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Luisa Ortega, la chavista rebelde por Alfredo Meza – El País – 15 de Agosto 2017

La fiscal general destituida por Maduro es el puente que comunica al chavismo crítico con la oposición
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“Chávez era el muro de contención de esas ideas locas que se nos ocurrían a nosotros”. El número dos del régimen venezolano, Diosdado Cabello, pronunció estas palabras en un acto televisado en 2013, 15 días después de la muerte del presidente, y en medio de la campaña electoral que escogería como su sucesor al entonces vicepresidente, Nicolás Maduro. La frase es memorable porque retrata cómo los acólitos de Chávez carecían de la visión estratégica del líder.

Hoy los diques han saltado y esas “ideas locas” se pueden resumir en la deriva acelerada hacia la aniquilación de la democracia. Ahí están las maniobras para posponer o evitar las elecciones, y el bloqueo de cualquier iniciativa para entenderse con sus adversarios del poder legislativo, controlado por la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática. El chavismo, que mostraba pequeñas fisuras, ha terminado de romperse. Las críticas a las decisiones de Maduro han salido de la intimidad del movimiento para convertirse en un escándalo público. Y, en ese nuevo escenario, la destituida fiscal general del Estado, Luisa Ortega Díaz, ha emergido como la principal voz discordante entre las filas chavistas.

La guillotina revolucionaria en la que Maduro ha prometido convertir la recién estrenada Asamblea Constituyente —hecha a medida de sus intereses para suplantar a la Asamblea Nacional controlada por la oposición— empezó a funcionar hace una semana con la fiscal general como objetivo. La primera decisión del nuevo órgano, cuya legitimidad no ha sido reconocida por la UE ni por los principales países latino­americanos, fue expulsar a Ortega Díaz del cargo que ocupaba desde 2007. Sus cuentas bancarias han sido congeladas y se le ha prohibido la salida del país por “la presunta comisión de faltas graves”.

Muchos no olvidan cómo puso la institución al servicio de régimen para condenar a los opositores

Su ruptura formal con Maduro se produjo a finales de marzo, cuando dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia despojaron al Parlamento de sus poderes y retiraron la inmunidad a los diputados. “Lo que ha ocurrido es un golpe de Estado”, clamó entonces Ortega. La corriente chavista con la que se identifica esta experta en leyes tiene a la Constitución de 1999, promovida por Chávez, como bandera. Es una Carta Magna criticada por presidencialista y gaseosa, abierta a las interpretaciones convenientes de quien tiene el poder. Aun así, establece términos claros sobre la duración de los mandatos y la manera de convocar una Asamblea Constituyente.

A esas premisas y a la división de poderes se ha aferrado Ortega Díaz, nacida en Calabozo (centro de Venezuela) hace 59 años, para alejarse de Maduro. “Defenderé la Constitución con mi vida”, dijo en respuesta a los planes del presidente de reformarla.

La fiscal general destituida, casada con el exguerrillero y hoy diputado Germán Ferrer, ya había mostrado diferencias con el Ejecutivo en el pasado. En marzo de 2016 desmintió al Gobierno cuando dijo que la desaparición de 28 mineros en el poblado de Tumeremo era un invento de los medios. Un equipo de expertos de la fiscalía encontró 16 cadáveres e identificó al sospechoso, Jamilton Andrés Ulloa Suárez, El Topo, un delincuente que tenía aterrorizados a los habitantes de la región. El régimen tuvo que reconocer los crímenes y ordenar su detención.

Los operativos policiales desplegados en las barriadas populares también fueron objeto de crítica por parte de la fiscal general por las constantes denuncias de violaciones de derechos humanos. Y no pasó inadvertido su viaje en febrero a Brasil para reunirse con el procurador general de ese país y conocer los detalles del caso Lava Jato (sobornos a las más altas autoridades de varios países latinoamericanos a cambio de contratos que favorecieron a la constructora Ode­brecht). Aquello no fue un gesto menor: en el expediente aparecen mencionados Cabello y Maduro como receptores de fondos para sus campañas electorales.

Desde entonces, los colaboradores de Chávez que rompieron con Maduro se hicieron más visibles. Son un grupo que, aunque dividido en un archipiélago de organizaciones, parece decidido a transmitir la idea de que el chavismo no es una banda de forajidos que desconocen el Estado de derecho. Luisa Ortega Díaz no está integrada en ninguna de esas nacientes estructuras, pero su liderazgo podría aglutinar a todos ellos en una corriente que rompa la polarización de Venezuela. Que recoja quienes, siendo chavistas u opositores, están convencidos de que un grupo no podrá aplastar al otro.

Su ruptura con el Gobierno llegó en marzo: afirmó que se había perpetrado un golpe de Estado

Con todo, no es fácil para la oposición reconocer su liderazgo y olvidar que, cuando Chávez vivía, o incluso pocos meses después de su muerte, Ortega Díaz puso la institución al servicio del régimen para apuntalar las condenas de los opositores. Sucedió a partir de febrero de 2014 con la investigación penal de la acusación al dirigente opositor Leopoldo López. El tribunal estableció la culpabilidad de López a partir del testimonio de una experta (vinculada al chavismo) que analizó la arenga del político. Según el Gobierno, esos discursos fueron clave en el inicio de las protestas del primer semestre de 2014, que dejaron 43 muertos y centenares de heridos. El Ministerio Público nunca contrastó aquel análisis con las opiniones de otros profesionales.

