elecciones7Oenbilbao

Punto de encuentro de Venezolanos votantes en Bilbao

Archivos por Etiqueta: Conferencia Episcopal

Barbados y más acá por Luis Ugalde S.J. – El Universal – 26 de Julio 2019

downloadImpresiona la coherencia de nuestra Conferencia Episcopal que nos orienta con su valiente reflexión ética y religiosa en la creciente tragedia nacional. No es fácil que medio centenar de obispos año tras año se ponga de acuerdo en un documento claro, preciso y valiente que no se queda en principios cristianos generales. Este mes de julio acogen el dramático Informe del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos y el clamor del país que exige cambio para evitar que el barco se hunda. Más allá de los deseos no hay muchas alternativas con reales posibilidades de salida y de reconstrucción. Creo que es posible la que los demócratas están defendiendo en las negociaciones de Barbados con facilitación de Noruega. En ella van confluyendo los países democráticos del mundo: La Unión Europea, Estados Unidos y el Grupo de Lima, OEA y ONU. Hasta China y Rusia empiezan a ver que las elecciones presidenciales limpias (con todo lo necesario para hacerlas) es la única salida. La dictadura se resiste, pero hay que hacerle sentir que ni tiene razón ni la fuerza suficiente para perpetuar su tiranía sembradora de miseria y violadora de derechos humanos. Es imprescindible que dentro del país ese 85% de venezolanos que quiere una república con vida, dignidad y democracia se concentre en esta sola ruta, sin necesidad de uniformarnos. Tomo del documento de los obispos esas líneas maestras que necesitamos en la mesa de Barbados y más allá en cada país democrático y más acá en cada demócrata venezolano:

“La tarea de reconstruir Venezuela: decisiones urgente”.

“12- Como afirmamos el pasado mes de enero, ante la realidad de un gobierno ilegítimo y fallido, Venezuela clama a gritos un cambio de rumbo, una vuelta a la Constitución5. Ese cambio exige la salida de quien ejerce el poder de forma ilegítima y la elección en el menor tiempo posible de un nuevo Presidente de la República6. Para que sea realmente libre y responda a la voluntad del pueblo soberano,7dicha elección postula algunas condiciones indispensables tales como: un nuevo Consejo Nacional Electoral imparcial, la actualización del registro electoral, el voto de los venezolanos en el exterior y una supervisión de organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, entre otras; igualmente el cese de la Asamblea Nacional Constituyente.”

“13- Ante la ‘emergencia humanitaria’ en la que el sistema económico y político vigente ha sumido a toda la población, es urgente que se permita la entrada masiva y distribución de la ayuda de alimentos y medicinas, con participación y supervisión internacional, y deslastrada de las diatribas partidistas y del flagelo de la corrupción. La Iglesia Católica, a través de sus instituciones, y particularmente las Caritas parroquiales, diocesanas y nacional, renueva su compromiso de participar, junto a otras organizaciones, en la recepción y distribución de esta ayuda humanitaria.”

“14 Los miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, los órganos policiales y el Ministerio Público, en el cumplimiento de sus deberes constitucionales, deben obrar conforme a la justicia y la verdad, y no al servicio de una parcialidad política. Así erradicarán de su seno las prácticas de persecución y tortura, y resguardarán, defenderán y harán respetar los derechos de todos, por encima de cualquier interés personal o partidista”.

Esos son los cambios exigentes y complejos en su concreción, para lo cuales es fundamental la movilización de todos los sectores nacionales. La Iglesia afirma su aporte: “Para contribuir a esa renovación nacional, reiteramos nuestro compromiso como Iglesia de seguir fortaleciendo la fe en Jesucristo que sana y libera, y llevando esperanza a nuestro pueblo, a través del desarrollo de programas de formación y organización que permitan la defensa de los derechos humanos, la recuperación de la institucionalidad democrática y la reconstrucción del país de una forma pacífica8. Desde nuestras instituciones educativas, seguiremos brindando una educación de calidad que eleve los valores espirituales y ciudadanos de nuestro pueblo”.

