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Comunicado de la Sociedad de Puericultura y Pediatria – 7 de Septiembre 2017

Legitimidad secuestrada por Luis Manuel Aguana – Blog TIC’s y Derechos Humanos – 26 de Agosto 2017

thumbnailluismanuelaguanaCuando me atreví en el 2011 a llamar colaboracionistas a varios dirigentes de la oposición venezolana (ver Los opositores de Vichy, en http://ticsddhh.blogspot.com/2011/09/los-opositores-de-vichy.html) no era común ese calificativo. Sustentaba el señalamiento por las actuaciones que tuvo -y aun sigue teniendo- la dirigencia opositora de abrazarse a las actuaciones del régimen y por la contradicción que significa afirmar que estamos en una dictadura pero actuar como si no lo estuviéramos, causando un grave daño a la lucha de los venezolanos por sacudirnos a este régimen y alargarnos traicioneramente el problema. Esa es la creación de la famosa “disonancia cognitiva” que tiene enfermos a los venezolanos.

Pero ahora al leer el excelente trabajo del profesor Víctor Maldonado (Manual del colaboracionista perfecto http://www.lacabilla.com/ContenidoOpinion/opinion/manual-de-un-colaboracionista-perfecto-por-victor-maldonado/359) se entiende perfectamente que el término también le cabe a aquellos que siguen a fe ciega a esa dirigencia claramente colaboracionista, lo que agrava en modo superlativo el gran problema que ya supone tener dirigentes opositores durmiendo en la misma cama que el régimen.

Pero hay algo que sale de todo este colaboracionismo crónico de aquellos que siguen ciegamente las líneas de esa dirigencia, que está pasando inadvertido a las grandes mayorías ansiosas de encontrar una salida rápida y que en este momento se encuentran decepcionadas por el enfriamiento de las calles y atentas a una nueva evolución del drama de todos los venezolanos pero esta vez de las manos de una dirigencia legítima y coherente. Y es que esos colaboracionistas no solo han enfriado las calles con sus decisiones que favorecen la agenda y los objetivos del régimen, como bien indica la definición del Profesor Maldonado en su artículo, sino que han secuestrado la legitimidad de la oposición en su conjunto y eso tiene importantes repercusiones internacionales ¿Que significa esto?

El único poder legítimo reconocido por la comunidad internacional es la Asamblea Nacional. Y eso no es gratis. La población votó masivamente el 6D-2015 en contra del régimen, no a favor de la oposición. Y eso por fin fue reconocido por los políticos opositores. Pero no han actuado en consecuencia del mandato que recibieron. El 16J, de nuevo, el pueblo le dio un espaldarazo a la Asamblea Nacional, y volvieron a desconocer la voluntad popular al no actuar en consecuencia de las preguntas que ellos mismos formularon en esa consulta popular.

Entonces los venezolanos estamos en el peor de los mundos: le dimos legitimidad a un poder que no ha obedecido su mandato del 6D-2015 ni del 16J-2017, de deshacerse del régimen de forma constitucional, y con ese respaldo popular reconocido en todo el mundo están actuando de forma colaboracionista, y al margen de lo que queremos; sin tener manera de como decirle al mundo formalmente que estos colaboracionistas y sus seguidores nos han secuestrado nuestra legitimidad, realizando actos como declarase en contra que la comunidad internacional nos ayude a resolver el grave problema humanitario de un régimen que nos está matando de hambre. Ciertamente no es el tipo de representante que necesitamos.

¿Qué hacer? Desde mi punto de vista, desconocerlos como desconocemos ahora al régimen de Nicolás Maduro. Lo lamentable es que aun detentan el título de “opositores oficiales” y actualmente son el único poder con el respaldo de la comunidad internacional, dándose el lujo de ir fuera del país, utilizando la legitimidad que les dimos, para solicitar que no sancionen a este régimen hambreador de la población.

No hay duda que entonces la mayoría opositora que no se encuentra en los extremos polarizados, está materialmente secuestrada en su legitimidad como pueblo. Sin embargo ya el pueblo se pronunció en una Consulta Popular el 16J. Y por el hecho que la Asamblea Nacional, órgano ejecutor de ese mandato, no lo haya cumplido, eso no significa que ya es una orden dada a cualquiera que pueda materialmente ejecutarla por encima de esa desobediencia abierta, porque fue el pueblo Depositario de la Soberanía el que se pronunció. No aceptamos, de acuerdo a los Artículos 5, 333 y 350 de nuestra Constitución, el secuestro de nuestra Soberanía provenga de donde provenga.

En este sentido los venezolanos desde el 16 de Julio de 2017 le enviamos un claro mensaje a todo el mundo, y en especial a la comunidad internacional, sin intermediario alguno, para que pueda ser comprendido: 1) Rechazamos y no autorizamos la convocatoria del pueblo soberano para una Asamblea Nacional Constituyente que cambie la constitución de 1999, y menos aun que se tome atribuciones de los Poderes Públicos que no le corresponden. Por lo tanto, todos los actos llevados a cabo por ese fraude constituyente electo con fraude el 30J son nulos; 2) Las Fuerzas Armadas tienen todavía la obligación de actuar con apego a la Constitución de 1999, porque así se los hemos demandado; 3) Los Poderes Públicos deben ser renovados inmediatamente conforme a la Constitución de 1999, en especial el Poder Ejecutivo, por lo que aun sigue pendiente la conformación de un Gobierno de Unión Nacional, y en consecuencia cualquier acto que se haga en apego a ese mandato directo del pueblo de Venezuela es legítimo y no necesita ni a la Asamblea Nacional ni a ningún otro intermediario para hacerlo efectivo. Como siempre dice un buen amigo, no hay que buscar a Dios en los rincones. Esta allí a la vista de todo el mundo para quien lo quiera ver.

Cualquier iniciativa de ayuda de la comunidad internacional para hacer valido ese mandato que el pueblo venezolano expreso claramente el 16J, ya cuenta con la aprobación del pueblo venezolano. De allí que cualquier gobierno extranjero o cualquier ciudadano de otro país que desee ayudarnos a solucionar este grave problema humanitario será bienvenido, no por quienes han usurpado nuestra soberanía o por quienes han secuestrado nuestra legítima representación, sino por el propio pueblo de Venezuela.

