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Declaración conjunta – II Encuentro del mecanísmo de Montevideo – 18 de Noviembre 2019

Declaración Conjunta

Los gobiernos de México, Uruguay y de Barbados y Trinidad y Tobago, en representación de la Comunidad del Caribe (CARICOM), signatarios del Mecanismo de Montevideo, con el acompañamiento de la Secretaría General de la CARICOM, con el propósito de dar seguimiento a la situación en Venezuela, declaramos lo siguiente:

  1. Refrendamos nuestro compromiso de contribuir a que el pueblo venezolano pueda encontrar una solución pacífica y democrática a sus diferencias, a fin de que Venezuela alcance la paz y estabilidad. Hacemos un llamado a todos los actores para que retomen la vía de un diálogo amplio, creíble e incluyente, para dicho fin.
  2. A la luz de que otras iniciativas no han prosperado, refrendamos nuestra posición a favor de un diálogo basado en la imparcialidad y la confianza como lo planteaba el proceso encabezado por el Reino de Noruega.
  3. Reiteramos nuestra preocupación por la situación humanitaria en Venezuela, exhortando a todas las partes a garantizar protección de los derechos humanos.
  4. Rechazamos categóricamente la invocación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), al ser un instrumento diseñado para detener agresiones entre Estados, no para atender situaciones humanitarias. Condenamos cualquier intento de amenaza o uso de la fuerza, o de cualquier otra acción contraria al derecho internacional.
  5. Recibimos con beneplácito el regreso de diputados y diputadas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) a la Asamblea Nacional, como una forma de encauzar el diálogo por la vía institucional y democrática. En dicho marco, celebramos el acuerdo para conformar la comisión encargada de escoger el Comité de Postulaciones Electorales para la renovación del Consejo Nacional Electoral.
  6. Reconocemos que medidas de fomento a la confianza tales como la liberación del Diputado Edgar Zambrano contribuyen a fortalecer el diálogo entre las partes en Venezuela y hacemos un llamado a la liberación de todas las personas en situación similar, incluido el de Roberto Marrero, y el respeto a la inmunidad parlamentaria.
  7. Reiteramos a los actores venezolanos la disposición del Mecanismo de Montevideo para acompañar cualquier iniciativa de diálogo incluyente en un marco de respeto a los principios de no intervención, la igualdad jurídica de los Estados, la solución pacífica de controversias, el respeto a los derechos humanos, el orden constitucional y la autodeterminación de los pueblos.
  8. Acordamos una propuesta de  Hoja de Ruta, sobre la base de las cuatro fases establecidas en el Mecanismo de Montevideo, que será puesta a consideración de los distintos actores venezolanos.
  9. Agradecemos la participación en calidad de observador del Sr. Gustavo Béliz, miembro del equipo de transición del Presidente Electo de Argentina, Alberto Fernández y hacemos una invitación a dicho país a sumarse al Mecanismo de Montevideo, una vez tome posesión el nuevo gobierno.

Guyana, una prueba a la vista por Oswaldo Álvarez Paz – El Nacional – 11 de Septiembre 2019

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Indudablemente, Venezuela ha estado dirigida por un régimen traidor a los principales intereses del país. La lista es enorme, pero el ejemplo de Guyana está a la vista. El señor Chávez no solamente fue negligente en mantener y avanzar en el interés de rescatar nuestra zona en reclamación, más que eso, fue entreguista y desdibujó la histórica posición venezolana para conseguir el apoyo del Caricom, de acuerdo con la manipulación cubana. Pero no hay secretos eternos. Todo se sabe.

Veinte años de socialismo del siglo XXI han sido más que suficientes para que estemos a punto de perder definitivamente la reclamación. Quizás podamos evitarlo con un radical cambio de régimen que permita colocar los intereses nacionales más allá de los que animan a Cuba y otros países influenciados por similares propósitos. Cada día que pasa se reducen nuestras posibilidades.

Lo insólito es que tanto Maduro como quien se desempeña como fiscal general acusan a Guaidó y a otros compatriotas de “traición a la patria” y ordenan abrirles el correspondiente proceso judicial como supuestos cómplices protagónicos de la entrega de la zona en reclamación. Se trata de una infamia más en este despelote institucional al que todavía está condenada la República.

No hay dudas sobre la veracidad de todo lo afirmado en esta nota. Al contrario, en tan reducido espacio es imposible describir lo que sucede en todos sus alcances. Progresivamente, el país continuará enterándose de todo.

