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Leonardo Vera: “Ni el estallido político ni el estallido social generaron el cambio” por Hugo Prieto – ProDaVinci – 29 de Diciembre 2019

Leonardo Vera: “Ni el estallido político ni el estallido social generaron el cambio”

Ayer: control de cambio y control de precios. Hoy: liberalización de todos los controles. Ayer: la Apertura Petrolera era el mascarón de proa de la privatización. Hoy: el negocio petrolero es un asunto de la geopolítica, Rusia —a través de la empresa Rosneft— coloca el crudo venezolano en los mercados internacionales y actúa como un trading para evadir las sanciones del Imperio. Ayer: la pobreza de ingresos era del 46%. Hoy es del 94%. Ayer: el neoliberalismo redujo la acción del Estado a su mínima expresión. Hoy: —después de las expropiaciones y estatizaciones de las más variadas empresas— la caída del producto interno bruto acumulado desde 2013 es del 62%. Ayer: la banca ganaba muchísimo dinero. Hoy: el crédito desapareció hasta nuevo aviso. Pareciera que quienes manejan la economía venezolana tienen en mente la consigna de Eudomar Santos —aquel personaje de Por estas calles—: «como vaya viniendo, vamos viendo». Y así le dan la vuelta a la tortilla a diestra y siniestra.

Le propongo a Leonardo Vera, profesor titular de la Facultad de Economía de la Universidad Central de Venezuela, Individuo de Número de la Academia de Ciencias Económicas de Venezuela y profesor invitado de FLACSO, que tenga en cuenta la hermenéutica de Eudomar Santos en cada una de sus respuestas. Vera no se muestra entusiasmado. Su silencio, o más bien su mirada, es una contrapropuesta. Por ahí no vamos a ninguna parte. Para quienes piensan que las alarmas que disparó la crisis económica no tuvieron consecuencias, Vera advierte que las protestas de 2014, 2017 y el episodio de la base aérea de La Carlota son las réplicas de la crisis en la política, mientras que el éxodo imparable de venezolanos que recorren hambrientos América Latina es el estallido social de la crisis. Todo esto ha pasado en nuestras propias narices, pero no hemos querido hacer la conexión porque el fantasma del Caracazo sigue muy activo en el inconsciente social.

La economía venezolana ya es más pequeña que la de República Dominicana. Algo que no deja de ser sorprendente. ¿A qué atribuye este resultado? ¿Al crecimiento que han experimentado algunos países centroamericanos o a la debacle que se ha producido en Venezuela?

Al retroceso que hemos vivido nosotros, cuyo inicio podemos ubicar en el año 2013, año en que Nicolás Maduro llega al poder. Para ese año, Venezuela se encontraba sobre endeudada —entre 2011 y 2017, el país destinó un porcentaje muy alto de sus exportaciones para honrar el servicio de la deuda externa, compuesta por los tenedores de bonos (los mercados internacionales), China, empresas que le prestaron a PDVSA y los Gobiernos de varios países, entre otros, Brasil y Rusia—, esa es la herencia que recibe Maduro. ¿Cuál sería el impacto más severo del endeudamiento? El recorte dramático de las importaciones, que se tradujo en un cuadro generalizado de escasez. Las empresas no pueden importar insumos y bienes de capital y el aparato productivo comienza a derrumbarse. La caída acumulada del PIB, desde 2013, se debe a que las empresas producen cada vez menos y a que cada vez hay menos unidades productivas. Maduro se encontró en un dilema: dejo de pagar deuda o recorto importaciones. Decidió lo segundo y, para 2017, recuerdo, Maduro decía que había pagado más de 70.000 millones de dólares, pero ustedes (los mercados) castigan a Venezuela aunque hemos cumplido todos los compromisos. ¿Quiénes pagaron esa deuda? La población venezolana, las empresas, la producción. El recorte de las importaciones nos fue llevando a esta catástrofe productiva.

Allí hay una primera fuente de la crisis, el proceso de endeudamiento y la forma en que se manejó la deuda. 

Añado el declive del ingreso petrolero, el precio del barril que hoy ronda los 60 dólares. Nunca fue un precio malo para Venezuela, ¿verdad? De hecho, tuvimos varias mini bonanzas a ese precio. El otro argumento que se esgrime son las sanciones. Las primeras fueron contra personas, que no afectan el ritmo de la economía. Después vinieron las sanciones financieras que impedían la emisión de deuda, pero hay que decir que los mercados ya no le estaban prestando a Venezuela. Las sanciones comerciales afectan, porque impiden o limitan las exportaciones de petróleo, pero van a cumplir un año, mientras la crisis de Venezuela ya dura seis años.

Aquí es donde comienzan las grandes paradojas de las variables macroeconómicas. ¿Cómo es que vivimos, por ejemplo, una hiperinflación si no hay demanda, si los venezolanos devengan un salario mensual de seis dólares y la producción ha caído dramáticamente?

Hasta 2017, en Venezuela había demanda, pero no había oferta, entre otras cosas, porque las empresas no producían y no había divisas para las importaciones. Tanto la inflación como el tipo de cambio se dispararon en ese ambiente. Ya tenías el caldo de cultivo para la hiperinflación, que destruyó el consumo. Pero la situación se ha invertido. ¿Qué pasa actualmente? Hay importaciones porque se desmontó el control de cambio, gente que está importando con sus propios recursos, porque ni siquiera hay un mercado oficial. La oferta doméstica sigue siendo muy restringida y la demanda responde a un pequeño nicho de la población que ha podido protegerse, pero, en general, el consumo ha caído dramáticamente. Podemos dividir la crisis en dos etapas. La primera, donde no había oferta, ni importada ni nacional, por el control de cambio y la escasez de divisas; y la segunda donde hay cierta oferta porque no hay control de cambio, pero no hay consumo, porque la hiperinflación destruyó el poder de compra de los venezolanos.

Usted dice que la situación se invirtió. Vamos a utilizar una imagen más coloquial. Se le dio vuelta a la tortilla. Eso no ocurre por arte de gracia. Eso lo hizo alguien, ¿no? Es decir, alguien tomó la sartén por el mango y le dio la vuelta. ¿No hubo allí una decisión de política económica?

Sí, tal vez tenga que ver con la introducción que hiciste. El Gobierno es reactivo, no tiene una propuesta contra la crisis. Simplemente reacciona. La crisis se agudiza con las sanciones y ¿cuál ha sido la respuesta del señor Maduro? Liberar el control de precios y decirles a los privados -y a la población en general-: Busquen ustedes las divisas, yo no tengo. Son libres de hacerlo. En ese sentido hay una especie de flexibilidad tanto en el régimen cambiario como en la formación de los precios y esos son dos cambios muy importantes. Hay más oferta, pero no es porque la agricultura esté floreciendo o porque el empresario industrial esté produciendo más que nunca. No. Está trabajando al 20% de su capacidad instalada (según la encuesta de Conindustria). Es que, sencillamente, el empresario venezolano se ha reciclado y hoy, más que nunca, se ha convertido en un importador. No sabemos si esas importaciones de bienes de consumo están pagando aranceles o IVA, lo cierto es que no hay crisis de papel higiénico o champú; hay oferta, pero no hay demanda.

Demos por hecho que la actitud del Gobierno fue: “Busquen los dólares, yo no tengo, la renta petrolera no alcanza”. Pero de alguna parte tienen que salir esos dólares, ¿no? Y esa es la pregunta que mucha gente se hace. ¿De los venezolanos que ahorraron en dólares desde el colapso del bolívar en 1983? ¿De los tenedores de bonos a quienes les pagaron puntualmente hasta 2017? ¿De las empresas que pagan bonificaciones en dólares? ¿De esa tabla de salvación que son las remesas? Por una u otra vía, nadie sabe cuántos dólares entran al país. 

Quizás no podamos precisar el monto de esos flujos, pero sí podemos aproximarnos a una idea de lo que está pasando. ¿De dónde sacan los dólares los empresarios? Durante años, ellos hicieron inventarios de dólares. ¿Qué garantías ha dado el Gobierno? Trae tus dólares, no vas a tener problemas, vas a poder retomar esos dólares para poder importar. No me voy a meter en tu negocio. Esa es la impresión que tiene el empresario local alrededor del manejo de la política que hace el Gobierno con las divisas. Obviamente, es muy distinta a la que tuvimos antes. A un sector de consumidores también le están llegando las divisas. El técnico que arregla la nevera, el mecánico, el plomero cobran en dólares. La dolarización de facto genera una circulación de divisas hacia sectores de la población que, en otras circunstancias, no tenía acceso a los dólares.

La banca era la encargada de hacer esa circulación: captaba el ahorro de los particulares y se los prestaba a los empresarios. Pero la banca no opera con dólares. Aquí lo que está funcionando es un mecanismo informal. ¿Quién hace las transacciones financieras en Venezuela?

La banca está perdiendo cada día más, por eso se está achicando hasta el punto en que el crédito dejó de ser un negocio. Ni las tarjetas de crédito le sirven al ciudadano común, porque los límites no alcanzan sino para comprar dos o tres cosas. Y para las empresas, las líneas de crédito también son insuficientes. En este momento, la economía está operando sin mercado de crédito y eso es gravísimo. A mí no me preocupa tanto la banca, que sin duda la está pasando mal, sino por el papel que debe cumplir el financiamiento en el consumo, en las inversiones, en el capital de trabajo de las empresas. Es decir, en el movimiento de la economía. Mencionaste el tema de las remesas. En Venezuela no hay un sistema de remesas, no lo hay. Aquí no está Wells Fargo o Western Union, no hay oficinas donde tú puedas retirar 100 dólares que te envió un familiar. ¿Qué hace el familiar que vive en el exterior? Le vende los dólares a un venezolano que tiene cuenta en el exterior y esa persona te hace un depósito en bolívares a tu cuenta.

Lo he visto en Santiago, en Bogotá, en locales donde sacan fotocopias y alquilan minutos de Internet, donde cuelgan un aviso que pone: transacciones a Venezuela. El dependiente de ese local hace la conexión entre la persona que quiere enviar los 100 dólares y la persona que hace el depósito en Venezuela. No es un Western Union o Wells Fargo, pero se parece bastante.  

Pero quien recibe aquí no retira dólares sino bolívares y eso marca una gran diferencia. Eso no es remesa. No es por ahí por donde estarían entrando los dólares, sino por dos vías. Una, el contrabando. Dos, el flujo, cada vez más grande, que opera desde Cúcuta, porque ahí sí puedes ir a una oficina de Wells Fargo o Western Union y con tu pasaporte en la mano decir: Hace cinco minutos un familiar que vive en Santiago o en Quito me depositó 100 dólares y vengo a retirarlos. Ahí te entregan el billete de 100 dólares en la mano. Ese es un flujo que opera todos los días. ¿Cuántas personas cruzan a diario la frontera? ¿20.000? ¿25.000? No lo sé, pero ese mecanismo funciona y por ahí están entrando los billetes verdes.

Pudiera ser que el dependiente del local que opera en Bogotá o Santiago tome los dólares de la persona que quiere enviarle dinero a su familia, lo deposite en una cuenta en dólares del extranjero, una cuenta cuyo titular puede ser un comerciante o un empresario, a quien le sobran los bolívares, pero que necesita los dólares para hacer sus importaciones. A su vez, ese empresario, ese comerciante, deposita los bolívares correspondientes en la cuenta de un banco local señalada por la persona que le quiere enviar dinero a su familia. Y como el Gobierno decidió mirar a otro lado, no pasa nada. ¿Esa vuelta puede funcionar?

