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Habla Henry López Sisco: “El clamor de policías y militares en Venezuela es cambio radical” por Casto Ocando – Primer Informe – 7 de Abril 2020

“Me llaman diariamente, recibo alrededor de 150 llamadas de policías, de militares, de diferentes cuerpos policiales, así está la lealtad de ellos”.

Para algunos, Henry López Sisco es una figura legendaria. Para otros, como los izquierdistas venezolanos, es una figura “del mal”. Incluso hoy, más de una década después de salir de Venezuela, su sola mención genera temor y temblor entre algunos jerarcas del régimen venezolano, particularmente Diosdado Cabello, según varios de sus ex guardaespaldas que son ahora testigos protegidos en Estados Unidos.

Hablando con Primer Informe desde un lugar no identificado de la frontera con Venezuela, el polémico comisario de la extinta Disip, el antecesor del actual Servicio Bolivariano de Inteligencia, habla de la información de inteligencia que ha logrado reunir sobre el régimen de Nicolás Maduro, gracias a los contactos y a los agentes en cuerpos policiales y de inteligencia, e incluso militares, que aún le reportan con regularidad.

López Sisco, que salió de Venezuela en 2006 y se estableció en Costa Rica, se mueve con frecuencia por la región con una sola obsesión: la liberación de Venezuela de los grupos criminales que “actúan con absoluta impunidad”.

Piensa que las amenazas de desatar la “furia bolivariana” si se produce una intervención norteamericana en Venezuela son puros alardeos de Maduro y Diosdado. “Tú crees que si estás capturado te da tiempo de eso? Siempre que hay captura no hay tiempo de nada”.

Esta es nuestra conversación con López Sisco.

¿Cómo ves la capacidad defensiva que tiene el régimen en este momento?

Ninguna. El régimen no tiene capacidad defensiva en este momento.

Pero tiene colectivos, tiene lo que ellos llaman milicias…

Sí, pero eso de los colectivos es pura pantalla, eso es como los carajitos tirapiedras del cerro, que tienen armas y todo, pero con una buena capacidad militar o policial se acaban, olvídate, se acaban. Yo no creo en colectivos, colectivo es igual a delincuente, olvídate de esa cosa y con un poquito de poder que les da el gobierno entonces se sienten apoyados…

Pero tienen armas avanzadas, tienen incluso estas bazucas rusas que llaman Iglas, que las han exhibido.

No, no chico. Esos no saben lo que es una bazuca, es que tu consigues en el ejército que ni los sargentos saben lo que es una bazuca. Los especialistas para el momento podrán saberlo, pero eso no es así tan fácil, yo no creo que verdaderamente los colectivos sean un problema para el país, con unas buenas fuerzas armadas, con un buen apoyo policial eso está anulado. Yo te digo, como te dije anteriormente, yo me refería a los colectivos como terroristas, como delincuentes que atemorizan a la población en general, los mismos bancos, a los mismos policías, a los militares, a los residentes, a la gente pues, eso lo que hacen es atemorizar y los tienen porque es un brazo ejecutor del Gobierno para atemorizar a la población, más nada, ese es el resultado de los colectivos.

¿Cuál consideras tu que es el principal enemigo para restaurar el orden en Venezuela?

La delincuencia en general, no el colectivo, la delincuencia en general; colectivo es una palabrita un poquito más romántica que le ponen a estos tipos, pero es la delincuencia en general.

¿Tu piensas que los rusos, los cubanos, la presencia cubana es una amenaza?

Mira yo te pongo un ejemplo, tu te vas para Cuba ahorita, o para Rusia ponle, y haces terrorismo allá, uno tiene que estar unos 4 o 5 años aprendiendo un poquito del idioma, saber cómo son las calles, ver qué es lo que vas a hacer y un poco de cosas. Yo no creo en rusos que se van a quedar allá peleando o cubanos que se van a quedar allá peleando. Yo creo que esa gente lo primero que va a hacer cuando vean la situación apretada se van a ir. Eso tenlo por seguro.

¿Actúa Nicolás Maduro de forma autónoma o está controlado por Cuba?

Mira eso es igualito que el carajito limpiabotas o el carajito que jode por ahí y tu lo crías y le das de todo y cuando tu vienes el carajito se quiere ir y entonces tu dices ‘¿estás loco?, ¿cómo te vas a ir? Si yo te di tu zapatería, te di todas tus vainas, si te vas te voy a matar’, es igualito, como él estuvo en Cuba y lo único que conoce es Cuba y a sus amigos de Cuba porque él estuvo un tiempo en Cuba haciendo el curso ese de trabajo social, eso es lo que pasa.

Es decir, es un rehén de Cuba.

Esa es la palabra. Es un rehén de Cuba. ¡Qué vaina tan arrecha cómo estamos nosotros de jodidos!

¿Qué va a pasar con una persona como Diosdado Cabello que aparentemente no tiene para dónde ir?

¿Quién sabe?, ¿Quién dice que no tiene a dónde ir? Acuérdate de los ejemplos que hay de los líderes, de los dictadores que se han conseguido en huecos, en túneles, que se han conseguido en casas encaletados. Olvídate, será en Venezuela, hará una guerrilla, buscará hacer terrorismo porque en otros países la única alternativa sería Cuba o Rusia, más nada le veo yo.

¿Tu crees que el Gobierno de transición debería asumir una política de erradicación de este tipo de elementos criminales en este momento en la sociedad?

Esa es una cosa prioritaria. Tienen que acabar con la delincuencia porque te vuelvo a decir, colectivo es terrorismo, terrorismo delincuente y con sólo que atemoricen a la población en general. Ese es el problema, si tu no quitas esa gente, bueno, tendremos que tener lo mismo que tenemos ahorita, pero ellos no van a seguir con apoyo del gobierno, qué va, como terroristas y como delincuentes.

¿Con qué gente pudiera contar un gobierno de transición si todos los cuerpos policiales hasta ahora, comenzando por el CICPC, continuando con el SEBIN, siguiendo con el FAES, prácticamente son cuerpos violentos que son los que llevan adelante la represión y la tortura?

Yo te voy a decir algo, yo te puedo hablar por SEBIN, por CICPC, por el DIM, yo conozco la mayoría de los policías que están ahí, la mayoría son profesionales, los que están en policía, en inteligencia, son gente profesionales y habrán y te vuelvo a repetir, no todos son terroristas, no todos son delincuentes, habrá su grupo de gente que no creo, óyeme bien, estoy seguro que no hay más de 20 tipos en cada policía que estén echando broma; no que estén echando broma, que sean delincuentes, que sean torturadores, que sean policías corruptos pero no es así pues, la mayoría de las policías como el SEBIN, el CICPC, tu consigues en el CICPC, y vamos a hablar de porcentajes, el 85% de la gente son profesionales, igual que en el SEBIN que sí hay un poquito menos.

Con toda la experiencia antiterrorista que tu tienes, antiguerrillera, policial, ¿qué haría Henry López Sisco si estuviera en la posición de tomar acción en este momento en Venezuela?

Una preguntica apretadita. ¿Qué haría? Combatir el hampa. ¿Qué haría? Buscar por lo menos lo que es una anidad anticrimen que se encargue de la corrupción, de anticorrupción, de anti narco, de anti secuestro, anti sicariato, anti robo y todo eso. Es que a la policía hay que hacerla de nuevo, pero con unidades verdaderamente preparadas para combatir el crimen. Allá no se combate el crimen, allá se ayuda al criminal.

¿Qué harías tu, por ejemplo, con el tema de los colectivos que están controlando zonas dentro de Caracas, los pranes que también controlan cárceles y zonas como en Bolívar que está la zona del oro que ahí no hay uno sino varios grupos criminales?, ¿Cómo harías tu para combatir eso?

Inteligencia, infiltración y después que apliquemos la inteligencia a estos delincuentes toca combatirlos, no vamos a combatirlos con una varita mágica diciendo ‘llegué yo y se acabó todo’, no, ‘llegué yo, necesitamos orden, vamos a hacer inteligencia, armamos los equipos y vamos a darle’, es muy fácil, yo sigo insistiendo que no es tan difícil y más con los que sabemos cómo combatir -que hay muchos-, cómo combatir este tipo de hampa que ya hemos combatido este tipo de hampa, este tipo de terrorismo, este tipo de narcotráfico; habemos muchos que algunos están en el exterior y otros todavía están allá.

En el caso, por ejemplo, de las personas que han sido responsables. ¿Tú piensas que habría que detener, digamos, a los cabecillas o deteniendo a los cabecillas puedes controlar la situación en ciertos niveles?

Nosotros no hablamos de cabecillas, nosotros en la policía hablamos del grupo de delincuentes o colectivos como le dicen allá, grupo de delincuentes terroristas que atemorizan, no es tan difícil como digo, si siempre se han infiltrado y siempre se ha acabado con ellos. Ahora porque tienen armas y porque tienen apoyo del gobierno, pero al llegar un nuevo gobierno, que va a ir muy pronto, ese nuevo gobierno tiene que tomar medidas con relación a eso, que es lo que pide el pueblo, el pueblo pide eso, no podemos seguir viviendo una vida en la que los fines de semana a las seis de la tarde tienes que ir a esconderte en tu casa, eso no puede ser.

¿Cómo ves tu el tema del narcotráfico?

Eso está muy fácil, Estados Unidos señaló a 13 personas, a 13 problemas, son 13 de una lista que no sabemos cuántos más hay, pero 13 personas que tienen recompensas por estar involucrados con el narcotráfico, que ahí hay bastante trabajo, la ubicación, la captura, hay mucho trabajo, pero ahí también acuérdate que también pueda haber ahí de los 13 señalados, hay también con vínculos de terrorismo, esto es más grande, esto es una cosa a nivel mundial, internacional, esto no es un terrorismo nada más en Venezuela.

Se habla mucho de la presencia de Hezbollah, ¿Cuál es la visión que tienes sobre ese problema?

