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Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

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La gran estafa llamada Hugo Chávez por Xabier Coscojuela – TalCual – 6 de Diciembre 2018


Hoy se cumplen 20 años del primer triunfo electoral de Hugo Chávez. Ese día, la mayoría de los venezolanos que fue a votar, lo hizo por quien ofrecía convertir la democracia representativa en participativa, acabar con la corrupción y reducir la desigualdad social.

Veinte años después se puede afirmar, sin ninguna duda, que la “revolución” encabezada por el hoy difunto Hugo Chávez es un fraude descomunal que ha provocado una auténtica catástrofe en todos los aspectos de la vida venezolana.

La democracia participativa no pasó de ser un enunciado para captar incautos, pero lo peor es que el chavismo acabó con la democracia en el país. Hoy vivimos bajo un gobierno autoritario, que utiliza los tribunales, el Consejo Nacional Electoral, la fiscalía, para burlarse de la voluntad popular, perseguir y encarcelar a los opositores. Los derechos políticos están confiscados y dependen de los caprichos de Nicolás Maduro y la camarilla que lo acompaña.

La voluntad popular fue burlada y desconocida a partir de diciembre de 2015, cuando los  venezolanos le dieron la mayoría calificada a la oposición en la Asamblea Nacional. Después impidieron el referéndum revocatorio en 2016, convocaron una Asamblea Constituyente violando la Constitución y le robaron el triunfo a Andrés Velásquez en Bolívar.

Posteriormente adelantaron las elecciones presidenciales luego de inhabilitar a varios candidatos y no cumplir el acuerdo suscrito con quienes participaron en esos comicios celebrados en mayo pasado. Este golpe de Estado ha sido dado a plazos, con la total complicidad del ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López y el alto mando militar, corresponsables de todo el desastre que vive el país.

Banner 20 años de Chávez

En materia de corrupción lograron lo que parecía imposible. Superar, y por bastante, a la que se produjo durante los gobiernos de Acción Democrática y Copei. Una buena parte de quienes han ocupado posiciones relevantes en el gobierno durante estos veinte años han robado con premeditación, alevosía e impunidad. Y lo siguen haciendo.

Lo que se viene revelando en el exterior, lo que ha sido denunciado en Venezuela por periodistas y diputados, da cuenta de que vivimos, también, en una cleptocracia. Cualquier oportunidad es buena para robar, malversar, dilapidar, derrochar. El país disfrutó el mayor ingreso petrolero de la historia y no fueron capaces de resolver ni mejorar ninguno de los problemas existentes, todo lo contrario.

El sistema sanitario está por el suelo. Enfermedades erradicadas o muy controladas han vuelto a aparecer causando estragos en algunos estados. Los hospitales y centros de salud no cuentan con lo indispensable y quienes allí laboran reciben salarios de hambre.

En la educación la situación no es mejor. Fuga de profesores a todos los niveles, lo que genera una pérdida de la calidad de la enseñanza. Todo ello provocado por unos salarios de hambre. La mejor palanca para lograr la equidad social está inoperante.

De la economía no hay mucho que agregar. Todos los venezolanos viven a diario el desastre, la hecatombe que han provocado con sus políticas de expropiaciones, ataques a la propiedad privada, pillaje y corrupción. Lograron lo que parecía imposible: tener a la gallina de los huevos de oro -Pdvsa- al borde de la quiebra.

Al paso que va, puede pronto producir un millón de barriles al día, la misma cantidad que extraía en 1945, con la diferencia que hoy en este país viven más de 30 millones de personas. El pésimo manejo de esta empresa les impidió aprovechar el último incremento de los precios del crudo.

En resumen, las ofertas y las promesas hechas por Hugo Chávez en 1998 resultaron una estafa. Un fraude. Han provocado una catástrofe en el país. Lo que ocurre demanda a la dirigencia opositora lograr la unidad más amplia posible que permita a la brevedad salir de Maduro y la camarilla corrupta que lo acompaña.

Parlamento declara ilegal Presidencia de Maduro desde 2019 y pide elecciones – Panampost – 13 de Noviembre 2018

La Asamblea Nacional venezolana, de mayoría opositora, declaró como inconstitucional que Nicolás Maduro, siga ejerciendo la presidencia a partir del 10 de enero de 2019, cuando le correspondería iniciar el nuevo período, y pidió elecciones generales con condiciones democráticas

El Parlamento señala que procurarán “junto a la comunidad internacional” una “solución política que conlleve” a “condiciones electorales democráticas, de modo que sean posibles unas elecciones generales” que sustituyan a Maduro en la presidencia. 

El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, declaró como inconstitucional que el presidente, Nicolás Maduro, siga en su cargo a partir del 10 de enero de 2019, cuando le correspondería iniciar el nuevo período presidencial, y pidió elecciones generales con condiciones democráticas.

El Legislativo hizo esta declaración debido a que consideran como fraudulenta la elección del pasado mayo cuando la mayoría de los partidos políticos de oposición no participaron por, entre otros motivos, estar inhabilitados y en la que resultó reelegido Maduro.

El documento, que no contó con el voto de dos fracciones opositoras -18 diputados- por, en principio, no tener conocimiento previo del acuerdo, señala que procurarán “junto a la comunidad internacional” una “solución política que conlleve” a “condiciones electorales democráticas, de modo que sean posibles unas elecciones generales”.

Concretamente piden unos comicios en los que puedan participar libremente los inhabilitados y exiliados políticos y con un Consejo Electoral equilibrado, “en fecha y condiciones que garanticen el derecho a elegir de los venezolanos, bajo observación nacional e internacional calificada e independiente”.

Se solicita además la disolución de la “espuria” Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un órgano constituido solo por oficialistas.

Se pide, asimismo, la restitución del Estado de derecho y de los poderes del Parlamento que fue despojado de sus competencias constitucionales, apenas fue electo, por un supuesto desacato al Supremo que ordenó la destitución de tres diputados indígenas por un “fraude” en su elección durante 2015.

