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Conoce las comisiones que cobró Diego Salazar por su mediación a favor de la empresa china Sinohydro Corporation LTD con PDVSA por Maibort Petit – Venezuela Política – 30 de Enero 2020

   Detrás del convenio suscrito entre China y Venezuela, supuestamente se escondería una trama de corrupción que sirvió para enriquecer a operadores vinculados con el oficialismo venezolano, entre quienes se cuenta Diego Salazar, quien habría obtenido jugosas comisiones por su intermediación para que la empresa china Sinohydro Corporation LTD —entre otras— suscribiera contratos millonarios con PDVSA en el contexto de la alianza entre los dos gobiernos. 
    La empresa china Sinohydro Corporation LTD forma parte de las compañías que, presuntamente, habrían pagado comisiones para la obtención de contratos millonarios en el contexto del convenio suscrito entre los gobiernos de Venezuela y China en 2010 conocido como el “Gran Volumen”. Además, esta firma es señalada en el informe final elaborado por la Comisión Mixta de la Asamblea Nacional que analizó la crisis eléctrica, por supuestamente haber cobrado sobreprecios en las negociaciones entabladas con Petróleos de Venezuela S.A. para la construcción de plantas eléctricas.

Las investigaciones desarrolladas por la justicia del Principado de Andorra con relación al caso de la Barra Privada d‘Andorra (BPA) en el que el empresario venezolano —entre otros—, Diego Salazar, primo del expresidente y de PDVSA y exministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, habría cobrado comisiones por el orden de los USD 200 millones a cinco empresas chinas a cambio de la asignación de contratos con la petrolera estatal, han arrojado nuevas evidencias de hechos irregulares.

   La jueza andorrana del caso, Canòlic Mingorance, reveló que Salazar estableció contacto con compañías chinas para fungir de facilitador en la obtención de los contratos, una diligencia en la que habría logrado la colaboración del secretario de la embajada de Venezuela en Pekín, Luis Enrique Tenorio. Este último supuestamente conformó una empresa en Panamá, la Phomphien Corporation, para ocultar los dividendos obtenidos con estas negociaciones fraudulentas, fondos estos que eran depositados en la BPA, refiere el diario español El País[1].
    La nota indica que la empresa Sinohydro Corp. Ltd contrató con PDVSA la construcción de la central eléctrica La Cabrera por USD 315 millones y que cinco días antes, Diego Salazar a través de su firma panameña Highland Assets suscribió una negociación con Francisco Jiménez Villarroel, quien fungía como gerente de la oficina de PDVSA en China, para ayudar a las empresas de esa nación a contratar con Venezuela.
   La titular del tribunal andorrano refiere que luego de esto, Sinohydro transfirió USD 50 millones a la cuenta de Diego Salazar en BPA. Eudomario Carruyo, quien se desempeñaba para entonces como director financiero de PDVSA, habría recibido de la empresa china USD 7 millones.