El camino está claro. La negociación de Barbados resultará si hay presión fuerte de las naciones contra la tiranía y una movilización en todas las instancias sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas… nacionales, como nos repite cada día el presidente encargado Juan Guaidó.

Los obispos terminan animando y convocando a todos los católicos a sembrar esperanza y multiplicar el trabajo concreto para la salida y la reconstrucción: “Agradecemos y felicitamos a los sacerdotes, diáconos, religiosas y laicos, el esfuerzo que realizan cada día para mantener viva la esperanza y profundizar la evangelización del pueblo venezolano y, en particular, por las iniciativas para la atención de las personas más vulnerables.”

“Queremos convocarlos, una vez más a no ceder en el buen propósito de orar con humildad y trabajar con confianza por el bienestar de nuestro país”.

CEV pidió realizar elecciones presidenciales LIBRES “en el menor tiempo posible” – Yo Soy Venezolano – 12 de Julio 2019

Jesús-González-de-Zárate.jpg

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) exhortó este jueves a que se celebren elecciones presidenciales cuánto antes, con la supervisión de organismos internacionales, para así salir del gobierno de Nicolás Maduro, el cual consideran “ilegítimo y fallido”.

El arzobispo Jesús González de Zárate mostró el texto “Dios quiere para Venezuela un futuro de esperanza”, que afirma que ante “un Gobierno ilegítimo y fallido, Venezuela clama a gritos un cambio de rumbo, una vuelta a la Constitución”.

Dentro del documento, los obispos propusieron una elección “en el menor tiempo posible de un nuevo presidente de la República”, la cual deberá responder a la voluntad del “pueblo soberano” para que sea “realmente libre” y contar con condiciones “indispensables” como un nuevo CNE “imparcial” y un nuevo registro electoral.

Asimismo, se insta a una elección que permita el voto de los venezolanos en el exterior, tomando en cuenta que según estimaciones de la ONU, más de cuatro millones de connacionales están fuera del país. Piden también “una supervisión de organismos internacionales”, entre los que destacan a la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea.

Tortura, asesinatos y justa rebelión por Luis Ugalde S.J. – Reporte Católico Laico – 9 de Julio 2019

downloadHoy como en 1811 Venezuela necesita, y tiene toda la justificación moral para lograr “el triunfo de la libertad sobre el despotismo”, para decirlo en palabras del prócer civil Juan Germán Roscio.

Para quienes en el mundo y en el país tenían duda de que Venezuela se muere bajo un régimen tiránico y agresor de la dignidad humana de millones de venezolanos, el asesinato por tortura del capitán Acosta Arévalo y la destrucción de los ojos del joven Rufo por el simple hecho de reclamar algo tan justo como el servicio de gas doméstico, dejó en evidencia la naturaleza criminal del gobierno que padecemos. El asesinato no fue un accidente imputable a excesos de dos funcionarios en el cumplimiento de su deber, sino la consecuencia de un sistema ordenado por la tiranía para perpetuarse contra la manifiesta voluntad del pueblo de vivir con dignidad y en libertad; sistema que criminaliza y persigue a todo opositor activo, no importa que sea civil o militar, ciudadano de a pie o diputado con inmunidad parlamentaria. Apresarlos sin orden judicial, saquear sus casas, incomunicarlos de sus familiares y abogados, imputarles  públicamente crímenes para luego bajo tortura obligarlos a “confesar”. Ayer Albán y hoy Acosta Arévalo, entre otros muchos, ponen en evidencia esta criminal persecución política.

Con loable prontitud la Comisión de Justicia y Paz de nuestra Conferencia Episcopal denunció sin rodeos este sistemático atropello de la tiranía, del que Acosta Arévalo y el joven Rufo Chacón no son sino una pequeña muestra:
“El Estado Venezolano es responsable. No consentiremos la manipulación, el disimulo y la atenuación de estos graves hechos. Es nuestro compromiso como Iglesia, que ve en el rostro sufriente de los familiares y de las víctimas el dolor de nuestro Señor Jesucristo. Estas dos víctimas hoy representan los gritos de muchos otros ciudadanos que han sido sometidos a iguales patrones y sus casos han sido invisibilizados.” (…) La desaparición forzada, la tortura, los tratos crueles, inhumanos o degradantes, excesos policiales perpetrados con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, como medida preventiva, como pena o con cualquier otro fin contra los venezolanos, son prácticas instaladas en los órganos militares y policiales, y están ocurriendo permanentemente, como un secreto a voces que nos clama en la conciencia. Esta conducta inmoral, innoble y deshonrosa es un atentado a la dignidad de la persona y viola las convenciones y tratados suscritos por la República, que hace responsable directamente a los funcionarios que las ordenan, las apliquen, las toleren o que pudiendo impedirlo, no lo hagan.”

