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La salida sigue siendo electoral por Trino Márquez – La Patilla – 13 de Diciembre 2017

UnknownEl acuerdo de los partidos políticos más importantes de la oposición de no participar en las elecciones del 10 de diciembre fue un error muy costoso, que debe enmendarse lo más pronto posible. Sin combatir, se le entregó al régimen la cabeza del Poder Municipal, el alcalde, en la inmensa mayoría del país. Se desperdició una nueva oportunidad de confrontar al gobierno en el terreno electoral. Luego de la derrota del domingo 10 de diciembre, se llegará a República Dominicana en unas condiciones de debilidad extrema, incluso en el área de las exigencias electorales.

Ese descalabro, producido en gran medida por la abstención de los sectores democráticos, ha alimentado la frustración y el desaliento. Ahora será más difícil animar la gente para que asuma con entusiasmo el inmenso reto de derrotar a Nicolás Maduro en los futuros y, probablemente, cercanos comicios presidenciales. La dirigencia opositora, sin proponérselo, se alió con el gobierno para restarle importancia al voto como instrumento de lucha política y fuente para el cambio de los poderes públicos. ¿Cómo explicar que un atleta que no compitió en la carrera de cinco mil metros porque se sentía mal, al rato quiera participar en el maratón olímpico?

La idea de que la ruta electoral quedó cancelada luego de la elección de la Constituyente, y las elecciones de gobernadores y alcaldes, ha venido tomando fuerza. El régimen se proyecta como invencible e invulnerable. Esta percepción confunde planos diferentes. Es cierto que el gobierno y su instrumento político fundamental, el PSUV, han pervertido el sufragio. La gente elige a los representantes del oficialismo a partir del miedo y la extorsión. El control de los centros de votación les permite abultar las cifras de votantes a su favor y cometer toda clase de delitos electorales –como el perpetrado por Luis Motta Domíguez- con total impunidad. El ventajismo tiene que ser enfrentado con demandas para que se cumpla la ley electoral y, sobre todo, con una organización espartana por parte de los opositores. Asistir a una contienda electoral sin cuidar cada detalle de la elección, resulta un craso error de ingenuidad. La única forma de desmontar las trampas del régimen es organizando un maquinaria capaz de contrarrestar las artimañas.

A los abstencionistas les admito que la lucha no es sólo electoral, pero ¡ojo!, también es electoral. ¿Por qué? Porque las elecciones, más que una oportunidad para legitimar al régimen, como sugieren quienes se oponen a acudir a los comicios, es un escenario para mostrar la ineficiencia, la corrupción y el autoritarismo y del régimen. Piensen en la oposición cubana. Más oprobiosa que esa miserable y añeja dictadura no hay en América Latina. Yo quisiera saber si a la oposición isleña le ofrecieran concurrir a unas elecciones, saldrían con el cuento de que van a atornillar al Partido Comunista Cubano y al senil Raúl Castro. Desde luego que no. Participarían aunque no fueran esos unos comicios competitivos, ni transparentes, ni equilibrados, pero que constituirían una excelente oportunidad para entrar en contacto con el castigado pueblo cubano, para hablar de sus problemas y organizarlo. La distorsión en Venezuela reside en que no estamos utilizando las elecciones para nada distinto a buscar votos, a pesar de que el país se hunde en la miseria y la ruina.

Si Nicolás Maduro logra atenuar un poco las sanciones financieras internacionales, resulta altamente probable que convoque las elecciones presidenciales el primer semestre del año entrante. Julio Borges ha dicho que la MUD está preparada para realizar los comicios primarios de inmediato y encarar la candidatura de Maduro. Esperemos que su opinión refleje la realidad, pero hasta el momento no existe ningún indicio que permita ser tan optimista. Independientemente de lo que decida el régimen acerca de la fecha, la dirigencia opositora está obligada a resolver sus diferencias internas, unificarse en torno a una estrategia que incluya la selección del líder que será candidato presidencial, el programa de gobierno que se les presentará a los venezolanos y la plataforma organizativa que encarará a las huestes maduristas. Ese conjunto de decisiones hay que adoptarlas al despuntar 2018.

La recuperación de las elecciones como alternativa válida para combatir el régimen supone presentarle a la nación un plan realista e integral de objetivos e instrumentos. De lo contrario, los comicios serán vistos por la inmensa mayoría de la gente, no solo por los abstencionistas, como una carta al Niño Jesús.

