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Claves para entender el nuevo aumento salarial por José Gregorio Silva y Julián Castillo – eldiario – 27 de Abril 2020

Este 27 de abril el régimen de Nicolás Maduro anunció un nuevo aumento salarial. En El Diario respondimos algunas de las preguntas más importantes sobre esta nueva medida

En el contexto de la cuarentena social preventiva por el avance del Covid-19 y el bolívar depreciándose diariamente, el régimen de Nicolás Maduro decretó un segundo aumento salarial en lo que va de 2020. En El Diario te presentamos varias claves con lo más significativo de la medida.

¿De cuánto es el nuevo salario mensual?

400.000 bolívares será el nuevo sueldo base, además de un bono de cestaticket de Bs 400.000. El denominado salario mínimo integral quedará en Bs 800.000, lo que representa un incremento de 77,7% con respecto al salario anterior.

Francisco Torrealba@torrealbaf

Actuando en defensa de los derechos de L@s Trabajador@s hoy el Compatriota Bolivariano Trabajador Presidente @NicolasMaduro ha procedido a ordenar el incremento del Salario Mínimo Nacional más el monto de Cesta Ticket Socialista y los montos de Pensiones y Jubilaciones.

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¿Cuándo comenzará a regir el aumento?

El incremento se hará efectivo a partir del 1° de mayo, a propósito del Día del Trabajador.

¿A cuánto equivale el nuevo salario mínimo al dólar que fija el BCV?

A 4,68 dólares si se toma como referencia el salario mínimo integral de Bs 800.000, y a 2,39 dólares si se toma solo como referencia el sueldo base de Bs 400.000, según el tipo oficial de este 27 de abril reflejado en la cuenta en Twitter de el Banco Central de Venezuela.

¿A cuánto equivale el nuevo salario mínimo al dólar paralelo?

A 4,10 dólares si se toma como referencia el salario mínimo integral de Bs 800.000, y a 2,05 si se toma solo como referencia el sueldo base de Bs 400.000, esto basado en las distintas páginas que reflejan el dólar en el mercado paralelo al 27 de abril.

¿Cómo quedan los pensionados?

Los pensionados también cobrarán 400.000 bolívares a partir del 1° de mayo.

El ministro de Trabajo, Eduardo Piñate, indicó que se realizará un bono adicional de 300.000 bolívares mediante el denominado “carnet de la patria”, al que “se le sumarían otros bonos de protección” mediante esa misma plataforma.

¿Se realizará un ajuste de las tablas salariales de la administración pública?

Sí. Todos estos aumentos tendrán como base el nuevo salario mínimo integral que empieza a regir a partir del 1° de mayo. Esto incluye a funcionarios públicos, incluidos a los ya acordados en el sector salud, magisterio, universitario, sector eléctrico, petrolero, integrantes de la Fuerza Armada Nacional, Policía Nacional, entre otros.

¿Cómo se ha desarrollado la inflación durante el primer trimestre de 2020?

El incremento, anunciado por el miembro de la asamblea nacional constituyente Francisco Torrealba a través de su cuenta de Twitter, se produce en un contexto en el que la hiperinflación continúa golpeando el bolsillo de los venezolanos.

Cifras de Inflación del BCV

62,2%

enero

21,8

febrero

13,3

marzo

Las últimas cifras oficiales publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV) revelaron que durante el primer trimestre del año la inflación promediada fue de 32,4%.

Las estadísticas publicadas por el BCV son similares a las divulgadas por la Asamblea Nacional de Venezuela, que ubicaron los índices inflacionarios en 65,4%; 22,4% y 21,2% durante los meses de enero, febrero y marzo respectivamente.

¿El nuevo sueldo mínimo permite tener acceso a la Canasta Alimentaria?

De acuerdo con datos del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda) el monto necesario para cubrir los gastos de la Canasta Alimentaria fue de Bs 19.156.813,68 durante el mes de marzo. El monto calculado por el Cenda equivalente a 236,66 dólares, lo que implica que una familia requiere casi 100 salarios mínimo para poder adquirirla.

CENDA@Cenda_Info

La para el grupo familiar en el mes de MARZO 2020 tuvo un costo de Bs. 19.156.813,68 / $ 236,66. Presentando una variación intermensual de 14,0% / Bs. 2.356.347,19.

