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Tres strikes en cuarentena por Ibsen Martínez – El País – 1 de Julio 2020  

 

Hecha  por allá en 1969, el año de los incontenibles Mets  de Nueva York, su lectura hizo mi debilidad por ese  subgénero de la literatura estadounidense: la novela de asunto beisbolero.

El autor  es Bernard Malamud quien ganó atención mundial cuando, en 1966, su novela “El hombre de Kiev”, ficción a la vez judía y rusa que transcurre en tiempos del último Zar, se alzó con el Premio Pulitzer.

Nacido en Nueva York en 1914,  Malamud ocupó por algún tiempo en las antologías escolares gringas un entresuelo condescendiente,   el mismo frasco etiquetado como ‘escritores estadounidenses judíos y de posguerra’, en que flotaron  a su  turno Saul Bellow, Norman Mailer y Philip Roth. Malamud es el mayor de todos, quizá no tan solo en edad.

La novela que comento se afinca en una categoría del corpus beisbolístico que, aristotélicamente, da en llamar “natural”  al pitcher o lanzador cuyo nervio y musculatura se conjugan desde niño en ciencia infusa; en eso que Edgar Lee Masters diría que es el genio: ‘sabiduría y juventud’. He  vuelto a encontrarla y la he releído durante la cuarentena.

Conté ya en otra columna cómo mis libros hubieron de quedarse en Caracas cuando decidí exilarme hace ya siete años.  Un pareja amiga, gente de posibles, hizo embalar la pequeña biblioteca y  generosamente costearon su envío a Bogotá adonde llegaron solo unas primeras pocas cajas pues Maduro y sus carnales del ELN decidieron cerrar la frontera.

Pero, ¡ah!,  en esas cajas vinieron tesoros como La gloria de Cuba, de Roberto González Echevarría libro que debería ser seminal en los estudios culturales de la Cuenca del Caribe y México, El extraño caso de Sidd Finch, de George Plimpton, y la insoslayable Una novela americana¸ de Philip Roth. He entretenido varios días de encierro forzoso  zambulléndome en otros dos títulos, uno de ellos el ya añejo Baseball and the Cold War (Harcourt Brace, 1977) de Howard Senzel.

Senzel, un antiguo activista  antibélico,  regresa a mediados de los años 70 a su ciudad natal, al norte del estado de Nueva York, sin otro proyecto que reponerse de la década anterior.  La guerra de Vietnam ha terminado, Nixon ha renunciado y Senzel decide escribir sobre todo ello y comienza a frecuentar la biblioteca pública con ánimo de acopiar notas.

Pero cada visita a la hemeroteca se le va en escudriñar registros del  béisbol de las ligas menores en las que juega su divisa: las Alas Rojas de Rochester.  El resultado se condensa en el subtítulo de su libro sobre la Guerra Fría: “soliloquio sobre la importancia del béisbol en la vida de un serio estudioso de Marx y Engels”.  Pocas crónicas he leído sobre los primeros años  de la revolución cubana y  la presidencia de John F. Kennedy tan vívidas y nutritivas ¡e hilarantes! como la que entrega Senzel.

Su pretexto son los  Havana Sugar Kings, el equipo de béisbol propiedad de zar del azúcar, Julio Lobo, y los cuatro años de su incursión  en la Liga Internacional Triple A que terminaron en 1960,  cuando llegó el Comandante y mandó parar.

Completé una tríada  beisbolera releyendo The Veracruz Blues, del novelista Mark Winergardner (Viking Penguin, 1996) , que en castellano  debería verterse como “El Blues de(l) Veracruz” pues no trata de la ciudad sino del equipo que, en los años 40 de la liga mexicana, regentaron los legendarios hermanos Pasquel: los “Azules de Veracruz”.

Fue en 1946  cuando Jorge Pasquel y sus hermanos se animaron a pagar salarios inauditos a cambio del músculo y la destreza de peloteros americanos descontentos por el trato que les dispensó la Gran Carpa al regresar de la Segunda Guerra. Los blancos se vieron postergados ante hombres más jóvenes. Muchos peloteros excombatientes fueron descartados una vez más en razón de su raza.

En la pasada primavera pandémica se conmemoraron  setenta y tres años de la temporada en que Jackie Robinson – el apodado “Destructor Negro de Georgia”— derribó la barrera del color en el béisbol más grande.

Mas lo cierto es que la liga mexicana  fue la primera racialmente integrada en toda la historia del béisbol profesional de alta competencia. Sal Maglie, Vern Stephens, Danny Gardella y Max Lanier, todos ellos blancos, jugaron  en aquella legendaria temporada mexicana que convocó también a lo mejor de las Ligas Negras y del Caribe ‘beisbolófono”, tal como venía haciéndolo desde varias temporadas atrás. ¡Un año antes de la hazaña de Robinson!

Weingardner hace que el protagonista-narrador de su novela, un jugador blanco, se vea obligado a compartir habitación en Ciudad de México con un  descendiente de esclavos y se defina a sí mismo como ‘el más perdido escritor americano de la Generación Perdida’.

No andará tan perdido cuando pone su libro bajo el auspicio de un lancinante epígrafe, tomado de El Laberinto de la Soledad. Es esa frase de Octavio Paz que subraya cómo los americanos no han buscado nunca México al venir a él: “han venido al encuentro de sus obsesiones, sus entusiasmos, sus fobias, sus esperanzas y sus intereses. Y justamente, eso es lo que han hallado”.

Donde Paz  dice México bien podría decir Cuba, Venezuela, Puerto Rico y, en fin, toda la América Española.

 

 

La muerte de Rommel por Luis Ugalde S.J. – elucabista.com – 12 de Junio 2020

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El Mariscal Rommel fue un verdadero genio de la guerra, admirado por Hitler y los alemanes y temido por los enemigos. Su Afrika Korps y sus tanques lograron triunfos resonantes en los blitzkrieg (guerra relámpago) en el Norte de África. Pero a partir de 1942 el incontenible avance alemán se paró en todos los frentes: Inglaterra no se rindió, EE. UU. entró en la guerra y la Unión Soviética ganó la heroica batalla de Moscú y contraatacó con millones de hombres y contó con el apoyo de miles de tanques, aviones y material de guerra estadounidense. En 1943 la derrota alemana parecía inevitable y al año siguiente los avances aliados eran imparables en todos los frentes. Generales alemanes, de criterio militar, vieron que la guerra estaba perdida. Sobre todo, luego del exitoso “Desembarco de Normandía” que los alemanes no pudieron impedir. Rommel era de los convencidos de que la guerra estaba perdida, y el realismo imponía negociar la paz y ahorrar millones de vidas y el arrase total de Alemania. Pero Hitler no podía renunciar a su mito y razón de ser y se convirtió en el principal obstáculo para terminar el horror de la guerra ya inevitablemente perdida; contra toda racionalidad había que mantener la ilusión del triunfo y hablar de acuerdos era traicionarlo. Su mente perversa se aferraba al triunfo imposible. Con su ministro de propaganda Göbbels disfrazaba las derrotas en triunfos y cultivaba esperanzas en prodigiosas armas secretas. “No capitularemos jamás. Podemos caer, pero arrastraremos un mundo con nosotros” (Hitler). Si los alemanes son incapaces de frenar el avance del enemigo – decía -, no son dignos de seguir viviendo. Rommel se entrevistó con Hitler y discutió acaloradamente, pero sin éxito. En adelante el Führer lo vio como traidor. Luego del atento fallido del general Stauffenberg contra Hitler en julio de 1944, este lo incluyó entre los sospechosos y decidió matarlo; debía ser ejecutado por traidor y cobarde. Degradarlo públicamente y ejecutarlo era perder a Rommel como mito del régimen y héroe del pueblo que lo adoraba, pero la mentira oficial, capaz de convertir derrotas en triunfos, podía combinar la ejecución de Rommel como traidor con su glorificación como héroe nacional. Los tiranos se  consideran dueños de la verdad  y usan la mentira para cambiar las derrotas de muerte en triunfos de vida. El Führer mandó dos generales a casa de Rommel para que este escogiera el modo de ejecución de su muerte: O lo llevaban preso a Berlín para someterlo a juicio popular, deshonra pública y ejecución, o le otorgaban la especial deferencia de suicidarse. En el primer caso Rommel y su familia quedarían deshonrados. En el segundo, su muerte sería presentada como consecuencia de heridas de accidente y el régimen le rendiría honores fúnebres y le levantaría un monumento como héroe nacional. Rommel pidió unos minutos para pensar y optó por el suicidio. Los generales lo metieron en el carro y le dieron la pastilla de cianuro con la que inmediatamente se mató.

