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Gallegos y vascos buscamos la democracia en Venezuela por Iñaki Anasagasti – Blog Deia – 23 de Julio 2017

6a00d8341bf85353ef01b8d192017b970c-150wiEl pasado domingo, 16 de julio, día del Carmen, Venezuela y, los venezolanos desparramados por el mundo, votaron en un 95% contra la aventura antidemocrática del presidente venezolano Nicolás Maduro de aprobar una iniciativa que convierta aquel país en un remedo dela dictadura cubana, o de la “democracia orgánica” franquista.

Ese día fui uno de los mil quinientos que votamos en Bilbao en favor de la democracia y la libertad. Nací en Venezuela, en el exilio de mis padres, y tengo la posibilidad de votar en aquel país y en Euzkadi como miles de gallegos que también así lo hicieron. Nada mejor que conocer lo que allí está pasando para repudiar una dictadura que ha quebrado al país con la ideología populista de un Podemos que sigue creyendo que con demagogia, enfrentamiento, y aplicando un marxismo fenecido, puede solucionar los complicados problemas de cualquier país. Incluso de Galicia y de Euzkadi.

Miraba yo la cola que en forma de L casi rodeaba toda la manzana y veía gente del pueblo, mucho joven, un extraordinario civismo y ganas de que sus familiares superen aquella pesadilla. Algunos me pidieron ayuda para enviar insulina y medicamentos oncológicos a un país cuyo gobierno se niega a declarar Venezuela en crisis humanitaria y por ende impide abastecer de medicinas e implementos insumos para curar a niños y ancianos. En eso han quedado las llamadas Misiones cubanas que Monedero me explicó con todo detalle cuando visité, en calidad de Observador parlamentario a unas elecciones legislativas. Allí le conocí y no sé como todavía, a un personaje como éste se le deje dar consejos sobre cómo solucionar el bloqueo de una sociedad a la que ellos han contribuido tan activamente a llevar al abismo.

En Venezuela la colectividad gallega era una fuerte referencia de trabajo, buen hacer y respeto al país. En la Hermandad Gallega, siendo presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero supe del primer plante que se le hizo al actual ex presidente cuando les visitó por la desastrosa política que llevaba a cabo su ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, una de las desgracias, y no la menor era de la de haber nombrado embajador en Caracas a uno de esos santones de la transición, Raúl Morodo, que como decimos en criollo, ponía la torta todos los días. Un fatuo que se convirtió al chavismo e hizo negocios con él. Su hijo, y la noticia saltó al ruedo hace poco, hizo sucios negocios con Petróleos de Venezuela por casi cuatro millones de euros, sin que nuestras reclamaciones traspasaran la dura coraza de un Zapatero sordo, ciego y mudo, ante lo que estaba ya ocurriendo en aquel país en tiempos de Hugo Chávez. Los gallegos en Caracas se lo dijeron con contundencia al final de los años noventa.

Y aprovecho para denunciar la obscenidad de este hombre que con su sonrisa de plástico se pone la gran medalla del pase de la cárcel de Ramo Verde a su domicilio de Leopoldo López, uno de los líderes de la oposición venezolana. Si López está donde está no ha sido por Zapatero, sino por los casi cien jóvenes asesinados en las calles de Venezuela, por la irrupción de un numerosos grupo de matones en la Asamblea Nacional cuando ésta sesionaba en un acto conmemorativo del día de la Independencia y porque Venezuela está harta de chavismo y de dictadura, y a ese hartazgo se suman de día en día los propios chavistas que no ven futuro ni para sus hijos ni para ellos.

En el local de Bilbao, donde pusimos cuatro urnas colocamos asimismo una mesa para organizar en toda España una plataforma que vaya a Madrid y de estado a estado reclame se paguen las pensiones que arbitrariamente el régimen venezolano se niega a pagar a las miles de, entre ellas gallegos y vascos, que han cotizado durante toda su vida y ahora Maduro se niega a pagarles lo que es suyo, porque no viven en Venezuela haciéndoles sufrir situaciones harto dramáticas.

A Venezuela llegó mi padre en 1939, huyendo de la dictadura franquista y de la II guerra mundial. Y no fue solo. El PNV mayoritariamente recaló en Venezuela y desde allí se mantuvo el gobierno vasco en el exilio cuando aquellos perseguidos rehicieron sus vidas en aquel generoso país que les abrió los brazos y las puertas de sus casas. Por esta razón, me indigno cuando se dice que ya está bien de hablar sobre Venezuela y nos preguntan con retintín que se nos ha perdido en aquel país. En primer lugar, un mínimo de agradecimiento y solidaridad. En segundo lugar, gritar que todas las libertades son solidarias y en tercer lugar ocuparnos de los gallegos y de los vascos que viven en aquella Tierra de Gracia, como la llamó Colón, y que piden nuestra ayuda.

Hasta el golpe de estado de Hugo Chávez, que mató al hijo de nuestro Delegado en Caracas, Venezuela era un modelo de estabilidad democrática soportada por dos grandes partidos que recibían inalterablemente el apoyo del 90% de los electores. Era una referencia emblemática aunque, a pesar de sus logros, no estaba creando una poderosa clase media sobre la que asentar con fuerza el funcionamiento de la democracia.

Acción Democrática y Copei incurrieron en pecados capitales.

1.- Incapacidad para diversificar la economía, dependiente del petróleo.

2.- Frustración del ciudadano ante el incumplimiento de promesas demagógicas en tiempos electorales.

3.- Pasar del gobierno institucional al clientelismo

4.- La Corrupción, y eso que el precio del petróleo, el presidente Rafael Caldera lo dejó a diez dólares por barril, llegando a estar con Chávez a 140.Todo ese chorro de billones se ha malgastado en corrupción y objetivos absurdos.

La historia no perdonó tales pecados y llegaron los militares, los cubanos fidelistas, los populistas, Pablo Iglesias y Monedero. Y el resultado está a la vista.

