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El reflejo de Casas muertas en Venezuela por Robert Alvarado – El Nacional – 17 de Julio 2019

Robert Alvarado

 “Es difícil pedirle al pueblo que se inmole por la libertad, por la democracia, cuando piensa que la libertad y la democracia no son capaces de darle de comer…”. Rafael Caldera, ex presidente de Venezuela

Extrañamente está pasando como en  aquella novela de Miguel Otero Silva (https://www.youtube.com/watch?v=YXHe9ychEP4): Casas muertas. Ahí se toma como referencia  al pueblo  Ortiz, que no quiso morir con el paludismo, el gamonalismo y las guerras civiles. Los habitantes se van a emigrar a otras ciudades, como hoy en día pasa con los venezolanos, quienes huyen de un país en guerra, sin importarles que, aun arriesgando sus vidas, lo vital es salir de Venezuela, no importa la forma, bien sea a través de trochas, ríos y métodos irregulares que muchos desconocen, pero que son secretos a voces, unos incluso cruzando el río Táchira, con el riesgo de morir ahogados; por el mar en embarcaciones incipientes, expuestos al naufragio y perdiendo, así, la vida. Nadie cree lo antes comentado en esas historias. Muchos de ellos van cantando la canción de una desconocida hasta hace poco: la venezolana Reymar Perdomo, “Me fui” (https://www.youtube.com/watch?v=g-epKvMR5zA); otros, con lágrimas en los ojos, el corazón partido en mil pedazos y sin importarles dejar su vida y meterla en una mochila, así va la diáspora venezolana, que en cada hora del día salen por lo menos cuatrocientos venezolanos.

Todo esto fue producto de la corrupción administrativa que se incrustó desde siempre en el gobierno chavista. Muchos de sus altos funcionarios están vinculados a mafias organizadas, solicitadas internacionalmente, y a la corrupción con violación de los derechos humanos. En consecuencia, el gobierno de Maduro ha sido sancionado por Estados Unidos, y también sus colaboradores, entre ellos, el que hoy es declarado prófugo de la justicia estadounidense: el empresario Raúl Gorrín (https://www.elmundo.es/internacional/2018/11/22/5bf59ab7e2704e802b8b47d7.html), mientras que sus “socios”, Alejandro Andrade (ex tesorero de Hugo Chávez) y el banquero Gabriel Jiménez, permanecen bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos.

Para muchos, incluso, ha alcanzado nuevas dimensiones, a juzgar por la cantidad de dinero que se transa a diario, especialmente en carros y viviendas de lujo, como muchas veces el comandante Chávez lo criticaba http://goo.gl/MyhW20  en reiteradas cadenas de  Aló, presidente, pero esto quedó hacia un lado.

Se volvió la corrupción una epidemia social que tiende a carcomer la base de la sociedad misma, y está siempre en contraposición con la equidad y conciencia de los intereses comunes. Se opone también contra los valores morales que deben prevalecer en los seres humanos. Ellos envidian al que tiene dinero trabajado; si no se  arrodillan a ellos,  les expropian  sus riquezas porque se cumple lo que decía Winston Churchill: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.

La decepción y la incompetencia del propio venezolano de todos estos hechos solo les retumbaba en los oídos con aquella frase del ex presidente Luis Herrera Campins: “A comprar las alpargatas porque lo que viene es joropo”. Sin embargo, nadie le creyó…

Nadie en el mundo cree esto de la crisis que se vive en Venezuela, porque este país es rico, pero con un pueblo pobre, vivir aquí, en este país, es otra realidad o tal vez se me denigre al ser catalogado como un ingenuo parecido a otra obra literaria de Gabriel García Márquez (http://goo.gl/xcK4Jh): El coronel no tiene quien le escriba. Un hombre de buena fe y bastante ingenuo vive en su pueblo esperando 15 años para recibir su carta de jubilación, o sea, la pensión que le va a cambiar su fortuna. Inconforme por un sistema gubernamental de la época, puesto que no recibe respuestas negativas o inesperadas de la vida cotidiana, ya el coronel, sintiendo temor, miedo o insatisfacción, que más tarde en la narración de la novela se refleja en la resignación y la pérdida de la esperanza… Así nos sentimos muchos venezolanos de buena voluntad, que, como yo, solo dice una verdad que a nadie le gusto escuchar. Hoy veo a los grandes edificios, donde  se ven los apartamentos en los que nunca se enciende la luz, estacionamientos con puestos vacíos o carros cubiertos con fundas y buzones atiborrados de correspondencia atestiguan el abandono en varias ciudades venezolanas. En donde millones de venezolanos que han ido a otros países, y lo más triste de todo es que la gran mayoría de ellos son jóvenes, así como que el 70% de estos tienen preparación universitaria, experiencia profesional, y técnica, por lo que en Venezuela solo queda una sociedad de ancianos.