En su solemne funeral en la ciudad de Ulm el representante de Hitler, Mariscal de Campo von Rundstedt dijo en el elogio fúnebre que el “corazón de Rommel pertenecía al Führer” y luego se expresó ante el cadáver: “Nuestro Führer y comandante supremo te envía por mi mediación su agradecimiento y saludos”. Ese mismo día Hitler comunicó que Rommel había fallecido por las graves heridas causadas por el accidente que había tenido meses antes. En todo el país se escenificó la burla nazi de las honras fúnebres como héroe nacional.

Venezuela no es Alemania, ni los vernáculos paramilitares motorizados que amenazan y disparan son comparables a los miles de tanques en su avance triunfal. Pero también en Venezuela hay 5 millones de exiliados y muchos más millones en la miseria y desesperados. Pero el régimen se proclama como el triunfador de la pandemia en las Américas y campeón del mundo en la defensa humanista de los pobres, y con la información y comunicación secuestradas, trata de disfrazar la derrota en triunfo y la muerte en vida. Todo el que sensatamente ve que con este régimen no hay futuro es un traidor y terrorista; debe ser execrado. Pero millones que celebraron las promesas revolucionarias, hoy las viven como cenizas y muerte. La dictadura no tiene cómo ocultar la tragedia y el sufrimiento de esa muchedumbre de venezolanos. La única salida es el cambio de régimen con un nuevo gobierno inclusivo de transición y elecciones democráticas para la reconciliación y reconstrucción.

El tirano nazi exigió prolongar la guerra perdida y extremar el sufrimiento de Alemania y del mundo con más millones de muertos y destrucción de ciudades y fábricas; hasta que, con la caída de Berlín, se suicidó.

Moraleja: Cuando un régimen decide prolongar su agonía a las puertas de la muerte, se agrava su carácter criminal. ¿No habrá ni sensatez ni fuerza para parar el actual genocidio venezolano?

Aquiles Nazoa por Laureano Márquez – TalCual – 19 de Mayo 2020

Aquiles Nazoa

Profesión: perseguido político

El 16 de este mes de mayo de 2020 se cumplieron 100 años del nacimiento de Aquiles Nazoa, una figura de enorme relevancia en la historia cultural de Venezuela, uno de esos faros de amor que ayudan a orientar la esperanza de todo un pueblo. Y es que la palabra pueblo y la figura de Aquiles van de la mano, porque él fue pueblo hecho cultura, expresión en sí mismo de “los poderes creadores” que vienen de las gentes sencillas y de sus cotidianidades, del que enfrenta “Los apagones” o del que está haciendo cuentas de cuánto va a tocarle del gesto del papa Pablo VI de renunciar a la tiara y repartir su valor entre los pobres.

Para los grandes espíritus literarios la procedencia humilde, lejos de ser una limitación o motivo de resentida amargura, se convierte en fuerza creadora, en espíritu de emprendimiento, en comprensión profunda de lo esencial de la vida, en definitiva, en amor… y humor.

Nacer de padre jardinero en el barrio popular de El Guarataro en la Venezuela de 1920, también podía hacer de ti un poeta, un conferencista, un librepensador, un culto autodidacta, un políglota y un humorista de extraordinario ingenio, si tu alma tenía una sensibilidad especial. La obra de Aquiles Nazoa, sus poemas, sus ensayos, su teatro para leer y su trabajo audiovisual –lamentablemente perdido en ese empeño nuestro de borrar nuestros mejores recuerdos–, constituyen una auténtica aproximación sociológica a nuestra manera de ser, de pensar, de sentir. Una comprensión amable e indulgente de lo que somos, que entiende las fallas, pero que también conlleva el anhelo, la exigencia de cambio y rectificación, el deseo de un mundo mejor, más justo, honesto y libre.

Las convicciones de Aquiles estuvieron siempre del lado de los que padecen la opresión –económica o política– de los poderosos, también de los excluidos y olvidados de siempre, del estudiante que tiene que irse a estudiar a una plaza con su termo, con sus libros, con su silla de extensión, a la luz de un farol del alumbrado público porque en su casa no puede; del mesonero en cuyo “coco” cae el coco que se desprende de lo alto en una lujosa recepción al aire libre, habiendo allí tantas cabezas dignas de un ilustre cocotazo, o del hijo que celebra el día del padre desde el cuartel de policía al que le han llevado por seguir el “ejemplo” de su progenitor.

Cuentan que Francisco Pimentel (Job Pin), uno de los grandes humoristas de Caracas, cuando fue llevado a La Rotunda en tiempos de Juan Vicente Gómez, inquirido por el alcaide sobre su profesión, respondió: “preso político” y cuando éste le exigió seriedad en sus respuestas remató diciendo: “¿Y acaso ustedes me dejan ejercer otra profesión?”. Como escuché decir a un amigo que comparte la admiración por Aquiles Nazoa, su verdadera profesión fue la de perseguido político: en 1940 un artículo suyo para El verbo democrático de Puerto Cabello le lleva a la cárcel por vez primera.

También durante la dictadura de Pérez Jiménez se le impuso el exilio, ese castigo tan nuestro que ha obligado demasiadas veces a los mejores espíritus del país a vivir lejos de todo aquello que aman y al que suele designarse con palabras tan terribles y crueles como extrañamiento o destierro.

A su regreso al país comienza la etapa más fértil de su vida creativa, que tampoco estuvo exenta de censuras y cierres de las publicaciones humorísticas en las que participaba, como aquella de El fósforo, cuyo eslogan era: “porque el cualquier momento lo raspan”. Eran los tiempos de la guerrilla en Venezuela y la cercanía de Aquiles al partido comunista, era motivo de persecución y sanciones.

Hay gente a la que le gusta especular sobre cuales serían las opiniones políticas de Aquiles Nazoa hoy. Creo que a nadie le corresponde opinar por quien no tiene cómo argumentar en su defensa. Personalmente creo que, conociendo la aguda inteligencia, el carácter librepensador de Aquiles y su manera de conmoverse ante el dolor del pueblo, no lo habría pasado bien en tiempos en que se exige incondicionalidad absoluta y donde los generales asesinan –no ya a caballos que se alimentan de jardines– sino a jóvenes que se nutren de sueños y esperanzas, quizá, en los tiempos que corren, habría hecho honor a lo que fue su verdadera profesión: la de perseguido político.

El discurso de la tarima por Adriana Moran – Blog Polis – 5 de Febrero 2020

Miles de personas se juntan en una noche fría alrededor de una tarima en una plaza de Madrid. Todas tienes una historia distinta del exilio a cuestas. Escuchan, aplauden, gritan libertad, piden invasión. En un amplio local cerrado de la soleada Miami la historia se repite. Se vuelven a juntar las almas del exilio en una ciudad a la que el exilio le es familiar. También aplauden, gritan, se entusiasman. Y muchos en Venezuela siguen con atención estas imágenes, tratan de descifrar el discurso y se aferran a la esperanza de que más que en la palabra dicha, haya un mensaje oculto que no se dice pero que pronostica el triunfo. 

Mientras tanto, otros se reúnen en Venezuela alrededor de la tarima oficial desde la que se escupen mentiras y hasta un insólito mea culpa que habla de la necesidad de corregir errores que no son tales porque nadie puede equivocarse tanto y por tanto tiempo sin ver las consecuencias nefastas de su impericia. Una tarima oficial desde la que se mezclan en el discurso la supuesta aceptación de errores con la descripción de felicidades y prosperidades inexistentes. Y otra vez muchos aplauden sin creer en lo que oyen, algunos, y seguramente porque todavía les creen, otros.

Pero muchos venezolanos no están en ninguno de esos dos grupos. No logran descifrar el discurso que habla de todas las opciones que están sobre la mesa y mucho menos están dispuestos a mirar debajo para seguir encontrando fantasías. No creen en invasiones de las que nadie habla fuera de esas tribunas de euforia ni entienden la estrategia de retar al poderoso con un poder que no se tiene. Tampoco soportan ya las mentiras de un autoritario que ha demostrado hasta la saciedad la indolencia de la que es capaz pero que se mantiene aferrado al poder que ejerce con cada vez más saña.