En este sentido hay que aclararle a la Presidente del fraude constituyente del 30J, cuando declara que son los voceros de la oposición quienes “…Han pedido la intervención del país, han pedido sanciones financieras y su amo imperial les está dando ese regalo que es perjudicar al pueblo de Venezuela” (ver Delcy Rodríguez reaccionó por nuevas sanciones impuestas por EE UU http://www.el-nacional.com/noticias/gobierno/delcy-rodriguez-reacciono-por-nuevas-sanciones-impuestas-por_200542), que no son ellos quienes han pedido ayuda sino nosotros, los 7,5 millones de venezolanos cuando directamente ordenamos un mandato de cambio que aun continúa pendiente, y que poco a poco la comunidad internacional está comprendiendo las verdaderas razones por las que todavía no se ha cumplido.

Comunicado de la MUD sobre sanciones a violadores de DDHH y saqueadores – 27 de Agosto 2017

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La Mesa de la Unidad Democrática se pronunció este domingo a través de un comunicado en el cual fijó posición por las decisiones del gobierno del presidente Donald Trump sobre Venezuela.

A continuación el comunicado de la MUD:

1. Sanciones a violadores de derechos humanos y saqueadores de los recursos públicos siempre contarán con nuestro apoyo, en ausencia de una justicia imparcial en Venezuela.

2. También respaldaremos y solicitaremos todo el apoyo diplomático mundial que contribuya al restablecimiento constitucional y democrático en Venezuela.

3. Solicitamos de toda la comunidad internacional advertir a todos los ciudadanos y empresas de sus respectivos países que deben abstenerse de efectuar operaciones financieras o contratos de interés nacional con el gobierno venezolano que sean violatorios de la Constitución Nacional por no haber sido aprobados por el único órgano constitucional legítimo para autorizarlas como es la Asamblea Nacional.

4. La crisis que vive el pueblo de Venezuela es responsabilidad exclusiva y excluyente del gobierno de Nicolás Maduro. Él es el responsable de la política que acabó con la base industrial del país y con la calidad de vida de la familia venezolana. El pueblo de Venezuela no le permitirá escudarse en ninguna sanción internacional para eludir su responsabilidad por haber conducido al país al desastre actual.

5. El patriotismo no es retórico. La defensa de la patria es la defensa de la soberanía popular, la calidad de vida del venezolano, y la vigencia plena de la Constitución. Todas violentadas por el gobierno más antipatriota que hemos tenido en la historia de Venezuela, y responsable exclusivo de haber generado un aislamiento internacional sin parangón en el hemisferio.

 

Para un problema global una solución global por Luis Manuel Aguana – TIC’s y Derechos Humanos – 22 de Agosto 2017

thumbnailluismanuelaguanaTal vez no se imaginó Moisés Naim al publicar su libro “Ilícito” en el 2005, al plantearse la lucha desigual de los gobiernos en contra de las redes delictivas globales, que estas podrían ser… ¡el mismo gobierno! El narcotráfico, el terrorismo, el blanqueo de capitales, y muchas cosas ilícitas planteadas en ese libro pero ahora gobernando un país. Eso cambia completamente la perspectiva de cómo el mundo puede combatir eso. Creo que Naim debería considerar publicar una versión actualizada de ese fascinante libro bajo la luz de la actual realidad venezolana.

Hace más de un año, en una entrevista realizada por Naim a la llamada “Fiscal de Hierro” norteamericana, Bonnie Klapper, la ex funcionaria daba como anécdota una entrevista con un narcotraficante colombiano: “BK:…le pregunté cómo llevaba las drogas del puerto a Caracas, o de Caracas al lugar adonde lo transportarían a otros países, y a quién tenían que pagarle. El traficante me miró y me dijo: doctora no entiendo la pregunta. Le dije, usted tuvo que pagarle a la policía para que no le decomisaran la mercancía, y el me respondió: no doctora, usted no entiende. Nosotros le pagábamos a la policía y ellos transportaban la droga. Cuando teníamos envíos grandes les avisábamos a la policía antinarcóticos del puerto para que ellos pudieran sacar la mercancía del puerto en los carros de la policía. NM: Lo que usted nos está diciendo es que en Venezuela las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional, la policía y el sistema de la policía política, etc., no están controlados por los narcotraficantes, ¡ellos son los narcotraficantes! BK: Son los narcotraficantes. He oído decir que Venezuela es un narco Estado. Hay mucha gente maravillosa en Venezuela, la gran mayoría, pero si uno mira el sistema policial, el Ejercito, sin ellos el negocio no existiría. Ellos aceptan sobornos y transportan la droga…” (ver Entrevista de Moisés Naim con Bonnie Klapper, https://youtu.be/Kd0PYJepM2c – Caso de Venezuela min 18:05). Y de acuerdo a lo que está saliendo a la luz pública han hecho algo más que eso Leer más de esta entrada

¿Qué perpetró la ilegítima Constituyente al asumir funciones de la AN? por José Ignacio Hernández – ProDaVinci – 19 de Agosto 2017

pp47-1100x618El viernes 18 de agosto de 2017, la fraudulenta e ilegítima Asamblea Nacional Constituyente decidió asumir las competencias de la Asamblea Nacional para dictar leyes y demás actos parlamentarios, tomando en cuenta que la Junta Directiva de esa Asamblea no compareció a la convocatoria que la Constituyente le formuló para ese día 18.

Quien detenta el cargo de “Presidente” de ese órgano, aclaró en su cuenta twitter que la Asamblea Nacional no había sido disuelta, y que ella sigue en funciones. Con esto se pretende hacer ver que la ilegítima Constituyente solo asumió las funciones de la Asamblea Nacional ante su “desacato”.

¿Qué fue exactamente lo que decidió la Asamblea Constituyente? Los anuncios del 18 de agosto tan solo confirman lo que es un hecho en Venezuela desde el pasado 4 de agosto: que la Asamblea Nacional Constituyente, además de ilegítima y fraudulenta, es un órgano que ejerce poderes absolutos e ilimitados, esto es, poderes dictatoriales, al consumar el golpe de estado iniciado por la Sala Constitucional. En ejercicio de esa dictadura, la Constituyente se limitó a ratificar que ella ejercerá cualquier función de la Asamblea Nacional, lo que de hecho ya había venido realizando.