    Otra información del mismo diario[2] refiere que Sinohydro Corporation Limited se encargó de la ejecución de dos de las fases que comprendió la construcción de la planta termoeléctrica La Cabrera por USD 603 millones. Para justificar —continúa la información— Diego Salazar entregó un contrato suscrito entre Highland Assets Corporation y Sinohydro Corporation Limited por supuestos servicios de consultoría e intermediación. Este contrato con carácter confidencial al que logró tener acceso la jueza Canòlic Mingorance, establecía que Salazar obtendría el 10 por ciento “del importe neto cobrado en la negociación directa” de las infraestructuras contratadas.
   Ya en 2016, el portal Cuentas Claras Digital[3] había advertido de estas supuestas negociaciones fraudulentas a través de las cuales las empresas “China Camco Engineering CO Ltd (China CAMC), Sinohydro Corporation Limited y China Machinery Engineering Corporation (China CMEC), empresas energéticas estatales con contratos eléctricos en Venezuela, realizaron decenas de transferencias por cientos de millones de dólares a cuentas de empresas de maletín de Diego Salazar Carreño y Luis Mariano Rodríguez Cabello, su operador personal y testaferro, en Banca Privada de Andorra (BPA)”. En esa misma reseña se indica que Sinohydro Corporation Limited contrató en 2010 por USD 1.116 millones la ingeniería, procura y construcción de unidades generadoras de 772 MW en la planta termoeléctrica El Palito.
   En Venezuela Política[4] se dio un recuento pormenorizado de las distintas cuentas que presuntamente sirvieron para el lavado de millones de dólares provenientes de sobornos y negociaciones fraudulentas llevadas a cabo por diversos operadores en la BPA. Entre estas cuentas se reseñó la identificada con el número AD66 0006 0008 2512 0026 9407, abierta el 20 de junio de 2007 a nombre de Highland Assets Corp., la empresa panameña de Diego Salazar a la que hicimos referencia líneas arriba.
   Como representante de firma figuraba Luis Mariano Rodríguez Cabello y la cuenta presentaba un saldo al 18 de noviembre del 2011 de 3.415.714,39 euros. “El contrato de apertura de cuenta y los cuestionarios indican que el causahabiente de la referida cuenta es Diego José Salazar Carreño. Se asegura que los fondos se han originado a raíz de la intermediación en operaciones de petróleo. Se informa en el mismo formulario que la cuenta recibirá dinero de Worldwide Traders Line, S.A. y que de los 2 formularios no firmados por el cliente, uno establecido con la denominación de la persona jurídica titular de la cuenta, a saber Highland Assets Corp. y el otro para el beneficiario, la mercantil venezolana Iver DT Asesores de Negocios, C.A. siendo el gestor Pablo Laplana Morales. Existiendo un contrato entre el banco BPA y las mercantiles Highland Assets Corp., High Rise Proyects, S.A., Worldwide Traders Line, S.A., y Red Bouquet Fundation, pues parecerían sociedades pantalla”.
   Entre otras operaciones, la trama de movimientos registrados reveló que desde octubre del 2011, “en el apartado de crédito se aprecian múltiples transferencias procedentes de cuentas bancarias abiertas en entidades financieras mayoritariamente chinas, ordenadas por las mercantiles Shandong Kerui Petroleum Eguima CO LTD (China), China Camco Engineering CO LTD (China), Sinohydro Corporation Limited (China), CICI Venezuela C (USA), Yutong Hongkong Limited (Hong Kong), China Machinery Engineering Corporation (China). La cantidad total canalizada por medio de estas transferencias, ascienden a USD 179.291.702,76”.
 
