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Vergüenza por Fernando Sabater – El País – 22 de Septiembre 2018

Me sonrojo de que haya españoles entre los promotores y apologetas del chavismo, de que los haya hoy para disculpar a Maduro

Vergüenza

El squire Trelawney, entusiasta y bobalicón mecenas del viaje de la Hispaniola a la isla del tesoro, contó a sus amigos que una vez, regresando de América en un barco de pasajeros, avistaron a lo lejos el pabellón negro de Flint, el pirata. “Todos se echaron a temblar y yo, Dios me perdone, me alegré de que fuese inglés”. No soy tan patriota como para celebrar las fechorías de mis conciudadanos, aunque me alegro sinceramente de sus (¡nuestros!) éxitos deportivos, literarios, cinematográficos, científicos… Y en ese gozo compartido incluyo al resto de los países hispanoamericanos, elenco del que España creo que forma parte como uno más. Pero esos sentimientos extensivos e inclusivos tienen fecha de caducidad… y ciertos límites prudenciales. Por eso me cuesta fingir pesadumbre cuando se me reprochan abusos de hace siglos, los cometiese Francisco Pizarro en Perú o el general Santa Anna en Texas. Y desde luego sostengo que la responsabilidad de los actos es de quien los lleva a cabo, no de sus compatriotas o de sus parientes. Sea para bien o para mal…

Venezuela es un tema caliente en la política española por Antonio José Chinchetru – ALnavio – 20 de Septiembre 2018

Pocas veces un tema de la agenda internacional se convierte en una cuestión permanente de la política interna de un país. Eso es lo que ocurre desde hace tiempo en España con la situación en Venezuela. Esto supone un problema para Podemos, dados los vínculos de muchos de sus dirigentes con el chavismo. También para el PSOE, dividido entre las posturas opuestas de José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González. Ciudadanos y PP comparten una actitud clara de denuncia del régimen de Nicolás Maduro y compiten por liderar esa línea de actuación.
A Pablo Iglesias no le gusta que le recuendes sus elogios a Hugo Chávez / Foto: Hispan TV
A Pablo Iglesias no le gusta que le recuendes sus elogios a Hugo Chávez / Foto: Hispan TV

El partido que puso a Venezuela y el chavismo en el centro del debate político en España es el menos interesado en que se hable del país suramericano. El régimen de Nicolás Maduro se ha convertido en un lastre permanente para Podemos. Al PSOE también le genera problemas de distinto tipo. Se enfrentan dos posturas claramente enfrentadas, personificadas en las figuras de José Luis Rodríguez Zapatero Felipe González. De las cuatro grandes formaciones políticas, tan sólo el Partido Popular y Ciudadanos mantienen una línea siempre coherente con esta cuestión, que además está en sintonía con la política de la Unión Europea y los gobiernos democráticos de América Latina.

Pilar Rodríguez Losantos, consultora política española, dijo a ALnavío que hay dos motivos por los cuales Venezuela ocupa un lugar destacado en la agenda política de España. Uno de ellos es que ese país “se ha convertido en el paradigma de cómo el populismo socialista o comunista puede hacer que una nación democrática y próspera llegue a la dictadura y la miseria. Si eso era ya evidente con Hugo Chávez vivo, ahora está todavía más claro. Con Nicolás Maduro se produce un éxodo equivalente a los movimientos de refugiados que producen las guerras de Oriente Medio”.

La segunda razón, según la experta, es que “Podemos introdujo a Venezuela en la agenda española. Cuando apareció el partido, sus dirigente ponían al chavismo como referente y modelo a seguir. Ahora, por supuesto, no les gusta que se le recuerde”.

Un PSOE dividido ante el chavismo

La presencia de Venezuela en el debate político español es especialmente incómoda en estos momentos para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su partido, el PSOE. Esto se debe sobre todo al papel de José Luis Rodríguez Zapatero en los intentos de diálogo y, en los últimos días, a las declaraciones que el expresidente hizo sobre el éxodo venezolano. Como señaló Rodríguez Losantos a este diario, que Zapatero dijera que la culpa es de las sanciones de EEUU “molestó incluso a muchísimos socialistas”.

José Ignacio Torreblanca, profesor de Ciencia Política en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), dijo a ALnavío que “hay una competición por hacerse con la agenda del Gobierno en el tema de Venezuela, en la que hay varias fuerzas en pugna. Por un lado, están Rodríguez Zapatero y Podemos, que propugnan un acercamiento. Por otro está la posición más firme que mantienen Felipe González y algunos eurodiputados”.

Rodríguez Losantos: “Para el PSOE es muy compleja una situación en la que Felipe González y Zapatero mantienen posturas completamente enfrentadas”

Para Rodríguez Losantos, lo que fractura a los socialistas “no es tanto la postura frente a Venezuela como la postura ante dos referentes del partido como son González y Rodríguez Zapatero. Es muy compleja una situación en la que ambos, que han sido presidentes del Gobierno, mantienen posturas completamente enfrentadas”.

La consultora considera que “Rodríguez Zapatero es más referente en las filas del PSOE, e incluso a nivel personal para Pedro Sánchez. Pero el Gobierno no puede respaldar sus posturas y el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, está más cerca de la línea de Felipe González. Lo que está haciendo el Ejecutivo es tratar de ponerse de perfil y no pronunciarse de forma clara. Eso explica que Sánchez reconozca que Venezuela no es una democracia pero evite pronunciar la palabra dictadura. Sin embargo, si llega el momento de hacerlo lo más probable es que apueste por una línea de firmeza”.

Para Torreblanca, “ahora mismo no hay política hacia Venezuela. Sánchez no ha tomado la decisión, y posiblemente no quiera tomarla porque sabe que le va a generar un problema grande con Podemos”.

En el Gobierno hay personas que apoyaron de forma abierta a Rodríguez Zapatero en sus gestiones. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, fue una de las firmantes de un manifiesto en respaldo del antiguo jefe del Ejecutivo. El documento culpaba del fracaso de las negociaciones en República Dominicana al régimen de Maduro, pero también a la oposición y al conjunto de los ciudadanos (Ver más: La vicepresidenta de Pedro Sánchez apoya la estrategia de Zapatero en Venezuela).

Frente a esto, Borrell dijo este lunes que las gestiones de Zapatero son “a título personal” y que “no representa al Gobierno”. En un ejercicio de equidistancia también desligó del Ejecutivo las labores de asesoramiento jurídico que Felipe González realiza para algunos presos políticos venezolanos.

En un movimiento que no supone una condena abierta del chavismo, pero sí un gesto que le permite congraciarse con la comunidad internacional, Sánchez instó tanto a Borrell, como al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a que trabajen para aumentar la concesión de visados por cuestiones humanitarias a aquellos venezolanos que huyen de su país. Asó lo explicó este mertes el ministro de Asuntos Exteriores (Ver más: El Gobierno de España dará más visas al éxodo venezolano).

Podemos ya no elogia al chavismo

Los vínculos entre el régimen chavista y muchos de los dirigentes de Podemos, así como la afinidad ideológica, dañan la imagen de la formación morada. Tanto es así que ya en diversas ocasiones algunos altos cargos del partido han reprochado a los periodistas que les pregunten sobre el país suramericano. Rodríguez Losantos señala que “Pablo Iglesias ha llegado a decir que él no ha tenido vínculo alguno con Venezuela, pero ahí están todas sus intervenciones anteriores en sus programas de televisión elogiando a Chávez y el régimen que creó”.

Iglesias declaró en 2015: “Qué envidia me dan los españoles que viven en Venezuela, es un ejemplo democrático”

Quedan lejos los tiempos en los que Iglesias declaraba, en 2015, en Venezolana de Televisión, “qué envidia me dan los españoles que viven en Venezuela, es un ejemplo democrático” y que “lo que está ocurriendo aquí es la demostración de que sí hay alternativa”. También cuando afirmaba, en su programa La Tuerka, tras la muerte de Chávez en 2013: “Hoy los demócratas hemos perdido a uno de los nuestros”. También están las imágenes de Juan Carlos Monedero participando en un homenaje al fallecido expresidente en Caracas y proclamando: “Chávez, Chávez y Chávez, carajo”.

Los dirigentes de Podemos ya no elogian en público al chavismo. Y si alguno lo hace, desde la formación se limitan a decir que se trata de tomas de postura a título personal. Lo que no se ha producido son condenas y críticas a la dictadura desde la formación morada. Se produjo algo parecido cuando en 2017 el Ayuntamiento de Madrid votó una moción condenando la existencia de presos políticos en Venezuela. Ahora Madrid, la marca de Podemos en la capital de España, se opuso. Sin embargo, la alcaldesa Manuela Carmena y la concejal Marta Higueras votaron a favor. Sin embargo, ni una ni otra son oficialmente militantes del partido de Iglesias.

La identificación de Podemos con Venezuela ha sido desde la aparición de la formación morada un argumento recurrente contra ella por parte de otros partidos. Lo han usado especialmente desde el Partido Popular y Ciudadanos. Sin embargo, y a pesar de que desde Podemos prefieran que no se utilice, cada vez hace menos daño a la imagen del partido.

“Podemos ha logrado anular en buena medida ese mensaje gracias a que muchas veces desde el PP y Ciudadanos se insistía en él sin entrar a profundizar sobre qué significa”, señaló Rodríguez Losantos. La consultora política añadió: “Muchos españoles saben que lo que ocurre en Venezuela es terrible pero poco más. Habría que haber profundizado, explicar por qué se produce el éxodo, qué significa que se cree una Asamblea Nacional Constituyente ilegal o mostrar las imágenes de María Corina Machado y otros miembros opositores de la Asamblea Nacional saliendo con la cara ensangrentada después de haber sido agredidos por los chavistas”.

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha sido uno de los últimos en recordar la conexión. Lo hizo este martes en su intervención en la comisión parlamentaria que investiga la financiación ilegal del PP. Le recordó al Pablo Iglesias que hay una sentencia que considera veraz una información (del digital Okdiario) según la cual el líder de Podemos recibió 272.000 dólares del gobierno de Venezuela. “Todo el mundo conoce que ustedes han recibido financiación de democracias tan relevantes como la de Maduro y del régimen de los ayatolás de Irán”, añadió Aznar.

Albert Rivera y Pablo Casado comparten postura

Tan sólo para el Partido Popular y Ciudadanos Venezuela no es un problema. No hay en ellos sospecha de afinidad con el régimen chavista, y una y otra formación compiten por mostrar su apoyo a la oposición y denunciar la dictadura. Hasta Albert Rivera viajó en 2016 al país suramericano para apoyar a los opositores y denunciar la tiranía. Por su parte, en la campaña de las primarias del PP, Pablo Casado realizó un acto con venezolanos.

