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Petróleos de Venezuela envía crudo a Cuba pese a las sanciones de Estados Unidos por Ludmila Vinogradoff – ABC – 13 de Julio 2019

Las medidas del Departamento del Tesoro de EE.UU. fueron impuestas en abril pasado contra 34 buques

El negocio clandestino del envío de petróleo venezolano a Cuba, de unos 60 mil barriles diarios, ha continuado con una variedad de trucos y vías ilegales para evadir las sanciones impuestas por los Estados Unidos y la prohibición ordenada por el presidente encargado de Venezuela, Juan Guidó.

Las medidas del Departamento del Tesoro de EE.UU. fueron impuestas en abril pasado contra 34 buques que operaban con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y las corporaciones norteamericanas que tenían relaciones comerciales con esa empresa pero no han sido acatadas.

Tanto las sanciones de EEUU como la orden de Guaidó de parar el petróleo venezolano a Cuba han sido burladas por el régimen de Nicolás Maduro y el cubano tanto en la transportación como en la financiación de la operación comercial, convirtiendo el Caribe en un mar de peligrosa piratería.

Semanalmente salen de los puertos nacionales buques piratas con bandera venezolana o extranjera hacia Cuba que «no tienen certificación internacional de ninguna clase ni les importa las sanciones», afirma a ABC el venezolano capitán de altura José Ballaven, director de la Asociación Civil Gente de Mar.

Los cambios de bandera o de nombre de los buques petroleros venezolanos son «irrelevantes ante las sanciones» señala el capitán Ballaven. También comenta que han cambiado la tripulación de los barcos porque pasan «hambre» por otra gente de dudosa calificación, lo que pone en peligro y riesgos la navegación en el mar caribe.

Dijo que los buques de PDVSA que se encuentran «fuera de clase», es decir, no cumplen con la regulación internacional ni pueden anclar en ningún puerto. «Lamentablemente, Venezuela y Cuba violan la ley, no pueden navegar a ninguna parte», dice que las embarcaciones no están aseguradas y «si ocurre un derrame o accidente afectaría a los cruceros turísticos y las islas del Caribe».

En estos momentos operan unos 13 buques de PDVSA, que «son operados y administrados por empresas extranjeras. Hay 4 barcos más que se encuentran varados en Portugal porque PDVSA no ha pagado la factura de reparación», añade Ballaven.

El experto petrolero José Toro Hardy, confirma a ABC que PDVSA envía a Cuba unos 60.000 barriles diarios, bastante menos de los 100.000 que enviaba antes de las sanciones de EE.UU.

También refiere que en la transportación a Cuba se está utilizando tanqueros petroleros «pocos serios» a los que le cambian los nombres y la tripulación para eludir las sanciones, lo que hace difícil su rastreo satelital.

Maduro está enviando gratis el petróleo venezolano a Cuba para pagar su seguridad personal y la de los médicos cubanos. La cifra oscila entre unos 15.000 y 20.000 cubanos en Venezuela. «Enviaremos petróleo a Cuba contra viento y marea», dijo en mayo.

Las transaccciones financieras de PDVSA también eluden las sanciones. Sus centros operativos y bancarios se han mudado a Moscú, donde impera la oscuridad y falta de información oficial.

Pero lo que más indigna al opositor Juan Guaidó es que Maduro envía el petróleo a Cuba mientras los venezolanos no tienen gasolina, que deben hacer colas de 4 y 5 días y muchos han muerto en el intento de abastecerse, especialmente en los estados de Táchira y Mérida.

 

Doscientos cubanos guardan a Maduro de sus rivales por David Alandete – ABC – 13 de Julio 2019

«Le dije al presidente que el Sebin era un centro de extorsión y de secuestro», afirma Cristopher Figuera, responsable de la liberación de Leopoldo López

El homicidio, en octubre de 2018, del concejal Fernando Albán, de quien Nicolás Maduro y su gobierno dijeron que se suicidó bajo custodia policial, marcó un punto de inflexión para numerosos altos mandos civiles y militares del régimen de Venezuela que en ese momento tomaron la decisión de colaborar en precipitar un cambio político en la cúpula de gobierno. Uno de ellos fue el general Manuel Cristopher Figuera, que hoy se encuentra en Estados Unidos colaborando con las autoridades y que ha revelado a ABC que hizo varias recomendaciones verbales y escritas a Maduro para que efectuara cambios urgentes y evitara una crisis como la que finalmente vive Venezuela, con millones de refugiados y una asfixia económica sin precedentes que ha provocado hambruna y muertes.

Precisamente Cristopher Figuera se hizo cargo del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) el 30 de octubre de 2018, tres semanas después de la muerte del concejal Albán, cuyo cuerpo fue lanzado desde la décima planta del edificio de Caracas donde tiene sus oficinas y prisiones esa agencia de espionaje. El abogado del concejal opositor, Joel García, informó a ABC de que las actas del expediente policial identificaron como motivo de la muerte de su cliente el homicidio. El régimen y la fiscalía siempre mantuvieron que este pidió ir al baño y se lanzó al vacío desde un décimo piso.

El general Cristopher Figuera dijo en una conversación mantenida con ABC en Miami el miércoles que a los días de tomar las riendas del Sebin llegó a la conclusión de que era «un centro de extorsión y secuestro» y así se lo dijo a Maduro. Apenas dos meses meses después el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, juró la constitución tras declarar a Maduro usurpador por fraude electoral. El general, que duró apenas seis meses al frente del Sebin, dice hoy que le hizo entrega a Maduro de un documento, que facilita a ABC, en el que hace cuatro recomendaciones para evitar el deterioro ulterior del país y posiblemente un baño de sangre.

Cristopher Figuera dice que le pidió a Maduro que desmantelara el poder legislativo paralelo creado a su medida; que eligiera una nueva junta electoral para convocar elecciones, y se emplearan esos pasos pata pedir una retirada de las sanciones. En el documento pide que:

«a) La Asamblea Nacional Constituyente, cese sus funciones, por cuanto no ha cubierto las expectativas para las que fue elegida.

b) Se hagan las gestiones para nombrar un nuevo Consejo Nacional Electoral.

c) Se planteen unas elecciones generales, sin que ello sea interpretado como una muestra de debilidad del Gobierno.

d) De manera firme y determinada se comience a exigir a la Comunidad Internacional, el levantamiento de las sanciones que le han impuesto a nuestro país».

Incidente revelador

ABC no ha podido comprobar de forma independiente que Maduro recibiera ese documento, pero Cristopher Figuera y quienes trabajan con él aseguran que el presidente venezolano le llamó derrotista y cobarde y desde ese momento perdió su confianza en él. Si el jefe máximo de la inteligencia, que había sido subdirector de la inteligencia militar durante cuatro años, hizo semejantes recomendaciones, el aislamiento de Maduro en su propio régimen es ya máximo.

Según Cristopher Figuera, el presidente está cada vez más solo, rodeado por un círculo estrecho de unos 200 altos mandos cubanos que le dan seguridad y le mantienen en el puesto, mientras crece la distancia con sus propios subalternos, como la vicepresidenta Delcy Rodríguez o el ministro de Defensa Vladímir Padrino. Por eso se fraguó el pronunciamiento programado para el 1 de mayo, en el que participaron, según Cristopher Figuera, el propio ministro Padrino y el presidente del Supremo venezolano, el juez Maikel Moreno. Fue este último, según mantienen el general y la inteligencia de EE.UU., quien abortó el relevo por sus ambiciones de presidir el país.

El general revela además varios incidentes que reflejan el aislamiento de Maduro, entre los que destaca un episodio que llevó a su ascenso a jefe del Sebin. «Hubo una situación irregular con unos escoltas que hacen su trabajo en el Sebin y que además cumplen funciones con el capitán Diosdado Cabello [jerarca del régimen y presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela]», recuerda Cristopher Figuera. «Ellos interceptaron el vehículo de Maduro y este se bajó y les ordenó que rindieran las armas y ellos se negaron. Él les dijo que si no le habían reconocido, que era el presidente. Los soldados le dijeron que sí sabían quién era, pero que no era su jefe. Al final no pasó nada pero así quedaron las cosas», añade el general.

Maduro depende cada vez más de Cuba

Según estas revelaciones, Maduro se encuentra cada vez más aislado y dependiente de los 15.000 cubanos que han sido enviados a Venezuela para labores que van desde la asistencia técnica al espionaje, incluida su guardia pretoriana y contactos directos de forma habitual con Raul Castro. El secretario general de la OEA, Luis Almagro, volvió a pedir el viernes que la comunidad internacional presione a Cuba para que desista de sus injerencias a favor del régimen en Venezuela. «No conozco ningún país en el mundo, mucho menos en este continente, en el que Cuba haya intervenido para restaurar la democracia. Nunca ocurrió y nunca ocurrirá», dijo Almagro.

Por su parte, EE.UU. está todavía convencido de que el cambio en Venezuela ocurrirá en los próximos meses, sobre todo por las presiones de las sanciones económicas contra el régimen. «No hay dictadura que dure para siempre», asegura Elliott Abrams, representante especial de la Casa Blanca para Venezuela. «Cada día que dura la dictadura de Maduro es un día más de represión, tortura y sufrimiento».

Es la institución Foro Penal, que sigue los abusos sistemáticos de los derechos humanos en Venezuela, la que informa de que en 2018 el régimen mató a 5.200 personas a las que se añaden más de 1.500 en los primeros cinco meses de este año.

 

Hugo el «Pollo» Carvajal: Maduro no tiene escrúpulos, es el peor de los errores de Chávez – Caraota Digital – 14 de Julio 2019


Hugo “El Pollo” Carvajal, mayor general retirado de la Fuerza Armada Nacional, concedió una entrevista al diario 
El Mundo desde la prisión de Estremera en España, donde permanece recluido desde abril de este año, luego de ser acusado por Estados Unidos de “conspirar para introducir cocaína” al país.

A continuación la entrevista completa realizada por El Mundo.

