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Venezuela exposed by looming debt payments – Argus Media – 3 de Octubre 2018

Este es un Octubre Rojo para la deuda venezolana por Krystel Montes De Oca – Konzapata – 4 de Octubre 2018

La situación de los bonos venezolanos seguirá complicándose en este mes de octubre al agregar la amortización del bono PDVSA 20 por unos 842 millones de dólares.
El ministro Simón Zerpa tiene un problema en manos / Foto: Infovzla

El ministro Simón Zerpa tiene un problema en manos / Foto: Infovzla

Se siguen acumulando pagos incumplidos por Venezuela. Así terminó septiembre. Las autoridades venezolanas continúan sin dar información sobre los pagos de los bonos de deuda vencidos que alcanzan actualmente unos 6.400 millones de dólares.

El panorama de pagos no parece ser el más esperanzador, ya que este octubre representa el segundo mes con mayores desembolsos del año al comprender la amortización del bono PDVSA 20 por unos 842 millones de dólares.

Se siguen acumulando pagos incumplidos por Venezuela. Así terminó septiembre. Las autoridades venezolanas continúan sin dar información sobre los pagos de los bonos de deuda vencidos que alcanzan actualmente unos 6.400 millones de dólares.

El desembolso total estimado para octubre es de 1.598,2 millones de dólares, resultando ligeramente inferior al estimado para agosto de este año en 1.758 millones de dólares.

En 2018, Venezuela deberá cubrir compromisos por cerca de 8.000 millones de dólares entre bonos soberanos y de la estatal petrolera y enfrentará este 12 de octubre el vencimiento de los cupones del PDVSA 27 y 37, ambos títulos en default.

Mientras tanto, parece que el incentivo que tiene el gobierno de Nicolás Maduro de afrontar sus compromisos de pago, específicamente para cumplir con la amortización del bono P20, ha disminuido a pesar del reciente incremento de los precios petroleros que supera la barrera de los 80 dólares.

Esta posible disminución en el incentivo de pago podría estar asociada, según analistas, a una caída en el valor estratégico de Citgo (colateral del bono P20); ya que las sanciones americanas a Venezuela restringen la capacidad de PDVSA de repatriar el efectivo proveniente de los Estados Unidos a través de dividendos o la venta de Citgo.

No obstante, poca es la información que se ofrece sobre el futuro pago de los compromisos y las expectativas de los inversionistas afectarán el desempeño de la deuda venezolana a medida que las fechas de pago se hagan más cercanas.

Perspectivas 2018 – 2019 por Ecoanalítica – Septiembre 2019

El atraso de Venezuela en el pago de la deuda externa aumenta a 6.300 millones de dólares por Víctor Salmerón – ProDaVinci – 30 de Agosto 2018

La semana pasada, los inversionistas con bonos venezolanos en sus portafolios esperaban ansiosos el pago de 1,000 millones de dólares que la administración del presidente Nicolás Maduro debía hacer por el vencimiento de capital e intereses de la deuda. Pero el dinero no llegó.

Con esta nueva demora, el atraso en el pago de la deuda del país –surgida tras la continua emisión de bonos por parte del gobierno y las principales empresas públicas como Pdvsa– suma 6,300 millones de dólares, una magnitud que podría disparar una ola de demandas en tribunales internacionales.

Tras el incumplimiento en el pago comienzan a correr treinta días de gracia y expirado este plazo, los inversionistas pueden unir fuerzas y demandar la cláusula de aceleración; es decir, exigir que Venezuela pague de inmediato todo lo que les debe, no solo los giros atrasados.

De acuerdo con el registro de Torino Capital existe una larga lista de bonos a los que ya se les venció este período de gracia y en el mercado financiero se comenta insistentemente que parte de los afectados han comenzado a organizarse para introducir demandas en Estados Unidos.

“Es muy preocupante que no haya ningún tipo de comunicación con los inversionistas, el gobierno no hace nada en este sentido”, dice el analista financiero José Guarino.