Afortunadamente el estallido de este escándalo coincidió con la visita de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. Su vista no pudo ser más oportuna y su valiente informe muestra al mundo la naturaleza criminal del régimen tiránico convertido en el“mal común” de los venezolanos, violando sus derechos personales, políticos, económicos y  sociales, consagrados en la Constitución. Tiene enorme importancia que lo diga solemnemente ante el mundo un organismo como la ONU, tan tibio y timorato hasta ahora. Además el duro informe de la Comisionada tiene más valor que si fuera redactado por algunos de los líderes opositores más radicales. La prueba de los hechos se impone tanto que Michelle Bachelet – que fue Presidente de Chile y simpatizante de este régimen- levanta el grito ante el mundo.

Ante esta evidencia, todos estamos obligados a hacer lo que esté a nuestro alcance y hacerlo pronto para salir de este régimen que causa tortura, muerte, cárcel y exilio de millones de venezolanos; mientras al resto se le somete al hambre y a la humillación de las bolsas CLAP, luego de quitarles, con corrupción y muy desacertadas políticas, luz, agua, gas, transporte… y con la hiperinflación el valor de su trabajo. La persecución, la tortura y el asesinato no son accidentes en este sistema criminal decidido a no cambiar. Solo conciencias enfermas o malvadas pueden desear que continúe este sistema de muerte.

Sabemos que estamos ante un régimen militar, penetrado por la dictadura cubana y controlado por esta. En consecuencia el país y el mundo se tienen que rebelar y buscar un cambio urgente, antes de que los daños sean mayores; es indispensable la acción múltiple de los países democráticos obligados a ser solidarios con el pueblo que sufre. Actuar para salvar a los venezolanos del genocidio no es injerencismo, sino defensa de derechos humanos y la no actuación internacional rápida es una grave omisión cómplice de la tiranía que tortura y mata.

Pero sería una grave irresponsabilidad de los venezolanos invocar la intervención militar externa para justificar la propia irresponsabilidad y negligencia en la organización de la salida y cambio del régimen. No es honesto tratar de descalificar el valiente informe alegando que Bachelet es de izquierda o que con ese informe ella no va a tumbar al gobierno. Hay que ser muy infantil o retorcido para exigir de ella la tarea de darnos un nuevo gobierno.

La negociación política es indispensable para poder sumar voluntades y fuerzas a la titánica tarea de la reconstrucción. Esto exige cambios de fondo en lo que queda de chavismo honesto y de las diversas oposiciones, y que la sociedad toda se eleve sobre sí misma para hacer de Venezuela un país viable y exitoso, con libertad y justicia. La negociación no debe ser sobre cualquier cosa, sino sobre la salida, la transición para el cambio, la elección y la reconstrucción.

No basta que la rebelión sea justa y necesaria para que sea sensata y exitosa. La doctrina
católica de la justa rebelión desde hace cientos de años enseña que entre los factores que deben tomarse en cuenta es que ese cambio tenga probabilidades de éxito y que la nueva situación y gobierno no traigan mayores males que los que se quieren evitar. Hay que salir de este régimen de la manera menos dolorosa y costosa y en condiciones para el éxito en la reconstrucción. Para esto es necesaria la negociación nacional e internacional llevada con firmeza y claridad. Es muy urgente y necesario que se le informe y explique a la población las razones de la negociación, como es necesario que el enfermo y los familiares entiendan y  apoyen la necesidad de una operación riesgosa y exigente.