La corrompida incompetencia de las cabezas del régimen es del dominio público. Pronto tendrán que rendir cuentas de cuanto han hecho. No me refiero a retaliaciones concretas, ni a persecuciones con el ánimo de dañar o de cobrar deudas pendientes. Se trata de la justicia que debe acompañar cualquier perdón responsable.

Nicolás Maduro pierde poder y aliados en el Caribe por Pedro Benítez – ALnavío – 28 de Diciembre 2018

La solidaridad de los Estados-islas del Caribe no hispano con el régimen chavista duró lo mismo que el subsidio petrolero. Mientras fluyeron los 100.000 barriles diarios de petróleo a precios muy por debajo del mercado mundial Hugo Chávez tuvo en la palma de la mano los votos de esos países en la OEA. Como en tantas otras cosas, el gobierno de Nicolás Maduro paga hoy las consecuencias del populismo internacional cuando esos mismos países hacen bloque en su contra.
Con el fin del subsidio petrolero Maduro pierde el apoyo del Caribe / Foto: nicolasmaduro.org
Con el fin del subsidio petrolero Maduro pierde el apoyo del Caribe / Foto: nicolasmaduro.org

El canciller de Nicolás MaduroJorge Arreaza, lamenta por medio de un comunicado oficial la solidaridad de la Comunidad del Caribe (Caricom) con uno de sus miembros, la República Cooperativa de Guyana, en su diferendo territorial con Venezuela.

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Jorge Arreaza M

@jaarreaza

La República Bolivariana de Venezuela considera que los supuestos que motivan el pronunciamiento de la Presidencia Pro Témpore del CARICOM son absolutamente inexactos. Ello es el resultado de disponer de la versión de una sola de las partes sobre los hechos. Comunicado:

Desde 2016 Guyana ha dado permiso a buques de prospección sísmica contratados por transnacionales como Exxon Mobil para realizar exploraciones en aguas ubicadas en la zona del Esequibo, la cual se encuentra en disputa con Venezuela.

Desde que en el siglo XIX el imperio británico se lo apropió, Venezuela reclama como suyos esos 159.542 kilómetros cuadrados de territorio, abundante en agua dulce, minerales, y ahora se sabe que también en petróleo. Los gobiernos de Venezuela renovaron esa reclamación territorial cuando el Reino Unido se disponía a conceder la independencia a Guyana en 1966.

Pero esa política de Estado cambió con la llegada al poder de Hugo Chávezen 1999. A partir de ese momento la política internacional de Venezuela no fue la tradicional defensa de los intereses del Estado-Nación sino la promoción del proyecto político del nuevo mandatario, que, en algún momento, se consideró heredero del liderazgo mundial de Fidel Castro.

Compra de voluntades

Con el espectacular auge de los precios mundiales de los hidrocarburos iniciado en 2003 Chávez comenzó a tejer una red de alianzas y apoyos internacionales apoyados todos en los aparentemente inagotables petrodólares venezolanos.

Una de esas alianzas fue Petrocaribe. Creada en junio de 2005 en el Primer Encuentro Energético de Jefes de Estado y de Gobierno del Caribemediante un Acuerdo de Cooperación Energética suscrito por 14 gobiernos, incluía no sólo a estados del Caribe anglófono, sino también a Surinam, Honduras, Guatemala, República Dominicana y por supuesto Cuba. Posteriormente se sumarían Nicaragua, El Salvador y Haití. Del Caribe angloparlante no se unirían al acuerdo Trinidad y Tobago (productor de gas y petróleo) y Barbados (paraíso fiscal de renta alta).

En un momento en el cual los precios del petróleo no paraban de subir, la oferta venezolana de suministrar más de 100.000 barriles al día a precios preferenciales (entre otras condiciones, la mitad de la factura se pagaba a 25 años con interés de 1%) era un auténtico salvavidas para países que por su propia geografía no disponen de otras fuentes de energía.

Esto le permitió a Chávez tener una influencia en Centroamérica y el Caribede la que no dispuso ningún gobernante venezolano antes de él, y tampoco los de países de las dimensiones de Brasil o México. Ese ascendiente fue decisivo en una docena de gobiernos con voz y voto en organismos internacionales como por ejemplo la Organización de Estados Americanos (OEA). Y dio muestras de ese poder en la elección del secretario general de esta entidad, José Miguel Insulza, en mayo de 2005, un mes antes de la creación formal de Petrocaribe.