La quiebra

Entre 2004 y 2014 Venezuela disfrutó del boom petrolero más largo de su historia. Pero Hugo Chávez, para ese entonces presidente de la república, disparó el gasto con tal intensidad que la lluvia de petrodólares quedó pequeña y el país triplicó la deuda por bonos en divisas. Tras no crear un fondo de ahorro, destinar buena parte del dinero a proyectos que no son capaces de exportar, y no invertir para elevar y mantener la producción de petróleo –producto que provee 96 de cada 100 dólares que ingresan a la nación– la bancarrota es un hecho.

La deuda en bonos suma 68,728 millones de dólares y la perspectiva es que, si el precio del petróleo no aumenta de forma considerable, hasta 2028 el país tendría que destinar al menos un tercio del ingreso petrolero de cada año para cancelar capital e intereses, una proporción muy elevada que explica el atraso con los inversores.

Pero la situación es más difícil. Aparte de los bonos, Venezuela debe por otros conceptos como créditos de otros países, principalmente China y Rusia; productos comprados a empresas extranjeras y pagos pendientes por expropiaciones.

Según estimaciones de la firma estadounidense Millstein & CO y de Miguel Ángel Santos, investigador del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, la deuda externa total suma 184,500 millones de dólares, una magnitud descomunal para el ingreso actual del país.

El informe de coyuntura del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, una de las principales casas de estudio de Venezuela, señala que el monto de la deuda respecto al ingreso proveniente de las exportaciones “es un indicador con el que se suele medir la vulnerabilidad macroeconómica de una economía y se espera que alcance niveles máximos éste y el próximo año, pudiendo representar casi siete veces el nivel de las exportaciones”. Inmediatamente agrega que “esto hace de Venezuela el país con la situación más crítica en el mundo, en cuanto al manejo de la deuda del sector público se refiere”.

El efecto Conoco

El pasado 25 de abril el tribunal de la Cámara de Comercio Internacional decidió que Pdvsa debía pagarle a la compañía estadounidense ConocoPhillips 2,000 millones de dólares por la expropiación en 2007 de inversiones que realizó en Venezuela en proyectos de crudo pesado.

Ante la indiferencia del gobierno venezolano la empresa estadounidense tomó acciones para embargar activos de Pdvsa en Bonaire y San Eustaquio. Gracias a esta presión el lunes 20 de agosto Pdvsa se comprometió a pagarle a ConocoPhillips parte de la deuda en los próximos noventa días y cancelar el resto en cuatro años y medio.

“Esta decisión puede derivar en que los inversionistas se convenzan de que solo actuando legalmente podrán forzar al gobierno de Maduro a negociar, esto puede precipitar las acciones legales para exigir el pago de la deuda atrasada por los bonos”, dice José Guarino.

La posibilidad de un acuerdo con los inversionistas para reestructurar la deuda en bonos luce muy complicada. La decisión del gobierno venezolano de desconocer a la Asamblea Nacional elegida en 2015 cuando la oposición obtuvo un contundente triunfo electoral, derivó en que Estados Unidos prohibió a su sistema financiero participar en negociaciones que provean nuevos recursos al estado venezolano.

Como buena parte de los bonos están en manos de fondos de Estados Unidos o que operan en este país, hasta tanto no se levanten estas sanciones una negociación con los inversionistas tiene muy pocas posibilidades de éxito.

Citgo en riesgo

En 2008 el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, eliminó la concesión que le permitía a la compañía canadiense Crystallex explotar una mina de oro en el sur del país. La empresa reclamó el pago de 1,400 millones de dólares en compensación y, como no logró ningún tipo de acuerdo, recurrió al tribunal de arbitraje del Banco Mundial donde obtuvo una decisión favorable.

Al igual que en el caso de ConocoPhillips el gobierno venezolano se negó a pagar y Crystallex acudió a una Corte Federal en Estados Unidos a fin de beneficiarse con un fallo que le permita cobrar la deuda apropiándose de activos de Citgo, la filial de Pdvsa que opera en el mercado estadounidense y tiene un alto valor estratégico porque actúa como un puente para vender petróleo en el principal mercado del planeta.

El 23 de agosto el juez federal de distrito Leonard Stark en Delaware decidió que Crystallex puede confiscar acciones de Citgo a fin de cobrar la deuda. Si bien el fallo es apelable, algo que seguramente hará el gobierno de Nicolás Maduro, es evidente que la presión de los acreedores va en aumento y podría derivar en la pérdida de activos muy valiosos para Venezuela.