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Toro Hardy: Nuevo aumento repuntará inflación y devaluación del bolívar – El Nacional – 14 de Octubre 2019

El economista alertó que la cúpula chavista está llevando al país un proceso de somalización, término que define la destrucción implacable del Estado

Aumento

El economista José Toro Hardy aseguró que el nuevo aumento de salario decretado por el régimen de Nicolás Maduro solo repuntará la inflación y la devaluación del bolívar.

El ex directivo de Pdvsa destacó la necesidad de incrementar el salario real y no el nominal, respetando la propiedad privada y la seguridad jurídica, estimulando las inversiones y generando confianza.

Recordó que la economía en una ciencia y que el régimen socialista le ha declarado la guerra al no respetar sus leyes y principios.

“Claro que hay que aumentarle el salario real a los trabajadores, hablo del salario real no del nominal. Nada se gana aumentando simplemente el número de bolívares que se les paga si eso se traduce en un aumento más que proporcional de los precios”, indicó en Twitter.

El economista alertó que la cúpula chavista está llevando al país un proceso de somalización, un término que define la destrucción implacable del Estado.

“La ignorancia es la madre del caos, pero cuando a ella se suma la corrupción, la incompetencia y el dogmatismo, estamos hablando de una tragedia que puede conducir a la ruptura del tejido social”, expresó.

Jose Toro Hardy@josetorohardy

Otra vez el régimen insiste en aumentar el salario mínimo en lugar del salario real, que en la actualidad es ridículamente bajo. Otra vez repuntarán la inflación y la devaluación. Otra vez los trabajadores serán engañados y la ignorancia oficial seguirá campeando por sus fueros

Jose Toro Hardy@josetorohardy

La única forma de aumentar el salario real es respetar la propiedad privada y la seguridad jurídica, estimular las inversiones para que crezcan la producción y la productividad, generar un confianza, pasar de una economía de controles a una de estímulos, respetar la democracia

Jose Toro Hardy@josetorohardy

Claro que hay que aumentarle el salario real a los trabajadores, hablo del salario real no del nominal. Nada se gana aumentando simplemente el número de bolívares que se les paga si eso se traduce en un aumento más que proporcional de los precios.

Jose Toro Hardy@josetorohardy

La economía es una ciencia y tiene sus principios y leyes. El régimen le ha declarado la guerra a la ciencia económica y las consecuencias las pagan todos los venezolanos. Se trata de una verdadera guerra económica librada por un grupo de ignorantes

Jose Toro Hardy@josetorohardy

A lo largo de la historia de Venezuela nunca gobierno alguno había logrado una destrucción tan profunda de la economía y de la sociedad

Jose Toro Hardy@josetorohardy

La ignorancia es la madre del caos, pero cuando a ella se suma la corrupción, la incompetencia y el dogmatismo, estamos hablando de una tragedia que puede conducir a la ruptura del tejido social

Jose Toro Hardy@josetorohardy

Esta gente está conduciendo al país a un proceso de somalización

Fábrica de miseria por José Toro Hardy – El Nacional – 22 de Noviembre 2018

José Toro HardyOtra vez se corre el rumor de que se decretará un nuevo aumento del salario. El régimen no aprende. Nada se gana con aumentar el salario cuando el beneficio que aporta tal aumento es menor que el perjuicio inflacionario que acarrea.

El primero de septiembre se produjo el último aumento del salario. Lo único que logró fue un cierre masivo de empresas y desató una arremetida en el proceso de hiperinflación que ya se encontraba en fase de aceleración. Según distintas versiones, a estas alturas ya el aumento de los precios diluyó entre 75% y 95% del poder de compra adicional que produjo aquel incremento. Es tal la pérdida del poder adquisitivo que padece nuestra moneda que se calcula que hacia el mes de junio de 2019 ya habrá que eliminarle nuevamente varios ceros a pesar de que apenas en mayo pasado ya se le habían quitado cinco.

La pobreza crece en términos de vértigo. Habría que enfrentar con urgencia el problema al menos por dos vías de choque: la primera es atacar de frente las causas de la inflación y la segunda concentrar los mayores esfuerzos para estimular aumentos en la producción y la productividad.

Quizá habría que empezar por el sector petrolero, dado su potencial de aportar recursos. Pdvsa, después de haber sido la empresa que más bienestar aportaba a los venezolanos, es la que hoy en día genera más empobrecimiento porque es la que más contribuye a la inflación, vía monetización del déficit de su flujo de caja a través de auxilios financieros que recibe del BCV.