Petitorio de la Conferencia Episcopal venezolana a la Alta Comisionada Dra. Bachelet – 21 de Junio 2019

“A Maduro lo vi con muchas dudas de poder llegar a elecciones libres” por Daniel Vittar

Ricardo Merlo, viceministro de Relaciones exteriores de Italia, integró la misión europea en Caracas. El líder chavista les habló una hora de lo bien que está el país.

El líder opositor venezolano Juan Guaido con el vicecanciller italiano, Ricardo Merlo, en la embajada italiana en Caracas.

El aire de esperanza que hubo durante la última semana y que auspiciaba un acuerdo que permitiera convocar a elecciones libres en Venezuela se volvió a enturbiar.

Una misión del Grupo de Contacto internacional respaldado por la Unión Europea se reunió este jueves y viernes con los más altos dirigentes del chavismo y de la oposición para sondear esta posibilidad, y el resultado fue adverso, particularmente por la rígida posición de Nicolás Maduro y de la cúpula de gobierno.

“A Juan Guaidó, a Henrique Capriles y a otros dirigentes de la oposición los vi dispuestos a encarar una apertura democrática, inclusive aceptando la renovación del Parlamento. Pero a Maduro lo vi con muchas dudas de poder llegar a elecciones libres”, dijo a Clarín el viceministro de Relaciones Exteriores de Italia, Ricardo Merlo, uno de los integrantes de esa delegación.

El líder opositor venezolano Juan Guaido con el vicecanciller italiano, Ricardo Merlo, en la embajada italiana en Caracas.

El líder opositor venezolano Juan Guaido con el vicecanciller italiano, Ricardo Merlo, en la embajada italiana en Caracas.

El grupo de contacto está conformado por España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, Suecia, el Reino Unido, Costa Rica, Uruguay, Ecuador y Bolivia.

Si bien es crítico de las políticas aplicadas por Maduro, busca facilitar un acuerdo negociado para permitir elecciones lo antes posible.

De hecho, por su posición más mediadora tiene acceso a todos los sectores relevantes de Venezuela. Se los considera mucho más moderados que el Grupo de Lima, e insisten en una “solución pacífica y democrática en manos de los venezolanos”.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, recibe a la misión del Grupo Internacional de Contacto. (DPA)

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, recibe a la misión del Grupo Internacional de Contacto. (DPA)

Pese a esta postura complaciente, la misión de esta semana no fue como se esperaba y el grupo se sintió desanimado. Emitieron un comunicado conjunto muy diplomático, a través del cual intentaron quedar bien con ambos bandos.

“Todos los interlocutores expresaron su aprecio por los esfuerzos del grupo de contacto y animaron a que continuara su compromiso”, dice el comunicado, sin explicar nada.

Según pudo saber Clarín, la realidad fue más incómoda de lo previsto. Estuvieron con Maduro una hora y media, pero la primera hora la utilizó el mandatario para dar un discurso con la verborragia habitual. Sólo pudieron dialogar 30 minutos.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Italia, Ricardo Merlo, junto al obispo Raúl Biord, segundo Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Italia, Ricardo Merlo, junto al obispo Raúl Biord, segundo Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.

Empezó calificando de “fascista” al dirigente opositor Leopoldo López, quien se encontraba detenido y fue liberado por el jefe de los servicios de Inteligencia (SEBIN) que se rebeló contra la cúpula de gobierno.

Luego el líder chavista calificó a Gauidó como “un neofascista”. Pero lo que más sorpresa le causó a la misión diplomática fue que se definió a sí mismo como “centro moderado”.

El monólogo de Maduro continuó con una descripción utópica de Venezuela, elogiando lo bien que está el país y los logros “de la revolución”, para finalizar advirtiendo que Estados Unidos estaba preparando una invasión y que el chavismo iba a resistir.

Ante los enviados europeos sostuvo que el gobierno cuenta con dos millones de milicianos armados para defenderse.

¿Qué les dijo Maduro, cómo percibió su postura frente a la posibilidad de encontrar una salida negociada?