Lo llamativo y esperanzador de esta situación es que el venezolano en su desesperación ha perdido el miedo y está dispuesto incluso a perder la vida a la hora de reclamar sus derechos y que ya, lo venezolano, no es algo a tapar y esconder, sino a seguir, divulgar y apoyar internacionalmente.

Y en esta buena causa, gallegos y vascos, vamos de la mano.

 

La victoria llevará nombre de mujer por Andrés Pastrana y Jorge Quiroga – ABC – 23 de Julio 2017

El país que comenzó un domingo por Leonardo Padrón – Caraota Digital – 20 de Julio 2017

leonardo-padron-681x681-1Hoy, en el siglo XXI, la verdad siempre tiene una cámara que la grabe. Por eso resulta poco menos que risible ver a Nicolás Maduro diciendo que la consulta popular realizada por los venezolanos el pasado 16 de julio de 2017 apenas alcanzó 600 mil votos. Da risa, pero –seamos sinceros- también es un insulto. No se puede ser tan ciego o tan cínico. Como bien le respondieron a través de las redes, sí, conseguimos 600 mil votos, pero solo en el exterior.

Los otros 7 millones de votos fueron en el propio patio de la revolución: en Venezuela. Ni vale la pena ocuparse de las declaraciones de otros dirigentes del chavismo encargados –penosa tarea- de minimizar la gigantesca rebelión civil que ocurrió ese domingo. Una millonaria manifestación de repudio al régimen de Nicolás Maduro que fue ejercida, demostrada y grabada en todo el planeta. Millonaria en votos, se entiende. Desde pueblos remotos e impronunciables en Canadá o Italia, entonando cánticos en el metro de Santiago de Chile, reconociéndose unos a otros en las calles de Honduras, Zurich y Nueva York, en la puerta del Sol en Madrid, un poco más allá en Tenerife, hondo y lejos en Australia o anticipando los relojes en Dubai. Y así, por donde había vida civilizada, mesa y bolígrafo, allí había un venezolano formando parte del lapidario plebiscito contra la dictadura que hace trizas al país desde hace ya largos 18 años. Quizás no ha habido un día en nuestra historia así. Nunca como ese domingo hubo tanta bandera venezolana en las calles del mundo. Nunca una diáspora pronunció su dolor y su entusiasmo de forma tan unánime y multitudinaria.

Porque el azar escribe como escribe, con esa prosa espontánea y tajante, me tocó ejercer mi voto en Miami. Ya venía impactado por lo que transmitían las redes. Por las colas de ciudadanos tejiendo vueltas a las manzanas de la Candelaria, en Caracas. O por la masa apretujada y sin miedo en la Bombilla de Petare. Gente mucha, en ese barrio popular, naufragando en las limosnas del salario mínimo y las bolsas de comida CLAP. En fin, ya venía con el ánimo en alza cuando finalmente llegué a la Universidad de Miami en Coral Gables. Y entonces mi entusiasmo trocó en asombro. El estacionamiento del campus universitario estaba colapsado. Sé que la mayor cantidad de emigrantes venezolanos han recalado en Florida. Que Miami es la urbanización de clase media más grande de Venezuela. Ahora bien, una cosa es tropezarte a un venezolano aquí y otro allá, conseguirte a una familia cumanesa en el Publix, saludar a cada instante a maracuchos y larenses en el Sawgrass o en un Walmart, comer arepas en Downtown o abrazar amigos en el Doral, y otra sensación muy distinta es verlos a todos juntos, a conocidos y miles y miles de desconocidos que, con la bandera en la gorra y el nudo en la garganta, hacían ese día una cola infinita. Era no solo la cola del exilio, del arraigo en ristre y la nostalgia en vilo, sino la cola del futuro, del camino de regreso a los abuelos y primos, del reencuentro con el origen. Confieso que estuve conmovido sin pausa durante las dos horas que estuve serpenteando por la inacabable fila de votantes bajo un sol calcinante. Es demasiada gente la que se ha ido del país. Manadas enteras de familias que andan con la lágrima en la orilla de las pupilas, que han tratado de entender lo que pasó con sus vidas, que desde lejos observan el itinerario de nuestra desgracia y no se resignan a ser distancia y convertirse en olvido. Con cada venezolano que hablé había un estropajo de dolor en los adjetivos. Y uno se pregunta, ¿es así de indolente el poder?, ¿envanece tanto que le das la espalda a la tragedia que causas?, ¿es así de inescrupuloso el dinero a manos llenas?.

Una cosa es teclear la frase “el éxodo más grande de nuestra historia” y otra es verle los ojos, escucharle el paso a cada emigrante, sentirles el acento, la sonrisa oriental, el guiño zuliano, la picardía caribe, la prosa caraqueña, en definitiva, el gentilicio asomado en todos los rostros. Punza el alma ver el tamaño de la herida derramada por códigos postales que no nos pertenecen.

Pero ese domingo inolvidable que nos regalamos entre todos, ese domingo del 16 de julio donde, en todos los rincones de la tierra y en cada calle y suburbio del país, pronunciamos nuestra necesidad de ser libres, donde subrayamos el gen democrático que nos define y donde afirmamos nuestro repudio a tanta estafa disfrazada de paraíso, ese domingo no puede, no debe, ser en vano. Nadie olvida las muertes de los cien días, ni las anteriores, ni la prisión de tanto venezolano de bien, ni la ruina de tantos hogares, ni los perdigones en la cara rotunda de la decencia. Por eso nos toca hacer valer la fiesta de ese domingo. Convertirla en asunto permanente. En presente inmediato. Siete millones y medio de personas dijimos tres veces sí. Fue una proeza de la sociedad civil. Nadie nos la puede arrebatar. Pero habrá que seguir pujando para cobrar su saldo. Nos toca lidiar con los que aún no entienden o prefieren no entender. Hoy por hoy, la única negociación posible es esa donde Nicolás Maduro y su equipo de gobierno se conviertan en adiós. Así que, bienvenida sea la transición, o como quieran llamarla según lo dicte la glosa política. Para lograr los pasos siguientes necesitamos tener la misma disciplina y determinación que mostramos como sociedad en la ya histórica jornada. El documento leído tres días después (miércoles 19) por los partidos políticos de la MUD, titulado “Compromiso Unitario para la Gobernabilidad” suena inobjetable en su decisión de querer reconstruir al país desde bases profundas y coherentes. Señores del régimen: bajen las armas, cancelen la violencia, destierren la arbitrariedad. Entiendan que ya no se puede obligar a un país entero a tanto desafuero. Asuman que se les venció el tiempo. Sería sabio y honroso obedecer la voluntad de las multitudes.