La asfixia

No solo quienes tienen bonos en sus portafolios sufren el colapso. El descalabro de la producción de petróleo, que ha caído a niveles de 1950, se traduce en que al país ingresan pocos dólares al punto de que las importaciones se reducen drásticamente generando la escasez de una amplia variedad de productos como alimentos, medicinas, textiles, repuestos para automóviles y también, de materia prima e insumos que las empresas necesitan para producir.

La Academia de Ciencias Económicas señala que “ la estrangulación de la economía se hace evidente en la contracción de las importaciones, con lo que se ha agravado la escasez de materias primas y bienes de consumo”.

El gobierno venezolano oculta las estadísticas oficiales pero un estudio elaborado por Torino Capital que toma en cuenta datos de treinta países señala que las importaciones de los primeros cinco meses de 2018 fueron 83% menos que en el mismo lapso de 2012.

Control maquillado

Durante quince años el gobierno ha mantenido un control de cambio que limita la cantidad de divisas que las empresas y las personas pueden comprar, dando pie a un mercado paralelo donde los venezolanos adquieren los dólares que no les venden por el mecanismo oficial.

Históricamente la cotización del dólar en este mercado paralelo ha superado por mucho al establecido por las autoridades en el sistema controlado y es la señal que siguen empresarios y comerciantes para fijar sus precios.

Decidido a acabar con esta distorsión, Nicolás Maduro anunció que el Programa de Recuperación Económica que puso en marcha el pasado 20 de agosto crearía un mecanismo “para tener un solo tipo de cambio y matar al dólar criminal”, pero el resultado no ha sido el esperado.

En el nuevo modelo, el gobierno se reserva para su uso todos los dólares provenientes del petróleo, que representan 96% de las divisas que ingresan al país y organiza un mercado solo para el sector privado, donde las empresas y los particulares pueden vender todas las divisas que deseen, pero se les controla el monto que pueden comprar.

Las empresas podrán adquirir hasta 400,000 dólares al mes y los particulares solo 500 dólares en las subastas que se realizarán tres veces por semana. El Banco Central dirá al cierre de cada subasta cuál es el tipo de cambio oficial, calculando un promedio ponderado de las transacciones.

La consecuencia de este modelo, sostienen analistas consultados, es que seguirá existiendo el mercado paralelo porque será la vía que utilizarán las empresas y los particulares para comprar los dólares que no les venderán por el mercado oficial. Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, señala que “es un experimento de sistema controlado, vas a seguir teniendo el mercado paralelo que va a reflejar todas las expectativas y la escasez de dólares que tiene la economía”.

El resultado de la primera subasta en el nuevo mercado es ilustrativo. Tan solo siete empresas compraron divisas por un monto total de 24.144 dólares a un tipo de cambio de 60 bolívares por dólar, mientras que en el mercado paralelo la divisa estadounidense se cotiza a un precio 36% superior.

Un elemento clave es que para derrotar a la hiperinflación es vital alcanzar la estabilidad en el tipo de cambio, pero el gobierno aumentó sesenta veces el salario mínimo, distribuirá un bono especial a más de diez millones de familias y por noventa días asumirá el pago de la nómina de la pequeña y mediana empresa. Todo apunta a que como no tiene suficientes recursos, recurrirá a la creación de dinero para cumplir con estos compromisos.

Asdrúbal Oliveros explica que “la inyección de bolívares en la economía aumentará la demanda de divisas en momentos en que hay muy poca oferta y por tanto el precio del dólar tenderá al alza. Muy probablemente vamos a ver un guión conocido: las empresas no pueden comprar los dólares que necesitan en el mercado oficial, los adquieren en el paralelo y fijan los precios de acuerdo a esta tasa. Si el gobierno insiste en que los precios tienen que calcularse de acuerdo al tipo de cambio oficial desaparecen los productos”.

Luis Zambrano Sequín, expresidente de la Academia de Ciencias Económicas, explica que “va a ser muy difícil sostener un tipo de cambio estable porque tienes una muy fuerte restricción, no hay manera de aplicar un programa de ajuste exitoso sin que el país reciba financiamiento de los organismos multilaterales y logre refinanciar la deuda externa”.