1. Lo que decidió la Constituyente

Repitiendo la tesis del desacato, la constituyente consideró que la Asamblea Nacional desconoció el artículo 349 de la Constitución, ante lo cual, ella debe asumir “las competencias para legislar” así como las competencias para “dictar actos parlamentarios en forma de ley”. Lo que quiere decir que la Constituyente no va a redactar una constitución, cual es la tarea de una Constituyente, sino que va a ejercer las funciones que la Constitución de 1999 asigna a la Asamblea Nacional.

2. ¿Disolvió la Asamblea Nacional Constituyente a la Asamblea Nacional?

Tratando de explicar el alcance de esta decisión, quien detenta el cargo de “Presidente” de esta Constituyente advirtió que no se había disuelto a la Asamblea Nacional.

Cabe aclarar que la disolución de la Asamblea Nacional no se limita a los casos en los cuales el Poder Legislativo es cerrado por la fuerza. También ese órgano puede ser disuelto cuando se impide el ejercicio de sus funciones, de forma tal que lo único que queda es la apariencia de una Asamblea Nacional que, en el fondo, está vacía.

Desde esta perspectiva, habría que advertir que la Asamblea Nacional ya había sido disuelta por la Sala Constitucional, tribunal que orquestó un golpe de Estado al impedir a la Asamblea Nacional ejercer sus competencias, e incluso, al usurpar el ejercicio de las mismas, como quedó en evidencia con las sentencias 155 y 156.

De igual manera, ya la ilegítima Constituyente había usurpado funciones de la Asamblea Nacional al remover a la Fiscal y designar al “nuevo titular” del Ministerio Público, así como al dictar una “Ley” para crear una “Comisión de la Verdad”. Desde el mismo momento en que la Constituyente asumió poderes supra-constitucionales, disolvió no solo a la Asamblea Nacional sino a toda la Constitución.

Con lo cual, la Constituyente, con su decisión del 18 de agosto, ratifica lo que ya había hecho la Sala Constitucional y lo que ella misma había decidido con anterioridad: que la Asamblea Nacional no puede ejercer sus funciones, las cuales serán asumidas por la Asamblea Nacional Constituyente como poder supra-constitucional.

3. ¿Y qué dice el artículo 349 de la Constitución?

En su intento por justificar su decisión, la ilegítima Constituyente invocó el artículo 349 de la Constitución para explicar por qué asumía funciones de la Asamblea Nacional.

Ninguna norma de la Constitución puede ser interpretada para reconocer poderes dictatoriales, pues la Constitución es un pacto de libertad para limitar al poder, y no una herramienta del poder para limitar la libertad. Esto basta para negar que el artículo 349 justifique el ejercicio de poderes dictatoriales de la Constituyente.

En todo caso, no está de más recordar que, de acuerdo con ese artículo, “los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente”. Para interpretar esa norma, hay que aclarar cuál es la “decisión” que puede adoptar una Asamblea Nacional Constituyente legítimamente electa. La respuesta es clara en el artículo 347: la única decisión que esa Asamblea Constituyente puede dictar es una nueva Constitución. Con lo cual, los Poderes Públicos no pueden incidir en la nueva Constitución, pues ésta es la norma suprema.

Pero en modo alguno ese artículo 349 puede ser interpretado en el sentido de reconocer a esta ilegítima y fraudulenta Constituyente poderes absolutos e ilimitados, o sea, poderes dictatoriales. Nada justifica una dictadura, y mucho menos, la Constitución de 1999.

4.- ¿Qué validez tendrán los actos dictados por la Asamblea Nacional Constituyente en
ejercicio de las funciones de la Asamblea Nacional?

Los actos dictados por la Asamblea Nacional Constituyente en ejercicio de las funciones de la Asamblea Nacional serán nulos e ineficaces, de acuerdo con el artículo 138 de la Constitución. Esto significa que esos actos deberán tenerse por inexistentes, a consecuencia de lo cual, ellos deben ser desobedecidos de conformidad con los artículos 333 y 350 de la Constitución.

5.- ¿Puede la Constituyente autorizar contratos y operaciones de crédito público?

Muy probablemente la ilegítima Constituyente va a pretender usurpar funciones de la Asamblea Nacional, autorizando contratos y operaciones de crédito público que, de acuerdo con la Constitución y las Leyes, deben ser autorizados por la Asamblea Nacional.

Ninguno de esos actos de control tendrá validez alguna, pues ellos son resultados de la usurpación de la soberanía popular y de la usurpación de las competencias de la Asamblea Nacional, con lo cual, deben tenerse como inexistentes.

Esto es relevante para los acreedores de la República, pues cualquier obligación contraída por el Estado de conformidad con controles ejercidos por la ilegitima Constituyente deberá reputarse como inexistente.

 

Plenipotenciaria Impotente por Luis Ugalde – El Universal – 19 de Agosto 2017

8La Asamblea Dictatorial Constituida se ha autoproclamado “plenipotenciaria”. Saben que es mentira, pues no la convocó el pueblo y viola la vigente Constitución. El Ejecutivo, el Electoral y el Judicial se apresuraron a hacerle genuflexión de súbditos; exigirá que también se arrodillen gobernadores, alcaldes, candidatos e instituciones. La ANC ilegítima se proclama y actúa como poder dictatorial“plenipotenciario”, con todas las armas para reprimir y nula legitimidad.

Por otra parte ha quedado en evidencia la impotencia de la ANC para resolver los gravísimos problemas vitales de la población venezolana:el desabastecimiento dramático, la miseria creciente, la mortal carencia de medicinas vitales, la improductividad, la inseguridad, la corrupción…. Una muestra fue el lamentable debate “constituyente” sobre las soluciones económicas: un torneo verbal de buenos deseos bloqueados por sus trasnochados dogmatismos ideológicos. La Asamblea dictatorial fue puesta para no cambiar el muy desacertado modelo reinante, impotente para resolver esos problemas pero con fuerza represiva para imponerse a una población empobrecida. El tiempo juega en contra de esta dictadura pues la vida de los venezolanos se endurece y se desborda la riada del éxodo obligado. Frente a esto la Venezuela democrática, que somos casi todos, y los demócratas internacionales, debemos aferrarnos a la única Constitución legítima vigente e inventar con creatividad la salida de esta ratonera inhumana.

