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Venezuela: conflicto internacional por Carlos Blanco – El Nacional – 15 de Agosto 2018

Carlos Blanco

No implica invasiones pero tampoco evasiones. Los que se hagan los distraídos apoyan al régimen de Maduro.

Del asesinato de Jorge Rodríguez y la tortura a Requesens por Richard Casanova – La Patilla – 11 de Agosto de 2018

Aproximarse hoy al chavismo es asomarse a un mundo retorcido donde se ha desterrado el valor de la vida y los DDHH que antes adornaban la retórica revolucionaria. No es nada nuevo, ni algo que descubrimos con la cobarde arremetida contra Juan Requesens. En efecto, se trata del mismo régimen que exterminó sin piedad a Oscar Pérez, quien ya rendido, suplicaba por su vida pensando en su hijo.  El mismo que -con morbo enfermizo- mató de manera lenta e despiadada a Franklin Brito por defender sus tierras, por protestar y luchar por lo que consideraba su derecho.  Por la misma razón centenares de venezolanos han perdido la vida y miles están tras las rejas o perseguidos. Antes de llegar al gobierno, los que hoy desangran a Venezuela decían que “la represión y el asesinato era una política de Estado”, ahora no hay duda, demuestran que la devastación moral, la ignominia y cobardía pueden ser infinitas cuando el poder se convierte en una perversión. Pero ¿Por qué recordar hoy el asesinato de Jorge Rodríguez?

Primero, su muerte ha sido utilizada para tergiversar la historia, ocultando -por ejemplo- que uno de los torturadores era un “compañero de luchas” convertido en delator o minimizando su participación en actos delictivos como el secuestro de William Niehous, lo cual jamás justifica la violencia con que fue mancillado pero nos sirve la mesa para preguntar ¿Ahora qué puede justificar la inclemente y brutal tortura contra Juan Requesens? ¿Qué justifica lo que han hecho a Leopoldo López, José Manuel Olivares y tantos más que merecen ser mencionados pero jamás habría suficiente espacio? ¿Qué corroe el alma de quien es capaz de amenazar con violar a su madre, asesinar a su hermana y usar sustancias sicotrópicas para “quebrar” a este muchacho? Y digo esto para no hablar de historias horrendas de torturas que hemos conocido, testimonios que nos llevan a los confines de lo imaginable.   Segundo, traemos al recuerdo este asesinato ocurrido el 25 de Julio de 1976 porque la víctima era el padre del engendro que hoy expone públicamente las atrocidades de la dictadura.  Sin duda, se debe estar revolcando en la tumba al ver a su hijo degradado a esbirro, cómplice de delitos de Lesa Humanidad y al servicio de un régimen militarista, vende patria e inmensamente corrupto.  Además, es padre también de una pobre mujer –no de una mujer pobre- que por desafueros de la providencia ejerce la Vicepresidencia de este país bizarro y como su hermano, es la más nítida expresión del resentimiento y la miseria humana.

Si el video donde se muestra a Requesens con claros signos de tortura y en una situación dolorosa fue filtrado a la opinión pública por alguien que estando adentro se siente horrorizado o si fue puesto a rodar deliberadamente para intentar quebrar la moral de la sociedad democrática, es una duda que tengo. Sin embrago, creo que la indignación que ha inspirado nacional e internacionalmente puede terminar generando un efecto contrario.  Estemos claros, la globalización del mundo moderno y los avances de la justicia internacional impiden la barbarie que vimos en la Alemania nazi, en la Rusia de Stalin, en Ruanda o Camboya.  Sin embargo, con sus actuaciones Maduro, Diosdado, los hermanos Rodríguez y demás “revolucionarios” exponen ante el mundo su frágil contextura moral y escaso talante democrático, demuestran que poco se diferencian de Hitler, Pol Pot, Mugabe o Ceaucescu; solo para nombrar a algunos de los grandes genocidas de la historia. Francamente, llamarlos miserables sería un acto de benevolencia.  En fin, desde el asesinato de Jorge Rodríguez una cosa si ha cambiado: a los 2 días del homicidio, los cuatro funcionarios de la DISIP responsables del crimen fueron destituidos, acusados y encarcelados. Hoy, la impunidad es parte del horror y sus hijos son protagonistas de la tragedia.

El silencio de Francisco por Fernando Gonzalo – Blog Polis – 16 de Agosto 2018

La que fue quizá la más vieja Epopeya de liberación de la historia, parte de un acto de solidaridad de Dios.  Estando su pueblo Israel, cautivo en Egipto, dijo Dios a Moisés: “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto…conozco sus sufrimientos.  Ve; yo te envío para que saques a mi pueblo de Egipto y lo lleves a la tierra prometida”, es decir, a la libertad.  Es así como Israel conoció la identidad de Dios, luchando por su libertad y como Dios se desveló a su pueblo; antes que como Dios creador, como Dios solidario que salva de la opresión.