Mucho antes de eso, tras las muertes ocurridas en la manifestación de 2002 —previa al intento de derrocamiento de Chávez—, Ortega Díaz, entonces una fiscal rasa, solicitó la pena máxima de 30 años para los policías involucrados. Ellos están considerados los chivos expiatorios. Quince años después, los oficiales todavía están presos sin beneficios procesales. El jefe, Iván Simonovis, en prisión domiciliaria, es uno de los legendarios prisioneros políticos del régimen.

La situación es ahora muy diferente para Ortega Díaz. El Gobierno la considera una traidora y, aunque formalmente no se han presentado cargos contra ella, el Tribunal Supremo ha prometido llevarla a juicio. Ella cree que su vida está amenazada o que puede ser encarcelada de forma arbitraria, según ha declarado esta semana a la agencia Reuters. Lleva días escondida en distintas casas. Cambia de lugar una vez al día para evitar ser localizada. A pesar de todo, ha asegurado, no está en sus planes retirarse.

 

Semana aciaga para el régimen por Rafael Poleo – Revista Zeta – 14 de Agosto 2017

Rqcp1o1e_400x400Disimulado por medidas efectistas como los alaridos en la Asamblea Constituyente y por la guerra psicológica montada por el G2 cubano en twitter, el régimen castro-madurista recibió esta semana golpes estructurales que a mediano plazo se revelarán letales.

Cada semana, venciendo enormes obstáculos, la Oposición avanza en el arduo trabajo de demoler las bases del régimen castro-madurista -de chavismo no hablemos: ha tiempo eso se fue. De estos obstáculos, el más incómodo es la incomprensión de los impacientes, esos opositores reales o presuntos que, entreverados con los agentes de la propaganda psicológica montada por Cuba, carcomen la moral de la mayoría opositora con una tenacidad que les hace sospechosos de los peores motivos.

Afortunadamente, los perros ladran pero la caravana pasa. El madurismo está sentenciado, sólo que la fecha de ejecución no se ha anunciado. Tiene habilidad táctica, pero lo importante es la estrategia, la cual desde que eran chavismo les viene irremediablemente equivocada. El movimiento del 4F quedó condenado cuando se alineó con los poderes que quieren acabar con la Cultura Occidental, como la Hezbollah, y unió su destino a un poder declinante, el de Cuba. Su tendencia al desastre es irreversible.

La muerte de Chávez -necesaria a los intereses de los hermanos Castro, que requieren obediencia ciega-, abrió espacio en la cúpula a los menos talentosos del tumulto revolucionario. El régimen cambió de chavista a madurista y desde entonces no ha desaprovechado oportunidad de meter la pata, como en el caso de una Asamblea Constituyente que ha entregado a sus enemigos el argumento moral para cerrar el cerco.

Esta semana, dos golpes calculados han envenenado al régimen. El primero es la nueva lista de sancionados económicos con la cual Estados Unidos, al repetir y agregar la indicación de “continuará”, hace saber su determinación de cargarse a todo aquel que no cante la palinodia. Los integrantes de la lista perderán el saco y los cangrejos. Los demás están bajo una persecución minuciosa del Departamento del Tesoro, al cual no hay en el mundo institución financiera ni gobierno que no le entregue la información que solicite. Estados Unidos ha dicho que la lista es larga, pero le faltan verificaciones formales -domicilios, etc. La verdad es que los nombres los va soltando según una estrategia fina que irá carcomiendo la salud del régimen al carcomer la de sus altos capos. Hasta se ha tenido la delicadeza de apartar a los pelagatos designados para la Constituyente, salvo a la cúpula responsable.

El destino de los capos del régimen es la cárcel o pasar el resto de sus vidas a salto de mata. En países donde vivir vale la pena estarán siempre esperando que les echen los ganchos, y no tiene gracia haberse hecho riquísimo para después vivir en Bielorrusia. Su situación se agrava porque, malaconsejados por financieros de medio pelo y abogados chimbos, habían hecho en el propio Estados Unidos inversiones que consideraron encubiertas sin tener en cuenta que, por su implacabilidad tributaria, al Tío Sam en esa materia no hay quien lo engañe. Aún fuera de Estados Unidos la ocultación es imposible, porque todo mercado real tiene con Estados Unidos compromiso de cooperar en estas investigaciones. El resultado es que no hay capo chavista que duerma tranquilo: mírenle las ojeras.

El martes fue un día aciago para los capos acosados. La oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas denunció el uso innecesario de la fuerza contra ciudadanos inermes y concretamente exigió al gobierno seguridad para la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz. El Comisionado de Derechos Humanos de la ONU quiso entrar al país y el acceso le fue impedido. Otra barrabasada para el expediente; pero, ¿qué podía hacer un gobierno cuya conducta en ese sentido es inmostrable?

Ese mismo día, diecisiete países americanos reunidos en Lima condenaron formalmente como una dictadura al gobierno de Venezuela, advirtiendo que no reconocerán compromisos -como créditos y contratos internacionales- que no estén aprobados por la Asamblea Nacional, a la cual reconocen como Poder Legislativo, igual que han hecho Estados Unidos y la Unión Europea. Esta decisión reemplaza con ventaja lo que pudiera haber hecho la OEA. La comparten siete de los ocho países con quienes Venezuela tiene mayor comercio -el otro es China, que, como ha ocurrido en el caso de Corea del Norte, terminará atendiendo al tuercerabos de Washington. Se anota que el chiripero del Caricom votó contra Maduro, excepción de Grenada, que está por recibir su mesada y así decidió unirse a Ortega, Morales y otras sabandijas. No cuentan.