Hoy somos absolutamente dependientes del ingreso petrolero que aporta cerca de 96% de las divisas que le ingresan al país. Ahora bien, ese ingreso depende de 2 variables: cuánto petróleo se produce y a qué precio se vende. En las últimas semanas el precio ha disminuido 20%, en tanto que la producción petrolera cae dramáticamente. En 1998 producíamos 3,5 millones de barriles diarios y nos aprestábamos a incrementar la producción gracias a la Apertura Petrolera. Hoy producimos 1.170.000 b/d y la producción está cayendo a razón de 40.000 barriles por día cada mes.

Lo cierto es que el dogmatismo, la corrupción, la ineficiencia y la incapacidad acabaron con Pdvsa. Si no la hubiesen destruido, Venezuela estaría produciendo unos 5,5 millones de barriles diarios de petróleo y la pavorosa crisis que nos está carcomiendo nunca hubiese estallado.

Pero no se trata solo del sector petrolero. Con igual tenacidad destruyeron y saquearon el resto de la economía venezolana.

“¡Exprópiese, exprópiese, exprópiese!”, proclamaba el presidente Chávez, mientras Rafael Ramírez afirmaba: “Pdvsa es roja rojita”.

Para muestra basta un botón. Esas dos citas sirven para explicar el efecto dominó de devastación que se desencadenó en todo el país. Cada funcionario competía para ser más radical que el otro. Cerca de 8 millones de hectáreas fueron expropiadas o invadidas en el sector agrícola. Miles de industrias y empresas también lo fueron y otras tantas llevadas a la quiebra. Hoy en día el campo venezolano está semiabandonado e improductivo. La escasez nos agobia y el comercio agoniza, el sector industrial apenas sobrevive, el sistema eléctrico y los servicios públicos, incluida la salud, en el acabose. El signo monetario por el suelo. Un exhaustivo sistema de controles de todo orden asfixia la economía y padecemos la mayor hiperinflación del planeta. La población viniéndose a menos aceleradamente y los venezolanos huyen por millones de su país.

Incapaz de aceptar el daño que ha causado, el oficialismo pretende culpar de todo a una supuesta “guerra económica”.

Sin embargo, la triste realidad es que, no sé si por ignorancia o por dogmatismo, en lugar de enfrentar los problemas que padecemos recurriendo a la racionalidad, el régimen insiste en profundizarlos repitiendo una vez tras otra los mismos errores que ahonda en cada giro adicional de este vertiginoso círculo vicioso de empobrecimiento en que nos están hundiendo y que ha llegado a convertirse en una verdadera fábrica de miseria.

Un estado de locura extrema por José Luis Zambrano Padauy – La Patilla – 25 de Junio 2018

Unknown.jpegHe considerado desde hace tiempo, que en Venezuela se dan las teorías inversas y las lógicas revueltas. El anuncio de un aumento salarial debería de erigirse como un aliciente sin pretextos para esbozar una sonrisa y soltar algún suspiro de alivio. Pero en la calamidad nacional, este incremento sólo agrava la ruindad y decadencia social, económica y política a las cuales no les recetan escapatorias.

Es un desagravio instantáneo. Una desfachatez sin rodeos. Lo notifican con escándalo y parafernalia, cuando la nación está molida a palos en su estado de destrucción masiva. Hasta el aumento suena inoportuno, fugaz e impertinente. Nada resuelve los bolsillos desechos y la nostalgia irreparable de los que no tienen alimento.

Este incremento del salario mínimo alcanzará a duras penas para adquirir un quilo de carne. No sirve ni para el presupuesto escaso de una mesada de infante. Es una burla empecinada por recordarnos que más del 85 por ciento de la población están en la pobreza y que existe un fervor desmedido por subir el porcentaje.

Impera tanto la indignación, que se habla de paros masivos en los próximos días. En el Zulia los acalorados apagones tienen en un nivel de hastío tan mayúsculo, que probablemente ya ni se vean a las maltratadas iguanas -culpadas por el Gobierno de roer los cableados-, siendo quizá consumidas a pedradas por la población alteradas o en un plato poco suculento en plena consternación del hambre compartido.

No hay alivio a la carencia ni intenciones serias para mermarla. La única determinación congruente de la gente es la de emigrar sin mayores reflexivas. El propio Parlamento Europeo, con una audacia providencial y un asombro exorbitante, enviará sendas delegaciones a nuestras fronteras para evaluar el éxodo compulsivo de la población hacia los países vecinos.