Del latín solidus, la palabra significa “sólido, compacto”.  Del francés la palabra “solidaridad” supone una “implicación para compartir luchas y cargas, tomando como propias las ajenas. Se dice que en sociedades con un patrimonio de creencias comunes, que generan la cohesión del grupo, la solidaridad es automática.  Por otra parte, hay quienes consideran como sinónimos la “solidaridad universal” y la “caridad cristiana”. Es pues –la solidaridad- una de las actitudes más nobles de la convivencia humana.
El pasado mes de Enero (2018) el Santo Padre, el Papa Francisco, vino de visita a América Latina en misión apostólica (1).  En aquel momento, frente a episodios de violación de Derechos Humanos, en concreto de represión, crímenes y torturas, por parte del régimen contra el pueblo de Venezuela, el Papa guardó silencio.  En esa oportunidad el presidente Maduro había llamado a los obispos “diablos con sotana” y frente a una intensa represión y torturas, expresidentes, periodistas y pueblo se hicieron eco del silencio del Santo Padre.  Jesús María Vivanco, de Human Rights Watch, calificó ese silencio de “impresionante” y el expresidente Pastrana de “intolerable”.
Los Derechos Humanos (DDHH) constituyen hoy un compromiso social de los cristianos, en el entendido que están obligados a promover su práctica real y efectiva.  Diferentes Encíclicas (2) así lo proclaman, y en general el magisterio social de Juan Pablo II, quien dice: “El secreto de la paz verdadera reside en el respeto de los Derechos Humanos” (3).
En Julio 23 de 2018, en IDEA, veintiún expresidentes y exjefes de gobierno emitieron un comunicado expresando preocupación por “el silencio del Estado Vaticano ante las atrocidades que hoy ocurren –en Venezuela y Nicaragua- a manos de gobiernos abiertamente dictatoriales”.  Violaciones sistemáticas de Derechos Humanos “que ofenden el género humano” y que fueron corroboradas por el Comité Internacional de D.H. y de la secretaría de la OEA y el panel de expertos sobre crímenes de lesa humanidad.
Es importante enfatizar que la opción cristiana por los Derechos Humanos, hunde sus raíces en la Biblia; “el imperativo básico de la experiencia religiosa es el de proteger y promover la dignidad humana. El código ético de la práctica de Cristo, se concreta en la valoración absoluta de la persona humana, nunca mediatizable a ninguna otra realidad y a la que todo está subordinado….. la persona es el centro axiológico del universo” (4)
Las encíclicas, antes mencionadas, enfatizan la obligación de trabajar para que los DH tengan total protección jurídica y vinculación política y por su condición ética expresan un ideal pleno universal.  Por ello la creación en Roma (1998) del Tribunal Penal Internacional para juzgar crímenes mayores -incluída la tortura- es manifestación de la voluntad de superar los límites geográficos de los Estados y así garantizar la vigencia de los DH.  Dice Fernando Sabater: “La Declaración Universal de los DDHH, de 1948, es el repertorio fundamental para juzgar los regímenes políticos de cualquier rincón de mundo”.  Ahora, en este trance tan doloroso para sus hermanos latinoamericanos, tiene el Papa Francisco la oportunidad de firmar, esa declaración.  Sería un gesto ejemplar.
Sería un maravilloso acto de solidaridad con los Obispos de Venezuela y de Nicaragua. Desde hace mucho tiempo la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) se ha pronunciado firmemente y públicamente al lado del pueblo y de la democracia.  En este año 2018, se registra lo siguiente:
  1. El 17/1/18, por las homilías del día de la Divina Pastora, el presidente Maduro pidió enjuiciar a los obispos Antonio López Castillo y Víctor Hugo Basabe.  En ese momento, la CEV se manifestó: “ellos podrán contar con toda la Iglesia ante las acciones que puedan poner en peligro su integridad de vida”
  2. El 31/3/18, La CEV se manifestó tras los hechos ocurridos en la Comandancia de Policarabobo, donde 68 personas fueron asesinadas, calificando el hecho como “una masacre”
  3. El 14/5/18, se pronunció la CEV: “Clama al cielo el deterioro que sufre el pueblo. …ante problemas humanos de tal magnitud se conduce al país a una catástrofe humanitaria sin precedentes”
  4. El 11/7/18, “Hacemos un fuerte llamado a los gobernantes sobre la crisis que sufre el país y que calificamos como una gran tribulación y sobre la situación de los presos políticos”
  5. El 20/7/18, La CEV envía carta de solidaridad al pueblo y obispos de Nicaragua: “Repudiamos las agresiones violentas, injurias y heridas físicas contra los obispos ….. para amedrentarlos y silenciarlos”
El Santo Padre Francisco siempre nos pide, insistentemente, que recemos por él.  Vamos pues, a rezar por el Papa para que, por la Gracia del Espíritu Santo, decida hacerse solidario del secuestrado pueblo de Venezuela y en contra del oprobioso régimen.
Recemos todos también por Juan Requesens y por todos los presos políticos.
__________________________
(1) Misión apostólica es ir por todo el mundo y predicar el mensaje de Cristo… y el sucesor de Pedro debe continuar haciéndolo, como la piedra sobre la cual el edificio de la Iglesia se apoya “una y otra vez, para siempre”.
(2) Pacem in terris (1963), Redemptor hominis (1979), Sollicitude rei socialis (1987), Christifidelis laici (1988), Centesimus annus (1991)
(3) En la Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero de 1999
(4) Marciano Vidal, “Moral del futuro”, Estella (Navarra) 1999.  Vidal ha escrito también “El camino de la ética cristiana” y “Diccionario de ética teológica”
Fuente: elecciones-net