Nada en la vida es fácil, pero tampoco difícil, y el camino por seguir es pedregoso y la distancia por recorrer no es una carrera de pocos metros. En que en este  maratón de 20 años solo hemos  encontrado  un camino de  piedras y tropiezos con muchos obstáculos, pero con el deseo de ver salir adelante a este país que se llama Venezuela y hoy lo vemos en esta representación del joven gallardo, honesto e impetuoso, como lo es Juan Guaidó, en el cual hemos cifrado la esperanza muchos venezolanos que están dentro y fuera del país. Este joven es reconocido como presidente interino de Venezuela por más de  50 gobiernos alrededor del mundo. Siendo la cabeza visible de la oposición, ha logrado mantener cierta unidad en torno a su fresca figura política, alrededor de su ruta de fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

En algún momento espero que a Guaidó se le cumplan sus objetivos porque significan el renacer de Venezuela. Lo narrado en la  novela de Miguel Otero Silva, Casas muertas. Aquel pueblo  guariqueño de Ortiz, ahora se refleja en todo el país, y espero que se escriba otra novela con el éxodo del pueblo venezolano a su tierra natal, Venezuela.

La democracia en Venezuela, experiencia y futuro por Luis Ugalde S.J. – Discurso Homenaje a Juan Carlos Rey en la Academia de Ciencias Políticas – 2 de Julio 2019

Quiero agradecer de todo corazón esta iniciativa de justo reconocimiento a Juan Carlos Rey, sobresaliente profesor y maestro que ha marcado con su sello personal los estudios políticos en nuestro país y agradezco también la oportunidad que me da esta Academia de Ciencias Políticas de manifestarle públicamente como panelista mi profundo aprecio como alumno suyo que fui hace 56 años. Sus clases magistrales en la cátedra de Historia de las Instituciones abrieron mis ojos y pusieron los cimientos a la comprensión política; años después me correspondió en la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB asumir esa cátedra algo cambiada y desdoblada en dos, Teorías Políticas Contemporáneas y Cambio Social en Venezuela.

Para ser justo con el tiempo de ustedes y de mis compañeros panelistas, trataré de decir algo en 20 minutos, lo que me obligará a hacer algunas afirmaciones sin presentar el debido sustento, con la esperanza de que el diálogo posterior nos permita aclarar.

1- Rescate ético de la democracia

Cuando pienso en el futuro de la democracia me veo obligado a resaltar el profundo impacto populista de Chávez con sello antidemocrático y anti pacto social. Su mesianismo y su división maniquea de la sociedad en patriotas y traidores del pueblo ponían una carga explosiva a la democracia; ahora la tenemos que desmontar esa carga para construir juntos el futuro.

Ante el avance del profundo malestar socio-político en la década de los ochenta, la pobreza creciente y la incapacidad de respuesta de los partidos, surge en la década de los noventa Chávez con un diálogo con los dolientes que simplifico y resumo así:

-Venezuela -dice el caudillo- es un país riquísimo con las reservas petroleras más grandes del mundo. Pero la mayoría del pueblo venezolano está abandonado en la pobreza, a pesar de que el petróleo es suyo, de la nación.

– ¿Cómo se explica esa inicua paradoja?, pregunta Chávez en campaña.

-Responde rotundamente: La coexistencia de nación riquísima y pueblo pobre está en tres poderosos bandidos que asaltan el convoy de la riqueza, impidiendo que llegue a su destino. Son el imperio depredador, la empresa privada explotadora y los partidos políticos corruptos. Yo – dice Chávez- me levanto como vengador para liberarlos de los tres, tomar el poder y distribuir la renta petrolera. Yo diré y cumpliré “Ahora PDVSA es del pueblo”. Sólo hace falta que crean en mí, me apoyen y extiendan la mano para recibir la riqueza que ya 2

existe sin que ustedes tengan que hacer un nuevo esfuerzo por producirla. En Venezuela gobernar es distribuir la fabulosa riqueza que ya existe como renta.

Con tan buena suerte para el poder de Chávez que a los pocos años el precio del barril pasó de menos de 10$ a más de 100$, incremento de ingresos que él hizo que en buena parte llegara directamente a los necesitados por medio de misiones repartidoras. Con ello el pueblo se sintió reivindicado y puesto en el centro de la política nacional.

Luego el tiempo se encargó de demostrar que una política no basada en el empoderamiento real de los débiles con creciente productividad propia y organización de base con autonomía, la distribución de dádivas, por generosa que sea, no pasa de ser un relámpago de ilusión para hoy y dolorosa oscuridad y frustración para mañana. La incapacidad gubernamental con funcionarios de lealtad partidista y escasa competencia profesional y la desbocada corrupción sin freno, son consecuencias naturales en un régimen donde prevalece la falsa idea de que nuestros bienes materiales y políticos no son escasos y por tanto no requieren ser producidos con esfuerzo ni administrados con austeridad y transparencia. El robo público no se percibe como delito mientras se nada en la abundancia.

2- Política democrática y pacto social para el bien común.

El logro del bien común exige y legitima la creación del Estado, de las instituciones y del Gobierno, respaldados por la fuerza unida de toda la población y por el cumplimiento del deber de cada ciudadano. La República no es una suma de voluntades individuales, cada una buscando su interés, sino la producción de la voluntad general enraizada en la voluntad particular de cada uno. Esa elevación del interés particular al bien común no es natural, sino un salto ético trascendental. Es el origen de la revolución democrática moderna en la que idealmente la voluntad general del pueblo y su soberanía, sustituyen a la voluntad del rey o del autócrata de turno.