P: Qué hay de cierto en los vínculos que le atribuye Estados Unidos con redes de narcotráfico y que han motivado su reciente detención y encarcelamiento en España?

R: Para responder a esta pregunta sería suficiente con leer la documentación que ha remitido EEUU a las autoridades españolas. Absolutamente nada. Jamás he tenido relación alguna con ninguna red de narcotráfico. Durante mis años como director de contrainteligencia militar combatí el narcotráfico cuando me fue posible. He intentado defenderme de esas graves acusaciones de todos los modos posibles, pero resulta muy difícil defenderse de acusaciones genéricas y abstractas, algunas, y absolutamente carentes de pruebas, las otras.

P: EEUU le acusa de intentar introducir en 2006 cinco toneladas de cocaína de las FARC en un avión que tuvo que aterrizar de emergencia en México y su nombre figura desde hace años en la lista negra de dirigentes chavistas sancionados por sus relaciones con el narcotráfico.

R: Esa lista negra no es más que una herramienta de chantaje político de EEUU. No lo digo yo, lo dice el mismo Departamento del Tesoro americano, cuando especifica que esas sanciones son una medida de presión para provocar el cambio de conducta del sancionado. Después de tantos años acusándome de lo mismo no son capaces de ofrecer un relato mínimo de lo que supuestamente he hecho, ni cuándo, ni cómo, ni dónde.

P: También se le llegó a relacionar con la guerrilla colombiana de las FARC e incluso con Hizbulá.

R: Jamás he tenido relación con ningún grupo terrorista. Mi relación con las FARC se debió a razones humanitarias y se limita a dos eventos específicos: la resolución del secuestro del empresario venezolano Richard Boulton alrededor de 2001 y la asistencia a las primeras conversaciones para la Paz de Colombia alrededor del 2012. Siempre cumpliendo mis funciones, por orden del presidente Hugo Chávez, y bajo el pleno conocimiento de los presidentes Andrés Pastrana y Juan Manuel Santos, respectivamente.

P: EEUU se basa en una serie de documentos intervenidos en el ordenador del ex comandante de las FARC Raúl Reyes, en los que se aludía a la entrega de armas y a negocios conjuntos que le implican.

R: Sobre el famoso contenido del ordenador de Raúl Reyes debo decir que jamás conocí a ese señor. Jamás hablé con él, jamás traté con él de ningún modo, nunca se entregaron armas a nadie y nunca hubo actividad económica. Además, la Corte Suprema de Justicia de Colombia determinó que las supuestas pruebas obtenidas en el computador de Reyes eran ilegales porque se evidenciaron grandes irregularidades en la cadena de custodia.

P: ¿Qué motivación lleva entonces a EEUU a arremeter contra usted si las acusaciones no son ciertas?

R: EEUU siempre ha tenido interés en mí por lo que sé, y por lo que en un momento representé para Hugo Chávez. Nunca me doblegué a sus intereses ni lo haré ahora. Hay una parte de los Servicios de Inteligencia de EEUU que sabe perfectamente que jamás he tenido relación alguna con los crímenes que los fiscales americanos pretenden adjudicarme.

P: El Gobierno de Venezuela expulsó a la DEA (Administración para el Control de Drogas americana) de Venezuela en 2005 tras declarar a sus miembros personas non gratas. ¿Cómo ha influido aquella decisión en la acusación contra usted?

R: La DEA, tras años de colaboración con el Gobierno de Venezuela, fue expulsada por decisión del presidente Chávez. La razón es sencilla: operaba en Venezuela con plena libertad y de esa libertad pasó al abuso y al mal uso de esa confianza. Violó derechos fundamentales y estaba incursa en actividades de espionaje militar. El presidente Chávez ordenó su expulsión de manera soberana y desde ese momento agentes de la DEA y fiscales me consideraron responsable de esa decisión. La DEA tenía sedes operativas en algunas áreas militares venezolanas y algunos de sus miembros, para justificar sus abusos ante su gobierno, me intentaron culpar de su expulsión, cuando los únicos responsables fueron ellos mismos. Nunca aceptó que fuera expulsada de Venezuela por sus prácticas ilegales y, por supuesto, debe haber un responsable.

P: La propia DEA le ha llegado a atribuir la orden de asesinar a uno de sus agentes encubiertos

R: En primer lugar, nunca he dado órdenes de asesinato. En segundo lugar, ese agente encubierto tiene nombre y apellido: se llamaba Luis Rodríguez, era un fiel colaborador y un gran amigo mío. La DEA tampoco aceptó nunca que el agente encubierto era un doble agente que prestó grandes servicios a Venezuela. O quizá sí lo sabía y de ahí se origina su asesinato.

P: Otra de las acusaciones que han vertido contra usted las autoridades americanas es que ha manejado toda la estructura del narcotráfico en Venezuela y que cobraba de los cárteles.

R: Como puede usted comprobar con esa genérica acusación es difícil defenderse. No se ve ni un solo dato, ni una sola fecha, ni un solo hecho. Yo pregunto: ¿no parece dudoso que tras tantos años de acusaciones no se ofrezcan acusaciones más claras y contundentes?

P: Después de ser un hombre destacado de las Fuerzas Armadas de Venezuela, el responsable de la Contrainteligencia Militar durante ocho años (2004-2012) y diputado del partido del Gobierno, decidió romper con el Ejecutivo de Nicolás Maduro en febrero. ¿Por qué adoptó esa decisión?

R: En tan solo dos años desde la muerte de Chávez el deterioro de mi país y el sufrimiento de los venezolanos había sido más que dramático. Siempre he sido un servidor público, tanto desde la Fuerza Armada como desde la Asamblea Nacional. Durante la campaña electoral de 2015 para las elecciones a la Asamblea Nacional tuve ocasión de visitar cada rincón de mi circunscripción y pude ver lo que había ocurrido en mi país. Pude evidenciar en lo que se había convertido e intenté combatir internamente como diputado con lealtad a mi país y al pueblo al que pertenezco. En 2017 me manifesté públicamente contra la propuesta ilegítima de la Asamblea Constituyente. En febrero solo decidí hacer público lo que realmente pensaba, asumiendo las consecuencias, y tuve que exiliarme aquí, en España.

P: ¿Qué opinión tiene del presidente venezolano tras haber trabajado de forma estrecha para él?

R: Solo trabajé para él como director de la DGCIM nueve meses, así que nunca existió una estrecha colaboración. Además de ser un inepto y un cleptómano, lo defino como un ser sin escrúpulos, capaz de lo que sea por mantenerse en el poder. El peor de los errores del comandante Chávez se llama Nicolás Maduro.

P: Esa ruptura se visualizó en vísperas del 23 de febrero, cuando la oposición a Maduro intentó introducir medicinas y alimentos en el país a través de las fronteras de Colombia y Brasil.

R: La ruptura no fue en vísperas del 23 de febrero de 2019, la ruptura tuvo lugar cuando en la campaña de 2015 pude ver con mis ojos lo que estaba ocurriendo en Venezuela. La ruptura la expresé en una entrevista con la CNN donde me pronuncié expresa y claramente contra la ilegítima e ilegal Asamblea Constituyente. Viví con indignación, rabia e impotencia que la oportunidad de ofrecer medicinas y alimentos se rechazara e impidiera. No hay duda de que la crueldad del régimen de Maduro no tiene límites.

P: Maduro siempre se escuda en las Fuerzas Militares para enfrentarse a cualquier amenaza externa. ¿En qué situación se encuentra realmente el Ejército venezolano?

R: La amenaza de invasión es un recurso recurrente que ha funcionado en ocasiones, pero es una artimaña para lograr lo que con la razón no se consigue. El invento de un enemigo externo hace que no se vea al enemigo verdadero, que está dentro y se llama Nicolás Maduro y su desgobierno. La Fuerza Armada Nacional hoy se encuentra dividida en tres grupos: los corruptos que hacen vida en el Gobierno y viven felices con el régimen; los que saben que todo está mal y quieren hacer lo correcto contra la tiranía, pero a los que el aparato de inteligencia infiltrado por cubanos les persigue y tortura; y los acomodaticios que solo buscan un cargo y una carrera sin problemas.

P: Usted siempre ha asegurado con orgullo que defendió a las Fuerzas Armadas de todo tipo de «amenazas, desviaciones e injerencias». ¿Cuáles?

R: He defendido y defenderé siempre a la Fuerza Armada y al pueblo venezolano. Mi función como director de Contrainteligencia Militar consistía exactamente en enterarme antes que nadie e informar oportunamente sobre lo que ocurría en la Fuerza Armada. Lo que las autoridades hicieran o dejaran de hacer con mis informes por supuesto escapaba de mi responsabilidad. Específicamente puedo mencionarle haber desmontado conspiraciones de magnicidios, desarticulado intentos de golpes de Estado e impedido la injerencia cubana en la DGCIM.

P: Su apoyo a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela levantó una gran expectación porque se daba por supuesto que le iban a seguir en masa otros mandos militares. ¿Por qué finalmente no sucedió?

R: El día 23 de febrero de 2019 me pronuncié públicamente y lo hice como diputado de la Asamblea Nacional, de la única asamblea legítima y reconocida. Mi decisión no fue para que me siguieran, mi decisión fue por cumplir con mi deber como político y con mis juramentos como militar. Mi decisión fue por hacer lo que era correcto a pesar de las consecuencias. Fue para que mi familia, mis hijos, y otros compatriotas vieran que se debe vencer el miedo y asumir los riesgos cuando hay sobradas razones para hacerlo. Y en el caso de Venezuela, hay más de 30 millones de razones. La indiferencia y la cobardía no son una buena guía en la vida. Con mi decisión puse en peligro a mi familia, que ha tenido que salir de Venezuela y las propiedades de mis hijos mayores han sido allanadas y saqueadas. Afortunadamente mis hijos menores ya vivían en España desde hacía un par de años. De hecho, una de mis hijas ya había nacido en España.