A líderes y ciudadanos, a jóvenes y adultos, a todos, nos tocará apagar el fuego que dejó la jauría, recoger los escombros, ordenar la casa. Nos tocará la parte luminosa de la historia luego de tanto fango en las uñas y quejumbre en las entrañas. Nos tocará parir un país desde cero. Eso queremos. A eso estamos dispuestos. Quedó claro, muy claro, el pasado domingo 16 de julio. Y hablaremos entonces, en los libros de historia que están por escribirse, del país que comenzó un domingo.

Sí, sí y sí por una Venezuela democrática y de todos por Oscar Bastidas Delgado – Revista SIC – 19 de julio 2017

Logo-SIC

Felicitémonos por el logro del 16 de julio, al enfrentar con clara desobediencia civil, el totalitarismo militarista de un Maduro quien, a pesar de su creciente militarización, ¡Viste con orgullo el uniforme de “Hussein”! El miedo que pretende infundir, la matanza de venezolanos y la censura comunicacional, no pudo evitar nuestra constitucional y vinculante Consulta Popular, ya reconocida mundialmente como única en las luchas contra las dictaduras. Nos impusimos como pueblo demócrata.

Efectivamente, a pesar del miedo infundido, las trabas y amenazas; con apenas dos semanas para organizarnos, con solo 14.000 mesas de las 45.000 de un evento electoral normal y con esfuerzos voluntarios propios, pero limitados, dimos una lección de unidad y amplios deseos de recuperar nuestra Venezuela sobre principios y valores independientes de dádivas populistas. Esa lección fue resultado del esfuerzo sostenido de una voluntad de democracia participativa orientado con claridad política por una Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que mutó de su mera condición electoral original a otra para enfrentar la dictadura mediante una importante lucha pacífica de más de 100 días, en la que desplazamos de las calles a los camisas rojas y a los mercenarios que se cobran sus botines de guerra con los celulares y carteras de sus agredidos.

Viene la hora cero. Esperemos que la Asamblea Nacional institucionalmente con apoyo nuestro y la plataforma política de la MUD, actúe. El mandato del tercer SI es clave, apunta a un gobierno de transición que llame a elecciones libres en las que tengan cabida quienes de buena fe apoyaron a Chávez. Una transición que reestructure y sanee la FFAA y desplace los paramilitares mal llamados colectivos, que inicie la recomposición de las relaciones exteriores en función de la democracia, ponga en marcha un plan de recuperación económica apuntalado en producir y combatir la escasez y la inflación, atraiga inversiones y venezolanos expulsados por la Lista Tascón, el desempleo y la violencia.

Se impone apuntar a la resiliencia del país. Quien suscribe, propone construir una República de Emprendedores para superar nuestra condición monoproductora. La amalgama de esa resiliencia deben ser los emprendimientos asociativos, voluntad y acciones para enfrentar problemas en todos los terrenos mediante esfuerzos de equipos con claros planes y los preceptos y valores de las Organizaciones de la Economía Social (OESs), tales como asociaciones, cooperativas y mutuales, formas éstas contenidas en nuestra Constitución Nacional. Con OESs se pueden emprender todas las actividades humanas, ellas se complementan muy bien con las empresas públicas y privadas socialmente responsables; en el mundo y en Venezuela tenemos ejemplos exitosos que superan con creces el cementerio de cooperativas del fallecido Chávez y su carnal Maduro.

De continuar Maduro con su tren sin frenos por los rieles de su fraude “constituyentista” para perpetuarse en el poder con base en las armas y la ignorancia, los resultados del 30 se destacarán por las trampas y el abultamiento final de los números, y la escena siguiente un incremento de la represión; no hablemos de guerra civil pues solo ellos monopolizan las armas.

Restan pocos días para evitar el fraude; mientras, estemos atentos a las decisiones de nuestra Asamblea Nacional y la MUD. Si sectores sanos del gobierno aceptan como puntos de partida los cinco planteamientos de la AN y la MUD: ¿Cuál es el temor de negociar para evitar el escenario descrito? ¡Fuera los cantos de sirena de ambos extremos!, ¡Fuera los acomodaticios que desean un sector demócrata débil para pescar en río revuelto! ¡Quien se canse pierde y quien se desespere también! ¡Abajo cadenas!

¿Qué parte de la pregunta No. 3 no entendió la MUD? por Luis Manuel Aguana – Blog TIC’s y Derechos Humanos – 20 de Julio 2017

thumbnailluismanuelaguana.jpg¡Qué difícil resulta ayudar a la oposición venezolana! Eso es lo que me imagino deben estar diciendo todos aquellos factores internacionales que desde el exterior se han pronunciado a favor de una solución a la grave crisis de Venezuela. Pareciera que cuando hacen algo bueno con las manos, ellos mismos se ocupan de destruirlo con los pies.

Escribía hace un mes cuando explicaba el mecanismo de la consulta popular: “¿Qué requiere esto? De una decisión formal de la Asamblea Nacional -que todavía esperamos- de ir a un proceso de Referendo Consultivo con la mayoría simple de sus integrantes de acuerdo al Artículo 71 y establecer a seguidas un cronograma de ejecución inmediata para esa consulta sin el CNE porque estamos en 350, con la colaboración cívica de todos los ciudadanos, investidos o no de autoridad, porque estamos en 333.” (ver ¿Y cómo nos comemos el 333 y el 350?, en http://ticsddhh.blogspot.com/2017/06/y-como-nos-comemos-el-333-y-el-350.html).