Esos venezolanos, estamos esperando por el mensaje claro que nos convoque a enfrentar la realidad y a juntar las fuerzas que nos quedan en medio del estropicio para dar una respuesta real. Una de fuerza organizada que no le siga dando excusas al poder para no contarse y poner en evidencia su minusvalía. Una que traspase el grito de la tarima y nos dé voz y voto a los que callados, todavía esperamos participar de la estrategia que nos salve.

Miguel Henrique Otero: El plan de Maduro es vender Pdvsa a Repsol por Karina Sainz Borgo – El Nacional / DolarToday – 3 de Febrero 2020

¡ENTREVISTA EXPLOSIVA! Miguel Henrique Otero: El plan de Maduro es vender Pdvsa a Repsol

El editor venezolano asegura que la política exterior se manejará directamente desde La Moncloa, con la intervención de Podemos

Ocho días después de que Vozpópuli desvelara el encuentro entre la vicepresidente venezolana Delcy Rodríguez y el ministro José Luis Ábalos en Barajas, la posición de España con respecto a la dictadura de Nicolás Maduro ha dado un giro. Para el presidente editor del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, los motivos saltan a la vista: el régimen busca privatizar la desmantelada petrolera estatal Pdvsa y Repsol es uno de los principales candidatos que podría comprarla.

Otero está convencido de la abierta y manifiesta injerencia de Podemos en la política exterior de España. Sus vínculos como asesores del régimen de Maduro condicionan y empañan cualquier iniciativa, asegura. Hijo del intelectual, escritor y político Miguel Otero Silva, quien junto con su padre, Otero Vizcarrondo, fundó en 1943 el diario El Nacional, le ha tocado ahora dirigir el medio desde el exilio. No ha podido volver a Venezuela desde 2015 cuando Diosdado Cabello, jerarca del chavismo y el madurismo, lo demandó por difamación. En 2017, Mariano Rajoy aprobó concederle la nacionalidad por la vía excepcional del real decreto al entender que Otero corría peligro.

Acerca de la causa que lleva adelante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz para investigar los pagos millonarios que la petrolera estatal venezolana Pdvsa realizó al ex embajador de España en Venezuela Raúl Morodo, el editor asegura que era un secreto a voces. Sobre los casos de corrupción, la situación de la oposición venezolana y las actividades ilícitas del régimen bolivariano, incluida la reunión con Delcy Rodríguez, habla en esta entrevista concedida a Vozpopuli.

—¿Qué opina del episodio de Delcy Rodríguez y, todavía más, de las muchas versiones contradictorias del ministro Ábalos?

—El gobierno de Pedro Sánchez está influenciado por Podemos. Nombraron como canciller a una figura sin trayectoria ni peso, independientemente de que estuviese preparada, porque es obvio que la política exterior la van a llevar desde el gabinete. Lo de Delcy parece un detalle con respecto a la verdad: Podemos determina las actuaciones del gobierno, dada su relación con la revolución bolivariana.

Delcy Rodríguez como episodio compromete también la política interior en España. Hay un tema policial. Esa mujer está sancionada y tiene prohibido entrar a Europa.

Yo veo la llegada de Delcy Rodríguez como un asunto de política exterior española. Sánchez no recibió a Guaidó, independientemente de que lo haya reconocido. Venezuela está en dos vías con España: la reactivación del Grupo de Contacto para restablecer un diálogo que ha fracasado ya cuatro veces y que sólo beneficia al régimen para ganar tiempo, y la privatización de Pdvsa. En ese proceso Repsol es un actor fundamental.

—¿Sería el comprador ante una posible venta de Pdvsa?

—Es una de las dos o tres empresas con las que están pensando privatizarla. Venezuela producía 3,2 millones de barriles diarios. El plan del presidente Rafael Caldera (Miguel Henrique Otero se refiere a la segunda legislatura del líder demócrata-cristiano) era llevarla a 7 millones, con un proceso de incorporación de multinacionales. El régimen destruyó todo el país y de paso destruyó la gallina de los huevos de oro al desmantelar a Pdvsa con todo aquel asunto político y el despido de 20.000 trabajadores.

—¿Cuál es la situación actual? ¿Se puede comprar una compañía quebrada?

—Pdvsa no tiene dinero pagar a las multinacionales con las que trabaja, ni para comprar materiales. Solo pueden mantener la producción más sencilla, pero no pueden hacer inversiones ni mantener los pozos. Lo que están intentando es vender la empresa, que una compañía gestione todo a cambio de un impuesto. ¿Lo podrán hacer? No lo sé. Entra el tema ideológico y las confrontaciones internas. Lo cierto es que pasamos de 3,2 millones de barriles a 700.000.

—¿Cuál es el papel de esa diplomacia paralela de José Luis Rodríguez Zapatero?

—Zapatero es muy cercano a Delcy Rodríguez. En cualquier intento de negociación, él va a tener un papel importante.

—¿Cree que existe una relación que enlaza a Zapatero y Maduro con la investigación al ex embajador Raúl Morodo?

—Raúl Morodo era el embajador de Zapatero en Venezuela y sus negocios con Pdvsa eran conocidos por todos. Era un asunto vox populi. Que Zapatero lo supiera o no, eso ya sería una especulación.

—¿Qué piensa del liderazgo de España en la UE con respecto a Iberoamérica?

—El idioma e Iberoamérica condicionan a España. Todos los países de la UE piensan que lo lógico es que sea España quien lidere ese tema. Pero la mayoría de los países de la UE son gobiernos de derecha o centro derecha y la posición de ellos contra Maduro es contundente. Si España da un viraje por la influencia de Podemos, va a entrar en contradicción con el resto y pone en riesgo su liderazgo.

—¿La financiación ilegal de Podemos invalidaría al gobierno como interlocutor?

—La financiación de la fundación de Monedero como pago por un servicio de asesorías corresponde a la forma de actuar que tienen ellos. Les pagaron a través de Cadivi, el órgano administrador de divisas. Son documentos públicos. En el caso de Bolivia la financiación la ha desvelado el nuevo gobierno. ¿Qué más puede existir? En Venezuela es difícil saberlo. Esta gente ha gastado 1 trillón, con dinero en efectivo, para movimientos armados, corrupción, etc. Podemos tuvo un papel preponderante cuando Chávez. Tenía oficina en el Palacio de Miraflores. Eso demuestra que hubo una relación económica.

—Cientos de víctimas de tortura, presos políticos, una represión brutal, hiperinflación, narcotráfico. ¿Cómo puede el régimen permanecer en pie con tantos frentes abiertos?

—Es la pregunta que se hace todo el mundo. Las dictaduras no son todas iguales. ¿Por qué no se va Maduro? Porque la suya es un régimen delincuencial que tiene secuestrado un país y que está involucrado con el narcotráfico y operaciones ilegales. Ese no es el procedimiento de los dictadores tradicionales, que siempre han sido corruptos, como también lo es Maduro, pero él y los suyos actúan como hampones.

—¿Cuáles son las fuerzas que apuntalan a Maduro?

—Son varias. Primero los cubanos, que han logrado con Venezuela lo que no había conseguido en sus anteriores incursiones. Tienen un régimen absolutamente sumiso, que hace todo lo que ellos dicen y que no les importa que la población se muera de hambre o que haya una diáspora infinita. El único objetivo es mantener el poder. El segundo aspecto: tienen varios ejércitos. Las Fuerzas Armadas no están con Maduro y por eso las han ido desarticulando. Ni el Ejército, la Marina o la Aviación participan en la represión. Los únicos que participan son los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana, que tiene relación con el narcotráfico. Es una fuerza ideologizada y entrenada para esto. Luego están los colectivos, organizaciones paramilitares formadas por empleados públicos y que actúan con total impunidad. Andan armados, nadie los toca y funcionan con un elemento de contención a la protesta popular. Pero hay más, el régimen tiene alianzas con las FARC, el ELN y Hezbolá. Cinco estados venezolanos están en manos de la guerrilla colombiana, un tema no discutido en las mesas de paz en Colombia. A eso se suma la Policía Nacional Bolivariana, completamente ideologizada. El objetivo del régimen es mantenerse en el poder al precio que sea.

—No ha mencionado a la FAES, en sus manos están las ejecuciones extrajudiciales.