Secuestrados y muertos por Asdrúbal Aguiar – RunRunes – 10 de Diciembre 2017

asdrubalaguiarMás allá de mis desacuerdos sobre la conducta de algunos actores de la oposición venezolana, los condenables por su colusión desenfadada con la narco-dictadura de Nicolás Maduro, no me siento con autoridad para criticar los tropiezos del conjunto de la Unidad y hasta el presente. Tacharla, sin más, equivale tanto – que nadie lo hace – como demonizar a la oposición cubana que no logra deslastrarse de su tragedia comunista tras casi 60 años; o acaso preguntarse sobre el absurdo, como lo es la unidad y organicidad de lucha de los pueblos que sufrieran los rigores del totalitarismo tras la Cortina de Hierro, mientras duró.

Todo secuestrado o rehén es un ser inhábil, mediatizado, urgido de comprensión y necesitado de tutela, hasta superar su condición de minusválido. Y los actores y pueblos que sufren las dictaduras, como en Venezuela, son, a fin de cuentas, eso, secuestrados, sufrientes.

No dialoga, menos negocia políticamente, entonces, quien se encuentra tras las rejas o con un arma sobre la sien; sólo adhiere, acepta. Y quien, aún así, dice negociar –como lo hace la MUD con la dictadura venezolana en Santo Domingo– sólo simula, burlonamente; ya que que lo pertinente, en la circunstancia, es la negociación policial, la que realiza el guardián del orden –léase la comunidad internacional– con el secuestrador, para salvar a la víctima, al secuestrado, sin pedirle a ésta que se salve por sí sola y ante su mirada.

No exagero. Quienes lo crean, por ignorancia, por falta de memoria, por moralmente reblandecidos, les dejo a mano los “honrosos antecedentes” de esa dictadura que representan los hermanitos Jorge y Delcy Rodríguez; a la que ayudan o por la que median ante la oposición venezolana y el mundo el presidente de la otrora Hispaniola, Danilo Medina, y el expresidente español, Rodríguez Zapatero.

Cahiers de doléances

Se inician con el Pacto de Hugo Chávez con las FARC, que incide en la conformación de su narco-gobierno y en el incremento demencial de las muertes por homicidio como en la corrupción del mundo militar y policial venezolano (1999), y siguen con la confiscación de fundos agrícolas y pecuarios (2001); la Masacre del 11 de abril o Masacre de Miraflores (2002); las Listas Tascón y Maisanta, declarando la “muerte civil” de millones de venezolanos (2003-2004); el despido de 20.000 trabajadores de PDVSA y la expulsión de sus familias de las casas que habitan en los campos petroleros, lo que lleva a la quiebra actual de la industria (2003); la represión popular por las firmas que peticionan el referendo revocatorio (2004); el caso de soldados calcinados en Fuerte Mara (2004); la Masacre de Turumbán, Estado Bolívar (2006); las inhabilitaciones políticas impuestas por la Contraloría contra la oposición (2007, 2008); la condena arbitraria e ilegal de los comisarios de la PM, entre ellos Iván Simonovis (2010); la Masacre de El Rodeo y el pacto de Diosdado Cabello con los “pranes” (2011); la extradición de Makled y el descubrimiento del Cartel de los Soles (2011); las declaraciones de los magistrados Aponte Aponte y Velásquez Alvaray, advirtiendo la colusión del Ejecutivo con el narcotráfico (2012); la tragedia de Amuay (2012); el caso de las narco-maletas de Air France (2013); la Masacre de febrero o del Día de la Juventud (2014); la expulsión masiva de la población civil colombiana, mediante una inconstitucional suspensión de garantías (2015); la Masacre de Barlovento (2016); la Masacre de los Escuderos (2017).

Y si no les basta, recuerden las once (11) sentencias dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que declaran internacionalmente responsable por violaciones al régimen de Venezuela, palmariamente desacatadas y objetos de burla por éste, desde el Caso Apitz y otros (2008) hasta el Caso RCTV (2015). O la zaga de exilados o de presos políticos – suman 645 según la OEA – como los alcaldes, Leopoldo, Ledezma, Ceballos, Guevara, y párese de contar.

Se obvian, por su extensión sideral, cuya punta de iceberg emerge recién con los casos de PDVSA y ODEBRECHT, la enunciación del cúmulo continuado de delitos de corrupción que arrancan con la financiación electoral de la banca española (2002); el caso del FONDEN (2005-2013), que dilapida más de 116 mil millones de dólares, en una línea de comportamiento consustancial al propio régimen. Se inaugura con los escándalos de CAVENDES y el Plan Bolívar 2000; pasa por los casos Nóbrega y Smarmatic (2003-2004); de Juan Barreto en la Alcaldía Metropolitana (2004-2008), Cabello con el Puente Nigale, y Antonini Wilson (2006-2007), el mismo Cabello durante su gobierno en Miranda (2009), pasando por los bonos argentinos (2007), Derwick, Andrade y la Tesorería Nacional, Bancos de Madrid y Andorra, con Aguilera y Rafael Ramírez a la cabeza, entre 2011 y 2015. Son centenares de miles de millones de dólares los que suman ese albañal de peculados, deslaves de impudicia.

