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Maduro pensó en violar el territorio brasileño y acusó a cuatro países de la región de apoyar una sublevación militar – Infobae – 28 de Diciembre 2019

El dictador venezolano habló sobre los cinco militares desertores retenidos por el Gobierno de Bolsonaro, los llamó terroristas y reconoció que evaluó la posibilidad de cruzar la frontera para atraparlos. Además, arremetió contra Brasil, Colombia, Perú y Ecuador

“Ayer fuimos informados que fueron capturados en la línea fronteriza de Brasil cinco de los terroristas involucrados en el ataque al cuartel militar del sur de Bolívar. Eso es una zona donde solo autoridades militares reconocen por dónde va la frontera. Es como su estuviéramos aquí, y de este lado de la tarima es Venezuela y de aquel lado es Brasil”, dijo Nicolás Maduro visiblemente ofuscado durante una ceremonia de la Fuerza Armada Nacional. “Bueno, nuestro Ejército llegó hasta la línea y vio a los terroristas de aquel lado. Tuvimos un dilema, escúchenme bien, entrar, capturarlos y traerlos, o respetar la soberanía con Brasil… Tuvimos un dilema… porque el terrorismo no tiene frontera”, admitió.

Sin embargo, según dijo Maduro, tomó la decisión con el derecho internacional: “El territorio brasilero es sagrado, Venezuela así lo reconoce, y respetamos el territorio brasilero”.

El régimen de Nicolás Maduro anunció este sábado que activó “trámites diplomáticos” para solicitar a Brasil la entrega de cinco militares “desertores” venezolanos que fueron retenidos en el estado de Roraima y que son señalados por el asalto a un cuartel militar del sur de Venezuela. “Ya se han comenzado a activar los trámites diplomáticos necesarios con el fin de solicitar y facilitar la entrega de este grupo de ciudadanos implicados en tan graves hechos”, informó la Cancillería venezolana en un comunicado.

“Venezuela aspira contar con la mayor colaboración por parte de las autoridades de la República Federativa de Brasil, como resultado de la cooperación que debe imperar entre los estados en la lucha contra el terrorismo y las amenazas a la paz social”, se añadió en el documento.

El Ejército brasileño retuvo el jueves en el estado de Roraima, que limita con Venezuela, a cinco militares venezolanos en una reserva indígena y procedió a interrogarlos para establecer las razones de su presencia en el país, informaron ayer los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores en un comunicado. La nota indica que los militares estaban “desarmados”, pero no aclara si fueron detenidos. De hecho, el gobierno de Bolsonaro no contestó aún si piensa entregarlos al chavismo.

Para el dictador, esos combatientes son “desertores” de las Fuerzas Armadas y responsables del ataque del pasado 22 de diciembre a una instalación militar en la Gran Sabana, que culminó con la muerte de un oficial y el robo de 120 fusiles de asalto y 9 lanzagranadas.

Maduro también acusó a Brasil, Colombia, Perú y Ecuador de haber facilitado el movimiento y entrenamiento del grupo, un señalamiento que estos países rechazaron casi de forma inmediata.

El Gobierno de Brasil es crítico con Maduro, al que acusa por la crisis de Venezuela, que se expresa en escasez cíclica, hiperinflación y un éxodo que la ONU cifra en más de cuatro millones de personas. Según cifras oficiales, más de 220.000 venezolanos residen actualmente en Brasil, y unos 500 ingresan al país cada día, la mayoría de ellos a través del estado de Roraima.

Brasil dio refugio a 21.000 venezolanos solicitantes de asilo, confirma Acnur por Carmen Victoria Inojosa – La Patilla – 13 de Diciembre 2019

Venezolanos cruzan la frontera hacia Brasil. / Foto Meridith Kohut / The New York Times

El Comité Nacional para los Refugiados de Brasil (Conare) otorgó refugio a 21.000 venezolanos solicitantes de asilo. A partir de ahora, los venezolanos que cumplan con los criterios necesarios serán procesados a través de un mecanismo acelerado sin necesidad de una entrevista.

Para beneficiarse de la nueva disposición, quienes soliciten asilo deben vivir en Brasil, no tener ningún otro permiso de residencia en el país, ser mayores de 18 años, poseer un documento de identidad venezolano y no tener antecedentes penales en Brasil.

Para la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados “esta medida constituye un hito en la protección de los refugiados en la región”. En junio el Conare reconoció que la situación en Venezuela equivale a violaciones graves y generalizadas de los derechos humanos.

Las autoridades brasileñas calculan que unos 224.000 venezolanos viven actualmente en el país. Un promedio de 500 venezolanos cruzan la frontera con Brasil todos los días, principalmente por el estado de Roraima.

Hasta la fecha, los venezolanos han presentado más de 750.000 solicitudes de asilo en todo el mundo, la mayoría en países de América Latina y el Caribe. Brasil ha registrado más de 120.000.

Tras el deterioro de la situación dentro de Venezuela, a principios de este año, la Acnur alentó a los gobiernos a reconocer la condición de refugiado de los venezolanos a través de determinaciones grupales.

Desde 2015 más de 4,7 millones de venezolanos han huido de la crisis humanitaria compleja. Se estima que para 2020 la migración de venezolanos alcance los 6,4 millones.

6 millones de latinoamericanos caerán en la pobreza extrema en 2019, según Cepal – El Nacional – 28 de Noviembre 2019

La organización destaca que el alza de 2,3 puntos porcentuales de la pobreza entre 2014 y 2018 en el promedio regional se explica básicamente por el incremento registrado en Brasil y Venezuela

Pobreza

Aumenta a más de seis millones de personas el índice de pobreza en Latinoamérica | Foto Archivo

Seis millones de latinoamericanos caerán este año en la vulnerabilidad y exclusión de la pobreza extrema, al continuar una tendencia que se agudizó en los últimos años, calcula la Comisión Económica para América Latina y el Caribe este jueves.

En una región de casi 620 millones de habitantes, en 2019 habría 27 millones más gente pobre que en 2014, y 26 millones se encontrarían en situación de pobreza extrema, dice el informe de esa entidad con sede en Santiago.

«Es la peor situación de exclusión, vulnerabilidad y carencia», dijo en rueda de prensa Lais Abramo, directora de Desarrollo Social de la Cepal. Eso significa, añadió, que hay más personas en cuyos hogares el ingreso per cápita no alcanza para comprar una canasta básica de alimentación.

Situación de exclusión

«Es una situación de extrema vulnerabilidad, las personas pueden pasar de una situación a otra en el caso de que pierda el empleo, enfrenten una enfermedad catastrófica o hay un desastre», agregó Abramo.

El débil desempeño de las economías regionales, que este año crecerían apenas 0,1%, carencia de programas efectivos de asistencia social y empleos precarios explican esta situación que América Latina demorará años en revertir.