En la era Chávez Petrocaribe fue una de esas alianzas que contribuyeron a que pocas voces fuera de Venezuela cuestionaran su legitimidad, pese a que la deriva autoritaria era obvia. Era el precio que el país pagaba por sostener el aura democrática del presidente fuera de casa

Brasil, Argentina y Venezuelaarmaron un bloque suramericano para respaldar al chileno en contra de la aspiración del secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Ernesto Derbez, a la postre respaldado por Estados Unidos. En una disputada elección los votos del Caribe fueron decisivos y qué duda cabe que la oferta de una alianza en materia petrolera, que se concretaría inmediatamente después, fue un poderoso incentivo.

En toda la historia de la OEA nadie había sido electo para ese cargo sin el apoyo de Estados Unidos. Hasta ese momento. La OEA dejó de ser llamada por la izquierda latinoamericana “el ministerio de colonias del imperio”. Pero parece que esto no llegó a inquietar demasiado al gobierno de Washington. Es más, un informe del Comando Sur de 2009 afirmaba que Chávez era un “factor de estabilidad” en el área del Mar Caribe.

Allí se señalaba que no había evidencias de que esto amenazara los intereses estratégicos de Estados Unidos, sino que por el contrario estaba evitando una mayor presión migratoria de cubanos y haitianos en las costas de Florida al aliviar significativamente el impacto que por esa época tenían los altos precios del crudo en esas vulnerables economías.

Pero eso tenía un precio muy alto para Venezuela. Al país le dejaron de ingresar durante una década 1.500 millones de dólares al año en promedio del mercado petrolero mundial sólo para sostener a Petrocaribe (sin incluir a Cuba). Como parte del acuerdo la deuda generada podía cancelarse en servicios o en especies como ganado o caraotas (habichuelas).

Cambio de rumbo

Cuando la situación económica venezolana empezó a apretar, ya estando Nicolás Maduro en el poder, esa deuda (20.000 millones de dólares en 2014) fue titularizada en parte por el gobierno para obtener las divisas que necesitaba desesperadamente y al mismo tiempo el suministro petrolero venezolano a los países beneficiados disminuyó de los 120.000 barriles al día que llegó a tener en su mejor momento hasta 28.000 en 2017. Esa caída fue directamente proporcional a la influencia política en el área. Guatemala y Belice, por ejemplo, se retiraron del acuerdo.

Sin embargo, en la era Chávez Petrocaribe fue una de esas alianzas que contribuyeron a que pocas voces fuera de Venezuela cuestionaran su legitimidad, pese a que la deriva autoritaria era obvia. Era el precio que el país pagaba por sostener el aura democrática del presidente fuera de casa.Petrocaribe fue usada por Chávez para comprar aliados políticos / Foto: WC

Con Maduro eso cambió. Con 19 votos a favor, 4 en contra y 11 abstenciones la Asamblea General de la OEA desconoció la elección del pasado 20 de mayo con la que pretendió validarse un nuevo mandato presidencial. Dos de los antiguos aliados, Ecuador y Nicaragua, se abstuvieron junto con la mayoría de las islas del Caribe, por años beneficiadas del apoyo de Petrocaribe.

Ahora, evidentemente aprovechándose de la debilidad venezolana, Guyana tratar de sacar partido de la situación con el respaldo de países que por razones culturales e históricas son sus tradicionales aliados, los miembros del Caricom, los mismos que, con la excepción de dos, también lo fueron en su momento de Petrocaribe.

Ahora hacen bloque en contra de su anterior benefactor perjudicando los intereses de Venezuela. Además, esto ocurre días antes del vencimiento del actual mandato presidencial y el inicio de otro que según la Constitución venezolana vigente tiene fecha para el 10 de enero próximo, pero la abrumadora mayoría de los países de América no le reconocerá la legitimidad de origen a Nicolás Maduro de seguir en el ejercicio del poder.

Petrocaribe, uno de los más costosos proyectos internacionales de Hugo Chávez, se pone en contra de su heredero cuando este más lo necesita.

Presión internacional fracturó posición prochavista del Caricom y de la ALBA por Alfredo Michelena – El Nuevo País – 7 de Marzo 2018

La presión internacional logró fracturar la posición prochavista del Caricom y de la ALBA como se mostró en la votación en la OEA. El contraataque se dio en la Cumbre de la ALBA. La prueba de fuego será la asistencia o no de Maduro a la Cumbre de las Américas

Los EE.UU están embarcados en una política más activa hacia América Latina y al centro está Venezuela. Por eso las giras del secretario de Estado, Rex Tillerson por la región y los subsecretarios Thomas Shannon y John Sullivan.