Claman al cielo, finalmente, los asesinatos “de Estado”, en no pocos casos originados en la mutación del mismo como narco-empresa criminal y que los silencia, los tira a la fosa común que confunde despojos. Tanto que, cuando se abran los expedientes hasta las piedras llorarán.

El fiscal Danilo Anderson, Antonio López Castillo y Juan Carlos Sánchez (2004); el ex fiscal nacional de aduanas, Gamal Richani, quien investiga a Makled, cabeza visible del narcotráfico oficial (2005); Arturo Erlich y Freddy Farfán, tras el “extravío” de 45 millones de dólares pertenecientes a FOGADE (2006 y 2009); los sindicalistas del régimen Richard Gallardo y Luis Hernández (2008); el periodista Orel Zambrano y el veterinario Francisco Larrazábal, testigos en contra de Makled (2009); el gobernador de Guárico, William Lara (2010); Lina Ron (2011); Nelly Calles Rivas, jefe del PSUV en el Estado Sucre (2011); el ex gobernador apureño y capitán Jesús Aguilarte (2012); la embajadora Olga Fonseca (2012); el General Wilmer Moreno, sub director de inteligencia militar (2012); la familia Pérez Pacheco, en Falcón (2013); el diputado Omar Guararima, jefe del PSUV en el Estado Anzoátegui (2013); Juan Montoya, jefe del colectivo Secretariado Revolucionario (2014); el estudiante Bassil Da Costa (2014); el Capitán Eliecer Otaiza, ex jefe de la policía política (2014); el diputado Robert Serra (2014); José Miguel Odremán, líder del colectivo 5 de marzo (2014); y la consiguiente investigación de Diosdado Cabello y otros generales por parte de la DEA (2015).

“Estamos dispuestos a negociar y evitar una cacería de brujas”, recomienda un líder insospechado, de buena fe, por rehén y a pesar de los pesares. ¡Dios!

 

Un saludo para Leopoldo López y nuestros amigos presos de conciencia por Gustavo Coronel – Blog Las Armas de Coronel – 10 de Diciembre 2017

gse_multipart55967Es paradójico que tanto el Fiscal que urdió la trama en contra de Leopoldo López, por órdenes de Hugo Chávez y la jueza que lo llevó a prisión, se encuentren hoy con sus familiares en Norte América, uno en USA y la otra en Canadá, viviendo en libertad y disfrutando de una vida civilizada. Ello representa una inversión perversa de la justicia. Leopoldo López continúa preso y, como ha dicho su esposa, su hogar ha sido convertido en una prisión, en la cual toda la familia está presa por orden de el cruel analfabeta que manda en Venezuela.
No nos podemos imaginar en su real magnitud lo terrible que ha debido ser para Leopoldo y sus amigos presos esta vida en reclusión. Leopoldo ha sido objeto no solamente de privación de su libertad sino de torturas físicas y psicológicas. La situación de los presos políticos del chavismo es horrorosa, solo verdaderamente conocida por las víctimas directas de la tragedia. Les son dados alimentos contaminados, les aplican toda clase de torturas en las cuales los cubanos castristas son expertos, a fin de mantenerlos en permanente estado de angustia. Se trata de quebrarlos espiritualmente, el peor crimen que puede cometerse contra un ser humano.
Quienes estamos en libertad y, además, lejos del país, nos olvidamos con frecuencia de las terribles privaciones que sufren nuestros compatriotas en las prisiones del narco-régimen. En ocasiones hemos rechazado iniciativas que los podrían haber beneficiado, en base a consideraciones que pueden ser válidas para nosotros pero no para ellos, dadas las diferentes circunstancias en las cuales se desarrollan nuestras vidas. En cierta forma todos somos prisioneros de lo que Abraham Manslow definió como la Jerarquía de Necesidades. Según Manslow el ser humano se enfrenta a una pirámide de necesidades y la satisfacción de cada nivel de esas necesidades básicas nos abre de inmediato expectativas de lograr la siguiente. En la base está la satisfacción de las necesidades fisiológicas más esenciales, luego viene la expectativa de la seguridad personal y de la libertad. Una vez logradas esas expectativas se abren las demás, la necesidad de vivir en una sociedad democrática, la expectativa de auto-realización, todo lo que es más y más ideal en el ser humano. Desde USA, en mi disfrute de una vida normal, tranquila, logradas mis necesidades básicas de alimentos y libertad, siento la compulsión de ayudar a que todos mis compatriotas puedan tener lo que yo tengo. En Venezuela ello pasa por la salida acelerada y el enjuiciamiento criminal del narco-régimen que se ha instaurado en mi país. Esos son los mismos deseos por los cuales nuestros amigos presos han luchado, excepto que – ahora – en sus circunstancias, deben coexistir con deseos básicos de libertad personal y de seguridad para él y su familia, todo lo cual yo ya doy por sentado. Por ello, mis perspectivas pueden en ocasiones colidir con mis amigos, quienes están en circunstancias muy diferentes.
Por ello, no solo envío a mis compatriotas privados de libertad un estrecho abrazo de solidaridad y mis deseos más fervientes de que pronto puedan disfrutar de la ansiada libertad y de la vida civilizada a la cual tienen derecho, sino que les envío mis excusas si en alguna ocasión he sido demasiado severo y radical en mi enjuiciamiento de la situación política venezolana, en lo que a ellos se refiere. Aunque mis deseos y los deseos de ellos son idénticos en su esencia, podrán diferir en una u otra ocasión en los caminos a seguir para llegar al mismo destino. Ello no quiere decir que las diferencias en perspectivas y estrategias deban significar abandono de principios.
A fin de minimizar estas diferencias solo podemos llamar, en nuestro auxilio, las enseñanzas de nuestros padres, de nuestros maestros y de la historia, como han actuado otros seres humanos, desde Tomás Moro a Juana de Arco, desde Pierre Laval a Neville Chamberlain. Como actuar frente a la dictadura venezolana, creo, es más fácil que enjuiciar la actuación de otros en este sentido, ya que exige la aplicación de una mezcla de principios y de compasión cuyo balance es elusivo. Solo puedo prometer tratar de acercarme en lo posible a la mezcla ideal.