Los eurodiputados desean calibrar el reto humanitario, como bien lo han dicho, mostrando solidaridad con los “desplazados y refugiados” de nuestro país. Casi un millón de compatriotas se han ido por esos linderos entre 2015 y 2017, situación a la que estos diplomáticos han catalogado de “tragedia” y de “política fratricida contra el noble pueblo venezolano por parte de su Gobierno”.

Posición semejante asumió también el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, quien encargó a la Corte Penal Internacional a que tome cartas en el asunto, sobre los graves abusos cometidos en nuestro país, ante la “impunidad generalizada y la inacción del Estado”.

Estas dos instancias coinciden en que el Gobierno venezolano no posee la capacidad y mucho menos la voluntad, para resolver las precariedades de la mesa nacional, así como la de procesar y castigar a los responsables de las graves violaciones de los derechos humanos.

La ONU le ve lógica, tal vez, al enfriamiento repentino de las calles. Quién arriesga el pellejo frente a los “homicidios, presuntas ejecuciones sumarias, uso excesivo de la fuerza en contra de manifestantes, torturas y detenciones arbitrarias a manos de los componentes de seguridad”, como lo publicase en el segundo informe de esta organización respecto al tema.

No existe aumento monumental ni discurso frenético para calmar las perturbaciones del hambre. Pero andar entre escombros no implica el bajar la fe y la valentía para luchar por los ideales. La libertad es una siembra que se ramifica en las raíces categóricas de la lucha, el empeño y los planes diversos para obtener esa paz anhelada.

Sísifo proletario por Ramón Peña – Noticiero Digital – 25 de Junio 2018

Unknown.jpegUna vez más la relación salario mínimo-precios se articula en una espiral viciosa que parece no tener límite. Cada nuevo decreto de aumento salarial es una burla, un engaño, que asume una mermada capacidad de razonamiento por parte de los trabajadores. No es nueva esta guasa de la revolución. En esta misma columna escribíamos en mayo de 2011, en tiempos del lenguaraz eterno: “La carrera entre el salario y la inflación recuerda la historia de Sísifo, aquel personaje de la mitología griega, condenado a perder la vista y empujar perpetuamente una piedra gigante montaña arriba hasta la cima, sólo para que volviese a caer rodando hasta el valle, y así indefinidamente “. En aquel momento ya iban doce aumentos de salario mínimo, que uno tras otro eran aplastados por el peñasco inflacionario. La diferencia trágica con el presente es que entonces el índice inflacionario rondaba 30 % anual, hoy los precios aumentan a razón de 150 % mensual.

La inútil persecución de los precios con cada aumento del salario no solo agota los bolsillos y la psiquis de las familias consumidoras, es también un factor destructivo de la economía nacional. En una política armoniosa, salarios y precios deben guardar celosa correspondencia con la producción y la productividad global de la economía. En tiempos de la democracia, estos factores se concertaban entre gobierno, trabajadores y empresarios, asesorados para la toma de decisiones por entes profesionalmente capacitados, como el Banco Central de Venezuela (BCV).

Decidido unilateralmente y con un BCV desmantelado, cada decreto salarial provoca la desaparición de empresas, y ahora, como nuevo fenómeno, desaparecen también obreros y empleados que, con salarios de hambre, prefieren aventurarse a la economía informal o hasta emigrar del país.

En la mitología griega, Sísifo fue castigado por Zeus y Hades, en nuestro tiempo, Sísifo, redivivo en los trabajadores, es condenado nada menos que por una supuesta revolución proletaria.

 

 

¿Incremento o excremento? – Editorial El Nacional – 23 de Junio 2018

Por cuarta vez este año, el gobierno decide aumentar el salario nominal; en la práctica, y así lo interpreta el ciudadano de a pie, un torpedo a la línea de flotación del salario real, pues, cada vez que Nicolás Maduro y su gabinete económico deciden jugar monopolio con dinero virtual –el otro, ya sabemos, no existe o se lo llevaron blanqueadores y lavanderos– se vuelve añicos el poder adquisitivo de la población y, para colmo, muchas empresas deben cerrar o restringir sus operaciones.

En esta oportunidad llama la atención la reacción de la gente curada en salud por los perniciosos efectos de la suba sin fundamento de su paga, pues, implica el aumento exponencial del costo de los poquísimos productos disponibles en el mercado, al margen del monopolio asistencial y extorsionista de los comités locales de abastecimiento y producción.

