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La dramática situación del efectivo en el Sistema Financiero Venezolano – La Patilla – 7 de Septiembre 2017

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La situación del efectivo al 31 de agosto de 2017 ha sido revisada por las áreas operativas de los Bancos que operan en el Sistema Financiero Venezolano y advierten de la complejidad del manejo de la situación para las próximas semanas.

La Banca tanto pública como privada, opera a través de 3.300 agencias y cuentan además con alrededor de 9.000 cajeros automáticos, en todo el país.

La banca cuenta, en sus bóvedas, con menos del 48% de todo el efectivo en circulación en el territorio nacional

Buena parte del efectivo está en los hogares venezolanos. Es la única forma de resguardo ante la dificultad de obtener el mismo.

Estimaciones hechas por expertos consultados por lapatilla.com establecen que en los hogares venezolanos hay una cifra aproximada de 90.400 MMVEF (millones de bolívares fuertes)

Los apagones constantes, que impiden las transacciones electrónicas, la escasez de puntos de venta, la baja bancarización de la población humilde, el “bachaqueo” de productos de primera necesidad, y sobre todo la hiperinflación, imponen presiones adicionales a la tenencia de efectivo.

Los negocios tampoco se ven alentados a hacer depósitos de efectivo en la banca, por el alto costo del traslado de valores, y por el temor de no poder retirarlo en las cantidades requeridas en la oportunidad deseada.

Así mismo los retrasos injustificables de las autoridades monetarias en poner en circulación la cantidad necesaria de billetes del nuevo cono monetario.

Ver también José Guerra: Hacen falta 2 millones de piezas porque la inflación se come el cono monetario actual

El negocio ilegal del efectivo, según estimaciones de la Banca, moviliza entre 80.000 MMVEF y 100.000 MMVEF y deja ingresos diarios de 6.500 MMVEF , como mínimo, a través del cobro de comisiones.

Existe, de hecho, un mercado de compra de efectivo a los pequeños comerciantes y personas naturales que paga de 5% a 10% por sobre el valor nominal

Existe también un mercado de venta que cobra a las personas naturales hasta un 20% por entregar efectivo luego de procesar compras a través de puntos de venta.

Tasa de inflación mensual año 2017 – Asamblea Nacional – 7 de Septiembre 2017

Tercer puente sobre el Orinoco es 20 veces más caro que el más alto del mundo puente chino – El Estimulo – 5 de Septiembre 2017

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El tercer puente sobre el río Orinoco que se construye desde 2006 entre los estados Bolívar y Guárico, tiene un costo que es 20 veces mayor al más alto del mundo inaugurado esta semana en China y que se levantó en tres años.

La última maravilla china, el puente Beipanjiang, fue abierta a la circulación el pasado jueves, se eleva a más de 565 metros por encima del curso de un río y une dos provincias de montaña del suroeste del país, reseñó la agencia de noticias AFP.

El puente, de 1.341 metros de largo, fue construido en tres años y requirió una inversión de $144 millones, según el Diario de Guizhou y destrona al puente del Río Si Du, en la provincia de Hubei (centro), como el más alto del mundo, aseguró previamente el gobierno provincial de Guizhou.

“Es un logro extraordinario. Las condiciones en las que fue construido fueron muy, muy extremas”, explicó a la BBC Simon Pitchers, de la Institución de Ingenieros Estructurales de Reino Unido.

En este lado del mundo, un ambicioso proyecto se comenzó a construir en 2006, de la mano de la hoy cuestionada constructora brasileña Odebrecht. Las dimensiones de la obra nacional apuntaban a batir el récord de ser el más largo del continente. Su costo va por $2.800 millones, 20 veces más de lo que costó la construcción china y ha consumido poco más del triple del tiempo.

Según la descripción que hace Odebrecht en su sitio web, el tercer puente sobre el Orinoco “comprende la construcción de un puente de tipo carretero-ferroviario, con un largo de 11.125 Km, de tipo atirantado y torres en forma de diamante, además de la construcción de 29,44 Km de carreteras que permitirán la integración de los estados Bolívar y Amazonas con el estado Guárico y el resto de los estados del norte y centro del país”. Leer más de esta entrada

El éxodo de las multinacionales de Venezuela por Pablo González Alonso y Alejandro Valerio – Harvard Business Review/La Patilla – 2 de Septiembre 2017

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La crisis en Venezuela ha ido en aumento en los últimos años, en la medida que la escasez de productos, el malestar social y los enfrentamientos políticos se han agravado.

En agosto, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro formó una asamblea constituyente para reescribir la constitución venezolana (contra la voluntad de un legislativo democráticamente elegido y controlado por la oposición), recibiendo la condena de varios países de América Latina y la Unión Europea, que se han negado a reconocer la legitimidad de la nueva asamblea. El presidente Trump señaló que no descartaría la posibilidad de una opción militar en Venezuela, y su administración ha impuesto recientemente sanciones económicas al país sudamericano.

Sin embargo, es improbable que la crisis del país se convierta en un hecho importante para los ejecutivos regionales y centros corporativos de América Latina, al menos desde el punto de vista empresarial. Esto se debe a que la mayoría de las multinacionales han huido del mercado venezolano en los últimos tres años, en medio de las crecientes dificultades para repatriar los beneficios; la importación de materias primas y productos terminados al mercado local; la dificultad para recibir el pago de los socios locales y del gobierno venezolano, y más recientemente debido a expropiaciones y confiscaciones de fábricas – todos los problemas derivados de la abrupta reducción de dólares en la economía venezolana- desde que los precios del petróleo comenzaron a caer en abril de 2014.