Quizás pensar en que pudiera ser mi hijo quien está preso me ayude en estos esfuerzos. Pero ni de eso estoy seguro, creo que es preciso estar enfrentado directamente con la experiencia para saber cómo actuaríamos. Quiera Dios que, si llegara ese momento, sepamos estar a la altura de nuestras convicciones.

Mujeres venezolanas sobreviven a la violencia y a la impunidad por Marinellys Tremamunno – Yoinfluyo.com – 1 de Diciembre 2017

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El 25 de noviembre conmemoramos el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer. Una celebración instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), a través de la resolución número 54/134 del 17 de diciembre de 1999, para recordar el brutal asesinato de las tres hermanas Mirabal.

Sobreviven a la violencia

Fueron numerosas las manifestaciones a nivel internacional para decir No a la violencia contra las mujeres. Pero ¿realmente hemos reflexionado sobre el motivo de la muerte de las hermanas Mirabal? Esta historia merece ser conocida con mayor profundidad, pues sus muertes no fueron causadas por la violencia de género, como se pudiera pensar. Estas valientes mujeres fueron asesinadas por la mano opresiva de una cruel dictadura, la de Rafael Leonidas Trujillo.

Minerva, Patria y María Teresa, son recordadas en América Latina como “las mariposas”. El nombre de batalla que fue dado a las tres hermanas que quedaron en la historia por haber osado retar al general Trujillo, durante la lucha de la liberación de República Dominicana.

La historia de República Dominicana está íntimamente conectada con la historia de Venezuela, así como con la historia de toda la región. Desde 1930 y hasta 1961, República Dominicana sufrió la dictadura latinoamericana más cruel del siglo XX. Trujillo era un asesino que mantenía oprimido a su pueblo y que incluso intentó acabar con sus adversarios en el exterior: como sucedió con Rómulo Betancourt (el padre de la democracia venezolana), a quien intentó asesinar el 24 de junio de 1960 y marcó así el inicio del fin de su dictadura criminal.

Paradójicamente, hoy Venezuela vive oprimida por una feroz dictadura. No en vano la abogada penalista y defensora de derechos humanos, Tamara Suju presentó a la Corte Penal Internacional (CPI) 289 casos de torturas cometidas por funcionarios de seguridad el Estado venezolano, que incluyen registros realizados desde el gobierno de Hugo Chávez hasta este año 2017. Además, el Foro Penal Venezolano (FPV), una ONG dedicada a la defensa de las víctimas de persecución política en Venezuela ha denunciado 5.451 detenciones arbitrarias desde el 1º de abril hasta el 31 de octubre de este año. El FPV afirma que al día de hoy existen 342 prisioneros políticos de Nicolás Maduro.

