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Cuatro pasos indispensables para la recuperación espiritual y material de Venezuela por Gustavo Coronel – Blog Las Armas de Coronel – 18 de Octubre 2017

gse_multipart55967En un escrito anterior ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2017/10/venezuela-debe-regresar-las-calles-el.html dije que en Venezuela deberán suceder cuatro eventos como condición indispensable para recuperar la dignidad y lograr la redención del país. De seguidas paso a comentarlos en mayor detalle:
1. Los miembros principales de la narco-dictadura deberán ser investigados, enjuiciados y castigados por sus horribles crímenes contra el país
Ciertamente hay, por dar un número documentable, unos 600 militares y civiles que deben ser investigados y enjuiciados por su papel en los crímenes que el chavismo-madurismo han cometido en contra del país. Una primera lista de miembros y amigos del régimen que deberían ser objeto de una investigación debería incluir, según la información de dominio público sobre ellos, a: Nicolás Maduro, Cilia Flores, Adán Chávez, María Gabriela Chávez, Diosdado Cabello, Jorge Giordani, Elías Jaua, Rafael Ramírez, Ali Rodríguez Araque, Néstor Merentes, Eulogio Del Pino, Pedro Carreño, Calixto Ortega, Maikel Moreno, Jorge Rodríguez Gómez, Delcy Rodríguez Gómez, Tibisay Lucena, Tarek William Saab, Tareck El Aissami, Alejandro Andrade, Vladimir Padrino López, Hugo Carvajal, Ramón Rodríguez Chacín, Antonio Benavides Torres, Jorge Carneiro, Néstor Reverol, Ernesto Villegas, Isaías Rodríguez, Wilmer Ruperti, Henry Rangel Silva, José Vicente Rangel, Mario Silva, Luis Britto García, Darío Vivas, Earle Herrera, Maximilien Sánchez Arvelaiz, Roy Chaderton Matos, Francisco Rangel Gómez, Francisco Arias Cárdenas, Jorge Valero, Jesse Chacón, Wilmer Castro Soteldo, Carlos Mata Figueroa, José David Cabello, José Gregorio Vielma Mora, Jacqueline Farías, Héctor Rodríguez, Ricardo Sanguino, Justo Noguera Pietri, Luisa Estela Morales Lamuño, Eladio Aponte Aponte, María Iris Varela, Arcadio Delgado Rosales, Aristóbulo Istúriz, Gladys María Gutiérrez Alvarado, Francisco José Ameliach Orta, Elvis Eduardo Hidrobo Amoroso, (a) Elvis Eduardo Amoroso, Freddy Bernal, Francisco Antonio Carrasquero López, Andrés Guillermo Izarra, William Alfredo Castillo Bolle, Eleazar Díaz Rangel, Desiré Santos Amaral, Héctor Alberto Dávila Mendoza, José Salamat Khan Fernández, Eudomar Rafael Tovar, Rodolfo Clemente Marco Torres, Jorge Alberto Arreaza, Miguel Eduardo Rodríguez Torres, Gustavo Enrique González López, Iván Rafael Hernández Dala, Alexis López Ramírez, Rafael Alfredo Sarría Díaz, Danilo Díaz Granados, Adrián José Vázquez Figueroa, Roberto Rincón, Hermann Escarrá Malavé, Haiman El Troudi, Elías Eljuri, Carlos Aniasi Turchio, Diego Molero, Ramón Carrizales, Lucas Rincón Romero, Samark López Bello. Para llevar a cabo esta investigación y enjuiciamiento deberá crearse una organización autónoma, integrada por expertos venezolanos y extranjeros que preparen los documentos de apoyo al proceso. Bajo ningún concepto deberá negociarse una Ley de Amnistía, lo cual sería una aberración y en la cual ya hay gente sin escrúpulos trabajando.
La razón de este proceso es sencilla. La impunidad garantizaría el retorno de la pesadilla. Si no hay castigo es seguro que dentro de pocos años tendremos en Venezuela otro Chávez u otro Maduro, probablemente un miembro de la pandilla chavista que regresará al país con su dinero mal habido ya lavado y utilizado para financiar su campaña presidencial.
Venezuela no podrá recuperar su dignidad como Nación y su posición en el mundo civilizado si no hay castigo para los culpables del desastre

