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EE. UU. acusó a la UE de ser un “complejo turístico” para funcionarios del régimen de Maduro – NTN24 – 9 de Septiembre 2019

Los europeos son blanco de las críticas de los opositores al régimen de Venezuela por no aumentar la presión sobre Nicolás Maduro, al nivel de Estados Unidos, que incluso congeló los activos venezolanos

El representante especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, acusó este lunes a la Unión Europea (UE) de demorarse en la adopción de sanciones contra funcionarios venezolanos y de ser para estos un “complejo turístico”.

“La UE ha sancionado a 18 figuras del régimen venezolano”, lamentó el funcionario de Estados Unidos, para quien “un número mucho mayor de personas del régimen están utilizando Europa como una especie de complejo turístico”.

la AFP reseñó que durante un acto de la German Marshall Fund en Bruselas, Abrams aseguró que funcionarios del régimen venezolanos “envían a sus familias, sus esposas, sus amantes, sus hijos” a la UE.

“Sus cuentas bancarias están aquí. Tenemos información sobre las mansiones que compran, sobre los clubes nocturnos de sus hijos adolescentes. Eso no debería pasar”, afirmó.

Los europeos son blanco de las críticas de los opositores al régimen de Venezuela por no aumentar la presión sobre Nicolás Maduro, al nivel de Estados Unidos, que incluso congeló los activos venezolanos.

Abrams, quien se reunirá el lunes con altos funcionarios de la Comisión Europea, indicó que su mensaje será que la UE cumpla e imponga “sanciones personales adicionales para que el impacto (…) se sume a las presiones” de cara a “un retorno pacífico y negociado de la democracia y la prosperidad en Venezuela”.

La UE impuso a Caracas un embargo de armas y de material susceptible de ser utilizado para la represión, y además congeló los activos y prohibió los visados para 18 funcionarios de Maduro.

Para Abrams, Bruselas y Washington tienen el mismo análisis de la situación en Venezuela. “Pero, en el tema de las sanciones, creemos que las reticencias de la UE no han ayudado en el proceso de negociaciones”, apuntó.

Sobre sus expectativas sobre el próximo jefe de la diplomacia europea, el español Josep Borrell, Abrams dijo que todavía no pudo hablar con él, pero que ambos tienen “el mismo objetivo, que es la restauración de la democracia en Venezuela”.

Acerca de los comentarios del aún canciller español, que acusó a Washington de actuar como “el cowboy del Oeste” en Venezuela, el funcionario de Estados Unidos aseguró que “en los últimos años” rechazaron este término “completamente”.

“Consideramos que no fue un comentario que ayude”, agregó.

Elliott Abrams: EEUU mantendrá las sanciones hasta que Maduro abandone el poder por Daniel Gómez – ALnavío – 29 de Agosto 2019

Si Nicolás Maduro abandona el poder de forma voluntaria, Estados Unidos no lo perseguirá, no lo procesará, le brindará una amnistía. Eso dice el enviado especial para Venezuela de Donald Trump, Elliot Abrams. Pero al mismo tiempo advierte que las sanciones continuarán si Maduro no abandona el poder.
Elliott Abrams quiere una salida digna para Maduro / Flickr: Millner Center
Elliott Abrams quiere una salida digna para Maduro / Flickr: Millner Center

– No estamos tras él.

– Queremos que tenga una salida digna y que se vaya.

– No queremos procesarte.

– No queremos perseguirte.

– Queremos que dejes el poder.

Se lo dice a Nicolás Maduro el enviado especial para Venezuela de Donald TrumpElliott Abrams, en entrevista con el diario estadounidense The New York Times. Abrams afirma que Estados Unidos ofrecerá una amnistía a Maduro si este abandona el poder de forma voluntaria. ¿Está Maduro dispuesto a aceptar la oferta? No lo parece. Al menos, esa es la impresión de Abrams. Aunque Maduro insista en que siempre está preparado para dialogar, “no es el caso”, sostiene Abrams.

El diplomático confirmó los contactos de alto nivel entre Caracas y Washington. Apunta que hablar de negociación sería equivocado, y no es lo que pretende EEUU en este momento. Los contactos, dice, son cruces de mensajes que se llevan dando desde finales del invierno pasado. Mensajes “muy poco frecuentes” y cuya “información es dudosa”, reseña The New York Times reproduciendo las palabras de Abrams. No obstante, el diplomático insiste en que esos mensajes seguían un mismo patrón: que Maduro seguirá resistiendo a la presión.

Poco después de que se publicara la entrevista, Maduro salió este miércoles en rueda de prensa y dijo: “El imperio norteamericano ha perdido capacidad para imponer su política en el mundo”. “En Venezuela no manda Elliott Abrams, ni Donald Trump, mandamos los venezolanos y las venezolanas”.

En los contactos con Caracas, Elliott Abrams señaló cuáles son las exigencias de Washington:

– Tienen que volver a ser un país democrático.

– Maduro tiene que dejar el poder.

– No debe postularse en una elección.

– No retiraremos las sanciones hasta que Maduro esté fuera del gobierno.

Comenta The New York Times que el discurso de Abrams es más pragmático y suave si se contrasta con el de hace ocho meses, cuando la Administración Trump insistía en el aislamiento internacional y advertía que la opción militar estaba sobre la mesa. El caso es que esta postura se mantiene en Washington. A principios de agosto Trump firmó una Orden Ejecutiva que sanciona a empresas y países que quieran hacer negocios con el régimen venezolano. Hasta ahora, esta ha sido su medida de presión más fuerte. Pero vienen más. Una de ellas podría ser el bloqueo naval a Venezuela. Cosa que el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de EEUU, no descartó. Y esta medida de presión ya tiene tintes bélicos.

Entrevista a Elliott Abrams: “En un año haremos la autopsia del régimen de Maduro” por Maibor Petit – Venezuela Política – 6 de Agosto 2019

Elliot Abrams, el diplomático y abogado estadounidense que se desempeña como el Enviado Especial para Venezuela en la administración de Donald Trump, ofreció una entrevista en días recientes a dos periodistas del Instituto Empresarial Americano (AEI), un think-thank conservador con sede en Washington D.C

En la entrevista de casi una hora, transmitida a través del podcast de la organización llamado “What The Hell Is Going On?” (¿Qué diablos está pasando?) y publicado el viernes pasado, Abrams habló extensa y detalladamente sobre la política de la Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos en su lucha por deponer al régimen de Nicolás Maduro y reinstaurar la democracia en Venezuela.

A continuación, la transcripción traducida al español de la entrevista hecha por los periodistas Danielle Pletka y Marc Thiessen a Elliot Abrams.

Danielle Pletka: ¿Cómo llegamos a donde estamos hoy?

Abrams: Llegamos a donde estamos hoy a través de 20 años de Hugo Chávez y Nicolás Maduro dirigiendo una dictadura o lo que se ha convertido en una dictadura en Venezuela y destruyendo su sistema político y su economía. La destrucción de la economía es casi increíble en el sentido de que hemos visto esto donde hay un desastre natural gigante o guerra. Nadie ha visto algo así en un país que no está en guerra y no ha tenido, ya sabes, un terremoto o algo así.

Fue el país más rico de América Latina porque tiene estas enormes reservas de petróleo y lo que han hecho, por ejemplo, hace cinco años exportaba 3 millones de barriles diarios de petróleo. Hoy en día unos 750,000. El sistema eléctrico, apagón tras apagón tras apagón, por falta de mantenimiento. La propiedad privada no es respetada, o sea tú puedes ver una lista completa [de problemas].

Entonces, ahora tienes un país de 30, digamos 34 millones, de los cuales cuatro millones son ahora refugiados. Llegará a cinco millones para fines de este año a menos que haya un cambio político en Venezuela. La carga sobre los vecinos es enorme; Perú, Ecuador, principalmente Colombia, donde hay más de un millón y medio de refugiados venezolanos. Las islas holandesas Aruba, Curazao: enormes comunidades dado el pequeño tamaño de esas islas.

Por primera vez, un lugar en América del Sur para los rusos, los cubanos y los chinos. Y deberíamos hablar de eso un poco más. Han convertido a Venezuela en un gran desastre y catástrofe humanitaria.

Pletka: ¿Cómo permitimos que esto se pusiera tan mal? Chávez estuvo en el poder durante mucho tiempo y obviamente tenía la intención de ser el dictador en el que se convirtió, ¿por qué no lidiamos con eso cuando era fácil?

Abrams: Chávez fue inicialmente elegido democráticamente como un líder popular. Estaba persiguiendo políticas que no nos gustaban, pero sabes que es asunto suyo. Quiero decir, fue elegido democráticamente como un presidente. Luego murió y Maduro, que había sido vicepresidente, se hizo cargo y estos últimos años bajo Maduro, los últimos seis años han sido los peores por mucho.

Puede ver hacia dónde me dirijo, hacia Barack Obama. El gobierno de Obama realmente le coqueteó por debajo de la mesa al régimen de Maduro y no lo hizo retroceder particularmente en el lado de los derechos humanos y pensó que podía tratar con ellos tanto como lo hicieron con Cuba. Lo peor de este declive desde el punto de vista político, económico y desde el punto de vista humanitario fue bajo la administración de Obama, y creo que tienen mucho por lo qué responder.