Eso es verdad, esos grupos terroristas islámicos están ahí, pero tampoco es que todo el grupo están allá, hay unidades de ellos ahí ayudando al gobierno y ayudando a otros terroristas para hacer terrorismo a nivel mundial. Dicen que en Margarita hay muchas cosas, no lo dicen, hay pruebas de que Margarita es la cuna de los terroristas ahorita. Mira, te voy a decir una cosa para que sepas, nosotros estamos bien informados de dónde están, cuál es su organización, qué están haciendo actualmente, todo, todo, los que estamos por aquí tenemos 12, 13, 14, años fuera del país, pero siempre estoy en mi país, siempre estoy al día con mi país, eso que mandaron a decir que no podían hablar con nosotros, que policía que hiciera contacto con nosotros lo iban a expulsar por traición a la patria, eso no lo pueden acabar, yo tengo 15 años aquí y tengo 15 años recibiendo llamadas de policías y militares activos, así que eso no se puede acabar, olvídense, eso no se va a acabar. Vuelvo y repito, estamos preparados, estamos bien informados de todas las cosas que están pasando en Venezuela, de todo, hasta de la reunión que hubo ayer, de la reunión que hubo el domingo, las reuniones que han estado ocurriendo, de todo, a nivel de gobierno.

¿Y de acuerdo a esas fuentes qué es lo último que está pasando en Venezuela?

Imagínate, las detenciones, las citaciones por un caso de terrorismo o de meter unas armas que se consiguieron fue en Colombia y no en Venezuela, ese tipo de cosas e informaciones tan vagas, que no tienen con qué señalar a nadie, a ningún político capturando a personas, secuestrando a la gente que está alrededor de algún dirigente político o del Presidente interino o de dirigentes cercanos, es una locura que es peor que el virus que hay, no saben qué hacer, deberían verdaderamente tener muchas precauciones.

Maduro y Diosdado están amenazando a la oposición con desatar la “furia bolivariana”, si Estados Unidos ordena la captura y los captura a ellos.

¿Y tu crees que si estás capturado te da tiempo de eso? Siempre que hay captura no hay tiempo de nada. La “furia bolivariana” no creo que haga nada, eso fue una cosa que inventaron hace semana y media y lo inventaron ahí mismo en Miraflores para dárselo a los colectivos para que hicieran pintas y escribieran tonterías. Esa “furia bolivariana” es parte de las tonterías que éstos dicen. Ocúpense de ver dónde van a estar, que se entreguen es lo que yo les pido.

¿Tú conoces dónde está ubicado o cómo se mueve Diosdado Cabello?

(Se ríe). Eso se lo puedes preguntar tu en cualquier heladería o cafetería en Venezuela y te lo dicen, cualquiera. Te estoy diciendo cualquiera. Todos los escoltas de esos señores toman café, toman aguardiente, van donde las prepagos, todos ellos, es que eso es una cosa que tu lo preguntas en cafetín… aunque ya no me acuerdo de los cafetines que hay allá, aunque todos los días dicen que estoy en Venezuela, no estoy en Venezuela pero sí estoy cerquita, no se preocupen. Cualquier persona en Venezuela sabe a dónde va Diosdado Cabello y a dónde van todos ellos, cualquier persona, es una cosa increíble.

Pero se dice que hay bunkers, que hay subterráneos, que hay lugares fortalecidos y reforzados donde ellos se ocultan.

Puede haber mil túneles ahorita y nosotros sabemos dónde están 998 de ellos, porque a lo mejor los otros dos que faltan los hicieron hoy. Eso se sabe porque los bunkers, los huecos, los túneles, los hacen personas, no los hacen los topos, los hacen personas y esas personas hablan, esas personas hablan y esos túneles o esos bunkers se saben, un día de estos te voy a mandar un mapa para que tu veas dónde hay por lo menos 30.

¿Por qué, de acuerdo a diferentes fuentes que he consultado, Diosdado Cabello tiene mucho cuidado contigo?, no te menciona en los programas, parece que tiene un pavor contigo, ¿cuál es la historia detrás de eso?

No, yo no conozco a Diosdado Cabello, para que tu veas, lo conozco nada más por publicidad, la verdad no sé. Eso que me estás diciendo tu me lo dijo también un amigo aquí, uno de los escoltas de él, que está ahorita en Estados Unidos, por cierto. Yo no sé de verdad, yo no soy tan feo como para meterle miedo a él, de verdad que él me ha respetado mucho en eso y yo también lo he respetado mucho, el respeto no quiere decir que el día que me toque no le voy a poner las esposas, igual que él haría lo mismo que yo.

Si tuvieras la oportunidad de ponerle las esposas a alguno de estos solicitados en Venezuela, ¿a cuál le quisieras tu ponerle las esposas?

Muy fácil, a todos. No hay ninguno que me guste, a todos. Tengo 15 años fuera de mi país, me han dado duro y como yo hay muchísimas personas más.

¿Henry López Sisco todavía sigue teniendo entrenamiento militar, sigue entrenando en las armas?

Si, claro. Soy un competidor nato de polígonos de tiro y siempre me entreno, estoy preparado para eso.

Se ha dicho que estás en una zona de la frontera entre Colombia y Venezuela. ¿qué hace Henry López Sisco en la frontera?

Bueno, matando pájaros, como decimos nosotros, con una chinita matando pájaros. Mira, te voy a decir algo, mi país, yo soy venezolano, nací en Venezuela y quiero a mi país, pero también le debo respeto al país donde estoy actualmente, donde estoy nacionalizado. Sí me muevo y estoy más cerca de lo que ellos creen. Cuidado que estoy más cerca de lo que ellos creen.

¿Cómo ves tu los niveles de lealtad de las fuerzas policiales y militares en Venezuela con respecto al régimen de Maduro?

Si me llaman diariamente, recibo alrededor de 150 llamadas de policías, de militares, de diferentes cuerpos policiales, así está la lealtad de ellos.

¿Y cuál es el clamor de ellos?, ¿Qué piden?, ¿qué buscan?

Cambios, cambios, se han cogido todo. Cambios radicales. La policía quiere un cambio radical, las fuerzas armadas quieren un cambio radical, la gente dirá que las Fuerzas Armadas no quieren y claro, los jefes no quieren, igual que los jefes de la policía no quieren, entonces ¿qué pueden hacer los subalternos?

¿Cuando caiga esto va a regresar Henry López Sisco a asumir responsabilidades a Venezuela?

No espero eso, yo no espero eso, espero hacer otras cosas más importantes que asumir responsabilidades allá. Hay otras cosas más importantes en este momento. Tu te imaginarás qué otras cosas más importantes, quisiera ubicar a este poco de gente que se ha llevado el dinero de nuestro país, eso es lo que quiero tratar de ubicar donde estén. Ojo, te voy a decir algo, no soy justiciero, soy un venezolano como 30 millones de venezolanos que quieren paz y quieren que los corruptos entreguen el dinero que se han llevado.

Tengo entendido que tienes un proyecto que tiene que ver con la recuperación de la riqueza robada por la corrupción en Venezuela.

Bueno, el proyecto mío no soy yo nada más, somos 30 millones de venezolanos que son los que quieren eso, de 30 millones de venezolanos en conjunto que debemos pedir a estos señores que entreguen lo que se robaron, que entreguen el dinero producto de la corrupción.

¿Quieres decir algo más?

No vale, al contrario, yo no se como me encontraste, tu como que eres más policía que yo porque yo no se ni donde ubicarte ni donde localizarte y cuando me estabas llamando yo pensé ‘¿y este policía de dónde salió?’De verdad que me sorprendiste y cuando empiezas a buscarme la lengua imagínate.

Crimen organizado y corrupción en Venezuela – Coalición Anticorrupción /Transparencia Venezuela – Diciembre 2019

Delincuencia y política: el Foro de Sao Paulo por Miguel Henrique Otero – El Nacional – 8 de Diciembre 2019

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Está en curso una desgraciada tendencia, en muchos lugares del planeta: el abrazo, sin disimulos, sin escrúpulos y sin rubor, entre políticos y delincuentes. Cualquier historiador podría levantar la mano para sostener, y con razón, que los vínculos que han unido a los hombres de poder con el poderío de los delincuentes se remontan hasta la Antigüedad. Pero en los últimos tiempos, no solo en América Latina, se ha producido un cambio sustantivo: en varios países la delincuencia ha asaltado el poder.

Hay que entenderlo: lo que está ocurriendo sobrepasa al fenómeno de la corrupción. Ya no se trata de la antigua y reiterada operación, según la cual, un mafioso con recursos a su disposición, especialmente financieros, “compra” favores, contratos, prebendas, complicidad, omisión o impunidad de policías, jueces, carceleros, parlamentarios y autoridades. La práctica, a través de los siglos, ha sido la del ocultamiento: corruptor y corrompido operaban en las sombras. Intentaban mantener sus relaciones y acuerdos, fuera de la vista de los demás. La corrupción era inseparable del secreto. La participación de intermediarios tenía como objetivo proteger la identidad del político o el poderoso que vendía sus decisiones (como, por ejemplo, la de no actuar o dejar el campo abierto para la acción de los delincuentes).

Lo nuevo o relativamente nuevo es que la delincuencia ha invadido el campo de la política. El auge de la política-basura (la política basada en denuncias, invasión de la vida privada de los adversarios, escuchas telefónicas, acusaciones del más diverso tenor, uso de lenguaje procaz, prácticas de espionaje, delaciones y más), se ha sumado al odio que destilan las redes sociales, donde circulan señalamientos gravísimos, con frecuencia de fuentes anónimas, que se hacen virales, en algunos casos, con la intervención de maquinarias destinadas a ese fin.

La destrucción de la política, es decir, el desconocimiento reiterado de su imprescindible necesidad, de su pertinencia social, de su credibilidad y de su legitimidad, despeja el terreno para que delincuentes -mejor dicho, delincuentes políticos-, envueltos en los ropajes del izquierdismo, el populismo, el nacionalismo, el socialismo y otros ismos afines, accedan a la política como vía de ingreso a los bienes que produce el trabajo de las personas, las empresas y las sociedades.

El uso de todas las formas de lo violento y lo ilícito para conquistar el poder fue patentado por el leninismo, que lo puso en práctica en la Rusia de 1917: hacerse con el control matando, asaltando propiedades, violando niñas y mujeres, destruyendo bienes -especialmente aquellos que tenían un carácter simbólico-, expropiando y más. Lenin formuló unas prácticas, en las que los matones estaban llamados a cumplir un papel fundamental: el de arrasar con la política, desterrarla de lo público, para que en su lugar se instauraran prácticas como el engaño, el sabotaje, el atentado, las golpizas y asesinatos, el ataque terrorista, la invención de expedientes, la persecución y aniquilación de los disidentes, la sistematización del espionaje, el acoso de los defensores de la libertad, la eliminación de la libertad de prensa y mucho más. Insisto: en el origen mismo de la práctica comunista quedó establecida la incorporación de la delincuencia y los delincuentes como las herramientas fundamentales de conquista y gestión del poder.