La línea de actuación de Ciudadanos con respecto a Venezuela muestra una coherencia interna. Con independencia de que algunos de sus dirigentes usen los vínculos de Podemos con el chavismo como argumento de política interna, sí es un partido activo en esta materia. Algunos de los eurodiputados de la formación, entre los que destaca Javier Nart, forman parte del grupo de miembros de la Eurocámara más activos contra el régimen de Maduro (Ver más: Ciudadanos quiere que la Fiscalía actúe contra los intereses económicos del chavismo en España). A esto se une, además, que Rivera ha mostrado un gran interés por conseguir protagonismo en América Latina y trata de ser el referente español de la centroderecha de la región (Ver más: Cómo Ciudadanos le come terreno al Partido Popular en Latinoamérica).

Pablo Casado está dispuesto a recuperar el terreno que el PP perdió frente a Ciudadanos en América Latina

Esta estrategia le estaba funcionando mientras Mariano Rajoy estaba al frente del PP y del Gobierno. Esto se debe, en opinión de Rodríguez Losantos, a que “Rajoy tenía desconocimiento y desinterés por la política exterior. Tras la retirada de José María Aznar, el PP perdió el interés por lo que ocurre más allá de nuestras fronteras”. La consultora añadió: “Ahora con Sánchez está ocurriendo lo mismo en el PSOE. Con independencia de cómo se valore su política internacional, Felipe González, Aznar y Zapatero sí tenían claro cómo creían que tiene que ser el mundo y qué papel le corresponde a España en él. Es algo que no ocurre ni con Rajoy ni con Sánchez”.

Con la llegada de Casado a la presidencia del PP la situación ha cambiado. Está dispuesto a recuperar el terreno perdido en la arena internacional en general y en América Latina en particular. Y en esta región, enfrentarse a las dictaduras forma parte de su visión personal. Ha puesto a los presos políticos venezolanos y cubanos en el centro de su agenda internacional, según explicó a este diario el secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del PP, José Ramón García Hernández (Ver más: Pablo Casado pone a los presos políticos venezolanos en el centro de su agenda internacional).

Rodríguez Losantos destaca que “Pablo Casado supone un cambio muy importante con respecto a Rajoy. A él le interesa mucho la política internacional y la conoce bien. Va a impulsar la actividad en este terreno, y eso incluye a Venezuela”.

“Hubiera preferido otra muerte” por Gustavo Coronel – Blog Las Armas de Coronel – 17 de Septiembre 2018

downloadno tengo inconveniente en confesar que hubiera preferido otra muerte”.

Carlos Andrés Pérez, en su discurso final ante el país

Con el correr del tiempo esta frase de Carlos Andrés Pérez, al aceptar con estoicismo un castigo que muchos venezolanos han llegado a sentir inmerecido, crece en simbolismo, resuena como una frase extraída de una tragedia de Eurípides o de William Shakespeare. Pérez se sometió al juicio de los venezolanos, aceptó su veredicto, pero dejó sentado que su carrera política, su comportamiento público, con sus errores y sus aciertos, merecía otro final. Ciertamente no el de su salida bajo la presión de quienes no pudieron derrocarlo por la vía del golpe militar de 1992, esos aliados de circunstancia donde figuraban algunos íconos de nuestra política que actuaron sin nobleza.

En aquel momento, testigo lejano de aquél evento inusual, confieso haberlo visto como un acto de suprema democracia, solo comparable a los Estados Unidos en vigor institucional. El mismo Pérez contribuyó a hacer lucir bien a sus acusadores, al negarse a rechazar su enjuiciamiento y acatar el proceso. No tardé mucho en convencerme de que aquella acción había sido un trágico error. Pérez así lo advirtió serenamente, con claridad de oráculo en su discurso final: “Quiera Dios que quienes han creado este conflicto absurdo no tengan motivos para arrepentirse¨. Hoy en día, ciertamente, el país tiene amplios motivos para arrepentirse de haber abierto aquella puerta, por la cual se colaron las hidras, las quimeras y los cerberos de la gran revolución de la ignorancia que tomó el poder en el siglo XXI.

La frase de Pérez puede aplicarse hoy, con igual o hasta más intensa carga trágica, a lo que ha sucedido a Venezuela. No hablo de lo que le puede suceder a Venezuela porque la tragedia está ya esencialmente consumada. Venezuela está hoy en ruinas en lo material y, peor aún, en lo espiritual. La Venezuela que vemos, de la cual somos parte avergonzada, es una nación en desintegración, con una población que es testigo esencialmente pasivo de su propia destrucción. Hoy nuestro pueblo llora, se duele, se lamenta. Los mejores están indefensos ante el gorilaje lópezpadrínico mientras otros esperan que alguien venido de otro planeta venga a rescatarlo. Veo una foto en la cual un venezolano se aferra, lloroso, al brazo de Almagro, el secretario General de la OEA, pidiéndole la acción salvadora que Almagro, con toda y su buena intención, no puede darnos, especialmente porque el tinglado político latinoamericano se limita a pronunciar discursos tan llenos de pomposidad como carentes de sustancia. Los grandes países del Norte desean ayudar pero alegan, como justificación de su cautela, que les aterra tanto la ineficacia y ambigüedad de la oposición como la crueldad del narco-régimen. Cada día que pasa se acentúa más la degradación de nuestro pueblo, la indefensión de los valientes y la sumisión de los cobardes.

Cuando uno observa que el poder está en manos de una coalición de narcotraficantes, ladrones, asesinos, pandilleros y contrabandistas civiles y militares, algo que está ya ampliamente documentado. Cuando uno ve esta coalición de chavistas, maduristas, oportunistas y adulantes  caracterizada, a nivel presidencial, por el analfabetismo funcional.  Cuando uno ve que cien de los altos miembros del régimen están indiciados internacionalmente por lavado de dólares y/o narcotráfico, que el presidente del Tribunal Supremo de Justicia es un asesino y que el redactor de una nueva constitución, mamotreto cursi, es un adulante que ha cambiado tres veces de lealtad política. Cuando uno ve que el presidente de PDVSA es un militar ignorante que emplea sus familiares en la empresa y da contratos por centenares de millones de dólares a empresas fantasmas. Cuando uno ve que las viudas del chavismo luchan contra el madurismo para capturar el poder, utilizando para ello dinero lavado.

Cuando uno observa todo esto y, al mismo tiempo, constata el silencio, la resignación y los llamados que hacen ciertos líderes opositores a registrarse con el llamado carnet de la Patria para optar a la gasolina gratis y a la caja de comida subsidiada, entonces uno piensa: La gente digna y honesta de nuestro país hubiera preferido otra muerte.

Sí, creo que hubiésemos preferido otra muerte como pueblo, no el exilio, la cárcel, la carencia de dinero efectivo, de comida y medicinas o la humillación diaria a manos de los entregados al castrismo cubano.

Someterse a déspotas iletrados, vulgares, ignorantes, morir esclavizados por esa pandilla salvaje y rapaz, es morir muchas veces. Mucho se ha hablado de preservar la paz, mientras miles de venezolanos morían violentamente por culpa del narco-régimen. Millones de venezolano han sido aventados de sus hogares para escapar hacia otros países de la crueldad del régimen, compatriotas quienes han sido definidos por Nicolás Maduro y su pandilla como “lavadores de pocetas”.

Las palabras de Carlos Andrés Pérez resuenan hoy con renovado vigor.

Por ello apoyo las iniciativas de rebelión ciudadana interna, o económicas y políticas externas, incluyendo una intervención militar multilateral, las cuales lleven a la expulsión acelerada del poder de la pandilla chavista-madurista.

El opulento desembarco en España de los millonarios venezolanos por Oriol Güell – El País – 10 de Septiembre 2018

Una decena de empresarios y ex altos cargos, varios de ellos detenidos por corrupción, han invertido decenas de millones de casas de lujo y fincas para cacería.

Enormes fincas, casas de lujo, pisos céntricos… Así son las inversiones millonarias en España de ex altos cargos del chavismo y empresarios afines

Son venezolanos y muy ricos. Amasaron sus fortunas en los años dorados del chavismo, con altos precios del petróleo y gigantescas obras públicas convertidas en máquinas de ganar dinero a golpe de sobrecostes y sobornos. Unos han sido llamados bolichicos, jóvenes y ambiciosos empresarios que crecieron a la sombra del poder. Otros son ex altos cargos del régimen que usaron su posición para cobrar mordidas millonarias.

Todos han elegido España como lugar para vivir en la última década. También como destino privilegiado de sus inversiones. Una investigación de EL PAÍS ha recopilado cómo una decena de personas vinculadas al chavismo han introducido en el país más de 160 millones de euros en los últimos 15 años. La mitad han ido destinados a inversiones inmobiliarias, con especial predilección por pisos en fincas regias del centro de Madrid, casas en lujosas urbanizaciones y enormes haciendas en las que cazar y cultivar de nuevas relaciones.

España, sin embargo, es solo un nodo más de una amplia red que desde Venezuela se extiende por Miami y discretas plazas financieras internacionales. Solo por Andorra, altos cargos chavistas movieron más de 2.000 millones de euros, según investiga la justicia del de ese país. Un tribunal de Houston (EE UU) ha revelado el cobro de decenas de millones de euros en comisiones ilegales, remitidas luego a Suiza y paraísos fiscales. Y una tercera investigación, lanzada por el gobierno venezolano, cuantifica en más de 10.000 millones de dólares las pérdidas por corrupción en el país, en palabras del fiscal general, Tarek William Saab.

El Juzgado de Instrucción 27 de Madrid, en coordinación con las autoridades de Andorra y Venezuela, investiga las propiedades en España de los implicados. La gigantesca petrolera pública PDVSA está en el centro de la mayoría de los casos, aunque los sobornos se extienden a otros proyectos como el Metro de Caracas y las grandes inversiones acometidas por Caracas para hacer frente a la crisis eléctrica que sufrió el país en 2009.

Carlos Luis Aguilera Rojas fue uno de los primeros en invertir en España, donde ostenta un patrimonio que se acerca a los cinco millones de euros. Miembro destacado del círculo de seguridad de Hugo Chávez, a quien acompañó en 1992 en su intentona golpìsta, Aguilera llegó a comandar entre 2001 y 2002 los servicios secretos del régimen. Poco después, en 2004, compró una casa de 260 metros cuadrados en la urbanización Monteclaro de Pozuelo de Alarcón que fue tasada en 970.000 euros, según datos del Registro de la Propiedad.