Memorando de entendimiento de PDVSA y Sinohydro
  En nuestro poder se encuentra una copia del memorando de entendimiento suscrito el 3 de febrero de 2010 entre Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y la citada empresa china Sinohydro Corporation LTD y que sirvió de marco para que tuvieran lugar las negociaciones a que hemos hecho referencia en las líneas precedentes.
   La firma que tuvo lugar en la ciudad de Pekín y tenía por objeto enfrentar la grave crisis energética que desde hace años aqueja a Venezuela.
   La estatal petrolera solicitó a Sinohydro que ofertara algunas plantas de energía de emergencia que permitieran a Venezuela hacer frente a la situación, un hecho que ocurrió en el contexto de la Octava Reunión de la Comisión Mixta de Alto Nivel China-Venezuela que tuvo lugar el 22 de diciembre de 2009.
   El propósito de PDVSA era el de hacerse de un conjunto de plantas de energía eléctrica que le permitieran resolver las contingencias surgidas de la crisis eléctrica, en específico, la idea era lograr una capacidad instalada de 900 MW en un periodo de entre seis  y nueve meses que constituirían la Fase I del proyecto.
  Posteriormente, esta capacidad instalada se incrementaría hasta 1.500 MW dentro en un lapso de doce meses contados a partir de la firma del contrato que iría acompañado de un anticipo.
  Se preveía una Fase III del proyecto, que elevaría la capacidad instalada hasta 2.700 MW en un periodo de un año.
   Ante la solicitud de PDVSA, la empresa china manifestó su interés en suministrar, instalar y poner en funcionamiento dichas plantas eléctricas y, en tal sentido, propuso conformar inmediatamente un grupo de trabajo de expertos en ingeniería que se encargaran de formular y presentar la propuesta integral el 22 de enero de 2010 a la estatal petrolera venezolana.
   Petróleos de Venezuela S.A. le dio el visto bueno a la proposición de Sinohydro Corporation LTD al estimar que la misma era viable tanto técnica como comercialmente, al tiempo que catalogó como eficiente el desempeño y experiencia de la compañía china.
   En tal sentido, PDVSA y Sinohydro acordaron construir las centrales eléctricas que atenderían la emergencia eléctrica en tres fases, a saber:
— Fase I, plantas con capacidad instalada de 900 MW construidas en un periodo de entre seis y nueve meses que comenzarían a contarse a partir de la firma del contrato y el pago del anticipo.
— Fase II, consistente en el incremento de la capacidad de las plantas hasta 1.500 MW en un plazo de doce meses.
— Fase III, destinada a elevar la capacidad instalada de las plantas hasta 2.700 MW en un periodo de un año.
   Se estableció que para llevar a cabo los trabajos de construcción de las plantas de emergencia, PDVSA debería en las dos semanas posteriores a la firma del citado memorando de entendimiento, designar al gerente del proyecto y establecer una oficina o dependencia destinada especialmente a la atención y desarrollo del proyecto, la cual sería el componente homólogo de Sinohydro por parte de la petrolera venezolana, esto con el objetivo de poner en marcha a la mayor brevedad las obras y concluirlas en el menor tiempo posible.
   Se advirtió que PDVSA entendía que Sinohydro no mantendría la oferta presentada en las mismas condiciones por más de dos o tres semanas, por lo que la estatal petrolera venezolana debía enviar a China a su equipo de ingenieros para concretar la negociación del contrato, el plan de acción y el cronograma en el menor tiempo posible.
   Las partes entendían que los contratos para la Fase II y III estarían sujetos a aprobación durante la negociación del contrato de la Fase I.
    Se estipuló que el idioma inglés se utilizaría en todos los aspectos que comprendía el memorando de entendimiento, su ejecución y conclusión, entrando en vigencia a la fecha de su suscripción con una vigencia de dos años.
    Se acordó que todas las diferencias surgidas entre las partes con relación a la interpretación y ejecución del memorando de entendimiento se resolverían de manera amistosa.
Firmaron el memorando de entendimiento en representación de Petróleos de Venezuela S.A., Rafael Ramírez, presidente de la estatal, mientras que por Sinohydro Corporation LTD lo hizo Liu Qitao, presidente la firma china.