—No es nada nuevo. La FAES es la reconversión de la antigua Dirección de Inteligencia Militar que transformaron y rehicieron.

—¿Por qué no emerge una fuerza paralela dentro del propio chavismo que vaya contra Maduro?

—Tienen unos ejércitos muy efectivos para reprimir, pero en frente tienen una oposición muy grande, muy fuerte.

—Y muy dividida. ¿Cuántas partes tiene la oposición a Maduro?

—Podríamos explicar la oposición por capas: la del chavismo-madurismo, un sector del régimen que ya es disidente y va en aumento. Stalin los fusilaba, pero Maduro los aísla. Es lo que pasó con Luisa Ortega o el Pollo Carvajal. Luego está la oposición institucional light, representada en Guaidó y los partidos. Le sigue la oposición radical, representada en María Corina Machado, Antonio Ledezma y Diego Arria. Luego está la resistencia, gente que no está metida en las capas que mencioné, y que se mezcla con los que están en la clandestinidad, con las de asambleas de ciudadanos o líderes estudiantiles y luego están los militares.

—Que están entre la sospecha y la purga…

—Ha habido 8 rebeliones en 2 años. Las han desvelado todas y hay 200 militares presos, muchos torturados, que siguen actuando. A eso, finalmente, hay que sumar los otros países. Entendemos la lucha contra las dictaduras como una manera de evitar que se vulneren los derechos humanos en un país, porque son un valor universal. Pero la dictadura de Venezuela incide en la realidad de otros países. Por ejemplo, organiza el narcotráfico, 40% de la cocaína que llega a Europa viene de Venezuela, que no la produce pero la gestiona. Luego está la diáspora venezolana, a Colombia han llegado 2 millones de personas y lo mismo al norte de Brasil. Hay que tomar en cuenta, además, el apoyo a narcoguerrillas y grupos desestabilizadores vía el Foro de Sao Paulo. Todas esas capas actúan a la vez.

—Zapatero dice que la Operación Guaidó fracasó. Independientemente del lenguaje que emplea, la verdad es que no ha cuajado. ¿Por qué?

—Mientras no salgamos del régimen todos habremos fracasado: la resistencia, Donald Trump, los militares, la oposición. Por esa lógica, hasta que no salga el régimen todos habremos fracasado. No es Guaidó, hemos fracasado todos.

—El Nacional, el periódico que usted dirige, publicó que Diosdado Cabello tenía relación con el narcotráfico…

—Tengo cinco años fuera por una denuncia y una orden impuesta por el Gobierno.

—¿Se ha sentido hostigado, incluso estando fuera?

—Este es un país seguro. Aquí no llegan. La gente piensa que Maduro tiene sicarios buscando gente por el mundo. Yo no los he visto, en ninguna parte.

—Dos testigos que declararon en el juicio de drogas contra los sobrinos de Nicolás Maduro aparecieron muertos.

—Pero es un tema de narcotráfico, no político.

—Juan Carlos Márquez, secretario general de Pdvsa, que prestó declaración en el caso de corrupción que involucra a Morodo, apareció colgado.

—Quizá se suicidó… Lo que intento decirte es que no va a ocurrir algo como el asesinato de Orlando Letelier. Al menos yo no tengo información de que así sea.

—¿Cómo se dirige un periódico desde el exilio?

—En Venezuela los medios han desaparecido a su mínima expresión. Ya no hay papel para imprimir y las webs críticas con el régimen no las puede ver nadie. Las bloquean. Ni la web de El Nacional, ni ese otro periodismo combativo de calidad, que se ve fuera pero no en el país. En Venezuela bloquean esas páginas y el acceso a Internet cada día es de peor calidad. ¡Ni siquiera CNN en Español se puede ver en Venezuela!

—El Nacional apoyó a Hugo Chávez en 1998. Personas del entorno institucional del periódico trabajaron en el primer gabinete de Hugo Chávez. Veinte años después, ¿qué piensa?

—El Nacional es un periódico crítico, siempre lo ha sido. A partir del primer gobierno de Caldera cada gobierno fue peor que el anterior, hasta llegar a este horror. El Nacional siempre se colocó del lado de la crítica. Lo hizo cuando gobernó Acción Democrática o Copei. Veamos, Hugo Chávez no llegó a la política con el discurso del comunismo, sino con la tercera vía, el capitalismo humanista de Blair. El país estaba marcado por la corrupción y el deterioro institucional. En ese contexto Hugo Chávez cohesionó a los sectores populares.

Quienes dicen y recriminan sobre cómo no se visualizó lo que iba a pasar, es muy sencillo decirlo ahora. Un mes después de ganar las elecciones de 1998, tenía 85% de popularidad, todo el mundo estaba con Hugo Chávez. Ahora nadie estuvo con Chávez. ¿Qué? ¿Eran todos fantasmas? Chávez llega con una plataforma y un discurso que fue modificando. Él, que era el gran defensor de los medios y la libertad de expresión, puso en marcha esa idea populista de que el líder es el pueblo. Por tanto, cuando se le atacaba a él, se atacaba al pueblo. Ahí empezó todo.

—¿El Nacional, como otros medios privados, creyó que era posible cabalgar al tigre? ¿Pensaron que Chávez era manejable?

—El hecho de que no tuviera ataduras hizo a todos pensar que lo podrían manejar. El poder es así. Pero quien en verdad lo manejó no fueron los empresarios venezolanos, fue Cuba.

—¿Cuándo acaba el “buen chavismo”? Si existe una cosa como esa…

—Nunca hubo buen chavismo en la práctica. Tenían un discurso bueno pero actuaban mal, desde lo gerencial hasta políticamente. Para ellos actuar era destruir. Por ejemplo, Chávez desmanteló el Pacto Andino e impulsó el Mercosur. Allí no había un proyecto, era solo destrucción.

—La diáspora tiene un perfil trágico, pero también hay una burguesía vinculada al gobierno que se ha implantado en España, creando ruido. ¿Tiene información?

—Cuando se habla de los boliburgueses que compran pisos en el barrio de Salamanca, hay que aclarar algunas cosas. Sí hay unos individuos que se han dedicado a comprar pisos, pero muchos venezolanos ya tenían dinero fuera. Eran sus ahorros. ¿Que puede haber sido dinero por corrupción? La hubo con Carlos Andrés Pérez, con Lusinchi, pero la compra de propiedad horizontal en Madrid no corresponde solamente a los boliburgueses. En Venezuela hubo una distribución de la riqueza complicada. Había mucha pobreza y una capa también de gente rica.

—¿Podría ser más claro, por favor?

—Antes de la llegada de Chávez ya había mucha gente aquí con apartamentos. Después vino esta gente, pero… ¿cuál es el porcentaje de individuos que han hecho negocios ilícitos con el gobierno con respecto a los anteriores? Además, el modelo de acumulación diseñado por Jorge Giordani fue la cosa más nefasta. ¿Cuántos se beneficiaron de esa política cambiaria que era una forma de expoliación? De eso se beneficiaron el Santander, el BBVA, los amigos del régimen… mucha gente. Si cae el régimen y hay una justicia transicional, ¿podrán juzgar esas operaciones? En Venezuela se fundieron 1 trillón de dólares de los que no queda ni una carretera. Hubo corrupción y despilfarro, representado en esa política cambiaria.

—Es usted hijo de Miguel Otero Silva, uno de los mayores intelectuales del siglo XX venezolano. ¿Qué pensaría su padre hoy?

—La gente pensante de la izquierda no apoya al régimen. Ya no existe la URSS, ni la Guerra Fría. El mundo no es el mismo. No tiene comparación con el régimen. Los izquierdistas que conozco son totalmente antimaduristas.

Dinorah Figuera: “El exilio es duro, pero en Venezuela no estaba mejor” por Milagros Socorro – La Gran Aldea – 31 de Enero 2020

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“En la Venezuela del chavismo es muy difícil ser una madre sola, venir de un estrato humilde, y además enfrentar la inseguridad ciudadana. Nosotras vivíamos en un apartamento de 45 metros. Ojo, no me estoy victimizando ni me siento víctima. Estoy tratando de describir mi situación en Venezuela, para explicar que nada de lo que enfrento en el exilio me abruma ni me deprime. Mi lucha social -argumenta Dinorah Figuera- era en Catia, porque yo toda la vida viví en Catia. He pasado por situaciones duras en mi vida y he salido. De esta saldré, saldremos”.