Thiessen: Déjeme hacerle una pregunta fundamental. Donald Trump ha seguido una política exterior de “primero Estados Unidos” aunque ha estado inclinado a poner a Venezuela en una prioridad más alta. ¿Por qué es eso y por qué los estadounidenses deberían preocuparse por este problema?

Abrams: Bueno, hay un número de razones. Primero, están desestabilizando a toda la región. Quiero decir, cuando tienes un flujo de refugiados que ahora es de cuatro millones rumbo a cinco millones y si no pasa nada en Venezuela serán seis, serán siete. Puede desestabilizar a todos los países de la región, luego ir al norte hacia las islas y, finalmente, hacia los Estados Unidos. Estamos hablando de un flujo masivo de refugiados que tiene que ser motivo de preocupación para nosotros.

En segundo lugar, estamos hablando de los cubanos, los rusos, los chinos, que sabemos han tenido a Cuba durante mucho tiempo, pero en realidad no han tenido nada en América del Sur. Ahora encuentras miles y miles de agentes de inteligencia cubanos en Venezuela. Encuentras a Maduro in extremis ahora acercándose a Irán.

Desde el punto de vista de la seguridad nacional, este no es un asunto trivial. No quiero exagerar, pero es algo de lo que obviamente debemos preocuparnos.

Y luego decimos petróleo: hay un solo mercado global unificado de petróleo, por lo que debemos preocuparnos por lo que realmente sigue siendo la más grande reserva de petróleo en el mundo.

Thiessen: El ministro de Relaciones Exteriores Zarif de Irán acaba de estar en Caracas. Háblenos un poco sobre lo que Irán está haciendo en Venezuela. Lo que Rusia está haciendo en Venezuela. Entiendo que Putin envió a 400 miembros del grupo Wagner allí para proporcionar seguridad personal para Maduro. Hable acerca de estos regímenes, que son realmente una amenaza para nuestro país, y cómo están convirtiendo a Venezuela en una especie de feudo particular.

Abrams: Están en un espectro. Los más involucrados son los cubanos porque están obteniendo, el mes pasado, alrededor de 80.000 barriles diarios de petróleo gratis. Esto los salva. Después del colapso de la Unión Soviética, la economía cubana colapsó y lo que los salvó fue el petróleo venezolano de Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro. No veo cómo la economía de Cuba sobrevive sin eso, así que están desesperados por mantener a Maduro en su lugar.

Para mantenerlo en su lugar, tienen unos 2.500 agentes de inteligencia en el Ejército, en la Guardia Nacional, en todas las agencias de inteligencia. Y para darle una idea de cuán profundamente están en esto, el grupo de guardaespaldas personal que rodea a Nicolás Maduro no está formado por venezolanos, sino por cubanos. Creo que los cubanos son el sistema nervioso central de este régimen.

Si preguntas, si la situación es terrible, ¿por qué no ha actuado el ejército, por qué no hay un golpe? Creo que la respuesta son los cubanos porque impregnan el alto mando. Están espiando a todos. Cualquier general sabe que si se involucra en cualquier tipo de trama golpista, no importa cual, discusiones en las que dices que no estás contento con la situación y que algo tiene que cambiar, probablemente terminarás siendo torturado en una prisión venezolana y tal vez termines muerto.

Creo que los rusos ven esto principalmente como una forma de meter el dedo en nuestro ojo. Esto es clásico de [Vladimir] Putin. Es bastante barato para ellos, pero son muy útiles para el régimen.

Pusimos sanciones económicas a fines de enero, ¿qué hizo el régimen? Inmediatamente voltearon hacia los rusos. A Rosneft, la compañía petrolera, a su presidente Igor Sechin, quien es uno de los grandes amigos de Putin y les dijeron: ayúdennos a vender petróleo, solíamos vender a los estadounidenses, ayúdennos a comprar productos refinados que necesitamos, ayúdennos con el financiamiento, encuéntrennos un banco. Pero los rusos también se están aprovechando financieramente.

Hace un año, el verano pasado, Venezuela le debía a Rosneft ocho mil millones de dólares. A finales de este verano se reducirá a alrededor de mil millones. Entonces, están tratando de salir, están tratando de sacar su dinero y, por cierto, venden, por ejemplo, productos refinados como gasolina, queroseno, con un gran margen comercial y compran el petróleo con un gran descuento. Realmente están exprimiendo a Venezuela mientras pueden hacerlo. Esos son sus grandes amigos y aliados.

Los rusos tienen, en orden de magnitud, 150 militares en el terreno. No es un gran número. Están ayudando a mantener el equipo militar ruso que han vendido a Venezuela en los últimos 20 años.

Lo que nos han dicho [los rusos] en privado es: “No nos importa mucho Nicolás Maduro. Maduro puede ir o venir, pero tenemos inversiones legítimas en Venezuela que queremos mantener”. Y lo hacen, quieren mantener este punto de apoyo en el continente de América del Sur. No lucharán por ello, no están poniendo dinero nuevo. Sacan dinero, pero mientras puedan quedarse lo harán. Principalmente para mostrarnos: creen que es su hemisferio, estadounidenses, pero nosotros también estamos allí.

Para los chinos es más un acuerdo económico. Pusieron dinero en la última década, lo quieren sacar. El argumento que les hemos formulado es “Bueno, está bien, pero no lo sacarán mientras Nicolas Maduro esté allí porque está destruyendo la economía”. Los chinos no son de ninguna ayuda, pero no están allí tan profundamente como los rusos.

Finalmente, Irán, no tuvieron mucha presencia hasta este año y ahora el régimen está recurriendo a ellos, como está recurriendo a todo el mundo pidiendo ayuda militar, ayuda de inteligencia, ayuda económica. No hay muchos iraníes allí. No exageraría la presencia de Hezbolá, diría que es principalmente recaudación de fondos, no es operativo.

Pletka: Permítame seguir con esta pregunta de Irán. A lo largo de los años, ha habido informes de que Irán está interesado en vuelos entre Caracas y Teherán, de envíos entre Caracas y Teherán y un hombre a menudo ha estado en el centro de esa historia. Un tipo llamado Tareck El Aissami, que antes fue Ministro del Interior de Venezuela. Ahora tiene otra cartera, pero usted parece menos preocupado por esto. ¿Es esto un objetivo de oportunidad para los iraníes o es realmente un punto de entrada a Sudamérica? ¿Es un punto de entrada a los Estados Unidos? Estoy un poco sorprendida de escucharlo minimizar esto, en realidad.

Abrams: Comencemos con Tareck El Aissami, a quien vale la pena mencionar como dices. Fue ministro, fue vicepresidente por un tiempo. Estados Unidos lo sancionó el año pasado. Sancionarlo, ¿qué significa eso? Bueno, entre otras cosas, significa que podemos congelar sus activos en los Estados Unidos. ¿Qué fue, qué congelamos? ¡600 millones de dólares!

La cantidad de corrupción en este régimen es completamente increíble. La comunidad de inteligencia estima la cantidad de dinero robado por personas como él en 200 mil millones de dólares. Esto es principalmente crimen, es tráfico de drogas que, por cierto, es otra razón por la que deberíamos estar preocupados. ¿Cómo llega la cocaína colombiana, por ejemplo, a los Estados Unidos? Se lleva al este a través de la frontera hacia Venezuela y viene desde el norte de Venezuela. Entonces esa es otra razón más.

Pero los iraníes, al igual que los rusos, como los chinos, saben que el futuro de este régimen es pobre, por lo que no van a invertir mucho dinero. Operacionalmente, donde vemos a Hezbolá e Irán se encuentra principalmente en el cono sur. La llamada área de la triple frontera: Brasil, Argentina, Paraguay. Ahí es donde ves las operaciones. No se ven operaciones terroristas de Irán en Venezuela. Ves una presencia diplomática. Los ves ayudando con cosas como sacar oro para que pueda venderse en el mercado.

Pletka: Y proporcionan pasaportes o históricamente han proporcionado pasaportes a iraníes que no quieren usar su documentación iraní.

Abrams: Eso es correcto. Son útiles para Irán, pero de nuevo, no es un centro de actividad terrorista como se puede decir a veces que es el Cono Sur.

Pletka: ¿Puedo hacerle una pregunta de algo que usted mencionó? Debido a que el tema del narco es algo sobre lo que Roger Noriega, quien trabaja con nosotros en AEI, ha escrito mucho. Y cuando él ha hablado de Venezuela, una de las cosas que ha dicho es la lealtad en el régimen. ¿Por qué no ha habido un golpe? Mucha de la lealtad al régimen se relaciona mucho más con estas empresas criminales compartidas. Básicamente, todos ellos se han enriquecido de esta manera y temen que bajo otro régimen no puedan seguir siendo ricos. Es posible que no puedan conservar sus activos. ¿Ve eso como un factor también?

Abrams: Sí, probablemente ni siquiera deberíamos hablar de lealtad al régimen. Es una especie de decisión de negocios. La corrupción está extremadamente extendida. La corrupción financiera, los contratos gubernamentales y también el tráfico de drogas o el pago para mirar hacia otro lado y para que no interfieras con el tráfico de drogas de otra persona en la parte occidental del país cerca de Colombia. Es cierto, creo que es principalmente cierto en los rangos más altos, por lo que una de las cosas que yo me pregunté fue: de haber un golpe militar, ¿sería un golpe de coroneles y no un golpe de generales?