Pues bien, a pesar de que la dirigencia de la MUD estaba en contra de ir a una consulta popular, porque tercamente insistían en la vía confrontacional en las calles, lo que traería como resultado más muertos de jóvenes venezolanos, un reducido grupo de ciudadanos de la sociedad civil encabezados por la Alianza Nacional Constituyente, pudo imponer la racionalidad en la dirección política de la MUD, lográndose el gran acto de la Sociedad Civil en el Teatro Chacao, donde se le solicitó a la AN un Referendo Consultivo basado en el Artículo 71 constitucional para consultarle al pueblo en los temas de trascendencia nacional establecidos en el documento titulado “Gran Acuerdo Nacional ¡Que sea el Pueblo quien decida!” del 3 de julio de 2017 (ver http://www.unidadvenezuela.org/2017/07/documento-gran-acuerdo-nacional-sea-pueblo-quien-decida/).

Al final el acuerdo de la Asamblea Nacional del 5 de julio basó la consulta popular realizada el 16J en el Artículo 70 y no en el Artículo 71 solicitado en el Teatro Chacao por la Sociedad Civil (ver De Referendo a Plebiscito, en http://ticsddhh.blogspot.com/2017/07/de-referendo-plebiscito-una-lucha.html), incorporando adicionalmente las preguntas relativas a las Fuerzas Armadas y el Gobierno de Unión Nacional. Tal decisión la obligaba políticamente a proceder en consecuencia de haber, como efectivamente hubo, una respuesta extraordinariamente positiva del pueblo venezolano.

Pero esto ya es historia aunque hayan pasado menos de 7 días desde la consulta popular del 16J ¿Qué ha pasado entonces? Que la MUD nos sorprende con un documento político titulado “Compromiso Unitario para la Gobernabilidad” (ver http://www.lapatilla.com/site/2017/07/19/el-compromiso-unitario-para-la-gobernabilidad-acuerdo-presentado-a-los-ciudadanos-para-la-venezuela-post-maduro/), un programa de gobierno contentivo de un rosario de buenas intenciones de lo que harían los demócratas después de una supuesta ruta electoral, que incluye hasta elecciones primarias. ¿Qué parte de la pregunta No. 3 de la Consulta Popular del 16J no entendió la MUD? A la pregunta: “¿APRUEBA que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido en la Constitución y a la realización de elecciones libres y transparentes, así como a la conformación de un Gobierno de Unión Nacional para restituir el orden constitucional?”, respondieron afirmativamente 6.384.607 venezolanos. Eso no se puede despachar como lo han hecho.

Ahora bien, ¿cómo pretende la MUD que existan elecciones sin el respaldo de las Fuerzas Armadas? ¡Obviamente que no existirán! Y mucho menos que se hagan elecciones primarias nacionales para que Henry Ramos Allup pueda competir para satisfacer su aspiración a ser Presidente de la República. Este personaje fatídico ha sido el enemigo No. 1 de realizar un gobierno de transición, y por eso pretende hacer jugadas electoralistas con el fin de que de alguna manera esta crisis termine en un acto electoral imposible que este puñado de delincuentes apruebe. ¿En qué país cree que vive? ¿Es así el tamaño de su ambición política, que hace que esta crisis se alargue de una manera criminalmente innecesaria, para ir más allá de un centenar de muertos?

Pero aun así la Asamblea Nacional tiene la obligación de conformar un Gobierno de Unión Nacional porque ese fue el mandato popular del 16J. Es claro que están entrampados si entendieron la pregunta de una manera interesada. Ahora quieren hacer elecciones con el supuesto afirmativo electoral de la pregunta No. 3, cuando no se pueden hacer elecciones. Podrían renovar los Poderes Públicos, como en efecto harán con los Magistrados del TSJ, pero por más trancazos que haga la gente con pérdida de vidas, tenemos a una banda de criminales conduciendo al país que impedirá que eso se cristalice. Eso amerita que los políticos opositores necesariamente piensen políticamente con más altura de lo que han hecho hasta ahora.

La pregunta No. 3 fue claramente interpretada por el pueblo como: “les damos la legitimidad para que cambien el régimen conformando un Gobierno de Unión Nacional, renueven los Poderes Públicos, y una vez renovados, hagan elecciones para legitimar un nuevo gobierno”. Ahora la MUD nos sale con su propia interpretación: “hacemos elecciones para cambiar el régimen, y desde ahora les presentamos por adelantado nuestro programa de gobierno” ¿Qué tal? Solamente que con esa interpretación no nos dicen como harán para que el régimen se vaya, haciendo que volvamos al punto inicial antes de la Consulta Popular, salvo que comencemos en serio con una guerra civil, como antes estaba planteada antes de la consulta. ¿Entonces para que sirvió ese esfuerzo gigantesco? Y no es un tema de que vamos a esperar un poco más porque “ya están caídos y somos mayoría”, o “somos reconocidos internacionalmente” o “ellos están divididos”, como lo han expresado los voceros de la MUD.

La consulta popular del 16J fue el acto de protesta ciudadana más trascendental de toda la historia de luchas que ha realizado la oposición venezolana y que se haya dado en el mundo. Así como lo leen. Ha movido las fibras de la democracia y libertad en todo el planeta. Aunque no lo percibamos, el mundo ha reconocido en los venezolanos la combatividad necesaria para no dejar que se instale un régimen comunista castrador de libertades.

Es por eso que sin haber pasado ni 24 horas los Estados Unidos reconocieron el resultado de esa Consulta Popular, así como Brasil, Perú, Panamá, Costa Rica, México, Puerto Rico y Argentina. El gobierno de los Estados Unidos anunció claramente sanciones al régimen de Maduro, de ser llevado a cabo ese fraude constituyente el 30 de julio, dándole a la oposición venezolana un claro mensaje de apoyo, como efectivamente lo ha hecho desde el comienzo de esta crisis. ¿En qué idioma, aparte del inglés, desean los distinguidos Diputados de la Asamblea Nacional que les hable nuestro principal aliado?