«La preocupación central es que hacia 2019, la perspectiva no es muy positiva, por eso ponemos la señal de alerta de lo que se tiene que hacer hoy para evitar que esta pobreza se agudice, como aumentar las pensiones básicas, dijo por su parte Alicia Barcena, secretaria ejecutiva de Cepal.

Lenta reducción de la desigualdad

En 2019 el número de pobres aumentaría a 191 millones, de los cuales 72 millones estarían en la pobreza extrema, de acuerdo al informe. La cantidad de pobres es 6 millones más que la de 185 millones reportada en 2018.

Asimismo esa evolución, destaca «que prácticamente todas las personas que se suman este año a la estadística de la pobreza se integran directamente a la pobreza extrema», agrega el reporte.

Con ese indicador, la tasa de pobreza aumentaría 30,8% de la población de América Latina en 2019, lo que equivale a un aumento de 0,7% respecto a 30,1% de 2018.

La pobreza extrema, en tanto, se situaría en 2019 en 11,5%, con un alza de 0,8% respecto a 10,7% del año anterior. La pobreza extrema «afecta mayormente a niños, niñas y adolescentes, mujeres, indígenas y afrodescendiente, así como a los residentes en zonas rurales y a quienes están desempleados», señala el reporte de la Cepal.

Brasil y Venezuela

La organización destaca que el alza de 2,3 puntos porcentuales de la pobreza entre 2014 y 2018 en el promedio regional «se explica básicamente por el incremento registrado en Brasil y Venezuela».

En el resto de los países la tendencia dominante en ese período «fue hacia una disminución, debido, principalmente, a un aumento de los ingresos laborales en los hogares de menores recursos. Así como también a transferencias públicas de los sistemas de protección social, y privadas, como las remesas en algunos países», agrega la institución.

La organización reportó, además, una «lenta reducción de la desigualdad de ingresos» en la región. «América Latina es tristemente conocida como la región más desigual del mundo. La desigualdad de ingresos es una de las expresiones más evidentes y un obstáculo al desarrollo y a la garantía de los derechos y del bienestar de las personas, además de un factor que inhibe la innovación, el aumento de la productividad y el crecimiento económico», dice Cepal.

Si bien entre 2002 y 2014 la desigualdad de ingresos disminuyó de manera significativa, a partir de 2015 esa tendencia se «ralentizó», debido a los mismos factores que explican la evolución de la pobreza extrema y la pobreza.

Gini

Medida por el índice de Gini en un promedio de 15 países de América Latina, la desigualdad por ingreso se redujo de 0,538, en 2002, a 0,477, en 2014, y a 0,469, en 2017; y luego llegó a 0,465, en 2018, disminuyendo 13,6% en 16 años, a una tasa de 0,9% por año.

El ritmo de reducción ha decaído: la variación promedio entre 2002 y 2014 fue de 1% anual. Mientras que entre 2014 y 2018 fue de 0,6%, con grandes diferencias entre los países

Juan Guaidó respondió las críticas de Lula da Silva: “Por nuestra Constitución soy Presidente Encargado, usted es un ladrón condenado” – Infobae – 24 de Noviembre 2019

El líder opositor venezolano aseguró, además, que Nicolás Maduro y el ex mandatario petista “fueron partícipes del saqueo” a los pueblos de Venezuela y Brasil

Juan Guaidó aseguró que Nicolás Maduro y Lula da Silva fueron partícipes de los saqueos a los pueblos de Venezuela y Brasil (REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)

Juan Guaidó aseguró que Nicolás Maduro y Lula da Silva fueron partícipes de los saqueos a los pueblos de Venezuela y Brasil (REUTERS/Carlos Garcia Rawlins)

Juan Guaidó lanzó una fuerte respuesta contra Lula da Silva tras las críticas del ex presidente de Brasil, durante un Congreso del Partido de los Trabajadores (PT), en el que se refirió a las crisis de Venezuela y Bolivia.

“Después de lo que vimos en Bolivia debemos tener orgullo de todo lo que resistió el pueblo venezolano para no entregarse a los caprichos del gobierno estadounidense”, manifestó Lula ante sus seguidores.

A través de su cuenta de Twitter, el presidente interino de Venezuela envió una fuerte respuesta al ex jefe de Estado brasileño, quien recientemente salió de prisión tras ser condenado por corrupción.

“He sido electo diputado 2 veces. Por nuestra Constitución y para el mundo soy Presidente Encargado. A diferencia de usted que es un ladrón condenado. Maduro y usted fueron partícipes del saqueo a nuestros pueblos a través de Petrobras, Odebrecht y PDVSA”, señaló el líder opositor venezolano y presidente de la Asamblea Nacional (AN), de mayoría opositora.

Lula da Silva criticó al gobierno interino de Venezuela durante un Congreso del PT (REUTERS/Nacho Doce)
Lula da Silva criticó al gobierno interino de Venezuela durante un Congreso del PT (REUTERS/Nacho Doce)

“Afortunadamente, la institucionalidad brasileña es aún fuerte y usted estuvo preso como el ladrón que es. Hoy está libre, pero no es inocente. Usted posiblemente volverá a prisión, mientras en Venezuela muy pronto habrá justicia y libertad”, agregó.

El gobierno interino de Guaidó, en tanto, mantiene una estrecha relación con la administración de Jair Bolsonaro.

Lula, que salió de la cárcel el 8 de noviembre pasado tras haber cumplido 19 meses de reclusión por corrupción pasiva y blanqueo -tras un juicio que lo condenó a casi nueve años de prisión-, llamó al PT a reconquista el poder en Brasil.

No obstante, en una entrevista al diario británico The Guardian publicada días atrás, dio a entender que no se presentará a las elecciones de 2022, al subrayar que para los próximos comicios él tendrá 77 años y “la Iglesia católica, con 2.000 años de experiencia, jubila a sus obispos a los 75”.

Además, para presentarse a las elecciones, Lula precisaría que su sentencia fuera anulada.

En el Congreso del PT, el ex presidente brasileño volvió a respaldar a Evo Morales. En la entrevista con The Guardian, había considerado que el ex mandatario boliviano cometió un error al buscar un cuarto mandato: “Mi amigo Evo cometió un error cuando buscó un cuarto mandato como presidente”. Pese a esto, aclaró que, según su opinión, lo que le hicieron fue un “golpe de Estado”.

El gobierno interino de Guaidó, por su parte, estrechos lazos con el de Jeanine Áñez, quien además expulsó a los diplomáticos chavistas que se encontraban en Bolivia.