Pletka: Al estilo del Medio Oriente…

Abrams: Cuando pensamos, recuerda, fue el coronel Gadafi, fue el coronel Nasser. Por cierto, también está el coronel Chávez. Obviamente no han participado de la misma manera que los generales. Debo agregar, una de las cosas que Chávez y Maduro hicieron para tratar de mantener a los militares de su lado es que han promovido a todos. Venezuela tiene más generales que la OTAN (risas).

Pletka: Decimos esto en Washington todo el tiempo, los títulos son gratuitos.

Abrams: Sí, han hecho eso. Y una de las cosas que tendrán que suceder… quiero decir, seamos realistas aquí, si hay un acuerdo político que saque a Maduro, una parte de este será algún tipo de amnistía porque hay demasiadas personas en las fuerzas armadas. Pero también en general, en el partido gobernante en Venezuela, que están comprometidos por este régimen y van a buscar algunas garantías para su futuro. Si miras las transiciones sudamericanas a la democracia en los últimos 30 años, siempre han tenido algún tipo de amnistía que protege a las personas para que estén dispuestas a seguirlas.

Pletka: Ese compromiso será una píldora amarga.

Abrams: Lo es, pero nosotros hemos dicho, el gobierno de los Estados Unidos:  Mira, es tu país, puedes llegar al acuerdo que quieras, pero ten presente que nosotros no hacemos tratos con narcotraficantes. Puedes hacer un trato, y puedes dejar ir a alguien, y puedes decir “Bueno, ya sabes, él puede ser un ministro, lo que sea”. Nosotros todavía tendremos un caso en su contra. Y si alguna vez pone un pie aquí, lo arrestaremos.

Imágenes del 30 de Abril de 2019 en las adyacencias de la Base Aerea de La Carlota. Caracas, Venezuela. Fotos: AP / AFP / Getty Images.

Thiessen: La administración Trump merece mucho crédito por elevar el problema de Venezuela. El presidente [Trump] tenía razón al respaldar a Guaidó. Ayudó a conseguir apoyo internacional para Guaidó y muchos países lo han reconocido como un presidente legítimo. Lideró el esfuerzo para aislar al régimen, sancionó a todos estos compinches de Maduro y todo lo demás, cortó los pagos estadounidenses por el petróleo venezolano. Todas estas son cosas buenas, pero en abril básicamente hicimos una jugada para tratar de sacar [a Maduro] del poder. No fue un golpe porque Guaidó es el presidente legítimo, pero falló. ¿Por qué fracasó ese esfuerzo y qué lecciones han aprendido de ese fracaso para cambiar la política de los Estados Unidos en términos de cómo deshacerse de Maduro en el futuro?

Abrams: Bueno, tienes razón al decir que Juan Guaidó es el Presidente Interino legítimo de Venezuela porque él es el presidente de la Asamblea Nacional y las elecciones presidenciales que tuvieron el año pasado fueron un fraude, una falsificación.

En primer lugar, lo que sucedió el 30 de abril no fue, creo que dijiste nuestra obra, de los estadounidenses. Era algo que un grupo de venezolanos negociaban con el jefe del servicio de inteligencia que está aquí en los Estados Unidos ahora (huyó, vino a nuestro lado), el jefe del ejército, el jefe del Tribunal Supremo.

Entonces, ¿por qué falló? Hay muchas teorías sobre esto y no diría que estoy seguro de cuál es la correcta. Hay una teoría de que [la operación] fue penetrada por los cubanos desde el principio y la dejaron correr para ver quién estaba involucrado. Otra teoría es que era prematuro, adelantaron la fecha por un día porque pensaban que el gobierno se había enterado, más bien el régimen, se había enterado.

Thiessen: Claramente lo habían hecho.

Abrams: Bueno, entonces la fecha, el momento, eran incorrectos, así que no funcionó. Continuamos con nuestra política, que es mantener la presión sobre el régimen. Desarrollando la presión todas las semanas. Cada semana anunciamos nuevas sanciones y continuaremos haciéndolo.

Nosotros continuamos construyendo la coalición internacional. El último país en unirse, es decir, en reconocer a Juan Guaidó como Presidente Interino legítimo en Venezuela, fue Grecia, que lo hizo la semana pasada. Cuando el [Primer Ministro Kyriakos] Mitsotakis ganó las elecciones, en su segundo día en el cargo reconoció a Guaidó, lo cual fue bastante bueno. Y otros países creemos que seguirán.

Lo que no podemos hacer es decirte cuándo. Qué día, qué semana, a qué hora terminará este régimen. Pero estamos bastante seguros de que lo hará porque no tiene soluciones para los problemas de Venezuela, esta terrible crisis. Y lo vimos con este apagón más reciente, todo el país cayó el 22 [de julio].

Thiessen: Eso es porque ustedes lanzaron un ataque electromagnético, ¿verdad? Eso fue lo que dijo Maduro. (Risas)

Abrams: (Risas) La pregunta es ¿fue el presidente [Trump]? ¿Fui yo? ¿Fue Marco Rubio? Es lo que dijeron la última vez.

Platka: ¿Guardas ese equipamiento en tu casa, Elliot? Solo tengo curiosidad (risas).


Abrams: ¡Son ondas cerebrales! Eso es todo, no hay equipamiento (risas).

Platka: Dice que Maduro no puede aguantar, dijimos lo mismo sobre Bashar Al-Assad en circunstancias no muy diferentes. De hecho, diría que, en circunstancias peores. Sí, es cierto que estamos haciendo más en Venezuela de lo que tal vez estábamos dispuestos a hacer en la administración Obama contra Assad, pero la capacidad de este tipo para aguantar… Él tiene que aguantar y los cubanos lo tienen que hacer aguantar. ¿Por qué usted es tan optimista?

Abrams: Bueno, es una muy buena pregunta. Hay otros que la gente dijo que no podrían [aferrarse al poder] mientras destruían su país, ¿cómo pudo Mugabe en Zimbabwe? Pero el Zimbabwe de Mugabe fue un caso en el que creo que la división tribal tan profunda tuvo mucho que ver con su capacidad de resistir. Siria y Venezuela no son comparables en un par de formas. Primero, mira dónde está Siria. Venezuela se encuentra en el hemisferio occidental, rodeada de democracias que quieren la salida de ese gobierno: Brasil, Colombia, Perú, Argentina.

Esta no es la situación de Siria y quizás lo más importante es que ese régimen habría caído en Siria de no ser por una cosa. Irán y Hezbollah estaban listos para luchar, morir y matar para preservarlo, y sabemos que miles de soldados de Hezbollah y soldados de la Guardia Revolucionaria Iraní fueron a Siria para luchar por ese régimen. Eso no está sucediendo en Venezuela. Nadie lucha por este régimen. Están dispuestos a encarcelar a la gente por este régimen, eso es lo que hacen. La opresión es muy grande, pero no habrá tropas extranjeras defendiendo a este régimen de la manera que estaban en Siria.

Thiessen: Uno de los problemas que Roger Noriega plantea cuando hablamos con él acerca de esto es que estos narco generales, las personas que estábamos tratando de cambiarse de bando en abril en el Ministerio de Defensa, estamos hablando de personas mayores, estas son todas personas que están comprometidas. Quienes tienen en juego miles de millones de dólares a través del narcotráfico y otros delitos de crimen organizado. 

Usted mencionó que si va a haber un golpe de estado, probablemente sea un golpe de coroneles. ¿Es un error intentar tener una estrategia centrada en cambiar de bando a estas personas en altos cargos que tienen miles de millones de dólares?

Porque uno, digamos que tienen éxito, entonces tenemos Chavismo light y tenemos un montón de narcotraficantes todavía a cargo del país. Y dos, es menos probable que se cambien de bando porque son los que tienen más que perder. ¿No deberíamos estar haciendo efectivamente lo que usted hizo en la década de 1980 en Nicaragua? Es decir, ir a buscar a esos coroneles y a los suboficiales que son patrióticos, que no son corruptos, que no han sido comprados por el narcotráfico y ayudarlos a derrocar al régimen. No con las fuerzas estadounidenses, sino con la ayuda, la inteligencia y el apoyo de los EE. UU.  y poner a Guaidó en el poder.

Abrams: No. Primero, disputo tu historia. Probablemente sea para otro podcast. Lo que pasó en Nicaragua en la década de 1980 fue la mayor rebelión campesina en la historia de América Latina. No fue creado por los Estados Unidos o por la Guardia Nacional, fue espontáneo debido a la opresión del régimen comunista.

Thiessen: Y la oposición en Venezuela también es espontánea, solo que en Nicaragua entramos y apoyamos la rebelión campesina, ¿por qué no hacemos lo mismo?

Abrams: Lo que estás viendo en Venezuela no es una rebelión campesina, en absoluto.

Estás viendo una resistencia a este régimen que está muy extendida. Cada semana Guaidó va a una parte diferente del país, más recientemente a la Isla de Margarita. Como parte de eso, [fue] a una ciudad llamada Barinas, que en realidad era el lugar de nacimiento de Hugo Chávez. Grandes multitudes, a pesar de que hay censura. No hay anuncios de televisión, no hay forma de que la gente sepa. Es de boca en boca, grandes multitudes.