2. La Fuerza Armada venezolana, este inmenso parásito que se ha chupado a Venezuela como parte de la pandilla chavista, deberá ser objeto de una purga ejemplar y de una reducción en su tamaño, cuando no de eliminación total, admitiendo que este paso no será fácil de lograr
Nadie podrá acusarme de exageración cuando digo que la Fuerza Armada venezolana es un cáncer primario de la sociedad venezolano. Ello no es un fenómeno exclusivo de la etapa chavista-madurista pero es en esta etapa que se ha manifestado en toda su virulencia, en todo su horror. Nunca antes en nuestra historia se había visto el espectáculo de una fuerza armada comandada por traidores a su misión y a la constitución, integrada por oficiales ladrones, contrabandistas o narcotraficantes, cómplice descarado de una dictadura o arrodillada frente a un gobierno extranjero como el cubano. La dictadura venezolana es un híbrido en el cual los militares ocupan posiciones claves y se han adueñado de los negocios más productivos de país, la mayoría de ellos ejercidos de manera criminal, ver: http://runrun.es/nacional/venezuela-2/249995/militares-consolidan-su-poder-economico-con-11-companias-creadas-por-gobierno-de-maduro.html . Mientras una organización como esta continúe activa en el país, actuando de esta manera, Venezuela seguirá siendo un país de medio pelo, atrasado y esclavo de las pandillas criminales armadas.

3. La Venezuela post-chavista deberá abrirse al mundo democrático en busca de ayuda, eliminando toda asociación con los gobiernos forajidos del planeta, desconociendo aquellos arreglos financieros que se hayan hecho al margen de la constitución venezolana
Venezuela tiene casi 20 años atada a los regímenes forajidos del planeta: la Cuba de los Castro, la Siria de Asad, la Nicaragua de Ortega, la Libia de Gadafi, etc. La combinación de esta perversa alineación con la ineptitud y corrupción del régimen chavista ha colocado al país en los últimos lugares sociales y económicos. Se impone una total ruptura con este mundillo de atraso y de miseria. Un nuevo gobierno democrático deberá emprender el regreso de Venezuela a la comunidad civilizada de naciones, estableciendo relaciones económicas, sociales y políticas con los países desarrollados o en desarrollo democrático. Aquellas transacciones financieras hechas con países extranjeros que prueben ser ilegales deberán ser desconocidas y los funcionarios responsables debidamente castigados por la justicia.

4. Deberá llevarse a cabo un profundo cambio actitudinal en la sociedad venezolana en lo concerniente a los derechos y deberes de sus miembros. Si ello no sucede el país quedará indefinidamente relegado a los peldaños inferiores del desarrollo, junto a los países más miserables del planeta.
Los venezolanos debemos de dejar de pensar en soluciones mágicas para el país. No es posible escapar a la pobreza a fuerza de limosnas y subsidios, como lo quiso hacer el difunto, sin educarnos y trabajar. No es posible ser una potencia mundial, como lo pregonaba el corrupto difunto y lo pregona todavía el payaso que ocupa la presidencia. No es posible ser un país soberano e independiente arrodillándonos frente a Cuba. No es posible ser médico o ingeniero a base de una educación fraudulenta, como la que han creado las universidades “bolivarianas”. No es posible seguir pensando en nuevas asambleas constituyentes o nuevas constituciones cuando lo realmente necesario es un cambio actitudinal de los venezolanos frente a sus derechos y deberes ciudadanos.
Venezuela tendrá que convertir a su gentío, a sus masas ignorantes e indiferentes, a sus legiones que lo esperan todo del estado benefactor, en ciudadanos. Eso se puede lograr mediante un programa nacional de largo alcance, ver: https://www.lapatilla.com/site/2017/06/12/gustavo-coronel-la-fabrica-de-ciudadanos-es-clave-para-nuestro-progreso/

Estos cuatro pasos no son los únicos pero sin ellos no será posible salir del pantano en el cual chapotea la nación venezolana, un pantano de atraso, miseria, ignorancia, corrupción y mediocridad. Es necesario vernos en el espejo tal cual somos, basta de mentiras piadosas, de atajos dañinos, de sueños irrealizables, de promesas incumplibles.

Educarnos, trabajar, esa es la única vía que conduce al progreso. No hay otra. ¿Lo comprenderemos algún día?