El ginebrino Rousseau, como buen ilustrado, creía que esa voluntad general derivaba limpiamente de la luz de la razón, pero la realidad demuestra que la política trata del poder en pugna de intereses diversos donde cada uno trata de convertir el Estado y las instituciones del bien común en instrumentos para disfrazar e imponer el interés y la voluntad particular de personas, de grupos o de clases sociales en voluntad general como derecho a imponerse como única moral pública y desautorizar y convertir en delincuentes a todos los que se oponen a ella. Sea el rey, la nobleza, la burguesía, el proletariado o la casta militar o teocrática, su éxito está en imponer sus intereses particulares sobre el todo social y lograr el acatamiento voluntario, o, en caso extremo, el sometimiento obligado por la fuerza y la represión. La ética política inspira y exige trascender el interés particular y transformarlo en bien común. Pero es iluso pensar que para ello basta la autoproclamación salvadora. Esto fue el chavismo-maniqueismo que declaró una guerra en la que los chavistas por el mero hecho de serlo eran patriotas y los no chavistas eran traidores a la patria. Así 3

el “exprópiese “dictatorial y callejero era celebrado y ejecutado en medio de aplausos como una valiente decisión dirigida a erradicar la incidencia de la empresa privada explotadora. Todo ello disparado con dardos de elocuencia que daban en el blanco de la emoción popular. El apoyo de los generosos ingresos petroleros logró disimular durante unos años la ruina productiva y política que este proceder “populista” y los dólares permitieron suplir con importaciones la falta de producción y de inversión en las empresas estatales.

Según la elocuente prédica de Chávez Venezuela estaba dividida entre unos (los suyos) que buscan el bien del pueblo y los enemigos de éste y como tales dejan de ser sujetos de derecho y del bien común y son objeto de torturas y asesinato como vemos en estos días. Ahora está claro que el barco donde navegan unos y otros naufraga y la ética no está en el poder que divide a la sociedad, sino en el pacto social que logra sumar el esfuerzo de unos y otros. Con lo cual la tarea de reeducación es profunda y exigente. Del rechazo de unos y otros como excluyentes es indispensable pasar al “nos-otros inclusivo”. Con razón se dice que Venezuela necesita un resurgir espiritual y una profunda renovación moral; estas pasan por un redescubrimiento de los venezolanos como “nos-otros”, con la convicción y ordenamiento institucional para que el bien de unos no sea a costa del mal de los otros. Por el contrario, el bien de unos no será posible si al mismo tiempo no es bien también de los otros; en la conciencia de cada uno y de cada sector social está el reconocimiento del otro y la afirmación de su realización humana. Significa que los “ricos” lleguen a la convicción de conciencia y a la comprobación social de que a ellos no les puede ir bien si no les va bien a los “pobres” y que los 14 millones de trabajadores sepan que no les puede ir bien si decenas de miles de empresas no florecen con éxito competitivo; éxito que a su vez no es posible sin elevación del trabajador en su preparación, productividad y beneficios. La base del reencuentro está en la convicción de ambos lados de que no nos puede ir bien si a ellos les va mal.

3-Libertad, igualdad y fraternidad

La reflexión anterior nos lleva a otro gran lema, Libertad, igualdad y fraternidad, que movió los espíritus en los días de la Revolución Francesa, que luego en 1848 se convirtió en el lema oficial del Gobierno de la Segunda República francesa y en 1880 fue adoptado por la Tercera República. ¿Que hay más allá de un lema hermoso y movilizador? La búsqueda de libertad y de igualdad se concreta en constituciones democráticas, leyes e instituciones objetivas y de cumplimiento exigible a todos los ciudadanos. En la reconstrucción de Venezuela es importante activar todo lo que exija y contribuya a la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y en el acceso a las oportunidades. Seamos conscientes de que venimos de un régimen que, violando la Constitución vigente, discrimina a los civiles por su simpatía o antipatía partidista para recibir beneficios y acceder a derechos fundamentales y a los militares les obliga a un juramento de lealtad partidista contrario a su deber. 4