Además, en este acuerdo se exige “la atención urgente” a las necesidades del país, así como la liberación de los presos políticos que cifran en 232 hasta el 4 de noviembre.

El Legislativo señala también que apela a la comunidad internacional para “mantener de manera efectiva y progresiva la presión legítima” sobre el Gobierno.

“Todo ello en procura de una solución a la crisis y la construcción de una transición democrática ordenada e inmediata, sin las cuales ninguno de los problemas que sufre Venezuela tendrá solución”, agrega el texto en el que se afirma que solo la “solución política” hará posible la construcción de un nuevo Gobierno.

La mayoría de las peticiones contenidas en este acuerdo son las mismas demandas que hizo la oposición hace un año cuando acudió a un proceso de diálogo con el Gobierno sin tener éxito.

Los 14 diputados que no avalaron este acuerdo consideran además que este documento es promovido por quienes creen en un diálogo como vía de solución a la crisis, una idea que no comparten, pues aseguran que en el Gobierno no se puede confiar.

Por su parte, la fracción de La Causa R -4 diputados- salvó su voto porque tampoco conocía en detalle el mismo, y señaló que mañana informaran su posición oficial sobre el acuerdo.

Venezuela’s Presidency in Jeopardy by Moises Rendon – CSIS – 22 de Octubre 2018

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While the region is overwhelmed with waves of migrants and refugees fleeing Venezuela, a decisive event awaits just around the corner. According to the Venezuelan constitution, a new presidential period starts on January 10, 2019. However, the presidential elections held earlier this year were not only unfree and unfair, but they were also considered non-existent by the National Assembly. More than 50 countries did not recognize the results of the elections, leaving open the possibility that Nicolas Maduro will not be recognized as president of Venezuela by these countries post-January 10. In the face of such uncertainty, how will the international community choose to respond, and what are the implications of these decisions moving forward?

How the world stands after the presidential elections held on May 20, 2018.

Meanwhile, Venezuela’s humanitarian crisis has continued to worsen. About 2.5 million people have fled Venezuela in the last three years, and many more are expected to do so as the country’s economy continues to implode. The International Monetary Fund predicts that the country will reach 10 million percent inflation in 2019. The Venezuelan government continues to reject humanitarian aid from abroad. Political repression has intensified, and according to Foro Penal, more than 237 political prisoners currently being held illegally in Venezuela.

In one case, lawmaker and member of the National Assembly Juan Requesens was taken hostage in the middle of the night in his house by the SEBIN, Venezuela’s national intelligence and police agency. This seizure was done without a legal warrant and was a violation of his parliamentary immunity.Fernando Alban, a Caracas councilman and political dissident, was arrested after returning from a trip to the recent UN General Assembly held in New York. He died three days later while in SEBIN’s custody. Despite the government’s account that Alban committed suicide by jumping out of SEBIN’s top-floor building, there is evidence that Alban was tortured as his lungs were filled with water. Furthermore, the national investigation coordinator of the morgue that received Alban’s body in Caracas confessed to having the autopsy’s results altered due to pressure from a top official.

In response to Venezuela’s government criminal activities, which includes narco-trafficking, the United States and other countries have sanctioned more than 70 high-level Venezuelan government officials and military members, including Nicolas Maduro and Delcy Rodriguez, the vice president. However, Maduro and his inner circle continue to hold onto power at the expense of the Venezuelan people’s well-being. At a CSIS Americas event earlier this month, Ambassador William Brownfield, former assistant secretary of state for International Narcotics and Law Enforcement, called Venezuela “not only a narco state, but a mafia state.”

A Tale of Two Governments

Venezuela’s legitimacy problem is exemplified by its parallel institutions. The country has two supreme courts—one in Caracas, whose members were appointed by Maduro, and another in exile, which was appointed by the legitimate National Assembly. The court in exile (called the Legitimate Supreme Tribunal of Justice, or TSJ in Spanish), which convenes in Colombia’s parliament building, has ruled that Maduro should be barred from executive office. It also has ordered that an international arrest warrant should be issued for him on charges of money laundering and corruption. The National Assembly and the Organization of American States (OAS) Secretary General Luis Almagro supported the verdict and encouraged universal recognition of the TSJ’s ruling. Unsurprisingly, Maduro’s government chose not to recognize this or any ruling from the TSJ, which effectively rules out any mechanism the opposition may have to check the power of the Maduro government.

After the opposition parties gained control of the National Assembly in 2016, the Maduro government responded by forming the illegitimate Constituent National Assembly (ANC).Last year, 545 pro-regime constituents were elected to the ANC by a vote that has been universally denounced as undemocratic. The ANC has de facto —but not de jure—replaced the legitimate National Assembly. Directed by Nicolas Maduro and his inner circle, the ANC’s objective is not merely to rewrite the constitution, but also to formally establish a communal political system with absolute power, not unlike that in Cuba. Despite non-recognition by the international community, the ANC has continued to fire authorities, dismantle institutions like the National Assembly, enact new laws and codes, and modify election cycles.

Venezuela also has two chief prosecutors. In August 2017, Luisa Ortega Diaz, a loyalist to former president Chavez, was sacked by Maduro’s ANC after serving 10 years as the country’s chief prosecutor. Acting from exile abroad, Ortega led a series of investigations of Maduro and other government officials for human right violations and corruption. Ortega’s supporting evidence, submitted to the International Criminal Court (ICC), includes claims of massive corruption and over8,000 extrajudicial killings by government security forces since 2015. Despite the fact that Venezuela ranks as one of the most corrupt countries in the world, Tarek William Saab, the de facto chief prosecutor appointed by the ANC, denies all allegations coming from abroad. Nevertheless, international pressure continues to grow, especially after the OAS and a panel of independent international experts released a report earlier this year delineating the possible crimes against humanity committed in Venezuela. Following the report, six South American countries, Canada, and France have urged the ICC to investigate Venezuela for alleged crimes against humanity. Other countries, such as Germany, may follow.