P: Advirtió de que dispone de «privilegiados conocimientos únicos sobre la estructura y los engranajes del funcionamiento criminal del gobierno usurpado por Nicolás Maduro». ¿A qué actos criminales se refiere?

R: Los actos criminales del régimen de Maduro son bien conocidos internacionalmente: violaciones sistemáticas de derechos humanos, vínculos con grupos narcoterroristas y el mayor acto de corrupción y lavado de activos de la historia de Latinoamérica. De todos estos tengo conocimiento.

P: ¿Tuvo conocimiento de actos criminales similares durante el Gobierno de Hugo Chávez?

R: Hugo Chávez no es comparable con el régimen sátrapa de Maduro. Todo gobierno comete errores, todo ser humano se equivoca, el comandante Chávez no fue la excepción. Hasta donde tuve conocimiento, y creo que lo tuve, no fue un delincuente, nunca fue un asesino, siempre defendió los Derechos Humanos, combatió la corrupción. Sin éxito en muchas ocasiones, pero me consta que lo intentó. Maduro es un criminal de profesión, un corrupto, un violador de Derechos Humanos.

P: ¿Cómo definiría las personalidades de Chávez y de Maduro? ¿En qué se parecen y en qué se diferencian?

R: Chávez siempre defendió los Derechos Humanos, no los violó. Chávez siempre combatió el narcotráfico y lo sentía como algo muy doloroso para el ser humano y para una sociedad, no lo fomentó. Chávez fomentó las relaciones de Venezuela con el resto del mundo, no las destruyó y aisló al país. Chávez respetaba a la Fuerza Armada, él era un militar y un hombre de honor, no la degradó al nivel que la vemos hoy. Chávez era un hombre austero, el mundo se sorprendería de la austeridad con la que vivió y murió Chávez. No tenía lujosas mansiones en islas del Caribe. Chávez jamás hubiera tolerado la hambruna y la miseria con la que sobrevive el pueblo venezolano. Maduro creó la miseria y el éxodo venezolano con plena intención. Le puedo decir que ambos no se parecen en nada, ni siquiera comparten la nacionalidad.

P: Usted ha mostrado ya su plena colaboración con la Justicia española y ha anunciado que ayudará en todo lo posible. ¿Qué hechos tiene previsto poner en conocimiento de la Audiencia Nacional?

R: Siempre he colaborado con las autoridades españolas, siempre he mantenido una relación fluida y respetuosa con los Servicios de Inteligencia españoles, basada en la lealtad y en el respeto. Y no tengo duda en seguir colaborando con las autoridades españolas. España es para todo venezolano su segunda casa, España está haciendo una labor extraordinaria acogiendo a muchos venezolanos. Es el país que acoge a mi familia y, como le he dicho antes, donde ha nacido mi hija menor, y el país al que decidí venirme tras mi postura pública en febrero de este año.

P: ¿Qué opina de la posición del Gobierno de España en relación con la crisis política en Venezuela?

R: El Gobierno español tiene una difícil situación y en esa difícil situación he visto que ha sabido estar presente sin interferir y tendiendo la mano cuando se le pide. España tiene una autoridad moral fruto de nuestra historia común y creo que está llamada a hacer uso de ella. No tengo duda de que España seguirá jugando un papel fundamental y protagonista en la solución de la grave crisis venezolana.

P: ¿Le consta que el Gobierno venezolano bajo la Presidencia de Chávez financiara al partido español Podemos y a sus líderes?

R: Sé que éste es un tema de interés en la política española. No tengo ninguna evidencia de que se haya producido esa supuesta financiación, porque en los años en la Contrainteligencia Militar la política no era mi área.

EE.UU. pide a la comunidad internacional más presión sobre Maduro en Venezuela por David Alandete – ABC – 12 de Julio 2019

El secretario general de la OEA pide a Borrell que en su nuevo cargo en Europa trabaje a favor del cambio democrático en Cuba

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Invitado a la Organización de Estados Americanos el representante especial para Venezuela del gobierno de Estados Unidos, Elliott Abrams, ha pedido a la comunidad internacional, incluidos los países europeos, «que condenen las violaciones de los derechos humanos en Venezuela», en especial después de que el régimen torturara y matara al capitán Rafael Acosta Arévalo, cuyo cuerpo ha sido enterrado sin que lo haya podido reconocer su mujer. ABC reveló en exclusiva las conclusiones de la autopsia del capitán, que revelaba los efectos de una brutal paliza.

«Esta violencia ha obligado a huir de Venezuela a cuatro millones de personas, que pronto serán cinco millones. La carga sobre los vecinos de Venezuela es muy grave, y no podemos agradecer lo suficiente el esfuerzo que hacen países como Colombia, Ecuador y Brasil, además de las islas antillanas», dijo Abrams, quien agradeció que el nuevo gobierno conservador de Grecia haya reconocido a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, algo que no había hecho anteriormente el populista de izquierda Alexis Tsipras.

En un punto de la conferencia, en la que han participado disidentes y diplomáticos venezolanos, el secretario general Almagro ha dicho claramente que, conforme están las cosas ahora, sólo EE.UU. puede solucionar la crisis en Venezuela. «Para que este proceso tenga éxito, dependerá esencialmente de la presión que ponga EE.UU. sobre dos factores fundamentales: sobre el factor cubano y el de la lógica criminal y usurpadora de Nicolás Maduro. Esa presión es responsabilidad de EE.UU. Aunque haya un proceso de negociación, si sale algo de esa mesa de negociación será por la presión aplicada por EE.UU. con las sanciones y otras amenazas creíbles», dijo Almagro.

La Unión Europea —y dentro de ella con especial énfasis España— ha defendido la necesidad de una negociación con el régimen que EE.UU. contempla con escepticismo. Recientemente el ministro español de Exteriores, Josep Borrell, acusó al equipo que encabeza Abrams de «actuar como un cowboy» en Venezuela. Preguntado por ABC por esas afirmaciones, efectuadas por quien asumirá la cartera de Exteriores en el nuevo ejecutivo comunitario, Almagro ha respondido que espera que Borrell demuestre firmeza y compromiso con la democracia no sólo con respecto a Venezuela sino también a Cuba.

«Si hay dos organizaciones en el mundo las cuales están inspiradas en los mismos valores de defensa de la democracia y protección de los derechos humanos y tienen mecanismos e instancias propias para la defensa de la democracia son la UE y la OEA», dijo Almagro. «Esperamos que actúe consecuentemente y que ambas instituciones actúen de la misma forma y con los mismos compromisos para restaurar la democracia en Venezuela y en Cuba».

Almagro ha puesto de relieve un dato que el general venezolano Manuel Christopher Figuera, huido de Venezuela tras el fracaso de un pronunciamiento contra Maduro, reveló en una entrevista publicada por ABC el jueves. «Dijo Christopher Figuera que había 15.000 cubanos en Venezuela», dijo el secretario general. «No conozco ningún país en el mundo, mucho menos en este continente, en el que Cuba haya intervenido para restaurar la democracia. Nunca ocurrió y nunca ocurrirá».

 

‘Desgraciadamente, si Maduro no sale, Venezuela acaba en guerra’ entrevista por María Angélica Correa – El Tiempo – 28 de Junio 2019

Pérez-Maura, periodista del diario ABC, considera que división en cúpula militar generaría choques.

Pérez-Maura, periodista del diario ABC

Pérez-Maura, periodista del diario ABC.

Con el certero golpe constitucional que Juan Guaidó propinó a Nicolás Maduro en el mes de enero, Venezuela ha vislumbrado una salida del laberinto en que la hundió Hugo Chávez.

Sin embargo, el camino de regreso a la democracia está plagado de entresijos que van consumiendo los días que le quedan a Guaidó como presidente interino. Mientras el trabajo soterrado de los que la han secuestrado toma una vez más la bandera del diálogo para ganar tiempo, el país se cae a pedazos.

En una reciente columna, el periodista Ramón Pérez-Maura, adjunto al director del diario ABC de España, expresó que no comparte el entrar en propuestas mediadoras para solventar la crisis en Venezuela, con países que reconocen a Maduro, como Noruega, China, Cuba, Rusia o Irán, “porque la negociación con Maduro debe partir del principio de que él no es un presidente legítimo, él tiene que dejar el poder y debe cesar la usurpación. Solo se llegará a una solución partiendo de esas premisas”.

Pérez-Maura, en sintonía con el secretario general de la OEA, toma sus palabras cuando este afirma que: “Sobre la base de que Maduro todavía es un presidente legítimo no se van a resolver ni la crisis humanitaria, ni la crisis migratoria ni las violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Al contrario. Se van a reforzar”.

Porque Pérez-Maura ha mantenido una posición firme que se traduce en sus escritos, y en conversación que sostuvimos cuando fue enfático al afirmar que la situación en Venezuela no va a cambiar mientras Nicolás Maduro tenga el respaldo de Rusia y China, “y tenemos múltiples señales de que ese respaldo se mantiene. Cuando China invierte en un país acaba quedándose con todo. China siempre gana”.

Y agrega: “La oposición creo que sigue muy fragmentada, pero hay un factor diferencial con lo que ocurre en cualquier otro país, que es la existencia de un presidente encargado, reconocido por medio centenar de países del mundo, por las grandes democracias, por varias grandes potencias, y eso introduce un escenario que no hemos visto nunca.

Porque hasta ahora, cuando hemos visto presidentes encargados o presidentes que no tenían el poder verdadero, generalmente era porque habían caído del poder y seguían reclamando la presidencia.

“España, después de la Guerra Civil, tuvo un gobierno en el exilio con un presidente de la república en el exilio que se instaló en México, y México reconocía a ese presidente. Los encargados suelen ser presidentes que están de salida, y aquí lo que estamos viendo es uno de entrada, que es algo que políticamente no habíamos conocido nunca, por lo que no es fácil trazar la línea ni saber qué ocurrirá.

“La política que está siguiendo Estados Unidos con la cúpula militar venezolana acabará dando resultado. No sé si tardará uno o seis meses, pero acabará dando resultado”.

