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Decomisan en Aruba una tonelada de oro venezolano de alta pureza por Casto Ocando – Primer Informe – 16 de Febrero 2020

Autoridades arubanas y de Estados Unidos detuvieron a 3 tripulantes del avión que usaba siglas norteamericanas falsas. El piloto y dos tripulantes podrían enfrentar cargos criminales en Miami.

Un avión que había despegado desde una carretera solitaria en las afueras de Ciudad Bolívar fue detenida por las autoridades de Aruba luego que intentara aterrizar de emergencia en el aeropuerto Reina Beatrix de la isla. Los funcionarios fueron sorprendidos por la inusual carga: un total de 932 kilos de oro de alta pureza, casi una tonelada, empaquetados en maletas de lujo.

El avión fue abordado luego que investigadores aeronáuticos descubriera que viajaba usando las siglas estadounidenses N36754, que en realidad corresponden a un avión monomotor cuyo último vuelo fue en California hace más de 20 años, según registros del portal Flight Aware.

Según los registros de la Administración Federal de Aviación (FAA), el avión fue sacado del registro en Septiembre de 2012. Había sido adquirido por un comprador privado en Los Angeles California.

En el procedimiento fueron detenidos los tres tripulantes venezolanos de la aeronave, según informó a Primer Informe una fuente familiarizada con la operación. En la operación participaron agentes federales norteamericanos estacionados en la isla.

El cargamento tiene un valor en el mercado internacional de unos $50 millones.

Los tripulantes, que fueron interrogados, están en proceso de ser extraditados a Estados Unidos, para enfrentar acusaciones criminales.

Según la fuente, el piloto reveló las coordenadas de la “pista” desde donde despegó a poca distancia de Ciudad Bolívar (8⁰ 04’45» N 63⁰28’42» W), en realidad una carretera que conduce a la zona de explotación aurífera en el sur de Venezuela.

El avión, que iba notablemente sobrecargado, tenía como destino otra pista clandestina en México. De acuerdo al testimonio del piloto, la carga iba a ser transferida a un avión de mayor envergadura que iba a trasladar el oro un país árabe, presumiblemente Dubai

Los investigadores están tratando de establecer si el oro está asociado a altos dirigentes del régimen de Maduro, como los hermanos Jorge y Delsy Rodríguez, que mantienen un bunker de operaciones en la zona.

También investigan la posibilidad de que el régimen esté contrabandeando mercurio desde México en este tipo de vuelos. El mercuro es un elemento clave en la extracción de oro.

La industria del oro en Venezuela, bajo control de militares maduristas, organizaciones criminales conocidas como “pranes”, y grupos guerrilleros colombianos, se ha convertido en las últimos meses en una fuente de ingresos vital para el sostenimiento del régimen dictatorial de Nicolás Maduro, tras las duras sanciones impuestas por Estados Unidos.

El oro extraído de suelo venezolano es luego exportado en vuelos ilegales a países del Caribe como Curazao y Aruba, que no producen el metal pero que exportan grandes cantidades a centro de refinación en Estados Unidos, Europa y el Medio Oriente, con lo cual queda “oscurecido” su origen ilegal.

Sin embargo, agencias internacionales han estado incrementando la vigilancia para detener el flujo ilegal de oro venezolano.

Según investigaciones independientes, el contrabando de oro controlado por el régimen se ha venido realizando masivamente desde 2012, cuando se estima se “exportaron” unas 20 toneladas de oro principalmente a Europa a través del llamado Caribe holandés.

Se calcula que entre 2014 y 2019, salieron de Venezuela unas 160 toneladas a través de las islas de Aruba y Curazao.

Estados Unidos, que mantiene operaciones militares y de interdicción en ambas islas, ha incrementado la vigilancia usando monitoreo electrónico y embarcaciones de última tecnología con el objetivo de combatir el contrabando de oro y drogas desde Venezuela.

De exportador a contrabandista –  El Nacional – 31 de Enero 2020

el-nacional

No se puede negar que el régimen está bien asesorado. Tampoco se puede subestimar lo que es capaz de hacer la dictadura cubana para seguir chupando los recursos venezolanos.

En concreto, el petróleo, una pieza fundamental de la supervivencia de la isla, sigue llegando a los puertos cubanos de cualquier manera, a pesar de las sanciones que impuso Estados Unidos.

“No pueden salir cargueros venezolanos a llevar petróleo a ninguna parte”; ellos responden: Les cambiamos la bandera. “Cualquier empresa, del país que sea, será sancionada si transporta crudo venezolano”; ellos dicen: Los sacamos sin bandera. “No pueden llegar a Cuba”; ellos lo cambian de barco en alta mar.

Pdvsa, una de las empresas más reconocidas a escala mundial como productora, exportadora y procesadora de crudo, ahora quedó reducida a contrabandista. Sigue siendo el sostén más importante de los dos regímenes dictatoriales en cuanto a recursos que aporta y obviamente movilidad.

Pero de esos recursos no se benefician los pueblos. A pesar de la apertura que ha ocurrido en la isla en los últimos años y que muchos furibundos izquierdistas internacionales tratan de alabar, las filas de cubanos esperando transporte siguen siendo elocuentes.

Para los venezolanos tampoco hay gasolina. En las ciudades y pueblos de este hermoso país lo que era cotidiano, garantizado, fácil, seguro, se convirtió en un lujo. La razón la ha explicado muy bien y en diversas ocasiones a El Nacional el dirigente sindical Iván Freites.

Casi todo lo que importan lo traspasan de un buque a otro en altamar y lo envían a Cuba. Casi todo lo que producen lo mandan en barcos sin bandera hacia la isla. Los venezolanos son los últimos en gozar los beneficios del tesoro que guarda su tierra.

Y entonces, para qué quedó la otrora famosa Pdvsa. Para pagar las cuentas de lo que el régimen chavista prometió al régimen cubano. Para pagar favores y apoyos que todavía mantienen. Para hacer negocios que benefician a la cúpula corrupta. Es el cuento de nunca acabar.

Pdvsa usa buques fantasmas para contrabandear petróleo por Desiree Parra – El Nacional – 29 de Enero 2020

El régimen usa variadas estrategias para disfrazar los buques que salen de las refinerías de petróleo venezolanas

venezolano

El país importa un promedio de 170.000 barriles por día

Tres buques petroleros con cargamentos de gasolina 91 octanos salieron de aguas venezolanas para ser descargados en Colombia, Cuba y Panamá este mes. La empresa estatal que maneja el petróleo venezolano usa estrategias de contrabando para que eso sea posible.

El Queen Zenobia zarpó a las 6:00 pm del 23 de enero rumbo a Cartagena de Indias, así lo informó Iván Freites, secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros a El Nacional.

Ese día más temprano, a las 7:00 am, el Alicia salió rumbo a Matanzas, Cuba.

La tercera embarcación, Sandino, tuvo como destino Panamá y su ruta comenzó el 24 de enero a las 12:00 del mediodía.

Freites denunció que Pdvsa actúa con empresas contrabandistas de Aruba, Curazao, Trinidad, Colombia, Brasil, Rusia, Singapur, India, China, Malasia, República Dominicana, Georgia y España.

«Pdvsa está convertida en una empresa contrabandista y las autoridades de la petrolera están muy involucradas con bandas internacionales, no solo los funcionarios venezolanos están involucrados, incluyendo militares, sino empresas de esos países», afirmó.

El sindicalista explicó que la estatal venezolana, al no poder vender libremente el crudo venezolano por las sanciones de Estados Unidos, se dedica a contrabando y trueque.

«La gasolina que falta en Venezuela, esa gasolina se compra a escala internacional pero se hace un trueque y la cambian por crudo. 1 millón de barriles de crudo merey 16, lo cambian por 200.000 barriles de gasolina«, aseguró.

Venezuela importa un promedio de 170.000 barriles por día, 30.000 quedan en el mercado interno, los 140.000 restantes van para el contrabando.

Entrega de petróleo venezolano en alta mar

El régimen de Nicolás Maduro ha usado «buques fantasmas» para hacer la transferencia barco a barco de petróleo venezolano en alta mar.

Apagar los radares, cambiar el nombre de los barcos, salir con banderas abajo, son parte de los mecanismos que usa Pdvsa para evadir el rastreo de las autoridades.

«Todos los días salen buques y tienen las banderas abajo. Hay buques que aparecen registrados en Aruba y resulta que están aquí en el Centro Refinación Paraguaná. Hay barcos que se supone que están en Trinidad y resulta que están en Jose», denunció Freites.

Parte del monitoreo de las embarcaciones a escala internacional se hace vía satélite a través de Marine Traffic; sin embargo, muchos de los que tienen como ubicación el Caribe en realidad atracan en Venezuela.

Iván Freites, secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros, afirma que esta es una de las tantas medidas que usa el régimen para sacar la mayor cantidad de petróleo sin ser supervisado.

«El Powe M aparece atracado en Aruba y resulta que ese buque está aquí en Amuay.Así, hay barcos que se ubican en otro lado del Caribe o del mundo y resulta que están aquí en Venezuela, en los puertos venezolanos. Esa es una manera de evadir las sanciones, el control internacional y de sacar el petróleo del país».

El sindicalista señaló que en estas operaciones participan bandas criminales internacionales que tienen como centro de operaciones Venezuela y su industria petrolera nacional.

También destacó que empresas mixtas y funcionarios de estas empresas están involucrados.

El 23 de enero, Rafael Ramírez, quien fue presidente de Pdvsa y ministro de Petróleo durante la gestión de Hugo Chávez, acusó directamente a Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación del régimen, de participar en el saqueo de la estatal venezolana y en el Arco Minero del Orinoco.

«Jorge Rodríguez: eres el colmo del cinismo. Quien se hizo millonario con contratos eléctricos fue tu testaferro Majed Khalil. Alejandro Betancourt es socio de ustedes en Pdvsa con la empresa mixta Petrozamora y en la Faja con una empresa de maletín de Malta. Tengo las pruebas», escribió en Twitter el ex ministro.

Rafael Ramírez

@RRamirezVE

1/3 eres el colmo del cinismo. Quien se hizo millonario con contratos eléctricos fue tu testaferro Majed Khalil. Alejandro Betancourt es socio de ustedes en PDVSA con la empresa mixta Petrozamora y en la Faja con una empresa de maletín de Malta. Tengo las pruebas

Rafael Ramírez

@RRamirezVE

3/3 eres un miserable tú sabes que Alejandro Betancourt es un operador económico de Maduro y su entorno y que hay un juicio en Florida por los 1200 MM$ que se robaron de PDVSA en Dic. 2014. Que es socio de los rusos, pero ¡oh sorpresa! Trabaja para maduro y guaido

Economía de piratas por Ramón Peña – América 2.1 – 20 de Enero 2020

venezuela.jpgLa erosión de nuestras reservas internacionales, por corrupción e incompetencia, de US$42 millardos en 2011 a US$6,6 millardos en 2019; la hecatombe de la industria petrolera y las empresas básicas de Guayana; el empequeñecimiento de la producción interna, agrícola y manufacturera, y la migración de millardos de dólares (US$ 25 millardos solo en 2012) en connivencia con los responsables del control de cambio durante 16 años, han sido las vertientes del inmenso desfalco y el agotamiento patrimonial de la Nación.

Nuestra economía hoy es el fantasma de lo que era hace veinte años. El ingreso per cápita nominal de los venezolanos se igualó en 2019 con el de Honduras. El régimen, para su sobrevivencia, ante la desmantelada estructura tradicional de la economía nacional, recurre a un andamiaje de actividades piratas, ilegales, en las que el Estado es accionista.

Esa nueva economía estatal incorpora, como fuente de ingreso, el contrabando de oro no monetario, cuyo monto anual se estima en mas de US$ 3 millardos; el contrabando abierto de gasolina que supera US$ 2.5 millardos; el trafico de estupefacientes de origen colombiano de unas 105 toneladas al año; el retorno de capitales fichados por el Departamento del Tesoro estadounidense y la sobre facturación de las importaciones.

Esta diversificación delincuencial de la economía suma recursos que han evitado el colapso del régimen, permite un abastecimiento parcial con importaciones no reportadas, libres de arancel, y es la fuente de los dólares que desprolijamente circulan en nuestras transacciones.

A la balanza externa se agregan las remesas que envían millones de venezolanos, no contabilizada por el BCV, estimadas entre US$ 3 y 4 millardos anuales.

De perdurar este régimen, continuará la caída del ingreso, seguirá achicándose el tamaño de nuestra economía, se reducirá cada día la disponibilidad de recursos y no existe indicio que permita sugerir futuro alguno de bienestar para nuestra sociedad.

 

Dueño del avión involucrado en el contrabando de oro venezolano a EE. UU. se casará en Miami esta semana por Maibort Petit – Venezuela Política – 16 de Diciembre 2019

El dueño del avión en el que se transportó ilegalmente unos 104 kilos de oro desde Venezuela a Estados Unidos, y que fueron incautados por las autoridades del estado de la Florida contraerá matrimonio esta semana en Miami. Eddwin Erwin Solórzano Custodio es presidente de una empresa registrada en la Florida dedica a la comercialización de oro, plata, diamante y joyas.
      Su nombre salió a la luz pública a raíz del caso que concluyó con el arresto y posterior deportación del piloto Víctor Fossi Grieco y de Jean Carlos Sánchez Rojas, durante una operación de las autoridades de Estados Unidos cuando encontraron oro de contrabando en el avión registrado en Venezuela con la siglas YV-3325.
  Eddwin Erwin Solórzano Custodio, cédula de identidad 13.452.879, nacido en el estado Bolívar, se casará con Maritza Alcibar este martes 17 de diciembre de 2019, en una iglesia católica Saint John XXIII de la ciudad de Miramar y luego habrá una recepción en el Club Nocturno La otra Miami.

El 20 de septiembre de 2019, la tripulación de la aeronave  Cessna Citation II, matricula YV-3325 fue detenida en el Miami-Opa Locka Executive Airport, por alguaciles federales cuando al realizar una inspección detectaron que en la punta del avión, conocida también como nariz, había unos tornillos sueltos. Cuando lo revisaron encontraron los 104 kilos de oro(1).

 

La fotografía del avión Cessna Citation II, matricula YV-3325 propiedad de Eddwin Erwin Solórzano fue tomada en el aeropuerto de Opalocka en Fort Lauderdale unas semanas antes del viaje en el que sedecomisó el carganente de 105 kilos de oro que se contrabandearon desde Venezuela. Aparece Amilcar Aquino y elpiloto venezolano Víctor Fossi Grieco quien fue deportado de EE.UU. luego de declararse culpable del delito ante los fiscales.

Cuando se dió a conocer la noticia del decomiso del oro, que está valorado en unos US 5 millones de dólares, y las detenciones del piloto Víctor Fossi Grieco y  otro venezolano y pasajero, Jean Carlos Sánchez Rojas se dijo que la propietaria era Mónica Briceño, pero pocos días después, el mismo Eddwin Solórzano aclaró que él era dueño único del avión y que Briceño era la antigua poseedora de la nave.
  Eddwin Solórzano es presidente de la empresa Caroní Company CA Inc., registrada en el estado de la Florida bajo el número P18000047448 el 23 de mayo de 2018. Aparece asociado en esa corporación con José Freites y Verónica Arana. La dirección fiscal es 10544 NW 26TH ST E-204, Doral, FL 33172 y el agente registrador es Fast Filing Services LLC (3).
  La razón social de la empresa de Solórzano Custodio es la importación mayorista, exportación y comercialización de oro, plata, latón, diamante, joyería y otros negocios legales.
  En una declaración publicada por el  portal LosTubazos.Com, el 15 de octubre de 2019,  Eddwin Solórzano se declaró inocente del caso de los 104 kg de oro incautados en su avión (4).
  En una  entrevista telefónica a ese medio, el hombre aseguró que se encuentra actualmente en los Estados Unidos, supuestamente desarrollando unos proyectos en la industria de la música y el espectáculo, en los que está enfocado desde marzo de 2018.
  Aseveró que desconocía la carga que traía su avión y que lamentaba que el piloto Víctor  Fossi, estuviese (pasa ese momento) privado de libertad, en espera de juicio por motivo de ser el presunto responsable de dicho acontecimiento.
  Solórzano dijo que que el procedimiento fue realizado por las autoridades de aduana de Estados Unidos y no por el FBI y aclaró que él es el único propietario de la nave.
  Solórzano sostuvo que no tenía nada que ver con el caso del oro que fue transportado en su avión.

“Es importante para mí como venezolano y emprendedor limpiar mi nombre de los múltiples comentarios a través de las redes sociales y las diferentes noticias en las que fue utilizado de forma negativa y ser víctima de acusaciones sin prueba alguna”, puntualizó Solórzano.

El caso de los 104 Kilogramos de oro de contrabando
 
   El 20 de septiembre de 2019, Víctor Fossi Grieco y Jean Carlos Sánchez Rojas fueron arrestados y acusados ​​de introducir de contrabando en Estados Unidos cerca de 5 millones de dólares en lingotes de oro en un avión privado al sur de Florida. Ambos llegaron a sendos acuerdos de declaración de culpabilidad con los fiscales federales norteamericanos y obtuvieron penas de prisión leves junto con la deportación inmediata a Venezuela.
   El piloto, Víctor Fossi Grieco se declaró culpable de conspirar para transportar 2.700 onzas de oro, escondidas en el morro del avión, hasta el Aeropuerto Ejecutivo de Fort Lauderdale. Fue sentenciado al tiempo que ha cumplido en prisión mientras estuvo detenido desde su arresto en septiembre 2019 y fue deportado a Venezuela en la tercera semana de noviembre de 2019.
  Por su parte, Jean Carlos Sánchez Rojas también se declaró culpable del mismo cargo, recibió un castigo similar y fue deportado a Venezuela por órdenes de la jueza de distrito estadounidense, Cecilia Altonaga.
  El gobierno de los Estados Unidos anunció que los lingotes de oro permanecerán decomisados y pasarán a ser parte de los bienes de ese país. La mercancía tiene un valor de USD 5 millones.
  El fiscal federal adjunto que actúo en este caso, Michael Berger declaró al periódico Miami Herald que el piloto “fue contratado para transportar el oro ilegalmente fuera de Venezuela sin declararlo en los Estados Unidos, pero dijeron que no había nada malo en la conspiración con su compañero” (5).
  Al momento de su detención, Sánchez Rojas dijo a los agentes federales que “obtuvo el oro de múltiples fuentes en Venezuela y que planeaba venderlo en los Estados Unidos”, según la declaración jurada.
  También declaró que estaba trabajando para una “organización [que] previamente había realizado con anterioridad labores de contrabando de  oro en los Estados Unidos y que esperaba recibir una compensación económica”.
    El abogado defensor Michael Rosen dijo al Nuevo Herald que el piloto Víctor Fossi fue contratado para sacar el oro ilegalmente de Venezuela y no declararlo en Estados Unidos.
   Rosen aseguró a la jueza del caso que “este oro no tiene nada que ver con ningún funcionario venezolano”, agregando que el cargamento fue una “transacción privada”.
Supuestas vinculaciones del propietario del avión con Maikel Moreno
 
  Fuente ligadas a los indiciados informaron que existe una vinculación entre el dueño del avión donde incautaron el oro, Eddwin Erwin Solórzano Custodio, su socio de bufete, Amilcar Aquino y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia controlado por el gobierno de Nicolás Maduro, Maikel Moreno.
  La fuente —consultada en calidad de anonimato— informó que Solórzano Custodio y Amilcar Aquino tienen una firma de abogados ubicada en el Hotel Eurobuilding en Caracas llamada Consultores AGA donde se tramitan casos vinculados al presidente del TSJ, Maikel Moreno.
 La fuente mostró una serie de fotografías que confirman que el bufete de Solórzano Custodio y Amilcar Aquino  fue allanado por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de las Fuerzas Acciones Especiales participan en la acción policial el 2 de mayo de 2019 (6), por supuestas vinculaciones con los sucesos  acaecidos en  Caracas el 30 de abril de 2019, fecha en la cual el jefe de la Asamblea Nacional y reconocido como presidente interino por más de 50 países, Juan Guaidó y el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López llamaron a una rebelión militar frente a la Base Aérea Libertador de Caracas, acción que resultó en un absoluto fracaso(7).
   En la madrugada del 30 de abril de 2019, fue publicado un video en las redes sociales donde Guaidó, junto a Leopoldo López, quien cumplía en arresto domiciliario una condena de casi 14 años, llamando a la rebelión. Estaban rodeados de efectivos de las fuerzas de seguridad. Ambos dirigentes dijeron que la acción era  la “fase final” en su plan de derrocar al presidente Nicolás Maduro. Posterior a la jornada, el entonces asesor de seguridad nacional  de Estados Unidos, John Bolton detalló que el presidente interino de Venezuela tuvo conversaciones con el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, y el director del la Dirección de Contrainteligencia, Iván Hernández Dala. “No cumplieron pero aún tienen una chance”, afirmó. (8)
  Una filtración, supuestamente salida del mismo centro de inteligencia de Venezuela, publicada por el portal Elnavío, reforzó la tesis. (9)
         A raíz de las revelaciones del alto funcionario de la administración de Donald Trump, John Bolton, que fueron reiteradas por el representante designado por el gobierno estadounidense para Venezuela, Elliot Abrams (10), las fuerzas de seguridad del régimen de Maduro allanaron las oficinas de Amilcar Aquino y Eddwin Solórzano en Caracas.
   La fuente consultada para esta nota dijo que Amilcar Aquino y  Eddwin Solórzano tienen amplio poder y ejercen control del sistema judicial del oriente venezolano y que trabajan en conjunto con Maikel Moreno y llevan allí casos vinculados al actual presidente del TSJ controlado por Nicolás Maduro.
    Comentó que Amilcar Aquino y  Eddwin Solórzano utilizaban frecuentemente el avión involucrado en caso del contrabando de oro para transportar víveres y comida desde Miami al estado Bolívar, Venezuela.
CITAS
(1)https://www.univision.com/local/miami-wltv/intentan-introducir-5-millones-en-oro-a-eeuu-ocultos-en-un-avion-procedente-de-venezuela
(3)http://search.sunbiz.org/Inquiry/CorporationSearch/SearchResultDetail?inquirytype=OfficerRegisteredAgentName&directionType=Initial&searchNameOrder=SOLORZANOEDDWINE%20P180000474484&aggregateId=domp-p18000047448-ce07e256-4792-436d-b407-bf26ba433614&searchTerm=Solorzano%20Eddwin&listNameOrder=SOLORZANOEDDWINE%20P180000474484
(4)https://lostubazos.com/eddwin-solorzano-se-declara-inocente-por-los-104-kg-de-oro-incautados-en-su-avion/
(5) https://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article235428627.html
(6)https://www.lapatilla.com/2019/05/02/reportan-allanamientos-en-las-oficinas-del-eurobuilding-en-caracas/
(7) https://armando.info/Reportajes/Details/2556
(8) https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/04/30/john-bolton-vladimir-padrino-maikel-moreno-y-hernandez-dala-creen-que-maduro-debe-dejar-el-poder/
(9)https://alnavio.com/noticia/18563/actualidad/la-ambicion-desmedida-del-presidente-del-tribunal-supremo-aborto-el-plan-de-guaido-para-sacar-a-maduro.html

El ecocidio de Maduro en Venezuela por José Ignacio Guédez Yépez – La Razon – 5 de Diciembre 2019

El dictador chavista ha regalado una mina a cada gobernador de su tendencia política

El Arco Minero del Orinoco se encuentra en Venezuela junto al Amazonía y dentro del Escudo Guayanés que es la zona geológica más antigua del planeta, y donde está a su vez el Parque Nacional Canaima, patrimonio de la humanidad declarado por la Unesco. Es un territorio más grande que Países Bajos o Suiza y es el escenario de uno de los más escandaloso crímenes ecológicos que se está cometiendo actualmente en el mundo, producto de la extracción masiva e indiscriminada de recursos minerales como oro, diamante, hierro, cobre, bauxita, coltán, entre otros.

A partir de 2016 por orden del dictador Maduro se han deforestado más de once mil kilómetros cuadrados, destruyendo el suelo, contaminando el agua y acabando con la biodiversidad de la zona, lo cual está ocasionando un daño irreversible al planeta. Dicha devastación ambiental genera además masacres a poblaciones enteras por control de las minas, trata de blanca, esclavitud, contrabando ilegal y presencia de grupos irregulares como el ELN, además de inducir un genocidio de etnias indígenas con la destrucción de su hábitat y generación de epidemias mortales como la malaria. Todo en esto en un territorio donde habitan 16 comunidades indígenas, 850 especies de aves, 257 de mamíferos, 205 de anfibios y 204 de reptiles.

El contrabando que genera esta actividad es realizado por mafias políticas, organizaciones guerrilleras y cuerpos militares que sacan la mercancía por río o vía aérea. Las primeras masacres por el control de las minas donde se acribillaron a decenas de mineros fueron negadas por las autoridades oficiales, hasta que un diputado de la zona,Américo De Grazia, se atrevió no solo a denunciarlas sino a documentarlas y comprobarlas mediante la comisión especial parlamentaria que presidió.

No es causalidad que dicho diputado se encuentre hoy exiliado en Italia luego de que le fue allanada su inmunidad parlamentaria y comenzara una persecución judicial precedida de amenazas verbales públicas de parte del propio Nicolás Maduro.

Por la misma razón la gobernación del estado donde se encuentra el Arco Minero le fue arrebatada mediante un fraude electoral sin precedentes a Andrés Velásquez, miembro del mismo partido del diputado De Grazia, La Causa R.

El caso es que luego de la destrucción de la industria petrolera por parte del régimen socialista, ahora la cúpula gobernante pretende sobrevivir mediante otra forma de rentismo, el minero, a costa de la destrucción del suelo y la contaminación de los principales ríos de una de las zonas de mayor biodiversidad mundial.

Maduro dice que reunión del TIAR "ha fracasado" y llama "porky" a Iván Duque
Foto: Presidencia de Venezuela/EFE

Recordemos que Venezuela, junto a otros siete países americanos, es uno de los países más megabiodiversos del planeta. Por tanto, es hora que se le ponga atención a este tipo de prácticas que junto al narcotráfico ocasionan daños ambientales irreversibles en una región de estratégica importancia para los objetivos que tienen que ver con la agenda del cambio climático y la sostenibilidad.

Recientemente, Maduro le regaló una mina a cada gobernador de su tendencia política, en una especie de federalismo minero que busca corromper ya a todo el país. Maduro cambia oro por apoyo político, a todos los niveles, incluyendo la guerrilla y los pranes. Es como una extraña versión del mito El Dorado, pero con sangre, muerte, corrupción, prostitución, enfermedades y un ecocidio que merece ser condenado mundialmente en el marco de la Conferencia de Cambio Climático que tiene lugar en Madrid. A menos que la doble moral ideológica también sirva para tapar crímenes ambientales de tal magnitud.

Si la señorita Greta pudiera navegar en su catamarán por el río Orinoco en Venezuela, pudiera ver a niñas de su edad prostituidas y esclavizadas que no tienen que esperar para ver su mundo acabarse. Esas niñas indígenas no son voceras del cambio climático sino mártires de un ecocidio combinado con genocidio que todavía se mantiene impune a nivel mundial, al punto que representantes de esas mafias mineras están brindando ahora con los ecologistas más reputados dentro de las paredes de la COP 25.

FBI detiene avión en Miami que llevaba 209 kilos de oro desde Ciudad Bolívar – Los Tubazos.com – 23 de Septiembre 2019

Funcionarios del Buró Federal de Investigación (FBI) detuvieron al piloto Víctor Fossi Grieco, ayer en el aeropuerto de Opalocka en Miami con 209 kilos de oro.

La aeronave presuntamente sería de un conocido empresario de Ciudad Guayana y el oro pertenecía a funcionarios políticos del gobierno de Nicolás Maduro, a ex funcionarios políticos de elección popular de oposición, a abogados y a empresarios del estado Bolívar.

Y es que al parecer el FBI decidió activar su propia operación “Manos de Metal” en el marco  del Arco Minero.

El avión, propiedad de un empresario de Ciudad Guayana, nacido en Ciudad Bolívar, realizaba el tercer viaje.

Ya habían salido de esta forma casi 500 kilos  (479) sin contar este último envío.

El FBI detiene a Fossi Grieco debido a que el pago del oro, se hace a través de depósitos bancarios y otra parte en efectivo y eso encendió las alarmas de los  investigadores del FBI pues depositar 10 mil dólares en una cuenta en Estados Unidos, es motivo de seguimiento a fin de controlar que no se trate de operaciones de lavado.

El propietario del avión cobraba 1000 dólares por cada kilo de oro embarcado. El avión llegaba con el cargamento por Opalocka y era recibido por unas personas en Miami.

El Aeropuerto Ejecutivo de Miami-Opa Locka se encuentra en el condado de Miami-Dade, Florida, a 11 millas al norte del centro de Miami.

Parte del aeropuerto se encuentra en los límites de la ciudad de Opa-locka.

Hasta ahora, de acuerdo a la información recabada por el FBI, el oro pertenecería, (todo el que ha sido enviado) entre otros a Carlos Nasser; Johnny Moreno; Johnny Nasser;  Janeth Nasser; Raed; Edwin Salomón; Aurelio Vergara; Víctor Fuenmayor; un coronel cuñado de Fuenmayor; hermanos Renauro; Stephany y Anthony Camplone; los hermanos Vergara; Luis Eulacio y funcionarios del gobierno regional.

Venezuelans arrested with $5 million worth of smuggled gold at Broward airport, feds say by Nicholas Nehamas – Miami Herald – 24 de Septiembre 2019

Two Venezuelan nationals have been charged with smuggling $5 million worth of gold bars hidden inside the nose of a private plane that landed at Fort Lauderdale Executive Airport last week.

Passenger Jean Carlos Sanchez Rojas and pilot Victor Fossi Grieco were arrested Friday at the airport after flying from Caracas, Venezuela, according to a federal criminal affidavit filed Monday. U.S. Customs and Border Protection agents saw loose rivets on the plane’s nose compartment and investigated further. The gold was hidden under a metal panel inside the nose, they said.

The arrests may aid a wider U.S. investigation seeking to target gold smuggled from Venezuela into Miami and believed to enrich the beleaguered regime of President Nicolás Maduro.

After being detained, Sanchez Rojas, 41, told federal agents that he obtained the gold from “multiple sources” in Venezuela and planned to sell it in the United States, according to the affidavit. He said he was working for an “organization [that] had previously smuggled gold into the U.S.” and expected to receive a fee. Fossi Grieco, 51, said he met people in Venezuela to pick up the gold and stored it in the nose of the plane for two days before flying to Fort Lauderdale. He said he was to receive a commission for successful delivery of the smuggled metal, which weighed 230 pounds, according to federal agents.

Venezuela is rich in gold — but because the nation’s gold industry is controlled by Maduro’s government and criminal gangs, few U.S. companies will purchase it. That means sellers must find other ways to access the lucrative U.S. gold market, such as forging documents that state the gold was mined legally in neighboring countries. Miami has become a smuggling hub for such illegally mined “blood gold” that is purchased by U.S. refineries and ends up in jewelry and electronic devices sold to unsuspecting American consumers. The illicit pipeline was revealed in a 2018 Miami Herald series called “Dirty Gold, Clean Cash.”

Earlier this summer, the Herald, el Nuevo Herald and a team of international reporting partners published a follow-up series called “Smuggler’s Paradise” that laid out how Maduro’s regime props itself up with profits from illegal mining operations that destroy the rainforest, expose locals to mercury poisoning and are intertwined with violent guerrilla groups and the cocaine trade. The U.S. Treasury Department has sanctioned Venezuela’s state-run gold company. The Herald and its partners revealed that several Fortune 500 companies were on the receiving end of gold mined illegally in Venezuela and other South American countries. The companies denied knowledge that their supply chains had been contaminated. Gold is difficult to trace because it is easy to melt down and “legalize” with fake papers.

Upon arrival in Fort Lauderdale, Sanchez Rojas and Fossi Grieco failed to declare the gold to Customs officials, the affidavit states.

“It may be that there was no violation of the law,” said Joseph Rosenbaum, an attorney for Sanchez Rojas. “We’re looking into it and planning to turn over every stone. It’s very early.”

An attorney listed for Fossi Grieco did not immediately return a request for comment. The men are being held in Broward County jails. They were charged in the United States District Court for the Southern District of Florida. Sanchez Rojas and his wife were also carrying $24,000 in cash, which they declared. The smuggling count carries a maximum of 20 years imprisonment.

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Men hold gold-mercury amalgam at a gold mine in El Callao in Venezuela’s Bolivar state. Although life in the mines of eastern Venezuela is hard and dangerous, tens of thousands from all over the country head for the mines daily in overcrowded trucks. JUAN BARRETO AFP/GETTY IMAGES

The affidavit was signed by a Homeland Security Investigations special agent. HSI is helping lead a broader federal investigation into gold smuggled into the United States from illegal mines in Latin America. Nestor Yglesias, a spokesman for HSI, said the agency could not comment on an “active investigation.” The U.S. Attorney’s Office in Miami did not immediately respond to a request for comment.

Because of its proximity to Latin America, Miami has become the nation’s gold-import capital, both for legal and illegal gold. In 2018, three Miami-based gold dealers were convicted of a money-laundering conspiracy for their role in buying $3.6 billion worth of illegal gold from Peru. Their employer, Dallas-based Elemetal, was charged with failing to maintain a sufficient anti-money-laundering compliance program and fined $15 million. Earlier this year, three people were arrested for an alleged gold-smuggling racket run out of downtown Miami’s Seybold Building, a major jewelry market.

Illegal mining, which depends on the use of toxic mercury to strip gold from rock, is leaving gaping holes in South America’s vulnerable Amazon rainforest. Criminal gangs control many of the sites, which are rife with human trafficking and forced prostitution. Drug traffickers buy and sell the precious metal to launder cash earned from cocaine.

On a 2018 visit to the epicenter of Peru’s illegal mining industry, Pope Francis called gold a “false god that demands human sacrifice.”

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Venezuelan President Nicolás Maduro shows his appreciation for a gold bar, product of a mining industry that has kept his country afloat — barely — as oil production has faltered. It can be argued that it is the United States’ demand for gold that is keeping Maduro in power.

The story is much the same in Venezuela, where Maduro’s armed forces, Venezuelan criminal syndicates and armed groups from neighboring Colombia have seized control of the gold industry. With the collapse of Venezuela’s oil industry, Maduro has turned to gold to earn money and keep himself in power. The gold is smuggled out of Venezuela, often through Colombia and the Caribbean, and into Miami, sometimes following drug smuggling routes.

The Trump administration is targeting Venezuela’s gold industry in a bid to weaken Maduro.

“The illegitimate Maduro regime is pillaging the wealth of Venezuela while imperiling indigenous people by encroaching on protected areas and causing deforestation and habitat loss,” said U.S. Treasury Secretary Steven Mnuchin in a March 19 statement announcing sanctions against Venezuela’s state-owned Minerven gold company. “We will aggressively pursue those involved with Maduro’s reckless illicit gold trade, which is contributing to this financial, humanitarian, and environmental crisis.”

InfoAmazonia reporter Bram Ebus and Miami Herald researcher Monika Leal contributed to this report.

Los volátiles escenarios de la gasolina por Víctor Salmerón – ProDaVinci – 1 de Agosto 2018

Nicolás Maduro ha disparado las hipótesis sobre qué ocurrirá con el precio y la venta de gasolina. El presidente de la República admitió el sábado, 28 de julio: “¿Cuánta gasolina se nos va al Caribe? ¿Cuánta gasolina se nos va a Colombia? Toneladas, producto de que en Venezuela los hidrocarburos, la gasolina, decir que se regala es poco, pagamos por echarla. Aquí la gasolina no vale nada. Pero decir eso es mentira, sí vale mucho, la paga el Estado. Tenemos que ir a un uso racional, justo”.

Inmediatamente informó que vinculará la venta de combustible para vehículos al Carnet de la Patria, la identificación que brinda acceso a los bonos y cajas de comida que reparte el gobierno: “Todas las personas que tengan un carro, una moto, el transporte público de pasajeros, el transporte público de carga, todo el que tenga un vehículo automotor debe acudir el viernes tres, sábado cuatro y domingo cinco de agosto a los lugares que se van a anunciar para el gran censo nacional automotor. Para una nueva política nacional energética, vinculada al carnet de la patria, el que no tenga el carnet de la patria se lo vamos a sacar”.

“Tenemos un problema con el transporte, un problema con los hidrocarburos internos, con la gasolina, que tenemos que abordar nacionalmente y para eso necesitamos un censo articulado al Carnet de la Patria”, añadió Nicolás Maduro.

La más barata del mundo

Actualmente, los venezolanos pagan por un litro de gasolina de 95 octanos seis bolívares, monto que al tipo de cambio oficial (Dicom) establecido por el Banco Central de 172 mil 800 bolívares por dólar equivale a 0,00003 centavos de dólar. Si se utiliza el tipo de cambio de 2 millones 900 mil bolívares, fijado por el mismo Banco Central para las remesas, el precio es aún más bajo: 0,000002 centavos de dólar por litro.

En el caso de la gasolina de 91 octanos hay que añadir más ceros a la derecha. Al tipo de cambio del Dicom equivale a 0,000005 centavos de dólar y al tipo de cambio de las remesas a 0,0000007 centavos de dólar.

Con estos precios, Venezuela tiene la gasolina más barata del mundo. De acuerdo con el último reporte de la consultora Global Petrol Prices, que analiza 165 países, el segundo país con la gasolina más económica es Irán, donde tiene un costo de 0,27 dólares por litro. En otros países latinoamericanos, como Ecuador, cuesta 0,39 dólares y en Colombia y Brasil, países que tienen frontera terrestre con Venezuela, 0,82 y 1,21 dólares, respectivamente.

El costo de oportunidad

Al vender la gasolina a estos precios, PDVSA incurre en pérdidas porque no recupera lo que invierte para producirla o importarla y es un enorme costo de oportunidad porque, en caso de exportarla, recibiría una cantidad importante de recursos que no ingresan al Estado.

Douglas Barrios, investigador del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard y quien ha publicado trabajos sobre el precio del combustible en el país, explica que “la gasolina de Venezuela es absurdamente barata. Estamos asumiendo un costo de oportunidad altísimo, es decir, tenemos que analizar cuánto habría recibido el país de haber exportado la gasolina que vende a estos precios irrisorios, por ejemplo, a Estados Unidos, donde actualmente cuesta 0,83 dólares el litro”.

Agrega que “si hacemos este cálculo, hablamos de que en los últimos quince años hay un monto acumulado que ronda los 135 mil millones de dólares, ésta es la magnitud del subsidio que otorga el estado venezolano a través del precio de la gasolina automotriz. En 2017, a pesar de la crisis que ya vivía Venezuela, se estima que este subsidio se ubicó en 5 mil millones de dólares”.

“En 2015 fue la última vez que el gobierno presentó un presupuesto. El subsidio a la gasolina de ese año superó tres veces a la suma del gasto presupuestado para educación, salud y seguridad social y diez veces al destinado a seguridad ciudadana. Si ese subsidio fuese explícito, fuese el mayor gasto del presupuesto nacional”, explica Douglas Barrios.

Los beneficiados

El subsidio a la gasolina no beneficia a todos los venezolanos por igual. “Las investigaciones que hemos realizado indican que 27% del subsidio va a la población sumergida en la pobreza, 26% al quintil de mayores ingresos y alrededor de 45% va a manos de los contrabandistas que adquieren la gasolina a precios ridículamente bajos y la revenden en otros países como Colombia”, indica Douglas Barrios.

El 24 de septiembre de 2014, Eulogio del Pino, en ese entonces presidente de PDVSA, afirmó que el contrabando diario de combustible se ubicaba entre 50 mil y 100 mil barriles.

“Si son 100 mil barriles, hablamos de 16 millones de litros de gasolina que diariamente se contrabandean, esto es un mecanismo de extracción de renta que pagamos todos los venezolanos”, sostiene Douglas Barrios.

El mercado interno

Francisco Monaldi, profesor del Instituto Baker de la Universidad de Rice en Houston y director fundador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, considera que la urgencia del Gobierno por introducir cambios en el precio y la venta de la gasolina tiene que ver con que “necesitan suprimir el mercado interno porque el colapso de la producción es tan grande que es la manera de asegurar que exista un superávit destinado a la exportación”.

De acuerdo con las cifras reportadas por el gobierno a la OPEP, la producción petrolera de Venezuela se ubicó al cierre de julio en 1,5 millones de barriles diarios, una magnitud que se traduce en un descenso del 42% respecto a julio de 2015.

Diez años atrás, el consumo interno de combustible (no sólo gasolina) superó los 700 mil barriles diarios y Francisco Monaldi señala que, según documentos internos de PDVSA, se espera que se ubique en torno a 430 mil barriles este año.

Posibles escenarios

Francisco Monaldi no descarta que “el Gobierno haga algo parecido a lo que hizo Irán años atrás cuando trató de resolver el problema que le generaban los bajos precios de la gasolina. En una primera etapa colocaron chips en los carros que daban acceso a una tarifa subsidiada hasta cierta cantidad de litros. Superada esta cantidad, se pagaba la gasolina a precio internacional”.

“Esto generó mercado negro de chips, demandas de excepciones por distintos grupos y al poco tiempo, debido a la inflación, apareció nuevamente el subsidio en el precio más elevado de la gasolina, fue una política fallida. Probablemente el gobierno tiene pensado algo muy parecido, con la diferencia que los iraníes no lo diseñaron como un instrumento de dominio político a través de un Carnet de la Patria”, dice Francisco Monaldi.

Añade que “uno de los retos que va a tener el gobierno de Maduro es que debido a la hiperinflación tendría que ajustar los precios continuamente”.

Douglas Barrios considera que “lo más probable es que se instrumente un subsidio diferenciado, por ejemplo, no habrá aumento en el precio de la gasolina para el transporte de carga o de pasajeros y sí para los vehículos particulares. Si esto es lo que se termina haciendo, el resultado será que no se acabará con el contrabando porque seguirá habiendo una enorme ganancia con el arbitraje y el Estado sólo se ahorraría la parte del subsidio que va a un subsegmento del sector privado”.

Las propuestas

Francisco Monaldi considera que un esquema similar al que aplicó Irán tras el fracaso de las tarifas diferenciadas puede funcionar en Venezuela. “Básicamente se trata de que se cobra la gasolina al precio internacional y una porción de los recursos que se obtienen, digamos la mitad, se distribuye entre los ciudadanos”.

“Es necesario compensar a la población, sobre todo la de bajos ingresos, porque si no lo haces y cobras la gasolina a precio internacional, crearías un enorme impacto social. El subsidio actual es tan regresivo que con distribuir la mitad de lo que ingrese cobrando la gasolina al precio internacional, 80% de la población obtiene un beneficio importante”, dice Francisco Monaldi.

Douglas Barrios señala que “es necesario cobrar la gasolina a precio internacional para eliminar las oportunidades de arbitraje y el contrabando. Hecho esto, se le devuelve a la población los recursos que ingresen a través de subsidios directos y también podría evaluarse la inversión en planes sociales o en la mejora del transporte público. Como actualmente la mitad del subsidio va a los contrabandistas, todo el mundo estaría mejor menos ellos. Éste debería ser el esquema a implementar”.

Venezuela, crimen sin frontera – El País Colombia – Septiembre 2017

Un equipo periodístico de El País recorrió durante dos semanas las trochas, ríos y desiertos de la frontera colombo-venezolana para documentar cómo funciona la más grande operación de contrabando que se registra hoy en Latinoamérica. Y en ese recorrido obtuvo las primeras pruebas documentales que se conozcan sobre la empresa criminal que las guerrillas y las bandas criminales colombianas han montado en coordinación con la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela. Esta es la historia de un viaje a la frontera de todos y de nadie.

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Las únicas veces que advertimos la presencia del Estado es cuando los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana aparecen para extorsionarnos. Por lo demás, son los diferentes grupos armados ilegales colombianos los que ejercen control no solo en la frontera, sino en amplias zonas del territorio venezolano.

Por eso este viaje de dos semanas, un recorrido de 1.790 kilómetros desde el estado Táchira y atravesando el Zulia hasta la alta Guajira venezolana, fue interrumpido, primero, por hombres del ELN, que tras el desarme de las Farc se convirtió en la guerrilla más antigua de Latinoamérica, fuertemente armados controlando un río al sur del Lago Maracaibo, en el estado Zulia.

Vino luego la extorsión de hombres señalados de pertenecer a bandas criminales colombianas y que actúan escoltados por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, obligados a pagar ‘peaje’ para andar por las trochas o pasos ilegales que dominan disidentes de la guerrilla del EPL y ‘vacunados’ casi en cada retén de la Guardia Nacional.

Imágenes exclusivas que revelarán a lo largo de este especial cómo actúan los grupos ilegales colombianos en asocio con militares venezolanos en un territorio donde la soberanía la ejercen las organizaciones dedicadas a la extorsión, el contrabando y el narcotráfico.

El recorrido se inicia en el municipio de Puerto Santander, 64 kilómetros al norte de Cúcuta. Llevamos solo unas horas sobre la línea fronteriza y de repente estamos parados frente a lo que parece ser una mudanza gigantezca. Familias enteras, ante la crisis política, social y económica, cruzan con sus maletas y enseres hacia Colombia esperando quedarse, mientras los contrabandistas entran por ríos y trochas con todo cuanto pueden sacar de Venezuela.

En los últimos seis años, 350.000 venezolanos han cruzado hacia Colombia para quedarse

Una actividad que ha generado en las últimas semanas episodios de tensión fronteriza ante las incursiones de militares venezolanos lanzando gases lacrimógenos, disparando y despojando a varias personas de sus pertenencias; o la incursión de un helicóptero en Paraguachón, a lo que el Gobierno en Caracas ha dicho que es solo una estrategia de provocación desde Colombia.

Desde este municipio de Norte de Santander, la sensación que queda es que frontera adentro están desmantelando un país; porque no solo entran víveres y combustible, también rieles de tren, chatarra, instalaciones eléctricas, cobre, material de señalización vial, animales en pie, avisos publicitarios, partes de autos, maquinaria pesada y antigüedades, entre muchos otros, según el listado de productos decomisados por las autoridades colombianas.

Las cifras son elocuentes. En los últimos seis años la División de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (Dian) ha incautado en la frontera con Venezuela elementos por un valor superior a los $291.340 millones de pesos, alrededor de cien millones de dólares.

No obstante Vladimir, un venezolano curtido por el sol y con más de 10 años contrabandeando combustible y carne hacia Cúcuta, asegura que “lo que incautan las autoridades colombianas no es ni el 2% de lo que sale de Venezuela”.

Un contrabando que se intensificó en los últimos años a raíz del control de precios que fijó el Gobierno venezolano a los productos de la canasta básica y cuyos valores irrisorios, como el de la gasolina, incentivaron masivamente el paso de alimentos y medicina hacia Colombia, y son recibidos por mafias que burlan los controles aduaneros locales y cobran entre 10 y 15 veces más.

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Autoridades colombianas estiman que diariamente los contrabandistas pasan de manera ilegal 16 toneladas de alimentos y cerca de tres millones de dólares en combustible, por lo que guerrilleros y bandas criminales encontraron en la frontera un negocio tanto o más lucrativo que el narcotráfico.

Es decir, 1.125.000 galones a través de las 192 trochas que se estiman existen en esta frontera. Es como si todos los días ingresaran desde Venezuela 112 carrotanques de los que tiene Pdvsa con capacidad para 10.000 galones de gasolina.

Un carrotanque con 10.000 litros de gasolina, 2650 galones, cuesta en Venezuela 10.000 bolívares, menos de dos dólares

Con el caer de la tarde las carreteras de Táchira y Zulia se convierten en el escenario de un danzar inusitado de luces. El espectáculo luminoso es producido por centenares de motocicletas conocidas como las ‘moscas’, que son las encargadas de guiar los camiones cisterna de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y los demás camiones que ingresan por las trochas para vender ilegalmente gasolina y productos básicos que tienen precio controlado.

Mientras en Caracas, y en nombre de la soberanía, la Guardia Nacional reprimía con exceso de fuerza, al punto de ser señalada de varios homicidios, a estudiantes y jóvenes que protestaban contra el gobierno de Nicolás Maduro, en los estados fronterizos funcionarios de esa misma institución militar actúan como un grupo criminal más, según pudo constatar El País, extorsionando y en estrecha relación con guerrilleros y bandas criminales, como Los Rastrojos, Los Pelusos y El Clan del Golfo, quienes sostienen entre ellos una guerra por el control territorial en los estados Táchira, Apure y Zulia, y por copar los espacios dejados por la guerrilla de las Farc tras su desmovilización.

Así fue el viaje que realizó El País, en alianza con la plataforma latinoamericana de periodismo CONNECTAS y con el apoyo del International Center For Journalists – ICFJ, a las entrañas de un territorio donde impera la ilegalidad.

La ‘soberanía’ del ELN
No han mentido del todo los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro cuando le aseguraron a su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, que el ELN no se oculta en la frontera venezolana. Más que ocultarse, esta organización, con 54 años de lucha armada, permanece varios kilómetros adentro de la línea divisoria y ejerce control territorial con uniforme y armas en suelo bolivariano.

El País los encontró un par de horas adentro del estado Zulia, suplantando en su papel a la Armada Nacional Bolivariana en la vigilancia y el control de los ríos.

Apostados con armas semiautomáticas y fusiles de largo alcance, según se constató, han instalado puestos de mando en el río Tarra, uno de los afluentes más utilizados para el tráfico de víveres y gasolina y cuyas aguas desembocan al sur del Lago Maracaibo.

La ‘soberanía’ del ELN
La guerrilla del ELN controla toda actividad legal e ilegal sobre el río Tarra, en el estado venezolano de Zulia.
Por ese sector nos desplazábamos en lancha, tratando de registrar la actividad ilegal, cuando fuimos obligados a salir del río y retenidos en uno de sus campamentos durante 20 minutos, muy cerca de los retenes de la Guardia Nacional Bolivariana, que aquí más parecen anillos de seguridad del ELN.

La periodista venezolana Sebastiana Barráez, quien ha seguido de cerca durante los últimos años los fenómenos de criminalidad en la frontera indica que no es extraño ver a guerrilla y paramilitares muy adentro del territorio venezolano “porque se ha registrado su presencia en estados como Barinas y Guárico, que no son fronterizos, pero estos grupos han ido penetrando territorio, tratando de alejarse de quienes tengan el dominio en la línea divisoria”.

“La Guardia Nacional Bolivariana es el componente militar que hace presencia en la frontera y han logrado una especie de convivencia con la guerrilla de las Farc y del ELN, al igual que con Los Rastrojos, pero también ha pasado con Los Urabeños y con Los Pelusos. Aunque hay mayor relación de los efectivos militares con los grupos paramilitares que son los que controlan el contrabando de combustible y de alimentos en la frontera”, señala Barráez.

Los Pelusos desplazaron a sangre y fuego a Los Rastrojos del sector de Llano Jorge, en San Antonio del Táchira

Por su parte Rocío San Miguel, directora de la ONG venezolana Control Ciudadano, agrega que se ha llegado a tal nivel de corrupción y de connivencia con estos grupos porque “el mismo Estado actúa como un cartel”.

“Es una estructura en la que se da, por una ruta estatal, el tráfico de drogas, de gasolina, alimentos y minerales que se compartimentan tres cuerpos armados: La Fuerza Armada Nacional Bolivariana, la guerrilla y los paramilitares”, señaló San Miguel.

A ese contrabando gigantesco responsabilizó el gobierno del presidente Nicolás Maduro el desabastecimiento en Venezuela y junto a los problemas de inseguridad llevaron a que en agosto del 2015 se ordenara el cierre de la frontera con Colombia.

Esa decisión, según José Roberto Concha, director del Consultorio de Comercio Exterior de la Universidad Icesi de Cali, no fue más que una medida desesperada. “El problema del desabastecimiento en Venezuela es simplemente un mal manejo económico”.

Gran parte del pastel del combustible que pasa por los departamentos de Norte de Santander, Cesar y La Guajira se lo lleva la guerrilla del ELN, que operaría en la frontera con una estructura de cerca de mil hombres.

Desde que el gobierno Maduro ordenó el cierre de la frontera y hasta el pasado mes de junio, el Departamento de Aduanas en Colombia, Dian, incautó por los cruces ilegales que controlan las bandas criminales y el ELN contrabando y gasolina por más de 87.000 millones de pesos. Alrededor de 30 millones de dólares.

Productos que tenían como destino final para su comercialización las ciudades de Cúcuta, Valledupar, Maicao y Riohacha, según la información oficial.

Para la guerrilla del ELN es de tanto interés este territorio entre Colombia y Venezuela, donde está anclada la región del Catatumbo, que tiene operando allí el 66% del total de las estructuras que posee en toda Colombia, entre ellos los frentes Noriental, Oriental y Magdalena Medio.

“El Catatumbo es una zona muy compleja; ahí hacen presencia el ELN y una disidencia del EPL, dedicados especialmente al narcotráfico, a cobrar extorsiones a los contrabandistas y al hurto de petróleo del oleoducto Caño Limón Coveñas, del que extraen un producto que llaman ‘Pategrillo’ y que sirve de insumo para el narcotráfico y para ser vendido como combustible para automotores”, explica a El País el general Gustavo Moreno, comandante de la Policía de Norte de Santander.

El ELN y Los Pelusos comparten territorios y negocios del narcotráfico en el Catatumbo

Pero el accionar del ELN no se limita al narcotráfico en la región del Catatumbo. Este grupo guerrillero también ejerce control del lado venezolano en la serranía del Perijá, cerca de municipios como Machiques, en el estado Zulia, donde han sido ubicados pequeños cultivos de marihuana, coca y amapola, además de laboratorios para procesamiento de droga.

Pero con el cierre de la frontera se cortó también el circuito de las comunicaciones entre las Fuerzas Armadas de ambos países y sin esa cooperación binacional, guerrilla y bandas criminales vienen actuando de lado venezolano sin presión alguna, según fuentes militares en Colombia.

Mientras tanto, el Ministerio de Defensa de Venezuela ha negado esa supuesta permisividad con estos grupos y aunque El País intentó insistentemente tener alguna voz o un pronunciamiento oficial de su parte, no fue posible.

‘Bienvenidos a Venezuela’
La frontera en el cruce del Puente Internacional La Unión, que comunica a Puerto Santander con la localidad venezolana de Boca de Grita, es un hervidero controlado por la banda criminal Los Rastrojos, según Inteligencia Militar en Colombia. Los fajos de dinero en bolívares se transportan en cajas y maletines ante la depreciación de la moneda, justo cuando las grandes ciudades se encuentran en crisis por falta de efectivo, el comercio está atiborrado de todo lo que escasea en Venezuela y miles de personas llegan cada día dispuestos a muchas cosas acorraladas por el hambre.

Desde que se cerró la frontera, según la Policía Antinarcóticos, han sido capturados en Colombia 49 venezolanos intentando salir con droga hacia Estados Unidos y Europa, muchas mujeres han terminado en las calles colombianas ejerciendo la prostitución, otros en empleos informales, e incluso, mujeres llegan hasta la línea fronteriza a vender los enseres y su cabello.

Bienvenidos a Venezuela
Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana cobran ‘vacuna’ a quienes entran con alimentos a Venezuela.
Sobre el puente internacional, dos venezolanas intentan convencer a una colombiana de que les pague algo más de los 70.000 pesos que les ofrece por su cabello. Pero ante la crisis en Venezuela la oferta ha ido en aumento y eso disminuyó el precio. El dinero que reciben, al cambio, son 175.000 bolívares, el equivalente a cinco salarios mínimos mensuales de dos meses atrás.

Sin cabello, pero con arroz, pañales y harina pan, una de ellas regresa a suelo venezolano. Nos acercamos para intentar hablarle, pero al final del puente un hombre la aborda, tres miembros de la Guardia Nacional Bolivariana la rodean y tras un diálogo de un par de minutos les entrega parte de su dinero antes de internarse en Venezuela. Presumimos que es una extorsión.

Llega nuestro turno. Llevamos víveres con nosotros. Un soldado de la Guardia venezolana pregunta cuánto pagamos por los víveres en Colombia y alerta a una sargento de que no llevamos facturas. Con un gesto la suboficial venezolana le cede el control de la situación a un hombre vestido de civil y de acento colombiano sentado en medio de ellos. Quienes visitan constantemente la frontera aseguran que hace parte de una banda criminal.

Información de Inteligencia de las autoridades colombianas señala que en la frontera y en suelo venezolano opera el Clan del Golfo, banda criminal formada por paramilitares que quedaron al servicio del narcotráfico y de alias Don Mario, y que hace presencia en el sector venezolano de El Guarumito, entre Colón y La Fría, en el estado Táchira.

Igualmente, que quienes actúan más cerca a la Guardia Nacional Bolivariana es la banda criminal Los Rastrojos, cuyos principales jefes Wílber Varela, alias Jabón, fue asesinado en el estado Mérida y Diego Rastrojo, el segundo al mando, fue capturado en Barinas. Esta banda hace presencia en Puerto Santander y del lado venezolano en Boca de Grita, García de Hevia y Orope.

Los Rastrojos ejercen control de territorios en Venezuela desde el 2002

De hecho fue Orope la segunda parada legal en el camino hacia el interior del país, pero ilegal en su proceder. Esta vez la Policía Bolivariana nos ordena abrir la cajuela del carro y en voz baja le pide al conductor una cuota para dejarlo seguir sin revisar el vehículo.

Él accede con el propósito de mostrarnos cómo funcionan las leyes en el Táchira; el dinero debe entregarlo a un hombre de civil que lo oculta en un bolso colgado detrás de un árbol. Esa escena se repite cientos de veces por día y muchas más durante esta serie.

Consciente de que entraremos en tierra de nadie y que la única protección que tendremos será la divina, el guía nos recomienda memorizar, para disminuir riesgos, que en El Guayabo, Encontrados y Santa Bárbara (Zulia) el control es de las bandas criminales; mientras en Casigua-El Cubo y El Cruce el dominio lo ejercen las guerrillas del ELN y los Pelusos, una denominación que se le ha dado a disidencias del Ejército Popular de Liberación (EPL).

A lado y lado de la vía un hecho puede explicar buena parte del desabastecimiento. La hierba ha ocultado lo que anteriormente fueron cultivos de palma y plátano y empresas productivas permanecen abandonadas. Ya no hay quién cultive la tierra.

“Nadie va a trabajar en una finca por 30.000 bolívares al mes cuando eso se los gana uno en un día trabajando la gasolina o haciendo fila para comprar productos regulados y venderlos luego a los contrabandistas”, argumenta el guía, en alusión al llamado bachaqueo que consiste en comprar bastante productos subsidiados e ir a venderlos a Colombia.

Mientras la inflación en Colombia en el 2016 fue del 5,7%, en Venezuela fue del 550%

El salario desde el 2012 de un venezolano retrocedió un 88 por ciento. De los 295 dólares que se tenían como salario mínimo, en junio del 2017 llegaba apenas a 36 dólares, según un estudio de la Universidad de Harvard, lo que ya representa una tragedia para las familias.

Muchas de esas nuevas familias empobrecidas se han visto tentadas a formar parte de la estructura del contrabando, entre ellas la del guía que nos acompaña, un hombre delgado e impregnado de nicotina, quien cuenta que en ocasiones se cuelan varias veces en las filas junto a sus esposa e hijos para comprar productos subsidiados en cantidad y llevarlos a vender a Colombia.

Las trochas o pasos ilegales son marañas de caminos angostos y polvorientos que se extienden hasta algún lado del río en la frontera y por entre ellas desaparecen a diario decenas de camiones que burlan la orden de cierre de la frontera.

El general Antonio Beltrán, comandante de la Brigada 30 del Ejército de Colombia le explicó a 
El País que “Venimos desarrollando tareas conjuntas con la Policía Nacional e interviniendo esas trochas. El año anterior intervenimos 17 y en lo que va de este año llevamos 29; en total y gracias a los servicios de Inteligencia tenemos en este momento más de 55 trochas georreferenciadas”, en Norte de Santander, de las cerca de 200 que existen a lo largo de la frontera.

Los hombres de Megateo
El País recorrió la trocha conocida como la ‘Pika del Dos’, un paso ilegal controlado por Los Pelusos, un grupo disidente de la guerrilla del EPL que se desmovilizó en Colombia en los años 90 y que comandó hasta el día de su muerte, en octubre del 2015, alias ‘Megateo’. Esta banda criminal actúa en la frontera en estrecha alianza con la guerrilla del ELN, según el Ejército colombiano.

A través de este paso ilegal se llega desde la carretera a Machiques, en el estado Zulia, al municipio de Tibú, Norte de Santander, cerca al lugar donde el ELN secuestró a mediados de junio a dos periodistas holandeses y meses atrás a la periodista española Salud Hernández.

Los hombres de Megateo
Los Pelusos, disidentes del EPL, han marcado como suyo el municipio de Tibú, Norte de Santander.
Curiosamente, lo primero que se encuentra un kilómetro adentro del pasó ilegal es un retén de la Guardia Nacional y cuarenta minutos más adentro aparece un sector donde presuntos guerrilleros controlan el paso.

Por esta vena rota circulan junto a nosotros varios camiones con materiales de construcción que también escasean en Venezuela y camionetas transportando carne o ganado en pie para el mercado colombiano, donde costará hasta tres veces más de lo que se consigue por kilogramo en Venezuela.

Un fenómeno que no solo afecta el comercio local en Colombia, sino que generó un brote de fiebre aftosa, según el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, cuando el país fue declarado libre de la enfermedad desde el 2009. Solo entre enero y julio de este año, el Ministerio registraba el decomiso de 1143 cabezas de ganado y 130.340 kilos de carne traída de forma ilegal desde Venezuela.

La carne de contrabando que entra a Cúcuta se hace a través de hormigueo; mucha gente con pocas cantidades

En Cúcuta, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda, se consumen 193 cabezas de ganado diariamente, pero solo se sacrifican 120. Es decir, las 73 restantes, incluso muchas más, ingresan ilegalmente desde Venezuela, donde el kilogramo tiene un costo promedio de 6000 pesos, contra los 18.000 pesos que se pagan del lado colombiano.

Pero por más de que la ‘Pika el Dos’ sea considerada una trocha, a través de la cual confirman las autoridades colombianas que se mueven además de gasolina y víveres, armas, droga e incluso secuestrados, es la vía más activa para ir de un país a otro en vehículo, pese a que los pasos binacionales legales están cerrados.

 

Incautaciones por sectores económicos en la frontera con Venezuela
Ver gráfico
Con el sello GNB
El País recorrió la trocha conocida como la ‘Pika del Dos’, un paso ilegal controlado por Los Pelusos, un grupo disidente de la guerrilla del EPL que se desmovilizó en Colombia en los años 90 y que comando hasta el día de su muerte, en octubre del 2015, alias ‘Megateo’. Esta banda criminal actúa en la frontera en estrecha alianza con la guerrilla del ELN, según el Ejército colombiano.

El recorrido continúa por la alta Guajira venezolana donde el negocio del contrabando y el combustible ya no es de grandes bandas sino de particulares que bajo la modalidad del hormigueo, litro a litro, sacan enormes cantidades de gasolina hacia Maicao (La Guajira) y el Cesar.

El reloj marca las 3:00 de la mañana e iniciamos el recorrido en una caravana de contrabandistas hacia la ciudad de Paraguaipoa, donde la gasolina logra el precio más alto en este lugar de Venezuela antes de ir a Colombia: 14.000 bolívares la pimpina de 23 litros. Cerca de dos dólares.

Antes debemos atravesar el puente sobre el lago Maracaibo para buscar una estaciones de servicio donde se puede llenar el tanque sin que les exijan chip, el dispositivo electrónico que implementó el gobierno Maduro para controlar la gasolina que recibe cada persona y evitar el contrabando.

Ubicar ese sitio donde puedan cargar combustible sin límite les garantiza que la reserva de las camionetas Ford Bronco o los vehículos Caprice Classic saldrán con su capacidad máxima o incluso más, porque la mayoría han inflado los tanques con compresores para expandir su tamaño.

“Lo que se hace es soplar el tanque con un compresor de aire caliente y cuando se infla alcanza un máximo de capacidad que permite meter hasta 20 litros más”, explica uno de los conductores con los que hicimos el recorrido hasta la alta Guajira venezolana.

Con el sello GNB
En cada retén, los contrabandistas deben pagar una cuota a los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana.
En cada una de las alcabalas los miembros de la Guardia Nacional están acompañados por hombres de civil, a quienes los contrabandistas llaman paramilitares, que se encargan de recibir el dinero de la cuota que cancelan los vehículos que saben que van a vender gasolina.

De acuerdo con una base de datos que estructuró El País con cerca de 500 casos de policías y militares involucrados en diversos delitos en toda Venezuela, teniendo como fuente los boletines de prensa de la Fiscalía General, la Guardia Nacional Bolivariana es el arma más corrupta. De los 500 uniformados detenidos, 180 pertenecen a la GNB; el 36% de la medición.

De esos 500 casos analizados, 462 se registraron en los últimos cinco años; es decir, el 92% de ellos y el año en el que se desbordó la corrupción en las tropas chavistas fue 2016, poco después del cierre de la frontera, cuando fueron capturados 313 integrantes de la Fuerza Armada, Policía, Cuerpo Técnico de Investigaciones (Cicpc) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en la comisión de distintos delitos.

Los mayores casos de corrupción en los uniformados se dan en Táchira, Zulia y Caracas

La mayoría de los casos corresponden a capturas en los estados fronterizos con Colombia y por alianzas criminales con el narcotráfico y con grupos dedicados al contrabando de gasolina, de carne, de víveres, de materiales de construcción y el robo de avionetas y de medicamentos.

“No tengo duda de que esto está ocurriendo y creo que en eso se basa este Gobierno, en la desmoralización de las tropas y la entrega de la soberanía porque si nos vamos al tema financiero y al saqueo monumental, te das cuenta que entonces necesitas un conflicto para poder tapar lo que está ocurriendo”, aseguró a este diario el general en retiro del Ejército Clíver Alcalá, uno de los altos mandos militares del chavismo, quien distanciado de las decisiones de Nicolás Maduro lamenta que la criminalidad en todas sus formas haya permeado las tropas a lo largo de la frontera.

En Paraguipoa abandonamos la caravana de contrabandistas de combustible luego de la venta del hidrocarburo y seguimos en dirección a Colombia en los viejos jeeps que viajan atestados de productos de toda índole para vender en los departamentos de la costa norte.

A diferencia del interior del país, en la alta Guajira venezolana los contrabandistas tienen la libertad de elegir la persona que habrá de extorsionarlos: o la Guardia Nacional Bolivariana en las vías o los indígenas guajiros que cobran por hacer uso de las trochas polvorientas en sus territorios.

“Por las trochas de los guajiros se traga polvo, pero se economiza una buena plata porque los indígenas se conforman con 300 o 500 bolívares, para la Guardia, como viste, 3500 o 4000 bolívares es muy poquito”, dice el viejo nacido en Maracaibo que nos acompaña en esta travesía.

De esos 500 casos analizados, 462 se registraron en los últimos cinco años; es decir, el 92% de ellos y el año en el que se desbordó la corrupción en las tropas chavistas fue 2016, poco después del cierre de la frontera, cuando fueron capturados 313 integrantes de la Fuerza Armada, Policía, Cuerpo Técnico de Investigaciones (Cicpc) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en la comisión de distintos delitos.

Habilitar trochas en la alta Guajira venezolana es uno de los principales medios de sustento de los indígenas wayú

Minutos más adelante, aparece en la vía otro retén de la Guardia Nacional y sin que el vehículo se haya detenido, el uniformado le pregunta al ayudante del campero “¿Cuánto ha recogido?”. El dinero a su modo de ver no es suficiente y amenaza con requisar a todos; en medio del desespero, los viajeros aportan algo más para aumentar el alijo.

El carro va lleno, por lo que se alcanza a apreciar, de frutas, carne, ropa, zapatos y juguetes; la gente bromea con la suerte que está viviendo.

“A este paso que vamos en Venezuela no van quedar ni pájaros”, dice un contrabandista que viene al lado nuestro en el techo del vehículo tipo campero, y lo hace con conocimiento de causa. Debajo del cajón de madera en el que viene sentado lleva 80 canarios para una venta que ya ha cerrado con antelación en la ciudad de Barranquilla.

Cifras de Inmigración Colombia señalan que en los últimos seis años 350.000 venezolanos han llegado para quedarse en Colombia ante la crisis política, social y económica en su país.

“Al paso que vamos, el último que salga de Venezuela va a tener que apagar la luz y clavar un letrero en Paraguachón que diga ‘Se arrienda este país’ porque no está quedando nada”, sentencia.

En el corazón del contrabando
En el corazón del contrabando
En el corazón del contrabando
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En el corazón del contrabando
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En el corazón del contrabando
En el corazón del contrabando
En el corazón del contrabando
En el corazón del contrabando
En el corazón del contrabando

El río bajo el
control del ELN

Casi dos horas después de iniciado el recorrido en lancha por el río Tarra, en el sur del estado Zulia, registramos lo que algunos saben, otros presumen y los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro llevan años negando: el control territorial que ejerce la guerrilla colombiana del ELN decenas de kilómetros adentro de Venezuela.

Tras la desmovilización de la guerrilla de las Farc, el ELN se convirtió en la organización ilegal más antigua en Colombia y Latinoamérica, con 54 años de acciones armadas y sus principales actividades económicas han sido el secuestro, el contrabando y el narcotráfico.

El río Tarra es un enorme corredor fluvial que conecta el municipio colombiano de Tres Bocas (Norte de Santander) con el extremo sur del Lago Maracaibo, en el estado venezolano del Zulia, y por su curso aseguran los lugareños que corre tanta agua como la gasolina que transportan en pimpinas los contrabandistas en dirección hacia Colombia.

Debido a la presión militar en Colombia, desde el año 2000 el ELN se fue asentando dentro del territorio venezolano

Sabíamos por información previa que el recorrido conllevaba riesgos. Algunos rumores hablaban de guerrilleros colombianos, pero era una probabilidad remota porque estábamos dos horas adentro del territorio venezolano. El peligro en realidad era el malestar que pudiera causar entre las bandas dedicadas al contrabando la presencia de unos pescadores desconocidos.

Así quedó establecido en el libreto que preparamos la noche anterior para hacer frente a alguna eventualidad. Pescadores, que llevamos carnada para bocachico y paletón, que nos dirigimos en dirección a Tres Bocas, frontera con Colombia, y que venimos desde El Pato, un caserío en el Municipio de Casigua, en Zulia, uno de los estados con las mayores reservas de petróleo en Venezuela.

Con la lección aprendida, el motor se enciende antes de las 9:00 de la mañana un día de finales de julio y damos inicio al recorrido por el Tarra; no pasa mucho tiempo para empezar a ver el danzar de las canoas que se deslizan hacia Colombia con víveres y decenas de pimpinas de 23 litros de gasolina cada una.

Pero era imposible no llamar la atención cuando transitas en la única lancha vacía por este corredor fluvial. Todo lo que llevamos son equipos de pesca y una vieja nevera disfrazando ante los propios lancheros la intención de registrar ese movimiento ilegal por el río.

Fuentes de Inteligencia aseguran que por los estados Apure y Táchira se han movido los cabecillas del ELN

Con un dispositivo oculto de grabación intentábamos hacer algunas imágenes y cuando aparecen dos lanchas de frente como cerrando el paso y luego se abren para obligarnos a cruzar por el medio. Al parecer alguien no está conforme con nuestra presencia y el ayudante de la embarcación nos pide no sacar teléfonos ni hacer fotografías.

Un par de curvas más arriba centramos la atención en un banco de arena donde varios hombres están cargando una lancha con más de 20 canecas con capacidad para 55 galones de gasolina e intentamos obtener las imágenes con el teléfono celular. De repente un silbido apacigua el rugir del motor y la lancha se reclina lenta contra el barranco.

Luego la voz del lanchero nos alerta y, sin alcanzar a esconder el teléfono, quedamos de frente a un hombre de baja estatura, botas militares, camiseta sin mangas, pelo rapado y aferrando un fusil M-4 en su mano derecha. Pese al calor en esta zona petrolera, la adrenalina congela el cuerpo y escasea el aire.

El río bajo el control del ELN
Apostados sobre un barranco, hombres del ELN ejercen control sobre el río Tarra, en el estado Zulia.
Mentalmente repasamos el libreto de pescadores que preparamos para un duelo verbal con los contrabandistas o la misma Guardia Nacional Bolivariana, pero ignorábamos qué tan eficaz sería para hacer frente a un grupo de hombres armados con fusiles semiautomáticos, como los que portan los ejércitos más avanzados del mundo.

El sol hiere la piel con sus 37 grados de temperatura y llevamos diez minutos sin saber qué o a quién esperamos. Las lanchas siguen bajando por el río, saludan a los hombres sobre el barranco y aunque quisimos pasar desapercibidos, ahora somos el centro de las miradas.

Por los mapas que revisamos previamente, sabemos que el centro poblado más cercano está aproximadamente a 40 minutos de donde presumimos estar y solo sabe de nuestra presencia un grupo de periodistas a ambos lados de la frontera que aguardan atentos una señal. Pero ahora ignoran el riesgo que enfrentamos en esta tierra de nadie. O mejor, en agua de nadie.

En un momento pensamos que era la Guardia Nacional Bolivariana actuando de civil, por el poder de las armas que portan y porque parte de ese recorrido lo realizamos el día anterior por tierra y para llegar a ese punto era necesario atravesar siete puestos de control militar o alcabalas.

De repente el hombre nos ordena dejar la lancha y subir hasta su posición, donde revisa el único bolso que llevamos y realiza algunas preguntas. De una vieja casona ubicada a pocos metros, envuelta completamente por el bosque, otros cuatro hombres portando fusiles AK-47, M4 y Galil, se acercan para vigilar con binoculares de largo alcance la actividad por el río.

La compañía Comandante Diego del ELN es una de las más activas en la frontera por Norte de Santander

Al parecer hay un caserío cerca porque en la distancia se ve a tres personas más y un par de niños jugando descalzos con un vaso de plástico. A un costado de la vieja casa, que creemos que sirve como campamento, aparecen desordenadas varias pimpinas de gasolina y algunos víveres.

Minutos después, lamiendo sus labios como quien acaba de soltar un plato de comida, aparece un hombre de barba y cabello negro a quien los sujetos armados se refieren como el ‘comandante’ y que Inteligencia Militar en Colombia tiene reseñado con el alias de Cristian.

Con marcado acento colombiano solo alcanza a preguntar por los nombres de cada uno de nosotros y nos mira de pie a cabeza cuando su teléfono suena. Al otro lado de la línea parece que los problemas son mayores a los que puedan representar unos pescadores artesanales y con un gesto de mano autoriza que sigamos el camino.

Sin la más mínima pista que nos permitiera saber quiénes eran estos hombres armados a un costado del río Tarra, descendimos de nuevo a la lancha y nos alejamos del lugar.

Evolución de los precios gasolina
Aún con los nervios tallando, aparece 15 minutos más arriba otro grupo de hombres armados; esta vez pasamos sin problema porque su prioridad, según el guía, es cobrarles el peaje a las lanchas que van con víveres y gasolina hacia Colombia. El lanchero, un viejo de unos 65 años de piel cobriza, saluda levantando la mano y ese gesto es suficiente para abrir esa puerta imaginaria sobre el río Tarra y seguir sin contratiempos hacia el caserío más cercano.

En un par de oportunidades intentamos saber quiénes son los hombres que nos detuvieron, pero el lanchero responde con evasivas. Seguramente lo sabe, pero no insistimos porque es claro que en lugares como este el silencio es sinónimo de vida.

A los costados del río decenas de lanchas parqueadas en embarcaderos improvisados permanecen llenas de pimpinas de gasolina a la espera de la que la luz del día descienda y con ella la caravana que ha de llegar a pocos metros de la frontera con Colombia.

El río bajo el control del ELN
Alias Cristian es cabecilla de comisión del Frente Noroccidental de Guerra del ELN, según órganos de Inteligencia.
Tras 28 kilómetros de recorrido llegamos a Tres Bocas, un caserío donde en cada esquina asoma la ilegalidad; donde la devaluación obliga a transportar los billetes de cien bolívares en maletines y grandes bolsas (el Gobierno prohibió el envío de billetes de alta denominación a los sitios de frontera) y el contrabando es el amo del lugar. Un lugar remoto hasta donde tampoco alcanzó el brazo del Estado colombiano a estirar sus instituciones.

Antes de regresar en la tarde, el ayudante de la lancha voluntariamente nos dice en voz baja que los hombres armados pueden ser de un grupo que ha llegado a la región y que llaman ‘Los Pelusos’, que cree que es otra guerrilla que vino de Colombia para reforzar la lucha armada que sostiene el ELN contra los “grupos paramilitares” en territorio venezolano.

Los habitantes de los estados Táchira y Zulia utilizan el término ‘paramilitar’ para referirse a cualquier grupo distinto a la guerrilla. En este caso hacen alusión a la guerra que libran guerrilleros del ELN con las bandas criminales Los Rastrojos y el Clan del Golfo en varios municipios venezolanos por el control de las economías criminales.

En Tres Bocas compramos parte de la faena de los pescadores residentes en la zona y con la nevera llena iniciamos el regreso. En un gesto amable, y esperando saber algo más de los hombres armados, decidimos voluntariamente detenernos en el campamento para dejarles algo de lo que supuestamente llevamos como pesca y vino entonces lo inesperado.

A junio del 2017, fueron capturados en la frontera 29 miembros del ELN e incautadas 89 armas y granadas

Los hombres que prestaban seguridad sobre esa arteria fluvial se acercaron a recibir el pescado vistiendo uniforme camuflado similar a los del Ejército de Colombia y portando sobre su hombro izquierdo brazaletes de colores rojo y negro con la sigla ‘ELN’. Por fin una pesca nuestra.

Una oportunidad inédita para un medio independiente de captar en imágenes a la guerrilla colombiana del ELN actuando en suelo venezolano uniformados y con armas de alto calibre; ejerciendo control territorial.

Sebastiana Barráez, analista y periodista venezolana que durante varios años ha seguido de cerca la situación en la frontera, explicó que la presencia del ELN en Casigua y Encontrados es porque las bandas criminales han copado el espacio en la frontera y ellos se movieron más hacia el interior del estado Zulia buscando territorios que puedan controlar.

El río bajo el control del ELN
Los hombres del ELN tienen un campamento a orillas del río Tarra con algunos cultivos alrededor.
“La guerrilla del ELN ha actuado muy cómoda allí, pero no teníamos conocimiento de operaciones de tipo militar. Sorprenden las imágenes logradas porque lo que sabemos es que ellos andan de civil y la población de esos sectores saben quiénes son porque ellos son una especie de autoridad en la zona”, explicó Barráez

Fuentes de Inteligencia Militar en Colombia afirman que en territorio venezolano operan las Tropas Especiales Capitán Caribe del ELN, al mando de alias ‘Alexis’, que operan en el norte de Tibú, en suelo colombiano, y el municipio de José María Semprum, en el estado Zulia y El Cruce.

Igualmente, un grupo de fuerzas especiales encargadas de prestar seguridad a los jefes del Comando Central de ese grupo guerrillero, al mando de alias Jhoany, con una presencia fuerte en municipios como Cacigua – El Cubo, donde sostienen un enfrentamiento con las bandas criminales por el control territorial.

Recostado contra la frontera con Venezuela, la guerrilla del ELN tiene el 60 % de sus tropas junto a los Estados de Apure, Táchira y Zulia. Sobre la línea fronteriza es alias ‘César’, del Frente de Guerra Nororiental, quien hace presencia con hombres del Frente Luis Enrique León Guerra.

El ELN ha tenido cercanía con el grupo guerrillero venezolano de las Fuerzas Bolivarianas de Liberación

Tal como ocurre en Colombia, la guerrilla del ELN se ha financiado también en Venezuela de delitos como el secuestro y a comienzos de este año Javier Tarazona, presidente del Colegio de Profesores del estado Táchira, denunció que este grupo armado ilegal se está fortaleciendo con el reclutamiento de niños venezolanos en municipios fronterizos.

Incluso, en varias oportunidades se ha denunciado que en el estado Táchira se sintonizan tres emisoras de esta guerrilla en los diales 96.7 FM, 95.5 FM y 90.1 FM con el nombre de Antorcha Estéreo y otra emisora del Frente Oriental sin que la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) haya hecho algo para sacarlas del aire pese a las denuncias.

El mayor general retirado del Ejército, Clíver Alcalá Cordones, quien acompañó a Hugo Chávez y ha tomado distancia de las actuaciones de Nicolás Maduro, reconoce en entrevista con este diario que los grupos guerrilleros tenían un pacto con el Gobierno en Caracas desde el gobierno del expresidente Hugo Chávez, pero lamenta que ese acuerdo se haya desbordado.

“En el pasado yo no tengo dudas de que el Gobierno de Venezuela tenía una especie de pacto político con los grupos de este tipo, pero ahora se les permitió avanzar y se les permitió controlar territorios. Estamos en una contradicción, perdiendo soberanía en la frontera y por otro lado pidiéndole a la comunidad internacional que respete nuestra soberanía”, dice el general Alcalá.

Rocío San Miguel, directora de la ONG venezolana Control Ciudadano, aclara, por su parte, que “la Guardia Nacional Bolivariana no está defendiendo en las ciudades del interior la soberanía ni la independencia. Se está defendiendo es la permanencia en el poder de un sistema corrupto”.

Fuentes oficiales aseguran que el ELN recibe atención médica en el municipio de José María Semprum, en Zulia

También contrario al general Alcalá Cordones se pronunció el internacionalista y catedrático de la Universidad del Rosario de Bogotá, Vicente Torrijos, quien cree que la responsabilidad del fortalecimiento de los grupos guerrilleros colombianos en Venezuela le corresponde toda al expresidente Hugo Chávez. “No solo les abrió la frontera y los resguardó de la acción de las Fuerzas Armadas colombianas, sino que les permitió controlar economías ilícitas”.

El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN
El río bajo el control del ELN

Barráez agrega que es innegable que existe un trabajo coordinado en la frontera entre las organizaciones armadas colombianas y la Guardia Nacional Bolivariana “que en principio lo que hacía era cobrarles a los contrabandistas una vacuna o un peaje, pero ahora incluso controlan algunas trochas o pasos ilegales”.

Esa actuación coordinada entre militares y guerrilla del ELN facilitará que con su anuencia, esta noche seguramente saldrán de nuevo la caravana de lanchas cargadas de gasolina y de víveres en dirección a Tres Bocas, en la frontera con Colombia, donde el precio del combustible alcanza hasta mil veces su valor inicial.

El poder de las bandas
criminales

Parece una escena del otro mundo. Tres militares de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) escoltan a un hombre de civil, quien espera al final del Puente Internacional Unión para extorsionar a quienes llegan con alimentos desde Colombia al municipio de Boca de Grita, en el Estado Táchira.

Con el desabastecimiento de alimentos en Venezuela, por este paso internacional llegan diariamente entre 15.000 y 20.000 personas al municipio de Puerto Santander (Norte de Santander), procedentes de los estados Táchira, Mérida y Zulia. Todos pasan conscientes de que además de sus gastos, deben separar el dinero para pagar esta suerte de ‘impuesto al hambre’ a supuestas bandas criminales colombianas.

Ya habíamos intentado cruzar hacia Venezuela una vez, pero mientras renegamos de las filas y la alta temperatura advertimos que una mujer fue separada del camino por los uniformados venezolanos, revisados sus paquetes y antes de proseguir debió pagarle a un hombre de baja estatura, barriga generosa, gruesas cadenas que le cubren el cuello y una mochila en la que va depositando el ‘impuesto’.

Los Rastrojos y Clan del Golfo sostienen enfrentamientos en Venezuela por control territorial

Los estimativos de las autoridades venezolanas señalan que el 40 por ciento de los productos básicos que se encuentran bajo control de precios en ese país pasan de contrabando a Colombia y que buena parte de ellos terminan siendo comercializados en el municipio de Puerto Santander.

La explicación para que los mercados y almacenes estén abarrotados de productos con el sello de Precio de Venta al Público (PVP) registrado en bolívares y con el nombre y la bandera de ‘República Bolivariana de Venezuela’: es simple. En Colombia alcanzan hasta 20 y 30 veces su precio real.

El poder de las bandas criminales
El poder de las bandas criminales
Eso lo saben las bandas criminales y por eso su accionar no se limita a cobrar impuesto de ingreso a Venezuela. Comerciantes de Puerto Santander aseguran con un temor palpable que no solo ellos pagan extorsiones a estas bandas, también los contrabandistas, los vendedores formales e informales en ambos países y quienes se dedican al cambio de moneda.

Con el propósito de entender lo que está ocurriendo, decidimos entonces regresarnos hasta Puerto Santander para comprar productos de primera necesidad y tratar de saber lo que pasa con los uniformados.

Luego de terminar nuestro mercado exprés, preparamos todo para intentar grabar con una cámara oculta lo que ocurre al otro lado del puente, en la eventualidad de que los militares decidieran detenernos. En total llevamos cuatro paquetes con harina pan, azúcar, leche en polvo, arroz, elementos de aseo y un par de llantas de motocicleta que compró el guía para rehabilitar su moto, que completa dos meses parada por falta de cauchos.

Tan pronto el guía supo que el propósito es obtener imágenes, intenta persuadirnos de no hacerlo y advierte que si son esas las intenciones no está dispuesto a caminar cerca de nosotros por una cuestión de supervivencia. Que en ese caso él cruzaría antes o después de nosotros.

“¿Estás loco chico? Tú cree que alguien va a atreverse a grabar aquí donde los paramilitares tienen controlado todo. Si solo sacas un teléfono móvil y de inmediato se te ponen atrás para mirar si estás grabando o te leen los chats. Dicen que controlan hasta con cámaras”, advierte el hombre, en alusión a las bandas criminales.

Decidimos atravesar y uno de los dispositivos de grabación va encendido. Delante de nosotros caminan varias personas con paquetes similares y reducimos la marcha porque queremos saber exactamente lo que ocurre y de qué hablan los uniformados con la gente. Mientras las demás personas se alejan, nos quedamos en el puente viendo las lanchas que pasan de Venezuela a Colombia con víveres, ante los ojos de todo el mundo.

Bandas criminales colombianas extorsionan a comerciantes en los estados Táchira y Zulia

Poco después el camino está despejado y caminamos como condenados directo al paredón. Desde la distancia un soldado alto y lánguido nos ve venir y de inmediato se para de su silla, mientras el hombre de civil que los acompaña le quita el dinero a una mujer que lleva con orgullo una camiseta con los colores de la bandera de Venezuela.

Lo primero que pregunta el uniformado es cuánto pagamos por los productos que estamos pasando y alerta a una sargento de nombre ‘K. Martínez’ de que llevamos víveres. La suboficial nos mira fijo y con solo volver la mirada le cede el control de la situación al hombre de civil de baja estatura y barriga generosa.

Con una mirada intimidante, un par de cadenas doradas que le cubren el cuello y sin guardar el manojo de billetes que le acaba de entregar la última víctima, el hombre pregunta a dónde vamos y qué contienen los paquetes que traemos. Decide luego que para seguir, tenemos que darle dos mil bolívares por cada paquete, mientras los oficiales de la Guardia Nacional permanecen al lado nuestro como simples testigos notariales de la extorsión.

Por más de dos minutos contamos y recontamos los 80 billetes que habremos de entregarle para lograr la suma exigida. En este punto de la frontera es escaso el billete de altas denominaciones y todo gira en torno al de cien bolívares. Mientras tanto el hombre se pone de pie y los guardias se ubican a los lados como armando un cinturón de seguridad.

El guía y otras personas que han debido cancelar la extorsión en el puesto militar aseguran que la Guardia Nacional Bolivariana actúa junto a bandas criminales. Intentamos corrobar esa información con el Ministerio de Defensa de Venezuela, pero nunca obtuvimos respuesta.

Con ocho mil bolívares menos en el presupuesto, recogemos los paquetes para seguir el camino; mientras tanto ya los oficiales de la Guardia Nacional tienen retenida a la próxima víctima. Convencidos de que la situación había sido superada, continuamos el camino pero esta experiencia con los miembros de bandas criminales sobre el paso internacional estaba lejos de terminar.

Venezuela relaciona insistentemente a paramilitares colombianos con un intento de golpe

Información de inteligencia recopilada por las autoridades colombianas señalan que a lo largo de la frontera y dentro del territorio venezolano operan las bandas criminales de El Clan del Golfo, como se conoce ahora al clan de Los Urabeños, y la banda criminal los Rastrojos.

El clan del Golfo es una organización delincuencial al mando de alias ‘Chulo’ e integrada por 104 hombres, según los reportes de Inteligencia Militar en Colombia. Su rango de acción va desde Cúcuta, Villa del Rosario y Puerto Santander y se extiende hasta el municipio venezolano de Guarumito, entre Colón y La Fría, en el estado Táchira.

Sobre el puente, dicen las autoridades, quienes operan a ambos lados de la frontera y suman ya una trayectoria larga de vínculos y coexistencia con la Guardia Nacional Bolivariana es la banda criminal Los Rastrojos, una organización que en esta zona está al mando de alias Necoclí.

El poder de las bandas criminales
El poder de las bandas criminales
Esta estructura de 83 hombres, que según fuentes de Inteligencia Militar en Colombia, habría ampliado su rango de acción reclutando a jóvenes venezolanos, tiene fuerte presencia en Puerto Santander (En los corregimientos de Banco de Arenas y Vigilancia) y los municipios venezolanos de Boca de Grita, García de Hevia y Orope, justo el sector donde nos encontramos.

Contra estas bandas criminales se han realizado 23 operaciones conjuntas de Ejército y Policía de Colombia en lo corrido de este año y se ha logrado la captura de 76 personas relacionadas con estas organizaciones y la incautación de 58 armas de fuego y 11 artefactos explosivos.

De lado venezolano las cifras no existen. El País intentó durante tres semanas hablar con el gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma Mora, pero la persona encargada de las comunicaciones se limitó a decir que “hay un manejo tendencioso de los medios colombianos hacia Venezuela” y que “ojalá las imágenes que obtuvieron no sean solo del ELN sino también de los paramilitares colombianos, que hay bastanticos por esta zona”.

“Preocupante la presencia de paramilitares colombianos que cruzan la frontera en ambos sentidos constantemente… contrabandeando gasolina, ganado, víveres, vacunado, sicariando, participando en las protestas opositoras, etc. Ojalá también hayan grabado eso”, respondió a través de mensajes la persona encargada de las comunicaciones en la Gobernación del estado Táchira.

Extorsión en dos actos
Cien metros más delante de donde hemos pagado la extorsión a las bandas criminales, ya en pleno centro de Boca de Grita, Táchira, no nos hemos percatado, pero dos hombres apostados junto al cuartel de la Policía aguardan nuestra llegada.

Desde unas sillas plásticas en plena calle principal nos hacen un llamado y el guía intenta explicarles que ya hemos pagado por el paso de los productos sobre el puente al hombre que se hace acompañar por la Guardia Nacional, pero es inútil.

“Si quiere vamos hasta el puente nuevamente para que veas que ya hemos pagado por estos paquetes”, insiste el guía frente a los hombres, quienes nos sorprenden aún más con su respuesta. “Lo que pagaron allá es para la Guardia y para el Seniat (entidad que recauda impuestos en Venezuela), lo que se paga aquí es lo de nosotros”, dice uno de los hombres recostados sobre una silla y quien se niega a decir a quién se refiere cuando habla de “nosotros”.

Se trata de una extorsión en dos actos y ahora los hombres nos exigen tres mil bolívares más para pasar con las bolsas; todos saben que la cifra no es negociable y que intentar evadir el pago es un pésimo negocio, advierte el guía dejando entrever que no hay opción.

Al revisar las imágenes nos damos cuenta que unos pasos más adelante de donde nos retuvo la Guardia Nacional, dos mujeres y un hombre con uniformes del servicio de aduanas de Venezuela Seniat, permanecían atentos a los movimientos del hombre de civil; asumimos que como auditando y registrando los pagos irregulares que se han hecho.

El creador de Los Rastrojos, Wílber Varela, alias Jabón, fue asesinado en Mérida en enero del 2008

A la corrupción y complejidad de la zona se suman elementos nuevos, según autoridades militares en Colombia. El Clan del Golfo y Los Rastrojos están en proceso de fortalecimiento y han aumentado su pie de fuerza con la llegada de nuevos integrantes desde los departamentos de Chocó y Antioquia para fortalecerse en la lucha que sostienen ambas bandas criminales por control territorial y las economías ilegales.

Ganancia final al cambio
La presencia de la banda Los Rastrojos en Venezuela no es nueva. En el 2008 fue asesinado en el estado Mérida su principal jefe, Wílber Varela, alias Jabón, quien creó esta organización al servicio del narcotráfico para enfrentar en el occidente colombiano a Diego Montoya, alias Don Diego, y su banda criminal Los Machos por las rutas de la droga.

También en el estado Barinas, lejos de la frontera con Colombia, fue capturado a mediados del 2012 a quien todos conocían como Don José, el dueño de una de las más grandes fincas arroceras del estado donde nació el expresidente Hugo Chávez.

Se trataba en realidad de Diego Henao, alias Diego Rastrojo, quien confesó ser el asesino de su antiguo jefe, Wílber Varela, y habló durante su juicio de dos cumbres de narcotraficantes que se hicieron en Barinas junto a Javier Antonio Calle Serna, alias Comba, Daniel ‘El Loco’ Barrera y Juan Carlos Rivera, alias 06.

Las propias autoridades venezolanas han asegurado que tienen registrada la presencia de decenas de paramilitares colombianos en los estados Táchira, Zulia, Apure, Barinas y Mérida, actuando como parte de economías criminales como el contrabando, el tráfico de drogas, la extorsión, el tráfico de armas y el paso de combustible.

Basta con dar un vistazo a los boletines de prensa de la Fiscalía de Venezuela para darse cuenta que en las pocas acciones en las que se han registrado capturas contra bandas criminales están también involucrados miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, FANB.

Las bandas criminales se disputan con el ELN los territorios que dejaron las Farc en Venezuela

Pero toda acción tiene su efecto y una de esas consecuencias es el actual cierre de la frontera ordenado desde Caracas, a raíz de un supuesto ataque de paramilitares colombianos contra tres oficiales del Ejército de Venezuela, según el presidente Nicolás Maduro.

Ocurrió el 19 de agosto del 2015, cuando tres integrantes del Ejército Bolivariano fueron emboscados y heridos por supuestos paramilitares. Sin embargo, el exembajador de Venezuela ante Naciones Unidas Diego Arria aseguró tras refugiarse en España que el hecho que llevó al cierre de la frontera fue un ajuste de cuentas entre la Guardia Nacional y el Ejército venezolano.

Según explicó Arria a los medios, los militares heridos habían detenido días atrás una camioneta que conducían dos agentes de la Guardia Nacional, quienes se negaron a una requisa y pidieron la presencia de un fiscal. Horas después, ante un delegado del Ministerio Público, fue abierta la camioneta y en su interior se hallaron drogas, 47 millones de bolívares y 3 millones de dólares.

En su momento Arria aseguró que el ataque perpetrado contra los uniformados fue una vendetta por el narcotráfico y el control del tráfico de gasolina.

“El trabajo sucio de la Guardia Nacional Bolivariana en este punto de la geografía venezolana la realizan los paramilitares colombianos. No es gratuito que el cerebro de la estructura criminal Los Rastrojos, con quienes hoy comparte escenario la Guardia Nacional Bolivariana haya sido asesinado en Mérida; el señor se movía sin problemas por las zonas controladas por la Guardia”, dijo un analista venezolano quien pidió no revelar su identidad.

El poder de las bandas criminales
El poder de las bandas criminales
“Son manzanas podridas, actuaciones individuales”, aseguró hace pocas semanas el general Vladimir Padrino López, ministro de Defensa venezolano, tras una operación antinarcóticos que dejó al descubierto que varios uniformados actuaban de lado de carteles de droga colombianos.

Sin embargo, las imágenes logradas por El País durante este viaje al corazón del contrabando y la ilegalidad en Venezuela, revelan que se está pudriendo todo el bulto.

A la sombra de las bacrim
A la sombra de las bacrim
A la sombra de las bacrim
A la sombra de las bacrim
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A la sombra de las bacrim
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A la sombra de las bacrim
A la sombra de las bacrim
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la trocha
de los Pelusos

Aunque no figure en ningún mapa y los libros de geografía hablen oficialmente de siete pasos internacionales entre Venezuela y Colombia, la ‘Pika del Dos’ es extraoficialmente el cruce número 8 y es la única vía, aunque ilegal, por la que se puede ir en vehículo de un país a otro desde que el presidente Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera.

La ‘Pika del Dos’ es una de las 57 trochas o pasos ilegales que tienen ubicadas satelitalmente las autoridades colombianas solo en el departamento de Norte de Santander (En total son 192 a lo largo de toda la frontera) y por allí se mueve sin mayores obstáculos el contrabando, el tráfico de drogas, el combustible y toda actividad que represente una economía criminal.

Aquí el pasaporte no es necesario para ir de un país a otro y quienes actúan como ‘agentes consulares’, que de vez en cuando aparecen, son los miembros de la banda criminal Los Pelusos, un grupo disidente de la guerrilla del EPL que comandó Víctor Ramón Navarro, alias ‘Megateo, hasta octubre del 2015, cuando murió en una operación conjunta de la Policía y el Ejército de Colombia.

El Ejército Popular de Liberación, EPL, se desmovilizó el 15 de febrero de 1991

Los Pelusos tienen más de 400 hombres entre el Catatumbo y el territorio venezolano, según fuentes militares en Colombia; obedecen órdenes de alias Pácora y esta organización criminal está dedicada especialmente al narcotráfico, el tráfico de combustible y la extorsión a los contrabandistas.

Ninguna señal en la vía conduce hacia la ‘Pika del Dos’. Para encontrar el camino es necesario tomar la carretera que del Táchira va hacia Maracaibo y solo los que se han codeado en actividades ilegales saben exactamente donde tomar el desvío que en 20 kilómetros lleva hasta el municipio colombiano de Tibú, Norte de Santander, considerado la Capital del Catatumbo.

Sin más excusas para estar sobre la vía que una falsa fórmula para ir del lado colombiano a conseguir algunas medicinas, que también escasean en Venezuela, tomamos este paso ilegal pasadas las 2:00 de la tarde sobre una motocicleta y con un sol que ambienta el camino infernal.

la trocha de los Pelusos
la trocha de los Pelusos
En el punto de entrada, y debajo de una palma de sombra generosa, cuatro hombres en motocicleta fungen como anfitriones en la vía. Dos de ellos conducen delante de nosotros durante un par de kilómetros, vigilando cada movimiento a través de su espejo retrovisor, hasta un puesto rudimentario donde ya nos esperaban unos viejos conocidos en este recorrido por las entrañas del contrabando: funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana.

-“¿Ustedes para quién trabajan?”, fue la pregunta inicialmente del uniformado.
-“Para nadie. Vamos a Tibú a comprar una medicina urgente para una tía y a buscar una tapa lateral que se le perdió a la moto”, explicó el guía venezolano, quien tiene además la misión de llevar la vocería para evitar que el acento colombiano nos deje por fuera del camino.

A diferencia de los vehículos que permanecen estacionados al lado del retén, no llevamos combustible, ni víveres, ni carne, ni cobre, ni materiales para la construcción. Sin nada que llame la atención, el uniformado da la espalda como cediendo el paso y se concentra en su teléfono móvil.

No recorremos ni 20 metros cuando al otro lado del camino uno de sus compañeros de armas parece no estar de acuerdo con lo rápida que fue la detención, nos silba y nos hace regresar de nuevo.
-“Para dónde van por ahí”, pregunta.
-“A Tibú”.
-“¿Qué van a hacer allá?”.
-“A comprar un medicamento para una tía y la tapa de la moto”.
-“¿Ustedes ya se censaron?”.
-“Sí. Debemos estar ahí porque pasamos mucho por aquí”, respondió el guía.

El hombre se convence con la explicación y continuamos el camino hacia Colombia, mientras siguen llegando conductores de camionetas y vehículos para hacer religiosamente la parada frente a una mesa vieja, con dos sillas en el frente donde se ubican quienes llegan a ‘dialogar’ con los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana.

Tras la desmovilización del EPL, 160 hombres al mando de Francisco Caraballo quedaron en disidencia

-¿Para qué es el censo?, le pregunté al conductor de la motocicleta. -“Por plata. Porque los contrabandistas deben dejar una parte de plata ahí. Todos estos carros que vienen vacíos de allá para acá ya fueron a dejar algo de contrabando a Tibú”, responde.

La vía polvorienta es tan transitada como cualquier frontera internacional. Decenas de camionetas Ford Bronco y automóviles Chevrolet Caprice, preferidos por los contrabandistas de combustible por la capacidad que tienen de almacenar hasta 160 litros de gasolina en su tanque, van y vienen.

También camiones de carga desfilan por esta trocha de tierra amarilla con víveres, chatarra, canecas de combustible y materiales de construcción hacia Colombia durante el día y parte de la noche.

De acuerdo con el guía, en esta trocha “hasta el aviso en el que se lee ‘Bienvenidos a Colombia’ es falso. “Aquí estamos todavía en Venezuela. Lo que pasa es que si se paran con todos estos negocios ilegales en el lado colombiano los coge el Ejército o la Policía y los jode. Pero ellos saben que hasta aquí no van a llegar las tropas y que los protege la Guardia”, asegura.

Demostrar que aquí Los Pelusos no solo controlan el territorio y dictan sus normas, sino que deciden a su antojo por dónde debe cruzar la línea fronteriza sería un gran hallazgo. Sin embargo, en este punto de la geografía, en el corazón del convulsionado Catatumbo, tratar de averiguarlo sería tan mala idea como andar por esta trocha con un dispositivo para lectura de coordenadas.

 

Resumen de aprehensiones totales 2011-2017
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Unos 300 metros más adelante, al lado izquierdo de la vía, aparece un improvisado puesto de control que según los avisos hace parte de un consejo comunal, aunque los conductores aseguran que nadie instala un rancho en la ‘Pika del Dos’ sin el visto bueno de Los Pelusos. Una mujer sale al escuchar el ruido de la motocicleta y nos cobra dos mil pesos o cuatro mil bolívares por cada uno.

Un poco más arriba aparece solo un rastro en el lugar en que los contrabandistas aseguran que salen Los Pelusos para controlar actividades ilegales como el contrabando de aluminio, que se ha incrementado por esta vía.

Los Pelusos tienen presencia activo en los 11 municipios colombianos que conforman el Catatumbo

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Víctor, quien en realidad tiene otro nombre, ha sido compañero de aventuras ilegales del guía que nos acompaña y al encontrarlo en este camino presume de estar haciendo cobres (dinero) con el aluminio.

“Después de que les pague a Los Pelusos no hay problema. Yo lo que hago es que vendo el aluminio y desde Tibú hago una transferencia al banco en Venezuela. Así le pagan a uno mejor el peso y no carga mucha plata para evitar que le quitenmás”, aconseja Víctor.

La región del Catatumbo es una extensión montañosa sobre Colombia y Venezuela

En lo corrido del 2017, el contrabando de aluminio ha tenido un incremento del 629%, de acuerdo con la División de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia, en comparación con lo que se vivió en el 2016. Se pasó de 1445 kilos en todo el 2016 a 10.536 kilos a julio del 2017.

El tráfico de aluminio se ha convertido en otra llamativa fuente de ingresos para los contrabandistas, quienes adquieren el kilogramo en Venezuela por 2500 pesos, poco menos de un dólar, y lo venden en Colombia en 4500 o 5000 pesos, cerca de dos dólares, lo que representa una ganancia del 100 por ciento.

 

‘El pategrillo’
Menos de un kilómetro adelante del retén instaurado por Los Pelusos, un balancín desprovisto de seguridad, y a un lado de la vía bombea petróleo a través de tres tuberías, una de ellas termina junto a una casa cubierta con una membrana negra que impide ver lo que ocurre detrás.

Además de las acciones terroristas contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas para extraer petróleo, las autoridades colombianas y los contrabandistas que acostumbran moverse por la ‘Pika del Dos’ aseguran que en este lado de la frontera pozos como ese bombean para diferentes patronos.

“Esto puede ser de Ecopetrol o de Pdvsa, pero de aquí también se alimentan Los Pelusos y el ELN”, asegura el guía, quien dice conocer bien del tema porque su suegro era “encuellador” de la estatal petrolera venezolana y lo sacaron de la empresa por la cercanía de sus hijas con sectores de la oposición.

Los grupos guerrilleros colombianos tienen la capacidad de refinar artesanalmente ese petróleo y de extraer de él un producto conocido como ‘pategrillo’, que no solo sirve para el procesamiento de cocaína sino que logran extraer gasolina para alimentar el contrabando de combustible.

la trocha de los Pelusos
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la trocha de los Pelusos
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El proceso, según explicó una fuente militar, consiste en depositar el crudo en enormes canecas metálicas a las que llaman marcianos y que al exponerlo a altas temperaturas obtienen el ‘pategrillo’ para refinar la cocaína y gasolina para vehículos; el sobrante termina en ríos y montañas generando un grave daño ambiental.

“El Catatumbo es hoy por hoy una zona muy compleja. Ahí tenemos presencia del ELN y Los Pelusos, dedicados especialmente al narcotráfico y al cobro de cuotas o extorsiones a los contrabandistas de hidrocarburos. Igualmente, al hurto de combustible del oleoducto Caño Limón-Coveñas, el cual convierten en el llamado ‘pategrillo’, que sirve para ser utilizado de insumo en el narcotráfico”, explicó el general Gustavo Moreno, Comandante de la Policía en Norte de Santander.

Justamente, unos metros más adelante y tras casi una hora de camino por la trocha, aparecen dos enormes complejos para el acopio y contrabando de gasolina, donde permanecen parqueados varios camiones con canecas de 55 galones y otros más grandes con canecas de 1000 litros, a la espera de poder cruzar durante la noche en caravana hacia Tibú.

Dentro del primero de estos lugares, llegan varios carros Chévrolet Caprice y otras referencias similares a vender el combustible que han adquirido en las estaciones de servicio en los municipios de los estados Zulia y Táchira.

La vía es amplia y el suelo es testigo de los litros de gasolina que por alguna razón se han derramado por este camino, en adelante como recubierto de alquitrán, donde el olor a combustible domina el ambiente y la visión se hace difusa por efecto de los gases asados al calor de la región.

La Pika del Dos es solo una de las 57 trochas identificadas en Norte de Santander

Cien metros más adelante hay otro complejo aún más grande sobre un piso de tierra ennegrecido por el combustible que, según el acompañante, es petróleo para llevar a refinerías artesanales. A los lados permanece parqueada una flotilla de camiones viejos, a punto de chatarrizar, que son los preferidos por los contrabandistas porque se adquieren a bajo costo y las pérdidas no serán mayores si son incautados por el Ejército o la Policía de Colombia.

Cerca de una decena de esas ‘refinerías’ artesanales ha sido destruida en el último año por la Fuerza Pública, todas en la región del Catatumbo, en los municipios de La Gabarra y El Tarra, donde están los laboratorios para producción de cocaína del EPL y el ELN. Una caneca de ‘pategrillo’ cuesta alrededor de 180.000 pesos, 62 dólares, mientras la de gasolina se vende por cerca de 250.000 pesos, que equivale a 86 dólares.

la trocha de los Pelusos
la trocha de los Pelusos
Lo inexplicable es que los miles de galones de combustible que tenemos al frente, en esta bomba de tiempo que por acción del calor en cualquier momento podría estallar, no los haya visto pasar ninguno de los uniformados de la Guardia Nacional apostados kilómetros más abajo en la entrada a la ‘Pika del Dos’.

En adelante, y ya cerca de Tibú, cada centímetro en la vía anuncia que entramos al territorio del EPL. Entre otras cosas porque este grupo no se autodenomina ‘Los Pelusos’, como ha sido bautizado por las autoridades para identificarlos como banda criminal. Ellos prefieren ser vistos como grupo guerrillero.

De acuerdo con los grafitis en postes y paredes, Los Pelusos son el mismo Frente Libardo Mora del EPL y así se lo recuerdan a contrabandistas y visitantes ocasionales como nosotros.

Del lado colombiano, aseguran fuentes de la Policía Nacional, “esta banda criminal se dedica a hurtar combustible del oleoducto entre Tibú y El Tarra para surtir los grandes laboratorios en sectores como Filo Gringo.

Filo Gringo es justo el sector donde hace un par de meses fueron secuestrados dos periodistas holandeses que grababan un programa de reencuentros familiares y por donde también fue plagiada la periodista española Salud Hernández, quien preparaba un informe especial sobre el Catatumbo, muy cerca del lugar en el que ahora nos movemos.

Es inevitable sentir que en Tibú todo mundo te mira; todo mundo habla en secreto de las personas en la moto que nunca habían visto por la región. El consejo del guía es entrar en la farmacia y comprar cualquier medicamento porque está seguro que ‘Los Pelusos’ saben de nosotros desde el momento mismo en que tomamos la ‘Pika del Dos’ y seguramente alguien en Tibú estará pendiente de si entramos o no en búsqueda de la medicina por la que supuestamente vinimos. Con varias pastas y un jarabe que no necesitábamos iniciamos el regreso luego de comer en Tibú.

El resurgir del EPL
La guerrilla del EPL se desmovilizó el 1 de marzo de 1991 y aunque 2200 combatientes entregaron sus armas, un reducto de 150 hombres al mando de Francisco Caraballo se agrupó en torno al Frente Libardo Mora y se asentó en la región del Catatumbo.

Documentos de la Fiscalía General de la Nación indican que este grupo disidente se fue fortaleciendo en la frontera venezolana con la ayuda del ELN, con quienes han atacado conjuntamente unidades militares, oleoductos y estaciones de Policía.

Igualmente, en territorio venezolano han unido fuerzas en los últimos años para disputarle a las bandas criminales colombianas en varios municipios de los estados Táchira y Zulia el control territorial y el manejo de las economías ilegales. Entre ellos los sectores de Casigua El Cubo (Zulia) y Orope (Táchira).

En esa disputa, dicen los estrategas militares, es crucial conservar el control del Catatumbo que es de donde brota, literalmente, el combustible que ha mantenido encendida la guerra en Colombia: la cocaína. Una zona que el abandono del Estado la convirtió en campo abonado a la criminalidad.

John Marulanda, consultor internacional en temas de seguridad, indica que con la crisis política y económica en Venezuela ha aumentado la corrupción y la propia Fuerza Armada ha sentido el desabastecimiento y el problema de los bajos salarios y eso es un incentivo a que se dediquen a actividades ilícitas en la frontera.

Agrega que el fortalecimiento de Los Pelusos (EPL), un grupo que el Gobierno colombiano insiste en decir que se ha extinguido, es producto de la suspensión de la aspersión aérea de cultivos ilícitos, “acordada en la mesa de negociaciones de La Habana” y que generó tantos cultivos y tanta cocaína que pasan para Venezuela para que vía aérea se vaya para el Caribe.

El EPL, junto al ELN, extraen combustible del principal oleoducto colombiano

“Los Pelusos mantienen el control de once municipios del Norte de Santander y ellos allí ponen las leyes de convivencia, ordenan los toques de queda, tienen control del territorio. Todo eso está alimentado por la coca y todo eso es culpa de este Gobierno que no ha tomado medido radicales y ha permitido que crezca de manera incontrolable los cultivos de hoja de coca y ahí es donde han venido creciendo y ha resucitado a la sombra de Los Pelusos, la guerrilla del EPL”, dice Marulanda.

Una capacidad que puede ir en aumento, toda vez que Los Pelusos viene en un proceso de aumento de hombres, reclutando jóvenes entre los 15 y los 20 años, y copando espacios que dejó la guerrilla de las Farc tras someterse al proceso de paz con el Gobierno de Colombia.

Esa cercanía de Los Pelusos con el ELN los convierte también en aliados de la Guardia Nacional Bolivariana. En Colombia han sido capturados varios enlaces de Los Pelusos que estaban a cargo de la compra de armas a militares venezolanos.

Entre ellos ‘Camilo Barrera’, capturado en abril de este año en Villa del Rosario, y quien era cabecilla logístico de Los Pelusos y el encargado de distribuir el armamento que adquiría de militares venezolanos, como fusiles, subametralladoras, pistolas y granadas, según fuentes militares.

la trocha de los Pelusos
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Muchas de esas armas venezolanas han sido encontradas por las autoridades colombianas en operativos contra este grupo ilegal, que junto a Los Rastrojos y el Clan del Golfo, con asiento en Venezuela, hacen parte de los objetivos a desarticular según fuentes militares.

Los Pelusos son para las autoridades de Colombia y Estados Unidos uno de los principales grupos dedicados al narcotráfico transnacional, exportando cocaína hacia Norteamérica y Europa, usando como plataformas a Venezuela y el mar Caribe.

El negocio de las drogas y el contrabando, según las autoridades estadounidenses, no habría alcanzado estos niveles sin la ayuda de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Por esa razón tiene abiertos procesos en varias cortes contra más de una veintena de funcionarios del chavismo, la mayoría implicados en tráfico de armas y de cocaína con organizaciones criminales colombianas y carteles mexicanos como el de Sinaloa.

Los Pelusos en el Catatumbo tendrían al menos ocho enormes complejos para la producción de cocaína, según Inteligencia del Estado, y con una capacidad para producir alrededor de una tonelada cada mes, que sale hacia Venezuela por trochas como la ‘Pika del Dos’ y que llega hasta los puntos de embarque, tras la hazaña de atravesar todo el país, en las costas bolivarianas.

A nuestro regreso a Venezuela, y luego de caer la tarde, la actividad va en aumento y ya los agentes de la Guardia Nacional permanecen recostados bajo una palma, desde donde levantan la mano en señal de saludo, mientras vehículos y camionetas corren extrayendo de su país todo cuanto pueden.

Es como si hubiera llegado ‘la hora feliz’ para los contrabandistas por esta trocha que, al parecer las autoridades colombianas ni venezolanas han visto, desde octubre del 2015, cuando Maduro ordenó el cierre de la frontera, se convirtió en uno de los pasos internacionales más activo de toda América, después de la frontera entre Estados Unidos y México.

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De acuerdo con las autoridades, aunque el Eln es el grupo que más hurta crudo, el Epl roba por lo menos mil barriles de petróleo al mes.

Pero las bandas criminales también viven del contrabando de gasolina y acpm que traen de Venezuela y lo introducen al país ilegalmente. El mayor centro de esta actividad es Puerto Santander, municipio del área metropolitana de Cúcuta y área de frontera con el vecino país. Por esta población ingresaban mensualmente cerca de dos millones de litros de combustible a través de diversos mecanismos fraudulentos.

La dimensión del negocio llevó a las autoridades a intervenir ese negocio ilícito. Desde hace tres meses, agentes de la Policía Fiscal y Aduanera, bajo el mando del director nacional, el general Gustavo Moreno, adelantan operativos en los centros de acopio ubicados en Puerto Santander con el fin de contrarrestar el contrabando. Inicialmente, las medidas adoptadas provocaron fuertes enfrentamientos con los contrabandistas, quienes bloquearon el municipio e incendiaron el edificio de la Alcaldía.

‘Gonzalo Satélite’ es el comandante del Frente Juan Fernando Porras Martínez, del Eln, que opera en Sardinata y Tibú.

Créditos:
Reportería y redacción: Unidad investigativa.

ElPaís.com.co Connectas.org icfj.org
Este reportaje fue realizado en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas, del International Center for Journalists (ICFJ), en alianza con CONNECTAS.

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