Maduro’s Legitimacy in Jeopardy

A president’s legitimacy can be gauged through the origin of his power in addition to the way in which he exercises his power. While Maduro’s legitimacy of origin was challenged over accusations of fraud in the 2013 presidential elections, it remained intact internationally. Maduro’s presence in the UN General Assembly this past September proved it. In contrast, Maduro’s legitimacy of exercise has constantly been challenged over the past six years due to human right violations, corruption, and other illicit activities. However, after this year’s illegitimate presidential elections, both Maduro’s legitimacy of origin and exercise are in jeopardy.

A concerted attempt by the international community to force Maduro from office by challenging his legitimacy may help Venezuelans get their country back.

Venezuela’s most recent presidential elections on May 20 of this year had the lowest participation in the country’s electoral history. Considered non-existent by the National Assembly, the elections were characterized by major challenges to the legitimacy of electoral actors and procedures, as well as claims of voter suppression. Believing that Venezuela’s democracy cannot be restored by electoral means at this juncture, the majority of the opposition parties boycotted the elections. Nonetheless, through unfair and nontransparent procedures, the official National Electoral Council announced Maduro as the winner and president-elect.

What Can the International Community Do Post-January 10?

If the international community chooses to challenge Maduro’s right to continue in office after January 10, it has options. Among other things, it should:

  1. suspend the accreditation of Venezuela’s current ambassadors and send them home;
  2. recognize the legitimacy of the elected National Assembly and the Supreme Court in exile;
  3. recognize the previous rulings of the Supreme Court in exile;
  4. prohibit any further international agreements with the Maduro regime; and
  5. refuse visas to members of the Venezuelan regime and, in the event of illicit activities, prepare for detention and prosecution.

Doing nothing has tremendous consequences for Venezuela and the region. While electoral malpractice in Venezuela has eroded confidence in the authorities, spurring outbreaks of violence, the results have always favored Maduro and his inner circle. After two decades of political battle, the Venezuelan people are burnt out or in exile. A concerted attempt by the international community to force Maduro from office by challenging his legitimacy may help Venezuelans get their country back.

Moises Rendon is an associate fellow and associate director of the Americas Program at the Center for Strategic and International Studies in Washington, D.C. 

Commentary is produced by the Center for Strategic and International Studies (CSIS), a private, tax-exempt institution focusing on international public policy issues. Its research is nonpartisan and nonproprietary. CSIS does not take specific policy positions. Accordingly, all views, positions, and conclusions expressed in this publication should be understood to be solely those of the author(s).

El golpe y las lecciones no aprendidas por Luis Ugalde – El Nacional – 1 de Agosto 2018

Luis-Ugalde-800x478Este gobierno con toda su quincalla revolucionaria llegó a su final. Ningún trabajador que en 1998 ganaba 500 $ al mes defenderá esta “revolución” para ganar ahora 3 $ mensuales. Los frutos son de muerte y el pueblo agradecería a Maduro su pronta renuncia y la negociación para una salida ordenada y con daños controlados. Hoy los rumores llenan el vacío político. La desesperación es mala consejera y puede llevar a desear cualquier aventura golpista sin pensar en las condiciones indispensables para el éxito en la reconciliación y reconstrucción del país Considero importante recordar y meditar sobre los errores de apoyo al golpismo hace 26 años para par evitar nuevas tragedias.

El 15 de febrero de 1992, pocos días después del fallido y sangriento golpe militar, escribimos un artículo, El golpe y las lecciones no aprendidas, celebrando su fracaso y comentando los sentimientos contradictorios de buena parte de la población: Por un lado alivio porque prevaleció la democracia y por otro lado en muchos el deseo de que hubiera triunfado el golpe militar para así castigar al gobierno y a los políticos por el profundo malestar socio-económico y la corrupción que se vivía en la última década (1982-1992):

“ La corrupción descarada- escribíamos– la especulación inmisericorde, el deterioro de los servicios públicos, la desinversión de los capitales, el descaro de lujos y viajes, las mil formas de ineficacia gubernamental, la burla del seguro social, la insuficiencia de empleos y salarios, la irritación que produce ver a muchos políticos dedicados a sus cosas con el dinero del país”(…).Todas las causas que explican el 27 de febrero (el Caracazo de 1989) están ahí, tres años después, como verdad irrebatible y como combustible preparado para la hoguera”. Realidades evidentes que alimentaban la antipolítica y las simpatías por el golpe militar sin pensar en las consecuencias funestas que traería el triunfo de los fusiles: “cárceles, estadios y cuarteles repletos con miles de detenidos; juicios sumarios y fusilamientos arbitrarios; numerosas familias arrastradas al exilio; cientos de miles de venezolanos escondidos, obligados al silencio y al exilio interno de su pensamiento. El país gobernado por la ley suprema del fusil; siempre arbitraria, pues ni es ley, ni es suprema: es la fuerza.” Intuíamos que eso sería el fruto del golpe acompañado del desastre económico-social: “Para estas fechas- escribíamos- el bolívar estaría avanzando aceleradamente en su caída a punto de llegar a cien por dólar (hoy estamos a más de 3 millones y con la hiperinflación anual de 100.000% camino del 1.000.000%). Los capitales apátridas en fuga, los préstamos internacionales congelados, el desempleo camino del 20%, el país aislado de los créditos y financiamientos internacionales y tal vez sometidas a boicot nuestras ventas petroleras”.

Entonces escribíamos “Compartimos las causas del malestar social, pero negamos que ellas justifiquen el golpe. “Toda la indignación que podamos tener frente a la situación actual de nuestro país no constituye un solo argumento para justificar el golpe que empeoraría todo y aumentaría la corrupción”. Entonces señalábamos como lecciones no aprendidas, las que nos dio el Caracazo 3 años antes y las dobles verdades y raseros para los privilegiados y para la población.

El hecho es que no hubo corrección gubernamental y el disfraz democrático de chavismo golpista se disfrazó de democrático y a los seis años triunfo electoralmente.