La devastación del Amazonas en nombre del “socialismo” por  Edgar Cherubini – El Nacional – 23 de Noviembre 2019

Los gobiernos “socialistas del siglo XXI” y sus falsos “presidentes de los pobres” se han caracterizado por entregar a oscuros intereses los recursos naturales y minerales de la Amazonia, llegando a ceder la soberanía sobre esos territorios a cambio de jugosos negocios en un “se vale todo” corrupto y voraz, permitiendo la extracción indiscriminada de minerales y la tala de sus bosques, causando la progresiva desaparición del pulmón que le brinda oxígeno al planeta y la extinción de culturas indígenas milenarias que allí habitan.

El Amazonas venezolano, territorio de 184.000 Km2, forma parte del ecosistema verde del planeta y constituye una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo. Pese a su importancia vital, el régimen chavista ha permitido la explotación de minerales estratégicos, la penetración de la narcoguerrilla colombiana y toda suerte de negocios de extracción de minerales, manejados por militares y mafias del crimen organizado, incrementándose a raíz de la desafectación y la liquidación del sistema de parques nacionales, reservas forestales y de la biosfera de ese territorio, cedidas al negocio multimillonario de actividades mineras, petroleras, forestales y “otros desarrollos”, establecidos en el decreto del  Arco Minero del Orinoco, que ha colocado en situación de riesgo ecológico y humano dicha región. Los proyectos extractivos promovidos por Chávez y continuados por Maduro, que arrasan indiscriminadamente la selva y utilizan mercurio en el proceso de extracción del oro, perjudicando los suelos y envenenando los ríos, se encuentran en territorios indígenas, donde estos son utilizados como guías, esclavizados en las minas, hostigados y asesinados, lo que implica la progresiva desaparición de esas etnias.

Los guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional y de las FARC controlan la explotación de los recursos minerales del suelo venezolano, específicamente el oro, el diamante y el coltán. Según el diario El Tiempo (Valentina Lares Martiz, Amazonas, el Estado venezolano donde manda el ELN, 13.11.2018 ), “Se trata de la reinvención de estos grupos a la sombra de la “revolución bolivariana”, que en tiempos de Hugo Chávez tuvieron luz verde para entrar y descansar en Venezuela, pero bajo el régimen de Nicolás Maduro tienen un “trabajo” formal en las minas: organizar a los mineros para explotar el recurso, luego transportarlo y entregarlo al gobierno venezolano (…) Estas actividades de explotación y entrega de oro y coltán solían estar a cargo de los ‘pranes’ (criminales o ex convictos pertenecientes al crimen organizado que controlan a sangre y fuego la explotación de los recursos), pero poco a poco las FARC y guerrilleros del ELN que han entrado a Venezuela han ido asumiendo estos roles”.

La Amazonia brasileña del “hermano Lula”

Durante el gobierno del “socialista” Lula (2003-2010), paladín del Foro de Sao Paulo, se deforestaron 110.852 Km2 de la selva amazónica, concedidos a las corporaciones madereras, petroleras, mineras y de biocombustibles, sin importarle la destrucción de la mayor reserva de la biosfera del mundo, la desaparición de miles de especies animales y de plantas, así como las repetidas masacres en pueblos indígenas. Según informes de Green Peace, el gobierno brasileño, presidido por Lula, financió y participó como accionista de las grandes industrias y corporaciones locales y transnacionales que operan en la Amazonia, convirtiéndose en el principal impulsor de la más grande deforestación del planeta en lo que va de siglo. Además, las leyes presentadas por sus asesores ante el Congreso brasileño conceden derechos de propiedad a esas corporaciones, ocupantes ilegales de millares de hectáreas y así duplicar la porción de selva que podía ser deforestada “legalmente”. Las organizaciones Trident Ploughshares, la Fundación Right Livelihood Award y la Fundación para la Defensa del Ambiente denunciaron que durante el gobierno de Lula, Brasil fue el país que registró la mayor cantidad de asesinatos de líderes ambientales e indígenas: 365 víctimas de los sicarios de empresas ganaderas, agrícolas, mineras y madereras. Los negocios y ganancias que producen el desastre ecológico no se detienen. Entre 2017 y 2018 se talaron cerca de 7.900 km2 de bosque en la Amazonia brasileña, según Greenpeace Brasil, aproximadamente 1.185 millones de árboles desaparecieron y con ellos miles de especies de flora y fauna.

Los mineros utilizan mercurio para extraer oro, envenenando los ríos

Evo, el falso indígena

En Bolivia se recuerda a Evo Morales como el “falso indígena” cuando en 2011 ordenó reprimir salvajemente una marcha de indígenas que protestaban la ocupación de sus tierras en el Parque Nacional Tipnis, reserva en la cuenca amazónica boliviana, donde viven 14.000 habitantes ancestrales de ese territorio. Desde entonces, Morales trató de imponer el proyecto de una carretera, planificada, financiada y construida por su vecino Brasil, con el objetivo de conseguir una salida al océano Pacífico para exportar al Asia los productos de las mega corporaciones madereras y de soja que están devastando la Amazonia brasileña. A la sombra de este proyecto también se encontraban los productores de coca, a quienes se les facilitaría esta vía de comunicación dentro de la reserva. Recordemos que desde 1996, Evo Morales preside el Comité de Coordinación de las seis federaciones de productores de coca de Bolivia.

Sobre los recientes incendios forestales en Bolivia, que han devastado más de un millón de hectáreas con toda la flora y fauna que la integran, causando el desplazamiento de miles de indígenas y campesinos, Carlos Sánchez Berzaín, director del Interamerican Institute for Democracy, afirma que este ecocidio fue provocado y ejecutado «legalmente» por Evo Morales, quien desde hace 30 años promueve y defiende con violencia y muerte la implantación y expansión de cultivos ilegales de coca como materia prima de la cocaína y del narcotráfico regional.

Expresa Sánchez Bersaín: “La zona del Trópico de Cochabamba fue convertida en cocalera por medio de quemas, talas y ‘desmontes’ de bosques tropicales. Los cultivos de coca ilegal que eran de 3.000 hectáreas en el año 2003, hoy son más de 80.000 hectáreas, porque Morales, el jefe vitalicio de las federaciones de cocaleros que producen cocaína, es el jefe del Estado Plurinacional de Bolivia.

La ampliación de cultivos de coca ilegal ha llevado a Evo Morales a invadir y destrozar el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure, que es un área protegida de Bolivia, declarada Parque Nacional en 1965 y Territorio Indígena en 1990, de una extensión de l.236.296 hectáreas en territorio de los departamentos de Cochabamba y Beni.