Para cualquier observador sereno Venezuela no tiene salida sin una negociación para establecer un gobierno democrático de unión nacional. Nuevo gobierno ya, es el clamor de la doliente población. Gobierno de una unidad superior de las fuerzas democráticas que incluya las aspiraciones razonables de la población en 1998, ahora con miseria agravada. Si actuara ética y racionalmente, el propio Maduro abriría esa puerta de salvación, pero ya ha demostrado que prefiere atrincherarse al modo cubano, ahondando a la vez la miseria socioeconómica y la represión dictatorial. No olvidemos que en 1957 cuando consideraron indeseable la dictadura de marcos Pérez Jiménez, las Fuerzas Armadas le quitaron el apoyo y Larrazábal, como su representante, abrió el país a la democracia, sin un solo tiro. Así ha ocurrido en una decena de países hispanos en las últimas décadas. No tenemos otra alternativa. Con las dictaduras no basta tener razón moral, es necesario sumar y unir fuerzas para obligarlas a rendirse.

Las votaciones de julio (16 y 30) de este año pusieron más en evidencia ante nosotros y el mundo el carácter dictatorial y tramposo del régimen en contraste con la voluntad y capacidades democráticas de la población. Ello ha traído el repudio de todos los países democráticos que rechazan la tiranía y la miseria que viven los venezolanos, reprimidos y cercados.

Nuevo Gobierno ya

No estamos hablando de un gobierno paralelo, sin los recursos del Estado y sin capacidad de acción, sino de un gobierno de unidad nacido de una negociación nacional e internacional que sustituya al actual gobierno atrincherado contra toda solución; que arranque de inmediato con masiva ayuda humanitaria (ya no es una necesidad marginal), combinada con una nueva política económica para activar la iniciativa empresarial productiva; con apoyo especial para la producción de alimentos, el servicio de salud, la reconstrucción del tejido social y la solidaridad nacional. Esa dimensión humanitaria necesita varios millardos de dólares y una movilización social solidaria. Las negociaciones y programas para la reconstrucción no pueden esperar a diciembre de 2017, y menos al débil triunfo electoral de algún débil partido parcial en 2018.

El pasado mes de julio el régimen fue claramente derrotado dos veces con votos. Así lo hemos visto los venezolanos y el mundo. Los ciudadanos demócratas y la MUD tuvimos grandes aciertos en las movilizaciones sociales y en la conducción al triunfo. Creo, que lamentablemente, faltó explicar desde ese mismo 30 estos triunfos frente a la dictadura de la ANC. Esta es“plenipotenciaria” para imponer y reprimir e impotente para cambiar el sufrimiento socioeconómico del país, del que es causante.

¿Elecciones en 2017? Frente a la Constituyente usurpadora, los demócratas nos aferramos a la vigente Constitución con voto libre, universal y secreto de gobernadores, alcaldes, legislativos y presidenciales (por el referéndum presidencial robado)… El Régimen con el poder dictatorial de la ANC está decidido a impedirlas: que la oposición se abstenga y le regale 23 gobernaciones, o se divida y vaya disminuida, maniatada y en condiciones tramposas, o con previo sometimiento a la ANC dictatorial. El arbitrario adelanto de las regionales de diciembre a octubre es una maniobra más. Nada nos debe sorprender, ni llevar a renunciar a las elecciones constitucionales. Sabemos que el Régimen no es democrático y estamos actuando en rebeldía apoyados en el artículo 333, Exigimos un CNE que garantice “igualdad, confiablidad, imparcialidad, transparencia” constitucionales (art.293), pero no lo hará. Pero si nos movilizamos y organizamos unidos, superaremos las trampas (como en triunfos pasados). La dictadura hará lo posible contra elecciones democráticas y seguirá llenando las cárceles. El hambre y la enfermedad continuarán avanzando, los caminos del exilio desbordándose y el país aislado. Por eso lo más urgente para los venezolanos es un nuevo gobierno de salvación nacional ya, con decidido apoyo internacional que adelante con voluntad, números y organización, la ayuda humanitaria internacional y nacional para que la población no muera y recupere la esperanza democrática.

 

Trece razones para votar por Fernando Mires – Blog Polis – 17 de Agosto 2017

39768fernandomires1640x360En Venezuela, antes de cada elección, surge la misma controversia. Los argumentos son, si no iguales, parecidos. Al final se impone la razón y la mayoría de la oposición vota. Si la oposición gana, todos festejan el triunfo. Esta vez, en cambio, hay algunas variantes. Las anunciadas elecciones regionales que deberían haberse realizado un año atrás, están por venir. Tendrán lugar después de las grandes demostraciones de masas en defensa de la Constitución, iniciadas en abril del 2017. Los ánimos están enervados y no es para menos: el régimen ha asesinado a muchos seres humanos. Casi todos, jóvenes.
La dictadura, ya abiertamente declarada, ha impuesto mediante el fraude más grosero conocido en toda la historia electoral latinoamericana, una asamblea constituyente, fascista y cubana a la vez. El ambiente es propicio para todo tipo de aventuras antipolíticas, y también hay razones que lo explican: la lógica de la fuerza representada en una mafia de poder en alianza con los altos mandos del ejército se ha impuesto por sobre la voluntad de la inmensa mayoría. Bajo estas condiciones ha crecido en el seno de la oposición un abstencionismo políticamente anómico pero a la vez militante; muy destructivo con respecto a la única organización política de oposición que existe en Venezuela: la MUD.
Frente a las amenazas que provienen del régimen y de los divisionistas, los sectores democráticos de la oposición intentan defender los pocos espacios que restan. Como una contribución solidaria a la lucha que ellos libran en condiciones tan adversas, he redactado trece puntos que, en mi opinión, son razones que deben tenerse en cuenta para participar en las elecciones regionales de 2017. Siempre y cuando tengan lugar. Pues bajo una dictadura ejercida por personajes sin principios, seres brutales al servicio de sus propias ansias de poder, todo puede ser posible.