Los videos de Juan Requesens y el quiebre terminal del madurismo -Noticiero Digital – 13 de Agosto 2018

ImagenPedro
“Ayer salieron unos videos feos, escatológicos, pero es que él se puso nervioso cuando fue capturado y tuvo que ser atendido por médicos del Sebin”. Así explicó Nicolás Maduro (quien, aparentemente y a juzgar por el notorio chaleco antibalas bajo la guayabera de kevlar, no es que se encuentre demasiado tranquilo), lo que ha constituido una monumental embarrada de su Gobierno: los dos videos que muestran a un Juan Requesens, evidentemente drogado y golpeado, en la sede de la policía política, “aceptando” su culpabilidad.
Maduro formuló estas declaraciones durante la reunión con generales y almirantes convocada para el viernes y que terminó realizándose el sábado, y agregó que “yo pedí una investigación porque ese es un video privado de cuando le están haciendo un chequeo médico y lo filman”.

Y aunque el mandatario venezolano pretende ser compasivo al hablar del diputado detenido por él mismo, la verdad es que el mensaje implícito no puede ser más desgarrador. Si quienes filtraron el video pensaban que el mensaje es “Requesens se cagó”, no puede haberles salido el tiro más por la culata, incluyendo a Maduro.

Al exterior, el Gobierno de Nicolás Maduro es, hoy, el principal problema del mundo, si se hace la excepción de Siria. Si el alto Gobierno pensó que filtrando el video el mensaje es “no hay intocables”, a lo interno, si bien mucha gente ha reaccionado con dolor y tristeza, la mayor parte del país ha reaccionado con indignación, por demás comprensible.

Estamos asistiendo, en vivo y directo, a una violación tan flagrante de los derechos humanos y del debido proceso como la que en enero quedó registrada con la muerte de Óscar Pérez.

Maduro, y quienes están alrededor, acumulan causas, crímenes de lesa humanidad, tan graves, que todos los que estaban en la reunión de Fuerte Tiuna pueden terminar presos; para quienes estaban en la tarima, el condicional no existe, y la cárcel está segura en su futuro, salvo que puedan sostener el poder.

Un poder que es crecientemente precario: si quienes filtraron los videos lo hicieron para apoyar la causa de la oposición, como también sugiere Maduro, esto significa que ni un coto tan cerrado e ideologizado como el Sebin las tienen todas consigo.

Más represión, más quiebre

El encuentro con generales y almirantes, según señala La Patilla, llegó a varias conclusiones: Hay que revertir la imagen de la desbandada de la GNB en la avenida Bolívar con el “valor y fortaleza de la FANB ante el ataque”; se reitera la “confianza del presidente en la FANB”, y se anuncia un programa de viviendas y de incrementos de sueldo y primas desde octubre; pero fundamentalmente, se refuerza la cacería de brujas, y Maduro personalmente indicó que “discúlpenme que lo diga así, que un militar deje de visitar o evite a esa parte de la familia a tener que ver perdida su carrera por una imprudencia, con esto yo voy a ser muy estricto y he girado instrucciones precisas para que se evite que seamos infiltrados o permisivos con quintas columnas”. Es decir, se antepone el deber con la FANB al deber con la familia.

Se aumentan “las medidas de contrainteligencia para evitar ataques o asaltos a unidades militares (…) hay que tener mucho cuidado con filtraciones en cuadros profesionales (…) y se van a realizar maniobras militares en septiembre con China, Rusia, y Cuba como asesor”.

Es decir, Maduro está intentando evitar lo que parece inminente: un quiebre militar que lo deje herido de las dos alas. Porque, a falta de elecciones con las cuales poder justificar el poder (las del 20 de mayo no parecen, a estas alturas, legitimar para nada a su Gobierno), el que se pierda el otro pilar de gobernabilidad (que la FANB está unánimemente con el régimen) significaría un golpe mortal.

Habrá que ver como todos estos elementos (y otros expresados en la nota de La Patilla) impactan en dicha “familia militar”, concepto que pretende reforzar el Ejecutivo, y que hasta ahora le ha dado buenos resultados.