De hecho, el petróleo representa el 96% de la canasta de exportaciones de Venezuela, constituyendo la principal fuente de entrada de dólares en el país. Desde 1958, el gobierno venezolano no ha logrado diversificar la matriz productiva del país, atando el futuro de la nación a los ingresos por petróleo. Además, la mala administración de la petrolera estatal PDVSA llevó a recortes adicionales en su producción de petróleo, lo que redujo las reservas internacionales del país.

Éxodo de multinacionales

Nuestra empresa, Frontier Strategy Group, recientemente entrevistó a 20 gerentes generales de América Latina sobre las contribuciones de Venezuela a sus ingresos regionales. Venezuela representa sólo el 1% de los ingresos totales. Es el segundo mercado más pequeño de América Latina, una diferencia marcada en comparación con hace pocos años, cuando competía con mercados como Argentina, Chile y Colombia como el tercer mercado más grande de la región, después de Brasil y México. Parte de la disminución puede explicarse por la fuerte depreciación del bolívar, pero en su mayor parte refleja decisiones proactivas de las multinacionales para salirse del mercado.

El éxodo corporativo de Venezuela ha tomado diferentes formas. Incluye salidas completas de corporaciones como Clorox, una de las primeras corporaciones que cesaron sus operaciones en el mercado en 2014 (sus instalaciones fueron confiscadas por el gobierno venezolano), y empresas como Bridgestone y General Mills, que vendieron sus negocios a Venezuela grupos industriales locales e inversionistas privados en 2016. Pero también incluye empresas que redujeron significativamente sus operaciones venezolanas y aquellas que han llevado a pérdida su negocio en Venezuela en sus resultados comerciales y financieros en Latinoamérica. Las razones de esto incluyen el derrumbe de la moneda de Venezuela, que ha provocado pérdidas de miles de millones de dólares para empresas como Pepsi, intromisiones políticas, controles de precios, interrupciones de la cadena de suministro e imposibilidad para repatriar sus beneficios.

Al final del año pasado, al menos 64 compañías del índice de Standard & Poor’s 500, alrededor del 13% del total, presentaron registros regulatorios donde informaron a los inversionistas sobre cancelaciones o exposición a devaluaciones de activos, ya que el bolívar continuó perdiendo valor frente al dólar estadounidense. Mirando solo a las firmas estadounidenses, la lista de compañías que desde el año 2014 han salido del mercado venezolano o bien suspendieron temporalmente la producción, o cancelaron sus operaciones en Venezuela, incluyen corporaciones como Mondelez, Liberty Mutual, Colgate, Procter & Gamble, Ford, Kimberly Clark , General Motors, Ford, Coca-Cola, y los ya mencionadas Clorox, Bridgestone, Pepsi y General Mills, y compañías aéreas como Delta, United y American Airlines.

Las compañías estadounidenses han liderado el éxodo de las multinacionales de Venezuela, pero es probable que las compañías de otros países claves en comercio e inversión sean seguidoras si las condiciones de operación en el país no mejoran pronto. Sólo España cuenta con unos 5.000 millones de euros en juego, de las inversiones efectuadas de 1993 a 2017 por 100 empresas diferentes en sectores que van desde la banca y los seguros hasta las telecomunicaciones, la construcción, el petróleo y el gas, las energías renovables, los hoteles, el vestido y los alimentos y bebidas. Algunas de estas empresas son grandes multinacionales como Repsol, Mapfre y BBVA.

Algunas compañías están dispuestas a asumir el riesgo

Compañías como Chevron, Valero Energy y Phillips 66 siguen apostando por la rentabilidad a largo plazo del mercado venezolano. Las empresas de energía tienden a gozar de condiciones de operación más favorables -ya que el gobierno venezolano trata de proteger a su principal industria- y están atrapadas en mayores inversiones de capital a largo plazo, que por naturaleza son menos vulnerables a la ciclicidad de las transiciones políticas.

Los productos producidos localmente también están ganando rápidamente cuota de mercado a medida que las depreciaciones de la moneda local y los productos importados se vuelven mucho más caros. Una vez grandes consumidores de whisky escocés, los venezolanos están cambiando al ron venezolano, cuyas marcas premium se han vuelto relativamente más asequibles que sus equivalentes de whisky. Pero esta tendencia se extiende a todas las categorías de productos, desde alimentos hasta suministros de limpieza. Las cadenas tradicionales de tiendas también están prosperando, como Día Día, que ha encontrado una manera de maximizar las ventas al combinar la proximidad de sus tiendas con los bajos precios de los grandes supermercados

Las empresas estatales chinas también apuestan por las inversiones de Venezuela, principalmente en el sector minero. Aunque las empresas chinas están plenamente conscientes de los riesgos económicos y empresariales inherentes a Venezuela, muchas de ellas continúan recibiendo préstamos a bajo tipo de interés por parte de los bancos chinos y gozan de acceso preferencial al mercado y recursos como el Fondo Conjunto China-Venezuela. Las inversiones chinas también reflejan las relaciones bilaterales más cordiales entre ambos países y el hecho de que Venezuela todavía debe a China 19 mil millones dólares en préstamos que se están pagando con petróleo. De ahí que los chinos tengan incentivos para mantener la economía venezolana a flote.

¿Reanudarán las multinacionales sus inversiones en Venezuela?

El que alguna vez fue un mercado atractivo y rentable para las multinacionales, y dado sus vastos recursos naturales y la demografía favorable – en términos de una gran población adulta joven y altos niveles de educación terciaria – podríamos predecir que Venezuela es probable que recupere su atractivo en el futuro.

Pero debido a los profundos desequilibrios macroeconómicos y a la fractura social en Venezuela, el regreso al crecimiento probablemente será largo y doloroso y requerirá de reformas estructurales significativas en su economía, sistema político y en la mayoría de las instituciones básicas que han sufrido años de excesivo intervencionismo estatal desde 2001 con el fallecido Presidente Chávez. Esto significa que incluso en un escenario optimista, un retorno al crecimiento es improbable por lo menos hasta 2020.