Levántate y camina por Luis Ugalde S.J. – Blog Cesar Miguel Rondón – 19 de Octubre 2017

LuisUgaldeColOpi-848x478La dictadura se atribuyó el triunfo en las elecciones a gobernadores del modo como lo hacen los dictadores, que deciden hasta el porcentaje (94% o 60%) que les conviene como meta y luego combinan arbitrariamente los medios para presentar el resultado preestablecido. Ante el hecho de que el 80% de los venezolanos repudiamos esta dictadura, el gobierno tenía que preparar cuidadosamente el conjunto de trampas y manipulaciones. Ya la votación del 30 de julio para la Asamblea Nacional Constituyente había sido un enorme y descarado fraude de fondo y de forma. Pero la gran mayoría de la población y de la dirigencia opositora esperaba que con una participación opositora masiva de la población y con diligentes testigos de mesa en todos los rincones del país, tenía la posibilidad de triunfar impidiendo el fraude sistemático que se proponía el Gobierno y de ganar la mayoría de los gobernadores. El hecho de que en las elecciones parlamentarias de 2015 los demócratas opositores fueran capaces de defender su rotundo triunfo, hacía creer que podrían hacerlo ahora. Pero los hechos han demostrado que la dictadura está más desesperada y decidida a imponerse sin cuidar mucho las formas, pues ya el mundo la ve como dictadura. Por otro lado la oposición democrática ha demostrado que no tenía ni la organización ni la unidad, ni la conexión con la gente movilizada, imprescindibles para enfrentar eficazmente a un gobierno aferrado a su supervivencia totalitaria. Pero lo que no puede controlar esta dictadura es que en los últimos largos meses viene acelerándose una inflación que este año va a pasar de 1.000% y el próximo se anuncia superior a 2.000%, con su brutal empobrecimiento y desesperación para la población, ruina para la empresa productiva. Un gobierno corrupto, inepto (salvo para la trampa política) y aferrado a un modelo totalitario que destruye los derechos fundamentales a la vida, la salud y la libertad, tiene delante una realidad que se agrava cada día y no se resuelve con trampas electorales.
Ahora todos los demócratas debemos ser serenos y lúcidos para reconocer los propios fallos, más que echar la culpa a los otros. El país entra en un estadio nuevo y más grave, que solo con unidad y claridad estratégica frente a la dictadura y con apoyo internacional podrá salir de este régimen y emprender la dura tarea de la reconstrucción.

La Conferencia Episcopal Venezolana una vez más tuvo el acierto de invitar de manera insistente “Vayamos todos a votar por nuestro futuro”, mientras que el Gobierno maniobraba para dividir y empujar a la abstención de los demócratas para perpetuar la dictadura. El resultado es que con un conjunto de manipulaciones la apertura al futuro ha sido negada, lo cual nos pone mayores retos a todos los venezolanos, con un futuro totalitario, miserable y sin esperanza.

El Gobierno seguirá con su juego. Ahora exigirá que los gobernadores electos, incluso los opositores, vayan a arrodillarse ante la fraudulenta ANC. La obligación de los gobernadores es someterse a la vigente Constitución de 1999 y no a la ANC constituida desde la dictadura para matar a la Constitución.

¿Y ahora qué?
En los primeros años del cristianismo los discípulos de Jesús vivían perseguidos y con miedo de que los mataran como a su Maestro. El ambiente externo era difícil y hostil, pero era más fuerte el fuego interno de la experiencia espiritual de Jesús Resucitado. Esta fuerza interior les llevó a vencer todos los obstáculos. Un día Pedro y Juan, como judíos piadosos, entraban al templo de Jerusalén a orar y en la puerta se encontraron la mano extendida de un paralítico que desde el suelo pedía esa limosna diaria que no cambia nada, pero permite sobrevivir. Pedro le miró a la cara al paralítico y le dijo: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, levántate y camina. Y tomándolo de la mano derecha lo levantó. De inmediato se le robustecieron los pies y los tobillos, se levantó de un salto, comenzó a caminar y entró con ellos en el templo, caminando, saltando y alabando a Dios” (Hechos de los Apóstoles 3, 5-8). En Venezuela ya no tenemos oro ni plata para vivir de la limosna estatal y el clientelismo político, han saqueado el país y el régimen quiere convertir a la mayor parte de la población en mendigos con mano extendida para recibir la bolsa CLAP o cualquier otra limosna, insuficiente pero necesaria para la sobrevivencia sumisa típica de estos regímenes.