La empresa china
   Según su página web[5], Sinohydro se estableció en China como contratista estatal de proyectos hidroeléctricos durante los años cincuenta y que a lo largo del tiempo ha ido ampliando su línea de negocios en el ámbito de la construcción. Refiere que cuenta con 130 mil empleados que conforman un equipo profesional versátil que brinda servicios integrales de financiamiento, ingeniería, compras, implementación y operación de proyectos de energía, conservación de agua, infraestructura de transporte y obras civiles como edificios públicos/privados o a instalaciones que comprenden puntos clave de desarrollo económico local.
    Bloomberg informa que Sinohydro tiene su sede en el N° 22 Chegongzhuang West Road, Haidian District, Pekín, 100044, China. Sus teléfonos son 86 10 5838 1999, Fax: 86 10 5838 1621.
    En la actualidad su directorio está conformado por Jun Liang (presidente y miembro de la junta ejecutiva), Guohua Shen (director financiero y miembro de la junta ejecutiva), Lixin Xiong (vicepresidente de la junta ejecutiva y vicepresidente ejecutiva), Fengqiu Liu (ingeniero jefe y miembro de la junta ejecutiva) y Haihua Tian (vicepresidente ejecutivo y miembro de la junta ejecutiva)[6].
    Sobre ella, el portal BN Américas la define como una empresa estatal china que ese estableció en la década de los años ’50 como una contratista de proyectos hidroeléctricos y hoy en día tiene un portafolio de negocios que cubre tres divisiones principales, a saber, construcción de infraestructura en los sectores de energía, agua, transporte y edificios; inversión en bienes raíces, concesiones y minería; y contratos de ingeniería, adquisiciones y construcción (EPC).  Refiere que la empresa tiene operaciones en más de 70 países alrededor del mundo, ubicándose en Caracas, Venezuela, su oficina regional para América. “Sus proyectos regionales incluyen la central térmica de Cabrera y la central térmica Palito, ambas en Venezuela; la presa de Chalillo en Belice; la planta hidroeléctrica Coca Codo-Sinclair en Ecuador (inaugurada en noviembre de 2016); entre otros proyectos en Trinidad y Tobago, Bolivia y Costa Rica”[7].
    Entretanto, el mismo portal, indica que Sinohydro Venezuela C.A. “es una empresa venezolana subsidiaria de la multinacional estatal china Sinohydro dedicada a la construcción de infraestructura orientada a la generación de energía. Inició sus operaciones en 2010 en Venezuela, tras los acuerdos para la construcción de las plantas termoeléctricas Palito, de 772MW, en el estado de Carabobo y Cabrera, de 382MW, en la costa norte del lago Valencia, ambos propiedad de la estatal petrolera venezolana Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) y concluidos en 2012. Sinohydro Venezuela tiene oficinas en Caracas, desde donde controla todas sus operaciones en Las Américas. Actualmente construye la planta termoeléctrica Batalla de Santa Inés, de 100MW, en el estado de Barinas para PDVSA”[8].
    En su portal informativo, Sinohydro hace referencia a dos proyectos desarrollados por la empresa en Venezuela, a saber, la planta termoeléctrica El Palito dentro Planta Centro en el estado Carabobo, la cual forma parte del paquete contratado con PDVSA, suscrito en abril de 2010. Se indica que esta planta “está diseñada para tener cuatro unidades de potencia con una capacidad instalada total de 772 MW. Según aseguran, dos de las unidades que la conforman comenzaron a funcionar a finales del mes de septiembre de 2012[9].
   El otro proyecto es la Central Termoeléctrica La Cabrera, con capacidad para generar 382 MW y supuestamente ejecutada entre 2011 y 2012[10].
El informe de la Asamblea Nacional
    La Comisión Mixta de la Asamblea Nacional para el estudio de la crisis eléctrica del país refiere en su informe final[11] que Rafael Ramírez, expresidente de PDVSA y exministro de Energía y Petróleo, a raíz de la crisis eléctrica de 2003 ordenó la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PDSEN), que preveía la incorporación de 1.000 MW efectivos de generación por año hasta un total de 6.000 MW entre 2005 y 2010, de manera de evitar un déficit estructural en el último de estos años señalado.