Creo que Maduro no percibe la realidad tal cual es. En Venezuela no hay estado de derecho, no hay separación de poderes. Hay un gobierno de facto cívico-militar que no reconoce a la única autoridad elegida por el voto popular que es la Asamblea Nacional (Parlamento), y ha creado un organismo paralelo para vaciar de poder a esa institución, que es la Asamblea Nacional Constituyente, integrada por gente fiel al gobierno. La libertad de prensa es cero. La televisión y los diarios están manejados por el gobierno. Todos es a favor del gobierno.

¿Qué le pidieron a Maduro?

Le pedimos elecciones lo más rápido posible, pero elecciones democráticas, transparentes, controladas por organismos internacionales. En un momento yo le pregunté si ellos hacían alguna autocrítica, y se quedaron mudos. Tardaron un rato en responder, y no dijeron nada concreto.

¿Cómo vio la situación en Caracas?

La situación política y social es dramática, la de derechos humanos es terrible. Nosotros tenemos dos diputados venezolanos, elegidos democráticamente, refugiados en la embajada de Italia. Son Américo de Grazia y Mariela Magallanes. Yo le pido a los organismos internacionales de Derechos Humanos que vengan a Venezuela y vean lo que ocurre para denunciar esta situación.

¿Hablaron con la gente? ¿Qué les decían?

Mire, le describo la situación con un ejemplo: fui a comer a un restaurante donde el plato que pedí salía 60.000 bolívares, y el camarero que me atendía cobraba un sueldo de 18.000 bolívares. ¿Cómo pueden vivir así?

¿Se reunieron también con representantes de la Iglesia venezolana?

Sí, estuvimos con el obispo Raúl Biord, segundo Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana. Explicaron que la situación es mucho más dramática de lo que se ve, con chicos que se mueren de hambre y enfermos que no sobreviven por falta de medicamentos e insumos esenciales. Ellos también reclaman elecciones lo antes posible.

¿Cómo fue el encuentro con Juan Guaidó?

Con Guaidó tuve un desayuno privado en la embajada de Italia. Está dispuesto a participar en una nueva convocatoria a elecciones, inclusive a llamar a comicios para renovar el Parlamento que él preside.

¿Cómo sigue el trabajo del Grupo de Contacto?

Nosotros vamos a continuar reclamando elecciones libres en Venezuela lo antes posible. Queremos ver si este encuentro que tuvimos con Maduro fue sólo una puesta en escena o va aceptar finalmente negociar una salida.

Venezuela : Dramático video de los obispos – Conferencia Episcopal – 16 de Mayo 2019

La Conferencia Episcopal Venezolana ha distribuido un vídeo donde muestra los efectos que ha causado en el país la dictadura socialista bolivariana de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y la respuesta de la Iglesia ante las durísimas realidades sociales a las que se está viendo abocado el país.

Funcionarios de Maduro tocaron las puertas de la Conferencia Episcopal para pedir asilo por Rosalinda Hernández – TalCual – 5 de Mayo 2019

El monseñor Mario Moronta informó que en los próximos días denunciarán el ataque de la GN ante los tribunales. “Quienes atacan las iglesias de Venezuela no tienen temor de Dios”

Hace 20 días representantes de la administración de Nicolás Maduro tocaron las puertas de Conferencia Episcopal Venezolana para pedir asilo, en caso de una salida del mandatario, afirmó este domingo el monseñor Mario Moronta durante una eucaristía realizada en apoyo a la iglesia atacada por la Guardia Nacional en San Cristóbal, estado Táchira.

Altos dirigentes han acudido a varios obispos para consultar que en el caso de que hubiere una situación contraria a ellos, si se mantenía el derecho de asilo que universalmente se le reconoce a la Iglesia. Por supuesto, la Iglesia está abierta para proteger a todos los que requieran atención. Pero sin ser alcahuetes, ni encubridores, que no lo somos”, dijo.

Según dijo, ningún dirigente o representante del oficialismo se ha acercado al monseñor pero si a varios obispos de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).

“Si me llegan pues también lo discutiríamos si se encuentran dentro de las propuestas de la protección. Hemos protegido y estamos protegiendo a muchas personas que han sido atacadas”

La eucarística en desagravio al ataque con bombas lacrimógenas que hizo la Guardia Nacional el pasado viernes a la iglesia Nuestra Señora de Fátima, fue oficiada por el obispo de San Cristóbal junto a más de 20 sacerdotes. Pidió por la conversión de quiénes están haciendo el mal.