Estos golpes estructurales, letales a mediano plazo, no son visibles para el ciudadano común, pendiente de hechos efectistas y superficiales como la toma del Palacio Legislativo, la detención de alcaldes, el ruleteo de López y Ledezma y los alaridos de una Asamblea Constituyente de la cual ya se verá que es uno de los errores más graves cometidos por el castro-madurismo.

Otro factor de distracción ha sido la guerra psicológica montada por el G2 cubano en las redes sociales, la cual ha llevado al primer plano un detalle meramente procedimental como es la inscripción de partidos y candidatos en el CNE. Esto se relaciona con la fantasía de que este gobierno se puede tumbar con una gran manifestación sobre Miraflores, como si a Raúl Castro le importara matar dos o tres mil venezolanos para conservar su colonia.

A los agentes cubanos en las redes se les puede identificar porque son desconocidos o usan pseudónimo y al régimen lo critican poco o nunca. Distintos moralmente, aunque igualmente dañinos, los casos de personas conocidas que intentaron entrar en el juego político y no pudieron por falta del indispensable vehículo partidista, periodistas al servicio de delincuentes financieros y aficionados que pretenden enmendar la plana a una estrategia movida en los grandes centros de poder del planeta. Lamentablemente, estos sociotipos arrastran a personas de buena fe pero extraños al oficio político y mal informadas porque no leen mis artículos. A éstos, mis excusas porque a veces les canto las cuarenta y mi recomendación de que se suscriban a las páginas web de Zeta y El Nuevo País, que cuestan poco.

Macri ordenó que se investiguen cuentas de dirigentes chavistas por Damián Nabot – La Nación – 7 de Agosto 2017

Macri-persecucion-venezolanos-Foto-AFP_NACIMA20151123_0126_19Instruyó a la UIF para que bancos y entidades financieras corroboren si hay operaciones ligadas a Maduro y otros 13 funcionarios en la Argentina
El gobierno argentino ordenó a unos 50.000 bancos, entidades financieras, concesionarias, inmobiliarias, casinos y otras empresas radicadas en la Argentina que informen si tienen registrados bienes o activos de Nicolás Maduro y otros 13 miembros del régimen chavista.

Se trata de un fuerte gesto de alineamiento del presidente Mauricio Macri con la decisión tomada por la administración de Donald Trump en los Estados Unidos, que dispuso congelar en territorio norteamericano los bienes del presidente de Venezuela y de sus principales colaboradores, con el objetivo de sancionar a su gobierno por convocar a una Asamblea Constituyente.

La medida es una nueva señal de Macri hacia el gobierno norteamericano y también hacia Maduro, tras el protagonismo que el presidente argentino tuvo en las negociaciones para suspender a Venezuela del Mercosur, en el marco de los movimientos para aislarlo en la región.

En un nuevo giro de la artillería diplomática contra el chavismo, Estados Unidos había dispuesto la semana pasada congelar los activos de Maduro bajo jurisdicción estadounidense y prohibió a los norteamericanos hacer negocios con el mandatario venezolano.

Washington también impuso sanciones económicas a otros 13 altos representantes del régimen chavista, como Franklin García Duque, jefe de la policía nacional bolivariana y ex comandante militar de las fuerzas armadas; Jesús Rafael Suárez Chourio, comandante general del ejército; Rocco Albisinni Serrano, titular del Centro Nacional de Comercio Exterior de Venezuela, y Néstor Reverol Torres, ministro del Interior del gobierno de Maduro, entre otros.

La nómina incluye, también, a Tarek William Saab Halabi, a quien Maduro nombró anteayer fiscal general de Venezuela horas después de que la Asamblea Constituyente destituyó a la hasta entonces titular del cargo, Luisa Ortega Díaz, por sus críticas al gobierno.

Circulares de la UIF

El último viernes, las circulares de la Unidad de Información Financiera (UIF) comenzaron a llegar a los bancos, financieras y otras firmas de la Argentina, para que “corroboren la existencia de cualquier tipo de operatoria en la que puedan haber intervenido de forma directa o indirecta las personas individualizadas”, en referencia a la lista de 14 venezolanos encabezados por Maduro que conformó Estados Unidos.

Así lo confirmaron a LA NACION ejecutivos de las entidades que recibieron las circulares de la UIF y que deben elaborar la lista de operaciones en la Argentina que involucren a las figuras del chavismo perseguidas económicamente por los Estados Unidos.

La UIF, organismo que preside Mariano Federici, había recibido una notificación de la Office of Foreign Assets Control (OFAC), un organismo que depende del Departamento del Tesoro norteamericano, que comunicaba la decisión de sancionar y congelar las cuentas y bienes de los 14 venezolanos.

Existe un acuerdo de cooperación entre la UIF y la Fincen, que es el organismo análogo en los Estados Unidos, para “facilitar el intercambio de información con fines de inteligencia en asuntos relacionados con el lavado de activos, delitos conexos, incluidos aquellos vinculados con el crimen organizado o el financiamiento del terrorismo”.

En ese marco, la UIF resolvió emitir una alerta a los “sujetos obligados” a remitirle información sobre Maduro y el resto de los miembros de la lista. Por supuesto, la medida supera una decisión puramente técnica y enfatiza la decisión política de Macri de profundizar la presión sobre el gobierno venezolano.

Atribuciones

La UIF, a partir del decreto 918 de 2012, sólo tiene facultades para congelar fondos y activos en casos de sospechas de financiamiento del terrorismo. Por lo tanto, la medida apunta en principio a remitir la información detectada en Argentina a Estados Unidos.

De todas formas, si tras recibir y analizar los datos que remitan las 50 entidades existieran indicios de un delito financiero, la unidad podría presentar una denuncia penal. Los bancos y el resto de las firmas tienen tiempo hasta pasado mañana para responder.

El presidente Macri encontró en la disputa contra el chavismo una bandera que le permite asumir protagonismo en la región y, a la vez, sintonizar con Estados Unidos con una intensidad que hasta ahora la cooperación económica le había negado.

 

Chavistas y condenadamente ricos por Ana Alonso – El Independiente – 5 de Agosto 2017

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“Ser rico es malo, es inhumano. Así lo digo y condeno a los ricos”. Así hablaba Hugo Chávez en 2005. En ese mismo año el periodista Juan Carlos Zapata acuñó el término boliburgués, que identifica a los bolivarianos burgueses, ya convertidos en 2017 en multimillonarios galácticos gracias a una corrupción que fuentes parlamentarias venezolanas consideran que ronda los 700.000 millones de dólares en 15 años. De esta fortuna se han beneficiado quienes han utilizado el chavismo para hacerse ricos.

“El desfalco a la nación ha sido impresionante. Estamos viendo los casos de corrupción más importantes de la Historia del país. Por ejemplo, con la contratación de Odebrecht hay unos 30.000 millones de coste en unas obras que en un 76% están por hacer. La pérdida patrimonial por el control cambiario llega a otros 30.000 millones. Y suma y sigue”, explica el diputado Juan Guaidó, de Voluntad Popular, presidente de la comisión permanente de Contraloría en la Asamblea Nacional venezolana.

Toda esta ganancia súbita impide que lleguen alimentos y medicinas. La corrupción mata”, dice el diputado Juan Guaidó
“Toda esta ganancia súbita, fruto de la corrupción, impide que lleguen los alimentos y las medicinas. La corrupción mata”, añade el diputado, quien asegura que los ricos del chavismo “son los mismos desde hace tiempo”, aunque ahora “tienen miedo por las sanciones de EEUU y también por el rechazo de la Unión Europea y de la mayor parte de la comunidad internacional”. Leer más de esta entrada

Un callejón sin salida por Alberto Barrera Tyszka – El País – 6 de Agosto 2017

unknownPara el gobierno, la nueva Constitución debe ser un manual para el ejercicio legal de la represión

La revolución bolivariana ya solo es una ficción narrativa, un relato que cada vez se cuenta peor y resulta más inverosímil. No hay manera de que el oficialismo esgrima un argumento más o menos coherente que pueda ser creíble, que tenga algún gramo de dignidad. Cuando, en el acto de instalación de la nueva Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez pregunta:“¿Juran ustedes defendernos de las agresiones imperialistas de la derecha traidora?”, es imposible no recordar que su gobierno donó medio millón de dólares para el evento de la toma de posesión de Donald Trump. Cuando invoca a la democracia y al “poder originario”, es imposible no pensar en todas las denuncias sobre el reciente proceso electoral, empezando por el señalamiento de la agencia Reuters que asegura que en la elección del domingo 30 de julio no llegaron a votar cuatro millones de venezolanos. Cuando Rodríguez sentencia que la Constituyente llegó “para hacer justicia”, es imposible no traer a la memoria todas las imágenes de la represión salvaje que los militares han ejercido sobre los ciudadanos en los últimos meses…Ya es evidente que, para “los hijos de Chávez”, la ideología no es más que una puesta en escena. Ni son revolucionarios, ni son demócratas, ni siquiera son de izquierda. El oficialismo no solo se ha quedado sin pueblo. También se quedó sin discurso.

De hecho, Chávez ha pasado a ser ahora un personaje secundario. El intento de crear un suceso simbólico, trayendo de vuelta su retrato al edificio del Parlamento tampoco tuvo impacto, resonancia. El Comandante eterno ya funciona como espectáculo. En los últimos dos años, Chávez también ha ido perdiendo presencia y fuerza en la retórica del oficialismo. Solo es un fetiche comercial, al parecer cada vez menos eficaz. La desideologización del oficialismo es una de las consecuencias más palpables de todo este proceso. Tanto nacional como internacionalmente, se asume que ahora el chavismo es, en esencia, una corporación mafiosa a la que le faltan ideas y le sobran armas.

El proyecto de la Constituyente forma de parte de esta misma fantasía hueca. La nueva Asamblea no existe para resolver los problemas del país sino los problemas del partido. Pero los conflictos de la mayoría de los venezolanos, esa tragedia que llamamos “realidad”, continúan aumentando, cada día están peor. La Constituyente no logrará que baje la inflación, que se termine la escasez. Su fin es otro y ha sido delatado con demasiada obviedad por el propio Maduro: enjuiciar y encarcelar a líderes de oposición; desactivar a la fiscal que ya no es cómplice y que, entre otras cosas, puede sacar a la luz todos los negocios con Odebrecht; censurar a los medios que no han sido leales en estos meses, legislar y controlar el uso de las redes sociales…Está claro que, para el Gobierno, la nueva Constitución debe ser un manual para el ejercicio legal de la represión. Nada más.

El chavismo es, en esencia, una corporación mafiosa a la que le faltan ideas y le sobran armas

Es verdad que la mayoría de la población vive ahora con una gran sensación de derrota. Es verdad que, nuevamente, la dirigencia de la oposición está obligada a reinventarse, a buscar y proponer nuevas formas de resistencia y de lucha en contra de una dictadura no convencional; pero también es cierto que el oficialismo tiene por delante un panorama muy incierto y complicado. Sus líderes no tienen popularidad, su discurso político está totalmente devaluado, su vínculo con Chávez se desvanece cada día más; han sacrificado las instituciones y la credibilidad del sistema, han perdido legitimidad internacional…y siguen enfrentados al mismo país, un país que no los quiere, que no les cree.

Rechazar la negociación e imponer la Constituyente ha llevado al oficialismo a un callejón sin salida. Su gran enemigo sigue siendo la realidad y, frente a ella, la Constituyente no hará ningún milagro. El conflicto sigue ahí, en la gente, en las ansias de cambio. La multiplicación de las cárceles no es una salida. Es un suicidio político.

¿Y si Maduro se queda para siempre? por Ernesto Tenembaum – El País – 2 de Agosto 2017

El día que en Venezuela la oposición realizó el plebiscito en contra de la Asamblea Constituyente, en Buenos Aires ocurrió un hecho inesperado: miles de venezolanos, con sus banderas, se concentraron en los tres centros de votación dispuestos en la capital argentina. Hasta entonces, cualquier habitante de la ciudad seguramente había percibido cierta presencia. El dueño de la nueva fiambrería de un barrio humilde del Sur es venezolano. En Palermo, una típica zona de clase media acomodada, hay un local de comidas precocidas cuyo nombre es Vino Tinto, en homenaje al apodo con que se conoce a la selección de fútbol venezonala. Tal vez alguien notó la tonada caribeña del empleado de un lavaautos o que la graciosa camarera del Starbuck de tal esquina llegó hace unos meses de Caracas. Pero, hasta el día de esa votación, ese fenómeno no se había revelado en su real dimensión.

Algunos referentes de la comunidad venezolana en la Argentina calculan que 27 mil personas votaron y que reciben a 400 más por semana a Buenos Aires. En general, llegan por tierra, en autobus, una odisea que durá siete días, y en la que atraviesan la mitad del Brasil. Los exiliados cargan con un miedo, que los obligó a soltar amarras, y al mismo tiempo, con una esperanza, que explica por qué no las sueltan del todo. El miedo es que Maduro se quede en el poder por varias décadas. La esperanza es que se vaya pronto y ellos puedan volver. En general, se trata de personas con formación universitaria, origen de clase media, que consiguen rapidamente empleo en Buenos Aires porque, como les ocurre casi siempre a los inmigrantes, el tamaño de sus urgencias está en relación inversa con el de sus condiciones. Necesitan hacer pie.

Sus preguntas son las clásicas de cualquier exilio.

¿Volveremos?

¿Cuando?

¿Qué noticias tenés de allá?

¿Y si Maduro se queda para siempre?

Para el chavismo, o para gran parte de la izquierda latinoamericana, son los “maginches”, los mediocres, los bobos, los funcionales al imperialismo. Pero, cara a cara, no parecen nada de eso. Personas comunes, desterradas, para las cuales la política no era una prioridad, pero que fueron arrastradas hacia ella sobre todo por el desastre económico que los rodeaba: víctimas de la locura ajena. Y si no quieren a Maduro no es porque sea de izquierda, o de derecha, o lo que fuera que es, sino porque, simplemente, generó una situación que los obligó a dejar sus olores, sus vidas, sus playas, sus abuelos, su alegría.

America Latina vive en estos días convulsionada por el desastre venezolano. Y, tal vez, la pregunta clave es la misma que se hacen los miles de exiliados. ¿Y si Maduro se queda para siempre?. Es una duda dramática para ellos, porque una respuesta afirmativa significaría el destierro permanente. Pero también lo es para quienes no son venezolanos. Porque el autogolpe de Maduro representa un quiebre respecto del gran avance que América Latina vivió desde la década del ochente, esto es, el regreso de la democracia y la libertad.

Desde esos años temerosos, ocurrió de todo: intentos de golpes de estado, crisis económicas gravísimas, destitución de presidentes de manera irregular, aunque fuera por vía legal. Pero esas imágenes de líderes opositores arrastrados a la cárcel, en una madrugada, por una patota de militares: eso no. Parecen restos diurnos mal elaborados del pinochetismo. Esas escenas de tanquetas pasando por encima de jóvenes desarmados: eso no. Suspensión de elecciones, reemplazo de comicios libres por simulacros exóticos, ingreso de matones para golpear legisladores en el Parlamento, detención de miles de presos políticos, cierre de medios de comunicación y todo documentado por los organismos de derechos humanos más prestigiosos del mundo: todo eso es nuevo.

Por eso, es una pregunta inmensa e inquietante: ¿qué pasa si Maduro se sostiene?. Lo que Maduro hoy hace con retórica de izquierda, otro lo puede hacer mañana por derecha: invocar una amenaza externa –ese recurso tan antiguo como pueril– para violar los derechos humanos. Y entonces, el gran logro de latinoamerica, tan reciente, estará en riesgo. Habra imitadores. Unos triunfarán, otros no. Pero las reglas habrán cambiado. Hace no mucho, apenas cuarenta años, lo habitual era que existieran en casi todos los países presos políticos, exiliados, que los militares balearan a los manifestantes. Maduro ha logrado, después de mucho tiempo, que el mundo volviera a ver esas postales enviadas desde Latinoamerica, cuando parecía tema superado. La salida es sencilla: convocar a elecciones libres con veedores internacionales. Pero él no quiere porque pierde.

Por eso, la pregunta es angustiante.

¿Qué pasa si la nueva dictadura miitar venezolana triunfa?

La vida de los exiliados venezolanos cambiará para siempre.

Y la de este hermoso continente, tal vez, también.

 

Venezuela, la hora de la verdad por Martín Rodríguez – elcato.org – 1 de Agosto 2017

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¿Es el chavismo un actor revolucionario? Sorprende que después de 18 años en el poder, la clase política en Venezuela aún no haya podido responder esta pregunta con claridad y establecer una caracterización común de la naturaleza del régimen chavista. Una caracterización que sea ampliamente aceptada y compartida por todos los sectores: políticos, intelectuales y económicos que se oponen a la amenaza totalitaria, y que sirva de orientación a la sociedad en la lucha por salvar la libertad y la dignidad de los venezolanos.

La celebración de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el domingo 30 de Julio representa una respuesta inequívoca a esta pregunta y acaba, de una vez por todas, con el maniqueísmo estéril dentro de la coalición opositora, entre los “moderados” que esperaban sensatez y defendían la infalibilidad de su estrategia exclusivamente electoral y los llamados “radicales” quienes temprano vislumbraron la naturaleza revolucionaria del chavismo, es decir, sus objetivos ilimitados y entendieron la necesidad de construir estrategias bajo estas premisas. Leer más de esta entrada

Es inconcebible esta prensa carroñera por Iñaki Anasagasti – Blog Deia – 1 de Agosto 2017

6a00d8341bf85353ef01b8d192017b970c-150wiLa conducta periodística en favor de la verdad del periódico GARA me hace ser muy pesimista en relación con sus responsables y sobre una Izquierda Abertzale que no tiene ni idea de lo que es una la democracia con valores, a pesar de lo que predican, y de lo que critican de los demás. De momento solo palabras. Cuando un hecho como éste se hace presente, se les ve el pelo de la dehesa. Una dehesa sucia y autoritaria.

Para la Izquierda Abertzale, solo hay un tipo de presos, los suyos, que además están encerrados porque se han dedicado a hacer el bien. Eso es lo que nos pretenden vender. Y por tanto, solo tienen derechos, ningún deber. Y, en Venezuela, ni en Marruecos, hay presos, solo son presos los suyos.

Pero este panfleto comunistoide está obsesionado con vendernos que el régimen de Maduro es una democracia y que las garras del Imperio siguen chupando la sangre a aquel país.

Veamos.

El día de San Ignacio nos decían en portada, como resumen de la jornada del día 30. ”Votos y Urnas contra Marchas y Confrontación”. Los que durante cinco décadas han despreciado las urnas y los votos nos dan ahora lecciones de urbanidad democrática cuando en Venezuela hay marchas y confrontación porque se trata de imponer una dictadura.

Y este martes, ya han encontrado a su inveterado enemigo: el imperialismo yanqui porque nos dicen en portada que ”Estados Unidos intensifica la presión contra Venezuela”.

Analícese este titular. Dice que intensfica ,con lo que nos indica que Chávez durante 18 años, aguantó dicha presión, que además, en este caso no es contra Maduro, sino contra Venezuela. Como hacía Franco. Sus enemigos eran los de España.

Pero es que la ingerencia extranjera en Venezuela está centrada fundamentalmente en una dictadura como la cubana que está condicionando cualquier salida. De Cuba no dicen nada, de USA, porque les embarga a los gangsters del chavismo sus cuentas corruptas lo consideran deplorable y consideran que lo más importante es que el águila yanqui seguirá cayendo sobre Venezuela y por eso, en portada. Cuba está infiltrada en el gobierno, en las Fuerzas Armadas, en la Inteligencia del país, en los lugares estratégicos y mientras sigan ahí como lapas, poca salida tienen los venezolanos, pero para Gara, el problema son los yanquis.

Pero es que la Unión Europea, en su totalidad, Colombia, el presidente Santos, Chile, Brasil, Uruguay, la OEA, Mexico y todo lo decente que en el mundo se mueve no reconocen el resultado del proceso constituyente de Maduro. Pero Gara ignora absolutamente todo ésto y este dato revelador, lo que me mueve a decir que este periódico no está al servicio de la verdad y de los hechos objetivos.

Gara es una vergüenza nacional vasca. Es el periódico no solo donde ETA publica sus comunicados sino donde la dictadura chavista tiene en Europa su único nido.

Efectivamente, soy muy pesimista con esta Izquierda Abertzale que no dice nada de los encarcelados, de los muertos y de la falta de libertad en un país que acogió a nuestros padres y a miembros de ETA. Una vergüenza democrática.

Gara, es el Granma vasco.