Entonces ustedes dirán, ¿y cómo se podría designar un Gobierno de Unión Nacional como indicaba la pregunta No. 3, sin el respaldo de las Fuerzas Armadas? Mi respuesta es: ¡haciéndolo! Designar ya en la línea de sucesión al Presidente de la Asamblea Nacional como Presidente de la República por emergencia nacional, para que conforme inmediatamente el Gobierno de Unión Nacional, y posteriormente en el mismo acto, solicitar el reconocimiento del Cuerpo Diplomático completo, aunque sepamos que algunos países estén comprados a los intereses del régimen. Pero por si no se han dado cuenta, señores Diputados, la Consulta Popular del 16J generó no solo la legitimidad interna, sino la externa de la comunidad internacional para designar desde ya un gobierno con respaldo internacional para actuar.

Y voy más allá. Ese gobierno una vez designado puede solicitar la ayuda internacional necesaria para combatir la violencia que genere el régimen, dando así el permiso necesario y requerido a la comunidad internacional para que nos ayuden a proteger las vidas y los bienes de los venezolanos, si es que con la propia fuerza, que debería estar en nuestras Fuerzas Armadas institucionales, no se lograra tal objetivo. Ese sería el momento estelar para que las Fuerzas Armadas, ahora del régimen, tomaran la decisión trascendental de seguir apoyando a unos delincuentes o proteger al pueblo venezolano representado por ese Gobierno de Unión Nacional. No en vano en la audiencia de ayer del Senado norteamericano, los senadores comparaban al régimen de Nicolás Maduro con un cartel de narcotraficantes, con un nuevo Pablo Escobar a la cabeza. ¿Qué más respaldo necesita la Asamblea Nacional?

Finalizo esta nota con las palabras de uno de los analistas políticos más reconocidos del U.S. Army War College (USAWC), Evan Ellis, quien en una reciente declaración para la revista Deutsche Welle, indicaba lo siguiente acerca de nuestra tragedia: “Lo que ocurre en Venezuela no es una cuestión de política o de relaciones internacionales, sino un golpe del crimen organizado de gran escala: un grupo de criminales ha tomado control del Estado y asaltado su tesorería. El problema de fondo es que no existe un mecanismo jurídico internacional ni un modelo de cooperación regional que permita rescatar a un Estado en esas circunstancias sin violar su soberanía. De momento no hay cómo liberar a Venezuela, a su gente y a sus recursos de quienes los secuestran a punta de pistola.” (ver Venezuela es pasar hambre o luchar, en http://m.dw.com/es/evan-ellis-venezuela-es-pasar-hambre-o-luchar/a-38722778). Y lo más triste de todo esto es que la MUD espera elecciones de ese grupo de criminales. Para buen entendedor sobran las palabras…

Compromiso de Gobernabilidad por Trino Márquez – La Patilla – 19 de Julio 2017

ThumbnailTrinoMarquezSi la Mesa de la Unidad Democrática fue capaz de organizar un evento tan extraordinario en tan pocos días y con escasos recursos, como la consulta popular del 16 de julio, también está preparada para conducir la reconstrucción nacional en todos los órdenes. El 16-J ha sido, desde el Firmazo y el Reafirmazo, a comienzos de la década pasada, la manifestación de rebeldía y desobediencia civil, nacional e internacional, más impactante expresada por la sociedad venezolana a lo largo de la historia contemporánea.

Comparable con los actos de Solidaridad en Polonia, durante el régimen comunista, y con el movimiento de los negros en defensa de sus derechos civiles en los momentos álgidos del racismo en Norteamérica. La claridad y determinación de los dirigentes de la MUD, junto a la mística y disciplina de los voluntarios, permitieron materializar un proyecto que al comienzo parecía quimérico.

El plebiscito ha sido leído con perfecta claridad por la comunidad internacional. La Unión Europea, los Estados Unidos, los gobiernos latinoamericanos y de diversas regiones del mundo, han entendido que la constituyente madurista es un fraude inaceptable a la voluntad de la inmensa mayoría de los venezolanos y le han pedido al gobierno que la retire. Esta glamorosa victoria contrasta con el sonoro fracaso del simulacro organizado por el gobierno -y su aliado incondicional, el CNE- para promover la constituyente comunal.

El domingo 16-J quedó claro que el pueblo no acepta una constituyente que se convoque a sus espaldas, que desea que la grave crisis nacional se resuelva a través de elecciones populares, que condena la violencia gubernamental y propicia una fórmula de entendimiento entre el oficialismo y el gobierno para hacer posible la resolución pacífica del conflicto. El pueblo, en nombre del principio de la soberanía popular establecido en la Constitución de 1999, le ordenó a Maduro acatar la voluntad de la gente y, en consecuencia, suspender el llamado a la Asamblea Nacional Constituyente. De esa orden debería tomar debida nota la Fuerza Armada, institución vertical y monolítica, concebida para someterse a los dictámenes emanados del soberano, en este caso el pueblo.

El otro mandato que partió de las urnas va dirigido a la MUD: hasta que el pueblo decida cambiarla, la única Constitución vigente es la del 99. El Estado que aparece diseñado en sus artículos es el único legítimo. Lo diputados actuales representan la expresión de la voluntad del pueblo y esa representación no puede ser conculcada por unos forasteros usurpadores. Todos los funcionarios, incluidos los militares, están obligados a cumplir la Carta Fundamental.

El Compromiso de Gobernabilidad propuesto por la MUD se inscribe en ese propósito de recuperar el hilo constitucional trazado en la Carta del 99. Los temas tratados son los fundamentales para restablecer los equilibrios institucionales básicos y crear la confianza indispensable para comenzar a recuperar la nación, tan maltrecha por los estragos causados por los rojos. Los destinatarios fundamentales de ese mensaje son los ciudadanos acosados por tantas incertidumbres frente al futuro, los militares, el chavismo disidente y la comunidad internacional. En el mensaje queda claro que la salida de Maduro de Miraflores no será un salto al vacío, ni se correrá el riesgo de que el país entre en un período de mayor inestabilidad y violencia. El acuerdo convoca a la nación entera, sin exclusiones odiosas, a enfrentar el reto de rehacer la nación. Deja sin argumentos a quienes de forma machacosa insisten en que la gente no apoya a la oposición democrática porque no la ve como alternativa de poder, ni sabe qué ocurrirá una vez el madurismo sea desplazado, pues no se ve una proposición concreta y confiable. Bueno, pues allí está cubierta esa exigencia.