Pero cuestionaría su caracterización de nuestra política como “Estamos tratando de cambiar de bando a algunos generales”. No estamos haciendo eso. Estamos tratando de, déjeme usar un buen término marxista, “aumentar las contradicciones”, es decir, estamos ejerciendo una enorme presión sobre estos individuos. Estamos presionando la capacidad del régimen para obtener dinero. Y los ingresos para el régimen son muy, muy bajos. Una de las razones por las que venden oro es porque es una de las pocas cosas que pueden vender. Principalmente en el Medio Oriente.

Estamos presionando todo el sistema. Sí, creemos que hay muchos generales que ahora dicen: “Bueno, todo este sistema se está derrumbando, incluido mi pequeño Imperio económico”. Creemos que hay personas en el ejército que no son corruptos que dicen que algo tiene que ceder aquí.

Creemos que hay muchos civiles, incluso en el PSUV, que es el viejo partido de Hugo Chávez, el partido chavista, que se dieron cuenta de que Nicolás Maduro estaba destruyendo su partido, destruyendo su marca.

Creo que hay muchos venezolanos incluso en la izquierda que se dieron cuenta de que Maduro es un total y completo fracaso y está destruyendo el país. Y de nuevo, ¿cuándo habrá suficiente gente en los lugares correctos para derrocar al régimen? No lo sé. Será, tal vez sea un golpe militar. Tal vez sea un golpe del régimen, tal vez sea una negociación. No sabemos la respuesta a eso, pero seguimos adelante con esta política de tratar de romper el régimen con nuestras presiones sobre él.

Thiessen: El problema es que parece que la estrategia es romper al régimen desde el tope, mientras que en un lugar como Nicaragua había un esfuerzo desde la base para eliminar al régimen desde abajo y eso tuvo un éxito increíble. Terminó con elecciones democráticas. Se vino abajo más adelante, pero no tuvo nada que ver con el fracaso de la estrategia. ¿Por qué nuestra estrategia es tan descendente y no ascendente?

Pletka: Permítanme agregar algo a eso, también parece que el Presidente [Trump] es muy reacio a agregar la amenaza. Ni siquiera el factor real, sino la amenaza de una acción militar que daría credibilidad a nuestro esfuerzo.

Abrams: Nuevamente, disputo esta idea de que es solo una política de arriba hacia abajo que intenta cambiar unos pocos generales o algo así. Juan Guaidó anunció, en la fecha en la que Maduro debería haber dejado el cargo pues su mandato había terminado, que como presidente de la Asamblea Nacional parecía caer sobre él bajo la Constitución ser Presidente Interino. La Asamblea Nacional estuvo de acuerdo con eso, nosotros estuvimos de acuerdo con eso y nuestra política ha sido de apoyo total para Guaidó, incluida la ayuda para encontrar otros 54 países que apoyen a Juan Guaidó.

Pletka: ¿También le estamos dando acceso a activos venezolanos congelados en los Estados Unidos?

Abrams: Volvamos a eso. No podemos hacer eso. La política es fundamentalmente apoyar a Guaidó y apoyar a la oposición demócrata. Apoyo a la Asamblea Nacional, la última institución democrática del país. Esa es, si se quiere, una estrategia de abajo hacia arriba: apoyar el movimiento democrático en Venezuela. Pero tienes razón, lo estamos haciendo pacíficamente, no lo estamos haciendo a través de las armas.

¿Por qué? Una razón es que la mayoría de ellos no quieren que lo hagamos. Lo último que Venezuela realmente necesitaría es mucho más derramamiento de sangre. En segundo lugar, si nos fijamos en la coalición que tenemos de 55 países que apoyan a Juan Guaidó, destruiremos esa coalición si seguimos vociferando sobre la intervención militar que los latinoamericanos no quieren y que los europeos no quieren. Es posible que pueda encontrar dos o tres países que dicen en privado: “Sí, se debería invadir Venezuela”, no encontrará muchos más que eso. No creo que sea una política inteligente.

Ahora, constantemente le digo a la gente: si le hubieras dicho a George H. W. Bush en 1988 cuando era vicepresidente: “Vas a invadir Panamá en un año o dos”, habría dicho ¡estás loco!

Nadie puede predecir el futuro. Obviamente tenemos la capacidad militar para hacer eso. No es algo que alguien debería desear porque habría mucho… podría haber mucho daño y personalmente no creo que eso sea necesario para derribar este régimen. Ahora, si estamos tan contentos con Juan Guaidó, que lo estamos, creo que es un talento político increíble. ¿Por qué no le damos acceso a estas cuentas?

Primero, Venezuela le debe mucho dinero a mucha gente. Hay muchos acreedores en los Estados Unidos. Acreedores del gobierno, tenedores de bonos, por ejemplo. Acreedores de PDVSA, la Compañía Nacional del Petróleo de Venezuela. ¡El minuto, no el minuto! ¡El segundo que descongelas esas cuentas, boo! Sus abogados te demandarán en la corte: “¡Consígueme ese dinero!”. Ese es el primer problema.

El segundo problema es que si miras a las instituciones financieras, dices que se lo das a Juan Guaidó, sabes lo que dicen sus abogados: ¡Whoa, whoa, whoa, whoa, whoa! ¿Qué pasa si somos demandados? ¿Qué pasa si no tiene éxito y dentro de tres meses nos meten una demanda?

La gente que mantiene los fondos aquí y en Europa también. Bancos, como el Banco de Inglaterra, que posee mil doscientos millones de dólares en oro venezolano, son reacios a hacerlo. La gente está lista para saltar sobre esos activos. Lo que estamos intentando hacer, nosotros la administración ahora, es conseguir que el equipo de Guaidó pueda pagar embajadas, embajadores, una oficina de la Asamblea Nacional en Caracas. Cuarenta y medio millones de dólares en dinero que no se gastará en el Triángulo del Norte en Centroamérica y aún no hemos podido persuadir al Congreso para que nos permita reprogramar esos fondos, pero eso es lo que nos gustaría hacer. Nos gustaría usar fondos de los Estados Unidos para hacerlo.

Pletka: ¿Qué pasa con las conversaciones dirigidas por Noruega? En primer lugar, todo lo relacionado con esa frase “conversaciones dirigidas por noruegos” me hace agarrar mi billetera (risas). ¿Pero es esto algo en lo que confiamos? ¿Y le preocupa que estas conversaciones terminen con elecciones en las que Maduro pueda participar? ¿Que podría haber un proceso que le baje la temperatura no a la administración Trump sino a todos los demás? Sabe que estas coaliciones son siempre imposibles. ¿Qué tan seguro o preocupado está al respecto?

Abrams: Estos puntos que estás planteando son muy importantes. No tengo ninguna crítica que ofrecerle a Noruega por tratar de negociar esto. Es un esfuerzo de buena fe de su parte y tienen lecciones que enseñar a Venezuela. En última instancia, porque son un país rico en petróleo que utilizó bien sus recursos petroleros, en lugar de tener una gran corrupción e incompetencia. Ahora, esta es la tercera ronda de negociaciones. El régimen de Maduro abusó de las dos primeras rondas simplemente para ganar tiempo y tratar de dividir a la oposición, por lo que hay que preocuparse por estas conversaciones. Guaidó y su equipo lo saben. Vivieron las rondas anteriores y, por supuesto, los estamos aconsejando: “Ya sabes, mantén los ojos abiertos”. Y las conversaciones podrían colapsar hoy, esta semana, la próxima semana … Podrían colapsar fácilmente si el régimen no ofrece nada u ofrece opciones fraudulentas.

Una de esas opciones fraudulentas, que bien puede ofrecer es: “Sí, podemos tener elecciones presidenciales dentro de 18 meses. Obviamente, Nicolás Maduro es presidente y presidirá las elecciones, pero tendremos un nuevo Consejo Electoral y estas serán elecciones libres y justas y luego [Maduro] se irá”. Esa proposición increíblemente pobre y mentirosa realmente ha ganado cierto apoyo en la Unión Europea.

Pletka: Por supuesto…

Abrams: Y he tenido conversaciones. He tenido conversaciones donde los funcionarios de la Unión Europea y dicen “Inundaremos la zona con observadores electorales”. La respuesta a eso es y lo que sucederá, supongamos que están allí y supongamos que son honestos. Así que tienes una elección dentro de un año y medio a partir de ahora, en enero de 2021. Y, por supuesto, ellos intentan robársela y los observadores electorales dicen: ¡Oh, estas no fueron elecciones justas! Eso es exactamente lo que sucedió en mayo [de 2018]. Hubo observadores y Maduro se robó las elecciones, ¿y qué? Él todavía está sentado allí.

Este es un plan realmente malo y lo hemos dejado claro: no levantaremos nuestras sanciones mientras Nicolás Maduro esté en el poder. En cierto sentido, no nos importa qué trato se haga. Si Nicolás Maduro está en el poder, no vamos a levantar nuestras sanciones.