Ahora más que nunca nuestro futuro está en no plegarse a la limosna pública, sino en escucharnos, decirnos unos a otros y practicar el “Levántate y camina” democrático y productivo. Esto hoy está más claro que antes del último fraude electoral, a pesar de la comprensible depresión luego de la burla ocurrida. Los dirigentes todos unidos, con autocrítica y renovación, deben coincidir en el “Levántate y camina”. También en todas las áreas de la actividad social, económica y cultural se tiene que articular ese 80 % de los venezolanos para no seguir postrados a la puerta del templo de la “revolución” pidiendo una humillante sobrevivencia de un país que quiere libertad, justicia y convivencia digna para todos.

Declaracion del Departamento de Estado USA – 16 de Octubre 2017

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Declaración de la vocera Heather Nauert

Elección de gobernadores en Venezuela

Estados Unidos reconoce la valentía, la determinación y la voluntad del pueblo venezolano, que intentó ejercer su derecho constitucional de voto en la elección de gobernadores del 15 de octubre.

Condenamos la ausencia de elecciones libres y justas ayer en Venezuela. La voz del pueblo venezolano no fue escuchada. Lamentablemente, se confirmaron los temores que expresamos previamente: ausencia de observadores internacionales creíbles e independientes; falta de auditoría técnica a la tabulación del Consejo Nacional Electoral (CNE); cambios de último momento en las sedes de los centros de votación sin aviso público; manipulación del diseño de las boletas; y disponibilidad limitada de máquinas de votación en los barrios donde hay mayoría opositora.

Mientras el régimen de Maduro siga actuando como una dictadura autoritaria, trabajaremos con miembros de la comunidad internacional y haremos sentir de lleno el peso del poder económico y diplomático estadounidense en apoyo al pueblo venezolano, que intenta restablecer la democracia. Seguimos exhortando al régimen a que atienda las necesidades humanitarias de su población, respete la Constitución y la Asamblea Nacional, permita que haya un proceso democrático genuino y libere a todos los presos políticos.

Planes de radicalización de Maduro contemplan desmantelamiento de la oposición en Venezuela por Antonio Maria Delgado – El Nuevo Herald – 13 de Octubre 2017

El régimen de Nicolás Maduro aspira a desmantelar totalmente a la oposición en los próximos dos años y utilizaría una posible victoria en las elecciones regionales del domingo para radicalizar su revolución y crear un estado policial donde el precio de disentir públicamente se pagaría con la cárcel, el exilio o incluso la muerte, advirtió un ex ministro chavista.

“Sus objetivos son muy claros”, dijo el mayor general del Ejército Hebert García Plaza, en una entrevista desde Washington. “El gobierno sabe que tiene un lapso de dos años para radicalizar el proceso y quedarse con un grupito que conformarían un supuesto partido político de oposición controlado por ellos mismos [desde el régimen]”.

Maduro, cuya popularidad apenas alcanza el 15 por ciento en medio de la más aguda crisis económica en la historia moderna del país, ya comenzó a dar los primeros pasos para terminar de extinguir los últimos vestigios de democracia, descansando la estrategia sobre la muy polémica Asamblea Nacional Constituyente y planes de persecución política a ser ejecutados a través de las Fuerzas Armadas y los organismos de seguridad del Estado.

La justificación jurídica detrás de una nueva oleada de represión que recaería sobre la recién nombrada Comisión de la Verdad y la Ley Contra el Odio que la Asamblea Constituyente está por aprobar, advirtió García Plaza en una entrevista telefónica.

“El gobierno va al proceso de radicalización de la revolución a través de la Asamblea Nacional Constituyente y planea utilizar las instituciones como la Fuerza Armada para materializar la persecución política”, dijo García Plaza, quien aún mantiene contacto con integrantes del régimen.

“La argumentación jurídica va a ser suministrada por la Comisión de la Verdad y por la Ley Contra el Odio, y estos elementos van a ser usados para desaparecer a los partidos políticos de oposición”, enfatizó.

Para ello, es fundamental salir airoso en los comicios del domingo, dijo García Plaza, quien renunció al gabinete de Maduro en el 2014.

Más que un proceso para escoger gobernadores, los comicios del domingo determinarán si los venezolanos realmente respaldan el pronunciamiento del plebiscito organizado por la oposición el 16 de julio, que declaró ilegal a la Asamblea Constituyente, o si están con la elección que realizó el régimen el 30 de julio para escoger a los integrantes del cuestionado cuerpo legislativo, dijo.