A diferencia de la libertad e igualdad, la fraternidad es una actitud espiritual de solidaridad y de afirmación del otro que no se puede imponer por leyes externas, normas y castigos. La fraternidad hay que cultivarla en las conciencias libres de las personas que descubren su propia realización y trascendencia al afirmar gratuitamente al otro, con la convicción de que dar la vida por él no es perderla sino ganarla y que el yo se realiza en el encuentro del “nos-otros”. Nada de esto se puede imponer, ni fluye de la mera ilustración iluminista, ni de la racionalidad instrumental que revoluciona permanentemente la ciencia, la tecnología y las fuerzas productivas. Tampoco logra fraternidad el estado omnipotente como lo ha demostrado el siglo de intentos marxistas de crear desde el poder absoluto el paraíso en la tierra. Ni hay tampoco una armonía liberal preestablecida que lleva a una sociedad de millones de egos, buscando cada uno su propio interés, a producir la felicidad del conjunto. Por eso la educación en valores tiene que renacer en Venezuela tocando la tecla íntima de cada conciencia, de modo que se desea el bien del otro como el bien propio y el bien común como la máxima realización para sí y para los demás. Nacer a la ciudadanía significa fortalecer leyes e instituciones exigibles y al mismo tiempo cultivar la libre conciencia y voluntad solidaria que afirma al otro como hermano y no como el lobo amenazante. El arte espiritual de convertirnos de lobos en hermanos es vital para que la libertad y la igualdad florezcan en Venezuela. A veces las grandes catástrofes como la que vivimos se convierten en sacudidas sociales que despiertan lo mejor de las personas para el esfuerzo común centrado en el reencuentro y en la reconstrucción.

Continuaremos presionando al régimen de Maduro por Elliott Abrams – El Nuevo Herald – 7 de Junio 2019

Cuando comencé a trabajar en asuntos latinoamericanos por primera vez hace casi 40 años, Venezuela era una de las pocas democracias en Latinoamérica. No solo fue el lugar de nacimiento de Simón Bolívar, sino un fuerte partidario de los movimientos democráticos en lucha en toda Latinoamérica, y recibió a migrantes y refugiados de todo el Hemisferio Occidental y Europa.

Pero en Venezuela en la actualidad, la grave escasez de alimentos, medicamentos y agua limpia se agrava por repetidos cortes de energía eléctrica. La falta de empleos y la hiperinflación de un millón por ciento significan una pobreza aplastante, y la opresión en aumento del régimen impide el ejercicio de los derechos humanos básicos. Venezuela es ahora una fuente de migrantes y refugiados.

Durante la semana del 30 de abril, el mundo fue testigo del intento de los venezolanos de volver a poner al país en un camino constitucional. La mayoría de los venezolanos, así como miembros del círculo interno del régimen y principales oficiales militares y de inteligencia, han perdido la fe en la capacidad de Maduro para gobernar.

Las grietas dentro del régimen de Maduro se están multiplicando y ensanchando, y su tiempo se está acabando. No puede resolver ni incluso paliar los problemas desesperados que aquejan al pueblo de Venezuela.

Su solución es simplemente más represión y un esfuerzo brutal para destruir la última institución democrática de Venezuela, la Asamblea Nacional, como vimos cuando su Primer Vicepresidente, Edgar Zambrano, fue encarcelado el 8 de mayo.

Los venezolanos deben poder unirse y tomar las decisiones que enfrenta su país a través de elecciones libres y justas que reflejen la voluntad de la mayoría, no solo de unos cuantos corruptos que ostentan el poder.

Todos los partidos y facciones democráticas deberán unirse y desarrollar un marco para la transición que conduzca a esas elecciones. Y es la Asamblea Nacional, como el único organismo electo previsto en la Constitución venezolana, la que mejor puede gestionar este proceso.

Apoyamos plenamente el trabajo que está realizando para desarrollar un marco de transición en el que todos los venezolanos tengan voz.

Los chavistas tienen que tomar una decisión. ¿Permitirán que su partido sea solo el partido de Maduro y de la Asamblea Nacional Constituyente ilegítima e inconstitucional? ¿O los chavistas apoyarán la democracia y permitirán que el pueblo de Venezuela elija libremente a sus líderes políticos? Para aquellos miembros chavistas de la Asamblea Nacional que dejaron el organismo, el paso más importante que pueden dar para revertir la crisis política de Venezuela es regresar a la Asamblea Nacional y ocupar sus escaños.

Allí pueden defender sus ideas e ideales dentro del marco institucional que brinda la Constitución venezolana.

Tanto la oposición como las voces chavistas son esenciales para una transición pacífica y la reconciliación nacional. Como todos los ciudadanos del país, los chavistas deberán desempeñar un rol en la reconstrucción de Venezuela. En su mejor momento, el chavismo representó la inclusión de voces venezolanas que tradicionalmente habían sido excluidas de la conversación nacional. Pero para que el chavismo sea parte del futuro de Venezuela, debe ser verdaderamente democrático y no puede ser impuesto por la fuerza.

El objetivo de la política de Estados Unidos es claro: ayudar a los venezolanos que se esfuerzan por devolver a su país primero a la democracia y al estado de derecho, y luego a la prosperidad.

La recuperación solo puede comenzar cuando el gobierno respete los derechos de todos los venezolanos, independientemente del partido político, la riqueza o las conexiones. Cuando se cumplan estas condiciones, la población con talento de Venezuela tendrá el firme apoyo de la comunidad internacional, en cuanto un gobierno nuevo y legítimo comience el largo proceso de recuperación de la mala gestión y la cleptocracia de Maduro.

Maduro y sus cómplices robaron decenas de miles de millones al pueblo venezolano, pero Venezuela todavía tiene sus vastas reservas de petróleo como base para la recuperación.

No hace muchos años, el país tenía empresas prósperas que creaban empleos de alta calidad y bien remunerados. ¿Qué se interpone entre el pueblo de Venezuela y un futuro más brillante? El régimen de Nicolás Maduro.