Porque, en el actual contexto de desmadre del país, lo que luce probable es que haya una reacción muy dura contra una potencial cacería de brujas en los mandos medios y bajos; además de que la disciplina, como se ha señalado repetidamente, es muy difícil de sostener cuando la hiperinflación licúa el sueldo todos los meses.

Y más, cuando muchos militares venezolanos, en este momento, deben estar cuestionándose si tiene sentido seguir sosteniendo a un régimen incapaz de proveer a su pueblo de lo más elemental, y violando tan flagrantemente los derechos humanos que el desprestigio que sufre la “familia militar” puede llevarla, eventualmente, a su eliminación en un próximo sistema democrático, mientras, adicionalmente, les exigen separarse de su familia biológica, que en 80% (dicen las encuestas) debe estar preguntándoles, precisamente, cómo siguen apoyando esto.

Contra la pared

El Gobierno de Nicolás Maduro ha vivido varias crisis terminales, y ha logrado surfearlas todas. Sin embargo, cada una ha implicado un costo más alto para sí mismo que la anterior. La de 2014 le valió que la comunidad internacional lo colocara bajo observación.

La crisis que se prolongó de diciembre de 2015 a julio de 2017 lo obligó a abandonar las formas democráticas. La de 2018, tan ubicua y profunda que ni siquiera las respuestas propagandísticas son eficientes, lo ha despojado de cualquier credibilidad y ha llevado el quiebre a lo más profundo del chavismo.

La vergonzosa cadena de tuits de Hermann Escarrá de este domingo (no más vergonzosa, en todo caso, que su accionar de los últimos años), tratando de nadar y guardar la ropa, de condenar el trato cruel a Requesens mientras permanece fiel al chavismo, es un preludio de las cosas por venir.

¿Cómo puede saber Maduro si uno, o varios de los que participaron en el atentado no estaban en la propia tarima de la avenida Bolívar? ¿Cómo puede estar seguro de que no habrá más intentos?

¿Es el fracaso del “intento de magnicidio” producto de la inepcia de sus autores?¿Quienes sostienen esta tesis (que los magnícidas eran unos ineptos) tienen idea de lo difícil que es un magnicidio, más aún cuando quien es la potencial víctima gasta tanto en su propia seguridad como lo que eroga en la salud de todo un país?

Maduro y los cien, doscientos o quinientos individuos que componen el alto Gobierno están solos y aislados, y se saben detestados. La frase del mandatario de días recientes (“si nos paramos en una esquina recibimos el afecto del pueblo”) choca con la creciente agorafobia de todos ellos, confinados a Fuerte Tiuna, a los restaurantes y urbanizaciones que han colonizado, a espacios cada vez más cerrados y pequeños.

Son esos 100, 200, 500 individuos contra todo un país que sabe que se lo robaron vivo y que la única esperanza de los atrincherados es gobernar sobre un cementerio. Casi lo han logrado. No tienen un solo lugar en el mundo en el que esconderse, y la frase de Jon Lee Anderson, insospechable de derechismo, luego del 4 de agosto (palabras más, palabras menos, que muchos grupos de venezolanos pueden querer un magnicidio) debe retumbarles.

El mensaje para quienes no componen esta cúpula, en este momento, debe ser que no tiene sentido inmolarse contra un Gobierno que está acabado. No tiene nada que ofrecer, ni siquiera una salida digna. Lamentablemente, está dispuesto a terminar de arrastrar al país al infierno consigo.

Y por lo tanto, es el momento de decir, sin aspavientos pero con firmeza, “hasta aquí lo acompañamos”. Porque seguir adelante es terminar en la cárcel o empujando al país a un conflicto de consecuencias y sufrimientos inconcebibles hoy.

La tarea de todos los que resistimos es lograr convencer a la cúpula de los 500 de que el costo de dejar el poder es inferior al de aferrarse a él; y que aún muchos de ellos (con Maduro de primero) pueden negociar su escapatoria, aunque sea por un par de años.


Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana ante el deterioro de la justicia venezolana – 13 de Agosto 2018

Primer logo CEV transparente

Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana ante el deterioro de la justicia venezolana

 

1. El País está pasando por una situación muy delicada: se quiere instaurar una espiral de violencia y se promueve el resquebrajamiento de la Justicia, particularmente cuando todo lo que tiene que ver con ella se está saliendo del control de las leyes y de los procedimientos legales, para enmarcarse en la arbitrariedad que lleva a la persecución física, el amedrentamiento, y al atropello del Estado de Derecho. Debemos afirmar como pueblo que la violencia venga de donde venga, implementada a personas, instituciones o al pueblo mismo, debe ser rechazada en todas sus vertientes. Con la paz logramos todo, con la violencia la destrucción.