En la historia de la izquierda en América Latina -salvo excepciones- la acción de lo ilícito ha sido reiterada en la mayoría de los países: secuestros, asaltos a bancos, ataques terroristas, acciones de sabotaje, devastación de bienes privados y públicos, asesinato de empresarios, funcionarios, militares o policiales, conformación de grupos de guerrilla que han causado pérdidas humanas y patrimoniales cuyo alcance es incuantificable. Lo asombroso, y esta es quizás la más perniciosa irradiación del leninismo, es que mucha de esa actividad delictiva, ha sido justificada y legitimada, en alguna medida, por discursos de pretensiones académicas o de carácter político-social.

Que el Foro de Sao Paulo se haya erigido en una especie de casa matriz de lo ilícito; que haya articulado una red de gobiernos encabezada por corruptos; que se haya dado a la tarea de corromper a jerarcas de las fuerzas militares y policiales de varios países -Venezuela y Nicaragua, de forma exitosa-; que haya incorporado a su membresía a organizaciones dedicadas al narcotráfico y el terrorismo como las FARC; que actúe como operador de regímenes abiertamente fuera de la ley como los de Ortega y Maduro; que active mecanismos para proteger a prófugos de la justicia como Rafael Correa y Evo Morales; que cante loas a delincuentes como Lula da Silva y Cristina Fernández de Kirchner, no debe sorprendernos: está en su genética.

Ni debe sorprendernos que en varios países del continente hayan sido detenidos funcionarios venezolanos -policías, miembros de grupos paramilitares, malandros de largo expediente- que fueron diseminados por Maduro, con el objetivo de estimular la desestabilización. Tampoco debe sorprendernos que tenga distribuidos por toda América Latina agitadores, adeptos, militantes del resentimiento, psicópatas, grupos de delincuentes y pequeñas células que, apenas se presenta una oportunidad, salen a las calles, no a protestar sino a demoler; no a formular una propuesta, sino a prender fuego, martillar, acabar con bienes y vidas, sin justificación ni lógica alguna. Salen a la calle a imponer la violencia. A mostrar la capacidad de los delincuentes de dominar a la sociedad. Salen a recordarnos por qué, en los últimos tiempos, un sujeto como Diosdado Cabello se ha convertido en un factótum del Foro de Sao Paulo, y Caracas, el lugar donde se reunieron a finales de julio, y donde se reunirán el próximo mes de enero.

Hermann Tertsch: «Sin una amenaza creíble, Maduro jamás dejará el poder» por Orlando Avendaño – Panampost – 15 de Octubre 2019 

El PanAm Post entrevistó al reconocido periodista, escritor y eurodiputado del partido Vox. “La oposición venezolana es una especie de ministerio del régimen”, dijo

El reconocido periodista español se refirió a la crisis venezolana y su propuesta para resolverla. (Hermann Tertsch)

Hermann Tertsch es un hombre libre. La primera vez que lo leí fue a principios de 2017 en un artículo publicado en el diario ABC en el que blandía una defensa de los grandes valores y denunciaba, asimismo, el totalitarismo intrínseco a los movimientos islámicos. Desde entonces, los textos de Tertsch se volvieron obligatorios para mí.

Uno de los periodistas más reconocidos de España, se ha perfilado como alguien que no teme a la verdad. Cuenta con dos novelas y tres ensayos publicados. Fue corresponsal de guerra, subdirector del diario El País y columnista por décadas del mismo medio; dejó El País para escribir en ABC y, finalmente, se alejó del periodismo para, desde el cuadrilátero político, defender los principios que lo han impulsado siempre a escribir y alzar la lanza en el frente de batalla.

Hoy representa al novel pero incontenible partido político español Vox en el Parlamento Europeo. Desde su tribuna ha empuñado una defensa casi colérica de la nación española, la moral, los valores y, con particular tozudez, la libertad en Venezuela y Cuba. Asimismo, ha sido un crítico implacable de las mañas europeas y, lo que ha llamado, su «complicidad» con regímenes comunistas.

«Por desgracia usted representa ese papel lamentable que hemos tenido, que ha impedido que hubiera momentos en los cuales se hubiera podido acortar el sufrimiento de los venezolanos. Creo que hablamos de una banda, no de políticos o de una dictadura ideológicamente marcada, sino de criminales. Una banda de criminales protegida por un centro de mando que está en Cuba, al que se ha protegido también desde esta Cámara y la Unión Europea», le dijo Hermann Tertsch a la alta representante de Europa, Federica Mogherini, en un discurso que se viralizó.

Pude conversar breve con Tertsch sobre aquello que nos corresponde e importa. Se trata de la libertad de América y, marginalmente, de Europa. Lo urgente hoy. Hablamos sobre la cobardía y la corrupción. Sobre las decisiones difíciles que tendrán que tomar los países para enfrentarse al socialismo y sus amenazas. También sobre el Gobierno interino de Juan Guaidó y la posibilidad de una intervención en Venezuela que deponga a Nicolás Maduro.

«En realidad la oposición venezolana, la que funciona como supuesta oposición, es una oposición de dentro del régimen chavista. Es una especie de ministerio del régimen», dijo el reconocido escritor y periodista al PanAm Post.

Usted ha escrito largo al respecto. Recientemente le publicamos en el PanAm Post un fantástico hilo sobre Europa y sus demonios. Le quería preguntar, ¿qué tan cobarde cree usted que es Europa?

Cobarde ha sido Europa en realidad siempre. Recuerde lo que pasó en los conflictos en el siglo XX. Europa ha reaccionado ante sus propios fantasmas con cobardía. Las élites europeas han fracasado siempre. Muy parecido a lo que ha sucedido con las élites iberoamericanas, ¿no?

Pero siempre ha fracasado en los momentos claves de la historia. Lo vimos en la Primera Guerra Mundial, lo vimos en la Segunda, lo hemos visto cuando se abandonó ante Stalin a media Europa también, por el curso de la Guerra Fría. Y luego la Guerra Fría como tal. Hasta que llegó Juan Pablo II y se creó la constelación con Ronald Reagan, con Thatcher. Pero no se le había logrado realmente hacer frente y cuando se le hizo frente se vio que se le podía derrotar. Y cuando se le derrotó, al día siguiente de haberlos derrotado ya se volvió a construir nuevamente el frente comunista y el frente de la izquierda. Y otra vez las élites se pusieron a pensar en otra cosa y han dejado avanzar todo eso.

Aquello se trasladó al Foro de Sao Paulo, en Iberoamérica. Y tenemos allí lo que tenemos. Y en Europa pues tenemos una especie de régimen que durante las vacas gordas ha funcionado, pero que estamos viendo que están imponiendo una especie de mensaje permanente, ideológico, socialdemócrata que nos lleva con su frente radical, digamos, izquierdista; pero el mensaje general es un frente socialdemócrata del control total de la persona, de los individuos, de los individuos intercambiables. De la pérdida de identidad, liquidación de las naciones y las ideas…

¡Y completamente totalitario!

Es un proceso que sus últimas consecuencias son totalmente totalitarias.

Y usted ha denunciado la complicidad europea con el socialismo iberoamericano. ¿Por qué se da esa complicidad al final? ¿Hoy se reduce a la figura de Mogherini o es algo inherente al europeísmo?

No, no… Pobre Mogherini, no le demos tanta importancia a la señora. Pobre… La señora Mogherini es una izquierdista clásica, de clase media-alta. Es decir, de los que nunca ha tenido un problema de bienestar, que ha vivido siempre en plena libertad, en pleno bienestar…

Socialista de café…

Y ha jugado muy bien con las revoluciones en otros países. Para que sufran los otros. Para que el hombre nuevo y los experimentos se hagan —no con insectos, pero con latinoamericanos, con iberoamericanos—. Porque se sufre menos aquí. Y por eso, por ejemplo, a la señora Mogherini le parece muy bien que los cubanos vivan bajo una dictadura.

Estos altos funcionarios europeos que viven perfectamente, de hotel en hotel de cinco estrellas; que viven con una opulencia absoluta. Todos pueden presumir que el socialismo no ha fracasado en todas partes. Dicen que sigue habiendo una serie de espacios épicos, para recurrir a la nostalgia o a la melancolía. O al romanticismo. En fin, esas son inmoralidades puras de una sociedad como la europea que ha perdido en gran parte los referentes de lo que es el sacrificio, de lo que es ser fuerte y de lo que es la libertad.

¿Qué cree que debería hacer Europa con respecto al caso venezolano? ¿Qué recomendaría?

Hombre, yo creo que ningún criminal que controla una fuente ilimitada de ingresos va a dejar esta fuente de ingresos si no tiene una amenaza inminente, de que algo peligra gravemente —y que debe ser su vida—.

Sin esa amenaza creíble, sin una presión que sea una amenaza absolutamente creíble, de liquidación física, los dirigentes venezolanos jamás dejarán su sitio, jamás dejarán el poder y perpetuarán el régimen como lo lograron perpetuar los cubanos.

Yo pienso, y por lo que veo usted podría coincidir, es que, dada la experiencia y los hechos, la única forma de que Nicolás Maduro (entendiéndolo como cabeza de una banda delincuencial y narcotraficante) salga del poder, es con la fuerza…

¡Sin duda!

Y solo hay dos opciones. La doméstica o la foránea.

No hay realmente… Es que hay varias cosas que han hecho los comunistas y la izquierda de una forma muy efectiva y eficaz para ellos mismos. Y ahora esto que diré sonará como un sacrilegio, pero la forma interna queda segada porque todos los militares que podían haber intervenido para detener a este régimen y liberar a su país y encauzarlo en un proceso largo —en un proceso dificultoso, sin duda, pero encauzarlo por el orden hacia una democracia—, esos militares están asustados de que… Pues tienen el síndrome Pinochet…

Porque el señor Pinochet, que tuvo un éxito absoluto porque impidió que se instalara una dictadura cubana en Chile donde hoy Chile seguiría siendo un satélite cubano y estaría en la misma miseria que Venezuela y que Cuba, logró que su país fuera próspero. Paró el proyecto cubano, comunista. Lo recondujo, con dolor y con muchos excesos que podían haber sido algunos, quizá, evitables, pero con relativamente pocas bajas al lado de las que ha habido en otros países… Recondujo el país y Chile, dieciséis años después del golpe, pasaba a la democracia con una economía próspera. Mientras, tenemos a Venezuela que veintipico de años después está como está. Y tenemos a Cuba, sesenta años después.