Entonces, ¿cuándo sería el momento adecuado para que las empresas reasignen de nuevo recursos corporativos a Venezuela? Estamos asesorando a nuestros clientes en considerar diferentes escenarios políticos y económicos.

Por ejemplo, en un escenario negativo, en el que Venezuela se asemeja a Cuba, el actual gobierno podría decidir cancelar indefinidamente las elecciones presidenciales programadas para diciembre de 2018 y tomar el control sobre las actividades del sector privado con la ayuda de los militares. En este caso, la confrontación civil y un embargo por parte de los Estados Unidos y la UE probablemente se impondrían , lo que haría imposible que las multinacionales occidentales comercien con Venezuela durante el tiempo que persista el embargo y dejándolas sin otro recurso que salir del mercado.

En un escenario un poco menos pesimista, el gobierno del presidente Maduro mantendría las elecciones presidenciales en 2018, sólo para permitir que candidatos elegidos a dedo de sus propias filas y en la oposición se presenten a la presidencia. El nuevo presidente emprendería reformas económicas parciales para recuperar el acceso a los mercados de capitales, principalmente a través de modificaciones del actual sistema cambiario y controles de precios, pero evitaría medidas económicas más dolorosas para frenar el déficit fiscal y la inflación,
tales como la reducción drástica del gasto público. En este caso, la recuperación económica podría todavía tener lugar en 2020, pero sería débil, y las condiciones de funcionamiento seguirían siendo un desafío para las multinacionales.

Potenciar el acceso a los mercados locales y a los equipos de relaciones gubernamentales sería clave en este escenario para alentar la reforma y asegurar que el gobierno venezolano estaría considerando los intereses del sector privado. Inversiones más ambiciosas serían imprudentes hasta que la economía mostrara signos de estabilización a raíz de las nuevas reformas, o si los precios mundiales del petróleo se recuperaran inesperadamente.

En un escenario positivo, el gobierno venezolano permitiría elecciones libres y el gobierno recién instituido de la oposición buscaría un paquete de reforma económica más ágil y agresivo. Esto podría incluir una reestructuración de la deuda externa de Venezuela con la ayuda de instituciones como el Fondo Monetario Internacional. En este caso, la recesión económica se atenuaría a corto plazo, y se permitiría una recuperación más fuerte a principios de 2020 a raíz de la recuperación de la inversión. En este escenario, a las multinacionales se les recomendaría adoptar un enfoque más proactivo y reanudar las inversiones lo antes posible, negociando simultáneamente los créditos pendientes y la recuperación de los activos expropiados con el gobierno.

Los acontecimientos recientes sugieren que Venezuela se está inclinando más hacia el primer escenario pesimista que hacia el último escenario positivo. Las empresas deben entonces esperar lo mejor pero prepararse para lo peor.

 

Venezuela necesitará 100.000 millones de dólares para ponerse en marcha – Entrvista a Ricardo Hausman por Gustavo Bazzan – El Clarin – 26 de Agosto 2017

Ricardo-Hausmann-1100x618Ricardo Hausmann es tal vez uno de los venezolanos más respetados en todo el mundo. Fue, entre otras cosas, economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, Presidente del Comité de Desarrollo del FMI-Banco Mundial y, entre 1992 y 1993, ministro de Planificación de Venezuela. Hoy enseña en la Kennedy School of Government de la universidad de Harvard y además, brinda asesoramiento a diversos países. Uno de sus temas de estudio preferido es el desarrollo económico.

Pese a esos antecedentes, desde 2013 Hausmann no puede pisar Venezuela. La autodenominada revolución bolivariana lo acusa de traidor a la patria.

El mes pasado, Hausmann publicó un devastador informe sobre la crisis económica pero sobre todo humanitaria que está arrasando a los venezolanos. El título de ese trabajo habla por sí solo: “El colapso de Venezuela no tiene precedentes”.
Su trabajo causó conmoción en la opinión pública mundial. Hausmann junto a otros investigadores recopiló información como para concluir que casi no hay antecedentes en la historia moderna de lo que está ocurriendo en su país, con una caída del PBI cercana al 40% en apenas 4 años, el derrumbe de un 88% en la caída del poder adquisitivo de los trabajadores, el desplome total de las prestaciones de salud, el aumento de la mortandad infantil y serios problemas de alimentación en buena parte de los venezolanos. Sobre este punto, Hausmann afirma que el 74% de los venezolanos perdió, en promedio, 8,6 kilos de peso de manera involuntaria, es decir, por la imposibilidad de procurarse alimentos.

De paso por Sri Lanka, el viernes por la tarde dialogó con Clarín.
– ¿Mirando hacia adelante, ha pensado en qué encontrarán el día que deban empezar a reconstruir Venezuela, el día que, como buena parte del mundo espera, caiga Nicolás Maduro?
– Sí, claro hemos estado trabajando en el día después. Es un grupo grande formado por todas las partes de la oposición. Tenemos claro que para poner en marcha al país hay que recuperar la capacidad de importar. Venezuela necesita recuperar un nivel de importaciones de 35.000 millones de dólares. Lo que ocurrió es que las importaciones de bienes y servicios per cápita cayeron en un 75% en términos reales entre 2012 y 2016 y ese declive ha sido aún mayor en 2017. Para poder importar hay que reestructurar la deuda soberana, no hay otra salida. Y además, por supuesto, vamos a necesitar de todo el apoyo internacional concreto.