Admito que esa vuelta secundaria puede funcionar. Pero estrictamente hablando, no tenemos en Venezuela un mecanismo de remesas. Hubiera sido un mecanismo excelente, un mecanismo de alivio, para poblaciones empobrecidas por una catástrofe económica como la venezolana. Ese mecanismo lo hemos visto trabajando en Centroamérica y en África. Es decir, que se permita las remesas para que las familias puedan obtener divisas.

El mecanismo de las remesas funcionó en Cuba, al menos, hasta el Gobierno de Obama. ¿Por qué no se aplicó en Venezuela? A fin de cuentas, como lo dijo Raúl Castro, “cada vez más somos la misma cosa”. 

Recuerda que esto de liberar la economía es una cosa a la que ellos llegan forzados por las sanciones. ¿Sabes lo que debió costarle a Maduro decir que él no veía mal que el dólar esté circulando en Venezuela? Eso, en primer lugar. Lo otro es que aquí no va a venir ninguna compañía internacional tipo Wells Fargo o Western Union a poner un sistema de remesas si tenemos sanciones. No se arriesgan a hacer eso. Entonces, tenemos un ambiente muy malo para hacer negocios de flujos financieros. Habría que esperar a que se levanten las sanciones, sobre todo las de índole financiera, que son las que nos están perjudicando en ese sentido.

El mecanismo informal de funcionamiento —compro dólares y pongo los bolívares correspondientes al tipo de cambio del día en Venezuela— podría funcionar hasta nuevo aviso. ¿Pero hasta qué punto puede funcionar la economía así?

La verdad es que la crisis venezolana estalló hace tiempo. Si una crisis económica no se atiende a tiempo deriva en una crisis social y política. Sobre todo si tiene las secuelas sociales como las ha tenido en Venezuela.

Como no ha habido estallido social ¿podría haber estallido político?

Ya hubo un estallido político. En 2014, y el Gobierno respondió. En 2017 y 2019, y el Gobierno respondió. Por eso hay más de 400 presos políticos, más de 1.000 muertos y toda esa gente perseguida. A la población venezolana, a la más afectada, no le quedó más remedio que salir del país. Esos 4,5 millones de migrantes que podrían llegar a 6 millones si lo que dice ACNUR es verdad, para finales de 2020, es gente que está saliendo desesperada frente a una situación donde la respuesta política no funcionó. El estallido político no generó el cambio y el estallido social tampoco.

Sí la migración venezolana supera a la de Siria, que ya es mucho decir, el estallido social ya ocurrió. Así que mi pregunta era más que obvia. Pero esto no quiere decir que aquí se hizo borrón y cuenta nueva.

O que esto está tallado en piedra.

Lejos de superarse, la crisis sigue. ¿Aquí no va a haber un punto de inflexión?

Sí, es cierto. La crisis se sigue incubando. Esto de los bodegones y de la dolarización es un espejismo. La mayor parte de la población venezolana la está pasando mal, muy mal. Hay malestar y mientras haya malestar siempre habrá inestabilidad, porque hay una fuerza, digamos, la desesperanza que intenta minar el ánimo colectivo que anhela un cambio. La crisis venezolana demuestra que ese ánimo cambia de la noche a la mañana y quien se ve muy desesperanzado hoy mañana es capaz de hacer cualquier cosa, ¿no? Al extraterrestre Guaidó, por ejemplo, yo no me lo esperaba. Lo que ocurre es que analizamos el presente, nos concentramos en la coyuntura, pero nos cuesta mirar más allá.

Todo espejismo se desvanece y la gente regresa a la realidad, a una crisis sigue fuera de control. ¿Qué podríamos ver más adelante?

Venezuela es una sociedad que se está fragmentando y de eso no hemos hablado. Tenemos dos tipos de clase media. Un médico, por ejemplo, cobra su consulta en dólares, y con 2000 dólares, puede vivir en una ciudad como Caracas. Pero otro sector de la clase media se está empobreciendo. Y esa misma fragmentación también se está produciendo entre los pobres. Un albañil cobra en dólares, pero un empleado del sector servicio se está empobreciendo. Es una situación compleja desde el punto de vista sociológico. En medio de esa fragmentación es muy difícil hablar de promedios. Aquí hay una economía en dólares y nadie sabe si esa economía está creciendo. Pudiera ser, ¿pero quién mide ese crecimiento? ¿Cuál es su cuantía? Nadie lo sabe. También hay una economía en bolívares, mucho más grande, que se va a seguir deteriorando, que va a seguir cayendo.

Maduro crucificó a la banca en su fallido intento por frenar la devaluación por Zenaida Amador – ALnavío – 5 de Diciembre 2019

Para gestionarse en medio de la crisis Nicolás Maduro ha aplicado una extraña mezcla de medidas económicas, que no atienden los problemas de fondo de la economía venezolana, pero que intentan contener la escalada del dólar mientras flexibiliza de forma desordenada los controles de cambio y de precios, creando una precaria sensación de mejoría en medio de la debacle del país. Este modelo implicó un sacrificio severo para un sector clave del país: la banca.
Maduro ha aplicado una extraña mezcla de medidas económicas / Foto: Prensa Maduro
Maduro ha aplicado una extraña mezcla de medidas económicas / Foto: Prensa Maduro

Cifras de la firma GlobalScope muestran que para octubre de 2019 la cartera neta de créditos de toda la banca venezolana sumó 295 millones de dólares, 86% menos que un año antes. Pero no hay que perder de vista que una década atrás se ubicaba en unos 40.000 millones de dólares. El dato da cuenta de la miniaturización del sistema financiero a causa del proceso destructivo del país, con seis años de recesión, pero muy particularmente por el efecto directo del más reciente “plan” económico de Nicolás Maduro.

Este plan se construyó partiendo de la idea de que muchos acudían al sistema financiero para solicitar créditos en bolívares, valiéndose de las distorsiones generadas por el propio régimen al imponer tasas de interés reales negativas en un país hiperinflacionario, para luego voltearse con esos recursos a comprar dólares y sacar una ganancia cambiaria, lo que -desde la óptica de las autoridades- alimentaba la espiral alcista del valor del dólar. Sobre esta premisa Maduro decidió secar a la banca, a fin de evitar que el circuito cambiario siguiera funcionando.

Para ello elevó el encaje legal que las instituciones financieras deben mantener en reserva en el Banco Central de Venezuela (BCV) y que, en consecuencia, no pueden prestar. Desde el último cuatrimestre de 2018 se han hecho varios ajustes del encaje hasta establecer que la banca debe tener en reserva 57% de todas las captaciones y 100% del aumento en nuevos depósitos, lo que tiene un efecto astringente muy severo sobre el ya alicaído sistema.

Solamente en los primeros tres meses de este año el sector financiero y de seguros experimentó una contracción de 55,6%, según las cifras del BCV, acumulando así 16 trimestres de declive. El deterioro en la infraestructura del sistema, el cierre de sucursales, el atraso tecnológico y en la red de cajeros automáticos, y la pérdida de personal han ido de la mano de este proceso.

La restricción de fondos a causa del encaje, que deja a la banca no sólo limitada para prestar sino incluso para atender su operatividad, ha hecho que algunas instituciones deban acudir al mercado interbancario en la búsqueda de fondos para gestionarse.

La poca disponibilidad de recursos ha hecho que la tasa overnight, a la que los bancos se prestan entre sí, escale de forma alarmante, al punto de que al cierre de noviembre hubo operaciones a una tasa máxima de 999%. En este comportamiento del mercado interbancario también influyen las penalizaciones indexadas que aplican las autoridades a las entidades que incumplen con el nivel de encaje exigido.

Lo insólito es que en la actualidad la banca tiene congelados en el encaje legal unos 600 millones de dólares, según cálculos privados.

Plan fracasado

Así que las medidas de Maduro, además de golpear con fuerza a la banca, también dejaron a la economía sin financiamiento. La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) señala que la falta de crédito y la contracción de la demanda son los factores que más impactaron al sector en el primer trimestre de 2019, cuando la manufactura nacional cayó 56,3% con respecto a igual período de 2018, según los datos del BCV.

Pero lo peor de todo es que estas dolorosas estrategias del régimen han sido infructuosas. Pese al recorte en el crédito y la estrechez en la que se encuentra la banca en lo que va de año el bolívar se ha devaluado en 98,26%, cotizándose cerca de 40.000 bolívares por dólar al cambio oficial a la fecha. Dada la tendencia, se proyecta que la paridad puede cerrar el año apuntando a sobrepasar los 50.000 bolívares.

La razón de fondo es que persisten los problemas estructurales de la economía que atentan contra el valor de la moneda, especialmente en un contexto donde las propias autoridades propician un proceso de dolarización de hecho y los venezolanos, en la medida de sus posibilidades, buscan hacerse de moneda dura antes que seguir anclados al bolívar que parece estar condenado a desaparecer.

En las raíces de esos problemas estructurales se encuentra la emisión monetaria por parte del BCV para financiar el déficit fiscal del régimen. De enero a octubre de 2018 este financiamiento tuvo un crecimiento de 100.000%. Vale decir que en agosto de 2018 Maduro prometió que erradicaría esta práctica y, en efecto, hubo un intento por hacerlo, por lo que en los primeros 10 meses de 2019 el financiamiento monetario creció en 3.000%. Sin embargo, la práctica se sostuvo y en este último trimestre del año se acentuó, lo que explica el acelerado deslizamiento del dólar en las últimas semanas, según firmas como Econométrica, y nuevo combustible para la hiperinflación.

Auditoría pone en evidencia un enorme esquema de irregularidades en el Banco del Orinoco N.V. por Maibort Petit – Venezuela Política – 19 de Noviembre 2019