El desastre que preveíamos en 1992 es un juego de niños ante el colapso general hoy con esta dictadura. Una situación tan catastrófica y desesperada nos puede llevar a desear cualquier aventura golpista olvidando que el fusil puede ser bueno para frenar ciertos males y disuadir, pero no lo es para gobernar y reconstruir un país destrozado y saqueado por sus gobernantes.

Ahora es obvio incluso para los chavistas que este gobierno no tiene futuro y debiera frenar el sufrimiento nacional renunciando y abriendo las puertas a la transición para la reconstrucción y reconciliación del país. No esperamos que Maduro lo haga voluntariamente, lo importante es que la gran mayoría de los venezolanos esté convencida de que esa renuncia es necesaria y lo exija el clamor multitudinario y la imprescindible decisión de la Fuerza Armada de defender la democracia y la Constitución.

Recuperar la vida humana de millones saliendo cuanto antes del actual desastre, pero de tal manera que las diversas fuerzas confluyan en una unidad superior para la reconstrucción democrática y constitucional, incluyendo las elecciones presidenciales, una vez que se hayan restablecido las debidas condiciones como la eliminación de la ANC, la habilitación de todos los candidatos y partidos, cambio del CNE la libertad de los presos políticos perseguidos y exiliados etc.

En septiembre de 1998 meses antes de las elecciones escribíamos: “hay alta probabilidad de que Chávez gane las elecciones y poca de que pueda hacer un buen gobierno; lo que significa una especie de suicidio colectivo”-

Que la pérdida de memoria no nos lleve a otra aventura suicida y caminemos unidos para la reconstrucción democrática y social del país.

 

 

 

 

 

 

Duque presidente por Antonio Sanchez García – Noticiero Digital – 18 de Junio 2018

unnamed-4.jpgLa victoria de Iván Duque en las elecciones presidenciales de este domingo en Colombia constituye una doble señal para las fuerzas democráticas de la región. Y ambas están indisolublemente vinculadas a la tragedia venezolana: el voto preventivo de esa poderosa mayoría ciudadana que fue a las urnas a la sombra de la amenaza que desde hace un cuarto de siglo, desde Caracas, La Habana y Sao Paulo ha venido a reciclar las peores tendencias dictatoriales y totalitarias ancladas en la genética latinoamericana. Y la poderosa vigencia de las fuerzas que continúan alimentando esa enfermedad congénita del populismo, el estatismo y el socialismo que desde el asalto al poder por el castro comunismo se ha convertido en referencia obligada de los conflictos que nos afligen, impidiendo el despegue definitivo de nuestras sociedades hacia el pleno desarrollo, la estabilidad y el fortalecimiento de nuestras instituciones democráticas.

Pues si la mayoría absoluta del candidato del Centro Democrático no deja lugar a dudas respecto de la vocación democrática del pueblo colombiano, la altísima votación obtenida por el candidato de esa izquierda cerril y borbónica dejan perfectamente en claro que ni siquiera el horror que vivimos sus vecinos, cuyo espanto ya los ha alcanzado en las oleadas de refugiados que buscan sobrevivir invadiendo sus fronteras, ha logrado sacudir del todo las conciencias de los colombianos. Lo que le ha permitido al candidato que sigue sus trazas imitar, una vez más, al golpista venezolano Hugo Chávez, comparando subliminalmente un limpio, justo, claro e impecable proceso electoral con el fracasado asalto al poder por el teniente coronel venezolano el 4 de febrero de 1992: el avieso “por ahora”, esa boutade que lo sacara del absoluto anonimato para ponerlo a encabezar las hordas de la barbarie golpista y la estupidez de nuestras élites. Anunciando sin melindres y en la mayor impudicia que, exactamente como Hugo Chávez, volverá a la carga y tendrá en su segundo intento el éxito que tuviese, para inmensa desgracia de Venezuela, el golpista llanero.

Los paralelos entre el ascenso del ex guerrillero hasta estos altamente promisorios resultados electorales y el asalto del militar golpista hasta conquistar el poder mediante limpias elecciones el 6 de diciembre de 1998 son sorprendentes. Ni en uno ni en otro caso el fuerte de su respaldo electoral estuvo en los sectores populares. Estuvo en las clases medias y altas. Estuvo en los sectores políticos liberales y centristas que se niegan a ver los graves riesgos que enfrentan Colombia y la región ante el populismo castro comunista, convertido en melanoma sociopolítico de América Latina. Estuvo en la llamada progresía y en ese pobresismo de que hacen gala los medios “liberales”. Nefasto y oscuro el sibilino intento de grandes medios internacionales, como El País, de España, por evadir la verdadera encrucijada en que se encuentra Colombia desde que llegara al poder Juan Manuel Santos y agotara los esfuerzos por institucionalizar a las Farc y convertirlas en lo que, finalmente, llegaron a ser: la columna vertebral de esa “nueva” izquierda que se alzó, por primera vez en la historia colombiana, hasta el sitial que hoy ocupa: el verdadero coprotagonista de las fuerzas democráticas enfrentadas.

Cuatro de cada diez colombianos pueden vanagloriarse de haber alcanzado al Chile de la Unidad Popular: ocupar ese cuarenta por ciento o más que ocupa los espacios políticos del país sureño que bajo su circunstancial conquista del Poder a comienzos de los setenta del siglo pasado – pronto hará ya medio siglo – provocara la más grave crisis de toda su historia republicana. O la Argentina de los Kirchner o el Brasil del lulismo. Esa izquierda que, articulada desde La Habana y Caracas, llegara a poseer la Secretaría General de la OEA y conquistara los gobiernos de Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil durante las pasadas décadas. Y que se apronta, en un sorprendente acto de suicidio político, a conquistar la presidencia de México.