Añade que “se estima que a través del Fondo Monetario Internacional el país podría alcanzar un programa de ayuda de 20,000 millones de dólares anuales por tres años, pero además necesitaría respaldo de otros organismos multilaterales y auxilio financiero; la crisis venezolana es muy profunda”.

Venezuela no pagó el capital del bono y la incertidumbre entre los inversores crece por María Rodríguez – Al Navio – 16 de Agosto 2018

Se cumplió lo previsto: Venezuela no pagó el capital del bono este miércoles, valorado en 1.053 millones de dólares. Ahora la principal preocupación de los acreedores es cómo “arañar” algo del valor depositado en los bonos y exigírselo al Gobierno, explica al diario ALnavío Darío García, analista de XTB en Madrid. No obstante, adelanta que va a ser muy complicado. Y más cuando “todas las reservas de oro venezolano se trasladaron de Reino Unido y Suiza a Turquía”.

El impago del capital de un bono de Venezuela aviva la incertidumbre entre los inversores
Venezuela ha entrado en su primer default oficial”. Así resume al diario ALnavíoDarío García, analista de XTB en Madrid, el hecho de que el Gobierno de Venezuela no pagó este miércoles el bono soberano 13 5/8 15/08/2018, con un valor de 1.053 millones de dólares. “De hecho, en el terminal de Bloomberg aparece en default”, puntualiza García.

Es el primer vencimiento de capital desde que en noviembre de 2017 el gobierno de Nicolás Maduro decidió dejar de pagar los intereses de los bonos tanto de PDVSAcomo de Venezuela, llamando a una reestructuración que “nunca llegó”, tal como detalló Juan Antonio Avellaneda en un artículo en KonZapata.

“Ahora mismo la principal preocupación que tienen los acreedores es ver de dónde pueden arañar el valor depositado en bonos para exigírselo a Venezuela”, explica García. Es decir, aumenta la incertidumbre para estos acreedores “de cara a cómo pueden compensar o pedir responsabilidades a la hora de cobrar total o parcialmente el dinero invertido”, puntualiza el experto.

Aumenta la incertidumbre entre los acreedores para recuperar parte de lo invertido en bonos

No obstante, “va a ser muy complicado que puedan sacar algo en concreto teniendo en cuenta que Venezuela, sabiendo que esto podía acarrear multas o penalizaciones, pasó todas sus reservas de oro de Reino Unido y Suiza a Turquía”, recuerda el analista de XTB. Sólo en marzo, las exportaciones de piedras y metales preciosos desde Caracas a Ankarasumaron 381 millones de dólares, según un informe de Torino Capital (Leer más: Las relaciones entre Venezuela y Turquía están bañadas en oro).

Y es que “da un poco de pie a pensar cuál ha sido la operativa [del gobierno de Nicolás Maduro] a sabiendas de que Turquía es independiente. No tiene la obligación de extraditar los bienes de Venezuela a ningún tipo de regulador oficial internacional para permitir pagar a los acreedores el dinero invertido”, explica García.

En este punto es necesario recordar que la minera Crystallex recibió el viernes la aprobación del tribunal de distrito en Delaware para que incaute Citgo. Este movimiento atiende a los 1.400 millones de dólares con los que PDVSA debe indemnizarla por la nacionalización de una de las minas de oro en las que operaba Crystallex por el gobierno de Hugo Chávez.

Ya en mayo, la Cámara de Comercio Internacional de París impuso a PDVSA el pago de 2.040 millones de dólares a Conoco Phillips por la expropiación de sus activos en la Faja Petrolífera del Orinoco en 2007. En un esfuerzo por cobrar la multa, Conoco embargó terminales de PDVSA en el Caribe.

U.S. Judge Authorizes Seizure of Venezuela’s Citgo by Andrew Scurria and   Julie Wernau – Wall Street Journal -9 de Agosto 2018

Creditor Crystallex is the first to win a judgement authorizing its seizure

The corporate logos of state oil company PdVSA and Citgo Petroleum in Caracas, Venezuela.
The corporate logos of state oil company PdVSA and Citgo Petroleum in Caracas, Venezuela.