Es una situación inédita en todos los sentidos, y, como usted señala, es un presidente de entrada que es legítimo. Pero, no tiene el poder de las fuerzas armadas. ¿Qué es más determinante para salir del régimen, las fuerzas armadas venezolanas o que Rusia y China le quiten el apoyo?

Necesariamente es una combinación de las dos cosas. Las fuerzas armadas son determinantes; si ellas se levantaran contra el presidente, aquello se acabaría en diez minutos. Yo creo que él –Maduro– ha seguido una política muy inteligente, manteniendo los privilegios de la cúpula militar –que es la cúpula que señala Estados Unidos–, pero, teniendo un ejército tan numeroso como el que tiene, tienen muchos oficiales de rango medio y bajo sin ninguno de los beneficios de la cúpula y que son muy conscientes de lo que ocurre en las calles del país.

Y eso es un caldero en el que se está cociendo una posible insurrección, y que le da base a cualquiera de los de la cúpula que se sienta amenazado por Estados Unidos para tener un apoyo logístico de una parte numerosa del ejército.

Ahora, como yo no conozco lo suficiente bien las interioridades de la cúpula militar venezolana para saber cómo se puede estructurar un golpe a partir de ahí, lo que sí sé es que en el mundo entero no existe ni ha existido en la historia un ejército que tenga más generales que el ejército de Venezuela. Es que hay ejércitos en el mundo que tienen menos soldados rasos que los generales que tiene Venezuela.

Rusia y China son un apoyo fundamental, y no creo que vayan a retirar su apoyo en ningún momento porque solo tienen qué perder. Aquí la izquierda española partidaria de Maduro dice que a Estados Unidos le interesa Venezuela por el petróleo, y a Rusia y a China, ¿por qué les interesa?, ¿por la pesca? No, les interesa por lo mismo. Rusia sabe que el día que cambie el régimen, difícilmente su situación va a ser la misma.

Yo afirmo que Venezuela es una pelota en un campo de fútbol entre Estados Unidos y Rusia…

No, yo no creo porque la crisis venezolana ha generado algo que no habíamos visto nunca, y es que todos los países del Grupo de Lima, que son los más relevantes de América Latina, se han puesto detrás del presidente Guaidó. Eso es algo único.

Venezuela es un objeto de deseo perverso por parte de China y de Rusia, y es un objeto de deseo democratizador por parte del hemisferio americano, con la excepción de México y de Nicaragua. Esto es algo que no había ocurrido nunca. Es que es muy relevante, cómo se ha llegado a la existencia de un presidente encargado salido de la Asamblea Nacional. 

Lo digo porque desde hace muchos años perdimos nuestra soberanía. Nuestro destino se balancea entre países que nos apoyan, con Estados Unidos a la cabeza, y regímenes que no nos quieren soltar. 

Yo creo que cualquier país que sea una dictadura puede estar sometido a esa situación, y creo que la injerencia humanitaria puede estar muy justificada, que no es necesariamente el envío de tropas y actuar militarmente. Puede ser, pero no es lo que estoy diciendo.

Injerencia humanitaria es interferir en la política de un país a través de embargos, de sanciones, de presiones políticas, de apoyo a un bando frente a otro, y creo que esa injerencia está perfectamente justificada. Porque lo que tú no puedes es jugar con la limpieza de una democracia constituida cuando lo que estás es enfrentándote a una dictadura, porque entonces gana la dictadura, siempre.

¿Y Cuba, que no la hemos mencionado?

No la hemos mencionado porque Cuba ha sido un beneficiario durante muchos años, y sigue siendo el que controla el entorno directo del presidente Maduro. Cuba sabe que, como caiga Venezuela, esta vez a ellos no los salva nadie. Ellos están ejecutando, sobre todo, los mandatos de Rusia, porque al final ellos siguen teniendo increíblemente una dependencia de Moscú; no olvidemos que Moscú ha pretendido mantener las influencias allá en donde la Unión Soviética las tuvo.

Maduro y el régimen castrista tuvieron un papel relevante en el proceso de paz de Colombia, con la inclusión de la guerrilla a la vida política. Venezuela y Colombia a la cabeza del continente son dos espacios que no los van a querer soltar.

No. Estoy seguro de que no. Creo que Venezuela está cerca de vivir una guerra civil, de unos choques sangrientos en las calles. El grado de miseria que padece la población venezolana no sé cuánto tiempo se pueda aguantar.

La miseria se aguanta más tiempo, cuanto más mísero es tu origen, por lo tanto, en Venezuela se aguantará relativamente poco tiempo porque sus clases medias han vivido en una situación de riquezas y de afluencia que en este momento no existe, salvo para una mínima, mínima cúpula militar, y un entorno mínimo del chavismo, pero la gente es consciente de cómo es su degradación, incluso en los barrio más pobres, los beneficios que obtenían antes ya no los obtienen.

El G2 cubano mantiene un sistema de torturas y de terror dentro de las filas castrenses

 

¿Por qué dice guerra civil?

Creo en el riesgo de guerra cuando llegas a esta situación, cuando todo cambia a peor, y aun así el presidente se mantiene atado, y su pequeño entorno se mantiene atado a él. Eso no se puede aguantar. Si él no sale, acaba en guerra.

Entre 2018 – 2019 es cuando más detenciones y desapariciones de militares se han producido.

¿Por qué será?

También el G2 cubano mantiene un sistema de torturas y de terror dentro de las filas castrenses. Hay mucho miedo. ¿Podría ser que el régimen esté buscando una guerra civil? 

No, el régimen no lo está buscando.

El régimen castrista es perverso y lo ha demostrado en Venezuela. ¿Qué opina de la posición del gobierno español? 

La posición del gobierno español es absolutamente lamentable. El gobierno español, este gobierno español, ha intentado en todo momento dar amparo al presidente Maduro. Su compañero de filas, José Luis Rodríguez Zapatero, se presentó como un mediador y quedó demostrado que estaba alineado con una de las partes. Todos los intentos de mediación tenían como objetivos buscar fórmulas para prolongar la estadía de Maduro en la presidencia.

Y el gobierno español acabó sumándose al reconocimiento de Guaidó porque había un verdadero clamor nacional, porque no lo podía evitar, porque habría dejado absolutamente marginado al presidente en España, con un coste importante para su popularidad. Dicho esto, la palabra fue muy bonita pero después nada hizo, nada más, no ha vuelto a apoyar en nada a la oposición, y al embajador del presidente Guaidó prácticamente ni lo han reconocido, y en cambio se sigue teniendo un trato fluido y cordial con el embajador del presidente Maduro.

Creo que Venezuela está cerca de vivir una guerra civil, de unos choques sangrientos en las calles

 

¿Por qué?

Por razones ideológicas.

¿Y Podemos?

Como es lógico, sigue apoyando a Maduro porque son los alumnos del chavismo. Podemos ha sido financiado por Venezuela y por Irán, que es el otro aliado. Entonces, esa relación va a exigir como condición, entre un futuro acuerdo entre el Psoe y Podemos, el que se deje a Venezuela tranquila y a Maduro tranquilo.

Ni Chávez fue socialista ni Maduro es socialista. Han sido comunistas. 
Y Podemos también. Podemos es comunista.

¿Por qué los militares aún defienden al asediado presidente de Venezuela? por Brian Ellsworth y Mayela Armas – Reuters – 28 de Junio 2019

En la Venezuela de Maduro, la intimidación y una confusa cadena de mando han ayudado a impedir que los soldados sigan los llamados a la revuelta.

A pesar de niveles de pobreza, crimen y de migración masiva sin precedentes, las fuerzas armadas siguen siendo leales al presidente Nicolás Maduro. Reuters explica cómo reformas militares desdibujó las cadenas de mando, politizó las filas y reclutó a las tropas para actividades partidistas.

Uno de los principales misterios en el colapso en cámara lenta de Venezuela es: ¿Por qué los militares continúan apoyando a Nicolás Maduro, el presidente que ha llevado al antes próspero país sudamericano a la pobreza y el caos?

La respuesta, según personas familiarizadas con la estructura militar de Venezuela, comienza con el fallecido predecesor de Maduro, Hugo Chávez, el carismático caudillo en la nación de unos 30 millones de personas.

En una serie de acciones que arrancaron en 1999, el teniente coronel retirado y alguna vez líder golpista comenzó a dominar al ejército inflándolo, comprándolo, politizándolo, intimidando a los altos rangos, a las filas, y fragmentando el comando en general, explicaron las fuentes consultadas.

Una vez que asumió el cargo en 2013, Maduro entregó a las fuerzas armadas segmentos cruciales de la cada vez más devastada economía del país. Oficiales favorecidos tomaron el control de la distribución de alimentos, divisas y materias primas clave. Un general y militares de la Guardia Nacional administran ahora la importante empresa petrolera nacional, Petróleos de Venezuela S.A. o PDVSA.

Chávez y Maduro también introdujeron a agentes de inteligencia, con la ayuda de los servicios de seguridad de Cuba, dentro de los cuarteles, dicen oficiales en retiro, inculcando paranoia y desactivando a la mayoría de los disidentes antes de que incluso se manifestaran. Agentes de inteligencia han arrestado y encarcelado a docenas de uniformados vistos como problemáticos, entre ellos  varios oficiales de alto perfil, incluso por infracciones menores.

El resultado fue, dicen los oficiales militares retirados, una cadena de mando parcial y confusa. Los altos oficiales, agradecidos por los beneficios y temerosos de represalias, a menudo están más preocupados por complacer a los jefes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que por la defensa nacional. En lugar de estar en simulacros y juegos de guerra, algunos generales se encuentran atendiendo órdenes para sembrar vegetales o recoger basura en las calles.

Muchos soldados con bajos ingresos y desesperados como la mayoría de la clase trabajadora de Venezuela, han desertado del ejército en los últimos años, uniéndose a por lo menos cuatro millones de migrantes que buscan una vida mejor en otro lugar. Pero pocos oficiales de alto rango han escuchado el llamado opositor a la rebelión, dejando a las fuerzas armadas con un exceso de altos mandos, difíciles de manejar y aún del lado de Maduro.