Si la conciencia de la ciudadanía colombiana hubiera estado a la altura de las graves circunstancias que hoy, tras dos décadas de chavismo, confrontamos en Venezuela e indirectamente, en Colombia, Iván Duque debiera haber ganado limpiamente en primera vuelta, como lo hiciera el jefe de su partido, Álvaro Uribe Vélez. Y es imposible e injusto desconocer el inmenso valor y el estadismo del líder del Centro Democrático, a cuya lucidez, coraje y tenacidad se debe en gran medida esta victoria. Repara con ella el gravísimo error de haber confiado en la funesta figura de Juan Manuel Santos, que le prolongara la vida a las guerrillas y lograra hacer de la izquierda castrista y de amplios sectores del centro y la derecha tontos útiles de las FARC.

Ciertamente, como insisten en señalar quienes justifican este ascenso de Petro hasta los aledaños del Palacio Nariño: los graves problemas sociales continúan dividiendo a la sociedad colombiana. Tanto o más lo estaba cuando llegara al poder el carismático Uribe Vélez. Que muy a pesar de tales diferencias lograra acorralar a las guerrillas y ponerlas al borde de su desaparición. A Santos, a las guerrillas, al Foro de Sao Paulo y al castro chavismo se deben las dificultades que en estas cruciales elecciones el uribismo ha debido y sabido zanjar con una voluntad y una decisión admirables.

En Álvaro Uribe Vélez tiene Colombia al que hoy por hoy es el más prestigioso líder de las fuerzas democráticas latinoamericanas. Corresponde, en su acerada e infatigable lucha contra las fuerzas del izquierdismo castro socialista disolvente y dictatorial, a nuestro Rómulo Betancourt. Es la ruta que deberá liderar Iván Duque: resolver los problemas estructurales que le dan razones a las fuerzas castristas y combatirlas en el terreno de la práctica política. Fortaleciendo los anhelos y aspiraciones democráticas de su pueblo.

En cuanto a Venezuela no olvidamos su promesa: llevar a quien usurpa la presidencia de nuestra República a la Corte Internacional de La Haya. Contribuir a desalojar este régimen y sumarse a las fuerzas que exigen la liberación de Venezuela. Nuestra hermandad nos compromete.

 

10 razones para no votar por Henry Falcón por Gustavo Azócar Alcalá – La Patilla – 24 de abril 2018

picture-561-1518901933.jpgHace algunas semanas atrás, escribimos un artículo en el que expresamos nuestras consideraciones acerca de la candidatura presidencial del ex gobernador del estado Lara, Henri Falcón. En esta oportunidad, y para que no quede ninguna duda de que mi postura no ha cambiado (ni cambiará) con relación a este personaje, he querido presentar a los lectores, una a una, las razones por las cuales, jamás votaría por la candidatura presidencial de este militar retirado.

Aunque algunos no lo crean, respeto a quienes apoyan a Falcón. Están en todo su derecho. Los verdaderos demócratas respetamos a quienes profesan ideas contrarias a las nuestras, o a quienes deciden montarse en un tren que va en dirección contraria. Asumo que hay mucha gente que apoya a Falcón de buena fe. Sin embargo, eso no me impide entender que también hay quienes lo apoyan por el chorro de dinero que hay en esa campaña. Tal parece que Falcón también tiene a su lado al infaltable “hombre del maletín”, ese oscuro personaje que suele aparecer en todas las campañas políticas.

Espero equivocarme, pero no sé por qué tengo la leve impresión de que esos apoyos políticos que ha venido recibiendo Falcón en las últimas semanas, incluyendo el de algunos diputados que decidieron saltar la talanquera, tienen su origen en poderosas razones económicas y financieras. A los políticos de viejo cuño, y a los diputados que decidieron plegarse al show de Falcón, les advierto que la historia será implacable con todo aquel que se preste para el macabro juego sucio de Nicolás Maduro. No sé si los venezolanos perdonarán a todos quienes a sabiendas de que participan en un sainete electoral, que sólo busca dar legitimidad a una dictadura, han decidido convalidar este fraude. Lo único que sí sé, es que, quien esto escribe, no olvidará sus nombres, ni sus rostros, ni su irresponsabilidad.

He aquí las razones por las cuales jamás votaré por Falcon:
1.- El 20 de mayo de 2018 no está planteada una elección. Lo que hay es una falsa coronación. Maduro quiere coronarse como el gran capo de Venezuela. Todo el proceso que comenzó con la orden que dio la fraudulenta e ilegal Asamblea Nacional Constituyente al Consejo Nacional Electoral, para que realizara elecciones presidenciales en el primer trimestre de 2018 es írrito e inconstitucional y, por lo tanto, todo el que participe en ese proceso, se convierte en un colaborador de la dictadura. No establezco ninguna diferencia entre quienes colaboraron con las atrocidades y monstruosidades de Adolfo Hitller y quienes en Venezuela, colaboran con la tiranía de Nicolás Maduro.

2.- El mundo no reconoce el circo del 20M. La comunidad internacional ha rechazado el circo montado por Maduro para el 20 de mayo. El grupo de Lima, los gobiernos de EEUU y Canadá, la Unión Europea y la Secretaría General de la OEA, han manifestado públicamente que no reconocerán el proceso electoral presidencial venezolano y mucho menos sus resultados. Pero Henri Falcón, quien con toda seguridad tiene un pacto secreto con Nicolás Maduro, que le ha producido y le sigue produciendo grandes beneficios económicos y políticos, parece decidido a convalidar este fraude. A Falcón la historia no lo absolverá.

3.- No hay confianza en el CNE. De acuerdo con algunas encuestas, 7 de cada 10 venezolanos no tienen la más mínima confianza en ese organismo. Y no es culpa de los venezolanos. No se puede creer en un organismo que hizo trampa el 30 de julio de 2017 con la supuesta elección de la Asamblea Nacional Constituyente. No se puede creer en un CNE que hizo trampa en las elecciones de gobernadores y de alcaldes. No se puede creer en un CNE que inventó 10 millones de firmas para que Maduro rechazara el decreto de Barack Obama. No se puede creer en un CNE que tiene 2 años sin hacer elecciones para escoger a los 4 diputados de Amazonas. En Amazonas no se han hecho elecciones parlamentarias para impedir que la Asamblea Nacional, controlada por fuerzas opositoras, recupere su mayoría absoluta. Y eso lo sabe Henri Falcón.