A U.S. federal judge authorized the seizure of Citgo Petroleum Corp. to satisfy a Venezuelan government debt, a ruling that could set off a scramble among Venezuela’s many unpaid creditors to wrest control of its only obviously seizable U.S. asset.

Judge Leonard P. Stark of the U.S. District Court in Wilmington, Del., issued the ruling Thursday. However, his full opinion, which could include conditions or impose further legal hurdles, was sealed. A redacted version is expected to be available at a later date.

The court order raises the likelihood that Venezuela’s state oil company, Petróleos de Venezuela SA, will lose control of a valuable external asset amid the country’s deepening economic and political crisis. The decision could still be appealed to a higher, federal court.

Attorneys for PdVSA weren’t available for comment. Citgo declined to comment.

Crystallex International Corp., a defunct Canadian gold miner that filed the legal action, is trying to collect on a judgment over lost mining rights involving Venezuela’s government. It has targeted Citgo, an oil refiner, because this is the largest U.S. asset of the cash-strapped and crisis-riven country.

Many other creditors of Venezuela are also circling Citgo, but Crystallex is the first to win a judgment authorizing its seizure. Crystallex had argued that Citgo was ultimately owned by PdVSA, which is an “alter ego” of Venezuela that is liable for the South American country’s debts. The judge’s decision in favor of Crystallex allows it to take control of shares of Citgo’s U.S.-based parent company, the first step toward a sale of the company.

Venezuela and its various state-controlled entities together have $62 billion of unsecured bonds outstanding, with approximately $5 billion so far in unpaid interest and principal. Analysts estimate that the government has approximately $150 billion total in debt outstanding to creditors around the world.

Venezuela and its state-controlled entities including PdVSA began missing bond payments last year and have since spiraled into a widespread default. U.S. sanctions bar creditors from engaging the Venezuelan government in any kind of restructuring or buying new debt.

Maria Planchart once lived comfortably in Caracas and had aspirations of being a lawyer. In this WSJ Films documentary, we follow her struggle to feed her family.

For Venezuela, losing control of Citgo could jeopardize one of its only remaining sources of oil revenue, the U.S. At the same time, investors in Venezuela’s defaulted debt—as well at least 43 companies pursuing legal claims against the government—risk losing one of the few obvious assets in the U.S. that can be seized for repayment.

The only payment made this year by Venezuela was $107 million on its PdVSA bonds, due 2020, for which Citgo is pledged as collateral. That was a clear move by Caracas to protect that asset, analysts have said.

Without ownership of Citgo, investors worry PdVSA would have little incentive to continue to pay on the debt

Any sale of Citgo stock would require U.S. Treasury Department approval, and Crystallex needs to clear other legal hurdles before the shares could be sold.

In trying to lay claim to Citgo, creditors are following a familiar playbook. Hedge funds led by Elliott Management Corp. did something similar when they went after Argentine assets following that country’s 2001 default, the largest sovereign default at the time, on more than $80 billion in sovereign debt.

When Argentina refused to pay settlements arising from the default, the hedge funds sought out Argentine assets to seize and argued that everything from the assets of its central bank to its state-controlled oil company were an “alter ego” of the state.

Elliott in 2012 persuaded a Ghanaian court to impound a training vessel of the Argentine Navy, and in 2014 asked a California court to block Argentina from launching satellites into space. Argentina settled with the hedge funds in 2016, delivering gains of as much as 900% on some of their original principal investments.

¿Qué esperar de la economía venezolana luego del 20M? por Asdrúbal Oliveros, Gorka Lalaguna y Ana Isabel Heredia – ProDaVinci – 30 de Mayo 2018

 

colas-418x220.jpgDespués del 20 de mayo, Venezuela parece comenzar a asimilar el inicio de una nueva etapa de la crisis sistémica que aqueja al país desde hace poco más de cinco años. Un escenario donde la incertidumbre generalizada en torno al devenir de la política es más que compensada por la certidumbre de un mayor deterioro económico en el corto y mediano plazos.

A pesar de que los procesos electorales en Venezuela suelen ser percibidos como potenciales puntos de quiebre, el 20M, plagado de manipulaciones electorales, no representó más que un paso adicional en la consolidación y perpetuación de un régimen autoritario.