Esa elección del régimen ha sido cuestionada dentro y fuera del país ante la aparición de evidencias de fraude masivo durante esos comicios. Gran parte de la comunidad internacional desconoce la legitimidad de la Asamblea Constituyente.

No obstante, sacar más votos que la oposición el domingo permitiría al régimen argumentar internacionalmente que el pueblo venezolano sigue respaldando el proyecto revolucionario y contener de esa manera futuras sanciones económicas internacionales mientra agudiza la represión en el país, dijo el ex ministro de Alimentación.

García Plaza opinó que la oposición venezolana cometió un gran error al acceder a participar en los comicios bajo las actuales circunstancias, pero señaló que en este momento la población venezolana no tiene más alternativa que salir a votar masivamente contra los candidatos del régimen.

El futuro de las gobernaciones en realidad se convierte en un punto de menor significado en el marco de los planes del régimen.

García Plaza dijo que las intenciones del régimen pueden verse claramente en los últimos pronunciamientos oficiales, que incluyen palabras del propio Maduro asomando la posibilidad de que el régimen procederá a “inhabilitar” a candidatos de la oposición antes, durante o después de las elecciones.

Pero las señales más alarmantes provienen de documentos internos que muestran los preparativos dentro de las Fuerzas Armadas para tratar de instaurar un estado policial en el país.

Un documento de la Fuerza Armada obtenido por García Plaza recientemente, por ejemplo, muestra la utilización de las controversiales unidades que participan en la Operación de Liberación del Pueblo (OLP) contra los manifestantes de la oposición.

Ese programa ha sido denunciado como una serie de operaciones de exterminio contra integrantes de bandas delictivas.

Esas unidades han sido incluidas como parte del Plan República, operación en la que las Fuerzas Armadas toman control de la logística en el día de las elecciones.

La inclusión de las OLP en el Plan República y la posibilidad que sus integrantes sean lanzados a actuar contra dirigentes de la oposición es una situación muy alarmante, dijo el oficial.

Otro de los elementos de alarma es la vigencia del denominado ejercicio cívico-militar “Soberanía”, que en realidad se trata de una nueva versión del Plan Zamora, un temido plan militar que contempla el uso de soldados para contener con las armas alguna situación de gran agitación.

Y más preocupante aún es el riesgo que implica para la sociedad civil la anunciada aprobación de la Ley de Odio.

“Esa ley dice que toda persona que disienta y manifieste contra el régimen está cometiendo un crimen de odio”, advirtió el general.

 

Dictamen – Votar o no votar. ¿Es ése el dilema? por José Ignacio Guédez – El Impulso – 5 de Octubre 2017