Este no es un problema ideológico, piénselo. Maduro está allí, está sentado en el palacio presidencial. Tiene el Ejército, la Guardia Nacional, la inteligencia militar, la inteligencia civil. Tiene 2.500 cubanos, tiene estos llamados colectivos armados, que son pandillas. ¿Vas a tener una elección libre? ¡Esto es ridículo! Si usted es un venezolano promedio, está sentado en su casa y llega la noticia: “Se llegó a un acuerdo y Nicolás Maduro se quedará como presidente pero hará elecciones libres”. ¡Te ríes! Porque sabes que no van a ser libres. ¿Piensas que vas a creer en una votación secreta?

Este es un trato realmente malo. Un compromiso realmente malo. Y estamos diciendo eso a la Unión Europea y a los venezolanos: no caigan en eso porque él [Maduro] permanecerá en el poder y no habrá elecciones libres.

Creo que los tipos del régimen piensan “Bueno, no volverá a lanzarse Maduro porque es un mal candidato”, por lo que encontrarán a alguien que sea un mejor candidato. Y luego tal vez Guaidó se postule, pero ellos pueden pagar para tener otro o dos candidatos aparentemente demócratas y luego dividen a la oposición y, de hecho, podrían ganar una elección. Esta es una muy, muy mala idea. Por eso decimos que Maduro tiene que irse.

Thiessen: Hay un informe de la ONU que [afirma que] Maduro ha estado enviando escuadrones de la muerte para matar a hombres jóvenes y luego organiza la escena del crimen para que pareciera que se resistían al arresto y que hasta 7.000 han sido asesinados de esa manera. Eso es mucho peor que nada, la izquierda se vuelve loca por Pinochet. Esto es mucho peor que lo que sucedió allí o en muchos otros países centroamericanos durante la década de 1980. Eso es mucha gente. Tienes a Maduro involucrado en escuadrones de la muerte. Él y su régimen están involucrados en el narcotráfico. 

Antes que nada, ¿puede contarnos sobre los escuadrones de la muerte? Pero también la segunda pregunta es ¿por qué no hemos imputado legalmente a Maduro y sus altos funcionarios y ofrecido recompensas para cualquiera que lo tome y los entregue a los Estados Unidos?

Abrams: Primero, vale la pena compararlo con Chile bajo Pinochet. Pinochet gobernó durante 17 años. En esos 17 años, un par de cientos de personas fueron asesinadas y hubo 200.000 refugiados. En Venezuela, 5.000 personas asesinadas en un año según la ONU y cuatro millones de refugiados. Esto solo te muestra la profundidad de este colapso, de la crisis y la represión en Venezuela.

Los escuadrones de la muerte en cuestión están organizados obviamente por el régimen. En realidad, el informe de la ONU tiene una muy buena descripción de ellos. Chicos, en máscaras con pasamontañas y buscando individuos que creen que estaban participando en manifestaciones. Disparándoles y luego sabes, sembrándoles un arma o algo así. El ex jefe de los servicios de inteligencia Christopher Figuera, quien se escondió y luego abandonó el país después del intento fallido del 30 de abril de derrocar a Maduro, ha mencionado un par de casos. Por ejemplo, el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional fue arrestado y acusado de terrorismo porque había armas en su casa y Christopher dijo: “Bueno, esas armas fueron sembradas. Lo sé, dijo, ¡porque yo las sembré! Yo fui el tipo que ordenó esto”. Entonces sabemos que esto ha sucedido.

Sucedió también en el caso del jefe de gabinete de Juan Guaidó, un tipo llamado Roberto Marrero. Los mismos cargos, la misma siembra de armas.

Sobre la cuestión de la imputación. Sabes, esta es una pregunta del Departamento de Justicia, así que si estás pensando: Oh, ahora él va a esquivar la pregunta. Sí, la voy a esquivar.

Hay acusaciones penales de algunos venezolanos. Por ejemplo, dos sobrinos de la esposa de Maduro, la ex Primera Dama, están en una prisión federal de Florida condenados por cargos de tráfico de drogas.

Hay, según me han dicho, otras acusaciones penales que son imputaciones selladas.

Pletka: ¿Por qué selladas? ¿Por qué? Eso simplemente no tiene sentido.

Abrams: Sabes, tienes que hablar con el Departamento de Justicia sobre esto. He estado tratando de evitar hablar demasiado sobre lo que hacen. Por cierto, lo que les hemos dicho a los venezolanos, a personas conectadas al régimen que se acercaron a nosotros y nos dijeron “Quiero cooperar pero no quiero ser acusado”. Lo que les dijimos es: “No hacemos acusaciones penales en el Departamento de Estado, ve a hablar con el Departamento de Justicia”. Y muchos de ellos lo han hecho. La gente del Departamento de Justicia me ha dicho que muchos de ellos tienen abogados estadounidenses y están hablando sobre “Bueno, ¿qué tipo de acuerdo de culpabilidad podría haber? ¿Cuántos años tendría que pagar?”. Eso es un asunto del Departamento de Justicia.

Pletka: Tengo dos preguntas de cierre para usted. Una es probablemente más fácil que la otra. No sé cual es más fácil.

Algunos han sugerido que Guaidó está rodeado de tipos malos. Son tipos malos oportunistas, son tipos malos que se le han volteado a Maduro, que creen que el futuro no va a estar con Maduro, pero sin embargo son narcos, son traficantes. Y lo ven como un líder débil detrás del cual pueden esconderse. No es que Guaidó sea un mal tipo, sino que en realidad está rodeado de gente. Incluyendo a un hombre, este compañero [Raúl] Gorrín, quien ha sido acusado en los tribunales estadounidenses. ¿Qué dice sobre eso?

Abrams: Nunca ha habido, primero, ni siquiera un susurro. Incluso por el régimen, de acusaciones contra Juan Guaidó, por cualquier tipo de conducta ilegal. Mucho menos tráfico de drogas. En segundo lugar, creo que eso está mal. Conozco a muchas personas alrededor de Guaidó.

Desafortunadamente, los conozco porque muchos de ellos han sido forzados al exilio. Él es parte de la generación que se llama la generación de 2007. Las personas que se levantaron en contra de la dictadura de Chávez. Todos estos son hombres que ahora tienen treinta y cinco años, más o menos, y es un grupo muy inspirador de jóvenes líderes políticos democráticos. Ninguno de los cuales tiene dinero.

Aquí hay un problema que usted señala que mencioné antes: los 200 mil millones de dólares robados. Hay mucho dinero ilícito por ahí. Y muchos de esos tipos quieren comprar su regreso, algunos de ellos estaban en el exilio, han estado en el exilio durante años. Quieren volver al juego, por lo que ofrecen dinero al régimen y a Guaidó. Él es consciente de esto. Él es muy cuidadoso con esto.

Según los informes de prensa, Gorrín estuvo involucrado en los esfuerzos del 30 de abril, pero no participó involucrado en nombre de Guaidó. Yo diría que él, [Raúl Gorrín] estuvo involucrado en nombre de Gorrín.

Somos conscientes de esto. Y Guaidó es muy consciente de ello. Yo debo decir que estoy preocupado a largo plazo, incluso en una Venezuela democrática. Maduro se va, hay elecciones libres. Me preocupa la influencia de los narcotraficantes y todo ese dinero externo, pero no me preocupa su influencia en Juan Guaidó.

El vicepresidente Mike Pence, la segunda dama Karen Pence, y el almirante Craig S. Faller, comandante del Comando Sur de los EE. UU., Visitan el buque hospital USNS Comfort (T-AH 20), 18 de junio de 2019. (Foto de la Marina de los EE. UU. / Richard L.J. Gourley)

Thiessen: Los informes dicen que Trump básicamente sintió que lo habían decepcionado. Que había dicho que conocía a personas como Maduro y que Maduro no iba a irse fácilmente y que tenía la sensación de que esto iba a salir mal. Y, francamente, hay informes de que ha perdido interés en Venezuela. Ya no lo escuchas hablar mucho al respecto.

¿Ha perdido el presidente interés en Venezuela? Y también, ¿cuáles son las consecuencias para el prestigio de Estados Unidos y para la región, si después de haber respaldado a Guaidó Maduro sigue en el poder, cuáles son las consecuencias del fracaso?

Abrams: Primero, la noción de que el presidente ha perdido interés es una tontería. Recuerdo cuando los periodistas hacían de comités politicos y recuerdo cuando surgió la primera de esas historias hace algunas semanas. Y resulta que fue un día en el que el Primer Ministro canadiense [Justin] Trudeau estaba visitando al presidente y pasaron mucho tiempo discutiendo sobre Venezuela. Ese mismo día, el Vicepresidente Pence estaba en Miami para despedir al USNS Comfort, el barco hospital que estaba haciendo un recorrido por el Caribe y la parte norte de América del Sur para tratar a refugiados, en su mayoría venezolanos. El vicepresidente no habría hecho eso si hubiera pensado “Oh, ya no nos importa esto”, por lo que no es cierto.

Lo veo en la conducta del Presidente, el Vicepresidente, el Secretario de Estado, el Secretario del Tesoro, el Secretario de Comercio… hay un enorme interés continuo en Venezuela. ¿Está frustrado el presidente? ¡Usted puede apostarlo! ¡Yo estoy frustrado! Juan Guaidó está frustrado, todos estamos frustrados, por supuesto.