Patrulla del ELN

El ecocidio está probado por acciones concretas de Evo Morales y su régimen, entre otras, el 25 de agosto de 2017 el vicepresidente de Morales repudia la protección del ecosistema afirmando que «las áreas protegidas fueron elaboradas por los gringos para guardarse nuestros recursos naturales para el día que se hagan cargo del país».  El 10 de julio de 2019 Evo Morales por decreto supremo 3973 ordena que «en los departamentos de Santa Cruz y Beni se autoriza el desmonte para actividades agropecuarias en tierras privadas y comunitarias. En ambos departamentos se permite las quemas controladas». El 16 de julio de 2019 el viceministro de Sustancias Controladas, en su informe oficial, admitió que “hay tala y quema de árboles para ampliar el cultivo ilegal de coca en la reserva del Tipnis».

La Fundación Amigos de la Naturaleza (fan-bo.org) informa que «entre los años 2005 y el 2018 se ha detectado más de 7,1 millones de hectáreas de bosque quemado en Bolivia. 71% en Santa Cruz, 21% en el Beni. En 2018 las áreas quemadas en el Beni sumaron 1,8 millones de hectáreas». Esto demuestra, además, que en sus 14 años de detentar el poder, Evo Morales y su dictadura castrochavista hicieron del ecocidio una acción reiterada para su beneficio”.

Me pregunto: ¿qué piensan los antropólogos de izquierda, que hacen activismo político dentro de las universidades latinoamericanas, norteamericanas y europeas, de esta dramática realidad que viven los indígenas de Amazonas y del ecocidio provocado por sus camaradas Chávez, Maduro, Evo y Lula? La supuesta utopía que anunciaron los ideólogos del Foro de Sao Paulo en 1990, la nueva Internacional Comunista dirigida desde Cuba, cuando decidieron fomentar movimientos políticos étnicos por los derechos de los indígenas o “pueblos originarios”, reclutando a estos “idiotas útiles” para sus fines, no se trataba de otra cosa que la de sistematizar el saqueo de esos territorios para beneficio de las mafias corruptas de Brasil, Bolivia y Venezuela.

Niña yanomami

La Amazonia, en su totalidad con una superficie de 5.5 millones de Km2, es considerado el pulmón verde del planeta y constituye una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo. Sus bosques pluviales tienen una antigüedad de 75 millones de años y junto con otros idénticos ecosistemas a lo largo del verde cinturón ecuatorial del globo terráqueo, interactúa con las zonas polares manteniendo el equilibrio climático al producir nubes, lluvias, agua y oxígeno para hacer posible la vida en nuestro planeta. Allí habitan culturas indígenas ancestrales que viven en perfecto equilibrio con el ambiente. Se debería promover la creación de una corte penal internacional, un Núremberg ecológico, para enjuiciar y condenar a los criminales que destruyen su ecosistema.

 

 

 

Manuel Antonio Barroso, el general de los 20 mil millones de dólares por José Casado – La Patilla – 19 de Noviembre 2019

Foto: Cortesía

Ha pasado los últimos cinco años con una vida discreta y secreta como diplomático, manteniéndose a cuatro mil kilómetros de la tragedia humanitaria que ayudó a construir en su país, Venezuela.

En Brasilia, pocos lo saben, pero Manuel Antonio Barroso Alberto, de 51 años, agregado militar en Brasil de la cleptocracia dirigida por Nicolás Maduro, es el protagonista de uno de los mayores escándalos financieros de la década: la desaparición de US $ 20 mil millones de las reservas de divisas de Venezuela.

El fraude se produjo en la administración de Hugo Chávez entre 2006 y 2013, durante la euforia de las exportaciones récord de petróleo: el barril alcanzó los $ 120. Barroso era coronel y presidía la Comisión de Divisas (Cadivi), que autorizó a empresas para remitir dólares al exterior.

En 2012, el Banco Central de Venezuela estimó en US $ 20 mil millones el valor de las licencias de cambio “injustificadas” otorgadas por Barroso. Las “importaciones ficticias” a través de empresas fantasmas fueron confirmadas por los ministros Jorge Giordani (Planificación) y Edmée Betancourt (Industria y Comercio). Se anunció una “investigación rigurosa”, el dictador Maduro extinguió Cadivi, despidió a Barroso, luego lo ascendió a general y lo envió a Brasilia como agregado militar.

En Caracas, las investigaciones siguen prohibidas por el trío que patrocinó la carrera de Barroso, desde el fallecido secretario de Chávez (2001) hasta el general (2015). Casualmente, son personajes influyentes de la cleptocracia que aún mantienen a Maduro en el poder: Diosdado Cabello, líder del partido chavista; Vladimir Padrino López, Ministro de Defensa; y Jesús Suárez Chourio, comandante del ejército.

La semana pasada, Barroso estuvo involucrado en un incidente con opositores al régimen que intentaban ocupar la embajada en Brasilia. Discreto y con una vida sin dificultades financieras, como otros diplomáticos venezolanos, el general “Manolo” Barroso sigue un gran secreto de la cleptocracia chavista: la lista de los favorecidos por Cadivi con la desaparición de 20 mil millones de dólares en reservas de divisas de Venezuela.

Juan Guaidó mide de nuevo su poder de convocatoria con una manifestación contra Maduro en Caracas por Florantonia Singer – El País – 16 de Noviembre 2019

La tensión crece la víspera de la protesta en la capital venezolana donde un grupo armado ha irrumpido en la sede del partido del líder opositor

juan guaido venezuela
Juan Guaidó en una conferencia el 11 de noviembre de 2019 en Caracas. AFP

Tras un año especialmente convulso en la política venezolana, Juan Guaidó medirá este sábado su poder de convocatoria. Volverá a intentar llenar las calles de gente después de que 2019 comenzara con enorme fuerza con el denominado “Cese de la usurpación”, en referencia al poder ostentado por el presidente chavista Nicolás Maduro. Guaidó, presidente interino respaldado por más de 50 países, entre ellos Estados Unidos, plantea un Gobierno de transición, elecciones libres en el país sudamericano y dejar atrás años de represión de la mano de Maduro. El líder chavista tiene programada para este mismo sábado otra marcha en respuesta a la de Guaidó y que aprovechará para mostrar su apoyo al boliviano Evo Morales, aliado tradicional del chavismo y ahora asilado en México.