“Se perdió la unidad de mando”, dijo Cliver Alcalá, un general en retiro desde 2013 y que ahora apoya a la oposición desde Colombia. “No se distingue quién manda en lo operativo, administrativo y lo político”, agregó.

Algunos comandantes, como el ministro de Defensa Vladimir Padrino son casi una cara del gobierno, tanto como el mismo Maduro. Padrino está sancionado por Estados Unidos por colaborar en que Maduro “se sostenga al ejército y al gobierno mientras el pueblo venezolano sufre”, según el Departamento del Tesoro.

Reuters no consiguió que Padrino ni otros oficiales superiores respondieran a las solicitudes de comentarios para este artículo. El Ministerio de Defensa de Venezuela tampoco respondió a correos electrónicos ni llamadas. El Ministerio de Información del país, responsable de las comunicaciones del gobierno, incluidas las del presidente, tampoco respondió a Reuters.

Padrino no está solo, si se considera el gran número de oficiales con rango en Venezuela. Los aproximadamente 150.000 militares del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional del país son una fracción de los más de un millón que forman las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Pero Venezuela, con hasta 2.000 almirantes y generales, ahora cuenta con el doble de altos mandos que el ejército estadounidense, más de 10 veces la cantidad de oficiales existentes cuando Chávez llegó a la presidencia. Esa estimación es de acuerdo con los cálculos de los exoficiales venezolanos y militares de Estados Unidos.

El resultado, dicen los opositores al gobierno, es un lío burocrático y operacional, incluso en lo más alto.

Padrino, por ejemplo, es general y ministro de Defensa. Pero no puede movilizar oficialmente tropas sin el consentimiento de Remigio Ceballos, un almirante que también reporta directamente a Maduro y encabeza el Comando Estratégico Operacional, una instancia creada por Chávez para supervisar los despliegues militares.

“Tienes un general en jefe y un almirante en jefe”, dijo Hebert García Plaza, un general retirado que sirvió bajo Maduro, pero ahora apoya a la oposición desde Washington. “¿A cuál vas a obedecer?”.

Las fuerzas armadas aún podrían abandonar a Maduro, particularmente si la indignación popular se desborda y hace que el apoyo militar al presidente sea insostenible. Sin embargo, los llamados del líder opositor, Juan Guaidó, quien a fines de abril intentó sin éxito alzar a las tropas contra Maduro, aún no han sido atendidos.

En mayo, Guaidó dijo a periodistas que sus esfuerzos por convencer a la tropa se veían frustrados por la fragmentada estructura militar y la intimidación del ejército dentro de sus filas. “¿Qué dificulta el quiebre? El poder conversar abiertamente, directamente con cada uno de los sectores y tiene que ver con la persecución a lo interno del PSUV, a lo interno de las fuerzas armadas”.

Para comprender mejor las presiones y políticas que mantienen a las tropas del lado de Maduro, Reuters entrevistó a docenas de oficiales activos y retirados, soldados, académicos militares y personas familiarizadas con la seguridad venezolana. En su evaluación, el ejército se ha convertido en una burocracia torpe con pocos líderes capaces de diseñar el tipo de revuelta masiva que anhelan los oponentes de Maduro.

“Poder real”

La “Revolución Bolivariana” de Venezuela, como Chávez apodó su reconfiguración del país, tiene sus raíces en una rebelión militar. Seis años antes de ser elegido presidente en diciembre de 1998, Chávez encabezó un fallido golpe de estado contra Carlos Andrés Pérez, un presidente profundamente impopular a quien el Congreso finalmente obligó a abandonar el cargo.

Una vez en el poder, Chávez inmediatamente tomó medidas para alistar a los militares en su visión de una economía paternalista y dirigida por el Estado en la que la abundante riqueza petrolera atendería a los estratos de la población descuidados durante mucho tiempo.

Con una nueva Constitución en diciembre de 1999, Chávez despojó a la Asamblea Nacional de sus facultades de supervisar la promoción de oficiales superiores. Eso le dio al presidente la máxima autoridad para asignar rangos y empoderar a oficiales aliados.

Debido a que muchos gobiernos estatales y locales en ese momento todavía estaban controlados por rivales, Chávez veía al ejército como una herramienta que podía mostrar a su administración trabajando arduamente en las regiones. Un nuevo programa, el “Plan Bolívar 2000”, ordenó a las tropas rellenar baches, limpiar carreteras, restaurar escuelas y realizar otras obras públicas.

El esfuerzo, con un presupuesto equivalente a 114 millones de dólares, puso considerables sumas de dinero a la discreción de comandantes, dando a los oficiales un nuevo tipo de influencia. “El Plan Bolívar 2000 le enseñó a muchos militares que el poder verdadero no era comandar tropa sino manejar plata. Ya tan pronto tenían ese poder en las manos, no la quisieron soltar nunca”, dijo un general retirado.

El general, que sirvió bajo Chávez y Maduro, habló bajo condición de anonimato.

Pronto, algunos de los fondos comenzaron a desaparecer.

Miguel Morffe, un mayor retirado, en ese entonces era capitán en la remota región noroeste de La Guajira. Recuerda haber recibido una solicitud de los superiores para proporcionar materiales para una escuela no especificada. Cuando Morffe le dijo a un teniente coronel que no entendía a dónde irían los suministros, el superior le dijo: “Necesito esos materiales para otra cosa”.

“La escuela no existía”, concluyó Morffe.

Oficiales no respondieron a preguntas sobre este incidente en específico.

Para el año 2001, una serie de acusaciones de corrupción plagaba el programa Plan Bolívar.

Chávez despidió al general Víctor Cruz, el comandante del ejército a cargo del programa. Cruz negó cualquier irregularidad y no fue acusado en aquel momento. Las autoridades de Venezuela lo detuvieron el año pasado, cuando reportes de prensa lo vincularon con manejos de fondos de cuentas en el exterior. Un tribunal en Caracas ordenó en mayo que Cruz fuera a juicio por enriquecimiento ilícito.

Reuters no pudo contactar a Cruz o a su abogado para comentar el caso.

En 2002, Chávez dijo que terminaría el Plan Bolívar 2000.

Las elecciones regionales, le dijo Chávez a la socióloga y activista política chilena Marta Harnecker en una entrevista, habían puesto a más de sus aliados en alcaldías y oficinas estatales, donde podían trabajar al unísono con el gobierno nacional. Los militares, dijo, volverían a sus asuntos normales.

En abril de ese año, sin embargo, un pequeño grupo de altos oficiales convenció a Chávez de rehacer a las fuerzas armadas.  Alentados por líderes conservadores y élites adineradas que no estaban contentos con su agenda izquierdista, oficiales dieron un golpe de Estado y detuvieron brevemente a Chávez.

Pero el golpe falló. En dos días, Chávez estaba de vuelta en el poder.

Chávez purgó las filas superiores. Más importante aún, intervino en varias poderosas oficinas, incluido el Ministerio de Defensa.

En adelante, el ministerio administraría los presupuestos militares y la adquisición de armas, pero ya no controlaría a las tropas. Chávez creó el Comando Estratégico Operacional, la instancia que maneja los despliegues de militares.

La medida, dijeron los exoficiales, desordenó la cadena de mando.

Chávez también repensó la estrategia general.

Preocupado cada vez más de que la riqueza petrolera y las políticas izquierdistas de Venezuela lo convertirían en blanco de una invasión, particularmente en Estados Unidos, Chávez presionó para que los militares se integraran más con el gobierno y la sociedad. “Estamos transformando las fuerzas armadas para una guerra de resistencia, para la guerra popular antiimperialista, para la defensa integral de la nación”, dijo en una ceremonia de la Guardia Nacional de 2004.

Pronto los jefes militares tuvieron que jurar lealtad a Chávez y a su proyecto bolivariano, no solo a la nación.

A pesar de la resistencia de algunos comandantes, el eslogan del partido gobernante, “Patria, socialismo o muerte”, comenzó a hacer eco en los cuarteles y en los patios de desfiles.

A partir de 2005, otro factor ayudó a Chávez a reforzar su control sobre el poder.

Los precios del petróleo, años antes de que el fracking impulsara el suministro mundial, se dispararon junto con la noción de que las reservas del planeta estaban disminuyendo. Durante la mayor parte del resto de su tiempo en el poder, las inesperadas ganancias le permitirían a Chávez acelerar el gasto y asegurar el apoyo popular.

Ese dinero también lo ayudó a fortalecer las relaciones con países de ideas afines, especialmente aquellos que buscaban contrarrestar el poder de Estados Unidos. Venezuela compró miles de millones de dólares en armas y equipo a Rusia y China. Obtuvo apoyo a través de médicos, maestros y otros asesores que llegaban de Cuba, el aliado más cercano de todos.

Los cubanos llegaron con conocimientos militares también.

Un “acuerdo de cooperación” forjado entre Chávez y Fidel Castro años antes ya se había convertido en una alianza en materia de seguridad, según dos oficiales en retiro. Alrededor del año 2008, los oficiales venezolanos dicen que comenzaron a notar que los funcionarios cubanos trabajaban en varias áreas de las fuerzas armadas.

El general Antonio Rivero, que en los cinco años previos había manejado la oficina nacional de Protección Civil de Venezuela, dijo que regresó aquel año a las actividades militares y encontró a asesores cubanos que lideraban el entrenamiento de soldados y sugerían cambios operativos y administrativos.

Los cubanos, dijo a Reuters, aconsejaron a Chávez que reordenara las filas, una vez construidas alrededor de centros estratégicos, en un sistema más territorial, extendiendo la presencia militar en el país. Rivero quedó sorprendido en una sesión de entrenamiento en ingeniería militar. Un coronel cubano que lideró la sesión dijo a los asistentes que la reunión y su contenido deberían considerarse un secreto de Estado.

“¿Qué está pasando aquí?”, se preguntó entonces Rivero. “¿Cómo es que una fuerza militar extranjera va a manejar un secreto de estado?”.