– ¿Cuánta plata calcula que necesitará Venezuela para ponerse en movimiento?
– Creemos que la deuda más o menos documentada ronda los 118.000 millones de dólares. Y hay otros 60.000 millones que se acumulan por obligaciones impagas y retrasos diversos. En total, estamos cerca de los 178.000 millones de dólares. Y nuestras exportaciones se han desplomado a 26.000 millones de dólares. Somos el país más endeudado del mundo según la relación entre deuda y exportaciones. Creemos que vamos a necesitar unos 100.000 millones de dólares, la mitad por un shock de liquidez y la otra mitad postergando y reestructurando los pagos de la deuda. Lamentablemente, Venezuela ha sido arrasada y, cuando llegue el momento de iniciar la reconstrucción, será un país terriblemente pobre.

– ¿Cree que las sanciones económicas, como las trabas que impuso Estados Unidos a las transacciones con bonos venezolanos, pueden acelerar un desenlace?
– Hay muchas formas de presión internacional. Gracias a las sanciones contra los jerarcas del gobierno le encontraron cuentas con 500 millones de dólares al vicepresidente Tareck El Aissami. La fiscal general Luisa Ortega Díaz con sus denuncias está provocando la principal ruptura interna en el chavismo. Yo espero que vengan más sanciones. Sin dudas, la última sanción que impuso el gobierno de Estados Unidos tiene mucho sentido. Hoy Venezuela no puede tomar fondos en los mercados financieros y eso le da a la comunidad internacional un argumento que hasta ahora no tiene. Es más efectiva esa sanción que dejar de comprarle petróleo a Venezuela. Fíjese que ya no será posible una colocación como la que hizo Goldman Sachs, que colocó deuda a una tasa del 50% anual.

-¿Apuesta a una fractura interna del régimen?
– Creo que si se acumulan las sanciones, los militares van a tener que decidir si están con la constitución o no. Tenemos el problema de que la cúpula militar está sometida a un mecanismo de supervisión de los cubanos, que los tienen totalmente vigilados. Es una decepción que se hayan convertido en esto.

– Cómo están jugando en esta crisis, a su criterio los gobiernos de Rusia y China?
– Rusia apoyó a la dictadura hasta hace poco, pero desde abril y mayo ha mostrado cierto distanciamiento. Sobre China hay rumores de todo tipo. Lo cierto es que reestructuró la deuda y aceptó posponer pagos y hay versiones de que estarían prestando nuevamente fondos. Pero imagino que deben estar disgustados, porque se han metido irresponsablemente a prestarle a Venezuela, en medio del boom petrolero, cerca de 56.000 millones de dólares. Son préstamos por fuera del presupuesto y sin control del Congreso. No sabemos a dónde fue ese dinero, pero sí sabemos que las obras públicas que se prometieron no están.

-¿Está en juego la propiedad de PDVSA, la petrolera estatal?
La propiedad estatal de PDVSA está garantizada por la constitución. Es cierto que empresas rusas han recibido concesiones muy generosas. Precisamente el estallido de represión de los últimos meses ha sido por las protestas en contra de una decisión del Tribunal Superior de Justicia de dar concesiones mineras y petroleras a los rusos y chinos, sin aprobación de la Asamblea Nacional. El Gobierno trató de hacerse de dinero vendiendo las joyas de la corona.

– Cómo juega el narcotráfico, hay en esa actividad una fuente de fondos para el Gobierno?
– Claro. En Venezuela el narco tomó al Estado y lo controla. Venezuela está controlada por el narco y por Cuba. Cuba le da la tecnología al chavismo para mantener una dictadura sin apoyo del pueblo.

– Usted es partidario de que la oposición compita en las próximas elecciones. ¿Por qué?
Tenemos el problema de que como oposición, nos preparamos para luchar con las reglas de la democracia. Dicho esto, no podemos decirles a los partidos que no participen, porque le estaríamos dando un argumento a la dictadura. Es más movilizador para nosotros participar y obligar a que nos roben el resultado, para debilitarlos y hacerlos más frágiles ante la comunidad internacional.

– ¿Imagina que el final está cerca?
Estoy demasiado involucrado emocionalmente como para pensar que soy bueno haciendo predicciones. La situación económica es catastrófica y ha ingresado en un camino perverso. El país no va a ningún lado, pero el gobierno ha mostrado una capacidad de mantener el control político a través de la masiva represión. Hasta ahora los mecanismos normales no han funcionado.

– Hugo Chávez primero y Nicolás Maduro después, lo consideran un traidor a la patria.
Así es. En septiembre de 2014 recibí la primera acusación, reiterada en octubre de 2015 y diciembre de 2016. Desde 2013 no he vuelto a Venezuela. Me recomiendan no ir. Y por ahora no lo haré. No les voy a dar el gusto de que me silencien.

Le Venezuela en crise : quelques réflexions à l’intention des Insoumis por Natalia Brandler – Liberation – 24 de Agosto 2017

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Alors que s’ouvre l’université d’été de La France insoumise, Natalia Brandler, directrice du Groupe d’études politiques sur l’Amérique latine, répond aux militants de gauche, souvent partagés, sur la situation vénézuélienne.

Je voudrais poursuivre le débat après l’article publié dans Libération des 12-13 août sur le Venezuela et contribuer ainsi à la réflexion que La France insoumise mènera lors de son université d’été, en évoquant une réalité qui ne rentre pas dans les discours préétablis.

Les Insoumis bâtissent souvent leur discours à partir de trois erreurs :

1) Ils qualifient de «socialiste» une alliance entre militaires et politiciens corrompus utilisant le drapeau socialiste afin de s’attirer la sympathie de la gauche internationale.

2) Ils accusent «l’extrême droite et l’oligarchie financière» d’avoir détruit le pays, alors qu’en réalité, l’opposition réunit des partis de centre droit, de gauche et des sociaux-démocrates, la seule oligarchie étant la «boli-bourgeoisie» chaviste. Ils devraient s’informer sur les investigations en cours à propos des milliards de dollars déposés par cette dernière dans des banques étrangères.