 Víctor Vargas renunció al Consejo Supervisor del Banco del Orinoco NY el 4 de octubre de 2018, pero eso no impidió que siguiera ejerciendo el poder para autorizar ‘singularmente’ las transacciones de las inversiones de la institución financiera intervenida.
  Un informe de auditoría ordenado por las autoridades del Banco Central de Curazao y San Martín sobre los activos de inversión del Banco del Orinoco N.N, propiedad 100 por ciento del banquero Víctor Vargas Irausquín, revela un esquema de irregularidades e inconsistencias que conllevaron a la intervención de la institución financiera alegando violación de las Disposiciones y Directrices sobre la Detección y Disuasión del Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo para Instituciones de Crédito de ese país.
   Un documento en nuestro poder muestra el conjunto de inconsistencias encontradas en el Banco del Orinoco NV,  que fueron reflejadas en informe de auditoría realizado por  la firma un Ernst & Young Services Ltd. para determinar el estado real de todos los activos de inversión de BONV. Los resultados de esta auditoría fueron fundamentales a la hora de decidir la intervención del banco filial del Grupo Financiero BOD en la isla antillana.
   En enero de 2019, el Banco Central de Curazao y San Martín (CBCS) contrató a la firma Ernst & Young Services Ltd. (EY)[1] con el objetivo de que revisara e investigara la situación del Banco del Orinoco N.V. (BONV), cuyo informe final se presentó poco tiempo después, en mayo del citado 2019, en el que quedaron en evidencia una serie de irregularidades con respecto a los dominios de correo electrónico de los custodios de la entidad bancaria.
   EY es una empresa del Reino Unido especializada en servicios de aseguramiento, impuestos, transacciones y asesoramiento perteneciente al grupo EY Global Limited destinados a “generar confianza en los mercados de capitales y en las economías de todo el mundo”.
El informe final
   Se explica que en fecha, 19 de septiembre de 2018, la empresa KPMG Curazao que actuaba como auditora del Banco del Orinoco NV (BONV), dio a conocer que esa institución presentaba una serie de inconsistencias y contradicciones en la información de seguridad, razón por la cual no podrían completar la auditoría sobre las declaraciones financieras del BONV del año 2017. En tal sentido, KPMG se remitió a la normativa que rige a las auditorías y solicitó que se llevara a cabo una investigación sobre los flujos de inversión del BONV.
   Este pedido igualmente fue remitido al Banco Central de Curazao y San Martín, por lo que el ente emisor, solicitó el 21 de septiembre de 2018 una prueba de la existencia de todos los activos de inversión de BONV a través de un tercero independiente. El mismo día, el BONV remitió un informe de fecha 6 de septiembre de 2018 emitido por la empresa contratada el Banco del Orinoco llevado a cabo por la firma auditora venezolana BDO Martínez, Perales & Asociados.
   El 8 de octubre de 2018, el Banco Central de Curazao y San Martín advirtió al BONV que el informe emitido por BDO Martínez, Perales & Asociados no ayudaba a determinar la existencia y la propiedad de los activos invertidos.
    Por ello fue contratada la firma Ernst & Young Services Limited (EY) por parte del CBCS el 2 de enero de 2019 para que llevara a cabo una revisión independiente y validación de inversiones mantenidas por el Banco del Orinoco NV (BONV), con los distintos custodios extranjeros responsables de su gestión de los valores de inversión.
   El trabajo encomendado a Ernst & Young Services Limited (EY) consistía en revisar y validar las inversiones del Banco del Orinoco NV con los tres custodios extranjeros, TMF Grupo H Pte. Ltd. (Singapur), Vistra S.A. (Ginebra) y Welden Securities S.A. (Uruguay).
   El CBCS solicitó a EY el 8 de enero de 2019 incluir un custodio extranjero adicional, a saber, Farringdon Asset Management Pte. Limited (Singapur).
   Para llevar a cabo su evaluación, EY supervisó el alcance, los plazos, los protocolos de comunicación y los factores críticos de éxito; revisó la información de custodia disponible para comprender la naturaleza y los valores relativos de las carteras de seguridad de inversión de cada entidad de custodia; revisó los estados financieros 2016 (auditados) y 2017 (borrador), cartas de gestión, así como la correspondencia entre BONV y sus (antiguos) auditores, KPMG Curazao; revisó los acuerdos contractuales disponibles entre BONV y los cuatro custodios; revisó la documentación disponible en relación con las transferencias de carteras de seguridad entre custodios; obtuvo cartas de autorización de CBCS y BONV para contactar a los custodios directamente; comparó las confirmaciones independientes firmadas recibidas de cada custodio con las confirmaciones y cronogramas previamente proporcionados a CBCS por BONV en diciembre de 2018; visitó el All Bank Panamá, donde se encuentra la función de Tesorería del BOD Financial Group, para entrevistar a personas clave y para obtener y revisar la documentación original en relación con los valores de inversión y los acuerdos de custodia; se revisó y conciliaron las confirmaciones de inversión de custodia y los estados de cuenta de efectivo con los respectivos tickets de negociación y los cronogramas de inversión proporcionados por BONV a CBCS para el año 2018.
   EY contactó a Evert Rakers, director gerente de TMF Group, Curazao; a Kim Leng Siaw, director gerente de TMF Group, Singapur; a Bertrand Kirszbaum, Director de relaciones de Vistra Group, Ginebra; a Ana Isabel González, jefe de inversiones de Farringdon Asset Management; a Carlos Casarotti, propietario de Welden Securities.
    Igualmente se entrevistó a Joel Santos, director del BONV; René Römer, director gerente local de BONV; Santo Alonso, director de BONV; Marvin Pacheco, gerente de tesorería de BOD Financial Group; Domingo Infante, soporte de operaciones corporativas de BOD Financial Group; y a Jesús Escudero, director legal del BOD Financial Group.
    El reporte advierte que su objetivo es únicamente proporcionar información al Banco Central de Curazao y San Martín (CBCS), por lo que EY no asumirá ninguna responsabilidad ante ningún otro usuario del mismo, alertando que “Cualquier otra persona que elija confiar en nuestro informe lo hace bajo su propio riesgo”.
    También alertan de que las personas entrevistadas en el CBCS y BONV para la realización del informe, son las únicas responsables de las respuestas dadas a las consultas; por tanto subrayan que en razón de muchos de los documentos revisados por EY eran copias escaneadas de originales, no están en capacidad de determinar que sean “una verdadera representación de los originales”. Refieren que a la fecha de la elaboración del informe, había documentos pendientes de ser recibidos, lo cual “ha afectado negativamente nuestra capacidad de concluir nuestra observación/hallazgos en algunas áreas”.
Comienzan los hallazgos
   EY indica que sobre la revisión y validación independiente de las inversiones del BONV con cuatro custodios con sede en Singapur, Suiza y América Latina, se constató que al 31 de diciembre de 2018, la entidad bancaria tenía valores de inversión por el orden de USD  1.16 mil millones, de los cuales solamente se pudieron confirmar USD 854 millones de dicho saldo.
  Así el valor de mercado de la inversión de cartera del BONV la apreciamos a continuación, al igual que el porcentaje que cada una de las inversiones representa:
   EY, ante el hecho de que solamente pudieron confirmar parte de la inversión, amplió la revisión hasta el 31 de enero de 2019.
   Se obtuvieron confirmaciones firmadas de forma independiente en relación con la existencia, el valor y el título de las inversiones, directamente de los representantes principales designados de cada custodio.
Los resultados fueron:
   La Directora Gerente de TMF, Kim Leng Siaw, entregó un cronograma en el que se confirman los valores de inversión (USD 339,9 millones), pero reveló que los bonos estaban en manos de la firma Cartera de Inversiones y no del BONV.
   Entretanto, el CEO de Farringdon, Martin Young, confirmó los valores de inversión (USD 114,7 millones) e informó que los bonos se mantienen a nombre de BONV.
  Por su parte el director gerente de Vistra, Walter Stresemann, confirmó que los valores de inversión (USD 578,8 millones) y que los bonos se mantienen a nombre de BONV.
   El director de Welden, Carlos Casarotti, también confirmó que los valores de inversión (USD 116,5 millones) y los bonos estaban a nombre del BONV.
   La inconsistencia, por tanto la representan los valores en manos de TMF por USD 339,9 millones.
   Asimismo, el equipo del Banco del Orinoco declaró que el resto del portafolio A de TMF con un valor nominal de USD 356 millones, fue transferido a Farringdon el 23 enero de 2019 y que los valores estaban en manos de la referida empresa a nombre de BONV.
Validación de Farringdon
   En fecha 15 de marzo de 2019, el CEO de Farringdon, Martin Young confirmó que el valor nominal de la cuenta Nº BDO0002817, el cual era de era de USD 468 millones al 31 de enero 2019. Dijo que los valores eran propiedad de BONV.
   EY comparó la declaración de confirmación de Farringdon al 31 de enero de 2019 con el valor de transferencia del portafolio TMF de USD 356 millones del 23 de enero de 2019 proporcionado por BONV. Los valores nominales de los valores transferidos se conciliaron con los valores enumerados en la confirmación de Farringdon.
   Dado que TMF ya no es un custodio de inversiones de BONV, EY confirma haber recibido validaciones independientes e independientes en las relaciones con los tres custodios en curso de la cartera de seguridad de inversiones de BONV.
   Vistra con 48 por ciento, Welden con 13 por ciento y Farringdon con 39 por ciento.
Problemas de control
  La empresa auditora refiere que durante la validación de inversiones, notaron varios problemas de control importantes, los cuales podrían afectar la supervisión y la gestión de los valores de inversión de BONV.
    En primer lugar indican que Víctor Vargas renunció al Consejo de Supervisión de BONV el 4 de octubre de 2018, por lo que no tiene ahora posición de dirección en relación con BONV. Sin embargo advierten que, con base en los acuerdos de custodia provistos, Vargas aún tiene el poder de autorizar singularmente las transacciones de inversiones de BONV en relación con los fondos administrados por Vistra de Welden, aunque ya no tiene ningún estatuto con el Banco del Orinoco NV.
   Con relación al contrato entre BONV y TMF, EY precisa que aunque se proporcionó un formulario de cuenta de custodia a nombre de BONV, el acuerdo de servicio real proporcionado es entre la empresa matriz de BONV, Cartera de Inversiones Venezolanas C.A. y TMF Singapore H Pte. Ltd, en oposición a un acuerdo directo con BONV para la gestión de la cartera de inversiones.
   Sobre el contrato entre BONV y Farringdon, EY encontró que de acuerdo al Registro Comercial de la Cámara de Comercio e Industria de Curazao, el BONV está registrado con el número 64808 con su sede legal en Curazao. Sin embargo, el acuerdo inicial de gestión de Farringdon proporcionado por BONV declaró inexactamente que la entidad bancaria está incorporada y existe según las leyes de Antigua registrada con el número 2367. EY recibió el 12 de abril de 2019, un acuerdo de gestión revisado con fecha del 26 de marzo de 2019, que indica que BONV está incorporado y existe según las leyes de Curazao, registrada con el número 64808 (0).
   Vistra entregó un acuerdo de mandato como un formulario de cuenta de apertura pero no se ofreció información acerca de la naturaleza de los servicios de gestión de inversiones que esta empresa proporcionará al Banco del Orinoco, ni ningún detalle sobre su papel como custodio/administrador de fondos.
    EY se percató de que el acuerdo de mandato proporcionado por BONV fechado el 30 de noviembre de 2017, está a nombre de Vistra International SA, aunque el formulario de cuenta estaba a nombre de Vistra (Ginebra) SA). Kirszbaum, director de Relaciones de Vistra Ginebra SA, verificó que la firma del acuerdo de mandato pertenecía a Walter Stresemann, Director Gerente de Vistra. Se supo que Vistra International es una subsidiaria directa de Vistra Ginebra.
   Con relación a la declaración que revela que los valores de TMF no están en manos de BONV sino de Cartera de Inversiones, el Banco del Orinoco no pudo proporcionar ningún documento que comprobara tal afirmación.
  Por otra parte, EY observó que Carlos Casarotti es el único corresponsal de Welden Securities en todos los correos electrónicos, contratos y confirmaciones proporcionados con relación a la cuenta de custodia, presumiéndose que también sobre él recaiga la supervisión y revisión de la información de la cuenta proporcionada.
  Alerta EY que para realizar la verificación no se le entregaron documentos originales, sino copias escaneadas y capturas de pantalla de elementos clave. Igualmente denuncian inconsistencias en el formato de algunas de las confirmaciones de custodia proporcionadas previamente a Banco Central de Curazao y San Martín por el BONV.
  Se advierte que el Director de BONV pareciera ser el único responsable de tomar decisiones de inversión y que el monitoreo de las estrategias de inversión y demás operaciones se lleva a cabo posteriormente a que se realicen las transacciones.
  Refieren que Santo Alonso gira instrucciones verbales con respecto a la compra, venta o transferencia de valores de inversión.
   Entretanto, el Gerente de Tesorería declaró que los tickets del acuerdo se firmaron una vez que se completaron las transacciones, pero no entregó evidencia de acuerdo firmados en relación con la compra o venta de los valores de BONV.