Guaidó se subió el martes pasado a un vagón del metro de Caracas, la capital venezolana, para ir a la Asamblea Nacional, en el centro de la ciudad. Sin mayores inconvenientes, Guaidó entró con sus guardaespaldas al que en otro tiempo fuera el lugar de trabajo de Nicolás Maduro, una empresa pública celosamente controlada por los sindicatos chavistas y sumida en su peor crisis de funcionamiento. Durante el viaje, dio la mano e invitó a la gente a la movilización que convocó hace más de dos semanas y que se celebra este sábado. Más tarde, paseó por el emblemático bulevar de Sabana Grande y repitió la invitación. Y hace solo dos días, el jueves, acompañó a un grupo de estudiantes universitarios a una asamblea en la que, tras haber finalizado, se produjeron enfrentamientos entre los jóvenes y las fuerzas antimotines que rodearon la Universidad Central de Venezuela. “El 16 de noviembre y los días que sean necesarios estaremos en protesta sostenida en el país; eso es lo que significa la calle sin retorno. La protesta sostenida no es un eslogan, ni una varita mágica. A los venezolanos, a todos los venezolanos, nos sobran las razones para protestar el 16 [de noviembre] y los días que sean necesarios hasta lograr el cambio que urge en el país”, dijo Guaidó a los estudiantes.

Y es que en el país sudamericano no se ha dejado de protestar. Se hace casi a diario por la precariedad de la vida; porque fallan habitualmente los servicios básicos como el suministro de luz y agua; o por la devaluación del salario tras dos años en hiperinflación que ha disparado la pobreza y, como consecuencia, la escasez de alimentos y el hambre entre la población.

Guaidó ha respaldado las últimas protestas que han convocado los maestros, los profesores universitarios y las enfermeras. Todos ellos han iniciado paros escalonados y amenazan con convocar una huelga general. Guaidó ha aprovechado el hartazgo de los diferentes sectores de la sociedad para aglutinarlos y salir a las calles con más fuerza este sábado.

Guaidó, quién ha estado todo este tiempo viajando por diferentes rincones del país, publicó un emotivo vídeo para animar a la participación en la marcha. Esta semana, juró los llamados Comités Políticos Parroquiales para animar a la movilización y los partidos contrarios a Maduro han repartido panfletos casa por casa. Se trata de un trabajo extra de convocatoria para un líder que no tiene acceso a los medios masivos de comunicación y que tiene el reto de volver a remolcar a una ciudadanía nuevamente desesperanzada. Y es que el presidente interino había sufrido últimamente varios reveses en su liderazgo como por ejemplo la dificultad en la entrada de ayuda humanitaria, la fallida operación militar del 30 de abril o el estancamiento de las negociaciones con el círculo de Maduro en Noruega.

En respuesta a la marcha antichavista, Maduro anunció que a partir del jueves desplegará a un contingente de partidarios del chavismo entrenados militarmente para labores de patrullaje y para “garantizar la paz y las navidades felices”. “Tenemos 321.433 fusiles que están siendo distribuidos por las vías seguras de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para nuestros milicianos. Esto significa el fortalecimiento de la capacidad militar de nuestro país”, detalló Maduro.

Bolivia como ejemplo

Nicolás Maduro tiene su propia interpretación de lo ocurrido en Bolivia desde las denuncias de fraude tras la dudosa reelección, el 20 de octubre, de Evo Morales como presidente y su posterior renuncia. El martes, Maduro nombró en televisión uno a uno a los miembros del alto mando militar de Bolivia, que hasta ahora ha sido un leal aliado del chavismo, y les exhortó a restituir a Morales en el poder. Aseguró que había hablado por teléfono con el exmandatario, ahora asilado en México, y que la operación para sacarlo de una forma segura del país andino había sido diseñada por Alberto Fernández, presidente electo de Argentina.

Las movilizaciones multitudinarias —y en ocasiones violentas— que tuvieron lugar en Bolivia tras las denuncias de fraude en la reelección de Evo Morales como presidente del país andino se ha convertido en un modelo a seguir para los venezolanos que rechazan a Maduro. Pero en el caso de Bolivia, sin embargo, las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad forzaron la renuncia del líder indígena, algo que no ha sucedido en Venezuela.

Guaidó, por ejemplo, respondió rápidamente al juramento —sin quorum— de la senadora Jeanine Añez como presidenta interina de Bolivia, tras el vacío de poder que generó la renuncia de Morales, su vicepresidente. “La reconocemos como presidenta interina en su misión de guiar una transición constitucional hacia una elección presidencial. Son una inspiración para nuestro país, tenemos la convicción de que lograremos la libertad”, tuiteó Guaidó. La senadora boliviana le agradeció el reconocimiento por la misma vía: “Como Presidenta Constitucional de Bolivia le invito a designar al nuevo embajador de Venezuela en Bolivia, quien será reconocido de inmediato por nuestro Gobierno”.

CHOQUES EN LA EMBAJADA DE VENEZUELA EN BRASIL

En la Embajada de Venezuela en Brasil ocurrió esta semana un nuevo choque institucional, como ya sucediera con los nombramientos que hizo Guaidó de sus representantes en el extranjero siendo el caso más emblemático el de la legación en Washington.

El miércoles pasado, parte del equipo diplomático designado por Maduro decidió dar su respaldo a Guaidó y cuando los representantes del opositor ingresaron para hacer uso de las instalaciones de la legación diplomática en el país vecino, fueron atacados por seguidores del chavismo. Hubo forcejeos y golpes, según se ve en algunos vídeos difundidos en las redes sociales. Y finalmente, el equipo de Guaidó se retiró.

Sobre lo ocurrido, el canciller de Maduro, Jorge Arreaza, dijo: “Anunciamos que el grupo de personas que de manera violenta ingresó a nuestra Embajada en Brasilia ha abandonado nuestro territorio e instalaciones, de manera pacífica, por gestiones de las autoridades. Agradecemos a los movimientos sociales brasileños por su apoyo valeroso”.

Chavismo logra secuestrar la embajada de Venezuela en Brasil por Sabrina Martín – PanamPost – 14 de Noviembre 2019

La sede diplomática está ocupada por adeptos al régimen de Maduro, entre ellos un general acusado de corrupción en el país suramericano

Grupos violentos del chavismo tomaron la sede venezolana por la fuerza. (Twitter)

La Embajada de Venezuela en Brasil se mantiene secuestrada por el régimen de Nicolás Maduro con la ayuda de un general chavista protegido por Diosdado Cabello, el segundo hombre más poderoso de la tiranía.

Luego de que diplomáticos que trabajaban en la Embajada reconocieran a Juan Guaidó como presidente (e), la legítima embajadora María Teresa Belandria se dispuso a tomar el control de las instalaciones; sin embargo, grupos violentos del chavismo tomaron la sede venezolana por la fuerza y la mantienen ocupada, tal y como sucedió durante meses con la Embajada venezolana en Estados Unidos.

Belandria ofreció declaraciones en las que explicó cómo fueron los hechos ocurridos en la Embajada, y confirmó que se vio obligada a abandonar el lugar, que aún se encuentra en manos del chavismo.