Como en especie de contragira, Jorge Arreaza -jefe de la Casa Rojilla (antes Amarilla)- partió buscando apoyos internacionales al pranato que nos gobierna en un momento en que hay cambios en la región que debilitan su posición. De aquel grito orgulloso de la “espada -léase chequera de petrodólares- que camina por América latina” han pasado a circular por un minúsculo circuito cerrado de países acólitos o de pensamiento parecido (“like minded”), que comparten un antiamericanismo y lo dictatorial de sus regímenes.

Tillerson vino a la región a cuadrar a una coalición para imprimir mayor fuerza a la presión sobre el régimen y compartir las siguientes medidas del Washington de Trump hacia la Venezuela chavista, entre ellas las sanciones petroleras. Y presentó una política de apoyo energético para la región como corolario a las sanciones petroleras. Asunto que se hizo más claro cuando en Jamaica anunció que no tendrían que preocuparse si se corta el suministro petrolero de Venezuela, pues con México y Canadá están trabajando en eso (y a mediano plazo Guyana se encargará de eso). Asunto que iba a concretar John Sullivan, quien finalmente no viajó a la reunión de Caricom en Haití, pues en su agenda como punto clave estaba la “diversificación energética”.

Luego vino Shannon, quien de salida del Departamento de Estado visitó Colombia y Ecuador. En Ecuador agradeció el cambio de posición de Lenin Moreno al abstenerse en las votaciones de la OEA frente a la resolución que estableció las condiciones para que las elecciones en Venezuela puedan ser consideradas legítimas. Shannon declaró: “Ecuador es clave en los pasos que debamos dar en la OEA sobre Venezuela” y llegó a decir que “la decisión de Ecuador, Nicaragua y El Salvador de abstenerse en la última votación de la OEA fue un mensaje fuerte para Venezuela”. Lo que evitó que la resolución pasara por consenso fueron los únicos dos votos en contra de Bolivia y Venezuela.

Arreaza anunció el 1 de febrero “la gira de la dignidad”. Antes de partir para África apenas visitó algunos países de la ALBA (Nicaragua, El Salvador y Cuba) los que a pocos días tuvieron su XV Cumbre en Caracas con la presencia de Raúl Castro, Evo Morales y Daniel Ortega. De Ecuador no vino nadie.

Lo clave en la región es fracturar la posición prochavista del Caricom y de la ALBA como se logró en la votación en la OEA por lo que la gira de Arreaza fue un fracaso. Como contraataque, la declaración de la XV Cumbre se llenó de respaldos al pranato, ataques al Grupo de Lima y a Almagro, y la promesa de que ejercerían medidas “diplomáticas y políticas” para garantizar la asistencia de Maduro a la Cumbre de las Américas, reunión a la que fue desinvitado por el anfitrión, Perú, por pedido del Grupo de Lima. Esta será una prueba de fuerza que pudiera cambiar el panorama regional.

Nueva reunión de cancilleres y Asamblea General de la OEA: ¿Qué esperar? por Mariano de Alba – ProDaVinci – 17 de Junio 2017

El próximo lunes 19 de junio, cancilleres y altos representantes de al menos 33 de los 34 países que hacen vida en la Organización de Estados Americanos (OEA) se reunirán nuevamente para seguir discutiendo la crisis que enfrenta Venezuela. El objetivo sigue siendo el mismo: aprobar una declaración que establezca la posición de los países de la organización. Ese resultado depende en buena medida de la voluntad de los países del Caribe, quienes han decidido actuar en bloque. Si no llegara a haber acuerdo para aprobar un texto, lo más probable es que la discusión continúe en la Asamblea General de la OEA, la cual durará tres días y empezará el mismo 19 de junio en Cancún, México.

Las claves de la reunión de cancilleres

La reunión de cancilleres del 31 de mayo culminó sin decisión. La mayoría mínima requerida para aprobar una declaración en esa instancia son 23 países. Hay un primer bloque de 14 países críticos de lo que está sucediendo (México, Perú, Brasil, entre otros). Un segundo bloque también de 14 países que son los países del Caribe miembros del CARICOM y quiénes decidieron actuar y votar en bloque; consiguiendo concentrar un poder de decisión importante. Finalmente, un tercer bloque de seis países que siguen apoyando los intereses del régimen (Nicaragua, Bolivia, República Dominicana).