Lo que falta para darle credibilidad al Compromiso y consolidar la plataforma de cambio, es cohesionar el mando. La MUD debe ser el eje del proceso de resistencia, combate y transformación. Tiene que haber un mando unificado, con planes y acciones que respondan a una línea común en esta etapa tan dura. Las acciones intempestivas, espontáneas, cuando son violentas o confrontacionales, causan daño. No es verdad que cada quien debe protestar como se le ocurra. En sociología y en teoría política rige un principio esencial: el todo no está en las partes. Los hechos sociales no surgen de la sumatoria de acciones individuales, sino de la forma específica en la que esas acciones se combinan. Nada de rendirle culto al espontaneísmo o a la anarquía. Así como la MUD puede equivocarse y, en consecuencia, habría que criticarla, la sociedad civil puede hacerlo. Los líderes de la MUD deben demostrar coraje suficiente para unificar la dirección y cuestionar las acciones erráticas que conspiren contra el propósito fundamental: resolver al menor costo posible la enorme crisis nacional.

Venezuela o érase una vez la revolución por Patricio Fernández – The Clinic – 19 de Julio 2017

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“En las protestas de los últimos meses han muerto 113 personas. Los abusos de la policía son escandalosos. La alianza entre el lumpen y el poder político ha llegado a niveles aterradores. Los esfuerzos por acallar toda oposición y tomar el control absoluto de los distintos poderes del Estado han sido groseros y evidentes. Este país, que a mediados de los años 70 tenía un ingreso per cápita parecido al de Suiza (aunque muy mal repartido), hoy tiene a gran parte de su población sin nada para comer y la mayoría de sus empresas cerradas”.

Hubo un tiempo en América Latina en que La Revolución fue al mismo tiempo un proyecto político y espiritual, el sueño de que otro mundo era posible, donde los pobres serían redimidos y el dinero perdería su importancia. Marxistas y cristianos apostaban por igual a la posibilidad de un hombre nuevo, en el que primara la generosidad, y no fuera el interés individual lo que se impusiera, sino la comunidad. Esta ilusión redentora tuvo una música, una pintura y una literatura admirables. Se trataba de una convicción profunda. Pocos tenían conciencia de que esa fe (suele suceder cuando una creencia se organiza en iglesias) tenía su propio Vaticano en la Unión Soviética. Sólo sus cardenales lo entendían con claridad; para el resto, Moscú era una entelequia menos real que sus aspiraciones de justicia. Sin embargo, cuando cayó la URSS, esta fe (o ideología) se vino abajo. En Cuba, que era donde continuaba en el poder –aunque ya harto desprestigiada- al dejar de recibir su ayuda económica comenzaron a pasar hambre. Fue lo que se llamó el Período Especial.

Los habaneros llegaron a comer ratones, hasta que Hugo Chávez los sacó de la miseria. Ya era presidente cuando encontró un padre en Fidel Castro. Le regaló petróleo a cambio de cariño y se propuso una revolución para conquistar su respeto. Pero los tiempos en que la Revolución era una historia honesta ya habían pasado. El socialismo yacía en ruinas cuando el año 1998 Chávez fue electo presidente de Venezuela. Ese año el barril de petróleo se transó en U$11, en 1999 subió a U$16, para el 2004 alcanzó los U$32, el 2008 superó los U$88 y pasado el 2011 llegó a los U$103. Su país flotaba sobre un mar de petróleo. Entre 1999 y 2014 Venezuela recibió U$960.589.000.000.- Un promedio de U$56.500 millones anuales durante 17 años. Como si fuera poco, en lugar de ahorrar para los tiempos de vacas flacas, Chávez aprovechó esta bonanza para pedir créditos, llegando a multiplicar por 5 su deuda externa. Tal cantidad de dinero en sus manos le alcanzó para comprar presidentes de otras naciones, intelectuales de segunda categoría, y montar la representación de un socialismo mal actuado al que llamó “del Siglo XXI”.

Mientras repartía billetes entre los más necesitados, sus parientes y amigos amasaban fortunas ilícitas. Nació una casta de millonarios en esta Revolución Bolivariana de utilería conocida como “boliburguesía”. Hugo Chávez tenía encanto, cercanía y un talento tropical que fascinaba a algunos, mientras a otros nos producía urticarias. Puso al pueblo venezolano en la palma de su mano. Yo estuve en Caracas para su entierro, y los pobres de esa ciudad lo despidieron con fervor. Mientras una multitud de ellos esperaba pasar junto a su féretro, escuché gritar a la masa cansada: “¡Maduro no es Chávez!”, aunque igual lo eligieron. Ya agonizante, había ordenado a esos fieles, que ahí lo comparaban con Jesucristo, votar por Nicolás Maduro, un hombre menos preparado que cualquiera pero de su total confianza, para seguir adelante con la opereta.

Conocedores minuciosos de esta historia me dicen que lo escogió a él porque era del gusto de la jerarquía cubana. Muy pronto el precio del crudo se vino abajo y 15 meses más tarde Maduro decretó “emergencia económica”. El 2015 Venezuela registró una inflación de 180%, la más alta del mundo. Terminó la mascarada de los gobiernos bolivarianos en América Latina. Cada cual tuvo que rascárselas con sus propias uñas. Raúl Castro se vio en la obligación de abrirse al capitalismo mundial y para eso hizo las paces con los EE.UU.- Venezuela, mientras tanto, no llevaba adelante ninguna gran revolución, a no ser que se llame así a la conquista de la precariedad para un país entero… salvo para sus “boliburgueses” que continuaron enriqueciéndose.