El sufrimiento en Venezuela, el flujo de refugiados, es simplemente terrible y acabamos de ver otro apagón, por lo que empeora, no mejora. Pero eso no significa que vamos a cambiar la política, no lo haremos porque creemos que la política es la correcta. Si la política falla, si dentro de un año nos volvemos a sentar juntos y Maduro sigue allí, claro. Es malo para Estados Unidos, es malo para nuestro prestigio, es malo para nuestra política exterior, pero esa no es mi mayor preocupación.

Dentro de un año habrá unos seis millones de refugiados venezolanos y el colapso del país tendrá un enorme impacto en los países vecinos. Puede haber un aumento en el papel chino, ruso y cubano. Me preocupan las consecuencias del mundo real y, sobre todo, en Venezuela. Háganse una pregunta, por cierto, si no hay electricidad, no hay bombas, no hay agua, comenzamos a ver enfermedades transmisibles. Ya comienzas a ver que no conocen fronteras.

Este es un desastre que está creciendo, eso es lo que más me preocupa. Pero no creo que eso vaya a suceder, tengo confianza en nuestra política. No puedo decirte cuándo, “dame la fecha en que Maduro deja el poder”, pero estoy seguro de que sucederá.

Pletka: Nos sentaremos dentro de un año. Si está dispuesto a volver a recibirnos, tendremos una buena historia de la que hablar.

Abrams: Lo haremos. Haremos la autopsia del régimen de Maduro.

Elliott Abrams: «Rusia ha sido crucial para que Maduro aguante las sanciones de EE.UU.» por David Alandete – ABC – 21 de Julio 2019

El enviado de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, posa durante una entrevista en la sede del Departamento de Estado en Washington
El enviado de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, posa durante una entrevista en la sede del Departamento de Estado en Washington – EFE

El encargado de impulsar el cambio en el país caribeño asegura que el dictador «no puede seguir en el poder cuando se convoquen elecciones»

Al embajador Elliott Abrams (Nueva York, 1948) el presidente de Estados Unidos le ha encargado una de las misiones más difíciles de la política internacional de esta década: impulsar el cambio a la democracia en Venezuela. El 25 de enero, dos días después de que Juan Guaidó jurara el cargo de presidente interino, Abrams aceptó el encargo consciente, según dijo, de que la crisis del país sudamericano es «difícil y peligrosa». Desde entonces, ni varias rondas de sanciones económicas, ni un embargo al crudo, ni un pronunciamiento de la oposición han conseguido hacer caer a Nicolás Maduro. Abrams, que recibió el viernes a ABC en su despacho del Departamento de Estado en Washington, sede diplomática en la que ya trabajó bajo los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush hijo, cree que el apoyo de Cuba y sobre todo de Rusia son fundamentales en la pervivencia del régimen. Advierte además de que, aunque Estados Unidos prefiere la vía diplomática para lograr una transición a la democracia en el país caribeño, la opción militar seguirá estando sobre la mesa.

—Este viernes EE.UU. dictó sanciones contra cuatro altos mandos de la inteligencia militar venezolana por la muerte del capitán Rafael Acosta. ¿Cuán efectivas son estas sanciones individuales?

—Tienen un efecto directo, porque imposibilitamos a los sancionados viajar o realizar transacciones financieras en EE.UU. Si la persona sancionada está acostumbrada a venir a Miami, si tiene un apartamento o ahorros aquí, algo más frecuente de lo que parece, eso se le acaba. Puedo decir que se nos han acercado varias personas del régimen muy preocupadas por las sanciones y por levantarlas, sobre todo cuando afectan a su familia, porque este tipo de sanciones pueden hacerse extensivas a la familia del afectado, y hay quien tiene a sus hijos en universidades norteamericanas. Así que estamos convencidos de que estas sanciones tienen un impacto real y concreto.

—El general Manuel Cristopher Figuera llegó recientemente a EE.UU. a pesar de haber sido sancionado. Tengo entendido que se ha reunido con usted y colabora plenamente con el Gobierno. ¿Es el suyo un caso que puede repetirse con otros altos funcionarios del régimen venezolano?

—Sí. Hay mecanismos para ello, porque los sancionados saben que cuando el Tesoro aprueba sanciones hay una fórmula para que esas sanciones sean reversibles. En el caso del general Cristopher Figuera levantamos las sanciones porque se colocó de parte del cambio en Venezuela y el suyo debe ser un ejemplo para los demás. Lo mismo que hemos hecho con él podemos hacerlo con los demás.

—¿En qué les ayuda a ustedes el general Figuera?

—Tiene una larga trayectoria en la inteligencia militar y como jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional. Podemos preguntarle sobre todo tipo de detalles, como relaciones entre unos individuos del régimen y otros, amistades y rivalidades. Es muy útil a la hora de analizar qué está pasando dentro del chavismo.

—El general me dijo que cree que hay unos 15.000 cubanos en Venezuela…

—Nosotros creemos que la cifra real es de 25.000 cubanos en Venezuela. Eso incluye doctores, docentes y todos los demás. He de decir que los maestros también pueden ser espías y delatores. Además de eso hay unos 3.000 cubanos que trabajan en labores de inteligencia pura y dura, gente que sobre todo se encuentra en Caracas, en labores de espionaje a militares y civiles y enseñando incluso a torturar. Podemos decir que hasta están previniendo golpes de Estado. Para comprender su influencia basta con recordar que los guardaespaldas de Maduro son cubanos. Según yo lo veo, los cubanos son el sistema nervioso central del régimen.

—¿Fueron los cubanos los que frustraron el pronunciamiento del 30 de abril?

—No tengo respuesta a esa pregunta. Hay varias teorías sobre lo que ocurrió aquel día. Una es que el régimen descubrió el plan, y puede que lo descubriera porque los cubanos estaban espiando a todo el mundo. Puede ser, pero carezco de pruebas.

—¿Cuán importante es Rusia para la pervivencia del régimen?

—Muy importante, por varias razones. La primera es el valor psicológico y político para el régimen de tener detrás un país grande como Rusia. Sin duda eso le da a Maduro confianza de que puede mantenerse en el poder. Además, bloquean las condenas al régimen en el Consejo de Seguridad de la ONU, como lo hace China, pero creo que China lo hace por ir a la par con Rusia. Si los rusos desistieran, creo que los chinos harían lo mismo. La otra razón importante es Rosneft [la empresa petrolera del Gobierno ruso]. Venezuela le debe mucho dinero, tanto como que el año pasado la deuda era de 8.000 millones de dólares. Cuando sancionamos a Pdvsa [la petrolera pública venezolana] lo primero que hizo Venezuela fue acudir a Rosneft para que les ayudara a vender el petróleo que antes comprábamos aquí en EE.UU. Y Rosneft lo ha hecho, y está claro que lo hace porque Putin se lo ordena. Así que creo que Rusia ha sido muy importante en ayudar al régimen de Maduro a aguantar las sanciones de EE.UU.

—¿Cuál es exactamente la hoja de ruta a corto o medio plazo de EE.UU. en Venezuela?

—El objetivo es simple: un retorno a una democracia que hoy está ya muy extendida en América Latina. ¿Cómo se llega hasta ahí? Claramente tiene que haber unas nuevas elecciones libres y justas. Y no es posible que haya elecciones libres y justas con Maduro en la presidencia. He oído a socios nuestros, algunos en Europa, decir que pueden enviar observadores electorales y que se puede reformar el poder electoral. Da igual. En el periodo de transición Maduro seguirá a cargo del Ejército, de la Policía, de la inteligencia y de los colectivos [grupos de civiles armados], y mantendrá el control de todos los resortes de violencia e intimidación.

—¿Qué tipo de transición sería la ideal?

—Lo mejor sería, con Maduro fuera del poder, que las diferentes partes negocien un gobierno de transición, tal vez un gobierno de unidad nacional que lleve al país a nuevas elecciones.

—Detecto una divergencia de EE.UU. con la postura de España y la Unión Europea.

—Estamos de acuerdo en que debe haber elecciones libres. Lo difícil es decidir cómo se llega hasta ellas. Para nosotros la respuesta es que con Maduro no se puede celebrar unas elecciones. ¿Cómo puede formarse un gobierno de transición con él en el poder? Para nosotros aceptar elecciones y permitir que Maduro se mantenga hasta ellas equivale a renunciar al cambio.

—¿Le resulta positiva la postura del Gobierno de España?

—Sí, porque creo que coincidimos en el resultado que queremos. queremos una democracia verdadera a través de elecciones libres para detener las terribles violaciones de los derechos humanos. La diferencia está en el periodo de transición.

—Antes de que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, finalizara su informe sobre Venezuela usted le pidió que visitara las cárceles del régimen, cosa que no hizo. ¿Qué opina del informe?

—Estamos muy impresionados con el informe, que es muy fuerte. Pero a la vez pensamos que es una oportunidad perdida, porque creemos que debería haber insistido en visitar las cárceles, y si lo hubiera pedido el régimen no se podría haber negado. Podría haber establecido un precedente, para esclarecer qué sucede en esas prisiones.