Votar es un derecho y a los derechos no se renuncia, mucho menos cuando han costado tanto. Desde que ganó la Unidad la Asamblea Nacional el régimen ha tratado de eliminar el voto universal para salvarse del cambio inminente que por decisión popular se dará en el país. Por eso suspendieron el referéndum revocatorio y retardaron hasta más no poder las elecciones regionales. Igualmente, el parapeto constituyente es un globo de ensayo para consagrar elecciones de segundo grado a la cubana para impedir que las decisiones sean tomadas por la mayoría del pueblo. Y es que el verdadero enemigo de la dictadura venezolana es y ha sido el voto, y es el cronograma electoral su gran tormento que le pone fecha de vencimiento a este gobierno criminal. Siendo así, no queda dudas que este 15 de octubre debemos todos salir a votar para recuperar las gobernaciones y ponerlas al servicio del cambio de gobierno y de modelo que se requiere en el país. Si nuestra lucha es por la democracia ¿Cómo no vamos a ejercerla? Al fin de cuentas estas elecciones se hacen gracias a la presión popular e internacional y son el preludio de una elección presidencial que le ponga fin a esta etapa nefasta de nuestra historia. Pero en caso de que existan dudas todavía, voy a darle respuesta a algunos argumentos que de buena o mala fe se han utilizado para promover abstención:
1) “En Cuba también se vota”: Comparar las elecciones en Venezuela con las cubanas es un error, toda vez que en Cuba no hay partidos de oposición. En nuestro caso todavía existen partidos de oposición (cada vez menos pero los hay), y sobretodo candidatos unitarios que son de oposición y que se terminan convirtiendo en alcaldes, diputados y gobernadores. Es impensable que en Cuba el parlamento sea dominado por la oposición como pasa actualmente en Venezuela gracias al voto y a las elecciones que, aunque parcializadas, nos dan la oportunidad cierta de obtener espacios y acumular fuerza política. Al contrario de lo que algunos piensan, seremos como Cuba justamente cuando renunciemos al voto.
2) “¿Por qué no participamos en las elecciones de la constituyente y ahora sí en estas?”: Además de no haber sido convocada por referéndum como manda la constitución, las recientes elecciones de la constituyente fraudulenta fueron de segundo grado, sectoriales y sin voto universal, en las que una persona militante del partido de gobierno votaba múltiples veces. En cambio, las elecciones a gobernadores sí están consagradas en la constitución y son con voto universal y sin voto sectorial.
3) “No voy a avalar con mi voto a la dictadura”: La abstención no deslegitima y por el contrario permite que la dictadura obtenga espacios con fachada democrática. Hay gente que paga impuestos, intenta comprar dólares preferenciales, tiene bonos de la república, abre cuentas en bancos del Estado, usó el cupo de viajero de Cadivi; pero cree que con no votar se está rebelando contra el régimen. La dictadura se combate en todos los terrenos y sobretodo con el voto mientras se cuente con ese derecho. Por algo son ellos los que no querían elecciones.
4) “El Gobierno va a hacer fraude o no va a dejar que los gobernadores de oposición gobiernen”: En ambos casos, fraude o persecución, la dictadura debe pagar un costo con repercusión internacional que no pagaría sí gana la elección con votos gracias a la abstención. Durante la vigencia de este régimen hemos podido ganar elecciones importantes, demostrando que se puede derrotar el fraude con votos y organización. Igualmente, el liderazgo político ha sabido sortear los escenarios de persecución y usurpación, consolidando cada vez más una mayoría contundente. De eso se trata la resistencia democrática, lo importante es demostrar que somos mayoría y que el gobierno es dictatorial. Eso es lo que al final hará insostenible el gobierno actual.
Las elecciones regionales son una jornada de calle y de protesta, en la que toda la población se moviliza. Una oportunidad de oro para reanudar la lucha por el rescate de la democracia y acumular espacios de cara a la batalla final que debe ser la elección presidencial, la cual estará más cerca en la medida de que ganemos mayor cantidad de gobernadores ahora. No puede haber duda. Votemos todos por los candidatos unitarios de la oposición y sigamos luchando.
Caso cerrado, el dictamen final lo tiene usted.

La dictadura es militar por Alberto Barrera Tyszka – Blog Polis – 1 de Octubre 2017

unknownMEDELLÍN, Colombia – El pasado 26 de septiembre, el presidente Nicolás Maduro fue condecorado con la Cruz del Comando Estratégico Operacional. El acto militar se realizó en una base aérea cercana a Caracas y, al momento de hablar, el Presidente de Venezuela dijo que “hoy la patria sustenta su unión en la cohesión de esta Fuerza Armada Nacional Bolivariana”. No solo se refería a una cuestión de orden y represión de las protestas públicas. Maduro se refería, sobre todo, a una sociedad cuyo principal protagonista es la fuerza armada. Finalmente, Maduro ha cumplido el sueño de Chávez: los militares son el motor de la historia venezolana.

Es necesario recordar que, hace un poco más de un año, obligado finalmente a reconocer la terrible crisis económica y social por la que pasa el pueblo venezolano, el presidente decidió crear un orden mayor, la Gran Misión Abastecimiento Soberano y Seguro, con más poder que todos los ministerios, dedicado a combatir el desabastecimiento de comida y de medicinas. Al frente de esta nueva misión designó al ministro de la Defensa, General en Jefe Vladimir Padrino López. Fue un paso definitivo en la creciente militarización de la gestión administrativa del Estado. Esa ha sido la constante más clara del gobierno de Maduro: cederle la economía y la política a la fuerza armada. En la famosa “unión cívico militar” que tanto pregona el oficialismo, los civiles son cada vez más un adorno. La historia ahora se viste de uniforme. Leer más de esta entrada

La dictadura y las regionales por Elías Pino Iturrieta – El Nacional – 17 de Septiembre 2017

 