El recrudecimiento de la crisis económica jugó un papel central en la narrativa electoral. A modo resumen, la semana previa al 20M, el cuadro económico venezolano ofrecía lo siguiente:

1. La semana del 4 al 11 de mayo (11/05) los precios se incrementaron alrededor del 25,9% (1.661% acumulado en lo que va de año). 5,8 puntos porcentuales (pp) por encima del registro agregado del año 2012.

2. La producción petrolera acumula siete meses de caída a una tasa promedio mensual de 83.000 barriles diarios (kb/d), para ubicarse en 1,50 millones de barriles diarios (mb/d)[1]. Una caída de 1,4 mb/d (-47,9%) con respecto al máximo obtenido durante la gestión de Nicolás Maduro.

3. Tanto la República como PDVSA acumulan USD 4.426 millones en cupones vencidos (USD 3.615 millones formalmente en cesación de pagos), distribuidos en un grupo de 22 títulos, entre los cuales algunos acumulan más de 190 días de retraso a la par de un endurecimiento de sanciones, producto del rechazo de la comunidad internacional.

4. La economía venezolana, con una tasa de pobreza que supera con creces el umbral del 80,0%, acumula 17 trimestres de contracción (15,2% proyectado al cierre de 2018).

Creemos que no hay razones para pensar que, como consecuencia de la “contienda” electoral, la crisis económica vaya a mejorar. Por el contrario, el recrudecimiento de la restricción externa y el aceleramiento del proceso hiperinflacionario, en el marco de mayor incertidumbre política, provocarán un escenario más dramático. Leer más de esta entrada

Los acreedores de bonos tomarán medidas duras contra Venezuela – La Patilla – 6 de Mayo 2018

El vicepresidente Tareck El Aissami lidera la comisión presidencial para la reestructuración y el refinanciamiento de la deuda externa de Venezuela y Pdvsa, formada en noviembre de 2017, conformada por el vicepresidente de Economía Wilmar Castro Soteldo, el Procurador General de la República Reinaldo Muñoz, el ministro de Economía y Finanzas Simón Zerpa, el vicepresidente de planificación Ricardo Menéndez, el ministro de Petróleo Eulogio del Pino, y el presidente de Pdvsa, Nelson Martínez. Hoy, Del Pino como Martínez se encuentran presos acusado de corrupción.

Venezuela ha omitido los pagos de alrededor de $ 50 mil millones en deuda a partir del año pasado. Con poco dinero disponible, y una montaña de deudas, combinada con una crisis económica y la producción de petróleo en una espiral descendente, la situación es grave. Los acreedores podrían comenzar a pulular sobre el país, con la esperanza de reclamar de una u otra manera la indemnización de las obligaciones de deuda incumplidas. El proceso es complicado e incierto. Nick Cunningham de Oilprice conversó con Jay Auslander , abogado y socio de Wilk Auslander, sobre lo que podríamos esperar sobre la crisis de la deuda venezolana. Jay es reconocido por su trabajo en el cumplimiento de sentencias y litigios de deuda en dificultades.

Oilprice.com: Venezuela ya incumplió el pago de intereses por unos $ 50 mil millones de dólares en deuda y Reuters informó recientemente que algunos acreedores celebran reuniones para formar comités, presuntamente para coordinar su acciones y próximos pasos sobre qué hacer con respecto a los dos pagos perdidos. Entonces, me preguntaba, ¿cuáles son los próximos pasos que pueden dar los acreedores y qué significa eso para la producción de petróleo de Venezuela? ¿Pueden los acreedores ir tras los envíos? ¿Cómo funciona?

Jay Auslander: Bien, entonces hay mucho que entrar en esa respuesta, así que trataré de dividirlo para que sea manejable. Obviamente, son acreedores diferentes que van a tener diferentes estrategias que se ajustan a la estrategia de sus propias carteras, sus intereses y sus propias relaciones con otros acreedores. Los acreedores tienen una variedad de rutas diferentes disponibles. Leer más de esta entrada

Venezuela ya ha incumplido con el pago de 18 de los 24 bonos por Andrés Venegas Loaiza – La Republica – 11 de Abril 2018

Ayer se venció el pago de un bono por US$650 millones

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La crisis de deuda venezolana logró ayer un nuevo hito al dejar vencer el pago de un título de Electricidad de Caracas (Elecar) que supondría un desembolso por US$650 millones más los intereses, avaluados en US$27,6 millones que cuentan con 30 días de período de gracia. Con este, son 18 los bonos vencidos del país socialista, a los que se suman dos más que se encuentran en periodo de gracia con vencimiento el 16 y 30 de este mes.