“Ya es hora que el mundo se de cuenta de lo que está pasando en Venezuela (…) Pidan perdón públicamente es lo menos que pueden hacer”, dijo Moronta a los funcionarios de la GN

Informó que en los próximos días denunciarán este ataque ante los tribunales nacionales e internacionales. Los feligreses que se encontraban en la misa del pasado viernes también informaron que 40 guardias nacionales ingresaron a la iglesia con motos. “Quienes atacan las iglesias de Venezuela no tienen temor de Dios”.

Comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana sobre la ayuda humanitaria – 21 de Febrero 2019

download

COMUNICADO DE LA PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA

Ante la posibilidad de recibir la ayuda humanitaria

1. El deterioro general de las condiciones de vida ha llevado al país a situaciones límites, sobre todo en las áreas alimentarias y de salud. La Iglesia, en sus diversas instancias (el Papa, la Santa Sede, la conferencia episcopal, la de religiosos y el consejo de laicos), ha pedido muchas veces la posibilidad de abrir un canal humanitario. La respuesta ha sido siempre un “no” rotundo. En los actuales momentos, la Asamblea Nacional, en representación legítima del pueblo venezolano, ha tomado la iniciativa de organizar esta ayuda con el concurso de varios países y pueblos hermanos.

2. El país necesita la ayuda humanitaria. El régimen tiene la obligación de atender las necesidades de la población, y para ello facilitar la entrada y distribución de la misma, evitando cualquier tipo de violencia represiva. Pedir y recibir ayuda no es ninguna traición a la patria; antes bien, es un deber moral que nos incumbe a todos, ante las carencias y urgencias dramáticas que padece el pueblo venezolano.

3. La pastoral social de la Iglesia, a través de Cáritas a nivel nacional, diocesano y parroquial, desarrolla desde hace muchos años una intensa y reconocida labor en beneficio de las personas que necesitan atención inmediata, por medio de diferentes programas en materia de alimentación, salud, derechos humanos, gestión de riesgo, cuidado del ambiente y atención en situaciones de desastres naturales.

4. Reiteramos lo dicho en el comunicado de Caritas de Venezuela del día 4-2-2019. La posibilidad de una ayuda humanitaria ha generado muchas expectativas por las grandes necesidades del pueblo en materia de alimentación y salud. Queremos recordar que la ayuda se guía por protocolos aceptados internacionalmente para dar respuestas a situaciones de graves crisis. No atiende a intereses políticos, sino al bien del pueblo más vulnerable. No resuelve todos los problemas de la población. La ayuda consiste fundamentalmente en raciones de emergencia y suplementos para niños y ancianos con déficit nutricional e insumos médicos, principalmente terapéuticos. Es limitada en cobertura y tiempo. Es siempre subsidiaria y no sustituye lo que el Estado debe hacer con sus recursos.

5. En la actual crisis humanitaria, Cáritas renueva su compromiso de participar, junto a otras organizaciones, en la recepción y distribución de la ayuda humanitaria, aportando su experiencia y capacidades. Cáritas se sumará a la ayuda en esta crisis bajo los principios de respeto a los derechos humanos y humanitarios.

6. Estamos en contra de todo tipo de violencia. Invitamos a la Fuerza Armada Nacional para que se ponga del lado del pueblo al que pertenece. El juramento de hacer cumplir la Constitución que hacen los miembros del estamento militar tiene como principal destinatario al pueblo venezolano: es el compromiso de defenderlo, de proteger sus derechos inalienables y de hacer brillar su dignidad humana. En conciencia, no deben cumplir órdenes que atenten contra la vida y seguridad de la población. En estas circunstancias deben permitir el ingreso y la distribución de la ayuda internacional.

7. Igualmente, no debe generarse violencia ni manipulación alguna entre los ciudadanos. La ayuda humanitaria beneficiará a muchas personas que se encuentran en situaciones límites, y a la vez, es un ejercicio de solidaridad y de organización en un pueblo que, manteniendo en alto la dignidad y la esperanza, quiere cambiar la situación de penuria y precariedad que sufre.

