Así lo ha asegurado durante un acto en la Casa de América de la capital española, donde también ha dicho que es el único que conoce lo que realmente ocurrió en República Dominicana, en el marco del último intento de diálogo entre el régimen de Maduro y la Oposición.

“El diálogo como categoría política está criminalizado”

“El diálogo en Venezuela tiene que continuar y ser defendido. He dicho hace un momento que estamos en una fase política reduccionista, en la que parece que la palabra diálogo está incursa en algún tipo penal, lo cual indica hasta qué punto se quiere desplazar la política, porque la política es diálogo, por muy adversario que uno se considere, por muy distante que esté de algunas políticas, si no hay diálogo no hay futuro de convivencia, entonces, lo primero que hay que reafirmar, es que todas las políticas que niegan el diálogo en Venezuela o lo demonizan, son políticas que abocan a conflicto y hay que dialogar hasta el final”.

Ante esta afirmación, le hemos reclamado que no es posible llevar a cabo un diálogo verdadero, si el Gobierno -reiteradamente- incumple con las condiciones para ello, a lo que Zapatero ha contestado que quien no ha cumplido, ha sido la oposición: “Resulta que yo soy el testigo de eso, el único, que estuve en Dominicana y las condiciones de ese diálogo, que fueron redactadas por mí, fueron rechazadas a última hora por un líder de la oposición. Soy el único que lo sabe, el único que lo conoce, el único que lo tiene en los documentos y no admitiré jamás faltar a la verdad, aunque sea incómoda. Es verdad que muchas de las verdades que han cambiado el mundo son incómodas, yo sé que soy un testigo incómodo en el caso de Venezuela, pero resulta que lo soy, después de hacer un esfuerzo ingente durante más de tres años para que allí no estalle un conflicto, para que salgan presos de la cárcel -a lo que me he dedicado de una manera muy directa y facilitando la liberación de muchas personas o a evitar, como en el año 2016 y 2017, que hubiera allí un auténtico conflicto civil cuando hubo grandes movilizaciones”, aseguró.

Finalmente, el ex mandatario socialista ha recordado que “las condiciones electorales que estaban previstas para las elecciones que fueron en mayo, eran las mismas que cuando la oposición ganó en las elecciones legislativas en diciembre de 2015” y aseguró que no va a permitir que nadie le diga lo que ha sucedido en Venezuela, “esta es la verdad, luego están los intereses“, fue su última frase antes de darse la vuelta y dar la espalda a los venezolanos (a los que estábamos allí y a los que están en Venezuela).