Pero como a Pinochet las democracias lo trataron después, no como un militar que cumpliera con su deber al parar un proceso comunista que se estaba produciendo con Allende sino como un golpista monstruoso que resumía todos los males de este mundo (y que acabó como acabó, muriendo como un perro acosado por las democracias), pues ya no hay ningún general que se arriesgue a ponerse en frente de un equipo, una serie de corajudos personajes, de valientes militares —como los ha habido, pero que aislados han fracasado todos—.

Quien pudo haber jugado este papel hace varios años, que era Padrino, hoy es uno de los jefes de la mafia, ¿no? Porque se siente más seguro en la mafia que levantándose contra el dictador.

Entonces ese es uno de los dramas que hemos tenido. Que la defensa de la democracia, del Estado y de la nación, que es uno de los deberes del Ejército, se ha querido liquidar y se ha paralizado gracias al síndrome de Pinochet, que se terminó imponiendo gracias a las democracias europeas. Europeas…

Entonces, dado esa realidad, como única salvación nos queda la fuerza externa. ¿Qué papel pudiera jugar Europa con respecto a ello?

Europa no tiene fuerza externa. Lo que podía haber es ayudado a que los Estados americanos se hubieran unido para amparar y coordinar con grupos del Ejército venezolano, que se hubiera detenido a los principales cabecillas de la mafia de Maduro y del partido del PSUV. Que hubieran sacado al régimen y, luego de un plazo medio de estabilización y de imponer el orden público y la seguridad ciudadana, lograr unas elecciones realmente libres, con una junta electoral que merezca el nombre… En fin, un proceso limpio.

Pero eso no ha sucedido porque los europeos fueron los primeros que empezaron a poner piedras en el camino a cualquier tipo de intervención norteamericana. Y los norteamericanos la ofrecieron como jamás se ha ofrecido a nadie. Con la generosidad y la franqueza que se ofreció. «Son ustedes los que nos tienen que decir. Ustedes que se han declarado la oposición a la dictadura los que tienen que decir en dónde los podemos ayudar». No se han atrevido porque en realidad la oposición venezolana, la que funciona como supuesta oposición, es una oposición de dentro del régimen. Es una especie de ministerio del régimen y como tal ha funcionado durante todos estos años. ¡Y ha sido enormemente práctica para mantener al chavismo!

Quiero tocar ese punto, pero antes de alejarme del tema de la fuerza le quiero preguntar: ¿ve posible esa salvación? ¿Que desde afuera se pueda construir esa amenaza creíble? Siendo realmente honestos, tomando en cuenta la postura de Trump y sus conflictos internos; las posturas de Bolsonaro e Iván Duque, que son los aliados principales. ¿Ve realmente posible que se dé ese escenario? 

Pues yo creo. Yo creo que todos van a ver, tarde o temprano, lo que hoy vemos en Ecuador, Bolivia o Perú. Vemos cómo se crece y se vuelve a exportar la inestabilidad. ¡Son un peligro regional! No va a haber paz nunca en el hemisferio mientras exista el régimen cubano y un satélite tan poderoso de Cuba como lo es Venezuela dentro del continente.

Yo creo que tarde o temprano todos se van a dar cuenta de que van a tener que neutralizar ese foco canceroso, de miseria, dolor, terrorismo y subversión.

Pasará, pero lo que no sabemos es cuándo y a qué costo. Porque lo que definitivamente no va a haber es una aventura unilateral norteamericana. Los norteamericanos están en otras cosas. Y al contrario, los norteamericanos se están retirando de los focos de conflicto, eh. O sea que los norteamericanos solo irán si sus intereses responde a ello.

Ellos no quieren que arda la región en guerrilla y en nuevos levantamientos de comunistas. No quieren que vuelvan regímenes como el de Correa o que se radicalicen los regímenes como el de Morales, que ya lo está. Todo eso va en contra de los intereses de los norteamericanos también. Pero va en contra de los intereses colombianos, los intereses argentinos, brasileños y de todos los países que tengan un proyecto decente de vida.

Yo creo que tarde o temprano se tomará una decisión. Lo que digo es que a costa de qué. ¡Cuánto sufrimiento llevamos! ¿Cuántas generaciones perdidas en el dolor, el menester, el sufrimiento, la necesidad, la emigración? ¡Todo eso era evitable! ¡Todo eso era innecesario! ¡Todo eso no tenía por qué haber pasado en un país como Venezuela! Y ha pasado por unas ideas criminales y erróneas.

Inevitablemente la realidad se va a terminar imponiendo y se van a tener que tomar las decisiones que correspondan.

Algo se tendrá que tomar. Si no nos enfrentamos, el continente convulsionará, se desestabilizará. Y perderá, una vez más, el tren de la modernidad. Se trata de eso. Y en Europa, con problemas radicalmente distintos, también se está perdiendo por otras cuestiones ideológicas que tienen que ver. Es decir, con la socialdemocracia, la ideología, el pánico climático, de todas las mentiras de la izquierda. La ideología de género… Todos esos recursos de la izquierda para coaccionar a los individuos, someterlos a la obediencia del Estado o las leyes ideológicas.

Volviendo al tema de la oposición venezolana. ¿Cómo evaluaría al Gobierno de transición encabezado por Juan Guaidó? Ya llevamos más de ocho meses en esto. Todos, en un principio, nos entusiasmamos. Creo que hubo un consenso en el respaldo a ese proceso, pero que lamentablemente se ha venido degradando. Llevamos meses y hemos visto que la cabeza de este proceso, Guaidó, ha decidido incursionar en aventuras como los diálogos auspiciados por Noruega, ha mantenido relaciones con partidos presuntamente opositores pero que guardan vínculos económicos con el chavismo y hoy habla más de «elecciones» que de «cese de la usurpación». ¿Qué piensa de todo esto?

Pues mire, yo lamentablemente creo que todos dimos un cheque adelantado. Vimos una esperanza en que este proceso lograra por fin unificar a la dramática situación de la nación para que hubiera una reacción. Que hubiera probidad absoluta, firmeza y se aprendiera de los errores pasados. Hemos visto que no ha sido así. Que hemos vuelto a la política del cambalache que, sin duda, es la política preferida y que necesita el régimen, con Zapatero y sus ayudantes, para eternizarse.

Unas elecciones en las condiciones actuales las gana otra vez Maduro. ¿Y la gente tiene que comer o no? Si es que, ¿de qué estamos hablando? ¡¿De qué estamos hablando?! Plantear siquiera unas elecciones en las condiciones actuales en Venezuela es una inmoralidad. Y además es un cheque a la dictadura para eternizarse.

¿Y qué recomendaría a los venezolanos que se oponen al régimen de Maduro?

Pues que sea honrada y que aprenda de lo que ha pasado. Que llevamos veinte años así, por Dios. Que si hay alguien honrado, que se separe de los que viven del régimen. Que yo vivo en Madrid y veo a la gente, que veo cómo viven con dinero que no tenían antes, por Dios.

¿Gente de la oposición?

Gente de todo tipo. De todo tipo. Lo que digo es que, por Dios, que sepan que los criminales no se van voluntariamente de ningún sitio.Y que quien les diga que los criminales están deseando hacer algo por la patria, les está mintiendo. Porque no es jamás así.

Y en ese sentido pues espero que algunos países reaccionen. Que se castigue, en lo que se pueda, que se persiga a los saqueadores de Venezuela y se les quite el dinero que tienen fuera de Venezuela. Que se les quiten las casas que están comprando en el centro de Madrid. Que se les arrebaten las fincas que compran, las casas en Baleares. Todos sus patrimonios de lujo que compran sin siquiera discutir los precios, porque como el dinero les ha llegado sin ningún tipo de esfuerzo no tienen problemas.

Perseguir al régimen allá y aquí. Y desde luego, ninguna tregua. Y al final, una alianza de los honrados. Que se alíen con la población y que esta no se deje engañar. Son muchos supuestos, pero es lo necesario para salir de ese infierno.

De acuerdo, Hermann. Y, por último, ¿a quiénes deberían escuchar los venezolanos?

Yo no voy a ser propagandista ni daré consejo para nadie determinado.

Yo tengo una serie de amigos, pero desde luego están entre aquellos que no hacen concesiones al régimen, que no se sientan en Barbados ni en ninguna parte con ellos. Y que creen que es absolutamente incompatible negociar algo con ellos que no sea, de momento, su exilio y después ya se verá.

La gestación de los 4 grupos de delincuencia organizada que gobiernan Venezuela por Marcos Tarre Briceño – Infobae – 30 de Septiembre 2019

El ex presidente Hugo Chávez y su sucesor, Nicolas Maduro. Los negocios criminales comenzaron con el primero y se desbocaron tras su muerte.

El ex presidente Hugo Chávez y su sucesor, Nicolas Maduro. Los negocios criminales comenzaron con el primero y se desbocaron tras su muerte.

Para entender lo que ha ocurrido y sigue pasando en Venezuela, es preciso analizar enfoques que, más allá de lo político, imperan y rigen el mundo criminal. Una primera premisa es que a lo largo de la historia se repite con matemática certeza un fenómeno extraño pero comprensible: organizaciones de la sociedad que se armaron para proteger al débil de señores feudales o gobiernos autoritarios evolucionan para convertirse en organizaciones de delincuencia organizada. Esto sucedió en épocas pasadas con las “Triadas” en China, la “Cosa Nostra” en Sicilia, los “Yacuza” en Japón; y en nuestra región en tiempos más recientes, con las FARC colombianas. Estas mutaciones han podido tardar siglos, como con las organizaciones asiáticas o décadas como para las FARC; pero ese mismo fenómeno ocurrió muy acelerado en Venezuela a partir del año 2013, cuando muere el presidente Hugo Chávez y dirigentes pertenecientes a diferentes tendencias del partido oficialista PSUV asumen las riendas del Poder. No se trataba en este caso de grupos que tenían armas para defender al débil; sino de tendencias o parcialidades que coexistían de manera legítima y legal dentro del abanico de fuerzas que conformaban el partido gobernante PSUV y que manejaba y controlaba el líder indiscutible Hugo Chávez. Estas personas y sus seguidores o aliados políticos consolidan su propio espacio, sus feudos o grupos y de forma acelerada, perdiendo fundamentos ideológicos y buscando únicamente el lucro personal y mantener a toda costa sus cuotas del Poder, han mutado a lo que internacional y modernamente se conoce como operadores de “crimen organizado”.