Pero ¿cómo viven las mujeres venezolanas el régimen chavista? Existe poca información oficial sobre estadísticas en el país. Lo que hace valiosísimo el trabajo titánico de las organizaciones no gubernamentales que intentan alertar la gravedad de la situación a través de aproximaciones: al menos el 40% de las familias venezolanas están formadas por madres solteras como jefe de familia, que en un país con una inflación descontrolada (que de acuerdo al FMI llegará a 2.500% en el 2018), se traduce en más del 80% de la población en situación de pobreza. Algunos expertos hablan de una feminización de la pobreza.

Entonces, sería justo recordar a las mujeres venezolanas cuando se habla de violencia contra la mujer. Pueden imaginar la violencia psicológica que significa intentar sostener una familia sola, en un país en donde el 80% de la población sufre por la grave escasez de alimentos y medicinas. La violencia psicológica que significa hacer 5 o 6 horas de cola para lograr comprar un pedazo de pan, si lo consigues. La violencia que significa dejar de comer para alimentar a tus hijos; o, peor aún, ver morir a los propios hijos por la desnutrición. El presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría, el doctor Huniades Urbina, aseguró a la Agencia de Noticias Ansa que sólo este mes de noviembre ya han muerto 7 niños por desnutrición. Y afirmó que la desnutrición en niños entre 0 y 5 años ha aumentado del 54% al 68% entre abril y agosto del 2017.

A esta situación debemos sumar la violencia producto de la criminalidad. El año 2016 culminó con 28.479 homicidios (que son 91.8 homicidios por cada 100 mil habitantes), confirmando que Venezuela se encuentra entre los países más violentos del mundo. En este contexto, ¿pueden imaginar lo que sucede a las mujeres venezolanas? Según un monitoreo de la web Cotejo.info, en el 2016 fueron asesinadas 336 mujeres en manos de la violencia de género, ubicando al país en los primeros lugares de mayor cantidad de feminicidios del mundo.

Las cifras son aún más alarmantes. Según los datos oficiales sobre violencia de género, solo el año 2016, 3.992 hombres fueron acusados por violencia contra mujeres y al menos 6.646 fueron imputados por delitos varios que incluyen maltratos físicos o psicológicos a mujeres. La ONG venezolana GAMA alertó que, de cada 100 mujeres, 99 han sufrido algún tipo de violencia. Y por si no bastase debemos agregar otro tipo de violencia, la del régimen. La fiscal en el exilio pidió a la Corte Penal Internacional el arresto del presidente Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad, por más de 8 mil homicidios y 17 mil arrestos arbitrarios.

Venezuela es un verdadero film de horror si pensamos además en la impunidad. Según datos oficiales de la Procura, en el 2014 fueron registrados 8.049 casos de presunta violación de derechos humanos, de los cuales 105 tuvieron sentencia. Es decir, sólo el 1,3% de los casos llegaron a la fase del juicio: eso quiere decir que en Venezuela la impunidad es del 99%. Pero si metemos la lupa en la violencia de género, veremos que los datos oficiales del 2014 nos confirman que, de 70.763 casos, sólo 482 llegaron a la fase del juicio, es decir sólo el 0,7%; confirmando la situación de impunidad que impera en la justicia venezolana.

Esta es la triste y dramática realidad que viven las mujeres venezolanas. ¿Venezuela vive la Revolución del Siglo XXI? Sin duda la revolución chavista quedará recordada en la historia latinoamericana como la dictadura más atroz del Siglo XXI.

 

Santo Domingo por Trino Márquez – La Patilla – 29 de Noviembre 2017

UnknownLa reunión de Santo Domingo representa una oportunidad extraordinaria para que gobierno y oposición busquen una salida pacífica y civilizada a la grave situación a la que el régimen llevó a Venezuela. Un destacado grupo de compatriotas han sido convocados a participar como asesores. Nuestro deber es apoyarlos, respaldar la iniciativa y contrarrestar las voces que, sin proponer opciones válidas, cuestionan el encuentro y vaticinan su fracaso.

Ningún gobierno latinoamericano ha logrado sobrevivir luego de desatarse la hiperinflación, el síntoma más devastador tras aplicar políticas económicas incorrectas. La hiperinflación, acoplada a graves problemas de legitimidad, acabó con dictaduras y gobiernos civiles en el Cono Sur, en Brasil, Bolivia y Perú. Más hacia el norte, trituró la experiencia sandinista en la década de los ochenta. La razón fundamental de los colapsos es que no existe ninguna política social exitosa que pueda coexistir con la escalada continua y acelerada de los precios. No hay salario o ingreso que remunere el trabajo, capaz de aguantar la acción erosiva de la inflación. Nicolás Maduro conoce esos datos. Sabe que la escalada de precios ha derrumbado gobiernos civiles y militares, de izquierda, de derecha y de centro. Nadie ha escapado a esa guillotina.