La diputada Dinorah Figuera Tovar abrazó a Juan Guaidó y se despidió de él antes de que este diera el mitin en la Puerta del Sol, en Madrid, el 26 de enero. «No podía quedarme, tenía que regresar a Valencia, donde vivo. Tenía que estar puntual en el trabajo».

Cómo es que una diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela abandona el lugar donde va a ocurrir un evento tan importante para el Parlamento en resistencia, y se va corriendo «para llegar al trabajo». ¿Qué trabajo es ese?

-Cuido a una señora mayor -dice la diputada Figuera Tovar-.

-¿Usted es asistente de enfermería?

-No. Soy médica. Me gradué en 1991, en la Escuela Luis Razetti, de la UCV, donde fui dirigente estudiantil. Y luego hice estudios de especialización en Epidemiología en el Hospital Periférico de Caracas.

“Yo soy sobreviviente de cáncer. Me dio leucemia en 2006. La política me curó. Julio (Borges) me ha enseñado la cara humana y buena de la política”

Dinorah Figuera

-En cualquier caso, usted es diputada.

-Desde el 5 de enero de 2016. Salí electa en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, por Primero Justicia. Y en el periodo anterior, 2010-2015, había sido diputada en la lista por Caracas. De hecho, soy miembro de la Dirección Nacional del Partido Primero Justicia, cuya Secretaría Nacional de Justicia Familiar ejerzo.

-¿Qué hace en Valencia, España, cuidando a una persona mayor?

-Estoy en el exilio. Tengo una historia muy difícil. A mí me arrancaron el alma doblemente, porque no solamente tuve que dejar mi casa, mi país, sino que también perdí a un gran amigo y padrino de mi hija, Fernando Albán. Yo era vocera de su caso, por petición expresa de él. Cuando detienen a Fernando Albán, el 5 de octubre de 2018, él pudo hablar con sus familiares y pidió que habláramos por él tres diputados: José GuerraJuan Miguel Matheus y yo. A raíz del asesinato de Fernando, tres días después de su detención, el 8 de octubre, encabecé, con otros concejales y dirigentes de Primero Justicia, una manifestación en repudio a ese horrible crimen. Y muy cerca del Sebin de Plaza Venezuela responsabilicé de él a Gustavo González López y a Aldo Lostracco, que tenían responsabilidad en el Sebin, y a Tarek William Saab, el fiscal de Maduro.

«Yo conozco a Tarek William Saab desde hace muchos años, porque yo era de La Causa R y trabajé en la Alcaldía de Caracas cuando el alcalde era Aristóbulo Istúriz. Éramos todos de La Causa R. Por eso, yo tenía su teléfono. Al enterarme de que han detenido a Albán, le escribí a Tarek por WhatsApp para informarlo y pedirle que se movilizara en la salvaguarda de su integridad. Y él me dijo: “Déjame averiguar”. Ese mismo día, los familiares fueron a denunciar en la Fiscalía la desaparición forzada de Fernando y no les permitieron hacer la denuncia. Tarek nunca diligenció ninguna acción para protegerle la vida a Fernando. Después le escribí: “Lo mataron y no hiciste nada”. Nunca me respondió.

“Cuido a una persona mayor mientras hago la homologación de mi título. Lamentablemente yo no había apostillado mis documentos, y cómo logro ahora una apostilla ante el régimen”

Dinorah Figuera

«Después, él empezó a amenazarme diciendo en la prensa que las personas que dijeran que Albánhabía sido asesinado tendría que enfrentar la ley. Y eso es lo que estuve diciendo desde el momento en que me enteré de esa muerte hasta el día de hoy. Si él hubiera acatado con diligencia la denuncia de la detención de Fernando, hoy nuestro compañero estaría vivo. En vez de eso, encubrió los delitos de secuestrotortura y asesinato».

-Cuatro días más tarde, el 12 de octubre de 2018, usted enfrentó al ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien estaba en esos días en Caracas.

-Todo el mundo sabe que cada vez que el nefasto Zapatero hace uno de esos viajes a Caracas, el régimen se desata en sus abusos y en su crueldad. En esa ocasión, Zapatero tuvo el atrevimiento de rechazar unas investigaciones independientes en torno a la muerte del concejal Fernando Albán. “Guárdese”, le dije, “sus miserables opiniones, que en nada benefician a Venezuela y que evidencian su compromiso con la dictadura, usted que cobra inmensas sumas para justificar lo injustificable y lavarle la cara a un régimen acostumbrado a acabar física o moralmente con quienes lo adversen”.

-¿Qué pasó después?

-Con mucha frecuencia, yo tenía al Sebin frente a mi casa, llegaron a poner dos tanquetas del Ejército y siempre fui objeto de persecución y agresión por parte de colectivos. Todo el tiempo recibía amenazas de muerte (estos hechos fueron, por cierto, presentados a la Unión Interparlamentaria Mundial). Pero luego del asesinato de Albán, esto arreció. Un día, recibí una llamada urgente de un compañero diputado que me decía que me fuera inmediatamente para una embajada, porque me estaba buscando el Sebin.

-¿Adónde se fue usted?

-A la Embajada de Francia. Me fui con mi única hija. Estuvimos unos diez días en la Embajada, donde nos trataron muy bien. Estoy muy agradecida. Yo tenía ya pautado un viaje al Reino Unido con varios diputados, así que una madrugada salí de la Embajada y me fui a otra ciudad, donde me recibió una colega diputada. Y así salí del país. Con mucho miedo, claro. Yo salí primero. Mi hija quedó con alguien que la mantuvo escondida hasta que pudo salir. Fui a esa actividad en Londres y de allí me fui a ValenciaEspaña, donde tengo amistades y compañeros militantes de Primero Justicia. Y porque era más barato que Madrid.

-¿Adónde llegó?

-Primero, a casa de amigos. Y luego, cuando mi hija llegó, alquilamos dos habitaciones.

“Me he vinculado con los jubilados y pensionados en el exilio, y he sabido de profesionales que están pasando hambre. Hambre. No es una manera de decir”

Dinorah Figuera

-¿Cómo se mantuvo al principio?, ¿tenía ahorros?

-Ni un dólar. Mi hija me criticaba porque yo no botaba nada. El día que tuve que enconcharme, yo andaba con unos zapaticos viejos y deshilachados. Estaba en una panadería cuando me dijeron que, donde me encontrara, fuera corriendo a esconderme. Y no fui a mi casa porque recordé que a Juan Requesens lo secuestró el régimen porque fue a su casa a hablar con su padre. Cuando estaba en la Embajada escondía los pies, porque me daba pena andar con aquellos zapatos roídos. Yo entré ahí con lo puesto. Llegué a España con unos pocos euros de los viáticos que nos habían dado para estar en Inglaterra.

-¿Encontró ayuda en España?

-Mucha. Yo gradezco inmensamente la solidaridad de las personas que me ayudaron al llegar a Valencia. Individuos y organizaciones como Venezolanos Sin Fronteras, ellos dieron fuerza y vigor a mi espíritu. Los hermanos venezolanos me dieron un gran apoyo. Ha habido una cadena de solidaridad con los venezolanos en el exilio para que sea menos duro.

-¿Cómo se ha mantenido?

-Mi partido me ayudó, mi comadre, y unas ONG que me dieron desde ropa y abrigos, pasando por orientación.

-¿Cómo está su salud?

-Bien. Yo soy sobreviviente de cáncer. Me dio leucemia en 2006. Estuve alejada como un año de la política hasta que me sentí recuperada. Hablé con Julio Borges y le dije que quería volver a mi trabajo en el partido. Yo estaba famélica y sin pelo. Me tenían aislada para no contraer infecciones. Julio me preguntó si estaba segura de que podría hacerle frente a ese trabajón. La política me curó. Mi familia estaba asombrada. Julio me ha enseñado la cara humana y buena de la política.

-¿Cómo se siente haciendo un trabajo muy inferior a su formación?

-Pues muy bien. Me siento bien de tenerlo y poder ganarme la vida. A todos los venezolanos nos ha tocado desempeñar oficios distintos a nuestra profesión. Cuido a una persona mayor mientras hago la homologación de mi título. Lamentablemente, yo no había apostillado mis documentos y cómo logro ahora una apostilla ante el régimen… Pero no me quejo. Me he vinculado con los jubilados y pensionados en el exilio, y he sabido de profesionales que están pasando hambre. Hambre. No es una manera de decir.