Supervisión de inversiones
   El informe de EY hace mención a que algunos saldos mensuales de las carteras de seguridad de inversión de terceros incluidas en las actas de ALCO no coincidían con los saldos respectivos que figuran en las confirmaciones de custodia.
  También había inconsistencias en algunos de los valores de compra y venta enumerados en las minutas de ALCO en comparación con los cronogramas de inversión proporcionados por el Banco del Orinoco.
    La separación de funciones en la tesorería del BONV es limitada, en razón de que las actividades de las lleva esencialmente el director de la entidad y el gerente de tesorería de manera verbal.
   Se constató que en el último estado financiero auditado de BONV fue el correspondiente al 31 de diciembre de 2016. Igualmente, desde el 14 de noviembre de 2018, no opera el Consejo de Supervisión.
  Inconsistencias también se observan en la información de contacto personal proporcionada por BONV respecto al personal designado por los custodios, a quienes se debe contactar para informar sobre las cuatro carteras de inversión bajo revisión.
Calidad de la cartera de inversiones
   EY evaluó la calidad de los valores de inversión declarados por el BONV al 31 de enero de 2019 y se observó que 57 por ciento —USD 517 millones— de la cartera no tiene grado de inversión.
  Advierte que los mayores riesgos asociados con estas inversiones podrían tener implicaciones significativas en los cálculos de pérdidas crediticias esperadas por el Banco del Orinoco, de acuerdo a los instrumentos financieros.
   El Banco del Orinoco NV respondió —luego de que EY presentara el 19 de marzo de 2019 un borrador de su informe al Banco Central de Curazao y San Martín— que “si bien hemos tomado nota del contenido del informe, limitaremos nuestros comentarios sobre el alcance acordado”.
  Así, el BONV continuó reiteró que EY recibió validaciones independientes en relación con los tres custodios en curso de los valores de inversión de esa entidad.
  El Banco del Orinoco se limitó a decir que tomarían las medidas apropiadas a ser implementadas respecto al resto delos hallazgos de EY.
El BOD Financial Group
A continuación se presenta la conformación del BOD Financial Group:
 Víctor Vargas aparece como el propietario beneficiario final del 100 por ciento del Banco del Orinoco, N.V.
    Como ya se apuntó, el Departamento de Tesorería del Grupo BOD solamente entregó copias escaneadas y capturas de pantalla a EY para realizar la validación y verificación de las inversiones del BONV.
   También se alertó que algunos documentos clave, como la contractual, parecía estar incompleta.
   EY observó inconsistencias entre los documentos recibidos y algunas de las confirmaciones de custodia proporcionadas previamente al Banco Central de Curazao y San Martín por el por BONV.
   Por ejemplo, notaron problemas con la autenticidad del logotipo en confirmaciones anteriores (octubre de 2018) proporcionadas por TMF al CBCS. Las confirmaciones presentadas del 31 de enero de 2018 al 30 de junio de 2018, igualmente carecían de logotipos.
Procesos de aprobación
   Se refiere en el informe que el 20 de febrero de 2019, EY mantuvo una reunión con el director del BONV, de apellido Alonso; con el gerente de tesorería del Grupo BOD, Pacheco; y el director legal del Grupo BOD, apellidado Escudero, para informarse acerca de los procesos y procedimientos de BONV en materia de compra, venta o transferencia de valores de inversión.
  Allí se conoció que Alonso giraba instrucciones verbales al Gerente de Tesorería con respecto a esto, puesto que no se requerían aprobaciones formales por escrito. Se entendió que Santos es el único responsable de tomar estas decisiones de inversión. Las tareas de monitoreo de las operaciones se llevan a cabo luego de realizadas.
  Se conoció que luego de que el gerente de Tesorería recibe las instrucciones verbales de Santos, se genera un ticket de acuerdo al que se le hace una captura de pantalla y el físico va al archivo.
  El Gerente de Tesorería precisó que los tickets del acuerdo se firman luego de completarse las transacciones, pero no proporcionaron pruebas de ello.
  El reporte indica que en fecha 18 de enero de 2019, el BONV remitió una lista de personas de cada uno de los cuatro custodios, a objeto de contactarlos y recabar información sobre las inversiones.
  EY notó que para el Grupo TMF, el BONV declaró que Toini Niekoop sería el punto de contacto, pero desde agosto de 2018 en adelante esta persona ya no trabajaba en TMF.
  Otra inconsistencia captada fue que las direcciones de correo electrónico proporcionadas por BONV para Toini Niekoop, toini.niekoop@tmfsingapore.com no coincidían con el dominio oficial del Grupo TMF que es “tmf-group.com”.
   Se observó que  para Vistra, la dirección de correo electrónico que figura en parte de la correspondencia enviada a CBCS por el Director de Relaciones de Vistra Ginebra, Bertrand Kirszbaum, era Bertrand.kirszbaum@vistragroup.net en lugar del custodio de dominio normal, “vistra.net”.
  Entretanto, para Farringdon, la dirección de correo electrónico utilizada en las cartas enviadas por BONV al custodio del Director de Inversiones, Ana Isabel González, era anaisbel.gonzalez@farringdonam.com en lugar del dominio normal del custodio “farringdon.com.sg”.
Evaluación de la cartera del BONV
  La Tesorería del Grupo BOD entregó el 2 de febrero de 2019, un programa de inversiones declaradas del BONV al 31 de enero de 2019.
  Esta información se usó para evaluar la calidad de los valores de inversión declarados de BONV al 31 de enero de 2019, basándose en los niveles de calificación crediticia establecidos por las principales agencias (Moody’s, S & P y Fich).
   Esto permitió constatar que el 57 por ciento —USD 517 millones— de la cartera no es de grado de inversión, lo cual podría tener implicaciones significativas en los cálculos de pérdidas crediticias esperadas de BONV.
Sobre TMF Singapore H Pte Ltd
  El reporte de EY informa que TMF Singapur H Pte. Ltd. es una organización global ubicada en 83 jurisdicciones en todo el mundo que ofrece servicios para empresas, mercados de capitales, así como soluciones de riqueza para empresas familiares.
   Al 31 de diciembre de 2018, TMF gestionaba el 28 por ciento del total de los valores de inversión de Banco Del Orinoco N.V. (BONV), los cuales se mantuvieron en una cuenta TMF llamada Cartera A. Esta cuenta estaba identificada con el número 358365-793.
  Otra cuenta custodia de TMF para Cartera De Inversiones Venezolanas C.A, denominada Portafolio B, era la identificada con el número 358365-795. A criterio de EY, la Cartera B contenía valores de inversión mantenidos por terceros y, como alternativa, no se incluyó en la cartera de seguridad de inversión de BONV como se informó al CBCS.
   Al 31 de diciembre de 2018, los saldos de las cuentas eran, para 358365-793, Cartera A de USD 325 millones (valor de mercado) y de USD 339 millones (valor nominal).
  Entretanto, la cuenta Nº 358365-795, Cartera B, tenía un valor de mercado de USD 73 millones y un valor nominal de USD 97 millones.
Preocupaciones sobre el contrato entre TMF y BONV
  EY consultó acerca de los contratos/acuerdos relativos a la gestión y el control de los valores de inversión del Banco del Orinoco gestionados por TMF y recibió una serie de documentos entre los cuales están, a saber, el acuerdo de servicio entre Cartera De Inversiones Venezolanas C.A. y TMF Singapore H. Pte. Ltd.; el alcance de los servicios y tarifas, que detalla los servicios y tarifas que se proporcionarán a BONV; el formulario de cuenta de custodia donde se muestra información básica del cliente para BONV en relación con la cuenta de custodia Nº 358255-793, Portafolio A.
  EY determinó que el acuerdo de servicio es entre la empresa matriz de BONV, Cartera de Inversiones Venezolanas C.A., y TMF Singapore H Pte. Ltd., en oposición al acuerdo directo con BONV para la gestión de la cartera de inversiones. La participación de BONV solo se menciona en parte de la documentación que detalla las tarifas y la emisión de la carta de confirmación.
  Se indica que si bien no recibieron el acuerdo de servicio BONV, sí le entregaron un “Formulario de cuenta Custody” a nombre de BONV que indica que “TMF Singapur actuará como administrador y custodio de la cuenta bancaria”. También declaró que “los activos depositados en la cuenta de custodia pertenecen al patrimonio del Bank in Curazao”.
  De acuerdo con el formulario de cuenta de custodia, los firmantes autorizados eran Víctor Vargas, Santos Alonso (Director del BONV) y Marvín Pacheco (gerente de tesorería del Grupo BOD).
   El 20 de febrero de 2019, EY le consultó al Director Jurídico del Grupo Financiero BOD,  Jesús Escudero, si había algún acuerdo adicional de servicio del TMF relacionado directamente con BONV, a lo que respondió que lo entregado eran los únicos acuerdos archivados.
   EY contactó el 28 de enero a la Directora Gerente de TMF Singapur, Siaw, para confirmar de forma independiente los valores y títulos de los valores de inversión en poder de TMF al 31 de diciembre de 2018 para la Cartera A (cuenta Nº 358365-793).
  Siaw respondió el 11 de febrero de 2019 que “Banco del Orinoco no es nuestro cliente en nuestros registros y, por lo tanto, no recibimos instrucciones de ellos para divulgar información”. Siaw le solicitó a Santos Alonso, Director de BONV que aclarar el malentendido.
  El 13 de febrero de 2019, Siaw entregó a EY un cronograma que confirmaba los valores de inversión del 31 de diciembre de 2018 para Portafolio A, cuenta Nº 358365-793 el cual indicaba que los valores estaban en manos de Cartera de Inversiones Venezolanas.
  Los días 19 y 20 de febrero, el Banco Central de Curazao y San Martín solicitó que TMF confirmara a nombre de quién se mantienen los valores de inversión dentro de la Cartera A.  Siaw reiteró que “los valores están en manos de Cartera de Inversiones Venezolanas, C.A. para el Banco del Orinoco N.V.
  El 20 de febrero de 2019, EY le preguntó a Joel Santos y Santos Alonso, directores de BONV y a representantes clave del Grupo Financiero BOD, acerca de los valores de inversión de TMF a nombre de Cartera de Inversiones Venezolanas CA y confirmaron que el acuerdo es entre esta última y TMF. Sin embargo, los valores de los inversores están a nombre de BONV en el extracto bancario.
   EY no recibió documentación física de las transacciones para respaldar que las inversiones fueron a nombre de BONV.
   La empresa auditora estableció que el valor nominal de los valores en la confirmación de la Cartera A, cuenta Nº 358265-793, a saber USD 339.882.700, coincide con los valores nominales en la lista de cartera de inversiones proporcionada a CBCS de BONV para diciembre de 2018.
  Se observó que la Cartera A tenía una pequeña variación en los precios generales del mercado (variación promedio del 0.2 por ciento, es decir, USD 744.274) debido a diferencias en los precios individuales de mercado utilizados por valor en la confirmación del Grupo TMF recibida el 13 de febrero de 2019, como en comparación con la lista de la cartera de inversiones proporcionada al CBCS para diciembre de 2018. Esto tal vez obedezca a diferencias de tiempo en el precio de mercado utilizado.
  EY revisó detalladamente y concilió las confirmaciones de inversiones de custodia/estados de cuenta de efectivo, tickets de negocios y programas de ventas/compras de inversiones proporcionados por la Tesorería del Grupo de BOD, con los respectivos programas de inversiones proporcionados por BONV a CBCS para el año 2018.
   Se observó que para la Cartera A, cuenta Nº 358265-793, las inversiones vistas en las confirmaciones de custodia durante el período de enero a diciembre de 2018, coincidieron con los valores comprados, vendidos y transferidos durante el mismo período.
TMF Singapur H Pte. Ltd
   Se dice en el reporte de EY que TMF rescindió su contrato con Cartera de Inversiones Venezolanas C.A. de acuerdo con las representaciones hechas por BONV.
  Al 31 de diciembre de 2018, TMF transfirió cuatro valores a Farringdon Asset Management, confirmando esta última que dichos valores son propiedad exclusiva de BONV. El resto de la cartera se transfirió en enero de 2019.
   Sobre la finalización de servicios se indica que el 27 de junio de 2018, el director de BONV, Santos Alonso, fue informado por parte del director de relaciones de TMF, que los servicios finalizarían 90 días a partir de dicha fecha.
   El 8 de octubre de 2018, TMF envió una carta formal a Cartera Inversiones Venezolanas C.A. para informar que el acuerdo de servicio finalizaría y que el último día para el contrato de servicio era el 8 de enero de 2019. Se envió una carta similar a BONV haciendo referencia a un acuerdo de servicio hecho el 2 9 de enero de 2018.
  La finalización de los servicios fue confirmada de forma independiente por Siaw en un correo electrónico de fecha 13 de febrero de 2019.
  Por otra parte, entre noviembre y diciembre de 2018, TMF transfirió cuatro valores a Farringdon Asset Management por un total de USD 115 millones de valores a Serbia por USD 13 millones, a Egipto por USD 30 millones, a Guatemala por USD 31 millones, a El Salvador por USD 41 millones.
   EY notó que estas transferencias se documentaron en informes de inversión semanales enviados al CBCS desde el BONV. También confirmó este valor de transferencia en la confirmación de Farringdon de diciembre.
  Agrega que según las cartas proporcionadas por BONV, la transferencia final de la cartera de TMF ocurrió el 23 de enero de 2019. Las cuentas receptoras fueron para Portafolio A, la Nº 358265-793 por USD 356 millones. Para el Portafolio B, la cuenta Nº 358265-795 por USD 77 millones.