    Advierten los parlamentarios que el incumplimiento del plan coincidió con la concentración en la Corporación Eléctrica Nacional, Corpoelec, (2007) de todo lo atinente al sector. Indican que en un intento de recuperar el tiempo perdido, la eléctrica y PDVSA procedieron a adjudicar directamente proyectos de generación sin respetar las directrices previamente establecidas y con un desembolso de recursos que superó en 180 por ciento el costo estimado originalmente por el PDSEN.
     Sinohydro de Venezuela formó parte de las empresas citadas por el ente legislativo, pero la representación de la compañía no asistió a la comparecencia aludiendo limitaciones logísticas, por lo que consignó la información de manera física.
    En el informe se indica que Sinohydro estuvo a cargo del proyecto Planta TermoCarabobo, contratado por PDVSA con recursos provenientes del Fondo Chino. El contrato se suscribió en 2012 y la fecha de finalización según el contrato era 2014. La obra fue concluida. Estos trabajos no formaban parte de los planificados en el PDSEN 2005-2014. El presupuesto a 2012 era de USD 1.116 millones, aunque a precios de 2005 era de USD 938 millones. El costo referencial PDSEN 2005-2024 era de USD 366 millones (USD 475 por kWe)
    La comisión de la Asamblea Nacional observa una diferencia entre el costo anunciado y el costo referencial del orden de USD 572 millones a precios del 2005, es decir un incremento de 156 por ciento, que no fue debidamente justificado.
    Respecto al proyecto de ampliación La Cabrera a 320 MW, la comisión parlamentaria refiere que esta obra contratada por PDVSA con la empresa Sinohydro se llevó a cabo con recursos provenientes del Fondo Chino, del Fondo Independencia 200 y del Fondo Cambio. El contrato se suscribió en mayo de 2011 y la culminación (según contrato) era para junio de 2014. Se informa que fue inaugurada en el citado año 2014. Era una obra programada en el PDSEN 2005-2014.
    Además de la instalación de dos turbogeneradores de 160 MW en ciclo abierto, la obra incluyó la construcción de 6 líneas de transmisión en 115 KV que permitían la interconexión de la Subestación La Cabrera con las subestaciones Caña de Azúcar, El Limón, San Vicente y San Ignacio, una subestación encapsulada en 115 KV y 5 Km de tubería para gas, que conecta la Estación de Regulación La Sisa con la estación de Regulación dentro de la Planta La Cabrera.
   Según el informe ejecutivo realizado por Coordinación de Administración de Control de Proyectos de Corpoelec en junio de 2011 —apunta la comisión mixta de la AN— se dice que el costo del proyecto era de USD 600 millones, monto que se confirma en la página web de PDVSA.
   Advierten los parlamentarios que el costo total del contrato (IPC y equipos mayores) a precios de 2005 era de USD 511.3 millones, siendo que el PDSEN 2005-2024 y el PMSPRSEN 2010-2030, estimaban que instalar 320 MW ISO en un sistema de generación en ciclo abierto que costaba USD 152 millones, por lo que se observa un diferencial de USD 359 millones.
[1] El País. “Empresas chinas pagaron 176 millones en sobornos para lograr contratos en Venezuela”. 29 de noviembre de 2018. https://elpais.com/internacional/2018/11/27/actualidad/1543315819_586995.html
[2] El País. “Los oscuros negocios del chavismo con China”. 24 de marzo de 2018. https://elpais.com/internacional/2018/03/20/actualidad/1521565763_095562.html
[3] Cuentas Claras Digital. “La emergencia eléctrica, China y la corrupción de Ramírez en Pdvsa”. 27 de noviembre de 2016. https://www.cuentasclarasdigital.org/2016/11/la-emergencia-electrica-china-y-la-corrupcion-de-ramirez-en-pdvsa/
[4] Venezuela Política. “Así pasaron miles de millones de PDVSA a las cuentas bancarias del BPA de exfuncionarios chavistas”. 8 de mayo de 2018. https://maibortpetit.blogspot.com/search?q=bpa
[6] Bloomberg. Company Overview of Sinohydro Corporation. https://www.bloomberg.com/research/stocks/private/snapshot.asp?privcapId=13484187
[9] Sinohydro. El Palito Thermoelectric Plant. http://eng.sinohydro.com/index.php?m=content&c=index&a=lists&catid=12
[11] Transparencia. Asamblea Nacional. Comisión Mixta para el estudio de la crisis eléctrica del país. Informe final. https://transparencia.org.ve/wp-content/uploads/2017/02/Informe-CMECEP.pdf