Un año más tarde, adquirió una finca en los Altos del Serranillo, en Chinchón (Madrid), de 5,7 hectáreas de extensión y con dos viviendas que suman casi 500 metros cuadrados. Fuentes inmobiliarias de la zona valoran la finca en más de 1,7 millones de euros. Otras propiedades de Aguilera, dedicadas al alquiler y que controla a través de la sociedad CLAB-Consultoría Inmobiliaria SL, son un apartamento en el complejo Eurobuilding II de Madrid valorado en un millón de euros, dos pisos en el centro de A Coruña (820.000 euros) y un gran local comercial en Aranjuez (280.000 euros).

Aguilera ha utilizado en España a su suegra, natural de A Coruña, como testaferro de algunas de sus inversiones, una práctica también detectada por la justicia de Andorra, país en el que el exjefe de los espías de Cvávez ha movido 6,5 millones de dólares.

Nervis Villalobos (ex viceministro de Energía con Chávez) y Luis Carlos de León (exdirector de finanzas de Electricidad de Caracas) están en el centro de una vasta red de intereses económicos y lazos corruptos investigados por Estados Unidos, Venezuela, Andorra y España. Fueron detenidos en Madrid el pasado mes de octubre y hoy, a la espera de ser extraditados a EE UU, duermen entre rejas en España, acusados por un tribunal de Houston de desviar sobornos de PDVSA a Suiza.

Estrechos colaboradores de quienes fueron dos de los máximos jerarcas del chavismo —Rafael Ramírez, exembajador de Venezuela ante la ONU y Javier Alvarado Ochoa, expresidente de Electricidad de Caracas—, ambos han construido en España durante la última década un pequeño imperio de propiedades y empresas, a menudo controladas desde paraísos fiscales.

Con Kingsway Europe SL (controlada desde las Islas Vírgenes y Madeira), Villalobos adquirió en 2007 un gran piso de 173 metros cuadrados en la céntrica calle Barceló de Madrid (tasado entonces en 1.021.000 euros). El año pasado, compró otro de 300 metros cuadrados en la calle José Abascal, valorado en 1,6 millones.

Monteagudo de las Salinas, un pueblo de la provincia de Cuanda de apenas 130 habitantes, ha sido otro destino de la fortuna de Villalobos. La Sabina Global Investments Ltd, con sede en Malta y controlada desde Belice y Nevis, fue la sociedad utilizada en 2011 por su esposa (Milagros Coromoto) para adquirir una imponente finca de 772 hectáreas de pino y roble. En el municipio nadie le ha visto ni sabe que el dinero del petróleo de Venezuela ha aterrizado en la zona. A algunos solo les suena que “unos extranjeros compraron un monte entero”. Esto y que “han construido una mansión pero no pagan ni las tasas municipales”.

Como lugar de residencia, Villalobos y De León han elegido La Moraleja, una exclusiva urbanización al norte de Madrid. El primero adquirió en 2014 una casa aislada de 400 metros cuadrados valorada en unos tres millones de euros, según fuentes inmobiliarias de la zona. El segundo, ese mismo año, una mansión de 1.007 metros construidos valorada en más de cinco millones.

De León tiene su esposa, Andreína Gámez, como su más estrecha colaboradora en el mundo de los negocios. Ella figura como máxima responsable de una SICAV llamada Ibermilenium, creada en 2014 y que atesora una capitalización de 4,7 millones de euros.

Gámez también consta como propietaria de la empresa Sansobino 1997 SL, que cuenta entre sus activos con un lujoso dúplex en la calle de Tahona del distrito Madrileño de Chamartín que, según las cuentas de la empresa, está valorada en 2,8 millones de euros.

El entramado de empresas de Villalobos y su esposa se completa con otras dos sociedades —Constech Europa SL y Clitre Spain, con vínculos también con Malta— en los que la pareja ha invertido 20,3 millones de euros.

Villalobos y De León también comparten un reducido grupo de colaboradores y socios a los que han ido dando mayor peso en sus negocios a medida que se complicaba su situación judicial. Uno es Ricardo Lugo, propietario de un piso valorado en 500.000 euros en el Parque del Planetario de Madrid. Otro, Óscar Pacheco, posee otra una vivienda de 173 metros cuadrados en el complejo Las Terrazas de Las Tablas de Madrid, cuyo precio asciende a 700.000 euros.

Estrechamente relacionado con los anteriores, Rafael Reiter Muñoz, exjefe de Seguridad de PDVSA y también extraditado a EE UU, decidió adquirir su vivienda en Cataluña. Fue en 2015 en una lujosa urbanización de Sant Cugat, donde compró una casa de 580 metros cuadrados valorada en casi dos millones de euros.

En una sonada operación, la Policía Nacional detuvo en Madrid el pasado 6 de junio a Roberto Rincón Bravo junto a su madre. A diferencia de los anteriores, él no ha ocupado nunca un cargo público en Venezuela. Su mundo ha sido siempre el de los negocios, como su padre, el magnate Roberto Rincón Fernández, procesado en EE UU y quien ha confesado haber pagado sobornos multimillonarios a ex altos cargos chavistas como Villalobos.

Rincón Bravo es, de largo, el que más dinero ha invertido en España, en su mayor parte (60 millones de euros) a través de Tradequip España Inspección y Logística SL, vinculada con la empresa matriz de la familia en Venezuela. PDVSA decidió hace un año excluir a Tradequip de su lista de proveedores por las sospechas de corrupción.

A través de la sociedad Global Manghas SL, Rincón Bravo adquirió en 2014 una espectacular mansión llamada La Encomienda de La Losilla, con 1.500 metros construidos y más de 310 hectáreas de terreno. La finca, situada en Villarejo de Salvanés (Madrid) está valorada en más de 26 millones de euros, según las cuentas de la empresa. El empresario venezolano también es dueño de una casa aislada en una lujosa urbanización de Pozuelo de Alarcón valorada en más de tres millones de euros.

EL ‘BOLICHICO’ QUE DEJÓ LAS PLANTAS ELÉCTRICAS POR LAS GAFAS DE SOL

A menudo señalado como paradigma del bolichico, Alejandro Betancourt amasó una fortuna con la crisis eléctrica sufrida por Venezuela a finales de la pasada década. Su empresa, Derwick Associates, logró una docena de grandes contratos para construir plantas eléctricas pese a no contar con experiencia en el sector, en un caso en el que planea la figura de Nervis Villalobos.

Aunque algunas actividades de la empresa están siendo investigadas en Venezuela (PDVSA también la ha excluido de su lista de proveedores), no constan cargos contra Betancourt en ningún país.

Betancourt desplegó su poderío en España en 2012, cuando adquirió la gran mansión que había pertenecido al expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, en Santa Cruz de Retamar (Toledo). Se trata de una finca de 1.400 hectáreas (60 de ellas de regadío) coronadas por una gran mansión. El complejo tiene un valor de unos 25 millones de euros.

La compra se ejecutó a través de la sociedad Compañía de Inversiones Agrícolas Trieste SL, que cuenta con un total de 30 millones de euros en activos. Entre ellos también consta un gran piso de 197 metros cuadrados en la cotizada calle Juan de Mena (distrito de Retiro, Madrid) valorado en unos dos millones de euros, según fuentes inmobiliarias de la zona.

Fuera del mercado inmobiliario, la gran apuesta de Betancourt ha sido la marca de gafas de sol Hawkers, empresa en la que habría invertido más de una veintena de millones de euros, según varias fuentes.

La dictadura de la ignorancia por Thays Peñalver – Venepress – 8 de Septiembre 2018

“El principal problema es que la gente en Venezuela y en especial sus élites, sean socialistas, de izquierda, centro o de derecha, no leen”

La dictadura de la ignorancia

El socialismo es como el acné, una enfermedad superficial de la juventud. Como aquella frase que se le atribuye a varios pensadores: “Si usted no fue socialista antes de los veinte no tiene corazón y si lo sigue siendo después de los treinta, lo que no tiene es cerebro”. Por eso a veces me causa risa cuando veo que no pocos atacan a quienes fueron socialistas como si el pensamiento económico fuera un tema religioso, de conversiones y no de evolución.

 Yo creo que el socialismo es algo juvenil porque es una época en la que los valores de “igualdad, fraternidad y libertad” son afines a esos años despreocupados y es fácil que permee como pensamiento o modelo, pero al llegar a la madurez es imperativo darnos cuenta que no, no todos somos iguales, es decir que así como sabemos que hay personas altas y bajas, gordas y flacas, bonitas y feas, también hay personas que estudian más, que se esfuerzan más, que trabajan más y que aprovechan mejor las oportunidades. Cuando llegamos a este nivel de comprensión, todo debe cambiar y si eso no ocurre, el “ideal” se transforma en un monstruo, en una herramienta de venganza homicida para los que no estudiaron y a esos que jamás se esforzaron, trabajaron más o aprovecharon mejor las herramientas, deberíamos prohibirles dirigir a un país.

Pero el principal problema es que la gente en Venezuela y en especial sus élites, sean socialistas, de izquierda, centro o de derecha, no leen. Por eso estoy plenamente segura que quienes atacan a los “conversos” es decir a aquellos que en su juventud cortejaron el pensamiento socialista o de izquierda, jamás leyeron a Adam Smith quien además de fundar los principios del liberalismo, también se enfocó con mucha fuerza en el tema de los sentimientos morales y su influencia en la pobreza y las inequidades sociales. Pero más aún, desconocen a los “conversos” que crearon nada menos que a la “derecha” moderna, es decir desde a Karl Popper hasta Frederick Von Hayek que en Venezuela hubieran sido destruidos por haber coqueteado con el socialismo en su juventud y lo estudiaron para luego pasarse a la acera del frente.

Desconocen que Milton Friedman, en no pocas ocasiones fue acusado de ser socialista o colectivista por sus pares liberales y en buena parte de sus actividades practicas, dicen que lo fue. Y en Venezuela así como en otras latitudes, lo puedo decir con propiedad, las mejores mentes liberales que conozco, las más profundas e intelectualmente sólidas fueron en su momento de izquierda. Así es que hasta podríamos afirmar que, incluso en los Estados Unidos, que si muchos no hubieran sido socialistas, probablemente la Escuela de Chicago no habría sido lo que es hoy. Porque para contrarrestar al marxismo, hay que conocerlo.