Rivero salió de Venezuela para Estados Unidos en 2014.

Funcionarios de Cuba no respondieron una solicitud de Reuters para comentar el caso.

”Tienes un general en jefe y un almirante en jefe. ¿A cuál vas a obedecer?”

Hebert García Plaza, un general retirado que ahora respalda a la oposición venezolana

La influencia de la isla pronto se haría evidente en las operaciones diarias.

En Cuba, los militares están involucrados en todo, desde obras públicas hasta telecomunicaciones y turismo. También en Venezuela, los funcionarios del partido gobernante comenzaron a ordenar a los oficiales que participaran en actividades que tenían poco que ver con la preparación militar. Los soldados se convirtieron cada vez más en mano de obra barata para gobernadores y alcaldes.

En 2010, un general en retiro que trabajaba en los Andes, una región occidental en la frontera con Colombia, estaba supervisando una compleja movilización de 5.000 soldados para un mes de entrenamiento de combate. El general habló a condición de que no fuera nombrado.

Otro general, de un comando cercano, lo llamó y le pidió que detuviera los ejercicios. El gobernador del estado, dijo el oficial al general, quería desviar las tropas para instalar bombillas ahorradoras de energía en los hogares.

Cuando el general se negó, el comandante del ejército para ese momento, Euclides Campos, emitió una orden formal para eliminar el entrenamiento. “Esto parecería asombroso para cualquier profesional militar, pero es exactamente cómo funcionan las fuerzas armadas de Venezuela”, dijo el general en retiro.

Reuters no pudo contactar a Campos para que realice comentarios.

“¡Traidores nunca!”

Chávez, enfermo de cáncer, murió en 2013. Maduro, su vicepresidente y reemplazo elegido como candidato a presidente por el Partido Socialista, ganó la elección para sucederlo.

El nuevo presidente continuó nombrando nuevos oficiales y designó aún más jefes militares para dirigir distintas oficinas. Para el año 2017, militares activos y retirados habían ocupado hasta casi la mitad de los 32 cargos del gabinete de Maduro, según Control Ciudadano, una organización no gubernamental venezolana que estudia las fuerzas armadas.

En 2014, justo cuando el colapso de los precios del petróleo torpedeaba la economía de Venezuela, Maduro fragmentó aún más la estructura militar.

Siguiendo el consejo de los cubanos, dicen los oficiales  retirados, Maduro creó nuevos centros de comando en todo el país. Nombró oficiales superiores al frente de nuevos comandos en cada uno de los 23 estados y la capital Caracas, así como ocho comandos regionales por encima de ellos. Sus discursos públicos ahora están cada vez más salpicados de términos como ZODI y REDI, siglas para los nuevos comandos.

Cerca de los comandos, abundan las charreteras.

“Tu anteriormente veías un general, era como ver a un obispo, un arzobispo, era una figura, tú lo veías como un héroe”, recuerda Morffe, el mayor retirado. “Hace poco vi uno en un aeropuerto. Andaba super desastroso. Ni siquiera los guardias nacionales en el aeropuerto lo saludaban”.

Los oficiales supervisan ahora algunas áreas que alguna vez fueron parte de comandos más grandes, en áreas tan remotas que apenas si tienen personas. La mayor extensión de tierra del Comando Marítimo e Insular Occidental, supervisada por un vicealmirante, es un archipiélago rocoso con poca vegetación y sin residentes permanentes.

El oficial, vicealmirante Rodolfo Sánchez, no respondió a las llamadas de Reuters a su oficina.

El desequilibrio llevó a que los militares comenzaran a asumir funciones que no les correspondían, dicen los oficiales retirados.

En el comando de los Andes, que abarca a tres estados, seis generales una vez supervisaron aproximadamente a 13.000 soldados, según oficiales familiarizados con la región. Hoy en día, al menos 20 generales administran las filas que se han reducido en aquella zona a tan solo 3.000 soldados, agregaron los oficiales.

En agosto pasado, tres de los generales, incluido el comandante regional, se reunieron con funcionarios municipales en el estado Táchira, un foco de protestas contra Maduro en los últimos años. Días antes, el gobierno había dicho que los explosivos utilizados en dos drones que explotaron durante un desfile militar en Caracas habían sido contrabandeados a través de Táchira desde Colombia.

“Todos juntos vamos a resolver este problema”, dijo el mayor general Manuel Bernal a los oficiales reunidos y a un grupo de espectadores, incluido un reportero de Reuters.

Pero Bernal no estaba hablando de los drones. O de la seguridad nacional, que alguna vez fue un problema importante en esa región andina, donde la guerra de guerrillas de Colombia representó una amenaza. En cambio, los generales se habían reunido para hablar sobre el desbordamiento de basura en un vertedero cercano.

Desplegaron soldados para limpiar la basura y extinguir un incendio.

Un funcionario de comunicaciones del comando de los Andes no respondió a una solicitud de Reuters para hablar con Bernal sobre el episodio.

Los jefes militares muestran pocas señales de alejarse de tales directrices. En las semanas posteriores al fallido llamado de Guaidó al alzamiento, los oficiales superiores han reiterado su compromiso con Maduro.

“Vamos a permanecer nosotros siempre cumpliendo nuestras tareas constitucionales, cumpliendo las tareas bajo su mando”, dijo el ministro de Defensa Padrino a Maduro junto a las tropas reunidas en Caracas a principios de mayo.

“¡Leales siempre!”, gritó Padrino.

Las tropas respondieron al unísono: “¡Traidores nunca!”

«Nadie ha preguntado a los venezolanos si quieren a los cubanos allí. Es una injerencia» por Gabriela Ponte – ABC – 26 de Junio 2019

Ernesto Agudo

Se encuentra estos días en Madrid para sumar esfuerzos para recuperar la democracia en Venezuela.

Carrie Filiptti, viceconsejera para Latinoamérica del Departamento de Estado de Estados Unidos, conoce bien la crisis de Venezuela y la represión que sufre su pueblo. Ha escuchado de primera mano los dramáticos testimonios de las víctimas del régimen chavista -políticos encaracelados, periodistas censurados…-. Conoce bien las cifras de la triste realidad venezolana: «Hay 767 presos políticos y entre 20.000 y 25.000 cubanos están ocupando ilegalmente el país», asegura durante una entrevista con ABC en la Embajada de EE.UU. Filipetti, que se encuentra en Madrid para mantener reuniones que permitan sumar esfuerzos a la única causa posible -recuperar la democracia en la nación sudamericana-, se muestra, sin embargo, optimista sobre la pronta salida de Nicolás Maduro del poder.

La oposición venezolana ha denunciado desde 2014 la crisis política y económica del país. ¿Qué cambió este año para que Estados Unidos se haya involucrado directamente en la salida de Maduro del poder?

Estados Unidos siempre ha estado muy enfocado en Latinoamérica. Nosotros reconocemos que la seguridad del continente también impacta en nuestra seguridad, por eso estamos comprometidos con la democracia en la región. La razón de por qué estamos tan involucrados con la causa venezolana es que la Administración del presidente Donald Trump reconoció una oportunidad para la salida de Maduro de manera constitucional con el presidente interino Juan Guaidó. Cuando asumió el liderazgo de la oposición en enero, consideramos que era la persona a la que podíamos apoyar para que devolviera la democracia a su pueblo. Lamentablemente, eso no lo vimos posible con Maduro en las elecciones del 20 de mayo de 2018.

¿Usted cree entonces que Juan Guaidó reúne todos los requisitos para liderar la transición en Venezuela?

Nosotros vemos a la oposición como un todo. Si miras dentro te encuentras con una oposición muy fuerte que se enfrenta a diario al régimen de Nicolás Maduro. La gente en Venezuela ha salido a protestar, vemos cientos de protestas cada mes. Ellos mismos quieren retomar su democracia.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, ha dicho que mantener a la oposición venezolana unida «es difícil»…

En EE.UU. tenemos a republicanos y a demócratas. No solemos estar de acuerdo en todo, pero sí estamos completamente a favor de preservar nuestra democracia. Así debe ser la gente en Venezuela. La oposición está completamente dedicada a sacar a Maduro del poder. Estamos seguros de que tendrá éxito y lo lograrán y en eso debemos enfocarnos. Nosotros, los apoyamos en lo que necesitan para lograr su objetivo.

¿Por qué está usted tan segura de que Maduro va a dejar el poder?

En primer lugar, porque los dictadores siempre acaban siendo depuestos. Y porque hemos visto las impactantes consecuencias de las sanciones impuestas por EE.UU., que le generan mucha presión a Maduro. Además, hemos visto a sus altos mandos militares, su jefe del servicio de inteligencia y al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, todos unidos negociando para sacarlo del poder. Maduro no puede confiar en nadie. Si uno se fija en lo que Juan Guaidó tiene y en lo que Maduro tiene, la respuesta es muy muy clara. Maduro tiene a los cubanos, tiene un cierto respaldo de Rusia y un cierto apoyo de las Fuerzas Armadas. Eso es todo lo que tiene. Ahora, qué tiene Guaidó: el apoyo de los líderes democráticos del mundo incluyendo a EE.UU., la UE, el Grupo de Lima; la confianza de la mayoría del pueblo de Venezuela y lo respaldan las sanciones que protegen el dinero de los venezolanos del régimen de Maduro. Guaidó tiene todo lo que se necesita para tener éxito. ¿En qué se apoya Maduro? En la brutalidad, su último recurso como dictador.

Si Guaidó «lo tiene todo», ¿por qué el objetivo aún no se ha logrado?

Han sido seis duros meses luchando en este proceso junto a la oposición. Necesitamos recordar que esto es una dictadura que ha estado en el poder por casi dos décadas. La democracia es muy difícil de conseguir. EE.UU. ha luchado por ella en primera fila, muchos países de Latinoamérica han luchado también por ella hasta conseguirla. Esto va a ser un proceso que va a llevar tiempo, pero creemos que con la presión internacional que se ha aplicado contra el Gobierno y con el respaldo de 50 países de todo el mundo lo lograremos. Durante todo mi trabajo como diplomática, nunca antes había visto el compromiso de la comunidad internacional para que acabe el sufrimiento en Venezuela. Si seguimos unidos en esta causa es muy obvio que lo lograremos.

¿La caída de Maduro está cerca?

No queremos poner un día en específico porque eso depende del proceso que se está viviendo y lo fundamental es que debe ser liderado por la oposición venezolana.

¿El presidente Trump ha perdido su interés por Venezuela después del fallido levantamiento militar de abril?

No. Es una respuesta muy fácil de dar. El presidente Trump no ha perdido su interés por el tema de Venezuela. Este tema representa un punto central en las relaciones diplomáticas de EE.UU., lo discutimos a diario y estamos constantemente en conversaciones con los líderes opositores.

¿Cuál es la versión oficial de EE.UU. sobre lo que pasó aquel día?

Hay que enfocarse y resaltar lo que se logró el 30 de abril: los altos mandos que rodean a Maduro se están volviendo en su contra, como el general Christopher Figuera. Puede que el 30 de abril no haya resultado con el presidente interino en Miraflores, pero tampoco resultó a favor de Maduro y su permanencia en el poder. Él estaba escondido en un búnker, rodeado de cubanos y asustado. Tardó en salir en público más de 12 horas. Quedó muy claro que Maduro estaba asustado. Ese día prueba que estamos muy cerca de lograr una transición. Si me preguntas cómo EE.UU. vio lo que sucedió ese día responderé que vimos el rol de los cubanos en Venezuela. Ellos están ahí asegurándose de que los militares permanecen al lado de Maduro. Esto constituye una clara ocupación extranjera por lo que su papel en Venezuela no se puede subestimar.

¿Esa es una de las razones por las que EE.UU. recientemente ha endurecido las sanciones a Cuba?

Los cubanos tienen que salir de Venezuela. Es ilegal que ellos estén ahí. No se le consultó a los venezolanos si querían su presencia en el país. Su presencia está fracturando la democracia del país. Lo hemos dejado claro en nuestros encuentros diplomáticos con otros países. Se lo hemos dejado claro a los cubanos. No vamos a tolerar esto y habrá un coste por eso. Otros países latinoamericanos han expresado a Cuba que se perjudicarán sus relaciones bilaterales si continúan interviniendo en los asuntos de Venezuela.

¿Cuántos cubanos hay en Venezuela?

Podemos decir es que hay entre 20.000 y 25.000 cubanos en Venezuela. Entre ellos hay tropas, oficiales de inteligencia, la seguridad de Maduro, doctores y profesores que están ahí en nombre de Castro.

¿Maduro está protegido por cubanos?

No puedo dar números, pero sabemos que los cubanos están directamente involucrados en la protección de su integridad física.

 

Maduro está paranoico y no confía ni en su propia casa por Juan Carlos Zapata – ALnavío – 27 de Junio 2019

A Maduro le queda eso. El terror. Que tampoco es que sea un elemento nuevo en el esquema que lo sostiene en el poder. Por ello este miércoles anuncia que será implacable contra la oposición si intentan derrocarlo. “Seríamos implacables”. La verdad es que Maduro parece un hombre acorralado. Porque hasta en su propia casa se conspira contra él.
Contra Maduro conspiran hasta en el Palacio de Miraflores / Foto: Presidencia
Contra Maduro conspiran hasta en el Palacio de Miraflores / Foto: Presidencia

Nicolás Maduro debe ser uno de los mandatarios más custodiados del mundo. Tiene dos organismos de inteligencia formales, el Sebin y el DGCIM. Tiene uno nuevo -que no existe como estructura-, como secuela de los hechos del 30 de abril, el cual convoca cada día al Palacio de Miraflores con el fin de seguir de forma directa las incidencias de las últimas horas. En estas reuniones participan miembros de la inteligencia cubana, que también es otro aparato que lo protege. Si no bastara con ello, Maduro cuenta con apoyo de inteligencia rusa y también con respaldo chino; el aporte de los chinos sería más por la vía de equipos sofisticados. También cuenta con los activistas del PSUV que reciben entrenamiento militar y de cómo espiar a los vecinos. Son los llamados cooperantes. Informantes. En Venezuela se les llama sapos.

El régimen de Maduro espía, graba, filma, sigue, a militares, empresarios, a boliburgueses, testaferros de figuras del régimen, a políticos opositores, a políticos chavistas, a políticos del chavismo disidente, a ministros, funcionarios, gobernadores, a gente común en barrios y urbanizaciones. El espionaje de Maduro, organizado por La Habana, llega a Colombia, España, República Dominicana y Estados Unidos, donde se registran los grupos más activos de la oposición.

El régimen de Maduro espía, graba, filma, sigue, a militares, empresarios, a boliburgueses, testaferros de figuras del régimen, a políticos opositores, a políticos chavistas, a políticos del chavismo disidente, a ministros, funcionarios, gobernadores, a gente común en barrios y urbanizaciones. El espionaje de Maduro, organizado por La Habana, llega a Colombia, España, República Dominicana y Estados Unidos, donde se registran los grupos más activos de la oposición. Maduro sigue la pauta del cerebro de la inteligencia cubana, Ramiro Valdés, que la inteligencia no es un frente amplio, que en ella participan los militantes más convencidos del proceso político, porque ello garantiza que nada se mueva en Venezuela -como tampoco en Cuba– sin que los espías lo sepan.

Y, sin embargo, Maduro parece un hombre acorralado. Cuenta con toda esa estructura y no puede evitar que se conspire en casa. Conspiran en la Casa Militar. O sea, en la Guardia Presidencial. Conspiran en la casa del Poder Judicial. Conspiran en la casa de gobierno, el Palacio de Miraflores. Conspiran en los fuertes, en las sedes militares. Conspiran militares, conspiran políticos de la oposición, conspiran empresarios, pero conspiran también los magistrados de Maduro, los boliburgueses que hicieron dinero con Hugo Chávez y Maduro; conspiran los testaferros, conspiran ministros, conspiran ahora también los chavistas disidentes, conspiran desde los organismos de inteligencia, desde el Sebin y el DGCIM, y hasta conspira la familia.

Esto explica la paranoia de Maduro. Explica por qué celebra el Día del Ejército en la madrugada. Explica por qué no puede purgar al general Vladimir Padrino López ni de la Fuerza Armada ni del Ministerio de la Defensa. Por qué tiene que seguir recorriendo camino con el presidente del Tribunal Supremo de JusticiaMaikel Moreno, factor clave en la fallida megaconspiración del 30 de abril. Esto explica muchas cosas. Que tenga que apelar a la filigrana política hacia los militares pues no puede confiar ni en los más allegados. No puede confiar en el jefe de la contrainteligencia militar, general Iván Hernández Dala, también comprometido en la megaconspiración, y no sólo esto, sino que era un comprometido que actuaba desde Casa Militar, desde la casa de gobierno, desde el Palacio de Miraflores.Maduro no sabía que Cristopher Figuera era amigo de Rafael Ramírez / Foto: WC

Maduro no sabía que Cristopher Figuera era amigo de Rafael Ramírez / Foto: WC

Maduro tiene que apelar a eso. Al terror. El mensaje de ser implacable lo dirige contra la oposición. Pero el mensaje es hacia todos. Pues ocurre que está en manos de todos. A muchos de los que quisiera barrer del entorno más cercano, son los que controlan los grupos de poder que lo tienen cercado: los grupos de Padrino López, Tareck El Aissami, los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, su esposa, Cilia Flores, Maikel Moreno, el boliburgués Raúl Gorrín, e inclusive Diosdado Cabello, que fue el que más hizo por salvarlo los días previos y el mismo 30 de abril.

Maduro entiende que la conspiración no se detiene. La del 30 de abril dejó secuelas. Más represión contra militares. Militares muertos. Y dejó otras consecuencias: militares implicados que no se desconectaron de la megaconspiración o diseñaron su propia operación. De allí las nuevas aprehensiones, las nuevas persecuciones, y que se diga que había un golpe montado para el 23 y el 24 de junio, ésta la fecha del acto del Ejército que se celebró de madrugada en el Panteón Nacional de Caracas y no a plena luz de día, como es lo usual, en el Campo de Carabobo, el lugar donde se produjo la Batalla de Carabobo que selló la independencia de Venezuela de España, el 24 de junio de 1821. Cuando se le dijo a un general que le encontrara una explicación a este extraño evento a oscuras, respondió. “Cobardes”.

¿De verdad pensaba Maduro que iban a atentar contra él? ¿O acaso los cuerpos de inteligencia los están poniendo más nervioso? ¿O los grupos de poder aprovechan el 30 de abril para arremeter contra adversarios internos?

También es verosímil pensar que Maduro hace lo posible por conjurar “algo” que está en marcha en la Fuerza Armada. Los militares, hemos dicho en ALnavío, no quieren el golpe de Estado, pero están perdiendo la paciencia. Los eventos cada vez son más seguidos.

Maduro ahora tiene otro problema encima. Confirmar hasta dónde familiares de su mujer, Cilia Flores, estaban comprometidos en la megaconspiración. En las filtraciones publicadas por el diario ALnavío se da cuenta de hermanos, de hijos. Los Flores se acostumbraron a viajar por el mundo. Los Flores se acostumbraron al disfrute. Vivir encerrados en Venezuela no es una opción. Algunos de los Flores tienen como tarea marcar boliburgueses, advertirlos de lo que hacen, y de que sean leales al chavismo y a Maduro y a la propia Cilia Flores. Pero estos Flores no se pueden multiplicar, no tienen el don de la ubicuidad para mantener controlados a los tantos testaferros y boliburgueses que quieren el cambio porque Maduro se les ha convertido en un poder incómodo.