3) Ils attribuent la crise à la baisse des prix du pétrole alors que la cause de cet échec est une gestion publique qui a détourné 850  milliards de dollars de revenus pétroliers et qui, prenant comme alibi un soi-disant collectivisme, a détruit l’industrie et l’agriculture.

Bien que le chavisme ait organisé des scrutins au cours des seize dernières années, depuis décembre 2015, il est évident qu’il accepte de convoquer des élections seulement quand il est sûr de les gagner. A partir de cette date, le président Maduro s’est servi du Tribunal suprême de justice (TSJ), dont les membres, nommés illégalement, sont liés au Parti socialiste unifié du Venezuela (PSUV, au pouvoir), pour annuler les décisions de la nouvelle Assemblée nationale (AN).

Une fois cette dernière installée, le TSJ a suspendu les mandats de trois députés d’Amazonie afin de priver l’opposition de sa majorité des deux tiers ; il a annulé les pouvoirs de contrôle politique de l’AN, au moment où elle commençait ses investigations sur la corruption des fonctionnaires et la disparition de 250 milliards de dollars de fonds publics ; et l’a empêchée d’exercer son contrôle législatif sur les forces armées, transformant la Chambre constitutionnelle du TSJ en un super-pouvoir.

Illégalité
En mars 2017, cette même Chambre décrétait que l’Assemblée nationale était en «désobéissance», et que par conséquent tous ses actes étaient nuls, le TSJ assumerait donc la fonction législative en usurpant la souveraineté populaire. Par la suite, elle déclara que «l’Etat d’exception» décrété par Maduro était constitutionnel, dans le but de prendre des mesures économiques qu’elle utilisa pour approuver des contrats miniers et des lois sans l’aval de l’AN. Constatant le soutien apporté à l’AN légitime par l’Union européenne et la majeure partie des pays de l’Organisation des Etats américains, Maduro lança un appel à l’élection d’une Assemblée constituante (ANC), sans respecter les formalités constitutionnelles pour sa convocation et violant le principe du suffrage universel direct et secret, appelant seulement ses militants à ce vote. Rien n’y fit, ni les protestations de la communauté internationale pour suspendre cette élection, alertant sur son illégalité, ni l’intervention du Pape ou de l’ex-président du Parti socialiste espagnol (PSOE) Rodriguez Zapatero qui abondaient dans le sens d’une résolution pacifique par le biais du dialogue et de la négociation.

Les partis politiques d’opposition représentés par la Table de l’unité démocratique (MUD) réclament des élections générales, le respect de la séparation des pouvoirs, la libération des prisonniers et l’ouverture d’un canal humanitaire pour soulager l’état de famine du pays. Le régime a fait fi de tout cela et, bien au contraire, a tourné le dos à toute solution politique en augmentant répression et violence avec un passif de 129 assassinats en trois mois, 5 092 arrestations arbitraires (80% de jeunes) et l’utilisation de la torture dénoncées par un rapport des Nations unies.

Le Conseil national électoral, arbitre sous influence du gouvernement, déclara un chiffre de votants de 8 millions, quantité exagérée selon l’entreprise Smartmatic, chargée du comptage des votes, pour qui la fraude s’élèverait au moins à 1  million de votes. Cette fraude a été commise pour dépasser le chiffre obtenu par la MUD lors du plébiscite convoqué les 16 et 17 juillet contre l’ANC, ce qui fait planer un doute sur la transparence des processus électoraux antérieurs validés par le CNE.

L’ANC s’est installée en prenant d’assaut le palais législatif où se réunit l’AN. Dans un deuxième temps, elle destitue la procureure générale Luisa Ortega et émet un ordre d’arrestation. Celle-ci fuit vers la Colombie, puis le Brésil, et assure posséder des preuves de corruption de fonctionnaires.

On peut se demander pourquoi une partie de la gauche française incluant, La France insoumise de Jean-Luc Mélenchon, ne s’est pas encore prononcée sur ces faits.

 

Sin cambios, el default y la agudización de la crisis son inminentes por Paola Martínez – RunRunes – 17 de Agosto 2017

“No veo a los venezolanos entendiendo la gravedad de la crisis económica que se avecina”, considera Alejandro Grisanti

La única solución es un cambio en el modelo económico del país junto a una reestructuración de la deuda, pero expertos consideran improbable que el Gobierno tome dichas medidas

Venezuela debe aproximadamente 150 mil millones de dólares correspondientes a la deuda externa y con cada mes que transcurre, y cada pago que el país hace, la posibilidad de caer en default se ve más cercana.

Pagar la deuda externa o no pagarla nunca ha sido un dilema para el Gobierno de Maduro, que ha cuidado su reputación financiera en los mercados internacionales, a los cuales no duda en acudir cuando necesita préstamos.

Sin embargo, la acumulación de deudas se convirtió en un grave problema para la nación petrolera cuando en 2014 el precio del crudo, que se encontraba en $100 por barril, registró una caída histórica que desde entonces mantiene los precios cerca de los $40. La crisis del petróleo redujo los miles de millones de dólares que recibía Venezuela por exportaciones de crudo, que conforman el 95% de los ingresos totales.

La administración de Maduro ha venido malabareando la economía venezolana con el dinero dedicado a importaciones y el dinero dedicado a cancelar la deuda externa. Para poder desembolsar en abril la cifra de $2.466 millones por la deuda, el mayor monto a pagar en 2017, el Estado debió recortar las importaciones y negociar nuevos préstamos con la petrolera rusa Rosneft.