Rafael Ramírez acusa a familiares de Maduro de extorsionar a su primo Diego Salazar (II) por David Placer – ALnavío – 2 de Diciembre 2019

Esta es la segunda entrega de la entrevista de Rafael Ramírez con el diario ALnavío. Aquí habla por primera vez de su primo Diego Salazar, el hombre que manejó los seguros y reaseguros de PDVSA mientras Ramírez se desempeñaba como presidente de Petróleos de Venezuela. Diego Salazar que terminó preso en La Tumba y El Helicoide. Ramírez acusa al entorno del propio Maduro de estar detrás de una trama de extorsión.
Rafael Ramírez: “Diego Salazar es un rehén de Maduro” / Foto: Name List
Rafael Ramírez: “Diego Salazar es un rehén de Maduro” / Foto: Name List

Hace dos años, Diego Salazar, el boliburgués y operador de los negocios de los seguros y reaseguros en Petróleos de Venezuela, PDVSA, pasó de la abundancia y la opulencia a una celda de cuatro metros cuadrados. Su entorno lo describe como un hombre obsesionado por los relojes Rolex y TAG, pero ahora debe convivir con presos políticos en la prisión de El Helicoide. Diego Salazar es primo del expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez, que conversó con el diario ALnavío.

Rafael Ramírez habla por primera vez de su primo Diego Salazar, uno de los señalados por el escándalo en la refinería de Amuay, cuya explosión destapó un agujero en la cobertura de seguros y reaseguros y una trama de pólizas con sobreprecio. Salazar no se puede defender. No ha tenido juicio, ni siquiera una audiencia preliminar. Pero Ramírez alza la voz en su defensa. Y acusa a familiares de Maduro de expoliarlo y extorsionarlo.

-¿Por qué está preso su primo Diego Salazar?

-Diego Salazar es un rehén de Maduro. Se ha ensañado contra él obviamente porque de alguna manera me golpea a mí. Sin lugar a dudas. Es un hombre de negocios. Bueno, negocios no: se dedicó al tema de los seguros. Tiene una vida privada desde antes de que llegara al gobierno. Cumple dos años secuestrado el primero de diciembre. No ha tenido ni una audiencia. Le robaron todas sus cosas. No tiene derecho a la defensa. Estuvo en La Tumba. Ahora está en El Helicoide, sujeto a los designios y al hombre de Maduro.

-¿Cómo le robaron todas sus cosas? ¿A qué se refiere?
-Le confiscaron todas sus cosas, dejaron a los niños en la calle. Ahí no valió ni vivienda principal, ni menores de edad. Nada. Es la misma manera de actuar que han usado contra todos.

-¿Le han expropiado o arrebatado todas sus propiedades?

-Todo. No sé que tipo de cosas tiene. Pero lo que yo conozco, su casa, todo, se lo han quitado.

-¿Se ha quedado sin vivienda principal?

-Que yo sepa, se la habían quitado. En algún momento, sus hijos estuvieron en la calle. Muy mal. Tres menores de edad. Terrible. Pero el punto es el siguiente: háganle un juicio a Diego. Háganselo. Determinen dónde estuvo el delito. Y él seguro, si hubo un delito, asumirá las consecuencias. ¿Pero sabes qué va a salir en el juicio? Toda la gente que se aprovechó de Diego, todo el dinero que le dio a un gentío. Militares, maduristas, familia de Maduro y todo. Por eso nunca le van a hacer un juicio.

-¿Tuvo que pagar, en forma de extorsión, coimas a militares y familiares de Maduro?

-Claro, claro.

-¿Por que motivo?

-Lo extorsionaban. El miedo es libre. Pero eso lo ha hecho un gentío. Eso se ha convertido en Venezuela en el modus vivendi de generales, jueces, de todo. Eso está tarifado y todo. Tu puedes poner una orden de liberación de El Helicoide, pero si no le pagas a (Walid) Mackled, que es el feje del Helicoide, no sales. Pregúntale a la oposición cuántos muchachos tienen con órdenes de excarcelamiento por los jueces. Si no pagas a Mackled, no sales. Si no pagas al general fulano, no sales. Háganle un juicio (a Salazar) ¿Y por qué no le hacen un juicio a Eulogio del Pino (expresidente de PDVSA), a Pedro León (exdirector de la Faja Petrolífera del Orinoco) o a los 100 gerentes de PDVSA? Porque se va a descubrir la mentira. Eulogio del Pino seguro va a decir cómo Maduro desvió el dinero de PDVSA y se quedó sin recursos para contratar taladros, motores repuestos. Acabaron con la empresa. Y fue Malpica(Erick, sobrino de Cilia Flores y exvicepresidente de Finanzas de PDVSA) el que estuvo al frente. Es decir, Maduro. Y fue Simón Zerpa. Yo le dije a Del Pino: no asuma una responsabilidad que no puede responder por esa empresa. Le pusieron una vicealmirante de vicepresidenta ejecutiva. Todo lo firmaba ella. Un vicepresidente de finanzas que no lo manejaba él. Ellos sabían que, conmigo en PDVSA, no podían hacer nada de eso. Tal vez con Eulogio sí pudieron porque no era un político, era un técnico. Con Nelson (Martínez, exministro de Petróleo detenido por Maduro) sí pudieron, era un técnico y pagó con su vida.

Los oscuros negocios del chavismo con China por José María Irujo / Joaquín Gil – El País – 24 de Marzo 2018

Un primo de un exministro de Venezuela ocultó en Andorra 49 millones procedentes de comisiones de empresas asiáticas
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El empresario Diego Salazar tuvo un contacto de oro en el Gobierno de Venezuela: su primo Rafael Ramírez, hombre fuerte del Ejecutivo de Hugo Chávez que combinó los ministerios de Energía y Petróleo con la presidencia de la mayor compañía estatal, Petróleos de Venezuela SA (PDVSA). Salazar consiguió contratos millonarios de empresas chinas que ejecutaron obras públicas en el país sudamericano mientras su familiar ocupaba cargos institucionales entre 2002-2014.

El empresario cobró 49,2 millones de dólares (40 millones de euros) en comisiones hasta septiembre de 2010 por servicios de consultoría e intermediación para que multinacionales asiáticas captaran adjudicaciones de infraestructuras del Ejecutivo de Venezuela, según documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

El primo del exministro Ramírez depositó sus beneficios en la Banca Privada d’Andorra (BPA), donde manejó 11 cuentas entre 2007 y 2014, según un informe confidencial de esta entidad. Andorra, de 78.000 habitantes, permaneció blindada por el secreto bancario hasta el año pasado.

Salazar cobró en la BPA sus comisiones, un 10 % de las obras públicas “firmadas y en fase de desarrollo”. Y barajó ingresar este porcentaje en el banco andorrano por gestionar infraestructuras por valor de 3.000 millones de dólares (2.432 de euros).

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Documento confidencial de la Banca Privada d’Andorra (BPA), fechado el 24 de septiembre de 2010, que detalla la actividad de una cuenta del empresario Diego Salazar abierta a nombre de la sociedad Highland Assets Corporation EL PAÍS

Entre los clientes de Salazar figuró la ingeniería china Sinohydro Corporation Limited, un gigante con 486 proyectos en 72 países. El empresario firmó un contrato para intermediar en la adjudicación de cinco obras públicas con esta compañía.

Sinohydro Corporation Limited participó en dos fases de la planta termoeléctrica La Cabrera en el Estado venezolano de Aragua. La infraestructura, inaugurada en 2014, costó 603 millones de dólares (491 millones de euros).

“El caso chino es cien por cien Diego Salazar. Él era un lobista de los chinos y la embajadora de Venezuela en el país asiático le ayudaba”, confiesa un exalto directivo de PDVSA.

El análisis de los movimientos de una de las 11 cuentas que manejó Salazar en el banco andorrano confirma que el primo del exministro Ramírez transfirió 7,3 millones de dólares (5,9 de euros) al ejecutivo de PDVSA Francisco Jiménez Villaroel. Y que este también manejó tres cuentas en la institución financiera que movieron nueve millones de dólares (7,2 de euros).

Salazar envió el dinero a Villaroel mediante un traspaso interno, un sistema que dificulta el rastreo de los fondos.

Para justificar su actividad e ingresos, Salazar aportó a la institución financiera de Andorra un contrato de “consultoría e intermediación” entre su empresa panameña Highland Assets Corporation y la ingeniería Sinohydro Corporation Limited.

Un 10 % de comisión

El documento acredita que el empresario percibió una comisión del 10 % “del importe neto cobrado en la negociación directa” de las infraestructuras.

“Se estipula un precio del contrato en 1.038.710.000 dólares para una planta termoeléctrica de 772 megavatios y 315.891.109 dólares para una nueva planta (La Cabrera) de 200 megavatios”, recoge la BPA en un informe sobre el primo del exministro Ramírez.

La inteligencia venezolana arrestó en diciembre al primo del exministro Ramírez

Salazar está siendo investigado en Andorra por blanqueo. Su causa judicial salpica también a una decena de empresarios, exviceministros de Venezuela, como Nervis Villalobos y Javier Alvarado (ambos de Energía), y testaferros de políticos del Ejecutivo de Hugo Chávez (1999-2013).

La organización percibió supuestamente más de 2.000 millones de euros en comisiones ilegales por intermediar para que compañías extranjeras consiguieran adjudicaciones de PDVSA, según reveló EL PAÍS.

