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Comunicado de la Presidencia de la CEV ante la deslegitima realización de las elecciones presidenciales – 14 de Mayo 2018

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                             COMUNICADO

1. En Venezuela, cada día vamos entrando en una espiral de conflictos que tiene su raíz en la crisis generalizada que se vive en el país, crisis que afecta poderosamente a las personas y a las familias más vulnerables: los pobres, los campesinos, los obreros, los enfermos, los ancianos, los indígenas y los niños. Pero no sólo son estos sectores los afectados, también la sufren los profesionales, los estudiantes y las instituciones en general.

2. Esta realidad no ha sido atendida ni por el gobierno nacional ni por los gobiernos regionales, y clama al cielo el deterioro creciente que sufre el pueblo. Consecuencia directa de esto es la indiferencia ante una campaña electoral que no ha tenido emociones, ni proyecto país, ni un número considerable de seguidores. En el fondo el pueblo entiende que la convocatoria a estas elecciones ha sido hecha con tanta antelación por ventajismo e intereses políticos, además de ser ilegítima por el ente que la convocó.

3. Ante esta realidad queremos recordar y ratificar lo que ya hemos planteado: “Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo. Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe humanitaria sin precedentes. Por tanto, es urgente su postergación para el último trimestre del año” (23-04-2018).

4. Esta petición que hemos hecho por el bien del país, sigue vigente ante la importancia que reviste una elección presidencial. No se puede anteponer el interés de pequeños grupos políticos, ante el interés de la gran mayoría de la población venezolana. Nuevamente pedimos públicamente la postergación de estas elecciones para el último trimestre del año, aunque estemos a pocos días del 20 de mayo, día señalado para las mismas.

5. La Iglesia celebra la solemnidad de Pentecostés el 20 de mayo, por lo que pedimos al Espíritu Santo que guíe las mentes y los corazones de los Venezolanos, para que ratifiquemos nuestro servicio al país y su gente, entendiendo que la democracia y sus valores se perfeccionan si las condiciones de convivencia, de desarrollo y de la vivencia del bien común favorecen a todo el pueblo.

Caracas, 14 de mayo de 2018.
Con nuestra bendición.

+José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

+Jorge Cardenal Urosa S.
Arzobispo de Caracas
Presidente honorario de la CEV

+Baltazar Cardenal Porras C.
Arzobispo de Mérida
Presidente honorario de la CEV

Obispos se pronuncian ante la crisis política y humanitaria que vive Venezuela – La Patilla – 23 de Abril 2018

Este lunes 23 de abril la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), emitió un comunicado donde los obispos venezolanos se pronuncian ante la crisis política y humanitaria que vive Venezuela, además solicitan la postergación de las elecciones presidenciales del próximo 20 de mayo. A su juicio no existen condiciones favorables para la realización de las mismas.

DECLARACIÓN ANTE LA CRISIS POLITICA Y HUMANITARIA

1.- Como pastores urgidos por el amor de Cristo y ciudadanos de esta patria Venezuela, nos dirigimos nuevamente al pueblo católico y a los hombres y mujeres de buena voluntad para compartir nuestras preocupaciones. Comprobamos alarmados, cómo los males señalados en nuestra Exhortación Pastoral de enero de este año se han agravado: La hiperinflación ha acrecentado el empobrecimiento general de la población, con la descomposición de la calidad de vida de todos. La carencia generalizada de los servicios públicos de Luz eléctrica, agua, gas, en todo el país que hace más difícil la vida. Todo ello ante la sorprendente indiferencia de los responsables gubernamentales de estas áreas para solventar estos problemas.

2.- El Estado ve cada día más comprometido su rol sustitutivo para asegurar los insumos básicos para la subsistencia del pueblo. Todo esto se traduce en más hambre y desempleo. A ello se suma el aumento de la insalubridad por la aparición incontrolable de epidemias y de enfermedades en las poblaciones más vulnerables, con el agravante de la carencia de medicamentos para los tratamientos. Toda esta problemática está generando un gran número de protestas a lo largo y ancho de todo el país, que aunque silenciadas por los medios de comunicación, se van acrecentando.

3.- La emigración está tomando cada día mayores proporciones. Afecta a todos los niveles sociales. Se realiza en condiciones cada vez más precarias. Rompe los lazos familiares, trae consigo desolación y abandono de los mayores y de los niños. Las muertes, que ya comienzan a producirse de hermanos emigrantes, siembran mayor dolor en sus familias. Agradecemos a los países que han acogido, a través de sus organizaciones de ayuda humanitaria, a los venezolanos que se han visto obligados a salir del país. De igual forma a las instituciones eclesiales que trabajan con migrantes, a las Caritas, por la atención brindada a los hermanos venezolanos.

4.- Ante problemas humanos de tal magnitud, se deslegitima la realización de las elecciones presidenciales, convocadas para el próximo 20 de mayo. Tal como están concebidas, sin las suficientes garantías que identifican todo proceso electoral libre, confiable, transparente, con innumerables inhabilitaciones de posibles candidatos, lejos de aportar una solución a la crisis que vive el país, pueden agravarla y conducirlo a una catástrofe humanitaria sin precedentes. Por tanto, es urgente su postergación para el último trimestre del año.

5.- Hacemos nuevamente un apremiante llamado, en primer lugar a los gobernantes y responsables de la nación, a tomar conciencia de su responsabilidad en todos estos males, a escuchar al pueblo y a abocarse, sin más dilación, con la ayuda y colaboración de la empresa privada, e incluso de países hermanos, si hace falta, a controlar la hiperinflación, a facilitar la búsqueda de soluciones políticas que detengan estos males, antes de que alcancen proporciones incontrolables y cotas dolorosas de destrucción y muerte.

6.-En segundo lugar, todos los venezolanos, hemos de tomar conciencia que está en juego en estos momentos no solamente la realización de un evento comicial más o la merma transitoria de la calidad de vida de un pueblo, sino su misma existencia como nación libre, fraterna y democrática.

7.- Los creyentes en Jesucristo, vivo y resucitado tenemos la fe y la convicción de que la última palabra no la tiene ni la soledad, ni el sufrimiento ni la desesperanza que sufrimos cada uno y nuestras comunidades, sino la fuerza transformadora de la vida de Dios, en Cristo resucitado. Con la fuerza de la fe y el empuje de la esperanza, es posible asumir valientes y decididas actitudes de solidaridad y darle un rumbo distinto a esta historia de muerte. Cristo quiere nuestra conversión personal y comunitaria. Con este sólido fundamento, en Dios, siempre hemos actuado los creyentes. Allí se apoya nuestra fe en el cambio y la transformación de Venezuela y de sus habitantes.

Caracas, 23 de abril de 2018.

Con nuestra bendición.

Los Arzobispos y Obispos de Venezuela.

 

Vía Crucis de Jesús y del pueblo venezolano por Luis Ugalde​ – El Nacional – 24 de Marzo 2018

LuisUgaldexRobertoMata-4325-e1519499432509Venezuela está de muerte y no hay propaganda política que lo pueda ocultar, ni campaña electoral disfrazar. Triste que se quiera negar, distraer, falsificar y perpetuar esta terrible realidad con una falsa votación que impide elegir y ya tiene resultados predeterminados. En Semana Santa durante dos mil años recordamos y revivimos el atropello, prisión, tortura, falsas acusaciones, infame crucifixión y muerte de Jesús. Hoy no es solo el ritual de un crimen antiguo, sino una dramática realidad que el pueblo de Venezuela sufre en carne propia como nunca antes. Nuestro “vía crucis” es el de Jesús. Hoy acompañar a Jesús es acompañar a los sufrientes de Venezuela dentro y fuera de sus fronteras y ser solidarios unos a otros con la fuerza de Dios que resucita (como lo hizo con Jesús), demostrando que el amor es más fuerte que la muerte.

La semana pasada (19-3-18) la Presidencia de la Conferencia Episcopal, con admirable y sostenida coherencia, invitó a todos los venezolanos a vivir la Semana Santa con claro rechazo de la política de muerte que tortura y mata a millones y en solidaridad con los más necesitados. Poner nuestra fe, esperanza y todo nuestro esfuerzo organizado para lograr el cambio de presidente, del fracasado Plan de la Patria y del modelo político-social. Los obispos nos invitan a unir las seculares prácticas religiosas de acompañamiento adolorido a Jesús con la vivencia solidaria con millones de venezolanos sufrientes y maltratados y asumir nuestras responsabilidades cristianas, humanas para rescatar la vida y la convivencia en paz, democráticamente y bajo la Constitución. El esfuerzo por restablecer la Constitución violada por el régimen no es delito, sino una obligación de conciencia y un deber constitucional (artículo 333 de la Constitución) para civiles y militares.

“Lo que hicieron con uno de estos más pequeños lo hicieron conmigo” (Evangelio de Mateo 25); no hay otra manera de vivir con Dios. Vivir la Semana Santa acompañando a Jesús con actitudes y acciones que preparan nuestra resurrección y reconstrucción de Venezuela por el amor.

Ante la imposibilidad de reproducir todo el mensaje episcopal, ofrecemos sin más comentarios algunos de sus párrafos más significativos:
“…La nación se ha venido a menos, debido a la pretensión de implantar un sistema totalitario, injusto, ineficiente, manipulador, donde el juego de mantenerse en el poder a costa del sufrimiento del pueblo, es la consigna. Junto a esto, además de ir eliminando las capacidades de producción de bienes y servicios, ha aumentado la pobreza, la indefensión y la desesperanza de los ciudadanos”.

“El deterioro ha sido inmenso: la falta de alimentos, medicamentos y de otros productos, así como las fallas de energía eléctrica que impiden el trabajo productivo y el desarrollo normal de la vida cotidiana, atenta contra la dignidad de las personas. Esto ha conducido a que un considerable número de venezolanos decida irse del país en búsqueda de nuevos horizontes, trayendo como consecuencia el desarraigo y la tristeza en miles de familias;”

“El Plan de la Patria ha sido nefasto para la vida de los venezolanos, los tan nombrados motores de la revolución solo han quedado en el papel.”

“…propuestas gubernamentales que les hacen sufrir, que han quebrado a la nación, y han propiciado que funcionarios públicos hayan hecho de ella su hacienda y peculio personal.”

“…no se debe satanizar a todos los que tengan opiniones divergentes, sino más bien, asumir la realidad que vivimos los venezolanos siendo todos más conscientes de dicha unidad. Con ello, se podrá tener un horizonte más claro en el que el reclamo exigente de una salida democrática y pacífica, supere la terquedad de un gobierno que se hace cada vez más ilegítimo por sus actuaciones y por la creciente represión hasta para quienes han sido sus miembros. “

“…nuestra fe en Jesús nos lleva a tener y testimoniar una permanente opción preferencial por los más pobres, excluidos y afligidos de la sociedad “(…)”El tiempo que vivimos debe ser una ocasión propicia para manifestar la misericordia del Padre Dios, a través de nuestras obras y testimonio de una caridad fructífera.”

“A todos los dirigentes políticos, sociales y económicos, les queremos recordar que cualquier cosa que se haga a cada uno de los hermanos que empeore su situación de vida, sea menosprecio, imposición de cargas pesadas, empobrecimiento, olvido de su protagonismo, robo de lo que les pertenece, se le está haciendo al mismo Jesús. “

“La de los pobres es la causa de Jesús y, por ende, de la Iglesia. Los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos de nuestras comunidades eclesiales y grupos apostólicos, al anunciar el Evangelio y construir el Reino de Dios, expresamos no solo nuestro compromiso solidario, sino que garantizamos con nuestra entrega, el acompañamiento a los pobres, a los que sufren y a quienes se sienten excluidos”.

“(… )Al conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, podemos acercarnos a los sacramentos, al encuentro con la Palabra y la renovación de nuestros compromisos bautismales que nos lleva al encuentro misericordioso con los más necesitados. Con la Resurrección del Señor reafirmamos nuestra esperanza y nuestro compromiso caritativo.

Deseamos presentar (…) las siguientes propuestas:
• Qué hermoso sería que el Domingo de Resurrección, en cada una de nuestras comunidades parroquiales se pueda tener una “olla comunitaria” o una “comida fraterna”, en la que todos participemos, invitando a los más pobres, a los indigentes, a los necesitados.
• “Que a lo largo de los últimos días de Cuaresma, de la Semana Santa y de Pascua intensifiquemos las visitas a los enfermos, a los ancianos, a los privados de libertad, a los barrios pobres y a las comunidades necesitadas, para llevar de lo que tenemos; para acompañar”
• “Sugerimos que en toda Venezuela, del 19 al 22 de abril, además de organizar una jornada nacional de oración, al estilo de las “Cuarenta Horas”, en todas las comunidades parroquiales y eclesiales, se hagan gestos significativos de misericordia y caridad para con quienes de verdad sienten necesidad de una expresión de ternura, solidaridad y caridad”.
• Mención particular deben tener en nuestras oraciones todas las personas, la mayoría jóvenes, que a partir del 19 de abril del año pasado fueron asesinadas por reclamar los valores de la democracia en el país (…). Igualmente el día de Pentecostés a celebrarse el próximo 20 de mayo, pidamos que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes para discernir el camino a seguir para la recuperación del país.”

“Interpelamos a los dirigentes políticos, del Gobierno y de la Oposición, así como a profesionales, miembros de los diversos gremios, obreros, empresarios, trabajadores del campo, maestros y estudiantes: ¡Escuchen el clamor del pueblo! “

“No hay tiempo que perder y es la hora de un verdadero cambio para ser una nación próspera y donde se viva en democracia, y todos encontremos una tierra propia para construir sueños de libertad, fraternidad e inclusión social”.

Mensaje de la Conferencia Episcopal Venezolana – 19 de Marzo 2018

PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA

MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS Y A LAS PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD.

1. Terminando la Cuaresma y cercana la conmemoración de la Semana Santa, nos disponemos a celebrar la Pascua del Resucitado. Es la fiesta de la alegría que nos da el sabernos liberados del pecado y convertidos en “hombres nuevos”. Este año, sobre todo por las circunstancias que nos rodean, debido a la crisis generalizada que afecta particularmente a los más pobres, ese tiempo pascual debe ser preparado y vivido con espíritu de fraternidad, solidaridad, caridad y con mucha conciencia de lo que queremos hacer con el futuro de nuestra Patria.
I. “¿Cómo podríamos cantar un cántico nuevo en tierra extraña?” (Salmo 138)

2. En los últimos tiempos, Venezuela se ha convertido en una especie de “tierra extraña” para todos. Con inmensas riquezas y potencialidades, la nación se ha venido a menos, debido a la pretensión de implantar un sistema totalitario, injusto, ineficiente, manipulador, donde el juego de mantenerse en el poder a costa del sufrimiento del pueblo, es la consigna. Junto a esto, además de ir eliminando las capacidades de producción de bienes y servicios, ha aumentado la pobreza, la indefensión y la desesperanza de los ciudadanos.

3. El deterioro ha sido inmenso: la falta de alimentos, medicamentos y de otros productos, así como las fallas de energía eléctrica que impide el trabajo productivo y el desarrollo normal de la vida cotidiana, atenta contra la dignidad de las personas. Esto ha conducido a que un considerable número de venezolanos decidan irse del país en búsqueda de nuevos horizontes, trayendo como consecuencia el desarraigo y la tristeza en miles de familias; a otros los ha empujado a la práctica del contrabando, el “bachaqueo” y variadas formas de corrupción. Quienes nos quedamos luchamos por no perder la esperanza y llamamos a los más débiles a defender sus derechos y recuperar las libertades perdidas.

4. La dirigencia política no ha estado ni está a la altura de la problemática que sufren los venezolanos. Pareciera que la calidad de vida del venezolano no es la prioridad de quienes nos gobiernan, pues son insensibles ante tanto dolor, sufrimiento y muerte. El Gobierno y sus seguidores tienen la mayor responsabilidad, al querer imponer un régimen que mediatiza al ser humano, y así mantener sus intereses políticos y económicos; el plan de la patria ha sido nefasto para la vida de los venezolanos, los tan nombrados motores de la revolución sólo han quedado en el papel. Los venezolanos no nos merecemos esto, mucho menos quienes han estado sumergidos en la pobreza y hoy han pasado a engrosar el número de personas en la miseria. Es imposible que un pueblo con hambre, con enfermedades y sin oportunidades, pueda pensar en el desarrollo integral de la Patria; y más difícil es entender cómo personas que están sufriendo tantas calamidades se adhieren aún a las propuestas gubernamentales que les hacen sufrir, que han quebrado a la nación, y han propiciado que funcionarios públicos hayan hecho de ella su hacienda y peculio personal.

5. Como lo hemos hecho en otras oportunidades, llamamos a la dirigencia que disiente del oficialismo, que cada día es más numerosa, a una mayor coherencia en sus prácticas y acciones. La unidad se construye en la pluralidad. Por tanto, no se debe satanizar a todos los que tengan opiniones divergentes, sino más bien, asumir la realidad que vivimos los venezolanos siendo todos más conscientes de dicha unidad. Con ello, se podrá tener un horizonte más claro en el que el reclamo exigente de una salida democrática y pacífica, supere la terquedad de un gobierno que se hace cada vez más ilegítimo por sus actuaciones y por la creciente represión hasta para quienes han sido sus miembros. Hay que tratar de sumar cada día más a todas las instituciones y sectores, sin olvidar que las organizaciones populares tienen un lugar primordial, pues son ellas las protagonistas de la vida ciudadana. Nuevamente recordamos que el pueblo, y en especial los pobres, es el auténtico sujeto social del cambio y del desarrollo del país.

6. Los venezolanos estamos convencidos, que no es con las dádivas gubernamentales ni con las promesas de los dirigentes políticos como se va a solucionar la grave situación que afronta nuestra Venezuela. Si el pueblo no es tomado en cuenta como protagonista de los cambios necesarios en lo político, económico y social, crecerán la desilusión, la migración, la desconfianza, el conformismo y la pobreza. Entonces nos preguntamos con el salmista, “¿Cómo cantar un cántico nuevo en esta tierra que cada día se vuelve extraña?”

II. “Lo que hicieron a uno de estos pequeños, a Mí me lo hicieron” (Mt. 25,40).

7. Para los cristianos, esta situación no puede ser ajena a nuestras preocupaciones, oraciones, compromisos evangelizadores y de promoción humana. En primer lugar porque formamos parte de este pueblo sufriente; en segundo lugar porque nuestra fe en Jesús nos lleva a tener y testimoniar una permanente opción preferencial por los más pobres, excluidos y afligidos de la sociedad; y en tercer lugar, porque esa misma fe, vivida en caridad nos impulsa a hacer realidad en nuestra nación el Reino de Dios, que lo es de justicia, paz, amor, verdad y libertad. Somos solidarios no por un sentimiento, sino por nuestra pertenencia a ese pueblo con el cual compartimos sus esperanzas y gozos, sus angustias y problemas (cf. G.S. 1). El tiempo que vivimos debe ser una ocasión propicia para manifestar la misericordia del Padre Dios, a través de nuestras obras y testimonio de una caridad fructífera: Caridad y misericordia que deben conducirnos a trabajar también por la reconciliación en nuestra Patria.

8. A todos los dirigentes políticos, sociales y económicos, les queremos recordar que cualquier cosa que se haga a cada uno de los hermanos que empeore su situación de vida, sea menosprecio, imposición de cargas pesadas, empobrecimiento, olvido de su protagonismo, robo de lo que les pertenece, se le está haciendo al mismo Jesús. No hay que olvidar que, al final, seremos juzgados por el amor con el cual hayamos vivido y trabajado. Algunos dirán que su fe no se fundamenta en Jesús, sino en el poder que ostentan, pero les recordamos que todo poder es efímero: así como lo han obtenido, podrán perderlo en cualquier instante, y lo peor del caso es que quedarán expuestos a ser juzgados por sus propias acciones y palabras.

9. La de los pobres es la causa de Jesús y, por ende, de la Iglesia. Los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos de nuestras comunidades eclesiales y grupos apostólicos, al anunciar el Evangelio y construir el Reino de Dios, expresamos no sólo nuestro compromiso solidario, sino que garantizamos con nuestra entrega, el acompañamiento a los pobres, a los que sufren y a quienes se sienten excluidos. Nuestras acciones de caridad y acción social quieren ser una contribución para aliviar sus penas y también para aportar soluciones que dignifiquen su existencia personal, familiar y comunitaria. Todas nuestras instituciones están, hoy más que nunca, al servicio del pueblo y con mayor énfasis, a los más necesitados.

III. “La comunidad de los creyentes compartía todo lo que poseían… y nadie pasaba necesidad” (Hech. 2, 44-45).

10. Durante la Cuaresma solemos fortalecer nuestra vida de creyentes con acciones de caridad y misericordia. Nuestra participación en las diversas celebraciones litúrgicas y otros actos de devoción deben ser una bella ocasión para reafirmar precisamente nuestro compromiso con los más necesitados. De ahí, la importancia no sólo de prepararlas con dedicación junto con nuestros sacerdotes y laicos, sino que hemos de predicar con decisión la Palabra de Dios, para que sea iluminadora en estas circunstancias que todos vivimos. Dedicaremos mayor tiempo para atender a las personas en sus necesidades espirituales, de modo especial en el sacramento de la reconciliación. Debemos recordar que durante la Semana Santa, al conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, podemos acercarnos a los sacramentos, al encuentro con la Palabra y la renovación de nuestros compromisos bautismales que nos lleva al encuentro misericordioso con los más necesitados. Con la Resurrección del Señor reafirmamos nuestra esperanza y nuestro compromiso caritativo.

Deseamos presentar en orden a lo expuesto, desde una perspectiva eclesial, las siguientes propuestas:

• Qué hermoso sería que el Domingo de Resurrección, como expresión de nuestra fe en el Resucitado que nos ha hecho hijos de Dios Padre y, por tanto hermanos, en cada una de nuestras comunidades parroquiales se pueda tener una “olla comunitaria” o una “comida fraterna”, en la que todos participemos, invitando a los más pobres, a los indigentes, a los necesitados.

• Que a lo largo de los últimos días de Cuaresma, de la Semana Santa y de Pascua intensifiquemos las visitas a los enfermos, a los ancianos, a los privados de libertad, a los barrios pobres y a las comunidades necesitadas, para llevar de lo que tenemos; para acompañar a tantas personas que sienten la tristeza de la partida de sus seres queridos hacia otras naciones; para que tomemos conciencia de la labor que se va realizando en la frontera con Colombia y Brasil donde se acogen y acompañan a tantos migrantes venezolanos, así como en otros países hermanos que los han recibido con solidaridad: Gracias a las Iglesias hermanas y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

• Sugerimos que en toda Venezuela, del 19 al 22 de abril, además de organizar una jornada nacional de oración, al estilo de las “Cuarenta Horas”, en todas las comunidades parroquiales y eclesiales, se hagan gestos significativos de misericordia y caridad para con quienes de verdad sienten necesidad de una expresión de ternura, solidaridad y caridad.

• Mención particular deben tener en nuestras oraciones todas las personas, la mayoría jóvenes, que a partir del 19 de abril del año pasado fueron asesinadas por reclamar los valores de la democracia en el país. Su memoria y entrega no deben ser olvidadas. La justicia prevalecerá en algún momento de nuestra historia Patria. Igualmente el día de Pentecostés a celebrarse el próximo 20 de mayo, pidamos que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes para discernir el camino a seguir para la recuperación del país.

11. Como lo hemos señalado en nuestro comunicado del 29 de enero pasado, en el pueblo reside la soberanía, por lo que ante esta situación tan dolorosa y dramática que vivimos los venezolanos, urge que sea tomado en cuenta como protagonista y sujeto de su cambio y de la construcción de la Venezuela que todos queremos. Interpelamos a los dirigentes políticos, del Gobierno y de la Oposición, así como a profesionales, miembros de los diversos gremios, obreros, empresarios, trabajadores del campo, maestros y estudiantes: ¡Escuchen el clamor del pueblo! Está pidiendo ser oído. No basta con promesas o con pequeñas dádivas dirigidas a esclavizar y hacer improductivas a las personas. No hay tiempo que perder y es la hora de un verdadero cambio para ser una nación próspera y donde se viva en democracia, y todos encontremos una tierra propia para construir sueños de libertad, fraternidad e inclusión social.

12. Imploramos la gracia del Espíritu Santo: que su luz y sabiduría nos acompañe para poder contribuir a la salida justa, pacífica y humana de la crisis que golpea a todos en Venezuela. Dios Padre nos ha dado el hermoso regalo de su Hijo, quien con su muerte y resurrección nos ha dado la vida nueva que hemos de vivir con decisión en el amor, en la justicia y la Paz. Para ello, contamos con la maternal protección de María, Nuestra Señora de Coromoto, Madre de todos los venezolanos.

Con nuestra bendición.

Caracas, 19 de marzo del año 2018, Festividad de San José.

+José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

+Jorge Cardenal Uorsa S.
Arzobispo de Caracas
Presidente honorario de la CEV

+Baltazar Cardenal Porras C.
Arzobispo de Mérida
Presidente honorario de la CEV

 

Comunicado de la Conferencia Episcopal de Venezuela, la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios -AVERU- y la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela -FEDECÁMARAS – 16 de Febrero 2018

         La Conferencia Episcopal de Venezuela, AVERU y FEDECÁMARAS ante el país:

La Conferencia Episcopal de Venezuela, la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios -AVERU- y la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela -FEDECÁMARAS-, ratificamos nuestro rechazo al llamado anticipado a las elecciones presidenciales hecha por la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente -ANC-, y al proceso electoral que activó el mismo Gobierno Nacional y que ha secundado el Consejo Nacional Electoral -CNE-, dejando a un lado el orden jurídico establecido en nuestra Constitución y las leyes.

Somos un país de profundos principios democráticos. Consideramos el voto como la vía constitucional para expresar la voluntad de las mayorías, la solución a la crisis institucional, política, económica y social que vive Venezuela; pero, siempre y cuando, ese voto sea el resultado de un proceso electoral imparcial, transparente, justo, equilibrado y auditable; y son justamente esas las características que están ausentes en las próximas elecciones convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente, cuyo resultado no será reconocido por los venezolanos ni por la comunidad internacional.
Exhortamos a los distintos actores políticos del país a no ser partícipes de un proceso viciado, que no ofrece ninguna garantía electoral y que solo profundiza la crisis de Venezuela a través del desconocimiento de los principios y los valores democráticos.
Exigimos al Gobierno Nacional y a los diferentes Poderes Públicos a rectificar y a garantizar la paz de nuestro país a través de unas elecciones presidenciales libres, transparentes y que reflejen el genuino deseo de los electores venezolanos, tal como lo establece la Constitución y las normas legales del ordenamiento jurídico vigente.

Hacemos un llamado a la ciudadanía en general, a todos los actores sociales, a seguir abogando por unas elecciones que garanticen a los venezolanos, dentro y fuera de nuestro país, poder ejercer el derecho al voto libre, universal, directo y secreto.

Proponemos la conformación de una coalición de la sociedad civil que unida sea capaz de defender los principios republicanos de la nación, la libertad y la posibilidad real de podernos expresar, como una clara manifestación de los derechos humanos.

Seguiremos defendiendo la democracia y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

 

Denuncia contra Diocleciano por Héctor Silva Michelena – Blog Polis – 28 de Enero 2018

Unknown-1.jpegLa Gran Persecución. Así llaman los historiadores a la persecución desatada por Diocleciano contra la Iglesia y los cristianos, entre los años 303 y 313 d.C. Se calcula que durante su gobierno los cristianos alcanzaron a ser de 6 a 7 millones. El imperio estaba en aprietos por la presión de los barbaros. Este emperador lanzó  “La gran persecución” (303 d.C). Se ordenó que las iglesias y los libros sagrados de los cristianos se destruyeran por completo, a esto se debe la perdida de los archivos y bibliotecas de la Iglesia. Después, se mandó encarcelar a todos los jefes cristianos. Por último se ordenó que todos deben ofrecer sacrificios a los dioses.

Número de Víctimas: Es difícil dar un número de víctimas. El historiador inglés del siglo XVIII Edward Gibbon arroja un máximo de 2.000 víctimas cristianas durante la Gran Persecución (303-313) y supone un estimado total de 4.000. Hoy día los historiadores más solventes suponen unas cifras de algunos miles (seguramente menos de 10.000) en todo el periodo.

El 13 de enero de 2017,La Asociación Puertas Abiertas, en el diario La Nación, de Buenos Aires, bajo firma de Emilio Cárdenas, los hechos que tienen que ver con lo sucedido el año anterior con las incesantes persecuciones desatadas contra los cristianos Hablamos de la persecución religiosa más intensa de todas las distintas persecuciones que hoy existen. Del pisoteo, entonces, de una de las libertades esenciales del ser humano: la libertad de conciencia.

Lamentablemente hay, entre los 50 países del mundo en los que las persecuciones contra los cristianos fueron las más intensas el año pasado, dos países latinoamericanos: esto es México y Colombia, que ocupan los lugares 41° y 50°, respectivamente de ese sórdido listado. A ellos suman, en un informe especial de este año, al gobierno de Venezuela.

El presidente de la República, Nicolás Maduro se pronunció este lunes sobre el polémico sermón ofrecido ayer por el monseñor Víctor Hugo Basabe, obispo de San Felipe, durante la misa de bienvenida de la Divina Pastora a Barquisimeto. Durante la presentación de la Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional Constituyente, el primer mandatario nacional señaló que se trata de un grupo de la iglesia católica que está lleno de “maldad, de veneno, de odio”, .Y aseguró que ““A esta gente nadie los escucha, nos llamaron ‘peste’, nadie cree en estos diablos con sotana, nosotros amamos al Dios creador, amamos a la Divina Pastora”. También aseguró que, con estas declaraciones, los máximos representantes de la Iglesia quieren “generar enfrentamientos entre los venezolanos, violencia, muerte, exclusión, persecución, como sucedió durante la guarimba.

En su discurso, repleto de las palabras más soeces de que dispone el vocabulario criollo, se refirió a los incidentes acaecidos el domingo pasado en la procesión de la Divina Pastora, cuando la gobernadora de Lara, Carmen Meléndez, y los militares que estaban en una tarima fueron desalojados por la feligresía. En una evidencia más del control que ejerce sobre poderes genuflexos, llamó a la Fiscalía, a la Contraloría y al TSJ a “revisar las homilías” del arzobispo de Barquisimeto, monseñor Antonio López Castillo, y del obispo de San Felipe, Víctor Hugo Basabe, que celebraron misas durante la procesión de la Divina Pastora en la capital del estado Lara, para “verificar si cayeron en delitos de odio”. Este es el “delito” de los prelados López Castillo y Basabe: clamar por el fin del hambre y la corrupción.

Cuando el presidente venezolano se adentra en temas religiosos en cuando más se nota su delirante ignorancia. Tampoco disimula su poco conocimiento del Derecho: claramente pide investigar condenando de antemano. Además, esta acción es ilegal debido a que, de acuerdo con la Constitución, es competencia del Parlamento ejercer contraloría sobre el Poder Ejecutivo.

Una nota en El Nacional web, del 15 de enero, se informa que el presidente Nicolás Maduro ordenó este lunes la investigación al monseñor López Castillo y al obispo  Basabe, de la Diócesis de San Felipe, en el estado Lara, por supuestos delitos de odio. El primer mandatario se refirió a las palabras de Basabe quien, el domingo durante la homilía de la Divina Pastora en Barquisimeto (Lara), calificó a las personas afectas al oficialismo como “peste”. Dando paso a su pulsión de represalias, instó al Fiscal General, al Defensor del Pueblo y al Procurador de la República a “revisar” sí las palabras emitidas por el Obispo de San Felipe corresponden a “verdaderos delitos de odio que pretenden generar enfrentamientos, violencia, muerte., exclusión, persecución…”.

Recordemos que el 14 de enero, en la Homilía en Santa Rosa, día de la Divina Pastora, una fiesta religiosa multitudinaria, de 2017, el Arzobispo Castillo dijo: “Yo como Pastor siento un dolor muy grande porque ustedes no tienen comida ni medicina, porque se mueren niños y ancianos por falta de medicamentos…la mayoría de nuestro pueblo no creemos en el comunismo socialista fracasado que ha llevado al país a la miseria…yo no callaré jamás, hablaré siempre por el bien común del pueblo. Debemos respetar la Constitución para que no sea parcializada como muchas veces se hace” dijo el prelado durante la Homilía en Santa Rosa.

Y este año, el Arzobispo López Castillo, doctor en teología y filosofía, durante esa misma festividad religiosa, dirigió unas palabras por Venezuela durante la eucaristía, y enfatizó que el pueblo de Venezuela clama por comida y medicinas, petición que hizo a la Patrona de Almas, como también se le conoce a la virgen. Grupos de personas obsequian mandarina a los caminantes, quienes se aglomeran alrededor del camión de mandarinas. En ese punto, monseñor López Castillo repitió la petición, a viva voz: “¡Queremos comida! ¡Abajo los corruptos!”, palabras que fueron aplaudidas por los presentes y fueron cortadas por las televisoras regionales.

La GN y milicianos reprimieron la procesión en el cruce de la avenida Morán con Venezuela, pero cuando llegaron los milicianos y funcionarios de la Guardia Nacional, los presentes en la procesión empezaron a lanzarles conchas de naranjas y potes de agua. Los militares se retiraron del lugar. El Gobierno Nacional ha rechazado las declaraciones, sin embargo la Conferencia Episcopal Venezolana, ha conservado sus palabras. Por ello aquí el mensaje integro de la Homilía de monseñor Basabe.

Explicó el Obispo que” Dentro de las múltiples acepciones del vocablo iglesia, quizás la más significativa es la de congregación de cristianos que estamos unidos por el bautismo. La procesión entonces también constituye Iglesia, porque a ella concurrimos los cristianos en asamblea, para expresar y fortalecer la fe”. Y denunció la búsqueda de comida, el deterioro extremo de la salud pública, la alta desnutrición de los niños y la ideologización en la educación. Corresponde a las autoridades civiles del Estado ejercer su poder efímero, limitado y subordinado al pueblo de Venezuela, para buscar las soluciones pertinentes y luego rendirnos cuentas, aquí en la Tierra. Corresponderá al Supremo Creador decidir si los invita o no al Banquete Eterno.

“El gobierno reacciona porque hemos tocado conciencias”, y agregó: “ratifico lo dicho y me da mucha tristeza que el presidente mienta tan olímpicamente delante de todo un pueblo y diga cosas que no dijimos. En mi homilía no hubo incitación al odio ni a la confrontación, ni a una guerra civil. El gobierno reacciona porque hemos tocado conciencias; los obispos estamos llamados a hacer forjadores de paz y generar esperanza lo cual implica denunciar la injusticia, y no nos dejamos ganar por el miedo ni tapamos la mentira. Llamamos al pueblo y pedimos a la Divina Pastora ayudarnos a combatir la peste de la indiferencia. Estamos tranquilos: la verdad es de los valientes y el culillo es gratis”.

El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor José Luis Azuaje, afirmó que las homilías que causaron escozor en el gobierno están apegadas a la doctrina teológica y se amoldan a la pastoral social de la Iglesia. Argumentó que “El problema es que el gobierno, a través de la ANC, no acepta las críticas y reflexiones que pueda hacer el pueblo a las cosas que no funcionan. La Ley contra el odio es para los ciudadanos que no están de acuerdo con lo que sucede en el país, es violatoria de los derechos humanos. En un país donde casi nada funciona ¿por qué tenemos que callarnos? Hay que hablar en función de las correcciones y de rectificar las políticas erradas derivadas del modelo económico y político”.

El primer vicepresidente de la CEV, monseñor Mario Moronta, consideró que las amenazas de Maduro son una afrenta contra todo el Episcopado y la Iglesia. Dijo que las homilías fueron del conocimiento público y, por tanto, no hay nada que investigar. Y concluyó: “No van a encontrar en ningún momento ningún llamamiento al odio, ninguna invitación a la violencia, como en efecto sí lo podemos ver en muchas de las expresiones que incluso ayer se dijeron”. Los obispos afirmaron que el pueblo rechaza los hechos en los que murieron el comisario Oscar Pérez y otros críticos del gobierno. El presidente de la CEV dijo que recaban información de las organizaciones de derechos humanos: “Hay mucho dolor y familias involucradas”.

En un comunicado emitido el 16 de enero en la tarde por la Presidencia de la CEV, la Iglesia rechazó las amenazas contra los obispos López Castillo y Basabe. Denunciaron que Maduro tergiversó el mensaje de monseñor Basabe “con el objetivo de hacer ver que los obispos incurren en delitos. La verdad de lo que sucede en el país ha quedado evidenciado en las homilías pronunciadas ese día. El aval de esto lo han confirmado los miles de feligreses presentes en la misa en la avenida Venezuela que, con sus gestos, certificaban lo que escuchaban”. La CEV indicó que los obispos señalados por Maduro cuentan con el respaldo de toda la Iglesia que peregrina en Venezuela “ante cualquier acción que ponga en peligro su integridad de vida y su libertad de pensamiento y de acción”.

Dijo Aristóteles: “Si no quieres estar en política, en el ágora, y prefieres quedarte en tu vida privada, luego no te quejes si los bandidos te gobiernan”. Este es el resultado de la actitud conformista y resignada, de quienes quieren vivir de las dádivas, regalos y el subsidio de gobierno, anzuelo para capturar voluntades y el voto popular.

Aprópiate del lema de Juan Pablo II en su segunda visita a Venezuela: ¡Despierta y reacciona, es el momento!

Comunicado de la CEV ante la convocatoria a elecciones presidenciales anticipadas – 29 de Enero 2018

justiciaypaz.jpgANTE LA CONVOCATORIA A ELECCIONES PRESIDENCIALES ADELANTADAS.

1.- Ante la decisión de la Asamblea Nacional Constituyente -ANC-, y su “imposición” al Consejo Nacional Electoral -CNE- de realizar elecciones presidenciales adelantadas para el primer cuatrienio del año 2018, en comunión con nuestros hermanos Obispos de Venezuela, llamamos a la comunidad nacional a reflexionar serena y seriamente sobre lo que ello significa.

2.- En primer lugar, ratificamos lo dicho en la Exhortación Pastoral “Dios consolará a su Pueblo”, del pasado 12 de enero 2018: “La Asamblea Nacional Constituyente es inconstitucional e ilegítima en su origen y en su desempeño. En vez de limitarse a redactar una nueva Constitución pretende erigirse en un supra poder con funciones ejecutivas y judiciales” (n.4). Demostración de esto es el mandato dado al CNE por parte de la ANC para que convoque elecciones presidenciales adelantadas, contraviniendo el marco legal vigente.

3.-En segundo lugar, estamos ante un hecho de extralimitación y desnaturalización de las funciones de la ANC. Tenemos una Constitución Nacional y unas leyes que estipulan claramente el procedimiento de las elecciones. Sencillamente, se desconocen y omiten estas disposiciones, para legislar según los intereses propios del poder.

4.- En tercer lugar, es, además, un despropósito ético y humano, un verdadero crimen que clama al cielo, que en medio de una situación de penuria, hambre, parálisis de servicios, muerte y colapso nacional, se privilegie un espectáculo de distracción y alienación, en condiciones desiguales, contra todo sentido de equidad y servicio a la población. En Democracia la primera responsabilidad de todo gobernante es atender las necesidades básicas de la gente, que por desgracia hoy está obligada a pasar hambre, a no contar con los servicios mínimos indispensables para la vida, en ocasiones hasta morir, y en otras, a emigrar ante la necesidad de sobrevivir.

5.- Debemos recordar lo que dice la Constitución Nacional: “La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo…” (Art. 5), por tanto, es el pueblo el que debe asumir “su vocación de ser sujeto social con sus capacidades de realizar iniciativas como, por ejemplo, que la sociedad civil lleve adelante una consulta para señalar el rumbo que quiere dar a la nación como prevé nuestra Carta Magna (Cfr. Art. 71)” (n.6). Es el propio pueblo, y no una instancia espúrea el que sitúe las cosas en su justo lugar.

6.- Para ello se necesitan instituciones del Estado que respeten la voluntad del pueblo. El CNE es la institución llamada a velar por las garantías electorales de los ciudadanos, de ahí la necesidad de su reestructuración para que “cumpla con la imparcialidad que le pide la Constitución vigente. Solo así actuará con transparencia y equidad en sus funciones y garantizará el respeto a las decisiones del pueblo” (n.7). Aunado a esto debemos recordar que si realmente vivimos en democracia, la institución electoral –CNE- debe mantener su autonomía y servir al pueblo elector

7.- La dirigencia política debe asumir responsablemente la difícil y real situación: la comunidad internacional ha declarado abiertamente su convicción de que la actuación del gobierno es inaceptable. La dirigencia de los partidos políticos ha sido en muchas circunstancias deficiente e incoherente. Deben abrirse a buscar un consenso con los diferentes sectores de la sociedad, pues una condición imprescindible es el reconocerse y lograr una unidad política que va mucho más allá de las alianzas electorales.

8.- La situación y el momento que estamos padeciendo los Venezolanos ante esta crisis global, “requiere de una gran dosis de esperanza junto a acciones concretas que contribuyan a mejorar las condiciones de vida, a dignificar a las personas, y a fortalecer a las familias y comunidades a las que pertenecemos” (n. 9). En ello estamos dispuestos a colaborar para que encontremos el rumbo de una Venezuela fraterna y de todos. “Lo positivo y lo eficaz es el compromiso, la esperanza y la solidaridad. ¡Despierta y reacciona, es el momento!, lema de la segunda visita de san Juan Pablo II a Venezuela (1996), resuena en esta hora aciaga de la vida nacional. Despertar y reaccionar es percatarse de que el poder del pueblo supera cualquier otro poder” (n. 8).

Que el Espíritu nos ilumine y nos dé fuerzas para servir a nuestro pueblo.

Con nuestra bendición.

29 de enero de 2018

+José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

+Jorge Cardenal Uorsa S.
Arzobispo de Caracas
Presidente honorario de la CEV

+Baltazar Cardenal Porras C.
Arzobispo de Mérida
Presidente honorario de la CEV

El diablo está en Miraflores por Héctor Silva Michelena – Blog Polis – 23 de Enero 2018

El pasado 12 de enero de 2018, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) emitió una exhortación en ocasión de celebrar su Conferencia Nº. 109 (CIX). Luego de citar palabras del Papa Francisco, donde dice: “Pienso especialmente en la querida Venezuela, que está atravesando una crisis política y humanitaria cada vez más dramática y sin precedentes…”, los Arzobispos y los Obispos de Venezuela, en el capítulo II del breve pero objetivo documento, examinan y opinan sobre la situación venezolana en 12 numerales.  En ellos, cumplen y se ajustan a los artículos 21 y 59 de la CRVB. Siguen, además,  los preceptos establecidos en la Encíclica De Rerum Novarum, del Sumo Pontífice León XIII, publicada por el Vaticano el 15 de Mayo del año 1891, base principal de la doctrina de la Iglesia sobre justicia social, fundamentada principalmente en las palabras de Jesús: ”Amaos unos a otros como yo os he amado”.

Esta es la ley moral de esa doctrina:
Si no existe una verdad última, la cual guía y orienta la acción política, entonces las ideas y las convicciones humanas pueden ser instrumentalizadas fácilmente para fines de poder. Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia.

De Rerum Novarum fue una carta abierta dirigida a todos los obispos y catedráticos, que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras. Este importante escrito surge a la en plena revolución industrial., cuando el capitalismo salvaje imponía condiciones embrutecedores a obreros, mujeres y niños.

Baste leer La situación de la clase obrero en Inglaterra, de Friedrich Engels (1845), precisa descripción de la brutal explotación de los trabajadores, que perduró, casi intacta, hasta bien entrado el siglo XX. Léase además a Charles Dickens, Historia en dos ciudades, (1849), y Oliver Twist, escrita entre 1837 y 1839, y Cuentos de Navidad (1843), donde un anciano un anciano egoísta y avaro asegura que no le importan los demás, lo único que le interesan son los negocios y ganar dinero.

Como el texto ha alcanzado a todo los estratos la población, me referiré sólo a algunos aspectos, a mi juicio, de gran significado para los venezolanos, de cualquier fe. Los hombres pueden elegir sólo dos campos: el del bien o el del mal. No puede haber zonas gises permanentes, la elección es inevitable. Las palabras de Jesús viven. Nadie puede vivir siempre en el filo de la navaja, ni siquiera el agnóstico. El comunista JuliusFusik, antes de ser ejecutado por la Gestapo, dijo: “Hombres, os he amado”.

En esta exhortación, dirigida a todos los venezolanos, la CEV expresa que “Como pastores, en continuo acompañamiento a nuestro pueblo, experimentamos las graves y tristes situaciones que dibujan un panorama negativo y desolador”.  Seleccionemos algunas opiniones que, a mi juicio, son exactas.

Afirman que las medidas instrumentadas por el gobierno para alimentar al pueblo, que padece hambre, son insuficientes y tendientes a crear mendicidad y dependencia del Estado. Dicen que, además los Obispos ya han hecho la siguiente advertencia: “La raíz de los problemas (del país) está en la implementación de un proyecto político totalitario, empobrecedor, rentista y centralizado que el gobierno se empeña en mantener”.

Esto lo corroboran más de 100 economistas (yo entre ellos) en su carta abierta al presidente Nicolás Maduro, emitida el 12 de enero pasado. La Carta dice. “Ud. No puede desconocer que las carencias actuales están estrechamente vinculadas al intento de trasplantar un modelo que ha demostrado ser pernicioso para economías en vías de desarrollo y, en consecuencia, al manejo inapropiado de las políticas públicas, Todo gobernante debe saber que, en economía, los resultados dependen de los incentivos. […] Entre los controles más nefastos están los instrumentados sobre el mercado de divisas y sobre los precios, con graves consecuencias para las actividades productivas y comerciales y sobe el bienestar de la población”.

Los Obispos denuncian en su texto la inconstitucionalidad de la ANC, ilegítima de origen y en su desempeño. Y que con la “Ley contra el Odio” y la Intolerancia” criminaliza “toda manifestación en su contra […] cuyo efecto es consolidar un control absoluto de actividades y provocar el miedo y la autocensura”.  Tres días después, Maduro confirmó la advertencia de los Obispos, En efecto, el lunes 15 de enero, cuando rindió su Memoria y Cuenta ante la fraudulenta ANC, arremetió contra los representantes de la iglesia católica venezolana quienes en su Exhortación han sido frontales en su crítica a la situación social, política y económica del país. Aunque la Carta Magna vigente consagra la separación de los poderes públicos y la independencia del Ministerio Público (MP), Maduro instruyó al fiscal nombrado a dedo por la ANC, Tarek William Saab y al presidente del TSJ, Maikel Moreno, determinar si los sacerdotes cometieron delito de odio.

El 8 de enero de 2017, durante la instalación de la asamblea anual de la Conferencia Episcopal, el entonces presidente de la instancia, Diego Padrón, aseguró que el de Maduro “no es un gobierno democrático en sus decisiones, actuaciones y proyectos, ni es legítimo en su desempeño”. Además, Padrón describió a la ANC como un “engendro estratégico de carácter político que no es originaria ni plenipotenciaria”. Como se recordará, a fines de 2017, la fraudulenta ANC aprobó un acto normativo contra el odio que establece penas de hasta 20 años de cárcel por la comisión de actos de odio o discriminación. Los Obispos y Arzobispos de la CEV sólo han seguido la doctrina social de la Iglesia, establecida desde 1891, por León XIII, en la Encíclica mencionada, y desarrollada luego por sus sucesores. A buen seguro mantienen en sus mentes y obras las costumbres del Tábano de Atenas: a Sócrates.

¿Por qué llamaban a Sócrates “el tábano de Atenas”? Un tábano es un insecto molesto, una especie de mosca gigante que además pica. La metáfora de Sócrates y el tábano refiere a la costumbre que este tenía de “aguijonear” a los atenienses con sus preguntas en procura de que se despertaran para acceder al encuentro de la verdad. Una tarea ímproba que, de alguna forma, le costó que fuera luego condenado a muerte.

Consulté al padre Luis Ugalde sobre estas cosas: qué es el mal, los de demonios, la serpiente, creación del hombre…Esto me respondió, en mi correo, brevemente:

“Hola Hector. Te adelanto brevemente unas pinceladas sobre la teología católica, la serpiente, la manzana, el diablo etc. En la biblia hay que distinguir los géneros literarios: los psalmos, los apocalípticos, los proféticos, “los “históricos”… Desde luego el Génesis no es un relato histórico que narra el origen de la humanidad, del pecado etc.  Son relatos antropomórficos, mitos y expresiones simbólicas para expresar el misterio humano. No había paraíso, ni árbol de la ciencia, ni culebra-demonio, ni manzana. Dios no se remangó para coger barro y hacer un muñeco para luego soplar y hacer al hombre o de su costilla hacer a Eva. Tampoco trabajó 6 días y se cansó y luego descansó el séptimo, Ni en Babilonia hicieron una torre que llegara hasta el cielo… Pero todo ello expresa la condición humana de ayer, de hoy y de mañana. El demonio expresa indudablemente el mal y la tentación nuestra inclinación al mal enfrentado al amor de Dios que nos invita a ser como Dios, no por la dominación sino por el amor y la entrega. El mal es una realidad indudable, su simbolización en el demonio evoluciona. Hoy muchos teólogos católicos no creen en la personificación del diablo. Otros sí. Lo que es importante es que existe el mal, la tentación de ser como dioses por el camino de la soberbia, que hace un mundo inhumano, y existe también la invitación de Dios a buscar la plenitud humana de la que Jesús es como el arquetipo de carne y hueso”.

“Los obispos de Barquisimeto y Yaracuy no han sido detenidos. El ataque a ellos ha producido documentos de apoyo a ellos en muchas diócesis y también de todo el episcopado latinoamericano. Si luego puedo te enviaré algo de esto. Es una locura más del gobierno”.

Lo importante, pues, es que el mal existe y la tentación de ser como dioses es inmanente a la naturaleza y la condición humanas. Y la soberbia es su camino. Y Hasta en las cosas aparentemente más neutras, el demoño-símbolo encuentra el reflejo y el recuerdo de los atributos divinos. Su fin justifica sus medios: negar la plenitud humana. El mal pertenece al drama de la libertad humana.

Comunicado de CELAM en apoyo a los Obispos de Venezuela – 18 de Enero 2018

logo2.png“BIENAVENTURADOS USTEDES CUANDO LOS INSULTEN Y PERSIGAN POR MI CAUSA” (Mt 5,11)

La Presidencia de El Consejo Episcopal Latinoamericano –CELAM-, en comunión con los Obispos de América Latina y El Caribe, desean expresar una vez más su cercanía y solidaridad con el pueblo venezolano y sus pastores, ante la dura situación de crisis humanitaria que golpea a la población, con sus secuelas de hambre, desnutrición, falta de medicamentos e insumos médicos, junto con graves violaciones a los derechos humanos, que han deteriorado la calidad de vida y generado un éxodo sin precedentes de millones de venezolanos, que se han visto obligados a migrar a otros países en búsqueda de salidas y mejores oportunidades.

De manera particular, queremos manifestar nuestra defensa, apoyo y fraternidad con nuestros hermanos en el Episcopado, Monseñor Antonio López Castillo, Arzobispo de Barquisimeto y Monseñor Víctor Hugo Basabe, Obispo de la Diócesis de San Felipe, ante la solicitud del Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela a la Fiscalía, la Contraloría General y el Tribual Supremo de Justicia, que sean investigados por sus mensajes pastorales expresados durante la Celebración Eucarística de la visita 162 de la Imagen de la Divina Pastora a la Ciudad de Barquisimeto – Venezuela, el pasado 14 de enero de 2018.

Hacemos nuestras las palabras del Episcopado Venezolano quienes han afirmado que “el gobierno venezolano, con la Ley contra el Odio y la Intolerancia, nacida de la Asamblea Nacional Constituyente, criminaliza toda manifestación en su contra y propicia la multiplicación y difusión de toda clase de rumores y especulaciones, cuyo efecto es consolidar un control absoluto de actividades y provocar el miedo y la autocensura” (Exhortación Pastoral de los Obispos Venezolanos, 12 de enero de 2018).

Asimismo, compartimos lo expresado recientemente por la nueva Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana en respaldo de nuestros hermanos Obispos: “El Presidente ha tergiversado totalmente el mensaje dado por los Obispos, particularmente por Mons. Víctor Hugo Basabe, con el objetivo de hacer ver que los obispos incurren en delitos. La verdad de lo que sucede en el país, ha quedado evidenciado en las homilías pronunciadas ese día. El aval de esto lo han confirmado los miles de feligreses presentes en la misa en la Avenida Venezuela, que con sus gestos certificaban lo que escuchaban” (Comunicado de la Presidencia de la CEV “La verdad los hará Libres”, N 3, 16 de enero de 2018).

Desde el Consejo Episcopal Latinoamericano -CELAM-, hacemos votos para que se respeten la libertad religiosa y la libertad de expresión, como derechos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y los tratados internacionales, garantizando la integridad y el bienestar pleno de Monseñor Antonio López Castillo, de Monseñor Víctor Hugo Basabe y de todo el pueblo venezolano.

En comunión con el Papa Francisco, pedimos al Señor Jesús, Vida plena para nuestros Pueblos, que en Venezuela renazca la paz y reconciliación, fruto de la justicia y que, “se responda sin demora a las necesidades primarias de la población, se creen las condiciones para que las elecciones previstas durante el año en curso logren dar inicio a la solución de los conflictos existentes, y se pueda mirar al futuro con renovada serenidad” (Mensaje del Papa Francisco ante los Representantes Diplomáticos, 8 de enero de 2018).

Que nuestra Señora de Guadalupe cubra y bendiga con su manto protector a todo el pueblo venezolano.

Dado en Bogotá, Colombia, en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM-, a los dieciocho (18) días del mes de enero de dos mil dieciocho (2018).

 

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