Y repito no es un tema de “derecha” porque estamos claros que el chavismo por ejemplo no ha leído jamás sobre las verdaderas causas del colapso de la URSS, China o la RDA y son tan ignorantes, que se creen superiores a los alemanes y a los rusos. No solo porque tienen que contratar asesores y teóricos extranjeros, que curiosamente viven en países que nunca sufrieron el socialismo, sino que lo que da más miedo, por no haber abierto jamás un libro sobre el tema, es que creen que el socialismo es un ejercicio de retórica política y no de producción.

Por eso repito una frase que escribí hace más de una década: “Creo en el pragmatismo político, entendido este como el de Charles de Gaulle en la Francia de la postguerra o el de Konrad Adenauer en la Alemania de los años cincuenta. Creo que en una sociedad en crisis solo cabe el pragmatismo y por eso ambos siendo de la derecha emplearon mecanismos de protección propios de modelos de la centroizquierda y de intervencionismo económico ajenos por completo a la derecha. Creo también en la evolución del pensamiento político, razón por la cual puedo entender como Jaques Chirac pudo haber militado en el partido comunista francés y terminó siendo presidente de centro derecha, tanto como que Ángela Merkel fuera miembro de las fuerzas de agitación comunista y terminar siendo de la derecha liberal alemana y si se quiere, ésta ha sido una constante entre los cancilleres alemanes pues Willy Brandt también era marxista en su momento y termino siendo un gran presidente de Centro”.

Repito que lo lastimoso de los que atacan, es su nivel de desconocimiento, pues como dijo Reagan: “Un comunista es alguien que leyó a Marx y Lenin, mientras que un anti comunista es aquel que los entendió”. Así que Venezuela es el único país donde gente que no ha abierto un libro, se dice de la derecha, pero sería capaz de juzgar al mismísimo John Rawls por haber querido ser, primero sacerdote o al padre del libertarismo Murray Rothbard, por haber crecido y sido educado en un ambiente y entorno comunista.

También por ese desconocimiento es que no pocos me preguntan por qué yo digo que esto que nos pasa fue a propósito y más aún por qué digo que fue hecho por los comunistas. La respuesta parte de ese profundo desconocimiento del venezolano sobre el modelo que se está aplicando desde hace dieciocho años en nuestro país. La respuesta más rápida, es que es a propósito, porque así fue planificado y está escrito en los portales del gobierno, documentos que la supuesta “derecha” lee menos.

Quiero explicarles que si algo tiene esta gente, es que ha contratado siempre a las élites de intelectuales, que no son otra cosa que equipos de demolición comunistas y jamás han mentido. Paradójicamente siempre nos explican lo que van a hacer y encima lo dejan por escrito. El problema como es lógico, está en la oposición que carece de un think tank y peor aún, la mayoría de los líderes escogidos tampoco leen ni el periódico y mucho menos a su adversario. Pero si han logrado este nivel de destrucción masiva, es gracias a la gigantesca ignorancia de la mayoría de los venezolanos que no comprenden los alcances de la planificación, o peor aún apoyan muchas de los fundamentos de dicha planificación comunista.

Por ejemplo, si usted no puede ver hoy el artículo de un columnista o disfrutar de reportajes en su periódico  favorito, se debe a que fue planificado y dejado por escrito como plan de acción, pues ese periódico era el culpable, de acuerdo al equipo de demolición comunista francés, de “contrarrestar las victorias del socialismo” y “sembrar la inquietud en el nuevo modelo productivo”. Si usted ya hoy no lo puede leer en los portales o ha sido amenazado con que suprimiránTwitter de su vida, es porque ya está escrito en su planificación  por parte del equipo de demolición comunista español pues estas plataformas logran “seducir” con su “estética postfordista” a la “nueva clase” chavista y por lo tanto es necesaria su abolición.

Por lo tanto si usted no se dio cuenta que primero le quitaron la televisión, luego desapareció el millón de ejemplares de periódicos, luego desaparecieron cientos de programas de televisión o radio y ahora ve que hay un black out de los portales más vistos, usted como el sapo en el caldero solo sentirá que lo mataron, cuando eliminen las redes sociales de su vida, y mire que se lo acaban de advertir. En fin, no es que los amenazaron de que eliminaran las redes sociales, simplemente le informaron lo que harán en un futuro y espero que en ese momento, cuando usted, si sigue en Venezuela, esté pensando en entrenar palomas mensajeras para comunicarse, al menos reconozca que “esto fue planificado”.

Porque el mayor problema que enfrentamos, repito, es el desconocimiento sobre lo que no es tan obvio, porque para que este plan destructivo sea exitoso, deben contar sobre todo con el apoyo que otorga la ignorancia de la mayoría. Y le voy a poner un ejemplo, cuando Kellog’s cerró sus puertas, la mayoría opositora dijo “una más que cierra”, los periodistas advirtieron el “cierre después de 57 años” y no pocos esgrimieron “la crisis económica y las dificultades con la materia prima”. Pero no amigos, Kellog’s no cerró, esas compañías no han cerrado jamás por una crisis en ningún país, simplemente se ajustan, Kellog’s fue expulsada de Venezuela en un plan sistemático, aplicado durante una década, destruyendo a sus productores afiliados, ahorcando a sus proveedores, afectando su calidad, eliminando posibilidad de repatriar dividendos y capital de inversiones, ahogando sus costos hasta secarla y hacerla inviable de cara al futuro.

Pero la mayoría pensó solo como sustituir su cereal favorito al grito: “Me quede sin chococrispis”, sin entender que detrás de ese cierre no solo están los cientos de empleados, sino los productores que tienen 57 años trabajando con la compañía, los de arroz, los de maíz, los de chocolate, los de caña de azúcar y toda la cadena de valor por debajo de ellos. Miles que de la noche a la mañana no estarán más.

Cada vez que ha sido expulsada una línea aérea, la mayoría piensa cual queda volando a ver si hay posibilidades de soñar, sin darse cuenta que ese avión significa 65 mil turistas que no vendrán, en otras palabras las 15 líneas que se han marchado con 19 vuelos y los otros 12 vuelos cancelados de las que siguen operando, significan dos millones de plazas de alemanes, italianos, franceses, canadienses etc., que ya no vendrán a Venezuela. Y que ese medio millón que llegaba ya no volverá más y los hoteles colapsarán en bolívares hiperinflacionarios junto al transporte, los restaurantes y los servicios que pagaban los turistas.

Porque además de Kellogg´s, hay 62 gigantescas corporaciones expulsadas, decenas de miles de productores interconectados que ya no estarán y que no cierran sus puertas por la crisis económica, sino porque un equipo de comunistas extranjeros ideó el plan en el años 2005 para que cerraran y el régimen ha sido metódico y ha contado con la ayuda de la mayoría de los venezolanos, para lograrlo. De la misma manera que lo de las líneas aéreas estaba planificado por los expertos en demolición comunista extranjeros.

Porque está escrito por esos extranjeros, que planificaron los “controles de precios” en la agricultura, que la medida sería aplaudida prácticamente por todo un país que se entregó a los placeres de la justicia social, porque podían comprar barato una cebolla o una papa. Sin entender que obligarían a vender a costo no solo a los gigantes, sino a los 224 mil productores pequeños. Porque como verá, no es lo mismo que usted venda las papas y cebollas reguladas, si lo que tiene es entre una o diez hectáreas, porque eso no le dará para sobrevivir, así que terminaron asfixiados hasta cerrar sus puertas. Porque no es lo mismo que a usted le regulen el precio de la leche si tiene mil vacas, a si solo tiene diez porque las ganancias no le darán ni para un sueldo mínimo. De manera que no queda duda de que todo esto ha sido intencional.

Pero acto seguido, los mismos que buscaban destruir a los cientos de miles de pequeños con los “precios justos”, arremetieron con los grandes expropiándolos y a las transnacionales les eliminaron la posibilidad de repatriar dividendos, con lo que aniquilaron las nuevas inversiones. Así que ¿porque no se produce suficiente? Porque los comunistas franceses y españoles así lo escribieron. ¿Por qué nadie mas va a producir como lo hacía antes? Porque ya no puede.

¿Que por qué producimos apenas un millón de barriles? Porque Chávez así lo escribió en 1998 y es la consecuencia de un plan preconcebido que eliminó el mercado estadounidense y europeo, mientras las élite “ilustradas” rompían records en Disney disfrutando su viaje “gratis”. De esta manera Chávez quemaba suicidamente los barcos con su “Soberanía Petrolera” y ahora no tenemos, ni que venga la derecha a gobernar, buena parte del mercado para colocar nuestros productos. ¿Que si hubo negligencia y corrupción? Cierto. Pero repito que lo más dramático, es que el plan de reducción, estaba escrito y era público.

Por eso los que atacan, de la misma manera que no se educan en Marx y Lenin o tampoco leen a Smith, Von Hayek o Friedman, ni siquiera escuchan a su adversario para tratar de contrarrestar o educar a los suyos por lo que acontece.

Henos aquí, que cuando le pregunto a los políticos que entrevisto ¿Cuál crees tu que es tu adversario? La mayoría responde que la dictadura o el socialismo y no pocos no saben muy bien como definir al régimen, cuando el peor enemigo aquí es el desconocimiento y por tanto en Venezuela estamos sometidos por la dictadura de la ignorancia y la tiranía de la mediocridad.

El dominó venezolano por Joaquin Villalobos – El País -9 de Agosto 2018

El chavismo asesinó a la gallina de los huevos de oro, los subsidios al izquierdismo se acabaron y lo que estamos viendo ahora son los efectos. El dinero que sostenía al Gobierno de Nicaragua se terminó y por eso estalló el conflicto actual

El dominó venezolano

La tragedia venezolana no tiene precedentes en Latinoamérica. Algunos consideran que Venezuela puede convertirse en otra Cuba, pero lo más probable es que Cuba acabe pronto convertida en otra Venezuela. Estamos frente a la repetición del efecto dominó que derrumbó a los regímenes del campo socialista en Europa Oriental, cuando hizo implosión la economía soviética. Las relaciones económicas entre estos Gobiernos funcionaban bajo lo que se conocía como Consejo Económico de Ayuda Mutua (CAME). Fidel Castro copió el CAME y se inventó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) para salvar su régimen con el petróleo venezolano. La implosión económica de Venezuela ha desatado un efecto dominó que pone en jaque a los regímenes de Nicaragua y Cuba y a toda la extrema izquierda continental.