2. La semana pasada la Comisión de Justicia y Paz de la CEV afirmaba: “las aprehensiones a parlamentarios, funcionarios o ciudadanos con base en indicios o presunciones de la responsabilidad penal, no conllevan a detenciones arbitrarias, tratos crueles o inhumanos, torturas o desapariciones forzadas, supuestos que atentan a todo evento contra la integridad física y psíquica de los venezolanos”.

3. Debemos recordar que en un Estado de derecho, quien es privado de su libertad, es titular de derechos referibles a las diferentes esferas (derechos relativos a la integridad física y psicológica, a las relaciones familiares y sociales, a la integridad moral, etc.). Esto excluye desde luego, no sólo todo tipo de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes, sino también las condiciones mismas de reclusión en situación de aislamiento, la completa imposibilidad de comunicación y la falta de contactos con otros seres humanos, que las más de las veces provocan graves sufrimientos psíquicos y físicos al privado de libertad. La dignidad de la persona y los derechos fundamentales a ella inherentes no pueden negarse nunca. Ésta es la esencia última de la justicia, que implica fundamentalmente reconocer que toda persona –independientemente de su origen y condición, raza, pensamiento y comportamiento–, por el hecho de ser persona, tiene la misma y fundamental dignidad.

4. Lamentablemente en el país quienes se sienten con poder están usando la única arma de los que no tienen razón: la violencia represiva. Para ejercerla están violando leyes, los articulados de la Constitución Nacional y los Derechos Humanos. Perseguir, someter y enjuiciar arbitrariamente, es el componente que se observa, mientras hay una multitud de pueblo que pide alimentos, medicamentos, luz eléctrica, transporte público, gas, sueldos dignos, detener la inflación. Pero nada de esto está ocurriendo; por el contrario, se quiere ejercer un control social y se promueve el quiebre de la disidencia.

5. A pesar de toda esta realidad dolorosa, no podemos sucumbir ni como ciudadanos con derechos ni como sociedad en búsqueda de bienestar. La protesta cívica, la organización comunitaria, la unidad como pueblo, el reclamo legítimo del buen funcionamiento de los servicios públicos que les pertenecen al pueblo, son acciones que están avanzando. Para ello debemos seguir fomentando la reconciliación y la paz, la búsqueda de la verdad y un discernimiento espiritual que nos permita saber valorar toda información o hechos que puedan ocurrir en el país; buscar la verdad es tarea de todos.

6. Exhortamos a los organismos de seguridad del Estado a cambiar su actitud, entiendan que estamos en momentos de grandes sacrificios y sufrimientos de nuestro pueblo, de sus propias familias, de sus hijos. No repriman, sino antes bien, acompañen a este pueblo que no tiene otra alternativa sino la de buscar ser escuchado en sus necesidades.

Que María Santísima, la Virgen reconciliadora y de la paz, cuide de nuestro pueblo.

Caracas, 13 de agosto de 2018

Con nuestra bendición.

+José Luis Azuaje Ayala
Arzobispo de Maracaibo
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

 

Opposition Legislator’s Arrest for Venezuela’s Maduro Attack Illegal, US Says – Latam Herald Tribune – 13 de Agosto 2018

WASHINGTON – The United States Department of State called it illegal on Saturday to arrest opposition legislator Juan Requesens – accused in the attack on Venezuela President Nicolas Maduro – adding that the move is the latest example of human rights abuses.

“#Maduro and his secret police continue to disregard the rule of law in their arrest and illegal detention of constitutionally elected National Assembly member @JuanRequesens. Latest example in a long litany of #HumanRights abuses,” the Assistant Secretary of State for Western Hemisphere Affairs, Francisco Palmieri, tweeted Saturday night.

The Venezuelan government has accused Requesens of complicity in the alleged drone attack that occurred last week while Maduro was giving a speech during an event celebrating the 81st anniversary of the Bolivarian National Guard (Venezuelan military police).

Requesens was arrested on Tuesday along with his sister, Rafaela, by officials of the Bolivarian Intelligence Service (SEBIN).

The Venezuelan Minister of Communication and Information, Jorge Rodriguez, at a press conference on Friday presented a video in which Requesens appears to be allegedly confessing to participating in the failed assassination plot at the request of the former president of the Venezuelan National Assembly Julio Borges, exiled in Colombia.

In this video, he claims to have coordinated the entry into Venezuela of Juan Monasterios, also arrested for the attack.

The video was intended to demonstrate the involvement of Borges in the assassination attempt and Venezuela is seeking his arrest from Interpol.

The family of Requesens has rejected the video and his sister has pointed out to the possibility of him being drugged or tortured to coerce him into making those incriminating statements.

Preso político por Fernando Mires – Blog Polis – 11 de Agosto 2018

Este articulo fue publicado en noviembre de 2016. Hoy, después de haber visto con horror el video en el cual la dictadura de Maduro muestra el cuerpo herido y humillado del diputado Juan Requesens, he decidido publicarlo de nuevo.