 

EE.UU. pide a la comunidad internacional más presión sobre Maduro en Venezuela por David Alandete – ABC – 12 de Julio 2019

El secretario general de la OEA pide a Borrell que en su nuevo cargo en Europa trabaje a favor del cambio democrático en Cuba

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Invitado a la Organización de Estados Americanos el representante especial para Venezuela del gobierno de Estados Unidos, Elliott Abrams, ha pedido a la comunidad internacional, incluidos los países europeos, «que condenen las violaciones de los derechos humanos en Venezuela», en especial después de que el régimen torturara y matara al capitán Rafael Acosta Arévalo, cuyo cuerpo ha sido enterrado sin que lo haya podido reconocer su mujer. ABC reveló en exclusiva las conclusiones de la autopsia del capitán, que revelaba los efectos de una brutal paliza.

«Esta violencia ha obligado a huir de Venezuela a cuatro millones de personas, que pronto serán cinco millones. La carga sobre los vecinos de Venezuela es muy grave, y no podemos agradecer lo suficiente el esfuerzo que hacen países como Colombia, Ecuador y Brasil, además de las islas antillanas», dijo Abrams, quien agradeció que el nuevo gobierno conservador de Grecia haya reconocido a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, algo que no había hecho anteriormente el populista de izquierda Alexis Tsipras.

En un punto de la conferencia, en la que han participado disidentes y diplomáticos venezolanos, el secretario general Almagro ha dicho claramente que, conforme están las cosas ahora, sólo EE.UU. puede solucionar la crisis en Venezuela. «Para que este proceso tenga éxito, dependerá esencialmente de la presión que ponga EE.UU. sobre dos factores fundamentales: sobre el factor cubano y el de la lógica criminal y usurpadora de Nicolás Maduro. Esa presión es responsabilidad de EE.UU. Aunque haya un proceso de negociación, si sale algo de esa mesa de negociación será por la presión aplicada por EE.UU. con las sanciones y otras amenazas creíbles», dijo Almagro.

La Unión Europea —y dentro de ella con especial énfasis España— ha defendido la necesidad de una negociación con el régimen que EE.UU. contempla con escepticismo. Recientemente el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, acusó al equipo que encabeza Abrams de «actuar como un cowboy» en Venezuela. Preguntado por ABC por esas afirmaciones, efectuadas por quien asumirá la cartera de Exteriores en el nuevo ejecutivo comunitario, Almagro ha respondido que espera que Borrell demuestre firmeza y compromiso con la democracia no sólo con respecto a Venezuela sino también a Cuba.

«Si hay dos organizaciones en el mundo las cuales están inspiradas en los mismos valores de defensa de la democracia y protección de los derechos humanos y tienen mecanismos e instancias propias para la defensa de la democracia son la UE y la OEA», dijo Almagro. «Esperamos que actúe consecuentemente y que ambas instituciones actúen de la misma forma y con los mismos compromisos para restaurar la democracia en Venezuela y en Cuba».

Almagro ha puesto de relieve un dato que el general venezolano Manuel Christopher Figuera, huido de Venezuela tras el fracaso de un pronunciamiento contra Maduro, reveló en una entrevista publicada por ABC el jueves. «Dijo Christopher Figuera que había 15.000 cubanos en Venezuela», dijo el secretario general. «No conozco ningún país en el mundo, mucho menos en este continente, en el que Cuba haya intervenido para restaurar la democracia. Nunca ocurrió y nunca ocurrirá».

 

Continuaremos presionando al régimen de Maduro por Elliott Abrams – El Nuevo Herald – 7 de Junio 2019

Cuando comencé a trabajar en asuntos latinoamericanos por primera vez hace casi 40 años, Venezuela era una de las pocas democracias en Latinoamérica. No solo fue el lugar de nacimiento de Simón Bolívar, sino un fuerte partidario de los movimientos democráticos en lucha en toda Latinoamérica, y recibió a migrantes y refugiados de todo el Hemisferio Occidental y Europa.

Pero en Venezuela en la actualidad, la grave escasez de alimentos, medicamentos y agua limpia se agrava por repetidos cortes de energía eléctrica. La falta de empleos y la hiperinflación de un millón por ciento significan una pobreza aplastante, y la opresión en aumento del régimen impide el ejercicio de los derechos humanos básicos. Venezuela es ahora una fuente de migrantes y refugiados.

Durante la semana del 30 de abril, el mundo fue testigo del intento de los venezolanos de volver a poner al país en un camino constitucional. La mayoría de los venezolanos, así como miembros del círculo interno del régimen y principales oficiales militares y de inteligencia, han perdido la fe en la capacidad de Maduro para gobernar.

Las grietas dentro del régimen de Maduro se están multiplicando y ensanchando, y su tiempo se está acabando. No puede resolver ni incluso paliar los problemas desesperados que aquejan al pueblo de Venezuela.

Su solución es simplemente más represión y un esfuerzo brutal para destruir la última institución democrática de Venezuela, la Asamblea Nacional, como vimos cuando su Primer Vicepresidente, Edgar Zambrano, fue encarcelado el 8 de mayo.

Los venezolanos deben poder unirse y tomar las decisiones que enfrenta su país a través de elecciones libres y justas que reflejen la voluntad de la mayoría, no solo de unos cuantos corruptos que ostentan el poder.

Todos los partidos y facciones democráticas deberán unirse y desarrollar un marco para la transición que conduzca a esas elecciones. Y es la Asamblea Nacional, como el único organismo electo previsto en la Constitución venezolana, la que mejor puede gestionar este proceso.

Apoyamos plenamente el trabajo que está realizando para desarrollar un marco de transición en el que todos los venezolanos tengan voz.

Los chavistas tienen que tomar una decisión. ¿Permitirán que su partido sea solo el partido de Maduro y de la Asamblea Nacional Constituyente ilegítima e inconstitucional? ¿O los chavistas apoyarán la democracia y permitirán que el pueblo de Venezuela elija libremente a sus líderes políticos? Para aquellos miembros chavistas de la Asamblea Nacional que dejaron el organismo, el paso más importante que pueden dar para revertir la crisis política de Venezuela es regresar a la Asamblea Nacional y ocupar sus escaños.

Allí pueden defender sus ideas e ideales dentro del marco institucional que brinda la Constitución venezolana.

Tanto la oposición como las voces chavistas son esenciales para una transición pacífica y la reconciliación nacional. Como todos los ciudadanos del país, los chavistas deberán desempeñar un rol en la reconstrucción de Venezuela. En su mejor momento, el chavismo representó la inclusión de voces venezolanas que tradicionalmente habían sido excluidas de la conversación nacional. Pero para que el chavismo sea parte del futuro de Venezuela, debe ser verdaderamente democrático y no puede ser impuesto por la fuerza.

El objetivo de la política de Estados Unidos es claro: ayudar a los venezolanos que se esfuerzan por devolver a su país primero a la democracia y al estado de derecho, y luego a la prosperidad.

La recuperación solo puede comenzar cuando el gobierno respete los derechos de todos los venezolanos, independientemente del partido político, la riqueza o las conexiones. Cuando se cumplan estas condiciones, la población con talento de Venezuela tendrá el firme apoyo de la comunidad internacional, en cuanto un gobierno nuevo y legítimo comience el largo proceso de recuperación de la mala gestión y la cleptocracia de Maduro.

Maduro y sus cómplices robaron decenas de miles de millones al pueblo venezolano, pero Venezuela todavía tiene sus vastas reservas de petróleo como base para la recuperación.

No hace muchos años, el país tenía empresas prósperas que creaban empleos de alta calidad y bien remunerados. ¿Qué se interpone entre el pueblo de Venezuela y un futuro más brillante? El régimen de Nicolás Maduro.

Seguiremos ejerciendo presión sobre el régimen de Maduro y sobre aquellos que facilitan sus tácticas represivas, incluidas Rusia y Cuba.

Continuaremos apoyando a los actores democráticos y al pueblo venezolano.

Estados Unidos está seguro de que los venezolanos perseverarán en la construcción de un país democrático, próspero y reconectado con el mundo. Seguimos comprometidos a ayudarles a lograrlo.

Pero para conseguirlo, Venezuela necesita una transición pacífica decidida por todo su pueblo. Ahora es el momento para que los venezolanos comprometidos con un futuro democrático se unan para hacer realidad esta nueva Venezuela.

Elliott Abrams es el Representante Especial de los Estados Unidos para Venezuela.

“España es un destino lógico para miembros del régimen chavista” por Amanda Mars – El País – 17 de Marzo 2019

El veterano halcón Elliott Abrams, representante de EE UU para Venezuela, afirma en una entrevista con EL PAÍS que algunos cargos tienen a sus familias y su dinero en el país y querrán reunirse con ellos

Elliott Abrams, el pasado jueves, en su despacho del Departamento de Estado tras la entrevista. FOTO: X. DUSSAQ | VÍDEO: AMANDA MARS
La primera vez que EL PAÍS lo entrevistó, en 1986, Elliott Abrams se encontraba enfrascado en la crisis nicaragüense. Secretario de Estado adjunto para Latinoamérica, era entonces un joven halcón de Washington que, a sus 38 años, tenía enmarcada en su despacho una página de Gramma, el diario oficial del Partido Comunista de Cuba, con un gran titular que decía: “Abrams es una bestia”. Miembro de la Administración de Ronald Reagan entre 1981 y 1989, Abrams fue, en puridad, uno de los arquitectos de la política reaganiana en Centroamérica, que hoy reivindica con pasión ante las críticas. Volvió a la Administración años después de la mano del presidente George Bush hijo, para quien sirvió como asesor del Consejo de Seguridad Nacional, y se le considera uno de los muñidores de la estrategia en Irak.