Las economías de los ocho regímenes de Europa del Este y Cuba sobrevivían por el subsidio petrolero y económico soviético. Cuando este terminó, los países comunistas europeos colapsaron a pesar de contar con poderosas fuerzas armadas, policías y servicios de inteligencia. Cuba perdió el 85% de su intercambio comercial, su PIB cayó un 36%, la producción agrícola se redujo a la mitad y los cubanos debieron sobrevivir con la mitad del petróleo que consumían. Castro decidió “resistir” con lo que llamó “periodo especial” para evitar que la hambruna terminara en estallido social. En esas circunstancias apareció el subsidio petrolero venezolano que salvó al socialismo cubano del colapso. El dinero venezolano, a través de ALBA, construyó una extensa defensa geopolítica, financió a Unasur, a los países del Caribe y a Gobiernos y grupos de izquierda en Nicaragua, Ecuador, El Salvador, Honduras, Chile, Argentina, Bolivia y España.

Pero, como era previsible, la economía venezolana terminó en un desastre, resultado de haber expropiado más de 700 empresas y cerrado otras 500.000 por efecto de los controles que impuso al mercado. El chavismo destruyó la planta productiva y perdió a la clase empresarial, gerencial y tecnocrática del país. Este desastre terminó alcanzando al petróleo, con la paradoja de que ahora que los precios subieron, la producción se ha derrumbado porque Pdvsa quebró al quedarse sin gerentes y técnicos. El chavismo asesinó a la gallina de los huevos de oro, los subsidios al izquierdismo se acabaron y lo que estamos viendo ahora son los efectos. Más de 3.000 millones de dólares venezolanos parieron la autocracia nicaragüense, pero, cuando el subsidio terminó, el Gobierno intentó un ajuste estructural y estalló el actual conflicto. En mayo de este año Venezuela ¡compró petróleo extranjero! para seguir sosteniendo al régimen cubano.

La economía global está totalmente regida por relaciones capitalistas. La idea de que Rusia y China pueden ser la salvación es un sueño. Rusia es un país pobre con una economía del tamaño de la de España, pero con tres veces más población, y China es un país rico, pero, como todo rico, mide riesgos, invierte para sacar ganancias y si presta cobra con intereses. En la economía mundial, ahora nadie regala nada; Hugo Chávez fue el último Santa Claus y eso se acabó. No hay quien subsidie ni a Venezuela, ni a Cuba ni a Nicaragua. Quizás encuentren apoyos diplomáticos, pero lo que necesitan para no derrumbarse es dinero regalado no diplomacia compasiva.

La consigna para la economía cubana no es socialismo o muerte, sino capitalismo o muerte

Nada va a cambiar a favor, la única esperanza sería que se recuperara la economía venezolana y eso es imposible. El despilfarro y la corrupción hicieron quebrar a Pdvsa, ALBA y Unasur. Hay miles de millones de dólares perdidos y robados. Venezuela está en bancarrota y vive en un caos. Maduro se ha enfrentado a más de 5.000 protestas en lo que va de 2018, los venezolanos sufren hiperinflación, una criminalidad feroz, escasez de comida, medicinas, gasolina y dinero circulante; los servicios de transporte, energía y agua están colapsados. En medio de un severo aislamiento internacional la cohesión del bloque de poder se acabó, Maduro está reprimiendo al propio chavismo, a los funcionarios de Pdvsa y a los militares, los tres pilares fundamentales de su poder. Este conflicto está dejando despidos, capturas, torturas, muertos y hasta un confuso atentado contra Maduro.

La brutal represión en Nicaragua acabó la confianza que había generado en el mercado y abrió un camino sin retorno que está arrasando con la débil economía del país. El Gobierno ha regresado a las expropiaciones poniendo terror al mercado y se estima que 215.000 empleos se han perdido; ya no habrá crecimiento, sino más pobreza, más crisis social, más emigración, más descontento, y un irreversible y creciente rechazo al régimen. En Cuba apenas empiezan a hablar de propiedad privada con cambios lentos y torpes hacia una economía de mercado. El régimen teme que el surgimiento de una clase empresarial rompa el balance de poder y tiene razón. En la Unión Soviética las primeras reformas obligaron a más reformas que terminaron derrumbando el sistema. La lección fue que no se podía reformar lo que es irreformable. Paradójicamente ahora la consigna para la economía cubana no es socialismo o muerte, sino capitalismo o muerte, los jóvenes cubanos no resistirán otra hambruna. Sin el subsidio venezolano, la crisis cubana está a las puertas y la débil autocracia nicaragüense flotará sin recuperarse hasta quedarse sin reservas para pagar la represión.

El mayor beneficio del fin de las dictaduras de izquierda será para la izquierda democrática

La defensa estratégica de Cuba ha sido alentar conflictos en su periferia para evitar presión directa sobre su régimen. Por eso apoyó siempre revueltas en todo el continente. Los conflictos en Venezuela y Nicaragua son ahora la defensa de Cuba, ha puesto a otros a matar y destruir mientras su régimen intenta reformarse. La salvaje represión que sufren y la compleja lucha que libran los opositores venezolanos y nicaragüenses no es casual. No se enfrentan a un Gobierno, sino a tres, y con ellos a toda la extrema izquierda. El destino de la dictadura cubana y de toda la mitología revolucionaria izquierdista está en juego. Los opositores sufren dificultades en el presente, pero los Gobiernos a los que enfrentan no tienen futuro. Son regímenes históricamente agotados, luchando por sobrevivir, pueden matar, apresar, torturar y ser en extremo cínicos, pero eso no resuelve los problemas económicos, sociales y políticos que padecen ni los libera del aislamiento internacional.

No hay una lucha entre izquierda y derecha, sino entre democracia y dictadura, en la que el mayor beneficio del fin de las dictaduras de izquierda será para la izquierda democrática que durante décadas ha pagado los costos del miedo y sufrido el chantaje de ser llamados traidores si se atrevían a cuestionar a Cuba. La izquierda democrática debe luchar con los pies en la tierra y asumir sin pena y sin miedo la democracia, el mercado y el deseo de superación individual que mueve a todos los seres humanos. No tiene sentido luchar por ideales y terminar defendiendo a muerte privilegios personales. No hay razones ni morales ni políticas, ni prácticas para defender algo que, además de no funcionar, genera matanzas, hambrunas y dictaduras.

Joaquín Villalobos fue guerrillero salvadoreño y es consultor para la resolución de conflictos internacionales.

Científicos cucarachos por Eugenio Montoro –

UnknownUn conocido chiste cuenta del científico que toma ron con coca cola y se emborracha, toma vodka con coca cola y se rasca, toma brandy con coca cola y se vuelve golilla y concluye que como el factor que está presente en todos sus experimentos es la coca cola a ella se deben los mareos.

Otro peor es el de la cucaracha. El científico pone una cucaracha en la mesa y toca un timbre y la cucaracha sale corriendo. Le corta una pata toca el timbre y vuelve a salir corriendo, le quita otra, toca el timbre y vuelve a correr, así hasta que el pobre bicho se queda sin patas y toca el timbre muchas veces y la cucaracha no se mueve. El científico concluye que la cucaracha se vuelve sorda cuando le quitan las patas ya que su sentido del oído lo tienen distribuido en las extremidades motoras.

Algo similar ocurre con los analistas científicos chavistas y las evidencias repetidas, que gritan una real razón, son modificadas mediante mareos fanáticos que los llevan a conclusiones disparatadas.

El sistema eléctrico nacional está muy mal. La generación del Caroní anda en muletas, las líneas de distribución claman por mantenimiento, los generadores térmicos casi no funcionan, las subestaciones hacen chispazos, los transformadores explotan, hay racionamiento diario, hay fallas frecuentes, el personal técnico se ha marchado, la centralización llenó de burocracia y lentitud a la operación, decenas de proyectos mayores siguen sin concluir y decenas de miles de millones de dólares supuestamente fueron invertidos para mejorar el sistema sin tener resultados. Todo esto, llevaría a cualquier persona a concluir que el manejo gerencial de esa empresa es muy malo pues los resultados así lo demuestran. Por muchísimo menos de esto cualquier gerente decente o ministro renunciaría sin chistar y sin que se lo pidan.

Pero sorpresa, ningún gerente ni ministro renuncia y cada vez que ocurre alguna falla importante se explica con una conclusión similar a la de la cucaracha, la falla eléctrica ha sido producto de un sabotaje. Otras fallas menores son producto de la lluvia o del sol o de algún pájaro mañanero que estiró demasiado las alas.

La hiperinflación nos galopa por el lomo. Los entendidos dicen que es producto de la emisión de dinero a lo loco y a la misma velocidad que el populista aumenta los sueldos y las limosnas a la población y también por tener un cambio del dólar controlado que desbarata la lógica económica y crea un mercado negro de divisas. Pero entonces los cucaracheros del régimen explican el fenómeno por el bloqueo del imperio, la guerra económica o cualquier otro disparate salvador.

Pero al no encontrar algún externo al chavismo a quien echarle la culpa de la enorme baja en la producción de petróleo, han puesto presos a supuestos “enemigos” internos, haciendo creer que la baja no es culpa del perfecto régimen sino de unos infiltrados majunches disfrazados de chavistas.

Cuidar la imagen del revolucionario cuando se derrumba el País entero por su pobre dirección es algo difícil de entender. En el mundo civilizado cualquier presidente con resultados tan malos renunciaría con mucha vergüenza. Aquí nos comen las cucarachas de las explicaciones.

Hay que buscar un buen insecticida.

El golpe y las lecciones no aprendidas por Luis Ugalde – El Nacional – 1 de Agosto 2018

Luis-Ugalde-800x478Este gobierno con toda su quincalla revolucionaria llegó a su final. Ningún trabajador que en 1998 ganaba 500 $ al mes defenderá esta “revolución” para ganar ahora 3 $ mensuales. Los frutos son de muerte y el pueblo agradecería a Maduro su pronta renuncia y la negociación para una salida ordenada y con daños controlados. Hoy los rumores llenan el vacío político. La desesperación es mala consejera y puede llevar a desear cualquier aventura golpista sin pensar en las condiciones indispensables para el éxito en la reconciliación y reconstrucción del país Considero importante recordar y meditar sobre los errores de apoyo al golpismo hace 26 años para par evitar nuevas tragedias.