Centro de Comunicación Nacional

@Presidencia_VE

Embajadora @matebe ofrece segundo balance sobre los hechos ocurridos en la embajada venezolana en Brasil luego que funcionarios del régimen reconocieran a @jguaido como presidente (E) de Venezuela

Video insertado

“Recibimos de funcionarios de carrera de la Embajada quienes nos manifestaron que reconocían al Gobierno del presidente Juan Guaidó y que en consecuencia podíamos acceder a los espacios de la embajada con ellos, y así lo hicimos, de manera pacífica, con el control remoto, con las llaves de seguridad, es decir, ingresamos con los funcionarios que entregaron de manera voluntaria las llaves de la embajada de Venezuela en Brasil”, contó en una entrevista a NTN24.

“Trascurrió un par de horas y se presentaron afuera de la sede grupos muy exaltados liderados por el general de división Manuel Antonio Barroso, agregado militar del régimen en Brasil quien, además, fue el presidente de Cadivi por ocho años acompañado de un grupo de personas no venezolanas, muy violentas”, agregó.

Por su parte, Julio Borges, comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores del Gobierno de Guaidó, acusó a Barroso de asaltar la embajada luego de que los funcionarios que ahí trabajan reconocieran a Guaidó como presidente encargado.

Centro de Comunicación Nacional

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Comisionado @JulioBorges: “Manuel Barroso asaltó sede diplomática venezolana en Brasil con agentes cubanos” https://pvenezuela.com/es/presidencia/borges-manuel-barroso-asalto-sede-diplomatica-venezolana-en-brasil-con-agentes-cubanos/ 

Borges: “Manuel Barroso asaltó sede diplomática venezolana en Brasil con agentes cubanos”

El Comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores, Julio Borges, denunció que el expresidente de Cadivi, general Manuel Barroso, asaltó la

“El militar corrupto y expresidente de La Comisión Nacional de Administración de Divisas (Cadivi), Manuel Barroso, asaltó la sede con grupos violentos del Foro de Sao Paulo y agentes cubanos”, denunció.

Barroso, el general chavista que secuestró la embajada

Barroso actualmente es el ilegítimo agregado militar de Maduro en Brasil. Entre 2006 y 2013 fue presidente de Cadivi, organismo responsable del robo de veinticinco mil millones de dólares del Estado venezolano. Barroso es también calificado como el «general protegido de Diosdado Cabello», así lo señaló el exministro y militar venezolano Hebert García Plaza, quien rompió con el chavismo en 2015.

Barroso trabajó junto a Cabello durante el Gobierno de Hugo Chávez. Desde 2001 estuvo en la Secretaría de Despacho de la Presidencia, en la Vicepresidencia de la República y como director general del despacho en el Ministerio de Infraestructura.

Diplomáticos de Maduro reconocen a Guaidó y entregan la embajada en Brasil – Yo Soy venezolano – 13 de Noviembre 2019

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Diplomáticos de la embajada de Venezuela en Brasil, que estaban a cargo del régimen de Nicolás Maduro, le informaron a María Teresa Belandria, la embajadora del gobierno de Juan Guaidó, que reconocen a este último como presidente legítimo de Venezuela y luego procedieron a ofrecer la sede diplomática a su gestión.

“Estos procedieron a abrir las puertas y a entregar voluntariamente la sede diplomática a la representación legítimamente acreditada en Brasil. Esta acción fue comunicada inmediatamente al Ministerio de Relaciones Exteriores“, se menciona en un comunicado oficial.

Asimismo, a los diplomáticos de Maduro “se les notificó de la acción emprendida por sus compañeros e, inmediatamente, se les invitó a incorporarse al trabajo en la embajada garantizándoles todos sus derechos laborales“, acotan.

La migración que cambia el rostro de América Latina por Stephania Corpi -El País – 9 de Noviembre 2019

La frontera de Perú y Brasil se ha convertido en uno de los pasos más transitados por los millones de venezolanos, incluidos aquellos que simpatizaron con Chávez, que se han visto obligados a abandonar su país y que con su salida transforman la región

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Venezolanos cruzan a pie la frontera entre Venezuela y Brasil STEPHANIA CORPI

Los tres hombres temblaban aún. Llevaban más de 24 horas viajando en bus y a pie, desde sus hogares en Puerto la Cruz, en el noreste de Venezuela, hasta Pacaraima, la ciudad fronteriza entre su país y Brasil. Cada uno llevaba una maleta y varias capas de ropa encima a pesar del calor, lo que pudieron rescatar de otras maletas que se quedaron en el camino. Por el peso que había perdido cada uno, tenían puestos varios pantalones amarrados con una cuerda para no perderlos.

Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), dependiente de la ONU, cerca del 16,3% de los venezolanos –4,5 millones de personas– vive hoy fuera de su país. En América Latina, se concentra el 88% de la migración. Una fuga que se ha intensificado en los últimos años, en la medida en que la crisis del país caribeño ha empeorado, las condiciones de vida son cada vez más pobres y el choque entre el Gobierno de Nicolás Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, reconocido como mandatario interino por más de 50 países, no ha hecho sino agravarse.

Puerto Maldonado es una ciudad selvática llena de contrastes: operan hoteles de lujo, hay excursiones turísticas y se organizan recorridos para el avistamiento de aves. En la otra orilla del rio que atraviesa la ciudad, el panorama es muy distinto: minería y tala ilegal, explotación sexual y laboral, y la triple frontera.

La travesía de esta pareja hasta instalarse en Puerto Maldonado no fue fácil. Hicieron de todo durante los nueve meses que tardaron en cruzar el territorio brasileño. En un principio, la familia se estableció en la frontera, entre Santa Elena de Uarién, Venezuela y Pacaraima. Empezaron vendiendo peluches, y después frutas jugando con el cambio en la frontera. En esa época, había libre tránsito, pero después el gobierno brasileño puso controles; se dieron cuenta de que además de comida, había un corredor de droga, tráfico de personas, y otras actividades ilícitas impulsadas por grupos criminales.

Quintero se siente agradecida porque ya no tienen que compartir un cuarto con 20 personas, como lo hicieron durante meses en Brasil. Ahora, en Puerto Maldonado, la pareja vive en un cuarto con un colchón y un refri. “Yo soy técnico en enfermería, mire cómo eran los hospitales antes en Venezuela”, dice mientras enseña una foto donde se le ve con su uniforme sonriente y con más peso, rodeada de colegas en la recepción de un hospital.

Milerci Quintero en su hogar en Puerto Maldonado.
Milerci Quintero en su hogar en Puerto Maldonado. STEPHANIA CORPI
El éxodo de médicos y enfermeras ha afectado la salud del país. Un informe de julio de este año de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, conducida por Michelle Bachelet, señala que la migración es parte de la razón por la cual las enfermedades que estaban bajo control, como la difteria y el sarampión, se han propagado nuevamente. En Venezuela hay una infraestructura en decadencia marcada por apagones y falta de agua, ligada al éxodo de profesionales, condiciones no sanitarias para funcionar y una grave escasez de equipos médicos básicos, suministros y medicamentos, explica el informe. A ello hay que unirle la escasez de entre el 60% y el 100% de los medicamentos esenciales en cuatro de las principales ciudades de Venezuela, incluida Caracas.