1480343142582.jpgLa elección de gobernadores obedece a una iniciativa gubernamental. Después de negarse a realizar las votaciones para el ámbito regional en el plazo que legalmente correspondía, de pronto nos invita a hacer cola. No tomó la decisión por los reclamos de la oposición, que desatendió de forma olímpica cuando los formuló a través de múltiples canales y en todos los tonos posibles. No respondió a las multitudes que llenaban las calles, debido a que solo consideró su existencia para reprimirlas hasta el extremo de asesinar a más de un centenar de jóvenes que las animaban. Sin embargo, cuando nadie lo esperaba, la dictadura ordenó a sus mucamas del CNE que nos dieran la licencia de sufragar en los estados. Solo la candidez puede explicar la maroma como producto del apego a la legalidad, asunto que jamás ha importado a los “revolucionarios”, o como el advenimiento de una sensatez con la cual jamás han fraternizado. Deben existir otros motivos, sobre los que se hará de seguidas una aproximación.

La clave de la condescendencia se encuentra en la apuesta realizada para la creación de una constituyente espuria. Acorralada por el rechazo de la sociedad y por la influencia de los diputados de la oposición en el desarrollo de una cadena de vibrantes protestas, la dictadura quiso fabricar un reducto ilegal para resguardarse de la realidad y logró el cometido. No encontró valladares insuperables, sino todo lo contrario. La oposición careció de fuerzas para evitar el atropello de un engendro ilícito, o no quiso encontrarlas. La sociedad presenció unas elecciones sin fundamento constitucional ni presencia de electores, porque no pudo detenerlas. Ni siquiera se ocupó de ventilar cabalmente el engaño que caracterizó la mascarada. A la Asamblea Nacional no le quedó más remedio que convivir con el adefesio, pese a lo que tiene de monstruosidad. Fueron fulminantes las reacciones de las democracias de América Latina y Europa ante el desafuero de un parlamento forajido, si las comparamos con las aguadas conductas de los líderes de la oposición y de los partidos que representan.

Según esperaba la dictadura, que para eso cuenta con laboratorios de última generación, las actitudes de la dirigencia produjeron desencanto en las mayorías de la sociedad, cuyos integrantes sentían que el fuelle de las protestas de la víspera bastaba para adelantar pasos prometedores hacia la democracia. Como sucedió exactamente lo contrario, como el gozo se fue al pozo en cuestión de semanas para que Maduro echara con confianza los dados de la constituyente, por fin tenemos permiso para ejercer un derecho que se nos había negado. El dictador aprovecha las vacilaciones del adversario, mientras se maquilla de demócrata ante la mirada foránea, en una operación de parapeteo de la cual espera salir de la precariedad en la cual se encuentra. Seguramente no aspira al triunfo arrollador que le niega su pésimo gobierno, pero puede sobrevivir sin el ahogo de sus horas más oscuras.

Cuenta con la aceleración que le ha dado al proceso para que apenas se organicen los opositores, con los pleitos de los partidos durante el desarrollo de las elecciones primarias, algunos realmente grotescos; con unas nominaciones que seguramente carecerán de aprobación entusiasta debido a la medianía de muchos candidatos, con la servidumbre de las mentadas fámulas del departamento electoral y con la apatía que se ha apoderado de grandes masas de electores. Maduro quiere salvar los muebles que están al borde del incendio y en ese trance se mueve con las pocas fuerzas que le quedan. Ve en las elecciones regionales un bombona de oxígeno obsequiada por los que van a competir con sus menguados ánimos dentro de un mes escaso.

Pero los líderes de la oposición no lo refrescaron a propósito, en un empeño colaboracionista. Las cosas se les fueron yendo de las manos hasta meterse en los apuros de la actualidad, que no son el prólogo de una derrota sino la obligación de volver a la ruta triunfal. Si hasta hace poco fue su obra un vínculo eficaz con la ciudadanía, el mapa espera el retorno del itinerario mientras la dictadura subsiste gracias a una respiración artificial. Con un adversario cuya potencia es solo de fachada, treinta días han de bastar para poner las cosas en su sitio.

 

Heinz Dieterich: “Venezuela está a un paso del abismo” por Andrea Sosa Cabrios y Denis Düttmann – Clarin – 15 de Septiembre 2017

El prestigioso sociólogo alemán, ex asesor de Hugo Chávez, señala que el gobierno de Nicolás Maduro es hoy una dictadura socialdemócrata. Pero que se está acercando a una dictadura militar.