Seguiremos ejerciendo presión sobre el régimen de Maduro y sobre aquellos que facilitan sus tácticas represivas, incluidas Rusia y Cuba.

Continuaremos apoyando a los actores democráticos y al pueblo venezolano.

Estados Unidos está seguro de que los venezolanos perseverarán en la construcción de un país democrático, próspero y reconectado con el mundo. Seguimos comprometidos a ayudarles a lograrlo.

Pero para conseguirlo, Venezuela necesita una transición pacífica decidida por todo su pueblo. Ahora es el momento para que los venezolanos comprometidos con un futuro democrático se unan para hacer realidad esta nueva Venezuela.

Elliott Abrams es el Representante Especial de los Estados Unidos para Venezuela.

Match Words With Actions in Venezuela, Mr. President by Lindsey Graham – Wall Street Journal – 23 de Mayo 2019

Follow Reagan’s example in rescuing Grenada from Cuban domination.

Venezuelan strongman Nicolás Maduro speaks at a rally in Caracas, May 20. PHOTO:IVAN ALVARADO/REUTERS

President Trump has stood firmly on the side of the Venezuelan people. He correctly declared Juan Guaidó the legitimate leader and Nicolás Maduro an impostor, urged Venezuelans to resist the Maduro regime, and promised that America stands with them. The Trump administration has done a terrific job building a regional and global coalition against Mr. Maduro. The Organization of American States has come out firmly in support of Mr. Guaidó.

In a Feb. 18 Miami speech, Mr. Trump declared that he will stand against socialism and for democracy throughout the Western Hemisphere. Now is the time to follow through on that promise.

The situation in Venezuela has become a humanitarian crisis, with citizens literally starving. The turmoil in Venezuela is destabilizing the region and creating a nightmare for its neighbors, which are forced to deal with the mass exodus of Venezuelans fleeing oppression.

In the 1980s, confronted with Cuban intervention in Grenada, President Reagan intervened militarily, ensuring Grenada didn’t become a satellite state of Cuba. The U.S. must be willing to intervene in Venezuela the way we did in Grenada. Mr. Trump should tell Cuba to withdraw all security forces from Venezuela immediately. If Cuba doesn’t comply, the U.S. should move military assets to the region.

A show of resolve in the face of Cuban intervention will encourage the Venezuelan military to abandon Mr. Maduro and side with the people of Venezuela. A strong American response would force the Venezuelan military leadership’s hand. While no one wants a military conflict, this nightmare in Venezuela must end for the good of the region and for the sake of democracy. If Mr. Trump put Cuba and Mr. Maduro on notice, it would send a clear message to dictators and despots that America means what it says.

For generations, America has stood for democracy and freedom around the world. The Venezuelan people have suffered enough and are ready for peace, prosperity and a better life. They are looking to America for leadership, and the world is watching.

A free, democratic Venezuela has the potential to be a great economic and national-security partner to the U.S. That won’t happen as long as Cuba is interfering in Venezuela, propping up Mr. Maduro, and working against the interests of both America and the Venezuelan people.

America must stand for our values and with the people of Venezuela. An ultimatum to Cuba to withdraw their forces would be the beginning of the end of the Maduro dictatorship and a giant step for America in pushing back against Cuba’s destructive influence. The world is watching.

EEUU aprueba severo proyecto de ley para enfrentar crisis de Venezuela por Sonia Osorio – El Nuevo Herald – 22 de Mayo 2019

El senador estadounidense Marco Rubio dijo el 22 de enero de 2019 que Nicolás Maduro no es presidente de Venezuela porque no fue elegido según la Constitución de ese país. 

Un proyecto de ley considerado como la legislación más amplia y severa hasta el momento para enfrentar la crisis en Venezuela y restaurar la democracia en ese país fue aprobado este miércoles por el comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos.

El proyecto Ley de Ayuda de Emergencia, Asistencia para la Democracia y Desarrollo de Venezuela (VERDAD) es liderado por los senadores Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, y Marco Rubio, republicano de Florida, que lo presentaron junto a otros congresistas en abril pasado.

“El comité de Relaciones Exteriores del Senado está enviando un mensaje bipartidista de apoyo al pueblo de Venezuela al aprobar la Ley VERDAD. El camino de Venezuela hacia la restauración del estado de derecho y del orden democrático exigirán un esfuerzo significativo por parte de los Estados Unidos, nuestros aliados regionales y de la comunidad internacional”, dijo Rubio en un comunicado.

El senador aseguró que su país continuará proporcionando la asistencia humanitaria “que tanto se necesita y ayudará a coordinar los esfuerzos para una Venezuela post-Maduro“.

Menéndez, a su vez, calificó la aprobación del proyecto como un paso trascendental de Estados Unidos para apoyar a los venezolanos “en este oscuro y difícil capítulo de su lucha por recuperar a su país del régimen de Nicolás Maduro y restaurar un proceso democrático”.