Para la Unión Europa, la Delincuencia Organizada Trasnacional se define y caracteriza por:

  • Colaboración de más de dos personas
  • Actuación prolongada en el tiempo
  • Comisión de delitos graves
  • Búsqueda de beneficios o de poder
Y al menos dos los siguientes indicadores:

Reparto especifico de tareas

Uso de algún tipo de control interno

Extensión al ámbito internacional

Uso de la violencia

Blanqueo de capitales

Uso de estructuras económicas o comerciales

Corrupción de autoridades públicas o empresas

Una segunda premisa del mundo criminal consiste en que es mucho más rentable y conveniente llegar a acuerdos y pactos para repartir negocios o territorios entre las organizaciones delictivas que enfrentarse en guerra internas. El mayor ejemplo es quizás la creación en los años 30 del siglo pasado de “La Comisión” a instancias del famoso gánster Lucky Luciano para dirimir cualquier diferencia entre las cinco familias de la mafia italoamericana que dominaban el crimen en Nueva York y se la pasaban enfrentándose en inútiles y sangrientas guerras. La Comisión fue una especie de “Consejo de Administración” que supervisó las actividades de la Mafia norteamericana y servía de mediadora cuando surgían conflictos entre las diferentes “familias”.

En el caso venezolano, la evolución fue distinta. Los jefes de cada feudo desempeñaban altos cargos burocráticos o partidistas y ya tenían sus propias estructuras, organizaciones y seguidores. En vida, Hugo Chávez jugaba y manipulaba los diferentes intereses o presiones de esos grupos y lograba mantener el equilibrio o desplegaba su liderazgo para imponer una dirección que sería acatada por todos. Pero con su ausencia todo el entramado revolucionario estaría en potencial peligro.

Durante los diferentes periodos de tratamiento en La Habana, Fidel Castro tuvo a su alcance y disposición a un enfermo y debilitado Hugo Chávez para influir sobre la escogencia de su sucesor; y por supuesto que este mantuviera todos y cada uno de los acuerdos y ayudas suscritas con Cuba. En un de las salas especialmente habilitadas para el paciente en el CIMEQ, en el barrio de Siboney, Castro le habría dicho:

-Hugo Rafael, óyeme tú, este muchacho Nicolás… Es bueno, te es muy leal…

-Si, pero es un poco bruto.

-Pero, chico, mejor así… Lo rodeamos con gente inteligente y listo.

-Puedo lograr que formalice su relación con Cilia. Ella es más comprometida ideológicamente, pero no es suficiente. Si allá empiezan a pelearse a dentelladas por el Poder, todo se va al carajo… Mi liderazgo deberá ser sustituido por acuerdos de interés común para todos. Fidel, necesito que tu gente nos ayude con eso.

-Hugo Rafael, chico, tú sabes que puedes contar conmigo para eso y para todo.

Fidel Castro junto a Nicolás Maduro, en 2013 en La Habana. El extinto líder cubano se encargó de rodear con hombres de su confianza al heredero de Chávez cuando este enfermó

Fidel Castro junto a Nicolás Maduro, en 2013 en La Habana. El extinto líder cubano se encargó de rodear con hombres de su confianza al heredero de Chávez cuando este enfermó

El teniente coronel Hugo Chávez que además de una incuestionable “intuición política” poseía también lo que se puede llamar “intuición criminal” para sembrar las bases de todo el desastre que actualmente ocurre en Venezuela, incluyendo la evolución de sus sucesores a jefes de bandas de delincuencia organizada, fue muy claro en el último mensaje que pronunció al país designando a Nicolás Maduro como su sucesor, justo antes de partir hacia la muerte en Cuba:

“Si en algo debo insistir en esta nueva… en este nuevo escenario, en esta nueva batalla, en este nuevo trance, diría un llanero por allá… Bueno, es en fortalecer la unidad nacional. La unidad de todas las fuerzas populares, la unidad de todas las fuerzas revolucionaras, la unidad de toda la fuerza armada, mis queridos soldados, camaradas, compañeros… La Unidad del Ejército, mi Ejercito, mi amado Ejercito… La marina, mi amada marina… Digo esto porque… Bueno, los adversarios, los enemigos del país no descansan ni descansarán… ¿Cuál es nuestra respuesta? Unidad, unidad y más unidad. Esa debe ser nuestra divisa… La unidad, la unidad, la unidad…”

Una tercera premisa que se repite en el mundo de las organizaciones criminales, es que, una vez con éxito en una modalidad delictiva, es mucho más fácil reinvertir los recursos obtenidos para fortalecer la propia industria delictiva o incursionar en otras modalidades, más que tratar de legitimar los capitales. El tráfico de cocaína genera ingentes recursos, aunque sea sólo por fungir como facilitadores locales de los envíos de organizaciones internacionales. En Venezuela, a partir del año 2002, luego de que altos oficiales y jerarcas del gobierno se involucran en el tráfico de la cocaína de las FARC, empiezan también a desarrollar diferentes modalidades criminales, como el contrabando de gasolina, el microtráfico de cocaína, la reventa de productos básicos regulados, el tráfico de armas hacia las cárceles y otras.

Una cuarta premisa del mundo criminal es que, luego de períodos de violencia, cuando se instaura lo que algunos expertos han llamado “pax mafiosa”, la violencia que generan sus actividades tiende a disminuir. Esto pareciera estar ocurriendo en los dos últimos años en Venezuela. Luego de un incremento incesante del índice de homicidios a partir de 1998, cuando ocurrieron 4.550 casos hasta registrar 28.479 en el 2016; en el año 2017 comienza un leve descenso que se acentúa el año siguiente, coincidiendo con las políticas de exterminio y de forzado acuerdo con las bandas criminales por el control del microtráfico de cocaína que imponen sectores del gobierno.

A estas premisas internacionales se añaden factores ya netamente locales. La izquierda democrática, la izquierda pensante que dominaba el mundo cultural venezolano y las universidades públicas, se fue separando gradualmente del chavismo al punto de que para la “Siembra del Comandante Eterno”, como los chavistas llaman la muerte de Hugo Chávez, sólo lo rodeaban incondicionales de poco talento, limitada formación, ambición desbocada, ningún principio ético, moral o democrático y desmesurado afán de lucro. En un arrebato de sinceridad, uno de ellos, Diosdado Cabello, en ese momento todopoderoso presidente de la Asamblea Nacional, en el 2013, confesó públicamente: “Él era el muro de contención de muchas de esas ideas locas que se nos ocurren a nosotros. Él imponía su liderazgo, su prudencia y su conciencia y nos evitaba actuar en muchas ocasiones con estas ideas locas nuestras. En la revolución, el cuerdo es el comandante Chávez, que nos ha enseñado. Nosotros hemos tratado de aprender con él…”

A diferencia de las familias que se repartieron las actividades criminales en Nueva York, que desde su origen se dedicaron a actividades ilícitas, las cuatro corporaciones o feudos que se reparten el “Botín Venezuela” nacieron como grupos con intenciones políticas o gremiales y evolucionaron rápidamente hacia organizaciones criminales. El “Botín Venezuela” es cuantioso. Una información publicada por el periodista venezolano Francisco Olivares en el 2017 señala que el monto manejado por las diferentes “mafias venezolanas” en los 18 años de gobierno chavista podría rondar los 800 mil millones de dólares.

La ya mencionada mutación también ocurrió porque durante sus gobiernos el teniente coronel Hugo Chávez se encargó sistemáticamente de corromper y premiar a corruptos y deshonestos como mecanismo para asegurar lealtades y debilitar la institucionalidad, disponiendo libremente y sin controles de la hacienda pública e incitando a sus funcionarios a “ensuciarse las manos” y hacer fortunas personales. Para el año 2013, cuando muere Hugo Chávez, los diferentes grupos que conforman las altas esferas del Gobierno ya estaban acostumbrados a tratar, negociar, asociarse y beneficiarse de negocios y grupos criminales con total impunidad.

Maduro junto al presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, uno de los hombres fuerte del régimen que conduce su propio clan criminal. (REUTERS)

Maduro junto al presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, uno de los hombres fuerte del régimen que conduce su propio clan criminal. (REUTERS)

A estos factores se añade el desprecio del fallecido Hugo Chávez hacia los valores y principios democráticos: separación de poderes, libertad de prensa, elecciones libres, etc… Cuando Chávez era presidente su gobierno se podía calificar, de acuerdo con el lenguaje de los politólogos como de “Autoritarismo Competitivo”. Al asumir la presidencia Nicolás Maduro en el 2013 luego de unas cuestionables elecciones y usurpar la presidencia luego de las fraudulentas elecciones de 2018, rechazadas por la mayoría de los países democráticos del mundo, se pasa a un “Autoritarismo Hegemónico”, es decir en lenguaje más comprensible, a una moderna dictadura dura y cruel y del uso instrumental de la Delincuencia Organizada a funcionar como Estructuras de Delincuencia Organizada. Culmina así uno de los fenómenos político-criminales mas singulares de la historia: una nación pasa a ser gobernada abiertamente por el crimen organizado.

Cada uno de los grupos o feudos que existían durante los gobiernos de Hugo Chávez compitieron para afianzar su poder, mantener y crecer sus espacios, se fue desdibujando el componente ideológico y ya con Nicolás Maduro en la presidencia a partir del 2013, bajo el mantra del “culto al Comandante Eterno” se neutralizaron, eliminaron y apartaron a figuras que se hacían llamar “chavistas originarios” como Jorge Giordani, Rafael Ramírez, Alí Rodríguez Araque, Nelson Merentes, José Vicente Rangel y a la propia familia Chávez. Algunos cayeron o envejecieron, muchos se resignaron y otros se adaptaron a los nuevos tiempos.