 

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El sociólogo alemán Heinz Dieterich conserva una boina roja que le regaló Hugo Chávez en 1999. Eran tiempos de cercanía entre el impulsor del “socialismo del siglo XXI” y el entonces presidente venezolano, que adoptó esa idea como impronta. La boina dedicada a Mirna, su pareja, luce intacta en su departamento de Ciudad de México, donde vive desde 1976. La amistad con Chávez, en cambio, se resquebrajó a partir de 2005, cuando Dieterich dijo que en Venezuela en realidad no había socialismo en el sentido histórico del término. A Chávez le molestó. Hoy Dieterich, de 74 años, es duro crítico del presidente Nicolás Maduro, al que considera una “mala imitación” de Chávez, y vaticina para el país un “desenlace catastrófico”.

– ¿Cómo describe lo que está pasando ahora en Venezuela?

-Con la decisión de estrangulamiento financiero de Donald Trump, la situación se acerca a un desenlace catastrófico. Siendo Estados Unidos el centro financiero del mundo, la medida de Trump tiene impactos mucho más allá de la simple posibilidad de contraer nueva deuda vía nuevos bonos. Todas las corporaciones privadas se orientan en lo que hace no sólo Wall Street sino el Tesoro de Estados Unidos. Ni China ni Rusia tienen una logística mundial comparable. Esto es un regreso a los años 60, a la Guerra Fría. Es lo que pasó con el bloqueo de Cuba: o estás con nosotros o eres nuestro enemigo. Maduro y su tropa no entendieron que tenían que buscar la solución negociada. Leer más de esta entrada

Maduro :¿Guerra económica o harakiri? por Prof. Oscar Bastidas-Delgado (UCV) – Economia Social y transformación – 13 de Septiembre 2017

 

Unknown.jpegPara los marxistas, las clases sociales se definen en función de las posiciones ocupadas por segmentos de la población con respecto a la propiedad de los medios de producción; habrían entonces dos grandes clases: la de los propietarios de los medios y la de quienes le agregan el valor trabajo sin ser propietarios. En el capitalismo, esas clases serían respectivamente burgueses y trabajadores; al margen de esa relación estaría el lumpen o quienes se benefician de los burgueses sin trabajar, y los completamente marginados, inmensa mayoría de la población.

Si tomamos una foto del espectro empresarial venezolano observaríamos un gran desierto con una gran pirámide llamada Pdvsa que genera el 96% del ingreso nacional; le seguirían unas mastabas de regular tamaño como las empresas de Guayana, CANTV y Electricidad de Caracas, también del Estado; luego algunas piedras aisladas, las pocas empresas grandes y PyMEs que sobreviven gracias a esfuerzos de sus propietarios; y de resto las cenizas del 66% de las empresas que existían cuando el fallecido llegó al poder, sin contar las próximas a desaparecer.

Si aplicamos los preceptos del primer párrafo al segundo, queda claro que en Venezuela no existe burguesía; ese lugar lo ocupan quienes detentan el poder o boliburgueses que actúan como propietarios de esas las grandes empresas públicas sin serlo: son pésimos patrones de funcionarios y empleados públicos; se apropian de la plusvalía que sus trabajadores generan y despilfarran cualquier ingreso con criterios de nuevos ricos; no saben producir pues en los cuarteles solo manejaron cantinas o comedores; compran alimentos y medicinas casi vencidas para guardarse las diferencias y aumentar las comisiones.

La problemática no queda allí. Amén de la inseguridad, el desempleo y la pobreza, es obvio el retroceso en lo económico acompañado de inflación: estanflación; la sentida crisis del cono monetario que se ha convertido en el peor corralito de la historia moderna obligando a nuestros ancianos a gastar sus pensiones en pasajes para cobrar por migajas de veinte mil en veinte mil, si el cajero tiene billetes, sus menguadas pensiones; y aumentos salariales al mejor estilo de Eudomar Santos.

Definitivamente, este gobierno militarista-dictatorial da pataleos de ahogados. Sus jerarcas marchan sin proyecto y rumbo pero deben mantener el poder para evitar juicios por sus desmanes; no reconocen una escasez generalizada que presagia pronta hambruna pero tienen los bríos de afirmar que el imperialismo y la burguesía les hace una guerra económica: un imperialismo que no necesita empujarlos pues se caen solos y una burguesía destruida por el Socialismo Capitalista de Estado del Siglo XXI. Maduro: ¡Harakiri económico se denomina eso!.

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