En la mesa sigue habiendo dos proyectos de declaración. El primero, propuesto por Perú y otros, el cual busca crear un “grupo o mecanismo de facilitación” para concretar un nuevo proceso de negociación entre gobierno y oposición. Esa declaración, además de reiterar las ya conocidas condiciones que deben preceder un nuevo esfuerzo, también llama a detener la convocatoria de la constituyente. El segundo, es el texto propuesto por los países del CARICOM. Este declara la disposición de estos países de ayudar en un renovado esfuerzo de diálogo, exhortando al cese de la violencia y al respeto de los derechos humanos. La gran diferencia es que no contiene un llamado a detener la constituyente.

Una similitud crucial entre ambas propuestas es la oferta que realizan para conformar un grupo que ayude en un proceso renovado de diálogo y negociación. En ese sentido, el gobierno de Perú ha propuesto la conformación de un grupo de seis países (tres cercanos al gobierno de Nicolás Maduro y tres críticos con lo que está sucediendo). A su vez, esos seis países elegirían a un mediador. Si se concretara en un documento esta propuesta sería importante. No obstante, su existencia y efectividad dependerá de la aceptación del gobierno y la oposición. La comunidad internacional no tiene manera de imponer una solución. Por ende, sigue pareciendo crucial ejercer presión internacional para que el gobierno (o al menos un sector importante de él) y la oposición acuerden buscar una salida a la crisis.

La clave de la reunión estará entonces en determinar si en las dos semanas que transcurrieron desde el 31 de mayo, los países fueron capaces de acordar una única declaración. Aunque no está claro si ese esfuerzo diplomático fue realizado, el Ministro de Relaciones de Exteriores de Guyana, Carl Greenidge, declaró hace pocos días que se consideraría un texto que llama a la “implementación de la Constitución en Venezuela, haciendo referencia al Estado de Derecho, los problemas y la ayuda humanitaria y la implicación de una asamblea constituyente”. No obstante, el propio Greenidge reconoció que no podía comentar sobre la posibilidad que la resolución sea adoptada. Dijo: “hay más de una propuesta y uno debe reconocer que hay países que están en contra de la misma idea de que la situación en Venezuela sea discutida”.

Si no se llegara a acordar un texto de consenso –el cual recogería parte de lo mencionado por ambas propuestas– será muy difícil que se llegue a una decisión en esta reunión. La mayoría requerida hace complicado, por ejemplo, que la propuesta de Perú y otros países se imponga, ya que no sólo haría falta que los países del Caribe dejaran de votar en bloque, sino también que países que usualmente se han abstenido o han votado conforme a los intereses del gobierno de Maduro, se sumen a esta propuesta. Por ende, la posibilidad es que finalmente se logre acordar una declaración de consenso –la cual sería muy diplomática en sus términos para poder captar el apoyo de todos los países– o veamos un nuevo diferimiento de la reunión de cancilleres y la discusión continúe en la Asamblea General de la OEA.

Las claves de la Asamblea General de la OEA

La diferencia crucial entre una reunión de cancilleres y la Asamblea General (otra instancia de reunión de la OEA) es que la mayoría mínima necesaria para aprobar un texto en esta última es una mayoría simple, es decir, al menos el voto de 18 países. Conforme a este escenario, la propuesta de Perú y otros tendría mayores posibilidades, pero igualmente requeriría que al menos cuatro países del Caribe decidieran romper con el acuerdo de finales de mayo de actuar en bloque.

Conforme a lo anunciado por la canciller Delcy Rodríguez el 31 de mayo, se espera que esté presente y participe en la Asamblea. Su intervención en la reunión de cancilleres es menos probable ya que por la convocatoria de esa reunión fue que el régimen anunció que iniciaba el proceso para retirarse de la OEA. Eso no obstó para que Venezuela se acreditara en la reunión del 31 de mayo, aunque no participó. La razón detrás de esa decisión fue para aumentar el número de países presentes en la reunión y por ende subir de 22 a 23 el número de países requeridos para aprobar un texto. Independientemente de la reunión en que participe, la estrategia de la canciller es previsible: desviar el foco de atención sobre Venezuela a situaciones institucionales y de derechos humanos en otros países como Brasil y México. Igualmente, se espera que la delegación venezolana haga énfasis en la reciente decisión del CNE de definir el cronograma electoral para las elecciones regionales como una supuesta demostración de avance en la definición de un cronograma electoral.