Los pagos de deuda que ahora se avecinan para octubre y noviembre serían los más difíciles para el Gobierno. Ambos meses suman cerca de cuatro mil millones de dólares, a los que el director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, añade dos mil millones adicionales en notas provisorias y préstamos con China.

El especialista, que ejerció como jefe de Investigación para América Latina de Barclays, resaltó que Venezuela debe pagar en los próximos seis meses cerca de 10 mil millones de dólares, cifra que puede ser difícil de alcanzar para el Gobierno.

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Asimismo, el economista Asdrúbal Oliveros explicó que la dificultad que puede experimentar Venezuela para cumplir con sus compromisos de deuda se puede deducir de su flujo de caja. Actualmente los gastos del Gobierno son mayores que sus ingresos en dólares, por lo que los analistas dudan sobre el pago de deuda.

Los cuatro meses de protestas, marcados por violaciones a derechos humanos, y la reciente implantación de una asamblea constituyente rechazada por la comunidad internacional, son factores que igualmente causan poca confianza en los mercados internacionales para renovar o financiar la deuda venezolana.

Grisanti incluye en la mezcla las sanciones que ha aplicado el Departamento de Estados de Estados Unidos a funcionarios venezolanos, especialmente al vicepresidente de finanzas de PDVSA, Simón Zerpa Delgado. La sanción que pesa sobre él le impide participar en nuevas negociaciones y por ende, se le dificulta al gobierno buscar nuevo financiamiento por la deuda de PDVSA.

Incluso bancos han tomado la iniciativa de prohibir cualquier transacción con títulos venezolanos, como el Credit Suisse hizo el pasado 10 de agosto para no involucrarse con un gobierno que viola derechos humanos.

Por otra parte, la deuda externa venezolana se puede considerar “la más costosa del mundo”, declara Oliveros. En el índice de riesgo país, que calcula cuáles son los bonos de deuda más seguros, pone los venezolanos como los de mayor riesgo del mundo, y a medida del riesgo que se posea, más se paga, explica el experto.

Hasta ahora, el Gobierno de Maduro ha tenido una voluntad de pago bastante clara, a pesar de verse en la necesidad de reducir las importaciones y producir mayor escasez de alimentos, medicinas y materias primas a la población, asegura el economista Henkel García. “Hay un incentivo claro por parte del Gobierno para cumplir”.

Continuar pagando la deuda de la forma en que está reestructurada acarrea efectos colaterales como la disminución de importaciones y la creciente dificultad de producción para las empresas venezolanas, que empeorarán la grave crisis humanitaria, advierte García. “Estos sacrificios no los hace el Gobierno, lo terminamos haciendo los venezolanos”.

Pero de Venezuela no poder pagar la deuda caería en default, lo que conlleva otras consecuencias graves para el Estado y la población venezolana, como el empeoramiento de la ya golpeada economía venezolana.

La preocupación principal de Venezuela ante el default, por el lado internacional, es la posibilidad de embargo de activos de PDVSA por parte de los tenedores de bonos, explican los economistas. A esto se añade la posibilidad de que Citgo, la empresa refinadora de PDVSA en Estados Unidos, pase a formar parte de la petrolera estatal rusa Rosneft, ya que en diciembre del 2016 fue hipotecado el 49,9% por un préstamo de 1,500 millones de dólares.

Del lado nacional, el incumplimiento condicionaría la economía del país pues las relaciones comerciales se paralizarían y se interrumpirían las exportaciones, lo que dejaría al país más aislado del resto del mundo y los anaqueles de los supermercados y las farmacias, más vacíos que nunca. Los pocos bienes que puedan conseguirse podrían ser impagables por los ciudadanos, pues se preve una caída del poder adquisitivo y un aumento del precio del dólar paralelo. Todo esto conllevaría a que el bolívar finalmente rompa el techo de la hiperinflación.

¿Será posible evitar el default en 2017?

Entre los entendidos en el tema hay una certeza que todos comparten: el default es inevitable. Tras la implantación de un modelo económico errado, la cesación de pagos es el único resultado posible. La cuestión gira alrededor del cuándo caerá. Si bien algunos economistas consideran que el país no podrá cumplir el alto pago de octubre y noviembre, otros creen que sí podría sortear los obstáculos, pero la deuda de 2018 quedará fuera de la capacidad del Gobierno.

Oliveros es uno de los que considera está posibilidad. Para el economista, el Gobierno podría pagar en detrimento de las importaciones, escenario al que le da una posibilidad de 60%, pero resalta que el gran pago de deuda de 2018 que supera los 12 mil millones de dólares es el verdadero problema, a menos de que suban nuevamente los precios del petróleo. “El gobierno va a pagar a un costo muy alto, pero el problema queda para el próximo año. Es una bomba de tiempo”, señaló.

Por su lado, Henkel García calcula que “haciendo los movimientos y un gran sacrificio el gobierno podría pagar, pero sería a un costo muy alto”. Asoma la posibilidad de que alguna empresa rusa o china haga otro préstamo para completar el pago. A pesar de ello, cree que las probabilidades de no pagar la deuda del 2017 son mayores y la del 2018, inevitable.

Grisanti tampoco cree que la administración de Maduro pueda cancelar la deuda pendiente de los próximos meses. Y desde su perspectiva, la posibilidad de poder pagar en octubre y noviembre se reduce aún más con la posibilidad de sanciones financieras o petroleras.

La única salvación es corregir la economía

Comenzar a tomar las medidas correctas para sanear la economía, reformar las políticas económicas del Estado y reestructurar la deuda son parte de las soluciones que los especialistas consideran necesarios para rescatar a Venezuela de la deuda externa y evitar un incumplimiento de pago.

Para Grisanti hay dos cosas necesarias para lograrlo: en primer lugar cambiar la política económica mediante una unificación de los tipos de cambio y la apertura del mercado de divisas al país, entre otras medidas. El segundo lugar consiste en que el Gobierno evite las sanciones del Departamento de Estado americano a toda costa, pues sus consecuencias serían devastadoras.