 

¿Qué significa la victoria del chavismo en la constituyente? – La Iguana – 31 de Julio 2017

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El proceso electoral qué vivió el 30 de julio Venezuela y sus resultados cuantitativos muestran claramente un triunfo del chavismo, que además tiene un poderoso correlato en lo político y en lo simbólico.

La “batalla final” ni fue en Miraflores ni se decidió con balas: ha sido con votos y el resultado ha sido contundente. El chavismo ahora tiene toda la legitimidad y el soporte legal para avanzar sin titubeos en una profunda modificación del marco constitucional para asegurar la paz, fortalecer la institucionalidad y recuperar el equilibrio de la economía.

Un análisis preliminar permite identificar un conjunto de puntos clave sobre las consecuencias de los hechos:

1) Queda demostrado que la oposición asociada a la MUD no es mayoría.

2) Tampoco es la expresión de las expectativas y necesidades de la mayoría o de los principales sectores del país. Ni siquiera de los sectores dominantes.

3) No están al servicio de los intereses nacionales sino de factores externos bien identificados, lo cual ni siquiera intentan matizar o disimular.

4) Han demostrado su carácter violento y su irresponsabilidad en el uso de la violencia.

5) Por su parte el chavismo ha demostrado que es el único bloque político capaz de proponer e impulsar un proyecto nacional inclusivo, que incorpore a los principales factores sociales, institucionales, económicos y políticos del país, entre los cuales no están excluidos los vinculados orgánicamente con la oposición agrupado en la MUD.

6) La MUD, en contrapartida, ha dejado para la historia su impertinencia política qué la ha convertido en una amenaza para la independencia, la paz, la estabilidad institucional y el equilibrio económico de Venezuela. El bloque opositor no pudo superar la simple pretensión de tomar el poder y en lugar de desarrollar una propuesta política quedó atrapado en una dinámica absolutamente destructiva.

7) El origen y desarrollo del conflicto agudizado desde el 2012 es de carácter económico y está determinado por el acceso y la distribución de la renta petrolera. En consecuencia Venezuela no puede seguir evadiendo el debate sobre la superación del modelo del rentismo petrolero así como de todos los elementos simbólicos que se derivan. Esto exige aprovechar la posición ventajosa constituyentista para tomar decisiones radicales que desmonten las estructuras productivas altamente dependientes del sector externo.

8) Las condiciones de violencia callejera y el contexto de amenazas en que se dió la votación obligó al chavismo a asumir un mayor compromiso. Paradójicamente esas condiciones pudieron haber funcionado como un estímulo de la participación. Así ocurrió en 2002-2003 tras el sabotaje petrolero, en 2004, previo al revocatorio, entre otras fechas. Hoy el chavismo descontento y una parte de los ni-ni (si cabe tal categoría) fueron a votar. Lo mejor que podría esperar la #MUD era indiferencia.

9) El chavismo ahora se convierte en el principal moderador e impulsor de la conversación política, pero eso lo obliga a ser más inclusivo (en lo militante) y más amplio en lo temático, al tiempo que se involucra en lo concreto de cada factor social.

10) Una buena parte de las obligaciones del chavismo implica la construcción de una cosmogonía y una teleología del pueblo venezolano que sea capaz de ser una alternativa a los valores culturales del capital. Eso incluye aspectos relacionados con lo trascendental y la religiosidad.

Zoé Valdés: “Las garras de los Castro hicieron añicos a Venezuela” por Luis Leonel León – Diario de las Americas – 25 de Julio 2017

La intelectual cubana exiliada en Paris, advierte que la expansión ideológica del régimen de La Habana continúa siendo un peligro

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Zoé Valdés es una de las escritoras cubanas más leídas y una de las voces más críticas del castrismo. La nada cotidiana, La ficción Fidel, Te di la vida entera, La hija del embajador, Milagro en Miami, son algunos de los títulos que ha escrito y que diseccionan las penas y anhelos de una nación tan vilipendiada por el régimen cubano, como tan incomprendida. En sus libros, donde la poesía y la crudeza van de la mano, Valdés hace posible encontrar las verdades de su isla.

Valdés nació en La Habana en 1959, el mismo año en que Fidel Castro irrumpió en el poder. Reside en París desde hace más de dos décadas. Viajará esta semana a Miami para ofrecer una charla sobre la actualidad sociopolítica de Cuba y Venezuela. Realidades que condena desde su activismo cívico y sobre las que conversó con DIARIO LAS AMÉRICAS.

¿Cuándo comenzaron a romperse las libertades y la democracia en Venezuela?

Se hicieron añicos desde el día en que los Castro pusieron sus garras encima de su historia y su realidad social y política, o sea, desde que consiguieron colocar a Hugo Chávez en el poder. Ahí se inició la destrucción del país y sus ciudadanos.

Al llegar Chávez al poder usted ya había vivido una dictadura. ¿Vislumbró lo que se avecinaba?

Desde el principio lo vi y lo dije a muchos amigos venezolanos que hoy son antichavistas y antimaduristas, pero que en aquella época veían por los ojos de Chávez y no quisieron oír. No los culpo, nadie escarmienta por cabeza ajena. Pero pudieron haber observado. Sobre todo porque al menos el soso de Castro tenía las armas seductoras para engañar, pero Chávez no tenía nada de agraciado, hablaba como un patán, decía tantas estupideces y barbaridades como cualquier energúmeno. No tantas como las que suelta Maduro, que con este ya se rompió el molde, pero casi empatados andan en su generosa y ostentosa mediocridad.