Como aval de lo afirmado bastan las respuestas suministradas por consumidores consultados en la calle, todas coincidentes respecto a la impertinencia de la medida oficialista. Lo mismo sucede con los comentarios consignados por sus lectores en los medios digitales o colgados en las redes sociales. Una evaluación de ellos permite concluir que –y tal vez sea un caso sin antecedentes históricos y único en el mundo– la gente rechaza de plano la cosmética actualización por decreto de sus ingresos y preferiría que más bien se le indexase con bienes a los cuales pudiese meterle el diente.

El malestar causado por la torpeza ejecutiva –evidencia inocultable de su incapacidad para solventar los problemas financieros derivados de su testarudez y su poca comprensión de las ciencias económicas– concita hilarantes comentarios e intercambio de mensajes disparatados, sarcásticos, pero certeros, de esta suerte:

―¡Un dólar!: el dólar hoy cerró a 2.907.116,17 bolívares, como promedio general… pasa que le dio pena y quiso que los venezolanos ganaran una pizca más de 1 dólar al mes.

―No hay persona más bruta que este ser que tenemos como presidente: hace una y otra vez la misma cosa esperando resultados diferentes.

―No, él no espera resultados diferentes ni mejores. El plan es seguir hundiendo al país en la miseria, estimular la hiperinflación y dar bonos todos los meses como limosnas; este mes el 24 de junio, el mes que viene el del 5-J, etc.; y ellos siguen robando los dólares.

―Ese cerebro hueco como que no sabe que el kilo de sal está a 1.200 bolívares soberanos (1.200.000 bolívares fuertes o 1.200.000.000 bolívares de los de antes de la anterior reconversión).

―¿Y aún le dicen presidente?

―Mi incremento que me lo den con huevos…

―¿Incremento o excremento?

Podríamos llenar páginas enteras del periódico con la repulsa ciudadana a un aumento tenido, paradójicamente, por acelerador de la desvalorización de un signo monetario, desde hace mucho tiempo envilecido, que vergüenza da llamarlo bolívar; sin embargo, si es verdad que «para muestra basta un botón», lo pocos aquí listados nos dan una idea de repulsa concitada por el epiléptico manejo de la economía de parte de un gobernante que no conoce ni la O por lo redondo.

 

Lo que opina Luis Vicente León sobre el Dicom de remesas por Ysabel Fernandez – Venepress – 21 de Junio 2018

Indicó que el Gobierno ha tenido que reconocer el precio del mercado negro cuando antes lo criminalizó

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El presidente de la consultora Datanálisis, Luis Vicente León, en su espacio de preguntas y repuestas en Venepress, sostuvo que el Gobierno “está interesado en controlar el sistema de remesas y camina a la legalización”.

Precisó que el Gobierno anteriormente no estaba percibiendo los dólares o remesas desde el exterior, es decir no engrosaba sus reservas internacionales ya que las transacciones van desde dos cuentas en el exterior y a su vez desde dos cuentas privadas venezolanas, ahora se busca que “esos dólares entren al Banco Central de Venezuela, legalizando la operación cambiaria, y facilitando las operaciones con las casas de cambio incluso con la banca privada”.

Gobierno reconoció el precio del mercado negro

Indicó que con miras a garantizar que los dólares que vienen desde el exterior entren al sistema oficial, el dólar Dicom de remesas se ha disparado a niveles cercanos al dólar libre y supera los dos millones de bolívares.

Asimismo explicó que el Gobierno tras criminalizar “y formar una alharaca” sobre el precio y las operaciones de portales como DolarToday, hoy ha tenido que reconocer ese precio, para incentivar el sistema que se opera bajo su esquema de repatriación de remesas.

En relación a la consulta ¿Si hay peligro que se retenga el dinero usando las casas de cambio dispuestas por el Gobierno?, el también economista resaltó que inicialmente sería confiable y no retendrían el dinero porque el Gobierno está interesado que el sistema funcione. Indicó que sería negativo solo si ocurriera que le pidieran al usurario la información del origen de ese capital para posteriormente repatriar ese dinero, pero hasta ahora es hipotético.

Aumento salariales compulsivos se vuelven “sal y agua” en hiperinflación

Luis Vicente León dijo que no cuestiona el ajuste salarial teniendo en cuenta que incluso empresas privadas ya han realizado ajustes e incentivos a los y trabajadores sin decreto, para intentar conservar al personal.

No obstante advirtió que si el Ejecutivo hace estos ajustes de manera compulsiva sin realizar los correctivos económicos, como el cambio de modelo, la apertura productiva e incentivo de la confianza por más que el incremento se haga “semanal o mensual” se vuelve “sal y agua en hiperinflación”.

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