Verónica Cortez hace un año que viajó con su hermano a Puerto Maldonado. A los 18 años, atravesó Brasil desde Pacaraima hasta la ciudad peruana, sin dinero. “Fue horrible el viaje. Me tocó caminar una noche entera, nunca me había subido a un barco (para ir de Manaos a Porto Velho), se escuchaban animales, nos encontramos con indígenas que no hablaban español. Fueron 17 días de horror”, cuenta esta venezolana originaria de Maturín, que toda su vida la ha pasado bajo el gobierno del régimen chavista y que con Maduro vio frustrado su sueño de ser un día enfermera. Cortez gana 200 dólares mensuales en Puerto Maldonado. Toda su familia está fragmentada por la crisis: su madre se quedó en Maturín, al nororiente de Venezuela, con sus dos hermanos pequeños. Su padre sigue en Brasil, cerca de la frontera, mientras que ella y su hermano mayor prueban suerte en Perú.

Hasta la fecha, Perú ha acogido a más de 860.000 venezolanos. La edad promedio y el nivel de estudios han cambiado drásticamente en los últimos dos años. En las oleadas más recientes, ya no llegan los ingenieros, médicos y abogados que habían logrado ahorrar los 300 o 400 dólares que costaba el pasaje para cruzar Brasil o Colombia y Ecuador para llegar a Perú. Así lo demuestran las primeras rondas de encuestas de la OIM, que en septiembre de 2017 arrojaban que el 47% de los venezolanos que entraban a Perú contaban con grado universitario completo. En un informe publicado en septiembre de este año llegan solo a 15%.

Un puente de poco más de un kilómetro separa a Brasil de Perú. Los venezolanos entran a cuentagotas: entre 30 y 40 por día. Eso, oficialmente. También, otros, lo hacen por trochas, de forma irregular. En cualquier caso, muy pocos comparados con los dos mil, en promedio, que han llegado por la frontera con Ecuador. El pico más alto, según datos de Migraciones de Perú, se dio en agosto de 2018, con 510 personas por día.

En Brasil, las cifras de migrantes han dado un salto cualitativo. Desde 2017, han entrado 504.000 venezolanos. En 2015 solo había 3.425 en todo Brasil y al año siguiente de 5.523. Según el Gobierno de Brasil, 212.400 están registrados hoy y viven en el país. De esos, unos 100.000 se concentran en el Estado de Roraima. Allí, Paracaima es el pueblo más cercano a la frontera que separa a los dos países. Es fácil ver a los venezolanos tratar de alcanzar uno de los mil lugares para desayunar en el Café Fraterno del sacerdote español Jesús Boadilla. Después, tratan de ocuparse en algún trabajo, ya sea cargando sacos en camiones, o en alguna refaccionaria, o en lo que se ofrezca. Y cuando cae la noche, deambulan por las calles buscando un lugar para dormir.

El río Acre sirve como frontera natural entre Bolivia, Perú y Brasil.
El río Acre sirve como frontera natural entre Bolivia, Perú y Brasil. STEPHANIA CORPI

Algunos nada más se quedan el tiempo necesario para descansar antes de seguir su viaje, incluso caminando, hasta Boa Vista, la capital del Estado, que está a más de 200 kilómetros de distancia, prácticamente sin paraderos, salvo unas pocas casas de nativos perdidas en el monte.

Bajo la sombra de un árbol, frente a la estación de buses de Boa Vista, ha estado José Eulogio Velázquez, de 29 años con su esposa Royelis y sus seis hijos. Exmilitar, sirvió durante ocho años a los Gobiernos de Chávez y Maduro. “No soy desertor, me dieron la baja sin pedirla”, explica entre lágrimas. Ha sido tal su shock, que no es capaz de buscar trabajo, su depresión ha sido devastadora. “Me duele. Para mí era una vocación servirles”, explica Velázquez, quien además recibía atenciones médicas gratuitas para su hija con albinismo. Pero un día dejó de recibir su pago. Le dijeron que había cometido una falta por no estar de guardia dentro de las instalaciones; se había emitido una orden general para suspenderlo. Nunca entendió qué había hecho, y como tantos, tuvo que salir de Venezuela empujado por la crisis.

En Boa Vista, donde según Médicos sin Fronteras, viven hoy cerca de 40.000 venezolanos, se encontró con su tía Lorena López, quien dice ver las cosas más claras ahora. “Claro que creímos en Maduro, claro que votamos por él. Pero después de lo que he vivido, yo quiero un trabajo, ya no quiero depender del Gobierno”, se desespera. A pesar de caminar por la ciudad tocando puertas todos los días pidiendo trabajo, no consiguen nada. Pra fora (fuera!) es lo primero que muchos aprenden del portugués.

López y su marido habían hecho de todo en Venezuela, no se querían ir, incluso trabajos ilegales como compraventa en las minas de Las Claritas y salas de apuestas clandestinas. “Teníamos nuestra casa y un carro para vivir bien, pero ya no teníamos comida para subsistir”. Cuenta que los cuadros de malaria que tenían, consecuencia de su trabajo en el arco minero, no se alcanzaban a curar por la falta de medicamentos, y terminaron, como miles de compatriotas, en Boa Vista donde si bien tienen qué comer, ahí también, se les ve deambulando, buscando empleo, juntando latas, limpiando parabrisas, vendiendo cigarros contrabandeados, o bañándose en el Rio Branco —contaminado ya por la minería ilegal— que parece ser la única diversión para los niños. Hay otros que no ven otra salida que la prostitución.

Hoy migran todos los que pueden, como pueden. Están los que hasta el final apoyaron a Hugo Chávez y los que lo maldicen, y eso también los acompaña en el camino. “Todos estos niños que yo veo por aquí tienen otra visión. Yo veo en los albergues que les gusta pedir porque Chávez así los acostumbró, nacieron con él y los arrinconó a convertirse en una población que solo sabía hacer eso”, afirma Manuel Delfino. Este comerciante venezolano de 59 años ha ido y venido por años y acumuló su fortuna vendiendo materiales de construcción entre ambos países. Lo hizo desde que se abrió la carretera para conectar ambos países en 1973. Hoy la importación y exportación que hace es de comida, de cauchos o medicinas que son casi imposibles de conseguir en Venezuela.