  1. Las elecciones regionales están pautadas en la Constitución. Desconocerlas o renunciar a participar es seguir a la pauta de la dictadura -la que como toda dictadura es antielectoral-. Es faltar a la letra y al espíritu de la Constitución. Es romper con la línea histórica de la oposición. Línea que ha sido definida por sus principales líderes y suscrita por la gran mayoría de sus partidos como pacífica, democrática, constitucional y electoral. La Constitución es la guía, es el programa y es la ruta de la oposición. Sin la Constitución la oposición no existiría. Todo lo que es la oposición se lo debe a la Constitución. La decisión divisionista, derrotista y abstencionista de una parte de la oposición liderada por el grupo VENTE, es anticonstitucional y por lo mismo hace el juego a los planes de la dictadura.
  2. Entre oposición y Constitución hay una relación simbiótica. Todo voto a favor de la oposición es un voto a favor de la Constitución. Por esa misma razón, todo voto a favor de la Constitución es un voto en contra de la constituyente cubana. La principal contradicción política de las próximas regionales deberá ser -siempre y cuando los partidos y candidatos entiendan la esencia del problema-: o Constitución o constituyente. Agitar esa contradicción es más importante que el número de gobernaciones que puedan ser ganadas. Las elecciones, en ese sentido, no son solo un fin sino, además, un medio de agitación política a favor de la Constitución. Convertir a las regionales en un movimiento democrático, popular y constitucionalista es la gran tarea política del momento.
  3. El 16/J la mayoría del pueblo venezolano votó (simbólicamente) en contra de la constituyente, no en contra de las elecciones. Y la razón es elemental: la constituyente fue inventada para evitar las elecciones, sobre todo las regionales, destinadas a privar a la dictadura de todos sus poderes locales. Luego, al votar en contra de la constituyente, los venezolanos votaron a favor de la reivindicación del sufragio universal. Los puntos 2 y 3 tampoco auspician el abstencionismo. Por eso, los que hablan del mandato del 16/J, tergiversan su sentido, tanto en su letra como en su intención. Aparte del rechazo terminante a la constituyente, no hay, en ninguno de los tres puntos del 16/J, un mandato explícito a favor de la abstención electoral.
  4. La Unidad al ir a las elecciones regionales no interrumpe, más bien confirma su continuidad política. La MUD siempre ha sido electoral. Nació y se configuró como una asociación electoral. Que, obligada por las circunstancias, hubiera debido asumir otras funciones, es otro tema. Lo importante es que la MUD ha continuado la línea trazada el año 2007 cuando defendió la Constitución en contra del propio Chávez. Sus más grandes éxitos han sido electorales. Electoral fue el triunfo que robaron a Capriles en las presidenciales del 2013. Electoral fue el grandioso triunfo del 6D. Electorales son las alcaldías y gobernaciones arrancadas a la dictadura. Electorales fueron las grandes manifestaciones por el RR16. La defensa de la AN, elegida electoralmente, fue el punto de partida de las grandes movilizaciones que llevaron a Maduro a imponer la constituyente cubana. Electorales por último fueron las jornadas que llevaron a votar el 16/J en contra de la constituyente. No hay ningún motivo para que la MUD se aparte de la vía electoral, la única que conoce. Romper la vía electoral es romper la oposición. Quienes lo hacen están por cierto en su derecho. Pero para ejercerlo deben presentar una línea política diferente. Y hasta hora, definitivamente, no la tienen. Son como los perros hortelanos de la política: no hacen ni dejan hacer.
  5. Al plantearse en contra de las elecciones, sin ofrecer ninguna otra alternativa, los abstencionistas solo piensan en dos posibilidades: o en una invasión o en un golpe militar. En cualquiera de los dos casos la oposición no tiene ningún papel que jugar. De este modo los abstencionistas no solo exigen la abstención. Además, buscan eliminar a la oposición, sobre todo a la MUD, como sujeto político, condenándola a servir de coro de acciones en las cuales ella no tiene ningún poder de decisión.
  6. Las elecciones se encuentran en perfecta continuidad con las protestas iniciadas en abril del 2017. No hay ningún objetivo surgido durante las protestas del 2017 que no pueda ser revivido durante las campañas electorales que –eventualmente- tendrán lugar. Protestas sin vía electoral al chocar permanentemente con la soldadesca están condenadas a la derrota. Las elecciones, en cambio, abren un nuevo cauce. Mientras las protestas tenían lugar solo en centros urbanos, allí donde hay universidades, las elecciones pueden llevar la protesta hasta los últimos rincones, ampliando el espacio de participación pública. Las elecciones regionales son en ese sentido más radicales que las elecciones presidenciales. Más allá de los resultados, de los fraudes, y de la posibilidad de que sean eliminadas por el régimen, las elecciones permiten abrir un nuevo espacio de confrontación política.
  7. Las elecciones no legitiman al régimen pues el régimen es anti-electoral. Las elecciones solo legitiman a las elecciones. Por eso cabe esperar que la dictadura hará todo lo posible por torpedear, boicotear y, si todo eso no resulta, postergar o incluso eliminar a las elecciones. Si se da ese caso, como es probable que ocurra, no la oposición sino la dictadura habrá perdido legitimidad; si es que le queda algo.
  8. Las elecciones tampoco legitiman al CNE. Todo lo contrario, permiten derrotar al CNE como ya ha ocurrido en otras ocasiones. Por eso quienes arguyen que no irán a las elecciones después del monstruoso fraude del 30/J sacan mal las cuentas. Pues ese CNE no es fraudulento desde el 30/J. Lo ha sido siempre. Incluso, el mayor fraude electoral de su historia no lo cometió el 30/J – en el hecho, una elección interna del PSUV- sino el 14 de abril de 2013 cuando Tibisay Lucena -al negarse a mostrar los cuadernos electorales- reconoció, objetivamente, haber robado las elecciones presidenciales. La oposición aprendió la lección: cuando la votación se convierte en un aluvión y cuando las mesas son vigiladas una por una, el fraude puede ser derrotado. Mesa vigilada es mesa ganada.
  9. La monstruosidad del fraude del 30/J cumplió dos objetivos: el primero: inventar millones de votos para imponer a la constituyente cubana. El segundo: advertir a la oposición de este modo: “nosotros somos tramposos, no tiene sentido que ustedes vayan a las elecciones pues con nuestros fraudes los volveremos a derrotar”. Imposibilitada de ganar las elecciones, la dictadura ha decidido envilecerlas, desmoralizando a la ciudadanía y dividiendo a la oposición en electoralistas y anti-electoralistas. De este modo, si la oposición no acude a votar, la dictadura hará elecciones adjudicándose un triunfo electoral sobre la oposición “anti-electoral”. El problema más grave es que una parte de la oposición –ignoramos su magnitud- ya ha pisado la trampa. Esa parte ha olvidado el principio más elemental de la política: “nunca hagas lo que tu enemigo quiere que tú hagas”
  10. No el 30/J sino el 6/D debe ser el parámetro electoral de la oposición. El 30/J solo demostró los límites que es capaz de traspasar la dictadura cuando la oposición está ausente. El 6/D demostró en cambio lo que puede llegar a alcanzar la oposición cuando participa activamente en las elecciones. Si en las regionales no lo hace, tendrá lugar un segundo 30/J. Que nadie tenga dudas. Los responsables serán los abstencionistas. Nadie más.
  11. La participación electoral bajo dictaduras está avalada por la experiencia de una gran cantidad de movimientos democráticos que han usado todos los espacios para acelerar la caída de los tiranos. No se trata por cierto de reeditar la discusión bizantina acerca de “la dictadura no sale con votos” o a la inversa: “solo con votos sale la dictadura”. Se trata solo de tener presente dos hechos objetivos: El primero dice que siempre los movimientos democráticos han puesto a las elecciones en el primer reglón de la lista de exigencias. El segundo dice que hasta ahora no se conoce ningún caso en la historia en el cual una dictadura haya sido derrotada mediante la abstención electoral.
  12. La mantención de una línea constitucional y por lo mismo electoral ha sido la principal razón que explica por qué la oposición ha concitado en su torno un gran apoyo internacional. Si los asesinatos de tantas personas lograron sensibilizar a la opinión pública mundial no fue por la innegable tragedia del hecho –en Siria son asesinados grandes cantidades de seres humanos día a día y la indignación internacional es muy débil- sino porque quienes cayeron en Venezuela lo hicieron luchando por uno de los sacramentos de la política moderna: el sufragio universal, inscrito en la Constitución de 1999 y negada por la constituyente de la dictadura. Si la oposición decidiera no participar en futuras elecciones, aún argumentando trampas y fraudes, el impacto sobre esa opinión mundial sería más negativo que positivo y, sin duda, la dictadura sabría como manipular a su favor esa situación.