“A través de este esfuerzo bipartidista basado en objetivos compartidos y una diplomacia vigorosa y de principios, estamos estableciendo la estructura para que la administración Trump fortalezca el movimiento democrático en crecimiento de Venezuela”, dijo el senador.

Entre las medidas que incluye VERDAD destacan $400 millones en ayuda humanitaria, revocar las visas de los familiares de funcionarios sancionados del régimen chavista, sancionar el endeudamiento indebido del régimen de Nicolás Maduro y el comercio del oro y coordinar sanciones internacionales, en especial con gobiernos de países latinoamericanos y europeos.

El proyecto de ley también amplía las herramientas actuales para abordar la cleptocracia, reconoce y apoya formalmente los esfuerzos del presidente interino Juan Guaidó para restaurar la democracia y acelera la planificación con instituciones financieras internacionales para avanzar en la reconstrucción de Venezuela posterior a Maduro.

Marco Rubio

@marcorubio

This afternoon Senate Foreign Relations Committee passed our Human Rights Act & our Verdad Act supporting humanitarian aid & democracy in

Los senadores que copatrocinaron VERDAD fueron Dick Durbin (D-IL), Ted Cruz (R-TX), Ben Cardin (D-MD), John Cornyn (R-TX), Tim Kaine (D-VA), Todd Young (R-IN), Jeanne Shaheen (D-NH), Lindsey Graham (R-SC), Michael Bennet (D-CO), John Barrasso (R-WY), Chris Coons (D-DE), Bill Cassidy (R-LA), Josh Hawley (R-MO), Kirsten Gillibrand (D-N.Y.), Tom Carper (D-Del.), y Cory Gardner (R-Colo.).

Estos son algunos de los elementos clave de la legislación que ahora deberá ir a discusión en el pleno del Senado estadounidense:

Ayuda humanitaria:

-Autoriza $200 millones para enfrentar la crisis humanitaria de Venezuela y se destinará igual monto para ayudar a los venezolanos que se han refugiado en países vecinos.

-Solicita al Departamento de Estado que celebre una conferencia de donantes para coordinar financiamiento internacional para enfrentar la crisis humanitaria de Venezuela.

-Requiere al Representante Permanente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas un incremento en los esfuerzos en el Consejo de Seguridad de la ONU y las agencias de esa organización para que se aborde la crisis de Venezuela.

Enfrentar la cohesión del régimen:

-Informe clasificado sobre la “disminución de la cohesión dentro del ejército venezolano y el régimen de Maduro”. Requerir reportes de inteligencia sobre la dinámica de las fuerzas de seguridad venezolanas y el régimen.

-Restricciones adicionales sobre las visas. Prohíbe y anula visas para la familia de los individuos sancionados y elimina las restricciones del visado si la persona sancionada reconoce al presidente interino de Venezuela.

-Exención para los funcionarios sancionados que reconocen a Guaidó.

-Elimina las restricciones a las personas sancionadas que no están involucradas en abusos a los derechos humanos si reconocen al gobernante interino.

Restaurar la democracia y abordar la crisis política:

-Designar un Enviado Especial para Venezuela y establecer un grupo de trabajo interinstitucional.

-Apoyo al Grupo de Lima.

-Apoyo del Congreso de EEUU a los esfuerzos para responsabilizar a los funcionarios venezolanos por crímenes de lesa humanidad.

-Apoyo del Congreso a los esfuerzos del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, para lograr una respuesta hemisférica a la crisis venezolana, que incluya invocar la Carta Democrática Interamericana.

-Se autorizan $14.5 millones para apoyar a la sociedad civil democrática y $500,000 para la observación internacional de futuras elecciones democráticas.

Reconstrucción de Venezuela:

-Involucrar a las instituciones financieras internacionales para avanzar en la reconstrucción de la economía de Venezuela y la infraestructura energética.

-Recuperación de activos robados al pueblo venezolano. El Departamento de Estado debe trabajar con el de Justicia y del Tesoro para diseñar una estrategia para identificar, bloquear y recuperar activos de las personas y de las instituciones robados, por lavado de dinero u otros medios ilícitos.

Restaurar el estado de derecho:

-El Departamento de Estado coordine sanciones internacionales y fortalezca la capacidad de los gobiernos de América Latina y el Caribe para que las impongan. Se autorizan $3 millones para los esfuerzos relacionados con este objetivo.

-Solicitar información de inteligencia sobre la participación de los funcionarios venezolanos en actividades ilícitas, incluido el narcotráfico.

-Sanciones a personas responsables de la corrupción pública.

-Sanciones financieras al endeudamiento indebido por parte del régimen de Maduro.

-Sanciones al comercio de oro del régimen de Maduro.

-Transacciones de la estatal petrolera PDVSA con la empresa rusa Rosneft. Requiere que “el Presidente tome todos los pasos necesarios para evitar que esta compañía obtenga el control de la infraestructura enérgica en EEUU”, en referencia a las inversiones que Rosneft realizó en la filial estadounidense de PDVSA, Citgo.

-Recaudar información clasificada sobre las actividades de gobiernos y personas extranjeras en Venezuela.