8. Pedimos a María de Coromoto nos acompañe en estos momentos de tanta esperanza para el país e interceda ante su Hijo, el Buen Pastor, para que podamos hacer realidad lo que Él nos ha enseñado: “He venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10).

¡Escuchen el clamor del pueblo, dejen entrar y distribuir en paz la ayuda humanitaria!

En Caracas, a los 21 días del mes de febrero de 2019.

 José Luis Azuaje Ayala Arzobispo de Maracaibo Presidente de la CEV

 Mario Moronta Rodríguez Obispo de San Cristóbal 1° Vicepresidente de la CEV

Raúl Biord Castillo Obispo de La Guaira 2° Vicepresidente de la CEV

 José Trinidad Fernández Angulo Obispo Auxiliar de Caracas Secretario General de la CEV

La batalla diplomática: Venezuela, la crisis más incómoda para Francisco por Elizabetta Piqué – La Nación – 10 de Febrero 2019

La postura del Papa ante el conflicto político le generó críticas en la región; sin embargo, aunque no lo reconozca en público, el Vaticano trabaja en silencio para una salida de Maduro
La postura del Papa ante el conflicto político le generó críticas en la región; sin embargo, aunque no lo reconozca en público, el Vaticano trabaja en silencio para una salida de Maduro Fuente: LA NACION – Crédito: Ippóliti 

ROMA.- Venezuela se ha vuelto la crisis más incómoda para elPapa . Muchos fieles de su continente están descolocados. No entienden cómo, a diferencia de los obispos venezolanos y de muchos gobiernos americanos y europeos, no respaldó al opositor Juan Guaidó , presidente encargado del país, para una transición que lleve a elecciones libres. Pero aunque no lo admitirá públicamente, la diplomacia vaticana trabaja silenciosamente, con mucha prudencia, para una salida “elegante” de Nicolás Maduro .

Salvando distancias y diferencias, es una situación similar a la salida del último líder comunista de Polonia, el general y dictador Wojciech Jaruzelski, que dejó el poder tras los Acuerdos de la Mesa Redonda de 1989, que condujeron a Polonia a la democracia. Otro ejemplo podría ser la caída del dictador filipino Ferdinand Marcos, que se vio obligado a abandonar la presidencia y a exiliarse en 1986 después de masivas protestas, también impulsadas por la Iglesia local.

El Papa explicó que respaldar un bando u otro en Venezuela “sería una imprudencia pastoral” de su parte, que podría hacer más daño y que temía un derramamiento de sangre. Muchos en América Latina interpretaron esta postura como un virtual respaldo del “papa comunista” al régimen de Maduro.

Es una regla de oro de la diplomacia vaticana no romper relaciones con ningún país y mantenerse en equilibrio con respecto a las partes en conflicto, para poder ser un canal y poder intervenir, si es necesario. En esta línea, la Santa Sede nunca rompió ni con los Castro en Cuba ni con Augusto Pinochet en Chile.

La posición del Vaticano le permitió justamente a Maduro enviarle una carta al Papa, en la que le pidió ayuda para entablar un diálogo con Guaidó. Francisco se manifestó dispuesto a mediar, pero solo si las dos partes lo piden, algo que hasta ahora no ha sucedido.

En una entrevista televisiva, Guaidó hace unos días llamó al Papa y a la diplomacia internacional a “ayudar para el fin de la usurpación”. Pero no hubo ningún pedido formal de intervención, sino que Guaidó reiteró su tajante rechazo a cualquier posibilidad de diálogo con Maduro, que con eso pretende solo ganar tiempo.

Francisco, que a fines de 2016 se arriesgó para ser facilitador de un diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición que terminó en fracaso, también ha sido criticado por su postura en apariencia soft. ¿Por qué no levantó la voz, como hizo la combativa Conferencia Episcopal Venezolana?

En el Vaticano explican que si los obispos venezolanos pudieron decir lo que dijeron fue porque tenían y tienen luz verde para hacerlo.