Hay por último una razón en la cual están contenidas todas las demás. Una razón que condiciona a toda otra razón, o –para decirlo con el vocabulario de Freud- una razón sobredeterminante. Esa es la razón ciudadana. Significa, según esa razón, que cuando uno vota no lo hace solo para cumplir un objetivo, o por motivos tácticos o estratégicos, o porque voy a perder o ganar. Uno vota simplemente porque es un deber hacerlo. Que otros van a robar mi voto no me exime del cumplimiento de mi deber. Nadie puede dejarse determinar por la maldad de los otros. El hecho de que Maduro y su mafia sean unos hijos de puta, es problema de ellos, y alguna vez lo pagarán. Pero cuando uno vota, también vota para y por sí mismo. El voto es la dignidad del ciudadano.

Carta abierta de la Asamblea Nacional de Venezuela – 18 de Agosto 2017

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CARTA ABIERTA DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE VENEZUELA Y LOS DIPUTADOS DE LA UNIDAD DEMOCRATICA AL PUEBLO VENEZOLANO, A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL Y A NICOLAS MADURO MOROS

“(…) como todos los pueblos del mundo, estamos libres y autorizados para no depender de otra autoridad que la nuestra (…)” (Acta de la independencia de Venezuela, 5 de julio de 1811)

El 5 de julio de 1811 nacía la República de Venezuela bajo una premisa: la ley suprema de la convivencia política es, y debe ser siempre, el poder del pueblo sometido a la justicia de una Constitución legítima. Pueblo y Constitución son los pilares de la legitimidad en el ejercicio del Gobierno y de todo poder. Fuera de la Constitución, y de espaldas al pueblo, el poder se convierte en opresión y se amenaza la forma republicana de la nación venezolana. Doscientos seis años después del nacimiento de la República se pretende someter al pueblo de Venezuela a una mentira constituyente, a la simulación de un nuevo momento fundacional con el único objeto de destruir la Constitución de 1999, que además el pueblo volvió a ratificar el año 2007, para perpetuar una dictadura. Por eso, la junta directiva y los diputados de la Unidad de la Asamblea Nacional elevamos nuestras voces de legítimos representantes populares para expresar las razones por las que rechazamos, desconocemos y no compareceremos ante la fraudulenta asamblea nacional constituyente y nos sometemos a la vigencia de la Constitución de 1999.

1. La crisis económica y social Nuestra cotidianidad está marcada por la profunda crisis económica y social que ha traído el fracaso del proyecto revolucionario. Con frecuencia nos topamos con la dolorosa imagen de familias enteras hurgando en la basura, de niños desnutridos y de enfermos que pierden la batalla por la vida por falta de medicinas. Estas realidades frecuentes contrastan con las escandalosas fortunas mal habidas que avistan con indolencia el padecimiento de un país que muere de hambre. Sufrimos condiciones extremas de injusticia social que golpean nuestra dignidad de pueblo y de personas y que, de manera inevitable, desencadenan la violencia que aqueja al país. El principal aliado de la paz es la justicia. Por eso, en Venezuela no encontraremos sosiego mientras prevalezcan niveles escandalosos de desigualdad y miseria. Esta es la principal motivación de todo nuestro esfuerzo: desterrar el hambre, superar la pobreza, alcanzar la justicia social y abrir las puertas al progreso.

2. El secuestro de los derechos políticos y la destrucción del voto libre A la pobreza material se suma el secuestro de los derechos políticos y la destrucción de las instituciones democráticas. La lógica autocrática de quienes pretenden gobernarnos por la fuerza no admite espacios de libertad que pongan en riesgo su proyecto de dominación. En este sentido, el derecho al voto, el derecho a la libertad !1 ! de expresión y el derecho a la manifestación pacífica se han convertido en enemigos de la dictadura. Nicolás Maduro necesita silencio para consumar su injusticia. Cualquier expresión de la voz del pueblo es criminalizada. El secuestro de los derechos políticos lo concretan la fuerza represiva de los órganos de seguridad del Estado y la eliminación sistemática del principio de separación de poderes. La ley se somete a la voluntad de un solo hombre y aspiran a desaparecer la justicia. Se quiere que todos los poderes del Estado respondan al Ejecutivo y sean destruidas las instituciones democráticas.