Entonces la mesa estaba servida para que los herederos políticos y militares que se afianzaran en el Poder se definieran por sus acciones, comportamiento y modus operandi típicos de la delincuencia organizada. Sin embargo, las redes y alianzas que tejieron no han dejado de transformase, mutar y evolucionar desde posiciones grupales con ideales a posiciones personales y grupales lucrativas y aún siguen en proceso de constante transformación para adaptarse a cualquier circunstancia que les permita aferrarse al Poder.

Para octubre de 2019 los cuatro grupos o feudos de delincuencia organizada que gobiernan a Venezuela son:

  • La Cúpula, liderada por Nicolás Maduro, Cilia Flores y los asesores cubanos.
  • El mal llamado “Cartel de los Soles” o para ser más precisos, el Alto Mando Militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
  • La tenebrosa “Corporación Siria” liderada por Tareck Zaidan El Aissami Maddah, Vicepresidente del Área Económica.
  • La corporación familiar Diosdado Cabello.

Cada uno de ellos cumple con los estándares de la Unión Europea para ser calificados como grupo de delincuencia organizada.

Plan de Maduro para atacar a Perú ‘por debajo de la mesa’: Infiltrar a delincuentes y asesinos – PD América – 17 de Septiembre 2019

El plan de Maduro para atacar a Perú 'por debajo de la mesa': Infiltrar a delincuentes y asesinos
Nicolás MaduroPD

Un informe desvelaba que Hugo Chávez intentó vencer a Estados Unidos a través de los envíos masivos de cocaína. Una estrategia que Nicolás Maduro podría estar copiando en una escala menor para perjudicar a Perú. Óscar Pérez, exdiputado venezolano, insinuó que el régimen de Nicolás Maduro está infiltrando delincuentes en Perú, como el grupo que la semana pasada descuartizó a dos sujetos por una presunta venganza.

Pérez, presidente de la ONG Unión Venezolana en Perú, aseguró que «resulta sospechoso la recurrencia y la violencia» con lo que se suscitan los delitos. «No quiero decir que no sea espontáneo, pero lo que nos preocupa es la frecuencia. No hay un día en que no aparezca un venezolano en las noticias accionando de una manera irregular en el país», refirió. La información la reseñó la agencia internacional de noticias EFE.

Pérez indicó que «no sería descabellado pensar que pudiese haber una motivación política de Maduro para descalificar al éxodo.Además, para causarle un problema al Estado peruano». En Perú causó la pasada semana mucha conmoción la aparición en Lima de dos cuerpos descuartizados pertenecientes a un venezolano y un peruano.

Según las primeras investigaciones, el doble asesinato fue cometido por una banda de unos seis venezolanos que torturaron y desmembraron a sus víctimas en un hostal, donde de acuerdo a medios locales, utilizaron una crueldad extrema típica de los grupos criminales de Venezuela.

En mayo pasado, el ministro peruano del Interior, Carlos Morán, atribuyó el incremento de los indicadores de delincuencia en su país a la masiva inmigración de ciudadanos venezolanos, que en la actualidad suman ya 866.000.

Desde entonces el Gobierno peruano ha deportado a unos 200 venezolanos que habían ocultado sus antecedentes penales para obtener el permiso de residencia en Perú y ha exigido visado para el ingreso al país de ciudadanos de Venezuela.

Los venezolanos temen a la Policía más que a los delincuentes por Ludmila Vinogradoff – ABC – 12 de Junio 2019

Los vecinos del barrio de Petare cerraron las calles para protestar contra la policía chavista FAES

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Las pancartas hablan por sí solas: «Las FAES –policías- nos roba, el hampa nos protege». Con estas consignas los vecinos de José Félix Rivas de Petare, el barrio popular caraqueño más grande América Latina, decidieron protestar contra los cuerpos de seguridad y defender a los delincuentes.

Aunque parezca insólito y paradójico, los venezolanos están perdiendo credibilidad en su policía y los militares, a los que teme más que a los delincuentes. Ayer fue en Petare pero hace una semana ocurrió lo mismo en el estado petrolero del Zulia. Y es que la mala fama de los cuerpos de seguridad nacionales se extiende como la pólvora y el régimen de Nicolás Maduro no toma medidas para frenarla.

En la protesta realizada este lunes una vecina del barrio de Petare acusó a los uniformados policiales de las temibles Fuerzas de Acción Especiales (FAES) de agredirla en su vivienda: «Me dejaron encerrada dentro de mi propia casa durante dos horas. Se drogaron delante de mí, orinaron mis cosas, me dañaron el televisor, me pegaron y me insultaron».

La ONG Provea (Programa Venezolano de Educación y Acción) destacó que la protesta de Petare es «un hecho trascendental que debemos difundir. Un sector popular: Petare en salió a protestar contra los abusos del FAES. Tal como ocurrió con los operativos OLP (Operativos de Liberación para la Paz) los pobres se rebelan contra la violencia policial».

Lo paradójico es que la protesta del barrio fue convocada por el «pran» (jefe de delincuentes), llamado «El Wileisy», contra la violencia y el abuso policial de los agentes del FAES, lo que paralizó la movilización de casi un millón de caraqueños que viven en Petare.

Las FAES fueron creadas por el régimen de Nicolás Maduro hace dos años para combatir a los delincuentes y reprimir a los opositores. Su violencia y agresividad sorprendió por haber asesinado a 14 personas de las zonas populares de Petare y Cotiza tras las protestas del 23 de enero, convocadas por el líder Juan Guaidó.

Su actuación va más allá de la policía convencional. Es el exterminio selectivo o ajusticiamiento extrajudicial que el régimen de Maduro denomina «resistencia a la autoridad». Roberto Briceño León, director de la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, dijo a ABC que las FAES y los militares han liquidado a 7.523 personas el año pasado bajo la figura de «resistirse a la autoridad».

Por eso, es que protestan en los barrios populares donde le temen más a la policía que a los delincuentes, dice Briceño León.

 

Venezuela gun violence plummets because bullets and weapons are too expensive by Scott Smith – Independent – 28 de Mayo 2019

Firing a gun has become a luxury. Bullets are expensive at $1 (78p) each and with less cash circulating on the street, he says robberies do not pay like they used to.

For the 24-year-old, that has all given way to a simple fact: Even for Venezuelan criminals, it is become harder to get by.

“If you empty your clip, you’re shooting off $15 (£12),” said El Negrito, who spoke to The Associated Press on the condition he be identified only by his street name and photographed wearing a hoodie and face mask to avoid attracting unwelcome attention.

“You lose your pistol or the police take it and you’re throwing away $800.” Officials of President Nicolas Maduro‘s socialist administration stopped publishing statistics charting crime trends long ago. 

But in something of an unexpected silver lining to the country’s all-consuming economic crunch, experts say armed assaults and killings are plummeting in one of the world’s most violent nations.

At the Venezuelan Observatory of Violence, a Caracas-based nonprofit group, researchers estimate homicides have plunged up to 20 per cent over the last three years based on tallies from media clippings and sources at local morgues.

The decline has a direct link to the economic tailspin that has helped spark a political battle for control of the once-wealthy oil nation.

Soaring inflation topped 1 million per cent last year, making the local bolivar nearly useless, even though ATM machines have been unable to dispense more than a dollar’s worth of scrip anyway.

The severe scarcity of food and medicine has driven some 3.7 million to seek better prospects in places like ColombiaPanama and Peru — the majority of them young males from whom gangs recruit. Workdays are frequently curtailed due to nationwide strikes.

But as the country descends into a state of lawlessness, many Venezuelans who turn to crime find themselves subject to the same chaos that has led to a broader political and social meltdown.

Critics blame 20 years of the socialist revolution launched by the late President Hugo Chavez, who expropriated once-thriving businesses that today produce a fraction of their potential under government management.

Earlier this year, opposition leader Juan Guaido launched a bold campaign with the support of the US and more than 50 nations to oust Mr Maduro, who succeeded Chavez.

However, Mr Guaido has yet to make good on his promises to restore democracy, spark a robust economy and make the streets safer.

As a result of the chaos, crime has not so much disappeared as simply morphed in form. While assaults are down, reports of theft and pilfering of everything from copper telephone wires to livestock are surging.

Meanwhile, drug trafficking and illegal gold mining have become default activities for organised crime.

When night falls, streets in Caracas clear as most residents abide by an undeclared curfew out of fear for their safety. Despite the significant drop in killings, Venezuelans tend not to gaze at their mobile phones in the streets. Many leave gold and silver wedding rings in secure places at home, while others have grown accustomed to checking whether they are being followed.

“Venezuela remains one of the most violent countries in the world,” said Dorothy Kronick, who teaches political science at the University of Pennsylvania and has carried out extensive research in Caracas’ slums. “It has wartime levels of violence — but no war.”

Mike Pompeo says US preparing for possible military intervention in Venezuela

El Negrito leads for-hire hoodlums called the Crazy Boys, a band that forms part of an intricate criminal network in Petare, one of Latin America‘s largest and most feared slums.

The gangster, who agreed to an interview with two associates at their hillside hideout in Caracas, said his group now carries out roughly five kidnappings a year, down considerably from years past.

Such express abductions are big business. Typically, a victim is nabbed and held hostage for up to 48 hours while loved ones scramble to gather as much cash as they can find, with kidnappers focused on speed and a quick return rather than on the size of the payout.

El Negrito said the ransom they set depends on what a victim’s car costs and a deal can turn deadly if demands are not met.

But like many of his associates, he has considered leaving the trade in Venezuela and emigrating.

He said some people have quit the world of crime and sought more honest work abroad, fearing stiff penalties in other countries where laws are more enforced.

While explaining that he struggles to support his wife and young daughter, El Negrito passed a silver pistol between his hands. A Bible lay open to Proverbs on a dresser as a breeze turned the pages.

Robert Briceno, director of the Venezuelan Observatory of Violence, said the decline in homicides is a matter of basic economics: As cash becomes scarce in Venezuela, there is less to steal.

“These days, nobody is doing well — not honest citizens who produce wealth or the criminals who prey on them,” he said.

One associate of the Crazy Boys, who gave only his nickname, Dog, said he has no trouble finding ammunition for his guns on the black market. He said the challenge is paying for them in a country where the average person earns $6.50 a month.