El 15 de febrero de 1992, pocos días después del fallido y sangriento golpe militar, escribimos un artículo, El golpe y las lecciones no aprendidas, celebrando su fracaso y comentando los sentimientos contradictorios de buena parte de la población: Por un lado alivio porque prevaleció la democracia y por otro lado en muchos el deseo de que hubiera triunfado el golpe militar para así castigar al gobierno y a los políticos por el profundo malestar socio-económico y la corrupción que se vivía en la última década (1982-1992):

“ La corrupción descarada- escribíamos– la especulación inmisericorde, el deterioro de los servicios públicos, la desinversión de los capitales, el descaro de lujos y viajes, las mil formas de ineficacia gubernamental, la burla del seguro social, la insuficiencia de empleos y salarios, la irritación que produce ver a muchos políticos dedicados a sus cosas con el dinero del país”(…).Todas las causas que explican el 27 de febrero (el Caracazo de 1989) están ahí, tres años después, como verdad irrebatible y como combustible preparado para la hoguera”. Realidades evidentes que alimentaban la antipolítica y las simpatías por el golpe militar sin pensar en las consecuencias funestas que traería el triunfo de los fusiles: “cárceles, estadios y cuarteles repletos con miles de detenidos; juicios sumarios y fusilamientos arbitrarios; numerosas familias arrastradas al exilio; cientos de miles de venezolanos escondidos, obligados al silencio y al exilio interno de su pensamiento. El país gobernado por la ley suprema del fusil; siempre arbitraria, pues ni es ley, ni es suprema: es la fuerza.” Intuíamos que eso sería el fruto del golpe acompañado del desastre económico-social: “Para estas fechas- escribíamos- el bolívar estaría avanzando aceleradamente en su caída a punto de llegar a cien por dólar (hoy estamos a más de 3 millones y con la hiperinflación anual de 100.000% camino del 1.000.000%). Los capitales apátridas en fuga, los préstamos internacionales congelados, el desempleo camino del 20%, el país aislado de los créditos y financiamientos internacionales y tal vez sometidas a boicot nuestras ventas petroleras”.

Entonces escribíamos “Compartimos las causas del malestar social, pero negamos que ellas justifiquen el golpe. “Toda la indignación que podamos tener frente a la situación actual de nuestro país no constituye un solo argumento para justificar el golpe que empeoraría todo y aumentaría la corrupción”. Entonces señalábamos como lecciones no aprendidas, las que nos dio el Caracazo 3 años antes y las dobles verdades y raseros para los privilegiados y para la población.

El hecho es que no hubo corrección gubernamental y el disfraz democrático de chavismo golpista se disfrazó de democrático y a los seis años triunfo electoralmente.

El desastre que preveíamos en 1992 es un juego de niños ante el colapso general hoy con esta dictadura. Una situación tan catastrófica y desesperada nos puede llevar a desear cualquier aventura golpista olvidando que el fusil puede ser bueno para frenar ciertos males y disuadir, pero no lo es para gobernar y reconstruir un país destrozado y saqueado por sus gobernantes.

Ahora es obvio incluso para los chavistas que este gobierno no tiene futuro y debiera frenar el sufrimiento nacional renunciando y abriendo las puertas a la transición para la reconstrucción y reconciliación del país. No esperamos que Maduro lo haga voluntariamente, lo importante es que la gran mayoría de los venezolanos esté convencida de que esa renuncia es necesaria y lo exija el clamor multitudinario y la imprescindible decisión de la Fuerza Armada de defender la democracia y la Constitución.

Recuperar la vida humana de millones saliendo cuanto antes del actual desastre, pero de tal manera que las diversas fuerzas confluyan en una unidad superior para la reconstrucción democrática y constitucional, incluyendo las elecciones presidenciales, una vez que se hayan restablecido las debidas condiciones como la eliminación de la ANC, la habilitación de todos los candidatos y partidos, cambio del CNE la libertad de los presos políticos perseguidos y exiliados etc.

En septiembre de 1998 meses antes de las elecciones escribíamos: “hay alta probabilidad de que Chávez gane las elecciones y poca de que pueda hacer un buen gobierno; lo que significa una especie de suicidio colectivo”-

Que la pérdida de memoria no nos lleve a otra aventura suicida y caminemos unidos para la reconstrucción democrática y social del país.

 

 

 

 

 

 

Aquí todos somos necesarios por Thays Peñalver – Venepress – 28 de Julio 2018

download.jpgVivimos hoy en Venezuela horas aciagas y un momento histórico muy particular, nos enfrentamos a diario a un modelo que no nos da tregua

Los venezolanos hemos llegado hasta aquí, después de casi veinte años de despropósito Chavista. Se dice fácil pero ese tiempo es considerado como un ciclo histórico, en el que suceden cambios profundos en los países y surgen nuevas generaciones.

Marchábamos y poníamos la vida en riesgo diciendo que se estaban robando todo y los chavistas permitían el ataque contra nosotros riendo. Denunciábamos que estaban arrasando con la industria petrolera y se reían más en nuestras caras, indicábamos que estaban arrasando con la producción de alimentos y medicinas e ironizaban o satirizaban todo lo que decíamos, se burlaban en sus programas de televisión esbozando el “salario mas alto de América Latina” como el logro supremo.

Hoy el chavismo grita a los cuatro vientos que se lo han robado todo, que la industria petrolera esta en la ruina, que no hay alimentos ni medicinas y el salario mas alto de América Latina quedó en la pobreza absoluta, un colombiano o peruano pobre puede comprar 50 kilos de carne y un venezolano 500 gramos de pellejo. Pero el chavista no sale de su casa, prefiere creer el cuento de que son los europeos quienes tienen sus dolaritos bloqueados, porque se los siguen vacilando al ser la misma cifra que se siguen robando. Prefieren no pedir explicaciones por el millón de barriles que siguen vendiendo y que son 25 mil millones de dólares al precio de hoy. Mas que suficiente para que existan medicinas y comida, pero los chavistas siguen sin pedir explicaciones.

Esa es pues la gran diferencia. Nosotros marchábamos, nosotros protestábamos, nuestros miles de jóvenes muertos y presos exigían, pero el chavismo sigue impávido en sus casas, viendo como esos 25 mil millones de dólares se los siguen llevando sin importarles absolutamente nada. Siguen repitiendo que es el imperialismo sin siquiera preguntarse donde están los 16 mil millones de dólares que nos paga el imperio por el petróleo que les vendemos.

El chavismo no saldrá. No protestará jamás, ni pedirá explicaciones. Pero es bueno recordar que nosotros salimos, marchamos, protestamos e incluso muchos lo dieron todo, su vida y su libertad, para tratar de evitar lo que vivimos.

Muchos de los sucesos se han borrado de nuestras memorias, de ahí que no sea cierto que tenemos “memoria corta”, sino que han ocurrido tantos eventos uno detrás del otro, que no nos permiten recordar cuál fue el primero que sacudió a Venezuela y no podemos siquiera priorizarlos por orden de importancia. Yo envidio a quienes tienen en sus cabezas el recuento mes a mes y año por año, el histórico completo de tantos abusos de poder desde el primer día que llegaron para destruir el país y nuestras vidas. Pero en general, el paso del tiempo ha borrado por ejemplo aquel episodio en el que lanzaron la primera granada en la sede del partido Acción Democrática, ese fue el campanazo que dio inicio al peor episodio de odio sistemático en Venezuela y que nos anunciaba que sobrevendría lo peor. Por muchos acontecimientos posteriores ya olvidamos que las sedes de los diarios El Nacional y el Universal eran continuamente asediadas y atacadas, por alertar lo que venía en camino y hoy sufren los chavistas, decenas de emisoras de radios que antes de ser revocadas sus concesiones, recibían la visita de las turbas antecesoras de esos grupos ya tipificados por la Unión Europea como “grupos armados pro gobierno”. A algunas les lanzaron explosivos o incluso las ametrallaron y en breve tiempo la dirigencia política opositora comenzarían a sufrir varios atentados.

Después de casi dos décadas de chavismo en el poder no hay una sede de los partidos Primero Justicia, Voluntad Popular o Acción Democrática que no recibieran el impacto de las balas, disparos o una molotov a lo largo de todo este tiempo. Se nos han olvidado ya, borrados por la bestialidad diaria, los disparos a Henrique Capriles, Julio Borges o a María Corina Machado. También se nos está olvidando que a Marta Colomina en una oportunidad casi la incendian viva en el primer atentado registrado contra un periodista venezolano, ya no recordamos los explosivos en Globovisión, las granadas lanzadas en la sede de Fedecámaras y otras tantas a los sindicatos, ha quedado en el olvido que en el patio de los lideres eclesiásticos también estallaron las bombas así como los ataques a varias iglesias de diferentes religiones.

Ya no recordamos a los cientos de periodistas que recibieron disparos o agresiones ni conocemos el destino de la gran mayoría de exiliados y despedidos, en fin tantos héroes sin capa que han dejado la vida, la libertad y el pellejo en estos duros y largos años para tratar de evitar que pasáramos el hambre de hoy. Se nos están olvidando las balas recibidas en cada manifestación opositora, los proyectiles en los cuerpos de nuestros diputados, las golpizas, varias por cierto a Julio Borges o María Corina Machado en el recinto del Palacio Federal Legislativo. También se desvanecieron de nuestra memoria las golpizas a los diputados Armando Armas, Américo De Grazia y Franco Cassella aquel 5 de julio del año 2017. Las fotografías de estos hechos le darían la vuelta al mundo y desnudarían una realidad que pocos en el planeta querían creer: que Venezuela está secuestrada por un modelo que no acepta paralelismos.

Se nos olvidó la cárcel de Henrique Capriles y su dolor ante semejante injusticia, pero porque al poco tiempo tuvimos que voltear hacia otra injusticia, la de Leopoldo López y el martirio diario al que fue sometido junto a su familia, hasta que llegó un nuevo día y estos dos episodios condenables, fueron sustituidos por los gritos de decenas de nuestros mártires encadenados en las mazmorras. Hemos permitido dejar en el olvido una lucha que se ha convertido en una gesta heroica de nuestro liderazgo opositor en su conjunto. El torbellino diario propiciado desde el alto poder no nos permiten ver el día a día de cientos de hombres y mujeres que lo han dado todo, esa lucha diaria que han librado tratando de enfrentar con las pocas herramientas disponibles esa confrontación diaria contra un Goliat despiadado y sanguinario, contra un salvajismo difícil de creer y entender en estos tiempos modernos y que solo era posible en épocas medievales.