4.- El lobo disfrazado de Caperucita. En mi modesta opinión, Henri Falcón fue, es y siempre será chavista, madurista, revolucionario, socialista y anti imperialista. Falcón siempre ha creído y seguirá creyendo en el proceso político que inició Hugo Chávez en 1999 en Venezuela. Falcón nunca se ha desmarcado del chavismo. Falcón sigue siendo un chavista. Quienes quieran votar por Falcón, háganlo, pero sepan que están votando por un chavista/madurista que se ha declarado socialista y revolucionario. No estarán votando por un antichavista. Todo lo contrario, estarán votando por un fiel seguidor del principal causante de la tragedia humana que vive Venezuela.

5.- La oposición que necesita Maduro. Falcón no es un opositor. Es un “viva la pepa”, habilidoso, inteligente, audaz, que aprovechó todo lo que pudo del gobierno de Hugo Chávez, luego le sacó el jugo al gobierno de Nicolás Maduro y ahora se aprovecha de algunos “opositores” para camuflar su candidatura presidencial y presentarse ante el país y ante el mundo como un opositor, cuando realmente no lo es. Falcón es un camaleón. Fue candidato de Hugo Chávez. Luego fue candidato de Maduro. Y posteriormente fue candidato de la MUD. Como la MUD está muerta, ahora Falcón quiere convertirse en el nuevo líder de la “oposición” que necesita Maduro.

6.- Los dineros de la campaña. Henri Falcón debe explicar al país el origen de los recursos financieros con los cuales está pagando su campaña electoral. Todo el que ha hecho política en este país sabe lo costoso que resulta, sobre todo en la Venezuela actual, hacer campaña electoral. Máxime cuando no se tiene a disposición la chequera de Petróleos de Venezuela como la tiene Maduro. Una campaña presidencial como la que está realizando Falcón en todo el país, amerita, por lo menos, de unos 50 millones de dólares. Los venezolanos ya sabemos de dónde sale el dinero que gasta Maduro en su campaña (Pdvsa, Odebrecht, etc) pero necesitamos saber también de dónde sale el dinero que gasta Falcón. En Venezuela, donde la presencia de grupos narcotraficantes es el pan de cada día y dónde el lavado de dinero pulula por todas partes, se requiere ser muy transparente en el tema del financiamiento de las campañas presidenciales.

7.- Falcón no es el líder que necesita Venezuela. Este país se merece en la presidencia a alguien mil veces mejor que Maduro, es cierto, pero también merecemos alguien mil veces mejor que Falcón. La gestión de Falcón en la alcaldía de Barquisimeto fue mediocre. Y su desempeño como gobernador de Lara fue terrible. Y eso no lo digo yo, que jamás he vivido en tierras larenses, lo dicen los propios habitantes de esa región, la mayoría de los cuales por cierto, votó contra Falcón en las pasadas elecciones de gobernadores.

8.- Falcón es más populismo. El ex gobernador de Lara no ha realizado una sola propuesta coherente durante su campaña electoral. La gran propuesta de Henri Falcón, para tratar de ganarse unos votos, ha sido entregar “tarjetas en dólares a los adultos y los niños de Venezuela”. Falcón parece creer a pié juntillas, que la mayoría de los venezolanos son una parranda de imbéciles a los que se les puede convencer con un puñado de dólares, de la misma manera cómo los colonizadores que llegaron junto a Cristóbal Colón entregaban pedazos de vidrio a los indígenas. Falcón quizá no sabe que el populismo ha sido una de las grandes causas de la tragedia que afecta a Venezuela, y que lo que los habitantes de este país necesitan no es populismo, sino más bien trabajo, educación, salud y mayor seguridad.

9.- No más militares en el gobierno. Henri Falcón, como ya se sabe, es un militar retirado que incursionó en la política de la mano de Hugo Chávez. Falcón pertenece a esa pléyade de militares venezolanos que se han creído el cuento de que lo saben todo y que fueron paridos por Dios. La gran tragedia de Venezuela fue permitir que los militares llegaran al poder. Uno de los grandes errores que cometió Hugo Chávez fue creer que los militares están por encima del bien y del mal, y que los civiles son unos buenos para nada. Quien esto escribe, se declara (lo he hecho desde que tengo uso de razón) profundamente anti militarista y contrario a la presencia de militares en la política. El daño que los militares han hecho a Venezuela en los últimos años (especialmente desde 1992 hasta nuestros días) ha sido inconmensurable. Jamás votaré por un militar para Presidente. Por el contrario, haré todo cuanto tenga que hacer hasta el día en que me muera, para sacar a los militares del gobierno, devolverlos a sus cuarteles (de dónde nunca han debido salir) y convertir a Venezuela en una república civilizada.

10.- Necesitamos un líder “antisistema”. Lo que realmente necesita Venezuela, en el momento histórico que estamos viviendo, es un liderazgo que enfrente el sistema político corrupto, militarista, narco complaciente y dictatorial de Nicolás Maduro. El problema de Venezuela no es Maduro. Maduro es una consecuencia, un accidente histórico que pronto será corregido y superado por el pueblo venezolano. El verdadero problema que tiene Venezuela, es el sistema político socialista, bolivariano, corrupto, anti imperialista y pseudo revolucionario que implantó Hugo Chávez en 1999 y que ha continuado con el ex chofer del Metro de Caracas. Lo que necesitamos, es un líder antisistema. El sistema político que impera en Venezuela, y que ha convertido a este país en una nación enferma, sumisa, destruida y miserable tiene que ser demolido. Falcón no es un candidato antisistema. Falcón es hijo del sistema. Por tanto, es más de lo mismo.