-Sanciones a la criptomoneda

Democracia y autoritarismo en América Latina por Tomás Páez – Kalathos Ediciones – Mayo 2019

Portada del nuevo libro de Tomás Páez :

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Declaración de la Alta Representante en nombre de la UE sobre los últimos acontecimientos en Venezuela – 30 de Abril 2019

La Unión Europea está siguiendo de cerca los últimos acontecimientos en Venezuela. Reiteramos que sólo puede haber una salida política, pacífica y democrática para las múltiples crisis que enfrenta el país. La Unión Europea rechaza cualquier forma de violencia y pide la máxima moderación para evitar la pérdida de vidas y una escalada de tensiones.

La Unión Europea apoya firmemente al pueblo venezolano y sus legítimas aspiraciones democráticas. Continuaremos sin escatimar esfuerzos para lograr el restablecimiento de la democracia y el estado de derecho, mediante elecciones libres y justas, de conformidad con la Constitución venezolana.

La aparceria eterna por Eugenio Montoro – Impacto CNA – 23 de Abril 2019

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         Por estos días se nos hizo claro, que la diferencia principal entre la democracia y, por ejemplo, el marxismo cubano, es el contrato que se establece entre el gobierno y los gobernados.

         En democracia los dueños indiscutibles son los ciudadanos que “contratan” a un presidente para que les administre el país. Para ello le dan suficiente autoridad, pero le colocan poderosos contrapesos para controlarlo. También, en democracia, los dueños cambian al administrador-presidente con frecuencia.

         Los grupos similares a los marxistas cubanos usualmente acceden al poder mediante la violencia, pero a veces optan por disfrazarse de oveja y lo hacen democráticamente. Cualquiera sea el camino, en cuanto “agarran el coroto”, establecen un contrato de aparcería.

         El contrato de aparcería es una figura muy antigua empleada por los dueños de una finca o un terreno que convienen con otra persona para que lo administre, lo maneje y produzca algún rubro, generalmente agrícola, y luego se repartan las ganancias en una proporción previamente acordada.

         En silencio, los gobiernos de estilo cubano, establecen un contrato de aparcería con los ciudadanos-dueños, para manejar el país. Pero le agregan tres coletillas, una, el contrato de aparcería no caduca, dos, ellos establecen cuanto de la ganancia va para el dueño y cuanto para ellos y, tres, nada de controles. En la práctica pasan a ser como los dueños de todo y los ciudadanos se convierten en un “pueblo feliz” pues al que no esté feliz y proteste lo meten preso o lo fusilan.

         Los venezolanos, acostumbrados a cambiar a los administradores presidentes con frecuencia, no parecen aceptar esta moda de aparcería con gobernante eterno, en especial cuando hay sobradas razones que demuestran que el administrador es requetemalo y tiene hecho flecos a un país que era extraordinario.

         De tener presidentes temporales hemos pasado, con trampas electorales, al intento del gobernante eterno mientras que los ciudadanos-dueños quieren cambiarlo. Esa es la foto de nuestros días. Un contrato de aparcería puyado, establecido sin el permiso de los dueños y los dueños, que están arrechísimos, quieren sacar al usurpador.

         Casi desde el comienzo de este calvario rojo en 1998 los venezolanos han protestado masivamente en las calles pidiendo la salida de estos locos marxistas. En abril 2002 una marcha gigante sacó a Chávez, en diciembre 2002 un paro general y en especial de petroleros, hizo tambalear al gobierno, también se han realizado centenares de protestas y se han producido referéndums, elecciones y centenares de presos y asesinados. En 2014 se llenaron de trancas y protestas las calles pidiendo el cambio, luego se repitió en 2017 y ahora en 2019 vuelve a resurgir la protesta masiva liderada por un joven político.

         Algunos creen que tampoco esta vez podremos sacar al régimen, pero hay grandes diferencias con las anteriores. La principal es un apoyo intenso y extenso de decenas de países y en especial de los Estados Unidos. Otra es el descalabro en la salud, la educación, la seguridad, los servicios básicos y el alto costo de la vida. Otra es la falta de empleo en un país paralizado que hace que miles se marchen de Venezuela diariamente. Y otra, muy importante, es que la experiencia de lucha de tantos años ha formado a un grupo inmenso de zamarros ciudadanos que ya no se dejan embaucar con manipulaciones ni diálogos.

         El contrato de aparcería lo vamos a enrollar y a metérselo por donde se debe a los usurpadores. Aquí lo que queremos es democracia y libertad y no dejaremos de luchar hasta lograrlo.

         El 1ro de mayo con las super marchas que se anuncian será un buen día para despejar el horizonte.

                                                             Eugenio Montoro

Euroamérica: Consensos y complejos de la civilización occidental por José Ignacio Guédez Yépez* – Politika UCAB – 5 de Abril 2019

Es al menos curioso, que no exista un término para definir el ámbito geográfico donde habita una misma cultura y que representa además casi la totalidad de lo que se conoce como civilización occidental. Así como existió Euroasia, bajo la amalgama del comercio de la ruta de la seda, a nadie se le ocurrió llamar “Euroamérica”, a la suma de dos continentes vinculados a través de un proceso de colonización que cambió literalmente el mapa mundial.