Cubanos que vivieron en Venezuela alertaron de los peligros del chavismo, la respuesta común era “a nosotros no nos va a pasar lo mismo, no somos Cuba”.

Y no sólo les dijimos a los venezolanos. Yo hablé incluso con cubanos que vivían en Venezuela y me respondieron lo mismo en los primeros años del chavismo: “Venezuela no es Cuba y Chávez no es Castro”. Y ahí tienen. Los pueblos son tozudos, se equivocan, sobre todo cuando les ponen en bandeja de plata una sarta de palabrería hueca que les aviva el sentimentalismo ideológico, y los duermen con “las grandes ideas marxistas y socialistas” de la salud, la educación, el bienestar de un pueblo sin hacer nada, y toda esa paparruchada que les encanta a los pueblos niños, esos que no han crecido, que no saben que en las sociedades hay deberes y derechos, pero primero los deberes.

¿Por qué Venezuela es una dictadura castrista?

Porque allí mandan los Castro. Raúl Castro desde la isla y Ramiro Valdés sobre el terreno. Y hay una enorme cantidad de entrenadores militares y soldados cubanos que operan allí. Venezuela es la prueba más fehaciente de la horrenda injerencia que han mantenido los Castro en varias zonas del planeta, sin que nadie proteste por ello ni se les acuse por semejante desproporción. A los primeros que hay que sacar del poder es a los castristas, a toda la familia Castro que ha inoculado el mal en tantos países del área: Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Argentina en la época desastrosa de los Kirchner, y por ahí seguirán. La próxima en caer será Colombia con el soldadito castrista Santos, que le ha proporcionado las facilidades al castrismo mediante la narcoguerrilla.

Que Cuba fuera satélite del imperio soviético muchos lo comprenden. Pero que un país rico como Venezuela sea satélite de una isla subdesarrollada, pocos lo entienden. ¿Por qué suceden estos fenómenos?

Es la pregunta clave que todos debemos hacernos. Y estamos obligados a encontrar la respuesta. Yo tengo la mía: Cuba con sus aliados mundiales es hoy una potencia ideológica. La ideología castrocomunista con su variante islamista ha triunfado en el planeta y seguirá triunfando si no le ponen freno. Recuerda la enorme popularidad del Che Guevara en Siria, Sudán, Yemen, países islamistas de izquierda en su gran mayoría. Cuba supo ir por encima a los soviéticos en materia de expansión, a golpe de simpatía machista-leninista. A todas partes enviaron sus seductores y apuestos agentes que vendían su producto de marketing llamado “revolución socialista”, apoyándose en la maravillosa imagen del país tropical, de palmas, maracas y Sol, de aquellos jóvenes barbudos “eroticones”. En esa trampa cayeron y caen muchos, y los venezolanos no iban a ser menos.

¿Qué semejanzas y diferencias existen entre los mecanismos dictatoriales utilizados en Cuba y Venezuela?

Semejanzas, todas. Matar, matar, matar a todo aquel que disienta es la consigna. Matar con toda impunidad. Después encarcelar, torturar, desaparecer, exilar. Diferencias: la soledad de Cuba no tiene parangón. Incluso hoy muchos venezolanos no reconocen que la verdadera culpable es la Cuba castrista, y hasta ningunean y disminuyen el sufrimiento y lucha de los cubanos. Cuba ha estado y está sola. Los venezolanos hoy cuentan con las herramientas de Internet y las redes sociales que Cuba no tuvo en su época de mayor enfrentamiento al castrismo. Cuba hoy tampoco cuenta con esos medios, y aunque algunos pocos los tienen, el pueblo cubano está robotizado y paralizado mentalmente, acobardado y oportunista en su mayoría. Cuba llegó a un nivel de bajeza que ni siquiera saben qué significa ser libre y no pueden aspirar a lo que no conocen. Si Venezuela sigue por ese camino, alcanzarán ese estado de los cubanos tan “envidiado” por el resto del mundo, desde lejos, siempre desde lejos, nunca in situ.

¿Concuerda con quienes opinan que si el régimen venezolano cae, Cuba no tardará en caer?

Venezuela sólo caerá cuando caiga Cuba. Primero hay que tumbar al castrismo, a toda esa familia horrorosa y a sus esbirros. Entonces el régimen venezolano caerá. Los que están reprimiendo en Venezuela son cubanos castrocomunistas o han sido entrenados por ellos. Hay que acabar con el régimen castrista primero. Y no sólo salvaremos a Venezuela, salvaremos al mundo.

¿Qué deberían hacer los venezolanos para derrocar al régimen?

Pedir ahora mismo que Estados Unidos intervenga militarmente tal como hicieron en Panamá bajo Noriega y en Granada en su momento. No veo otra solución.

¿Y los cubanos?

También debemos pedir la intervención militar, cibleada, o sea, con dianas enfocadas en las zonas donde se reúne el poder supremo. Arrancar el mal de raíz sin daños colaterales. Ya eso es posible. De lo contrario esta majomía se extenderá ad aeternum y arrasarán con el mundo. Ya empezaron con buena parte, Estados Unidos incluido. Su invasión es calculada y lenta, pero muy eficaz. Lo estamos viviendo, inermes y espantados.

 

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