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A veces debemos hacer un esfuerzo para explicar lo inexplicable. Nunca lo explicaremos todo, pero hay razones evidentes que sí explican por qué la dictadura muestra sin pudor al mundo su crueldad. La primera razón es evidente: aterrorizar a los espectadores. La segunda razón persigue un objetivo político: impulsar a sectores de la oposición para que abandonen la lucha democrática y sigan la ruta de la violencia pues ahí, y solo ahí, la dictadura se siente a sus anchas. La tercera  razón es dejar claro que, si bien la dictadura nunca podrá apoderarse de la mente de los ciudadanos, sí puede apoderarse de sus cuerpos. Toda dictadura – y ese es el tema central del presente artículo-  es una dictadura sobre el cuerpo humano.

(11.11.2016) La frase del ex presidente de Costa Rica, Oscar Arias, ya es famosa. “En democracia no hay presos políticos”. De todas maneras vale la pena preguntarse: ¿por qué en democracia no hay presos políticos?

En democracia suele no haber presos políticos aunque ha habido excepciones. Una hizo historia. Fue la prisión de los anarquistas italianos Sacco y Vanzetti en los EE UU (1927). Ambos, sin haber sido agotados los procedimientos legales, fueron encarcelados y después ajusticiados por razones políticas. Sin embargo, el hecho de que haya sido un escándalo, de que hasta hoy la novela Sacco y Vanzetti de Howard Fast sea leída, de que la canción cantada por Joan Báez continúe siendo escuchada, demuestra que ese caso fue una excepción extrema. En cambio, lo que fue una terrible anormalidad en los EE UU era, durante ese mismo tiempo, la cosa más normal del mundo en la URSS.

Digamos mejor: en un orden democrático suele no haber presos políticos. La razón es la siguiente: una democracia comienza a existir cuando la vida social y política se encuentra reglada por la Constitución. En consecuencia, los que en democracia alegan haber sido condenados por razones políticas (los terroristas del ETA, por ejemplo) no han sido llevados a prisión por razones políticas sino por haber faltado a la Constitución de la misma manera que si un millonario va a la cárcel por evasión de impuestos, no es un preso económico; es simplemente un preso legal.

En democracia no existen tribunales políticos. Luego, no puede haber presos políticos. ¿Cuándo es político un tribunal? La respuesta es obvia: cuando el poder judicial al perder su independencia ha sido convertido en apéndice del poder político. Sin independencia judicial un tribunal no actúa en nombre de una constitución sino en el de determinadas personas. En las palabras de Michel Foucault, en nombre de cuerpos biológicos.

Foucault fue el pensador que más insistió en la tesis de que todo poder ejercido es corporal. Para el filósofo francés el poder era un bío-poder. En su conocido libro Vigilar y Castigar intentó incluso construir una arqueología de la opresión la que siempre, de una manera u otra, termina siendo biológica o corporal.

Pero como Foucault no era un filósofo político, nunca logró establecer la diferencia entre un poder constitucionalmente mediatizado y un poder directamente personal. Diferencia importante. Mientras en una democracia el cuerpo del ciudadano en vías de convertirse en un prisionero ha desobedecido a la Constitución, en una dictadura ha desobedecido a los cuerpos de las personas que detentan el poder.

Cuando el poder no es constitucional es personal. Por lo mismo, el dictador, al haber suprimido al poder judicial, ha impuesto a quienes no acatan su justicia un dilema  personal. O el cuerpo del perseguido se somete al del dictador o será castigado. En ese dilema reside el germen totalitario de toda dictadura.

No toda dictadura es por cierto totalitaria. El totalitarismo es la radicalización hasta sus últimas consecuencias de una dictadura. Comienza, según Hannah Arendt, cuando ha desaparecido la línea que separa al mundo de la intimidad con el del espacio público. El dictador totalitario –así también lo entendió Orwell en su estremecedor 1984 – no solo exige obediencia. Su objetivo es obtener la rendición corporal y por lo mismo, la espiritual de los ciudadanos. Por eso, agregaba Arendt, toda dictadura totalitaria conduce al reino del terror.

Un magnífico film alemán, ya un clásico, La Vida de los Otros (Su director es Florian Henckel), tuvo el mérito de llevar  a la pantalla la lógica del totalitarismo. En ese film vemos como los espías se enteran del último resquicio de la intimidad: el de los orgasmos de la pareja de amantes espiados. El jerarca comunista que en ese mismo film exige poseer el cuerpo de la mujer espiada solo llevó la lógica totalitaria hasta sus últimas consecuencias.

Bajo una dictadura prima la corporeidad en su más directa expresión. En muchas de ellas, sobre todo cuando ha sido alcanzado la fase totalitaria, la propia libertad de movimiento es socavada. Los ciudadanos son divididos entre los que pueden viajar al exterior y los que deben ser recluidos dentro del país. O a la inversa, entre quienes deben irse y quienes pueden vivir en territorio nacional. Y, por supuesto, entre los que pueden caminar por la calle y los que deben ser declarado presos de acuerdo a los dispositivos del poder.

Las cámaras de tortura, propias a cada dictadura, son lugares en donde son ejercitados los pasos que llevan a la expropiación del cuerpo opositor. Así se explica por qué la mayoría de las personas que han sido torturadas coinciden en señalar que, pese a que los torturadores saben que el torturado no puede decir más de lo que sabe, lo continúan torturando. ¿Sadismo? Claro que sí. Pero se trata de un sadismo funcional.

La función del torturador es comunicar al torturado que él ya no ejerce soberanía sobre su propio cuerpo. Hay relatos que de modo aterrador lo confirman. Hace muchos años, mi amiga X, llegada al exilio después de haber pasado por las siniestras cámaras de tortura en la calle Londres, en Santiago de Chile, me confesó en voz muy baja. “Durante las noches los torturadores entraban a mi celda y me violaban. Una vez, dos de ellos, después de haberse saciado conmigo, mearon sobre mi cuerpo. Nunca me lo voy a poder explicar. ¿Por qué tenían que hacerme eso?”

El falo en su doble función, eyaculatoria y urinaria, era usado, en el relato de X, como arma de guerra. Cumplía órdenes que provenían del estado mayor, órdenes destinadas a hacer saber a los prisioneros que ellos, al no obedecer a la dictadura, no eran dignos de habitar su cuerpo. A muchos los mataron. A otros –fue el caso de X- le quitaron para siempre el deseo de vivir.

Experiencias similares pueden ser conocidas en los informes de Amnesty International sobre los sucesos en Kosovo. Hay, además, testimonios literarios y cinematográficos. La novela El Pintor de Batallas de Arturo Pérez Reverte relata solo una parte de los horrores que el escritor vio en su condición de corresponsal de guerra. El film de Isabel Coixet, la vida secreta de las palabras, nos muestra, de modo desgarrador, como las heridas no cicatrizan después de haber pasado por el infierno de las cárceles de Milocevic. Allí las víctimas solo tenían dos opciones: o morir en muerte o morir en vida.

A propósito de muerte: escuché recién las noticias en la radio: Erdogan, hasta hace poco presidente de una Turquía democrática, convertido hoy en implacable autócrata, ha vuelto a insistir en su proyecto de reimplantar la pena de muerte. ¿Por qué quiere matar Erdogan?

Si lo pensamos bien, lo que interesa a Erdogan no es matar.  En su proyecto político la pena de muerte cumple otra función: la de hacer saber a los ciudadanos turcos que él, Erdogan, puede decidir cuales de “sus” presos políticos merecen vivir y cuales deben morir en su país. Otra “bío-dictadura” más.

Matar no es el objetivo primero de las dictaduras. El objetivo primero es ejercer vigilancia sobre cada cuerpo, practicar la dominación corporal hasta tocar los puntos más íntimos de cada ser. ¿Y hay algo más íntimo que la sexualidad? Ese al menos fue el gran descubrimiento de la Santa Iglesia en sus tiempos teocráticos. Controlando la intimidad sexual controlan todo el cuerpo social.

La lección de la Iglesia pre-moderna ha sido aprendida muy bien por dictaduras y autocracias del siglo XXl. Solo así se explica la homofobia que hacen gala algunos dictadores. Putin, por ejemplo, ha desatado una feroz campaña en contra de la homosexualidad. Cada homosexual es, o ha llegado a ser en Rusia, un potencial preso político.

Por supuesto, homosexuales y lesbianas no constituyen ningún peligro para la seguridad interior del Estado. Eso lo sabe Putin. Pero también sabe que al dictar normas acerca de como y donde se debe amar, puede ejercer control sobre los espacios más íntimos de la sociedad: los cuerpos humanos. Frente al poder de Putin, todos los ciudadanos están desnudos. Es por eso qué, incluso las mujeres de los presos, cuando les es concedido el permiso para visitar a sus cónyugues, son desnudadas bajo el pretexto de buscar armas. El mensaje es claro: nadie puede tener más derecho al cuerpo de ustedes que nosotros: los amos del poder.

Maduro, al igual que Erdogan y Putin, intenta presentarse como amo de los destinos de los cuerpos ciudadanos. Así se explica por qué usa a los presos políticos como rehenes. Como si el Estado fuera una selva y él un jefe guerrillero de las FARC, libera de vez en cuando a algunos presos políticos a cambio de concesiones destinadas a asegurar la continuidad de su mandato. Para Maduro, los presos políticos -y por ende, sus familiares- son simples objetos de canje.