Para salir del foso el régimen tiene que abandonar el modelo aplicado durante casi veinte años. Hay que lanzar al cesto de la basura el socialismo del siglo XXI, causa fundamental de los problemas tan serios que sufre la nación. Hay que reprivatizar las empresas estatizadas, regresar a sus antiguos dueños las tierras confiscadas, desmontar el asedio a la propiedad privada y garantizar los derechos de propiedad, crear una atmósfera que propicie la inversión privada nacional y foránea, desmontar progresivamente los controles, flexibilizar la Ley del Trabajo para que reaparezca el mercado laboral. Pdvsa tiene que volver a convertirse en una industria dirigida por gerentes bien formados. Hay que formar recursos humanos de alto nivel, fomentar la investigación científica y la innovación. Ninguna de estas medidas será adoptada por Maduro quien vive en un mundo paralelo habitado por personajes en cuyas cabezas había un bazar lleno de ideas confusas y erróneas: Hugo Chávez, el Che Guevara, Fidel Castro, entre muchos otros de la gama de populistas e izquierdistas que han hipnotizado e idiotizado a América Latina.

Maduro no cambiará. Pero, la realidad no va a esperar que el atolondrado mandatario aprenda las lecciones que se derivan de su fracaso. Venezuela seguirá su marcha acelerada hacia el desastre total. Otros países han emergido de tragedias similares luego de pasar por períodos de violencia e inestabilidad. Una dictadura sucedía a otra. Los gobiernos civiles no podían estabilizarse. En Centroamérica hubo guerrillas en Nicaragua, El Salvador y Guatemala. En Perú, se formaron grupos guerrilleros maoístas. En Argentina, Brasil y Uruguay aparecieron facciones paramilitares de ultraizquierda y de ultraderecha. Colombia, aunque no tuvo nunca hiperinflación, vivió en una guerra civil de baja intensidad durante décadas.

Esos son los espejos en los cuales los venezolanos tenemos que vernos para tratar de evitar repetir experiencias tan traumáticas, que dejan a las naciones fragmentadas y empobrecidas. Ya Venezuela alcanzó un nivel deplorable. Todos los indicadores económicos y sociales muestran un país arruinado en el cual una sólida mayoría solo piensa en escapar, a pesar de que el derrumbe apenas se encuentra en su fase inicial. Hasta ahora el gobierno había sorteado las dificultades con las reservas internacionales acumuladas durante los años de bonanza petrolera. Pero ese colchón se desinfló. Las reservas fueron malbaratadas, los precios del crudo suben a un ritmo muy pausado y la producción retrocedió a niveles que desde hace muchos años no se veían. Son nulas las posibilidades de que el gobierno vuelva a disfrutar de la holgura financiera que tuvo hace una década.

La mala noticia no es para los jerarcas rojos. Estos ya acumularon suficiente riqueza en moneda dura, colocada a buen resguardo. Para quien son pésimas noticias es para la gente común y corriente, expuesta a este calvario en que el socialismo convirtió el país. Son los ciudadanos quienes necesitan que se logren soluciones inmediatas a los acuciantes problemas que padecen. Son los ciudadanos quienes sufren la hiperinflación y la escasez de alimentos y medicinas, materias primas, repuestos y maquinarias.

En Venezuela un grupo de “cabezas calientes” se fueron a la guerrilla urbana y a la guerrilla rural hace más de sesenta años. Ninguna sociedad puede dar por cancelada o superada totalmente una etapa histórica. Nadie desea que se abra de nuevo una fase de violencia. Sin embargo, si el gobierno continúa bloqueando las salidas democráticas, esa alternativa podría surgir en el panorama. Los grupos desesperados y acorralados son fácil presa del extremismo. Allí están los países musulmanes africanos.

Al gobierno hay que presionarlo desde todos los frentes para que acepte dialogar y negociar. Tenemos que impedir que la crisis siga agudizándose y que la opción que aparezca en los radares sea la de la violencia.

¡Supraconstitucional! por Luis Ugalde S.J. – Elucabista.com – 27 de Noviembre 2017

 

 

8Supraconstitucional significa que está por encima de toda constitución. Venezuela vive y agoniza en el reino de la supraconstitucionalidad. Los reyes absolutos eran supraconstitucionales y ningún súbdito podía juzgarlos, ninguna ley condenarlos, por criminales que fueran. Los dictadores de derecha e izquierda son supraconstitucionales; Stalin, Mao Castro, Luis XIV, Hitler, Franco, Videla, Pinochet…

La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) pretende ser supraconstitucional, es decir dictatorial, que puede juzgar, condenar, hacer o deshacer todo lo constituido. El régimen, agobiado por su fracaso total, se sacó de una manga la ANC. En una democracia solamente es legítima la Asamblea Constituyente que es convocada por el voto universal y secreto del poder originario ciudadano para hacer una constitución que, luego de ser aprobada por el voto del pueblo soberano, entra en vigencia.