Todos los vocablos hasta ahora utilizados son imprecisos o insuficientes, América Latina, no dice nada exacto, mientras que Hispanoamérica o Iberoamérica, excluye a otras colonias europeas y, a nada menos, que Canadá y Estados Unidos. No se trata ya de valorar ese proceso histórico, sino de aceptar sus resultados e interpretar sus consecuencias, entre otras cosas, porque ellas nos definen.

Al parecer, los complejos opacan los consensos, de una cultura que es la misma hoy en día, más allá de sus matices y, que además, tiene muchas cosas por las que estar orgullosa. Por ejemplo, la Revolución Francesa, la independencia de Estados Unidos y la independencia de Suramérica, constituyen un mismo fenómeno porque están interrelacionadas entre sí, histórica y culturalmente. Se trata del resurgir del republicanismo griego que le abrió la puerta al mayor de los consensos occidentales: la democracia constitucional.

La democracia representativa como sistema político y la economía libre de mercado como sistema económico, son los dos grandes consensos de Occidente, causantes sin duda de la época más próspera de la humanidad, solamente interrumpida cuando alguna de esas premisas se ha roto. Es eso lo que nos define como civilización.

Se podrá reivindicar la América precolombina con la misma legitimidad que se puede recordar la Francia de Luis XIV, pero en ambos casos se trata de un pasado histórico que ya no tiene vigencia. Lo que no tiene ningún sentido, es que complejos heredados de épocas pasadas nos impida asumir nuestro presente, tomando conciencia de lo que somos hoy, sobretodo, reconociéndonos como iguales culturalmente hablando.

Al final los que declararon su independencia al norte y sur de América fueron todos descendientes europeos, lo hicieron siguiendo un ideal común que fue la república y no en nombre de una supuesta pureza racial originaria. Al contrario, fue un proceso de igualación política y cultural, al punto que poco más de un siglo después, Canadá y Estados Unidos, intervinieron de forma decisiva en las denominadas guerras mundiales.

Entonces, ¿Qué le impide a Europa reconocerse en América y sentirse orgullosa por la expansión de una cultura que hoy representa el habitat de la libertad, los derechos humanos  y la democracia? Capaz lo escrito por el ensayista francés Jean Francois Revel, nos de algunas luces para entender: “Desde hace poco prevalece la idea de que debemos prohibirnos criticar, con mayor razón condenar toda civilización, excepto la nuestra.

Nuestra civilización ha inventado la crítica de uno mismo en nombre de un cuerpo de principios validos para todos los hombres, del que deben depender todas las civilizaciones con verdadera igualdad. Pierde su razón de ser si abandona ese punto de vista. Los persas de Herodoto, pensaban que todo el mundo se equivocaba menos ellos. Nosotros, occidentales modernos, no estamos lejos de pensar que todo el mundo tiene razón, salvo nosotros. Esto no es un desarrollo del espíritu crítico, siempre deseable, esto es su abandono total”.

O quizá se explique mejor por el mito del “Buen Salvaje”, descrito por el ensayista venezolano Carlos Rangel: “Por causa del mito del Buen Salvaje, Occidente sufre hoy de un absurdo complejo de culpa, íntimamente convencido de haber corrompido con su civilización a los demás pueblos de la tierra, agrupados genéricamente bajo el calificativo de Tercer Mundo, los cuales, sin la influencia occidental habrían supuestamente permanecido tan felices como Adán y tan puros como el diamante”.

En ambos casos parece que los complejos de la civilización nos impide, no solo reconocernos dentro de ese ámbito que propongo llamar “Euroamérica”, sino incluso valorarnos para defender nuestros consensos culturales tan preciados. Se trata de una civilización que ha combatido con éxito nada menos que el fascismo y el comunismo, en nombre del pluralismo político, hoy todavía imperante a pesar de las nuevas amenazas que debemos combatir.

Se trata de una civilización que ha igualado ante la ley, razas, sexos y personas, bajo el concepto de ciudadanía y con el paraguas de constituciones que garantizan derechos civiles y humanos. Se trata de la cuna del pensamiento científico, el voto universal, la libertad de expresión y la igualdad.

¿Qué impide que cerremos filas en favor de nuestros principios y combatamos unidos con orgullo y eficacia viejas y nuevas amenazas de potencias antioccidentales como Rusia y China? Cuándo Europa ve más allá del Atlántico, qué ve y a quién, sino a su igual.

Es hora de superar los complejos por justificados que sean y reforzar los consensos de Occidente. Solo así podremos superar los nuevos retos de una era digital que promete cambiarlo todo. Hagámoslo por los derechos humanos que decimos defender, entendiendo que estos solo tienen garantías en democracia.

Erradicar el estalinismo despótico y liberar los pueblos oprimidos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, sería un gran comienzo para reencontrarnos como civilización humanista y republicana. ¿O seguimos siendo los “buenos salvajes” del cuento? No somos occidente, somos “Euroamérica”.

(*) El autor es presidente de la Asociación Causa Democrática Iberoamericana.

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