Según información suministrada por Rendivalores, casa de bolsa venezolana, todos los bonos que se encuentran vencidos mantienen atrasados los pagos de intereses, pero ninguno el capital. Las obligaciones en periodo de gracia suman US$228,80 millones, mientras que el total de los bonos vencidos es de US$2.664,20 millones, lo que genera a Venezuela un default de US$2.893 millones. Este año también vencen dos bonos soberanos y amortiza uno de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

“El Gobierno ha seguido honrando algunos pagos, por lo que el mercado aún da posibilidades a que les paguen sus títulos”.

Alejandro Guilarte, analista financiero de Rendivalores, explica que ahora que estos bonos están en default, los inversionistas tienen la potestad de acelerar la deuda. “Esta cláusula se denomina ‘acceleration’ y permite a los inversionistas adelantar el cobro del título e intereses antes del vencimiento, con la condición de tener 25% a favor”. Sin embargo, Guilarte asegura que mientras con los bonos soberanos estas cláusulas se pueden aplicar inmediatamente, con Pdvsa o Elecar “se debe esperar un período de 30 días después de la activación de la aceleración para aplicar la cláusula a otros títulos”.

Guilarte asegura que el caso de Elecar es “bastante particular”, pues el incumplimiento de cualquier pago de su deuda no activa la cláusula, es decir “no provoca default en bonos Pdvsa o Venezuela”, lo que hace que el vencimiento sea riesgoso.

El incumplimiento del gobierno venezolano con la deuda se incrementó en el último trimestre de 2017 tras las sanciones de Estados Unidos. En octubre, Corpoelec incumplió y se declaró en default, sin embargo, a la jornada siguiente se realizó el pago revirtiendo la situación. El 2 de noviembre el presidente Nicolás Maduro anunció la reestructuracion y refinanciamiento de la deuda, y desde entonces el Banco Central es hermético en su información.

Nicolás Prieto, analista de renta fija de Alianza Valores, asegura que un país se declara en default “cuando los indicadores de riesgo están en zonas en las cuales no habían estado antes” y los inversores pueden determinar que las finanzas del país no dan para pagar la deuda. “Cuando se presenta esto los inversores en bonos de deuda sacan su dinero y se van a otro lado”, asegura Prieto, quien agrega que el hecho de que los inversores se mantengan puede significar que tienen una visión positiva de Venezuela en mediano plazo, “tal vez por un buen desempeño del petróleo”.

Inversores aún aguardan por pagos

Tras estas acciones, la Asociación de Operadores e Inversores de Deuda de Mercados Emergentes anunció en el último trimestre de 2017 que los bonos emitidos por la petrolera Pdvsa se negociarían “sin cambios”, es decir, sin considerar intereses acumulados, debido a la poca esperanza de que el Gobierno pueda cumplir con los pagos atrasados. Mientras las calificadoras mantienen a Venezuela con calificación en “default selectivo”, lo que significa que elpaís solo cumple con una parte de la deuda, es decir, pese a tener diferentes acreedores, le debe a algunos en particular y no a todos.

 

Repartija anticipada de PDVSA en Venezuela por Alvaro Ríos Roca – Gas Energy Latin America – Marzo 2018

A criterio del analista Álvaro Ríos Roca la revolución bolivariana impulsada por Hugo Chávez destruyó a PDVSA

pdvsa

¿Qué tendrá que hacer Venezuela tarde o temprano para salir de la profunda crisis económica, financiera y social en la que se encuentra? Esto en un país que depende aproximadamente en 90% de exportaciones de petróleo y derivados, que produce casi nada y que importa básicamente todo. La única solución pragmática para pagar deuda y enderezar la economía es privatizar parte o gran parte de esta industria y que además va cuesta abajo y no se ve signos de cómo recuperarla. Pero lo que observamos, es que la repartija de PDVSA ya empezó aun antes de tomarse una decisión formal a este respecto y que analizamos más adelante.