La actual ANC no fue convocada por el poder originario del pueblo, fue fraudulenta su elección con voto corporativo de algunas agrupaciones arbitrariamente definidas por el Ejecutivo, y nunca existieron, ni siquiera, la mitad de los votos que proclamaron. La ANC es usada fraudulentamente para convocar a elecciones, anular a rivales electos, hacer leyes, regular precios, castigar y perseguir a todo lo constituido que no sea del gusto del gobierno. Los dictadores siembran el odio y persiguen a los que no se sometan. Estos amenazaron con freír las cabezas de los adecos, mandaron al infierno a los obispos porque tenían el demonio debajo de la sotana, sembraron el odio contra los empresarios, criminalizaron a los opositores; llenan de insultos a presidentes de otros países y promueven programas televisivos sembradores de odio con “hojillas” y “mazos dando”. En el colmo del amor, ahora han sacado una ley contra el odio que les permite perseguir “legalmente” a quienes disientan y critiquen al régimen. Ley para perseguir ideas, sentimientos e intenciones. Como los dictadores criminales (Stalin y compañía) obligaban a sus rivales a confesiones públicas y arrepentimientos, antes de fusilarlos.

Se fomenta la constitucionalización de todo, hasta del pasaje estudiantil; por ese camino pronto blindarán el derecho de los neonatos al consumo de leche materna. Todo lo constituido debe someterse a lo supraconstitucional: asamblea nacional, gobernadores, alcaldes, candidatos presidenciales, presidentes electos, rectores, empresarios, equipos de beisbol, párrocos y obispos. Por eso la ANC no dura unos meses sino que se dio un plazo de dos años prorrogables para tener todo el control de este período presidencial y del comienzo del otro.

Ciertamente es un hecho que en Venezuela existe la ANC, como lo ha dicho hace poco algún genio político, pero es una Asamblea dictatorial constituida. Una asamblea de militantes cuya opinión hay que conocer, pero de ninguna manera es supraconstitucional y sería una barbaridad reconocerle su pretendida supraconstitucionalidad. La ANC existe como una monstruosidad dictatorial a la que ningún demócrata puede reconocer moralmente, ni someterse legalmente. Una cosa es no ignorar su existencia y pretensiones y otra subordinarse a su dictadura.

Si Venezuela quiere salir de esta tragedia, rescatar su Constitución y la vida democrática, es indispensable la negociación con buen acompañamiento internacional. Pero sería una locura acoger como moneda de cambio la pretensión gubernamental de reconocer la supraconstitucionalidad de la ANC, creada para matar la democracia y la Constitución.

La ANC no tiene más capacidad que la que le otorga la sumisión de los súbditos, por miedo, coacción y necesidad. Pero su impotencia es evidente. Si fuera poderosa, con un decreto revertiría el milagro al revés de un millón de bolívares de hoy que valen igual que un bolívar de hace diez años, o que un toronto cueste más que 4.000 litros de gasolina. Con otro decreto abriría las puertas del país a dos millones de venezolanos aventados por el mundo en busca de vida. La ANC es expresión de la impotencia de un gobierno agonizante, que ha hundido al país en la miseria y en la desesperación.

Prolegómenos de la guerra por Alfredo García Deffendini – El Nacional – 24 de Noviembre 2017

1506026891462.JPGEn junio de 1914 fue asesinado en Sarajevo el heredero del Imperio austrohúngaro. Era un lugar remoto y desconocido, sin importancia en sí mismo, en donde circunstancialmente ocurrió “algo” que desató en ese caso eventos secuenciales que llevaron al mundo a la catástrofe. Mucho tiempo antes en la ciudad llamada entonces Dirraquio por los romanos y Durazzo por los italianos modernos, actualmente es el poblado de Durres en Albania, situada muy al norte de la ruta normal de navegación de Grecia a Italia, no era ni muy rica, ni estratégicamente ubicada, tampoco formaba parte del sistema de alianza que dividió a Grecia cuando sus problemas comenzaron a enturbiar las aguas del mar Egeo, el Jónico y el Mediterráneo a mediados de la década del 430 antes de Cristo. Nadie hubiera podido predecir que una pelea interna en una perdida ciudad en los límites del mundo helénico conduciría a la devastadora y terrible Guerra del Peloponeso, que merece considerarse, desde la perspectiva de los griegos del siglo V como una guerra mundial; en igual medida que la Gran Guerra de 1914-1918 lo fue para los europeos en el siglo pasado. Ésta última elevó los costos de vidas humanas a niveles aterradores e introdujo horrores desconocidos en conflictos previos. Mató casi el doble de las personas que habían muerto en todas las guerras de los dos siglos anteriores, que incluían las guerras de la Revolución Francesa y napoleónicas y la Guerra Civil americana.