Vivimos hoy en Venezuela horas aciagas y vivimos un momento histórico muy particular, nos enfrentamos a diario a un modelo que no nos da tregua y tenemos que entender para no sucumbir ante la ansiedad y el desespero, que esto no es normal. Debemos luchar por recuperar la memoria histórica escrita para recordarnos que lo hemos dado todo sin tregua, hay que hacerlo sin falta porque a veces el desespero por la grave situación actual, que nos lleva de ver morir a un niño o a una mujer de cáncer de mama por no conseguir tratamiento o ver morir una nación entera, es el que dicta el contenido de un Editorial o un twit hiriente e injusto contra algún líder opositor, que ha dado lo que podía dar hasta llegar al máximo de sus posibilidades.

¿Contra qué luchamos? No tengo que describir al régimen, quizás Ud. que ha sido su víctima a lo largo de todos estos años lo describa mucho mejor que yo, porque seguramente me lee desde el exterior y eso significa que ya no tiene su casa o está aquí pero sus hijos no están cerca y hasta quizás no conozca a sus nietos, entonces es precisamente allí, en ese ejercicio diario del régimen contra todos nosotros y de sus certeros ataques que han evolucionado de manera monstruosa, es a lo que sí debemos responder y actuar en consecuencia. ¿Cómo? Volteando hacia el verdadero rival y señalarlo como el único responsable de nuestra tragedia actual.

Hasta ahora hemos sido utilizados y manipulados por una estrategia comunicacional que ha logrado sembrar la duda permanente entre nosotros mismos, sin entender que eso nos divide y atomiza como fuerza opositora. No pocas veces hemos caído en la trampa que emana de un laboratorio de guerra sucia que solo busca causar el desanimo colectivo y lo logra. Y repito que a veces caemos de buena fe, solo porque nuestra ansiedad diaria necesita encontrar a un culpable, cuando en realidad vivimos una situación imposible de resolver por el tamaño del monstruo que estamos enfrentando. Y ese monstruo es muy hábil porque siempre actúa aderezado con ataques certeros que buscan desacreditar precisamente ese esfuerzo colectivo, que para bien o para mal, nos ha traído hasta aquí.

Podemos criticar las fallas de la oposición pero con argumentos, enumerando uno a uno lo que consideramos han sido graves errores cometidos y aportando opciones o una alternativa, pero desacreditarlos, con los mismo adjetivos descalificativos del régimen, eso es otra cosa y sobre todo muy peligrosa. Sumarse a las voces que afirman que nosotros no hemos salido de esto por culpa de una “mala oposición” o una “oposición vendida” nos evidencia lo mal que estamos como sociedad.

Porque la única verdad, es que al régimen no lo mantiene en pie la oposición, el régimen está en pie porque no ha tenido reparo en asesinar a miles, en encerrar a cientos privados ilegítimamente de su libertad, destruir y arrasar con los Poderes públicos y las instituciones a su paso, además apoyado por varios regímenes aún más inhumanos y atroces, capaces de torcer el rumbo de la opinión pública incluso de elecciones en Estados Unidos, Inglaterra o Cataluña. Un régimen que no tiene prejuicio alguno en llevar a su pueblo al limite de la hambruna, un despiadado adversario que ríe (literalmente) de las desventuras de los niños, que mueren por falta de atención médica, medicamentos o desnutrición. Ese sí es el adversario, ese es el que debemos señalar.

Por eso hoy hago un llamado a detener la locura acusadora que no nos llevará a ninguna parte, los invito a terminar con los ataques bajo la excusa de que no hemos salido de una tiranía por culpa de otros, porque no solo es demencial sino que nos estamos distrayendo del objetivo principal, ese juicio diario no nos permite ver las salidas y sobre todo lo mal que están ellos, cosa que no podemos ver porque estamos ocupados señalando lo mal que estamos nosotros.

Venezuela le guste a Usted o no necesita a Henrique Capriles, a Leopoldo López y a María Corina Machado, tanto como necesita a Henry Ramos, a Julio Borges o a Manuel Rosales. Entendamos de una vez por todas que no se puede prescindir de ellos y más aún hay que entender que ellos tienen detrás de si a sus partidos con una militancia y a millones de seguidores detrás de ellos. Venezuela necesita a los que se fueron y a los que están, necesita a los millones que no saben que hacer en este momento e incluso a los millones que aún apoyan esto.

Debemos dejar de tragarnos la mentira de que cuando todo esté destruido, llegaran los virtuosos y los puristas solos a levantar el país con los marcianos. Porque si hay algo que hemos vivido en nuestra historia, es que cuando toda credibilidad se destruye, lo que llega es algo peor de lo que teníamos.

Porque hoy, hago eco de las palabras de Laureano Márquez y las hago mías ¿vale la pena luchar?, mismo pensamiento que deben tener todos los políticos y los formadores de opinión. El que hace una huelga es atacado tanto como el que hace un documental, el que se fue y el que queda todos son atacados con vehemencia.

Piénselo bien (antes de atacarme o asegurar que la MUD me ha pagado por decir esto, porque así de sensibles nos tiene esta situación) ya que a veces se aplaude la destrucción de alguien sin entender que cuando no esté Leopoldo López irán por Capriles y luego por María Corina, cuando ella no esté porque la habrán quitado del camino, irán por el siguiente y así, de tanto aplaudir verá como llegaron por Usted y cuando le pateen su puerta hombres vestido de negro con armas largas, créame, ya no aplaudirá.

Dictaduras por Fernando Mires – Blog Polis – 21 de Julio 2018

Artículo publicado en 2009 en diversos medios de comunicación, vuelto a publicar en POLIS con muy ligeras modificaciones.

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 El cuadro “El Macuto”, de Oswaldo Guayasamin, fue pintado en 1967

Suele suceder que para entender las venturas del presente sea cada cierto tiempo necesario reubicarlo en contextos macro-históricos, de la misma manera como para entender la macro-historia hay que saber leer en los signos del día. Vivir el presente como historia y leer el pasado como presente -recomendaba el historiador Ferdinand Braudel- ayuda a entender porque la filosofía ontológica sugiere que el pasado no sólo existe en el pasado (como algo cronológicamente superado) sino que acompaña e interfiere el presente de modo contínuo y pertinaz. O en expresión más radical: vivimos a cuenta del pasado. Por una parte, el futuro porque es futuro, no ha sucedido, y el presente no es más que mediación entre un pasado que ya existió y el futuro que no conocemos. Disquisición no ociosa si pensamos que la América Latina de nuestros días está marcada no sólo por acontecimientos sino también por tantos traumas históricos.

Luego, si fuese necesario reconocer en un marco de reproducción ampliada las líneas fundamentales de la historia política latinoamericana, podríamos distinguir, entre otras menores que aparecen y desaparecen, tres de larga trayectoria y duración. Ellas son la línea dictatorial, la línea revolucionaria y la línea democrática. Esas, a las que llamaré: las tres dimensiones de la historia política del continente, como ocurre en toda realidad tridimensional, no se presentan de modo paralelo sino cruzándose, uniéndose en algunos momentos, separándose en otros, y casi siempre, interfiriéndose entre sí en el curso de su tormentoso recorrido.

En el presente artículo –una parte de un breve ensayo que estoy preparando bajo el título “dictaduras, revoluciones y democracias”- me ocuparé sólo de la primera dimensión: la dictatorial.

La dimensión dictatorial puede ser llamada también militarista, pues no hay dictadura que no sea militar o que no se apoye en ejércitos. Una dictadura sin ejército es un contrasentido.

Triste es decirlo, pero la franja más ancha de la historia política de América Latina ha sido la de las dictaduras, o si se quiere plantear al revés: la de las luchas en contra de las dictaduras. Casi podría afirmarse que la dictadura fue en el pasado la “forma natural” de gobierno y esa es la gran diferencia que separa a la historia de la América del Norte de la de América del Sur. De tal modo que las luchas democráticas de la región han sido también en contra de su propio pasado, luchas que continúan hasta nuestros días frente esos persistentes proyectos militaristas que, como asegura el tango, son como un “encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida” (“Volver”)

Y bien; a lo largo de la historia latinoamericana es posible encontrar diversas formas de dictadura militar, formas que en cierto modo son correspondientes con determinadas fases del curso histórico latinoamericano.

Sin ninguna pretensión tipológica, y sólo para simplificar el marco de la exposición, podríamos distinguir tres formas predominantes –lo que no quiere decir que no existan otras de menor persistencia- de dominación dictatorial:

·  a. La dictadura de tipo oligárquico post-colonial

·  b. La dictadura militar de Guerra Fría (o dictadura de seguridad nacional) y

·  c. La dictadura militar nacional- populista y/o socialista- nacional.

Las dictaduras oligárquicas –salvo una u otra excepción- marcan la historia del siglo XlX. Esa fue, menos que herencia, el lastre recibido del periodo colonial.

Como consecuencias de las feroces guerras de la independencia, valientes y bárbaros generales ocuparon la silla del poder, y en la mayoría de los casos lo hicieron como representantes no sólo de los ejércitos sino de las no muy rancias aristocracias terratenientes desde donde provenían. Esas son “las venas ocultas” de las dictaduras latinoamericanas. De ahí que la mitología “bolivariana” que ensombrece nuestro presente no logra ocultar la nostalgia del estado-militarista del periodo post-colonial: utopía regresiva e inconfesa de tanto líder militar.

De esta manera, en la gran mayoría de las naciones de la región, el Estado surgió del ejército y la nación del Estado el que, en condiciones de guerra abierta y declarada, no podía sino ser un Estado militar, o apoyado en militares. Así se explica por qué la primera revolución social de la era moderna, la mexicana de 1910, tuvo lugar no en contra de un Estado “burgués” sino en contra de un Estado militar- oligárquico. El simbólico Porfirio Diaz, así como muchos de sus epígonos, gobernaba a su nación no como un Presidente, más bien como un patriarca, o lo que es igual, como un gran terrateniente cuya hacienda era el país, tradición que continuó, y nada menos que en nombre de la revolución, Venustiano Carranza (1917-1920).

Más allá de las ideologías, lo que unía a la gran mayoría de los dictadores latinoamericanos hasta nuestros días, fue la alianza entre el ejército y los sectores predominantemente agrarios que ellos representaban en y desde el poder.

Los dictadores latinoamericanos del siglo XlX y primera mitad del XX fueron, casi sin excepción, agraristas. El antagonismo que percibió Domingo Faustino Sarmiento en la Argentina del tirano Juan Manuel de Rozas, a saber, el de civilización contra barbarie, puede desdoblarse en la contradicción que se ha dado entre agrarismo y civilidad urbana, contradicción que, como ha destacado José Luis Romero en su siempre hermoso libro “Las Ciudades y las Ideas”, marca a fuego la historia latinoamericana.