PDVSA va en picada y su repunte es extremadamente complicado. La producción de petróleo cayó estrepitosamente del 2006 al 2017 de 2,9 millones a 1,96 millones de barriles día. Las exportaciones de crudo también bajaron notablemente de 2,21 millones a 1,54 millones de barriles-día entre 2006 y 2017, respectivamente. Las exportaciones de derivados de petróleo se desplomaron en el mismo periodo de 765.000 a 298.000 barriles diarios.

Venezuela depende casi totalmente de estas exportaciones y con las cuales debe mantener una tajada importante de las necesidades del Estado.

Si sumamos la caída de precios del petróleo desde el 2014, la situación resulta calamitosa y se concreta en la crisis humanitaria que se ha desatado.

Solo 12 a 15 años atrás Venezuela: 1) ofrecía petróleo rebajado y a crédito a varios países bajo el lema de integración latinoamericana; 2) regalaba o hacia trueque por asistencia política (creo que aún lo hace) con aproximadamente 100,000 barriles al día a Cuba; 3) ofrecía financiar y construir gasoductos en las costas de América Latina (Petroamerica, Petrosur, Petrocaribe, etc.); 4) llegaba a los países con PDVSA llena de plata ofreciendo frondosas inversiones en el rubro de los hidrocarburos; 5) y mucho más.

Lastimosamente hoy no tiene recursos para importar alimentos y medicinas que no produce y su gente sale huyendo y pidiendo asilo en casi todos los países del nuestra región (excepto Cuba por supuesto).

Entrando en tema, la deuda total de Venezuela se estima en 120.000 millones de dólares y de tiempo en tiempo, hace un “default selectivo” cuidando de cubrir sobre todo los bonos de PDVSA y del Estado para no caer en default total. Sin embargo, tiene una serie de otras obligaciones que no cumple y que explicamos a continuación.

PDVSA acumula una frondosa deuda con varias empresas operadoras que son sus socias, a las cuales les paga poco o nada por producción que se realiza y que tarde o temprano tendrá que honrar. Estas operadoras saben que tarde o temprano algo sucederá y que se tendrá que honrar las deudas acumuladas. Obviamente no podrán pagarles en efectivo, pero podrán quedarse con reservas de petróleo o gas bajo la tierra o activos en infraestructura que negociaran en inmejorables condiciones. Por eso es que todas se mantienen ahí agazapadas, con nulas o escasas inversiones y con campos en declinación. Se conoce que la deuda con una sola de ellas es de aproximadamente 4.000 millones de dólares.

PDVSA mantiene también elevada deuda con empresas de servicios petroleros que se estima en 24.000 millones de dólares. Desde hace algún tiempo, si no se paga en efectivo no se hace el servicio y las facilidades de producción están quedando en estado deplorable y la producción sigue cayendo. No hay como levantar la industria base de venezuela.

¿Cómo cobraran estas empresas de servicios? Probablemente también con reservas o activos de PDVSA. Una empresa, se hizo ya dueña de dos activos de gas natural para desarrollarlos sin restricciones a cambio del pago de un bono con vencimiento. Se ha entregado 50% de CITGO, la empresa de refinación y comercialización en Estados Unidos y otros países de PDVSA a cambio de pago de deuda. Ahora se ha desatado un desenlace diplomático entre Rusia y Estados Unidos por este 50%. Y así hay mucho más, por ejemplo en la relación a la deuda con China y sus empresas y que también tiene un ojo puesto en varios activos y reservas cuando las deudas no se cancelen.

¿No es todo esto el principio de una privatización disfrazada y negociada entre gallos y medianoche y en plena desesperación? Ya existe una repartija de PDVSA anticipada y en breve vendrá más, como hemos explicado, de acreedores que esperan pacientemente. Probablemente se entregaran activos adicionales formalmente cuando se trate de enderezar la economía del país. Qué manera de destruir valor en una industria con extrema politización, corrupción e ineptitud. Para caso de estudio.

 

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