Quienes después de haber leído estas líneas sigan creyendo en Henri Falcón, que asuman su responsabilidad. Yo asumiré la mía. No votaré ni participaré en ninguna elección en Venezuela, mientras no tengamos un nuevo CNE que garantice condiciones de transparencia, neutralidad, imparcialidad y confiabilidad. Quienes quieran convalidar el megafraude del 20 de mayo de 2018, que no cuenten conmigo.

La insurrección de los abstencionarios por Humberto González Briceño – La Nación – 26 de Abril 2018

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El filósofo español Antonio García Trevijano estableció una distinción entre abstencionistas y abstencionarios. Abstencionistas son aquellos que por un manifiesto desinterés en la política, no votan y se mantienen desmovilizados al margen del debate político. Por su parte, los abstencionarios son los que deciden conscientemente no votar en unas elecciones, como una forma de lucha política. La diferencia entre unos y otros es su nivel conciencia y su disposición a movilizarse.

En Venezuela, analistas maniqueos que favorecen la tesis electoral del régimen y de la falsa oposición, intencionalmente, ponen en un mismo saco a todos los que expresan rechazo a la vía electoral y los califican de abstencionistas. Afirman que se trata de ciudadanos apáticos que supuestamente favorecen la antipolítica. Sin embargo, la inmensa mayoría de venezolanos que rechazan la vía electoral se mantienen movilizados en una posición política activa y militante, que los acerca más a la idea de abstencionarios que de meros abstencionistas.

Hoy en día es muy difícil encontrar a un venezolano que se esconda detrás del velo de una hipotética neutralidad para decir que no vota por simple desinterés o desidia. Por el contrario, la abstención se ha convertido en una posición militante y una tendencia dominante en la sociedad venezolana. Es la insurrección de quienes pacientemente han votado en estos 19 años y han tomado conciencia de la estafa.

10 claves para entender la elección venezolana por Alejandro Feregrino – Yo influyo.com – 24 de Abril 2018

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Este lunes iniciaron las campañas electorales para elegir al nuevo presidente Venezolano. En un proceso cuestionado por opositores y organismos no gubernamentales, el actual mandatario, Nicolás Maduro, opta por la reelección, mientras que el dirigente opositor, Henri Falcón, decidió participar, rompiendo la unidad de los partidos antichavistas.

Elecciones Venezuela

1.- El régimen del presidente, Nicolás Maduro, ha tomado todo el control de los órganos del Estado. El Tribunal Supremo de Justicia está conformado por incondicionales. Lo mismo sucede con el Consejo Nacional Electoral y la Fiscalía General.

2.- . En tanto, Venezuela vive una crisis económica sin precedentes. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, este año, la inflación será de 13.864,6 por ciento.

3.- El único poder estatal opositor era la Asamblea Nacional. Sin embargo, el tribunal ha anulado sistemáticamente sus principales decisiones; y, a mediados del año pasado, el congreso venezolano fue prácticamente borrado por la Asamblea Nacional Constituyente, que fue elegida en una elección convocada por Maduro y descalificada por la comunidad internacional. La ANC, que tiene poderes totales sobre los demás órganos institucionales, también responde a los intereses del gobierno.

4.- Por decreto de la ANC, el Consejo Nacional Electoral convocó para octubre de 2017 a las elecciones regionales, en las que se renovarían las 23 gobernaciones del país. Todas las encuestas daban una amplia ventaja a los candidatos de la Mesa de Unidad Democrática, la MUD, que reúne a los principales partidos de la oposición. Sin embargo, de forma sorprendente, el chavismo obtuvo una victoria aplastante, con 18 de 23 gobernaciones en disputa.

5.- La mesa de Unidad Democrática rechazó los resultados y acusó fraude. Smartmatic, la empresa a cargo del sistema de votación de Venezuela aseguró que hubo manipulación en del dato de participación, con una diferencia entre la cantidad anunciada y la real, de al menos un millón de votos.

6.- Fortalecido por la victoria y aprovechando la desunión de la MUD por los resultados electorales de 2017, el chavismo decidió adelantar las elecciones presidenciales para el primer cuatrimestre de este año, rompiendo definitivamente un incipiente diálogo con opositores. Finalmente se fijó la fecha para el 20 de mayo.

7.- Los líderes opositores con mayor reconocimiento y popularidad, Leopoldo López y Henrique Capriles, dirigentes de los partidos Voluntad Popular y Primero Justicia, respectivamente, están inhabilitados para ser candidatos presidenciales. Esta es, precisamente, una de las exigencias de la oposición antes de sentarse a la mesa de una hipotética negociación.

8.- La Mesa de Unidad Democrática (MUD), que representa a los principales partidos políticos opositores, anunció que no participaría en esta elección, por considerar que no había condiciones que garantizaran su transparencia y legalidad. Sin embargo, el partido Alianza Progresista rompió con la Mesa y decidió postular a su dirigente, Henri Falcón, como su candidato presidencial. Los otros tres candidatos representan a partidos menores.

9.- La convocatoria de elecciones ha sido rechazada por organismos internacionales como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos y países como México, Chile, Colombia, Argentina, Canadá y Estados Unidos.

10.- Esta semana, la Iglesia Católica de Venezuela hizo un llamado a las autoridades para que posterguen la elección, por considerar que los problemas que viven los ciudadanos, como el hambre o la pobreza, deslegitiman la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo.

Obispos se pronuncian ante la crisis política y humanitaria que vive Venezuela – La Patilla – 23 de Abril 2018

Este lunes 23 de abril la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), emitió un comunicado donde los obispos venezolanos se pronuncian ante la crisis política y humanitaria que vive Venezuela, además solicitan la postergación de las elecciones presidenciales del próximo 20 de mayo. A su juicio no existen condiciones favorables para la realización de las mismas.