Es altamente probable que la crisis en Venezuela –y quizás las restricciones anunciadas por Trump a la política de Obama con Cuba– sean los temas de discusión informal entre las delegaciones en la Asamblea General. Formalmente se tratará la situación del Estado de Derecho, los derechos humanos y la democracia en la región. El caso crítico actual es Venezuela. Asimismo, se prevén encuentros públicos y privados entre los jefes de delegación e inclusive reuniones exclusivas entre el Secretario General, Luis Almagro y grupos como el CARICOM, lo que serviría para intercambiar visiones.

Las claves del día después

Independientemente de lo que ocurra durante la reunión de cancilleres y la Asamblea General, la eventual aprobación de un texto no significará un punto de inflexión si no viene acompañado de una presión internacional continua para que efectivamente el gobierno (o al menos un sector importante de él) y la oposición busquen una solución a la crisis.

Aunque al día de hoy luce poco probable, sería fundamental la concreción de un exhorto a detener la convocatoria a la constituyente, pues lo único que lograría esta sería exacerbar la grave crisis. Pero ese eventual exhorto no es suficiente. Los países deberán seguir trabajando para concretar esa presión; inclusive a través de los oficios de países cercanos al gobierno como Bolivia, Ecuador y República Dominicana.

Si finalmente el gobierno venezolano continúa haciendo oídos sordos a las recomendaciones de otros países, se hará más probable que ese grupo de 14 países críticos con lo que está sucediendo, decidan actuar fuera del margen de la OEA, emitiendo declaraciones y tomando medidas diplomáticas por su cuenta. No se puede descartar incluso ciertas sanciones –principalmente de Estados Unidos– a medida que la situación se siga agravando. Esto ya lo ha advertido incluso el canciller de Perú, quien declaró recientemente que “no hay que obsesionarse con que la respuesta internacional a la situación en Venezuela se concrete en el marco de la OEA”.

 

De cómo Delcy amarró los votos del Caribe en la OEA por Reyes Theis – El Estimulo – 7 de Junio 2017

pp47-1100x618.jpgSurfeando en el Caribe Deslizándose en las olas del Mar Caribe el Gobierno venezolano obtuvo un apoyo que le permitió en nombre de la “soberanía” y la “no injerencia”, postergar una declaración de los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la crisis política en el país. La jugada comenzó a gestarse hace 2 semanas en Barbados en el Consejo de Relaciones Exteriores y Comunitarias (Cofcor) de la Comunidad del Caribe que congregó a los cancilleres del Caricom. La ministra de exteriores venezolana Delcy Rodríguez participó como observadora y realizó un intenso lobby para obtener una declaración de estas naciones a favor del diálogo en Venezuela y en contra de la intervención en sus asuntos internos. Al finalizar el encuentro y satisfecha por la resolución tibia de los caribeños, Rodríguez sostuvo que el Caribe es un “escudo de protección, frente al expansionismo imperial”.

La sesión… A la reunión del pasado 31 de mayo en Washington, sede de la OEA, se llegó con tres posibles resoluciones sobre la mesa, dos de ellas: la de Perú, Canadá, Estados Unidos, México y Panamá y la de Antigua y Barbuda, incluían un llamado a detener la Asamblea Nacional Constituyente en la forma diseñada por el presidente Maduro. Pero la primera de ellas era muy contundente en cuanto a temas como presos políticos, ayuda humanitaria, derechos humanos y separación de poderes. También había un tercer proyecto “consensuado” por los países del Caricom, sin cuestionamientos de ningún tipo al Gobierno de Maduro y donde se llamaba “al cese inmediato de los actos de violencia y hostilidad que provengan de cualquiera de las partes”. En plena sesión, Antigua y Barbuda retiró su moción y se adhirió a la posición de sus vecinos caribeños. Para sacar adelante la resolución había que contar con 23 de los 34 votos posibles y ninguna de las partes la obtuvo. Si hubiese existido la votación, como pretendía Bolivia, hubieran triunfado los caribeños. Pero tras un receso, se propuso que se suspendía la reunión para tratar de llegar a un acuerdo antes de la cumbre de cancilleres de la OEA en Cancún, México, el 19 de junio. Leer más de esta entrada

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