-¿Ya usted superó sus dificultades económicas?

-A ver, yo como en un comedor con mi hija, Casa Caridad una organización social. Ahí he coincidido con otros venezolanos, muchos profesionales, por cierto. La ropa de invierno me la dieron en lugares de ayuda. Y no sólo no me avergüenzo, sino que me siento orgullosa, porque alguien cuya vocación es servir, ayudar, debe dejarse ayudar y ver en ello un acto noble. Muchos compañeros militantes de mi partido están igual que yo o peor. España es una buena opción para los venezolanos, porque tienen muchos programas sociales, la Cruz RojaCaritas, muchas ONG.

“Soy luchadora y mujer de fe. Sé que Venezuela va a salir de esta tragedia. Vamos a lograr una unidad nacional, para lograr la libertad de Venezuela por una ruta democrática y pacífica”

Dinorah Figuera

«Mi situación en el exilio es muy difícil, pero en Venezuela no lo era menos. A nosotros los diputados no nos pagaban. Y no es que no nos pagaba el régimen, es que no nos pagaba nadie. Y yo no tenía de dónde sacar ingresos. No tengo carro. Tenía una camioneta del año ‘99 y después de que me la destrozaron, en marzo de 2016, dentro del estacionamiento de los parlamentarios en la Asamblea Nacional, nunca quedó igual, hasta que se fundió. Se me dañó la nevera y no tenía cómo pagar la reparación. Hasta que no pudimos pagar la universidad de mi hija, que estudiaba Derecho en la Católica.

«En la Venezuela del chavismo es muy difícil ser una madre sola, venir de un estrato humilde, y además enfrentar la inseguridad ciudadana. Nosotras vivíamos en un apartamento de 45 metros. Ojo, no me estoy victimizando ni me siento víctima. Estoy tratando de describir mi situación en Venezuela, para explicar que nada de lo que enfrento en el exilio me abruma ni me deprime. Mi lucha social era en Catia, porque yo toda la vida viví en Catia. He pasado por situaciones duras en mi vida y he salido. De esta saldré, saldremos».

-¿Piensa volver a Venezuela?

-Yo quiero volver a Venezuela, claro. Mi hermano murió hace dos meses y estoy convencida de que yo hubiera podido salvarlo, porque él murió por falta de atención. Soy luchadora y mujer de fe. Sé que Venezuela va a salir de esta tragedia. Vamos a lograr una unidad nacional, para lograr la libertad de Venezuela por una ruta democrática y pacífica. Y creo que va a ser pronto.

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Los venezolanos en el exterior envían remesas por casi 4.000 millones de dólares por Emili J. Blasco – ABC – 31 de Diciembre 2019

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La crisis política y económica en Nicaragua eleva la recepción de remesas al 11,2% del PIB

Muchos venezolanos logran sobrevivir en medio de la crisis humanitaria que atraviesa su país gracias a las remesas que envían quienes han salido de sus fronteras. Los alrededor de 3,4 millones de venezolanos en el exilio enviaron a Venezuela en 2019 cerca de 4.000 millones de dólares, además de contribuir con importantes aportes en medicinas, comida y ropa. De acentuarse la crisis, las remesas podrían acercarse en 2020 al 6% del PIB, teniendo en cuenta que este puede retroceder otro 35% según la última previsión del FMI. También en Nicaragua, el exilio y la caída económica derivadas de la situación política han llevado a un salto en el peso de las remesas, que en 2018 superaron el 11% del PIB.

Un estudio publicado por Diálogo Interamericano, un think tank de Washington, calculaba en 3.470 millones de dólares las remesas recibidas en Venezuela en 2018. El estudio indicaba que el 75% de los emigrantes venezolanos remitieron entre el 20% y el 25% de sus ingresos. De Estados Unidos salieron 1.518 millones de dólares, 614.000 dólares de Perú, 226.482 de Colombia, 252.924 de Chile, 112. 845 de Panamá y 60.075 de Ecuador.

Estas cifras no siguen la proporción de venezolanos en cada uno de esos países, pues entran en juego otras variables, como el nivel social de los emigrantes o el nivel económico del país de acogida. Por ejemplo, Colombia se ha nutrido especialmente de una migración que sale a pie, de baja cualificación profesional, por eso el millón de venezolanos que residen allí envían menos dinero que el casi medio millón que se encuentra en Estados Unidos, con acceso a mejores salarios.

Debido a la desconfianza hacia lo canales oficiales, por la corrupción y el control político que realiza el régimen, hay venezolanos que envían los fondos no a través de bancos o agencias, sino de mecanismos no formales o cuentas de terceros. Eso es mayoritario en el caso de Chile y Costa Rica, donde el 72-74% de los venezolanos residentes que mandan remesas lo hacen buscando modos alternativos y en ocasiones triangulando con otros países o personas, de acuerdo con Diálogo Interamericano. Esto explica que los datos del Banco Central de Chile, por ejemplo, sitúen en primer lugar las remesas de colombianos y peruanos, cuando los venezolanos se han convertido en la primera comunidad extranjera en el país.

El 40% recibe ayudas del extranjero

En un parecido volumen de remesas se mueve también la estimación de la consultora venezolana Ecoanalítica, que destaca el fuerte incremento de las sumas remitidas a medida que se disparaba en los últimos años el número de exiliados y empeoraban las condiciones de vida en Venezuela. De los 78.000 millones de dólares en 2016 se pasó a 1.138 millones en 2017 y 2.500 en 2.500, según las encuestas realizadas. Para 2019 se esperaban 3.700 millones de dólares.

Otra encuesta, de Consultores 21, registra que el 40% de quienes viven en Venezuela han recibido dinero del exterior, y el 32% lo recibe de modo regular. Los impulsores de una aplicación para la recepción directa de dinero, Cash Remesa, calculan que de agravarse aún más la crisis humanitaria en el país y seguir la hemorragia de población que marcha a otros países, las remesas podrían llegar a ser en 2020 el 6% de un PIB cada vez más achicado por el encogimiento de la economía. Sin credibilidad las cifras oficiales del PIB, que este año el Banco Central de Venezuela volvió a dar tras cuatro de «apagón» de datos, las estimaciones indican que el volumen de la economía venezolana podría rondar los 75.000 millones de dólares

Dependencia creciente en Nicaragua

Las economías de los países del Triángulo Norte centroamericano –Guatemala, El Salvador y Honduras–, que cuentan con una gran cantidad de emigrantes en Estados Unidos, dependen aún más de las remesas que envían esos expatriados (hasta un 20% del PIB en el caso hondureño), pero se trata de países más pobres, sin la riqueza petrolera de Venezuela.

El fenómeno migratorio de Nicaragua ha sido distinto de sus vecinos del Triángulo Norte. Aunque también ha habido emigración hacia Estados Unidos, el mayor desarrollo de su vecina Costa Rica ha atraído a algo más de la mitad de los casi 700.000 nicaragüenses viviendo en el exterior.

La crisis económica provocada por la violenta represión de protestas llevada a cabo por el gobierno de Daniel Ortega –el PIB de Nicaragua cayó un 3,8% en 2018 y se espera que haya caído otro 5% en 2019– ha acentuado la necesidad de las remesas, a las que contribuye también las personas que han debido salir del país por la presión política. De los países latinoamericanos que más remesas reciben, Venezuela y Nicaragua son los únicos con economías en contracción.

Si entre 2014 y 2017 las remesas enviadas por los emigrantes nicaragüenses estaban estabilizada entre el 9,6% y el 10% del PIB, en 2018 subió al 11,2%. Según las cifras del Banco Central de Nicaragua, en la primera mitad de 2019 se había recibido ya la mitad del volumen de remesas del año anterior, que fue de 1.501 millones de dólares.

 

Nicolás Maduro prepara un nuevo golpe por Laureano Pérez Izquierdo – Infobae – 22 de Diciembre 2019

El jefe de la dictadura venezolana aceleró su plan pese a las condenas mundiales. Los secuestros y las detenciones ilegales de legisladores se multiplican

Nicolas Maduro con la constitución de Venezuela en una imagen de archivo (Reuters)

Nicolas Maduro con la constitución de Venezuela en una imagen de archivo (Reuters)

Nicolás Maduro activó su plan final, un nuevo golpe. Quiere terminar definitivamente con el último de los refugios democráticos que todavía late en Venezuela: una perseguida Asamblea Nacional que no está bajo sus hilos, aún. El órgano legislativo liderado por el presidente interino Juan Guaidó sobrevive, como puede y por ahora, a los interminables acosos del régimen.

