos. La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU acusa a este grupo de choque de haber causado 27 muertes durante las protestas del año 2017 en Venezuela. José Almeida, especialista en el tema de seguridad, asegura que los colectivos tienen un fuerte componente cubano en su formación; por lo que son un bastión imprescindible en la lucha de pueblo contra pueblo.

A pesar de que el gobierno de Maduro se empeña en reiterar que los colectivos son grupos culturales que fomentan la paz en las localidades donde actúan, la realidad es que han sido utilizados como fuerza de choque para contener las movilizaciones de la oposición y amedrentar a ciudadanos desarmados. Asimismo, este conglomerado se le acusa de actuar como paramilitares, debido a que toman el control de ciertas zonas, en las que ejercen la violencia política e imponen sus propias normas.

Los colectivos se han convertido en un arma de represión muy importante para Maduro en un momento en el que existe una ruptura en la Fuerza Armada venezolana. Almeida reitera que la represión desmedida que se ha visto por parte de las fuerzas de seguridad es un símbolo del desespero que existe en el interior del régimen, ya que al perder el apoyo popular, internacional y, principalmente de la mayoría de la FAN, Maduro ha optado por la fuerza bruta como única herramienta para silenciar el deseo de cambio del país.

En la estrategia de supervivencia de la dictadura venezolana, no puede dejarse a un lado el papel de una parte de la FAN. Hoy existen un grupo de militares que sostiene al gobierno madurista, porque representa para ellos la posibilidad de acumular riquezas por medio del control de recursos del Estado, operaciones de contrabando, narcotráfico u otro delito de extorsión contra la población. Son estos militares los que dirigen escenas como la de la tanqueta, apelan a la permanencia del sistema para continuar lucrándose en medio de una población que huye del hambre y la represión.

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