DECLARACIÓN ANTE LA CRISIS POLITICA Y HUMANITARIA

1.- Como pastores urgidos por el amor de Cristo y ciudadanos de esta patria Venezuela, nos dirigimos nuevamente al pueblo católico y a los hombres y mujeres de buena voluntad para compartir nuestras preocupaciones. Comprobamos alarmados, cómo los males señalados en nuestra Exhortación Pastoral de enero de este año se han agravado: La hiperinflación ha acrecentado el empobrecimiento general de la población, con la descomposición de la calidad de vida de todos. La carencia generalizada de los servicios públicos de Luz eléctrica, agua, gas, en todo el país que hace más difícil la vida. Todo ello ante la sorprendente indiferencia de los responsables gubernamentales de estas áreas para solventar estos problemas.

2.- El Estado ve cada día más comprometido su rol sustitutivo para asegurar los insumos básicos para la subsistencia del pueblo. Todo esto se traduce en más hambre y desempleo. A ello se suma el aumento de la insalubridad por la aparición incontrolable de epidemias y de enfermedades en las poblaciones más vulnerables, con el agravante de la carencia de medicamentos para los tratamientos. Toda esta problemática está generando un gran número de protestas a lo largo y ancho de todo el país, que aunque silenciadas por los medios de comunicación, se van acrecentando.

3.- La emigración está tomando cada día mayores proporciones. Afecta a todos los niveles sociales. Se realiza en condiciones cada vez más precarias. Rompe los lazos familiares, trae consigo desolación y abandono de los mayores y de los niños. Las muertes, que ya comienzan a producirse de hermanos emigrantes, siembran mayor dolor en sus familias. Agradecemos a los países que han acogido, a través de sus organizaciones de ayuda humanitaria, a los venezolanos que se han visto obligados a salir del país. De igual forma a las instituciones eclesiales que trabajan con migrantes, a las Caritas, por la atención brindada a los hermanos venezolanos.

4.- Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo. Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe humanitaria sin precedentes. Por tanto, es urgente su postergación para el último trimestre del año.

5.- Hacemos nuevamente un apremiante llamado, en primer lugar a los gobernantes y responsables de la nación, a tomar conciencia de su responsabilidad en todos estos males, a escuchar al pueblo y a abocarse, sin más dilación, con la ayuda y colaboración de la empresa privada, e incluso de países hermanos, si hace falta, a controlar la hiperinflación, a facilitar la búsqueda de soluciones políticas que detengan estos males, antes de que alcancen proporciones incontrolables y cotas dolorosas de destrucción y muerte.

6.-En segundo lugar, todos los venezolanos, hemos de tomar conciencia que está en juego en estos momentos no solamente la realización de un evento comicial más o la merma transitoria de la calidad de vida de un pueblo, sino su misma existencia como nación libre, fraterna y democrática.

7.- Los creyentes en Jesucristo, vivo y resucitado tenemos la fe y la convicción de que la última palabra no la tiene ni la soledad, ni el sufrimiento ni la desesperanza que sufrimos cada uno y nuestras comunidades, sino la fuerza transformadora de la vida de Dios, en Cristo resucitado. Con la fuerza de la fe y el empuje de la esperanza, es posible asumir valientes y decididas actitudes de solidaridad y darle un rumbo distinto a esta historia de muerte. Cristo quiere nuestra conversión personal y comunitaria. Con este sólido fundamento, en Dios, siempre hemos actuado los creyentes. Allí se apoya nuestra fe en el cambio y la transformación de Venezuela y de sus habitantes.

Caracas, 23 de abril de 2018.

Con nuestra bendición.

Los Arzobispos y Obispos de Venezuela.

 

La Unión Europea no acepta invitación de acompañamiento internacional para el #20May – La Patilla – 19 de Abril 2018

La Unión Europea no aceptó la invitación del gobierno de Venezuela y el Consejo Nacional Electoral para que participe en “el programa de acompañamiento internacional electoral” para las elecciones presidenciales propuestas por Nicolás Maduro para el próximo 20 de mayo.

En la carta, la Unión Europea rechaza la invitación, y aclara que “las misiones conllevan una preparación de muchos meses antes de las elecciones y la presencia de expertos en el país durante un largo plazo alrededor del día electoral. Los expertos disfrutan de libre circulación y acceso a todos los partidos políticos, candidatos, funcionarios electorales, así como a representantes de la sociedad civil y de los votantes”.

A continuación a carta completa enviada en nombre de los países de la Unión Europea al gobierno bolivariano.

Carta de la Unión Europea dirigida al canciller Jorge Arreaza y al CNE

“En respuesta a su invitación a participar en el Programa de acompañamiento internacional electoral que las autoridades de Venezuela están organizando con ocasión de la elección presidencial y de consejos legislativos estatales, quisiera reiterarle la importancia que otorga la Unión europea a la situación política en su país y en particular a la celebración de comicios transparentes e inclusivos, con garantías suficientes y en un marco de concertación con las varias fuerzas políticas, como lo expresé en nombre de la Unión europea en mi Declaración del pasado 28 de enero.

La UE cuenta con mecanismos bien establecidos para acompañar procesos electorales. Nuestras misiones cumplen una metodología muy concreta basada en los mayores estándares internacionales y mantienen los principios de imparcialidad, objetividad e independencia. Las misiones conllevan una preparación de muchos meses antes de las elecciones y la presencia de expertos en el país durante un largo plazo alrededor del día electoral. Los expertos disfrutan de libre circulación y acceso a todos los partidos políticos, candidatos, funcionarios electorales, así como a representantes de la sociedad civil y de los votantes. Bajo los auspicios de las Naciones Unidas, la UE adoptó en 2005 la Declaración de Principios para la Observación Internacional de Elecciones y, desde entonces, organizaciones internacionales y regionales se han sumado al documento que se ha convertido en el patrón de una observación electoral profesional y creíble.

Con base en esta metodología, la participación en programas de acompañamiento del tipo propuesto por las autoridades de Venezuela no cuenta entre las posibles modalidades de acompañamiento ofrecidas por la Unión Europea y por eso no nos resulta posible dar curso favorable a su invitación.”

 

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