3. Pobreza material y pobreza moral en la República La dictadura pretende someternos a la pobreza material y a la miseria institucional. Tal injusticia se hace posible por el quiebre de los valores que sostienen la República. Genera escándalo observar los niveles de corrupción administrativa que se han alcanzado en Venezuela. Tal desfalco a la nación es pobreza y muerte. Cada dólar robado es una medicina que no llegó a tiempo. Cada dólar robado es el vaso de leche que no se bebió un niño desnutrido. La vergonzosa corrupción tiene consecuencias irreparables y es causa fundamental de injusticia social que nos azota.

4. La mentira constituyente La fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente es un poder de facto, expresión de la naturaleza hegemónica que pretende perpetuar a Nicolás Maduro Moros en el poder. No es una auténtica asamblea constituyente. Es una mentira constituyente, una estructura de dominación nacida al margen de la Constitución de 1999 y de espaldas al pueblo. Fue convocada sin un referéndum popular, destruyó la universalidad del derecho al voto, fue pobremente avalada por dos millones de venezolanos, tiñó de sangre la conciencia del país y ha sido desconocida por el pueblo mayoritario de Venezuela, por la comunidad internacional y por la Asamblea Nacional. Por eso, reiteramos que desconocemos la fraudulenta asamblea nacional constituyente, sus mandatos y todos los actos emanados de la misma: ¡la única Constitución que encarna la justicia del pueblo de Venezuela es la de 1999!

5. El rol de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana al servicio de la nación La mentira constituyente ha profundizado la grave crisis económica, social e institucional en el país. Venezuela es un caos del cual no escapa la Fuerza Armada Nacional. Hombres y mujeres de armas: ustedes están llamados a defender la Constitución como lo expresa el artículo 328. Juraron proteger a nuestro pueblo y el día de hoy la palabra empeñada debe ser recordada. La historia y el futuro de reconciliación que labraremos juntos agradecerán el valiente gesto de apostar por la justicia y la paz. !2 !

6. El camino hacia la paz: recuperar el orden constitucional y lograr elecciones libre Urge encontrar caminos que permitan transitar de la devastación del proyecto revolucionario a la construcción de la democracia. Rescatar el voto y hacer prevalecer el sentir de quienes demandan un cambio político es nuestra meta fundamental. Este propósito no es sencillo. Enfrentamos un régimen de vocación autocrática que se aferra al poder con tozudez y se niega a escuchar al pueblo. Pero la dificultad del reto no debe hacernos extraviar el camino.

Tal como lo hemos afirmado en diversas oportunidades, estamos dispuestos a transitar cualquiera de los dos caminos que existen para restituir el orden constitucional: el de un entendimiento serio, creíble, con verificación internacional y cuyo principal objetivo sea la restitución del orden constitucional; o el de la profundización de la lucha en todos sus ámbitos y con todas sus consecuencias. Por todas las razones expuestas anteriormente, no compareceremos ante la mentira constituyente. No estamos obligados a hacerlo. En cambio, tenemos el deber de permanecer del lado de la Constitución de 1999 y de los más de catorce millones de electores que nos convirtieron en legítimos representantes de la soberanía popular. El sufrimiento durante estos años ha sido profundo, especialmente en los últimos meses. Pobreza, despedidas por migración, muerte, violencia, torturas y asesinatos. Son tragedias conexas que conmueven y reafirman el sentido de nuestra lucha. En nuestro futuro de libertad recordaremos con orgullo las luchas que hoy nos unen y que serán cimiento para la democracia que construiremos juntos. Hoy podemos repetir con grandeza de alma las palabras que Andrés Eloy Blanco, quien conociendo lo más profundo de nuestro ser, pudo gritar en honor al alma criolla: “no hay en la tierra un pueblo de mayor resistencia ni más bueno que el mío”. En representación de los 109 diputados de la Unidad Democrática firman: Julio Borges Presidente de la AN Freddy Guevara Dennis Fernández Vicepresidente Segunda vicepresidente Stalin González Fracción Parlamentaria Unidad !3 ! !

La Constituyente declara un régimen político dictatorial por José Ignacio Hernández – ProDaVinci – 15 de Agosto 2017

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Según el Diccionario de la Real Academia Española, la dictadura es el “régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales”.

Precisamente, el “Decreto Constituyente” de la ilegítima y fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, por medio del cual se dictan las Normas para garantizar el pleno funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente en armonía con los poderes constituidos, publicado en la Gaceta Oficial del pasado 8 de agosto, formaliza en Venezuela un régimen político dictatorial, como paso a demostrar de inmediato.

1. El fundamento de las normas

Las normas repiten el discurso político con el cual se ha pretendido justificar a la constituyente, como una instancia llamada a promover la paz en Venezuela, a través del poder constituyente originario.

Para esos fines, las mismas señalan que la Asamblea Nacional Constituyente puede “decretar medidas sobre competencias, funcionamiento y organización de los órganos del Poder Público, de cumplimiento inmediato” (artículo 3). Como consecuencia, el artículo afirma que “la Asamblea Nacional Constituyente en uso de las atribuciones que le son inherentes, podrá limitar o decidir la cesación de las actividades de las autoridades que conforman el Poder Público”.

El artículo quinto ratifica esta decisión: todos los organismos del Poder Público –dice la norma– “quedan subordinados a la Asamblea Nacional Constituyente, y están obligados a cumplir y hacer cumplir los actos jurídicos que emanen dicha Asamblea”.

Asimismo, el artículo cuarto señala que la Constitución de 1999 mantendrá su vigencia en todo aquello que no colida o sea contradictorio con los actos de la constituyente.

2. Los poderes “supra-constitucionales”

Con este decreto, la ilegítima constituyente asume poderes “supra-constitucionales”, o sea, que se coloca por encima de la Constitución de 1999, al afirmar que ésta podrá ser derogada por las decisiones dictadas por la propia asamblea.

No solo la Asamblea Nacional Constituyente es ilegítima y fraudulenta. Con esta declaratoria de poderes “supra-constitucionales” se aparta del artículo 347 de la Constitución, pues de acuerdo con esa norma, lo único que podría hacer una Asamblea Nacional Constituyente legítimamente electa es dictar una nueva Constitución. En modo alguno esa norma faculta a la Constituyente para asumir funciones por encima de la propia Constitución, como pretenden hacer las normas comentadas.