“A pistol used to cost one of these bills,” he said, crumbling up a 10 bolivar bill that can no longer be used to buy a single cigarette. “Now, this is nothing.”

Associated Press

Colectivos en Venezuela: de civiles a delincuentes por Thomas Dangel – PanamPost – 17 de Mayo 2019

De donde yo vengo, de Venezuela, la palabra “Colectivos” se desconfiguró y ahora va asociada a terrorismo, armas, y muerte

Colectivos en Venezuela (Archivo)

Según la Real Academia Española se define como “colectivo” a un grupo unido por lazos laborales, profesionales, académicos entre otros. También como un adjetivo de quienes tienen virtud de recoger o reunir y además como perteneciente o relativo a una agrupación de individuos.

Cuando en Colombia o en cualquier otro país hablamos de colectivos podemos estar hablando de colectivos de artistas, o de música, de emprendedores, de gente que se une para lograr objetivos para mejorarse a si mismos y a la sociedad.

Pero de donde yo vengo, de Venezuela, la palabra “Colectivos” se desconfiguró y ahora va asociada a terrorismo, armas, y muerte. Los colectivos en Venezuela se han convertido en organizaciones terroristas, parapoliciales, de exterminio y de control del país, atacan manifestaciones, intimidan, roban y asesinan venezolanos. Literalmente “cazan” a los opositores.

El gran polo patriótico, plataforma electoral del chavismo creada en el 2011 está integrada por 28 Consejos Patrióticos Sectoriales, y cuenta con 10.810 colectivos y movimientos sociales compuestos por 35.543 personas. Según el gobierno y sus seguidores aseguran que tienen exclusivamente fines culturales, ideológicos y pacíficos, pero las evidencias muestran lo contrario.

Angelica Lugo, periodista de El Nacional dice que los colectivos “muestran sus dos lados a los vecinos: intimidan y roban. También organizan las colas de los servicios públicos y hacen alarde de su labor social, siempre amparados en sus armas”

Utilizan el “Método Iraní” en la cual en vez de dejar que fuese el ejército o la Guardia Revolucionaria iraníes los que salieran a reprimir, utilizaron a los integrantes de lo que llamaban el “Basij”, que eran unos colectivos que andaban en moto y que, con pistola en mano, iban matando a cuanto manifestante encontraban en la calle. El líder revolucionario Ruhollah Jomeini proclamó un decreto fundando el Basij como «una gran milicia del pueblo» en noviembre de 1979, quien habría declarado que «un país con 20 millones de jóvenes debe tener 20 millones de fusileros, o una fuerza armada con 20 millones de soldados; tal país nunca será destruido”

Lo que sucede es que en una manifestación a los primeros tres o cuatro muertos, la gente sigue allí, pero ya cuando llegas a los 30 o 40 muertos, la gente comienza a decirse, “mejor me voy para la casa porque me van a matar”.

La ventaja de usar a los grupos paramilitares de esa manera es que brinda al régimen dictatorial los argumentos para alejarse del conflicto y luego argumentar, a través de sus aparatos de propaganda, que las muertes fueron provocadas durante conflictos entre civiles.

Eso es más conveniente que dar órdenes a soldados a abrir fuego contra la población usando sus fusiles de reglamento, lo que llevaría a la comunidad internacional a declarar que desde el poder se ordenó a la Fuerza Armada cometer una masacre.

Los podemos identificar así, se movilizan en su mayoría en grupos de motos, encapuchados, y vestidos de civil, van armados con armas automáticas, e incluso armas largas, granadas, etc.

Para llegar a los orígenes de los colectivos, muchos de los cuales se autodenominan “político-sociales” nos tenemos que remontar a los grupos guerrilleros venezolanos de los años 60.

Agrupados en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, varios de esos movimientos optaron por participar en la pacificación. Para principios de la década de los años 80 casi toda esa guerrilla insurreccional venezolana había sido pacificada, institucionalizada, derrotada o estaba tan dividida que era irrelevante.

En el año 71 los jóvenes del Partido Comunista de Venezuela (PCV) se separan del partido y de la lucha insurreccional fundando el Movimiento al Socialismo (MAS) y La Causa Radical (LCR). Estos dos partidos aceptan el juego democrático y fueron asumiendo, en el transcurso de las siguientes dos décadas, posiciones de poder en sindicatos, concejos municipales, alcaldías y gobernaciones.

La Revolución Venezolana (PRV) sería el otro partido insurreccional que tendría varias divisiones: Liga Socialista; Bandera Roja y Venceremos.

Es importante entonces nombrar a estas organizaciones porque personajes claves del chavismo han militado en ellos: Alí Rodríguez Araque ex ministro de energía entre otros cargos, en el PRV; Elías Jaua quien ha sido ex vicepresidente, ministro etc., en Bandera Roja y Nicolás Maduroex canciller de Chávez y presidente ilegitimo, en la Liga Socialista.

Personajes pertenecientes a estos movimientos, se infiltran en la Fuerza Armada Nacional, y liderados por Hugo Chávez realizan el golpe de estado fallido del año 1992 contra el presidente a ese momento, Carlos Andrés Pérez.

Entonces, cuando Chávez intenta el golpe, no solo estaba apoyado por militares, también había un componente civil compuesto por estos colectivos

En ese momento el golpe es infructuoso y Chávez se rinde y es llevado a prisión, pero antes, se pronuncia en televisión nacional con la recordada frase “Por ahora”

En el año 1994 Chávez y varios de los golpistas siguen en la cárcel y logran el indulto por parte del presidente Rafael Caldera quien acordó esto con partidos de la izquierda para lograr apoyos a su gobierno.

Logra ganar las elecciones presidenciales en el año 1998 y asume el poder el 2 de febrero de 1999. En el año 2002 el gobierno crea los “Círculos bolivarianos” cuyo objetivo según ellos era «Elevar la conciencia social, formar cuadros revolucionarios y velar por el cumplimento de la democracia participativa».

Uno de los llamados a crear y organizar los primeros círculos bolivarianos fue Diosdado Cabello, quien se define como chavista radical, con vínculos con el narcotráfico, uno de los personajes más nefastos de la historia de mi país.  Con el fin de financiar a estos círculos bolivarianos Chávez en un principio destina 140 millones de dólares. Fueron comparados por algunos o inspirados en las brigadas de respuesta rápida, o los comités de defensa de la revolución cubana.

Unos años inestables y una popularidad en descenso trajo como consecuencia que el 11 de abril de 2002 miles de venezolanos salieran a la calle exigiendo la renuncia de Hugo Chávez, se suceden hechos de violencia en las calles, muchos de estos asociados a los círculos bolivariano. En grabaciones hechas por periodistas en “puente llaguno” se puede apreciar a Richard Peñalver, uno de los pistoleros que atacaron a manifestantes en Caracas, miembro del partido de Maduro, y aunque lo condenaron por estos hechos fue indultado por Chávez, y hasta fue concejal de Caracas. A raíz de la violencia y los venezolanos en la calle, la cúpula militar venezolana le exige la renuncia al presidente, Chávez decide entregarse y abandona el palacio de Miraflores.

Luego hay un cúmulo de eventos que suceden en pocas horas se juramenta Pedro Carmona, se disuelve el Parlamento, el Tribunal Supremo y otros entes, la mayoría de los países latinoamericanos, no reconoce esta presidencia, y como este movimiento no tenía bases sólidas, venezolanos partidarios de Chávez exigen su vuelta a la presidencia, y con el apoyo de un sector militar logra retomar a ella el 14 de abril.

Les cuento todo esto porque ese momento marca un punto clave, Chávez ahora desconfía de los militares, hace una limpia de las fuerzas armadas y refugia la defensa de la revolución en los círculos bolivarianos, quienes luego mutarían a los llamados colectivos que se conocen actualmente.

Empiezan a recibir más financiamiento del Estado, sueldos, vehículos, armas, territorios, y entrenamiento militar, muchos de estos se ha denunciado que han sido dirigidos por las FARC.

Colectivos como los Tupamaro, La Piedrita, Alexis Vive, tienen circuitos cerrados de televisión, radios, se mueven con total impunidad en zonas de Caracas como el 23 de enero, donde ni la policía puede entrar.

Estos colectivos Paramilitares se muestran abiertamente. Son organismos que se asumen como el brazo armado del pueblo, los guardianes de la revolución, o que cumplen funciones parapoliciales con la permisividad del Estado. Se trata de grupos armados que se consideran a sí mismos como parte de una vanguardia revolucionaria.

Les pongo un ejemplo, el colectivo “la piedrita” pertenece a la Parroquia o sector 23 de enero en Caracas, a ellos se les entrego parte de ese territorio y asumen las funciones que debería tener el estado en este sector como las de seguridad y control ciudadano. Así vemos como el colectivo la piedrita dirige la comuna llamada “la piedrita”, su líder es Valentín Santana quien tiene tres órdenes de captura, pero nadie lo busca. Se atribuyó ataques a medios de comunicación, a la sede diplomática del Vaticano, se le ha acusado de asesinar a varias personas, pero vive en total impunidad.

El 4 de agosto de 2009 por ejemplo, docenas de motorizados con boinas rojas liderados por Lina Ron a quien se le atribuye ser una de las líderes más notorias de los colectivos rodearon la entrada de las oficinas de Globovisión y sometieron a los guardias de seguridad, ingresaron a la fuerza a la planta baja del edificio y lanzaron dos bombas lacrimógenas. Si bien el presidente Chávez condenó el ataque y esta dirigente fue apresada por dos meses, esto no fue mas que una fachada, porque se denuncio luego las comodidades que tenia Lina Ron en la cárcel, además Chávez la quería muchísimo, tanto así que le dedicó un tweet el día que Lina Ron muere, por causas naturales.

Pero ¿Por qué se habla tanto ahora de los colectivos en Venezuela? Porque desde la muerte de Chávez y la llegada de Nicolas Maduro a la presidencia, una de las alas más radicales del chavismo se instaló en el poder, esto a través de una elecciones signadas por el fraude y el amedrentamiento a los votantes donde la agencia  Reuters denominó a los colectivos como “un factor clave de la maquinaria electoral del gobierno” que “ayudaron a influenciar resultados y eran considerados por la oposición como maleantes que intimidan a los rivales”.​ El Centro Carter declaró que durante las elecciones los centros de votación tenían un «ambiente intimidante» cuando «grupos de motorizados asociados con el partido de gobierno» eran visto alrededor de los centros.