Las guerras desde que el mundo es mundo han marcado a la humanidad y muchas de ellas han sobrevenido por hechos aislados, como los ejemplos anteriores, que cita el profesor de la Universidad de Yale Donald Kagan en su obra Sobre las causas de la guerra y la preservación de la paz (Ed. Turner). En tiempos más cercanos, la Segunda Guerra Mundial en gran parte se debió, entre otros factores, a la reducción presupuestaria militar que Inglaterra realizó entre 1920 y 1930, que acortó su fuerza militar, en particular la marina y la aérea; a su deuda interna, que había subido durante ese período de 650 millones de libras esterlinas a 7.500 millones, y a los impuestos, que se cuadruplicaron; así como a la Gran Depresión en Estados Unidos de Norteamérica, que golpeó en forma global hundiendo a las economías del mundo. Pero muy particularmente se debió a la política de “apaciguamiento y contemporización” que practicó Inglaterra con Alemania en los años previos a su declaración de guerra contra esta última en septiembre de 1939, con ocasión de la invasión a Polonia. Es bueno recordar las palabras que Winston Churchill expresara en 1950: “El apaciguamiento en sí mismo puede ser bueno o malo según las circunstancias. El apaciguamiento a partir de la debilidad y el temor es tanto vano como fatal. El apaciguamiento a partir de la fuerza es magnánimo y noble y podría ser: ‘el camino más seguro y, quizás, el único, que condujera a la paz mundial”.

Qué tienen que ver aquellos eventos que signaron a la humanidad con nuestro acontecer, quizás el ciclo de Polibio se nos acerca y no nos damos cuenta, todo vuelve a repetirse. Es conveniente recordar que el régimen venezolano después de que llegó al poder en diciembre de 1998 destrozó y violentó la Constitución de 1961 y ha venido paulatinamente destrozando y violentando la Constitución de 1999 que se dio fraudulentamente, ha rebajado a parte de la oposición a un estado de servilismo y se ha convertido en una dictadura de nuevo cuño imitando al régimen comunista cubano, al estalinismo de la extinta Unión Soviética y al mismo nazismo –nacional socialismo– cuando tomaron el poder en Alemania en 1933. Los extremos se terminan tocando.

Llamo la atención con este escrito respecto a que el Estado venezolano corre aceleradamente a convertirse en un Estado forajido y fallido que puede conducirnos a una guerra interna con su internacionalización o a una intervención extranjera y, este tozudamente trata de impedirla jugando más con fuego –con su cohabitación con Rusia, China, Cuba y con cualquier otra dictadura o gobiernos y movimientos fundamentalistas. En vez de tratar de contener el conflicto, con lo que hace y promueve le agrega más leña al fuego donde todos podemos quemarnos–, ya que la política de “apaciguamiento y contemporización” que los países y parte de la oposición han tratado de mantener con el régimen no le ha traído ninguna salida democrática, sino todo lo contrario: ha servido para que el régimen continúe devastando lo poco que subsiste de la estructura democrática conque se había arropado para mantener la apariencia de una democracia que se perdió desde la aprobación de la carta magna de 1999.

En el país la mayoría se resiente a la intervención extranjera, pero muchos consideran necesaria una intervención humanitaria en la aceptación que desde hace muchos años hay una intervención extranjera cubana, un coloniaje silencioso. Pareciera que el régimen es el que busca la intervención con el desmontaje que hace del andamiaje institucional que caracteriza a un país democrático, sumada a la crisis humanitaria y económica que intencionalmente produce como política de Estado. En nuestro caso todos los poderes públicos reciben y ejecutan las instrucciones del Ejecutivo nacional, incluyendo el que imparte la justicia, el Poder Judicial.

De tal manera que en nuestro futuro, por la torpeza e indolencia de un régimen en entredicho y de una oposición que no está a la altura de la tragedia nacional, dentro de las alternativas que se presentan está la intervención extranjera humanitaria, que pudiera desencadenar un conflicto nacional e internacional, y peor: una sirianización de nuestra situación. Recordemos lo que el sabio chino Sun Tzu exponía: “El arte de la guerra es de importancia vital para el Estado. Es un asunto de vida o muerte, un camino que conduce a la seguridad o a la ruina” (cursivas y negrillas del autor). La convocada constituyente comunal materializada en la ANC y todos los actos que ha venido ejecutando el régimen refuerzan esos prolegómenos de la guerra.

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