Político, diplomático y abogado de formación, el pasado 25 de enero dejó el puesto de analista que ocupaba en el Consejo de Relaciones Exteriores y regresó a la trinchera. Donald Trump acababa de reconocer al opositor Juan Guaidó como nuevo presidente interino de Venezuela, exigía la salida de Nicolás Maduro y había escogido al veterano halcón como representante especial para el país. “Irónicamente, en los 80, cuando yo era secretario adjunto, Venezuela era uno de los pocos países latinoamericanos sin dictadura militar”, comenta Abrams desde su nueva oficina en el Departamento de Estado. Su nombramiento ha suscitado algunas críticas en la izquierda. En 1991 Abrams se declaró culpable de haber ocultado información al Congreso sobre el caso Irán-Contra, la venta secreta de misiles a Irán y la entrega de los fondos a la contrarrevolución nicaragüense, pero fue indultado en el 92 por Bush padre.

Ahora, en las paredes no cuelga ya aquella página de Gramma, que dice tener guardada por algún cajón, pero sí una fotografía de la época de la Administración de Reagan, una placa del Consejo de Seguridad Nacional y otra, en un lugar preferencial, de “La CONTRA”, o resistencia nicaragüense, en la que se le reconoce por su “dedicación e inclaudicación”. Elliott Abrams (Nueva York, 1948), bestia o no, ha vuelto y en su punto de mira tiene a Nicolás Maduro, un hombre enrocado en el poder pese a la creciente presión internacional.

“Si piensa en Mubarak, Gadafi, Ben Ali, Rusia en 1991, Rusia en 1917… Nadie era capaz de predecir cuándo un cambio de esta importancia tendría lugar. Nadie predecía la caída de Ben Ali o Mubarak. Todos estos regímenes parecen sólidos y de repente dos semanas después se han ido. Así que le diría un plazo, pero no tenemos ninguno”, afirma.

Es jueves por la mañana y Abrams responde a las preguntas entre reunión y reunión, acribillado por llamadas. El martes, en una entrevista radiofónica, el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, explicó que la Administración de Trump ha tanteado a España sobre la posibilidad de escoger a líderes chavistas con el fin de facilitar la transición.

“España es en algunos aspectos un destino lógico para algunas personas del régimen”, afirma Abrams. “¿Cuáles son los destinos lógicos? Desde el punto de vista de cuáles son sus aliados, Cuba y Rusia. Pero nadie quiere vivir en Rusia o Cuba, así que ellos presumiblemente querrían ir, algunos de ellos, a un país en el que se hable español. Y ese es un lugar maravilloso. Diría que ha habido lo que yo llamaría una conversación preliminar con España, con la idea de: ¿es esto planteable? ¿Está en el terreno de la posibilidad? Y creo que la respuesta que hemos recibido es bien, deberíamos ver, ¿a quiénes? ¿bajo qué condiciones? No lo sabemos. Pero si entramos en estas conversaciones, y creo que lo haremos, con gente del régimen que quiere salir, volveremos al Gobierno español y podemos decir. ‘Bueno, este tipo dice que se irá con su familia si puede ir a España, pero no quiere ir a Moscú’. Pero no estamos ahí aún”, explica.

¿Y estas posibles conversaciones incluirían a Maduro? “Nuestro punto de vista es que Maduro debe irse. No podemos ver que él pueda presidir una transición democrática ni podemos ver unas elecciones libres con Maduro. Diría que espero tener esa conversación con España u otros países”, responde el diplomático.

¿Entonces existe la posibilidad de que Maduro vaya a un país como España sin problemas con la justicia? “Bueno, no, hay varias consideraciones aquí. Una de ellas es España. Qué piensa el Gobierno español, qué quiere. Otra son las sanciones estadounidenses y las acusaciones. Algunos miembros del régimen son objeto de acusaciones y está el tribunal internacional de justicia. Si su principal preocupación es esa, tendrán que ir a un lugar como Turquía o Rusia, creo, donde no los llevarán ante el tribunal internacional. Y en ese caso España no sería el lugar al que querrían ir, pero no estamos ahí aún”.

Sobre el número de personas que podrían irse, el estadounidense calcula en lo alto de la jerarquía serían 10 ó 20. “Algunos dirán que debe quedarse en Venezuela, otros quizá quieran Cuba. Otros pueden querer estar más cerca, y en Europa. Otros, por ejemplo, condenados por tráfico de drogas, querrán ir a un sitio más allá de la ley internacional, que sería Rusia”, remarca.

Hay otros motivos por los que los líderes chavistas pueden querer retirarse en España. Algunos miembros del régimen, dice Abrams, “ya tienen a sus familias y su dinero en España. Así que para ellos es lógico decir que quieren unirse a sus familias y a sus cuentas bancarias”, afirma. Esta es, asegura, una vieja idea, que en los 80 ya habló con el presidente Felipe González. “Él me dijo en un momento dado: ‘¿Qué puede hacer España para ayudar a Latinoamérica en la transición de dictaduras militares a la democracia?’ Bueno, quizá algo que podemos hacer es tomar a uno o dos de esos tipos, de esos generales que estáis tratando de sacar de allí. Quizá les ayude saber que no van a ir a prisión, que pueden venir a España y nosotros… Le recuerdo diciendo: ’Les aseguro que les vigilaremos, porque no queremos que interfieran en los asuntos del país que acaban de dejar, que traten de regresar’. Eso no ocurrió finalmente”.

No sucedió entonces, pero sí hay un precedente, como recuerda Abrams al finalizar el encuentro. El dictador venezolano Marcos Pérez Giménez, expulsado del poder en 1958, acabó recalando en España en los 60 y falleció en 2001 en su casa de la Moraleja, en Madrid.

-¿Ha tenido conversaciones últimamente con Felipe González sobre Venezuela?

-No, no las he tenido. Es una buena idea.

-¿Y con Rodríguez Zapatero?

– Tampoco.

-¿Y sería una buena idea también?

-No me atrae tanto.

La próxima semana se cumplirán dos meses desde que Guaidó se juramentara presidente interino de Venezuela para celebrar elecciones libres. EE UU, Canadá y varias potencias latinoamericanas lo reconocieron de inmediato y a los pocos días ya había más de medio centenar de países había dado la espalda a Maduro tras la escalada autoritaria del país. Washington no se cansa de repetir que “todas las opciones están sobre la mesa”, dejando claro que la intervención militar es una de ellas. Y el líder chavista, pese a toda la presión diplomática, económica y psicológica, resiste. El Ejército, pese a algunas bajas, sigue de su lado.

Abrams niega que la estrategia esté fallando. “No esperábamos que esta situación se resolviese de forma instantánea. Además, nuestras sanciones, que están empezando a morder, no están completamente en marcha. En las sanciones de la petrolera PDVSA damos periodos de gracia de 90 días para que la gente tenga tiempo de ajustarse, en algunos casos damos 180 días, así que su efecto crecerá”.

-¿Hay negociaciones en marcha con Nicolás Maduro?

-No, diría que Maduro continúa pensando que puede esperar, su política es: “Me quedo aquí, soy El Asad, me quedo y todos se cansarán, la oposición se dividirá, los americanos se aburrirán y se centrarán en otras prioridades…” Creo que es de los pocos que quedan en el régimen que piensan que esa política funcionará.

-¿Tampoco hay conversaciones a través de terceros?

-No hay conversaciones directas con Maduro. Lo dejaré ahí.

El discurso de Abrams no matiza en ningún momento el papel protagonista de EE UU en la batalla venezolana, lo que puede alimentar la narrativa de la gran potencia interventora. El representante estadounidense no lo considera un problema. “Ese es un esfuerzo del régimen, es lo que intentan decir: imperialismo, colonialismo, yankees. Gringos… Pero ha fracasado. De hecho, es impresionante, no solo por los 54 países [que reconocen a Guaidó], sino porque no creo que nunca hayamos visto tanto países latinoamericanos alineados. En las reuniones, muchos presidentes dicen que esta fue una vez una Latinoamérica de dictadores y que no vamos a volver a eso”.

El nombramiento de Abrams suscitó críticas por su papel en la era Reagan y en el caso Iran-contra. La congresista demócrata Ilhan Omar, le acribilló por eso en una audiencia reciente en el Capitolio. El semblante del diplomático se tuerce al recordarlo. “El hecho es, y lo dije en la audiencia, que cuando nosotros llegamos al Gobierno durante la Administración Reagan, Latinoamérica estaba formada por dictaduras. Lo era Costa Rica, lo era Venezuela, la mayor parte de sitios. Cuando nos fuimos, había habido varias transiciones. Otras estaban esperando. Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Perú. Ella no sabe eso. La historia de la Administración Reagan promoviendo la democracia es fabulosa. Le daré un ejemplo. Hace pocos años salió una maravillosa película chilena llamada No. Va de un joven que trabaja en una agencia de publicidad y está en el movimiento contra Pinochet. Mi escena favorita es cuando el jefe le dice al joven que van a perder, que Pinochet tiene el Ejército y además el apoyo estadounidense. Y el joven responde: ‘No, los gringos ellos están con nosotros’. Y es verdad. Estamos orgullosos de eso. Ella no sabe de lo que habla”.

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