Sucesores del patriarcalismo agrario denunciado por Sarmiento fueron, entre muchos, Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989) -quien continuó la tradición hiperdictatorial inaugurada por el legenario Doctor Francia- o el “bolivariano” Juan Vicente Gómez de Venezuela (1908-1935). Sobre esas dictaduras patriarcales existe, por lo demás, abundante bibliografía, pero algunos geniales novelistas han captado su sentido más esencial, y eso ha sido así desde “El Señor Presidente” de Miguel Angel Asturias, “Yo, el Supremo” de Augusto Roa Bastos, “El Recurso del Método” de Alejo Carpentier, “El Otoño del Patriarca” de Gabriel García Márquez, hasta llegar a la “Fiesta del Chivo” de Mario Vargas Llosa. Algún día, un gran escritor escribirá una novela sobre Chávez, de eso no cabe duda. Los novelistas han sido muchas veces los vengadores ocultos de la historia.

El siglo XX fue, al igual que el XlX, muy pródigo en la formación de gobiernos dictatoriales. No obstante, desde la segunda mitad del siglo, las dictaduras “clásicas” comienzan poco a poco a cambiar su carácter oligárquico del mismo modo que emerge un nuevo tipo de dictaduras que ya no son típicamente oligárquicas sino, de acuerdo al concepto que popularizó José Comblin, “dictaduras de seguridad nacional”.

En algunos casos, las dictaduras oligárquicas clásicas, sobre todo en América Central, agregaron a su naturaleza oligárquica originaria (Somoza, Trujillo) la función de la seguridad nacional anticomunista. Esa tendencia fue representada, por ejemplo, en el primer gobierno de Hugo Banzer en Bolivia (1971-1978) y en su forma más pura en la terrible pero breve dictadura de José Efraín Ríos Montt en Guatemala (1982-1983). En otros casos, sobre todo en el Cono Sur, apareció un nuevo tipo de dictaduras no esencialmente oligárquicas ni agraristas cuya función originaria fue detener “el avance del comunismo” en contra de frentes políticos sociales (Unidad Popular chilena, Frente Amplio uruguayo) los que, de acuerdo a la doctrina kissengeriana, podían portar la posibilidad de una “segunda Cuba” que facilitara la entrada del imperio soviético en la región. Por esa razón tales dictaduras son también llamadas dictaduras de Guerra Fría y dentro de ellas, las más emblemáticas fueron las dictaduras  de Pinochet en Chile y de Videla en Argentina.

Interesante es constatar que las dictaduras –anticomunistas y modernizadoras a la vez- tuvieron lejanas precursoras en la Venezuela del “bolivariano” Marcos Pérez Jimenez (1952-1958) y en la Colombia de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957). Es por eso que la mirada del historiador debe considerar que lo que en determinadas ocasiones aparece como un hecho aislado, puede ser el anuncio de un nuevo contexto histórico, del mismo modo que la aparición de una estrella errante puede ser el anuncio de una constelación no divisada.

Interesante es también  constatar que a diferencia de las dictaduras patriarcales y agraristas las dictaduras de “seguridad nacional” se hicieron co-partícipes de proyectos empresariales cuyo objetivo era modernizar las economías nacionales, abriendo las fronteras económicas en un plan bautizado despué como “neo- liberal”, plan destinado a reemplazar la llamada “sustitución de importaciones” (de origen desarrollista y “cepalino”) por un proyecto basado en la “diversificación de las exportaciones”.

Los intentos más serios de modernización agroexportadora tuvieron lugar en el Brasil dictatorial de los años sesenta y setenta. Baste recordar que sociólogos de inspiración marxista como Fernando Henrique Cardoso, llegaron a hablarnos durante esos tiempos de una revolución “burguesa” la que ante la ausencia de una burguesía clásica debía ser realizada por una “burguesía en uniforme”. Ruy Mauro Marini –siguiendo los esquemas de André Günder Frank- fue más lejos que Cardoso al desarrollar la teoría del sub-imperialismo brasileño dirigido por un cuarto poder: el militar. En cualquier caso, el proyecto modernizador fue realizado hasta sus últimas y más radicales consecuencias durante la dictadura de Pinochet en Chile cuando comenzó a ponerse en práctica el plan de ajuste tendiente a generar un sistema basado en la diversificación de la exportaciones. No tanto éxito tuvieron los militares argentinos quienes se vieron enfrentados a corporaciones agrarias e industriales, incluso sindicales, muy difíciles de domesticar.

Por último, cabe recordar que a diferencia de la versión “izquierdista” que asigna a estas dictaduras el simple papel de autómatas de los EE UU, ellas gozaron de una autonomía relativa que se expresada incluso en enfrentamientos políticos con los EE UU como ocurrió con la dictadura chilena durante el periodo Carter. Del mismo modo, no está de más recordar que la dictadura del general Videla recibió el apoyo económico y político de la URSS, documentado en textos de la Revista Internacional, en donde se diferenciaba el “fascismo pinochetista” del “progresismo nacionalista” de los militares argentinos. La historia, en fin, es y será más compleja que la historiografía.

En un tercer lugar tenemos que referirnos a las dictaduras militares de tipo populista a las que en otras ocasiones he mencionado bajo el concepto de dictaduras nacionalistas- sociales (a fin de diferenciarlas del nacional- socialismo de tipo europeo). Al hacer esta referencia imagino que más de algún lector ha pensado inmediatamente en el gobierno militar inaugurado por Hugo Chávez. Por eso es importante, antes qdestacar que el gobierno de Chávez estuvo lejos de ser único en su especie.

El gobierno militar chavista representaba la cristalización de una tendencia que ha acompañado, de modo latente, después de modo manifiesto, la historia de la modernidad latinoamericana. O para decirlo de otro modo: así como la dictadura militar oligárquica corresponde a una alianza entre militares y sectores terratenientes; o así como la dictadura de seguridad nacional realizó en algunos países una alianza con un nuevo sector empresarial exportador, la dictadura militar populista conoce tres momentos. El primer momento se caracteriza por una alianza entre el ejército y masas urbanas y agrarias emergentes, alianza en la cual el Estado militar ocupa el lugar de la absoluta hegemonía. El segundo se caracteriza por la autonomización del Estado militar con respecto a las bases populares que le sirvieron de base. El tercero se caracteriza por la autonomización del caudillo y su camarilla con respecto al propio Ejército.

El gobierno militar chavista representa el entrecruce de dos líneas. Una es la línea populista, la otra es la militarista. Desde comienzos del siglo XX dichas líneas tendieron cada cierto tiempo a juntarse. Momentos efímeros fueron, por ejemplo, el primer gobierno militar- popular de Fulgencio Batista, el que contó con la participación del Partido Comunista de Cuba (1940-1944). Dichos momentos aparentemente fortuitos emergieron después fugazmente en la guerra civil de la república Dominicana en torno al general Francisco Caamaño (1965) o en la Bolivia de Juan José Torres (1970-1971). Pero sin duda, los gobiernos que mejor anunciaron el momento chavista -si se quiere, los grandes profetas del mesianismo político de Chávez- fueron el de Juan Francisco Velasco Alvarado en Perú (1968-1975), el de Omar Torrijos en Panamá (1969-1981), y aunque parezca extraño, el de Alberto Fujimori (1990-2000), otra vez en Perú. En todos esos gobiernos -habría que agregar el de Manuel Antonio Noriega durante sus primeros tiempos (1983-1989) y el mal realizado proyecto de Lucio Gutiérrez en Ecuador (2002-2005)- se anunciaba la utopía de la dictadura militar populista que hoy está cristalizando en Venezuela y, en gran medida en Nicaragua.

Extrañará tal vez que no ubique a la dictadura castrista como precursora del militarismo- populista. La verdad es que la dictadura castrista, quizás por su larguísima duración, es un caso especial de “camaleonismo tipológico”. Emergida de una revolución democrática (antidictatorial) pasó, gracias a su entrega al imperio soviético, a convertirse en la primera dictadura de tipo estalinista del continente. Después de la (auto) destrucción del imperio soviético, adquiere los rasgos típicos de una dictadura socialista-nacional. Eso no impide que Fidel Castro como gobernante hubiera mantenido muchos rasgos típicos de los dictadores patriarcales y agraristas del siglo XlX.

El “aporte” chavista reside en haber unido el destino de su gobierno con la dictadura militar de los Castro, dotar a su jefatura de un rudimentario pero efectivo sistema ideológico de dominación, utilizar un sistema electoral controlado desde el gobierno, ejecutar “golpes desde el Estado” en las zonas que lo adversan, y formar un conglomerado internacional expansionista a través del ALBA, cuya hegemonía reside en el eje Habana-Caracas con muchas ramificaciones en la Nicaragua post-sandinista.

Cabe mencionar que, en lo que se refiere a las dictaduras socialistas-nacionales, o militar-populistas, no existe un concenso unánime de definición entre los llamados cientistas sociales. No son pocos quienes con ciertas razones aducen que estos gobiernos no pueden ser denominados como dictaduras sino simplemente como “gobiernos autoritarios” aunque puedan ser más crueles y arbitrarios que las dictaduras tradicionales. Eso depende, ciertamente, desde que punto de vista argumentamos.

Desde el punto de vista jurídico una dictadura se define por la concentración de los tres poderes del estado en una sola entidad y en ese caso las mencionadas serían, efectivamente, dictaduras. Desde el punto de vista político, sin embargo, la dictadura se define en términos de dominación y hegemonía. Ahora, la dominación hegemónica a diferencias de la dominación “pura” no se basa solo en relaciones de fuerza sino en la existencia de determinados espacios políticos, entre ellos la existencia de segmentos opositores, si no permitidos, tolerados, así como en eventos electorales sometidos a control estatal. En ese sentido podríamos decir que las neo-dictaduras, o dictaduras de nuevo tipo, pueden ocasionalmente aparecer ocasionalmente como simples democracias deformadas.

Una vez escuché ironizar a un politólogo afirmando que las nuevas eran “dictaduras cuánticas”. La metáfora no es muy desafortunada. Así como en los paquetes cuánticos las partículas elementales aparecen en forma de materia y otra vez en forma de luz dependiendo de la posición del observador, bajo las nuevas dictaduras aparecen ocasionalmente espacios políticos desde donde es posible para la oposición iniciar una lucha por la hegemonía. Por cierto, bajo condiciones muy precarias. Ese, naturalmente, debería ser un buen tema para otro ensayo: ¿“Cómo luchar políticamente contra una dictadura post-moderna”?

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