   De acuerdo al criterio de EY, existen varios problemas con la información proporcionada sobre la transferencia de valores de TMF a Farringdon, como el hecho de que la carta formal de terminación enviada por esta última el 8 de octubre de 2018 hace referencia a un acuerdo de servicio con fecha del 28 de enero de 2018, pero el único acuerdo de servicio proporcionado hasta la fecha por BONV tenía fecha del 30 de noviembre de 2016.
  A la fecha del informe, EY no había recibido confirmación independiente sobre las transferencias de enero de 2019 del saldo de Cartera A y B, con valores nominales de USD 356 millones y USD 77 millones, respectivamente, desde TMF hasta Farringdon.
  EY pidió información adicional de TMF respecto a la transferencia anterior, pero Siaw de TMF manifestó que Carteras de Inversiones Venezolanas C.A. no la autorizó a ponerse en contacto con un tercero y que no responderían a correos electrónicos adicionales.
Farringdon Asset Management Pte. Ltd.
   El informe pasa a referirse a Farringdon Asset Management Pte. Ltd., una organización con sede en Malasia y Singapur que ofrece soluciones de gestión de activos externos a sus clientes. Esta firma se convirtió en custodio de BONV el 21 de noviembre de 2018.
   Desde esa fecha hasta diciembre de 2018, Farringdon recibió transferencias de cuatro valores previamente administrados por TMF.
   Al 31 de diciembre de 2018, Farringdon administraba el 10 por ciento del total de la cartera de inversiones de BONV en la cuenta de custodia BDO 0002817, con un valor de mercado de USD 108 millones y un valor nominal de USD 115 millones.
   EY entiende que en enero de 2019, el saldo del Portafolio A de TMF (valor nominal USD 356 millones) junto con el Portafolio B de TMF (valor nominal USD 77 millones) se transfirió de TMF a Farringdon.
   Cuando EY consultó sobre los contratos/acuerdos aplicables entre BONV y Farringdon en relación con la gestión o supervisión de los valores de inversión del Banco del Orinoco, recibió una copia del acuerdo de gestión entre BONV y Farringdon fechada el 22 de noviembre de 2018.
   En este acuerdo se observó que según el Registro Comercial de la Cámara de Comercio e Industria de Curazao, el BONV está registrado con el número 64808 con su sede legal en esa isla, pero el acuerdo de gestión entre BONV y Farringdon establece que BONV es “una compañía debidamente constituida y existente bajo las leyes de Antigua, registrada bajo 2367”. A esto, BONV declaró que se trataba de un error involuntario, ya que la misma plantilla utilizada para abrir la cuenta de otro banco dentro del Grupo Financiero BOD domiciliado en Antigua se usó inadvertidamente en la configuración de este acuerdo. Farringdon ha sido informado y actualmente se está evaluando una versión revisada.
   El 12 de abril de 2019, EY recibió un acuerdo de gestión revisado de BONV con fecha del 26 de marzo de 2019 que incluía cambios en el número de registro, corregido a “64808 (0)” de acuerdo con el número de registro comercial real de BONV.
 El acuerdo ahora establece que BONV es una compañía debidamente constituida y existente bajo las leyes de Curazao, que tiene su sede legal en Curazao.
Víctor Vargas fue removido como firmante autorizado para actuar en nombre del banco.
  Le preocupa a EY respecto al contrato entre Farringdon y BONV, que según los acuerdos de gestión previstos (del 22 de noviembre de 2018 y el 26 de marzo de 2019), los firmantes autorizados para actuar en nombre del banco son Víctor Vargas, Rene Römer, Santos Alonso y Marvín Pacheco.
Problemas con la propiedad de las inversiones
     EY se contactó el 28 de enero con la Directora de Inversiones de Farringdon Asset Management, la señora González, para confirmar de forma independiente los valores y títulos de los valores de inversión en poder de esa firma al 31 de diciembre de 2018 dentro de cuenta Nº BDO 0002817.
   En fecha 18 de febrero de 2019, Joyce Kam, Gerente de Cumplimiento y Operaciones de Farringdon Asset Management remitió una carta firmada por su CEO, Martin Young, la cual incluía un cronograma adjunto que confirmaba los valores de inversión del 31 de diciembre de 2018.
   Young confirmó que, “según nuestro conocimiento, todos los valores mostrados en esta declaración son propiedad del Banco del Orinoco”, y que Farringdon tiene, “ningún conocimiento de reclamos de terceros” de estos activos. Sin embargo, EY apunta que las inversiones transferidas desde TMF se mantuvieron previamente a nombre de Cartera de Inversiones Venezolanas C.A.
   El 20 de febrero de 2019, Joel Santos y Santos Alonso, junto con representantes clave del Grupo Financiero BOD fueron consultados sobre la transferencia entre TMF y Farringdon y el título de los valores de inversión. La respuesta fue que todos los valores de TMF habían sido transferidos a Farringdon antes del 23 de enero de 2019, y los valores estaban a nombre de BONV. Como respaldo de las transferencias proporcionaron correspondencia enviada desde BONV a TMF y Farringdon los días 22 y 23 de enero de 2019 junto con otra información proporcionada semanalmente informes de inversión enviados al CBCS desde BONV.
    Al comparar las declaraciones de confirmación recibidas de Kam y Young, EY observó que el valor nominal de los valores en la confirmación de la cuenta de custodia Nº BDO 0002817 por USD 114.725.000, coincide con los valores nominales en la lista de cartera de inversiones proporcionada a CBCS de BONV para diciembre de 2018.
   Respecto a la Cartera A, EY observó una pequeña variación en los precios generales del mercado debido a diferencias en los precios individuales de mercado utilizados por valor en la confirmación de Farringdon Asset Management recibida el 18 de febrero de 2019, en comparación con la lista de la cartera de inversiones proporcionada al CBCS para diciembre de 2018.
  EY notó que para la cuenta de custodia Nº BDO 0002817, las inversiones vistas en las confirmaciones de custodia durante el período de enero a diciembre de 2018, coincidieron con los valores comprados, vendidos y transferidos durante el mismo período.
   Pese a que  Young también confirmó que “todos los valores mostrados en esta carta son propiedad del Banco del Orinoco y no tenemos conocimiento de ningún reclamo de terceros sobre estos activos al 31 de enero de 2019”, EY notó que las inversiones transferidas desde TMF se mantuvieron previamente a nombre de Cartera de Inversiones Venezolanas C.A.
   Al comparar el estado de cuenta de confirmación de Farringdon de la cuenta Nº BDO 0002817 al 31 de enero de 2019, con la confirmación de la Cartera TMF A del 31 de diciembre de 2018 proporcionada por Siaw de TMF Group Singapore, se observa que el valor nominal del 31 de enero de 2019 de la cuenta era de USD 468.829.700, que difiere del valor nominal de la lista de cartera A proporcionada por TMF al 31 de diciembre de 2018 por USD 128.947.000.
   Según la confirmación proporcionada, esta variación se relaciona con los valores mantenidos o vendidos en España, Rusia, Colombia y Estados Unidos por un valor nominal neto de USD 14.222.000 que pudieron haber sido comprados o vendidos entre la fecha de la confirmación de TMF y la fecha de la transferencia de los valores. También tiene que ver con valores transferidos de TMF a Farringdon antes de la confirmación del 31 de diciembre, es decir, valores mantenidos en Egipto, El Salvador, Guatemala y Serbia, que ascienden al resto de la variación por USD 114.725.000.
Sobre Vistra Geneva SA
    Vistra Geneva SA integra una organización global presente en 46 jurisdicciones en todo el mundo, que ofrece una gama de servicios para clientes corporativos, administradores de fondos, clientes privados y dueños de negocios.
   Al 31 de diciembre de 2018, Vistra administraba el 49 por ciento de la cartera de inversiones del Banco Del Orinoco N.V. en una cuenta de custodia Nº 58974199. A dicha fecha los saldos eran: Valor nominal de USD 578 millones y un valor de mercado de USD 573 millones.
   El punto de contacto que BONV proporcionó en Vistra fue el Director de Relaciones a cargo de la cuenta, Bertrand Kirszbaum.
  EY manifestó su preocupación respecto al contrato entre Vistra y BONV refiriendo que solicitaron al BONV todos los contratos/acuerdos aplicables entre ambas entidades en relación con la gestión y supervisión de los valores de inversión del Banco del Orinoco y este entregó un formulario de “Cuenta de apertura” entre BONV y Vistra (Ginebra) SA, fechado el 10 de octubre de 2017.
   EY advirtió que el documento proporcionado es una solicitud para abrir una cuenta de Vistra en lugar de un acuerdo contractual formal entre las partes; que no hubo descripción de los honorarios o servicios que proporcionaría Vistra (Ginebra) SA; que no se entregaron los términos y condiciones que regían la relación entre las partes.
   El Director Jurídico del Grupo Financiero BOD, informó que el formulario de cuenta de apertura del 10 de octubre de 2017 era todo lo que estaba disponible pero posteriormente entregó al Banco Central de Curazao y San Martín un “Acuerdo de mandato” de fecha 30 de noviembre de 2017 que estaba a nombre de Vistra International SA.
  EY observó que los signatarios autorizados que figuran en el formulario de cuenta de apertura y el acuerdo de mandato provisto, con fecha 10 de octubre de 2017 y 30 de noviembre de 2017, respectivamente, eran:
   EY le solicitó al Director de Relaciones de Vistra Ginebra SA, Kirszbaum, que confirmara los valores y títulos de los valores de inversión en poder de esa firma al 31 de diciembre de 2018 en la cuenta Nº 58974199 y este remitió un cronograma firmado por Walter Stresemann, Director Gerente de la empresa y una comunicación firmada por Kirkrbaum en la confirmaba que “según nuestro conocimiento, todas las inversiones y saldos de efectivo son propiedad al 100% de BDO”.
  El 20 de febrero de 2019, los directores del BONV confirmaron que todos los valores de inversión administrados por Vistra están en manos de BONV.
 EY determinó que el valor nominal de los valores en la confirmación de la cuenta Nº 58974199, USD 578.796.800, coincide con los valores nominales en la lista de cartera de inversiones proporcionada a CBCS por BONV para diciembre de 2018.
   EY observó una pequeña variación en los precios generales del mercado debido a diferencias en los precios individuales de mercado utilizados por valor en la confirmación de Vistra Geneva SA recibida el 15 de febrero de 2019 en comparación con el listado de cartera de inversiones proporcionado al CBCS para diciembre de 2018.
  La empresa auditora revisó y concilió las confirmaciones de inversiones de custodia/estados de cuenta de efectivo, tickets de negocios y programas de ventas/compras de inversiones de inversión proporcionados por la Tesorería del Grupo de BOD, con los respectivos programas de inversiones proporcionados por BONV a CBCS para El año 2018 y notó que para la cuenta Nº 58974199, las inversiones vistas coincidieron con los valores comprados, vendidos y transferidos durante el mismo período.
Sobre Welden Securities S.A.
  Desde el 10 de febrero de 2016, Welden Securities S.A. se convirtió en custodio de BONV y, al 31 de diciembre de 2018, administraba el 13 por ciento de la cartera de inversión general de BONV en la cuenta de custodia Nº 1815.
   Los valores nominales y de mercado a dicha fecha eran de un valor nominal de USD 160.498.000  y un valor de mercado de USD 156.245.743.
El punto de contacto que BONV proporcionó en Welden es el Director, Carlos Casarotti.
  EY determinó que Welden Securities opera desde oficinas en Uruguay y Paraguay.
   El contrato entre Welden y el BONV provisto es un documento resumido de una página firmado por Carlos Casarotti (Director de Welden Securities S.A.) y Joel Santos (Director de BONV).
Actuaban en nombre de las partes:
    EY contactó a Casarotti para confirmar los valores y títulos de los valores de inversión en poder de Welden al 31 de diciembre de 2018 dentro de la cuenta Nº 1815 y este ofreció un calendario confirmando los valores de inversión, así como una carta en la que revelaba que “se declara que las inversiones y los saldos de efectivo descritos en los documentos adjuntos son propiedad exclusiva de Banco Del Orinoco NV”.
   EY observó que el único corresponsal de Welden Securities en todos los correos electrónicos, contratos y confirmaciones proporcionados a EY y CBCS en relación con la cuenta de custodia Nº 1815 ha sido Carlos Casarotti, quien pareciera ser el único responsable de la supervisión y revisión de la información de la cuenta proporcionada. Esta persona, según lo indagado, es el único director y propietario de Welden Securities.
  El 20 de febrero de 2019, los directores del BONV junto con representantes del Grupo Financiero BOD confirmaron que todos los valores de inversión administrados por Welden están en manos de BONV, como se indica en la carta de confirmación proporcionada por Casarotti.
 Se determinó que el valor nominal de los valores en la confirmación de la cuenta Nº 1815, USD 160.498.000, coincide con los valores nominales en la lista de cartera de inversiones proporcionada a CBCS de BONV para diciembre de 2018.
   Igualmente, EY observó una pequeña variación en los precios generales del mercado debido a diferencias en los precios individuales de mercado utilizados por valor en la confirmación de Valores Welden recibida el 13 de febrero de 2019 en comparación con la inversión listado de cartera proporcionada al CBCS para diciembre de 2018.
    Se determinó que en la cuenta Nº 1815, las inversiones vistas en las confirmaciones de custodia durante el período de enero a diciembre de 2018, coincidieron con los valores comprados, vendidos y transferidos durante el mismo período.

Hablan los banqueros: ¿Qué está pasando en el sistema financiero? por Víctor Salmerón – ProDaVinci – 18 de Noviembre 2019

Hablan los banqueros: ¿Qué está pasando en el sistema financiero?

Germán García, presidente del Banco Venezolano de Crédito; Juan Carlos Dao, presidente del Banco del Caribe y Luis Xavier Grisanti, presidente de la junta directiva del Banco Exterior, analizaron el entorno actual en el que se desenvuelve el sistema financiero y las perspectivas del sector en el foro organizado por la Universidad Metropolitana: presente y futuro de la banca en Venezuela.

Juan Carlos Dao recurrió a las cifras para ilustrar el impacto que ha sufrido la banca tras seis años de contracción ininterrumpida de la economía y una hiperinflación que comenzó en noviembre de 2018 y aun no cesa: “Al cierre de septiembre de este año el tamaño de la cartera de créditos de toda la banca se ubica en torno a 220 millones de dólares y en conjunto los recursos gestionados no superan 1.200 millones de dólares, magnitudes que pueden ser las de un banco mediano en otros mercados”.

Agregó que para enfrentar la crisis la banca procuró incrementar los activos productivos y, desde agosto de 2018, cuando las autoridades comenzaron a implementar una política para restringir el crédito, “no quedó otro camino que reducir gastos, diferir inversiones estratégicas, canalizar operaciones que se hacían en la red de oficinas hacia la banca online para disminuir costos. En nuestro banco ha habido un fuerte compromiso de los accionistas en reinvertir todas las utilidades en el patrimonio”.

Germán García explica que “el presente de la banca es un presente difícil en el que estamos tratando de mantenernos vigentes en un proceso donde se intenta implantar un sistema económico sin ningún tipo de libertad; creo que sin duda seremos capaces de hacerlo, pero no es una situación fácil para la clientela que sufre por el impacto que está teniendo el sistema financiero”.

Luis Xavier Grisanti destacó que “la hiperinflación y la recesión afectan particularmente al sistema financiero porque su producto, el dinero y el crédito, se deprecian. Para enfrenar esto hemos reducido costos y gastos, hemos capitalizado el patrimonio cinco veces en los últimos dos años y hemos minimizado y racionalizado los desembolsos en divisas”.

El recorte del crédito

En los últimos tres semestres el Banco Central ha incrementado en seis oportunidades el encaje, es decir, la proporción de los depósitos que los bancos no pueden prestar y deben congelar a manera de reserva: de acuerdo con la última resolución, los bancos tienen que inmovilizar en el Banco Central el 100% del incremento en los nuevos depósitos y 57% de todas las captaciones.

Juan Carlos Dao explica que “las autoridades partieron de la hipótesis de que el crédito bancario estaba alimentando la especulación en el mercado cambiario y el resultado ha sido una fuerte contracción de los préstamos: al cierre de septiembre, la cartera de créditos de la banca privada se ubicó en 3,8 billones de bolívares y el patrimonio suma 7,7 billones, es decir, todo el apalancamiento bancario se ha perdido, porque la gran mayoría de los recursos que captamos están inmovilizados por el encaje; el país está pagando un alto costo por este proceso de desintermediación”.

Agregó que en el desajuste cambiario “el gran problema estructural es el financiamiento del déficit fiscal. El Banco Central ha impreso moneda en el orden de 500 billones de bolívares –unos 15 mil millones de dólares a la tasa de 30.000 bolívares por dólar– para financiar a empresas del Estado, fundamentalmente a Pdvsa y ese ha sido el gran factor de distorsión”.

“Ciertamente el crédito bancario puede en algún momento alimentar la especulación, pero en comparación con lo que ha supuesto este gran desorden fiscal las magnitudes son muy distintas”, dijo Juan Carlos Dao.

Germán García señaló que “sin duda el Banco Central está equivocado con la política de restringir el crédito; este mes la cotización del dólar ha aumentado 50% porque en el mercado cambiario influye la liquidez monetaria que, a su vez, depende del dinero que inyecta el gobierno a través del gasto público. Son remedios a las consecuencias. Hay que cambiar el modelo económico para que lo demás fluya”.

Luis Xavier Grisanti destacó que “si la gestión fiscal es deficitaria y los bancos centrales contribuyen a su financiamiento monetario, es difícil contener la presión inflacionaria y la depreciación de la moneda”.

La indexación

Para reforzar las medidas que restringen el crédito, el 21 de octubre de 2019 el Banco Central ordenó a las entidades financieras indexar el capital e intereses de los créditos comerciales a la fluctuación del tipo de cambio: básicamente el monto a pagar por capital e intereses aumenta si el precio del dólar sube en el mercado oficial y se mantiene igual si el dólar desciende.

Respecto a este tema, Germán García afirmó que “es muy difícil que una compañía tome un crédito cuando no sabe cuál es la tasa de interés. Esta indexación puede tener efectos brutales, la tasa de interés puede ser 6% si el dólar no se mueve o 2.000% si el dólar se mueve, por ejemplo. Desde que se comenzó a aplicar esta resolución del Banco Central hemos dado un solo crédito”.

Juan Carlos Dao indicó que “desde la indexación de los créditos la banca prácticamente no ha desembolsado préstamos en lo que va de noviembre. ¿Y qué ha ocurrido con el tipo de cambio? Se ha desplazado fuertemente estas primeras semanas del mes porque la liquidez monetaria ha estado creciendo a un ritmo de 16% intersemanal y allí es donde está el gran oxígeno y la gasolina para este incendio”.

Tarjetas en suspenso

El 12 de noviembre de 2019 la Superintendencia de Bancos envió a las entidades financieras una resolución donde ordena que todas las tarjetas de crédito deben tener como mínimo un límite de 20 mil unidades tributarias, que actualmente equivalen a un millón de bolívares y un máximo de 200 mil unidades tributarias, equivalentes a diez millones de bolívares.

Si bien establece un piso elevado para el financiamiento con tarjetas, la Superintendencia aclara que el crédito al consumo (que aparte de tarjetas incluye los préstamos para automóviles y en cuotas) no debe superar el 20% del total de créditos de cada banco.

Germán García señaló que “con esta última resolución de las tarjetas de crédito hay una contradicción. Si a cada tarjetahabiente se le entrega una tarjeta con un límite de un millón de bolívares estamos hablando de que potencialmente los préstamos con tarjetas podrían ser tres veces el monto de los créditos bancarios, pero en la misma resolución la Superintendencia nos dice que el crédito al consumo no puede superar 20% del total de préstamos”.

“Si en definitiva la medida obliga a esto, la única manera de ejecutarla es disminuyendo el número de tarjetas. El crédito a través de las tarjetas quedará para algunos pocos”, agregó Germán García.

Juan Carlos Dao afirmó que “falta la formalidad legal de que la circular enviada por la Superintendencia aparezca en una Gaceta Oficial para que tengamos la obligación de realizar el ajuste en las tarjetas de crédito. Tenemos la esperanza de conversar con las autoridades sobre esta medida. Albergamos esperanzas de que cuando las autoridades analicen lo que significa esta medida podamos tener una instrucción distinta en favor de mantener en vigor un medio de pago que es muy importante para todos”.

Germán García añadió que “los bancos tenemos que movernos muy rápido en sistemas de pago novedosos, ahora somos una economía pequeña y lo más barato y rentable para el cliente es el medio de pago de persona a persona y persona a comercio. Esto, si es bien utilizado, va a minimizar las tarjetas de crédito haya o no cambio en la resolución de la Superintendencia”.

Sanciones y bancos corresponsales

Estados Unidos ha impuesto sanciones a la administración de Nicolás Maduro que han comenzado a impactar las operaciones financieras de la banca venezolana. A este respecto Germán García indicó que “cuando visitamos a los bancos corresponsales en el exterior vamos de rodillas, el sobrecumplimiento de los oficiales, tanto en Estados Unidos como en Europa, es duro. Estamos teniendo muchos problemas, inclusive los clientes que tienen cuentas en bancos estadounidenses están teniendo problemas”.

“Hasta ahora hemos tenido la suerte de ser un banco viejo, con trayectoria y nos han permitido la movilización de nuestros clientes, pero no de la clientela comercial sino de la clientela particular”, dijo Germán García.

Juan Carlos Dao señaló que “el tema de los bancos corresponsales hay que verlo en una dimensión más amplia. En 2014 vino la debacle de los precios del petróleo y las importaciones de Venezuela disminuyeron desde 80 mil millones de dólares al año a alrededor de 8 mil millones de dólares y ha habido un default en el pago de la deuda externa, entonces los bancos corresponsales, que antes venían regularmente al país a renovar las líneas de crédito y a rogar que les canalizaras el flujo de transferencias, han cambiado frente al país”.

“Si se han incrementado todos los riesgos políticos y hay un mercado que ha perdido todo sentido económico para los bancos corresponsales, la consecuencia es la desaparición de cualquier oferta de productos y servicios de la banca internacional”, añadió Juan Carlos Dao.

“Lamentablemente hemos visto que las sanciones no solamente tienen un efecto político, sino que conforme transcurre el tiempo arropan actividades lícitas, impecables; entonces se complica la posibilidad de mantener capacidades para hacer negocios que antes hacías como entidad financiera”, dijo Juan Carlos Dao.

Luis Xavier Grisanti resaltó que “la banca ha tenido que explicar debidamente a los oficiales de cumplimiento y a los bancos corresponsales la justificación y solidez de las operaciones internacionales para evitar el sobrecumplimiento, es decir, la interpretación excesiva y fuera de lugar de la normativa”.

“El sobrecumplimiento sobre las bases no previstas en la normativa afecta negativamente el normal funcionamiento de las operaciones internacionales del sistema de medios de pago del país y ello debe evitarse para no afectar a la economía, ni a nuestros clientes en sus operaciones lícitas, transparentes y tradicionales”, agregó Luis Xavier Grisanti.

Las perspectivas

Ante la interrogante de si la banca está en condiciones de servir de palanca en un proceso de recuperación de la economía, Juan Carlos Dao señaló que “asumiendo que tengamos un entorno legal favorable, partiendo del tamaño actual va a ser complicado que el sistema tenga la capacidad de apoyar la necesidad de financiamiento en infraestructura y petróleo que son sectores que van a demandar cantidades importantísimas de recursos y donde la disponibilidad, tanto de capacidad patrimonial como de fondeo de la banca, se va a quedar muy corta”.

Agregó que “será fundamental el apoyo de organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento y el Fondo Monetario Internacional por más que esté muy mal tipificado en muchas de las economías latinoamericanas. Otra variable será la articulación con el mercado de capitales. La banca podría dedicarse al financiamiento de capital de trabajo, de corto plazo, atender a los emprendedores y las Pyme, mientras que el mercado de capitales brindaría el suministro de fondos de mediano y largo plazo en cantidades importantes para otros sectores de la economía”.

Germán García indicó que “en un futuro, si comienza la recuperación, la banca será de nichos, cada banco deberá atender y buscar a una clientela específica y recomenzar a crecer con ella. No vamos a regresar a una economía similar a la del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, eso se acabó; seremos una economía pequeña, nuestros clientes también están disminuidos y podemos volver a crecer con ellos. En nuestro caso siempre hemos sido especialistas en el mercado de capitales, por ejemplo”.

Luis Xavier Grisanti sostuvo que “dentro de un clima de negocios favorable, riesgo país en grado de inversión, regulaciones prudenciales no invasivas, equilibrios macroeconómicos, tasas positivas de interés y comisiones adecuadas, la banca traerá sobre todo nuevos capitales”.

“Habrá fusiones y nueva inversión extranjera directa. Habrá apoyo de los multilaterales y se reabrirá el crédito internacional y el acceso a los mercados globales de capital”, concluyó Luis Xavier Grisanti.

Luis Alfonso de Borbón: aristócrata, banquero y diseñador de la Menina de los venezolanos en Madrid por Daniel Gómez – ALnavío – 11 de Octubre 2019

En el Paseo de Recoletos de Madrid hay una Menina decorada con la bandera de Venezuela. Su autor no es el venezolano Antonio Azzato, promotor de las Meninas en Madrid. Tampoco la caricaturista venezolana Rayma, quien firma otra Menina en Chueca. El autor es el español Luis Alfonso de Borbón, bisnieto del dictador Francisco Franco, y esposo de la venezolana María Margarita Vargas. Esta última, hija del banquero Víctor Vargas. Luis Alfonso de Borbón también es directivo de varios bancos del suegro. Bancos que ahora están en problemas.

El bisnieto de Franco diseñó esta Menina / Foto: ALN
El bisnieto de Franco diseñó esta Menina / Foto: ALN

El artista venezolano Antonio Azzatto transformó Madrid en un cuadro de DiegoVelázquez. Otra vez.

Este otoño, como ya hizo en 2018, colocó en las principales calles de la capital medio centenar de meninas. Esculturas de Meninas decoradas con todo tipo de motivos. En esta ocasión, también introdujo colaboraciones de ilustres personalidades como el tenista Rafael Nadal, el actor y cómico Dani Rovira, y el aristócrata Luis Alfonso de Borbón, bisnieto del dictador Francisco Franco y heredero al trono de Francia.

La Menina que firma Luis Alfonso de Borbón es especialmente concurrida. Sin duda lo es por su ubicación. Se encuentra en el Paseo de Recoletos. Entre el edificio de la Fundación BBVA y la sede central de Abanca, banco español del magnate venezolano Juan Carlos Escotet. Esta es una de las calles más animadas de Madrid.

Tampoco es raro que Luis Alfonso de Borbón haya elegido Venezuela como inspiración. Su esposa, María Margarita Vargas, es venezolana. María Margarita también es hija del banquero Víctor Vargas, dueño del Grupo Financiero BOD. Para este grupo también trabaja Luis Alfonso de Borbón. Es uno de sus directivos. También figura como directivo y consejero en las filiales del grupo en Panamá y de Curazao, AllBank y Banco del Orinoco.

Pero si por algo es atractiva la Menina es porque su figura está adornada con la bandera de Venezuela junto con la de España. Y ya se sabe la cantidad de venezolanos que viven en la capital a consecuencia del éxodo. No es raro pasar por delante de la menina y ver a un grupo de venezolanos tomándose una foto con ella.

Tampoco es raro que Luis Alfonso de Borbón haya elegido Venezuela como inspiración. Su esposa, María Margarita Vargas, es venezolana. También es hija del banquero Víctor Vargas, dueño del Grupo Financiero BOD. Holding para el que trabaja Luis Alfonso de Borbón. Es uno de sus directivos. También figura como directivo y consejero en los bancos del grupo en Panamá Curazao.

Lo que ocurrió con el Banco del Orinoco de Curazao desencadenó una serie de acciones en contra de las entidades del Grupo Financiero BOD. Entre ellas, las que dirige y asesora Luis Alfonso de Borbón, sobre quien no pesa ninguna imputación, pero que, al menos en Curazao, “está obligado a demostrar qué hizo para evitar la quiebra”. Así lo declaró al diario ALnavío el abogado Robert Frans, defensor de un grupo de clientes afectados por el Banco del Orinoco.

El bisnieto de Franco es directivo en varios bancos del Grupo Financiero BOD / Foto: @luisalfdeborbon

El 5 de septiembre el Banco Central de Curazao intervino el Banco del Orinoco porque su “posición financiera es deplorable”. El pasado viernes, 4 de octubre, el tribunal de primera instancia de Curazao declaró a la entidad en bancarrota.

Luego de conocer la decisión de bancarrota, la autoridad bancaria en Panamá, que había intervenido AllBank por 30 días el 9 de septiembre, amplió por otros 30 días la intervención. Esto banco lo dirigió y asesoró Luis Alfonso de Borbón.

De Panamá, los problemas del Grupo Financiero BOD se mudaron a Venezuela, donde la Superintendencia de Bancos intervino el Banco Occidental de Descuento, la entidad principal de Víctor Vargas. No obstante, la medida fue retirada horas más tarde.

Como consecuencia, en Antigua y Barbuda las autoridades tomaron precauciones con otro banco de Vargas, BOI Bank. Lo mismo que en República Dominicana, donde el grupo es dueño de Bancamérica, y está siendo vigilado de cerca.

Este jueves, el Grupo Financiero BOD emitió un comunicado asegurando que Luis Alfonso de Borbón no está siendo investigado “por ningún poder público en ningún país del mundo”.

El grupo también aclaró que Luis Alfonso de Borbón es directivo desde 2005 y que ahora mismo “se encuentra en contacto directo con sus clientes y los ejecutivos del grupo en América Latina y el Caribe, cumpliendo cabalmente con sus responsabilidades de manera cotidiana”.

Ahora también se sabe que en su tiempo libre ejerce de diseñador. Esa Menina con la bandera de Venezuela en Madrid lleva su firma.

Cabe recordar que la caricaturista venezolana Rayma también decoró una Menina. La de la Plaza Pedro Zerolo en Chueca. Pedro Zerolo, de origen venezolano, fue un destacado político del Partido Socialista, conocido por ser uno de los promotores del derecho al matrimonio homosexual en España.

Se le amontonan los problemas a Víctor Vargas, el banquero amigo del chavismo por Daniel Gómez – ALnavío – 13 de Septiembre 2019

Primero el de Curazao. Luego el de Panamá. Ahora el de Venezuela. Ya son tres bancos del venezolano Víctor Vargas intervenidos. Es el efecto dominó del que advirtió al diario ALnavío el exministro venezolano Carlos Tablante. Y es que todo está relacionado. Una intervención desencadena otra. Y en medio de estos problemas, una constante: la debilidad financiera del holding de Vargas.

Los problemas de Víctor Vargas comenzaron en Curazao / Foto: BOD
Los problemas de Víctor Vargas comenzaron en Curazao / Foto: BOD

Semana negra para el banquero venezolano Víctor Vargas.

Este jueves la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario en VenezuelaSudeban, intervino por 120 días el Banco Occidental de Descuento, convirtiéndose en el tercer banco del Grupo Financiero BOD, el holding de Vargas, que intervienen en una semana.

Todo comenzó el pasado jueves, 5 de septiembre, con la decisión del Banco Central de Curazao de congelar los activos del Banco del Orinoco por problemas con los pagos.

El lunes le tocó el turno a AllBank, su filial panameña. Según la Superintendencia de Bancos de Panamá, la decisión fue provocada por la débil cartera de préstamos de la entidad, así como por el miedo a un posible efecto contagio de lo ocurrido en Curazao. Entonces continuó el efecto dominó del que advirtió el exministro venezolano Carlos Tablante en Venezuela.

Sudeban, aludiendo a un posible efecto contagio, y a la fragilidad de las cuentas del Banco Occidental de Descuento, intervino la entidad del banquero venezolano. En sus argumentos demuestra que, en el origen de todo, están los problemas de Vargas en Curazao.

Las irregularidades del banco en Curazao

Sudeban está pendiente de una resolución del Banco Central de Curazao que determine si el Banco del Orinoco “podrá pagar de forma integral a la totalidad de sus clientes y acreedores”. Con esta advertencia, la autoridad venezolana pone en duda la capacidad del banco de Vargas de pagar. El banquero se defiende apuntando que los problemas de Curazao con el blanqueo de dinero impiden el normal funcionamiento de su entidad.

La ausencia de “un plan de negocio viable” en Panamá

Cuando la autoridad venezolana habla de AllBank siempre se acoge a lo expuesto por la Superintendencia de Bancos de Panamá. Entonces dice: AllBank no tiene “un plan de negocio viable para la sostenibilidad de sus operaciones”. No tiene un plan que “permita la recuperación de pérdidas acumuladas en años anteriores”. No tiene un sistema de control interno “adecuado y acorde a los riesgos del banco”.

Sudeban agregó que AllBank “mantuvo atraso en el pago de las transferencias e instrucciones de pago de sus clientes, presentando una débil posición de efectivo en caja”.

Mientras, Víctor Vargas insiste en la sanidad financiera de AllBank y en que este banco nada tiene que ver con el de Curazao. “La única vinculación es Victor Vargas”, declaró este jueves. Por su parte, la Superintendencia de Bancos de Panamá dijo que al menos una cuarta parte de los activos líquidos de AllBank están colocados en la filial de Curazao.

El impacto en Venezuela de las filiales de Curazao y Panamá

La autoridad venezolana apunta: “Las medidas de emergencia e intervención adoptados por los Estados de Curazao y Panamá pueden comprometer significativamente los activos del Banco Occidental de Descuento”. Añade que estas decisiones “suponen un peligro para los intereses de los clientes y usuarios” del banco de Vargas en Venezuela.

El reparto accionarial

El accionista mayoritario del Banco Occidental de Descuento es Cartera de Inversiones Venezolanas, con 58,01% de las acciones. Por su parte, Víctor Vargas, con 99,57% de los títulos, es el máximo accionista de Cartera. Esta firma es propietaria de 99,97% de Seguros La Occidental. De 59,38% del Banco del Orinoco en Curazao. De 99,96% de BOI Bank Corporation en Antigua y Barbuda. Asimismo, Víctor Vargas, presidente del Banco Occidental de Descuento, es adicionalmente accionista como persona natural con una participación del 8,79%.

Por su parte, Vargas asegura que su entidad en Venezuela sólo tiene 18% de acciones en el banco en Curazao y que los depósitos en dólares pertenecen 100% a los venezolanos.

Riesgos en la cartera de crédito

La Sudeban ya le había instruido el 30 de junio de 2019 sobre un aspecto delicado en banca, como son los créditos a empresas relacionadas. Se trata de Boi Bank deAntigua y Barbuda y de Banco del Orinoco.

En este sentido la autoridad le instruyó “disminuir la concentración” por “el riesgo crediticio”. La autoridad venezolana exigió además “la constitución de garantías adicionales o diferenciadas establecidas”.

Por el contrario, Vargas apunta que ya había “aprovisionado” el balance en el Banco del Orinoco pero que Sudeban no lo podía saber porque todavía no ha publicado los resultados semestrales.

La estructura accionarial

El banco de Vargas en Venezuela es el segundo más grande en lo que a patrimonio se refiere, el quinto total en activos, y el séptimo en captaciones. Pero Sudevan advierte: “96,51% de su patrimonio proviene principalmente de ajustes por ganancias y pérdidas por fluctuación cambiaria por tenencia de activos en moneda extranjera, por lo que el saldo de la inversión en la filial del Banco del Orinoco está afectando el patrimonio, visto el desplazamiento del diferencial cambiario”.

Pareciera que el detonante de todo esto es de apenas una semana cuando se intervino el Banco del Orinoco. Sin embargo, la situación de esta entidad viene de atrás, cuando se conocieron las primeras alertas de clientes que no podían disponer de depósitos.

Advierte al diario ALnavío una fuente especializada que falló la fiscalización en Curazao, pero todo cambió cuando apresaron al director adjunto del Banco Central de Curazao, René Lourents. El motivo: “Falsificar documentos varias veces”.

Entonces el Reino de los Países Bajos envió de Holanda a expertos bancarios a Curazao para que controlaran el Banco Central. Fue entonces cuando estos supervisores pusieron el foco en la entidad de Vargas. Antes el diario local Antilliaans Dagblad venía dando cuenta de denuncias de depositantes de Banco del Orinoco acusando a la entidad de fraude.

Víctor Vargas lo niega. Este jueves reafirmó que sus bancos están en condiciones de pagar. Que los problemas en Curazao surgen por problemas administrativos ocasionados por la propia isla, señalada como un país de riesgo por su vinculación con lavado de activos y financiación del terrorismo.

Sin embargo, una fuente del Banco Central de Venezuela señaló al diario ALnavíoque con este tipo de acusaciones Vargas “trata de confundir a la opinión pública sobre las razones detrás de las intervenciones de sus bancos en Curazao y Panamá”.

La fuente destaca que otros bancos vinculados con Venezuela (MercantilProvincialNacional de CréditoBanescoVenezuela) así como otros internacionales “operan en Curazao sin mayores problemas”. La fuente también menciona que la organización internacional que vigila el cumplimiento de las medidas contra el lavado de dinero, el Grupo de Acción Financiera Internacional, no incluye a Curazao como una jurisdicción con problemas en lavado de dinero.

“Es evidente que Vargas está intentando encubrir los problemas financieros detectados por los supervisores en esos países. No se puede atribuir las trabas que han sufrido sus clientes a temas de cumplimiento de las medidas de lavado de dinero”, apuntó la fuente.

Agregó que la estrategia de apuntar hacia el Banco Central de Curazao revela que carece de “argumentos sólidos para refutar los señalamientos que aparecen en las medidas de intervención”.

Resoluciòn de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario sobre la intervención del Banco Occidental de Descuento BOD – 10 de Septiembre 2019

 

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Para acceder a la resolución abrir el siguiente enlace:

Resolucion bod

Empresa criminal conjunta bolivariana por Ezra Homsany – La Prensa – 28 de Agosto 2019

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En abril de 2019 vio la luz un estudio devastador de lo que constituye actualmente el Estado venezolano, y lo difícil que va a ser para desmontarlo. La investigación tomó 5 años y abarcó 11 países. Los autores: Douglas Farah y Caitlyn Yates, de IBI Consultants, LLC y National Defense University (INSS). Se remontan a 1998, cuando Venezuela elige a Hugo Chávez y este proclama su revolución bolivariana y un socialismo para el siglo XXI para así desmantelar el poder que Estados Unidos ejerce sobre América Latina. Su fuente de financiación, las arcas de petrodólares de Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa), y así lograr el apoyo de líderes políticos aliados, élites económicas y organizaciones criminales para hacerse con el apoyo de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Surinam y El Salvador. En el 2013 Chávez muere, y su delfín Nicolás Maduro asume la Presidencia, en el transcurso de la cual la economía se contrae un 50%, una crisis de refugiados que iguala o supera a la de Siria, en la que huyen un 10.5% de la población. Pero Maduro sigue en el poder. ¿Cómo lo logra? Farah y Yates identifican cuatro polos que hasta ahora sostienen lo que ellos titulan como la Empresa criminal conjunta bolivariana, cual hidra en la que sercenando una cabeza aparece otra más adaptable y letal.

La primera la identifican como la venta falsa de petróleo. El régimen constituyó una sociedad anónima llamada Alba Petróleos. Se valieron de 181 individuos y 176 compañías en 26 países. Cito textualmente: “con ella crearon una serie de compañías, con estructuras en Panamá. Desde allí, Alba Petróleos y sus compañías vinculadas le prestaron a ocho compañías panameñas 1.1 mil millones de dólares, entre el 2007 y el 2017. De allí movieron el dinero a paraísos fiscales del Caribe y Europa para después declarar que la mayor parte de la deuda era incobrable. El bolívar venezolano era negociado por un dólar fijo, a una tasa más alta que el cambio oficial”.

La segunda columna es la minería ilegal. Venezuela abunda en recursos naturales, como el cada vez más preciado oro. Para ello cuentan con la complicidad del presidente de Surinam, Desi Bouterse, ficha que siempre contó con el apoyo de Chávez. Utilizando Paramaribo, desvían el oro como producido allí para así escapar de las sanciones internacionales. Solo en el 2018, Maduro vendió 73.2 toneladas a Turquía y a Emiratos Árabes Unidos, parte de la cual terminó en Uganda. También la venta de diamantes, coltán, etc., que son difíciles de rastrear, producen ingresos a un régimen cada vez más necesitado de ellos.

Al tercer medio los autores lo denominan como proyectos de infraestructuras falsos. Ejemplo: en el 2006 Chávez y Daniel Ortega anunciaron la construcción de una refinería en Nicaragua que podría tratar el petróleo pesado de Pdvsa. Costaría 6.6 mil millones de dólares y lo tildaron como “el supremo sueño de Bolívar”. Casi un medio de los mil millones de dólares se distribuyeron como pagos por trabajos nunca realizados. El mismo modelo fue utilizado para montar fábricas de vacunas “que no produjeron una sola vacuna, paneles solares y embotelladoras de agua”.

Al cuarto polo lo denominaron como el de transferencia de banco a banco. Para recibir el dinero de Maduro, los funcionarios nicas crearon su propio banco al que llamaron Banco Corporativo (Bancorp). Para mover dinero fuera de Nicaragua se valieron de la sucursal panameña de un banco asiático, con sucursales en Corea del Sur y Hong Kong, donde finalmente terminarían depositados. Como puntualizan Farah y Yates: “las pérdidas por las sanciones son marginales cuando se comparan con los costos del régimen”. Las sanciones alcanzan al sufrido pueblo venezolano, mientras las ganancias son distribuidas entre la élite política y militar. Algunos estudiosos cifran la cantidad de fondos lavados entre el 2007 y 2018 en 28 mil millones de dólares. Para otros, la suma se queda corta. Los costos de la Empresa criminal conjunta bolivariana los sitúan entre los 473 o hasta los 633 mil millones de dólares.

Como se ve, para derrocar el actual Gobierno venezolano se requiere de atacar varios frentes interconectados que han probado una y otra vez ser altamente adaptables y corruptos. Como lo resume el jefe del Comando Sur norteamericano James Stavridis: “se necesita de una red para combatir una red”.

 

Turkish Bank Ziraat Closes Door on Venezuela Amid U.S. Sanctions by  Patricia Laya  and  Cagan Koc – Bloomberg – 15 de Agosto 2019

Recep Tayyip Erdogan meets with Nicolas Maduro at the presidential palace in Caracas on Dec. 3, 2018.
Recep Tayyip Erdogan meets with Nicolas Maduro at the presidential palace in Caracas on Dec. 3, 2018. Photographer: Carlos Becerra/Bloomberg

Ziraat Bank, Turkey’s largest bank by assets, has stopped offering services to Venezuela’s Central Bank in wake of tougher U.S. sanctions that raise the stakes for companies that do business with the Caribbean nation.

The Ankara-based state bank confirmed the closing of its account without providing further details. Venezuela’s Central Bank was relying on Ziraat to pay contractors, move money and import products in Turkish liras. A Venezuela Central Bank press official didn’t respond to requests for comment.

Pensionados tienen que depositar para poder cobrar la pensión – TalCual – 30 de Julio 2019

POR MI MADRE.

La burla de Nicolás Maduro y su camarilla contra los venezolanos en general y contra los pensionados en particular no cesa. La pensión que reciben los jubilados venezolanos cada día alcanza para menos, pero para poder cobrarla en un  banco hay que hacer todo tipo de maromas.

Esta semana quienes se acercaban a un banco privado ubicado en el este de Caracas eran recibidos con la explicación de que solo había billetes de 50.000 bolívares y, como todos saben, la pensión  que cancela el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales es de apenas 40.000 bolos, por lo que no era posible que la pagaran.

Pero hay gente que le buscó la vuelta al asunto y pudo cobrar. Por supuesto no fue la mayoría, pero los hubo. La solución era conseguir 10.000 bolívares en efectivo, una tarea nada fácil, y depositarlos en la cuenta donde el IVSS acredita la pensión. De esa manera el saldo sería de 50.000 bolívares y se podría cobrar ese monto, pagado con el único billete disponible en esa agencia bancaria.

¿No es otra manera de faltarle el respeto a las personas de la tercera edad?

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