Por eso, si bien hubo quien habló de distanciamiento entre el Papa y los obispos, nunca hubo tal división. “El Vaticano nos ha confiado a nosotros, los obispos, las riendas; hacemos lo que es justo y sabemos que el Papa nos apoya”, confirmó el cardenal Baltazar Porras, arzobispo de Mérida y administrador apostólico de Caracas, desde siempre opositor del chavismo y de Maduro, en una entrevista al diario italiano Il Fatto Quotidiano.

“El Papa está interesado desde siempre en Venezuela y recibe constantes informes de mi parte, de los obispos y del cardenal Pietro Parolin [secretario de Estado vaticano]. El Papa pide que se cree un mecanismo diplomático con el Vaticano protagonista, a través de la Iglesia local, para una solución pacífica, sin sangre, sin guerra”, agregó Porras.

Para Rodrigo Diamanti, miembro de la delegación que Guaidó envió a Roma para entrevistarse mañana con el gobierno italiano -uno de los pocos de Europa que aún no lo reconoció-, “la posición de la Iglesia es una sola y es la de la Conferencia Episcopal Venezolana”.

“Esperamos que junto al Vaticano, la Iglesia venezolana pueda ayudar a que cuanto antes haya elecciones libres y transparentes para que Venezuela pueda superar la crisis que está viviendo”, dijo a LA NACION Diamanti. “No puede seguir adelante una dictadura que no acepta elecciones y no permite la entrada de ayuda humanitaria”, agregó.

Marinellys Tremamunno, periodista ítalo-venezolana y autora del libroVenezuela, el derrumbe de una revolución, no oculta su decepción con el Papa y refleja por qué Venezuela es la crisis más incómoda para él. “Obviamente la posición neutral del Papa ha generado mucha molestia en Venezuela. El venezolano común, los que fueron víctimas de torturas, los que son víctimas de este drama que se vive, los exiliados, piensan que no es posible no fijar posición ante la violación de los derechos humanos”, opinó, en diálogo con LA NACION.

“Los que sufrimos el tema Venezuela sabemos que la solución no está en manos del Papa. Pero nos duele que siga hablando de la necesidad de diálogo con un dictador señalado por crímenes terribles, con quien está claro que no se puede hablar”, agregó Tremamunno.

Probablemente consciente de estos sentimientos en un país que conoce muy bien, el cardenal Parolin, que fue nuncio en Caracas antes de ser llamado por Francisco para convertirse en su número dos, intentó explicar la postura de la Santa Sede con un calificativo: “neutralidad positiva”.

“El enfoque de la Santa Sede es de neutralidad positiva, no del que se asoma a la ventana para ver qué sucede casi indiferente. Es el enfoque del que busca estar por encima de las partes para superar la conflictividad”, dijo a la televisión del episcopado italiano. Parolin también afirmó que el compromiso de la Santa Sede, tal como dijo el Papa, “es siempre la búsqueda de soluciones pacíficas e institucionales de la crisis en curso”.

Los vaivenes en la puja por el apoyo del Vaticano

Maduro le envió una carta al Papa, mientras que Guaidó pidió ayuda para “el fin de la usurpación” del poder

  • A fines de 2016, Francisco se arriesgó para ser facilitador de un diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición, que terminó en fracaso
  • La semana pasada, el Papa se mostró dispuesto a mediar en la crisis de Venezuela, pero dijo que necesitaba un acuerdo de las dos partes. Días antes, Maduro le había enviado una carta a Francisco en la que le pedía su ayuda para abrir un canal de diálogo
  • Luego de los dichos del Papa, Guaidó lo llamó a él y a la diplomacia internacional a “ayudar para el fin de la usurpación” del poder, pero no hubo ningún pedido formal de intervención; el líder opositor reiteró su tajante rechazo a cualquier posibilidad de diálogo con Maduro
  • El jueves pasado, el Vaticano insistió en que mantiene una “neutralidad positiva” respecto de la disputa política entre Maduro y Guaidó. “No es la actitud de quienes se sientan delante de la ventana y observan de manera casi indiferente. Es la actitud de estar sobre las partes para superar el conflicto”, señaló el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin
A %d blogueros les gusta esto: