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Un nuevo camino hacia la democracia venezolana por Elliot Abrams – El Nacional – 31 de Marzo 2020

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A medida que el coronavirus se propaga por todo el mundo, es fácil olvidar el sufrimiento del pueblo venezolano a manos del régimen de Nicolás Maduro. El gobierno de Donald Trump no lo ha hecho. Hoy anunciamos un Marco de Transición Democrática para ayudar a los venezolanos a escapar de la crisis nacional que la caída de los precios del petróleo y el covid-19 han profundizado.

Presentamos este marco como un camino para que Venezuela emerja de años de represión y conflicto político. Propone que tanto el señor Maduro, el ex presidente que se ha aferrado al poder, como Juan Guaidó, el presidente interino, se hagan a un lado para que los miembros de la Asamblea Nacional de ambos lados puedan crear un Consejo de Estado que sirva como gobierno de transición mientras se celebran unas elecciones presidenciales libres y justas. En las negociaciones del año pasado, el equipo que representaba al señor Guaidó y la Asamblea Nacional propuso este camino hacia la restauración de la democracia.

La democracia no se trata solo de elecciones. Un Consejo Nacional Electoral nuevo, equilibrado e independiente también es crítico, y un Tribunal Supremo independiente debe reemplazar al actual, que no es más que un brazo del régimen de Maduro. Una democracia vibrante también exige medios libres e independientes y el fin de la censura generalizada del régimen.

Estados Unidos no apoya a ningún partido en particular en Venezuela. Apoyamos el retorno a la democracia y creemos que todas las organizaciones políticas, incluido el partido del régimen, el PSUV, deberían poder competir en igualdad de condiciones en elecciones libres y justas. Esto significa el fin de los enjuiciamientos injustos que han dejado a decenas de miembros del Parlamento en el exilio, cuatro en prisión y muchos más excluidos de postularse para un cargo, incluido el señor Guaidó, que continuaría como presidente de la Asamblea Nacional hasta que hayan nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales. Estados Unidos reconocerá los resultados de una elección libre y justa, sin importar qué partido gane; a lo que nos oponemos es al abuso del poder del Estado que le permite a una de las partes gobernar indefinidamente.

Para el régimen de Maduro, los profundos recortes en los ingresos debido a la caída de los precios del petróleo agravan la crisis de un sistema médico que llevó al colapso lento durante dos décadas. La presión de Estados Unidos no ha impedido que los alimentos o las medicinas lleguen a los venezolanos. El propósito de las sanciones es privar al régimen de los ingresos que utiliza para la represión, o robar a través de la gran corrupción, y obligar al régimen a aceptar las elecciones presidenciales. Maduro nunca ha negociado de buena fe sobre ese tema central. Las elecciones a la Asamblea Nacional por sí solas no constituyen una solución política.

Los militares desempeñarán un papel esencial para lograr un cambio pacífico y dar forma al futuro de Venezuela. Los soldados venezolanos, junto con los agentes de policía, sufren como los civiles; apenas pueden permitirse alimentar a sus familias y no pueden pagar la atención médica o los medicamentos. Venezuela enfrenta un gran desafío de seguridad por parte de narcotraficantes, grupos terroristas y pandillas criminales, y necesita fuerzas de seguridad mejor pagadas, capacitadas y equipadas para asegurar las fronteras de la nación y mantener la paz. Los militares y la policía deben abandonar el papel que el régimen de Maduro les ha forjado: llevar a cabo la represión del pueblo venezolano. Los militares también deben unirse para expulsar a los agentes de inteligencia cubanos que los espían a ellos y a todos los ciudadanos y sirven como el verdadero escudo del régimen. El apoyo de las fuerzas armadas al Marco de Transición Democrática sería un paso clave en esta dirección.

Las elecciones presidenciales libres y justas son el camino para salir de la crisis de Venezuela. Debido a que no se puede confiar en el señor Maduro para organizarlos, establecer el Consejo de Estado es un paso esencial. Estamos preparados para trabajar con todos los venezolanos y con otras naciones y levantar las sanciones cuando se cumplan las condiciones necesarias. El Marco de Transición Democrática allana el mejor camino hacia la restauración de la democracia a través de la participación justa de todas las partes y el fin de la brutalidad, la represión y la agitación política que han marcado el pasado reciente de Venezuela.

Hasta que se logre ese objetivo, nuestra presión se fortalecerá. Esperamos con ansias el día en que se celebren elecciones, se establezca un nuevo gobierno democrático y se puedan levantar las sanciones. Esperamos restaurar las una vez cercanas relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, para ayudar a los migrantes y refugiados venezolanos desplazados por la crisis a regresar a su amado país, y ver a los niños compartir nuevamente la generosidad natural de su patria.

Democratic Transition Framework for Venezuela – Departamento Estado – 31 de Marzo 2020

  1. Full return of all members of the National Assembly (AN); Supreme Court (TSJ) lifts order of contempt and restores all powers to the AN, including immunities for deputies; National Constituent Assembly (ANC) is dissolved. The U.S. lifts sanctions imposed on ANC members due to their membership in the ANC.
  2. All political prisoners are released immediately.
  3. All foreign security forces depart immediately unless authorized by 3/4 vote of the AN.
  4. AN elects new National Electoral Council (CNE) and TSJ members who are acceptable to all parties or coalitions of parties representing 25% or more of AN membership. (This would give both the PSUV and the multi-party Guaidó coalition a veto over personnel for any of these posts.) Upon the selection of a new CNE and TSJ, the U.S. lifts sanctions imposed on former CNE and TSJ members due to their membership in those bodies.
  5. AN approves “Council of State” Law, which creates a Council of State that becomes the executive branch. Each party or coalition of parties with 25% or more of AN membership selects two members of the Council of State, one of whom must be a state governor. The four members of the Council of State then select a fifth member, to be Secretary General, and who serves as Interim President until the elections and is not permitted to be a candidate for president in the elections.  Council members may not be members of the AN or TSJ. Decisions of the Council of State will be reached by majority vote. One member of the National Armed Forces of Venezuela (FANB) will serve as Military Adviser to the Council of State.
  6. All of the powers assigned to the President by the Constitution will be vested exclusively in the Council of State. The U.S. and the EU will lift sanctions on those who claimed Presidential authorities which were imposed due to their holding their previous positions once the Council of State is functioning and those individuals renounce any further claims to hold executive positions and acknowledge the Council of State as the exclusive executive power.
  7. Once the Council of State is established and foreign security forces have departed (unless approved by 3/4 vote at the AN), U.S. sanctions on the Government of Venezuela, PDVSA, and the oil sector are suspended.
  8. Council of State appoints new cabinet. The U.S. lifts sanctions on former cabinet members due to their holding their previous positions. The U.S. also lifts sanctions on members of the FANB that are based on their position in the institution.
  9. The international community provides humanitarian, electoral, governance, development, security, and economic support, with special initial focus on medical care system, water and electricity supply. Existing social welfare programs, now to be supplemented with international support, must become equally accessible to all Venezuelan citizens. Negotiations begin with World Bank, IMF, and Inter-American Development Bank for major programs of support.
  10. A Truth and Reconciliation Commission is established with the task of investigating serious acts of violence that occurred since 1999, and reports to the nation on the responsibilities of perpetrators and the rehabilitation of victims and their families. The Commission has five members, who are selected by the Secretary General of the United Nations with the consent of the Council of State. The AN adopts amnesty law consistent with Venezuela’s international obligations, covering politically motivated crimes since 1999 except for crimes against humanity. Argentina, Canada, Colombia, Chile, Paraguay, and Peru withdraw support for the International Criminal Court referral.
  11. The Council of State sets a date for simultaneous Presidential and AN elections in 6-12 months. Any Venezuelan citizen eligible in accordance with the 1999 Constitution can compete in the election.
  12. Presidential and AN elections are held. With a consensus of international observers that elections were free and fair, remaining U.S. sanctions are lifted.
  13. Bi-partisan commission within the AN is developed to create long term solutions to rehabilitating the economy and refinancing the debt.

Guarantees

  1. The military high command (Defense Minister, Vice Defense Minister, CEOFANB Commander, and Service Chiefs) remains in place for the duration of the transitional government.
  2. State or local authorities remain in place for the duration of the transitional period.

 

Pacto Social para renacer por Luis Ugalde S.J. – Blog César Miguel Rondón – 23 de Marzo 2020

downloadVenezuela solo tiene remedio si hacemos lo que hay que hacer; todos, primero Maduro. Él  expresó, como crítica al presidente colombiano que para vencer al coronavirus hay que dejar de  lado “diferencias ideológicas y pequeñeces miserables”. Luego solicitó del Fondo Monetario  Internacional (FMI) un préstamo de 5.000 millones de dólares, sabiendo que no se lo podían dar. Ambos gestos solo servían para echar la culpa a otros. Desideologizar y abrirnos  internacional y nacionalmente son dos consejos que el régimen debe aplicarse a sí mismo.

Venezuela obedeció sin problemas la medida de quedarnos en casa, en cuarentena social evitando encuentros y contactos. Quince días encerrados en casa sin producción, sin escuela, sin ingresos y sin comida dejarán en evidencia que nuestra realidad es mucho más grave y mortal que el coronavirus con 40 contagiados y ningún muerto.

Sincerar y Producir. Tenemos 40 contagiados del virus, pero más de 400 presos políticos perseguidos, más de 4000 empresas muertas o en agonía, más de 4.000.000 de huidos y
desterrados y muchos miles de muertos cuyo número crece por un régimen empeñado en no cambiar.

Necesitamos reconocer la terrible realidad de una economía que en 5 años ha perdido el 65% de su producción (PIB), una educación con maestros y niños en huida y escuelas vacías, una  salud con hospitales desmantelados, y servicios vitales de agua, luz, gas, transporte… en ruina.  Incluso una industria petrolera saqueada y en quiebra total… La lista es mucho más larga y la  moribunda Venezuela no solo necesita un préstamo de $5.000 millones sino más de 50.000 para  empezar a sincerar la política y activar la producción en todas las áreas.

Maduro tiene razón: necesitamos del FMI y hay que dejar de lado “diferencias ideológicas y pequeñeces miserables”. Pero nada se puede hacer con un Estado quebrado, endeudado y  secuestrado por un régimen tiránico que produce miles de muertos y lleva a la agonía a  millones. Para que todo el país renazca es indispensable sincerar, salir del secuestro del régimen  y llamar al país entero a la producción de soluciones y al renacer nacional. Los apoyos externos  son indispensables, pero no llegarán con la producción nacional política, económica y social  muertas. Abrir las puertas para que los presos políticos, los líderes y partidos perseguidos e
inhabilitados salgan al libre ruedo político-democrático; renovados también ellos pues
Venezuela es otra y hay que escuchar el clamor sufriente de los venezolanos en todas sus
formas. Renovados empresarios y trabajadores para producir un nuevo encuentro entre capital  y trabajo, pues el uno sin el otro nada valen y se necesitan repotenciados y aliados para salir de  la pobreza. Para que 14 millones de trabajadores vuelvan a tener vida y esperanza y miles de  empresas puedan competir es necesario reactivar la inversión de capitales que deben ser atraídos y protegidos; para lo cual hay que borrar de la lengua y del corazón el “exprópiese”  irresponsable.

Pacto Social vs. Tiranía. Cuando el poder se impone, no hay pacto social, sino imposición  tiránica armada. Todo esto pasa por la creación de una política democrática, dialogada y negociada entre diferentes. La soberanía del pueblo, las elecciones limpias y creíbles de un Parlamento (Asamblea Nacional) donde se discutan libremente y se negocien las soluciones políticas. Es indispensable, a su vez, la Elección presidencial constitucional secuestrada en 2018 y desmontar los serviles TSJ y ANC que creo el Ejecutivo de facto para anular la Asamblea Nacional democrática y todas sus decisiones. No hay que inventar mucho sino sincerar y darle vigencia efectiva a la Constitución de 1999 y conforme a ella acordar en la AN legítima el nuevo CNE creíble y crear las condiciones para realizar este mismo año, con observación internacional cualificada, las elecciones parlamentarias libres que tocan y las presidenciales que están retrasadas desde 2018, pues no se realizaron como exige la Constitución. Elecciones que las
necesitamos con participación masiva y resultado creíble y respetado.

Toda esa enfermedad nacional es mucho más grave y mortal que el coronavirus, que debe ser el detonante para asumir el cambio integral.
No hay democracia sin contrato social, ni Constitución que consagre los objetivos del pacto y los derechos y deberes de todos, no importa su ideología política. Lógicamente en ese pacto debe entrar también el chavismo.

Perder o ganar la vida

De la noche a la mañana el microscópico e invisible virus ha dejado en evidencia la desnudez del mundo y la indigencia de Venezuela arruinada, desmantelada y con virus: Las armas son poderosas para imponer, pero no sirven para dar vida al mundo, ni para convocar un gran encuentro nacional para que el país renazca. Es casi increíble que un virus mínimo haya puesto en crisis todo el poderío económico-financiero mundial y haya obligado a los estados a cerrar sus empresas, escuelas, iglesias y campos de deporte. Un virus que avanza sin respetar fronteras, ni carteras, dejando en evidencia que la convivencia nacional e internacional sin ética-es decir sin tomar en serio la dignidad del otro y sin solidaridad con él – es irrespirable y letal. Está a la vista que solo cuando escribimos TÚ con la misma mayúscula que YO está presente DIOS-AMOR, ese Dios que nunca nadie lo ha visto pero lo sentimos presente cuando vivimos el verdadero amor humano (Ver 1 Juan 4, 12).La más grave enfermedad no es el coronavirus sino el poder tiranizado que en Venezuela ya ha matado a miles y tiene en agonía a millones. La emergencia del virus nos llama a todos a la conversión, a cambiar de conducta y a exigir del régimen y de toda la política -también de la opositora- a sincerarse con la realidad y renovar el Pacto Social Democrático.

Venezuela’s political quarantine – The Economist – 19 de Marzo 2020

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The virus may favour an unlikely deal between the regime and the opposition

As if it were needed, coronavirus is a cruel reminder that the man who holds all the power in Venezuela is not Juan Guaidó, whom some 60 countries recognise as its president, but Nicolás Maduro, the dictator who kept the office by electoral theft. Blaming foreigners for 36 detected cases of covid-19, on March 16th Mr Maduro ordered a lockdown of the country similar to those in Spain and Italy, placing the armed forces in charge of enforcing it. That may be medically sensible. It is also politically convenient.

Mr Guaidó, who is the speaker of the National Assembly, last month began a new round of street demonstrations against Mr Maduro’s regime, which will now presumably stop. They are a shadow of the massive protests that followed his proclamation as “interim president” 14 months ago, when Mr Maduro began a second term after a fraudulent election. In theory the opposition remains committed to ousting Mr Maduro and calling a democratic presidential ballot. But sweeping American sanctions on Venezuela’s oil industry have so far failed to break the regime. Talks between government and opposition broke down in September. That leaves the opposition with a dilemma.

Under the constitution an election for the National Assembly is due towards the end of this year. In 2015, in Venezuela’s last free election, the opposition won a big majority in the assembly. Mr Maduro’s people see the chance to seize the only institution they don’t control. Radicals in the opposition insist that the vote will be a farce and pledge to boycott it. Any credible election would have to include a fresh presidential vote, they say. Pragmatists fear that a boycott will render the opposition irrelevant. They see a faint opportunity for a deal.

Earlier this month representatives of the government and the opposition agreed on a procedure to appoint new members to the electoral authority. In theory the government would accept international observation of the vote, by the un and the European Union, says a European diplomat. But there are plenty of obstacles. Around 30 of the opposition’s legislators have been stripped of their parliamentary immunity by Mr Maduro’s puppet judiciary, and are either in exile or jail. Its main parties are banned on technicalities. Any deal would have to involve complete freedom to campaign.

But Mr Maduro has weaknesses, too. Thanks mainly to his mismanagement, Venezuela is in no condition to cope with the virus. Its hospitals were already death traps. Many of its doctors are among the 4.5m Venezuelans who have fled his rule. With Russian help, Venezuela’s production of oil, which accounts for 95% of its legal exports, has stopped falling (though it is still only 60% of its level of 2018). But this month’s plunge in the oil price leaves it below Venezuela’s average cost of production. On March 15th Mr Maduro wrote to the imf, which he has spent years denouncing as an imperialist tool, asking for a $5bn loan to fight covid-19. The imf turned him down because his government lacks sufficient international recognition.

There is little sign that Mr Guaidó’s backers in the administration of President Donald Trump are prepared to contemplate any deal in Venezuela. This week Mr Trump nominated Carlos Trujillo, a hardliner, to be his top diplomat on Latin America. The region continues to be polarised by Venezuela, as the battle to be secretary-general of the Organisation of American States, a 34-member club, has illustrated. Luis Almagro, the Uruguayan incumbent, is seeking a second term in a vote of foreign ministers due to take place on March 20th (virus permitting). A vocal opponent of Mr Maduro, he has been more effective at grandstanding than diplomacy, say his critics. But there is no space for nuance. Hugo de Zela, an experienced Peruvian diplomat who favoured a less confrontational approach, this week dropped out. Mr Almagro is likely to beat his remaining rival, María Fernanda Espinosa, a former Ecuadorean foreign minister widely seen as Mr Maduro’s candidate.

The hardliners have a problem. There is no evidence that sanctions alone will get rid of Mr Maduro. That means having to deal with him, one way or another. This week Colombia, which has no diplomatic relations with Venezuela, recognised that when its health minister spoke to his counterpart about the virus. None of this means caving in to dictatorship. It is merely to grasp that the virus offers a fresh opportunity for negotiations. “It’s a road,” says the European diplomat. “There is no other one.”

En Venezuela todo confluye hacia la ruta electoral por Ysrael Camero – ALnavío – 14 de Marzo 2020

Mientras se reduce el margen de maniobra para los actores internos, las perspectivas de una crisis mundial, agravada por la pandemia del coronavirus, pueden llegar a debilitar el compromiso de la comunidad internacional con el caso venezolano. Todo parece confluir hacia la realización de un proceso electoral competitivo en Venezuela que abra paso a una democratización.
Un proceso electoral competitivo en Venezuela abriría paso a una democratización / Foto: CNE
Un proceso electoral competitivo en Venezuela abriría paso a una democratización / Foto: CNE

Para todos los actores internos en Venezuela se va achicando el margen de opciones disponibles para seguir adelante. Sea por la escasez de tiempo, como es el caso de las fuerzas democráticas que hacen mayoría en la Asamblea Nacional, lideradas por el presidente Juan Guaidó, que deben afrontar el término del período para el cual fueron electos en diciembre de 2015. Sea por la escasez de recursos financieros y el aislamiento internacional que enfrenta el régimen autoritario de Nicolás Maduro, que pronto afrontará una nueva reducción en sus ingresos derivada de la caída de los precios internacionales del petróleo.

Este doble achicamiento incrementa los incentivos para avanzar en una salida a la crisis venezolana en 2020. Los pasos dados por la Asamblea Nacional para la designación de la nueva directiva del Consejo Nacional Electoral (CNE), el trabajo de la Comisión Especial de Procesos Electorales, la selección del Comité de Postulaciones, traslucen una disposición realista para hacer viables unas elecciones. Este realismo contrasta con la retórica maximalista, “todo o nada”, de los sectores más radicales, y conecta a los moderados a ambos lados de la acera política.

En el mismo sentido, la coalición internacional comprometida con una transición hacia la democracia en Venezuela coincide en que la salida de la crisis, y del autoritarismo que la origina, pasa por la realización de unas elecciones competitivas que coloque en manos de los venezolanos la decisión, libre, de cambiar el rumbo político y económico del país.

Pero los cambios en la agenda global pueden hacer descender la visibilidad, y el nivel de prioridad, del caso venezolano. En las cancillerías el coronavirus se ha colocado como preocupación principal, reforzando el discurso más autárquico. La política interna mata a la política externa. Eso hay que tenerlo claro.

Cuando se señalaba que todas las opciones estaban sobre la mesa para el caso venezolano también implicaba que la presión internacional podía confluir en un acuerdo para la realización de un proceso electoral competitivo. En los documentos del Grupo de Lima y del Grupo de Contacto, en las declaraciones de los responsables de la política exterior europea y de los Estados Unidos el tema electoral ha sido elemento común unificador, con exigencias claras al régimen de Maduro: presidenciales competitivas, libres, abiertas y limpias.

No se puede avanzar en la realización de unas elecciones sin poner en contacto a las distintas partes. No se pueden hacer elecciones libres en Venezuela sin la colaboración de un sector del chavismo que se encuentra en el poder, con el dominio institucional de los aparatos del Estado, y con la capacidad de bloquear cualquier iniciativa. Hay que impedir el uso del poder de veto fáctico que tienen algunos actores del bloque de poder.

Tender puentes de plata realistas entre sectores moderados de ambos lados es una necesidad. Estos puentes han de pasar, necesariamente, por la Asamblea Nacional que preside Juan Guaidó, único poder público electo popularmente y reconocido internacionalmente.

Los avances tienen que generar una resistencia, por un lado, en los sectores más ortodoxos e inamovibles del bloque autoritario, que temen perder con la democratización, pero también en los sectores más intransigentes y radicales de la oposición. El incendio del galpón del CNE con las máquinas de votación es un mensaje enviado por los intransigentes contra aquellos que avanzan hacia las elecciones.

La ruta electoral: una historia

En el descenso de Venezuela hacia un régimen autoritario las encrucijadas electorales han marcado hitos de aceleración o ralentización. Entre 1999 y 2001 un chavismo movilizado empleó las elecciones para tomar control hegemónico de las instituciones. La derrota de la oposición en el referéndum de 2004, con abuso de poder y ventajismo por parte del chavismo, condujo al abandono de las elecciones parlamentarias de 2005.

Luego de 2005 se aceleró toda la autocratización del régimen político. Aprovechando la ausencia de la oposición en el Poder Legislativo, el régimen avanzó en sus “leyes del poder popular” y en su “socialismo del siglo XXI”. La abstención de 2005 fue un factor clave para crear la oportunidad del régimen de Hugo Chávez para hacerse más autoritario y cerradoHenry Ramos Allup y Stalin González trabajan para que haya elecciones en Venezuela / Foto: AN

Para revertir este proceso en 2006 una dirección política de la oposición tomó la decisión de retornar a la estrategia electoral como mecanismo principal en su confrontación contra un régimen que se autocratizaba con rapidez. Las presidenciales de 2006 representaron una rectificación importante en la estrategia de la oposición. El giro electoral, iniciado por Teodoro Petkoff, acompañado por Julio Borges, y encabezado finalmente por Manuel Rosales, contribuyó a construir un movimiento nacional de las fuerzas democráticas, con una estrategia clara de crecimiento. La creación de la Mesa de Unidad Democrática fue expresión institucional de esta estrategia.

Hay un hilo de continuidad entre la participación electoral de la oposición en las elecciones presidenciales de 2006 y la victoria en las parlamentarias de 2015. Elección tras elección la capacidad política de las fuerzas de oposición mostraba un crecimiento sustantivo. A lo que el régimen respondía con políticas cada día más autoritarias y represivas.

La muerte de Chávez y la caída de los precios del petróleo lo cambiaron todo. Las dos elecciones presidenciales de Maduro contra Henrique Capriles demostraron que sólo era cuestión de tiempo para que una mayoría de las fuerzas democráticas derrotara con contundencia a un chavismo que se percibía menguante. Allí el régimen protagonizó su última mutación, la clausura de la competitividad electoral tras la victoria opositora en las parlamentarias de 2015 lo llevó a convertirse en un régimen autoritario cerrado.

Las dificultades actuales

La presión interna desde 2016 y la de la comunidad internacional desde 2018, han buscado justamente restituir la competitividad política y electoral, para iniciar la democratización de Venezuela.

La participación electoral ha representado, para las fuerzas democráticas venezolanas, la estrategia más efectiva para enfrentar la autocratización, y para revertirla, porque dispone de mayor experticia y recursos que en cualquier otro campo, de lo que se concluye que la restitución de la competitividad electoral parece ser, a ojos de la historia previa, el objetivo inmediato para abrir una posible restitución de la democracia.

Las declaraciones de Henry Ramos Allup, el trabajo del diputado Stalin González, las palabras de Michelle Bachelet llamando a elecciones, la posición de la diplomacia europea y del gobierno de Estados Unidos, así como de los países latinoamericanos, confluyen finalmente contra el régimen de Nicolás Maduro, haciendo una exigencia fundamental: elecciones presidenciales competitivas en Venezuela.

Esa estrategia sólo tiene un punto débil, y es la construcción de una narrativa, de un relato, para rescatar la confianza de los venezolanos en el voto como instrumento de lucha política por la democracia. El tiempo corre raudo y veloz, se clausura el primer trimestre de 2020 bajo el signo del coronavirus y con la perspectiva de una recesión mundial. Sólo las elecciones generan el terreno común sobre el cual los venezolanos podemos iniciar un proceso de reconstrucción del proyecto republicano y de la nación.

Se perdió la coherencia política por Guzman González – PanamPost – 10 de Marzo 2020

La coherencia en todo discurso es primordial, sobre todo en momentos en los que Venezuela clama respuestas y soluciones

Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela. (Foto: EFE)
Un día le preguntaron a Mahatma Gandhi sobre los factores que destruyen al ser humano. Y él respondió así: la política sin principios. El placer sin compromiso. La riqueza sin trabajo. La sabiduría sin carácter. Los negocios sin moral. La ciencia sin humanidad, y la oración sin caridad. Hoy decido repetir estas líneas que no han perdido vigencia, pero actualizadas.

Justo me he quedado con lo primero “la política sin principios”, pero yo le agregaría “y sin coherencia”. La coherencia en todo discurso es primordial, sobre todo cuando hay un país que clama respuestas y soluciones. Ser coherente es tener conexión de unas cosas con otras, pero también significa ser responsables con lo que hacemos y decimos.

Ahora bien, ¿usted cree que es coherente la dirigencia opositora en Venezuela? Yo tengo mi propia opinión, —también soy opositor al chavismo y madurismo—, y no es más que la lógica escondida en falsos discursos que adormecen las ganas de todos. No se puede entender como luego de dos décadas sigamos en el mismo lugar, con los mismos gobernantes y las mismas políticas. Por otro lado, las mismas caras con nombres distintos: Coordinadora Democrática, Mesa de la Unidad, Frente Amplio y para usted de contar cuantas coaliciones hemos visto y apoyado para tratar de buscar una salida.

Prefieren darle la mano y abrazos con besos incluidos a Rodríguez Torres, Luisa Ortega Díaz o Gabriela Ramírez, responsables y culpables de cientos de casos de muertes y corrupción, hasta el punto de incluirlos en el llamado Frente Amplio (que no es “amplio” porque rechazan, excluyen e insultan a líderes como María Corina, Antonio Ledezma, Diego Arria, y otros que se quedan fuera). Muchos me dirán que esto es dividir, así los han manipulado.

La culpa no es de la vaca. La culpa esta vez es de la coherencia política que hace vida en Venezuela. Nos dicen que el Consejo Nacional Electoral (CNE) es ilegal, pero se suman y se inscriben; afirman que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) es ilegitimo e írrito, pero introducen recursos de amparo e interpretaciones constitucionales; declaran que el Ministerio Público es usurpador y sin validez, pero acuden para denunciar casos y más casos; exigen a la Defensoría del Pueblo garantías de derechos humanos, pero a la vez no la reconocen. Durante la gestión de Julio Borges como presidente de la Asamblea Nacional, se destituyó a Maduro y se desconoció su mandato, sin embargo, pasaron unos días e invitaron al propio Maduro a medirse en elecciones “para que se diera cuenta el rechazo del pueblo”.

También para que no se nos olvide, el 16 de julio del 2017 se convocaron a los ciudadanos a votar por tres preguntas y desconocer a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), y aunque el pueblo votó a favor, pareciera que fue una pérdida de tiempo y de esperanzas. Pues, se dejaron quitar el hemiciclo protocolar.

No me vengan con el cuento aburrido que esto es división, no, no lo es. En política debemos autocriticarnos, autoevaluarnos y ser sensatos. No podemos callarnos y dejar que los amos dueños de pocos partidos decidan por nosotros. Eso lo hace el PSUV en donde una sola voz decide por ellos y sin dejarlos hablar ni opinar. ¿Queremos ser PSUV? Entonces vamos a exigirles a nuestros dirigentes coherencia y principios.

Tampoco podemos participar en elecciones con el Consejo Nacional Electoral viciado. No se puede caer en el juego del Gobierno. El régimen de Maduro, tiene todos los poderes de Estado a su favor y controlados. Sí, todos porque hasta a la Asamblea Nacional le quitaron la voz. Necesitamos soluciones. Consciente estoy de que ambos sectores tienen la solución, pero pareciera que a ninguno les conviene aplicarla puesto que saldrían perjudicados. Muchas conexiones, dinero, empresas y para usted de contar.

Otro tema delicado y de suma importancia, es el tema de los que somos periodistas y comunicadores. Se nos sataniza por dar opiniones críticas y contrarias a lo que parece ser mentira e inviable. Nos tildan de vendidos, comprados y hasta parte del régimen. Les explico algo breve: en mi caso, me gradué para informar, y dentro de mi carrera existe algo llamado “periodismo de opinión”, legalmente reconocido y hasta premiado. Yo puedo trabajar con quien sea, eso no afecta mi carrera, pero no pueden juzgar por opinar, ya que constituye delito según las leyes. Los políticos y gobiernos pasan, los periodistas quedamos.

Maduro quema las máquinas de votación para fabricar unas a su medida y ganar las elecciones por Alexis Rodríguez / Gabriela Ponte – ABC – 11 de Marzo 2020

El incendio del pasado viernes acabó con toda la maquinaria de Smartmatic y ahora se encargará la empresa Exclé, de un militar de su confianza, de reponerlas para las próximas parlamentarias

Un grave incendio arrasó el pasado viernes un almacén donde se guardaba toda la infraestructura del sistema electoral venezolano. En media hora desaparecieron 49.408 máquinas de votación, 400 papeletas electrónicas (pantallas táctiles con las caras de los candidatos) y 49.323 lectores de huellas. El incendio de las instalaciones de Fila de Mariche, al noreste de Caracas, fue tildado de «sabotaje de la oposición» por la rectora del Consejo Nacional Electoral (CNE), la chavista Tibisay Lucena, que preside el organismo desde hace 15 años, y que además reiteró que el Estado va a garantizar los procesos electorales estipulados para este año, refiriéndose a las elecciones parlamentarias convocadas para el último trimestre del año.

El fuego que arrasó la maquinaria física de votación el pasado viernes fue intencionado. Según la información a la que ha tenido acceso ABC, el Gobierno de Maduro estaría detrás del incendio para poder reemplazar toda las máquinas por unas nuevas creadas por el régimen y para la perpetuación del régimen.

En 2013 cuando Maduro casi pierde las elecciones contra Henrique Capriles –por una diferencia de 230.000 sufragios–, la primera orden que dio fue la de implementar un nuevo sistema de votación. Una plataforma que garantizara la supervivencia de la revolución que había heredado, tuviese o no los votos. Pero no fue hasta 2017cuando Smartmatic denunció el fraude en los resultados de la Asamblea Nacional Constituyente que se trabajó en un nuevo sistema. En aquel momento, el Gobierno expropió toda la infraestructura que la multinacional había montado en Venezuela, desde los centros regionales que servían como soporte durante los proyectos electorales hasta los servidores, y se los regaló a ExClé, empresa responsable de la base de datos de huellas dactilares de los venezolanos.

El CNE tenía dos proveedores principales: Smartmatic, que se encargaba del software y el hardware de votación, y ExClé de la identificación biométrica. Mientras Smartmatic era una empresa global que proveía tecnología de votación a más de 20 países, ExClé tenía -y sigue teniendo- como único cliente al Estado venezolano.

Con el paso del tiempo, y el deterioro de la popularidad del madurismo, ExClé se convirtió en una pieza fundamental del ajedrez político venezolano que hoy, aunque parezca atascado, tiene vía directa con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el partido de Gobierno. Tanto así que reporta y responde al Ejecutivo en más ocasiones que la estatal Pdvsa.

Los hermanos San Agustín

La relación de ExClé con el Gobierno nacional comenzó en 2006 cuando trabajó la base de datos de huellas dactilares del CNE. En ese momento Jorge Rodríguez, actual ministro de Comunicaciones, era el presidente de la Junta Nacional Electoral, y se encargaba de la organización técnica de las elecciones. Poco a poco, el presidente de ExClé, el argentino Guillermo San Agustín, fue desarrollando una estrecha relación con Jorge Rodríguez, quien se convirtió en un invitado habitual de sus asados dominicales.

Gracias a su relación con Rodríguez, San Agustín se hizo con jugosos contratos del Estado. En 2009, durante la gestión del mismo Rodríguez en la alcaldía de Caracas, ExClé implementó un sistema automatizado para la recaudación de impuestos. En el año 2013 se encargó del sistema biométrico del Banco de Venezuela, expropiado en 2009. Actualmente, ExClé ofrece la tecnología para el pago del Petro –la criptomoneda creada por el oficialismo– a través del Carnet de la Patria. Con este último negocio, ExClé rescató a Maduro de sus niveles más bajos de popularidad.

Mientras ExClé subía en la lista de preferencias del madurismo, el mayor Carlos Quintero, ingeniero de sistemas, y asignado al CNE en 2004 directamente por Hugo Chávez, también ascendía dentro de la estructura del organismo comicial. Quintero, conocido por sus supuestos lazos con Jorge Rodríguez y Tareck El Aissami, fue ganando poder por las pausas que debía tomar Tibisay Lucena por su enfermedad. El cáncer de Lucena catapultó a Quintero en el poder.

Tras la debacle electoral de Maduro en las parlamentarias de 2015 –último comicios reconocidos por la comunidad internacional–, se hizo evidente que con el sistema automatizado de Smartmatic una victoria electoral sin los votos era imposible. Maduro exigió entonces una plataforma tecnológica para salvar la revolución. Entendiendo la gravedad del asunto, El Aissami, reúne frente a frente a Maduro y Quintero, quien a partir de ahí comienza a reportarle directamente al presidente.

Un nuevo software

Al principio, Quintero encarga a ExClé la tarea de modificar el software original de Smartmatic. Se llevaron algunas máquinas a Buenos Aires y desde las oficinas de ExClé, que lidera el hermano de Guillermo San Agustín, Eduardo San Agustín, buscaron una solución técnica a la delicada situación política de Maduro. Probablemente en las elecciones regionales de 2018 utilizaron este software modificado. Sin embargo, no pudieron cambiarlo completamente.

Ante la creciente presión internacional por realizar elecciones presidenciales, Maduro ordenó que ExClé creara un nuevo software desde cero. Tras unos 15 meses, el proyecto seguía siendo un fracaso. Las medidas de seguridad de la máquina Smartmatic, impedían a Quintero y a ExClé hacer funcionar un software alterado. Maduro, sin paciencia ni tiempo para esperar el software acorde a sus necesidades, encarga a ExClé y a Quintero una nueva máquina que sí soportase el software que habían estado desarrollando en Argentina.

El humo de las máquinas incendiándose son una señal inequívoca que ExClé tiene ya la máquina de votación que sí soporta el software hecho a la medida del oficialismo.

Más allá de los millones de dólares que pueden estar sobre la mesa para la compra de nuevas máquinas, esta misión es un asunto de vida o muerte para Maduro y sus amigos. Un cambio de gobierno significaría el fin de la vida política de todos estos personajes detrás de ExClé, y ellos lo saben.

Y Maduro siempre tiene un plan B. Si el hardware y software de ExClé muestran que no podrán obrar el milagro, siempre tendrá la opción de ir a elecciones manuales, donde las Fuerzas Armadas de Vladimir Padrino López, resguardarán el voto de cada venezolano.

 

La elección parlamentaria es una de las opciones de Guaidó para enfrentar a Maduro por Daniel Gómez – ALnavío – 11 de Marzo 2020

El terreno que menos le favorece a Nicolás Maduro es el electoral, por eso el diputado Henry Ramos Allup dijo que Guaidó y la oposición se deben preparar para unas elecciones parlamentarias si no se dan las presidenciales. ¿Acaso cometió una irresponsabilidad? Políticos, analistas y académicos consultados por el diario ALnavío consideran que Ramos Allup tiene razón. Que desconocer las legislativas sería caer en la trampa de Maduro.

Ramos Allup inicia el debate de las parlamentarias en el núcleo de Guaidó / Foto: Acción Democrática
Ramos Allup inicia el debate de las parlamentarias en el núcleo de Guaidó / Foto: Acción Democrática

La presión popular se reactivó en Venezuela. Este martes 10 de marzo el presidente encargado, Juan Guaidó, mostró unidad y organización. Maestros, médicos, trabajadores, amas de casa, estudiantes… Miles de venezolanos abarrotaron Caracas y otras calles del país para pedir libertad y elecciones. Marcharon hasta donde el régimen les dejó. Nicolás Maduro militarizó las calles. Sacó incluso las tanquetas. También trancó los accesos a la Asamblea Nacional, que era hacia donde se dirigían los manifestantes. Los policías arrojaron gases lacrimógenos, reprimieron, hubo incluso detenciones de parlamentarios a quienes no les respetaron la inmunidad, ni tampoco su estado físico. La diputada Zandra Castillo, embarazada, también fue arrestada.

Lo que se vio en Caracas bien se pudo haber visto en 2017, 2018 y 2019. El pueblo protestó y el régimen reprimió. Pero dentro de esta horrorosa cotidianidad, Henry Ramos Allup, diputado y secretario general de Acción Democrática, rompió la pauta al decir de forma pública que las elecciones parlamentarias son una opción a tener en cuenta. A evaluar. Que la prioridad son las presidenciales, pero que hay que estar preparados en todos los escenarios, tal como han venido advirtiendo desde otros sectores de la oposición liderados por el excandidato presidencial Henrique Capriles.

“Preparémonos para las elecciones que la Constitución dice que hay que hacer, que son las de la Asamblea Nacional. Este año se vence el periodo. ¿Qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a quedar sentados? ¿Vamos a dejar que el régimen se agarre la Asamblea Nacional?”, dijo Ramos Allup antes de advertir: “Deben hacerse las presidenciales porque el sainete del 20 de mayo de 2018 no fue una elección reconocida. A Maduro nadie lo reconoce como presidente”.

¿Acaso fue casual esta declaración? ¿Acaso un político tan veterano como Ramos Allup se atrevería a lanzar una declaración así sin tener el respaldo de los otros diputados y del propio Guaidó? No lo parece. Pero hay algo cierto. Su declaración fue polémica.

Para algunos estas palabras de Ramos Allup suponen un exabrupto que rompe la unidad en torno a la exigencia de celebrar elecciones presidenciales este 2020. Exigencia que defiende Guaidó, la Asamblea Nacional, y los más de 55 países que le apoyan. Pero no todos piensan igual.

“Entiendo a Henry Ramos. Tenemos que estar preparados para evitar que la dictadura cierre la vía electoral. Es responsabilidad de los diputados evaluar este escenario, pero también estar conscientes de cuál es la prioridad de la comunidad internacional”, dijo al diario ALnavío el exministro de Estado de Venezuela Carlos Tablante.

En este sentido, Tablante recordó que “lo prioritario es que se realicen elecciones presidenciales. Esa es la razón de la movilización en Venezuela. La Constitución marca las parlamentarias, pero no hay que olvidar que antes hubo un fraude que generó un desconocimiento a la usurpación del señor Maduro. Lo prioritario y lógico es elegir a un presidente que no fue electo porque lo que hubo fue un fraude”.

El analista venezolano Ysrrael Camero, representante del partido Un Nuevo Tiempo en Madrid, también considera que hay que tener sobre la mesa las elecciones parlamentarias.

“Henry Ramos Allup no niega la lucha por las presidenciales. Pero debemos enfrentar el hecho de que este año es obligatoria la realización de parlamentarias y que es más efectivo estar dentro de las instituciones que fuera de ellas. Hay que hacer dos cosas a la vez y esa es la dificultad”, dijo al diario ALnavío.

Camero piensa que la oposición en Venezuela tiene que construir una narrativa alrededor de la lucha política. Y a partir de ahí, “lograr la unidad más amplia posible alrededor de una estrategia que sea viable y tenga futuro”.

Fernando Mires, profesor emérito de Relaciones Internacionales de la Universidad de Oldenburg, dijo a este diario que “las palabras de Henry Ramos-Allup son un intento de reiniciar una política realista”.

“No hay otra solución para Venezuela en este momento. Si fueran capaces de levantar cualquier otra alternativa, alejada de hipótesis abstractas y situaciones que no se dan… No se puede delegar la iniciativa política en Venezuela a una decisión foránea, y para mí suicida. Henry Ramos nombró con las parlamentarias la palabra prohibida, pero lo que está ocurriendo es lo más natural del mundo político. La política tiene en común con la economía el ser competitiva. Nunca hay una sola opción en el mercado político. Y en esta competencia tendrá que imponerse la hegemonía”, señaló Mires.

Mires añadió que apostar por la vía electoral, aunque sea la de las parlamentarias, “es mover el terreno más incómodo para Maduro. Él quisiera una mayor presión internacional. Él quisiera una intervención militar y así mueve su discurso nacionalista y consigue la unidad entre los suyos. Además, como dijo Ramos Allup, no vamos a quedarnos sentados. Lo dijo porque hay que dar la pelea en esas elecciones al Parlamento. De lo contrario sería regalarle la Asamblea Nacional a Maduro con Juan Guaidó incluido. El peso de Guaidó en Venezuela y en el mundo reside en la presidencia de la Asamblea Nacional”.

Otra experta como Anna Ayuso, investigadora principal para América Latina del Centro de Relaciones Internacionales de BarcelonaCidob, considera que “lo que dijo Henry Ramos Allup lo piensa también una buena parte de la oposición”.

Un caso evidente de lo que dice Ayuso es el del excandidato presidencial Henrique Capriles, quien ha venido advirtiendo sobre la importancia de acudir y preparar las elecciones parlamentarias. Cabe recordar que Capriles forma parte de Primero Justicia, uno de los partidos del G-4. Este lo conforman las principales formaciones que apoyan a Guaidó: Primero Justicia, Voluntad PopularUn Nuevo Tiempo y Acción Democrática. Este último es el partido de Ramos Allup.

La investigadora del Cidob advierte que la oposición también debería unirse al reclamo de Ramos Allup de preparar las legislativas. “Maduro, si se da el caso, jugará a dividir a la oposición para que llegue fracturada a las parlamentarias. Lo ideal en la oposición es que tomen una decisión conjunta”.

Fernando Mires: “La lucha electoral es la lucha por las mejores condiciones electorales. Si se dan, hay que ir a votar. Si se dan a medias, hay que ir también. Y si no se dan, definitivamente hay que ir. Hay que mover el terreno más incómodo para Maduro: las elecciones”.

Anna Ayuso insistió en que es importante defender la Asamblea Nacional. “Perderla significa quedarse sin un órgano representativo. Prácticamente no les queda otra que ir a las parlamentarias. No ir sería tropezar en la trampa. Nadie dice que sea fácil. Maduro pone obstáculos continuamente, e incluso soborna a diputados opositores”.

No será fácil, añadió Ayuso, porque todavía se tiene que renovar el Consejo Nacional Electoral (CNE). Unas gestiones que está encauzando el diputado Stalin González con la participación de todos los partidos políticos. Incluido el PSUV, el partido del chavismo.

“Es una buena señal lo que está ocurriendo con el CNE”, apuntó Carlos Tablante. “Tenemos que exigir que se cumplan todas las garantías democráticas”.

“Una renovación pactada del CNE hace posible la realización de unas elecciones mínimamente confiables para los actores”, agregó Ysrrael Camero.

“Hay otros aspectos importantes, como la habilitación de candidatos, y la propia ley electoral del chavismo, que no permite una vigilancia estricta de las elecciones”, comentó Ayuso.

Por su parte, Fernando Mires considera que la presión internacional de los aliados de Guaidó se tiene que orientar a la transparencia de las elecciones en Venezuela. “La lucha electoral es la lucha por las mejores condiciones electorales. Si se dan, hay que ir a votar. Si se dan a medias, hay que ir también. Y si no se dan, definitivamente hay que ir. Hay que mover el terreno más incómodo para Maduro: las elecciones”.

Los 16 puntos más importantes en la actualización del informe de Michelle Bachelet sobre Venezuela – El Nacional – 10 de Marzo 2020

El documento señala la escalada de tensión política que se ha registrado en el país en los últimos meses y la continuidad de la situación de crisis que ha impactado en la calidad de vida de los ciudadanos

Michelle Bachelet, informe sobre Venezuela

Michelle Bachelet, alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, presentó este martes 10 de marzo en la ciudad de Ginebra la actualización de su informe sobre Venezuela.

El documento señala la escalada de tensión política en el país y la continuidad de la crisis que ha impactado en los venezolanos.

A continuación, 16 puntos más importantes de la intervención de Bacheletsobre Venezuela:

1.- La alta funcionaria de la ONU señaló la continuidad de las tensiones políticas y los actos de violencia de las fuerzas de seguridad del Estado y simpatizantes del régimen de Nicolás Maduro en contra de los diputados de la oposición.

2.- Señaló que desde el 5 de enero de este año los militares han dificultado el acceso de los diputados que apoyan al presidente interino de la República Juan Guaidó a la sede del Palacio Federal Legislativo.

Juan Gauidó
Foto EFE

3.- Bachelet lamentó la detención del diputado Gilber Caro a finales de 2019. Caro sigue privado de libertad sin que se conozca oficialmente el lugar donde se encuentra detenido.

4.- Asimismo, habló sobre la detención del diputado Ismael León cuando se dirigía a una sesión de la Asamblea Nacional el pasado 21 de enero. El parlamentario, en delicado estado de salud, se encuentra bajo arresto domiciliario.

5.- La oficina de Bachelet documentó también agresiones contra opositores políticos, manifestantes y periodistas bajo la mirada complaciente de los organismos de seguridad del Estado.

6.- Rechazó que el 11 de febrero por lo menos 12 periodistas fueron agredidos en Maiquetía por seguidores del chavismo, durante la llegada del presidente interino Juan Guaidó luego de una gira internacional.

7.- La ex presidente de Chile criticó que el pasado 29 de febrero presuntos colectivos armados por el chavismo atacaron una manifestación opositora en Barquisimeto, estado Lara, en la que se encontraba Guaidó.

Juan Guaidó en Barquisimeto (1)
Foto Centro de Comunicación Nacional (@Presidencia_VE)

8.- Bachelet afirmó que las agresiones contra políticos y ciudadanos de oposición suelen estar acompañadas por una retórica que estigmatiza, expone y desacredita a las víctimas y justifica la violencia.

9.- Manifestó su preocupación porque la ilegítima asamblea nacional constituyente apruebe una ley que sancione a las organizaciones de derechos humanos que reciben financiamientos desde el exterior, así como las acusaciones en contra de las ONG.

10.- La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos documentó asimismo hostigamientos dirigidos hacia algunas autoridades universitarias y restricciones a la libertad sindical.

11.- Aseguró que su oficina sigue recibiendo alegaciones de tratos crueles, inhumanos o degradantes en la sede de la Dirección General de Contra Inteligencia Militar en Caracas.

12.- Bachelet manifestó la urgencia de que sean atendidos los niños y niñas que necesitan un transplante. Puntualizó también que hasta la fecha 38 menores continúan en la lista de espera en Venezuela y 6 esperan por atención en Argentina.

13.- Mencionó la última encuesta realizada por el Programa Mundial de Alimentos, que mostró que 2.3 millones de venezolanos se encuentran en inseguridad alimentaria severa y 7 millones en inseguridad alimentaria moderada.

14.- Declaró que, según la Plataforma Regional de Naciones Unidas, casi 5 millones de venezolanos han abandonado su país. Reconoció los enormes esfuerzos realizados por algunos países de la región.

venezolanos
Foto AFP

15.- Manifestó su confianza en que se puedan alcanzar los acuerdos políticos necesarios en el país. Incluida la renovación del Consejo Nacional Electoralpara que se convoquen a unas elecciones inclusivas, transparentes y creíbles.

16.- Finalmente, reiteró su llamado a todas las partes para que actúen con la altura para evitar una escalada en la confrontación política que pueda traducirse en acciones violentas.

¿Son las elecciones la solución? por Andrés Velásquez – Caraota Digital – 9 de Marzo 2020

Cada día el tema electoral crece en intensidad en el debate público, el nombramiento de
un nuevo CNE y las condiciones para participar en elecciones son temas de conversación
diaria en la población. Y el tema cobra mayor fuerza debido a que por un lado, la
comunidad internacional solidaria con nuestro pueblo, cuando habla de resolver la crisis
en Venezuela, plantea de manera directa la vía electoral, y por otra parte ,a lo interno, la
dictadura cuenta con aliados (mesita de noche) que si bien no representan a nadie,
cumplen el mandado de confundir y generar dudas promoviendo la participación en
elecciones como sea.

Ahora bien ¿de qué condiciones electorales y de qué elecciones estamos hablando? Primero, debemos dejar claro que con sólo cambiar algunos rostros del CNE, no basta, también hay condiciones a las que debemos estar apegados rigurosamente todos los factores democráticos, desechando la falsa conseja de «condiciones mínimas».  No existen tales «condiciones mínimas» en procesos electorales CNE

libres, en democracia, por tanto , en Venezuela que hay una dictadura, las garantias ó
condiciones que deben ser innegociables, son, por ejemplo, que la FAN deje de ser
custodio del proceso, ya que no es un actor imparcial, ni creíble para los venezolanos, el
REP tiene que estar actualizado y auditado, el derecho al voto de los venezolanos en el
exterior debe estar garantizado, el único requisito para votar, debe ser la cédula de
identidad laminada, así esté vencida, el horario de votación debe ser establecido y
acatado conforme a la ley, debe prohibirse el uso de recursos públicos en las campañas
electorales, debe acabarse con la compra de votos, siendo estas, sólo algunas de las
exigencias para garantizar el derecho de los venezolanos a votar, pero también grantizar
que su voto elija.

Esto significa, que no habrá elecciones libres en Venezuela con Maduro
usurpando el poder, y el debate no puede girar sólo en torno a condiciones electorales,
sino, a precisar también, de cuáles elecciones estamos habland.

En Venezuela están pendientes las elecciones presidenciales. Maduro, es un usurpador, producto de un simulacro electoral, realizado el 20 de mayo del 2018, que ni el pueblo venezolano ni la comunidad internacional reconocieron, ni reconocen por estar marcado por la ilegalidad.

Comparto entonces la tesis de que las elecciones pueden ser una de las vías para la
solución, pero, son las ELECCIONES PRESIDENCIALES, las que están vencidas y pendientes, y además, son las únicas que pueden desalojar a la dictadura y encaminar el país hacia la democracia.No puede haber confusión, no puede haber dilema para los sectores democráticos que queremos ponerle fín a esta tiranía.

El debate es uno: ¿Cuál es la elección que nos pone en el camino de resolver la crisis social, institucional y política? ¿Cuál es la elección que nos permite restablecer la Constitución y retomar la democracia? SOLO LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES.

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