En las protestas de los últimos meses han muerto 113 personas. Los abusos de la policía son escandalosos. La alianza entre el lumpen y el poder político ha llegado a niveles aterradores. Los esfuerzos por acallar toda oposición y tomar el control absoluto de los distintos poderes del Estado han sido groseros y evidentes. Este país, que a mediados de los años 70 tenía un ingreso per cápita parecido al de Suiza (aunque muy mal repartido), hoy tiene a gran parte de su población sin nada para comer y la mayoría de sus empresas cerradas.

Más de 7.000.000 de venezolanos votaron el domingo recién pasado como un último intento por hallar una salida política a esta desgracia antes de rendirse a la violencia. Cerca de 700.000 exiliados votaron en el extranjero. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, acaba de viajar a Cuba. Hay quienes suponen que fue a pedir ayuda a esos que Maduro escucha para reorientar esta tragedia. Ninguna izquierda preocupada por los pobres del mundo puede sentirse cómplice de esta barbaridad. Muy por el contrario, si aspira a seguir siendo una alternativa de libertad, justicia y civilización, debiera ser la primera en combatir un régimen corrupto, que a nombre de sus valores, terminó de pervertir la palabra Revolución.

 

El mundo aislará a Maduro si impone su Constituyente por Carmen Muñoz – ABC – 18 de Julio 2017

Trump amenaza con medidas económicas «fuertes y prontas» si sigue con sus planes. Washington estudia sancionar a Vladimir Padrino y Diosdado Cabello

nicolas-maduro-kXSH--300x168@abc.jpgLa oposición venezolana ha logrado uno de los objetivos que perseguía con su plebiscito contra la Constituyente de Nicolás Maduro: movilizar a la comunidad internacional. Estados Unidos y la Unión Europea amenazan con sancionar a Venezuela si sigue adelante con su proyecto para «consolidar la dictadura», como denuncian los opositores. El pasado domingo, la coalición opositora MUD logró que más de 7,6 millones de ciudadanos rechazaran la elección de una Asamblea Nacional Constituyente el próximo 30 de julio.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, consideró que el «pueblo volvió a dejar claro que apoya la democracia, la libertad y el Estado de Derecho», aunque «sus actos firmes y valientes siguen ignorados por un mal líder que sueña en convertirse en dictador». Trump avisa de que su país «no se quedará quieto mientras Venezuela se desmorona» y que si el régimen de Maduro «impone» su Constituyente, «EE.UU. adoptará fuertes y prontas acciones económicas».

La Administración Trump maneja una «lista muy completa» de sancionables por supuestas violaciones a los derechos humanos y podría ampliar el castigo al sector energético. Entre los afectados estarían el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, oficialista), Diosdado Cabello. A través del Departamento del Tesoro, la Casa Blanca ya impuso sanciones a funcionarios y exfuncionarios venezolanos vinculados con el narcotráfico y la corrupción.

Maduro ha ordenado una «profunda revisión» de las relaciones con WashingtonEn respuesta al último anuncio de Trump, Maduro ordenó este martes una «profunda revisión» de las relaciones con Washington. «Está amenazando al pueblo con sanciones económicas generales que son totalmente ilegales», declaró el canciller, Samuel Moncada.
La UE también ha dejado claro que tiene «sobre la mesa» la aplicación de un primer paquete de sanciones selectivas si Maduro persiste en reformar la Constitución chavista de 1999. «Obviamente siempre están todas las opciones sobre la mesa para su consideración política», señaló la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, tras un consejo de ministros de Exteriores de la Unión. El titular español, Alfonso Dastis, expuso la posibilidad de sanciones específicas, individuales y selectivas ante un punto de «difícil retorno» como sería la Constituyente.

Los más diversos países de la región –Argentina, Brasil, Perú, Colombia…– han sido enfáticos al condenar los planes de Nicolás Maduro. El Palacio de Miraflores declaró persona non grata a los expresidentes iberoamericanos que actuaron como observadores en el plebiscito: Vicente Fox (México), Jorge Quiroga (Bolivia), Andrés Pastrana (Colombia), Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica). Los exmandatarios hicieron un llamamiento al presidente venezolano para que «atienda la voluntad mayoritaria del pueblo, que ha expresado de manera inequívoca su rechazo a la Constituyente ilegítima».

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, destacó la «profunda lección» que dieron los venezolanos a «gobernantes y oposición». «El pronunciamiento soberano ordenó que el proceso se detenga», afirmó Almagro.

Santos en Cuba
Juan Manuel Santos ha visitado Cuba en plena crisis venezolana, donde el lunes podría haber buscado la mediación del principal aliado del chavismo. El presidente colombiano insistió en Twitter en que «hay que desmontar la Constituyente para lograr una solución negociada, rápida y pacífica en Venezuela». «El mundo entero lo está pidiendo», recalcó.

Otro ejemplo de cómo se está movilizando la comunidad internacional es el hecho de que senadores colombianos y chilenos han presentado ante la Corte Penal Internacional una denuncia contra Nicolás Maduro por «homicidios selectivos, tortura o segregación», entre otros crímenes.

Vinculante y aplastante: 16J por Fernando M. Fernández – El Universal – 19 de Julio 2017

Más de 7 millones y medio votaron en contra del fraude constituyente. Se duplicó la votación de 1999, cuando se aprobó el actual texto constitucional. Mayor legitimidad es imposible. La votación aplastante también es vinculante (Ver artículo 70 de la Constitución) y obligatoria para todos los poderes públicos y para cada uno de los funcionarios, quienes deben obedecer y acatar al Pueblo soberano en su voluntad y mandato: el repudio y un fuerte NO a la constituyente fraudulenta.

Con la convocatoria fraudulenta a la constituyente a celebrarse el 30 de julio (“30J”) se quiere derogar la Constitución, la cual ya ha sido vaciada en la mayor parte de su contenido a punta de 7 leyes habilitantes y más de 300 Decretos que han creado un Estado paralelo o Estado Dual. Ello ha sido condimentado con 7 estados de excepción y emergencia económica, e incontables sentencias de la Sala Constitucional del TSJ, especialmente las que han anulado todas las actuaciones legislativas y de control parlamentario de la Asamblea Nacional.