Quitar los controles de divisas, considerar los subsidios a bienes y servicios, motivar la producción nacional, sanear la economía y las cuentas del Gobierno son las recomendaciones que hace Oliveros para resolver el problema económico.

A esto, Henkel García añade una reestructuración de la deuda con los tenedores de bonos que permita el pago de manera ordenada. Igualmente considera importante arreglar los problemas internos políticos y sociales que atraviesa el país. “Si no, esta historia se va a repetir una y otra vez”.

*Henkel García es analista e instructor en Finanzas. Actualmente es el director de Econométrica.

*Alejandro Grisanti es economista e Ingeniero en Computación, con PhD en Economía, y se desempeña como director de Ecoanalítica. Dirigió el Departamento de Investigación para América Latina como Economista Jefe para la región del banco de inversión, Barclays Capital. Actualmente es Jefe de Estrategias en la firma de manejo de Inversiones Knossos Assets Management.

*Asdrúbal Oliveros es economista y socio-director de Ecoanalítica. Por cinco años fue Economista Senior de Santander Investment en Caracas. En la actualidad es columnista de la revista DINERO y en INFOLATAM, además de colaborador de ProDaVinci.

Claves de las sanciones financieras de EEUU al gobierno de Venezuela y Pdvsa – El Estimulo – 25 de Agosto 2017

Donald-Trump-1100x618.jpgEn un capítulo más de las medidas en contra del gobierno de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, las primeras sanciones al sistema financiero venezolano prohíben transacciones relacionadas con nueva emisión de deuda con vencimiento mayor a 90 días de Pdvsa. La refinería Citgo sale por ahora airosa de las medidas.

Finalmente la administración de Donald Trump aplicó las sanciones económicas y financieras al gobierno de Venezuela y a Pdvsa, luego de las sanciones individuales a más de 30 funcionarios del país. Las medidas van desde la prohibición de negociar nuevos bonos de deuda de la República y de la petrolera estatal hasta el pago de dividendos por parte de Citgo.

Estas sanciones buscan limitar las operaciones financieras del gobierno de Nicolás Maduro, el cual ha sido acusado de violación de los derechos humanos en Venezuela y de cometer actos de corrupción. Las medidas igualmente arreciaron desde la puesta en marcha de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) integrada totalmente por chavistas, calificada de ilegal y violatoria de la Constitución.

Los principales puntos de las sanciones:

1.- Se prohíben negociaciones de nueva deuda con más de 90 días con Petróleos de Venezuela y nuevas deuda de 30 días o más con el gobierno de Venezuela.

2.- Se prohíbe pago de dividendos, tanto al gobierno como a cualquier otra entidad que sea propiedad de manera directa o indirecta del gobierno. Estos dividendos están asociados con los recursos que genera la refinería Citgo.

3.- Se prohíben negociaciones con algunos bonos emitidos por el gobierno de Venezuela antes de la fecha efectiva de la orden ejecutiva firmada por Donald Trump.

4.- Los afectados por la medida son el Banco Central de Venezuela, el gobierno, Pdvsa y cualquier otra persona que actúe en nombre del gobierno de Venezuela.

5.- La orden es efectiva a partir de las 12 de la medianoche del 25 de agosto de 2017.

6.- Están excluidas negociaciones con más de 60 bonos de deuda emitidos por las empresas mixtas petroleras como Cerro Negro, Petrozuata, Sidetur, Pdvsa, la República y Electricidad de Caracas.

7.-Además de estar excluidas las negociaciones de cierta deuda venezolana existente, también la financiación de bienes humanitarios.

8.- No afectan las exportaciones ni importaciones petroleras.

9.- No están incluidas sanciones en contra de la refinería Citgo ubicada en Estados Unidos.

10.- Estas medidas buscan evitar operaciones de refinanciamiento, swap o recompra de deuda por parte de la República de Venezuela y de Pdvsa.

11.- Entre los bonos se encuentran excluidos los llamados “bonos del hambre” comprados por el banco de inversión Goldman Sachs.

12.- La medida sí afectan los bonos con vencimiento en 2036 que ejecutaron a finales de año el BCV y el Banco de Venezuela a finales de 2016 en una emisión privada de 5.000 millones de dólares. También están afectadas notas estructuradas que tenga la República en su cartera de inversiones.

13.- La medida impide que empresas y organismos del Estado venezolano negocien su propio inventario de bonos de deuda de la República y de Pdvsa. Algunos datos indican que 23% del saldo de estos papeles está en manos de entidades públicas venezolanas, destacó Bloomberg en una nota.

14.- Según información obtenida por El Estímulo recientemente, los gobiernos de Venezuela y China estarían negociando una operación de recompra de bonos venezolanos que vencen en el último trimestre de 2017. Ahora habrá que esperar si el gobierno chino aceptará avanzar en estas negociaciones, tras las sanciones financieras de EEUU o si en cambio facilitará los planes de la administración de Maduro.

 

EEUU golpea al sistema financiero venezolano pero seguirá importando petróleo por Cristina García Casado – La Patilla – 25 de Agosto 2017

 

Seal_of_the_United_States_Department_of_State-01-1-350x350Estados Unidos golpeó hoy por primera vez al sistema financiero venezolano con sanciones pero evitó de nuevo apuntar a la importación de petróleo, el núcleo de la economía del país suramericano.

El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó hoy una orden ejecutiva por la que prohíbe las “negociaciones en deuda nueva y capital emitidas por el Gobierno de Venezuela y su compañía petrolera estatal (PDVSA)”.