3. La concentración de funciones y el poder absoluto

La ilegítima constituyente ha asumido el poder absoluto del Estado al concentrar todas sus funciones. Como vimos, las normas subordinan todos los Poderes Públicos a la ilegítima constituyente, quien podrá no solo regular su funcionamiento, sino acordar que tales órganos cesen actividades.

¿A qué órganos se refiere la norma? Ella aplica, en general, a todos los órganos del Poder Público. Esto abarca, por un lado, a la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, el Poder Ejecutivo Nacional y el Poder Ciudadano. Todos estos ahora, se subordinan a la constituyente, quien podrá suprimirlos e incluso, cambiar a sus titulares.

Pero también las normas se extienden a todos los órganos de los poderes públicos de los estados (gobernaciones y consejos legislativos) y municipios (alcaldías y concejos municipales).

Con base en esta disposición, en especial, la ilegítima asamblea constituyente podrá controlar a las gobernaciones de los estados, pudiendo incluso acordar su cese de actividades. Con ello, se pone en evidencia que las elecciones regionales, anunciadas para octubre de 2017, dependerán en última instancia de lo que decida la ilegítima constituyente, quien podrá no sólo controlar a los nuevos gobernadores electos (en el supuesto que se mantenga la elección) sino que además, podrá ordenar el cese de funciones de los nuevos Gobernadores.

4. La dictadura de la Asamblea Nacional Constituyente

Lo anterior permite demostrar que, en estas normas, la ilegítima constituyente asumió la dictadura como forma de gobierno en Venezuela.

En efecto, partiendo de su carácter ilegítimo y fraudulento (en especial, luego de las evidencias que demuestran cómo el CNE simuló resultados electorales), esta Asamblea Nacional Constituyente ha acumulado todas las funciones del Estado, colocándose por encima de la Constitución a través de un poder ilimitado y absoluto. Algo que pudo hacer, en buena medida, debido a la represión que precedió a su fraudulenta “elección”.

Todo lo hecho, además, excediéndose del artículo 347 Constitucional. De haber sido convocada y electa de manera legítima, la constituyente solo hubiese podido aprobar una nueva Constitución. En modo alguno la Constitución puede atribuir, a la Constituyente, el poder de destruir la propia Constitución.

Por lo tanto, la ilegítima constituyente ejerce un gobierno de facto, cuyas decisiones deben reputarse como inexistentes, lo que implica que sus actos no entrañan deber de obediencia. Por el contrario, todo ciudadano, y en especial los funcionarios, deben desconocer a la constituyente, desobedeciendo sus decisiones y colaborando con el restablecimiento de la vigencia de la Constitución de 1999, que ha terminado de derogar por la fuerza de los hechos.

 

 

Pronunciamiento de las Academias Nacionales ante la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente – 15 de Agosto 2017

COMUNICADO

Las Academias Nacionales, en cumplimiento de sus mandatos de creación y en su deseo de contribuir a la mejor conducción de nuestro país, se pronuncian una vez más sobre la ilegitimidad de una mal llamada asamblea nacional constituyente, resultado de unas elecciones no solicitadas por el pueblo soberano, según lo exige la Constitución vigente en su artículo 63 en cuanto a los principios que debe regir todo sufragio para cargos populares, elecciones que además han sido admitidas como fraudulentas por el propio prestador de servicios informáticos del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Las circunstancias de la convocatoria en violación del texto constitucional y el empeño de proseguir con una intención constituyente han sido tan patentes que han merecido el desconocimiento y la condena internacionales. Desde su instalación, esta asamblea ha pretendido constituirse en un poder supraconstitucional, asumiendo funciones propias de los poderes establecidos del Estado venezolano y decidiendo materias sobre las cuales carece de atribuciones.

Entre otras facultades usurpadas, esta asamblea ha destituido y nombrado -a conveniencia partidista- funcionarios diversos del Poder Moral, amenaza la inmunidad parlamentaria y está interfiriendo en las elecciones regionales que están claramente definidas en el texto constitucional y otras leyes al respecto, elecciones que no son una concesión gratuita del gobierno, ni mucho menos de esa asamblea, sino un derecho constitucional aplazado intencionalmente por el CNE desde el año pasado. Las actuaciones de dicha asamblea, radicalmente nulas y que apuntan al desmantelamiento de las instituciones republicanas y a instaurar una dictadura, han merecido el repudio de la Unión Europea, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, un grupo importante de gobiernos hemisféricos y organizaciones diversas ocupadas en temas de derechos humanos, libertad y democracia en todo el mundo.

Este quebrantamiento buscado del orden constitucional no conlleva solución alguna a los gravísimos problemas económicos y sociales que aquejan a la población venezolana en términos de inflación, seguridad, nutrición, salud, educación y ciudadanía, dentro de lo cual debemos enfatizar el irrespeto a derechos humanos fundamentales. Por el contrario, conduce a un mayor deterioro del estado de derecho sobre el cual se fundamenta el progreso justo, sano y próspero de cualquier país que se precie de desarrollado o en vías de serlo.

En tal razón, las Academias Nacionales claman por la verdadera paz para el pueblo venezolano y una vez más hacen un llamado a los poderes fácticos para que retornen al orden constitucional establecido en la Carta Magna aprobada por el pueblo en 1999, lo cual ha sido una exigencia masiva de la sociedad venezolana, apoyada por numerosas organizaciones civiles y políticas dentro y fuera de Venezuela. En la defensa de ese texto está contenida la salvaguardia de la convivencia social y política requerida para el fortalecimiento de las instituciones, de los derechos humanos, de la democracia y la libertad.

En Caracas, a los quince días del mes de agosto de 2017

Horacio Biord Castillo Presidente de la Academia Venezolana de la Lengua
Inés Quintero Montiel Directora de la Academia Nacional de la Historia
Alfredo Díaz Bruzual Presidente de la Academia Nacional de Medicina
Gabriel Ruán Santos Presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales
Gioconda Cunto de San Blas Presidenta de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales Humberto García Larralde Presidente de las Academia Nacional de Ciencias Económicas
Gonzalo Morales Presidente de la Academia Nacional de Ingeniería y el Hábitat

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