Maduro, además, acaba de descubrir otra realidad. El chavismo disidente está conspirando. Cuando Maduro designó como jefe del Sebin al general Manuel Cristopher Figuera, tal vez desconocía los nexos con el exZar de PDVSARafael Ramírez. Cristopher Figuera, cuya formación en inteligencia le viene de los cubanos, fue uno de los líderes de la megaconspiración. Y es amigo de Ramírez. Este lo defiende, y cree en todo lo que ha soltado el exjefe del Sebin que ahora se encuentra bajo protección de los Estados Unidos. Ramírez, por su lado, no sólo es un purgado de Maduro sino también un perseguido. Ramírez ha dicho que conoce a la Fuerza Armada. Le ha hecho llamados a la Fuerza Armada para que dé el paso y deje solo a Maduro. Ramírez señala que el hecho de que Cristopher Figuera aparezca en la megaconspiración, “siembra una gran duda con respecto a la situación en el seno del Ejército”. Esto lo escribió Ramírez hace casi dos meses y los recientes acontecimientos así lo confirman. Ramírez vive en Italia, escondido. Pero se ve que tiene el brazo largo.Cabello apostó a la espera. Maduro lo sabe. Por ahora tiene que observarlo / Foto: PSUV

Cabello apostó a la espera. Maduro lo sabe. Por ahora tiene que observarlo / Foto: PSUV

Maduro sabe todo esto y al saberlo, estará pensando en el factor Diosdado Cabello. Es verdad, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente salvó a Maduro el 30 de abril como lo ha salvado todo este tiempo, desde 2013, desde que se montó en la Presidencia. Pero Cabello tiene su propio juego. Y Maduro, por más agradecido que esté con el que llaman el segundo hombre del régimen, sigue desconfiando de él. Lo que pasa es que no ha podido purgar a Cabello. Ramírez no estaba en la lista de los primeros purgados. Era Cabello. Sólo que Ramírez, basado en el poder que significa ser presidente de la entonces muy poderosa Petróleos de Venezuela, se enfrentó a Maduro, mientras que Cabello apostó a la espera. Maduro lo sabe. Por ahora tiene que observarlo. Como los observa a todos. Sin confiar en nadie. Ni en la familia. Ni en su propia casa.

Noruega en el banquillo de los acusados por Hana Fischer – PanamPost – 21 de Junio 2019

Noruega pretende para Venezuela posiciones y medidas que bajo ningún concepto aceptaría para sí misma

¿Aceptaría Noruega, por ejemplo, desconocer el resultado de un plebiscito? (Foto: Flickr)

Noruega vuelve a inmiscuirse en los asuntos latinoamericanos, ahora, con Venezuela. La noticia se supo a través de NRK, la estatal radiotelevisión noruegaEste medio informó que con la mediación del Ministerio de Asuntos Exteriores noruego, las conversaciones se habían iniciado en Cuba y luego se trasladaron a Oslo.

Desde la visión europea -manifestada por Antía Castedo, periodista de la BBC Mundo- «si alguien puede manejarse bien en un contexto como este, con dos partes enfrentadas y un clima político enrarecido, son los diplomáticos noruegos».

Según Castedo, los diplomáticos noruegos son idóneos para intervenir debido a su actuación durante el proceso de paz en Colombia. Expresa que «esto lo sabe bien el gobierno venezolano, ya que tanto Venezuela como Noruega participaron en el proceso de paz entre el Estado colombiano y la guerrilla de las FARC, el primero como ‘acompañante’ y el segundo como ‘garante’. Y este es un aspecto clave».

Una postura semejante tiene Lev Marsteintredet, profesor de Política Comparada de la noruega Universidad de Bergen. A su entender, «lo que ayuda a Noruega es la experiencia reciente con Colombia, las relaciones de sus negociadores y facilitadores, que se acercaron a las autoridades cubanas, pero también a los representantes venezolanos» lo que ha derivado en que haya «un cierto nivel de confianza entre los gobiernos de Venezuela y Noruega».

Es llamativo que los europeos estén tan satisfechos con el accionar de los diplomáticos noruegos, lo que contrasta con la opinión que tienen sobre ellos los colombianos y venezolanos. Recordemos que los colombianos le dijeron «no» a los acuerdos de paz en un plebiscito pero los noruegos obviaron el sentir ciudadano y le otorgaron el Nobel a su promotor, el expresidente Juan Manuel Santos.

Al actuar así los noruegos mostraron soberbia. Enviaron el mensaje de que ellos saben mejor que los propios afectados qué es lo que más les conviene. Asimismo, que creen que para los «latinoamericanos» («el buen salvaje») están bien ciertas cosas que jamás aceptarían para sí mismos. Por ejemplo, desconocer un pronunciamiento popular manifestado en un plebiscito o bastardear a la democracia al «regalar» bancas parlamentarias desligándolas del voto popular,  e incluso en contra de él.

Los noruegos, ¿son incapaces de realizar una autocrítica tras los resultados obtenidos en Colombia tras la firma de la «paz»? ¿No les llama la atención que los dictadores –venezolanos y cubanos– estén fascinados con su actuación y les piden «que vuelvan» mientras que los venezolanos de a pie les exhortan a mantenerse alejados? ¿No son conscientes de que han sido «garantes» de una tremenda burla, donde las víctimas han quedado sin justicia y los victimarios premiados? ¿Qué han incentivado a los violentos porque «el delito paga»?

Dado que el 20 de junio fue el Día Mundial de los Refugiados, analizaremos la actuación de Noruega con respecto a Colombia y Venezuela, y expondremos las consecuencias que ha acarreado.

Lo primero que cabe señalar, es que la mediación noruega no ha aminorado el sufrimiento de los venezolanos. Según el reciente informe de Tendencias Globales: Desplazamiento forzado en 2018 de Acnur – la agencia de la ONU para los refugiados- los venezolanos encabezan la lista mundial de nuevas peticiones de asilo. Según sus estimaciones, unas 5 000 personas se ven forzadas a abandonar su país diariamente. Las 341 800 venezolanos que en 2018 pidieron protección internacional superaron ampliamente al número de afganos y sirios, los siguientes en esa clasificación.

¿Y qué está pasando en Colombia tras el acuerdo de paz?

La Unidad para la Atención y Reparación Integral para las Víctimas (UARIV) de Colombia advierte que hasta setiembre de 2018 había más de ocho millones de personas desplazadas. Es el país con más desplazados internos en el mundo.

En el informe de 2019 -elaborado conjuntamente por el Equipo Humanitario de País y la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA)- se expresa que luego de «cuatro años de Diálogos de Paz entre el Gobierno y las FARC-EP se dio la firma de un Acuerdo, el cual debía también representar el alivio humanitario en muchas regiones golpeadas». Sin embargo, no fue así. «El deterioro de la situación humanitaria interna en Colombia, se refleja en más de 5.1 millones de personas con necesidades», señala el informe.

Dicho documento expresa que entre 2012 y 2016 –cuando se produjo el cese bilateral del fuego acordado entre el gobierno colombiano y las FARC-EP– pareció que se había aliviado la situación humanitaria en las zonas donde operaban los guerrilleros. Por lo menos, así lo indicaban los registros oficiales. Pero descubrieron que esos documentos no son del todo fidedignos. Hubo un rezago en la información de más o menos dos años. La consecuencia fue un sub registro de entre 65 % y 75 % en los reportes de cada año.

Pero de lo que no cabe duda, es que después de la firma de dichos acuerdos (noviembre de 2016), se ha deteriorado notoriamente la situación humanitaria en gran parte de Colombia. En la actualidad, «las tendencias y recurrencia en las emergencias humanitarias como desplazamientos masivos y confinamientos, al igual que otros indicadores humanitarios, igualan niveles de años en los que se llevaban a cabo los Diálogos de Paz».

En 2018, recrudeció la violencia armada. «La persistencia de acciones armadas y ataques contra civiles sigue dejando víctimas, violaciones a los derechos humanos, infracciones al DIH (Derecho Internacional Humanitario) […] Comunidades étnicas y campesinas que habitan zonas rurales de difícil acceso geográfico y habitantes de zonas urbanas con presencia de actores armados, son quienes concentran las afectaciones humanitarias y riesgos de protección, la continuidad y aumento de hechos victimizantes es el resultado de las nuevas dinámicas de la violencia y el conflicto […] el incremento de prácticas como masacres y tortura vuelven a ser parte del contexto actual».

En los últimos tres años, la violencia contra diferentes perfiles de civiles ha aumentado, registrándose más de 4 400 ataques.

Esa situación ha provocado desplazamientos masivos, confinamientos, restricciones de acceso humanitario, heridos y muertos en acciones armadas, amenazas, agresiones y homicidios contra líderes sociales, comunitarios y defensores de los derechos humanos. En los lugares donde hay minería ilegal y plantaciones ilícitas, hay explotación y abuso sexual y reclutamiento forzado de mujeres, niños y adolescentes.

El documento subraya que «desde la firma del acuerdo de paz, se han desplazado más de 57 800 personas en eventos masivos según el seguimiento que realiza OCHA con apoyo de UMAIC. Preocupa que, entre enero y octubre de 2018 se desplazaron más de 30 000 personas, representando un 66 por ciento más del total registrado en 2017 y superando las cifras anuales de los últimos cinco años. Los enfrentamientos entre los diferentes grupos armados (68 %) en el país son la principal causa de estos hechos, destacándose las disputas entre el ELN y EPL (32 %) en Norte de Santander (frontera con Venezuela), con más de 12 600 personas desplazadas en eventos masivos; acciones unilaterales de grupos armados existentes, nuevos grupos y otros desconocidos (algunos con vínculo criminal) como parte de la nueva dinámica de la violencia, también impactan los departamentos de Nariño, Antioquia y Chocó (más de 16 000 personas)».

Por lo expuesto, se ve claramente que la fama de los diplomáticos noruegos no se condice con los resultados que realmente obtienen. Ellos seguirán ufanándose de sus «logros» y posicionándose a nivel mundial como los grandes «diplomáticos», mientras que colombianos y venezolanos sufrirán las consecuencias de arreglos tan infames.

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