Para nadie es un secreto lo que desencadenó desde la llegada de Nicolas Maduro al poder, inflación, inseguridad, parálisis de la economía, endeudamiento, escasez, hambre y miseria.

Ante este escenario, que todos conocemos, hay una fractura de la Fuerza Armada Nacional, y Maduro ante su desespero, y su miedo se refugia en el terrorismo, llevado como bandera por los colectivos en Venezuela. Básicamente les ha entregado el país.

Uno de los colmos del descaro es como la ministra para el Servicio PenitenciarioIris Varela, describe a los colectivos como el “pilar fundamental de la patria”, cuando conocedores del ámbito penitenciario y periodistas han denunciado que se han liberado presos en Venezuela con la condición de que se unan a los colectivos armados para seguir amedrentando a los ciudadanos con el objetivo de que Nicolas maduro se mantenga en el poder.

En las protestas del 2014 millones de venezolanos se volcaron a las calles, En Carabobo de donde yo vengo, el gobernador para ese entonces era Francisco Ameliach, aliado a Chávez y Maduro, el responde a la convocatoria a marchar hecha por la oposición con este tweet. “UBCH a prepararse para la batalla Fulminante. Diosdado dará la orden”.

Las UBCH son las unidades de batalla Hugo Chávez, no es más que un sinónimo para los colectivos. Ese día los colectivos atacan la manifestación, hay más de 9 heridos y muere Genesis Carmona, estudiante universitaria, quien en el 2013 gano el concurso de miss turismo en nuestro estado.

El 8 de agosto de 2017 el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos responsabilizó a grupos armados progubernamentales y a las fuerzas de seguridad de ser responsables de la muerte de al menos 73 manifestantes durante las protestas en Venezuela de 2017. Estos mismos colectivos a la orden del para entonces alcalde de caracas Jorge Rodríguez y actual ministro de comunicación, invaden violentamente la Asamblea Nacional de Venezuela, dominada por la oposición donde hieren a 5 diputados.

Los colectivos atacan también junto a tropas de la fuerza armada y de la policía, como ocurrió en el caso de Oscar Pérez, quien era inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, quien llamó a la insurrección militar para sacar a maduro del poder y fue asesinado junto a varios de sus compañeros, en la llamada masacre de El junquito. Una ejecución extrajudicial.

Los colectivos tienen carta blanca para atacar cualquier expresión de la sociedad civil que ellos crean puede atentar contra los intereses del gobierno, del partido de gobierno o sus aliados. También, tienen carta blanca para delinquir a través del tráfico de armas y drogas, robos, secuestros, invasiones, cobros de vacunas y cualquier expresión criminal que genere recursos para su crecimiento. Además, ejercen control social de la población al ser muchos de ellos los responsables de repartir los planes sociales como son las pocas cajas de comida que llegan a los venezolanos a través del gobierno.

La última acción de Maduro fue entregarles a estos colectivos el manejo de la frontera de Venezuela con Colombia, en Cúcuta,  a través de las llamadas “trochas” para que se sigan financiando, yo mismo he estado en la zona, y contabilizamos cuantos venezolanos pasan y son unas 130 personas por minuto y a cada una de ellas los colectivos paramilitares les cobran 5 mil pesos colombianos, lo que totaliza unos seiscientos cincuenta mil pesos por minuto, y que suman 39 millones de pesos por hora, estos cruces están abiertos entre 10 y 12 horas, generando aproximadamente 39 millones de pesos al día, lo que equivalen a 120 mil dólares y mensualmente estarían sumando los casi 4 millones de dólares para seguir con su régimen de terror en Venezuela.

Esta situación la hemos denunciado en los organismos internacionales, el gobierno colombiano la conoce. Por eso el 2 de abril de este año la Asamblea Nacional declaró a estos grupos como terroristas y declaró sus actuaciones como “terrorismo de estado”.

Vemos como estos colectivos de terror siguen atacando a los venezolanos en las convocatorias de calle hechas por el presidente encargado Juan Guaido, al existir el quiebre en las fuerzas armadas estos pasan a ser el principal grupo de ataque con el que cuenta Nicolas Maduro para intentar controlar a la población.

El siguiente paso es el que estamos llevando a cabo en los organismos internacionales, necesitamos que la OEA y la ONU declaren a estas organizaciones como terroristas, así como se reconoce al Hezbollah en Arabia Saudita o el ISIS en Siria.  Ya es hora de que se detenga la acción criminal de estos colectivos en Venezuela antes de que sea demasiado tarde y estos grupos sigan sumando crímenes a su historial.

*Thomas Dangel es abogado, político venezolano en el exilio. Concejal 2013-2018 del estado Carabobo. Perseguido y apresado por la dictadura. @ThomasDangel

Formas de matar: el régimen de Maduro por Miguel Henrique Otero – Editorial El Nacional – 20 de Enero 2019

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El régimen encabezado por Nicolás Maduro mata sin horario. Lo hace en todo el territorio nacional, de día o de noche. El proceso que consiste en despojar de vida a los venezolanos es permanente. Y para ello hace uso de los más diversos métodos, cuyos resultados se constatan a distintas velocidades.

El método que alcanza a un mayor número de víctimas es, sin duda, el hambre inducida. A lo largo de dos décadas, Chávez primero y a continuación Maduro construyeron un modelo económico, hoy en pleno apogeo, que funciona sobre dos premisas: hambre e hiperinflación. De forma simultánea, liquidaron el valor de la moneda -redujeron a la nada el poder adquisitivo- y extendieron entre millones de familias venezolanas, la práctica de comer cada vez menos, cada vez peor, cada vez de forma más esporádica. En el diseño de esta perversa, gigantesca operación, que tiene entre sus gloriosos antecedentes las hambrunas provocadas por Stalin y Mao, ha contado con la participación de asesores del castrismo y de Podemos.

Del plan de convertir a Venezuela en un Estado de Hambre nada ha escapado: se acabó con el Programa de Alimentación Escolar, se expropiaron fincas productivas y empresas del sector agroindustrial para arruinarlas, se han creado, una tras otras, entidades para hacer imposible la adquisición y distribución de alimentos, se han arrasado los presupuestos que, hasta 1998, permitieron el funcionamiento de comedores y servicios de alimentación en hospitales, orfanatorios, centros de la tercera edad, cárceles y otras instituciones. Una realidad que esta por reportarse y fotografiarse: los miles de cocinas industriales que, en todo el país, están hoy en condiciones inservibles, oxidadas y mugrientas.

El más significativo logro de la revolución bolivariana en su propósito de imponer una dictadura se expresa en la politización del derecho a comer: el carnet de la patria y los Comités Locales de Abastecimiento y Producción -CLAP- que, en concreto, actúan bajo la más implacable lógica de la extorsión: acceso a bolsas de comida a cambio de lealtad política. El sistema CLAP, es el más extendido método de humillación y sumisión de la sociedad venezolana.

Tiene la hambruna inducida una ventaja: mata lentamente sin que sus víctimas se sumen a las estadísticas de muertes violentas. Las personas -especialmente los niños y los ancianos- adelgazan, pierden su masa corporal, se debilitan, se enferman y fallecen. La estructura de muerte funciona a la perfección: cuando el ciudadano aquejado busca la acción de los servicios de salud, no la encuentra. Así las cosas, el enfermo se convierte en una especie de náufrago: solo, perdido, huérfano de la atención sanitaria a la que tiene derecho.

Para contribuir a esta política de la muerte, el régimen realizó antes una de sus más impecables operaciones: destruyó el sistema de salud. Una visión en perspectiva de lo ocurrido, muestra los múltiples factores que se pusieron en juego: politizaron el funcionamiento y las operaciones hospitalarias; persiguieron a médicos y paramédicos, que por miles y miles escogieron huir del país; tomaron las medidas justas para crear situaciones de extrema escasez de medicamentos e insumos hospitalarios; importaron de Cuba, no a profesionales sino a piratas del ejercicio médico; estimularon el regreso de enfermedades que habían sido erradicadas y que han adquirido proporciones de epidemias; concentraron los sistemas de compras de manera de convertirlos en eficaces procedimientos para la corrupción; se hicieron compras milmillonarias de medicamentos de mala calidad o de medicamentos falsificados; destruyeron o se robaron el parque de ambulancias; saquearon las despensas de los centros de salud; crearon su propia fábrica de incompetentes con el nombre de médicos comunitarios; permitieron que los centros hospitalarios se convirtieran en guaridas de mafias y bandas delictivas; y, si mi cuenta es correcta, en dos décadas el llamado Ministerio del Poder Popular para la Salud ha tenido, léase bien, 17 ministros, uno de los más abultados carteles de un poder ejecutivo especialista en nombrar a ignorantes y ladrones como ministros.

Al doble procedimiento, insaciable y de regularidad sostenida, de matar por hambre y enfermedad, se suman decenas y decenas de otros métodos, más evidentes y cotidianos: matan a miles de ciudadanos indefensos, entre 25 y 30 mil al año, a manos de los delincuentes que mantienen bajo control las ciudades y pueblos del territorio venezolano. Mueren conductores y pasajeros de vehículos en autopistas llenas de baches, sin iluminación ni señalización, en accidentes mortales e incapacitantes. Mueren personas hambrientas tras ingerir alimentos venenosos -como la yuca amarga- desesperados por el hambre. Mueren los pacientes en quirófanos y salas de terapia intensiva como consecuencias de las amplias y reiteradas fallas del servicio eléctrico. Mueren las personas por la inexistencia de servicios de ambulancia y atención a las emergencias. Mueren familias enteras, arrastradas por el lodo y las aguas, en los días de lluvia. Mueren miles y miles de personas por falta de medicamentos e insumos para las enfermedades crónicas como las diabetes, la tensión arterial, las cardiopatías, el cáncer, el VIH y otras. Mueren los indígenas venezolanos azotados por epidemias. Mueren inocentes que viven en los barrios del país, abaleados por las luchas entre bandas o por operativos de cuerpos policiales o militares que disparan de forma indiscriminada. Mueren las víctimas de las operaciones a cargo de sicarios. Mueren en sesiones de tortura ciudadanos como Fernando Albán. Mueren los presos políticos a los que se niega atención médica. Mueren miles y miles de venezolanos bajo el yugo de un régimen que odia la vida.

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