La intención del subordinado cubano es impedir que Guaidó pueda ser reelecto el próximo 5 de enero por el cuerpo que le responde al líder opositor. Para eso, comenzó su proyecto ilegal para flaquear la estructura asambleísta con los resortes de espionaje y seguridad que están a su merced: las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) pertenecientes a la Policía Nacional Bolivariana de Venezuela (PNB), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

Las tres agencias de seguridad fueron denunciadas por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas por secuestros, torturas y ejecuciones extrajudiciales junto a los colectivos chavistas. El más reciente informe fue actualizado por la Alta Comisionada MichelleBachelet el pasado miércoles. El tono fue idéntico al de las demás evaluaciones: la dictadura no se detiene en su ambición por terminar con las voces disidentes.

Ese día, Bachelet -cuya biografía la convierte en una voz inobjetable en materia de derechos humanos- hizo una especial mención a la situación de Juan Requesens, el diputado que continúa preso por obra de Maduro. “Reitero mi llamada para que se continúe dando cumplimiento a las opiniones del Grupo de Trabajo sobre la detención arbitraria y, en consecuencia, se otorgue libertad plena al diputado Juan Requesens”, exigió la ex presidenta chilena.

El legislador cumple 502 días de confinamiento. El Palacio de Mirafloresy la rama judicial que le responde le imputan siete delitos imaginarios, incluidos el de traición a la patria y el de “homicidio calificado frustrado” contra Maduro y el alto mando militar venezolano. El proceso en su contra es una puesta en escena digna de una obra de Samuel Beckett.

Pero el de Requesens no es el único ni será el último caso de detención y secuestro de opositores. En el crepúsculo vespertino del viernes GilberCaro se sumó a la lista. El dirigente de Voluntad Popular fue perseguido por las calles y capturado por miembros del FAES y el Sebin junto a uno de sus asistentes. Es la tercera vez que se lo llevan siendo diputado. Nadie sabía 48 horas después dónde había sido trasladado. Seguramente fue llevado a uno de lo sótanos de la dictadura: el centro de detención El Helicoide. Allí ya padeció los tormentos de la inteligencia chavista en otras oportunidades.

Ambos forman parte de la nómina disidente que tiene bajo custodia la autarquía chavista y que piensa engordar en las próximas horas. A ellos se suman Edgar ZambranoRenzo PrietoRosmit Mantilla y Gilberto Sojo, todos presos. Jorge Millán, Hernán Alemán, Carlos Lozano, Luis Stefanelli, Yanet Fermín y Fernando Orozco fueron acosados por la dictadura en las últimas dos semanas. Los despojaron de su inmunidad. Están refugiados en algún lugar de Venezuela, como “clandestinos”.

Fermín, por ejemplo, la salvaron Guaidó y otros colaboradores de ser puesta en cautiverio. Agentes de la DGCIM se presentaron en su vivienda. Cuando hizo su irrupción el presidente interino junto otros opositores lograron evitar el secuestro. Los hombres de Maduro no se atrevieron a semejante vejamen institucional. Guaidó es reconocido por decenas de naciones como el legítimo mandatario venezolano por orden constitucional. Una acción contra él ¿hubiera desencadenado una reacción internacional más concreta? El hombre que habla con pájaros parece conocer sus límites.

La escalada golpista de Maduro allanando la inmunidad parlamentaria de opositores mereció la condena de los Estados Unidos, de la UniónEuropeade organismos continentales y de líderes mundiales. Nadie espera repudios por parte de La Habana o ManaguaAmérica Latina es remolona en sus pronunciamientos en comparación con otras administraciones pese a la proximidad manifiesta a la devastación democrática.

Hoy, de 167 diputados, 32 han sido detenidos, forzados al exilio o se les ha revocado su inmunidad parlamentaria constitucional”, dijo en las últimas horas Elliott Abrams, Representante Especial norteamericano para VenezuelaEl funcionario de Donald Trump también denunció que a algunos legisladores intentan sobornarlos con medio millón de dólares.

Pero no sólo el secuestro y el cohecho son las herramientas con que Maduro intenta penetrar la Asamblea Nacional. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) conducido por Maikel José Moreno Pérez, el guardaespaldas arrepentido, derrumbó una maniobra para que legisladores en el exilio o bajo resguardo pudieran votar el próximo 5 de enero. La osadía legislativa duró menos de 48 horas. Moreno, en boca de Juan José Mendoza, presidente de la Sala Constitucional del TSJ, derrumbó el proyecto de “participación virtual”. Quien pretenda salir de su clandestinidad obligada y acercarse a votar quizás sea tomado de rehén e incomunicado durante el camino que una su escondite con el palacio de las leyes.

Ese TSJ es el mismo que el 30 de marzo de 2017 se atribuyó la labor legislativa derrumbando el trabajo de una Asamblea que contaba con mayoría opositora. Fue el primer golpe del régimen caraqueño contra la democracia de Venezuela, además de las recurrentes denuncias de fraude electoral que se venían sucediendo desde la asunción de Maduro. Como en la Bolivia de Evo Morales, los exponentes populistas reniegan de marcharse del poder sin alterar la voluntad popular.

En aquella ocasión fue tal la presión internacional que el jefe de Miraflores debió dar marcha atrás. Pero no se contentó. En agosto siguiente le confió plenos poderes a una fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente y nombró a la ultra Delcy Rodríguez al frente,desconociendo todo contrato constitucional. De esta manera disolvió el Poder Legislativo dándole pleno control a este órgano creado para ahorcar a la oposición. Maduro se recibía de dictador: dos golpes en menos de seis meses.

Ahora, el hombre que responde marcialmente las órdenes de Cuba y cree contentar a Rusia y China con negocios de dudosa transparencia arremete otra vez contra sus rivales elegidos democráticamente. EstadosUnidos promete más sanciones contra la cúpula chavista y sus aliados isleños. Si algún otro socio quisiera tender un puente de bondad con Caracas quizás también reciba una reprimenda. La frágil economía de varios países amigos no resisten aventuras¿Se sumarán Moscú y Beijing al empujón final del dictador? Los líderes rusos y chinos no están preocupados por la institucionalidad: sólo los une el brillo de los recursos naturales venezolanos.

Maduro intenta eliminar a Juan Guaidó pero la Asamblea Nacional lo respalda para reelegirlo presidente el 5 de enero por Daniel Gómez – ALnavío – 18 de Diciembre 2019

“Buscan eliminarnos”. Eso declaró al diario ALnavío Isadora Zubillaga, vicecanciller de Juan Guaidó, en referencia a la medida que tomó Nicolás Maduro este lunes, allanando la inmunidad parlamentaria a otros cuatro diputados. Y es que ya son 35 los perseguidos por el régimen. ¿Influirá esto en la reelección de Juan Guaidó el próximo 5 de enero? Este martes el Parlamento tomó una decisión crucial.
Más de 30 diputados están inhabilitados por Nicolás Maduro / Foto: AN
Más de 30 diputados están inhabilitados por Nicolás Maduro / Foto: AN

El 5 de enero de 2020 es una fecha clave para el futuro político de Venezuela. Entonces la Asamblea Nacional votará para elegir a su presidente. Juan Guaidó cuenta con todas las papeletas para ser reelecto, aunque como declaró recientemente al diario El País, existe una “muy escasa” posibilidad de que no sea así.

Esta pequeña variable tiene que ver con Nicolás Maduro. Con un régimen que ha intentado todo tipo de maniobras para desarticular a la Asamblea Nacional. Es la única institución legítima del país, y la institución por la que Guaidó es reconocido como presidente encargado por más de 50 países. Por eso Maduro está tan empeñado en los comicios parlamentarios de 2020.

“Los diputados de la Asamblea Nacional están muy claros y tenemos la mayoría y la voluntad suficiente para reelegir a nuestro presidente el 5 de enero”, confirmó al diario ALnavío Isadora Zubillaga, vicecanciller de Juan Guaidó.

“El régimen intentó comprar, sobornar y chantajear a diputados con una estrategia de maletines que no les funcionó porque lo denunciamos. Entonces ahora buscan eliminarnos por la vía de la persecución”, dice al diario ALnavío la vicecanciller de Juan Guaidó y embajadora en ParísIsadora Zubillaga.