El exmilitar José Eulogio Velázquez después de pasar la noche en un refugio junto con su familia.
El exmilitar José Eulogio Velázquez después de pasar la noche en un refugio junto con su familia. STEPHANIA CORPI

Muchos de los migrantes no entienden la inmensidad de los países. Cruzar Brasil en esas condiciones es cosa de valentía, desconocimiento o desesperación. La ruta que siguen los venezolanos atraviesa los estados de Roraima, Amazonas, Rondonia —donde escogen si van al interior de Brasil, Argentina, Paraguay o Uruguay— después Acre quienes van a Perú o Bolivia. Algunos caminan, otros piden aventón, otros van en bus. Otros más, cuentan que van trabajando en las granjas a lo largo del camino donde el pago a veces es un lugar para dormir y un plato de comida. La angustia de no poder mandar dinero a quienes siguen en Venezuela los come por dentro. Muchos otros, viajan con toda su familia incluyendo a niños que van en brazos.

Thiago Sitta, psicólogo brasileño del programa Pana en la ciudad de Porto Velho, reconoce que esta migración se ha convertido en un reto para los servicios sociales. Si bien el paso de la migración haitiana a raíz del terremoto de 2010 estableció ciertas normas, nunca habían visto una crisis de esta magnitud. “Tuvimos el caso de un venezolano que tenía días caminando. Un colaborador, de buena fe, le dio de comer como hacemos con todos y le dio choque metabólico por inanición. Casi muere”, cuenta.

“Las fronteras políticas son tan mezquinas y tristes. Y aquí, por ejemplo, uno lo siente positivamente. Atraviesas el puente, y en 10 minutos en bici, estás en Perú; en un minuto de río, estás en Bolivia”, explica el padre jesuita Francisco de Almenar quien, desde Assis, en el lado brasileño de la frontera, en ocasiones compra de su bolsillo tiquetes de bus para los venezolanos. Almenar, de 69 años y misionero durante más de 30, dice que ese lugar es único y relevante porque es ahí a donde “van los desechables, los descartables de los tres países. Es una mezcla de comida, de culturas y razas, muy rica que hace una convivencia muy especial”.

Lo mismo le sucede a Adner Guerra, instalado hoy en Iñapari en la triple frontera entre Bolivia, Brasil y Perú, a 2,700 kilómetros de Pacaraima. Él luchó para no quedarse en Boa Vista porque todos los venezolanos, dice, se dedicaban a lavar parabrisas; tampoco quería instalarse en Manaos porque ahí todos vendían agua. Guerra es técnico electricista, y a lo largo del camino, siempre trató de dedicarse a su profesión, aunque hubiera días que pasara hambre.

Hoy, los Guerra tienen un pequeño taller de electricidad; por su negocio -un cartel y una mesita- pasan indígenas con grandes televisores, mineros que necesitan ayuda con su equipo o gente que viene de ciudades de camino a Puerto a Maldonado en busca de un electricista. Están en paz y contentos en esa amazónica ciudad fronteriza donde todos los días ven entrar y salir sus connacionales.

Para llegar a Perú, al igual que Francisco Morales y su familia, cruzaron el Amazonas, una de las vías más arduas que, más difícil de transitar por las temperaturas, la selva, la soledad del camino, el idioma. En Puerto La Cruz, él y su esposa Carolina tenían un negocio; él salió de Venezuela hace casi un año con la esperanza de poder iniciar una familia porque Carolina necesitaba un medicamento para la fertilidad. “Yo sé que allá no podría”, dice Carolina.

Aunque no se declaran chavistas, con una mezcla de admiración, nostalgia y rabia, los Guerra no ocultan su añoranza por Venezuela. Recuerdan los primeros años de Chávez: cómo llegaba en un coche modesto a los mítines, cómo arreglaba las calles, y cómo todo fue decayendo. “El que te diga que nunca votó por Chávez te está mintiendo. Si todos vivíamos de maravilla al principio”, explica Guerra. Bajo Chávez, ellos y la mayoría de sus familiares y amigos tuvieron casa o negocio propio.

Morales, paramédico, habla con orgullo de su carrera profesional y hace un recuento de los diversos trabajos que desempeñó en Venezuela. Recuerda su paso por la Guardia Nacional y Venepal, la empresa de papel que, en 2005, se convirtió en una de las primeras expropiadas por el Gobierno de Hugo Chávez– y explica cómo se benefició de las bonanzas del país y del régimen. “Yo tenía dos casas, una se la regalé a mi hijo. Yo podía ayudar hasta a mis vecinos”. Pero asegura que una vez muerto Chávez, bastaron tres meses para que el país se le fuera de las manos a Maduro. “Hay una frase que yo siempre recuerdo cuando pienso en Maduro, el mismo libertador (Bolívar) dijo: ‘Llamarse jefe para no serlo es el colmo de la miseria’”.

La mayoría de los venezolanos se sienten defraudados. Muchos dicen que no sabían lo que tenían, hablan de sus bienes, pero, sobre todo, hay una parte del culto hacia Chávez que no muere. Culpan a Maduro, se cuestionan qué pasaría si no hubiera muerto su antecesor e intentan explicar que ellos tenían una buena vida en su país. Todos añoran aquella Venezuela. “Nosotros nos quedamos aquí, con una idea de que estamos cerca de Brasil, porque Brasil está más cerca de Venezuela”, concluye Guerra.

Un joven venezolano mira hacia el Río Branco en Boa Vista, Brasil
Un joven venezolano mira hacia el Río Branco en Boa Vista, Brasil STEPHANIA CORPI

Mientras, los países de acogida se enfrentan a nuevos retos: controlar los brotes xenófobos, la porosidad de las fronteras y el malestar generalizado de las comunidades de acogida además de pasar sus propias crisis políticas. Aunque Brasil tenga todavía abiertas sus fronteras, muchos buscan llegar a países como Perú para reunirse con sus familiares o por las oportunidades de trabajo. Todo ello se combina con hechos imprevistos, como los incdios de julio y agosto en la Amazonia. “Imagínate que en la selva se publican periódicos donde dicen que la migración es culpable del cambio climático, y aparece una foto de las quemas”, explica Adner Guerra asombrado.

En el pequeño poblado de Iñapari ya hay muchos más venezolanos que han ido llegando en sus autos o a pie, van trabajando en las carboneras, madereras y ladrilleras. Las mujeres van a los restaurantes, “y más”, cuenta Guerra. Pero cada vez es más difícil, las autoridades migratorias “ya no los deja pasar y a nosotros siempre nos culpan de cualquier cosa”, explica preocupado porque pensaba traer a Perú más familiares. La migración venezolana ha cambiado la cara de la región. A corto plazo cuesta creer que estos ‘hijos de Chávez’ vayan a regresar al país que se vieron obligados abandonar. Para muchos, sin embargo, el camino no ha hecho sino empezar.

 

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