El 16J derribó varios mitos: la imprescindibilidad del CNE es uno de ellos (los voluntarios de la sociedad civil hicieron solos y por cuenta propia todo el proceso comicial); también se derribó la falsa creencia de la necesidad del Plan República y el control militar de un acto civil (no hubo incidentes violentos salvo el asesinato cometido por los paramilitares colectivos); igualmente, se demostró que es falsa la infalibilidad de las máquinas de votación automática, falacia destruida por el voto manual (todavía no se sabe cuántos votaron en el simulacro paralelo del PSUV, realizado con unas costosas maquinitas); no hizo falta la Ley Seca; y un largo etcétera.

Además, el 16J salió barato al Estado: nada se gastó del presupuesto nacional y las arcas del tesoro no se resintieron, lo cual es un ejemplo de austeridad frente al dispendioso y corrupto Estado cuyos administradores de estos últimos 18 años no han podido justificar el despilfarro, el saqueo, los sobornos a granel, la corrupción generalizada y el sistema de botín que instauraron y usufructuaron sin límites. Deben rendir cuentas.

Hay quienes dudan del carácter vinculante de esa votación, lo que pasa es que no comparten los valores y normas de la Constitución a la cual consideran “burguesa” por lo que quieren derogarla de forma inconstitucional e ilegítima. El mandato es claro, aplastante y vinculante: ¡NO a la Constituyente!

 

Tal día como hoy por Alberto Barrera Tyszka – ProDaVinci – 16 de Julio 2017

 

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Puedes pronunciar tu nombre. Porque votar es también un acto de lenguaje. Una forma de nombrarnos. De decir quiénes somos. Uno a uno. Es una manera de hacernos visibles. De deletrear nuestras miradas y nuestras pieles, los colores que somos, la historia que vamos viviendo, lo que nos gusta, lo que nos duele, lo que deseamos, lo que ya no podemos tolerar. Tal día como hoy tenemos la oportunidad de decir todo lo que quieren que callemos.

Porque el proyecto de la Constituyente es el proyecto del silencio. Es un programa para acallar todas las voces que no sean el sonido oficial. El oficialismo no quiere debates. No quiere disidencia. No quiere poderes independiente. Ya no quiere ni siquiera votos distintos. Menos ahora que la Fiscalía amenaza con sacar a flote las verdades de la corrupción. El que menos puja tiene una suegra con 42 millones de dólares en tres bancos de Suiza. Prometieron detener y encarcelar a los corruptos y han terminado deteniendo y encarcelando a estudiantes, a periodistas, a líderes sociales, a cualquier que se ponga de pie y pretenda quejarse y protestar. Para eso también existe este domingo. Para votar en contra de los enchufados. Para evitar quedarnos definitivamente mudos.

Tal día como hoy podemos decirle a Tibisay Lucena mentirosa. Sí. Tres veces sí. Tres veces mentirosa. Embaucadora. Tramposa. Hiciste lo imposible por impedir el Referendo Revocatorio. Violando la Constitución, apagaste la elecciones regionales. Pero cuando el gobierno te lo indicó saliste corriendo a organizar y legitimar la Constituyente del Partido. Y, como si todo esto no fuera suficiente, propones para este mismo domingo un simulacro oficial. No se puede ser tan infantil y tan evidente. No se puede traicionar de manera tan impúdica a las mayorías del país. Tal día como hoy podemos decirle todo esto al CNE. Con un voto. Sólo con eso.

Llevamos más de tres meses observando cómo actúa el bolivarianismo salvaje. Todos hemos visto demasiados videos aterradores. Hemos leído y escuchado testimonios estremecedores. En la historia reciente, como país, nunca antes tuvimos tantas ganas de llorar, tantos días llenos de crueldad y también de mucha cobardía. Los 7 u 8 tipos que acosaron y golpearon brutalmente a Gyanny Scovino en Lecherías, por citar un ejemplo reciente, son fundamentalmente unos cobardes. Lo hemos visto repetidamente. Caen en bandada, en cayapa, entre varios y por todos lados, sacuden y apalean a ciudadanos indefensos. Les dan con todo. Sin respeto. Sin piedad. Hasta el asco. Ninguno de esos asaltantes debería llevar uniforme. Ningún debería ser considerado un “soldado de la patria”. Tal día como hoy podemos decírselo. Tal día como hoy podemos gritarle todo esto al Ministro Padrino López. Podemos demostrarle que, a pesar de todas sus bombas lacrimógenas, seguimos creyendo en la democracia. Este domingo tenemos el chance de convertir la rabia en voto.

Conatel intentó lo imposible: quitarnos el lenguaje. Es otra muestra más del Estado histérico: ahora también están persiguiendo palabras. El gobierno lleva ya demasiado tiempo empeñado en desconocer al pueblo. Ha desconocido sus realidades. Ha declarado que en Venezuela no hay hambre, que nadie pasa necesidad, que los hospitales funcionan, que hay seguridad y bienestar, que somos como Alemania pero en el trópico. El gobierno ha dicho que todas tus angustias solo son una ficción mediática. Una manipulación de la derecha internacional. Otro exceso de la oposición. Nicolás Maduro se ha reído de la pobreza. Han bailado sobre el dolor y sobre la muerte. Como si no les perteneciera. Ellos solos se salieron del mapa. No reconocen la existencia de otros que no sean ellos. Y ellos cada vez son menos. Su idea de país se reduce a la velocidad del vértigo.

Ningún pequeño funcionario puede venirnos a decir cómo se llama este domingo. Tal día como hoy puedes decir y repetir que esto es una consulta popular, que todos somos pueblo y que todos debemos ser consultados. Nuestro voto le da nombre al país. Este puede ser un domingo de una rebeldía imbatible. Hoy tenemos una oportunidad casi única. Tal día como hoy, participativos y protagónicos, diversos y libres, podemos salir a firmar entre todos una nueva carta de independencia.

 

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