La investigación judicial conecta los manejos de la esta red con un acuerdo entre Venezuela y China por el que el país sudamericano recibió un préstamo de 20.000 millones de dólares (16.219 millones de euros) del gigante asiático a cambio de petróleo.

En su declaración en 2015 ante la magistrada en Andorra que instruye el caso, Salazar indicó que el Gobierno de Venezuela no tenía influencia en estas licitaciones. Y añadió: “Nunca he tenido ninguna relación comercial con Ramírez”. El empresario calificó a su primo de “persona de carácter difícil”.

El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) arrestó el pasado diciembre a Salazar en Caracas por su supuesta implicación en esta trama de cobró comisiones a cambio de contratos de PDVSA. Y, desde entonces, el empresario permanece en prisión.

También el pasado diciembre, la Fiscalía de Venezuela anunció una investigación penal contra Ramírez, que hasta 2017 fue embajador del país sudamericano ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Las autoridades le atribuyen supuestas irregularidades durante la presidencia de la petrolera estatal.

Este periódico ha intentado sin éxito recabar la versión de PDVSA y de Sinohydro Corporation Limited.

De 49 años y “técnico de seguros” de formación, Salazar llegó a manejar más 70 millones de euros a través de un entramado societario en Andorra. El empresario declaró en 2011 unos ingresos de más de cinco millones de dólares, entre fondos personales y de su consultora Inverdt Asesores de Negocios. Y anunció a la BPA su intención de adquirir una empresa reaseguradora, una casa de bolsa en Venezuela y un apartamento en Miami

Las autoridades andorranas intervinieron en marzo de 2015 la entidad elegida por Salazar para depositar sus fondos, la BPA, por un presunto delito de blanqueo de capitales. Los dueños del banco, que llegó a tener 9.000 clientes y un volumen de negocio de 8.000 millones de euros, niegan estas acusaciones.

SALAZAR: “LOS CHINOS TENÍAN EL PODER DE DECISIÓN”
“Los chinos tenían el poder de decidir qué empresas hacían los proyectos. Este era el acuerdo entre los dos Estados. Era la Comisión Nacional de Obra, Desarrollo y Reforma de China, un Ministerio, el organismo que decidía con que empresas se harían los proyectos”.

Diego Salazar se desmarcó en febrero de 2015 con este argumento de haber cometido un delito de tráfico de influencias en su declaración ante la juez de Andorra Canòlic Mingorance. La magistrada indaga el presunto blanqueo de 2.000 millones de euros en comisiones ilegales de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) mediante un engranaje de evasión que incluyó la Banca Privada d’Andorra (BPA).

Las pesquisas de Mingorance abordan si la presunta trama cometió entre 2006 y 2012 los delitos de soborno, tráfico de influencias y corrupción.

Salazar reiteró a la jueza que prestó los trabajos en entredicho. “Mi holding tenía que salir a buscar a estas empresas, contratos de asesoramiento y ayuda técnica en ingeniería. Los chinos buscan ingenieros para obras, facilitan parte de los trabajadores aunque también hay venezolanos. Mi empresa hace un seguimiento de la obra desde el inicio hasta su finalización. También tengo la posibilidad de subcontratar otras empresas dada la importancia de los proyectos cuando no puedo prestar el servicio”.

Por otra parte, la jueza preguntó a Salazar si pagó un soborno a la Policía de Venezuela. Y le ofreció escuchar una transcripción telefónica. “Vinieron unos policías a la empresa a investigar unos presuntos movimientos de dinero. Estos, además, querían dinero a cambio. Es una situación habitual en Venezuela. Yo no estaba presente. La empresa no pagó, no lo haría nunca. Siempre he estado en contra de dar dinero. No quiero que mi imagen esté expuesta en estos temas. Tengo por norma no pagar hasta que se cansen”.

En la documentación que aportó a la BPA para abrir sus cuentas –llegó a tener 11-, Salazar acreditó mantener vínculos comerciales con las firmas China Calvic Engineering Co, China Machinery Engineering Corporation, China Camc Engineering Co y Yutong Hongkong Limited, entre otras, según un documento de este banco de Andorra.

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