Durante Chávez –quién dictaba sentencias judiciales por televisión- un ministro dijo: “aquí no hay presos políticos; aquí solo hay políticos presos”. Quería decir que los políticos presos estaban detrás de las rejas por razones no políticas. Pero ingenioso no fue el ministro. Para cada dictadura, los presos políticos solo son políticos presos.

Tuvo entonces razón Foucault al dejar claramente establecido que el poder no es una noción abstracta. Los derechos humanos son, efectivamente, derechos del cuerpo humano. No tuvo razón al no haber sentado la diferencia entre un régimen dictatorial y uno democrático. En este último, si bien las leyes son dictadas por cuerpos humanos, después de haber sido inscritas en un libro se convierten en una valla destinada a protegernos de los deseos de poder de los gobernantes. En palabras de Aristóteles: “La ley es la inteligencia sin las ciegas pasiones” (La Política)

Bajo el dictado de la Constitución no somos ni mejores ni peores. Pero al menos ajustamos nuestros deseos de poder dentro de un marco que nos evita regresar a una condición natural donde reinan los seres más brutales, aquellos que al ponerse a sí mismos por sobre la ley, terminan situados fuera de ella. No sin razón algunos juristas denominan a la Constitución como el cuerpo legal.

“En una democracia no puede haber presos políticos”. La sentencia de Oscar Arias continúa siendo inapelable. En una democracia solo pueden ir a prisión quienes han violado a la Constitución.

Comunicado del Grupo de Lima – 11 de Agosto 2018

Los Gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, miembros del Grupo de Lima, hacen un exhorto urgente al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela para que se conduzca una investigación independiente, exhaustiva y transparente sobre el evento que tuvo lugar el 4 de agosto, durante los actos de celebración del 81 aniversario de la creación de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela, con objeto de esclarecer los hechos de manera imparcial, con pleno respeto del estado de derecho y de los derechos humanos.

Asimismo, ante las recientes acciones de represión emprendidas contra diputados de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela:

  • Repudian cualquier intento de manipulación que se haga del incidente ocurrido el 4 de agosto para perseguir y reprimir a la disidencia política.
  • Condenan y rechazan firmemente la violación del debido proceso penal y de las normas internacionales en materia de procuración de justicia y respeto de los derechos humanos, durante la detención arbitraria, ilegal y sin investigación previa, del diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Carlos Requesens, así como la orden de captura emitida contra el diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, en abierta violación a sus fueros parlamentarios y a las garantías e inmunidades previstas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (art. 200) que les amparan, así como en la Convención Americana de Derechos Humanos, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, y la Carta de la Organización de los Estados Americanos, entre otros instrumentos internacionales aplicables.
  • Expresan su profunda inquietud por la utilización de las instituciones de seguridad y procuración de justicia del Estado venezolano para perseguir a los opositores políticos, lo que evidencia una vez más la ruptura del orden democrático y el quebrantamiento de la Constitución de ese país, contraria a la voluntad del pueblo venezolano.
  • Reiteran su profunda preocupación por la situación de todos los presos políticos en Venezuela y exigen su inmediata liberación, haciendo un urgente llamado a las autoridades venezolanas para que se respeten las garantías y libertades políticas de todos los ciudadanos venezolanos, así como la convocatoria de elecciones libres, transparentes y democráticas.

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, al reiterar que sólo los venezolanos pueden encontrar la solución para la grave crisis que afecta a ese país hermano, reafirman su compromiso de seguir tomando acciones e iniciativas dirigidas a contribuir a la restauración de la institucionalidad democrática, el respeto de los derechos humanos y la plena vigencia del estado de derecho en Venezuela.

Lima, 11 de agosto de 2018.

Declaración sobre la violación delos derechos humanos y la ruptura del orden democrático en Venezuela – 17 de Julio 2018

Mesures à l’encontre du Venezuela – Secretariat Etat de l’ Economie – Marzo 2018

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Le 28 mars 2018, le Conseil fédéral a édicté l’ordonnance instituant des mesures à l’encontre du Venezuela. La Suisse s’est ainsi ralliée aux sanctions prononcées les 13 novembre 2017 et 22 janvier 2018 par l’Union européenne à l’encontre du Venezuela.

Les mesures restrictives à l’encontre du Venezuela ont été décrétées en raison de la violation des droits humains et de l’état de droit ainsi que l’érosion des institutions démocratiques.

L’ordonnance du 28 mars 2018 instituant des mesures à l’encontre du Venezuela (RS 946.231.178.5) contient l’ensemble des mesures de sanctions suisses et est juridiquement contraignante.

Les mesures comprennent entre autres :

  • Sanctions concernant les biens
  • Interdiction de fournir de l’équipement militaire et des biens pouvant servir à la répression interne
  • Interdiction de fournir de l’équipement destiné à être utilisé pour la surveillance
  • Sanctions financières
  • Gel des avoirs et ressources économiques et interdiction de mise à disposition
  • Obligation de déclarer les avoirs et ressources économiques
  • Sanctions de voyage
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