Zubillaga se refiere a la medida que tomó este lunes el Tribunal Supremo de Justicia, “el ilegítimo”, aclara la vicecanciller, allanando la inmunidad parlamentaria a Jorge MillánLuis StefanelliHernán Alemán y Carlos Lozano.

“Eso es lo que ellos saben hacer: perseguir. Son el régimen del terror”, agregó.

Con estos, ya son 35 diputados perseguidos por Nicolás Maduro. Uno se encuentra encarcelado, 30 en el exilio, y de los últimos cuatro imputados se desconoce su paradero.

En un comunicado, la Asamblea Nacional explicó que “la decisión de la dictadura de Nicolás Maduro busca quebrar la moral y la unidad de los diputados” e “impedir la elección de Juan Guaidó”.

“Los diputados de la Asamblea Nacional están muy claros y tenemos la mayoría y la voluntad suficiente para reelegir a nuestro presidente el 5 de enero”, confirmó la vicecanciller.

Pese a la treintena de diputados perseguidos, el Parlamento tenía garantizada la mayoría para elegir a Guaidó. Pero se estrechaban los márgenes y la amenaza de que Maduro intensificara la represión persistía. De ahí la medida aprobada este martes.

Con la aprobación de 93 parlamentarios de 167, la Asamblea Nacional emprendió una reforma del reglamento y dio luz verde al voto virtual. El objetivo es que los diputados reprimidos puedan participar en las sesiones. No asistieron a la votación los parlamentarios chavistas, ni los cinco señalados de recibir sobornos por parte del chavismo. Tampoco los cuatro escaños de la Fracción 16 de Julio, que responde a la líder opositora María Corina Machado.

Estos explicaron en Twitter el motivo de su ausencia: “La Fracción 16 de Julio ratifica que no asistió en protesta por una agenda irrelevante. Nunca nos fue informado de reforma al reglamento. Pero tampoco nos parece éticamente sostenible reformar el reglamento sin debate y deliberación”.

A Millán, Stefanelli, Alemán y Lozano el régimen les imputó cargos como traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil e instigación pública a la desobediencia de las leyes.

Todo surge de la denuncia que hizo el sábado el ministro de Comunicación de Maduro, Jorge Rodríguez, presentando supuestos “planes terroristas” liderados por Guaidó y Leopoldo López, líder de Voluntad Popular asilado en la residencia del embajador español en Venezuela. Se suponía que el domingo los diputados liderarían una insurrección militar para tomar el control del estado Sucre con armas del cuartel general Mariscal Sucre y el Comando Zonal de la Guardia Nacional Bolivariana. Las pruebas que presentó Rodríguez fueron algunas diapositivas y capturas de conversaciones de WhatsApp.

Los Rodríguez han estado en el foco mediático estos últimos días. Se supo este domingo que la hermana del ministro de Comunicación, la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, mantuvo conversaciones secretas con el mercenario y magnate Erik Prince. Según reveló la agencia Bloomberg, Prince le ofreció a Rodríguez asesoría y entrenamiento a la policía chavista para proteger y garantizar una futura elección.

Por aquí lo estuvimos esperando por  Armando Martini Pietri – El Nacional – 15 de Noviembre 2019

Caracas ha sido tierra abierta a exiliados, aunque hoy sea exportadora obligada de quienes abandonan al país para refugiarse en otro por razones políticas, económicas y sociales, no solo de italianos, españoles, portugueses y otros que migraron a Venezuela y contribuyeron a fundarla. También vinieron Juan Domingo Perón, habitué del Todo París –dicen que ahí conoció a su segunda esposa, heredera del poder–, y que solo se fue cuando los caraqueños civiles y militares que se les pegaron, echaron a Pérez Jiménez y con él también se fue el argentino.

Años después ambos terminaron en España. Perón pudo regresar a intentar la tarea imposible que es gobernar Argentina. Pérez Jiménez, tras breve estancia encarcelado, se fue a envejecer y morir en Madrid. Ambos dictadores diseñaron, difundieron, cada uno por su cuenta, sus explicaciones de mandatos. Perón hasta una avenida tiene su nombre en la capital de España, que ahora inicia un nuevo, vacilante y peligroso rumbo con una izquierda que coquetea con el chavismocastrista y carga a Pablo Iglesias y su coleta como vicepresidente. ¡Qué vergüenza! triste la plaga que ha caído sobre la madre patria.

Con esa y muchas historias algunos imaginamos que, dado el pensamiento revolucionario, castrista y alejadamente sindicalista del usurpador, Evo Morales vendría a echar anclas rojas y cocaleras en esta Venezuela desordenada, hambrienta, sin medicinas, insegura, hiperinflacionaria, pero leal al castrismo, revolucionaria, fidelista, chavista y todo eso que tanto le gusta al hermano Juan Evo Morales Ayma.

Quizás el que falló fue Maduro; no atinó a enviarle uno de tantos jets privados tal vez ocupados en trasladar diamantes, oro, traer dólares y euros, pero pudo facilitarle uno de los transportes militares chinos que hasta ahora parecen haber demostrado ser confiables a pesar de las fallas castromaduristas de mantenimiento.

Imaginemos el recibimiento luminoso para un jefe del Estado, esplendoroso, honores militares y demás ceremonias protocolares que los camaradas al frente de la tiranía hubieran hecho al hermano Evo, vociferando que fue echado a palos y gritos por la alta burguesía boliviana desatada en las calles de La Paz, El Alto y Cochabamba, menos en Santa Cruz, la burguesía cuida sus vainas.

Si formaron una alharaca por el rescate del Pollo Carvajal en Aruba, piensen en el escándalo de Maduro recibiendo al martirizado y víctima del imperio estadounidense en la Rampa 4 de Maiquetía o en La Carlota. Lo recibiría el gabinete ejecutivo en pleno, la primera combatiente rodeada de carajitos, con ramos de flores, serpenteando banderitas de ambos países y entregando manifiestos atiborrados de ridiculeces, estulticias y sandeces, exaltando embustes de las bondades del indígena nacido en la comunidad Isallavi, del cantón Orinoca en el Departamento de Oruno, derrocado por tramposo, bribón y pícaro electoral.

En estos momentos ya en Caracas estaría celebrando el desecho fecal del Foro de Sao Paulo y su más reciente secreción, el grupo de deslastrados triunfadores de la miseria que son los caballeros del Grupo de Puebla, encabezados por el iletrado Rodríguez Zapatero.

Maduro debe estar llorando de la envidia; el héroe del rescate no fue él, se le atribuye a ese pequeño burgués manejado por los Kirchner, que dentro de unos días se encargará de la Argentina, Alberto Fernández, gestor esforzado de los permisos internacionales para cruzar cielos que querían ver a Morales más de lejos que de cerca.

Hubiera llegado seguramente el hermano Evo y acompañantes a su propio bunker en Fuerte Tiuna, custodiado, atendido con buena comida y excelente bebida, protegido por nuestros militares con tanques rusos, tanquetas chinas y la admiración de los leales siempre traidores nunca.

Eso de irse a México, al lado de Estados Unidos, es una afrenta, un insulto. Aquí estarían a su disposición canales de televisión, montón de emisoras, la tarima –sitial de honor– de oradores en la asamblea cubana constituyente, periódicos y medios digitales, no muy buenos, pero con sus grupitos de lectores, ¿qué carajo fue a buscar a la tierra de charros con un López Obrador que madruga, pero ni pendejo bloquea contactos con el catire Trump; el mismo que según Maduro diseñó, financió y supervisó el golpe de Estado que le propiciaron al indígena de ascendencia aymara?

Eso, aparte de que aquí tiene selvas para quemar, asesorías de narcoguerrilleros y muchos oídos para sus interesantes explicaciones sobre por qué la pachamama y los ciudadanos bolivianos, que pasan menos hambre y necesidades que los criollitos venezolanos, lo tiraron al pajón. Lo mandaron muy recto a lavarse el paltó.

Confiamos en que reflexionará y que la nación de la cultura maya será una escala hacia un destino en Caracas. Por lo menos se ahorraría unas horas de vuelo de regreso a Bolivia, donde más temprano que tarde regresara a rendir cuentas ante la justicia y cancele sus deudas con la sociedad.

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