La prohibición afecta a las negociaciones hechas en EE.UU. o por una “persona de Estados Unidos”, término que, como precisa el Departamento del Tesoro, se refiere a los ciudadanos con esa nacionalidad, los residentes permanentes, entidades organizadas bajo la ley del país, cualquier jurisdicción en el país (incluidas filiales internacionales) o cualquier persona en Estados Unidos.

El Gobierno Trump argumenta que estas nuevas sanciones responden a “recientes acciones del Gobierno de Venezuela”, como el establecimiento de una “ilegítima” Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que “ha usurpado el poder” de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento, de mayoría opositora) “elegida democráticamente” y de “otras ramas del Gobierno”.

Asimismo, son una medida de presión ante la “corrupción pública rampante” y la “represión y persecución, y violencia, contra la oposición política”.

Lo que busca además Estados Unidos con estas sanciones es “proteger” su sistema financiero de “complicidad en la corrupción de Venezuela y en el empobrecimiento del pueblo venezolano”, indicó la Casa Blanca en una nota.

La medida prohíbe las negociaciones de nueva deuda de PDVSA con un vencimiento mayor a 90 días y la deuda nueva del Gobierno de Venezuela con un vencimiento mayor a 30 días, o nuevo capital.

Asimismo, prohíbe las negociaciones de bonos emitidos por el Gobierno de Venezuela antes de la emisión de la orden ejecutiva y de “pagos de dividendos u otras distribuciones de beneficios al Gobierno de Venezuela de cualquier entidad poseída o controlada, directa o indirectamente, por el Gobierno de Venezuela” en EEUU.

El Tesoro precisa que, a efectos de esta medida, el “Gobierno de Venezuela” se refiere también a cualquier subdivisión política, agencia u organismo oficial, incluyendo el Banco Central de Venezuela, PDVSA y cualquier persona que actúe en su nombre.

La Casa Blanca, en su nota, explica que se buscará “mitigar el daño al pueblo estadounidense y venezolano” con la emisión de “licencias generales que permiten transacciones que de otra manera estarían prohibidas por la orden ejecutiva”.

Estas licencias incluyen “la financiación de la mayor parte de los intercambios comerciales, incluyendo las exportaciones e importaciones de petróleo, transacciones que solo involucran a Citgo (empresa estadounidense, la mayor filial de PDVSA fuera de Venezuela), las negociaciones de cierta deuda venezolana existente y la financiación de bienes humanitarios”.

“Estas medidas están cuidadosamente calibradas para negar a la dictadura de (el presidente venezolano Nicolás) Maduro una fuente crítica de financiación para mantener su gobierno ilegítimo”, señaló la Casa Blanca.

Y, al mismo tiempo, “proteger el sistema financiero de Estados Unidos de complicidad en la corrupción de Venezuela y en el empobrecimiento del pueblo venezolano y permitir la asistencia humanitaria”.

Poco antes del anuncio, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, dijo en Twitter que su Gobierno no se quedará “de brazos cruzados mientras Venezuela se desmorona”.

El mensaje de Pence llega a la semana siguiente de su primera gira latinoamericana, centrada en la crisis de Venezuela, y dos días después de que prometiera ante el exilio de ese país en Miami que el Gobierno Trump apoyará al pueblo venezolano “hasta que se restaure la democracia” en la nación.

El pasado 9 de agosto, EE.UU. anunció la última lista de sanciones a funcionarios venezolanos, entre ellos, Adán Chávez, un hermano del fallecido presidente Hugo Chávez, en una nueva muestra de presión sobre Caracas tras la instauración de ANC, que considera “ilegítima”.

A partir de la elección de la ANC el 30 de julio, formada solo por chavistas y rechazada por la oposición, Estados Unidos dio el paso de denominar “dictadura” a Venezuela.

EE.UU. ha mantenido que las sanciones seguirán hasta que Venezuela vea “restaurada” su democracia, pero hasta ahora no se ha decidido a prohibir la importación de petróleo, el sector clave de la economía venezolana. EFE

 

U.S. imposes first economic sanctions against Venezuela por Patricia Mazzei/Franco Ordoñez – The Miami Herald – 25 de Agosto 2017

Saying the U.S. won’t help underwrite “tyranny,” the Trump administration on Friday restricted Venezuela’s ability to borrow money from American creditors, a prohibition intended to starve President Nicolás Maduro’s troubled government of much-needed cash.

The Treasury Department, following through on President Donald Trump’s threat of economic sanctions, banned debt trades for bonds issued by the Venezuelan government and its state-owned oil company, Petróleos de Venezuela SA, the economy’s financial driver. But it continued to avoid the penalty that would inflict the most damage on the South American country: an oil embargo.

“Maduro may no longer take advantage of the American financial system to facilitate the wholesale looting of the Venezuelan economy at the expense of the Venezuelan people,” Treasury Secretary Steven Mnuchin said, warning of future escalating sanctions.

Banning purchases and trades of new Venezuelan debt could further cripple Caracas’ ability to pay off interest on its growing national debt. The oil-producing country is in the middle of an unprecedented economic collapse caused by plunging oil prices and rampant mismanagement that has led to hyperinflation, violent crime and widespread food and medicine shortages.

The U.S. debt ban could push Venezuela closer to financial default. Maduro’s government, denounced by the U.S. and its regional allies as a dictatorship, will have to turn to its other major financiers, China and Russia, who already hold significant stakes in the country’s all-important oil industry.

Maduro insists that his government is a democracy under siege by interventionist foreign powers.

“The illegal measures President Donald Trump took today against the Venezuelan people simply violate international law,” Maduro said Friday. “They ratify an imperial path of aggression against Venezuela.”

Lending to Venezuela, an expensive risk given the country’s negative credit rating, had already dried up, with major banks wary of hurting their reputations by financing an increasingly isolated regime.

 

 

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